0% encontró este documento útil (0 votos)
118 vistas4 páginas

Tema 39 Trabajado

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
118 vistas4 páginas

Tema 39 Trabajado

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 39 ABREVIADO

LA POLICÍA EN LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA. EL MANDATO CONSTITUCIONAL. VALORES QUE


PROPUGNA LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA. LA DIGNIDAD DE LA PERSONA. SENTIDO ÉTICO DE LA
PREVENCIÓN Y LA REPRESIÓN

1. 1. LA POLICÍA EN LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA. 1.1. Introducción.- Una sociedad democrática


necesita una policía acorde a los valores que impregna la democracia. La unión policía y democracia es
necesaria y beneficioso para ambas. Teniendo en cuenta que, la eficacia de la labor policial sólo puede
alcanzarse en un sistema basado en el principio de igualdad ante la ley. Sólo así será posible la prevención y
represión sistemática de la delincuencia, sin distinción de personas y sin consideración de privilegios.

1.2. Situación vigente de la Policía.- La Constitución española de 1978, al configurar España en un Estado
T Social, Democrático y de Derecho, supuso, entre otros aspectos, un cambio trascendental en lo que se ha
E venido denominando "modelo policial”. El mantenimiento de la seguridad pública pasará a ser una competencia
que, si bien se atribuye en principio en exclusiva al Estado -art. 149.1.29 CE- ,se ejercerá por las distintas
S Administraciones Públicas, lo que permitirá que participen en dicho mantenimiento, a través de las respectivas
T Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de que dispongan, tanto las Comunidades Autónomas como las
Corporaciones Locales.

Pues bien, las diferentes organizaciones policiales existentes en España tenían una regulación muy
diferenciada hasta la que estableció la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad. En definitiva, actualmente, se configuran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad -art 2, LO 2/1986,
de 13 de marzo, de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad (LOFCS)- en:

T - Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, conformada por la Policía Nacional y la Guardia Civil, con una
dependencia del Gobierno español.
E - Cuerpos de Policía Autonómicas, con dependencia de los órganos de Gobierno de las Comunidades
S Autónomas.
T - Cuerpos de Policía Local, dependientes de las Corporaciones Locales.

2. EL MANDATO CONSTITUCIONAL
2.1. Planteamiento.- La posición de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la Constitución de 1978 es clara y
rompe en el sentido de desmilitarizar los cuerpos y fuerzas policiales. La Constitución española dedica varios
de sus preceptos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, circunstancia excepcional en nuestra tradición I
T constitucional. En primer lugar hemos de citar el art. 104, donde dice que: Las Fuerzas y Cuerpos de M
E seguridad, bajo la dependencia del Gobierno, tendrán como misión proteger el libre ejercicio de los P
S derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana. Una ley orgánica determinará las funciones,
T
principios básicos de actuación y estatutos de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad.
T E
Este precepto establece, pues, tres mandatos: El primero, la dependencia de la FCSE del Gobierno. El
segundo, prescribe su misión concretándose en que se encomienda a las FCSE la protección del libre ejercicio
de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana. Y el tercer mandato, significado por la
relevancia constitucional otorgada a esta materia que exige una regulación por medio de ley orgánica.

2.2. Protección del libre ejercicio de los derechos y libertades y garantía de la seguridad ciudadana

Hemos visto que la misión constitucional encomendada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tiene, a su vez,
TEST dos vertientes: una, la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades, y, otra, la de garantizar
la seguridad ciudadana. Pues bien, respecto la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades como
mandato constitucional a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, es una misión que no se confiere en exclusiva
a las fuerzas policiales, pues también amparan esa función tanto el Ministerio Fiscal como los Jueces y
Tribunales -art. 124 CE y art. 7.3. [Link] este sentido, la seguridad ciudadana se configura como uno de
los elementos esenciales del Estado de Derecho. En definitiva, la seguridad ciudadana es un requisito
indispensable para el pleno ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, y su salvaguarda,
como bien jurídico de carácter colectivo, es función del Estado, con sujeción a la Constitución y a las Leyes -
artº 1 LO 4/2015-.

