Título IV: Reconocimiento y ejecución de sentencias y fallos
arbitrales extranjeros
Artículo 2102.- Principio de Reciprocidad
Las sentencias pronunciadas por tribunales extranjeros tienen en la
República la fuerza que les conceden los tratados respectivos.
Si no hay tratado con el país en el que se pronunció la sentencia, tiene
ésta la misma fuerza que en aquel país se da a las sentencias
pronunciadas por los tribunales peruanos.
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 2103.- Reciprocidad negativa
Si la sentencia procede de un país en el que no se da cumplimiento a los
fallos de los tribunales peruanos, no tiene fuerza alguna en la República.
Están comprendidas en la disposición precedente las sentencias que
proceden de países donde se revisan, en el fondo, los fallos de los
tribunales peruanos.
Artículo 2104.- Requisitos para Exequator
Para que las sentencias extranjeras sean reconocidas en la República, se
requiere, además
de lo previsto en los artículos 2102 y 2103.
1. Que no resuelvan sobre asuntos de competencia peruana exclusiva.
2. Que el tribunal extranjero haya sido competente para conocer el
asunto, de acuerdo a sus normas de Derecho Internacional Privado y a
los principios generales de competencia procesal internacional.
3. Que se haya citado al demandado conforme a la ley del lugar del
proceso; que se le haya concedido plazo razonable para comparecer; y
que se le hayan otorgado garantías procesales para defenderse.
4. Que la sentencia tenga autoridad de cosa juzgada en el concepto de
las leyes del lugar del proceso.
5. Que no exista en el Perú juicio pendiente entre las mismas partes y
sobre el mismo objeto, iniciado con anterioridad a la interposición de la
demanda que originó la sentencia.
6. Que no sea incompatible con otra sentencia que reúna los requisitos
de reconocimiento y ejecución exigidos en este título y que haya sido
dictada anteriormente.
7. Que no sea contraria al orden público ni a las buenas costumbres.
8. Que se pruebe la reciprocidad.
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 2105.- Sentencia extranjera en materia de quiebra
El tribunal peruano que conoce del reconocimiento de una sentencia
extranjera de quiebra, puede dictar las medidas preventivas pertinentes
desde la presentación de la solicitud de reconocimiento.
El reconocimiento en el Perú de una sentencia extranjera de quiebra debe
cumplir con los requisitos de notificación y publicidad previstos en la ley
peruana para las quiebras de carácter nacional.
Los efectos de la quiebra decretada en el extranjero y reconocida en el
Perú, se ajustarán a la ley peruana en lo que respecta a los bienes
situados en el Perú y a los derechos de los acreedores.
El juez procederá de acuerdo a lo establecido en la ley peruana en cuanto
a la formación, administración y liquidación de la masa en el Perú,
satisfaciendo los derechos de los acreedores domiciliados y las
acreencias inscritas en el Perú, según la graduación señalada en la ley de
quiebras.
Si no hay acreedores domiciliados ni acreencias inscritas en el Perú, o si,
después de satisfechos éstos conforme a los párrafos precedentes,
resulta un saldo positivo en el patrimonio del fallido, dicho saldo será
remitido al administrador de la quiebra en el extranjero, previo exequatur
ante el juez peruano de la verificación y graduación de los créditos
realizados en el extranjero.
Artículo 2106.- Ejecución de sentencia extranjera
La sentencia extranjera que reúna los requisitos establecidos en los
artículos 2102, 2103, 2104 y 2105 puede ser ejecutada en el Perú a
solicitud del interesado.
Artículo 2107.- Formalidad de la solicitud de ejecución de sentencia
extranjera
La solicitud a que se refiere el artículo 2106 debe ir acompañada de copia
de la sentencia íntegra, debidamente legalizada y traducida oficialmente
al castellano, así como de los documentos que acrediten la concurrencia
de los requisitos establecidos en este título.
Artículo 2108.- Trámite para declaración de ejecutoria de sentencia
extranjera
El trámite para la declaración de ejecutoria se ajusta a lo establecido en
el Código de Procedimientos Civiles. Cumplido el trámite, la sentencia
extranjera tendrá la misma fuerza ejecutoria que tienen las sentencias
nacionales.
