UNIVERSIDAD CATOLICA DE HONDURAS
NUESTRA SEÑORA REINA DE LA PAZ
“CAAMPUS SANTIAGO APOSTOL”
Carbohidratos
Clase:
Química Orgánica
Catedrático:
Dr. Darwin Cerna
Alumnos:
Pamela Sarahy Salgado (0701-2006-00277)
Fabiana María Martínez Espinal (0701-2002-00286)
Julio Adán Flores Castro (0704-2006-0020)
Yorlin Melissa Godoy (0704199201260)
Nancy María Montoya Irias (0708200500229)
Ana Estefany Gaitán Herrera (0703200603558)
Danlí, El Paraíso
13 de noviembre de 2024
Introducción
Los hidratos de carbono, también conocidos como carbohidratos, son moléculas
fundamentales en la dieta y en el funcionamiento del organismo. Estas moléculas están
formadas por carbono, hidrógeno y oxígeno, y son esenciales para el suministro de energía
en el cuerpo humano. En particular, la glucosa, uno de los tipos más comunes de
carbohidratos, es vital para el funcionamiento de órganos como el cerebro y los músculos,
que dependen en gran medida de esta fuente de energía para realizar sus funciones
adecuadamente.
Además de proporcionar energía inmediata, los hidratos de carbono también cumplen otras
funciones importantes. Algunos carbohidratos actúan como reserva de energía,
almacenándose en el hígado y los músculos en forma de glucógeno, el cual se puede
descomponer rápidamente cuando el cuerpo necesita un aporte extra de energía. Otros
carbohidratos tienen funciones estructurales y contribuyen al mantenimiento de las células
y tejidos en diversas especies, como las plantas, donde la celulosa es un componente clave.
Este informe explora en profundidad las diferentes categorías de hidratos de carbono, sus
estructuras y funciones en el organismo, así como los procesos metabólicos que los
convierten en energía. Conocer el papel de los carbohidratos es esencial no solo para
comprender la nutrición humana, sino también para valorar su importancia en el
metabolismo y la salud en general
Marco Teórico
1. Concepto y Propiedades Generales de los Hidratos de Carbono
Los hidratos de carbono, también llamados carbohidratos, glúcidos o azúcares, son
compuestos orgánicos esenciales en la naturaleza y en el organismo humano. Su estructura
química está compuesta por carbono, hidrógeno y oxígeno, generalmente en la proporción
de [Link], lo que les otorga la fórmula general (CH₂O)ₙ. Estos compuestos no solo son
fuentes de energía, sino que también juegan papeles estructurales y de señalización en
muchos organismos vivos.
Los hidratos de carbono son el grupo de biomoléculas más abundante en la Tierra y
constituyen la principal reserva de energía química para muchas formas de vida. En el
cuerpo humano, los carbohidratos se encuentran en alimentos como cereales, frutas,
verduras y legumbres, y son fundamentales para un metabolismo saludable. Además de su
papel energético, algunos carbohidratos cumplen funciones de reconocimiento y
comunicación entre células, ya que pueden unirse a proteínas y lípidos en la superficie de
las células, formando glicoproteínas y glicolípidos que facilitan interacciones celulares.
2. Clasificación de los Hidratos de Carbono
Los hidratos de carbono se clasifican en función de su estructura en tres grandes grupos:
monosacáridos, oligosacáridos y polisacáridos. Esta clasificación se basa en la cantidad de
unidades de azúcar o monosacáridos que contienen, y cada tipo tiene propiedades y
funciones específicas en el organismo.
• Monosacáridos: Los monosacáridos son las unidades más simples de los hidratos de
carbono y no pueden descomponerse en moléculas de azúcar más pequeñas. Incluyen
azúcares como la glucosa, la fructosa y la galactosa. La glucosa es especialmente
importante porque es la principal fuente de energía en el organismo y puede ser utilizada
directamente por las células. Los monosacáridos también juegan un papel fundamental en
la formación de otros carbohidratos más complejos mediante enlaces glicosídicos.
• Oligosacáridos: Los oligosacáridos están compuestos por entre dos y diez
monosacáridos unidos mediante enlaces glicosídicos. Dentro de este grupo, los disacáridos
son los más comunes, como la sacarosa (azúcar de mesa) y la lactosa (azúcar de la leche).