1
TEMA 39 ABREVIADO

3. VALORES QUE PROPUGNA LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA

3.1. Enumeración.- España se constituye en un Estado social, democrático y de Derecho. El que sea un
Estado de Derecho conlleva que el ejercicio del poder se encuentra sometido a los límites establecidos en la
Constitución y al resto del ordenamiento jurídico, y que la actividad de la Administración, siendo las fuerzas
policiales integrantes de ella, debe ser controlada por los Órganos Jurisdiccionales.

3.2. Plasmación en los principios de actuación policial.- La actuación de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad deberá estar regida por esos valores democráticos y principios en todos sus actos, los cuales han
sido tenidos en cuenta por el legislador en su LO 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad, contemplando unos principios básicos de actuación de dichas fuerzas.

Esta Ley Orgánica 2/1986, dedica a ellos su art. 5, que conforma el Capítulo II, rotulado "Principios Básicos
de Actuación: en el que los dibuja minuciosamente, como seguidamente se expone:

A) Adecuación al ordenamiento jurídico IMPORTANTE!! INTEGRAMENTE SABER ART.5


- Ejercer su función con absoluto respeto a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
- Actuar, en el cumplimiento de sus funciones, con absoluta neutralidad política e imparcialidad y, en
consecuencia, sin discriminación alguna por razón de raza, religión u opinión.
- Actuar con integridad y dignidad. En particular, deberán abstenerse de todo acto de corrupción y oponerse a
él resueltamente.
- Sujetarse, en su actuación profesional, a los principios de jerarquía y subordinación. En ningún caso, la
obediencia debida podrá amparar órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan
delito o sean contrarios a la Constitución o las leyes.
- Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla en los términos establecidos en la ley.

B) Relaciones con la comunidad

- Impedir, en el ejercicio de su actuación profesional, cualquier práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que
entrañe violencia física o moral.
- Observar en todo momento un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los ciudadanos, a quienes
procurarán auxiliar y proteger, siempre que las circunstancias lo aconsejen o fueren requeridos para ello. En
todas sus intervenciones, proporcionarán información cumplida, y tan amplia como sea posible, sobre las
causas y finalidad de las mismas.
En el ejercicio de sus funciones deberán actuar con la decisión necesaria, sin demora cuando de ello dependa
evitar un daño grave, inmediato e irreparable; rigiéndose al hacerlo por los principios de congruencia,
oportunidad y proporcionalidad en la utilización de los medios a su alcance.
- Solamente deberán utilizar las armas en las situaciones en que exista un riesgo racionalmente grave para su
vida, su integridad física o las de terceras personas, o en aquellas circunstancias que puedan suponer un grave
riesgo para la seguridad ciudadana y de conformidad con los principios a que se refiere el apartado anterior.

C) Tratamiento de detenidos

- Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán identificarse debidamente como tales en el
momento de efectuar una detención.
- Velarán por la vida e integridad física de las personas a quienes detuvieren o que se encuentren bajo su
custodia y respetarán el honor y la dignidad de las personas.
- Darán cumplimiento y observarán con la debida diligencia los trámites, plazos y requisitos exigidos por el
ordenamiento jurídico, cuando se proceda a la detención de una persona.

D) Dedicación profesional

Deberán llevar a cabo sus funciones con total dedicación, debiendo intervenir siempre, en cualquier tiempo y
lugar, se hallaren o no de servicio, en defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana.

E) Secreto profesional

preparadorespolicialocal@[Link]
2
TEMA 39 ABREVIADO

Deberán guardar riguroso secreto respecto a todas las informaciones que conozcan por razón o con ocasión
del desempeño de sus funciones. No estarán obligados a revelar las fuentes de información salvo que el
ejercicio de sus funciones o las disposiciones de la ley les impongan actuar de otra manera.

