Artículo 222.
El contrato de trabajo de tripulantes podrá celebrarse:
1. Por tiempo determinado, por tiempo indefinido o por viaje; y,
2. Por una parte de los fletes o de las utilidades.
El contrato por viaje comprenderá el término contado desde el embarque del tripulante
hasta concluir la descarga de la embarcación, al rendir el viaje de retorno en el puerto de su
domicilio; podrá, sin embargo, designarse expresamente en el contrato, para el vencimiento del
mismo, un puerto distinto.
Se entiende por domicilio de la embarcación, el consignado en el contrato; en defecto de
esta designación el puerto hondureño donde tenga su oficina principal el armador o patrón, y en
caso de duda, el de su matrícula.
En los contratos por tiempo determinado o indefinido, se fijará el puerto a donde deba ser
restituido el tripulante, y, en su defecto, se tendrá por señalado el lugar donde éste embarcó.
En los contratos por tiempo indefinido, el amarre temporal de una embarcación no da por
concluido el contrato, sino que sólo suspende los efectos del mismo hasta que la embarcación
vuelva al servicio. No se considera como amarre temporal las reparaciones.
Artículo 223. Será siempre obligación del patrón restituir al tripulante al lugar o puerto
que para cada modalidad de contrato establece el artículo anterior, antes de darlo por concluido.
No se exceptúa el caso de siniestro, pero sí el de prisión impuesta al trabajador por delito
cometido en el extranjero y otros análogos que denoten imposibilidad absoluta de cumplimiento.
Artículo 224. Si una nave hondureña cambiare de nacionalidad o pereciere por naufragio,
se tendrán por concluidos todos los contratos de embarque a ella relativos en el momento en que
se cumpla la obligación de que habla el artículo anterior y la de cubrirles los emolumentos que
devenguen hasta el momento del desembarque. En el primer caso, los tripulantes tendrán derecho
al importe de tres (3) meses de salario, salvo que las indemnizaciones legales fueren mayores; y,
en el segundo caso, a un subsidio económico equivalente a dos (2) meses de salario, salvo que
alguna otra disposición legal o la costumbre los faculte para reclamar uno mayor.
Artículo 226. No podrán las partes dar por concluido ningún contrato de embarco, ni aún
por justa causa, mientras la nave esté en viaje. Se entenderá que la nave está en viaje cuando
permanece en el mar o en algún puerto nacional o extranjero que no sea de los indicados en el
artículo 222 para la restitución del trabajador.
Sin embargo, si estando la nave en cualquier puerto el capitán encontrare sustituto para el
trabajador que desee dejar sus labores, podrá éste dar por concluido su contrato, ajustándose a las
prescripciones legales. También podrá el patrono dar por terminado el contrato de trabajo no
estando la nave en ninguno de los puertos a que se refiere el artículo 222, siempre que se
garantice al trabajador su restitución a uno de aquellos y el pago de las prestaciones a que tuviere
derecho conforme al contrato de trabajo concluido.
Artículo 227. El cambio de un capitán por otro que no sea garantía de seguridad, de
aptitud y de acertada dirección o la variación del destino de la nave cuando el contrato sea por
viaje, serán también causas justas para que los trabajadores den por terminados sus contratos si
ante los funcionarios competentes se evidencian las circunstancias relativas al capitán arriba
mencionadas y no se le reemplaza en
el término que fijen dichos funcionarios.
Artículo 228. Compete exclusivamente al capitán fijar las jornadas y turnos de trabajo, de
acuerdo con los usos marítimos, sin perjuicio de que las autoridades del ramo intervengan para
defender los principios de justicia social vulnerados.
Artículo 229. La nave con sus máquinas, aparejos, pertrechos y fletes estará afecta a la
responsabilidad del pago de los salarios e indemnizaciones que correspondan a los trabajadores,
quienes tendrán derecho preferente.
Artículo 230. Por el solo hecho de abandonar voluntariamente la nave mientras ella esté
en viaje, perderá el trabajador los salarios no percibidos a que tuviere derecho, siempre que estos
no excedan el valor correspondiente a una (1) semana de trabajo, sin perjuicio de las demás
responsabilidades legales en que
incurriere. Queda a salvo el caso de que el capitán encuentre sustitutos conforme lo
establecido en el artículo 226.
El capitán entregará a la autoridad hondureña el monto de los referidos salarios para que
sean enviados a la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, la cual los enviará al sindicato de
marinos respectivo.
