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Unidad 6

6A. Las causas del Estado


Las causas material, formal, eficiente y final del Estado
La filosofía escolástica ha distinguido de antaño en el estado cuatro elementos
causales;
1. La causa material suele conceptuarse como aquello de que está hecha una
cosa, ósea, la materia que la compone.
2. La causa formal es la que nos muestra de qué modo es la cosa.
3. Causa eficiente es lo que da origen a una cosa.
4. La causa final por último es el fin para el cual la cosa existe.

Aplicando estos conceptos elementales al estado, que como ya sabemos es un ser


accidental y no sustancial, ubicando en la categoría de relación, podemos sintetizar
sus causas de la siguiente manera:
1. la causa material es el conjunto de hombres que forman la población;
2. la causa formal es el orden que da unidad y coordinación a la multitud de
hombres;
3. la causa eficiente, es la propia naturaleza humana inclinada “ab initio” a la
comunidad política;
4. la causa final es el bien de toda la comunidad.

6B. Esbozo histórico del Estado


La evolución y cambio desde la Polis griega al Estado Moderno.
El Estado, como lo conocemos ahora, es decir la sociedad política y jurídicamente
organizada es un producto del pensamiento reflexivo, el cual nunca termina de
concretarse definitivamente. El Estado, como idea, ha sido y es un proceso que
está en continua transformación ya que obedece al influjo de actitudes y criterios
valorativos constantemente renovados.

El problema político para los clásicos (griegos y romanos) estaba reducido a los
estrechos límites de sus ciudades. El mundo antiguo no conoció al Estado tal como
ahora lo concebimos, es decir que conoció ciudades como Atenas y Esparta;
grandes imperios como los de Persia y Macedonia.

Platón en su República, y Aristóteles en su Política, aunque desde ángulos disímiles,


enfocan los problemas de la ciencia política referidos al estado-ciudad, a quien
consideran como el modelo más alto de la civilización. El Estado-ciudad de aquellos
primeros pensadores, era de carácter aristocrático, justificaban la esclavitud y a
cuyos titulares los excluían de toda participación en la vida política.

Roma comenzó siendo estado-ciudad para llegar a ser después la capital de un


inmenso imperio. Grandes entre todos en el arte de gobernar, los romanos llevaron
al mundo sus teorías políticas revestidas de una forma enteramente práctica,
influenciados por los estoicos, quienes imprimen sus huellas en sus aspectos
internacionales. La razón escrita, constituye una importante contribución que la
Roma clásica suministra a la teoría política, enseñando al mundo a respetar la
autoridad del César. El concepto de soberanía como origen de toda potestad y que
constituye un aspecto fundamental a toda teoría del estado, es un aporte romano.

1 U6 TPI DIC
La teoría política medieval se construyó en buena parte sobre los cimientos
romanos entremezclados con la doctrina aristotélica. El feudalismo trajo una
descentralización política que constituye un rasgo fundamental de la Edad Media.
Desaparece con él toda idea de Patria y el estado como expresión de cohesión
cívica no existe. La influencia marcada de la Iglesia determina todas las
manifestaciones del Medioevo: su pensamiento político es rama de la moral. Según
Heller, el pensamiento político, como todo otro pensamiento, estaba subordinado a
los dogmas religiosos y, sometidos a los criterios de la fe revelada.

En la alta Edad Media, mientras el feudalismo de hacer, inició el movimiento


histórico de la formación de las naciones-estados, el pre-capitalismo que promueve
los principios de la burguesía.

Cuando se da el triunfo final de los príncipes sobre los señores feudales y la


justificación teórica del poder temporal, se da la transición de la Edad Media a los
tiempos modernos.
Con el Renacimiento, Maquiavelo trae el concepto romano del Estado, y aparecen en
el escenario histórico las Naciones o Estados de Occidente, cuyo crecimiento
político continúa aumentando, siempre apuntalado por los teóricos provenientes de
la burguesía. Es el capitalismo en ciernes el que sirve de base al régimen político
que luego había de llamarse absolutismo. Hay otros factores que prohíben el
crecimiento del poder absoluto como la reforma luterana y la secularización de la
política que fue su secuela.

