MINISTERIO DE EDUCACION NOTA INFORMATIVA EDUCACION RELIGIOSA
I.E. SAN MIGUEL - PIURA CATOLICA
APELLIDOS Y NOMBRES____________________________________________________________
GRADO_________SECCION_____________FECHA__________III.BIMESTRE.
EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
TEXTOS BIBLICOS: (Hech. 8, 15-17;19, 5-6).
El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana.
La misma palabra, Confirmación que significa afirmar o consolidar, nos dice mucho.
En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento,
el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más
profundo a la filiación divina, se une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para
ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz de defender su fe y de
transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y
podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la
madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo.
Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto
de los "sacramentos de la iniciación cristiana", cuya unidad debe ser salvaguardada. Es
preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para
la plenitud de la gracia bautismal.
En efecto, a los bautizados "el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a
la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma
quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la
fe con sus palabras y sus obras
El día de Pentecostés – cuando se funda la Iglesia – los apóstoles y discípulos se
encontraban reunidos junto a la Virgen. Estaban temerosos, no entendían lo que había
pasado – creyendo que todo había sido en balde - se encontraban tristes. De repente,
descendió el Espíritu Santo sobre ellos quedaron transformados - y a partir de ese
momento entendieron todo lo que había sucedido, dejaron de tener miedo, se lanzaron a
predicar y a bautizar. La Confirmación es “nuestro Pentecostés personal”. El Espíritu Santo
está actuando continuamente sobre la Iglesia de modos muy diversos. La Confirmación –
al descender el Espíritu Santo sobre nosotros - es una de las formas en que Él se hace
presente al pueblo de Dios.
INSTITUCIÓN
El Concilio de Trento declaró que la Confirmación era un sacramento instituido por Cristo,
ya que los protestantes lo rechazaron porque - según ellos - no aparecía el momento
preciso de su institución. Sabemos que fue instituido por Cristo, porque sólo Dios puede
unir la gracia a un signo externo.
Además encontramos en el Antiguo Testamento, numerosas referencias por parte de los
profetas, de la acción del Espíritu en la época mesiánica y el propio anuncio de Cristo de
una venida del Espíritu Santo para completar su obra. Estos anuncios nos indican un
sacramento distinto al Bautismo. El Nuevo Testamento nos narra como los apóstoles, en
cumplimiento de la voluntad de Cristo, iban imponiendo las manos, comunicando el Don
del Espíritu Santo, destinado a complementar la gracia del Bautismo. “Al enterarse los
apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaria había aceptado la Palabra de Dios, les
enviaron a Pedro y a Juan. Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran al Espíritu
Santo; pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido
bautizados en nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían al
Espíritu Santo”.
QUIÉN PUEDE RECIBIR ESTE SACRAMENTO
Todo bautizado, aún no confirmado, puede y debe recibir el sacramento de la
Confirmación. Puesto que Bautismo, Confirmación y Eucaristía forman una unidad, de ahí
se sigue que "los fieles tienen la obligación de recibir este sacramento en tiempo
oportuno" porque sin la Confirmación y la Eucaristía, el sacramento del Bautismo es
ciertamente válido y eficaz, pero la iniciación cristiana queda incompleta.
La costumbre latina, desde hace siglos, indica "la edad del uso de razón", como punto de
referencia para recibir la Confirmación. Sin embargo, en peligro de muerte, se debe
confirmar a los niños incluso si no han alcanzado todavía la edad del uso de razón.
Para recibir la Confirmación es preciso hallarse en estado de gracia. Conviene recurrir al
sacramento de la Penitencia para ser purificado en atención al don del Espíritu Santo. Hay
que prepararse con una oración más intensa para recibir con docilidad y disponibilidad la
fuerza y las gracias del Espíritu Santo
Para la Confirmación, como para el Bautismo, conviene que los candidatos busquen la
ayuda espiritual de un padrino o de una madrina. Conviene que sea el mismo que para el
Bautismo a fin de subrayar la unidad entre los dos sacramentos
EL MINISTRO DE LA CONFIRMACIÓN
El ministro originario de la Confirmación es el obispo.
En Oriente es ordinariamente el presbítero que bautiza quien da también inmediatamente
la Confirmación en una sola celebración. Sin embargo, lo hace con el santo crisma
consagrado por el patriarca o el obispo, lo cual expresa la unidad apostólica de la Iglesia
cuyos vínculos son reforzados por el sacramento de la Confirmación.
En la Iglesia latina se aplica la misma disciplina en los bautismos de adultos y cuando es
admitido a la plena comunión con la Iglesia un bautizado de otra comunidad cristiana que
no ha recibido válidamente el sacramento de la Confirmación
En el rito latino, el ministro ordinario de la Conformación es el obispo. Aunque el obispo
puede, en caso de necesidad, conceder a presbíteros la facultad de administrar el
sacramento de la Confirmación, conviene que lo confiera él mismo, sin olvidar que por
esta razón la celebración de la Confirmación fue temporalmente separada del Bautismo.
Los obispos son los sucesores de los Apóstoles y han recibido la plenitud del sacramento
del orden.
Si un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero puede darle la
Confirmación. En efecto, la Iglesia quiere que ninguno de sus hijos, incluso en la más
tierna edad, salga de este mundo sin haber sido perfeccionado por el Espíritu Santo con el
don de la plenitud de Cristo.
EL SIGNO: LA MATERIA Y LA FORMA
Dijimos que la materia del Bautismo, el agua, tiene el significado de limpieza, en este
sacramento la materia significa fuerza y plenitud. El signo de la Confirmación es la
“unción”. Desde la antigüedad se utilizaba el aceite para muchas cosa: para curar heridas,
a los gladiadores de les ungía con el fin de fortalecerlos, también era símbolo de
abundancia, de plenitud. Además la unción va unido al nombre de “cristiano”, que
significa ungido.
La materia de este sacramento es el “santo crisma”, aceite de oliva mezclado con
bálsamo, que es consagrado por el Obispo el día del Jueves Santo. La unción debe ser en
la frente.
La forma de este sacramento, palabras que acompañan a la unción y a la imposición
individual de las manos “Recibe por esta señal de la cruz el
don del Espíritu Santo” La cruz es el arma con que cuenta
un cristiano para defender su fe.
ACTIVIDAD PARA SU CARPETA
1. Elaborar un organizador visual, con las ideas
principales.
2. Mensaje del texto bíblico.
3. Cuáles son los elementos de este sacramento.
4. Si has recibido el sacramento de la Confirmación, en que parroquia
Fecha, padres y Padrinos.
5. ¿Si estas preparándote en que Parroquia?
6. Cuál es tu compromiso al recibir este sacramento?
7. Que significa ser soldado de Cristo?
8. Como fue la institución de este Sacramento