Átomo
Te explicamos qué es un átomo, sus propiedades y cada una de las partes que componen su
estructura. Además, su historia y evolución.
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Los átomos están formados por partículas subatómicas.
¿Qué es un átomo?
Se conoce como átomo a la unidad más pequeña que constituye los elementos químicos.
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Los átomos tienen las propiedades del elemento químico que componen y, a su vez, los
elementos están organizados y clasificados según sus números atómicos, configuración electrónica
y propiedades químicas en la Tabla Periódica de los elementos.
Los átomos que pertenecen a un mismo elemento químico tienen igual cantidad de protones, es
decir, tienen el mismo número atómico. Por otro lado, existen distintos átomos de un mismo
elemento que difieren en su número de neutrones, y son llamados isótopos. Así, un caso
representativo son los isótopos del elemento carbono (12C, 13C, 14C).
La palabra átomo proviene del griego antiguo (átomon, “sin división”) y fue acuñada por los
primeros filósofos en teorizar sobre la composición de las cosas, es decir, las partículas elementales
del universo. Desde entonces, con el surgimiento de los modelos atómicos, la forma de describirlos
ha variado enormemente, a medida que un modelo atómico sucedía al anterior a través de los
siglos y hasta la actualidad.
Ver además: Modelos atómicos
Propiedades del átomo
Las propiedades de los átomos se pueden utilizar para identificarlos y determinar a qué elemento
químico pertenecen. Algunas de las propiedades que caracterizan a los átomos son:
Tamaño. El tamaño de los átomos está determinado aproximadamente por el tamaño de
su nube de electrones. El radio atómico es una medida de las dimensiones de un átomo, y
se puede medir utilizando la distancia entre dos núcleos atómicos en una molécula.
Masa. La masa del átomo está representada mayormente por la suma de las masas de sus
nucleones. También, la suma de las masas de sus electrones hacen un aporte, pero en
menor medida.
Número atómico. Es la cantidad de protones que tiene un átomo. Los átomos que
pertenecen a un mismo elemento químico tienen el mismo número atómico.
Número másico. Es la suma de la cantidad de protones más la cantidad de neutrones.
Partes del átomo
Los átomos están compuestos por un núcleo y uno o varios electrones (que tienen carga negativa)
y que están localizados alrededor del núcleo. Así, las partes que componen la estructura del átomo
son:
Núcleo atómico
Alrededor del 99,94 % de la masa de un átomo está representada por el núcleo. El núcleo está
compuesto por dos partículas:
Protones, que tienen carga positiva.
Neutrones, que son neutros.
Al conjunto de protones y neutrones se les llama nucleones. Los nucleones se atraen entre sí por
la fuerza nuclear fuerte (fuerza que experimentan únicamente las partículas que componen el
núcleo atómico). Esta fuerza atractiva es mucho más fuerte que la fuerza repulsiva que
experimentan los protones, debido a que son partículas que tienen la misma carga eléctrica.
Nube electrónica o nube de electrones
Es la región ubicada alrededor del átomo en la que están organizados y distribuidos los electrones.
En esta región los electrones están en movimiento y su localización está descrita por los orbitales
atómicos.
Un orbital atómico describe una región del espacio que rodea al núcleo atómico en la que la
probabilidad de encontrar un electrón es muy alta. Estas regiones tienen diferentes formas que
son obtenidas como resultado de resolver la ecuación estacionaria de Schrödinger. Así, los
electrones forman una especie de “nube” alrededor del núcleo, que está representada por la
forma de los orbitales atómicos. Por otra parte, cada orbital atómico corresponde a un cierto valor
de energía para los electrones, por lo que están organizados según sus valores de energía.
Los electrones y protones se atraen entre sí por la fuerza electromagnética, que es la interacción
que presentan las partículas cargadas con campos eléctricos y magnéticos.
Más en: Estructura del átomo
¿Cómo se combinan los átomos?
Los átomos pueden combinarse entre sí para formar enlaces químicos, lo que ocurre cuando
comparten de una u otra forma sus electrones. Los enlaces químicos pueden
ser covalentes, iónicos y metálicos, lo que origina compuestos moleculares covalentes, redes
iónicas o compuestos metálicos (aunque es importante aclarar que ningún enlace químico es
absolutamente covalente o iónico).
