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EPEC – Griego I (2024)

Griego I – 2024
Implementación del EPEC (Espacio permanente de escritura durante las cursadas)

Como se señala en el Programa de Griego I, “la característica unívoca y exclusiva de


la cultura griega clásica reside en un tema básico: el mito. Sin embargo, será fundamental
comprender el modo en que este pensamiento mítico se estructura en el ámbito de la
pólis, sirviendo de sustento a la creación artística y al pensamiento filosófico. De esta
manera, se introducirá al alumno en la consideración del tema mítico a partir del arte, en
las expresiones conservadas y, de este modo, se conocerán las principales sagas en su
estadio más puro. Luego se accederá al tratamiento literario del mismo mito y al papel
que el material mítico prefabricado y la originalidad del autor desempeñan en los escritos
griegos conservados” (pp. 3-4).
Con el objetivo de iniciar la preparación del coloquio final integrador, tanto de los
alumnos regulares como de aquellos que opten por la promoción sin examen final de la
asignatura, atendiendo a las propuestas del Departamento de Letras con respecto a la
implementación del EPEC, la cátedra de Griego I propone la realización de un trabajo
escrito a partir de la lectura de Introducción a la mitología griega de Carlos García Gual y de
una selección de textos griegos.

Fecha de entrega: 16/8/2024


Requisitos formales: El trabajo deberá ser entregado como documento de Word, vía
email, en fuente Times New Roman 12, tamaño de página A4, con márgenes de 2,5,
interlineado 1,5 y alineación justificada.
Extensión: entre dos y tres carillas.
Encabezado: “Griego I – Trabajo escrito en el marco del EPEC”, apellido y nombre del
alumno y consigna seleccionada.
Evaluación: Los trabajos que cumplan con los requisitos indicados recibirán la
calificación de “aprobado”. En caso de que sea necesario corregir algunos aspectos, se
establecerá una nueva fecha de entrega para su reformulación.

Consignas de trabajo:
1) Presentar una definición de mito que resuma la propuesta de García Gual y sus
características distintivas.
2) Seleccionar una de las siguientes opciones (en ambos casos, se podrá consultar el
Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal):

a- Identificar similitudes y diferencias entre el tratamiento del mito de Electra en Electra de


Sófocles y Electra de Eurípides. Tener en cuenta los siguientes aspectos: localización de la
acción, caracterización de los personajes y escenas de reconocimiento.
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EPEC – Griego I (2024)

b- A partir de la lectura de Prometeo encadenado de Esquilo, identificar similitudes y


diferencias con respecto al tratamiento mítico en los siguientes fragmentos de Hesíodo y
Platón:

§ Mito de Prometeo en Trabajos y Días de Hesíodo:

Los dioses tienen oculta la Vida a los hombres; si no, fácilmente trabajarías en un solo día lo
bastante para tener hacienda por todo el año, sin necesidad de proseguir la faena. Pronto colgamos
el timón bajo el humo, y se acabarían trabajos de bueyes y mulos incansables. Mas Zeus ocultó la
Vida -irritado en su corazón- ya que le había chasqueado Prometeo, el de ingenio sutil. De ahí el
porqué comenzó a maquinar contra los hombres tristes pesares, y ocultoles el fuego. Pero de nuevo
el valiente hijo de Japeto en honda férula se lo robó al prudente Zeus, para dárselo a los hombres,
engañando así al dios que se goza en el rayo. Y enfurecido, le dijo Zeus que amontona nubes: "¡Hijo
de Japeto, que a todos superas en astucias, te alegras de haber robado el fuego, burlando mis
designios! ¡Gran azote para ti, y para los hombres venideros! ¡A ellos, yo, en lugar del fuego, les
daré un mal, con el que todos se gocen de corazón, abrazando a la vez su propia ruina! Así dijo, y
rompió a reír el padre de hombres y dioses; ordenó a Hefesto que al punto mezclase tierra y agua, le
infundiera voz y fuerza de un ser humano y formase, parecido a las diosas inmortales, un hermoso
y adorable cuerpo de virgen. Mandó después que Atenea la instruyese en sus labores, en el tejido de
primorosas telas; y que la dorada Afrodita circundase de gracia su frente, imprimiéndole el
doloroso deseo y las ansias que devoran los miembros. A Hermes -mensajero matador de Argos-
encargó que le infundiese espíritu de perra y corazón ladino. Dijo así, y todos obedecieron al
soberano Zeus, hijo de Crono. Al punto el famoso cojo modeló con tierra la forma de una casta
virgen, según los dictados del Cronida. La diosa ojiglauca Atenea le ciñó la cintura y completó su
adorno. Alrededor de su cuello, las Gracias divinas y la augusta Persuasión pusieron collares de
oro. Y en torno a ella, las Horas de lindos bucles dispusieron guirnaldas con florecillas
primaverales. Fue Palas Atenea, la que le ajustó al cuerpo todo el aderezo. El mensajero Argifonte
forjó en su pecho mentiras, palabras falaces y un corazón ladino, cumpliendo el designio de Zeus,
que truena sordamente. Por último, el heraldo de dioses la dotó de la palabra, y dio a esta mujer el
nombre de Pandora, porque todos los moradores de las mansiones olímpicas obsequiaron con tal
regalo, procurando la ruina a los hombres que de pan se alimentan. Una vez hubo concluido el
señuelo fatal, irremediable, el Padre envió en busca de Epimeteo, al ilustre Matador de Argos con el
regalo de los dioses, sí, al veloz mensajero. No pensó Epimeteo en lo que Prometeo le había avisado:
nunca aceptar obsequio de Zeus Olímpico; devolverlo en cambio a su origen, para evitar así un mal
a los mortales. Mas él después de aceptarlo, cuando ya tenía el mal consigo, lo advirtió. Y es que
otrora vivía en la tierra el género humano, lejos y libres de males, libres de la dura fatiga y de
enfermedades dolorosas que dan a los hombres la Muerte, pues los hombres envejecen pronto en la
desdicha. Pero la mujer, quitando del vaso la gran tapadera, los esparció, y maquinó para los
hombres tristes congojas. Sola, allí dentro quedaba la Esperanza, en indestructible mansión, bajo los
bordes del vaso y no voló fuera: antes le puso Pandora la tapa, según designios del egidíforo Zeus,
el que nubes reúne. Con lo que son incontables las penas que vagan entre los hombres: pues llena
está la tierra de males, llena la mar. Morbos caen sobre los hombres, de día, o les visitan sin más, en
la noche, llevando el dolor a los mortales en silencio, que les quitó la voz el prudente Zeus. Así no
hay modo de esquivar el pensamiento del dios.