Artículo 231. El trabajador que sufriere alguna enfermedad inculpable mientras la nave
esté en viaje, tendrá derecho a ser atendido por cuenta del patrón, tanto a bordo como en tierra,
con goce de un sueldo; y, una vez curado, a ser restituido al lugar correspondiente, de acuerdo
con lo dispuesto por los artículos 222 y 223, si así lo pidiere. Los casos comprendidos por la Ley
de Seguro Social o por las
disposiciones sobre riesgos profesionales se regirán de acuerdo con lo que ellas
dispongan.
Artículo 233. El contrato de trabajo de los tripulantes de embarcaciones deberá ser
firmado, en cuatro ejemplares, redactados en español, por el capitán o quien haga sus veces, y los
marinos, en presencia de la autoridad hondureña correspondiente. Un ejemplar quedará en poder
de cada parte, otro en poder de la autoridad que intervino en la contratación y el otro será
depositado en la Dirección General del Trabajo o remitido a ésta por el funcionario que conociere
del contrato.
El capitán o quien haga sus veces queda en la obligación de colocar copia del contrato en
lugar visible y de libre acceso a los marinos para conocimiento de los mismos.
Artículo 234. Queda prohibida la intervención de intermediarios en las gestiones de
alistamiento. Se exceptúan los sindicatos y demás instituciones que actúen con fines no
lucrativos, autorizados por la Dirección General del Trabajo.
Artículo 235. El capitán y demás oficiales de las naves mercantes nacionales que
desempeñen a bordo cargo técnico o profesional, deberán portar un Certificado de Idoneidad que
los habilite para desempeñar tal cargo.
Los comandantes de los puertos habilitados de la República, y en su caso, los cónsules
respectivos, expedirán dicho certificado por el término de cuatro (4) años, renovables por igual
período, excepto el certificado o licencia de los operadores de radio que será expedido por la
Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL). Estos certificados serán expedidos con
base en el título o documentos fehacientes que los interesados presenten para comprobar su
capacidad técnica o profesional.
Tanto los comandantes de los puertos nacionales como los cónsules de la República en los
puertos extranjeros donde arriben naves mercantes nacionales, cuidarán de que su oficial tenga a
bordo el correspondiente Certificado de Idoneidad.
Artículo 236. Los tripulantes deberán obtener una "Libreta de Identificación", para
comprobar su identidad, nacionalidad y calidad de marino.
Todo tripulante de nave mercante nacional mayor de treinta (30) toneladas brutas de
capacidad, tendrá derecho de tener y portar consigo, la libreta de identificación que lo habilite
para trabajar en naves mercantes nacionales.
Esta libreta deberá solicitarse en la oficina del Gobierno encargada de la marina mercante
nacional. Los administradores de aduana de los puertos habilitados de la República y los cónsules
hondureños en puertos extranjeros tendrán facultad para expedir libretas de identificación a la
gente de mar que lo solicite y compruebe su derecho a ella.
Artículo 237. La Libreta de Identificación de los tripulantes contendrá los siguientes
datos:
1. Número de la libreta;
2. Fotografía del portador;
3. Impresión digital y firma;
4. Nombres y apellidos; número y lugar de expedición de la Tarjeta de Identidad; fecha y
lugar de nacimiento, nacionalidad, profesión, domicilio y estado civil;
5. Señas particulares;
6. Nombre y clase de barco para el cual se ha comprometido a trabajar o del cual ha sido
despedido el marino;
7. Lugar y fecha de alistamiento;
8. Servicio prestado a bordo;
9. Lugar y fecha de conclusión del contrato;
10. Firma del capitán y de la autoridad hondureña que expidió la libreta; y,
11. Lugar y fecha de expedición de la libreta.
En la cara interna de la portada de la libreta, figurará esta anotación. “La presente libreta
constituye un documento de identidad a los efectos del Convenio Internacional del Trabajo
Número 108, sobre los documentos de identidad (Gente de Mar), 1958” 25
Artículo 238. La libreta tendrá el suficiente número de páginas con las necesarias
columnas en blanco para que pueda constar en las mismas, periódicamente, el nombre y
nacionalidad de la nave en que trabaje, la fecha y lugar del enganche, ocupación a bordo, fecha y
lugar del desenganche del tripulante, la calidad de su servicio y la firma del capitán o agente de la
nave.
Artículo 239. Los menores de dieciséis (16) años de edad no podrán prestar servicios a
bordo de ningún barco.
Se exceptúan los alumnos de los buques escuelas aprobados y vigilados por la Secretaría
de Educación Pública.
Artículo 240. Todo capitán de nave hondureña está en la obligación de mantener en la
lista de tripulación no menos de un noventa por ciento (90%) de marinos de nacionalidad
hondureña.