De esta forma, los átomos se combinan para formar moléculas sencillas como el agua, así como
también para formar macromoléculas complejas como proteínas, ADN y ARN.
Por otra parte, los átomos que pertenecen a un mismo elemento químico se pueden combinar de
distintas maneras para formar distintos compuestos químicos.
Por ejemplo, dos átomos de hidrógeno (H) y un átomo de oxígeno (O) se combinan para formar la
molécula de agua (H2O), mientras que dos átomos de hidrógeno y dos átomos de oxígeno se
combinan para formar la molécula de peróxido de hidrógeno (H2O2).
Ver también: Compuesto químico
Historia del átomo
La primera definición de átomo surgió antiguamente debido a la necesidad imperante de explicar
cómo estaba compuesta la materia. Así, en la antigua Grecia, los filósofos Leucipo, Epicuro y
Demócrito propusieron las primeras ideas sobre la existencia de los átomos, y para esto utilizaron
un basamento filosófico y no la experimentación.
Estos filósofos propusieron que los átomos eran indivisibles e indestructibles y, además, eran las
unidades que componían la materia. Igualmente, estos estudios fueron opacados por la
explicación creacionista del mundo, que atribuía todo a Dios.
Un paso importante en el desarrollo de la teoría atómica ocurrió en 1773, cuando el químico
francés Antoine-Laurent de Lavoisier propuso la ley de conservación de la masa, que plantea que la
materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. Esta ley fue demostrada en 1804 por el
químico inglés John Dalton, quien además planteó que los átomos de cada elemento químico son
esféricos e idénticos.
Sucesivos estudiosos de la física y la química se inspiraron en su trabajo para proponer mejores y
más complejos sistemas de comprensión de las partículas fundamentales de la materia.
Posteriormente, se propusieron nuevos modelos atómicos hasta llegar a los más utilizados
actualmente.
Puede servirte: Modelo atómico de Demócrito
Evolución del modelo atómico
A través de los años se han ido proponiendo sucesivos modelos atómicos para representar,
describir y explicar la estructura y propiedades del átomo.
Modelo atómico de Dalton
El modelo atómico de Dalton fue propuesto en 1803 por el químico y matemático británico John
Dalton. Fue el primer modelo atómico con bases científicas.
Está basado en los siguientes postulados:
Los átomos son indivisibles e indestructibles.
Los átomos de un mismo elemento químico son idénticos.
Los átomos se dividen, incluso aunque participen en reacciones químicas.
La materia está formada por átomos.
Los compuestos químicos se forman al combinarse átomos de dos o más elementos
químicos distintos.
Más en: Modelo atómico de Dalton
Modelo atómico de Thomson
El modelo atómico de Thomson fue propuesto en 1897 por el científico británico Joseph John
Thomson, quien además descubrió el electrón. Plantea que el átomo está formado por una esfera
de carga positiva y los electrones están incrustados en ella, similar a las pasas en un pudín.
Se le conoce como el modelo del “budín con pasas”. Planteó que:
Los átomos tienen una estructura interna compuesta por electrones distribuidos en una
esfera positiva.
En el átomo, la carga positiva es igual a la carga negativa, por eso los átomos son
eléctricamente neutros.
Más en: Modelo atómico de Thomson
Modelo atómico de Rutherford
El modelo atómico de Rutherford fue propuesto en 1911 por el físico neozelandés Ernest
Rutherford. Establece la existencia del núcleo atómico. Propone que:
El átomo está formado por un núcleo positivo y los electrones giran alrededor de él.
La mayor parte de la masa del átomo está representada por el núcleo.
Más en: Modelo atómico de Rutherford
Modelo atómico de Bohr
El modelo atómico de Bohr fue propuesto en 1913 por el físico danés Niels Bohr. Establece la
cuantización de las órbitas que describen los electrones. Postula que:
Las órbitas que describen los electrones tienen una energía definida, mientras más externa
es la órbita, más energía tiene.
Los electrones no irradian energía mientras estén en una órbita estable.
Los electrones solo pueden estar en órbitas permitidas.