El Estado Liberal: el capitalismo que amamantó al poder absoluto, es el encargado


de derrocarlo. La revolución industrial no era más que el acrecentamiento y
consolidación social del capitalismo, que ahora aspiraba al poder político. El Estado
absoluto, donde la voluntad del gobernante es la ley, era peligroso para la libertad
económica. Se crean entonces, los límites al poder del Estado, el mejor gobierno es
el que gobierna menos, es el lema de la nueva cosmovisión política. El estado
demo-liberal nace así apoyado por toda la ideología iluminista que precedió y siguió
a la revolución francesa. La idea de libertad espiritual sirve de base a la afirmación
de los Derechos Naturales del Hombre, como atributos inherentes a su propia
naturaleza. Junto a la libertad individual, a la burguesía le interesa que se
garantice el resultado de su actividad: la propiedad privada, Tenemos, pues,
libertad y propiedad erigidos en derechos fundamentales por encima del Estado,
que sólo debe respetarlos.

La burguesía afirma la distinción de la sociedad y estado. El estado así era una


emanación de la sociedad. Las ideas de soberanía popular y de representación
política que tienen en Rousseau y Sieyes vienen a explicar el panorama de esa
diferencia. La supremacía de las constituciones, su rigidez, su dogmática, la división
de poderes, siempre garantiza libertad; el sistema de frenos y contrafrenos, etc.,
son postulados esenciales para asegurar los derechos individuales.

La caída del Estado moderno: los totalitarismos.


La Caída del Estado Moderno: Según Marx, el estado liberal, descuidando la
igualdad, permitió que los fuertes explotaran libremente a los débiles. La reacción
a esto fue el fenómeno de la rebelión de las masas. Resultaba que los principios
constitucionales protegían situaciones muy alejadas y distintas de lo que fue la
intención originaria de las instituciones y de todo el sistema de garantías por ellas
creado. La igualdad meramente jurídica no atrae ya; se habla ahora de igualdad
económica y social, de igualdad de oportunidades.

2 U6 TPI DIC
Los Totalitarismos: Después del Tratado de Versalles, el mundo asiste al
nacimiento de fuertes movimientos políticos tendientes a superar la crisis, una
notoria en los instantes pre-bélicos. Las leyes fundamentales que se sancionan
después del tratado, tratan de sacudir los defectos de las instituciones políticas
anteriores que resultaron insuficientes. El marco legal instaurado por el liberalismo
resultaron estrechos para contener las ansias de multitudes insatisfechas. Se
produce lo que Linares Quintana bautiza como desconstitucionalización de los
Estados. Primero es Rusia, después Italia y luego Alemania las naciones donde
cronológicamente se trata de sustituir, después de derrocado el Estado liberal
burgués. Tanto el comunismo, como el fascismo, nazismo y falangismo son
totalitarismos y por ende, se caracterizaron por elevar al Estado a la categoría
suprema, agotando la plena actividad del hombre. En la concepción policial, se
asigna al Estado carácter absoluto, es decir, valor en sí y por tanto valor ético.
Todos exaltan hasta el mito, un factor único como fundamento que legitima su
política: el fascismo, la nación; el nazismo, la raza; el comunismo, la clase. Pero al
final, todo se reduce a la suprema voluntad del conductor, a quien adosan todos los
adjetivos que el léxico de la adulación ha creado.

6C. Elemento esenciales del Estado


Conceptualización. Elementos esenciales del Estado: Sociedad y Soberanía.
Tradicionalmente se afirma que los elementos tradicionales del Estado son la
población, el territorio y el poder. Y los elementos desde el punto de vista esencial,
son la sociedad y la soberanía, porque para contar con los elementos clásicos del
mismo, antes tiene que ser sociedad soberana.

6D. Elementos tradicionales del Estado


Como está ya explicado, los elementos clásicos son la población, el territorio y el
poder.
Se ha clasificado a la población y el territorio como elementos materiales del
Estado, ya que ellos implican un perímetro terreo común donde se asienta la
multitud humana organizada.