Tanto los Comandantes de los puertos hondureños, como los Cónsules de a República de
Honduras en los puertos extranjeros, donde arriben naves mercantes nacionales, vigilarán de que
los capitanes, dueños o agentes de las naves, cumplan estrictamente con lo preceptuado en el
presente artículo.
Artículo 241. La contravención al artículo anterior será penada con la cancelación de la
matrícula y con multa de mil a cinco mil lempiras (L.1, 000.00 a L.5, 000.00), que será impuesta
por la Inspección General del Trabajo y, en el extranjero, por los funcionarios consulares de la
República.
Artículo 242. La liquidación de los salarios del trabajador que muera durante el viaje, se
hará de acuerdo con las siguientes reglas: 25 Artículo 237. Reformado por Adición último
párrafo, según Decreto 462 de fecha 11 de mayo de 1977, publicado en el Diario Oficial La
Gaceta No.22,196 del 18 de mayo de 1977.
1. Por unidades de tiempo devengadas si el ajuste se hubiere realizado en esta forma;
2. Si el contrato fuere por viaje se considerará que ha ganado la mitad de su
ajuste cuando falleciere durante el viaje de ida y la totalidad si muriere de regreso; y,
3. Si el ajuste se hizo a la parte, se pagará toda la que corresponda al trabajador cuando la
muerte de éste sucediere después de comenzado el viaje.
El patrono no estará obligado a ningún pago en el caso de que el fallecimiento ocurriere
antes de la fecha en que normalmente debía salir el barco.
Artículo 243. Si la muerte del trabajador ocurriere en defensa de la nave o si fuere
apresado por el mismo motivo, se le considerará presente para devengar los salarios a que tendría
derecho conforme a su contrato, hasta que concluya el viaje o debiera normalmente haber
concluido.
Artículo 246. No se considerará contrato de trabajo el convenio que celebre a bordo el
capitán de una embarcación mercante nacional, con personas que se hayan introducido a ésta de
modo fraudulento, y que tenga por objeto devengar con servicios personales el importe del pasaje
cuyo pago trataban de eludir.
Artículo 247. El naviero de una o varias embarcaciones deberá, como patrón, firmar
contrato con la tripulación o con el sindicato a que pertenezca la mayoría de los tripulantes,
expresando en el mismo el nombre de la embarcación o embarcaciones a que se refiera.
Artículo 249. Serán válidos los contratos en virtud de los cuales se estipulen salarios
distintos para servicios iguales, si éstos se prestan en embarcaciones de diversas categorías.
Artículo 250. Cuando falten diez (10) días o menos para el vencimiento de un contrato y
se pretenda hacer un nuevo viaje que exceda de duración a éste término, los tripulantes podrán
pedir la rescisión de sus contratos, dando aviso al patrón con tres (3) días de anticipación al de la
salida del barco, a fin de no quedar obligados a prestar sus servicios en ese nuevo viaje.
Artículo 251. El capitán otorgará el descanso semanal, en el puerto o en el mar, al
personal franco, cuando por dicho descanso no se afecte el servicio de la embarcación. Sin
embargo, al personal de guardia continua, o al que por la naturaleza del trabajo que desempeñe
no le fuere posible disponer del descanso semanal, se le cubrirá como trabajo extraordinario.
Artículo 252. Las vacaciones se computarán desde el momento del desembarque, y si la
salida se anticipa al término de ellas, el tripulante podrá renunciar al tiempo que le falte para
completarlas, a condición de que le sea restituido cuando vuelva a estar en puerto. Si el tripulante
no renuncia al resto de sus vacaciones será considerado como gozando de licencia sin sueldo,
desde que terminen sus vacaciones hasta que vuelva a embarcarse.
Artículo 253. A elección de los tripulantes, los salarios podrán ser pagados en moneda
extranjera, entregándoseles una cantidad equivalente a la señalada, cuando la embarcación se
encuentre en puerto, en aguas extranjeras o próximas a llegar a ellas.
Artículo 254. Las instrucciones o prácticas para evitar riesgos de mar, se harán en los
términos que prevengan los reglamentos de marina, sin que se tenga que abonar por esas labores
tiempo extraordinario. Los capitanes y oficiales obrarán en estos casos, como representantes de la
autoridad y no como representante de los patronos.
Artículo 255. Los patronos están obligados a proporcionar a bordo a la tripulación
alojamientos cómodos e higiénicos.
Artículo 256. En todo contrato celebrado con tripulantes se entenderá estipulado, aunque
no se exprese, que los gastos de la situación de fondos a familiares de éstos, serán por cuenta del
patrón cuando la embarcación se encuentre en el extranjero.