Las sentencias extranjeras que versen sobre asuntos no contenciosos de
jurisdicción facultativa no requieren de exequatur.
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 2109.- Valor probatorio de sentencia extranjera legalizada
Las sentencias extranjeras debidamente legalizadas producen en el Perú
el valor probatorio que se reconoce a los instrumentos públicos, no
requiriendo para ese efecto del exequatur.
Artículo 2110.- Valor probatorio de la sentencia extranjera
La autoridad de cosa juzgada de una sentencia extranjera puede hacerse
valer dentro de un juicio si cumple con los requisitos establecidos en este
título, sin necesidad de someterla al procedimiento del exequatur.
Artículo 2111.- Aplicación supletoria*
Lo dispuesto en este título rige, en cuanto sea aplicable, también para
resoluciones extranjeras que ponen término al proceso y, especialmente,
para las sentencias penales en lo referente a la reparación civil.
Tratándose de laudos arbitrales, serán de aplicación exclusiva las
disposiciones de la Ley General de Arbitraje.
* Artículo modificado por la Ley 26572, publicada el 5 de enero de 1996
(link: lpd.pe/2omnK).
Título final
Capítulo primero: Disposiciones finales
Artículo 2112.- Unificación de la contratación civil y mercantil
Los contratos de compraventa, permuta, mutuo, depósito y fianza de
naturaleza mercantil, se rigen por las disposiciones del presente Código.
Quedan derogados los artículos 297 a 314, 320 a 341 y 430 a 433 del
Código de Comercio.
Artículo 2113.- Derogación del Código Civil de 1936
Derógase el Código Civil promulgado por Decreto Supremo de treinta de
agosto de mil novecientos treintiséis, así como las demás leyes que se
opongan al presente Código.
Capítulo segundo: Disposiciones transitorias
Artículo 2114.- Disposiciones sobre derechos civiles
Las disposiciones relativas a los derechos civiles consagrados en el
artículo 2 de la Constitución Política del Perú se aplican a partir del trece
de julio de mil novecientos setentinueve.
Artículo 2115.- Eficacia de registros parroquiales
Las partidas de los registros parroquiales referentes a los hechos
realizados antes del catorce de noviembre de mil novecientos treintiséis
conservan la eficacia que les atribuyen las leyes anteriores.
Artículo 2116.- Igualdad de derechos sucesorios
Las disposiciones de los artículos 818 y 819 se aplican a los derechos
sucesorios causados a partir del veintiocho de julio de mil novecientos
ochenta.
Artículo 2117.- Ley aplicable a derechos sucesorios anteriores y
posteriores a la vigencia del Código
Los derechos de los herederos de quien haya muerto antes de la vigencia
de este Código se rigen por las leyes anteriores. La sucesión abierta
desde que rige este Código se regula por las normas que contiene; pero
se cumplirán las disposiciones testamentarias en cuanto éste lo permita.
Artículo 2118.- Revocación del testamento cerrado
El testamento cerrado otorgado según el régimen anterior a este Código
que estuviere en poder del testador o de cualquier otra persona, se
considera revocado si el testador lo abre, rompe, destruye o inutiliza de
otra manera.
Artículo 2119.- Obligación de presentar testamento cerrado
La persona que tuviere en su poder un testamento cerrado, otorgado
según el régimen anterior a este Código, está obligada a presentarlo ante
el juez competente, dentro de los treinta días de tener noticias de la
muerte del testador, bajo responsabilidad por el perjuicio que ocasione
con su dilación.
Artículo 2120.- Ultraactividad de legislación anterior
Se rigen por la legislación anterior los derechos nacidos, según ella, de
hechos realizados bajo su imperio, aunque este Código no los reconozca.
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 2121.- Teoría de los hechos cumplidos
A partir de su vigencia, las disposiciones de este Código se aplicarán
inclusive a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas
existentes.
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 2122.- Reglas de prescripción y caducidad iniciadas antes de
la vigencia del Código
La prescripción iniciada antes de la vigencia de este Código, se rige por
las leyes anteriores. Empero, si desde que entra en vigencia, transcurre el
tiempo requerido en él para la prescripción, ésta surte su efecto, aunque
por dichas leyes se necesitare un lapso mayor. La misma regla se aplica
a la caducidad.