Por ello, siguiendo el método aristotélico de las cuatro causas, se los incluye como
la causa material. Habría además que recalcar que la población es también causa
eficiente. Kelsen no admitirá esta clasificación tradicional. El territorio, dentro de
su esquema jurídico puro será el ámbito espacial de validez (entendida como
obligatoriedad) de la norma; y la población, el sujeto de derecho. Kelsen concluye
que el poder jurídico es el elemento del Estado. De esta manera su doctrina reduce
al Estado al núcleo de normas jurídicas sin dejar lugar a la consideración de los
elementos naturales.

Sampay por su parte nos hace notar que los elementos materiales (territorio y
población) podrían calificarse como pre jurídico o como pre político, pero no en el
sentido que el hombre ha vivido en comunidades pre-políticas o pre-jurídicas, ya
que la persona humana es social por naturaleza y donde hay sociedad hay derecho,
sino en el sentido de que ambos elementos son la base física necesaria para que
exista el estado.

Bidart Campos agrega a estos tres elementos tradicionales al gobierno,


considerado como el conjunto de órganos que ejercen el poder.

3 U6 TPI DIC
POBLACIÓN: cantidad, densidad y calidad
Población es el grupo humano organizado, es decir es un conjunto de personas que
constituyen un grupo humano societario, como grupo humano organizado posee los
elementos característicos de toda organización un órgano de gobierno, plan,
ordenamiento coactivo y fin. De esta manera podemos considerar a la población
como uno de los elementos fundamentales del Estado, además al estar hecho por
los hombres y debe suponer el respeto a la libertad y dignidad de las mismas.

Cantidad (no se que quiere que ponga aquí)


En el siglo XIX y especialmente en el siglo XX el crecimiento poblacional se
convirtió en algo no solamente deseable sino indispensable para la grandeza del
Estado – Nación.

Sarmiento soñó con la Argentina de cien millones de habitantes y Alberdi acuñó la


máxima “gobernar es poblar”.

El preámbulo de la Constitución nacional argentina proclamó a esta “para nosotros,


para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el
suelo argentino…” Así, de 1880 en adelante, enormes masas de inmigrantes
poblaron nuestro país y duplicaron la población de ascendencia hispana.

El crecimiento vegetativo (diferencia entre natalidad y mortalidad) ha disminuido y


con el fenómeno del urbanismo la tasa de natalidad urbana es inferior a la rural.
También hay zonas de éxodo constante. Prácticamente, la concentración urbana
alberga una enorme cantidad de provincianos, especialmente del Norte del país.

Densidad
La densidad de la población se determina cuantitativamente en comparación con la
extensión del territorio. Y así se habla de un número de habitantes por kilómetro
cuadrado.

Argentina es un caso típico de tremendas desigualdades de densidad de población.


La megalópolis constituida por la Capital Federal y sus alrededores, el conurbano
bonaerense (Gran Buenos Aires) albergan a más de la tercera parte de la población
del país. Ello constituye un fenómeno de macrocefalismo nefasto, que las políticas
de población, han sido incapaces de frenar.

Calidad
Acerca de la calidad, es obvio que el derecho a la vida exige una vida digna, acorde
con la dignidad de la persona. Lograr un nivel de vida adecuado a esa dignidad es
una aspiración legítima. Pero no solo de pan vive el hombre. El Estado debe
asegurar también la salud pública y la moralidad pública y media de la sociedad no
solo los bienes materiales sino los morales (en orden al bien) y los intelectuales (en
orden a la verdad). La salud y la educación aparecen como prioridades de una
política de la población.

Problemas que genera a la ciencia y a la praxis política. ¿?


El problema de las minorías: La lucha de los colectivos más frágiles de la
sociedad por mayores niveles de igualdad y justicia. ¿?

Discriminación y racismo: El sionismo como forma contemporánea de racismo


El racismo es la doctrina que implica una superioridad de una raza sobre otra. Y en
particular, en política, la pretensión de la existencia de una raza destinada a
mandar, o la atribución de superioridad política de determinada raza sobre las
4 U6 TPI DIC
otras. Es una evidente violación de la igualdad de naturaleza del género humano y
de los derechos naturales del hombre.