Estos carbohidratos requieren enzimas específicas para su digestión y absorción, y
proporcionan energía al organismo después de ser descompuestos en sus monosacáridos
componentes.
• Polisacáridos: Los polisacáridos son carbohidratos complejos formados por largas
cadenas de monosacáridos. Se dividen en homopolisacáridos (compuestos por un solo tipo
de monosacárido, como el almidón y el glucógeno) y heteropolisacáridos (compuestos por
diferentes tipos de monosacáridos, como los glucosaminoglicanos). El almidón es una
reserva energética en las plantas y se descompone en glucosa para la absorción en el
intestino humano. El glucógeno, por su parte, es la forma de almacenamiento de la glucosa
en el hígado y los músculos, y es esencial para el suministro de energía en momentos de
alta demanda energética, como durante el ejercicio físico.
Ejemplos de la clasificación de carbohidratos:
1. Monosacaridos
(Leche). (Manzana). (Miel)
2. Oligosacaridos:
Lactosa
(Azucar de mesa) (Lácteos)
3. Polisacaridos:
3. Funciones de los Hidratos de Carbono
Los hidratos de carbono cumplen varias funciones en el organismo, que se pueden agrupar
en energéticas, estructurales y de señalización.
• Fuente de Energía: La función principal de los hidratos de carbono es proporcionar
energía. La glucosa, en particular, es el monosacárido que las células utilizan directamente
como combustible para producir energía en forma de ATP (adenosín trifosfato) a través de
la glucólisis y la respiración celular. La rápida disponibilidad de glucosa hace que los
carbohidratos sean la fuente de energía preferida en actividades de alta intensidad y para el
funcionamiento del cerebro, que depende en gran medida de un suministro constante de
glucosa.
• Reserva Energética: El organismo almacena glucosa en forma de glucógeno,
principalmente en el hígado y los músculos. El glucógeno actúa como una reserva
energética que se moviliza cuando los niveles de glucosa en sangre disminuyen, como entre
comidas o durante el ejercicio. Esta función es especialmente importante en situaciones de
esfuerzo físico, cuando el cuerpo necesita liberar rápidamente energía almacenada en forma
de glucosa.
• Función Estructural: Algunos hidratos de carbono desempeñan funciones
estructurales en organismos vivos. La celulosa, un polisacárido que se encuentra en las
paredes celulares de las plantas, proporciona rigidez y soporte estructural. En los animales,
ciertos carbohidratos forman parte de los tejidos de sostén y protección, como los
glucosaminoglicanos que se encuentran en el cartílago y las articulaciones.
• Función de Señalización y Comunicación Celular: Los hidratos de carbono también
están involucrados en procesos de señalización celular y reconocimiento entre células.
Cuando se combinan con proteínas y lípidos en las membranas celulares, forman
glicoproteínas y glicolípidos que facilitan la comunicación y el reconocimiento entre
células. Estos compuestos son fundamentales en la respuesta inmunológica y en el
funcionamiento del sistema nervioso.
4. Metabolismo de los Hidratos de Carbono
El metabolismo de los hidratos de carbono implica varias rutas bioquímicas que convierten
estos compuestos en energía utilizable y almacenan el exceso para su uso posterior. Este
proceso incluye la digestión, absorción, almacenamiento y movilización de los
carbohidratos.
• Digestión y Absorción: La digestión de los carbohidratos comienza en la boca con la
acción de la amilasa salival, que descompone el almidón en moléculas más pequeñas. En el
intestino delgado, las enzimas como la lactasa y la maltasa completan la descomposición de
los disacáridos en monosacáridos, que son absorbidos en el intestino y transportados al
hígado para su procesamiento.
• Almacenamiento y Movilización de Glucógeno: El exceso de glucosa en el
organismo se convierte en glucógeno, el cual se almacena en el hígado y los músculos.
Cuando el cuerpo necesita energía y los niveles de glucosa en sangre bajan, el glucógeno se
descompone y libera glucosa. La hormona insulina facilita el almacenamiento de glucosa
en forma de glucógeno, mientras que el glucagón promueve su descomposición en
situaciones de necesidad energética.
• Producción de Energía: La glucosa absorbida se utiliza en las células para producir
energía mediante el proceso de la glucólisis, seguido por la respiración celular en las
mitocondrias. Durante la glucólisis, la glucosa se convierte en piruvato, generando una
pequeña cantidad de ATP. En condiciones de oxígeno suficiente, el piruvato se dirige al
ciclo de Krebs y la cadena de transporte de electrones, donde se produce la mayor parte del
ATP.