F) Responsabilidad

Son responsables personal y directamente por los actos que en su actuación profesional llevaren a cabo,
infringiendo o vulnerando las normas legales, así como las reglamentarias que rijan su profesión y los principios
enunciados anteriormente, sin perjuicio de la responsabilidad patrimonial que pueda corresponder a las
Administraciones Públicas por las mismas según la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento
Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

3.3. Código Ético de la Policía

La CE, como hemos visto, encomienda al Cuerpo Nacional de Policía, como componente de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado, la misión de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y
garantizar la seguridad ciudadana. El cumplimiento de esa trascendente tarea exige un difícil equilibrio entre
los principios de libertad y seguridad y entre derechos a veces confrontados que solo puede ser resuelto en el
marco de unos valores éticos claramente definidos. Estos valores que se contemplan en el Código Ético de la
Policía Nacional constituyen una guía para los miembros del Cuerpo en su actuación cotidiana que, como tal,
no suple a la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ni su Régimen Disciplinario, si no que
conforma los principios y reglas que pretende que los policías asuman como tales valores éticos de manera
voluntaria, libre y responsable.

Este Código Ético fija para la Policía el proceder, recoge las obligaciones y el modo de actuar, tanto a nivel
interno como en el trato con el ciudadano de a pie, los detenidos y las personas que agreden a los propios
agentes. Este conjunto de valores dispuesto para la Policía Nacional como principios inspiradores también será
válido al resto de fuerzas y cuerpos de seguridad. Así, a modo de síntesis podemos enumerar entre otros las
que siguen:

1°. Contribuir al bienestar y la cohesión social como primer objetivo de la institución policial.
2°. Proteger y respetar el libre ejercicio de los derechos y libertades de todos los ciudadanos, así como la
dignidad e integridad de las personas, especialmente las que se encuentren bajo custodia.
3°. Colaborar con la Administración de Justicia en la aplicación de las le-yes, la investigación de los delitos y
en la protección y tratamiento correcto de las víctimas, testigos y detenidos.

4. LA DIGNIDAD DE LA PERSONA OJO!!

4.1. Conceptuación.- La Declaración Universal sobre los Derechos Humanos de la ONU (aprobada el 10 de
diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas), nudo gordiano de estos derechos,no
hace más que recoger el común sentir de los hombres que reconocen los valores que dignifican y acompañan
la existencia de cualquier ser humano. Y, la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el
reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y de sus derechos iguales
e inalienables. Así, hablar de valores humanos es significar el hombre como supremo valor entre todas las
realidades. El hombre no debe supeditarse a ningún otro valor terrenal, ni familia, ni estado, ni ideología, ni
instituciones, etc., es su preeminencia frente a la comunidad, que en realidad es la filosofía que impera en los
derechos humanos. El conjunto de valores que puedan adornar al ser humano configura el de su dignidad, que
se constituye como el título de valor que nos iguala a todos como seres humanos.

4.2. Perspectiva constitucional. A) Concepto.- La dignidad no es un derecho más, es lo que se debe a la


persona por su calidad de tal y, si se quiere darle un sentido jurídico más idóneo, lo que es adecuado a la
naturaleza misma del hombre como persona. La cuestión es determinar el catálogo de los derechos que,
acordes con la dignidad que se le reconoce, sean inherentes a la personalidad. Este catálogo viene definido
no por el contenido de los derechos que integran el Título I, pues su protección jurídica no es la misma en todos
los casos, como se desprende del art. 53 CE, sino por los derechos inviolables que fe son inherentes a la
persona, que son esencialmente los comprendidos en los arts. 15 a 29 y el 30 en lo referente a la objeción de
conciencia, desde el momento en que sólo éstos podrán ser alegados ante la jurisdicción ordinaria de acuerdo
con lo que dispongan las leyes que los desarrollen - art. 53.3 CE- .
OJO RECORDAR!!