El sionismo es una ideología y movimiento político nacionalista, fundado a finales del


siglo XIX y principios del siglo XX. El movimiento tuvo el objetivo de fomentar la
inmigración judía a Palestina, como a su vez fundar un Estado para pueblo judío, lo
cual se cumplió cuando se estableció el Estado de Israel, mediante esto se devolvía
al pueblo judío su estatus de nación y pondría fin a la vida en el exilio.

Actualmente encontramos que el uso del término apartheid se puede utilizar para
denominar a cualquier tipo de diferenciación social dentro del contexto de una
nación, mediante la cual un sector de la población tiene plenos derechos y otro
sector se relega a un estatus de marginalidad.

Teniendo en cuenta los conceptos, podemos ver como en Israel se está sometiendo
a la población palestina a un sistema que se asemeja al régimen sudafricano de
apartheid, en los cuales la ley privilegia a los ciudadanos judíos y discrimina
aquellos que no lo sean, de esta manera su política está destinada a la represión de
la dignidad y la integridad del ser humano. Existen dos sistemas legales paralelos,
se aplica la ley civil a los habitantes israelíes y a los palestinos se les aplica una ley
militar, de esta manera los israelíes gozan de muchos más derechos.

El sionismo y el creador de este pensamiento Theodor Herzl sostienen no sólo que


los judíos eran un país sino que tenían derecho a establecer su propio
Estado-nación dentro de lo que se considera la “Tierra Prometida”, lo cual se
concretó con la fundación del Estado de Israel en 1948, pero esto se dio mediante
la ocupación de territorios pertenecientes a Palestina.

TERRITORIO: Concepto, funciones e importancia.


El territorio es el espacio físico geográfico que ocupa y habita el Estado, ya que al
ser una institución con una base física o territorial necesita de un suelo para
existir. Es la parte de la corteza delimitada convencionalmente entre los Estados,
siendo así un espacio geográfico delimitado donde ocurre la historia de un pueblo.

Al afirmar que territorio es una parte de la corteza terrestre lo estamos haciendo


reafirmando su carácter tridimensional: suelo, subsuelo, y espacio aéreo.
● El suelo comprende la parte terrea propiamente dicha, las aguas y el mar.
● El subsuelo se determina transportando los límites del estado en líneas
perpendiculares hasta el centro de la tierra.
● El espacio aéreo transporta los límites del país, en líneas perpendiculares a
lo largo de la atmósfera.

Ante esto podemos decir que el Estado moderno se ha erigido con una demarcación
territorial y un encuadre topográfico. Lo cual no significa la inmutabilidad o
fijación inalterable de los límites, sino únicamente que el Estado tiene, y necesita
tener, un territorio propio, cualquier que él sea y con cualesquiera dimensión y
variación. El Estado se fija en el mapa mediante límites y fronteras dando a la
comunidad un carácter sedentario dentro de la circunscripción así delimitada.

Límites: Línea ideal siempre convencional, que divide el territorio de un Estado del
de otro, la demarcación de los límites internacionales es resultado de un proceso
histórico y su establecimiento se realiza a través de acuerdos y tratados o
mediante arbitrajes externos. Estos límites pueden ser geodésicos, geométricos o
geográficos.
5 U6 TPI DIC
○ Geográficos, son aquellos que se apoyan en algún criterio natural, como las líneas
de vanguardias, las isobatas, las altas cumbres divisorias de agua y las líneas de
costa.
○ Los geométricos implican la distancia medidas en cuerpos de agua o cadenas
montañosas o líneas que unen puntos determinados.
○ Los geodésicos son aquellos que se establecen sobre las coordenadas geográficas,
es decir sobre los paralelos y meridianos.

Fronteras: Parte del territorio de un Estado aledaña a los países limítrofes.

