Poder Judicial de la Nación
Sala II - C. Nº 32286 “De Filpo,
Gustavo y otros s/ suspensión del juicio
a prueba”.
Juzg. Fed. Nº 1 - Sec. Nº 1
Expte. Nº 7.491/2007/84
Reg. n° 35.313
/////////////////////////////nos Aires, 1 de noviembre de 2012.
Y VISTOS: Y CONSIDERANDO:
I. Llegan las presentes actuaciones a conocimiento y decisión
de este Tribunal en virtud de los recursos de apelación interpuestos por las
asistencias letradas de Gustavo Eduardo De Filpo y Gabriel Eduardo Kepalas,
contra el auto que dispuso no hacer lugar a sus solicitudes de suspensión del juicio
a prueba a favor de los nombrados.
II. Se advierte que la defensa de Pablo Hernández ha
informado en los términos del artículo 454 del Código Procesal Penal de la
Nación. Sin embargo, de la compulsa de este incidente surge que su apelación no
fue concedida por la señora jueza de grado -por extemporánea- y que frente a la
oportunidad que prevé el artículo 453 del CPPN no adhirieron al recurso en esta
sede de conformidad con las exigencias que impone la ley instrumental.
Por ende no corresponde dar tratamiento a la presentación
aludida.
III. A los efectos de dar respuesta a la cuestión planteada,
corresponde comenzar por señalar que el párrafo séptimo del artículo 76 bis del
Código Penal prevé la improcedencia de la suspensión “...cuando un funcionario
público, en el ejercicio de sus funciones, hubiese participado del delito”.
Asimismo, se ha establecido que “...la intervención de un
funcionario público en el hecho obsta de modo objetivo a la suspensión del
proceso respecto de los partícipes -aunque no tengan esa calidad-...” (cfr.
C.N.C.P. Sala II, causas n° 11.665 “Gasparini, Gianni s/rec. casación”, rta.
14.12.09, reg. n° 15.709, n° 12.589 “Pichetto, Andrés Luis s/rec. casación”, rta.
6.7.10, reg. n° 16.734 y de esta Sala II c. nº 30.829 “Spitzer”, rta. el 17/10/2012,
reg. Nº 33.611).
En base a lo indicado, luce apropiado traer a colación las
consideraciones desarrolladas por este Tribunal, en casos con aristas similares al
presente, en donde se discurrió acerca de los alcances de la norma,
particularmente en lo relacionado con el funcionario público.
Es así que se sostuvo “...en principio que el hecho de que el
imputado se desempeñe como agente público no implica por sí solo que se vea
excluido de la posibilidad de aplicación a su respecto de la suspensión del
juicio a prueba. En ese sentido, se ha afirmado que ‘la exclusión de un derecho
individual a quien la ley presume inocente, respecto de la imputación de
cualquier delito y por el sólo hecho de tratarse de un funcionario público,
importaría un trato legal discriminatorio’ (Conf., Vitale, Gustavo L.
‘Suspensión del Proceso Penal a Prueba’, 2da. Edición actualizada, Buenos
Poder Judicial de la Nación
Aires, Editores del Puerto, año 2004, pág. 175) ...una correcta interpretación
del artículo 76 bis del Código Penal, obliga a considerar que la salvedad
efectuada en su párrafo séptimo lo es en relación a aquéllos casos en los que el
delito supuestamente cometido tiene vinculación directa con la actividad que se
realiza, esto es, en los que se compruebe la existencia de un ejercicio abusivo de
las funciones públicas que le fueron confiadas al agente (ver de esta Sala II c. nº
30.174 “Gauto”, rta. 17.5.2011, reg. n° 32.906 y c. nº 30.829 “Spitzer”, rta. el
17/10/2012, reg. Nº 33.611; en similar sentido, Sala I de esta Cámara, c. n°
42.562 “Del Valle”, rta. el 3/9/2009, reg. nº 922 y su cita doctrinaria).
Lógicamente, de lo señalado se extrae que el razonamiento
para analizar la situación de los particulares, debe ser de igual tenor al seguido
para quienes ejercen la función pública, pues para que opere la limitación que
prevé la norma en su párrafo séptimo, debería considerarse y argumentarse que
su actuación en la maniobra investigada fue en connivencia o complicidad con
aquéllos, mientras ejercieron abusivamente sus funciones.
La lectura de la resolución recurrida revela que la denegatoria
no fue fundamentada con arreglo a las pautas enunciadas, que exigen un análisis
individual y concreto de cada imputación, para así discernir si aplica o no la
exclusión que contiene la norma. Por tal razón, se concluye que la decisión no
resulta una derivación razonada del derecho vigente que permita considerarla
como un acto jurisdiccional válido.
Consecuentemente, como lo señalado repercute también en la
evaluación de la razonabilidad de la oposición fiscal, habrá de declararse la
nulidad de la pieza en crisis, debiendo volver a expedirse la Sra. Jueza a quo sobre
el punto -previa reproducción de los actos pertinentes, de corresponder-, teniendo
en cuenta los lineamientos introducidos en la presente.
Finalmente, de conformidad con lo estipulado por el artículo
441, primer párrafo, del ordenamiento ritual, los efectos de la decisión de este
Tribunal deben hacerse extensivos a todos los imputados cuyos pedidos se
resolvieron a fs. 14/19 (conf. Fallos 315:2680 y C.N.C.P. Sala III, “Mir, Miguel
Cristian s/ recurso de casación”, reg. nº 475, rta. el 2/9/2004).
Por lo expuesto, este Tribunal RESUELVE:
DECLARAR LA NULIDAD del auto de fs. 14/19 de este
incidente en todo cuanto decide y fuera materia de apelación, debiendo la señora
jueza de grado proceder conforme se indica en los Considerandos.
Regístrese, hágase saber al representante del Ministerio
Público Fiscal y remítase este legajo debiéndose cumplimentar en la anterior
instancia con las notificaciones a las que hubiere lugar.
Fdo: Horacio Rolando Cattani- Martín Irurzun-
Nota: El Dr. Farah no firma por hallarse excusado. Conste.-
Ante mi: Nicolas A. Pacilio. Secretario de Cámara.-