Si un electrón salta de una órbita permitida de mayor energía, a otra órbita permitida de
menor energía, emite energía en forma de radiación electromagnética.
Más en: Modelo atómico de Bohr
Modelo atómico de Sommerfeld
El modelo atómico de Sommerfeld fue propuesto en 1916 por el físico alemán Arnold Sommerfeld.
Este modelo es una visión relativista del modelo atómico de Bohr, pues Sommerfeld descubrió que
algunos electrones alcanzan velocidades cercanas a la velocidad de la luz. Postula que:
Los electrones giran alrededor del núcleo atómico describiendo órbitas circulares y
elípticas.
Los electrones tienen pequeñas corrientes eléctricas.
A partir del segundo nivel de energía, existen subniveles de energía.
Más en: Modelo atómico de Sommerfeld
Modelo atómico de Schrödinger
El modelo atómico Schrödinger fue propuesto en 1926 por el filósofo y físico austríaco Erwin
Schrödinger. En este modelo los electrones se dejan de considerar como pequeñas esferas, y se
consideran como ondas de materia. Plantea que:
Los electrones se comportan como nubes electrónicas alrededor del núcleo.
Los electrones tienen comportamiento ondulatorio.
El estado de los electrones puede ser descrito por una función de onda, que es una
función que elevada al cuadrado da la probabilidad de encontrar a un electrón alrededor
del núcleo atómico.
Más en: Modelo atómico de Schrödinger
Molécula
Las moléculas se forman uniendo dos o más átomos, formando estructuras más complejas.
Se conoce como molécula a la unión de dos o más átomos mediante enlaces químicos para
formar una estructura más compleja, estable y eléctricamente neutra. Los enlaces químicos
pueden ser covalentes o iónicos.
Las moléculas pueden estar constituidas por átomos de un mismo elemento químico, por ejemplo,
la molécula de oxígeno (O2), o por átomos de distintos elementos químicos, por ejemplo, la
molécula de glucosa (C6H12O6).
¿Qué es un átomo?
El átomo es la unidad de partículas más pequeña que existe y que puede intervenir en una
combinación química A lo largo de la historia, el ser humano, en su afán por comprender el
mundo que le rodea, ha lanzado multitud de teoría e hipótesis para explicar su estructura y
características. Y es que en ciencia conocer estas diminutas partículas resulta esencial para
entender las propiedades de los materiales que componen nuestro mundo.
Para conocer qué es un átomo desde su descubrimiento, debemos remontarnos a
su etimología que, en este caso, procede del latín atŏmus y su significado es indivisible. Este
término se lo atribuyó Demócrito de Abdera, discípulo de Leucipo de Mileto. Lo llamó así porque
era la medida de menor tamaño que concebía cuya división era imposible.
Aristóteles sería uno de los filósofos que negaría la idea de que la materia está compuesta de
átomos. Sin embargo, fueron otros muchos que siguieron defendiendo la teoría atomista.
La curiosidad del hombre por saber qué es un átomo viene de su afán por entender la naturaleza
que le rodea y su funcionamiento. Fue tras la revolución científica cuando volvió a reconsiderarse,
a mediados del siglo XIX, a la escuela atomista griega por sus nuevas aportaciones científicas que
se valían de los átomos para explicar las leyes químicas. Además, fueron desde esta escuela los que
comprobaron que los átomos se subdividían en partículas más pequeñas.
John Dalton publicó, en 1808, su particular teoría atómica para la cual recurrió a antiguas ideas de
Leucipo y Demócrito. Algunas de sus conclusiones fueron:
Todos los elementos están formados por partículas discretas, diminutas e indivisibles,
llamadas átomos, que no se alternan en los cambios químicos.
Los átomos de un mismo elemento son todos iguales entre sí en masa, tamaño y en el
resto de las propiedades físicas o químicas. Por el contrario, los átomos de elementos
diferentes tienen distinta masa y propiedades.
Los compuestos se forman por la unión de átomos de los correspondientes elementos
según una relación numérica sencilla y constante. Por ejemplo, el agua está formada por 2
átomos de elementos hidrógeno y 1 átomo del elemento oxígeno.
En pleno siglo XXI, sabemos que estos tres puntos de la teoría de Dalton ninguno son
completamente ciertos. Aún así, esta aproximación fue la más cercana a todo lo que conocemos
hoy en día y que permitió realizar grandes aportaciones para las generaciones futuras pudieran
seguir investigando en esta línea.
Estudios recientes han demostrado que poco queda de su etimología. Y es que, posteriormente a
esta teoría, se ha conseguido dividir los átomos en diferentes subpartículas rompiendo con ello la
creencia de que el átomo era un material indivisible.
Además, gracias a los diferentes avances, hemos logrado conocer la energía que estas diminutas
partículas almacena en su interior.
¿Qué es un átomo?
Un átomo es la partícula más pequeña de un elemento. Esta unidad de medida está compuesta por
un núcleo y una corteza. Por un lado, el núcleo está compuesto a su vez por neutrones, con carga
neutra, y protones, con carga positiva. Ambos se encuentran agrupados en el núcleo y forman
los nucleones. Y, por otro lado, la corteza se compone por electrones, con carga negativa.
Todas estas partículas (electrones, neutrones y protones) forman una estructura atómica y su
única diferencia es la relación que tienen unos con otros. Los electrones son las partículas
subatómicas más ligeras mientras que los protones pesan 1.836 veces más, al igual que los
neutrones.
Además, los electrones tienen energía negativa que cuya magnitud se define como carga eléctrica
elemental. Por el contrario, los protones tienen una carga opuesta a los electrones y los neutrones,
en su defecto, no poseen carga eléctrica.
Los nucleones (protones y neutrones) están unidos por una energía llamada “energía nuclear”.
Esto hace que el núcleo de los átomos contenga carga positiva y sea el lugar donde se concentren
la mayor parte de la masa atómica. Cabe destacar que, debido a la energía potencial del mismo, la
masa de los nucleones es inferior en el interior del núcleo al igual que su tamaño.
Alrededor del núcleo se encuentran los electrones cuya carga eléctrica es negativa. Si el número de
protones y electrones es el mismo, significa que el átomo es eléctricamente neutro. Y en el caso
de que un átomo tenga más o menos electrones que protones, significa que su carga eléctrica
global es negativa o positiva y recibe el nombre de ion (anión, en el caso de que sea negativa, y
catión si es positiva)
El núcleo más sencillo de los elementos que componen la tabla periódica es el átomo de hidrogeno
que solo está compuesto por un protón. Precisamente, el modelo de Bohr por el cual el
científico Niels Bohr utilizó las líneas espectrales del átomo de hidrógeno para explicar la
estructura de la materia.
Características químicas
En química, los átomos son las unidades básicas y suelen conservar sus propiedades originales en
cada reacción. Ni se destruyen ni se crean nuevas tan sólo se organizan de forma diferente creando
distintos enlaces entre unos y otros.
Los átomos se agrupan dando lugar a moléculas y otro tipo de materiales. Los enlaces que se crean
en las reacciones químicas tienen una determinada composición que hace que se diferencien los
diferentes elementos químicos. Estos elementos son los que aparecen en la tabla periódica.
Cada uno de estos elementos tiene un numero de protones en el núcleo de un átomo. Este
número se conoce como número atómico y se representa con la letra Z. Todos los átomos que
tengan el mismo número de protones pertenecen al mismo elemento y comparten las mismas
características químicas, a pesar de que sean elementos químicos diferentes entre si.
Por otro lado, encontramos el número másico, que se representa con la letra A. Este número hace
referencia a la cantidad de nucleones que existen en un átomo.
Otro de los átomos que podemos encontrarnos, y del que más conocimiento disponemos, son los
isótopos. Se trata de átomos que poseen el mismo número de protones, pero diferente cantidad
de neutrones. Tienen las mismas propiedades químicas, aunque se diferencian en sus
características físicas unos de otros.
Como hemos apuntamos anteriormente, los isótopos son muy relevantes. Y es que son esenciales
para la energía nuclear ya que el enriquecimiento de uranio pasa por convertir un isótopo de
uranio en otro con una estructura química más inestable que nos permite generar reacciones en
cadena.