Relación del Estado con su territorio


Existen diversas teorías que explican la relación que tiene un Estado con el espacio
geográfico, algunas de ellas son:
● La tesis del territorio-objeto, que considera al territorio como un objeto
sobre el cual recae la potestad jurídica del ente político (Legón) de manera
semejante a la acción del propietario sobre un predio (Izaga).
● La tesis del territorio-sujeto entiende que el territorio es un elemento
esencial de la personalidad del Estado, o sea, un elemento subjetivo de este
(Izaga). Es decir es un elemento de su ser y no de su haber.
● La tesis de territorio-límite predica que el territorio es nada más que el
espacio de validez jurídica estatal (Kelsen); o como anota Duguit, que “el
Estado ejerce su poder sobre todas las personas que se encuentran en su
territorio… y no puede, en principio, ejercer su poder sobre personas que se
hallen fuera de él”.

Geopolítica: conceptualización
Ratzel, padre de la geografía política y su obra “Geografía de los Estados del
tráfico y de la guerra” contribuyó a la transformación de la Geografía como ciencia
natural, a través del estudio de aspectos humanos, económicos y sobre todo
políticos, en una ciencia cultural.

Kjellen, con su obra “El Estado como forma de vida”, es quien estructura ya los
fundamentos propios de la geopolítica. Sostiene una posición típicamente
organicista, y considera al Estado como un organismo biológico, un ser vital, supra
individual, con vida y conciencia propias, que nace, crece y muere en medio de
permanente luchas y conflictos biológicos.

Mientras que la Geografía Política es una rama de la Geografía general que estudia
un Estado en un momento determinado, considerando sus características
geográficas, la Geopolítica es esencialmente dinámica y observa el
desenvolvimiento político, histórico y económico de un Estado con su proyección
futura.

Diferencias con la ciencia política - Visión acerca del Estado: Fuerzas


principales y secundarias
Para la geopolítica la influencia que ejerce lo geográfico sobre lo político tiene
carácter determinante, no así para la Ciencia Política, para la cual esa influencia, si
bien existe, solo es de carácter condicionante.

La composición del Estado: el Estado es un organismo vivos, que tiene órganos,


algunos de los cuales, como la capital por ejemplo, constituyen el corazón
(heartland) rodeado del resto del territorio que constituye el hinterland, del cual
vive y se nutre el Estado. En ese contexto los límites aparecen como flexibles,

6 U6 TPI DIC
asimilandose a la idea de la piel que cubre a cualquier organismo vivo, la cual se
ensancha o se achica de acuerdo a la dinámica de su crecimiento.

Los elementos del estado para la geopolítica son los mismos que para la Ciencia
Política, solo que con otros nombres:
a. Masa Humana (población);
b. Espacio Físico (territorio);
c. Soberanía (poder).

Pero agrega, y está es la diferencia central, que influyen sobre la vida de los
estados determinadas fuerzas principales y secundarias, a saber:
a. Principales (territorio y raza);
b. Secundarias (economía, sociedad y gobierno).

Geopolítica e imperialismo.
En los [Link]. y en otros países se consideró a la Geopolítica como una ciencia
alemana, la cual estaba basada en los estudios de Ratzel y Kjellen. En Alemania post
primera guerra mundial se utilizaron algunas de las concepciones originales de la
geopolítica en beneficio de la política hegemónica del nazismo, dándose una
interpretación que hipertrofio determinados aspectos al servicio de un Estado
particular.

Teoría del espacio vital


Según esta teoría, se puede pretender que los Estado requieren un espacio
indispensable para satisfacer sus necesidades vitales. Sobre la base de Kjellen,
Karl Haushofer expuso la idea de que Alemania requería más territorio, asociando
la idea del crecimiento con la de supervivencia, si el Estado deja de crecer, muere.

PODER: Autoridad, poder y gobierno:


El poder como recurso y cómo relación social.
La palabra poder, sugiere, de inmediato y como primer concepto, la idea de pujanza,
de fuerza, de energía, capacidad o facultad. Esto nos aproxima a la afirmación de
Peman, en el sentido de que “poder” a solas no significa nada, porque la palabra
poder no es un sustantivo sino un verbo sustantivado, que encierra, por lo tanto, no
una idea sustantivo y completa, sino una idea de medio y de relación. No “se puede”
a secas, sino que se puede “algo”. Este algo es lo que delimita la competencia del
poder. Así, la familia, el sindicato, el club deportivo, tienen sus fines propios, un
“algo” que cumplir, y para poder cumplirlo, sus autoridades poseen la cantidad de
“poder” necesario.