§ Fragmento del diálogo Protágoras de Platón:

Hubo un tiempo en que los dioses existían solos, y no existía ningún ser mortal. Cuando el tiempo

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destinado a la creación de estos últimos se cumplió, los dioses los formaron en las entrañas de la
tierra, mezclando la tierra, el fuego y los otros dos elementos que entran en la composición de los
dos primeros. Pero antes de dejarlos salir a luz, mandaron los dioses a Prometeo y a Epimeteo que
los revistieran con todas las cualidades convenientes, distribuyéndolas entre ellos. Epimeteo suplicó
a Prometeo que le permitiera hacer por sí solo esta distribución, «a condición», le dijo, «de que tú la
examinarás cuando yo la hubiere hecho». Prometeo consintió en ello; y he aquí a Epimeteo en
campaña. Distribuye a unos la fuerza sin la velocidad, y a otros la velocidad sin la fuerza; da armas
naturales a estos y a aquellos se las rehúsa; pero les da otros medios de conservarse y defenderse. A
los que da cuerpos pequeños les asigna las cuevas y los subterráneos para guarecerse, o les da alas
para buscar su salvación en los aires; los que hace corpulentos en su misma magnitud tienen su
defensa.

Concluyó su distribución con la mayor igualdad que le fue posible, tomando bien las medidas, para
que ninguna de estas especies pudiese ser destruida. Después de haberles dado todos los medios de
defensa para libertar a los unos de la violencia de los otros, tuvo cuidado de guarecerlos de las
injurias del aire y del rigor de las estaciones. Para esto los vistió de un vello espeso y una piel dura,
capaz de defenderlos de los hielos del invierno y de los ardores del estío, y que les sirve de abrigo
cuando tienen necesidad de dormir, y guarneció sus pies con un casco muy firme, o con una especie
de callo espeso y una piel muy dura, desprovista de sangre.

Hecho esto, les señaló a cada uno su alimento; a estos las hierbas; a aquellos los frutos de los
árboles; a otros las raíces; y hubo especie a la que permitió alimentarse con la carne de los demás
animales; pero a ésta la hizo poco fecunda, y concedió en cambio una gran fecundidad a las que
debían alimentarla, a fin de que ella se conservase. Pero como Epimeteo no era muy prudente, no se
fijó en que había distribuido todas las cualidades entre los animales privados de razón, y que aún le
quedaba la tarea de proveer al hombre. No sabía qué partido tomar, cuando Prometeo llegó para
ver la distribución que había hecho. Vio todos los animales perfectamente arreglados, pero encontró
al hombre desnudo, sin armas, sin calzado, sin tener con qué cubrirse.

Estaba ya próximo el día destinado para aparecer el hombre sobre la tierra y mostrarse a la luz del
sol, y Prometeo no sabía qué hacer, para dar al hombre los medios de conservarse. En fin, he aquí el
expediente a que recurrió: robó a Hefesto y a Atenea el secreto de las artes y el fuego, porque sin el
fuego las ciencias no podían poseerse y serían inútiles, y de todo hizo un presente al hombre. He
aquí de qué manera el hombre recibió la ciencia de conservar su vida; pero no recibió el
conocimiento de la política, porque la política estaba en poder de Zeus, y Prometeo no tenía aún la
libertad de entrar en el santuario del padre de los dioses, cuya entrada estaba defendida por
guardas terribles. Pero, como estaba diciendo, se deslizó furtivamente en el taller en que Hefesto y
Atenea trabajaban, y habiendo robado a este dios su arte, que se ejerce por el fuego, y a aquella
diosa el suyo, se los regaló al hombre, y por este medio se encontró en estado de proporcionarse
todas las cosas necesarias para la vida. Se dice que Prometeo fue después castigado por este robo,
que solo fue hecho para reparar la falta cometida por Epimeteo”.

Para consultas, comunicarse con las profesoras a cargo de las comisiones de Trabajos
Prácticos.

Equipo docente de Trabajos Prácticos


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