Artículo 257. Cuando a bordo ocurra algún accidente de trabajo, el capitán informará a la
Capitanía del Puerto a que se recale, dentro de las veinticuatro (24) horas de haber ocurrido el
accidente.
Si el buque llega a puerto extranjero, rendirá ese informe al cónsul hondureño, o en su
defecto, al Juzgado del Trabajo del primer puerto nacional que toque, sin perjuicio de las demás
obligaciones que a este respecto establece el presente Código.
Artículo 258. La inspección de las embarcaciones mercantes, por lo que se refiere a sus
condiciones de seguridad, corresponde exclusivamente a los inspectores del ramo de marina,
limitándose los del trabajo a la vigilancia de este ramo, cuando estén en puerto y atendiendo a los
reglamentos de marina.
Artículo 259. Son aplicables a los tripulantes las disposiciones de este Código en materia
de huelgas, con la excepción de que nunca podrán declararla cuando la embarcación se encuentre
navegando o fondeada fuera de puerto. Si la declaran al fondear en puerto, abandonarán el barco,
excepto el personal que tenga a su cargo la custodia, con el fin de garantizar la seguridad y
conservación de éste.
Artículo 260. Cuando una embarcación sea llevada a puerto extranjero para hacerle
reparaciones, y su estado no permita que los tripulantes permanezcan a bordo, el naviero les
proporcionará alimentos y alojamiento. Esta obligación subsistirá igualmente en puerto nacional,
cuando no sea el del lugar donde se celebró el contrato. En uno y otro caso se dará sin costo para
los tripulantes.
Artículo 261. En los contratos de trabajo se especificará el porcentaje que habrá de
percibir la tripulación, cuando se trate de dar salvamento a otra embarcación.
Artículo 262. Son causas justas que facultan al patrón para dar por terminados los
contratos de embarque, además de las enumeradas en el artículo 112, las
siguientes:
a) La violación o desobediencia voluntaria y manifiesta de las órdenes que dé el capitán
en uso de sus atribuciones;
b) El abandono de la guardia de la nave;
c) La falta al respeto que se debe a los pasajeros;
d) Encontrarse en estado de embriaguez al salir la embarcación o durante la navegación o
bajo la influencia de drogas estupefacientes o en cualquier otra condición anormal análoga;
e) No presentarse a bordo a la hora fijada para la salida, o que presentándose,
desembarque y no haga el viaje; y,
f) Las demás causas que establezcan las disposiciones legales sobre la materia, en lo que
no se opongan a este Código.
Artículo 263. Son causas justas que facultan a los trabajadores para dar por terminado sus
contratos de embarco, además de las que enumera el artículo 114, las siguientes:
a) Cuando se declare el estado de guerra entre Honduras y la Nación a cuyo territorio esté
destinada la nave;
b) Cuando se tengan noticias seguras, antes de comenzar el viaje, de la existencia de una
epidemia en el puerto de descarga; y,
c) Cuando ocurra alguno de los casos a que se refiere el artículo 227, y por muerte del
capitán de la nave.
Artículo 264. Las disposiciones de este Código rigen las relaciones entre patronos y
trabajadores de los barcos que se dediquen al servicio de cabotaje y a los marinos de las naves
dedicadas al tráfico internacional.
Se considerará marino a toda persona que preste servicios en cualquier capacidad a bordo
de un barco, excepto:
1. El capitán;
2. El piloto;
3. Los oficiales;
4. El médico;
5. El personal de enfermería o de hospital;
6. Las personas que trabajen exclusivamente a base de participación en los beneficios o
ganancias;
7. Las personas cuyas labores estén únicamente relacionadas con la carga a bordo y que
en realidad no están al servicio del armador ni al del capitán; y,
8. Los trabajadores portuarios que viajen entre puertos. Las relaciones entre patronos y
trabajadores, en naves dedicadas al tráfico internacional o interno, no reguladas por este Código,
se regirán por las disposiciones de la Ley Orgánica de la Marina Mercante y del Código de
Comercio.
Todo lo relativo a la higiene de la nave y a la salud y seguridad de los tripulantes se regirá
por lo dispuesto en los Convenios Internacionales, en el Código de Sanidad y sus reglamentos y
en las demás leyes sobre la materia.
Artículo 265. Con el objeto de mejor aplicar los principios y disposiciones de este Código
a los patronos y trabajadores del mar y de las vías navegables, el Poder Ejecutivo, mediante
acuerdos emitidos por conducto de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, debe dictar el o
los reglamentos del presente Capítulo que estime necesario promulgar.