La catedra rechaza que el poder sea la facultad de un fin, porque no se nos ocurre
exacto que el fin titularice al poder. Pero en cambio, acepta que el poder es una
capacidad para realizar un fin, capacidad que se titulariza en una persona física o
moral.

De esta manera podemos entender que el poder como recurso es energía humana,
física o moral que ejerce el gobierno dentro del ordenamiento jurídico, para
cumplir con el fin propio del Estado (Bien Común).

Como relación social el poder es una relación social que se inscribe en el marco de
las relaciones de dominación, las que se reeditan día a día según la justicia
intrínseca de lo mandado.

Poder, gobierno y funciones: El poder político, la legitimidad del poder.


7 U6 TPI DIC
El poder existe para un fin. El poder del estado es legítimo en cuanto tiende al fin
público del bien común. En la medida en que el poder se desvía, va perdiendo
legitimidad, es decir que cuando el poder se torna injusto se vuelve ilegítimo y
pierde su título. Cuando es ejercido en forma justa, el poder es legítimo, tan
legítimo que aun cuando en sus comienzos haya carecido de legitimidad de origen,
debe ser obedecido; en cambio cuando es ejercido en forma injusta, se vuelve
ilegítimo y debe ser desobedecido, resistido y hasta derrocado.

Esto significa que interesa más a la política legitimar el poder por su ejercicio que
por su origen. Para ello acude al fin que cumple, el empleo o uso del poder es lo
primero que se averigua reparándose en “cómo” se emplea más que en “quien” lo
emplea. Quien gobierna resulta de menor importancia que como gobierna y para que
gobierna.

El crecimiento y la expansión del poder político.


El bien común siempre sirvió como límite de contención del poder, pero a su vez
suele ser utilizado como pretexto de amplificación. En este caso muchas de las
funciones estatales cumplen su pretexto bajo el título del bien común para
acrecentar y expandir inusitadamente el poder.

La potestad de innovar por medio de la legislación y de crear en cualquier momento


un orden nuevo emitiendo regulaciones sobre cualquier cosa y materia, ha
coadyuvado a absolutizar al poder. La ley inmutable dada por el orden natural y
divino, y por las costumbres sociales, ha sido reemplazada por la ley variable del
estado.
Con el movimiento de 1789 cobra auge la tendencia de instaurar un orden desde la
ley. No se trata ya de restablecer un estado anterior, sino de fundar uno nuevo.

El orden estable, las costumbres que jugaban como límites al poder, daban certeza
y seguridad a los hombres a las relaciones sociales. Los primeros sabían a qué
atenerse, con qué conductas y reacciones podían contar, las podían prever. Y
consiguientemente, el respeto a las mismas normas consuetudinarias por parte del
poder depara fuerza a las segundas. Ese era el mejor límite al poder, que no
disponía de arbitrio para cambiarlas. La ley en vez de innovar, solo ratificaba y
daba autenticidad a la costumbre. Para la edad media, lo primero es el derecho;
luego viene el ordenamiento político como medio para el cumplimiento de aquel. El
derecho se descubre y no se crea.

Recién en el siglo XIII comienza a alterarse este modo de ver las cosas. Los
glosadores incluyen entre los contenidos del poder real el dar leyes, y un siglo
después, Marsilio hace la teorización de la ley, ya no es la ley como ratificación o
fijación de la costumbre, sino la ley emanada de un acto creador que, era acto del
pueblo. En el siglo XIII había aparecido la concepción enteramente nueva en la
edad media, de que la validez de la ley depende de la promulgación por el príncipe.
Todo ello va a desembocar en un refuerzo del poder político.

Mientras los titulares del poder sólo respondían ante Dios. El poder también era
limitado, porque la vigencia de las creencias religiosas resultaba eficaz como para
que los gobernantes cuidarán del buen ejercicio de ese mismo poder. El absolutismo
del rey irresponsable ante sus súbditos, no obstante desligar al poder de todo otro
superior, distinguía lo absoluto de lo arbitrario, porque el monarca, bien ligado
únicamente por la responsabilidad ante Dios, no debía obrar sino conforme a razón.