3
TEMA 39 ABREVIADO

B) Respeto de los poderes públicos.- La actuación de los poderes públicos puede generar vulneraciones de
los derechos inherentes a la dignidad de la persona, en cuanto a ellos les corresponden dirigir los destinos de
la comunidad. La dignidad constituye la base del ordenamiento jurídico, y ello tiene una especial relevancia en
nuestro Estado de Derecho, ya que significa no sólo que los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos
a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico, sino que este ordenamiento jurídico debe realizar lo
adecuado para que la persona tenga su plena dignidad y pueda desarrollar libremente su personalidad.

Los poderes públicos cuyo fin y justificación están en el bien de la comunidad, deben reconocer la dignidad de
la persona y favorecer el desarrollo de la personalidad, y en su virtud, deben respetar los derechos inalienables
de la persona, pues dichos derechos no son una concesión del Estado, ya que, como venimos afirmando,
pertenecen a la naturaleza humana y son inherentes a la persona.

5. SENTIDO ÉTICO DE LA PREVENCIÓN Y LA REPRESIÓN


5.1. La ética en las conductas policiales.- La ética, en cuanto conjunto de principios y normas morales que
regulan las actividades humanas, ha de estar presente en todas las actuaciones de policiales. La ética ha
estado presente en el diseño de las actividades policiales desde 1979, en que la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa en la Resolución 690, establece el marco de las normas éticas en las conductas de la
Policía. Este código de conducta se dibuja en las siguientes pautas, entre otras:

1.ª Corresponde a todos los funcionarios de policía cumplir los deberes que le impone la ley protegiendo a sus
conciudadanos y a la colectividad contra las violencias, los actos depredatorios y a los otros actos perjudiciales
definidos por la ley.

2.• Todo funcionario de policía debe actuar con integridad, imparcialidad y dignidad. En particular, debe
abstenerse de todo acto de corrupción, y oponerse a ésta resueltamente.

3.• Las ejecuciones sumarias, la tortura y las otras penas o tratos inhumanos o degradantes quedan prohibidos
en todas circunstancias. Todo funcionario de policía tiene el deber de no ejecutar o de ignorar toda orden o
instrucción que implique estos actos.

5.2. Conceptos: prevención y represión.

A) Perspectiva jurídica.- La protección del libre ejercicio de la seguridad ciudadana exigirá necesariamente
una actividad de los poderes públicos, concretamente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, dirigidas a evitar
o eliminar conductas contrarias al libre ejercicio de los derechos y a lograr la seguridad ciudadana. Esta
actividad conllevará una doble tarea: por un lado, la de mantenerla evitando la realización de conductas que
atente contra ella, y, en segundo lugar, el restablecimiento reprendiendo esas conductas una vez acontecidas.
Pues bien a estas dos actividades suelen denominarse: de prevención y de represión.

B) Perspectiva ética.- Mientras que a lo ético le corresponde lo interno, las razones y motivaciones personales
que tiene el sujeto para actuar de un determinado modo, al mundo jurídico, al del derecho, le corresponde
regular su comportamiento en tanto que tiene una expresión externa y puede afectar a los intereses de terceros.
El derecho no entra en las motivaciones del individuo, a cambio de que el individuo no condicione las exigencias
del derecho por aquellas. El derecho, aun efectivo en su respuesta, a veces es inoportuno, pues reacciona a
un comportamiento ya ejecutado y pasado, pero que no puede evitarlo. La ética, por tanto, tiene unos objetivos
preventivos. Ello no significa que el derecho no pretenda disuadir los sucesivos comportamientos negativos,
pero el hecho de compartir esos criterios y acatarlos no es ya un asunto de naturaleza jurídica sino ética, pues
si esa disuasión fuera resultado de la imposición de una norma, cabría también remitirse a otra anterior para
averiguar por qué tendríamos que obedecerla, y así sucesivamente.

C) La prevención como mejor opción que la sanción.- Se ha de tener claro que la seguridad ciudadana no
se reduce a la represión, sino que la prevención desempeña un papel muy importante ya que está más
directamente vinculada a la neutralización de factores criminógenos, como casos de alcoholismo, drogadicción,
etc.

También podría gustarte