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Ejes Articuladores en Educación Básica

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EJES

ARTICULADORES
EJES
ARTICULADORES
La educación básica se estructura a partir de
siete ejes articuladores (inclusión,
interculturalidad critica, pensamiento crítico,
igualdad de género, artes y experiencias
estéticas, apropiación de las culturas a través
de la lectura y escritura, y vida saludable) cada
uno de ellos se refieren a temáticas de
relevancia social que pueden abordarse en
más de un campo formativo y con los
contenidos específicos de cada fase,
grado, nivel y modalidad educativa.

En el plan de estudios 2022 busca siempre el


bienestar de las niñas, niños, adolescentes y
jóvenes, al mismo tiempo, pretende desarrollar
las capacidades humanas en una sociedad
democrática y justa que reconozca que todas
las vidas son consideradas dignas de ser
vividas, sin importar su condición social,
migratoria, su salud, orientación sexual,
política e ideológica, su género, etnia o lengua.
EJES ARTICULADORES
También se pretende que la vida mental y físicamente de los estudiantes sean saludables, lo que incluye que
tengan una alimentación sana, y que vivan una vida sin violencia sexual, física y psicológica, la nueva escuela
mexicana busca hacer uso pleno de los sentidos, la razón, la imaginación, el pensamiento y los afectos de una
manera verdaderamente humana, que integre el desarrollo científico, literario, artístico, con la capacidad de
expresar y sentir alegría, añoranza, tristeza, amor, indignación, entre otras, que definen las relaciones hu-
manas en todas sus dimensiones, se busca desarrollar en los estudiantes un pensamiento crítico que permita
vivir y convivir en sociedad de manera solidaria y participativa; vivir en una comunidad en la que no se permita
y se luche en contra de la discriminación por motivos de raza, género, orientación sexual, etnia, religión, clase,
nacionalidad, vivir en un medio ambiente sano, en el que se favorezca la relación cercana y respetuosa con la
naturaleza.

Todas estas capacidades humanas se expresan a través de siete ejes articuladores incorporados en el currícu-
lo, los cuales contienen los rasgos propiamente humanos de la formación de ciudadanas y ciudadanos de una
sociedad democrática, desde la perspectiva plural y diversa.

Los ejes articuladores conectan los contenidos de diferentes disciplinas dentro de un campo de formación y, al
mismo tiempo, conectan las acciones de enseñanza y aprendizaje con la realidad de las y los estudiantes en su
vida cotidiana. Esta doble conexión favorece la integración del proceso de aprendizaje de los estudiantes,
propiciando un conjunto de saberes que le dan significado a los contenidos aprendidos. El currículo con ejes
articuladores permite pensar el trabajo docente y el trabajo de aprendizaje como un diálogo permanente con
la realidad más allá del aula, en los espacios escolares y en los lugares de la comunidad.
EJES
ARTICULADORES

Bajo este contexto, los ejes articuladores son


puntos de encuentro entre la didáctica del profesor
y la profesora con el saber de la vida cotidiana de
las y los estudiantes, lo que requiere que se pongan
en juego diferentes situaciones de enseñanza que
relacionen sus intereses con el contenido eje artic-
ulador para que pueda otorgarle un significado
personal, verdaderamente significativo.

Los ejes articuladores representan una perspectiva ética para


aproximarse a los contenidos del programa de estudio y con ello
evitar que las desigualdades y exclusiones, que siempre están en

trelazadas, basadas en la clase social, el sexo, el género, la condición física, el


grupo étnico, se reproduzcan en el currículo, en las actividades educativas, en
las relaciones de poder dentro de las escuelas y en las formas de evaluación.
EJES
ARTICULADORES
La definición de los ejes articuladores tiene como perspectiva una edu-
cación que coloca como horizonte de los procesos educativos a la comu-
nidad-territorio, cuyo principio pedagógico se basa en la elaboración de
proyectos dirigidos al desarrollo de la ciencia, el arte y las humanidades,
así como aquellos que tienen como finalidad la justicia social y la solidari-
dad con el medio ambiente. Estos siete ejes cruzan el currículo de la edu-
cación preescolar, primaria y secundaria, esto implica que:

Los campos formativos de la educación preescolar, primaria y secundaria


incorporarán en sus enfoques y contenidos uno o más de estos ejes, de
acuerdo con la fase que cursen las niñas, los niños y adolescentes, con
apego a la realidad que viven.

La pertinencia de trabajar uno u otro eje articulador en con junción con los
contenidos lo deciden las maestras y los maestros de acuerdo con sus
saberes y experiencias pedagógicas, sociales, culturales y comunitarias,
de modo que lo establecido en el currículo sea la base para el magisterio y
el estudiantado.

Existe una correspondencia entre el proceso de enseñanza y aprendizaje y


los libros de texto, de modo que reflejan la in corporación de los siete ejes
articuladores en la formación de las niñas, los niños y adolescentes.
.
A CONTINUACIÓN, SE DESCRIBEN CADA UNO DE LOS EJES ARTICULADORES:

INCLUSIÓN
Es fundamental ir más allá de la idea de que la inclusión se re duce a
incorporar a los grupos de la sociedad a la escuela, lo cual es muy
importante, pero no es suficiente. Pensar la inclusión desde una
perspectiva decolonial implica que los niños, niñas y adolescentes se
formen en espacios educativos en los que sean conscientes de que, si falta
una o uno por motivos de clase, sexo, género, etnia, lengua, cultura,
capacidad, condición migratoria o religión, entonces no están incluidos
todos ni todas.

Se trata de que la escuela construya una perspectiva comunitaria en


donde las acciones individuales y colectivas en zonas urbanas y rurales
con el acompañamiento de las familias; las reuniones de Consejo Técnico
Escolar; el trabajo colegiado de las maestras y los maestros; el uso de los
espacios escolares empezando por el aula, talleres y laboratorios, así
como las relaciones pedagógicas estén enfocadas en la inclusión.

Una perspectiva decolonial de la inclusión favorece la formación en donde


la identidad es una decisión del sujeto en pertenencia mutua con su
mundo, y no como una relación entre sujetos idénticos que reducen al otro
a la no pertenencia. Ello también implica que se cuestionen críticamente
las jerarquías sociales que existen en la escuela, la comunidad y el mundo
en general.
INCLUSIÓN
Un elemento central de inclusión desde una perspectiva deco lonial es que
la educación preescolar, primaria y secundaria for me ciudadanos que
aprendan que la naturaleza es exterior a la sociedad, lo que requiere que
construyan relaciones sociales en el marco de la naturaleza, así como
relaciones ambientales en la que están incorporados los seres humanos.
Pensar una educación inclusiva desde la decolonialidad requiere que las
niñas y los niños aprendan a reconocer el valor de la cultura universal
junto con el conocimiento y saberes ancestrales como parte de un mismo
patrimonio intangible de la humanidad que con tribuye en la construcción
de su identidad como ciudadanas y ciudadanos con conocimientos
sólidos, capaces de establecer diálogos de saberes con otros sujetos,
pueblos y naciones, y a entender y defender las ideas, tecnologías y
culturas que se han generado y preservado por las comunidades
indígenas y evitar que sean transformadas en propiedad privada.

Asimismo, es fundamental que la educación preescolar, primaria y


secundaria genere relaciones pedagógicas que vinculen la realidad de las
y los estudiantes que tienen alguna discapacidad o aptitudes
sobresalientes, con el conjunto de la comunidad escolar y la comunidad
local para que en el ejercicio de sus derechos se reconozcan en un marco
amplio de diversidad, que fortalezca su dignidad humana, en el concierto
de lenguas, culturas, identidades, clases sociales, tareas y saberes.

.
PENSAMIENTO CRÍTICO
El eje articulador de pensamiento crítico, en donde lo crítico se entiende
como la recuperación del otro desde la diversidad, es fundamental para la
formación de una ciudadanía con valores democráticos y justicia social.
Una primera tarea del pensamiento crítico es propiciar en las y los
estudiantes de la educación preescolar, primaria y secundaria un
desarrollo gradual de capacidades que implica un pro ceso a partir del
cual se establecen relaciones entre conceptos, ideas, saberes y
conocimientos, que tiene como condición la construcción de relaciones en
los que predomina el diálogo.

Asimismo, envuelve el aprendizaje de un conjunto de conocimientos,


saberes y experiencias para que las y los estudiantes desarrollen su propio
juicio, así como autonomía para pensar por sí mismas y mismos de
manera razonada y argumentada, con el fin de que se acerquen a la
realidad desde diferentes perspectivas, la interroguen y, en su caso,
puedan contribuir a transformarla.

El pensamiento crítico es la capacidad que desarrollan niñas, niños y


adolescentes para interrogar al mundo y oponerse a la injusticia, la
desigualdad, el racismo, el machismo, la homofobia y todas aquellas
formas que excluyen e invisibilizan a las personas y que pasan
inadvertidas por considerarse “normales”, pero que en realidad son
construcciones históricas que se generaron a partir de diversas formas de
explotación, control del trabajo y relaciones de género.
PENSAMIENTO
CRÍTICO
El pensamiento crítico formado motiva a las y
los estudiantes a realizar un juicio sobre su
realidad y ponerla ante el tribunal de la
crítica y la argumentación. También implica
que niñas, niños y adolescentes serán
capaces de examinar la realidad circundante
desde una perspectiva que cuestiona los
valores éticos que le dan sentido al mundo.

El desarrollo gradual del pensamiento crítico


se puede expresar a través de la construcción
de un pensamiento propio que permita
justificar, fundamentar y emitir juicios sobre
un tema escolar o un aspecto de la realidad,
así como del empleo de lenguajes,
considerando contextos y situaciones
específicas.
INTERCULTURALIDAD CRÍTICA
Este eje articulador parte de que las culturas son matrices dinámicas y complejas de
producción de imaginación, creencia, comprensión, interpretación y acción que las
personas y los grupos construyen e interiorizan para dar sentido y razón a su vida, a su
comunidad y a los contextos geográficos y sociales en que habitan. Las culturas generan
tipos específicos de subjetividad, formas originales de ser humano, que a su vez
producen, crean y recrean esas mismas culturas.

La interculturalidad se refiere a sujetos, comunidades e identidades lingüísticas,


culturales, sociales y territoriales en su diversidad, que interactúan, dialogan, se interpe-
lan y producen entre sí diferentes realidades en un marco de relaciones asimétricas.
Pensar la educación preescolar, primaria y secundaria desde la interculturalidad supone
para todas y todos que es posible en señar y aprender conocimientos y saberes desde
diversos fundamentos conceptuales que permiten a las y los estudiantes pensarse a sí
mismas y así mismos, en coexistencia con los otros y el medio ambiente.

El eje articulador de la interculturalidad crítica reconoce que las relaciones de género,


etnia, clase, sexo, territorio, cultura, lengua y capacidad que se presentan en los espacios
escolares, se expresan en relaciones de poder que se entrelazan y determinan de manera
desigual y asimétrica a favor de unas niñas, niños, adolescentes, maestras y maestros,
pero en detrimento de otras y otros.

Este eje articulador parte del valor y dignidad de todas las formas de vida en su
diversidad, cuya expresión escolar encuentra unos principios éticos comunes para el
diálogo y la convivencia entre niñas, niños, adolescentes y adultos y de relación con
múltiples saberes y conocimientos expresados en los campos formativos.
IGUALDAD DE La incorporación de un eje sobre igualdad de género en la
educación preescolar, primaria y secundaria supone una formación

GÉNERO en la que niñas, niños y adolescentes cuestionen prácticas


institucionalizadas desde donde se asigna a cada persona una
identidad sexual, racial y un género que termina estableciendo
desigualmente su condición laboral, social y educativa en la
comunidad o fuera de ésta.

Este eje implica la transformación de los principios filosóficos,


culturales, éticos y sociales de la educación preescolar, primaria y
secundaria, en todos sus grados y modalidades, para no reproducir
los modelos y patrones de desigualdad, violencia y discriminación
hacia las niñas y adolescentes que cursan dichos niveles
educativos.

La igualdad de género puede manifestarse con el empleo de un


lenguaje incluyente en el tratamiento de las diversas disciplinas,
desmitificando que el lenguaje masculino es neutro si se trata del
estudio de la lengua; del conocimiento del cuerpo, si se trata de
biología; del contenido sexista, racista o machista en las
propuestas literarias; visibilizar el papel de las niñas, adolescentes
y mujeres adultas en diferentes tiempos y sociedades, si se trata de
historia; el contenido misógino y sexista de las letras de canciones
o videos musicales, si se estudia música; plantear problemas,
porcentajes, gráficas donde los enunciados visibilicen realidades
concretas de la diversidad sexual o de género.
VIDA SALUDABLE
Establecer un eje articulador de vida saludable supone una
formación progresiva, que permita a las y los estudiantes
comprender el entramado de relaciones entre el medio
ambiente y la dinámica social, económica y cultural de las
comunidades, urbanas y rurales, el impacto de las acciones
que se desprenden de dichas relaciones y las
consecuencias en su salud como en la de las y los demás.

Es necesario formar a niñas, niños y adolescentes para que


comprendan que una alimentación sana precisa que
aprendan a diferenciar entre los alimentos que son buenos
para su salud de aquellos que no lo son. Problematizar una
dieta saludable en el salón de clases requiere identificar
elementos bio lógicos, químicos, tecnológicos y
geográficos con los que se elaboran los alimentos,
incluyendo los pesticidas que en su mayo ría causan
efectos negativos en la salud.

El eje de vida saludable impulsa una formación que hace


visible desde la niñez, la importancia de los procesos de
salud-enfermedad-cuidado-atención para todas y todos
en condiciones de igualdad y equidad.
APROPIACIÓN DE LAS
CULTURAS A TRAVÉS DE
LA LECTURA Y LA ESCRITURA
El acercamiento a las culturas a través de la lengua escrita
per mite a las y los estudiantes desarrollar habilidades como
la expresión escrita o la comprensión lectora, y que puedan
descifrar su propia experiencia dentro del mundo en el que
viven, donde lo íntimo y compartido están coligados de
forma invariable.

La lectura y la escritura son prácticas que contribuyen a


hacer de la escuela una comunidad de lectoras y lectores
que se acercan a los textos para comprender algo de su
mundo cotidiano, para conocer otros modos de vida, para
descubrir otras formas de utilizar el lenguaje y darles nuevos
sentidos o defender su propio pensamiento a través de la
producción de textos.

La lectura es un proceso de interacción entre el texto y el


lector que permite el desarrollo de la identidad y las emo-
ciones, las capacidades de reflexión y actitud crítica, al
tiempo que forma estudiantes sensibles y autónomos.
ARTES Y EXPERIENCIAS
ESTÉTICAS
Este eje busca valorar la exploración sensible del mundo al re
conocer y recuperar el valor formativo de las experiencias
artísticas y estéticas que se producen en las y los estudiantes
en su relación con las manifestaciones culturales, las pro-
ducciones del arte y la naturaleza, así como en el recono-
cimiento de las ar tes como expresión, cultura, comunicación
y cognición, abriendo puentes con otras formas de cono-
cimiento inalienables de la experiencia humana.
El eje de artes y experiencias estéticas favorece la creación
de un ambiente estético en las escuelas a partir de las mani-
festaciones culturales propias de las comunidades, en cuya
producción todos y todas puedan participar. Permite
aprovechar los artefactos, materiales y recursos de las artes
para promover experiencias estéticas en los momentos de
exploración, experimentación y apreciación. Pueden consid-
erarse, entre otros, el movimiento, el sonido, la expresión
corporal y verbal, la composición escrita de poemas y rela-
tos, la experimentación con el color y el uso de las formas, la
producción de instalaciones, videos, performances, o el uso
de objetos cotidianos de modos no cotidianos.

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