8 U6 TPI DIC
El rey estaba vinculado a la ley; lo limitaban los principios divinos, las costumbres y
las mismas leyes positivas que eran fijas y no podían ser cambiadas. También le
obligaba el pacto con sus súbditos que podía ser denunciado por estos si el monarca
faltaba a la promesa de la que era fiador; el incumplimiento real desligaba del
juramento de fidelidad.
Que el monarca llegase a ser absoluto fue un proceso desarrollado en los estados
modernos, no en los medievales. El estado unificado, centralizado y
geográficamente demarcado por las fronteras del llamado “estado nacional”,
dispone de medios para afianzar el absolutismo.

La técnica y los descubrimientos sirvieron para las nuevas armas; la mayor


circulación y el incremento de las riquezas, juntamente con el tráfico comercial
más intenso, permitieron recaudar impuestos con los cuales sostener ejércitos
permanentes.

A partir del Renacimiento y en el continente europeo, la poliarquía que hasta


entonces tenía un carácter impreciso en lo territorial y cuya coherencia era floja e
intermitente se convierte en unidad de poder continua y reaciamente organizada,
con un solo ejército que era, además, permanente, una única y competente
jerarquía de funcionarios, y un orden jurídico unitario, imponiendo además a los
súbditos el deber de obediencia con carácter general.

La impersonalidad del poder.


Sin que el estado contemporáneo abdique de sus pretensiones por reunir y
concentrar un amplio poder político, podemos afirmar que se ha operado un proceso
de despersonalización del poder. Es claro que el poder es siempre accionado por
hombres y que todo gobierno es una estructura minoritaria de órganos que son
personas físicas. Pero hay una tendencia a ocultar a esos hombres a esas
voluntades detrás de la ley objetiva de la llamada voluntad popular. El poder se
impersonaliza. Mande la ley y no la voluntad de los individuos. Por todos los medios
se procura atenuar el mando, el hecho de la dominación de gobernantes sobre
gobernados. Por un lado, la doctrina de la democracia popular como identidad de
unos y otros, difunde la idea de que el pueblo se gobierna a sí mismo –aun cuando se
diga que por medio de representantes – con lo que se supone eliminar la autoridad
trascendente.

Por otra parte, el principio de legalidad busca eliminar el arbitrio de los


gobernantes, los hombres obedecen a la ley, no a la voluntad del que manda. De
este modo el gobernante es el mandadero de la ley. Pero a poco que se analice este
esquema, se comprende que poco o nada se adelanta si el contenido de la ley es
injusto o irrazonable porque no ganamos gran cosa con que solo se nos pueda
obligar a hacer lo que manda la ley, y no los hombres, si esa ley es arbitraria.

Tipos de poder en Aristóteles: paternal, despótico, político. El estratega


● Gobierno paternalista, se da con pueblos infantilistas, donde el gobernante
(padre) toma las decisiones por el pueblo (grupo familiar) y este último se
limita a “agradecer” a su líder. En realidad el gobernante debería escuchar a
su pueblo, y el pueblo no debería esperar a que el gobernante resuelva todos
sus problemas desde una posición cómoda.
● Déspota, el gobernante se comporta con los bienes públicos como si fueran
privados, cual si fuera un empresario todo lo ve con una perspectiva
económica. Se genera entonces una relación de patrón (que toma decisiones)
y empleado (que no decide, sólo obedece).

9 U6 TPI DIC
● Gobernator, viene de gubernáculum que hace referencia al timonel del barco,
al encargado de dirigirlo (el gobernante), mientras abajo otros reman para
impulsar al barco (el pueblo). Uno no es sin el otro, se trata de un consenso
para gestionar el bien común.
● Estratega, el gobernante es capaz de colocarse encima de la colina, es decir,
puede elevarse por sobre lo inmediato para poder trabajar a largo plazo. No
se debe confundir estratega con estadista, el primero puede valerse de la
estadística como herramienta, el segundo se basa solamente en la
estadística, no tiene en cuenta otros elementos.

6E. Juicio crítico: Opinión

10 U6 TPI DIC

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