• Metabolismo Anaeróbico: En condiciones de baja disponibilidad de oxígeno, como
en ejercicios intensos, la glucólisis puede ocurrir de manera anaeróbica, generando lactato
como producto final. Aunque produce menos energía que la respiración aeróbica, el
metabolismo anaeróbico permite a las células continuar produciendo ATP cuando el
suministro de oxígeno es limitado.
Ciclo del metabolismo de los carbohidratos
5. Regulación Hormonal del Metabolismo de los Hidratos de Carbono
La regulación del metabolismo de los carbohidratos está controlada principalmente por las
hormonas insulina y glucagón. La insulina, secretada por el páncreas en respuesta a niveles
elevados de glucosa en sangre, facilita la entrada de glucosa en las células y estimula la
conversión de glucosa en glucógeno. Por otro lado, el glucagón se libera cuando los niveles
de glucosa en sangre son bajos y estimula la descomposición de glucógeno en el hígado
para liberar glucosa en el torrente sanguíneo.
Además de la insulina y el glucagón, otras hormonas como la adrenalina y los
glucocorticoides también participan en la regulación del metabolismo de los hidratos de
carbono, especialmente en situaciones de estrés o actividad física intensa, movilizando las
reservas de glucosa para asegurar un suministro energético constante.
6. Índice Glucémico y su Importancia
El índice glucémico (IG) es una medida que indica la rapidez con la que un alimento eleva
los niveles de glucosa en sangre después de ser consumido. Los alimentos con un índice
glucémico alto, como el pan blanco o los dulces, elevan rápidamente los niveles de glucosa,
lo que puede llevar a fluctuaciones bruscas en los niveles de azúcar en sangre y requerir una
mayor respuesta de insulina. Por el contrario, los alimentos con un índice glucémico bajo,
como las legumbres y algunos vegetales, se absorben más lentamente, proporcionando
energía de forma sostenida y manteniendo niveles de glucosa más estables.
El control del índice glucémico de los alimentos es importante para personas con diabetes o
aquellos que desean mantener niveles estables de glucosa en sangre. Incluir carbohidratos
de bajo IG en la dieta puede ayudar a prevenir picos y caídas de glucosa, mejorar la
saciedad y contribuir a un control más efectivo del peso corporal.
7. Fibra Dietética y su Rol en la Salud
La fibra dietética es un tipo especial de carbohidrato que no se digiere completamente en el
intestino delgado y llega casi intacta al intestino grueso. Existen dos tipos de fibra: la
soluble, que se disuelve en agua y forma una sustancia gelatinosa que ayuda a reducir los
niveles de colesterol y glucosa en sangre; y la insoluble, que no se disuelve en agua y
facilita el tránsito intestinal, previniendo el estreñimiento.
El consumo adecuado de fibra se ha asociado con múltiples beneficios para la salud,
incluyendo una mejor regulación del azúcar en sangre, reducción del riesgo de
enfermedades cardiovasculares, y una menor incidencia de algunos tipos de cáncer, como el
cáncer de colon. La fibra también juega un papel importante en la microbiota intestinal,
alimentando bacterias beneficiosas que ayudan a mantener el equilibrio en el sistema
digestivo.
8. Hidratos de Carbono en la Alimentación y su Relevancia Nutricional
Para mantener una dieta equilibrada, es importante elegir fuentes de hidratos de carbono
que sean nutritivas y de calidad. Los granos integrales, frutas, vegetales y legumbres son
excelentes fuentes de carbohidratos complejos, que además de energía proporcionan
vitaminas, minerales y fibra. Estos alimentos contribuyen al buen funcionamiento del
sistema digestivo, ayudan a mantener niveles saludables de glucosa en sangre y ofrecen
beneficios para la salud cardiovascular.
Por otro lado, los carbohidratos refinados, como los que se encuentran en el pan blanco, el
arroz blanco y los productos azucarados, han perdido gran parte de su fibra y nutrientes
durante el procesamiento, lo que los convierte en fuentes menos saludables. Estos
carbohidratos de rápida absorción pueden causar fluctuaciones en los niveles de glucosa en
sangre y, cuando se consumen en exceso, están asociados con el aumento de peso y el
riesgo de enfermedades metabólicas.
