Los Quarks
¿Qué son los quarks?
Los quarks o cuarks son un tipo de partícula subatómica elemental, que entra dentro de la
categoría de los fermiones, y cuyas fuertes interacciones constituyen la materia de los núcleos
atómicos. Su nombre proviene de la novela Finnegan’s Wake del autor irlandés James Joyce.
Los quarks son las partículas de las que protones y neutrones están hechos, así como otros
tipos de partículas minúsculas llamadas hadrones.
Estos términos pueden resultar confusos, pero no hace falta entenderlos a niveles tan técnicos
para saber qué es un quark: las partículas más diminutas de la materia, que interactúan
libremente con las cuatro fuerzas físicas elementales: fuerza gravitatoria, fuerza
electromagnética, fuerza nuclear fuerte y fuerza nuclear débil.
Junto con los leptones, los quarks son los ladrillos mismos de la materia. Del mismo modo en
que existe materia y antimateria, existen también quarks y antiquarks.
Además, existen seis tipos o “sabores” de quark. Así pueden construirse todos los mesones y
bariones de la materia, o sea, más de 200 partículas subatómicas diferentes, mediante la
combinación de tres quarks (o antiquarks) distintos (bariones), o un quark-antiquark
(mesones), unidos por interacciones fuertes.
Descubrimiento de los quarks
Durante muchas décadas se supuso que los protones, neutrones y electrones eran las
partículas fundamentales de la materia, es decir, que nada podía existir más pequeño que ellas.
Sin embargo, el estudio de los llamados nucleones (neutrones y protones, habitantes del
núcleo del átomo) demostraba que su tamaño era muy superior al de los electrones y que ello
podía suponer que estarían conformados a su vez por algo más pequeño y simple. Los quarks
vinieron a responder dicha pregunta.
Simultáneamente, fueron propuestos en 1964 por Murray Gell-Mann y George Zweig, aunque
de manera totalmente independiente. Estos científicos observaron la necesidad de que los
quarks existieran por la naturaleza de la interacción fuerte entre partículas del núcleo atómico.
Además, muchas de sus propiedades eran inexplicables a menos que hubiera estructuras
internas dentro de protones y neutrones. Así, se propuso la existencia de tres partículas más
pequeñas, llamadas quorks (posteriormente quarks, aunque Zweig propuso inicialmente el
nombre aces o “ases”), que tendrían una carga eléctrica de 1/3 y 2/3 de carga.
Esta hipótesis se comprobó experimentalmente en SLAC (Stanford Linear Accelerator Center o
“Centro de Stanford del Acelerador Lineal) en los años posteriores. Pero el experimento señaló
que no eran tres sino seis las partículas que podían componer a los protones y neutrones. Por
este descubrimiento, Taylor, Kendall y Friedman ganaron en 1990 el premio Nobel de Física.
Cada tipo de quark tiene características específicas.
Dentro del modelo estándar de la materia que manejamos hoy en día, los quarks ocupan el
lugar más simple de la materia.
Dependiendo del tipo de quarks que combinemos, podremos obtener diversos tipos de
partículas, de acuerdo a la regla de clasificación de hadrones (el llamado “Modelo de quarks”),
que establece seis tipos distintos de quark (o flavours, “sabores”), cada uno dotado de un
“número cuántico” que define su carga eléctrica:
Arriba (up). Dotado de un isospín +1/2 como número cuántico.
Abajo (down). Dotado de un isospín -1/2 como número cuántico.
Encanto (charm). Dotado de un encanto +1 como número cuántico.
Extraño (strange). Dotado de una extrañeza -1 como número cuántico.
Tope (top) o verdad (truth). Dotado de una superioridad (topness) +1.
Fondo (bottom) o belleza (beauty). Dotado de una inferioridad (bottomness) -1.
Todo esto puede lucir muy extraño y parecer sacado de un videojuego, pero tiene sentido
dentro del modelo de quarks, si pensamos que estas partículas minúsculas se juntan en
tripletes o tríadas para formar diferentes tipos de partículas subatómicas de mayor tamaño.
Cuando la suma de sus cargas da números enteros, forman hadrones.
A ello habría que añadir, no obstante, que los quarks pueden tener tres tipos más de carga,
que es el “color”. No se trata realmente del color, sin embargo, sino que ese es el nombre que
le pusieron los científicos a esta propiedad que es un tipo de afinidad, responsable de la
atracción nuclear fuerte (mediante otra partícula más llamada “gluones”).
Estos colores pueden ser azul, verde o rojo, y es lo que distingue, por ejemplo, a los neutrones
y protones de los electrones (partículas de tipo leptón), ya que estos últimos no están hechos
de quarks y no sienten la interacción nuclear fuerte, sino la débil.