9. Enfermedades asociadas a los carbohidratos
Las principales enfermedades asociadas a los carbohidratos son:
1. Diabetes tipo 2: Relacionada con el consumo excesivo de carbohidratos
refinados y resistencia a la insulina.
2. Obesidad: Exceso de carbohidratos refinados contribuye al aumento de peso.
3. Síndrome metabólico: Incluye hipertensión y niveles altos de glucosa y
colesterol.
4. Hipertrigliceridemia: Carbohidratos refinados elevan triglicéridos y
aumentan el riesgo cardiovascular.
5. Caries dental: El azúcar facilita el desarrollo de bacterias en la boca.
6. Enfermedad celíaca: Reacción autoinmune al gluten (presente en algunos
cereales)
10. Recomendaciones para un Consumo Saludable de Hidratos de Carbono y para prevenir
enfermedades.
Para una dieta balanceada y saludable, las principales recomendaciones incluyen:
• Optar por carbohidratos complejos: Priorizar alimentos ricos en carbohidratos
complejos, como granos enteros (arroz integral, avena, quinoa), legumbres, frutas y
vegetales. Estos alimentos proporcionan una liberación de energía más estable y son ricos
en fibra y micronutrientes esenciales.
• Limitar el consumo de azúcares añadidos: Reducir el consumo de productos
procesados y azucarados, ya que estos suelen contener carbohidratos simples que pueden
impactar negativamente el metabolismo de la glucosa y contribuir al aumento de peso.
• Incorporar fibra dietética: Consumir suficientes fuentes de fibra dietética, como
frutas, verduras, legumbres y granos integrales. La fibra es esencial para una buena
digestión, el control del peso y la prevención de enfermedades.
• Controlar el índice glucémico: Elegir alimentos con un bajo índice glucémico para
evitar picos rápidos en los niveles de glucosa y mantener niveles de energía estables a lo
largo del día.
11 . Rol de los Hidratos de Carbono en el Ciclo de Krebs y la Producción de Energía
Los hidratos de carbono, al ser descompuestos en glucosa, se introducen en el ciclo de
Krebs (o ciclo del ácido cítrico), una de las principales rutas metabólicas de producción de
energía en las células. En este ciclo, el piruvato, que es el producto de la glucólisis de la
glucosa, se transforma en acetil-CoA, que luego participa en una serie de reacciones que
producen ATP, CO₂ y otros intermediarios metabólicos. El ciclo de Krebs ocurre en las
mitocondrias y es un proceso clave para la generación de energía aeróbica en las células.
Este proceso es fundamental para mantener la energía en las células, especialmente en
aquellas que tienen alta demanda energética, como las células musculares y neuronales. Los
productos generados en el ciclo de Krebs también se utilizan como precursores para la
síntesis de aminoácidos, ácidos grasos y otras moléculas necesarias para la vida celular.
12. Propiedades físicas
1. Solubilidad: Solubles en agua (monosacáridos); menos solubles
(polisacáridos).
2. Cristalinidad: Algunos forman cristales (glucosa).
3. Sabor: Dulces (monosacáridos y disacáridos).
4. Higroscopicidad: Absorben humedad del aire.
Conclusión
En resumen, los hidratos de carbono son esenciales en nuestra alimentación y en el
funcionamiento del cuerpo. Nos proporcionan energía rápida para realizar nuestras
actividades diarias y también actúan como reservas de energía para cuando el cuerpo lo
necesita. Además, algunos carbohidratos ayudan a dar estructura a diferentes partes del
cuerpo y participan en procesos importantes para nuestras células.
Es importante consumir hidratos de carbono de buena calidad, como los que se encuentran
en frutas, verduras y granos enteros, que nos aportan energía de manera constante y ayudan
a cuidar nuestra salud. Evitar los azúcares añadidos y los carbohidratos refinados puede
prevenir problemas como la diabetes y el aumento de peso. En general, incluir
carbohidratos saludables en nuestra dieta nos ayuda a tener una vida más sana.
Bibliografía
• J.A. Lozano, J.D. Galindo, J.C. García-Borrón, J.H. Martínez-Liarte, R. Peñafiel, y
F. Solano. Bioquímica y Biología Molecular para Ciencias de la Salud (3ª ed.). McGraw-
Hill, 2005.