Según este modelo, las partículas fundamentales de la materia son los quarks y los leptones.
Otras partículas subatómicas
Otros tipos de partículas subatómicas son:
Fermiones. Junto con los bosones, son las partículas fundamentales de la materia,
caracterizadas por tener un espín o momento angular semi-entero (1/2, 3/2, etc.).
Existen solo dos tipos de fermiones: los quarks y los leptones.
Leptones. Son un tipo de fermión, dotado de espín ½ (ya sea + o -) y que no
experimenta, a diferencia de los quarks, la interacción nuclear fuerte de la materia.
Existen seis tipos de leptones: electrones, muónes, taus, neutrinos electrónicos,
neutrinos muónicos y tau neutrinos. Los tres primeros tienen carga eléctrica +1 o -1, y
la demás carga 0.
Bosones. Junto a los fermiones, son las partículas fundamentales de la materia,
caracterizadas por tener un espín entero (0, 1, 2, etc.) y no cumplen con el principio de
exclusión de Pauli. Son ejemplos de bosones los fotones, gluones o gravitones, o sea,
partículas que entrañan las fuerzas conocidas.
Mesones. Son bosones, es decir, hadrones de espín entero 0 o 1, que responden a la
interacción nuclear fuerte, por lo que están hechos de quarks, de acuerdo al estado
quark-antiquark.
Bariones. Están compuestos por ______quarks y sus ejemplos más representativos son
el neutrón y el________, aunque también existen otros tipos, sumamente inestables.
Carga de los hadrones
Tanto los protones como los neutrones están formados por tres quarks, cuyo símbolo es qqq.
La combinación de quarks up y down indica de qué tipo de partícula se trata. Para saber qué
partícula forma un quark, hay que sumar tres quarks de forma que se obtenga una carga
fundamental de 1 para un protón o de 0 para un neutrón.
Veámoslo en los siguientes ejemplos.
Protón
Como los protones tienen una carga elemental de 1, las cargas de los quarks que componen el
protón deben ser de 1. Para tener tres quarks y un valor de carga de 1, hay que tener dos
quarks up y un quark down.
La carga total fundamental indica que se trata de un protón. Los protones y los neutrones
también se conocen como bariones, y consisten en materia normal. La suma de sus números
de bariones debe dar 1 como resultado.
Un número bariónico igual a 1 indica que se trata de un barión formado por materia normal.
Neutrón
Como los neutrones tienen una carga fundamental de 0, las cargas de los quarks que
componen el protón deben ser 0.
Para tener tres quarks y ninguna carga, debes tener dos quarks down y un quark up.
La carga fundamental total indica que se trata de un neutrón. Los neutrones y los protones
también se conocen como bariones, que consisten en materia normal. La suma del números de
bariones debe dar como resultado 1.
Un número bariónico igual a 1 indica que se trata de un barión formado por materia normal.
Interacción nuclear fuerte
Sabemos que los quarks siempre se encuentran confinados en hadrones. La causa de esto es la
interacción fuerte. La fuerza nuclear fuerte es la más fuerte fuerza fundamental. Pero, al igual
que la interacción débil, la interacción fuerte tiene un alcance limitado para actuar. Así, aunque
la interacción fuerte es más intensa, tiene alcances muy cortos: es cero a distancias superiores
de 10−15 metros.
La fuerza nuclear fuerte es la fuerza de atracción que mantiene unidos a los núcleos atómicos.
Los propios protones y neutrones están formados por partículas aún más pequeñas, que se
mantienen unidas gracias a la fuerza nuclear fuerte. Gracias a la interacción fuerte, la materia
existe, tal como la conocemos.
La partícula mediadora en esta interacción es el gluon. El intercambio de gluones permite que
los protones y los neutrones se mantengan unidos en el núcleo, a pesar de la repulsión
electromagnética.
Desintegración beta
Si un núcleo tiene demasiados neutrones o protones, puede comenzar un proceso llamado
desintegración beta. Como acabamos de ver, la desintegración beta transforma un protón en
un neutrón (beta positiva) o un neutrón en un protón (beta negativa).
Recuerda que los protones están formados por dos quarks up y un quark down (udu), mientras
que los neutrones están formados por dos quarks down y uno up (dud).
En el caso de la conversión de un neutrón en un protón, un quark down debe
convertirse en un quark up. Esta conversión incluye la liberación de un electrón —que
se lleva la carga negativa— y un antineutrino:
. En la ecuación, se puede observar la conservación: Eel neutrón tiene un número de
bariones de 1 en la esquina superior y 0 como carga fundamental en la esquina inferior.
El resultado de la desintegración debe ser un protón con carga 1 y un electrón con carga -1.
En este proceso se emite también un antineutrino: