Silo Con Mensajeros
Silo Con Mensajeros
[Link]
[Link]
Madrid 2021
CHARLAS DE SILO
CON MENSAJEROS
2002 - 2010
Los compiladores
Buenos Aires 1/11/2012
ÍNDICE
2002
·· Madrid, 20/08/2002................................................................. 15
·· Roma, 23/08/2002 (video)........................................................ 16
·· Buenos Aires, 26/08/2002 (video)............................................. 18
·· Santiago de Chile, 8/09/2002 (video)........................................ 19
2003
·· Buenos Aires, 4/02/2003........................................................... 24
·· Buenos Aires, 20/04/2003......................................................... 27
2004
·· Buenos Aires, 15/02/2004 (video)............................................. 37
·· Madrid, 21/06/2004................................................................. 54
2005
·· Peñalolén, Santiago de Chile, 11/06/2005 (video)..................... 58
·· Tunquén, [Link] Chile, 12/06/2005.................................. 68
·· Tunquén, Santiago de Chile, 13/06/2005.................................. 82
·· La Cazadora, Bs. As., 29/06/2005 (audio)................................. 86
·· Bomarzo, 3/09/2005 (video)..................................................... 96
·· Aranjuez, 12/09/2005 (video).................................................... 116
·· La Cazadora, Bs. As., 27/09/2005............................................. 142
2006
·· Parque La Reja, 24/06/2006 (video).......................................... 177
·· Quito, 22/10/2006 (video)........................................................ 186
·· Parque Manantiales, 24/10/2006 (video)................................... 196
·· Parque La Reja, 28/10/2006 (video).......................................... 199
·· Lisboa, 4/11/2006 (video)......................................................... 210
·· Parque Attigliano 11/11/2006 (video)....................................... 218
2007
·· Parque La Reja, 29/09/2007 (video).......................................... 223
·· Santiago de Chile, 27/10/2010.................................................. 233
·· Parque La Reja, 15/12/2007...................................................... 244
5
2008
·· Parque Attigliano, 5/05/2008 (video)........................................ 254
·· Parque La Reja, 2/12/2008 (video)............................................ 261
·· Parque Manantiales, 11/12/2008 (video)................................... 267
2009
·· Parque Manantiales, 16/05/2009 (video)................................... 278
·· Parque Toledo, 21/06/2009 (video)........................................... 298
·· Parque La Reja, 8/08/2009 (video)............................................ 329
·· Parque Manantiales, 22/08/2009 (video)................................... 359
·· Parque Punta de Vacas, 22/11/2009 (video)............................... 371
2010
·· Parque Punta de Vacas, 3/01/2010 (video)................................. 376
·· Parque Punta de Vacas, 11/01/2010 (video)............................... 389
·· Parque La Reja, 9/05/2010 (video)............................................ 424
Ceremonias
Bienestar
·· Buenos Aires, 19/11/2004 (video)............................................. 437
·· Parque Attigliano, 5/05/2008 (video)........................................ 452
Imposición
·· Parque La Reja, 28/10/2006 (video).......................................... 454
·· Parque La Reja, 19/11/2006 (video).......................................... 458
·· Parque Manantiales, 28/12/2007 ............................................. 466
Muerte
·· Parque Punta de Vacas, 31/12/2009 (video)............................... 469
Pedido
·· Parque Carcarañá, 24/05/2009 (video)...................................... 472
Reconocimiento
·· Santiago de Chile, 8/09/2002 (video)........................................ 475
6
RESÚMENES DE CHARLAS DE SILO
CON MENSAJEROS 2002/2010
Los videos de las charlas pueden encontrarse en
[Link]
2002
Madrid, 20/08/2002
Temas: Presentación de El Mensaje como síntesis de experiencias,
comportamientos, ideas, procedimientos y sentimientos que pueden ser
útiles a la gente.
Roma, 23/08/2002 (video)
Temas: Presentación de El Mensaje como síntesis de experiencias,
comportamientos, ideas, procedimientos y sentimientos que pueden ser
útiles a la gente.
Buenos Aires, 26/08/2002 (video)
Temas: Presentación de El Mensaje como síntesis de experiencias,
comportamientos, ideas, procedimientos y sentimientos que pueden ser
útiles a la gente.
Santiago de Chile, 8/09/2002 (video)
Temas: Presentación de El Mensaje como síntesis de experiencias,
comportamientos, ideas, procedimientos y sentimientos que pueden ser
útiles a la gente.
2003
Buenos Aires, 4/02/2003
Apuntes reunión de evaluación de El Mensaje
Temas: Ver las cosas en proceso. Insinuar peligros a la gente. La expe-
riencia. Demostración testimonial.
Buenos Aires, 20/04/2003
Apuntes segunda reunión conjunta de El Mensaje
Temas: Temas generales de El Mensaje. La acción válida. Lo sagrado. El
universo y la vida. El campo energético. Cuerpo, doble y espíritu. Práctica.
7
2004
Buenos Aires, 15/02/2004 (video)
Charla de Silo en reunión con mensajeros
Temas: Tiempo, espacio, mensaje y dirección de El Mensaje. Quién
participa, a dónde vamos, funcionamiento de las comunidades (organi-
zación, lugares, formas…), salas y salitas, relación con el medio.
Madrid, 21/06/2004
Apuntes de la reunión de Silo con gente de El Mensaje
Temas: El Mensaje sin mucha explicación y que sea inspirador. Salas y
salitas. Transmisión de la experiencia interna.
2005
Peñalolén, Santiago de Chile, 11/06/2005 (video)
Temas: Escuchar a la gente. El humor. El entusiasmo. El futuro como
movilizador de la vida.
Tunquén, [Link] Chile, 12/06/2005
Reunión comisión sala junto con Silo en Tunquén
Temas: Fenómenos extraordinarios: la noción del tiempo, son difíciles
de ubicar, El Mensaje como esquema interpretativo de estos fenóme-
nos. Su direccionamiento. Generación de ámbitos en una determinada
dirección. Elaboración de los contextos para el que se acerca. Prepara-
ción de la ceremonia de Reconocimiento. Apuntar a una dirección, a un
proceso. El Mensaje es una respuesta al momento histórico. Organiza-
ción y difusión de las comunidades. Coordinación y organización sala
Manantiales.
Tunquén, Santiago de Chile, 13/06/2005
Reunión de la comisión sala Chile con Silo
Temas: Lanzamiento de El Mensaje en este momento histórico. Sa-
litas. Difusión. Organización de las comunidades. Organización de la
sala (Chile).
La Cazadora, Bs. As., 29/06/2005 (audio)
Reunión con mensajeros
Temas: Textos y contextos. Formas de agruparse. La ceremonia de
Reconocimiento. Medios de comunicación. Publicaciones. Eventos y
actividades conjuntas entre comunidades. Sala. Economías. Reparar do-
blemente. ¿Hacia dónde voy? Traducción de las señales.
8
Bomarzo, 3/09/2005 (video)
Charla de Silo con mensajeros
Temas: Libre organización e interpretación y sin referencias. La gen-
te no busca cosas, busca sentidos, direcciones. La experiencia y el in-
tercambio. Situación de las salas en Italia, Chile, Brasil, India, Egipto,
América del Norte. Ceremonia de separación. Experiencia de las cere-
monias. No hacer lo que no se siente. Ceremonia de autocuración. Las
ceremonias inducen a registros internos. Amor y compasión. Amor por
la humanidad. La bondad, el alma y el espíritu. Quién muere antes de
morir no morirá jamás. Quién soy y hacia dónde voy.
Aranjuez, 12/09/2005 (video)
Silo, reunión con mensajeros
Temas: El librito para comenzar el proceso y es abierto. La única orga-
nización es para el funcionamiento de las salas. Salas y salitas. [Link].
Situación legal de Punta de Vacas. Pangea. Los faros. Con qué trabajamos.
Imágenes que surgen desde adentro. Vaciar y hacer silencio. La pobreza
del corazón. Lo ilusorio. Ceremonias conjuntas. El Mensaje y el Huma-
nismo. La sintonía. Cómo se empieza. Las ceremonias son experiencias
compartidas. No teorizamos. Los jóvenes. Hacemos lo que podemos. Ver
el proceso. Experiencia diaria. El pedido. Experiencias con gente en el
momento de su partida. Apostar al proceso. Silencio y reflexión.
La Cazadora, Bs. As., 27/09/2005
Charla informal
Temas: La manifestación de lo interno en el mundo. La búsqueda.
Acceso a experiencias conjuntas. Crear ámbitos para producir expe-
riencias. Trabajo con el vacío. Respuestas sin traducción, significados.
Cambios de dirección, no estratégicos. La pobreza del corazón. Poner
ámbitos, poca explicación. Conferencia Psicología 4.
2006
Parque La Reja, 24/06/2006 (video)
Reunión con mensajeros.
Temas: El librito, anexos aparte. [Link]. Salas y salitas. Fundación
Pangea y comisión del parque. Proyecto Parque Punta de Vacas.
Quito, 22/10/2006 (video)
Silo con mensajeros.
Temas: El Mensaje es una postura mental. Lo espiritual. Traducciones
violentas de la religiosidad. Libre organización y libre interpretación.
Las comisiones. Salitas. Salas. Trabajo en El Mensaje por necesidad. La
carga afectiva en el trabajo con la Fuerza.
9
Parque Manantiales, 24/10/2006 (video)
Charla de Silo
Temas: Libre interpretación, libre organización. La comisión. El Men-
saje no es ni un movimiento social ni una estructura. La gente se entera
y nos pide.
Parque La Reja, 28/10/2006 (video)
Silo, reunión con mensajeros
Temas: La sintonía. Parques en distintos lugares. El librito. Todo míni-
mo en El Mensaje. Organizativamente sólo las comisiones. La gente se
entera, nos pide y nosotros vamos. La gente reconoce la experiencia. Es-
peramos que la gente nos convoque. Respuesta a la infamia, degradación
y desorientación. La religiosidad tomando una vía peligrosa. Más dulzura
con lo que la gente cree, siente o piensa. El mundo está cambiando.
Lisboa, 4/11/2006 (video)
Reunión con mensajeros en Lisboa
Temas: Materiales: el librito con experiencia y El Camino. Lugares de
reunión. Salitas. Salas. El vacío. Sin organización. comisiones en salitas
y salas. La gente se acerca a El Mensaje. Ceremonia de Imposición con
explicaciones.
Parque Attigliano 11/11/2006 (video)
Reunión con mensajeros
Temas: Lugares de reunión. Salitas. Comisión. Libre interpretación.
Experiencia/ceremonias. Libre organización. Ceremonia de Bienestar.
Lograr un buen tono emotivo para las experiencias.
2007
Parque La Reja, 29/09/2007 (video)
Transcripción de la charla de Silo con la comisión del Parque.
Temas: libro de El Mensaje edición 2007: atención a la forma. Ningún
otro material. Fomentar las interpretaciones a El Mensaje. Parques, sa-
las, salitas: todas las que quieran y puedan. Conexión y comunicación
entre comunidades. No la cosa única sino muchas cosas. No manejar.
Aumento en la superficie de contacto. Participa quien quiera. Difusión:
spots de TV de menos de 1 minuto.
Santiago de Chile, 27/10/2010
Apuntes de una conversación de Silo y la comisión de
Manantiales
Temas: Comunicaciones del centro de estudios de Parque Punta de
Vacas a los parques y de los parques entre sí. Conexión satelital. Parques
10
de distintas formas. No hacer ediciones internas del librito. Muchas
interpretaciones a El Mensaje. Los evangelios cristianos como distintas
interpretaciones. Comentarios sobre distintos tipos de evangelios cris-
tianos. El Corán. Preguntas y respuestas sobre varios temas (Parque de
Alejandría. Censura. Libre interpretación. comunidades. La diversidad.
La búsqueda de referencia).
Parque La Reja, 15/12/2007
Apuntes de la reunión de la comisión del Parque
La Reja con el Negro
Temas: Nueva edición del libro El Mensaje de Silo. Spot. Presentación
del libro en Rosario y otras ciudades. Iniciativa de presentación del li-
bro. Mensaje mensual desde Parque Punta de Vacas. Comentarios sobre
Hugo Chávez, Evo Morales y Daniel Ortega. Los paisajes en la difusión.
Parques. Comisiones. Salas. Salitas. Comunidades.
2008
Parque Attigliano, 5/05/2008 (video)
Charla de Silo en Parque Attigliano – Encuentro con la
comisión y los mensajeros
Temas: No mujeres y no jóvenes ya no es un problema. Diferenciación
de las generaciones entre sí. Se creía que se sabía qué iba a pasar y ahora
se cree que no se sabe qué va a pasar. El planteo en términos afecti-
vos. Experiencia y la comunicación de la experiencia. Transmisiones
mensuales desde Parque Punta de Vacas. El Mensaje es vaporoso y no
necesita organización. Una interioridad poderosa frente a la desestruc-
turación. A mayor desestructuración, mayor acercamiento de la gente.
Comisiones en salitas, salas, parques, comunidades.
Parque La Reja, 2/12/2008 (video)
Reunión de Silo con mensajeros
Temas: Marcha mundial por la paz y la no violencia para crear con-
ciencia. Forma de la Marcha mundial. Que mueva a la gente. Nos mo-
vemos con realidades subjetivas. La conciencia ecológica. Proceso de
desarme entre Rusia y [Link]. El susto puede ayudar. En El Mensaje
pretendemos acercarnos a las poblaciones. Unir voluntades en una di-
rección futura. comisiones. Llevar la Marcha mundial a las colectivida-
des. comisiones, colectividades y conferencias.
Parque Manantiales, 11/12/2008 (video)
Transcripción de charla de Silo con mensajeros
Temas: Marcha mundial por la paz y también la no violencia. La diversi-
dad. Forma de la Marcha mundial. Simultaneidad. Hay otra sensibilidad.
11
La conciencia ecológica. Instalación de la no violencia a nivel físico.
Que esta sensibilidad conmueva conciencias. El cambio de mundo ya ha
empezado. Un mundo inestable con mucho sufrimiento, que es el parto
que anuncia el futuro. Paz y no violencia son puntos fundamentales. El
Mensaje y las colectividades con conferencias. El Mensaje es una sensi-
bilidad más que un conjunto de ideas. Apuntamos al futuro. Comisiones
conectadas.
2009
Parque Manantiales, 16/05/2009 (video)
Transcripción de la charla de Silo con comisiones de las
comunidades
Temas: Nueva dimensión del Parque Manantiales. La sala multiuso. La
dirección. Marcha mundial por la paz y la no violencia. La percepción
del cambio. Violencia y no violencia. Nosotros podemos hacer la Mar-
cha mundial, otros no. Crear conciencia. Participa quien quiere. Privile-
giamos la intencionalidad. La Marcha es parte de una campaña. Forma
de la Marcha mundial. La simultaneidad. Difundir y multiplicar el efec-
to. Los que apoyan y los que no apoyan. Continuidad de las actividades.
Crecimiento numérico y cualitativo. El Mensaje en las colectividades
con conferencias. Buscamos crecer. La continuidad. Mundialización:
una etapa difícil. Comisiones para lograr continuidad.
Parque Toledo, 21/06/2009 (video)
Diálogos de Toledo
Temas: Los pocos materiales de El Mensaje. Núcleos en las comu-
nidades conectados entre sí. Marcha mundial. Forma de trabajo en la
Marcha mundial. Llamar la atención sobre la paz y la no violencia. La
precondición en las poblaciones. Aceleración de la descomposición del
sistema. El Mensaje en colectividades con conferencias. No violencia
con los animales. El Mazdeísmo. Experiencias con colectividades. Par-
ticipa quien quiera. Respuesta frente a la difamación. El trato perso-
nal. La proliferación y el desarme nuclear. Contacto con gente joven.
Manipulación. El abismo generacional. La fuerza. La crisis del sistema.
Los parques. El alumbramiento del espíritu. Cómo resistir la violencia.
Libertad entre condiciones. Cambio de forma mental. Los parques sin
ayuda externa.
Parque La Reja, 8/08/2009 (video)
Reunión de Silo con mensajeros
Temas: Cambiamos todo el tiempo. Nueva forma de cualificación. Se-
gunda camada. Nuevos parques. Crecimiento en número y calidad. Mil
12
maestros y 100.000 personas. Ver la profundidad del otro. Organismos:
elecciones internas y que la gente decida. Sin orientadores. Presentación
de comunidades de El Mensaje. Volver a contactar a la gente. Creamos
conciencia con la Marcha mundial. Denuncia pública. Comunidades
fuera de Argentina.
Parque Manantiales, 22/08/2009 (video)
Charla de Silo
Temas: Nunca hicimos cosas con lo institucional. Amenazas durante la
Marcha mundial. Perder el sendero respecto de lo humano. El trabajo
de nivelación. El espíritu se fue evaneciendo. La reestructuración. El
fracaso.
Parque Punta de Vacas, 22/11/2009 (video)
Reunión con mensajeros
Temas: Recomendación de revisión de La Mirada Interna, libro y Ma-
nual de El Mensaje. Participar en comunidades, en reuniones semana-
les. Reuniones de confesiones religiosas en los parques.
2010
Parque Punta de Vacas, 3/01/2010 (video)
Transcripción charla Silo sobre El Mensaje
Temas: Materiales de El Mensaje (librito, comentarios, manual). Fun-
cionamiento de El Mensaje. Descentralización y libre organización es
capital. Ejemplos de crecimiento a partir de interpretaciones diferentes.
Impresión de libros. [Link] y otros sitios web de El Mensaje. Ejemplos
de trabajo con colectividades. El Mensaje no anda captando gente. Di-
fusión: lo que la gente quiera. El Mensaje en las escuelas. Los núcleos
deciden.
Parque Punta de Vacas, 11/01/2010 (video)
Charla de Silo con maestros mensajeros
Temas: comunidades con núcleo. Miembros del núcleo sólo en El
Mensaje. Denominaciones de las comunidades. Funciones de las comu-
nidades. Comunidades de El Mensaje cerca de los parques. Relación
entre los orígenes de iglesias y las salitas. Funcionamiento del cristia-
nismo en Roma como religión oficial. Constantino y el culto cristiano,
su uso para la cohesión del imperio. Los esenios. La cohesión por fac-
tores espirituales. El relato sufriente para esclavizar psicológicamente.
Desintegración de los imperios. Las sociedades filiales. Organizaciones
religiosas de base del mundo antiguo son pequeñas construcciones.
Ejemplo de Alejandría y la diversidad. La expansión de Roma. El culto
de Isis. Situación actual de contradicción. Características de El Mensaje.
13
Crecimiento de la espiritualidad. Conectar con los rasgos esenciales de
la gente. Los espacios profundos. Fenómenos psicosociales. El desborde
en las religiones. Caída de la organización nacional. El Mensaje va en la
dirección de lo profundo, aquello que conecta psiquismos.
Parque La Reja, 9/05/2010 (video)
Encuentro con Silo
Temas: 30 parques este año, no en tiempos infinitos. Descentraliza-
ción de los parques. Promociones en los parques. Proyecto en diciem-
bre. Resonancia con el pedido.
Parque La Reja, 25/07/2010 (video)
Silo
Temas: Hitos hasta diciembre. Se monta todo con los que están ha-
ciendo cosas.
14
2002
Ceremonias en Madrid1
Madrid 20/08/02
Roma 23/08/02
17
Ceremonias en Buenos Aires3
Buenos Aries, 26/08/02
20
que empecemos con esos mismos líos nosotros también. Las cosas
son de un modo o son del otro y están bien si le sirven a la gente.
Libre interpretación y libre participación. ¿Quién participa en
esto? Quien le gusta. ¿Quién no participa en esto? Quien no le gus-
ta. ¿Y quiénes somos nosotros para decir que tal debe participar y
tal otro no debe participar? ¿De dónde podemos sacar eso? Que tal
persona es mala persona, ¿quiénes somos nosotros para ponerle ba-
rreras y fronteras a la gente?
Y si se tratara de una mala persona, qué buena oportunidad para
que venga, porque las personas cambian.
Ese mensaje pretende moverse así, con esos valores, con una libre
interpretación para que cada cual interprete las cosas como le gus-
ten, con una libre participación y nadie está acá, creo yo, para juzgar
a nadie.
Nosotros destacamos dos puntos que son muy urticantes, que
crean ciertos problemas. Hablamos de que tenemos derecho a re-
clamar para nosotros la inmortalidad, ¡problema con la palabra! La
inmortalidad. En esta época no se habla de esas cosas, no se dicen
esas cosas...
He hablado con muchos amigos, les he preguntado: y a ver dime,
¿qué es para ti la inmortalidad? ¿Qué dices tú que es la inmortali-
dad? Y me han respondido distintas cosas. Unos me han dicho: para
mí la inmortalidad es esto que no acaba con la muerte, yo muero
pero algo sigue en mis hijos. ¡Interesante!
Otros han dicho: yo pongo en marcha acciones y las acciones
siguen más allá de mi muerte. ¡Eso también es muy interesante! Y
entonces ¡cómo dicen que todo se acaba con la muerte! ¡Si no se
acaban ni los contratos de locación! ¡Siguen cosas, siguen muchas
cosas! ¡Continúan las cosas! Para bien y, desgraciadamente, para
mal.
Cuántas cosas vivimos y sufrimos que arrancaron hace mucho
tiempo y que todavía llegan hasta nosotros. Es bastante más serio de
lo que se piensa esto de que las acciones humanas no se paran sim-
plemente con la muerte. Así me dijo uno: siguen en mi hijo, otro me
dijo: siguen en las cosas que hice. Otro me dijo: siguen en la memo-
ria de la gente, interesante, en la memoria de la gente permanezco. Y
hubo alguien que me dijo: sigo personalmente, con mi alma, con mi
espíritu, como se le llame.
21
¿Y tú qué dices?, me dijeron ellos. Yo digo que todo lo que piensa
la gente sobre eso es legítimo y que yo simplemente destaco la im-
portancia de ese tema. Y en eso estamos todos de acuerdo, el tema
es importante. Pero usted lo resuelve de un modo y otro lo resuelve
de otro y libremente interpretamos eso y libremente damos nuestra
opinión sobre ese particular. Esta parte de El Mensaje es urticante,
es complicada, es como la inmortalidad. Pero, sin embargo, si se la
sabe ver, no crea tantos problemas, sino que soluciona problemas.
Es importante para la vida, de una vez por todas, decidir qué pien-
sa uno de estas cosas, porque según piense uno una cosa u otra, su
vida se va a orientar de distinta manera. Si yo pienso que todo termina
con la muerte, todo se relativiza, todo es igual, puedo hacer cualquier
cosa y me pueden hacer cualquier cosa. Si yo pienso que mis acciones
continúan en la memoria, en mis hijos, en distintos objetos que he
producido, que he movido y demás, no es indiferente lo que yo haga
con mi vida, no es cualquier cosa lo mismo que cualquier otra cosa.
Así pues, este Mensaje, que no es muy largo, consta de algunos
puntos como esos. Y esos puntos, que para algunos pueden ser muy
chocantes, si los relativiza y los piensa en términos de libre interpre-
tación, no son para chocar con otros sino para hacerse una imagen
de la propia vida y del propio futuro.
Hay más cosas en el mensaje, algunas otras poquitas cosas, que
si acaso aburre un poco comentarlas, porque todos hemos venido a
hacer algunas experiencias.
¿Comento?
Sí, sí, sí ...
Libre interpretación y libre acción, el sentido que tiene la vida
según lo que uno haga, según se dirija en una línea o se dirija en otra.
Esas cosas nos importan mucho. El Mensaje habla de eso, habla de
eso y de otras cosas más.
Y las experiencias, ¿qué pasa con las experiencias? Las experien-
cias están envueltas en un ropaje que permite que muchas personas
puedan coincidir al mismo tiempo. ¡Fíjense qué extraordinario! Las
experiencias generalmente son personales, son intransferibles. Cuan-
do uno hace una experiencia, cuando uno se mira el ombligo, está en
su mundo interno. Pero hay cierto tipo de experiencias que se pue-
den presentar de una manera en la que mucha gente pueda participar
de lo mismo y sintonizarse con la otra gente.
22
A eso le llamamos nosotros con una palabra bastante antipática:
¡ceremonias!
Porque la idea que se tiene de las ceremonias es justamente lo for-
mal, lo pesado, lo solemne. Estas son como anti-ceremonias. Pero,
para nosotros, tienen la ventaja de que al darle cierta forma entre la
gente que se mueve con eso, todos se sintonizan y en ellos se pre-
senta la misma experiencia. Esa es la gracia de las ceremonias para
nosotros. Se envuelve una misma experiencia y la gente participa en
la misma sintonía. ¡Tiene mucha gracia!
Sí, hay ceremonias para distintas ocasiones, distintas situaciones.
Normalmente es la gente la que pide esas ceremonias y nosotros con
mucho gusto hacemos tales ceremonias y todos contentos. Y si a al-
guien no le gusta esa ceremonia, no tiene por qué sentirse ofendido
con nosotros. No es nuestra intención ofenderlo, ¡de ninguna mane-
ra! Es crear una condición para que todo el mundo pueda participar
de lo mismo.
¿Y esa otra parte de El Mensaje? ¿El Camino? ¡Eso no es ni una
página! ¡Eso no es ni una página! Eso son pocas palabritas, con unas
pocas preguntas que nos parecen tal vez las más importantes que
puede hacerse alguien.
¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Una cosa es decir las frases, ¿quién soy? ¿A dónde voy?
Otra cosa es pensar siempre en quién soy, a dónde voy. Y lo que
pienso en el día uno, resulta diferente en el día dos y en el día tres y
en el día cuatro y entonces ¿quién soy? [risas] ¡Pero cómo puede ser!
¡Yo soy! ¡Ah, claro, como una piedra, como algo fijo! Ah, no,
no, no... Eso me enseña muchas cosas, me crea problemas, es cierto,
pero también me enseña muchas cosas.
No los fatigo más con esto, les comento en qué estamos desde
hace unos pocos días, para algunos les parece que han pasado años.
Son cuatro semanas, hace cuatro semanas echamos la rueda a andar,
echamos la piedra a rodar y no hay nada hecho, lo único que está
hecho es El Mensaje, pero nada más, no hay nada construido, todo
está por hacer. Todo dependerá de que la gente lo tome en sus manos
y lo ponga en marcha o no lo tome en sus manos y estará bien.
Cinco semanas no es mucho tiempo, veremos cómo sigue la his-
toria.
Si les parece seguimos con nuestras cosas.
23
2003
25
No vamos a hablar de sus problemas. Vamos a sentir una expe-
riencia. Experiencia que puede ser importante para su vida. Poner
la experiencia en relieve y no la explicación para llegar a la expe-
riencia. No estamos pidiendo permiso. Invitamos al otro a “ponerse
en situación para que le pase algo”. Simpaticón y fuerte, sin miedo,
pero no jetón ni serio. Hay que tirarlo a la pileta, empujarlos a la
piscina. Con fuerza y simpatía. Tiene que ser una cosa fuerte, testi-
monial. Que la gente demuestre “algo”, que está en condiciones, que
haga (mínimamente la experiencia). Que de señales. Ellos tienen que
hacer algo también. Es un salto muy grande, aunque sería ideal, que
quien viene abra su propia comunidad inmediatamente. Primero va
a invitar a esa reunión fija y que él siga viniendo a su reunión fija
aunque abra su propia comunidad. Esto se va a dar con algunos (que
abran su comunidad).
¿Qué plazo les damos? ¿Cuánto tiempo los vamos a observar?
Nos tomamos dos meses y medio para ver qué pasa. Qué mues-
tren algo, es críptico, no tenemos que hacerle demostraciones a na-
die. Haga, entonces les diremos que tienen qué hacer (a ellos).
Nada de andar preparándose para dar el discurso..., después llega
el momento y no se acuerda de nada. Como dicen otros: “Encomién-
date a Dios y él hablará por tu boca”.
26
Apuntes segunda reunión conjunta
de El Mensaje6
Buenos Aires, 20-04-03
28
También es muy interesante ofrecer asistencia a moribundos, fa-
miliares y seres queridos, como servicio voluntario, sin distinción de
creencias.
¿Prenderán las actividades en los hospitales, orfanatos, cárceles...
o en aquéllos que se sientan inspirados en llevar El Mensaje a esos
lugares?
Podría ser que se empezara a sumar gente que tiene disposición
de llevar El Mensaje y no necesariamente los que están “jodidos” (en
los hospitales, cárceles, etc.).
Hay muchas posibilidades que están en la gente cuando sienten
una necesidad real de cambio interno. Algunos son adelantados en
ese sentido, no tienen prejuicios. El resto de la gente todavía tiene
margen para andar divagando en cosas que no existen. Cuando se
les termine de caer todo sobre las cabezas, también van a sentir esa
necesidad.
Lo que siempre resulta con la gente que toma contacto con noso-
tros y hace alguna Experiencia es que, más allá de que siga o no, las
relaciones siempre quedan bien (aunque recién nos conocemos). Y
eso es interesante porque no es tan frecuente. Que prosperen o no es
otra cosa, lo importante es que todo queda bien.
Hay gente con especiales aptitudes más sensibles a ciertas expe-
riencias, hay gente así. Vamos a ir encontrando gente con aptitudes
mediúmnicas, con nosotros puede hablar, ningún problema, son in-
teresantes.
La acción válida
Pregunta: Según un apunte recibido, has comentado que no al-
canza el acto unitivo, que es también necesaria una tendencia, ¿cómo
es eso?
Silo: En determinada situación quedarse quieto puede darte re-
gistro de unidad interna, pero eso no es interesante –el quedarse
quieto–. Debe ser creciente, algo que te permita crecer. Es un tema
de dinámica, donde el momento dos debe superar cualitativamente
al momento uno. Si es una simple reproducción de lo anterior, ¿qué
va a pasar con eso?
29
La acción válida, es un proceso de retroalimentación, modifica
lo externo y lo interno. Modifica lo que ocurre afuera y modifica tu
estructuración interna. La acción válida tiene la característica de que
no está ligada al “resultado” de esa acción, sino que el beneficio para
uno está al hacerla, en hacer algo con una dirección evolutiva. Al
hacer Acciones Válidas te estás convirtiendo en un factor de cambio.
Una “buena” acción puede hacerse con dos direcciones: una re-
tributiva, u otra en la que me importa poco lo que el otro haga, yo
siento que esto es interesante. Conviene la segunda opción.
Puede haber muchas direcciones en la acción (falsas esperanzas,
expectativas, etc.). El tema es si estás siendo factor de cambio, o estás
esperando el resultado de la acción.
La coherencia de la acción y la tendencia evolutiva tienden siem-
pre “a más allá”, a superarse. Es un proceso acumulativo, de ascenso
respecto de momentos anteriores.
La unidad y la contradicción tienen muchas consecuencias en
muchos campos. Hay que diferenciar inconvenientes de contradic-
ciones, son diferentes. Los inconvenientes son resistencias a tu libre
desenvolvimiento. En cambio, la contradicción vuelve sobre uno, es
un acto que siempre vuelve, repetitivo, una curva del tiempo sobre
sí. Regresa siempre al mismo punto, es como un círculo vicioso. Una
real contradicción frena toda tu vida. En cambio, lo unitivo alarga el
tiempo, no vuelve sobre sí. Una contradicción pone en cuestión toda
tu vida. Lo que integra es lo que te lleva a proyectar evolutivamente
tus acciones. Es interesante para los que se preocupan de temas tras-
cendentes, comprender que no van a avanzar con la contradicción.
Lo Sagrado
El Mensaje, en su esencia, tiene que ver con lo Sagrado. Si uno
no está sintonizado de ese modo, debería fijarse bien en su cabeza y
no meter mano. Porque la dirección es esa, la religiosidad interna. Si
eso no te resuena, replantéatelo.
Esta es una religión interna, todo lo que usted conoce es afuera,
usted se está acercando a esto que es el origen de todas. Esto es
el futuro de esas formas actuales y seguramente que es mucho más
antiguo que todas esas formas, porque surge de lo interno, de lo
Profundo.
30
Nosotros estamos hablando de otra dimensión, de lo Profundo.
Usted no sabe qué es lo Profundo pero sí puede tener contacto con
ello.
Esto va en una dirección más pesada, más mística. Hay que ver si
uno sintoniza con lo Sagrado. Si no, aléjese, porque va a poner los
dedos en un enchufe y se va a armar el lío. Todo va a ser expresión
de lo Sagrado.
No hablamos de los dioses, sí de lo Sagrado, como si fuese un
espacio.
Hablamos de lo Sagrado, pero no de dioses; y si los hubiera esta-
rían muy lejos, pero no afuera, en las constelaciones, sino muy lejos
en lo Profundo. Muy, muy lejos, en lo Profundo.
El Universo y la Vida
Pregunta: ¿qué es una intención evolutiva?
Silo: La palabra intención se puede traducir como tendencia.
Esa tendencia del funcionamiento de las cosas tiene una dirección.
Tendencia evolutiva. Hay una tendencia, una dirección, los tiempos
tienen una dirección similar en todos los hechos del Universo. Nace
un Universo, toma una dirección y se va estructurando de un modo
tal que en un momento surge la vida. Todo Universo posible va en
esa dirección, hacia la vida, el crecimiento. Pero no podemos ver esa
tendencia, sino por sus manifestaciones.
Los científicos inventan leyes que intentan describir la tendencia
de lo más probable, por ejemplo la ley de gravedad, pero esas son
sólo explicaciones de una manifestación de la tendencia.
Las tendencias, en la cabeza humana, son intenciones. La inten-
ción motiva al acto.
Todos los seres, animados e inanimados, tienen una tendencia: la
constante que se manifiesta es la repetición de un fenómeno en una
dirección.
Es de mucho interés preguntarse ¿Quién soy? y especialmente ¿a
dónde voy?
La gente debería preocuparse (ocuparse, investigar) por hacia
dónde va su vida y si puede manejarla; o descubrir que lo que maneja
es, tal vez, simplemente un sistema de acciones y reacciones.
Esa tendencia impone también su dictamen a la Naturaleza. Esa
Intención, en las cosas, se mueve en una dirección, hacia formas
31
cada vez más complejas. En todos los procesos se dan estos pasos: de
materia inanimada a materia animada y finalmente surge la vida que
va en una dirección.
Cuando la materia comienza a moverse, nutrirse, reproducirse, es
que está surgiendo la vida y se está estructurando ese campo energé-
tico que la anima, el “ánima” o “alma”.
Es bueno investigar hacia dónde uno va. No en cualquier direc-
ción se mueven las cosas.
Campo energético
Comentario: Los dobles energéticos requieren sensaciones de dis-
tinto potencial para lograr su desarrollo.
Silo: Las sensaciones organizan a la conciencia; se necesita un
sistema de referencias para organizar la estructura del yo.
Las distintas sensaciones llegan por vibraciones u ondas de dife-
rentes frecuencias (ojos, oídos, la percepción entre franjas, espectros
de ondas de luz que percibe el ojo humano o de sonido que percibe
el oído humano); y a partir de ellos vas tomando franjas, parciali-
dades de la realidad, no toda la realidad (porque quedan fuera del
espectro vibraciones que no se perciben por arriba o por debajo de
las frecuencias que los sentidos captan). Lo que hueles o degustas lo
percibes por corpúsculos que llegan a los sentidos olfativo y gustati-
vo, son moleculitas que se traducen en sensaciones.
Ondas y corpúsculos llegan y son traducidas a sensaciones que
te dan contacto con el mundo externo y desde el mundo interno
también captas sensaciones a través de los sentidos internos. Son
todas sensaciones. Son tan importantes las sensaciones que llegan del
mundo externo como las que llegan del mundo interno.
Esa información que llega a los sentidos es energética. Los cir-
cuitos nerviosos y químicos trabajan juntos. El sistema vibratorio es
propio del sistema energético, lo nervioso es un caso más del sistema
energético.
Existen fenómenos energéticos independizados de la fuente que
los generó. Hay fenómenos de este tipo en la Naturaleza: las cen-
tellas, los fuegos de San Telmo y también fenómenos de plasma o
fenómenos electromagnéticos en laboratorio.
Si un sujeto acumula actos unitivos, donde el fenómeno se auto
alimenta, da una vuelta sobre sí mismo, mucha conciencia de sí, se
creará un centro interno.
32
El doble necesita de sensaciones, sin sensaciones no podría fun-
cionar la conciencia, no podría estructurar, se jode todo. Sensaciones
de los sentidos externos y de los internos.
No puedes “sacar tu yo” como dicen algunos. Tampoco se trata
de anular el yo, no podría uno moverse en este tiempo y en este es-
pacio. Sácale a la conciencia las sensaciones y vas a ver el lío que se
arma: 40 minutos en una cámara de silencio y empiezas a ver angeli-
tos. No puede funcionar la conciencia sin sensaciones.
La estructura de la conciencia no tiene autonomía de las sensa-
ciones internas y externas, cuando se rompe ese equilibrio del yo se
acabó todo. En la muerte desaparece el yo, te quedas sin nada.
El yo permite moverse en el mundo, pero si “volaras” (desco-
nectaras) por un momento el yo, al reconectar no sabrías qué decir,
de lo que pasó solo tienes un vago recuerdo, unas reminiscencias.
De “aquello” no se sabe nada, solo traducciones. Cuando hables de
“eso”, esas serán traducciones, no es ese mundo, porque “eso” se
mueve en otros tiempos y en otros espacios: son traducciones de
esos tiempos y espacios Sagrados.
Si por un instante uno suspendiera el funcionamiento del yo y
conectara con lo Profundo, podría experimentar una cantidad de co-
sas que pasan en ese instante, sin tiempo y sin espacio. Que después
para contarlas en este tiempo y espacio tendría que traducirlas de
algún modo, porque si no las traduce, no hay modo de describirlas;
sólo traduciendo, de acuerdo al paisaje epocal y al de cada uno. Y
puede hacerlo por lo que recuerda, por la reminiscencia de aquello
que ha experimentado. Y a lo mejor cuenta una de cosas que le han
pasado... en el tiempo de un pestañear de ojos...
Con las traducciones de esas reminiscencias, de esos contactos
con lo Profundo, es que se arman las religiones externas. Sin duda
han tenido esos contactos, imagínense un Mahoma o un Buda, la de
cosas que traducen después para contar esa experiencia.
De lo Profundo se pueden hacer diferentes relatos, dioses y cosas,
pero lo que existe son significados profundos que pueden darle sen-
tido a todo. A nosotros nos interesa la experiencia misma, los proce-
dimientos para llegar allí “donde moran los dioses”. Los significados
de las cosas, en la vida cotidiana, son como significados caídos de
aquéllos más profundos.
33
Pregunta: En el Paisaje Interno se dice: “…existen profundos mo-
delos que duermen en el interior de la especie humana esperando su
momento oportuno...”
Silo: Están muy lejanos…, algunos en sus cajas de cristal…, tan en
lo Profundo que es difícil conectar.
Pregunta: Pero, ¿se puede?
Silo: (Pausa…) Sí, se puede.
El espacio interno es inconmensurable, corresponde a lo Profun-
do del ojo para adentro.
Se tiene el “vahído” de lo Profundo.
Lo Sagrado es nuestro tema, pero no se puede hablar de lo Sagra-
do, las religiones se han especializado en traducir a lenguaje cotidia-
no lo Sagrado.
A nosotros nos interesan sobre todo los procedimientos para lle-
gar a eso, los procedimientos para llegar a la morada de los dioses.
Si usted hace esos procedimientos, usted va a entrar en ese mundo.
El material de la R.I. va tomando fuerza. Pero ahora, ¿dónde
tiene la gente la cabeza en el momento actual? Tienen un ruiderío
importante. Veremos qué pasa a futuro en la cabeza humana.
34
Pregunta: ¿Hay indicadores del nacimiento del espíritu?
Silo: Esto tiene indicadores muy claros, uno sabe muy bien cuan-
do esto sucede. Nada es igual a partir de ese momento, la vida ha
tomado un sentido, hay una realidad que uno sabe que existe y ya
no es lo mismo la vida, aunque uno siga con su yo haciendo cosas en
lo cotidiano.
Si se tiene una experiencia trascendente, cotidianamente actúa
en copresencia, le da significado a muchas cosas. Se queda en copre-
sencia; se da porque se ha tenido la experiencia. El yo funcionaría
diferente si tengo esa experiencia en copresencia. Esa experiencia te
marca.
Lo Sagrado son significados profundos que se traducen. Por ejem-
plo, Platón y también antes Pitágoras, hablaban de un lugar donde
estaba el Bien. Y ese significado, el Bien, se traducía, se expresaba en
el mundo en las personas buenas. Y los malos eran tales porque esta-
ban más alejados de aquel Bien. De esta manera simpática traducían
estas cosas unos 700 años antes de Cristo.
En ese mundo profundo están las entidades, seres, etc., que son
significados de lo Profundo que se traducen. Son traducciones, por
lo tanto, deformaciones de la representación.
Los modelos profundos o los guías más profundos, son distintas
expresiones o traducciones. Son significados que se traducen.
Los mitos también son traducciones.
Respecto a la irrupción del fenómeno de la Fuerza en el mundo
cotidiano, se produce con la ceremonia de Bienestar; también en
alguna medida con la Imposición y, a veces, con el Oficio.
35
Si semanalmente se participa de las ceremonias y de las medita-
ciones sobre el libro, el Camino y los materiales complementarios...
Si mensualmente se reflexiona sobre el crecimiento interior lo-
grado frente a las dificultades de la vida...
Es importante una reunión mensual de evaluación. Reunión don-
de uno reflexiona sobre el crecimiento frente a las necesidades de la
vida, una constatación con las realidades de la vida. Muestra dónde
estás en tu proceso, como se enfocan, como se superan dificultades
que antes parecían insalvables. Apelamos a un procedimiento men-
sual de revisión en relación a las dificultades de la vida.
36
2004
Se realiza la ceremonia
38
reconocemos nosotros a una comunidad, una comunidad de El
Mensaje? La reconocemos porque hay un objetivo humano, no muy
grande, un objetivo humano para formar esa comunidad. Decimos:
Mire: trabaje con alrededor de 10 personas. Esa es una comunidad
que nosotros reconocemos. ¿Y si son más? Y si son más todo bien.
“¿Y si...?” Y empiezan todas las disquisiciones. “¿Y si se van 3 y
quedan 7?” ¡Bueno...! No es ese el tema. El tema es que en las comu-
nidades, respecto a El Mensaje, en las comunidades se habla de El
Mensaje. Está bien, se puede hablar de otras cosas, pero básicamente
se habla de El Mensaje, se hacen cosas con respecto a El Mensaje. Un
número de 10 personas es un buen número. Puede tener cierta con-
tinuidad y demás. “¿Qué personas? ¿Gordos o flacos? ¿Altos o...?”
¡Ya empezamos! No sé qué personas, pero un conjunto de personas
que se reúnen para hacer esos trabajos, con un número mínimo, re-
conocemos la existencia de esa comunidad.
¿Y qué sucede en un lugar donde hay varias comunidades? ¿Quién
es el jefe? ¡Siempre con los líos! Cada comunidad se auto gobierna,
funciona como le gusta. Ese es el tema. Esa es una comunidad. “¡Ah,
no! ¡Pero tiene un estilo muy distinto a otra comunidad!” ¡Perfecto!
¿Quién le ha dicho que tienen que ser iguales? No se trata de eso.
Tienen el estilo que la gente les da. “¿Por qué?” ¡Porque le gusta así!
“¿Se reúnen en círculo, se reúnen en butacas...?” ¡Qué sé yo cómo
se reúnen! La gente lo arma como le gusta. Y nosotros reconocemos
la existencia de esas comunidades. Y entonces aparecen tipos muy
extraños que arman las comunidades... No están haciendo sus cosas,
se meten con otros... No los reconocemos. Fácil, así funciona. Muy
fácil. Vamos reconociendo todas las comunidades. Y alguna rareza
que aparezca... no nos hacemos responsables de las rarezas que haga
esa comunidad. ¿Por qué nos van a arrastrar o van a arrastrar a otros
a esa cosa? Tampoco los podemos tirar por la ventana, y decir... ¡no!
Simplemente, a esa comunidad no la reconocemos. Está fácil. Nos
protegemos. Todo lo demás, lo reconocemos.
Ojalá sean números que puedan rondar por las 10 personas. De
ahí pueden... porque si no ¿cómo se entera la gente de cómo puede
montar comunidades? Llega a una comunidad, hace sus trabajos, se
va enterando y de ahí se va de esa comunidad y forma otra comuni-
dad. ¿Y cómo la va a formar? Como le guste, pero ya se enteró de
cómo es el funcionamiento.
39
Y en un lugar puede haber numerosas comunidades que, si quieren
hacer algo en común, no queda otro remedio que coordinarse entre
ellos. Supongamos: 10 comunidades, 20 comunidades, 100 comuni-
dades de una provincia, o de un distrito –o como se le llame a esa
división administrativa– quieren hacer un acto, no queda otro reme-
dio que representantes de cada una de las comunidades se reúnan a
discutir, como hace la gente civilizada, se reúne a discutir cómo podría
ser eso. Elegirán un lugar, fijarán la hora, fijarán el día y eso se moverá
muy bien. Y no se necesita ni secretario de actas, ni presidentes, ni
asambleas de... ¡nada! Pero se pone la gente de acuerdo para esa cosa
ocasional. Como ya se hizo el acto, cada cual sigue con sus cosas. ¿Para
qué habría de permanecer una estructura, una cosa, si ya cumplió con
su función? ¿Entonces, esto nunca va a ser una organización? ¡Efecti-
vamente! Nunca va a ser una organización. Los que estamos formados
en organizaciones... nos hace una cosa en la cabeza. Piénsenlo..., qué
interesante y qué libre es esto de..., la gente haciendo las cosas porque
las siente. Eso tiene fuerza humana, eso tiene una gran fuerza huma-
na. No depende de organizaciones. Los objetivos no son de organizar
cosas. Así se mueve esto. Entonces, es claro que para la gente un poco
exagerada en su visión organizativa es un poco decepcionante esta
cosa tan gaseosa, pero ¡bastantes límites tenemos! Mas o menos 10,
reconocemos a esas comunidades, no reconocemos las rarezas... ¡es
mucho ya! ¡Mucho reglamento! ¡Demasiado! ¡Suficiente! Nos pone-
mos de acuerdo entre varias comunidades si queremos hacer algo en
conjunto... Y tratamos de que, para que las comunidades tengan arrai-
go, entidad y demás, ese conjunto de 10 personas, en lo posible, actúe
en un lugar. No está continuamente moviéndose porque desorienta a
la gente que quiere participar.
Si esa comunidad se busca un garaje, un kiosco, un lugar donde
hacer sus encuentros semanales, está todo bien. No se necesita nada
especial como lugar, pero sí se necesita un lugar donde hacerlo. Por-
que les digo, si nos movemos de un lado a otro, hoy acá, mañana en
otro lado y demás, bueno está bien, pero va a ser complicado que
eso tome cuerpo y se vaya desarrollando y pueda hacer participar a
mucha gente. De este otro modo le facilitamos las cosas a la gente.
Le facilitamos las cosas a la gente porque la gente sabe que en ese
lugar se reúnen los días sábados a tal hora y ahí pueden intercambiar,
pueden hacer experiencias, etc. Un lugar.
40
“¿Quién dirige a esa comunidad?” Nadie dirige a esa comunidad,
porque todos los que participan de esa comunidad lo han hecho
con mucho gusto y con fuerza interna, entonces la gente se pone de
acuerdo en cómo... “¿Quién va a pagar el alquiler?” ¡Qué sé yo! Ya
verá la gente cómo se arregla... así funciona. “¿Y si no se puede?” Y
si no se puede, no se puede. Y ya está y todo va de lo más bien.
No parece que hubiéramos tenido que organizar muchas cosas
para reunirnos... Es cierto que somos poquitos, está bien. Si fuéra-
mos miles que nos íbamos a reunir, hubiera sido más problemático.
O no, o no. Tal vez hubiéramos llegado a esos miles sin tanto meca-
nismo. Es un poquito extraño, pero es posible. Todo bien.
Y nosotros vamos a tender a formar esas comunidades con un
punto de apoyo, un lugar. Ahí invitamos a la gente, ahí hacemos
nuestras reuniones, etc. Y así seguramente pasará con El Mensaje
en muchas partes del mundo, en muchas partes. Que tendrá un esti-
lo distinto, los estilos de los lugares son distintos... ¡perfecto! Pero,
en términos generales, serán comunidades chicas y demás, que se
reunirán una vez por semana; mensualmente también la gente más
estudiosa, más puesta en tema se reunirá para revisar cosas. Habrá
distintos tipos de trabajo y es bueno que esté ese punto. Los puntos
fijos.
Pero además, las comunidades se van a empezar a desarrollar
fuertemente. Habrá lugares que no son esos lugares adonde se re-
únen esos 10, sino otros lugares que no van a estar en las ciudades.
Está muy bien eso de los lugares. ¿Dónde lo vamos a hacer? Donde
está la gente: en el barrio, en la ciudad, en el centro de la ciudad o en
la periferia. Sí, sí, pero habrá lugares en diferentes partes del mundo
adonde irá la gente de toda una zona, en lo que nosotros llamamos
nuestras celebraciones.
Entonces, habrá no esa salita que es donde nos reunimos en cada
lugar. Será una sala más grande. Será una sala más grande que, a
lo mejor, está afuera de la ciudad de siempre, que está en las vías
de comunicaciones de las ciudades, que se construye o se levanta
afuera, que se llega a veces caminando, a veces en buses, a veces en
autos. Lugares adonde podamos llegar en números grandes a hacer
nuestras ceremonias y nuestras celebraciones, cada tanto tiempo.
¿Qué menos, que en esos lugares, que reunirnos con gusto una vez
al año? Claro, llegar a ese lugar desde un área grande, desde una
41
zona grande, una vez al año, va a ser muy interesante y va a ser muy
ejemplificador para otros. Va a ser un buen ejemplo para otros el
hecho de que mucha gente se reúna, una vez al año, porque hace su
celebración y hace sus ceremonias, sus conferencias, sus cosas, en ese
punto que está preparado para que la gente llegue. Está bien, no va a
caber la gente en esos lugares, pero es una buena referencia.
A nosotros nos parece que debería haber un punto de esos en Amé-
rica del Norte, otro punto en América del Sur, nos parece que debería
haber un punto en Europa, otro en el Asia y otro en Medio Oriente.
El África en sus convulsiones y sus cosas, también llegará el momento.
Pero nos dedicaremos a formar comunidades en África y dele con las
comunidades, con las salitas y no las grandes salas adonde nos dispa-
ren. No todavía. Y va a ser muy interesante eso de que en cada lugar
la gente elegirá en qué lugar de esa gran zona tendrá que levantarse
una gran sala adonde se invite y puedan converger muchas personas
a hacer sus celebraciones. La gente decidirá. “¿Y qué pasa con los de
América Central?” ¡Qué sé yo qué pasa! No es ese el problema. Quie-
ro decir... además no tenemos una energía infinita. ¡Ojalá pudiéramos
montar grandes salas en distintas partes del mundo!, pero no es el
caso. Empecemos por lo chiquito. Y bueno... armaremos esas salas en
distintos puntos. La gente de esas zonas elegirá el lugar y dentro de ese
lugar empezará a montarse. Esos lugares de reflexión, esos lugares de
reunión, esos lugares de movimiento de la gente hacia ese punto una
vez cada tanto. La gente de ese lugar elegirá la fecha, pero sería muy
bueno elegir, como mínimo, una fecha anual para hacer una cosa gran-
de e importante. Lo elegirá a su modo y demás porque son distintas las
temperaturas, son distintas las fechas, en un lugar tienen vacaciones de
no sé qué, en otros lados tienen unos inviernos horribles en esa fecha,
en otros lugares están en pleno verano... Entonces, la gente de esas
grandes zonas elegirá el lugar donde se empezará a montar ese foco de
irradiación... que llegará lejos.
Lo haremos en los lugares más bien fáciles, donde ya hay tenden-
cias en las poblaciones a acercarse a esos lugares. No los pondremos
en los lugares de máximas resistencias. Supongan ustedes que hay
en Europa muchos lugares, hay muy lindos lugares donde podría
montarse eso, pero no busquemos puntos donde haya resistencia,
busquemos la tendencia de la gente de toda Europa que pueda llegar
fácil a ciertos lugares. No sé, porque el turismo está organizado así,
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porque les resulta fácil a todos, porque no le hacen un lío de pasa-
portes a los otros europeos que se acercan; donde todo va fácil. Y lo
pondremos entonces en un lugar dentro de un país, adonde la gente
de ese país también vaya con facilidad. Que sea más atractivo, que
esté todo armado en esas vías de comunicación, en esa dirección. En-
tonces, es claro, lo pondremos en el caso de Europa en Italia. Todo
va, todo va fácil, todo va. Todos los europeos van a Italia y nadie les
hace resistencia y todo perfecto. Miren si hay lugares lindos. Tam-
bién está Alemania, Inglaterra, Francia... Hay muchos lugares, pero
hay lugares especialmente fáciles.
En el Asia hay lugares hermosos y muy interesantes, y muy co-
nectivos; pero está difícil montar, por ahora, ese centro en China,
que es muy interesante, pero hace resistencia por ahora. Japón hace
resistencia y es un lugar hermoso también. Pero India está armada
para que la gente vaya a India, en el Asia. ¿Captan la idea? Facilitar-
les las cosas. No de poner una imagen ¡umm!, sino de poner todo
fácil para la gente.
En Medio Oriente es posible que lo pongamos en Egipto. Podría
ser Israel, sí... Podría ser Palestina... También podría ser Siria... pero
hay un lío. Es cierto que también tiene sus problemas Egipto, pero...
el turismo está organizado para Egipto. Está fácil. Van a ver las pirá-
mides, se sacan una foto, agarran un camello y van a... Todo bien. Y
no parece que, en principio y por ahora, hubiera mucho lío con que
se montaran esas salas donde concurre gente de Medio Oriente, de
distintos lugares y demás. En fin, esa es un poco la cosa.
Y en América del Sur estamos montando una cosita que, bueno,
en algún lado hay que montarla. Ya hace rato que estamos desemba-
razándonos de la burocracia que impide hacer las cosas bien y rápi-
do. Queremos poner ahí una cosa, pero ¿adónde la vamos a poner?
En un lugar de vías de comunicación, donde la gente pueda pasar
rápido por ahí y bajarse y hacer las cosas, en medio de la montaña.
Bueno, es un poco insólito pero es pintoresco también y tiene su
atractivo por lo raro. Está bien, claro que sí. Así que montaremos
ahí una cosita y haremos una convergencia una vez al año de mu-
cha, mucha gente. Y creo yo, que muchos otros aprenderán de ese
ejemplo y servirá. Entonces, no hay que andar con demostraciones,
que si somos 4, si somos 100, si somos 100.000. No, no, no, es muy
interesante que se vea en un momento dado cómo se mueven esas
43
cosas. Esas demostraciones son muy lindas y son muy reconfortantes
para los que van, porque esto es muy fragmentado, muy gaseoso.
Una comunidad acá, una allá, todo separado, no se ve. ¿Cuántos
somos? ¿10, 100, miles? Mira, hagamos una pequeña peregrinación
al lugar y se acaba el problema. O empiezan los problemas, como se
quiera. Como se quiera, pero es algo muy interesante. Y las comu-
nidades con sus salitas, sus cositas, no son perturbadas por esto, no
son afectadas por esto. “Bueno, ¿pero y si la gente no quiere ir a esa
cosa?” ¡Pues, que no va! ¿Qué problema? Que lo decida.
Así que este asunto del espacio, de los espacios donde se reúnen
las comunidades, en esas salitas, en esas..., es interesante. Que haya
puntos de apoyo. Salitas. Y que haya además unas salas no en las
ciudades, no para una comunidad sino para todas las comunidades
de esa gran zona, adonde se pueda llegar y hacer las cosas. Eso en
cuanto al espacio. Y no un punto. El mundo se ha hecho más..., nada
de un punto..., varios puntos.
Es fácil la idea. Y piensan, “y, pero no es tan fácil armarlo”. Es
fácil..., no es tan difícil armarlo. Eso va.
“¿Y si queremos montar esas salas aparte de esos puntos, en otros
puntos? Porque..., porque somos muy animosos, porque nos las po-
demos, porque...” ¡Enhorabuena! Nadie va a decir que no. Todo lo
contrario. Lo que abunda no daña. Todo estará muy bien. “¿Y cómo
se hará?” Ah, ah, ah... Usted me está hablando de eso, elija el estilo.
Ármelo como le guste. ¿Qué me pregunta? “Pero, ¿pondremos ven-
tana o sin ventana?” No sé. Ya habrá quienes saben diseñar cosas,
quienes saben armar también esas cosas. Esto va, esto va.
Puede ser que en este año del 2004, ¡sí!, ya estén funcionando
algunos de esos centritos con esas salitas, sin duda, pero estos más
gorditos puede ser, que estén funcionando algunos de ellos. Puede
ser. Va a ser una cosa muy divertida. En cuanto al espacio, en cuanto
al espacio..., salitas en todos lados, en las ciudades y además, salotas,
o sea, salas grandes, fuera de las ciudades y en pocos lados.
Eso en cuanto al espacio y no hay más planteos que esos. Dirán
“bueno, pero podemos hacer actos en lugares que no tienen que ver
con asentamientos nuestros”. Desde luego, si hasta hace poco estuvi-
mos hablando de que adonde nos inviten vamos, porque hay mucha
gente que está reunida en no sé qué iglesia y entonces nos invitan
para que hagamos la cosa, ¡perfecto! Todo bien. ¿Qué problema?
44
Pero en lo que a nosotros toca, con los puntos del armado de las
comunidades, esos puntos más o menos fijos, y ese punto de un área
de gente, eso es más que suficiente para que nosotros nos podamos
desarrollar y poner en marcha y dar a conocer cosas. No importará
que los medios digan, o no digan, o desdigan, o publiquen. Oye,
ponles 100.000 personas en ese..., y les creas un problema a los me-
dios. No pueden impedir que, haciendo ocultamiento de noticias,
no pueden impedir que la gente se entere, porque la misma gente se
mueve, se multiplica, el mensaje corre. Es muy interesante. Cumple
con una función muy importante. Para los ojos de algún medio, vis-
tas las cosas de ese modo fragmentado, “¡ah!, son cuatro que tienen
un localito en un garaje”. Esa será la definición..., pero en el otro
caso la cosa se les complica.
Así que estas cosas no son nuevas, se han hecho siempre, se han
mostrado al mundo... Y sí, nos parece bien mostrarnos al mundo,
¿por qué no? ¿Qué ocultamiento vamos a hacer? Ninguno. Enton-
ces, que no hagan...
Han hecho en algunas épocas, no viene mucho al caso describir
detalles, han hecho un gran esfuerzo por ocultarnos. Ellos, no noso-
tros. No somos nosotros los que nos hemos ocultado. Son ellos los
que nos han ocultado, para luego decir que nosotros nos ocultamos.
¡Es muy buena! Muy buena, pero no ha funcionado. Desafortunada-
mente estas cosas no funcionan. Es ese infantilismo de esos entusias-
tas, del ocultamiento, no... ¡Eso no funciona! Nunca ha funcionado
en la historia y no va a funcionar ahora. Así que estamos bien con
este asunto del espacio.
Y con este asunto del tiempo, decimos que nuestras reuniones
son semanales, decimos que mensualmente hacemos alguna, alguna
cosita, estas cosas estrictas de El Mensaje. ¿Qué pasa diariamente,
cuando diariamente uno hace esta cosa, cuando semanalmente uno
concurre a una reunión, cuando mensualmente uno...? Entonces, es-
tamos bien, cuando pasa eso. Eso en lo que respecta al tiempo. Así
como decimos que una cosa espacialmente fija da referencias a otros,
una cosa temporalmente fija o más o menos fija, también da referen-
cia. Porque una vez por semana nos reunimos en las distintas comu-
nidades, porque mensualmente hacemos otro tipo de reunión más
especializada, porque diariamente ponemos la cabeza de un modo
muy decente y muy interesante... Eso tiene que ver con el tiempo,
45
con cómo ponemos en el tiempo nuestras actividades. Un poquito
de tiempo, un poquito de espacio, un mensajito por aquí, una cosita
por allá y todo va. Sin ningún problema y sin ninguna complicación.
Tiempo, espacio, mensaje y ya está.
Así que ¿a quién ofendemos? A nadie. Y si nos invitan, vamos. Y
como decía el Buda, “si te hacen un regalo puedes aceptarlo o puedes
devolverlo”. Y si te ofenden, puedes aceptarlo o puedes devolverlo.
Tú puedes reintegrar la ofensa. O sea: esa ofensa te la devuelvo, está
muy bien. Pero ese devolver no quiere decir que con violencia vamos
a devolver la ofensa, sino que simplemente esa ofensa es inconsisten-
te. Guárdala para ti, es muy interesante, es un regalo que no acepto,
a ti te va a venir muy bien, porque yo creo que tú me has hecho
ese regalo con muy buena intención, pero desafortunadamente no
la vamos a poder usar... Así que más bien estamos diciendo que no
estamos discutiendo. Estamos diciendo que con la mejor forma y la
mejor amabilidad estamos devolviendo esos regalos sin discutir ese
tema. Discutir ese tema sería interesante para otros porque desviaría
del punto en el que estamos y no estamos en eso, en discutir esas
cosas. Estamos en aceptar esos regalos o devolverlos. Y ya está y
todo bien y agradecemos. Y agradecemos y nos parece fantástico lo
que él dice, sólo que no nos sirve. ¿Para qué podría servirnos eso?
“Para que reflexionen”, va a decir. Gracias, gracias, le vamos a decir.
Gracias, vamos a usarlo en nuestras reuniones. Nos han pedido que
reflexionemos, vamos a reflexionar. “Pero dicen que esto y que lo
otro”... ¡no lo aceptamos! Es una relación con el medio muy linda,
muy suave, muy amable. Invitando siempre gente. Siempre los invi-
tamos. ¿Y si nos hacen esos regalos?, se los devolvemos y, además,
los invitamos. Y ojalá nos lleve a su casa para que hagamos una reu-
nión. ¡Claro, claro!
Estamos tratando de entender que se trata, en todos los casos de
un fenómeno centrífugo, no centrípeto de microclimas, de entornos,
de cosas cerradas. Estamos tratando de entender que se trata de cosas
muy abiertas, como es muy abierta la participación que propiciamos
en las distintas actividades que tiene una sociedad, en sus distintas
formas laborales, en sus distintas formas políticas. La gente verá, pero
la tendencia nuestra es a participar, a influir y no tenemos qué re-
comendar en ese sentido. Si nos movemos con El Mensaje, con el
espíritu de El Mensaje y con la idea de El Mensaje y usted participa
46
políticamente, con seguridad que lo va a hacer dentro de esa tenden-
cia. ¡No lo va a hacer con otra tendencia! Lo va a hacer dentro de ese
espíritu. Y eso es estupendo. ¿Y qué más tenemos nosotros qué...? Si
a usted le gusta participar de esa cosa, ¡magnífico! Entonces El Men-
saje va a influir en ese medio. Y va a influir en el medio laboral y va
a influir en el medio de relación. Y participar es interesante, desde
ese punto de vista, porque es expandir la idea, el comportamiento, el
modo de vida y además va a servir a terceros, porque no están bien las
cosas. Está teniendo mucho problema, la gente, las instituciones... Y
bueno, está bien, nosotros no tenemos la culpa, pero si podemos ha-
cer algo por ellos, todo bien. Claro que es bueno pretender hacer algo
por el otro. Pretender hacer algo bueno para que los gobiernos sean
mejores, pretender hacer algo bueno por los gobiernos, por la gente
que tiene control de las cosas, para que no tenga tanto control, para
que hagan mejor las cosas y sean mejores personas... Como dicen
por ahí: “para que sean mejores ciudadanos”, “mejores hijos, mejores
padres”, ¡qué maravilla!, pero bien hecho.
Así que la tendencia es fácil, no es complicada y la tendencia a la
participación, hacia la gente, es buena. Y ya sabemos y no vamos a
ponernos a desarrollar estas ideas en torno a los actos unitivos y en
torno a que las cosas no quedan en uno porque las cosas que quedan
en uno intoxican y las cosas que llegan al otro tienen resultado en sí
mismas y valor en sí misma. ¡Qué vamos a desarrollar estas cosas que
conocemos y conocemos bien!
¿Qué materiales vamos a usar? Hemos hablado del tiempo, del
espacio y de la actitud de El Mensaje. ¿Qué materiales vamos a usar?
Yo creo que con esto estamos sobrados. ¿Qué más cosas...? No. No,
no están los tiempos para tanto escrito, tanto lío. No están los tiem-
pos para tantas explicaciones. Poca explicación, poco escrito, más
interioridad en estas cosas. ¿Qué necesitamos? “Unos conferencistas
que...” No necesitamos eso. “Y, pero hay que explicarle a la gen-
te...” ¿Explicarle qué? Si la gente sabe muchas cosas. Creamos un
ambiente, un ámbito donde la gente participa y le viene fenómeno,
le viene muy bien. ¿Y qué más se necesita? “Grandes explicaciones.”
No grandes explicaciones, es un enredo. Cuanta menos explicación
mejor, si es que con esa pequeña explicación se logra ese resultado.
Elegir entre una gran explicación y una pequeña explicación, siendo
que la pequeña explicación pone a la gente en contacto con lo más
47
interesante, esa es la idea. Esa es la idea. ¡Estamos muy bien! Mu-
chos, que tienen espíritu investigativo, también apelan a otros mate-
riales, a otros libros y esas cosas... Bueno, muy bien, muy bien, muy
bien. Pero esta cosita es bastante completa. Seguro que la gente va a
apelar a otras cosas. Bueno, está bien, pero esta cosita está bien.
Tiempo, espacio, mensaje y dirección de El Mensaje. Y si es un
mensaje se supone que va hacia otros, que va hacia fuera. Porque
esto de que un mensaje vaya hacia uno mismo, es un poco... un poco
especial. Ahí se equivoca alguno. Por ejemplo, puede haber también
que venga alguno que diga: “a mí con El Mensaje me basta y no
más...” Perfecto. No decimos nada, pero ahora estamos explicando
no lo que le va a pasar a usted o cómo lo va a plantear usted. Plan-
téelo como le guste, nada le decimos. Ahora estamos hablando de El
Mensaje en general, no en su caso. De la dirección de El Mensaje,
hacia dónde va, de la participación en los medios sociales, no de
usted. De El Mensaje que tiende a esa dirección. Y usted, “no, a mí
la gente no me gusta”. Perfecto, usted verá, porque no le estamos
hablando de su caso. Pero sí es justo que conversemos de los aspectos
generales de El Mensaje, porque si es por eso con esa comunidad
basta; usted está en esa comunidad y ya está. ¿Entonces, qué? ¿No
podemos hablar de que puede haber muchas comunidades? ¿No po-
demos hablar de que eso se puede desarrollar en distintos países?
¿No podemos hablar de grandes salas donde la gente converja desde
zonas enteras? ¡Claro que sí podemos! “Bueno, pero yo no lo voy a
hacer a eso.” ¡No lo haga! Porque su cosa es simplemente personal
y está muy bien. Claro, no lo voy a obligar a usted a que haga cosas,
pero déjeme un mínimo de libertad para que yo explique, en tér-
minos generales, cómo vamos a hacer las cosas. ¿Quiénes? Los que
quieren hacer esas cosas.
Y no hay mucho más, no hay mucho más. Un cierto modo de mo-
vernos en el tiempo, un cierto modo de movernos en el espacio, una
cierta dirección de nuestras actividades, y buenas tardes.
Vamos a comernos una galletitas...
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allá una cuestión con el guía interno. Lo van a encontrar, por ejem-
plo, en La Mirada Interna. El manejo de ese recurso del guía in-
terno, la puesta en marcha, la configuración de un guía interno no
es cosa de un ratito. Es un trabajo que se hace de un modo más o
menos permanente hasta que uno logra configurar esa figura tan
útil, tan utilizable, de tanta potencia, tan concentradora. Así que yo
recomendaría eso de atender a ese tema del guía interno, ver cómo
se puede trabajar con eso para configurarlo, en conjunto, o solo, o
como se quiera, pero tener en cuenta el tema del guía interno. Tener
en cuenta el tema de lo que hemos llamado en algún momento los
aforismos, que dan una cierta dirección a los actos y que moviéndo-
los con fe y que moviéndolos con una cierta repetición van ganando
en fortaleza, como si se acumularan en una batería. Yo diría que pres-
tar atención a este tema de la configuración del guía interno, a este
tema, muy breve tema, de los aforismos y poner énfasis en esta cosa
de la regla de oro, en eso que es muy fácil decirlo, en esto de “Trata
a los demás como quieres que te traten”, enfatizar en este tipo de
cosas que se convierten luego en un estilo en la vida de uno, ayuda
a formar un estilo en una dirección; yo diría que esto es de las cosas
más importantes. Son tres temitas que podemos ir fortaleciendo: el
tema del guía, el tema de los aforismos y el tema de la regla de oro
que tiene que ver con esto de cómo nos movemos hacia los demás y
en relación a los demás.
Eso es lo que quería agregar respecto de materiales y no cosas
más complicadas y fuera de esto. Le pondría atención a estos tres
puntos. Porque los conocemos a esos puntos, pero eso no quiere de-
cir que tengamos un manejo de estas cuestiones que son muy útiles.
Son de gran utilidad. Ayudan mucho a uno y terminan ayudando a
otros. Y no mucho más con el tema de los materiales.
Verán que se están produciendo muchas cosas por ahí. Y de he-
cho, de hecho, se producen músicas, se producen páginas web, se
producen... hay nutridas correspondencias con opiniones, con suge-
rencias, hay poemas, hay cosas... Todo eso, cuanto más, mejor. Y lo
que abunda no daña. Y a la gente le está saliendo y le está saliendo
bien y está armándose una corriente de creatividad, de producción
de cosas, que es muy bienvenida. Absolutamente. Eso no está en es-
tos materiales, pero eso vale, es parte de la construcción que estamos
haciendo, las cosas que está poniendo en marcha la gente. Y con
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cosas muy inspiradas. Y lo van a ver en distintos lugares, en distintos
países. Es al revés de comprimir y pautar. Es abrir las puertas a la
creatividad de la gente. Cuanto más la gente ponga en marcha esos
fenómenos de inspiración, mejor para todos. Y eso está empezando
a moverse.
Sobre los materiales entonces, no mucho más. Sobre el tema de las
relaciones con grupos, estructuras, amigos, no tan amigos, etc., bueno,
lo que hemos dicho nos parece más o menos suficiente. Pero algunos
han preguntado, señal de que no ha quedado claro, algunos que tienen
que ver con el Movimiento, muchos de acá, la gran mayoría vienen,
han tenido relación con el Movimiento. Entonces, es bueno explicar,
para ese conjunto, que nosotros pusimos una especie de campana para
no crear perturbación en el medio. Entonces dijimos en su momento,
cuando pusimos en marcha El Mensaje, que la gente del Movimiento
no venga, que la gente haga sus cosas, nosotros ponemos una especie
de cerco para no crear problemas. ¡Sí, pero ya ha pasado un año! Todo
el mundo está enterado de qué pasa y demás. Podemos sacar toda
limitación. Usted puede estar en El Mensaje y puede estar en un club
de golf, puede estar en El Mensaje y puede estar en el Movimiento,
puede estar en un partido y puede... ¡Lo único que falta! ¡Que la gente
pueda estar en todos lados menos venir del Movimiento! ¡Eso sí que
sería gracioso! Discriminatorio y raro. No, no, pero es bueno decirlo,
porque cuando se lanzó El Mensaje se tuvo mucho la precaución de
no crear perturbación. Hay gente que se desorienta, porque empiezan
a funcionar en estas cosas gentes que también han sido actores en
la actividad del Movimiento entonces no se sabe... Eso puede, en su
momento podría haber llevado a desorientaciones y a confusiones. No
llevó a ninguna confusión ni perturbación. Y claro, respetamos eso
de no..., poniéndole límites a este asunto. Ahora no hay límites para
nada. Así que no tienen que dar cuenta de nada los que vengan acá.
Los que vienen acá, así como vienen de cualquier lado sin dar expli-
caciones, vienen también del Movimiento y todo bien. Y no funciona
con la conjunción disyuntiva “o esto, o lo otro”. Para nosotros eso del
“o, o”, no... A nosotros nos interesan las conjunciones copulativas: “y-
y, y-y”. Esto y lo otro, y lo de más allá... Bueno, estamos muy gramati-
cales..., pero la idea es esa. La idea es que la gente participe de todo y
no tenemos limitaciones de ningún tipo. No tenemos limitaciones, no
tenemos frenos, estamos desenfrenados. Estamos bien.
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¿Alguna otra recomendación? No. Por las cosas que hemos
conversado, que hemos discutido, que hemos escuchado después,
cuando comíamos galletitas y cosas, podría haber una cierta des-
orientación respecto a la participación de esa gente que venía del
Movimiento. Yo creo que ha quedado aclarado este tema.
Respecto de materiales no hay nada que agregar, salvo enfatizar
en esos puntitos. Va a ser un buen trabajo enfatizar en esos puntos y
va a ser un refuerzo importante.
Otro tema que quisiera destacar, no es un tema de materiales, no
es un tema de comportamientos de gente que vienen de un lado o de
otro; es con respecto a la ubicación mental de la gente en sus cosas,
en sus cosas y con El Mensaje. Es un punto que siempre ha resultado
muy duro y en el que venimos enfatizando durante décadas y siempre
provoca el mismo escándalo. Creo que ahora produce más escándalo
que antes todavía, porque se ha avanzado en este tipo de sociedad
exitista, donde uno busca rédito y ser aplaudido y ser reconocido.
En estas sociedades, lo peor que se puede tener es la sensación de
fracaso. Y se puede insultar a cualquiera con cualquier palabra, pero
no decirle fracasado. Es la antítesis del sistema, es lo peor que puede
pasarle a alguien, fracasar en algo. Es dejar a su vida sin sentido...
según dicen. Al final, bueno, todos terminan como sabemos, así que
¡no tanto drama! Pero, psicológicamente hablando, internamente
hablando, si alguien no considera en profundidad y con seriedad
sus expectativas y los fracasos de sus expectativas y las cosas que
salieron bien o mal pero que no salieron como quería que salieran
y demás, si no considera el fracaso de esas expectativas en su vida,
no va a poder avanzar. De manera que cuando hablamos de fracaso
no estamos hablando de un señor que se da latigazos y dice “ay...”
Estamos hablando del reconocimiento profundo y cabal de las cosas
que en uno han fracasado y son totalmente ilusorias, no existen. Eso
que usted se imagina, no existe; ese éxito que usted cree, no existe.
Crea problemas este tema siempre. Siempre lo ha creado, ahora más
que antes. Porque las sociedades han avanzado o, mejor dicho, han
retrocedido, hacia..., en la dirección de los éxitos provisorios, una
cosa que le hace mucho mal a la gente, que hace muchos desastres
por ser reconocida en esos éxitos. ¡Qué aburridera! La aburridera
del éxito, se llama. Y claro, el tema del fracaso es un tema serio. No
tiene que ver con los materiales. Tiene que ver con la ubicación en
51
el tema personal, de la propia vida, del significado de la propia vida,
de en qué dirección va la vida... Y desde luego se mantendrá en el
fracaso si no resuelve el tema de la finitud de su vida. ¿Su vida va a
ir más allá a través de sus hijos, a través de su alma, a través de sus
obras, a través de la historia? ¿Quedará en la memoria, quedará en
las cosas, quedará en un espíritu...? Porque... si no queda, usted es
un fracaso total [risas].
Hay un lío. Es un tema profundo, no son pocas... Es el tema, el
tema del fracaso.
Claro, imaginen a alguien que, bueno, que está haciendo sus pri-
meras armas, está trepando en la pirámide. Se mira al espejo, se pone
una corbatita, imita a los modelos de la época, trata de ser lo más
parecido posible para que, bueno, le den un puesto, en fin, todo eso.
Él está haciendo ese esfuerzo. ¿Cómo se va a presentar? ¿Va a sacar
una tarjeta y va a decir “señor jefe, soy un fracaso”? ¡Olvídate! No
puede hacer eso, ¿no es cierto? Tendrá que reforzar... es un joven
de éxito. Antes decían “estudie en Academias Pitman y sea un joven
de éxito”. ¿No es cierto? “Estudie administración de empresas y el
mundo es suyo”. “Sea un joven exitoso”. ¿Y eso qué es? ¿Qué es eso?
Bueno. Y claro, puede resultar muy complicado eso de considerar
el fracaso profundo, situación que no tienen los triunfadores que
ni siquiera se sienten triunfadores. Pueden quedar hasta muy bien.
Imagínense un Premio Nobel que diga “yo soy un fracaso”. ¡Ahhhh!
“¡Qué humildad! ¡Qué maravilla! ¡Qué bien! Pero, hay que ver qué
capacidad para...” Esto da qué pensar. ”El Señor Presidente dice que
es un fracaso y hay que ver, con las cosas que él ha logrado...” Esto
da qué pensar. En cambio ese otro que está en la oficina y demás
no puede decir eso porque se le viene el mundo abajo. Esto da qué
pensar.
Nada, no quiero mortificar a nadie. Simplemente quiero conver-
sar sobre este asunto del concepto de fracaso, que tiene mucha más
profundidad de la que a primera visión del asunto aparece. El impac-
to de la palabra es serio. El impacto del eslogan es serio. La gente no
cree tanto ni en el éxito ni en el fracaso. No cree tanto en eso como
en la palabra.
En fin, quería hacer esa reflexión porque me parece que a noso-
tros, de algún modo, nos corresponde profundizar en esas realida-
des del alma humana. Quien está conforme con todo, quien es un
52
conformista, quien considera que todas las cosas están bien, ¿qué
dinámica puede imprimir a su alma? ¿Qué dinámica? ¿Cómo puede
cambiar las cosas? Si todo está bien, todo está conforme, entonces
¿qué lo va a impulsar a cambiar, a cambiar las cosas, a cambiarse él?
¿Qué lo va a impulsar? Si todo está bien, si el señor es un conformis-
ta. Está bien, tiene derecho a ser conformista, no lo mataremos por
ser conformista, pero ¿qué podrá él modificar? O sea, ¿cómo podrá
él crecer si cree en eso?
Nada. Les dejo la idea y ustedes vean, pero creo que se puede
avanzar bastante en eso. Lo que ha pasado es que siempre (...)
Significa muy poco. Y si están en otra posición mental, es total-
mente insignificante la palabra fracaso. Nosotros somos un fracaso
total. ¡Ehhhh! ¡Somos el fracaso! ¡No les gusta! Y para nosotros es
una pieza importante el énfasis puesto ahí. “¡Pero qué insolencia
decir que son un fracaso! ¡Es un atentado a las buenas costumbres!
¡Eso no se dice!” Eso sí se dice. Bueno, muy bien, eso es todo lo que
quería conversar. Espero que la hayan pasado muy bien, que se ha-
yan quedado con gusto a poco, eso es muy bueno [risas], y vamos a
ver cómo avanza esto y vamos a ver cómo nos vamos encontrando y
empujando nuestro proceso y el proceso de otros.
Quisiera que cerráramos esto con una ceremonia, somos muy
ceremoniosos, nosotros, para terminar, una ceremonia de Recono-
cimiento. ¿Quién me acompañará en esto? “Ven para acá, me dijo
dulcemente mi madre cierto día, y aún parece que escucho en el
ambiente su voz...”
La palabra fracaso queda en el ambiente, pesa. Es insignificante,
pero es un drama... Da qué pensar.
53
Apuntes de la Reunión de Silo
con gente de El Mensaje8
Madrid, 21/06/2004
55
En algunos casos, gente muy animosa ha pensado darle una cierta
militancia y activismo callejero, pero cuando alguien llega y se le
trasmite la experiencia interna, eso no va muy bien con el espíritu
de militancia. La gente transmite a otros lo que le sirve a uno; es por
lo que reconozco que funciona bien en mí y explico a otro lo que
pasa con esa experiencia de vida. Para participar no hay ninguna li-
mitación. Es absolutamente abierto en cuanto que no se le pregunta
a nadie de donde viene, uno puede ser banquero, jugador de golf, de
tal partido. No creo que haya ninguna limitación.
Esto es más o menos lo que todos sabemos pero es bueno reafir-
marlo. Algunos que estuvieron allá (Punta de Vacas), allá se captó
ese espíritu, no creas que por ser espíritu no llega lejos. Al menos
llega adentro, sobre todo muy adentro. Quizás alguno está más lejos
de lo de adentro que de allá, de tantos kilómetros. Pero esto es otro
tema.
Pregunta: ¿Ese espacio vacío tiene alguna forma determinada?
Mario: Sí, es muy importante la acción de forma, sí, es muy im-
portante, ¡claro! Es semiesférica, inclusiva, no va a tener puntas, no
va a ser un cubo, no va a ser una pirámide.
En cada lugar tendrán celebraciones de acuerdo a la fecha que
elijan. Como son lugares a los que hay que moverse un poco, eso va
a contribuir al espíritu de la cosa. Son fechas de mucha convergen-
cia y justamente en esas fechas las salas estarán cerradas para evitar
accidentes.
Pregunta: Las salitas para compartir ¿dónde es conveniente si-
tuarlas?
Mario: Las salas donde se pueda, sin tener en cuenta cortes so-
ciológicos, sin distinguir clases, ni edad, ni si son mujeres u hombres,
cuantos más cortes hagamos, más restricciones nos ponemos.
Pregunta: ¿Las salas van a estar abiertas?
Mario: Sí. Habrá alguien que tendrá que atender a la gente.
Pregunta: Yo salgo a la calle ¿cómo trasmitirle a la gente?
Mario: Trasmitiendo la experiencia de lo que es para mí, lo que
ha resultado en mí. Hay que ver lo receptiva que es la gente en de-
terminadas situaciones; cuando uno brinda algún tipo de apoyo, de
bienestar. La gente tiene muy pocas referencias y se pone muy atenta
con lo que uno puede sugerir en esas situaciones límite. Se pone en
serio en esas cosas.
56
Estamos haciendo un pequeño esfuerzo por quitarnos el intelec-
tualismo del asunto y vamos a la propia experiencia; las descripcio-
nes de estados internos, de búsquedas internas en la vida, ahí vamos.
Háblale con la experiencia. El contacto es con la experiencia o con
el relato de la experiencia.
Pregunta: ¿Cómo tengo que presentar El Mensaje?
Mario: La transmisión de la experiencia es con la forma que tie-
ne cada uno. La forma no falsificada es la que sale de ti, es la tuya.
Interpreta como te guste libremente, si lo sientes y lo trasmites, eso
llega, llega muy lejos.
Luego, está lo que va sucediendo a lo largo del tiempo. Hay una
experiencia que tiene que ver con el crecimiento interno. Está pa-
sando el tiempo y estás experimentando un crecimiento interno y
tú lo estás sintiendo. Cuando uno persiste en esa dirección, cuando
vas persistiendo en esa experiencia, vas ganando terreno. No vamos
a ir más lejos.
No es que lo sepas por ideas, tienes el registro de que vas cre-
ciendo. Esto de ir creciendo internamente admite mucho desarrollo.
Un buen día uno parte, mejor partir en forma, crecidito.
57
2005
Pregunta: En realidad, yo siento Silo que con todo este regalo que
tú nos hiciste y esto que inspiró la canción que los chiquillos escribie-
ron, de propia autoría, su letra [risas], yo me he preguntado y no sé,
a lo mejor, muchos tienen preguntas pero yo quisiera saber como tú
llegas a darnos este regalo [risas], ¿qué has hecho?
Silo: Una pregunta muy difícil [risas]
La persona que pregunta dice: Disculpa pero yo soy difícil [risas].
Silo: Yo te digo esto: estas cosas se realimentan con lo que la gen-
te dice y piensa de lo que vamos diciendo. No es un monólogo, no
es hablar solo. Es cuando uno habla lo que recibe de la gente, esto
funciona así. Entonces, cuando nosotros tratamos de enhebrar una
nueva idea, lo hacemos porque la gente está respondiendo. Es exac-
tamente al revés. No es que a nosotros se nos ocurra. A mí me parece
que es una retroalimentación y me parece sobre todo que es lo que
la gente, la gente está pidiendo algo, la gente está impulsando todo
esto, entonces aparece un intermediario, puede ser uno o puede ser
cualquier otro, claro es un intermediario que por ahí vende medias
[risas] o no sé qué.
De esa pregunta de la gente, funciona así esto, funciona así. Yo sé
que no te aclaro tu pregunta cómo... y que no se me ocurrió en un
momento dado, eso fue ocurriendo en contacto con la gente, cuando
más en contacto estamos con la gente más se acelera este proceso, así
que cuando haya muchos miles de personas moviendo este esfuerzo,
moviendo... esto va a ser una reacción en cadena.
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Responde el que pregunta: De acuerdo al planteamiento y al
mensaje, el humor nace espontáneamente en uno y, siguiendo la re-
gla de lo que tú dices y de lo que cada ser humano tiene en su inte-
rior, yo creo que nace espontáneamente el humor. A lo que yo me
refería por qué no hay... o sea, yo no sé si es que hay algo de ti escrito
por ahí con referencia al humor.
Silo: Poco hay escrito [risas].
Pregunta: Eso era básicamente mi pregunta.
Silo: Pero sí que valdría la pena. Tengo poco escrito sobre el hu-
mor, pero me parece que sí, que tienes toda la razón...
Pregunta: Un libro de chistes [risas].
Silo: ¿Y por qué no? Pero hay que tener talento para eso.
Si falta Humor, falta humor y a veces nos dejamos caer por la
situación que se vive, pero en realidad es un modo también de su-
bir, por el humor, porque el humor no quiere decir que uno sea
indiferente a los problemas, a las desgracias, a las dificultades. No
quiere decir que uno sea indiferente a eso. Es que pone otro estado
de ánimo, enfoca las cosas de otro modo. Vale la pena reflexionar
sobre ese punto. Es otro modo de enfocar la vida y no por eso uno
es insensible a los dolores ajenos. “¡Estos se ríen todo el día, son
insensibles, con los problemas que hay!” [risas]. No, no es así, así
que eso hay que reconsiderarlo porque nos está enseñando él con su
pregunta, ¿ves?
Pregunta: Se puede incluir como nueva receta.
Silo: Una nueva receta. Entonces, aspira profundamente... y ríete
[risas]. Aprender a reír. Claro ¡Es así! Es una gran cosa lo que pre-
guntas... Aprender a reír. Sí, eso se aprende, además de que es una
cosa espontánea, además se aprende esa disposición... ponerse en
disposición de aprender a reír, es un gran tema este.
Pregunta: ¿Y tal vez eso estará vinculado también con la fe?
Silo: Yo creo que con el humor y con la risa se desacraliza, se
quita lo solemne y eso sí que achata al espíritu, lo solemne, la solem-
nidad. ¡Uhhh!, no es así, es algo liviano, que eleva el corazón. La risa
eleva el corazón, el humor eleva el corazón. Eso es así, seguro... eso
es así, seguro. Yo creo que vamos bien por ahí.
Pero bueno, se aprende a reír también, una parte es espontánea,
pero la actitud de uno, de buscar el humor y eso..., me parece que es
algo que se puede aprender. Es un enfoque de la vida, es un modo de
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ponerse frente a las cosas y cuando alguien nos diga: “¡Ehhh, ustedes
se ríen mucho, con todos los problemas que hay!” No es así, él de-
bería escuchar otra campana. Porque por estar llorando todo el día
por los problemas que hay, no por eso vas a solucionar las cosas... no
por eso vas a solucionar las cosas. Este ha sido un tema interesante.
Pregunta: ¿Tiene que ver un poco con el entusiasmo, Negro?
Silo: Tiene que ver con el entusiasmo. Con el entusiasmo... en-
tusiasmo.
Pregunta: Porque, para tener humor también hay que tener en-
tusiasmo ¿no?
Silo: Y para tener entusiasmo hay que tener una dirección en la
vida. Lo que te entusiasma te lanza en una dirección, algo que te su-
pera en esta situación que estás viviendo, te lanza hacia arriba. Creo
que sí, creo que sí... te lanza hacia arriba.
Como me miras a ver decime...Qué me vas a hacer una pregunta
o una respuesta... me vas a dar [risas]
Pregunta: Lo que pasa es que en tu Mensaje, que dices ahora últi-
mo, hay una partecita que a mí me llegó profundamente y yo dije…
yo dije, eso me lo está diciendo a mí, pero alguien me dijo, no, se lo
está diciendo a sí mismo. Me refiero a “¿Por qué, alma mía?” Yo sentí
que me lo estabas diciendo a mí. O sea, creo que todas las personas
sintieron, pero hay otra que... alguien me dijo: no, se estaba refirien-
do a sí mismo. Que tú te estabas refiriendo a ti.
Silo: Si, porque tenía mucha comunicación con la gente, la gente
misma, que se pregunta a sí misma, la gente se pregunta a sí misma,
pregunta a su alma “¿por qué, alma mía?”. A sí misma pregunta. Ahí
están las verdades. ¿Así que eso te tocó? Y es una frase... es más bien
un poema, un poemita chico.
Alguien comenta: Sí, pero estuve dos días llorando [risas], me
acordaba y me ponía a llorar [risas].
Silo: Y los poetas han logrado eso siempre, llegar al corazón de la
gente. Eso es fantástico. Cuando desaparece la poesía de los pueblos
¡ummm!...
Pregunta: Tú eres como un poeta.
Silo: Gracias [risas], lo mejor que me pueden decir... eso sí que es
un reconocimiento [risas].
Pregunta: El mayor de los poetas.
Silo: Bueno, bueno... no es para tanto... [risas]
61
Pregunta: Negro.
Silo: Dime.
Pregunta: Una pregunta, ¿cómo es esto de que... en la medida en
que yo voy? Uno aspira a ciertas cosas, uno quiere salir del sufrimiento
y el dolor, uno quiere aprender a ser coherente, uno quiere aprender a
tratar a los demás como quieren que lo traten. ¿Cómo es eso de...? En
algún lugar lo escuché que, en la medida en que yo coloco imágenes
queridas de lo mejor de mí a futuro, ¿cómo es que funcionan esas imá-
genes, cómo es que el futuro puede modificar mi presente?
Silo: Que difícil es eso… Es difícil. Pero fíjate, es el futuro el que
en realidad mueve nuestra vida, si tú dices, dentro de una hora voy a
ir a comer, tú ya, de algún modo, te estás imaginando por la puerta
que sales, el camino que tomas, como vas a llegar al lugar, como vas
a agarrar esa pata de pollo y te la vas a comer. Eso que va a pasar a
futuro, eso te está guiando, eso te está moviendo. En cualquier cosa
que hagas, observa siempre la dimensión del futuro, porque uno dice
las cosas que uno hace, por la vida que ha tenido, siempre uno se
refiere a las cosas de atrás, es por lo que a uno le han enseñado, es
por lo que a uno le ha tocado vivir, como si la vida estuviera lanzada
en una dirección por las cosas que le han pasado. Así nos vienen en-
señando desde la escuela, desde chiquito, “no te juntes con las malas
compañías”. Siempre para atrás. Pero, si te fijas bien, esa dimensión
del futuro en la vida es la que, en realidad, hace que te muevas en
una dirección o en otra. Es por el futuro, es por la imagen que tienes
del futuro, es el futuro el que mueve tu presente, es el futuro que rea-
comoda tu pasado... y dices, “y a mí me pasaron muchas cosas pero,
en realidad, no eran tan malas como yo creía” [risas]. Estás reacomo-
dando tu pasado, “...y yo discutía con mis padres y qué sé yo, pero sí
me han tratado muy mal”...y empiezas a darle vueltas y reacomodas
tu pasado, eso es fantástico que puedas reacomodar tu pasado, Pero
es por la dirección que vas teniendo en tu vida, es la dirección que
vas teniendo en tu vida hacia el futuro, hacia un proyecto, hacia
donde quieres llegar, que acomoda tu presente y acomoda tu pasado.
Tu pregunta es muy difícil, es por los tiempos y esas cosas raras,
pero estamos acostumbrados a ver las cosas que uno hace impulsadas
desde atrás, por el pasado. Y parece que fuera más bien no alguien
que empuja desde atrás, un pasado, sino más bien, un caballo que
lleva un carro, ese es el futuro y va llevando ese carro. El tema es
62
que, a veces, lo hacemos muy pesado a ese carro. Pero, si sacamos
unas cuantas cosas vamos a ver el futuro empujándonos, en realidad,
adelante nuestro.
Es un tema de reflexión, no es una explicación lo que estoy dan-
do. Es un tema de reflexión, el futuro de las personas, más que lo que
le pasó a las personas. Toda tu vida puedes estar preocupado por lo
que te ha pasado y no vas a salir de esa situación. Vas a salir de esa
situación cuando cambies tu imagen del futuro, cuando digas, “bue-
no, ¡qué tanto volver a los problemas pasados!”. ¡Sí, ahora tenemos
que construir una cosa nueva!”. “Uyyyy pero me cuesta mucho”... Sí,
bueno, pero no es hurgando en el pasado... nada, un motivo de re-
flexión. No sé si sirve o no sirve, pero ese es un motivo de reflexión.
Pregunta: Negro, ¿parece que también tiene que ver con el en-
tusiasmo no? Porque si lo buscas en el pasado, puede ser desde una
postura entusiasta.
Silo: Exacto, si también... también.
Pregunta: (El que pregunta se pregunta a sí mismo) ¿Y por qué lo
digo tan bien y no me pasa? [risas]. Lo tengo intelectualizado pero
no acá...
Silo: Y bueno... Algo te va a pasar, porque ya estás trabajando en
eso.
Pregunta: ¿Pero, parece que el entusiasmo es la clave?
Silo: Sí.
Pregunta: ¿Como el humor?
Silo: Yo creo. Pero son impulsos que no son intelectuales, no son
de la cabeza. Ese es el problema de los intelectuales [risas]. Ese es
el problema, con la cabeza hacen todo. Pero esa fuerza no viene de
la cabeza, viene de adentro. Esa es la fuerza que mueve... esa es la
fuerza que mueve todo, incluso hay fuerzas que mueven las ideas.
Los grandes intelectuales, esos que han hecho teorías y cosas, en
realidad estaban movidos por un fuego sagrado, estaban movidos
por un impulso que no venía de la cabeza, ese impulso hacía mover
su cabeza, pero ellos querían otro mundo, otra situación, otro... Eso
es lo que vale, ese impulso, ¿cómo vamos a matar el impulso?, si eso
es lo que mueve todo.
El que se haya enamorado alguna vez, yo creo que de todos los
que hay acá, alguien se habrá enamorado alguna vez aunque sea [ri-
sas]. ¿Qué tal ese impulso? No importa como resultó después [risas].
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No, no, no, no está ahí el tema sino en el impulso. Es una fuerza
enorme, ese es pariente del entusiasmo. Así que por ahí andamos,
ahí estamos dando vuelta en ese tema, el entusiasmo, el humor, el
impulso, la fuerza interna, lo que lleva hacia el futuro. Alguien que
se enamora y qué ¿está considerando su pasado?, o está consideran-
do lo que va a pasar con la otra parte de la que se enamora. Está
diciendo, “nooo, yo primero tengo que arreglar mis cosas y después
vamos a ver si me enamoro [risas]. ¿Qué cosa es ésa? Así no se hace.
¡Eso no se hace! Eso no se hace, eso bloquea el entusiasmo, bloquea
el humor, bloquea el subir, como decían unos sujetos hace muchos
años, muchos cientos de años, sursum corda. Mira qué difícil. Eleva
tu corazón, eleva tu corazón..., eleva tu corazón y... una fuerza inter-
na. Eleva tu corazón. Si uno racionaliza, dice “¡y cómo va a elevar el
corazón, si el corazón es una víscera, no se puede elevar el corazón!”
[risas]. Eleva tu corazón. Mira que frase interesante. Eleva tu cora-
zón, ¿eh? Sursum corda.
Pregunta: Una pregunta súper ingenua [risas], ¿Cómo encontrar
tu camino, cómo darse cuenta que ésta es la misión, saber que uno
está en el camino correcto?
Silo: No. Eso no podemos saberlo. Nos equivocamos mucho en
nuestra vida y a veces creemos que acertamos y... acertamos [risas].
Y otras veces creemos que acertamos y... no acertamos. Esa es una de
las gracias que tiene el ser humano, no tiene garantías, no hay segu-
ridad, no podemos decir, ¡si hace tal cosa...!, eso no funciona. Puede
salir o no salir, pero no tiene certeza... no tiene certeza. La única
muestra que tienes de que estás yendo por el buen camino, es que tu
vida tiene más unidad. Notas que puedes sacar tus contradicciones
y eso es todo. No tienes una cosa como quisiéramos todos, tener un
trueno, algo importante... [risas]
Comentario: Una receta
Silo: Ya...ya, ya [risas]. Mira respira profundamente... [risas] y ya
vas a ver como se... Así que no tenemos esa seguridad. Y nos equi-
vocamos muchas veces y fracasamos continuamente y fracasaremos
mil veces más. Pero quiero decirte que en ese fracaso, si tú puedes
continuar adelante es porque tienes una dirección..., si no la gente
frente al fracaso se amilana, se siente abatida, retrocede. Si puedes
continuar no obstante esos fracasos en esa búsqueda y demás, es por-
que conservas ese entusiasmo atrás que te está empujando, conservas
64
el entusiasmo, es algo que te va a lanzar hacia el futuro. Los fracasos
no son razón suficiente para que uno baje los brazos y parece que así
nos han enseñado. “Y, bueno, ante tal fracaso. Usted quédese tran-
quilo”, ¡qué me voy a quedar tranquilo, no...!, no me voy a quedar
tranquilo. ¡Pero si usted ha fracasado! Perfectamente... vamos a ver
qué pasa pronto, en la próxima. Ya veremos, ya veremos... Ya vere-
mos cómo le va a usted, ya veremos cómo le va a todo un sistema
que dice todo lo contrario. Ya veremos. Mientras tanto nos vamos
fortaleciendo. Bien, no dramaticemos.
Pregunta: ¿Qué se siente al saber que ya se ha demostrado activa-
mente que hay gente que sigue tu mensaje?, ¿qué sientes tú?
Silo: Eso es lo que me reconforta..., eso es lo que me reconforta,
eso, eso. Si la gente fuera neutral con El Mensaje y todo aquello...
lo que da fuerza al mensaje es la realimentación de la gente, la gente
que escucha ese mensaje, la gente que discute ese mensaje, incluso
aquellos que no están de acuerdo con ese mensaje es un modo de
diálogo con nosotros. “No estoy de acuerdo para nada con ese men-
saje”. Muchas gracias. Pero, en cambio, ese silencio, esa neutralidad,
ese no tener nada que ver con nosotros..., eso es peligroso.
Si la gente acepta este mensaje o la gente choca contra El Men-
saje, es porque se le están moviendo cosas en su interior. Eso va. Así
que, bienaventurados los enemigos, en ese caso, porque con ellos
hay diálogo. ¿Qué se siente cuando la gente presenta este mensaje?
Se siente una gran unidad, porque hay coincidencia entre lo que se
dice y lo que se recibe de la gente, está lanzado hacia la gente, viene
de la gente, es una realimentación. Se siente que esto crece, crece
internamente, no crece en número, crece internamente. El Mensaje
crece internamente, en el interior de las personas. Ahí crece El Men-
saje. Que sean dos, que sean doscientos, que sean dos mil, o que sean
doscientos mil, eso va a venir por añadidura, lo que primero tiene
que crecer es en el interior de las personas, cuando en el interior de
las personas está creciendo este mensaje, entonces los números son
cuestiones de tiempo nada más. Y de corto tiempo.
¿Qué se siente? Se siente una gran resonancia con la gente y se
está cada vez más dispuesto a escuchar lo que dice la gente. Eso se
siente, eso se siente. Porque si fuera simplemente una especie de or-
gullo o vanidad, porque alguien escucha esto, ¿qué podría valer eso?
Nos pasaría un poco como a los de la farándula, que sale en TV, los
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actores de cine, las actrices, los... Van con el cambio de los tiempos.
Las modas cambian, cambian ellos. Alrededor nuestro han ido va-
riando las distintas modas ¡y ahí vamos... y ahí vamos! Y las modas
van cambiando..., nosotros vamos en un mensaje que procura una
determinada unidad que va hacia delante. Si nosotros dependiéra-
mos de que haya un reconocimiento de la gente, como puede hacer
la farándula, por ejemplo, sería una moda más.
Antes, hace mucho tiempo, creían que era una moda, cuando re-
cién aparecimos y nos criticaban por ¡esos jovencitos que están de
moda, y dicen esas cosas! Ahora, esos mismos, “que ya están muy
viejitos” [risas]; esos mismos, “¡pero, ustedes todavía con esto!”
[risas]. ¡En qué quedamos! Antes decían que era producto de una
moda, que iba a cambiar la moda, es algo que cambia con el tiempo y
ahora están muy enojados porque no cambian con el tiempo. Porque
no es una moda... Pero..., pongámonos de acuerdo, si podemos...
Deberían sentarse algún día y escuchar un poquito qué decimos, no
suponer. “A mí me dijo una tía que...” Sentarse un poquito y decir,
“pero qué dicen estos tipos”. Y a lo mejor hay algo que les sirve a
ellos. Nunca habrán pensado a lo mejor que hay algo que les sirva a
ellos. Esa es la gracia. Estamos hablando, diciendo y haciendo cosas
que les pueden servir a ellos.
Comentario de un presente: El otro día, conversando con un gru-
po de amigos, igual compartíamos un poco lo que dijo en el último
mensaje, a propósito de los temores y miedos de las personas. Enton-
ces, en ese sentido yo creo que, como hombres, igual tenemos miedo
al hablar por el compromiso o, al revés, también comprometerse al
hablar, ¿no es cierto? Y hoy día, yo no me lo voy a permitir. Enton-
ces, hablábamos con este grupo de amigos del Silo, el Movimiento
famoso, el famoso Movimiento Silo. Yo lo cuento como anécdota,
esto es una cosa para compartir. Yo les comentaba a ellos que años
atrás, hace hartos años atrás, un poco en relación a lo que estás plan-
teando tú, cuando aquí en la población se mataba por rayar, bueno,
se mataba por muchas razones más, pero para poner como mínimo
ésa era una. Andábamos nosotros en esos menesteres y siempre había
un pequeño rayado que decía: “Silo viene” [risas].
Silo: “Y aquí estamos” (risas y aplausos).
Prosigue: Y vino, claro, y vino. Yo me preguntaba, ¿quién es este
famoso Silo? En ese momento estábamos metido todos en otra. Yo
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creo, en ese momento, en uno empiezan a despertarse muchas in-
quietudes, el saber, el preguntarse. Yo creo que el hombre, cuando
permanentemente está preguntándose cosas es porque en alguna me-
dida está siendo libre... Yo me preguntaba, aunque el sector que yo
representaba a lo mejor me cuestionaba, a lo mejor por eso... Pero, al
margen de eso, en ese momento hablábamos de reivindicar muchas
cosas que las podíamos asemejar a valores que tienen mucha profun-
didad con la vida. Y por la urgencia del momento, no eran tan así.
Entonces, con el pasar del tiempo uno se va dando cuenta de que la
persona que en este momento... o el movimiento que derivó en este
número de personas no son de mentira, que en realidad existían y
que en realidad, como lo está planteando, no era una moda, sino una
cosa que va a perdurar mucho en el tiempo. En ese sentido, yo me
decía: bueno, gracias, primero que nada, por conocer a este grupo
de personas, en especial a ti y darnos cuenta además que tú no eres
un ser de otro planeta, que se te puede tocar, se puede conversar, que
puedes reírte, comer, que no te incomoda la incomodidad, que no te
incomoda la humildad, tampoco. Todo lo contrario, eres tan humil-
de como cualquiera de nosotros, una persona como yo. Es súper im-
portante. Y al movimiento, agradecer también el hecho de permitir
a todo este número de personas, de ser tan bondadosos de compar-
tir, en definitiva, los valores, los lineamientos, las políticas, como le
quieran llamar. Que nos están llamando a cambiar el mundo y, sobre
todo, de estar en este lugar. Yo creo que para muchos este lugar es
super importante, los de la Frontera, la Hermida, la Faena. Bueno,
hay mucha gente que ya no está, pero en ese mismo sentido decirles
que aquí está Silo, vivito y coleando. Y que para mucha gente este es
un gran movimiento, que sigue pensando todavía en los valores que
abrazaron en algún momento (aplausos y abrazo del Negro).
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Reunión comisión sala junto a Silo
en Tunquén10
Tunquén, 12/06/2005
Charla Silo a raíz del comentario que había habido otra noción del
tiempo en la visita de Peñalolén:
Negro: ¿Qué tipos de fenómenos internos hacen que el tiempo
haya sido tan largo?
A: Parecía que fuera mucho más tarde, cuando en realidad sólo
habían pasado 60 minutos.
J-E: ¿No será que aumenta la atención?
Negro: La atención es un registro de que pasan cosas. Tienes más
impulsos. Pasa algo con el tiempo. Cuando te aburres, el tiempo es
larguísimo. Cuando estás con muchos impulsos (porque te entretie-
nes o porque te estás quemando junto a una estufa), pasan muchas
cosas en una unidad de tiempo reducida.
P: ¿Tiene que ver con el sentido de urgencia?
Negro: Si, puede. Pon ese cambio temporal en los diferentes tiem-
pos de conciencia. En el sueño pasan muchas cosas. Miras el reloj y
pasaron unos segundos. ¿Qué varió? Tu nivel de conciencia. Puedes
tener registros de un tiempo eterno, porque no tienes registros de
cosas que hayan pasado. Tienes la idea que pasaron cosas, pero no
sabes qué pasó. Cambia el nivel y cambian los acontecimientos en
el tiempo. Si hubiera un nivel de conciencia alto, si vas subiendo de
nivel, ¿qué registro tendrías? ¿Pasan más cosas? ¿Pasan menos cosas?
P. Si hay atención, hay más registros.
Negro: ¿Y si no tienes registros?
S: Se detiene el tiempo.
Negro: ¿Cómo puedes decirlo después que se detuvo el tiempo?
Cuando conecto nuevamente, conectas hacia atrás por el recuerdo.
Nada puedes hablar de ese tiempo que se ha cortado. Te puedes
acordar del momento anterior, pero después no sabes qué pasó.
Una persona se desmaya, ahora me desperté. Conecto con el último
69
racionalismo de hace dos siglos, dirás: “todo fenómeno extraordi-
nario es alucinatorio”. Y si tienes esa interpretación, lo ubicas en el
basurero y va al trash. Claro que lo ubicas, pero es alucinatorio.
La gente que no anda con esos esquemas, no tiene donde ubi-
carlos. Ese otro lo ubica como alucinación. Quedan algunas cosas
de esa época como inercias. Y aunque le pase algo extraordinario,
rapidito al basurero. “No me venga con cosas que me desacomodan
el mundo”.
A: ¿Cómo se traduce eso que se ve expresado?
Negro: Alucinación, esas cosas se pueden traducir muy mal. Y
siempre vas a traducir, aunque sean “señales de los dioses”. Puedes
traducir de cualquier modo y detrás de eso vas a una guerra santa, por
ejemplo, así que ojo con esas traducciones. Estamos hablando de fe-
nómenos que tienen que ver con conjuntos humanos y que son tradu-
cidos de cualquier modo. Dependen del fenómeno histórico-cultural
en que está la gente, del campo de copresencias en que está la gente.
En el campo actual en que vive la gente, en que ha sufrido todo
tipo de cosas, ¿tú crees que algo interesante pueda ser traducido po-
sitivamente? Algo de gran potencia interna podría traducirse de un
modo muy negativo. ¿Qué me dices de ese lío? ¿En qué momento
histórico aparecen esas cosas? ¿De gran desorientación?
El ambiente actual es un ambiente cargado de negatividad. Eso
de la traducción de esos fenómenos no es el fenómeno mismo. Tú le
pones salsa, tú le pones dirección, es un lío porque el campo en que
se dan estas cosas está muy perturbado.
S: ¿El Mensaje sirve a modificar ese campo?
Negro: El Mensaje consta de varias cosas, no sólo simplemente de
fenómenos sino también de un esquema y va trabajando para crear
un campo favorable, de modo que cualquier fenómeno extraordina-
rio pueda caer y traducirse en dirección positiva. No se trata sólo del
fenómeno sino del esquema interpretativo del fenómeno. Si todo es
un desastre, si tu esquema de interpretación es un campo violento,
lo vas a traducir en esa dirección.
¿Cuál es la interpretación de las cosas? Cuando hablas de El Men-
saje, es una interpretación del mundo, de las personas, de procesos.
Si se produce un fenómeno interesante, se está en otra situación,
¡Has recibido el mensaje de hacer algo interesante! Pero las condi-
ciones que se dan en el mundo tienden a traducirse con violencia.
70
Hay de todo, aun en las mismas religiones, ¡como en la botica! Al
fenómeno potente no lo confundas con la traducción.
Es como la energía eléctrica con la que haces trabajar una má-
quina, tiene muchos usos, sirve en la vida cotidiana, pero también
puedes electrocutar a un tipo. La energía es neutra, pero lo que haces
con ella puede terminar en desastre.
Considera estos fenómenos extraordinarios como una gran ener-
gía que arrastra fuertes certezas. ¡Esas certezas tienen una potencia!
Puedes poner en marcha fuerzas, hablamos de fuerzas, de energía
importante. Pero cuando hablamos de 20.000 voltios, equivocarse o
no, hace al tema. Si te equivocas, arrastras con todo.
A: ¿Nuestro proyecto apunta a generar ámbitos en una determi-
nada dirección?
Negro: Lo expresas muy bien, es así Andrés, por donde lo lleves.
Mientras no aparezcan esos fenómenos, todo bien. Pero cuando apa-
rezcan, ¿qué dirección van a tomar? La historia está llena de esos ejem-
plos, producen unas movilizaciones enormes y nadie sabe lo que pasa.
¿Qué va a pasar? Es complicado el tema. Nos ha tomado mucho
tiempo para enhebrar, para darle cierta dirección, para ir perfilando
bien la cosa y no hacer esa cosa irresponsable que después no se sabe
dónde va a parar ¿A qué dirección va a ir?
La dirección de ese caldero a presión, ¡cuidadito! Siempre es así.
Entonces, responsablemente, tienes que atender a futuro, eso debe
estar en tu tema. ¿Cómo va a ser a futuro, con qué medios se va a
encontrar? ¿Cómo va a ser a futuro?
En las diferentes actividades que hemos conocido, en las distintas
franjas de acción, está la misma visión y por eso se repite el tema de
la visión general del Humanismo.
Nos preguntan en La Reja: ¿Qué opinan de la situación social?
Que socialmente uno debe moverse de cierto modo. Que política-
mente también. Siempre debemos conectar. Si tenemos que decirlo
en otros campos.
Las personas son muchas cosas, no es una sola dirección. Cómo
no vamos a tener un punto de vista sobre lo económico, lo social, lo
político. Pero específicamente trabajamos en el campo de El Men-
saje, pero las personas no son unidireccionales. Mucha gente que
encontramos no tiene ese contexto. Entonces, en todas estas cositas
que decimos en las explicaciones públicas van los códigos generales
71
que pueden darle contextos, donde puede llegar alguien y zambu-
llirse allí. Con folletos, pequeñas aclaraciones, pequeñas exposicio-
nes que acerquen a la gente el contexto que no tiene. Va a tener
en qué apoyarse. Esas exposiciones públicas no son para nosotros,
sino para la gente que va a llegar con una formación (desintegrada),
con una ensalada importante. Todo eso va formando una capita para
que aquel que llegue sepa donde apuntamos en general. Tenemos
importantes herramientas de comprensión para la vida humana e
interpretaciones sobre la vida humana. Las pequeñas cosas las vamos
traduciendo en explicaciones, aclaraciones.
¿Qué va a pasar con eso que el sujeto registra y que es un fenó-
meno extraordinario?
En México llega uno con una carretilla y dos cables en plena pla-
za. “Cables, tómalos, ¿quieres más? Un toque” ¿Quién aguanta más
el toque? Termina haciendo cualquier desastre.
Potenciales más grandes que se sueltan. Cuando se suelta en uno
vaya y pase, es un loco, pero cuando se suelta en muchas personas, es
un fenómeno psicosocial. Un fenómeno psicosocial puede producir
muchas cosas.
Siempre nos ha preocupado mucho la elaboración de los contex-
tos para el que se acerca.
Las ceremonias. ¿Hacia dónde va la vida humana? ¿la relación
con los demás? Esos contextos son muy importantes. Siempre esta-
mos en la relación de uno con el otro y muy sencillito, aunque sea
una capita muy débil. Debe reflejarse en CD, folletos, revistas y no
hacer la experiencia y basta.
No es el caso de dejarlo en manos de la época, no es una época
tan interesante como para dejarlo en manos de la época. No, eso se
va a traducir en cualquier forma. Si hay un fenómeno de compren-
sión interna, hay que mostrar ciertas direcciones: ¿hacia dónde que-
remos que las cosas vayan? ¿En qué vamos a enfatizar? ¿Una guerra
entre malos y buenos, entre creyentes y no-creyentes? Estás ponien-
do condiciones un poco raras. Los buenos van a darle de palos a los
malos. Tienen la guerra.
Nos importa todo esto, no sólo la cosa específica de la experien-
cia, nos importa mucho ese tema de a dónde va a ir el chispazo eléc-
trico, qué dirección va a tomar, como si ese tema fuera de máxima
responsabilidad. ¿Qué dirección va a tomar? Siempre enfatizamos
72
en esos temas, aparte de la experiencia. Es similar a la chispa cuando
haces fuego. ¿Dónde cae la chispa?
Habrá algunos indignados como en La Reja, ¡dos tipos que de-
cían que eran declaraciones políticas! Pero nosotros estábamos dan-
do contexto. Según ellos había que hablar de cosas espirituales. ¡Ah,
sí! ¿Qué es lo espiritual que se imagina? Nosotros si tenemos que
ocuparnos de eso otro. El ser humano como valor central, etc., etc.
“No hay que hablar de eso”, nos dicen. “Que se encarguen otros”,
¡ah sí! ¡Pero si tenemos que encargarnos de eso! “Lo espiritual” que
dicen ellos está asociado a una mezcla de imaginería hindú.
Hemos puesto esos contextos. Y lo que suceda con la experiencia
de los individuos tiene mucho que ver con los contextos en que ella
se da.
En la poesía de Walt Whitman dice: “el cuerpo es lo mismo que
el alma. Nada es más grande para uno que uno mismo.” ¿Qué es lo
espiritual? Si se produce algo desvinculado, ¿qué es lo espiritual?
Uno todo lo tamiza por el yo, por la propia vida, por sus propias
creencias. Eso es totalmente falso, pero uno lo tamiza con sus creen-
cias. Y nada, aunque hablen del alma, uno está ahí. Un poco como
Mr. Hyde, que está ahí, escondido. Eso hay que saberlo.
No estamos solamente con esas cosas espirituales. Hablemos de
lo que hay que hacer. Ellos niegan la subjetividad humana. Están
fritos, ¿cómo vas a negar eso? La subjetividad humana está inscripta
en un momento histórico, se encuentra en una situación determina-
da, en una cierta economía, una política, dentro de ciertas tensiones
culturales, se está en situación, no se está en la estratósfera.
Cuando hablamos de El Mensaje siempre surge dar esos contextos.
Por ejemplo hay una ceremonia, donde la gente colectivamente
dice a qué mundo aspira. En las diferentes ceremonias se dicen cosas
que vienen al caso, a la situación en que se encuentran las perso-
nas (Protección, Casamiento, etc.). No señalan nuestro contexto en
forma tan directa como la de Reconocimiento. Esa ceremonia tiene
importancia cuando hay conjuntos moviéndose. En esta ceremonia,
en esta declaración, ponemos nuestros contextos.
Alguien puede decir que no está de acuerdo.
Entonces, no tiene que hacerla. Es como si alguien que entrara
a nuestras comunidades tuviera que decir públicamente si está de
acuerdo o no. Sería bueno hacerlo.
73
Es raro que después salga diciendo otras cosas. No digo que haga-
mos eso, por ahora. Justamente porque se trata de un compromiso,
no lo puedes plantear de frentón. Pero la gente debiera, en un mo-
mento, asumir ese compromiso. En algún momento debiera, asumi-
do individualmente, expresarlo delante del conjunto.
No es cuestión de un fenómeno que aparece, que irrumpe, ¿en
qué dirección va a ir?
Nosotros tenemos una dirección hacia donde tiene que ir. Sí, el
contexto. Contextos generales donde los fenómenos caen.
Es como la conciencia. No se mueve como un fenómeno aislado.
En esto de El Mensaje, los grandes contextos son importantes.
¿En qué momento hacerlo? Cuando lo estimes apropiado, cuando la
persona pueda asumir compromisos.
Tiene que haber una relación entre la forma de moverse de esa
persona y El Mensaje. Hay cosas que no van. Tiene que haber una
relación entre la forma de moverse y esta declaración.
Si él está de acuerdo con una dictadura que mata a gente, no coin-
cide con los contextos generales.
Las direcciones que tomen los fenómenos son traducidos por la
gente. Nos importa que la dirección tenga que ver con esto que se
propone. No es un punto secundario. No se va a resolver ya.
Cualquiera puede estar en El Mensaje y tendría que ir en la di-
rección de lo nuestro. Contar con información mínima suficiente y
dejar en claro en qué se está. No es algo tan inmediato, pero tiene
que haber un momento en que la gente haga esas declaraciones y
manifieste lo que cree.
Cuando tiene un esclarecimiento, debiera definir en que está él.
Debiéramos tomarlo en cuenta en el desarrollo de nuestras comuni-
dades. Que la gente sepa lo que está diciendo.
Toda una preparación para hacer una declaración, con explica-
ciones sencillas. Lo que se dice en ese texto. Si eso lo decimos en voz
alta, mejor sepamos lo que estamos diciendo.
Puede ser interesante la preparación. Se dice en conjunto, no so-
lito.
¿Qué dirección toman estos fenómenos?
La dirección que le van a dar las situaciones sociales, económicas y
culturales, los contextos. Para nosotros es importante aclarar esos con-
textos y proferir públicamente los compromisos. ¿Qué piensa Usted?
74
El que no quiera hacer esa declaración, si no puede decir esas
cosas, es honesto. Pero no está en el espíritu de El Mensaje, no está
en el contexto. Es importante este punto.
No es el problema con nosotros, sino con lo que estamos ponien-
do en marcha.
La gente viene con sus líos, mejor que participemos del mismo
espíritu. Fácil. No con muchas teorías. Pero eso significa estar de
acuerdo con los contextos personales, interpersonales y sociales. Esa
cosa amplia de los contextos donde aparece El Mensaje.
Si le das un papel a un nuevo, claro que es capaz de leerlo, pero
no es una declaración ni un compromiso.
En algún momento, en las diferentes comunidades, debería pre-
parase una declaración conjunta y colectiva. Con tiempo (una o dos
semanas). Nos interesa aclarar la dirección en que queremos que
vayan las cosas.
Hablemos de los contextos.
No buscamos logros en equis tiempo. Ponemos en marcha un
proceso, no una anécdota. Por eso no nos importa fracasar una o mil
veces, porque apuntamos a un proceso.
¿Por qué la insistencia? Si los hechos puntuales fallan, apuntamos
a una dirección, a un proceso. La gente no ve procesos, ve anécdotas.
Estamos empujando el proceso, no importa que las cosas salgan
bien o mal en lo puntual. Cuando algo no sale en lo puntal, se acaba
el mundo para la gente. ¿Qué va a pasar con lo puntual de la vida
humana? Que la gente se muere y la vida termina en un fracaso,
sin sentido y demás. La gente se muere, ¡es un fracaso total! El Sin
sentido. La gente se muere. Si no tenemos una experiencia que fun-
damente lo contrario, la gente se muere y se acabó la fiesta.
Otra generación reemplaza la que se fue. Y fracasan una y mil
veces todas las cosas. Y el proceso humano sigue.
Pero del proceso humano no tengo registro, tengo registro de mi
vida. Las células vienen a reemplazar a otras. Pero el proceso huma-
no es histórico, no sólo mueren y nacen sino que van transformando
el mundo, se va transmitiendo la experiencia de unos a otros. Toda
persona que nace no es nunca la primera persona.
Las primeras palabras que balbucea un niño: es un acontecimien-
to histórico total. ¡El ser humano es un ser histórico, social, cultural!
75
No es el primer tigre. Entonces, la continuación del proceso hu-
mano importa para quien tiene conciencia de ello.
Cada persona que nace es un puente entre tiempos (para el que
tiene conciencia de ello). Tiene importancia la relación de los padres
de los padres, que se perpetúan en ti. Esa continuidad debería ser
asegurada continuamente, hace al proceso humano que tantas veces
está al filo de perturbarse.
Nuestro objetivo es montar una sala. Estas son anécdotas del pro-
ceso. Eso va. Pero todo va más allá de eso. ¿Qué les parece si ini-
ciamos nuestras conversaciones sobre estos asuntos?, a ver cómo va
moviéndose esto, hacia dónde apuntamos.
¿Tendremos que organizar mínimamente nuestras comunidades
de El Mensaje? ¿Facilitará las cosas o no? ¿Necesitamos de una orgá-
nica? Este es el momento de hablar de las cosas (cuando aún somos
números pequeñitos), después se complican.
Intercambio de los partícipes en cuanto a organización de las co-
munidades.
A: Tal vez podría rendir más si entendiera cuál va a ser la función
de El Mensaje en el momento actual.
Negro: Si entendieras que es simplemente difundir eso, sin nin-
gún objetivo estructural, tal vez te rindiera de otro modo.
A: ¿Por qué lanzas este Mensaje en este momento histórico?
Negro: Porque el momento histórico ha cambiado. Porque ha
cambiado el mundo. Se responde a una situación totalmente nueva
en el mundo; es una respuesta al momento histórico. Antes no era
posible porque se creía que el mundo funcionaba de otro modo. Es
un buen momento para explicar las cosas como son. Ha cambiado el
momento histórico.
Había una resistencia, de autocensura, de parte de cierta gene-
ración. No podía uno permitirse pensar ciertas cosas y menos co-
municárselas a otros. Así era el contexto social. Ahora no tienen
problemas en ponerse a pensar esas cosas.
Había una inquisición del racionalismo. Esas cosas no podían ser
pensadas. O soy un loco o ¡cómo voy a pensar esas cosas!
Antes había que preparar el camino. Había que plantear las cosas
con aderezo. Pero es ahora cuando vemos esa permeabilidad en la
gente y no tiene problemas en pensar estas cosas.
76
Las nuevas generaciones se están escapando de eso. Ellos quieren
saber.
La censura ha sido una catástrofe. Una catástrofe en la cabeza
de la gente. Esta cosa está moviéndose. Puedes ver esas limitaciones
en la gente de tu generación. Pero hoy se están escapando los jóve-
nes de esa censura y autocensura. No tienen ese peso en la cabeza,
ni temores de ningún tipo. Los otros están llenos de líos y quieren
saber, como si se tratara de cómo funciona una computadora. En
los últimos 20 años la censura ha sido muy perjudicial, las nuevas
generaciones vienen con otra disposición.
¿Por qué nos encontramos con situaciones tan diversas?
Es la época. Se puede hablar sin ningún tipo de censura. La gente
puede preguntarse cosas.
La difusión es importante. Para hacer difusión tiene que haber al-
guien que la haga, pero si no hay difusión ni siquiera la gente puede
preguntar.
Una paginita, un folleto, es mucho más importante que Obras
Completas; [Link] sirve de respaldo, pero no soluciona lo que la
gente quiere preguntar. Hacemos difusión con materiales simples y
programas radiales.
En general la apertura de las salitas son el punto importante y la
difusión en materiales breves. No pueden ser largas explicaciones.
Esas formas de difusión de las que hemos hablado: volantes, afiches
que se dejan en el comercio o mano a mano, ese es un tipo de difu-
sión. Pero luego están los medios, los programas radiales sin silen-
cios, la difusión con experiencias. En la TV no tanta palabra, mejor
imágenes y movimiento con experiencias más que con explicaciones.
Los espacios de TV sobre todo para hacer experiencias, muy breves.
Se puede dar y se va a dar el hecho de que vamos a tener acceso a
espacios de TV.
Distinguimos entre periodismo y difusión. La difusión no tiene
nada que ver con el periodismo. Los periodistas deforman nuestros
contenidos. El periodismo no es interesante para nosotros, está ma-
nejado por gente de cierta edad, con autocensura.
Mejor la difusión pagada por un simpatizante. El Mensaje pres-
cinde absolutamente del periodismo y se abre espacio a través de
los medios de difusión, pero no con periodistas. Son cosas muy dis-
tintas.
77
Los medios de difusión ponen tu producto en vidriera, pagas
por el espacio. La influencia del periodismo es mucho menor que
la publicidad. De hecho las empresas pagan espacios de publicidad,
no de periodismo. Arriendan y compran espacios. Como lo hace la
Coca-Cola.
Las salitas son atendidas por las distintas comunidades, no una
comunidad por salita, mejor varias comunidades en cada salita. Y no
esa cosa tristísima que funciona un solo día y el resto de la semana
está cerrada. La gente del barrio ve entrar y salir gente, mejor que
circulen los de varias comunidades, repartiéndose los horarios y ten-
gan folletos disponibles para que el que pase se entere. Ellos verán si
entran o no, pero ya saben de qué se trata.
Salitas y difusión. La difusión la hacemos mediante propaganda,
pagando espacios, y no a través del periodismo. Difusión paga. Y en
esa difusión decimos dónde hacemos las reuniones, los horarios, los
días, los lugares.
Condiciones necesarias a la difusión son el día, hora y lugar.
Los adverbios: quién, cómo, dónde y cuándo. Esa es la ley de la
difusión, siempre que hacemos difusión ponemos esos adverbios.
Todo aquel que pase por una reunión, es ganancia, aunque no
vuelva. No queda indispuesto, se lleva material. El material puede
terminar en manos del sobrino.
Debiera ser muy cuidadosa la elaboración del material de difu-
sión. Si lo largas por TV necesitarás de videoclip, por radio es dis-
tinto.
Cuando una población toma en sus manos el asunto y entera a los
demás y la cosa corre por un país o una ciudad y todo el mundo se
entera; a ese nivel se armó el lío.
Necesitamos salitas para entrar a los medios, porque si no, ¿dón-
de convocas a la gente?
En las salitas a veces se usa contestador telefónico, pero nunca
sugieras al que llame que deje sus datos. Nadie deja sus datos para
que lo llamen después. Nosotros damos nuestra información, no le
pedimos información a él.
La autocensura ha sido gravísima. Hay gente nuestra, gente an-
tigua, que le creía más a su papá que era contra, le creía más que a
lo nuestro. No era una cosa cerebral, sino de registro. Se producían
ocultamientos tanto por la contra como por la autocensura.
78
Me preguntan en Mendoza por El Mensaje, por los libros que
pondremos en las bibliotecas, pero ahora les digo también de silo.
net. ¡Ahora sí! Remodelaremos [Link], que es una vitrina, para po-
ner los materiales en evidencia.
En toda América Latina pondremos los libros en las bibliotecas
más importantes, 40 a 50 ejemplares por país. Los pondremos en las
universidades y las bibliotecas. No nos importa si los consultan o no,
nosotros los ponemos.
Salitas, difusión y libros.
Ahora es muy frontal y descarado, imposible desconocer este fe-
nómeno.
79
Veamos ahora lo de la sala, de Manantiales.
En principio el tema de las salas no lo podía atender una persona.
Hay dos temas: la puesta en marcha de la sala de cara a los públicos y su
funcionamiento, difusión, atención diaria, etc. Esas salas, con sus obje-
tos, requieren de una organización legal mínima, que es la Fundación.
Tendría que haber una Fundación capaz de generar una estructu-
ra jurídica donde lo personal sea superado. Como va a haber bienes,
revisión de cuentas, etc., todo eso hace a la Fundación.
La comisión verá a quiénes les da entrada, no la Fundación. Ésta
ve lo legal y lo económico. Pero no regula el funcionamiento interno
y de cara a los públicos, eso lo hace la comisión.
El cuidador depende legal y económicamente de Pangea, pero la
función que cumple la regula la comisión.
El jardín lo ve la comisión. La Fundación estará en contacto por
los financiamientos.
Ese vínculo entre la Fundación y la comisión es necesario.
La sala, en principio, es para nuestras ceremonias y conferencias.
No excluye que no usemos la multiuso. La multiuso es para múltiples
usos y para gente afín.
No estamos obligados a dar participación a todos, sino a quienes
nos parece a nosotros. Si nos crearan problemas, no lo alquilamos.
Actividades neutras o que vayan en la misma dirección. No pare-
ce que podamos arrendar la sala, la multiuso sí.
La sala no se arrienda. Está abierta todo el día, si hay alguien que
la atiende.
Se calendariza la mayor parte de las actividades, coordinando con
la comisión.
No creo que haya mucho problema con ceremonias mixtas. Ha-
cer conciertos en la sala es complicado.
La multiuso la arrendamos aún a grupos de gente amiga.
El cuidador es bien importante. Si no está enterado de cosas míni-
mas, no logrará resolver y será un tapón y un problema. Es más que
un trabajo, es un cuidador con responsabilidad.
A los mensajeros y a las comunidades no se les arrienda la mul-
tiuso, mejor que la usen, es de ellos. En cambio a otros, mejor que
paguen y siempre va a ser mejor que otro lugar.
A los mensajeros no les arrendamos nada, si eso va a servir al
desarrollo de El Mensaje. Se coordina con la comisión.
80
Los picnics le dan vida al lugar, pero que no hagan fuego.
Necesitaremos un instructivo de uso del lugar, que esté siempre
disponible en la multiuso.
Las salas requieren más organización. La sala está abierta para
entrar y salir de 8 a.m. a 8 p.m., ya se sabe que la gente a las 8 p.m.
empieza a volarse.
Habrá un cartel donde se anuncian los horarios en que está re-
servada la multiuso, en un atril o algo así. Pero no nos conviene que
nadie quede fuera del recinto.
Necesitamos señalización en la carretera, averigüemos si eso se
puede.
No parecen todas esas cosas problemas insolubles.
El complejo requiere de mayor coordinación y organización, ho-
rarios, días, turnos. Y si se producen situaciones no previstas, se irán
resolviendo. Estos criterios los hemos charlado también en otros la-
dos y vale la pena contar con un apuntito breve.
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Reunión de la comisión sala Chile
con Silo11
Tunquén, 13/06/2005
Encuadre
• Salitas
• Difusión
• Organización de las comunidades
• Organización de la sala
Salitas
Nuestro objetivo no es montar una sala, son anécdotas del proce-
so. Todo va más allá de eso.
La formación de comunidades es un proceso que parte muchas
veces de una casa, de locales sociales, hasta que varias comunidades
abren una salita.
A ese local convergen diferentes comunidades. Es mucho más
llevadero económicamente tener un local entre varias comunidades
que funcionen en distintos horarios.
Esas salitas debieran tener un cartel a la calle, con horarios y una
explicación de qué tratan las reuniones, que sean explícitas y que las
personas puedan entrar sin compromiso.
La organización mínima es una salita. No nos importa donde en
relación a la organización administrativa de los países.
Difusión
La difusión es importante. Si no hay difusión ni siquiera pueden
enterarse.
83
La forma de difusión tiene que ser en materiales breves y llevar
siempre los adverbios:
Quién, cómo, dónde y cuándo.
Es muy importante meditar la elaboración de materiales de difu-
sión.
Estamos viviendo en una sociedad de masas, en la que la pobla-
ción se conecta a través de los medios de difusión. La gente se entera
a través de los medios.
Distinguimos entre periodismo y fenómenos de difusión. La gen-
te confunde y cree que la difusión depende del periodismo. El perio-
dismo no es interesante para nada. Los medios de difusión trabajan
poniendo el producto en vidriera. Nos interesan los espacios de di-
fusión, sean estos pagados o donados.
En los programas de TV y radio ponemos mucha experiencia y
poca explicación. En un programa de 10 min, hay 8 min de expe-
riencia y 2 de explicación, que quede claro dónde y qué día hacemos
las reuniones, para que la gente pueda conectarse. Lo primero antes
de hacer difusión masiva, es tener una salita.
Otro fenómeno será cuando una población toma en sus manos el
asunto y entera a los demás y la cosa corre boca a boca por un país o
una ciudad y todo el mundo se entera.
La web es una caja de resonancia, [Link] es una vidriera de di-
fusión.
Sala nacional
Existen 2 funciones:
A. de puesta en marcha de cara al público y el funcionamiento
interno. (Comisión)
B. Una organización legal mínima que son las fundaciones y que
tienen un carácter supra personal. (Fundación).
84
Funciones de la comisión de la sala.
Sala. Se realizan ceremonias y conferencias nuestras en la sala,
sin costo. Estará abierta todo el día. Allí se puede estudiar y meditar.
Horario: de 8 a.m. a 8 p.m.
Sala multiuso. Se arrienda excepto a mensajeros y siempre a per-
sonas afines a nosotros o que sean neutras o que estén en nuestra
misma dirección.
Tendremos un instructivo de uso, de formas de pago y de cómo
solicitar el lugar.
El cuidador es contratado y pagado por la Fundación Pangea,
pero a cargo de la comisión de la sala. El cuidador es muy impor-
tante, si no está enterado de las cosas mínimas, no logrará resolver y
será un problema. Es más que una pega (chilenismo por “actividad
laboral”)
Se funcionará por turnos asumidos por las distintas comunidades,
en principio los fines de semana y más adelante todos los días.
85
Reunión con mensajeros
en La Cazadora12
Moreno, 29/06/05
Textos y contextos
Hay un Librito, y está lo que hace la gente, que va generando
como una tradición, un modo, un estilo que tiene que ver con el
intercambio de la gente. Por eso se dijo que podemos prescindir de
ciertas cosas, ser flexibles, cambiar textos, (por ejemplo de las cere-
monias), porque la gente es la que va dando forma... La experiencia
y la gente... Eso suplanta ciertas cosas... Hay ciertos criterios dados
por experiencia y tradición.
Cuando hay mucha gente, gente de diferentes lugares, hay que
dar un texto, por eso en estas situaciones se hacen ceremonias bas-
tante textuales, neutras, no modificamos mucho. Este es el modelo...
pero lo bueno es que en cada lugar vaya tomando forma, contexto
propio, en las comunidades, flexibles.
Cuando hay gente nueva, atenerse a la letra suena muy artificial.
No sólo tiene que ver con lecturas y ceremonias, sino con todo,
cómo nos agrupamos... la dinámica va modificando las situaciones
de cada comunidad. Lo que se pretende es que cada comunidad le
ponga su propia impronta y puede pasar que haya diferentes formas
y muy distintas y es eso lo que se busca.
A medida que avance eso, todo bien. Toma mucha fuerza lo con-
textual, más que lo textual.
Que modificar los textos se dé por necesidad de la gente, eso está
bien.
Aspiramos a que primen contextos diversos, creativos, adaptados
a la situación de cada lugar.
12 Audio disponible en [Link]
86
La gente misma le puede dar dinámica y usar sus propias palabras
(ceremonias), porque se ha comprendido, con su forma.
Es una gran aspiración, que cada uno desarrolle a su modo, hacer
las cosas como se sienten.
Las ceremonias en general (a lo largo de la historia) tienen gran
importancia y en su origen tienden a ser muy codificadas (había que
seguirlas con comas y puntos, si no era una cosa herética). Lo que
les da unidad es que sean ceremonias muy codificadas, para darles
unidad. Pero ese no es nuestro caso.
Para nosotros es empezar a abrir para moverlo todo. No puedes
mortificar a la gente. No hay un culto de la ceremonia.
A partir del arranque ya tiene que abrirse a diversidades, si no lo
secundario ocupa el lugar central, una rigidez que uno ya no sabe
qué estamos haciendo. Lo que da unidad es que tengan el mismo tipo
de operaciones. No nos interesa que sea algo rígido, codificado...
Todo lo contrario, es la gente la que empieza a hacer eso.
Uno avanza con los textos y las ceremonias y la gente avanza
como quiera. Hay una base que se pone en marcha y un estímulo
continuo hacia la diversidad.
Es una gran aspiración que den su impronta. Puede haber enorme
diferencia entre una comunidad y otra.
Formas de Agruparse
Primero en diversos lugares, casas, garajes, luego tienden a inde-
pendizarse de la propia casa, abrirse al mundo hasta que un conjunto
de personas o comunidades montan esa salita. Mucha gente puede
agruparse para montar un lugar común. Toma dinámica.
En general no necesitamos ninguna organización. Si hay 1.000 sali-
tas o 10.000 comunidades, ¿para qué necesitas organización? Cuando
tratas de organizar a la gente, le creas una especie de cerco. Después esa
forma se convierte en lo principal. ¡Y eso no es así! Con el tiempo se
cambian las prioridades y lo más importante pasa a ser la organización.
Cuando se juntan varias comunidades para un evento o para una
salita conjunta, se manejan en base a acuerdos. O no acuerdos.
Hay que apuntar a lo mínimo no a lo máximo, mínimas formas
organizativas, mínimos textos, mínimas operaciones. Cosas mínimas
que eviten problemas entre la gente. No necesitamos darnos una
organización, que la organización no sea el primario.
87
¿Qué va a pasar luego? Si hay mil comunidades, mil salitas, uno
o diez mil, ¿en qué tenemos que ponernos de acuerdo? En nada.
De algún modo ponemos un cerco y termina siendo esa forma (la
organizativa) el lugar central. No es interesante centralizar, generar
el comité central. No necesitamos ninguna organización. Las cosas
se van a mover porque la gente quiere moverlas y no por otra cosa.
Alguien dirá que así no se puede modificar el mundo, no hable así,
no diga esas cosas, porque ya se vio que del otro modo tampoco se
puede modificar el mundo.
Nos agrupamos como se nos canta. Diversidad en todo.
Esta forma es la que se viene sosteniendo desde el principio.
Excelente las comunicaciones, todo lo que sea intercambio y tras-
lado de experiencia entre nosotros, a eso se aspira.
Ha funcionado ir a la casa de la gente, encontrarse con la familia
y luego se siguen sumando vecinos. Se comienza con reuniones en
casas, puede luego haber algo intermedio como un garaje o un lugar
que se alquile por día, luego una salita entre varias comunidades. Ahí
se pone en marcha un proceso.
El Reconocimiento
Es una ceremonia muy importante porque pone contexto, aclara
en qué cosas estamos y en qué no estamos. Da mucha claridad, es de
gran fuerza, porque la gente está ligada en esa ceremonia por esas
cosas en común porque participa de eso. Nos ponemos de acuerdo
con esa ceremonia, porque si no, podría creerse que como todo es
de libre interpretación, algunos podrían impulsar una comunidad
en la que sean partidarios, por ejemplo, de la ametralladora. Es una
ceremonia bien social, bien conjunta.
En algún momento es bueno presentar esta ceremonia, no está
demás que se presente a la vista y al oído de todos, que nadie se
sienta sorprendido por su texto. Si tenemos una suerte de ideario es
bueno que se sepa. Tiene otras implicancias diferentes a la de bien-
estar, por ejemplo.
Pregunta: ¿Si alguien propone meditar en el Oficio sobre textos
provenientes de otras corrientes o de otros textos?
Silo: Dejar que hagan, y ellos mismos se darán cuenta que toda
esa cosa de la que vienen no prospera, pero que hagan y se vea. Las
propuestas que vienen de lo que no funciona, no funcionan, ¿para
qué insistir y traerlo acá cuando afuera no funciona? Pero no decirle
88
que no... que haga su experiencia, pero para qué traer acá lo que no
funciona.
Pregunta: A veces hay conductas reiteradas de maltrato que no
generan el mejor de los climas, hay gente que viene con un sistema
de tensiones muy fuertes.
Silo: Eso tendrá que arreglarlo la misma gente, por ejemplo unos
se pasan de raya y otros dicen: “¿ya terminaste?, hagamos un pedi-
do para que cambies de actitud”... [risas], pero no puedes poner un
“reglamento interno”.
Pregunta: ¿Qué respuesta puede dar El Mensaje ante situaciones
catastróficas? Ejemplo Cromañón13.
Silo: Hecho ya el desastre, El Mensaje no puede hacer nada. Hay
cosas que no tienen solución, ya sucedido. Por el carácter sorpresivo
que tienen esas cosas. No es que estamos pensando en que se va a
“arreglar esa situación”. A lo sumo dar ayuda a la gente. Pero eso no
se puede arreglar.
Pregunta: ... algunos fuimos a dar una mano, a intentar dar alivio
y bienestar... ¿qué otra cosa se puede hacer en casos así?
Silo: Eso (esa catástrofe) no debe pasar nunca más. Eso es lo que
hay que exigir. La única respuesta es que no vuelva a repetirse, toda
la sociedad está mal montada, hay cosas que no tienen solución. Pero
ante el desastre está muy bien lo hecho, lo mejor que se podía hacer...
siempre hay que ver con qué cuenta uno en un momento así, ¿qué
medios tiene uno para enfrentarse al desastre?, con qué difusión, no
solo las respuestas que damos sino también los medios de difusión
con que contamos. ¿Qué puede decir uno, si nadie lo escucha? No
te escuchan porque no tienes TV paga, tener en cuenta también qué
medios tiene uno para ser escuchado.
Medios de comunicación
Pregunta: Si se consigue hacer un programa en una TV comunal,
¿qué forma habría que darle?
Silo: Los que llegaron hasta ese programa, los que lograron el
contacto, tienen que darle la impronta. No hay una forma específi-
ca. Luego va a salir alguno diciendo ¿cómo han dicho eso por TV?
Bueno, usted haga lo suyo. Yo hago lo que puedo.
13 Local que se incendio y en el que murieron muchos jóvenes por razones de
inseguridad en el lugar.
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Pregunta: ¿Conviene tener salita primero?
Silo: No sé qué decirte, habría que ver qué es mejor... Quizás sea
bueno un programa para reunir gente y que salga luego la necesidad
de una salita... o primero la salita con lo cual habría un apoyo para
hacer el programa... No sabría decirte...
Publicaciones
Las publicaciones que algunas comunidades usan para su difusión
como El Baqueano o El Portal de la Reja, las regula la gente que las
pone en marcha, y nadie más, no la gente de la sala, no la comisión,
no la Fundación Pangea. La gente hará las cosas si le gusta, y si no le
gusta no hará las cosas y todo bien, es buena esa cosa suelta.
Sala
En las salas nos movemos con dos mecanismos:
Por un lado la Fundación Pangea que regula la cosa económica,
que no debe ser personal. Y tiene relaciones con el poder político y
con el poder económico.
90
Por otro lado la comisión que regula las relaciones públicas de ese
complejo y de esa sala con todos los que se relaciona.
Las relaciones con el barrio (La Reja) y con otras organizaciones
las regula la comisión. Con el periodismo también. ¿El periodismo
quiere enterarse? Pues que se entere, vaya por el canal que correspon-
de, pregunte a la gente de la sala, tiene que tomarse el trabajito de ir
hasta allí. En el caso de uno (se refiere a él mismo...) tiene derecho
a no dar entrevistas, eso en el caso personal de uno, a otro podría
resultarle dar entrevistas. Está probado que no necesitamos del pe-
riodismo, podemos sin ellos, no se los necesita, y no son confiables,
no son serios. Hay comunidades que tienen buenas relaciones con la
prensa, yo hablaba de un caso particular, no hay ningún reglamento.
La comisión regula el funcionamiento de la sala, todo el mundo
puede asistir al complejo, pero tiene que haber alguien que regule
eso, coordinar los horarios en que se harán las distintas ceremonias,
etc. No vamos a hacer cosas que no nos convengan. Preferimos darle
participación a la gente de las comunidades, antes que a otros.
En la sala se realizan las ceremonias (todas) y también conferen-
cias que daremos nosotros, los mensajeros. Que tengan que ver con
nosotros.
Siempre tenía un carácter muy “vaporoso” lo nuestro, pero tam-
bién podemos poner “cosas”.
¿Quiénes están en la comisión? [Los miembros de la comisión
presentes levantamos la mano para individualizarnos ante los demás
mensajeros allí reunidos].
El conjunto de los mensajeros, los que no están en esa comisión,
lo mejor es, en algún momento, que se pongan en contacto para
coordinar el hacer ceremonias en la sala, etc. ¿Qué ceremonias?
Todas. Vamos a usar la sala grande para ceremonias y para confe-
rencias. Podemos alquilar la multiuso para explicaciones, discursos,
desarrollos, conferencias, etc. Pero la sala no se arrienda. Está puesta
para poder dar nuestras ceremonias y conferencias de El Mensaje.
Gente amiga, que quiere hacer sus cursillos y sus cosas, normal-
mente arrienda un lugar en la ciudad, en lugar de eso podría alquilar la
multiuso, (si se trata de un retiro, se podría dormir en los alrededores).
El horario será de 8 a 8, no habrá actividad de noche porque es
incontrolable, se presta para muchas cosas, es para lío. Pero se pue-
den hacer cursos, seminarios, etc.
91
Tenemos la sala y tendremos unos locales para sostenerla, unos 5
o 6, porque a fin de mes hay que pagar el gas, la luz, la cortadora de
pasto, etc. Si no, en vez de bandera naranja tendrás que poner una
roja (bandera de remate) [risas].
Pondremos varios, porque si uno te falló con el alquiler un mes,
otro te cumplió, si no, si hay solo uno y ese te falla se viene abajo
toda la columna. Locales comerciales para sostener el complejo. Des-
pués también alquilaremos la multiuso.
Pero la sala es otra conversación, ahí van a encontrarse gente de
El Mensaje haciendo sus conferencias, sus ceremonias, y otra gente
que quiera ir a meditar, o porque son del barrio, o porque les gusta
ir al lugar, etc. Pero eso se coordina.
Hay otra sala en el Chaco, que también está en condiciones para
ponerse en marcha.
Como también tiene que estar funcionando en 2 o 3 meses más el
lugar histórico. Tendrá que haber otra comisión formada por gente
más cercana a Punta de Vacas (Mendoza está a 170km.) y ponerse en
contacto con la comisión de la sala de acá. Y también va a estar en
manos de Pangea.
Y esto sirve de experiencia a otras salas nacionales (Chile, España,
Brasil y otras que irán surgiendo) y salas regionales (Asia, América
del Norte, Alejandría, Europa). La idea es que algo en cada uno de
esos lugares esté iniciado en este año. En Italia tenemos varias opcio-
nes de terrenos y estará definido en 15 días. Y piensan inaugurar el
monolito para septiembre. Será cerca de Roma. En Toledo está muy
avanzado. Es un lugar muy lindo.
Antes no había objetos, ahora están apareciendo objetos por to-
das partes ¿qué objetos?: Un monolito, como en la película “2001,
odisea del espacio”.
Economías
Pregunta: ¿Cómo hacer con las salitas y demás actividades para
no estar solventando todo entre las comunidades?
Silo: Antes que armar ninguna cosa económica, ningún aparato
para solventar nada, es siempre mejor consensuar todo y mover y
comunicar la cosa, creciendo, todo es más fácil.
Cuando una comunidad crece es interesante, porque entonces no
tiene que poner aparatos, para sostener los locales. Nos ha sucedido
con las “hojas de barrio”. Para conseguir avisos, no había que tratar
92
ciertos temas, porque entonces no se iba a tener el apoyo de los
que ponían los avisos, los comerciantes del barrio. Parecía que nos
teníamos que ocultar, y entonces, ¿qué difusión era esa? Claro, estoy
diciendo casos extremos, pero eso lo hemos visto en muchos países,
no solo en uno, hojas de barrio nuestras en las que no se podía men-
cionar nuestros temas...
Mientras haya gente poniendo cosas en marcha, y no tienen que
pensar en generar aparatos para sostener otros aparatos (las salas,
etc.), si no luego sucede que tienes que estar preocupado por el apa-
rato ese..., una complicación... No, no. Lo que va es ese fuego sagra-
do y vas comunicando esa cosa...
93
sobre la dirección de su vida si está sometido a tantos condiciona-
mientos...? ¿Qué libertad de elección tiene uno? Si uno no puede
ni pensar libremente... Sin embargo, algún rasgo de libertad habrá,
siempre hay una brecha, hay algo de libertad que hay que explotar.
Hacia qué vida estás apuntando.
¿Quién eres?
¿A dónde vas?
Son preguntas difíciles, pero hay que hacérselas.
94
Hay gente que interpreta ciertas señales como si vinieran del mis-
mo Dios. Puede ser también que lo estés traduciendo mal. No lo des
todo por tan cierto y tan seguro, como si esta fuera la única verdad.
Uno tiene, de esos impulsos, no la esencia misma del impulso,
sino la traducción, que puede ser más o menos errónea o correcta.
Estas señales son traducciones. No te confíes tanto en esas certezas
internas. No puedes hacer una cosa fanática de esa señal.
Como en los sueños, no vayas a creer que son un reflejo exacto
de tus impulsos viscerales. Llegan al espacio como imágenes, pero no
creas que son certezas esas imágenes.
Hay problemas de conciencia con todo eso.
Aquello tiene que ver con lo que un místico descubrió, él se pre-
guntó cómo hacer para diferenciar cuando las señales provenían de
dios y cuando del diablo. El se decía: “Supongamos que recibo im-
pulsos de dios y del diablo, pero el diablo es tan vivaracho que me lo
va a presentar cambiado” (podía confundirlo haciéndose pasar por
dios...). Lo más interesante de este místico es que él descubrió un
modo para discernir de dónde provenían esas señales, esos mensajes,
y era -él lo decía con otras palabras- por el registro que los acompa-
ñaba. El que no venía de dios, dejaba un registro de violencia inter-
na. Era indudable que eso no podía venir de dios... Él notaba que si
había que matar a otros para que reinara dios en la tierra, eso venía
de otro lado, tenía un inconfundible sabor a violencia interna. Muy
interesante aquel señor que descubrió eso.
Entonces, lo de la señal, pues tú captas algo y tu conciencia lo
traduce. Lo que se representa, entonces, no es la realidad, sino una
traducción de una realidad. Y alguien podría decir que Dios le orde-
nó liquidar a no sé cuántos... que recibió ese mensaje... Por eso se ha
dicho esto de que ojalá se hagan bien las cosas y se pueda traducir la
señal con bondad.
Los fanatismos y todo aquello viene de traducir erróneamente.
Pregunta: He tenido algunos sueños con mucho brillo que se an-
ticiparon a lo que luego sucedió...
Silo: Cuando sueño algo con mucho brillo, y se me da eso mismo,
ocurren esas cosas una de cada diez, pero como las otras no tienen
ese brillo... no puedo saber si se dio o no, hay errores y aciertos. Es
como una ruletita, el tema de las probabilidades. Uno tiende a con-
siderar los aciertos, pero entre pocos aciertos puede haber muchos
95
errores. Por ejemplo en Rusia, durante la guerra, había muchas mu-
jeres que soñaban que su hijo había muerto, y había muchos casos.
¿Eran verdaderos fenómenos de casos paranormales de anticipación
del futuro? O había muchas mujeres que soñaban pero no recibían
el telegrama... No basarte solo en algunos aciertos, tener más ele-
mentos.
Es un tema de probabilidades. Pero son tan importantes los acier-
tos, que uno tiende a creerlos paranormales. Hay que tener otros
elementos antes de considerarlo paranormal.
Con la ceremonia de Bienestar pasan muchas cosas, la gente es
muy intuitiva... pero ¿a qué atribuirlo? Es difícil saber eso. No te va
a resultar tan fácil manejarlo, si no esto sería un caos... si pudieras
disponer de eso, ¡olvídate!
Será bueno que investiguen: quién soy y hacia dónde voy.
¿Soy el que creo que soy? ¿Soy el que dice la memoria que soy?
¿Qué soy y qué no? ¿Soy memoria? ¿Soy percepción? ¿Yo soy yo, y
ese yo es permanente?, ¿Dónde está ese yo permanente que a veces
es de un modo, a veces de otro? ¿Y cuándo duermes es el mismo yo?
¿Y cuando estás despierto?
Vale la pena echar una miradita…
97
lugares donde estas comunidades se forman, como no tienen donde
reunirse alquilan un lugar o toman prestado un lugar, y ponen lo que
llamamos una salita, y de pronto cuando a la gente le gusta tener una
cosa más estructurada, mas grande, más amplia, una sala, entonces
se empuja para levantar esa sala. Y la sala baja de la estratósfera y se
hace concreta, aparece [risas]. Entonces, la gente que ayudó a bajar
la sala de la estratósfera va y se reúne adentro. Y todo bien. Y no
hay mucho más, no mucho más misterio. Es bastante pobre la idea,
pero... ahí vamos [risas].
Es curioso que semejante cosa pueda ir avanzando. Uno le explica
a alguien por la calle esto y él dice: sí, sí, vamos a hablar más adelante.
Con toda la competencia que hay hoy día, con la competencia de
cosas, ideas, libros, no podemos competir, estamos en inferioridad
de condiciones. Ellos tienen películas, videos, tienen TV Claro, tie-
nen todo, nosotros no tenemos nada. Incluso si llegamos a bajar una
sala, no la vamos a decorar por dentro. Y ¿qué va a haber dentro?
Nada. Va a ser una sala vacía. Una sala vacía, ¿y para qué se puede
necesitar una sala vacía? Se puede necesitar para que las cosas, que
son tantas, no entren [risas]. Es una defensa frente a las cosas. Lo
único que hay dentro son personas. No necesitamos muchas suge-
rencias. Hay personas que se reúnen, si quieren, si les gusta, si no van
solas y entonces hemos creado un ámbito y lo que debe importar es
cómo lo llena la gente. Pero no lo estamos llenando de cosas.
Las stupas budistas por ejemplo, que son unas construcciones
grandes con una bóveda, una cúpula, tienen unas puertas y uno llega
allí y no puede entrar ¡porque están llenas! No puede entrar. Acá
ocurre en ese sentido lo contrario. Uno se encuentra con todo vacío.
No molestamos a nadie, no le hacemos mal a nadie. Estamos tran-
quilos en la nada, en el vacío. En ese momento no necesitamos que
nos digan por TV qué tenemos que pensar, qué tenemos que hacer,
no. No necesitamos que el jefe en la oficina nos mande de un lugar a
otro. Estamos tranquilos, para hacer nada. ¡Divertido puede llegar a
ser! No vamos mucho más allá que eso.
Cuando la gente en los distintos lugares empieza a presionar, a
presionar con ciertos aspectos, con ciertas ocurrencias, producimos
algún material que puede servir de inspiración o no. Pero esos ma-
teriales que se producen en ciertos momentos siempre requieren de
una presión. No sales tú con un material para que la gente se entere
98
de esa maravillosa idea. No es así. Es la gente que presiona para
aclarar ciertos aspectos.
De manera que, a medida que aumente la presión, habrá más
materiales y mientras tanto somos pocos, no hay suficiente presión,
allí estamos en el vacío. Esta es la mecánica.
Así que hemos hablado de materiales, del material que está en El
Mensaje, el libro, unas pequeñas frases que constituyen el Camino
y unas experiencias. Eso es lo que ponemos en marcha, y poco más,
algún material pequeño que responde a presiones, y esto progresa. Y
a medida que la presión aumente más respuestas va a haber.
Entonces, en esta época que vivimos, la gente está haciendo sus
preguntas. Está preguntando no se sabe bien adónde o a qué o a
quién. Pero la gente está haciendo sus preguntas. A nosotros nos
parece que el empujón inicial nuestro responde a lo que la gente está
preguntando. La gente no tiene en claro qué pregunta. Tampoco
nosotros tenemos en claro qué respondemos. Es homogéneo [risas].
La gente está en una búsqueda. No sabe qué busca, pero es evidente
que está en una búsqueda, intensa, cada vez más intensa, que no
encuentra en las cosas, que no encuentra en los libros, que no en-
cuentra en los canales de TV. Entonces, está buscando, pero no está
buscando entre cosas. ¿Qué está buscando? No está buscando cosas.
Nos movemos entonces en esa dirección. Todo homogéneo, todo
bien. Entonces, que no nos pidan cosas porque la gente no busca
cosas. Busca sentidos, busca direcciones, busca algo que le permita
mantener su vida lanzada hacia algo que no está, que no existe. Esa
es la situación que parece va creciendo en el mundo, va creciendo en
las sociedades. Nos enteramos de esa situación cuando dialogamos,
no como un gran acto el hecho que vamos a dialogar, ¡no, no!, sino
cuando dialogamos con alguien muy cercano. Ahí nos enteramos
que nosotros no estamos del todo locos, porque el otro, la otra o
quien sea, nos habla también de su búsqueda y de lo que no logra
encontrar. Nos sentimos muy a gusto cuando nos dicen: bueno, ¡por
fin te he encontrado! Pero no es exactamente eso lo que el otro bus-
ca. Es algo que va más allá y que pasa a nosotros también. Esa es la
situación. Pero verificamos, comprobamos eso cuando dialogamos
con alguien muy cercano. Bueno eso es todo.
Así que no sé en qué situación estaremos los que estamos aquí
presentes. Pero sé que hay muchos experimentos, hay formas de
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trabajos diferentes y muchas de ellas crecen muy exitosamente. A
la experiencia le damos especial importancia. Y la experiencia que
nosotros hacemos a través de ceremonias es totalmente abierta en el
sentido en que no respetamos los textos básicos. Lanzamos esa cosa
inicial, distintas experiencias con alguien que hace este diálogo, el
que oficia, el que ayuda y al poco tiempo la gente organiza eso en el
modo que le va resultando mejor y con su propio lenguaje. Entonces,
cambia lo que se dice, cambia lo que se pide, la forma de evocar. Eso
no es algo que crea problemas. Eso es lo que deberíamos alentar para
que la gente lo haga desde su situación. Y la gente tiene mucho sen-
tido, mucha creatividad, pone en marcha cosas que uno ni imagina y
se comunica con la gente de un modo mucho más adecuado del que
podemos hacer nosotros. Si contáramos con un texto fijo, atornilla-
do, si hiciéramos determinadas operaciones, ceremonias, todo fijo,
estaríamos poniendo muchas limitaciones, cerrando muchas puertas.
Pero la gente que toma esto en sus manos lo modifica y lo multiplica
de distintas formas que empiezan a aparecer.
Así que estamos hablando del punto central de esto que es la ex-
periencia. Esa experiencia cuanto más se modifique y se diversifique
será mejor. ¿Qué malo puede pasar? Que uno ponga en marcha esa
experiencia y no funciona. Bien, no es tan grave. Nadie murió, na-
die se perjudicó. La gente intentó hacerlo, no salió bien, lo hace en
otro modo y en esa cosa de acierto y error vamos progresando. Lo
que en todo caso siempre es muy bueno es que exista el intercambio
entre gente próxima, gente lejana, pero intercambio. Entonces ,allí
están las referencias en el intercambio. Ahí veo lo que hizo el otro,
lo que aportó el otro, lo que me puede servir, lo que tomo del otro y
lo modifico. Eso también es un diálogo, un gran diálogo entre gente
que está presente y gente que no está presente. Ese diálogo es abso-
lutamente creativo. Así que aún en las experiencias hacemos nuestras
propias producciones y nos comunicamos, nos comunicamos. Esta
parece ser la forma más adecuada.
Bien, no tenemos mucho más entre manos. En las manos no tene-
mos nada. Bien [risas].
Posiblemente haya algunos comentarios que nos interesen a to-
dos que se puede hacer sobre actividades que se están realizando,
sobre cosas que se planean hacer, sobre salas, salitas, salotas [risas],
y entonces debe haber gente acá que nos puede comentar así nos
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informamos. Se ha pensado en Europa que podemos poner en mar-
cha uno de estos complejos, salas, y esos objetos alrededor. Y bueno
y debe estar funcionando, creo. En la práctica o como idea, en algún
lado [risas]. Debe estar funcionando eso, así que si nos cuentan es-
taremos felices, ¿en qué estamos Loredana? ¿En qué cosa estamos?
Loredana: Bueno, estamos en varios temas. Ya hemos visto muchas
cosas: la principal obviamente es la búsqueda del terreno adecuado;
paralelamente está la cuestión de la construcción de la sala: la forma,
los materiales, los costos y elementos como el monolito, la fuente, los
otros elementos que se meterán en este terreno. Naturalmente lo pri-
mario es el terreno, porque si no los elementos no los podemos meter.
En cuanto a la búsqueda del terreno, la hemos concentrado en
sitios que no estén muy lejos de Roma o de otra ciudad de fácil
acceso, porque tratándose de una sala europea tenemos que facili-
tar la llegada desde otros países europeos, aeropuertos, etc.; lugares
que permitan un acceso bastante fácil y hemos encontrado muchos
lugares interesantes; las únicas dificultades que hemos tenido son
dificultades de tipo administrativo burocrático.
En este momento tenemos dos posibilidades que se están con-
cretando en estos días: de un terreno, de aproximadamente de una
hectárea que es poco para hacer inversiones de cosas tipo hotel y
agroturismos y por lo tanto es poco; éste deberíamos saber en estos
días si el propietario acepta nuestra propuesta definitiva ya sea de
precio que de tiempos; también tenemos otro terreno a unos 70 ki-
lómetros de Roma, un poco más lejos pero cerca de una salida de la
autopista; también éste es un sitio bonito, cerca de un pueblo al que
se podría llegar en tren; también estamos esperando una respues-
ta para la próxima semana. En ambos casos hay la posibilidad de
construir la sala, el espacio suficiente, los metros cúbicos suficientes
que es otra cosa, porque además del terreno también hay límites
de edificación; porque tienes 10 hectáreas pero puedes construir 10
metros cúbicos, en este caso no basta para hacer la sala; aquí tienes
dos hectáreas pero puedes construir mil metros cúbicos, o sea es una
combinación; así los dos terrenos que tenemos ahora tienen ambos
las características para construir el volumen que nos sirve para hacer
la sala y también la sala multiuso, la sala de apoyo.
Silo: En ese sentido Loredana, estamos bien porque se había
conversado que en este año en el 2005 íbamos a iniciar trabajos o
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incursiones en 5 puntos: uno en América del Sur, otro en América
del Norte, otro en Europa, otro en Asia y otro en Medio Oriente en
Alejandría. En América del Sur está terminado y han aparecido casi
simultáneamente otros puntos que no trabajan en toda la región,
sino que aparecen como salas en algunos países. Por ejemplo en Chi-
le están muy avanzados estos trabajos, funciona ya su sala multiuso y
la sala vacía está casi terminada, le faltan los pisos, algunos detalles,
las laderas, las puertas, la pintura si es que va a pintarse, probable-
mente adentro se pinte y hay algunos objetos ahí como monumentos
totalmente inútiles [risas]. Un monolito, una fuente, un portal por
donde se entra, claro siempre se entra por algún lado. Un portal
trabajado para poder pasar a otro espacio, para sentir otra situación.
En fin, hay especies de monumentos inútiles pero que resultan muy
inspiradores y con esto estamos bien. Esto está ya prácticamente ter-
minado en Chile que es una sala nacional, en Brasil están con la idea,
en cualquier momento empiezan a hacer sus construcciones, a conse-
guir su terreno. Y cosas parecidas están pasando por ejemplo en In-
dia donde estaban a punto de concretar un terreno muy lindo y que
tenía problema con los papeles, y la gente nuestra que es prudente y
sabe de estas cosas allá en India, tenían los recursos para conseguirlo
dijeron: ¡ummm!... mejor buscamos otro porque aquí los papeles es-
tán raros..., el dueño no es tan dueño... y entonces vamos a meternos
en una cosa que no va a poder progresar. En esa situación estamos.
Aparecen salitas pequeñas en el norte de India. Rápidamente con sus
cañas de bambú hacen sus salitas y ponen un monolito, fantástico,
en madera, lleno de colores y allí hacen sus reuniones. En el norte de
India una cosa muy especial, en cuanto a la sala que se piensa debe
andar por los alrededores de Bombay y están en condiciones de em-
pezarla cuando tengan un terreno seguro, seguro. Así que está avan-
zada la cosa, lo que falta es el terreno. Así que en cualquier momento
se concreta y estamos todavía dentro de este año 2005, año en el que
pensábamos empezar las operaciones en esos 5 puntos.
Aparecen nuevos puntos y nuevas salitas chicas y aparecen salas
por país, por ejemplo. Se ha revitalizado una sala que hay en Argen-
tina en un lugar que se llama Chaco y que se construyó hace más de
30 años, y en esta suerte de salita se hicieron muchos experimentos.
Se la construyó de un modo, se la trabajó de otra manera con el
tiempo, se agregaron muros, se quitaron los muros, pero durante 30
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años estuvo dando vuelta y no se concretó como sala. Ahora sí, llegó
su momento, bajó de la estratósfera. Bien, hay que ver la de experi-
mentos que había allí. Era una especie de cúpula con un cuadrado
con muros sólidos y se hicieron los portales que se separaban de los
muros, adentro estaba esta semiesfera, pero también el piso era se-
miesférico y había una especie de piso enrejado y entonces la gente
tenía la cúpula arriba y también abajo. Pero claro cuando caminaban
sobre esa reja muchos... (pone cara de miedo) [risas]. Entonces, se
sacó la reja y se lo rellenó de nuevo, se lo dejó plano, se lo encementó.
Afuera se pensó aprovechar esos muros que se separaban para hacer
pequeñas construcciones ampliando hacia los costados. Quedó pési-
mo, ¡un desastre! Entonces, se tiraron abajo esas construcciones, en
fin se trabajó mucho ahí, se experimentó. La cosa interesante es que
ahora, finalmente, quedó bien. Está dentro de un estilo común que
ya se entiende que va a ser diferente en todos los países, pero que se
entiende hacia dónde va, donde hay una cosa vacía donde uno puede
sentarse sin que lo molesten, donde hay algunas referencias de mo-
numentos inútiles y no mucho más, pero eso ya está en marcha. Hoy
se busca en Alejandría, entre El Cairo y Alejandría, se busca un lugar
donde se pueda hacer esto. Hay mucho movimiento de gente hacia
ese lugar. Todavía no se concreta nada de todo esto, pero hay mucho
movimiento de gente, pero si está la intención algo va a salir, así es...
En el principio no había nada... [risas] pero había una intención, que
se convirtió en imagen y en una construcción. Así van funcionando
las cosas. En América del Norte aún no lo tienen resuelto el lugar,
pero va a ir seguramente. Pero vamos a ver si dentro de este año 2005
se concretan lugares. En Europa un lugar, el monolito, un palo allí
[risas] y en India ahí está, sí, también se va a concretar. Así que no
estamos tan mal, es todo vaporoso, dentro del estilo. En esto estamos.
Mientras tanto la gente se reúne en las pequeñas salitas de barrio
con los amigos, pero a la hora de hacer construcciones, cosas pesa-
das, lleva su tiempo. Para allá vamos. Y si no sale... tampoco pasa
nada. Nada grave puede pasar, entonces nos movemos con mucha
libertad para que las cosas salgan o no salgan. Y no hay ninguna
tragedia.
Muy bien, ya tenemos la información de lo que tenemos acá, así
que si quieren hacemos una interrupción y hablamos de lo que hay
que hablar.
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mismo, se hace consciente y si alguno me pregunta qué cosa es eso
yo me voy [risas], por lo tanto no he dado nunca este material, ¿qué
hago, qué se debe hacer?
Silo: No lo des [risas]. Claro, si uno hace algo por uno mismo,
por los demás, con los materiales, tiene que sentirlo, tiene que creer-
lo, ¿cómo vas a darlo si no? Lo que no sientas, no lo transmitas,
transmite solo lo que sientes, lo que te suena internamente verdade-
ro, pero no desde el punto de vista de la verdad, sino desde el punto
de vista de la experiencia interna. Así, eso es lo que vale.
Pregunta: Así que a la pregunta de qué significa eso en particular
me dices que yo tengo que experimentarlo. ¿Eso me estás contestan-
do?
Silo: Sí, sin duda, no hagas lo que no sientes eso es lo peor que
puede pasar en estas cosas. El tener una gran contradicción interna
te cierra puertas, así que no hagas lo que no sientes en estas cosas. En
otras cosas no sé, lo que le dices al jefe en la oficina, le dices muchas
cosas que no sientes, en lo cotidiano uno dice muchas cosas que no
siente, pero en estas cosas no hagas lo que no sientes. Ese sería un
pecado. No es un pecado no sentir ciertas cosas, el pecado está en
falsificar lo que no sientes.
Pregunta: Mario, nosotros estamos trabajando con algunos de
los míos, no como Mensaje sino en forma paralela sobre un tema
que hemos llamado autocuración. La imagen era de poder hacer una
ceremonia en la que se ayude a las personas a caer en cuenta de la
enfermedad o potencial enfermedad al interno de tu cuerpo.
Silo: ¿Al interno del cuerpo, no la enfermedad corporal y eso?
Pregunta: Sí, pero partiendo del presupuesto de que mucho es
mental, que la energía se bloquea o no pasa en los puntos donde
hay o puede haber una enfermedad, yo creo que está la imagen que
una persona es pasiva frente a su enfermedad. Entonces, sería una
ceremonia a hacer también, visto que quizás todos tienen problemas
con el cuerpo, una ceremonia que ayude a tomar conciencia que tú
puedes intervenir con tu enfermedad, es decir, te conviertes en activo
y no pasivo y ver cómo hacer para reconciliarte con tu enfermedad.
¿Yo me preguntaba si esta puede ser una ceremonia hecha con la
Comunidad de El Mensaje o no?
Silo: ¿Si se puede hacer como una cosa de El Mensaje?, si tú si-
gues presionando seguro que puede salir esa ceremonia. Sí, porque
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es muy buena la experiencia que podría haber y después la gente
deberá entender que numerosas enfermedades no son somatizacio-
nes, que hay disfunciones corporales, que hay microbios, bacterias
que no tienen que ver con cosas mentales, pero la posición mental
frente a la enfermedad eso sí podemos tratarlo. Entonces, si estamos
hablando de curaciones, de la curación del sufrimiento, de reconci-
liación con todos los problemas, me parece que es posible llegar a
eso, una suerte de experiencia, de ceremonia.
Comentario: Yo me ocupo de mi enfermedad e intervengo so-
lamente, en cambio, haciéndola a nivel de ceremonia. Habría que
inventar bien como resaltar este hecho de reconciliación, de acepta-
ción y de agradecimiento.
Silo: Sí, eso es muy bueno. Otra cosa de la que tomamos nota. Me
parece que se puede hacer.
Comentario: Sí, con la autocuración hemos tenido resultados
muy interesantes.
Silo: Cuenta, cuenta...
Comentario: Hemos trabajado con una muchacha que forma par-
te de mi grupo, ella tenía una formación en el cerebro que no se
entendía si era tumoral o no. Los doctores estaban listos a intervenir
quirúrgicamente porque no sabían, no lograban definir qué cosa era
esta masa. Hemos trabajado desde que esta masa inició, aproxima-
damente hace un mes, el trabajo principal lo hacía ella obviamente
porque el mecanismo es así: Imaginarse entrar en el propio cuerpo
muy cómodos incluso con un buzo, con una mochila llena de he-
rramientas. Achicarse, entrar, llegar al punto enfermo e intervenir
según lo que uno ve. Por ejemplo ves una masa con hilos, toma las
tijeras y cortas los hilos. Tomas la masa, te la metes en una bolsa y te
la llevas, o la quemas con un lanzallamas, la cortas. Si ves una parte
roja, tomas una crema y la masajeas. Ella hizo este trabajo varias ve-
ces al día más o menos por 20 días. El día de la operación al cerebro,
le hicieron una TAC para centrar dónde estaba la pelotita de modo
de cortar y esta pelotita ya no estaba. Los doctores no entendían y
no entienden el por qué.
Silo: Nosotros tampoco [risas].
Comentario: Lo que es interesante no es que la pelotita ya no
está, sino que no está más hinchada ni roja. Es minúscula. No creo
que haya magia sino un conjunto de elementos. Tu voluntad, cuánto
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se demoró el cuerpo, es decir, ahí hubo un resultado. En otras cosas
más pequeñas otros resultados, pero creo que es interesante conver-
tirse en un participante activo, que no dejes tu cuerpo en manos de
otro. Si no tú delegas a otro el hecho de curarte.
Silo: Si se hiciera una ceremonia habría que tener en cuenta cómo
es que las imágenes pueden actuar sobre el propio cuerpo. Porque
bien sabemos que las imágenes son diferentes. Cada imagen corres-
ponde a un sentido. Hay sentidos externos como los cinco que co-
nocemos. Si tú pretendes con imágenes visuales actuar sobre tu in-
tracuerpo, no va a funcionar muy bien y si llegara a funcionar bien
es porque has movilizado otras imágenes a fuerza de meter la ima-
gen visual. Entonces, puedes haber producido fenómenos indirectos.
Pero bien podría suceder que comprendieras el funcionamiento de
los sentidos internos y de las imágenes internas que corresponden al
intracuerpo. Entonces, no es el caso de imaginar como en un libro
de anatomía y fisiología, imaginar visualmente el punto, sino cómo
puedes hacer para sentir, para tener registros cenestésicos, registros
internos del punto interno del cuerpo que te interesa. Podría ser que
movilizaras actividades internas del intracuerpo poniendo en marcha
imágenes adecuadas que no serán simplemente imágenes visuales.
Así que si se hiciera tal ceremonia, con las cosas que se dicen en la
ceremonia, deben crearse condiciones para que la otra persona pue-
da ir en sus registros internos a lo que a esa persona le sucede y es en
el armado de esa ceremonia, en lo que se dice, que se puede ayudar
a que vaya a su imagen. Porque en el ejemplo que me has puesto, a
mí me parece posible semejante cosa, pero no ha sido simplemente
por una imagen visual, más bien porque otras imágenes la han acom-
pañado. Cuando tú lo tomas en tus manos este tumor, esta enfer-
medad, esta cosa, cuando tú lo quemas lo haces desaparecer de un
modo indirecto estás haciendo representaciones internas. Está bien,
empíricamente el chamanismo funciona en base a eso. ¡Y funciona!
Algunos lo harán mejor, otros peor, pero funciona.
El tema es hacer las cosas lo mejor que se pueda. Qué palabras
usamos para inducir a esos registros por otros canales, por otras vías,
que no son las imágenes propias de los sentidos externos porque
estamos hablando del intracuerpo. Entonces, no va a moverse algo
adentro de tu cuerpo con las imágenes de los sentidos externos. Tie-
ne esa lógica psicológica, tienen que ser imágenes que correspondan
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a la posición de esa afección. ¿Es afuera, es adentro? ¿Cómo se siente
adentro? ¡Si hasta tenemos problemas con los sentidos externos para
representarlos! Para representar, para recordar por ejemplo, tene-
mos problemas con los sentidos externos. Por ejemplo, no es tan
fácil imaginar o recordar olores. Algunos resultan más fáciles que
otros. No es tan fácil recordar texturas. A lo mejor para algunos que
tienen facilidad en ciertas percepciones como un pintor, seguro que
recuerda imágenes visuales, escenas. Pero hay mucha gente que no
tiene imágenes visuales. Sí, es así: por lo menos el 10% de las perso-
nas no trabaja con imágenes visuales y sin embargo sabe dónde está
y donde está ubicado su cuerpo. El sabe dónde está. Lo sabe bien.
En las experiencias guiadas por ejemplo, cuando se le sugiere a
alguien ver un cierto paisaje o un cierto lugar, muchas veces la gente
te dice: no puedo imaginar ese paisaje pero sí puedo sentirlo y saber
en qué posición está mi cuerpo, si estoy subiendo una montaña no
es que me imagine unos ciervitos a la Walt Disney pero yo sí siento
cómo voy subiendo, siento mi cuerpo, siento la posición de mi cuer-
po. Trabaja con otras imágenes que no son visuales. Mucha gente
hace eso. Incluso tienen sueños sin imágenes visuales. Y experimen-
tan sus sueños como cualquiera.
Entonces, con los sentidos externos hay toda una cosa que uno
no la maneja muy bien con los sentidos externos, imagínate con los
sentidos internos, ¡mucho menos!
¿Puedes sentir el sexo en este momento?, ¿cómo lo sientes?,
¿como un calor, como un cosquilleo o como falta de todo eso, una
especie de ausencia? Cuando hablamos de los sentidos internos ha-
blo de esto porque es muy pintoresco, cómo se tiene el registro de
estos sentidos internos, de estas cosas que pasan en el cuerpo, ¿no
es cierto? Toda esta mecánica de reconciliarse con esa enfermedad,
bueno está bien, comprendemos eso, pero antes que nada ¿cómo
siento esto? ¿Cómo me lo puedo describir a mí mismo, si tuviera
que hablar, qué diría?, yo siento que estoy mal, que estoy afectado
pero ¿cómo lo describo a mí mismo? ¿Qué es?, ¿como una falta de
presión arterial?, ¿como hambre porque hace mucho que no como?
Es muy primaria mi descripción, no es una descripción muy pre-
cisa. Entonces, deberíamos, si es que estuviéramos haciendo esa ce-
remonia, deberíamos con las palabras, con las explicaciones, facilitar
que la gente pueda llegar a realizar este trabajo. Bueno, no tenemos
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esa ceremonia así que no te puedo decir cómo es. Pero debería hacer-
se eso, llegar al intracuerpo. Es otro trabajo mental, ¿cierto?
Pregunta: ¿Podrías decir algo sobre el amor y la compasión? En
El Mensaje se habla mucho del amor y la compasión. ¿Cómo sería la
actitud para llegar a ese estado de amor y compasión y para poderlo
transferir a los otros?
Silo: Me parece que mucha gente siente la compasión. Esa com-
pasión que siente siempre parte por una suerte de empatía con el
otro, ponerse en el lugar del otro. Si no me pongo en el lugar del
otro no puedo sentir al otro. No puedo tener ninguna compasión
si no siento al otro. Es verbal pero no es profundo, porque la com-
pasión es interna, tengo que sentir al otro por dentro. Yo puedo ser
compasivo si experimento lo que experimenta el otro, como explica
el Buda, cuando transmite compasión por determinados animales.
No estamos hablando de personas, estamos hablando de algo más
lejano. Al ver sus descripciones, cómo va sintiendo estos animales de
adentro es una cosa espectacular, es fantástico cómo logra esa empa-
tía con cosas tan lejanas para uno como un perro, un gato, un tigre.
Bueno, nosotros no pretendemos tanto como esas descripciones,
pero sí pretendemos acercarnos al otro. Si nos sentimos como él,
sentimos una cosa cálida con él, una cercanía con él que nos induce
a solucionar los problemas de él. La compasión lleva necesariamente
a buscar las salidas de los problemas del otro, exactamente como si
fueran problemas míos, por lo tanto si no lo siento al otro difícil-
mente puedo ejercitar mi compasión. Sin duda que puedo ejercitar
buenos deseos pero no logro sentir desde adentro.
Hablemos ahora del amor. Cómo puedo sentir el amor si es algo
que tiene que ponerse en marcha desde adentro. ¿Desde dónde se
siente el amor?, desde el corazón dicen algunos. Está bien, los egip-
cios lo sentían en el hígado [risas], eran los lugares donde se alojaba
el alma. Bueno según las culturas, se aloja el alma en distintas vísce-
ras [risas], por ejemplo hay algunas culturas donde el alma se aloja
en el bolsillo [risas]. Es una víscera muy especial.
Bueno, bromas aparte, efectivamente hay un registro interno.
Diciendo algo herético debemos conceder que el amor se experi-
menta un poco alucinatoriamente. ¡Querida mía, tus labios de rosa,
tus dientes de marfil...! Bueno, las descripciones que hacen los ena-
morados son descripciones de monstruos! [risas] ¿Cómo tus dientes
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de marfil y tus labios de rosa? [risas] Bueno, pero todos sabemos
lo que se está tratando de transmitir cuando se dicen estas cosas.
Son cosas que van hacia la expresión poética y que a través de las
palabras transmiten registros. Eso es lo que siento, amor, siento que
eres una rosa, una flor. Por supuesto si alguien es muy riguroso dirá:
¿una flor?, ¿y dónde están las raíces? [risas] Pero la transmisión de
registros puede ser perfecta. Con estas palabras que son metáforas, la
gente sabe muy bien lo que tiene que decir, pero lo adecuado es que
coincida con lo que experimenta.
Por eso digo que tiene elementos alucinatorios, porque quitas la
representación, lo inmediato, lo visual, lo auditivo y lo reemplazas
por representaciones que hacen alusión. Estamos hablando lógica-
mente del amor entre personas, pero el amor por todas la personas,
a medida que se amplía se pierde concentración. Sentir amor por una
persona, a veces, vaya y pase, a lo mejor una vez en la vida o dos o
diez, pero no todo el día, a todas las horas y en todos los momen-
tos. Sentir amor por diez personas al mismo tiempo es un poco más
complicado, pero es posible. Sentir amor por la humanidad..., bue-
no tal vez experimente un sentimiento muy abarcante, muy amplio,
muy interesante pero no sé si se puede hablar de amar, de sentir a
la humanidad. Cuando se siente amor se siente al otro. Cuando uno
siente amor por la humanidad, en realidad tiene un registro amplio
pero sobre todo inspirador. Ese sentimiento lo lleva a uno a distintas
cosas que no son estrictamente el amor. Así que uno experimenta el
amor por lo cercano, pero difícilmente lo experimenta por lo lejano
que es la humanidad. Más que nada uno lo experimenta por la pro-
pia tribu, por la familia, padre, madre, a lo mejor por la gente de la
localidad donde uno vive porque hay experiencias comunes, pero
gentes de otros países, de otros lugares, me es más difícil sentirlas y
ojalá los que lo dicen lo sientan porque si no lo sienten... y hablan de
esas cosas... ¡pecado! [risas].
Entonces, ese amor por la humanidad que sería tan importante
en este momento, ese amor por la humanidad no me parece que esté
tan difundido y que se pueda experimentar realmente, pero sí me
parece que se puede hacer un esfuerzo en esa dirección. Sentir en
esta dirección me parece que es un gran avance. Tratar de lograr esa
comunicación con lo que llamamos la humanidad me parece un gran
avance, pero dar por sentado que sentimos amor por la humanidad
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me parece que deberíamos revisarlo. Porque estas cosas que son tan
importantes y que al final terminan en una imagen del mundo, hay
que tratarlas con cierta delicadeza, no con eslóganes: ¡Yo amo la
humanidad! Bueno feliz de ti que logras eso, pero bueno, ¿dónde lo
sientes? ¿En el pie, en el corazón? ¿Que te da una respiración pro-
funda? ¿Modificas la realidad, la alucinas de algún modo? ¿Sientes
una poesía cuando hablas de la humanidad? Bueno, habría que hacer
un trabajito con el otro, sentir al otro y a los otros. Ese salto del otro
a los otros no está en nuestra cultura, está una frase, está un eslogan,
no está como registro. Yo puedo experimentar el amor por el otro.
Pero ¿cómo hago para experimentar el amor por los otros? Yo no
daría por sentado y por cerrado este negocio; está claro, sentimos
amor por la humanidad [risas]. Así no avanzamos. Yo tengo en claro
que siento amor por otro y yo deseo profundamente sentir amor por
los otros, yo trabajo internamente para expandir mi amor y para
saber cómo hacer y cómo va mi trabajo; tengo experiencias, tengo
registros distintos, veo cómo avanzo y yo aspiro algún día a registrar
ese amor por la humanidad, pero yo no lo registro y no miento ni
me miento y aspiro a ese amor por la humanidad y si yo estoy en
esa dirección, entonces tendré que reconocer que estoy amando a
la humanidad que está en el pasado y que está también en el futuro.
Es una humanidad que no veo, es una humanidad que vendrá, que
vendrá. Podré hacer eso si empiezo a expandir mis sentimientos ha-
cia los otros que están porque los veo que están presentes. Imagínate
llegar a la historia de la humanidad, no hablo de datos históricos,
hablo de la humanidad hoy presente que es la continuación de una
humanidad que ha trabajado desde hace miles de años, cientos de
miles de años. ¿Cómo puedo experimentar amor por esa humani-
dad? Es un proceso, siento amor por el proceso humano, algo que va
cambiando, y se va transformando, no como una piedra, como algo
estático, algo que tiene futuro, algo que me hace apartar todas las
piedras del camino.
(Los ojos del Negro se ponen brillantes y su emoción llega como
una onda a toda la sala).
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refiere a los otros. Así como se experimenta el odio, lo opuesto a
la reconciliación, a la bondad. El odio te lleva a una tensión tal que
exige una catarsis, una tensión inaguantable, en donde no soportas
al otro, donde quieres hacer desaparecer al otro. En la bondad se
amplía el otro y en él te reconoces y eso te reconcilia. Y ese es un
registro unitivo. El otro caso es un registro de disolución, de desin-
tegración. Y cuando eso pasa, lo recuerdas como algo desintegrador,
como algo malo que te pasó. Y cuando sucede lo otro, cuando re-
cuerdas un acto de bondad que has producido, lo traes a la memoria
y te sirve hoy. Eso es lo que tú necesitas recordar, lo bueno que has
hecho y eso es lo que te invita a hacer esas buenas cosas en el futuro.
Si hubiera alma, esa alma trabajaría con fuerzas, con fuerzas que van
produciendo una cierta unidad o fuerzas que se contraponen que se
oponen entre sí. ¿Para qué habría de continuar esa alma, para sen-
tir siempre ese sufrimiento, esa oposición? ¡Mejor que desaparezca!
[risas]. Si esa alma existiera quisiéramos que esa alma fuera unitiva,
que tuviera un centro hacia lo cual todo converge y todo se armoniza
en ese centro. Quisiéramos que eso sí fuera creciendo. Aspiraríamos
a un alma en crecimiento y no a un alma estática fija como una fo-
tografía, viviendo en una determinada habitación, dentro un salón.
Sería un alma que se amplía.
En el Medioevo hablaron del alma del mundo. Un alma más allá
de lo individual, de lo personal, pero que permitía que las cosas
funcionaran. En los animales y en la personas. En esa época se creía
que existía un alma en las personas y en los animales. Era lo que
animaba a los animales. Era ese principio que le daba movimiento.
Y de esa alma entendieron que en algún momento se producía un
nuevo principio que ya no era simplemente el alma. Se parecía más
a un soplo, a un espíritu, algo que se sentía adentro en el corazón en
los pulmones, era algo como respiratorio un pneuma, como los neu-
máticos [risas] que tienen aire adentro. Así se sentía en esa época el
espíritu, como un principio distinto al alma y ese espíritu no estaba
existiendo siempre, se creaba, se iba generando por lo que hacías.
Porque tú estabas en este mundo con tu cuerpo y hacías cosas con
tu cuerpo, no solo subsistías, no solo comías cosas, cumplías con tus
necesidades, sino que tenías aspiraciones, tenías tendencias al futuro
a ver qué tipo de cosas ibas a lograr y lo hacías con personas en un
mundo de personas. Te relacionabas con las personas en un modo
112
unitivo o de un modo contradictorio. Y cuando te relacionabas con
las personas contradictoriamente también creabas contradicción en
ti mismo, entonces no podías volar hacia el espíritu, no podías cons-
truirlo, te faltaba unidad. Y para obtener esta unidad necesitabas de
actos de bondad. Esto creían los antiguos.
Pregunta: ¿Y qué creemos nosotros ahora?
Silo: Nosotros nunca sabemos bien cómo son las cosas, entonces
nos esforzamos por entenderlas. Porque todo va cambiando muy rá-
pido. La pregunta debería ser qué vamos a creer mañana y en qué
vamos a creer pasado mañana, porque lo que estamos creyendo hoy
no es ninguna garantía para el futuro. Y las cosas que hoy se creen o
no se creen cambian, van a cambiar muy rápido. Mucha gente empe-
zará a creer cosas que hoy no cree, que no se imagina. Mucha gente
que cree que el mundo es de un modo determinado verá muy pronto
cómo lo que cree cambia. Por eso lo que nosotros creemos hoy está
bien, pero sobre todo en qué vía vamos, en qué dirección vamos,
qué iremos a creer. Es nuestra dirección mental lo que juega en estas
cosas. Iremos dando unidad a nuestra mente, a nuestras acciones, o
iremos disolviendo esa unidad, aumentaremos nuestra carga de con-
tradicciones o pondremos todo nuestro esfuerzo para direccionar
hacia la vida. Eso es lo que puedo comentar según me parece. Sobre
el amor, el amor a las personas, el amor a la humanidad, sobre la
bondad, sobre lo que está en movimiento, sea a ese que veo o sea a
todos los que veo pero que ni siquiera están acá, sino que están en
un largo proceso hacia el futuro.
Bueno estamos bien. Si el amor se siente, ¡mejor! y si se siente el
amor por la humanidad, aunque sea un débil afecto estamos en cami-
no [risas], un mínimo afecto por la humanidad, ¡cuánto se necesita
esto! Pero en una persona, en otra y en otra y en todas las personas,
un mínimo de afecto por la humanidad, parece que no estuviera eso
hoy. Sin embargo, la historia es larga, o sea que empezará a surgir
el afecto por los demás. No importa las cosas que pasen, el tema es
cómo podemos apartar las piedras que hay en ese camino. ¡Eso!
Pregunta: Mario, el aforismo que cada tanto he leído en algún
material que ha circulado: Quien muere antes de morir no morirá
jamás. He leído siempre esa frase a modo mío con mi interpretación.
Hablando con otros he descubierto que hay otras interpretaciones,
entonces cuando hablabas tú, ¿a qué cosa te referías exactamente?
113
Silo: Bien, nos referíamos a una ceremonia muy antigua que no-
sotros hacíamos. Era una ceremonia y una experiencia, más que un
aforismo. No era un aforismo, era una experiencia. Se trabajaba
prácticamente con esa frase: Quien muere antes de morir no morirá
jamás. Entonces, en esa ceremonia iban ocurriendo distintas expe-
riencias, era un proceso y finalmente uno se colocaba en un ámbito
mental en el que trataba de representar y de sentir su propia muerte.
Claro, le costaba un trabajo enorme [risas] y no podía, entonces se
apoyaba en imágenes visuales, en escenografías, era casi una obra de
teatro y terminaba con esa frase: «¡Quien muere antes de morir no
morirá jamás!” Como si hubiera logrado una experiencia que pudie-
ra tener a futuro. Como si hubiera logrado una experiencia que lo
llevase hacia el futuro. Esto quería decir, a eso se refería, a un con-
junto de experiencias, a una ceremonia complicada llena de alegorías
y de caminos por donde se circulaba. Era también una suerte de
experiencia guiada, se parecía más a una experiencia guiada que a un
aforismo. ¡Eso es lo que se quería decir y se hacía! Esas ceremonias,
claro, eran unas ceremonias muy extraordinarias que no las hacemos
hoy porque los tiempos han cambiado, la gente se ha vuelto más
seria [risas], ya no son niños, no hacen esas cosas, la gente grande no
se muere, entonces no tienen que preocuparse por no morir jamás.
Así que eso ocurría en esa época. Y los que pudieron morir antes de
morir, aquellos niños, no morirán jamás.
Pregunta: ¿Y nosotros, los que no hicimos esa ceremonia... tene-
mos problemas? [risas]
Pregunta: Es difícil sentir eso [risas].
Silo: Bien, ¡qué carita!, estamos bien [risas]. Bien, muchas gracias,
estaremos en contacto me imagino, tal vez. Porque la distancia y eso
ya no existe hoy. La única preocupante es la distancia mental, no la
distancia espacial, ni siquiera es preocupante la distancia temporal,
pero la distancia mental, la distancia que nos separa, esa es la preo-
cupante.
Pregunta: ¿Quería preguntar sobre quién soy y a dónde voy? [ri-
sas]
Silo: Eso es un problema [risas]. Todo el Camino es un problema.
Son pocas palabras, ¡menos mal que son pocas! [risas]. ¿Quién soy y
adónde voy? En cuanto tratas de entender quién eres, cuando tratas
de pensar quién soy, empiezas a hacer, sin darte cuenta, un análisis,
114
una división, mentalmente vas dividiendo. Yo no soy el de ayer, sin
embargo hay algo que se conserva en mí desde que era niño. Pero yo
no soy ya ese niño. ¿Qué es lo que se conserva en mí desde que era
niño que me permite decir que soy el mismo? Sin embargo no soy
el mismo, hay una alucinación permanente [risas], hay algo que me
permite decir; sí, sí, soy el mismo pero no soy el mismo. Bueno pon-
gámonos de acuerdo [risas]. Hay algo que no cambia, y ¿qué no cam-
bia?, hasta la ropa cambia, la ropa de antes me queda chica, en poco
tiempo más me va a quedar grande [risas]. Bueno ¿qué permanece
entonces? El nombre permanece, algo externo, un documento de
identidad [risas]. ¿Qué más?, ¿qué es lo que me da identidad? Quién
soy yo, ¿el nombre soy yo? No, el nombre no. ¿Mis experiencias
me dan identidad? O yo me recuerdo de un modo muy distinto en
un momento y en un modo muy distinto en otro momento. Resulta
que ni siquiera mi memoria me da permanencia, mis proyectos han
cambiado, es decir, mi imaginación de cosas a futuro ha cambiado.
Entonces, ¿quién soy yo? Tal vez yo sea simplemente una ilusión.
Yo en cuanto yo, tal vez no exista, tal vez sea una sumatoria de cosas,
que me producen el registro del yo, un yo que no cambia, como si
fuera una unidad. Pero si en cambio empiezo a descubrir que ese yo
es cambiante, y determino también que si este yo cambia, no tiene
permanencia, es ilusorio, es una sumatoria de cosas, es memoria, es
imagen, es recuerdo, es proyecto, pero no es una cosa. Pero yo creí
hasta ahora que mi yo es permanente. Y cuando digo yo soy el cen-
tro del mundo [risas], y lo digo yo. Ese es el registro de lo universal
en mí. Bueno, ¡no es así! [risas]. Pero claro, no mortifiquemos a la
gente, ¿para qué habríamos de mortificar a la gente? Porque si ese
yo es ilusorio todas las cosas que creo... bueno, también son un poco
ilusorias y todas las cosas por las que sufro también son un poco
ilusorias. Pero no mortifiquemos a la gente porque si lo que creo,
lo que pienso y lo que siento es ilusorio y si mis sufrimientos son
también ilusorios, esto que estamos diciendo no ayuda a la gente.
Entonces, cuando me preguntas por eso yo le escapo a esa pregunta
[risas], porque crea muchos problemas, pero de todos modos un pe-
queño trabajo por preguntarme a mí mismo quién soy yo, me hace
reflexionar por cosas que no son tan permanentes, tan seguras, tan
inconmovibles y me hace pensar sobre el sentido, pero sin mortifi-
carse, suave, suave.
115
¿De dónde vengo?, es una revisión. ¿A dónde voy?, y no lo sé, no
lo tengo tan claro, sería interesante ir aclarando este camino como
si en esa reflexión se fuera poco a poco perfilando un futuro. Pero
sin mortificarme, si no, crea muchos problemas esa reflexión llevada
a la profundidad. Vamos despacio y entonces este camino es un ca-
mino para ir despacio, no para meterse en profundidades en donde
termino descubriendo que el yo desaparece, que mis aspiraciones es-
tán movidas por cosas efímeras, que mi sufrimiento se basa en cosas
efímeras, que lo que quiero lograr y lo que temo perder, sufro por
imaginación, sufro por el recuerdo, sufro por las impresiones de un
yo que es móvil. ¡No vale la pena sufrir así! [risas], no vale la pena
tener un yo. Más vale que tengamos un nosotros [risas] y que se fa-
ciliten las cosas en la gente en nosotros y no yo metido dentro de mí
mismo. Solo yo en una isla mental, donde todo lo que pienso, lo que
siento, lo que me pasa es ilusorio y sufriente. No es negocio. En fin,
pero así está bien considerar suavemente quién soy yo a dónde voy.
Eso es lo que te puedo decir.
...ya veremos cuál imagen. Y por otro lado, son muy elásticas,
porque enfatizamos mucho en el modo de dar El Mensaje, es abierto
en sus materiales y es abierto en su organización.
Quien quiere trabajar en El Mensaje puede hacerlo de un modo
muy abierto. Si tomamos los textos que hay en ese librito pequeño,
117
de que se formen esas comisiones, para que se monte la sala en Asia
habrá unos 4, 5, 10 asiáticos que se ocupan de eso: buscar lugares,
financiar el proyecto, en fin, toda esa cosa, hay unos pocos que las
ponen en marcha y hay unos muchos que los apoyan. Porque como
ustedes bien saben, semejantes proyectos requieren del apoyo de mu-
cha gente. Y así trabajan. Y si no se puede, no se puede, y no nos va a
hacer ningún lío. Si no se puede construir una sala en Medio Oriente,
pues no se puede. Y así con todo. Pero por el momento vamos. Y no
nos hacemos mayor problema de que esas cosas funcionen o no, noso-
tros seguimos adelante. El Mensaje va, la gente lo va desarrollando, y
habrá comisiones para que empujen el caso puntual de la creación de
las salas en las regiones. Pero resulta que además de una sala regional,
puede haber una sala nacional, hoy por hoy todavía existen los países
y... salas nacionales. Bueno, ¿que haya salas nacionales a quién corres-
pondería? Habrá una comisión, un grupo de gente que empuja que
funcione esa sala nacional y que se ocupa de eso.
Otras salas que nosotros conocemos, son las salitas, un diminuti-
vo de sala. Esas salitas, empiezan a funcionar cuando hay necesidad
de ellas. Cuando realmente me encuentro con un par de amigos o
gente que quiere darle continuidad al trabajo en El Mensaje, y dice
“bueno, y ¿dónde nos reunimos?”, o nos conseguimos un lugar pres-
tado, o nos regalan un lugar [risas], o alquilamos un lugar y le damos
una cierta continuidad al trabajo en ese punto, empieza a trabajar
como una salita que concentra gente y que irradia a otros nuevas
actividades. La salita. No tiene ninguna formalidad, no sé si tiene
cartel o no tiene cartel, letrero o no, si se anuncia por los medios o
no, si tiene alguna página web también que acompaña al trabajo de
esa salita; menciono esto porque conozco casos de salitas que han
sacado su paginita y entonces tienen contacto no sólo con la gente
de ese barrio, de esa zona, sino que entran en ese espacio virtual
donde se comunican incluso la gente de esa salita con gente de otros
países, entonces el espacio de la salita no queda limitado al espacio
geográfico, al espacio territorial de la sala de barrio, o de una sala
que funcione en un edificio con muchos departamentos limitado a
ese ámbito, sino que conecta en el espacio virtual de las páginas web
con otros. Esas páginas tienden a ser de intercambio. Les digo esto
porque, por ejemplo, hay para El Mensaje una web que lo único que
hace es presentar materiales y no hace intercambio. Es diferente a
118
lo que pasa con esas salitas que busca el intercambio, expone ma-
teriales, los materiales que le gusta, los que le parece bien y además
busca el intercambio, “si a usted le interesa escriba acá, arroba no
sé cuánto”, bueno, como fuere, tienen buzones electrónicos si no
tienen web, donde tratan de hacer circular la idea y piden a la gente
que se comunique con ellos, bueno. En el caso de [Link], por ejem-
plo, no hay intercambio, es nada más que una vidriera, como en los
comercios, y bueno ahí hay una ropa y ahí hay zapatos, ahí hay som-
breros...; ahí hay en esa vidriera y la gente ve eso, se entera de qué
hay. La gente verá si lo compra o no, pero no hacemos intercambio
ahí en [Link], simplemente exponemos. Diferente a como pueden
funcionar otras salitas u otras salas, con sus formas de intercambio,
más que con vidrieras. Porque presentar y que la gente se entere, lo
remitimos a [Link] y podemos presentar materiales que vamos pro-
duciendo, además, pero que conecten con nosotros... es interesante.
Y no tenemos más organización. Tenemos salitas que están fun-
cionando, tenemos salas regionales que están funcionando, tenemos
salas nacionales que están funcionando, en algunos pocos casos, y
¿dónde necesitamos unir fuerzas y demás?, con el tema de las salas
nacionales y regionales con una comisión. ¿Y qué otra organización
necesitamos? Ninguna. No parece que necesitáramos ninguna por
el momento. Tomemos el caso de las salas nacionales y regionales.
Para poner en marcha semejantes salas, necesitamos figuras jurídicas
de cara a las relaciones con el sistema. Necesitamos que haya unas
relaciones económicas que no sean problemáticas: por ejemplo las
Fundaciones. ¿Y es que para poner en marcha una sala regional y
nacional necesitamos una fundación? Y, es deseable. Si va a haber
fondos en juego, no es cuestión que los fondos sean personales o
estén a nombre de personas, sino de conjuntos, como ocurre con las
fundaciones y es interesante porque existen relaciones con los esta-
dos; no es que nos gusten mucho los estados, pero el hecho de que
haya una suerte de arqueo económico todos los años, de que haya
que rendir cuentas de lo que entra y lo que sale..., es interesante para
nosotros, nos evita problemas. Entonces, esa fundación requiere una
cierta organización, y es la gente que trabaja en esas cosas la que
tiene que formar esa Fundación. En cada país y en cada región, la
gente que está en eso verá cómo lo hace, pero desde luego que es
recomendable que haya cuestiones supra-personales, no personales,
119
no a nombre de personas. Cuestión de que alguien parta y aparezca
un sobrino que hereda esa sala [risas], son cosas monstruosas pero
que podrían ocurrir [risas], ¡ahh!, pero que podrían ocurrir cosas
raras, un lío de sucesiones de familia... ¡Pero qué es esto! Pongo un
ejemplo de cosas extraordinarias.
Eso está pasando con esa cosa, ¿han oído hablar de Punta de Va-
cas, de un monolito, de una sala que se va a construir y demás? Ahí
está, ahí estamos esperando al juez, que esperemos llegue fuera de
las próximas nevadas, arruinaron todo con eso... Bueno, bueno, muy
bien, cuando todo esté en orden los papeles que tienen que pasar a
nombre de una persona, ese señor tiene que pasar todo eso a nombre
de Pangea, no puede quedar a nombre personal, porque va a pasar
eso de la familia. Este es un caso que está claro ahora y que es inme-
diato. Porque eso empezó formándose hace mucho tiempo y en un
terreno no nuestro, sino en un terreno que había que conseguir con
derecho veinteñal y es un modo en que esos terrenos pasan de la pro-
piedad estatal a la propiedad privada, es lo que se llama en América
del Sur un título supletorio, un título que suple a un título perfecto
de propiedad, entonces para que sea de alguien, es del que estuvo
veinte años en ese lugar, por ejemplo, que es este señor que puede
probar que desde hace 20 años está yendo y viniendo a ese lugar
y haciendo cosas y poniendo alambrados y haciendo forestación y
todo aquello... Entonces, se presenta ante el señor juez y dice “señor
juez, han pasado 20 años y yo estoy acá esperando que esto pase a
mis manos porque si no cuando yo termine de hacer cosas acá me
van a expropiar...” ¿Y cómo es? Entonces, hace todo ese trámite y el
señor juez tendrá que ir a ver qué hay, qué no hay, cómo funciona y
dirá, tal vez, bueno el título supletorio es suyo, con ese título él en-
tonces, si es un título perfecto, él puede donarlo, él puede venderlo,
él puede alquilarlo, en este caso que estamos hablando, nos conviene
que lo done... ¿a quién, a otra persona?, quedamos en las mismas
[risas]. Lo dona a esa asociación, a esa Fundación que tiene ese ca-
rácter allá, que es la Fundación Pangea, que no funciona igual que la
Fundación Pangea de acá de España. Porque se pensó en un principio
hacer Fundaciones Pangea en los distintos continentes y que fuera
una organización internacional, pero resulta que si hay algún des-
orden en algún punto, arrastra a las otras. Entonces, decidimos que
funcionara en cada lugar de acuerdo a sus normas legales y arreglara
120
las cosas cortito, corto, corto, sin cosas internacionales, aunque el
nombre, aunque el nombre sea el mismo. Entonces, es Fundación
Pangea ¿en dónde?, en India, es Fundación Pangea en España, Fun-
dación Pangea en Argentina, en Chile, pero no, legalmente no está
enganchada una con la otra. Y nadie puede decir: “ah, no, no usen
el mismo nombre”. Y por qué no vamos a usar el mismo nombre, si
nos gusta, además [risas]. Pero no queda enganchado, no nos con-
viene de ninguna manera. Que se mueva en cada lugar con la gente
de cada lugar y que se mueva con base legal, base legal. Cuestión de
que cuando haya problemas con nosotros, ah bueno, sea problema
ideológico y no de otra naturaleza, sea porque no les gustamos, y no
de otra naturaleza. Y mucho menos que haya gente que esté en eso y
se pelee por motivaciones raras.
Así que ese es el caso de organización que necesitamos. Eso. Una
cosa legal cuando se trata de salas de ese tipo porque hay cuestio-
nes de presupuesto, hay cuestiones de propiedad, hay cuestiones de
construcciones, hay colaboración pero hay gastos, hay todo eso...
bueno, eso que se regule, necesitamos una organización de esas acti-
vidades. Y bien sabemos que esas actividades deben limitarse al país
en que se levanta esa estructuración o a la región en donde funcio-
na esa sala. Y con las salitas no necesitamos personería jurídica, ni
necesitamos fundaciones para abrir una salita en la esquina, porque
somos cuatro amigos que alquilamos un lugar y ya está, creo que no
necesitaremos tanto requisito. Y allí donde exijan requisitos, bueno,
cumpliremos los requisitos, pero para una salita no creo que sea tan-
ta la exigencia. “Ustedes no se pueden reunir a menos que tengan
una Fundación... ¡Uhhhhhh!” [risas] Todavía no ha llegado la cosa
a esos extremos, todavía no, llegará, llegará [risas]. Claro y vamos a
necesitar certificado de salud pública también [risas], no se pueden
reunir más de cuatro porque la contaminación del ambiente impide
que se reúna mucha gente, no como esta reunión excesiva donde
están pasando microbios de unos a otros y estamos polucionando el
ambiente [risas], ¡ah no, es intolerable! Pero eso será más adelante,
por ahora va fácil el asunto de las salitas, las salitas.
Así que se entiende es a todas luces razonable que haya esa orga-
nización mínima.
¿Y qué más? Bueno, y si la gente quiere hacer, concentrar fuer-
zas y eso..., la gente se pondrá de acuerdo, ¿con quién?, con la otra
121
gente. ¿Qué estamos diciendo? Estamos diciendo que hay grupos de
gente, lo que llamamos comunidades de El Mensaje, son grupos de
gente, que a veces tienen salita, a veces no, a veces con otros grupos
comparten la misma salita porque les resulta más fácil, porque al-
quilar esa piecita va más fácil para un grupo de allá y otro grupo de
acá, y así como compartimos el gasto de alquilar esa salita, también
compartimos los días, nos dividimos los días, yo voy con mis amigos
lunes, miércoles y viernes, tú vas martes jueves, sábados, y entonces
entre varios grupitos compartimos los gastos de la salita y nos re-
partimos los días. Y esa salita, trabajada de ese modo, es sumamente
interesante, porque siempre hay gente. Visto desde el barrio, visto
desde afuera, siempre hay gente ahí, y no es esa cosa que da una
tristeza profunda de que se abre nada más que los sábados a las 6 de
la tarde y se cierra a las 8, y siempre está cerrada.
En fin, compartir actividades, un grupo con otro grupo, en una
misma salita, pero en distintos días y horarios hace que siempre haya
actividad ahí, y que empiece a influir positivamente sobre la gente de
los alrededores. Sí nos interesa esa cosa de comunidades que coin-
ciden para compartir espacios. Facilita las cosas a todo el mundo, y
mejora la actividad en un punto. Bueno, no requiere mucha organi-
zación, pero esas comunidades que se agrupan porque trabajan con 5
o 6 personas, 10 personas, bueno, se ponen en contacto con otras, la
gente se va conociendo y si mucha gente quiere hacer una actividad
en conjunto, una celebración, una..., se pondrá en contacto y para
eso no se necesita mucha organización. Se pone en contacto y la
gente acude si le gusta y si no le gusta no acude.
Pero trabajando de ese modo ¡hay muchos peligros! ¿Qué peli-
gros? Bueno, es que podría la gente, alguna gente, tomar un texto
y ¡deformarlo! ¿Y cuál es el peligro de que haya gente que toma un
texto y lo deforme? Y bueno, que no le funcione. ¡Vaya! [risas]. No
le funciona, y no hay nada grave. Qué, ¿que van a decir cosas que se
oponen al espíritu...? Mira, deja a la gente tranquila que haga lo que
quiera con el espíritu [risas], porque si vamos a supervisar desde el
espíritu... [risas] ya bastante supervisión hay por ahí, ¡bastante! Bue-
no, pero no se va a entender la gente..., bueno, ya verá la gente si se
quiere entender o no, porque unos le dan un tono al asunto y otros
otro tono, y unos enfatizan en cierto material, otros en otro, otros
se pasan modificando totalmente porque no les gusta cómo están
122
dichas las cosas..., perfecto, y no habrá problema y apostamos más al
proceso en donde las cosas solas vayan sumando caudal en un gran
río, y no a los temas de que hay que ser ¡muy cuidadosos!, ¡tener
mucho cuidado!, con estas cosas no hay que tener mucho cuidado,
sino que la gente lo haga o no, por gusto, porque lo siente, porque le
sirve y porque les sirve a otros, y no más.
¿Cuándo queda fundada una Comunidad de El Mensaje? Nunca
queda fundada [risas], aparecen, desaparecen, van, vienen. Estamos
enfatizando mucho en la desorganización [risas]. Es que tenemos que
hacer un esfuerzo, es algo muy extraordinario. Porque muchos ami-
gos vienen de otro tipo de trabajo, como es lógico vienen de trabajos
donde hay pautas, calendarios, priorización de objetivos, prioriza-
ción de métodos de trabajo. Bueno, hemos conocido..., gente de El
Mensaje ha conocido, conocen trabajos que se hacen en otro ámbito,
en otros lugares que son altamente organizados. Entonces, para la
gente que conoce esos trabajos altamente organizados, les decimos
que en El Mensaje lo que se prioriza es el trabajo altamente desor-
ganizado [risas]. No, no es el mismo molde, no es el mismo modelo.
Pero entonces ¿cómo se va a lograr una difusión?, no va a ser una
difusión sistemática, dirigida, va a ser un fenómeno gaseoso, sin for-
ma definida. Pero entonces ¿ustedes están haciendo lo contrario de
lo que hacen...? Yo no lo pondría así, yo diría que estamos haciendo
un trabajo que compensa a otros trabajos. Que aquello que no se lo-
gra de un modo, se logra de otro. Que esa expansión casi territorial,
casi horizontal, acá se busca más bien una puesta de faros que den
referencia, una puesta de faros y la gente verá..., la gente verá si le
interesa ese faro o no le interesa, la gente que anda navegando por
los mares y por los océanos ve los faros, o no los ve..., y se ahoga, y
se hunde, y nosotros hacemos nuestra parte y todo bien.
¿Y qué más podemos hacer? No mucho más. La gente misma es
muy creativa, la gente va a ir haciendo cosas, y bueno, eso es lo que
puedo comentarles sobre este tema. Y no hay mucho más. ¿Y cuál es
la novedad? Y ninguna. Pero era bueno reunirse para verse las caras
y para hablar de esto y para enfatizar en la desorganización [risas],
porque no es esa cabeza, es otra cabeza, es la cabeza de los nuevos
tiempos, la desorganización [risas]. Es adonde va el sistema [risas].
Sí bueno, pero el sistema va al caos... nosotros también [risas]. No
tenemos nada que controlar. Lo que está pasando con el sistema es
123
que las fuerzas centrífugas son cada vez más intensas y esas fuerzas
centrífugas llevan en sí contradicciones de todo tipo, agresiones y
contradicciones y alteraciones y todo ese proceso que empezamos a
conocer en el mundo, que por cierto no es muy interesante, ¿y qué,
vamos a hacer lo mismo?, no, no vamos a hacer lo mismo. Nuestra
desorganización es de otro tipo y nuestro trabajo es en realidad muy
relacionante, y si se produce esa desintegración, no sólo a nivel po-
lítico, social, económico, se sigue produciendo esa desintegración
también a nivel interpersonal y a nivel personal y acá nadie está ga-
nando ni va a ganar con esto, pero ese proceso va, ese desastre va.
Nosotros no lo hemos creado, ni nos interesa que se cree, pero noso-
tros haremos nuestra parte, y nos adaptaremos a esa desorganización
con nuestra forma gaseosa, vaporosa, no estructurada, que se filtrará
por debajo de las puertas, llegará a todos lados.
Estas son las cosas que podemos conversar, porque en verdad no
hay mucho más. En verdad no hay mucho más. Así que más bien que
con lo estructurado, trabajamos con lo desestructurado; en lugar de
lo lleno trabajamos con lo vacío, en lugar de la ropa trabajamos con
las personas, en lugar de la exterioridad, simplemente formal, tra-
bajamos con la interioridad, y no oponemos una cosa a otra. Com-
plementamos, complementamos. Y nuestras salas serán vacías. Pero
cómo, ¿van a construir una cosa para que no haya nada? ¡Efecti-
vamente! Efectivamente, porque habrá algo más que nada, habrá
personas y esas personas lo que necesitan es un ambiente, un lugar
donde puedan hacer sus cosas, pero no necesitan ni cuadros, ni cosas
colgadas, ni... Necesitan, al revés, que puedan tomar contacto con
ellas mismas, es lo que en definitiva va a importar..., tomar contacto
con uno mismo. En distintas culturas, en distintas religiones, la gente
ha puesto lugares, como referencias, lugares donde puedan acudir,
donde puedan tener sus experiencias y demás, con sus formas cultu-
rales distintas. Los budistas, por ejemplo, inauguraron hace mucho
tiempo unas formas sugerentes para ellos que fueron las stupas, una
especie de bóvedas, entonces llegan a las puertas de las stupas y no
pueden entrar, ¿por qué no pueden entrar?, porque las stupas no son
vacías, son llenas. Entonces..., es un lugar interesante de referencia,
pero no se puede entrar. Es casi lo opuesto, o lo complementario,
como quieran ustedes, de cómo vemos esos ambientes vacíos noso-
tros. Y luego están los templos de distintas religiones y demás. Sí,
124
pero hay algunos que no tienen imágenes... No hable así, no tienen
imágenes visuales, pero están llenos de imágenes kinestésicas, tienen
que apuntar en cierta dirección, eso son imágenes, ¿o no son imáge-
nes? Sí, son imágenes. Entonces, se reglamentan siempre las imáge-
nes, y otros tendrán que acompañar su dirección mental con ciertos
cánticos o con ciertos sonidos. Se direccionan las imágenes.
Entonces, de lo que estamos hablando es de una cosa más com-
plicada... o más sencilla. No necesitamos imágenes, salvo las que se
generan adentro de uno sin sugerencias externas. Haga usted lo que
quiera, baile, salte, cante, pero hágalo usted, desde adentro.
Y entonces ya estamos llegando a este momento de la conver-
sación donde todo es vacío, todo es nada. Pero, decía Torricelli, la
naturaleza tiene horror al vacío, así que se llena de cosas y se llena
de contenidos internos..., se llena de contenidos internos, el interno
que ya es hora de que empiece a manifestarse y a manifestarse en el
mundo y ésa es otra conversación.
Ha sido muy buen contacto, con este vientito..., pero poco es lo
que hay que, por lo menos desde nuestro punto de vista, poco es lo
que podemos agregar a esto. No lo sabemos, si no lo diríamos, si
hubiera algo que agregar. ¿Qué pasará a futuro? No lo sabemos. Sí
sabemos la dirección que toman algunos acontecimientos, eso lo sa-
bemos todos. Y hay direcciones un poco inconvenientes. Y tratamos
de formar una especie de centro de gravedad, pero adentro de las
personas, para que terminen llegando al medio.
Ese es El Mensaje, un Mensaje muy limitado. Lo que se ha escrito
sobre El Mensaje, ¿seguirán saliendo materiales? Esperemos que la
gente vaya haciendo salir materiales. Y en lo que a uno toca, ¿segui-
rán saliendo materiales? Dependerá de la presión que haga la gente,
funcionará por presión. Si tú me presionas y él me presiona, yo te
voy a responder con un material. Así será. Y no sé cómo será con el
resto de la gente. Uno puede responder por uno. ¿Cómo harás tú?,
no sé. Pero yo te puedo responder por mí mismo y responderemos
de acuerdo a las presiones. ¿Y por qué de acuerdo a las presiones?
Porque en esas presiones habrá cierta permanencia, cierta persisten-
cia, cierta insistencia, y si se está presionando así es porque alguna
necesidad hay..., alguna necesidad hay y entonces será adecuado, se
responde a algo con lo que la gente insiste y no a ocurrencias per-
sonales, porque se nos puede ocurrir cualquier cosa. Distinto a que
125
cuando en la gente hay esa búsqueda, ese interés. No vaya a ser que
esté ocurriendo a nivel mundial, a escala universal, que el ser huma-
no esté en una búsqueda, se esté presionando en gran escala, porque
si en el ser humano se está presionando, se está buscando, se está
esperando respuesta, y bueno, algo va a pasar. No con nosotros, digo
en general llevando estas cosas a otros campos. Ya se está notando en
la gente en distintas latitudes, en distinta manera, se encuentran con
nada en las manos, con atmósfera y para colmo polucionada [risas].
Se están encontrando con las manos vacías. La gente está..., no sé si
está bien o está mal, pero el hecho es que la gente está buscando en
otra dirección, diferente a lo que sucedía en otros siglos, en otras
décadas. Esto se está acelerando.
Muy bien, me voy a tomar un vasito de agua y vengo... Dime...
Pregunta: Si llenamos todo de cosas, entonces no habrá esa bús-
queda...
Negro: Nosotros no llenamos las cosas.
Pregunta: No, digo la gente, nosotros, los que las llenamos de
cosas...
Negro: Y... no las llenéis de cosas... ¿para qué haces eso? Esa bús-
queda está. Y yo no sé si la gente está buscando más cosas, está bus-
cado sus cosas..., está buscando de hacer sus cosas adentro porque
vienen de afuera y no escuchan esa cosa silenciosa adentro, sino que
son más que sugerencias, son estridencias, que vienen de los medios
de difusión, que vienen de la TV, que vienen del jefe de la oficina,
que vienen... cosas, qué hay que hacer, qué no hacer, qué no... ¡Oye!,
un poco de silencio, no mucho [risas], un poco de silencio. Nosotros
buenamente estamos tratando de hacer esto..., evidentemente. Si le
pueden contar a alguien..., que hace un poco de silencio para escu-
charse. En realidad pienso otra cosa, pienso que puede suceder algo
muy bueno..., puedo tomar un vaso con agua.
Pregunta: Creo que nos encontramos con mucha gente que tiene
temor al silencio, a escucharse a sí mismo, entonces, ¿qué sugiero a
este amigo?
Negro: A este amigo, que te acompañe a alguna reunión... y ahí
si le dicen ciertas cosas...: veamos si usted puede hacer un poco de
silencio, aflojar su mente, su corazón y su cuerpo..., aflojar su mente,
su corazón y su cuerpo y dejar que algo se manifieste en él. ¿Qué
se va a manifestar en él? Algo que está en él tapado, absolutamente
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tapado. Y él tiene miedo a que eso salga y eso es lo mejor que le va
a pasar. No va a entender cómo es esto, y bueno, muy bien, cómo es
esto lo mejor, ¿cosa será...?, pruebe, pruebe, nada malo va a pasar,
puede pasar lo mejor. Y no necesitamos muchas teorías, todo lo con-
trario, en realidad necesitamos barrer con las teorías. Entonces, es
buena una cierta pobreza del corazón. No repartimos una riqueza de
ideas, de..., es una cierta pobreza de corazón... que nos transforma.
Bien.
Comentario: No, ¿cómo bien? [risas]
Negro: No claro, acá me siento... [risas] 10 minutos ¡Necesita-
mos más cosas! [risas] ¡Consumismo es la palabra! [risas].
Pregunta: Te vamos a preguntar. ¿Qué es la pobreza de corazón?
Negro: Es algo en lo que no te regodeas de lo que tienes, sino de
lo que no tienes. Ya se empieza a teorizar sobre el tema, sin teorizar
Aurora, sin teorizar...
Pregunta: ¿Cómo puedes saber lo que no tienes?
Negro: Exacto, esa es muy buena pregunta. No lo puedes saber,
no lo puedes saber. Buscas y lo buscas por necesidad. No sabes lo que
no tienes, no sabes lo que tienes, pero sabes lo que necesitas, buscas
entre lo que necesitas. ¿Qué necesitas? Necesitas quietud, necesitas
¿qué?, ¿una cierta idea de felicidad?, ¿qué piensas de la felicidad?
Necesitas ¿qué? ¿De dónde vienes, adónde vas con tus cosas? Y no
sabes ni de dónde vienes ni adónde vas, pero ahí hay... unas pregun-
tas que estás haciendo..., de dónde vienes, adónde vas. No vamos
a mortificar a la gente, porque aunque pueda ser un camino inte-
resante, es una cierta crueldad hacer reflexionar a la gente sobre lo
ilusorio de las cosas. Es cierto, el yo personal se alimenta de ilusiones
y la primera ilusión es creer que el yo existe. Ya hace mucho tiempo
se explicó que el yo era una sumatoria de cosas, una suma, un poco
de memoria, un poco de imágenes, un poco de representación, un
poco de aspiraciones, todo eso era el yo. Cambia la memoria, cambia
el yo. Cambia el futuro que uno imagina, cambia el yo. Cambia la
percepción de las cosas, cambia el yo. Cambian los niveles de con-
ciencia, cambia el yo. ¿Dónde está el yo? Si desde que soy pequeño
hasta hoy, siempre soy yo y tengo la ilusión de ser yo porque puedo
hablar, “yo cuando tenía cinco años tal cosa... yo cuando tenía no-
venta años... yo...”, parece que el yo permaneciera, no obstante sus
modificaciones. Sí, hay algunas cosas que le dan permanencia, por
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ejemplo el documento de identidad le da permanencia a uno [risas],
cierta ropa le da..., aunque cambie con la moda, pero soy yo ¡qué
fotografía, cómo me vestía así, qué vergüenza! era yo. Hay algunas
referencias, porque hasta en el espejo yo cambio, cuando me miro
¡ah!, cómo... ¡no soy el mismo, pero soy yo! [risas]. Entonces, y sí, es
cierto, hay una especie de identidad, una falta de identidad de ese yo
que es tan móvil, que es tan variable. Y también es cierto que es una
fuente de sufrimiento el querer cosas, y cosas, y más cosas y agregar
cosas al yo. La ilusión del yo y la ilusión de querer cosas. Pero en
esto no enfatizamos, no enfatizamos porque es un tanto cruel ter-
minar pensando que ni el yo existe, ni existen esas cosas que usted
se imagina, y que lo que usted quiere alcanzar en realidad es más
sufrimiento que ganancia. Ni hablar de lo que usted perdió y que lo
hace sufrir porque ya no lo va a poder recuperar. No enfatizamos en
eso, aunque eso tenga una gran carga de verdad. Porque es bastante
cruel presentar eso sin dar una salida inmediata a eso. Cuando haces
eso para lograr un alto nivel de conciencia es algo tan lejano, que no
compensa esa disolución del yo. Así que no complicamos las cosas,
simplemente lo mencionamos. ¿Quién soy yo?, ¿de dónde vengo?,
¿a dónde voy? Pero, sin dramatizar demasiado en esto de la ilusión
del yo, de la ilusión de lo que quiero, de la ilusión de lo que perdí, de
la ilusión de que no voy a poder alcanzar... No enfatizamos mucho
en eso, nos tratamos más suavemente.
Vivimos en un mundo altamente problematizado, que si es para
encontrar problemas basta que camines medio metro y ya está. Así
que no problematicemos más, veamos cómo podemos sacarnos cosas
y escuchar un poco en profundidad y lograr ciertas experiencias que
nos dan inspiración, fuerza, empuje hacia adelante. No sé si es iluso-
rio o no es ilusorio, pero hay que ver cómo me reconforta, hay que
ver cómo me inspira y de esa inspiración pienso nuevas cosas. En eso
estamos enfatizando, El Mensaje enfatiza ahí, más que en el tema de
la ilusión de la existencia, la ilusión del yo, la ilusión del sentido. Tal
vez tenga una dosis de verdad muy grande todo eso, pero es bastante
cruel. ¿Qué damos a cambio? Demos una experiencia, demos una
inspiración en lugar de cortar posibilidades. Esto es ilusorio, lo otro
es ilusorio, lo de allá... ¡ahaaa! Eso comento.
Pregunta: En cuanto a las ceremonias, tenemos mucha influen-
cia oriental, pero se plantea una cosa muy individual. Y ahora con
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el lanzamiento de El Mensaje, se enfatiza mucho en las ceremonias
conjuntas.
Negro: Sí.
Pregunta: Entonces, la pregunta es, ¿qué es lo que hace que tenga
tanta fuerza la ceremonia conjunta? Porque uno se sienta debajo un
árbol y no pasa nada [risas].
Negro: Pero uno se sienta con unos cuantos amigos y si está bien
sincronizado, pasa de todo. Es así, es así, es así. Parece que hubiera
una comunicación más que corporal, parece que hubiera una comu-
nicación energética. No lo sabemos a ciencia cierta, pero hay una
comunicación energética que se refuerza entre las personas, si el ám-
bito es adecuado y las personas se sintonizan bien. Sí, eso es lo que
podemos observar, es cierto, se refuerza enormemente mi experien-
cia si estoy sintonizado con otras personas en un ámbito adecuado;
se refuerza enormemente la experiencia y lo comprobamos. Eso lo
podemos comprobar aunque no tengamos explicaciones teóricas;
por el lado del alma, del espíritu, de esas cosas que se configuran, de
esas cosas que crecen... entre varios vamos mejor. Sí, es así, trabaja-
mos entre varios, apostamos a la experiencia, a sintonizarnos, a ar-
monizarnos con otros. No somos tan disolventes como decíamos al
principio, vamos en vía de..., de un modo vaporoso, de un modo...,
cada uno a su modo, pero también nos vamos sintonizando y vamos
haciendo experiencias conjuntas y logramos un tono común. Y tal
vez sean diez personas, o tal vez cien, o tal vez millones. Y si en la ex-
periencia vemos que cuando nos juntamos varios y nos sintonizamos
bien, las cosas crecen, creemos que puede pasar algo muy grande a
nivel social cuando la gente empiece a sintonizarse. Pero no es como
para teorizar mucho.
“Bueno, y ustedes qué, siguen con el asunto ese..., qué a nivel social
con todas las desgracias que hay y todos los problemas y todo aque-
llo”... Mire, lo que piensa el Humanismo en materia social y demás,
eso pensamos nosotros, mire qué fácil. “¿Y qué hacen?” Lo que hace
el Humanismo, nos parece una maravilla. Y se jodió todo [risas], y se
jodieron las objeciones. Y bueno, y usted qué, usted piensa de otro
modo, perfecto, usted piensa de otro modo y yo voy para adelante.
Participamos de la doctrina social del Humanismo. ¿Cómo vemos
la sociedad?, ¿cómo vemos la acción en la sociedad?, participamos
de esa doctrina social. “Bueno, pero no estamos en el Humanismo”.
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Ah no importa, pero El Mensaje tiene que ver con esa doctrina so-
cial. “Sí bueno, pero, no es lo mismo”. No, no es lo mismo, anda con
esas otras cosas raras, que el Humanismo no anda ni tiene por qué
andar. El Humanismo no hace ceremonias. El Humanismo puede
meterse en una discusión política, en un desorden, en una... nosotros
estamos en esa cosa etérea, vaporosa, pero sí participamos de esa
visión del mundo en lo que hace a la sociedad.
Pregunta: Esa sintonía que hablas tiene que ver con el contacto...
Negro: En principio esa sintonía libera una cierta energía entre
las personas que están en contacto. Es como un tema más energético,
más energético. Seguramente podrá ir profundizándose, seguramen-
te podrá llegarse a cosas más..., para darle un nombre, más tras-
cendentales. Seguramente pasará del campo psicológico, del campo
psicológico personal a un campo más allá de lo psicológico, eso que
podemos llamar así, para darle un nombre, de lo trascendental. Pero,
lo primero será un contacto, que es como energético, entre las perso-
nas. Se puede registrar, se puede comprobar, se puede hacer.
Pregunta: En cuanto a lo de la desorganización, yo lo veo muy
difícil, porque por ejemplo se conoce a unas personas, organizas una
reunión... bueno, nada [risas].
Negro: Invitas a una reunión. Ya..., ¿de qué nivel? Dime, dime.
Invitas a una reunión...
Pregunta: ... bueno, si queréis formar parte de El Mensaje, de
llevarlo hacia adelante…
Negro: Espera un poquito, antes de eso, antes de eso. Te ves con
un grupo, te ves con un conjunto de gente y le dices. “Oye, hagamos
una reunión donde vamos a hacer experiencias a ver si se siente algo
interesante, a ver si nos inspiramos un poco en esta grisura”. Eso es
previo a formar parte de El Mensaje... Ahí, en ese, en ese. Hagamos
una conjunta, hagamos una experiencia. ¿Y tú de donde sacas esas
cosas? Y bueno, por acá tengo un librito que habla de estas cosas, a
eso le llamamos El Mensaje. Y no hay mucho más... y no hay mu-
cho más. Es una invitación un poco..., sí, sí, pero resulta que hay
invitaciones fantásticas llenas de cosas y que no pasa nada. Mejor
hagamos invitaciones a una pequeña cosa donde pasen fenómenos,
donde pasen experiencias.
Pero no es muy organizado, invitar a una reunión, para hacer una
experiencia común.
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Como dijo Manolo ayer cuando estaba explicando un poco como
maestro de ceremonias, qué era todo esto, porque seguramente lle-
gaba algún familiar o alguien que nunca había estado en estas cosas.
Y entonces, Manolo estaba explicando y diciendo: Bueno, pero la
gente se reúne, se reúne para un evento deportivo, y todos siguen el
acontecimiento del evento deportivo, otros se reúnen para un evento
musical o artístico y todos siguen el evento musical. Y nosotros nos
reunimos para hacer experiencias, para hacer ceremonias. Pero eso
es un escándalo, ¿cómo se van a reunir para hacer ceremonias? Cla-
ro, porque las ceremonias para nosotros son formas de compartir la
experiencia. ¿Qué es una ceremonia para nosotros? Es una experien-
cia compartida. Normalmente la gente habla de su experiencia, y ahí
queda todo en el buche, ahí, nada entra, nada sale. ¡Mi experiencia!
¡Mi! ¡Yo!, mi experiencia, mi. Bueno eso, eso. Y acá estamos hablan-
do de ¡La experiencia compartida! ¡Ah, la experiencia compartida!
¿Y qué es eso?, eso es una ceremonia, ¿y qué es una ceremonia?, es
la experiencia compartida y ahí estamos [risas].
Manolo explicó que nosotros nos reuníamos para poner en mar-
cha alguna experiencia y lo hacíamos, a esa experiencia... así como
los otros se reúnen para seguir un partido de fútbol, de balompié,
pero esas 22 personas que están en el... ¡no terminan ahí...! ¡noooo!,
hay cien mil personas mirando eso, y participan, ¡hay que ver como
gritan y participan y les pasa de todo! siguiendo ese asunto del ba-
lompié [risas]. Claro que sí, ¿y por qué no, y por qué no?; y ése es el
interés del deporte, y del deporte de masas, y del deporte colectivo,
donde no entran cien mil tipos a las patadas, sino que hay unos po-
cos que hacen esto... y los otros… [risas]. Bueno, se entiende lo que
pasa con el deporte, y está muy bien. Y la gente participa también en
los festivales musicales aunque no estén en el escenario, y algunos lo
hacen con tarareos otros con gritos, otros con ¡ahhhh! Bueno, hay
formas [risas].
Y acá, lo que tratamos de comunicarnos entre nosotros es una
experiencia.
Y esa experiencia curiosamente se refuerza, porque somos mu-
chos los que estamos en eso. Eso, rápidamente lo explicó Manolo
para decirle a otros que no habían estado en contacto con nosotros,
qué estábamos haciendo ahí adelante de un caño. Caño, no se sabe si
es un caño de gas, un caño geodésico, un caño de..., ese caño es una
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referencia, vamos al caño, bueno vamos al caño a compartir una ex-
periencia. Bastante interesante y surrealista [risas]. Caño, y la gente
comparte la experiencia. Sí.
Si fuera simplemente así, como lo estamos describiendo, sería
bastante..., pero resulta que tiene sentido para los que están com-
partiendo esa experiencia. Y el que no sabe de qué se trata, bueno,
preguntará y le diremos... y no mucho más. No teorizamos eso. Si
esos centros puestos en distintos puntos de la Tierra, hacen un vórti-
ce que comunican... ¡uuuuh! [risas], ¡puff!, ¡Caños por todos lados!
¡Petróleo que sale por todos lados! [risas]. ¡Muchachos cuando les
falte petróleo pongan un caño, ¡que por lo menos salgan ideas o ex-
periencias! ¡Qué gracioso!
Pero no teorizamos, nos cuidamos muy bien de no teorizar, por-
que esto rapidito va a la..., a la teoría... y la experiencia desaparece.
Pregunta: En estos momentos cómo sería, o cómo se expresa la
espiritualidad en los jóvenes, o ¿cómo podríamos llegar a ellos?
Negro: Yo creo que tanto los jóvenes igual que los viejos tienen
problemas y muchos, pero uno de los problemas grandes de los jó-
venes es que el mundo de adultos ha estado poniendo presión sobre
ellos, presión sobre ellos. Y llegar a la espiritualidad profunda de los
jóvenes y demás, es, en contacto con ellos, trabajar una experiencia
y no una teoría, si no tendrás que hacer unos estudios y unos traba-
jos, y unas cosas, que si se visten de negro o de marrón, si les gusta
el rock o el bolero, si..., no terminamos más con la analítica sobre
una generación. Nos vamos a entender con ellos participando de
una experiencia. Y si no forzamos nada, no tratamos de dirigir nada,
no tratamos de orientar procesos, todo andará. Y habrá una gran
diferencia en la relación entre los más ancianos y nosotros respecto
de los jóvenes, habrá una gran diferencia. Y ellos lo percibirán como
muy diferente, ese comportamiento, que para ellos es lo que decide,
el comportamiento, más que lo que se dice.
La gente adulta se comporta de este modo... y no me importa
lo que digan, se comporta de este modo... y eso no me gusta, yo
voy por las mías. ¿Y estos tíos raros?, estos se comportan de modo
distinto que la gente adulta. No tratan de manipular, no tratan de
dirigir, no tratan de orientar... Colaboran, tratan de compartir una
experiencia, no más. Yo como dulce, ¿quieres un pedazo de dulce?
Yo hago una experiencia, si quieres hacemos una experiencia. ¿Y con
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eso qué? Y con eso muchas cosas. Y entonces, verás cómo la gente
joven va a estar con otra gente en estos menesteres, va a estar con
otra gente. Pero si vas a tener que hacer un tremendo estudio sobre
lo que pasa con la gente joven, cómo llegar a ella, es un problema.
Invítala a participar de una experiencia. Puede ser que te acompañen
a esa experiencia.
Es que a la gente joven no le interesa nada. No digas eso, no digas
eso... hace como que no le interesa nada porque hay una dialéctica
generacional cada vez más virulenta que se ha terminado convirtien-
do en abismo generacional. Bueno, en la dialéctica, por lo menos la
gente se pelea, pero estos ya ni se pelean, es una barrera de silencio.
Yo creo, intentar una experiencia. Pero no vamos a entender el
mecanismo de las nuevas generaciones... ¿y para qué quieres enten-
der ese mecanismo?, ¿para manipularlo?, ¿para qué?
Tenemos que entender cómo funciona la gente joven para po-
der... Y tú tienes la solución al problema. ¡Claro!, mira el mundo
que hemos creado, mira el mundo que hemos creado, ¿y te indignas
porque ellos no quieren participar de este mundo que hemos crea-
do? Y... un poco de autocrítica nos va a venir bien. Un poco, no es
cuestión de mortificarse, que tampoco tú has creado este desastre...,
un poquito [risas], un poquito. Algo hemos hecho, o hemos dejado
de hacer para que pase lo que pase. “Bueno, pero yo lo único que
hago es votar a...” Ah sí, es votar [risas], bueno, bueno. Esos son los
malos los que manejan las cosas. Esos malos están haciendo lo que
tú quieres. Entonces, algo no funciona bien, porque si tú vas en esa
dirección, los llamados malos van a terminar haciendo lo que tú apo-
yas, lo que tú apoyas. Acá un poco de autocrítica no nos va a venir
mal, pero suave, no hay por qué mortificarse, es como con el Yo,
tanto lío con el Yo uno se queda jodido [risas], se queda inmoviliza-
do y tanto con los desastres que uno es cómplice... y que... ¡bueno!
Pero un poquito... Así como uno se mira en el espejo para verse las
arrugas, las cosas..., también uno se mira un poquito y dice, “bueno,
yo algo tengo que ver con este lío y sí, algo tengo que ver y no le
reclamo tanto a las nuevas generaciones.
Pregunta: En cuanto, lo que recién hemos hablado de que se tiene
miedo, la gente a que..., a que salga eso que tenemos dentro...
Negro: Yo creo que es una suma de factores. Por un lado que no
sabe lo que hay adentro y por otro lado porque está, como diría un
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autor, tan lleno está el aire de esos fantasmas; es decir, sobre todo la
gente se imagina muchas cosas que pueden pasar, “no hagas eso que
te van a lavar la cabeza...” ¿Con qué, con jabón, con qué…? “No
hagas eso que te pueden hipnotizar...”, hay mucho folclore, mucha
cosa sobre lo de mirarse adentro. “Si tú te miras, te vas a quedar
quieto, no vas a hacer nada por la sociedad”. Oye, ¿y qué es lo que
estás haciendo ahora? Bue...
Así que yo creo que hay varias cosas. Por un lado uno no sabe
lo que pasa y por otro lado hay muchos fantasmas, “eso suena a
oriental”, “eso suena a...” ¡Ay qué miedo!, “eso suena a religión”,
“eso suena a...” “¿Cerrar los ojos?, es gravísimo, te pueden chupar
el alma y meterla en una botella”. ¡Uhhhhh! [risas]..., ¿qué es eso?,
¿qué es eso? Entonces, hay mucho de eso, hay mucho de eso. Fan-
tasmas, líos.
Pregunta: Maestro, al hilo de lo que decías, respecto a eso, eso
es lo que dice la gente, pero yo veo un problema en mi cuando me
digo yo, cuando empiezo a sentir esa bondad, bueno, como que ten-
go la sensación de idiota, como una violencia en mi, también surge
como una fuerza, entonces, claro, ahí está mi lucha, mi contradic-
ción más..., bueno, tengo muchas pero ésa es la más grande [risas].
Vamos a ver, si soy idiota entonces claro la violencia es más fuerte.
Y ahí estoy. Y no es que me lo diga nadie, si estoy en... bueno... no,
no, no, yo lo que quiero es encontrar ese centro donde vaya más
hacia ese sitio, y esa violencia que es energía se me vaya ahí y pueda
canalizarla y no sentirme más yo como una idiota sino como que soy
buena persona, tener esa capacidad interna, que me sienta a gusto,
no idiota.
Negro: Has hablado muy bien, porque dices..., y me parece muy
verdadero..., y uno quisiera de una buena vez salir de ese lío y no
por el miedo a que le coman el coco, ¿no es cierto?, eso ya no, eso
no, no es por lo que dice la gente, sino por cómo te sientes tú. A lo
mejor otros no sienten eso, a lo mejor otros van por otro lado. Ese
es tu caso, pero algunos reconocemos eso. Hacemos lo que pode-
mos y con lo que tenemos y a través de una experiencia, y a través
del contacto con otra gente que está empujando para que las cosas
vayan mejor. Hacemos lo que podemos y no nos parece que esto
vaya a andar por arreglos instantáneos, por curas instantáneas, sino
por proceso. Sí, será mejor ver si algo avanza en mí. Estoy mal, pero
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mejor que ayer..., bueno, eso es mucho. Estoy mal, pero mejor que
ayer. ¿De dónde vengo? Y..., de una situación un poco catastrófica.
¿Estoy mejor? Y sí. Yo hago esas revisiones, qué quieres que te diga...
y si no cómo me doy cuenta de lo que pasa. Me doy cuenta porque
comparo momentos, desde que hago tal cosa, y... siento una cierta
unidad interna mayor. No soy la ostia, no soy el..., pero siento algo
más pleno que antes. Y, sí, tengo luchas internas y todo aquello,
como explicabas, pero siento que estoy en camino. “¿Y qué ofre-
cen ustedes?”, nosotros no ofrecemos nada, así que entendámonos.
“¿Cuál es la oferta?”... [risas] ¿Cuál es la oferta? Pues ninguna, mira
qué fácil..., pues ninguna.
Nosotros exponemos una experiencia, unas ciertas palabras que
organizamos del modo que nos guste, y no tenemos libros sagrados,
ni imágenes sagradas, ni cosas permanentes. Tenemos un proceso al
cual apostamos, a que algo vaya mejorando adentro nuestro y que
mejore hacia el mundo. A eso apostamos, a algo que todavía no es, a
un futuro y no a una demora en el pasado. Pero, claro, nos compara-
mos... nos comparamos con nosotros mismos; ¿de dónde venimos?
y ¿hacia dónde vamos? En fin, esas cosas.
Pregunta: Maestro, a la hora de hacer difusión de El Mensaje,
a la hora de hacer difusión de nuestro Mensaje, a la hora de testi-
moniar, para no actuar mecánicamente sino con inspiración, cómo
podríamos hacer para estar más conectados con los guías profundos,
con nuestras mejores experiencias. La pregunta apunta por el lado
de otras confesiones que tienen sus prácticas diarias, por ejemplo los
musulmanes están continuamente rezando a La Meca, o sea, cómo
podríamos nosotros cargarnos con una práctica diaria..., ¿no sé si me
he explicado?
Negro: Yo creo que..., no en todas las circunstancias pero en al-
gunas circunstancias..., en el día, sin mayor necesidad de algo..., as-
pira..., aspira una bocanada de aire [risas], la presión en tu interior...,
presiones para algo bueno. Digo, en qué momento del día o de la
noche... no tres veces por día... no..., pero dice, pero eso tiene gusto
a poco..., pero de todos modos aunque tenga gusto a poco, se ponga
en marcha y nos vamos a divertir. Y después tu conocimiento será
mayor, con tu experiencia, y traerás al escenario a otras representa-
ciones, a otras imágenes, a otros guías... Eso es lo poco que puedo
comentar. Y no veo más, a menos que haya mucha presión, entonces
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haya que responder con alguna cosa a esa presión... por ahora esta-
mos en los preliminares.
Pregunta: El pedido..., no es lo mismo pedir uno... no es lo mis-
mo uno que cuando se pide colectivamente por uno.
Negro: No, no es lo mismo.
Pregunta: ¿Qué es lo que hay? Porque por experiencia uno per-
cibe que le llega algo pero lo que no... No quiero teorizar Negro.
Negro: Pero me cuesta mucho [risas]. No quieres teorizar ¿pero...?
Pregunta: No quiero teorizar pero, uno cuando pide por ejemplo,
yo tengo alguna experiencia reciente ¿no?, piden por ejemplo por mí
y yo sé que están pidiendo por mí, y algo ocurre en mí..., entonces,
yo me pregunto, porque además hasta a veces siento la fuerza, siento
la energía, entonces es algo que yo me coloco en una frecuencia y
algo ocurre en mí, dentro de mí, o es que realmente... o sea, bueno,
realmente... esa cosa ¿no?
Negro: Es un modo de decir...
Pregunta: O es que a uno le llega algo que no está en uno.
Negro: Aurora, yo creo las dos cosas. Creo que si uno se pone
en una frecuencia y están trabajando los otros, sí claro, es recep-
tivo..., eso pasa hasta con las malas prácticas. En ciertas tribus, en
ciertos grupos humanos cuando se pincha con una aguja a alguien
para hacerle un mal, el que se entera..., el que se entera que le están
haciendo ese mal, cae enfermo. Pero bueno, ahí están trabajando
mecanismos... ¿no es cierto?, psicológicos. Simplemente, él se en-
tera, entonces el poder de la sugestión es grande, todo el mundo lo
sabe, que uno es muy susceptible a esas cuestiones. Así que creo eso
por una parte. Pero también creo que aparte de eso, hay fenómenos
más complejos, que también llegan a acciones a distancia, pero allí
ya empieza lo paranormal, lo... Llegan a acciones a distancia, que
pueden empujar, ayudar a las personas, cuando tú pides por ellas,
aunque esas personas ni se enteren que tú estás pidiendo algo bueno
por ellas. Me parece que es un tema como energético eso.
Pregunta: ¿Y si eso tiene un poder?
Negro: No se cómo será tu experiencia, pero..., pero la gente
comenta experiencias, muchas, de ese tema, de que no ha sido sim-
plemente el saber, esa cosa linda que alguien esté pidiendo por uno,
acordándose de uno cuando uno tiene alguna dificultad, que es una
cosa interesante, te reconforta, te ayuda saber eso. No hablan sólo de
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ese asunto, hablan de gente que recibe ese impacto aunque uno no se
entere. Estoy recibiendo ese impacto aunque no me entero, después
me entero que estuvieron pidiendo por mí, estuvieron ayudando, es-
tuvieron empujando, después me entero. Así que creo las dos cosas,
Aurora, pero bueno son creencias personales. Lo que pasa es que
mucha gente cuenta también eso y no tengo por qué no creerles,
mucha gente cuenta la potencia de esa fuerza.
Pregunta: Porque también, cuando haces el pedido y pides por la
humanidad..., y uno sabe que llega a la humanidad.
Negro: Y es posible, lo que pasa es que somos tan poquitos [risas],
tenemos tan poca fuerza que... algo llegará, pero si fuéramos más
estaría mejor. Algo llegará. Una gotita de agua en el océano, pero
algo llegará.
Pregunta: ( ?????????? )
Negro: Pero ya aparecen las teorías esas...En el proceso en el que
estamos, en el proceso humano, en el proceso histórico en el que
estamos, la gente está más sensible a eso ahora que hace siglos y que
hace décadas, y que hace años, ya la gente está un poco más atenta a
eso, a esa cosa y a esas posibilidades. Más allá de esta situación que
me toca vivir, la gente está más abierta a esas posibilidades ahora.
Será porque se está complicando mucho el mundo, será por lo que
tú quieras, pero a lo que tú comentas yo agregaría que la gente está
más sensible a esas realidades.
Pregunta: En ese aspecto como que decía... con la boca pequeña...
Negro: Pero adentro habría otra cosa, ¿no?, así es. Y me parece
que es como si uno tuviera..., como si le tomaran examen a uno,
como que uno tuviera que demostrar que hay otra cosa. ¡Mira, yo no
te demuestro nada! ¡No puedo hablarte de esto, tú verás...! [risas].
Que tengo que demostrarte que después de que tú mueras sigues...,
sería un desastre. Que tienes que persistir en tu existencia, mejor te
quedas muerto y todo bien [risas], y no te preocupas más [risas]. Y
no te demuestro nada, y no rindo ningún examen, y no me miras con
cara de profesor a ver si te convenzo o no te convenzo. ¿Qué no te
convenzo...?, estamos bien.
Pero en la gente está esa pregunta y esa búsqueda, y eso está... está
en marcha. Está en marcha muy fuertemente,
Nosotros somos un poco..., en pequeño, respuesta a eso que está
pasando en la gente. Está, está en la gente poniéndose en marcha.
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Muchas veces nos hemos adelantado a una cantidad de cosas que
luego ocurrieron. Y ¿por qué ahora no?
Sí, está en la gente esa búsqueda, está en la gente esa pregunta.
Habrá respuesta a ese momento. ¿Cómo será esa respuesta? Impo-
sible saberlo.
Pregunta: Justamente eso te iba a preguntar... [risas]
Pregunta: Yo trabajo en salud y tengo una posibilidad de acompa-
ñar en el último tramo a enfermos, ¿no?
Negro: Claro.
Pregunta: Y es una experiencia tan maravillosa, que la quiero
contar y no sé cómo.
Negro: Cuéntala.
Pregunta: Es como una..., es en esa fracción de segundo ¿no?,
uno se conecta con el otro, con su alma, es como que nos pueda...
para que esa partida sea de alguna manera liberadora, para ese tipo
de dolor físico, ¿no? Y es una experiencia tan maravillosa que, lo he
compartido con amigos y no la puedo traducir en palabras.
Negro: No puedes teorizarla, es una experiencia [risas].
Pregunta: Quiero contarlo y no...
Negro: Claro, claro. Y va...
Pregunta: Es una experiencia...
Negro: Y va...
Pregunta: Ya veremos...
Negro: Y sí. Y tenemos muchas, muchas experiencias de esas que
tú comentas. Las escuchamos de la gente que trabaja con nosotros,
que se mueve con nosotros en esto, muchas experiencias... muchas...
y muy repetidas, muy... ¿y qué, a nadie debemos creerle nada?, ¿por
qué no vamos a recibir la experiencia que nos cuentan? Y que son
además interesantes, son inspiradoras, reconcilian a la gente, la po-
nen en dinámica con ella misma, en nada las perjudica y en nada
perjudican a otros. Todo lo que tenemos son buenas respuestas a ese
tema, y a qué tanta historia, y a qué tanto no. ¿Qué significa ese no
sostenido? Algo significa, pero estamos entrando en otro momento.
Y a esos que les cuesta tanto abrirse..., va a haber una estampida, va
a haber una estampida.
Muy bien.
Pregunta: Yo tengo una pregunta Negro, lo que pasa es que me da
mucha vergüenza hacerla, pero la voy a hacer [risas].
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Negro: Y bueno. Tú verás [risas].
Pregunta: Yo te quería preguntar sobre la vía de la mutación. Yo
te quería preguntar ¿cómo puede uno reconocer si está en esa vía y
cómo puede encontrar la salida, si es que la hay?
Negro: ¿Y qué más dirías para que te entendamos bien?
Pregunta: ¡Uyy!, entonces ya tengo que decir lo que me pasa [ri-
sas]. No pues, yo qué sé, yo veo que repito todo el tiempo como,
desde hace tiempo yo intento, intento, que se yo, ir por este camino
¿no?, intento la no violencia, intento tratar bien a la gente, intento
no se qué, intento tratarme bien yo, y veo que repetidamente vuel-
vo a caer otra vez al mismo lugar. Y pum, pum, pum, pum. Y hace
poco dije ¿a ver si yo voy a estar en la mutación desde años y no me
he enterado todavía? [risas]. Y además... yo veo que además acuso
a otros de estar en la mutación, y digo ¡uyyy! estoy proyectando al
personaje [risas]. Y digo, bueno, tiene que haber salida porque si no
hay salida... Y oye, y es como una lucha titánica, por más que uno in-
tenta y hace experiencias y trabajos y acciones que procura que sean
válidas, acabas haciendo acciones contradictorias y acabas sintiendo
nada, y digo tiene que ser algo..., y digo la vía de la mutación..., que
se lo tengo que preguntar al Negro [risas]. ¿Y qué vamos a hacerle...?
[risas].
Negro: Oye Paloma abundando en lo que tú dices, a muchos nos
pasa lo que tú dices también, así que no creas que...
Pregunta: Me lo imagino, por eso lo pregunto, digo quizás a al-
guien las notas le vienen bien.
Negro: ¡Claro! A muchos nos pasa eso mismo de repetir y sentir
a veces que no avanzamos, pero ponerle empeño a la cosa, y sí, sen-
timos muchas veces eso mismo. Pero no en todas las veces. Y cuando
no sentimos lo mismo, en esas ocasiones especiales, en esas ocasiones
inspiradoras... “y sí, pero no... no se nota, siempre lo mismo”, no,
siempre lo mismo no. Fíjate en algunas ocasiones te cambia el pano-
rama. Sí, pero me olvido rápido, de acuerdo, va pasando todo esto.
Así que quien te dice si algún día no vayas a enfrentar ese problema
con cierta calma, porque a lo mejor lo estás enfrentando con poca
calma y te desesperas de desesperar, y que me va a pasar lo mismo
que me pasa, y dejas esa rueda... Yo creo que pondremos un poco de
calma y de silencio; un lío y una dificultad, una búsqueda de calma y
de silencio, y la experiencia irá a surgir y la inspiración irá a surgir.
139
Un poco de calma y en búsqueda del propio silencio. Si lo haces con
otros, bueno, en un buen ambiente, vas en camino, todos estamos
en camino. Unos nos encontramos con unos problemas y otros con
otros, no, no hay curación instantánea en estas cosas.
Entonces, somos gradualistas, bueno, no se puede poner así, que
el gradualismo o no gradualismo, la verdad de las cosas, es que es-
tas cosas son en proceso, son en proceso. Dirás, ¿pero cuándo será
eso?, y bueno, cuando tengas 80 años ya... estarás en calma... [risas]
Entonces, en vez de ser una cosa tan problemática, será una gran
bendición, porque con tu energía Maite esto, esto es grave [risas].
No, no, yo creo que irá, pero no es una cosa así instantánea, pero
hay momentos en que, la calma, la calma.
Pregunta: ¿Eso es que uno no quiere soltar como ciertos benefi-
cios?, ¿ahí es donde está el lío, no?
Negro: Hay un lío ahí.
Pregunta: Como que claro, siempre... hay que dejarlo, siempre
elegir, ¿no?
Negro: Claro. Muy bien.
Pregunta: ¿Y se puede acelerar el proceso? [risas].
Negro: No sabría decirte, no sabría decirte cómo es la situación
de esa persona, en qué caso, de qué modo..., no sabría decirte. Yo
más bien apostaría al proceso. Si se puede acelerar o no, es difícil
saberlo, pero apostar en que vaya mejor, es buena apuesta. No sé si
se pueda acelerar o no, o si es que tenemos nuestros relojes internos,
si tenemos una graduación de tiempo para lograr cosas.
Pregunta: Cuando dices Maestro que existe la violencia en ti. ¿A
qué es lo que se aspira? Parar los caballos o trabajarlo.
Negro: Un poco las dos cosas. Un poco las dos cosas. Para los
caballos un poco y reflexiónalo. No trates de parar todo en seco por-
que vas a salir despedida [risas]. No en seco. Pero parar los caballos
sirve y reflexionarlo.
Pregunta: En cuanto, por ejemplo, a eso que se decía en referen-
cia de El Mensaje, por una parte se trataría de estar en el vacío y, por
otra, como de tomar contacto...
Negro: Lo que pasa es que está muy lleno de cosas, que vienen de
afuera, que son incoherentes, que chocan entre sí y se meten en nues-
tras cabezas creando más lío todavía. Si pudiéramos hacer un vacío
de todo ese ruiderío que trae nuestra memoria, nuestra percepción
140
del mundo y lo que nos rodea, si pudiéramos por un instante, por un
corto tiempo silenciar eso y escucharnos con suavidad, suavemente,
estaríamos llenando ese vacío, pero ese vacío que hemos hecho de
todas esas cosas que se nos meten por las orejas y las narices, por
todos lados, sí, estaríamos llenando ese vacío..., ese vacío que hemos
hecho de todo ese ruiderío que se nos mete, lo estaríamos llenando
con respuestas que están en nosotros.
Pregunta: Cuando haces las ceremonias es como que todo ese
ruiderío sale...
Negro: Sí, sí, en las ceremonias cuando logramos eso va muy bien
y se mueve con fuerza, pero el ruiderío en los primeros momentos
anteriores a lograr esa..., en los primeros momentos ese ruiderío se
impone, te cuesta entrar ahí y no sabes cómo ponerte ni dónde po-
nerte. Ese ruiderío está actuando. Y si tú permaneces ahí, ¡trac! te
sintonizas, si tú permaneces ahí, no es mucho esfuerzo pero hay que
hacerlo. Si tú estás ahí hasta que te sincronizas... va. Pero al princi-
pio todo baila, lo que piensas, lo que sientes, todo ese lío. Si puedes
permanecer ahí un poco, suave, suave, sin agarrar nada. No, suelta.
Va bien, va bien. Niños...
141
Charla Informal16
La Cazadora, 27/09/2005
143
experiencia común. Y las explicaciones sobre la experiencia, ¡olvída-
te! Dificilísimo, dificilísimo. Es la experiencia común la que conecta
a las personas. Vos dirás, bueno, pero cada uno puede tener una
experiencia distinta, seguro. Imagínate lo que serán las palabras. Ya
con las palabras, ¡Hollywood!
No hay forma, no hay forma. Entonces, como no hay forma, si
uno por ahí experimenta esa búsqueda, esa cosa con intensidad y
demás; lo más que puede hacer uno es tratar de aclarar ese registro,
no mucho más, aclarar ese registro de esa búsqueda.
¿Has visto que escueto que es El Mensaje? Sólo una frase: ¿Quién
soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Quién soy? ¡El que responda
eso es un campeón, un campeonazo! ¡¿Cómo que quién soy?! ¡Ya se
armó el despelote, ya de entrada! Por ahí hay algunos que se te acer-
can y te dicen: “Bueno, pero ¿Quién soy?” ¡Y qué sé yo quién eres!
[risas] ¿Si no sé yo quién soy, voy a poder decirte? ¡Un desorden, un
caos! Imposible de solucionar. Que quién soy yo, te dicen...
I: En Aranjuez se hablaba de todo esto, ¿no?
N: Sí, también
Negro: Y ya verás, y seguimos en eso. En Bomarzo, que es más
monstruoso todavía. ¿Qué se decía Isa, a ver?
I: Eso te preguntaban: por el quién soy y hacia dónde voy. Y ahí
empezaste con el desarrollo del Yo y la ilusión del Yo y de no morti-
ficar a la gente.
Negro: ¡Eso mejor no menearlo! Porque si no, es una cosa que
no ayuda a nadie, que lo enreda más todo. No, esto no tiene solu-
ción [risas], esto no tiene solución, de manera que si alguien quiere
experimentar la cosa y hacerla cada vez más clara y más fuerte, más
potente eso tiene una gracia. Lo demás, nada. Y con la palabra no va.
Es muy poquito lo que se dice ahí en El Mensaje. Es patéticamente
escaso.
I: Bueno, es un punto de vista.
Negro: En la época de tanta variedad de cosas: pinzas, tenazas,
destornilladores, pirarquines, ¡cosas para todo! Patéticamente esca-
so.
B: Sobre la experiencia compartida...
Negro: Sí, ¿qué dices de la experiencia compartida?
B: A mí me parece muy importante eso que estamos descubrien-
do con El Mensaje en la experiencia compartida porque antes de eso
144
de la experiencia, se hablaba de que algunos tenían una experiencia
otros tenían otra, algunos conectaban de una manera, pero a veces
se da, es como que la gente habla, cuando habla uno por la gente,
por ejemplo, habla una sola cosa por la gente, como que la gente que
está ahí haciendo la experiencia se pueda sintonizar y uno se queda
maravillada porque parece que hablara una sola entidad.
Negro: Sí
B: Y es lo mismo que van reconociendo, como un eco, que van
reconociendo muchos, que no son palabras, van dándole volumen.
Es otra cosa.
Negro: ¿Y estás hablando siempre de la experiencia compartida?
En la experiencia compartida la gente habla, dice cosas, pero decís
que esa experiencia compartida es la misma y con las palabras le dan
volumen.
B: Gente que no ha leído el libro y sin embargo lo expresan. Se
siente como algo vivo que empieza a manifestarse. Más allá de...
Negro: Y va por ahí Blanquita, va por ahí. Porque lo demás, cuan-
do empiezan las teorías chau, un lío de cosas. Pero esa experiencia es
común, básica. Sí se puede experimentar en uno y en otro y en otro.
Después vienen las explicaciones y ya se jodió todo. Pero si se puede
experimentar algo común, las experiencias tienen esa gracia. Expe-
riencias conjuntas. Todos tenemos nuestras experiencias, de la vida,
de las cosas y demás pero pocas veces tenemos experiencias conjun-
tas. A menos que pongas un cartel ahí, suponte un cartel pintado de
azul, entonces todos miramos el cartel pintado de azul. Y puede ser
que tengamos una experiencia común al ver el cartel pintado de azul.
Más o menos, la estructura del ojo es parecida. Entonces, tenemos
una experiencia en común mirando el mismo cartel azul. Esto es una
cosa muy primaria, es como para empezar, pero en cuanto ponga-
mos en ese cartel azul un conejo, ya se jodió todo porque este ojo y
el otro y el mío y el de más allá ya lo ponderó de otro modo.
Se ponen a hablar entre sí. Y ¿dónde estaba el conejo? En la parte
derecha, arriba. No, estaba en la izquierda, abajo. ¿Ah, sí? ¿Cómo
era de grande? ¿Cuántos conejos te parece que cabían en eso? Quin-
ce. No, ocho [risas]. No es posible ponerse de acuerdo jamás es po-
sible. Así que una experiencia muy primaria, muy básica: un cartel,
un color, todos miramos, mientras uno no sea daltónico. En general,
miramos, tenemos una experiencia común y tenemos esa experiencia
145
común en algo muy elemental que no sirve para mucho, ¡porque que
estemos de acuerdo en que hay un cartel azul…! [risas] Llegamos a
la conclusión de que esa experiencia común es totalmente inútil [ri-
sas]. Entonces, si queremos avanzar un poco y le metemos el conejo,
bueno, ya... Esa es la dictadura del relativismo [risas]. El relativismo
de la percepción...
La experiencia básica de gran calibre, de gran fuerza, esa expe-
riencia de búsqueda o como quieras llamarle, esa es la que cuenta.
Pero en El Mensaje no se dan muchas explicaciones sobre eso. Se
dan explicaciones, bah, explicaciones, se insinúa, bueno. Debería-
mos saber quién soy yo, ya estamos jodidos; ¿De dónde vengo? Ni
idea. ¿A dónde voy?, mucho menos. Es una cosa. Pero, sin embargo,
son las cosas importantes. Pero ya ves, se transmite un desorden.
Y de ninguna manera se transmiten ideas. De ninguna manera, y
cuando se transmite una idea, ves que ahí está el cartel azul. ¿Todos
estamos de acuerdo en que eso es un cartel azul? ¿Sí? Bueno, no sirve
para un carajo [risas]. A ver, ¿qué se gana con eso? Dos y dos son
cuatro, ¡qué bien! Muy útil, muy útil para muchas otras cosas pero
no para lo que estamos hablando. Para lo que estamos hablando dos
y dos son cuatro, olvídate, no te sirve de nada. Eso de que me mires
como un contador con mirada jodida [risas]. ¡Qué es eso! Me están
haciendo preguntas muy difíciles. Podemos potenciar ese registro,
hacerlo más fuerte, lo más que podemos hacer es potenciar ese re-
gistro y podemos tener acceso a experiencias comunes. ¿Cómo hace-
mos ese acceso a experiencias comunes? Con un truco. Un truco que
es el truco de las ceremonias. Cada ceremonia nos pone en un nivel
de cuestión, en un nivel de registro. Bueno, ahora vamos a hacer una
ceremonia de Bienestar. No se sabe bien qué es el bienestar pero que
no es malestar, seguro [risas]. Entonces, nos ponemos todos en la
frecuencia del bienestar y ahí estamos haciendo cosas y uno se ríe y
se aparece el conejo en la experiencia y vuelve al asunto, estamos en
eso. Entonces, ahí conectamos en cosas que sí son más interesantes
que ver un cartel azul. Son más interesantes, pero claro, después
hacemos intercambio y ya olvídate, ya se nos jodió todo, vienen las
interpretaciones nuevamente al asunto, pero en la experiencia, en el
truco de la ceremonia, en el truco de la ceremonia nos conectamos
bastante. No nos conectamos totalmente, pero nos conectamos bas-
tante. ¡Síííí! En el truco de la ceremonia. Óyeme y pueden ser 2, 20,
146
200 o 20.000 personas de distintos idiomas, de distinta extracción
cultural que en ese momento conectan con un estado mental muy
similar. Y eso tiene su fuerza. Eso tiene su fuerza. Puede conectar
a las personas bien, esa ceremonia. Distinta a la conexión con otra
ceremonia, conecta a las personas también pero en otros funciona-
mientos, en otros niveles.
Y, en realidad, detrás de cada experiencia de esas está esa pregun-
ta. Esa pregunta de fondo. Eso es lo que se aclara, no con palabras,
se aclara ese registro. Cuando la gente hace esas experiencias y en
distinto nivel se conectan, todos ellos están trabajando las preguntas
fundamentales; todos ellos están en eso aunque no hagan esas pre-
guntas con palabras.
Bueno, esto que estamos diciendo que es tan vaporoso y tan in-
definido es propio de El Mensaje, así funciona esto, no funciona con
esquemas cuadraditos, ideológicos. Porque por su misma naturaleza,
porque no privilegiamos las ideas sino los registros y los registros
imagínate son muy indefinidos, muy difíciles de... Claro, los regis-
tros con toda la cenestesia que tienen, con todos los impulsos visce-
rales que los van ligando y, poca idea, poca idea; no es una fuente
ideológica la de El Mensaje. Entonces, es una cosa muy interesante,
me parece, pero muy indefinida, muy indefinida. Yo diría que quien
quiera claridad ideológica, ¡lejos de El Mensaje! [risas] Lejos, a gran
distancia, porque no es la vía, porque le está escapando, porque no
es por ahí la cosa en El Mensaje. El Mensaje no nos va a dar claridad
ideológica. Dirás, pero te puede dar fuerza interna, te puede dar cla-
ridad en las ideas. En tus ideas pero no en la ideología, en el armado
de las ideas. Fuerza en tu cuestión, por ahí se va a mover El Mensaje.
Claridad ideológica, ninguna. No pidas peras al olmo. No va a an-
dar por ahí. Así que cuando haces preguntas ideológicas a un tipo
de planteo que es no ideológico, ¡es una merienda de negros total!
[risas] Es un diálogo entre besugos, no se entiende, no se entiende.
Entonces, llegas a la triste conclusión de que no se puede hablar de
ninguna cosa en esta materia. Y por eso es tan escueto lo que se dice
en El Mensaje. “Es que debería ser un poco más largo para...” No
debería ser un poco más largo, sería peor. ¡Debería ser un poco más
corto! Y si te metes a profundizar en cada una de esas frases es una
catástrofe. Como se dice en Bomarzo.
I: En Bomarzo, podrías ampliar. ¿Puedo preguntar?
147
Negro: Poder puedes [risas].
I: ¿Podrías ampliar eso que dijiste en Bomarzo, que El Mensaje
era una respuesta a algo que estaba en la gente?
Negro: Bueno, ves, pero al hacerme esa pregunta te da una sen-
sación todo eso, te da un gustito, te da un... ¿no es cierto? Y eso es
lo más valioso. Estás sintonizando, estás apuntando a una franja de
registros tuyos. “¿Podrías ampliar eso de que...?”. Tú quieres que te
responda cosas que van en esa franja [risas]. Y, lógico, si no, no me
las preguntarías. Bueno, pero qué se te ocurre decir de eso, que es
gaseoso.
I: Yo tuve unos registros respecto a que El Mensaje se va cons-
truyendo.
Negro: Sí.
I: Estamos construyendo algo gaseoso. A mí lo que me sucedió
cuando leí lo de Bomarzo fue caer en cuenta que también yo estoy
tratando de dar respuesta al clamor de la gente.
Negro: Sí.
I: No es Silo, no es el Maestro solamente, somos nosotros, lo es-
tamos construyendo nosotros. Bueno, nunca me había sucedido así,
nunca había caído en cuenta así, es otra emoción. Bueno, que no me
alcanza con lo que yo siento o alcanzo a pensar de eso que siento.
Negro: Y menos con lo que yo diga, Isa. Realmente, piénsalo bien.
Está adentro. Y menos con lo que yo diga con las palabras. Me dices
“vamos construyendo”, en base a una experiencia y demás, yo creo
que sí. Si se trata de potenciar ese registro, también te creo, pero que
vos vayas a lograr especiales registros, ¡por lo que te diga yo!
I: Pero es que yo, sin estar allí, no estaba escuchando, solo estaba
leyéndolo en un papel, me conmovía, lo que vos decías, a mí me
conmovía.
Negro: Quizás todo eso no será por las palabras, Isa. No será
por las palabras que se dicen sino por el clima que te transmite, por
la frecuencia donde se opera. No será por las palabras. Vos dirás:
“de acuerdo, pero de algún modo son palabras que...”. Sí, claro,
son palabras. Son palabras, pero es el clima que se transmite. Es el
refuerzo de la experiencia de la que venimos hablando hace un rato,
que Blanquita muy sabiamente puso en el tapete.
Esas experiencias que busca ella, que le parece que están conec-
tadas con estados de conversión. No será con representaciones. Y a
148
lo mejor la gracia está, Isa, en presentarte ese vacío que te permite
construir tu experiencia. A lo mejor, no vaya a ser que nosotros es-
temos presentando un vacío, en lugar de dar una explicación sobre
cómo son las cosas y todo aquello. No vaya a ser que estemos como
dejando todo eso para que construyas vos.
Quiero decirte, posibilidades son posibilidades...
Entonces, te conmueve, está bien, te conmueve. ¿Pero has exami-
nado bien qué es lo que te conmueve? ¿No te has fijado que lo que te
conmueve es una falta de respuesta, en lugar de una respuesta? ¡Eh,
es muy complicado! No es tan complicado.
I: ¿Lo que me conmueve? Es de algo que se abre...
Negro: ¿Se abre qué?
I: No sé, algo mayor, algo grande.
Negro: ¿Pero qué es lo grande, es lo que está afuera o es lo grande
que sentís?
I: Está afuera y lo siento y siento que está en nosotros también y
afuera, que está en el mundo.
Negro: Está en el mundo, tu registro es de que está en el mundo,
pero de lo que puedes hablar en realidad es de lo que sentís y lo
que sentís es algo que se abre más, se potencia y eso podría ser que
reforzaras y reforzaras tu experiencia, que fuera creciendo. No sé si
acá hay algo que uno diga, sino el ámbito que formen esas personas
para manifestar esa experiencia, el ámbito que formen esa personas.
Y si yo puedo ayudar a que se ponga ese ámbito estamos bien. Y no
será por las cosas que uno diga sino por el ámbito que uno pone
desde donde se hacen esos lanzamientos. Y puede resultar muy útil
todo este asunto, puede resultar muy útil. No por el lado de las
respuestas que se dan sino en los ámbitos que se ponen para que la
gente construya. Vos decís: es un galimatías, una calesita. Y bueno,
es la naturaleza de estas cosas. ¿Y cómo se avanza? Y, más o menos
se avanza. Hay experiencias, son personales, la experiencia personal
es muy discutida hasta por uno mismo, uno duda de su propia expe-
riencia, se mira al espejo y duda y dice: “¿hoy lo experimenté o no
lo experimenté?”. Así que imagínate cuando son 20 personas, cada
uno duda de su propia experiencia, imagínate multiplicado por 20
es una cosa tremenda, sin embargo en esas experiencias compartidas
que nosotros llamamos ceremonias, se ponen esos 20 en una misma
experiencia y hablan de un registro, se ponen en otra experiencia o
149
en otra ceremonia y hablan de otro registro y las explicaciones son
variables, pero hay una comunidad grande en lo que dicen. Una gran
comunidad en lo que dicen de esas experiencias. Después empiezan
con que la energía salió por las orejas, que fue por no sé dónde y
ya se enredó todo. Pero hay una comunidad muy grande en lo que
dice la gente, con esas experiencias. Así que es como si se pusieran
ámbitos donde se puedan potenciar esas experiencias. Y tiene gracia,
medio como de prestidigitación, esto de poner ámbitos donde se
potencian las experiencias que la gente tiene, nuevos ámbitos con
nuevas experiencias que la gente tiene.
Pero no estamos hablando de cualquier experiencia. Estamos ha-
blando de las experiencias que podríamos llamar trascendentales,
para decir que no son experiencias cotidianas aunque peguen en lo
cotidiano, pero son esas experiencias que no se encuentran en el
quehacer diario, se encuentran en otra región, como si fuera en otro
espacio mental. En otro espacio mental, en otro tiempo mental, ex-
periencias que tienen un sabor a cosa muy antigua, experiencias que
tienen sabor a cosas de tu niñez, experiencias y un tiempito raro, un
espacio raro. No son las experiencias cotidianas, todo esto se mue-
ve en experiencias que no son las cotidianas. Y esto es así, ¡son no
cotidianas! Son muy inútiles cotidianamente, pero es muy cierto, se
pueden potenciar esas experiencias no cotidianas, que trascienden lo
cotidiano, lo trascienden en su tiempo, lo trascienden en su espacio.
De eso tratan esas experiencias que conectan a la gente en una misma
base trascendente que trasciende lo cotidiano. Eso bien visto puede
tener mucha gracia. A ver, velo desde otra perspectiva: crear ámbitos
mentales en los que se potencie la experiencia trascendente, donde
participa la gente de una misma experiencia ceremonial. Tiene gracia
crear esos ámbitos.
I: Ese es el registro que tuve leyendo lo de Bomarzo y Aranjuez,
Cuando tuvimos la reunión de mensajeros aquí en junio en La Ca-
zadora, no lo tuve a ese registro, bueno, pero no importa eso ahora,
sin haber estado ni en Bomarzo ni en Aranjuez, solo por leer. Había
un ámbito allí que se había creado, a partir de lo que estabas dicien-
do, toda la situación que se daba y una atmósfera y todo aquello, un
ámbito mental. Bueno, no se hizo ninguna ceremonia, después sí se
hizo una ceremonia, pero no dependía de la ceremonia.
Negro: No dependía de la ceremonia.
150
I: En ese caso: ¿dependía de las preguntas y de las respuestas?
¿De la disposición que había entre todos los nuestros que estaban
allí?
Negro: Has dicho bien, en la disposición de la gente, porque la
gente se ponía en una especial frecuencia, entonces no estábamos
haciendo una ceremonia, pero había una base experiencial común,
la gente se ponía en una misma onda, eso es cierto, Así que no im-
portaba mucho lo que uno dijera, era la gente que se ponía en una
determinada onda. Tú dirás: “Bueno, pero algo harías vos”, y sí, yo
ayudaría a crear ese ámbito y todos ahora nos ponemos de acuerdo,
nos ponemos en una misma onda. ¿Notas lo que te digo? Es como
si uno fuera un pretexto para que la gente se pudiera poner en esa
onda.
I: Es como crear un ámbito vacío.
Negro: Sí, claro.
I: ¿Llegar a hacer ese vacío...?
Negro: Sí, no sé si uno u otro hace el vacío, pero algún vacío se
hace ahí, es un birlibirloque. Sí, pero hay un vacío; se pone uno en
esa frecuencia, la navega esa frecuencia por un ratito, después ya ni
sabe ni de que está hablando. Navego un ratito en esa frecuencia y
eso tiene un saborcito como de otro tiempo y otro espacio, un ratito
y ya está y hay una cosa que sale de ahí y ahí llega un momento en
donde la gente ¡zas! engancha ahí. Conectó ahí. Podemos generar
esos ámbitos, sí, podemos tener esos ámbitos, lo podemos hacer con
algo de lo que conocemos: nuestras ceremonias. Podemos crear cier-
tas condiciones en que la gente se pone y la gente podría ponerse en
esas condiciones en situaciones especiales y podría ponerse mucha
gente en esa misma frecuencia. Lo van a ver ahora mismo en el mun-
do, se están creando condiciones para que la gente conecte. ¿Y cómo
se están creando esas condiciones? Dirás: “¡Pero qué modales!”, y,
bueno, se están creando porque la imagen está manipulada del mis-
mo modo en todo el mundo a través de los medios de difusión,
porque ciertos acontecimientos llegan a todos de un modo parecido,
por lo que quieras, se está creando un ámbito experiencial, un ám-
bito experimental a partir del cual se puedan hacer preguntas más
fundamentales, más trascendentales, más fuera de lo cotidiano. Pero
atención, porque llegar a eso es llegar por lo cotidiano, se llega a eso
porque se manipulan las noticias, porque pasan cosas que las gestan
151
en todos lados de un modo parecido, porque hasta todo lo que sea
falso y sea mentiroso de todos modos está haciendo impacto en la
cabeza de las personas. Es la globalización eso, una globalización
asquerosa. Hay un impacto común cotidiano y su respuesta no va a
ser cotidiana, va a ir más allá, pero está trabajando lo cotidiano en
todo, ¡qué se salte a otra cosa!
I: ¿Se está creando un campo propicio?
Negro: Y bueno, se está creando un vacío de significados. El mun-
do, las situaciones, se está trabajando, se está poniendo ese ámbito
en las personas, se está poniendo ese ámbito.
Nosotros, todos nosotros estamos en momentos muy lindos, muy
interesante el momento. Está moviéndose todo. Único.
Pero no vayas a creer que esto va a ir por aclaración de palabras.
Y si es que hay palabras, y si es que formulamos palabras, va a ser
nada más que para crear esos ámbitos, para que la gente “¡trac!”,
haga sus cosas con su cabeza. Recién ahí vienen los fenómenos de
conversión, cuando la gente haga “trac”.
I: Entonces, tenemos que hacer eso, poner señales, para que la
gente cuando mire vea algo y …
Negro: No tenemos que hacer cosas. Uno va construyendo y algo
va pasando. No es un mensaje que tengamos que transmitir.
Trabajando como el vacío, como el vacío de la sala; las salas son
inspiradoras, no porque uno entre en una sala y tenga imágenes, col-
gajos, avisos, carteles: no, uno entra a esas salas y primer problema:
no encuentra nada. Ya estamos bien, es una incitación, incitación a
entender esos registros.
Es un tanto morfológica, como quieras, pero no es acción de for-
ma por lo que hay sino por lo que no hay, tiene gracia. Es inspirador,
inspirador porque no hay algo, no hay nada, hay nada, sí, pero su
cabeza está funcionando. No hay nada en cuanto a objetos, en ese
espacio, es bastante vacío es cierto, hay vacío, hay límites, hay pare-
des, hay altura, hay piso; en esa especie de vacío, de ámbito, hay una
actividad y uno registra en la cabeza que a uno le zumba, ¡le zumba
el balero! “¿Óyeme, qué es esto? ¿Qué estoy haciendo acá?”. Pero
no te lo están sugiriendo las imágenes, ni los olores ni los sabores, ni
las… no, ¡un carajo!, nada de eso te está sugiriendo, son ¿ilusiones?
tuyas, que a veces son más inspiradas, a veces menos inspiradas, y en
esos ámbitos una experiencia común entre varios, ¡ah! es una cosa.
152
I: Una cámara de silencio, pero uno no está solo, está con otros.
Negro: Y es muy coincidente, y es muy coincidente, espectacu-
lar ese asunto, es muy interesante. Psicológicamente hablando ya,
es muy interesante una psicología un tanto trascendente, fuera de
lo cotidiano. De todos modos son cosas que pasan en la cabeza de
la gente, no pasan en la estratósfera, ¿cómo es que pasan esas cosas
en las cabezas de la gente? Cuando estás leyendo esas cuestiones de
Aranjuez y esas cosas que te resultan inspiradoras, es porque a través
de esas palabras te metiste en ciertos ámbitos, claro, uno no ve esos
ámbitos, son como cortes que estamos haciendo en la explicación,
como fetas del jamón o del queso, fetas, uno se pone en un nivelito
interno o en otro, ¿no? Se puede meter en esos jamones, eso te digo.
I: … todo lo que había más allá de lo que decías, me sobrevino
como llanto. Y también cuando decís eso de los niños, que ya no
morirán...
Negro: No sé qué es eso, Isa, cuéntame.
I: Dicen que está circulando mucho eso de que “quien muere
antes de morir no morirá jamás”. Entonces, explicaste que tenía que
ver con una ceremonia que se hacía en otro tiempo. Que ahora la
gente es grande y ya no se muere y no tiene que preocuparse de
hacer esas cosas, pero que aquellas ceremonias que hacían aquellos
niños, aquellos niños ya no morirán jamás.
Negro: Está bueno eso, ¡ehhh!, hombre, hay que ser un insensible
si no te hace una cosa eso. Bueno, está bien eso, Isa. ¿Y?
I: Bueno, eso que estamos diciendo, qué otras explicaciones, qué
otros contextos... Como una nostalgia, una aspiración, los que no es-
tuvimos en Bomarzo y Aranjuez, de poder tener acceso a ese espacio
y a ese tiempo que todos registramos se generó allí.
Negro: ¡Bueno, y yo te salgo con esta huevada y queda todo peor
que antes! [risas] Y queda al revés, ahora vienen las explicaciones. Se
jodió todo, porque importa poco las cosas que uno diga, sin embargo
las cosas que se dicen, el modo de organizar la frase y demás puede
poner en un ámbito más o menos interesante para que hagas tu cosa,
eso es lo que te digo. Para que desarrolles tu experiencia en estas
materias. No tu experiencia de cómo arreglar enchufes, para que de-
sarrolles tu experiencia en estas materias que no son tantas materias,
son las cosas más importantes de la vida, no son cotidianas, no son
cotidianas. Tienen el sabor de los mitos, están fuera de un tiempo y
153
un espacio fijo, tienen ese sabor y tienen su encanto, ¿cómo no van
a tener su encanto los mitos? Hay que ser un pesado para no sentir
algo con un mito, ¿no es cierto? Una cosa, pero esas cosas no están
en lo cotidiano y sin embargo te conmueven, te ponen en otro sitio,
en otro espacio, son un sistema de imágenes donde las cosas son
posibles, eso quiere decir que se abren, donde las cosas en los mitos
son totalmente posibles, no lo puede admitir uno en lo cotidiano,
¡¿cómo va a ser posible?! ¡Vuela, pasa paredes, sube, baja, entra por
allá, sale por allá, pero qué es eso! Se transforma. Todas las cosas son
posibles en ese mundo.
P: ¿Y en ese mundo...?
Negro: Yo creo que sí. Y es muy potente, porque cuando se des-
equilibra mucho el otro mundo de las personas, y empezamos, se
empiezan a volar cosas. “¿Usted lo vio o lo soñó?”. Y, yo lo soñé, y
yo lo vi... [risas] ¡Y empezó la fiesta! ¡Empezó la fiesta! Las imágenes
arquetípicas del inconsciente colectivo junguiano. Empezó la fiesta,
se desestabilizó lo razonable que no nos llevaba por buen camino,
tan razonables, tan razonables que te tiraban unas cosas en la cabeza,
que te cagaban a palos del otro lado, pero ¿qué es esto tan razona-
ble? Pero, pero por supuesto…
No vaya a ser que se llegue a ciertos límites de tolerancia en la
percepción, a ciertos límites de tolerancia en el funcionamiento de
los proyectos personales, un cierto límite de tolerancia en qué voy a
hacer de mi vida y cómo viene la mano, no, esto no lo puedo hacer,
entonces viene la magia. Se está poniendo un poco intolerable tanto
reglamento y tanta historia y entonces me voy en un centauro. Que
no se hagan los vivos porque esto se está poniendo intolerable para
el sistema nervioso general. Entonces, mejor, advirtiendo estos fenó-
menos, que se siga bien, bien, favorablemente porque si no acá va a
haber una historia importante a nivel colectivo. Problema, problema
para todos. Es un modo que tenemos de asustar a la gente [risas], es
muy rendidor. Te acuerdas de los cristianos y demás creando culpas
y todo: ¡Si ustedes no hacen bien las cosas van a ver lo que se viene!
Estamos montados en los mismos mecanismos, los conocemos bien
[risas].
Se está poniendo pesado y se están haciendo los vivos. Bueno,
ojito al charqui porque acá va ha haber un desorden general, un
despatarro colectivo. Y, sí.
154
Hay un importante caos en la comunicación entre las personas.
No se puede seguir construyendo las torres así ad infinitum. –“¡Pása-
me el cemento!”, el otro le sube un ladrillo. –“¡Pásame un ladrillo!”,
el otro le tira una cuchara de algo. –“¡No te oigo!” [risas]. Se jodió
todo. Se jodió todo.
I: (...) de comunicación, de alguna manera, protección del comité
para la defensa del sistema nervioso débil.
Negro: ¡Sin duda! ¡Sin duda alguna! Pero, bien, bien, divertido,
bien. Esa experiencia interna nuestra, reforzarla, inspirarnos, ver
otras posibilidades, pensar, comunicarnos con la gente que está
más o menos en lo mismo. Todo el mundo, en realidad, está en lo
mismo, sólo que no todos tienen oportunidades de enganchar en
esa frecuencia. Esos son los ciento cuarenta mil o ciento cuarenta
y cuatro mil tantos que se salvan, ¡todos los demás se joden! Dicen
los testigos de Jehová [risas] que hay una cantidad de gente, ésos se
salvan. Los demás, ¡se joden! ¡Vamos, vamos! Claro, claro, ciento
cuarenta y cuatro mil doscientos. Esos se salvan. ¡Acá! ¡Y se salvan
todos o no se salva a nadie!
Efectivamente, efectivamente. No está dando, no está funcionan-
do el sistema. No está funcionando. Vos verás que funcionan bien los
semáforos, luz roja, luz amarilla, luz verde, ahora pueden pasar. No
está funcionando ni las aspiraciones de la gente, ni la representación
del mundo, del sentido de sus vidas, ¡olvídate! Tienen ahora, más
que nunca, que reforzar su experiencia interna y eso no lo vamos
a hacer con palabras. Lo vamos a hacer simplemente con algunas
insinuaciones, insinuaciones, insinuaciones. Entonces, la gente refor-
zando su experiencia. Lógicamente, la gente no es de palo, hace sus
preguntas, las respuestas no llegan, refuerza su experiencia, vuelve
a hacer sus preguntas y es un lío, un pregunteo, una cuestión que
alguna cosa le va a llegar en la cabezota. A fuerza de la experiencia.
Así que Isa...
I: ¿está bien, no?
Negro: ¿qué me quieres decir? No te confíes en las explicaciones,
Isa. Las explicaciones son muy circunstanciales, dependen mucho
de las circunstancias, las explicaciones no son el asunto, es la fre-
cuencia en la que uno (...). Si, uno puede navegar un poco ahí. Y yo
recomiendo, más que ningún tipo de explicación, lo que se dice y se
hace en El Mensaje. Y bueno, ¿qué menos? Es lo que yo recomiendo.
155
¿Y usted que recomendaría? Y, El Mensaje. Vea mi amigo, usted acá
tiene experiencias, ceremonias, y el libro sirve para ponerse en ese
ambiente. Y las frases esas, las frases también son un poco especiales,
pero estamos ahí, navegando ahí.
A: Negro, yo hace tiempo que me vengo preguntando esto de
quién soy, casi cotidianamente.
Negro: ¡Y has crecido bastante! [risas], haciendo esas preguntas.
A: Lo que voy notando es que al principio buscaba como una
respuesta más bien verbalizada internamente.
Negro: ¿Quién soy?
A: Sobre quién soy. En el último tiempo...
Negro: ¡Ya no me importa! [risas].
A: Si, es cierto, ya no me importa ese tipo de respuestas, pero me
empecé a encontrar con espacios de silencio, que lo estoy relacionan-
do ahora con esto que dices de esos espacios mentales que sintonizan
con la experiencia compartida con otros, con la experiencia interna.
Y me va llamando la atención como esos espacios se van profundi-
zando. No sé si va por ahí la cosa.
Negro: ¿Me preguntas?
A: Te pregunto.
Negro: ¡Pero no sé bien qué me preguntas!
A: Ese cambio de, ¿qué sería?, como de nivel, de respuesta. Si uno
ante esas preguntas que se lanza, conviene profundizar ese silencio o
tratar de ir más allá.
Negro: Y, no sabría qué decirte, Ariel, no sabría qué decirte. Por-
que uno se pregunta quién soy y a dónde voy y todo esas cosas y va
teniendo respuestas o semi respuestas o pseudo respuestas, siempre
se va diciendo cosas. Hoy de un modo, mañana de otro, pero parece
que a esa pregunta, sobre quién soy, a dónde voy, no se la responde
con frases, no se la responde con frases.
A: Bien.
Negro: ¿Quién soy? Entonces, rayita, en el renglón de abajo: “yo
soy una persona interesante”. No, no, ¡eso, borre! Empezamos de
nuevo. ¿Quién soy? Bueeeeeno... ¡Borre! ¡Si es con un pico, mejor!
¿Quién soy? [risas]. No haga eso. No se pregunte eso, sí se pregun-
ta, pero no espere la respuesta. ¿Quién soy? ¿Quién soy? Hoy soy
uno, mañana soy otro, ayer fui otro, el mismo no soy, entonces no
sé quién soy, pero no soy el mismo. Entonces, parece que estuviera
156
haciendo las preguntas sobre cosas totalmente ilusorias. ¿Quién soy
yo? ¿Qué yo? No, no. He llegado a la conclusión de que no sé quién
soy, pero sé que no soy lo que creo que soy. Eso, fija. Es lo que sé.
Bueno, lo que quieras. He llegado a la conclusión de que no soy lo
que yo creo que soy. Eso no es mucho avance. Así que poca noción y
poca noticia de lo que creo que soy porque eso no eres. Si quito un
poco de memoria, chau, se evanesció Ariel. Ya es otra cosa. Si quito
unas ciertas sensaciones ya se te enrareció todo, ya no es la misma
cosa. Es cierto lo que decían algunos, ese yo es un compuesto, no es
una unidad. Pero uno siempre se ha tomado por la persona unitiva,
no, no es una unidad, ni siquiera una combinación, es una yuxta-
posición de sensaciones, de memoria, cosas que uno se acuerda, de
percepciones raras, eso es yo. Yo es la ilusión de una unidad que en
realidad aparece como un conjunto de sensaciones, de imágenes y de
recuerdos. Eso es yo. Algo que no tiene mucho futuro. Resulta que
viniste con eso, pero eso, ¡óyeme! Ya vas a ver, espera un poquito y
vas a ver, vas a ver como empieza a fallar la memoria y te empieza
a fallar el yo. Se te caen los dientes, se te cae una oreja, un ojo y te
empieza a fallar el yo [risas]. Las percepciones y demás. ¡No va que-
dando nada! Eso es una gran ventaja. ¡Menos de qué preocuparse!
No va quedando nada, uno se va convirtiendo en una ruina [risas],
decrépito y va llegando a la conclusión que ni se acuerda de quién
es uno. Ahora ya no puede resolver quién es yo porque ni siquiera…
[risas] ¡Es buenísimo! Entonces, al final, para creerse grandes fina-
les, al final se toma conciencia de que uno es: Nada, un vacío. Ni
se acuerda de donde dejó una cosa, qué va a saber de dónde viene,
a dónde va, ¡ni sabe lo que está buscando! ¡Es buenísimo! [risas]. Y
así se va pasando por este mundo. Millones haciendo eso, ¡millones!
Unos reemplazando a otros, ¿pero qué es eso? ¡Es una burla! [risas].
Millones reemplazándose y nadie sabe un carajo, ni donde dejó las
cosas, así por todos lados. ¡Sí, eso no es serio! ¡Qué va a ser serio, si
es ridículo! Es totalmente ridículo [risas].
Así que volviendo al yo, no va quedando nada, entonces cuando
no va quedando nada, entonces uno por primera vez en su larga
historia, por primera vez uno se libera, ¡Porque no sabe ni qué pre-
guntar! ¿Se acuerda cuál era la pregunta? Claro. Porque ya ahí uno
es un liberado viviente, ¡que es lo mismo que decir una ruina vivien-
te! ¡Qué bueno! Claro. ¡Buenísimo! Y llega uno a esas conclusiones
157
finales. Conclusiones finales de que no hay nada [risas]. Es un modo
de decir.
P: ¿Con el tema de los registros?
Negro: ¿Con el tema de los registros?
P: Del hacia dónde voy y de dónde vengo, de algún modo, ¿es
posible que sea un mismo tipo de registro? Algo similar.
Negro: Sí, que sea de la familia. Sí, sí, claro. Es posible que sean
cosas parecidas. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? An-
dan ahí en esa cosa, pero claro, se va evanesciendo todo, se va ha-
ciendo traslúcida la existencia. Va perdiendo densidad hasta que uno
se evapora. Sí.
P: (...) traslucir del todo.
Negro: Si, sin duda. Es muy extraordinario y muy gracioso todo
eso pero, bueno, la gente lo toma con un poco de tragedia. Pero,
bueno, ¡hay que vivir! Si no te preocupas ni por tu vida, ¡jodidos es-
tamos! ¡Algo hay que hacer! ¿Qué hay que hacer? Hay experiencias
internas que son suavecitas y hay experiencias internas con mucha
fuerza y hay experiencias internas que se cultivan de algún modo,
que van ocupando cada vez más espacio en la vida de uno. ¡Qué inte-
resante es eso! La vida de uno es una sucesión de cosas, entre las co-
sas, una carrera de embolsados, se atropella cosas uno, ahí empiezan
a interesarle a uno mucho más otras cosas, no tan cotidianas. Y a uno
le importa tender a reforzar esas experiencias no cotidianas, porque
para lo cotidiano siempre hay tiempo. Cosas más interesantes, por
ahí, por ahí. De dónde vengo, vaya y pase, puedo venir de un lado,
de otro, no me preocupa mucho, la cuestión es que ya vengo [risas].
En cambio “adónde voy” es una cosa un poquito más interesante,
mortifica un poco más que de dónde vengo, y quién soy. El asunto
es: ¿A dónde voy?
P: ¡Qué me espera!
Negro: ¡O qué no me espera!
Imagínate todo este lío y qué sé yo para ¡puf! ¿Pero qué es esto?
¡Es un chiste!, un chiste jodido, de mal gusto. Tanta historia para
¡puf! (gesto). Eran buenas personas. Aquí yace Juan Palomo, yo me
lo guiso y yo me lo como [risas]. ¿Y cómo hacemos?
Eso me preocupa un poco más, un poco, no mucho pero un poco
más. ¿A dónde voy a ir? ¿A dónde voy a ir? Si el yo es esa mesco-
lanza de cosas, que no tiene consistencia en sí, que no tiene unidad,
158
sino que es una yuxtaposición de cosas, si todo va desapareciendo:
la percepción, la memoria, no encuentro las cosas, si eso pasa con el
yo, imagínate lo que va a pasar con el de dónde vengo y el adónde
voy, debe ser una mezcla de cosas, el adónde voy. El yo unitivo, no
existe tal unidad, imagínate ¿a dónde cree Ud. que va? Ud. cree que
va allá. ¿Usted? ¡Claro! Un yo grande, ahí va el yo. ¡Olvídese! No
hay tal yo, entonces Ud. no va ni allá ni acá, no va a ningún lado. No
puede ir a ningún lado porque no tiene esa bolsa, que le da unidad
[risas]. No tiene una bolsa como usted cree que va, no, es una cosa
desintegrada que no va a lugar ninguno. ¡Una bolsa de memoria!
[risas] ¡Una bolsa!
¿A dónde voy? Esa es buena, esa es muy interesante. ¿Le parece
que uno, en esa situación lamentable en la que está, le parece que
esté en capacidad de ir a algún lugar? ¡Olvídate! Ud. mi amigo no va
a ninguna parte [risas]. Claro, ¿cómo va a ir? Ud. mi amigo, no va
a ningún lado. Así que esa pregunta es la más comprometedora. Lo
del yo es medio teórico. Que el yo sea de un modo, sea de otro, ¿qué
más da? De dónde vengo y bueno, pero ¿A dónde voy? ¿A dónde
voy? Qué sé yo, voy a dormir. Y después de nuevo y de nuevo y de
nuevo, ¿hasta cuándo va a durar esto? Todos los días. ¡Pero, pero!
¿Qué es esto? Es una broma, es jodido [risas]. Es un chiste jodido.
Claro, no es muy gracioso.
¿Qué dices de eso? De esa maravilla que...
I: ... que lanzar la pregunta y el tipo de respuesta o de paisaje
es lo que definiría como que está contestando desde el mismo yo o
una respuesta que viene desde el espacio de la espera o desde otros
espacios y otros tiempos.
Negro: ¡Qué difícil es Isa lo que estás diciendo! A ver de nuevo,
más sencillito.
I: El otro día trataba de hacerme la pregunta, eso de hacer silen-
cio y esperar la respuesta, como esos trabajos que hacíamos.
Negro: Pero algunos no conocemos esos trabajos. Estás hablando
para un conjunto de personas, somos todos civilizados.
I: Eso de hacer la pregunta y esperar la respuesta y según la res-
puesta, por descarte, ¿no? El reconocimiento de una respuesta que
llega de un espacio-tiempo que uno podría decir que es distinto, por
lo menos, a la percepción cotidiana o a las imágenes cotidianas que
uno tiene de sí mismo y del registro que tiene de “hacia dónde va”.
159
Esa respuesta o ese paisaje podría ser un paisaje cercano a lo mítico,
se me aparecía el “El Día del León Alado”.
Negro: Claro, porque recién lo estuvimos mencionando, que an-
daban ahí los dragoncitos.
I: Claro, porque ese tiempo eterno, el Tenetor, bueno ahí, hacia
dónde voy.
Negro: Bueno, es un paisaje traducido, Isa, traducido, uno tra-
duce cosas en los sueños, traduce cosas todo el tiempo. Se traducen
imágenes, traducidas, eso no quiere decir que esos paisajes sean la
realidad misma. Traducimos los impulsos, muy frecuentemente se
elaboran los paisajes de las traducciones, ¿no es cierto?, ¿y?, ¿y de
ahí a dónde vamos? Y te morís, ¿traduciendo cosas? ¡Pasó su vida
traduciendo cosas!
Claro. Son imágenes traducidas. Todas las imágenes son traduc-
ciones. Traducidas. Entonces, podría ser sólo, podría ser, en oca-
siones podría ocurrir que no tradujeras una respuesta o que no la
tradujeras como imagen, no como un barbeta, como un dios, que no
se qué cosa, una cosa que uno espera. No, no, no, sino el significado
y ahí, ¡zas!, ¡una experiencia! Pero no te guíes por la imagen que se
te aparece, que puede ser una imagen de la hostia; dragones sacando
fuego, pero no la imagen, un significado y va a ser complicado co-
municar este significado.
P: Negro, ¿y hay que tratar de entender esos significados?
Negro: No, no, no ¡olvídense!
P: Porque me dije: mi entendimiento es como una lupa para que-
rer ver las estrellas, me parece que opaca a la experiencia.
Negro: Hay significados que pegan severamente en el lomo, esos
significados que pegan fuerte, ¡convierten la vida! Ahí pasan esos fenó-
menos raros: “Eh, yo tomaba mucho y mi mujer me decía que me iba
a dejar si seguía tomando, pero de pronto fui a lo de no sé quién y me
pasó una cosa que me cambió”. Son fenómenos de conversión . ¡Por lo
pronto se les convierte la vida a las personas! Eso ocurre por alguna ex-
periencia especial que tienen. Yo no sé cómo serán esas experiencias, esa
experiencia especial que le da a la vida, que no tenía antes. ¡Pero te lo
dicen! No tienes por qué no creer, ¡te lo dicen! Pero qué importa, ¡se les
convierte la vida! Y eso sí es algo serio. No hay por qué pensar que to-
dos esos tipos son unos embusteros de primera. Se les convierte la vida
y arma su vida y después no se qué harán. Pero el impacto lo recibieron.
160
P: ¿Y después Negro, cómo se siguen traduciendo?
Negro: ¡Sí! Cuando, en realidad, debería servir de materia prima
para decir “esto es muy interesante”, no jodamos por ese lado por-
que viene por el lado de los significados y no de las traducciones.
“Y apareció Dios y dijo...” Dios no aparece ni dice, no te vayas a la
deriva: los significados. Pero fíjate qué interesante. El fenómeno de
conversión que mencionaste hace un rato es un fenómeno existente,
psicológicamente posible, ocurre entre las personas, son fenómenos
de gran conmoción. Esos fenómenos existen, a uno le pasa también
en pequeña escala, como granitos de sal, le pasa a uno también, uno
tiene pequeñas conmociones de conversión de cosas que lo desaco-
modan a uno, son interesantes esos registros. Y los significados eran
como tal cosa, pero no es lo mismo, era como si me hubiera pasado
y empieza uno hasta a delirar, era como si, pero no es así. Los fenó-
menos de conversión pasan muy frecuentemente. Si uno se fija en su
propia vida va a ver muchos casos de choquecitos pequeños. ¡Ah!
Otra cosa, un electroshock, un despelote, lo que ocurre son fenóme-
nos importantes, ¡La gente se cae al suelo! Sí, sí [risas].
I.: En abril del 2003 hablaste de algo así, de los significados que están
en una caja de cristal esperando ser despertados por los seres humanos.
Negro: ¡Mira si no es mítico eso! Son cosas míticas. Esos pitagó-
ricos, esos tipos raros, estaban siempre jodiendo con eso de que las
personas eran buenas porque existía la bondad. En realidad lo que
existían eran las personas buenas, pero para ellos no, las personas
eran buenas porque participaban de la bondad. Las personas eran
malas porque se alejaban de la bondad. Y uno miraba eso de la bon-
dad y eso era extraño, porque era eso, era el mundo de esas cosas
que andaban por allá y que iba bajando eso, entonces se materializa-
ba en distintas cosas, es muy gracioso como lo veían ellos, el mundo
de las ideas puras decía Platón. Pero es simpático como ellos veían
esas esencias, un mundo esencial que no era el mundo material, sino
de los significados. Uno busca ver qué sería esa cosa, que tenía algún
tipo de materialidad y no de significados puros. ¡Pero es simpático
como ellos veían las cosas! Esa “esencia”, un mundo esencial que no
era el mundo material. ¿Por qué no? De los significados. Pero bueno
¿eso en qué nos ayuda? No en mucho, son dimes y diretes de unos
tíos que decían unas cosas y decían otras ¿y? ¿A dónde vamos? Eso
¿a dónde vamos? ¿Cómo se resuelve eso?
161
Nosotros somos gente tranquila, no compliquemos las cosas, cada
uno hace lo que puede. A su modo refuerza su experiencia interna, se
comunica con otro sobre las cosas que a uno le parecen más internas
y, en cuanto a todo lo otro, podemos diferir “ad infinitum”. Que sea
cuadrado, rectangular, que sea verde, que sea azul, olvídate, no nos
ponemos de acuerdo en nada, pero en esa experiencia interna pode-
mos ir en una vía, en la misma vía, es una experiencia fuera de lo coti-
diano. El Mensaje y demás pega, está bien, sí, se habla de lo cotidiano,
se habla de los que están cerca de uno, de los parientes, de los amigos,
de la sociedad; todo eso está bien, pero lo que mueve todo eso es esa
experiencia interna. Y las experiencias se van cultivando a lo largo del
tiempo. Si uno está en estas cosas, mínimamente va descubriendo esa
experiencia y se refuerza. Eso tiene un saborcito interesante y, fíjate,
que está lejos eso de la explicación por palabras. O sea, toda esta con-
versación que llevamos y no se sabe de qué estamos hablando, en todo
caso le estamos dando a las palabras, a la explicación, eso sí, eso doy
fe, le estamos dando a la explicación, estamos peraltando un tipo de
experiencia que no se traduce en imágenes, un tipo de experiencia que
es capaz de reforzarse, de crecer internamente, un tipo de experiencia
que parece que cargara pilas, de tal manera que de pronto se produ-
cen irrupciones, pasa de ser algo inspirador para cambiarse en una
conversión de sentidos de vida y de la dirección hacia donde uno va.
Y lo que cambia con más relieve, con más consecuencias y demás, es la
dirección de la vida del sujeto, la dirección de la vida del sujeto cuando
es un fenómeno “de conversión”. Dirás: “Estás explicando con pala-
bras un fenómeno”. Sí, sí. El fenómeno de conversión, precisamente,
es un fenómeno de cambio de dirección de vida. Y no es posible esa
supuesta conversión que se produce en uno si la vida de uno sigue por
los mismos carriles de siempre. ¡Y no vamos a creer lo contrario! De
que por el hecho de cambiar los hábitos de vida se produce un fenó-
meno de conversión. No es así. Pero cuando ocurre un fenómeno de
conversión, ocurre un fenómeno de cambio de dirección de vida ¡fija!
¡fija! “Y yo le daba de palos y mi mujer me iba a dejar y todas esas co-
sas. Y, de pronto, el pastor me dijo no se qué cosa y ¡cambió mi vida!”.
Cambió la dirección de la vida del sujeto.
P: Y cambia el modo de hacer.
Negro: Claro, claro, pero la dirección es el tema que nos está pre-
ocupando en este momento, es la dirección lo que cambia, el modo
162
de hacer las cosas, por supuesto. Lindo todo eso. Interesante. Si eso
ocurre, puede ser bueno, puede ser.
P: ¿Puede ser Negro que se dé una experiencia no de un cambio
de dirección de vida, pero de un aclararse y un fortalecimiento de la
dirección que ya llevas, un refuerzo?
Negro: Si, puede ser. Ojalá que sea interesante, porque refor-
zar algo que no es interesante en sí, digo, porque estamos llenos
de esas cosas. Uno se pone peor, es decir, más estratégico, uno tie-
ne estrategias en su vida. ¡Cómo ha cambiado este muchacho! ¡Sí!
¡Para joderte mejor! Entonces, esos cambios son estratégicos. Son
cambios estratégicos. Uno también reconoce en uno esos cambios,
bueno, pero no estamos hablando de eso, estamos hablando de cam-
bios importantes de dirección, no de acomodaciones estratégicas de
roles. ¿No es cierto? Son cambios que por ahí uno los ha sentido en
chiquito o por ahí se le dio vuelta el mundo a uno y lo registró muy
seriamente. Bueno, tampoco estamos buscando eso, esos fenómenos
de conversión. No estamos buscando eso, simplemente anotamos
que, en ocasiones, ocurren esos fenómenos de cambios de direccio-
nes de vida y son más interesantes esos fenómenos que todos esos
sobre quién soy y de dónde vengo.
Va en otra dirección uno y sigue como una bola sin manija, pero
en otra dirección [risas]. No busca uno la conversión porque puede
ir a cualquier lado. ¿Y qué? Son cosas que ocurren en la vida. Ocu-
rren, ocurren, ocurren, ocurren, no creas que no ocurren porque sí
ocurren. Cada cual puede creer lo que quiera, pero ocurren. Te digo,
sí, son cosas importantes. Entre tanto, inspirado, uno va haciendo
crecer esas cosas y viendo las cosas cotidianas que ahí están, está uno
entre las cosas, todo eso, pero no es como para poner ahí todas las
carnecitas, no todo en ese asador.
Bueno, ¡no estamos tan mal! ¡Podríamos estar peor!
Comentario: Por lo menos nos acordamos dónde dejamos las co-
sas todavía.
P: ¿Qué cosas?
Negro: ¡Eso! ¿Qué cosas? [risas]
Comentario: ¡... cuáles eran las que buscaba!
P: Negro, y en las experiencias, por ejemplo, en las experiencias
conjuntas donde se da como esa onda, como un ámbito diferente,
¿qué pasa con el yo?
163
Negro: Y, desaparece un poco en esas experiencias, no estás preo-
cupada por el Yo. En esas experiencias estás en una frecuencia intere-
sante, muy compartida, me entendés, para la gente, pero no están esas
preguntas. Esas preguntas no están en esas experiencias, las preguntas
del Yo. Esas preguntas no están ahí, desaparece bastante. Y es en rea-
lidad lo que pasa porque el tal Yo no existe, pero uno tiene la ilusión
de que existe y en esas experiencias poco con el Yo, poco. No, no, no.
No tiene relevancia. Se queda una especie de “pasa” [risas]. No es un
Yo. ¡Ehhhh!, un ¡Paloooomo! [risas] ¡Aquí viene, dicen todos! Y uno
va y se siente observado. ¡Aquí viene! [risas] ¡Claaaroooo! No, no, una
pasa de uva. Ese es el Yo en esas experiencias porque hay otras cositas
que están ahí que están interesantes. El Yo ahí no está rigiendo el asun-
to. ¿Cómo me veo? ¡Cómo me aprecian! No. Si estás en eso, tampoco
pasa nada grave, pero si estás en eso, me parece que le estás escapando
al “vizcachazo”. Si estás en eso, si estás preocupada por esas historias,
no estás, no te lográs sumergir en esa experiencia.
Meterte ahí en esa buena frecuencia y, no entendés bien y aflojo,
aflojo, aflojo y shhhh, me sumerjo y entonces ahí hago un trabajito.
P: El Yo no tiene nada que hacer ahí, no tiene laburo.
Negro: ¡No! Claro, no tiene laburo. ¡Qué bien me veo! [risas]
Poco yo.
P: ¡Gran ventaja!
Negro: ¡Mucha! Por lo menos por un rato. Y después se jode
todo. ¡No se jode todo! Una cosita va quedando. Porque detrás de
todos esos actos que uno hace, ridículos, que después desaparecen
y aparecen de nuevo y desaparecen, uno va acumulando una cosita.
¡Esa es una gracia! Va acumulando una cosita. Será que acumula en
memoria, no sé dónde acumula, pero estas experiencias repetidas
en ese tipo de dirección, ¡van bien, son buenas, son interesantes!
Hágalo usted mismo. “Quien repita sus actos de unidad interna” se
va a divertir más.
Entonces, cuando te metes en esa experiencia, donde están to-
das esas contradicciones, ese despelote, ese zumbido del “balero”,
se pone uno ahí y ya está. Después sale, mueve las plumas como
los gansos ¿viste? salen del agua, “tac” y no se mojan, uno hace una
cosa. ¡Qué bien! Y eso es una práctica muy interesante, útil.
Poquito a poco se va formando una “capa de grasa” [risas] ¡hi-
drófuga! El agua no te jode, no se mete. Vas haciendo tu experiencia,
164
repitiendo la experiencia, una, otra, otra, otra. Se va formando una
“cosita”, una capa de grasa. Después te meten ahí, te sacan el paté de
foie y se lo comen [risas].
Está bueno eso, se repiten unos actos en donde uno trata de sinto-
nizarse, le sale regular, en otra oportunidad, ¡ehh! le sale interesante,
en otra oportunidad se inspira uno. Tiene mucha movilidad. No es
que sea igual siempre. Por ahí la pegás. ¡Bingo! Te salta la cabeza por
un rato, da una vuelta, se cae.
Muy bien. Uno lo tiene que reconocer, seguramente, distintos
momentos en esa misma experiencia. ¿O siempre es igual? No. No
puede ser. Si uno no tiene un tope, ¿¡cómo va a ser igual!?
Así que ¿quién soy? Bien, ¿de dónde vengo? Bien, ¿a dónde voy?,
interesante. “A dónde voy” crea problema. Por ahí hay cositas que
nos hacen variar el “a dónde voy”, el cómo hago las cosas y en qué
dirección voy. ¡Esa es buena! Y sigo haciendo mis trabajitos y se va
formando como si fuera una actitud distinta, se va formando una
actitud.
Todo el lío de El Mensaje tiende a eso. A que se vaya formando
una actitud distinta, una actitud distinta.
Y lo cotidiano, ahí anda, ahí está, pero no tiene el peso que le
daba uno anteriormente. Uno no sabe si se está volviendo loco, si
está cada día más idiota, sí... Todas esas negatividades puede uno
apreciar en uno mismo, pero también puede ser que uno relativice
mucho más lo que creía antes de las cosas y, entonces, ni está tan loco
ni es más estúpido, sino que está nivelando las cosas de otro modo y
uno va experimentando ese cambio. ¡Será la edad! Puede ser [risas].
¡Puede ser! Y entonces está experimentando [risas]. ¡Viejo y choto!
[risas] ¿No es cierto? Pero, ¡bien! Puede ser que se dé una cosa inte-
resante y entonces esa cosa cotidiana y demás. Ahí está, pero no es
como para preocuparse tanto, no es para preocuparse tanto.
P: Un día se termina, es lo más seguro que hay.
Negro: ¡Es lo más seguro! No va quedando nada y más vale que
lo aprenda desde chiquito [risas]. Imagínate la fuerza que tiene todo
eso cuando uno es chiquito. Y después de eso se empieza a poner
sabio; es decir, ¡lo que no se debe hacer!
Pero tiene su encanto, también lo tiene.
Allá va El Mensaje, a esa cosa. Para allá va trabajando, en esa
dirección, va trabajando muy bien. Lindo eso. ¡Esos momentos de
165
inspiración son los mejores! No sabe uno si le ha pasado algo jodido
[risas], pero son ¡eehh! Esos son incomparables, ¡los momentos de
inspiración son incomparables! Uno se mete en una frecuencia, en
una cosa y ¡paaf! ¡Eureka!
Después vuelve, la pasa muy mal, pero no se olvide y tome nota,
no sea gil, tome nota de esos momentos de inspiración.
Me imagino que se sabrá de qué estamos hablando. ¿O no? ¿Ah
sí, sabés? ¿De los momentos de inspiración? En algún momento te
tiene que dar una patadita. ¡Claro! Si no te da, eso sí, ¿que tenés que
tomar? ¿Anfetaminas? [risas] ¿Mayonesa?
Si tenés que hacer todo eso para que te de algo de inspiración,
¡despídete... Francisco! ¡Estás jodido! Para tener un poco de inspira-
ción. Y esa inspiración es muy, ¡ahhhh! ¡Se te abre el cielo!
Te jodiste. Pasan esas cosas, ¿o no? Bueno, no sé, pero pasan. Y
esas cosas pasan cuando uno va haciendo sus experiencias, va ejer-
citando sus cosas, va poniendo la cabeza bien, tranquilita, se va ol-
vidando de que uno es la hostia, importantísimo, y la memoria se
pone mejor. Ésa es una dirección interesante. Y no con palabras y no
con palabras. Y la inspiración será cuando estoy en esos significados,
significados, no en esas imágenes. No en las imágenes.
P: Negro, eso quiere decir que con las experiencias iría aumen-
tando la comprensión.
Negro: Y, se puede decir eso, desde la experiencia va aumentando
la comprensión, pero no es una comprensión “explicativa”. No es
una comprensión “explicativa”, no es una comprensión argumental
donde uno se va enganchando con esa lógica propia de nuestra gra-
mática. ¿No es cierto? No. Pero aumenta la comprensión de estas
cosas, de este mundo. No aumenta la comprensión de “¿Pasa el once
por acá?” ¿En una galería? ¡Un carajo! ¡No, no sabés ni dónde estás
parado! ¡Al revés! Disminuye la comprensión de esas cosas. Sí, sí, sí.
Y claro, pero aumenta la comprensión de estas cosas. Sí. Como si
fueras más apto para ese otro mundo. ¡Como en éste sos un inepto!
Entonces, no te queda otra que... Claro, claro [risas], que pasarte
para el otro. Claro, claro, sí, hay mucha comprensión de estas cosas.
P: En general cuando se piden explicaciones como un intento de
comprender, pero como que no es un intento válido, digamos, como
de tratar de entender lo que podrían ser estas cosas, porque todos
tenemos explicaciones...
166
Negro: Claro, claro y está bien, lo hacemos como podemos.
P: Claro, hay necesidad de pedir explicaciones.
Negro: Lo hacemos como podemos, así es, así es. Pero no viene
por ahí la cosa. Entonces, es la danza de los cangrejos, estamos dan-
do vueltas sobre lo mismo. Pero, bueno, esa es la forma en estas cosas
que son así.
El Mensaje anda muy bien para este mundo, para esas cosas que
estamos hablando. Es así de gaseoso, como son estas cosas. Es homo-
géneo El Mensaje con las cosas de ese mundo, que son muy gaseosas,
que son de poca representación y de mucho significado. Y entonces,
claro que se tienen explicaciones de cosas y demás y las explicaciones
nos vienen bien y ahí estamos, dando vueltas sobre el asunto. Pero
en El Mensaje hay un nivel de comprensión, un nivel de experiencia
interna, un nivel de comprensión y acumulación. Hay acumulación.
Ojalá se haga todo más coherente al mismo tiempo, ojalá tenga
una misma dirección en uno. Ojalá que uno se haga más unitivo.
Reemplacemos ese Yo ilusorio por algo permanente que no es el Yo,
que tiene una cosa de realidad, que no tiene realidad acá pero tiene
realidad en ese otro mundo. ¡Vaya a saber!
Sin duda se hace uno mucho más sensible a eso.
E: (comentario sobre el estado de pobreza interna) Ahí decías
una cosa que uno se regocija de lo que no tiene, ¿podrías decir algo
de eso?
Negro: ¿Eso dónde se dijo?
P: que se regodea, regodea.
Negro: ¡Son frases inspiradas! ¡Están buenas! Que se regodea de
lo que uno no tiene y era acerca de la “pobreza de corazón”.
E: ….que era bueno, eso es lo que uno siente.
Negro: ¿Siente eso uno?
E: Si, si.
Negro: Está bueno eso.
E: Yo cuando leí eso, después no leí más nada porque dije, eso de
que uno se regodea con lo que no tiene, un poco con lo que estabas
hablando, llegué a la conclusión que podría ser que uno se regodea
del ¿vacío? ¿del vacío?
[Se comienza a leer parte de la charla de Aranjuez].
Pregunta ¿qué es la “pobreza del corazón”?
Negro: ¿y eso a qué viene?
167
[Se comienzan a releer un poco antes los apuntes].
P: Nos encontramos con mucha gente que tiene temor al silencio,
a escucharse a sí misma, ¿qué sugieres?
Negro: A este amigo, que te acompañe a alguna reunión. Y ahí
si le dicen ciertas cosas, veamos si usted puede hacer un poco de si-
lencio, aflojar su mente, su corazón y su cuerpo, aflojar su mente, su
corazón y su cuerpo y dejar que algo se manifieste en él. ¿Qué se va a
manifestar en él? Algo que está en él tapado, absolutamente tapado.
Y él tiene miedo a que eso salga y eso es lo mejor que le va a pasar.
No va a entender como es esto, y bueno, muy bien, como es esto lo
mejor, ¿qué cosa será? Pruebe, pruebe, nada malo va a pasar, puede
pasar lo mejor. Y no necesitamos muchas teorías, todo lo contrario,
en realidad necesitamos barrer con las teorías. Entonces, es buena
una cierta pobreza del corazón. No repartimos una riqueza de ideas,
es más bien una cierta pobreza de corazón que nos transforma. Bien.
Dejarme sentar, 10 minutos, necesitamos más cosas, ¡Consumis-
mo es la palabra! [risas].
P: ¿Qué es la pobreza de corazón?
Negro: Es algo en lo que no te regodeas de lo que tienes, sino de
lo que no tienes. No empieces a teorizar sobre el tema, sin teorizar
Aurora, sin teorizar.
P: ¿Cómo puedes saber lo que no tienes?
Negro: Exacto, esa es muy buena pregunta. No lo puedes saber,
no lo puedes saber. Buscas y lo buscas con necesidad. No sabes lo
que no tienes, no sabes lo que tienes, pero sabes lo que necesitas,
buscas entre lo que necesitas. ¿Qué necesitas? Necesitas quietud,
necesitas ¿qué? ¿Una cierta idea de felicidad? ¿Qué piensas de la
felicidad? Necesitas ¿qué? ¿De dónde vienes, adónde vas con tus
cosas? Y no sabes ni de dónde vienes ni adónde vas, pero ahí hay
unas preguntas que estás haciendo, de dónde vienes adónde vas. No
vamos a mortificar a la gente, porque aunque pueda ser un camino
interesante, es una cierta crueldad hacer reflexionar a la gente sobre
lo ilusorio de las cosas.
Negro: Eso es muy importante, esa cosa. Es jodido. Lo digo por-
que crea problemas a la gente, líos en el mate, que el Yo no existe.
Entonces, eso hay que tratarlo suavezón. Poco lío con esto del yo y
demás. Pero aunque sea una gran verdad que eso es una ilusión del
carajo, no es bueno para la economía psíquica del ciudadano medio
168
andar preguntándose ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?
¡No soy nadie! ¡No tengo yo! ¡Se cae al suelo! Entonces, ¡cuidado
con ese lío! No es nuestra idea mortificar a nadie, ni crear proble-
mas. Son “brochazos” al pasar, pero no es que sea un método im-
portante a seguir, dedicarse a serruchar el Yo porque no va por ahí,
no va por ahí.
P: Si hacen las experiencias, se serrucha solo y ¡está bien! [risas]
Negro: No joder el asunto del que se hace demasiado poca cosa...
P: Es difícil...
Negro: Sí, difícil pero, pero crea problemas si no se soluciona
esto con algún apoyo interno. Uno no puede estampillar a la gente
que se hace preguntas con una negación de Yo y una negación de
todo, porque no ayuda mucho. Lo interesante también es que pueda
empujar favorablemente.
Pero volviendo al tema de la “pobreza del corazón”. Y, es bonito
e interesante eso, no lo que se tiene, no, lo que no se tiene, ¡uuuh!
Se tienen muchas cosas, las experiencias de uno en su vida, las cosas
cómo han salido, las cosas que uno...
Uno es más bien un poquito idiota.
Esa, esa es buena. No se regodea uno de las cosas que sabe, de las
experiencias, sino de eso otro que uno no tiene.
Bueno, ¡quedamos igual que antes! [risas] ¡En fin! Es muy lindo
eso.
La “pobreza del corazón”. Uno se siente, bueno, unos más que
otros, hay algunos especialmente paranoicos que se sienten... [risas]
¿eeeeh? [risas]
En cambio, cuando uno se siente un infeliz, le importa un cara-
jo y hay distintas experiencias y esa “pobreza de corazón”. Tanta
vanidad de cosa (exagerando) no ayuda, más te ayuda lo otro. La
“pobreza de corazón” es la pobreza de emociones, la pobreza de
registros, es casi la estupidez. Entonces, no estamos exaltando la
riqueza de imágenes, la riqueza de emociones, la riqueza de no sé
qué. ¡No tanta riqueza!
I: Como decía Lao Tsé: voy por el mundo como un idiota.
Negro: ¡Claro! Voy por el mundo como un idiota. Todo el mun-
do sabe cosas, todo el mundo sabe dónde está. Yo no sé nada. ¡Ni
sé dónde estoy! ¡Soy un idiota! ¡Maestro! [risas] ¡Está buenísimo!
Es muy interesante la percepción del sujeto. Como que no está
169
ponderando o no está dándole aire a “éste”. ¿¡Qué se piensa!? Po-
tencia todo lo que tiene, sus experiencias, su mundo interno, sus...
“¡Ah! Es un hombre de un gran mundo interno”. ¿¡Ah, sí!? Pero,
¡por favor! “¡Es un hombre que tiene una vida interna! ¡Un señor!”
[risas] No tanta cosa. Hay que ver cómo uno se enorgullece de su
maravilloso mundo interno. También está eso, ¡no te vayas a creer!
¡Siiiiii, siiiiiii! “El otro tiene unos mangos, me importa una mierda,
porque al lado de mi mundo interno... pero ¡pobrecito!”.
Y uno sigue siendo eso “¡Hay que ver cómo me ven!” “Hay que
ver mi mundo interno”. “Hay que ver qué riqueza, qué profundi-
dad”. “Hay que ver qué sensibilidad”. “Hay que ver cómo siento”.
Bueno eso, eso no es así. No va por ahí. Usted es un idiota.
A eso se refiere lo de la “pobreza del corazón”. No tanta historie-
ta con la “riqueza del corazón”.
I: Es soltar todo el tiempo.
Negro: Y, no está pensado tan bien. ¿Qué sé yo? Si no sentir eso,
por ahí vale la pena sentir, por ahí.
Y no vale de mucho la riqueza, y no se avanza mucho por ahí,
sino por el otro lado. Que no tanta riqueza ni tanta historia, sino
que uno tranquilito, se hace lo que se puede. Pobrecito y veremos.
Claro que sí. No, no, no. Uno es un pavo real y, si no tiene cosas que
exhibir, se agarra de ahí aunque sea de un mundo inexistente, de un
mundo psicológico y uno se dice a sí mismo: “¡Eh! Acá va Pedrito”
[tocándose el pecho] [risas].
Es un imbécil uno pero... Mirá, es lamentable. Lamentable, te lo
digo por experiencia propia. Es lamentable [risas]. ¡Lamentable! Así
no debe ser. No es así. Claro, como una inflación interna asquero-
sísima.
I: “La soberbia del corazón”.
Negro: Sí, claro y es así. Es así.
No está bien. Pero es interesante ese tema. Me parece a mí muy
interesante. Es una actitud.
Bueno, no pasa nada. Estamos bien y todos contentos. ¡Claro!
Todos contentos [risas].
Así es. El Mensaje está bueno. El Mensaje no va por vía explicati-
va. Es difusión. Son las experiencias, las experiencias conjuntas. Las
experiencias son las que se hacen en distintos momentos, en distintas
etapas de la vida. Está bien.
170
Y el refuerzo de la experiencia que uno va forjando. Y los mo-
mentos de inspiración que a veces ocurren, aprovéchelos, tome nota.
Aprovéchelos que esa es la condición que tiene usted.
Es más calmo. Más tranquilito. Va para allá. No es tan psicodéli-
co. Menos, menos, menos... (largo silencio)
¡Está bien!
P: … de que es algo más en cada uno...
Negro: Sí, se piensa eso. De eso se trata, de eso se trata. Es algo
más, ¡qué un partido! ¡Vote al PH! [risas] Es algo más. Está bien...
[largo silencio].
Recuérdate, siempre y volviendo una vez más: las explicaciones
son un ámbito, no tienen mayor importancia. No busquen tantas
explicaciones que da un señor, porque eso no es, pone un ámbito.
Y la gente sintoniza en ese ámbito; esas explicaciones, poco. Poco,
poco, porque al final es un enredo de palabras. Las explicaciones,
poco. Pero se ponen ámbitos, entonces, si uno dice que pasa una
cosa cuando uno lee las explicaciones, no son las explicaciones, es el
ámbito en que está puesta la gente.
Entonces, algunos son más aptos que otros para poner esos ám-
bitos. Si, posiblemente. Bueno y bien, ¡pero son los ámbitos el tema!
¿Y por qué? Y, por las imágenes que se usan, por el ambiente que se
crea, por la atmósfera que se comunica a la gente, por lo que sea, por
todas esas cosas, la gente se pone en un ámbito. Y ahí, vibra bien la
cosa. Pero no le busques por otro lado. Es una trabadera.
Hay ceremonias también. Un ámbito, una cosa, ¡Fantástico!
Pasa a otro nivel de experiencia. ¡Buenísimo!
Nada malo puede ocurrir. Nada malo puede ocurrir. Está bien.
I: Al contrario, cada vez es más bueno.
Negro: Y seguramente será así, en general. También es bueno.
Y cuando se dé alguna otra explicación, ¡qué se dará! En su mo-
mento se verá. Cuando se dé otra explicación, siempre será intere-
sante recordar que no va a estar ahí en la explicación, en las palabras.
Si se da otro nivel de explicaciones será nuevamente una postura de
ámbito. Reconocer esa experiencia que aparece en uno. Si hay un
método de actividad en esta materia, ése es. Un método de actividad:
poner un nuevo ámbito. Dar un pasito más, dar un pasito más. En-
tonces, viene una nueva explicación ¡eeeehhhhh! ¡Esta explicación
es muy interesante! No, esta explicación no es lo interesante. Lo
171
que pasa con las explicaciones es que está puesto un ámbito más
adecuado. Así que vendrán nuevas explicaciones pero no le busques
por las palabras. ¡Un momentito!.
P: Lo de uno es la inspiración para sintonizarse.
Negro: ¡Sí!, claro. En cuanto a palabras y a complicaciones y de-
más, no hay ningún inconveniente en proferirlas.
Cuando preguntábamos hoy en el quincho que qué pasará con las
cosas, las conferencias y todo ese rollo, es justo volver al tema por-
que hay cosas colgadas, ¡un par! y consultas no evacuadas aun [risas].
I: Se equivocó la paloma.
Negro: ¡Exacto!
I: Parece que la respondiste, porque...
Negro: No, pero voy a responder ahora, voy a responder ahora
[risas]. Lo que quiero decirte es que sí, que a las mismas complicacio-
nes explicativas nosotros daremos las conferencias. No sé cómo será
el asunto para que sean conferencias chiquitas, con poca gente, por-
que necesitamos justificar que luego se publique por haberlas dado
en algún lugar. ¿Entiendes lo que te digo? Lo que importa es que se
den en algún lugar, va a servir de mucho. Una conferencia dada en
La Reja el tal de enero del 2006 y ya está. Estoy respondiendo a tu
pregunta sobre las conferencias y demás. Será Psicología 4 o Psicolo-
gía Trascendental. Entonces, ¿eso que tiene qué ver con El Mensaje?
Y, claro, un poco enrevesado, pero siempre está bien agregar confu-
sión [risas]. ¡Claro! Bueno, esto, no es.
A: ¿Y en enero del 2006?
Negro: Ah, es un decir [risas]. Psicología 4, Psicología 4, Psicología
Trascendental. Porque ahí te va a aparecer todo ese lío de los tiempos
y los espacios y el yo que sube y que no sube, que no se encuentra, que
está en pelotas, que traduce y todas esas cosas. ¡Ese es el tema! Y ya
está. Tú has preguntado por las conferencias y yo te respondí.
I: Muchas gracias
Negro: De nada Isa.
I: Ahora te hago yo otra [risas].
Negro: ¡Me lo palpitaba! [risas] Con esa cosa que da vueltas.
Ideal, ideal para dar una conferencia y esas cosas, con un vasito de
agua. Ni hablar, ¡sí! ¡Buenísimo! Una cosa abstrusa, con palabras
difíciles y demás, va a ser un revoltijo. ¿Cómo hacemos? Qué, ¿po-
nemos parlantes para hacer esa cosa?
172
M: ¿y no se va entender nada?
Negro: ¡Y cómo! ¡Si no va a entender el que la dice [risas], figú-
rate el que escucha! [risas] ¡Bingo!! Va a ser un revoltijo. Entonces,
nada… [risas]
M: Y encima te cuestionan [risas].
Negro: Pero es una conferencia, es un tema este que está incon-
cluso y hay que ponerlo al tema este, ¡para terminar con esta his-
toria! Pero poca gente, tranquilitos y después un librito para el que
quiera. Chau. Pero no hagamos lío con conferencias que no tienen
ningún tipo de popularidad, de ninguna manera llegan a la gente,
necesariamente tiene que usarse un lenguaje medio jodido porque no
hay forma de hacerlo con otro lenguaje a esas cosas. ¿Vos ves? Hay
que ver las cosas prácticas de cómo podemos zafar, es importante.
Pero sí, desde un punto de vista falta disertación sobre estos temas.
Esta conversación llevará, no sé 35 minutos o dos horas o lo que sea,
pero terminemos con esta historia. De todo el esquema y todo el lío
que está inconcluso. Si, haremos esta cosita, psicología trascenden-
tal, hablamos de rarezas. Por ejemplo decimos: el día tal, a tal hora,
se han dado las explicaciones que han sido transcriptas... Todo bien.
¿En La Reja? Magnífico para dar una conferencia sobre estos temas.
Está muy simpático. No va a servir para El Mensaje. Va a enredar la
cosa en lo que a El Mensaje se refiere, pero son temas... Hay muchas
cosas que no sirven a El Mensaje. Y si no, tomá las Obras Comple-
tas y vas a ver. Enreda todo, pero sirve desde otro punto de vista a
completar un esquema. A completar un esquema que no queda en lo
psicológico, sino que va más allá de lo psicológico. ¿Y eso a quién le
importa? Bueno, a alguien le importará, y si no, es igual [risas], pero
no queda en lo psicológico. No está bien que nosotros nos limitemos
a lo psicológico. ¿Qué va a pasar ahí en esa conferencia? No, no nos
limitamos a lo psicológico. ¿Y entonces qué? ¡Nos damos el gusto! Y
ya está. No a lo psicológico. Hay más cosas en el cielo y en la tierra
que ignora vuestra filosofía. A lo mejor estás convencido que en la
Tierra... Bueno, eso no es pobreza de corazón, eso es vanidad [risas],
pedantería ¡y pueden ser otras cosas!. Bueno, muy bien pero termi-
nemos con esto [risas]. Y después ya estamos bien.
P: Y después ya no va psicología, sólo experiencia nomás.
Negro: Ni psicología ni experiencia. Y después ya podemos partir
también.
173
I: Si es en plural no hay problema [risas].
Negro: Bien, pero este es el proyecto de la psicología [risas]. Está
bien así. Eso es lo que anuncio en este momento.
N: ¿Cómo que “podemos partir”?
Negro: Es un modo: amo, temo y parto. Yo amo, yo temo, yo
parto. Tú amas, tú temes, tú partes. ¿Has visto esa cosa? [risas] Son
ejercicios gramaticales. Bueno, está bien. La parte problemática es
cómo lo hacemos chiquito, tranquilitos, sin mucho despelote. No sé
si se puede hacer por invitación. Es jodido cómo invitar a unos y a
otros no. ¿Cómo se arregla esto? Alguna cosa hay que hacer.
Negro: Eso ya es, a los que tienen mangos sí y a los otros no, eso
es inadmisible.
P: ¿Mucha gente afuera?
Negro: Pero lo que pasa es que la gente no está en esta cosa, el
lenguaje...
Comentarios varios
L: Bueno, pero Negro, si fueran muchos, sabemos que no entran
pero...
Negro: Pero es que no es el lenguaje adecuado, no se va a enten-
der.
Comentarios varios
A: Pero bueno y nada malo le puede pasar.
Negro: Nada malo puede ocurrir, sí, es cierto.
Comentarios varios
D: A mucha gente nuestra saber que el Negro habla y que no
puede ir...
Negro: Sí eso es una cosa.
Comentarios varios simultáneos
Negro:¿ Peor eso, que ir y no entender?
Todos: ¡Claaaaro! ¡Síííí!
Negro: Bueno entonces alguna explicación habrá que dar: Mu-
chachos, la cosa es complicada, el lenguaje alambicado, un lenguaje
alcahuete, especializado. El autor lo entiende poco, así que el que
quiere entender menos… Ah, entonces sí. El que avisa no es traidor.
174
Comentarios varios simultáneos
Negro: Lo que está claro es que uno tiene que dar esa conferencia,
explicar esas cosas. Entonces, después eso se va a meter en escrito,
un escrito y eso cierra todo un quehacer. Claro, pero no queremos
crear problemas, ni joder. Entonces, el que se aburre, se jode o no va.
Y estamos así. Está bien, está bien. Estamos deliberando a raíz de que
se va a hacer esto, entonces estamos conversando de distintas cosas
que se van a hacer, que vamos a vender libros, que vamos a vender
gorritos, que no sé qué con el quincho. Todo eso que hemos estado
hablando hoy y estábamos hablando del tema de también conferen-
cias en el lugar. Ahora estamos hablando de una conferencia en el
lugar y vemos los problemas que va a haber con la conferencia. Y
decimos, bueno, que vaya quien quiera, pero avisamos: muchachos
vamos a dar esta conferencia y va a ser en un lenguaje medio gaseosi-
to. ¡Sí, sí! Está bien, yo voto por eso pero con la explicación del caso.
R: Sobre una conferencia dada hace varios años, habíamos que-
dado en ir vestidos de un modo, con bufanda, había cierto tipo de
complicidad.
Negro: Porque era un diálogo de besugos [risas].
P: Nos produce una sensación de no entender...
Negro. No, no, está bien, si yo le encuentro gracia a esas cosas.
Pero digo, no jodamos, no creemos problemas. Si lo planteamos así.
La cosa tenemos que terminarla ahí... y terminemos con esta historia
y nada mejor que usar La Reja para dar una conferencia. Yo creo que
será una conferencia, serán dos horas, la cosa puede llegar a ser una
aburridera, totalmente mortífera, llévense reposeras [risas].
A: Vamos a vender muchos almohadones [risas].
Negro: ¡Veinte mangos por almohadón! [risas]
I: Negro, ¿invitar a teologillos?
Negro: ¿¡A los alcahuetes!? No, para ellos no es. No nos impor-
tan ellos y no tenemos porque darles nada, que compren un impreso
o que lo consigan y ya está. Ningún agrado... [risas]
M: ¿Y prensa?
Negro: ¿Prensa? ¡Prensa! Para qué queremos esa asquerosidad.
¿Prensa? Noooo.
M: pero van a venir igual
Negro: Sí, sí, ¿a ver la invitación? [risas] ¿Vino sin invitación?
¡Fuera!
175
N: Acá es todo por acomodo.
Negro: Acá es todo por acomodo. Entramos por acomodo [risas].
“Y todos los que tengan a su padre vivo, un paso adelante. Vos Fer-
nández quedate atrás” [risas]. Esa era la manera de avisarle que se
había muerto el padre: “Vos Fernández quedate atrás, acá son todos
recomendados, así que vos...” [risas]. Es gracioso. Si, así estamos
bien. Y nos damos el gusto y ya está. No, no, no, no. Ni alcahuetes,
ni teólogos, ni piojentos, ni periodistas, ni ninguna cosa. Vamos a
hacer esas cosas, vamos a tener en cuenta qué decir y ya está, pero se
termina la historia allí. Hay que invitar a los nuestros, bueno, invita-
mos a los nuestros pero les advertimos una cosilla. Y los que quieren
van y los que no quieren no van, pero algunos que quieren, nosotros
no queremos y [risas] esos son los asquerosos.
M: ¿Y podría ser con pantalla?
Negro: Y puede ser, puede ser. Claro, eso es lo que conversába-
mos esta tarde. ¡Claro! Y ahí podemos hacer una gracia.
P: (...)
Negro: Por ejemplo. Sí, a ver con lo de la pantalla y eso.
P: (...)
Negro: Claro, y dando vueltas ahí. También tiene su inspiración
eso.
P: (...) [risas]
Negro: Atención que tenemos que arreglar ahí unas cosas. Rober-
to, ¿dónde está Roberto? Tenemos que arreglar los ecos y las cosas,
porque se escucha muy bien la propia voz cuando se está en el cen-
tro. Fantástico, te llega de todos lados pero los que están más lejos
no oyen nada de lo que decimos. Hay que romper la onda con unos
parlantitos; son 6 u 8 parlantitos chicos que están puestos alrede-
dor, como si fueran los focos, pero bien puestitos y disimuladitos e
inclinados, un poquito inclinados. Entonces, si los conectamos, se
rompe la onda y sale. Porque tiene un micrófono el que esté dando
una ceremonia y sale por todos esos parlantes. Entonces, va fenóme-
no, todo el mundo lo escucha, se produce un efecto extraño y si no
soltás todo, y sí, se escucha uno solo y los demás no escuchan nada
[risas]. Muy gracioso.
176
2006
178
determinado éxito, otras que no lo tienen, pero se está buscando la
relación y todo aquello.
[Link] cumple con la función de poner en vidriera los textos
que tienen cierta importancia, para que la gente los tome o los deje,
punto. No persuade, no invita, no discute, es una vidriera, uno pasa,
cosas que están en vidriera, le gustan o no le gustan, si le gusta lo
baja, si no le gusta, sigue de largo. Esto respecto de estos dos mate-
riales, que yo conozco más o menos bien [risas], que es por una parte
el librito de El Mensaje y por otra parte la página [Link] que tiene
que ver con la presentación de materiales.
En ocasiones se ha puesto en [Link] alguna otra cosa como, que
se yo, trabajos hechos por algunos amigos, pero dura poco tiempo.
Hay ciertos materiales que son permanentes y ahí están para que la
gente los consulte o los deje pasar.
Entonces, no van a encontrar a futuro muchas novedades en silo.
net, van a encontrar siempre los mismos elementos; o sea, una cosa
bastante aburrida como página web, es un plomazo, pero es necesa-
rio que nosotros lo tengamos ahí, porque frente a mucha gente, en
distintas partes del mundo, se interpreta que se dijo una cosa, pero
no que se dijo la otra, pero que me dijeron que se había dicho... los
materiales oficiales están ahí, esa es la función con que cumple. Que
quede claro qué es lo que se dijo, por supuesto todo el mundo tiene
derecho a decir lo que se le dé la gana, pero también está bien que
esté claro lo que se dijo con fecha, lugar y todo aquello, ¿eh?
Así que ahí nos movemos, nada más que con estas dos peque-
ñeces, el librito de El Mensaje y algunas obras recomendadas que
tienen carácter oficial, eso lo hacemos a través de esa página web.
Páginas web de todo tipo, hay y a montones, páginas web inte-
ractivas hay a montones, producciones que hace la gente cada día
más y algunas buenísimas. Y qué tenemos que opinar sobre eso, qué
tenemos que decir lo que se hace y lo que no se hace, yo les estoy
contando qué es lo que se ha escrito acá y qué es lo que aparece en
esa página web, eso es todo lo que podemos saber nosotros, de lo
demás sabemos muy poco, bien.
Hay algunas otras cuestiones en las que estamos embarcados, que
tienen que ver ya no con materiales literariamente considerados,
sino con otro tipo de materiales como son las salas. Nos interesa po-
ner en marcha esas referencias; alguno habló de faros, alguno habló
179
de puntos que se fijan en el tiempo y en el espacio para que no baile
según las vicisitudes, según las circunstancias, sino para que la gente
los tenga en cuenta y pueda llegar.
Aquellas son las salas. Hay salas que están en marcha, otras que
se están gestando. Hay salas que para ponerse en marcha necesitan
de la colaboración y el apoyo de mucha gente, otras no, otras son
muy pequeñitas... Ayer estuvimos viendo salas que se levantaban con
unas zingarillas y unos ladrillos, unas maderas, unos techos de zinc,
que la hacia la gente del barrio. Hay otras salas que son familiares,
una familia tiene un terreno, entonces se propone poner esa sala,
otros colaboran, porque hay vecinos que quieren empujar esa sala y
empieza a montarse una sala. Entonces, salas que tienen que ver con
amigos, salas que tienen que ver con familiares, se empiezan a poner
en marcha en todas partes, en muchas partes, ni siquiera tenemos
la información de todo lo que se está haciendo en materia de salas.
Suelen ser salas reducidas y son distintas a las salitas, porque las
salitas son lugares, departamentos, garajes, lugares de reunión que no
los consideramos como salas o salitas. Las salas tienen algunas carac-
terísticas de las que conocemos, o cuentan con un palo, que hace a las
veces de monolito, o cuentan con una cúpula vacía, van contando con
distintos elementos que le dan ese carácter de parque o de parquecito,
¿eh?, pero las salitas en cambio son lugares de reunión y son los luga-
res más a mano que se puedan poner en marcha, esos lugares de reu-
nión son las salitas. Ahí nos movemos, no tienen carácter institucional,
de ninguna manera, y las vamos a encontrar en distintos lugares.
¿Quién abre las salitas? Fácil, quien se le da la gana.
¿Quién abre las salas? Y, no quien se le da la gana, sino quien se
pone de acuerdo con otros, para poderlas poner en marcha.
¿Cómo organizamos las salas y las salitas? Las organizamos siem-
pre en base a un tipo de institución que tiene que ver con el armado,
el armado económico de eso, se necesita ponerlo en marcha en base
a algo que no son las personas individualmente consideradas. No
puede haber un dueño de las salas. ¿Por qué? Porque son muchos
los que participan en el montaje de esa sala. Entonces, no se trata de
personas, no se trata de individuos, tiene que haber una estructura
suprapersonal.
Tiene que haber, en muchos casos, en muchos casos, una institución
como una fundación. Las fundaciones están reguladas jurídicamente,
180
están reguladas económicamente, tienen que ver con órganos estata-
les, que nunca son garantía por supuesto, pero tienen que ver con ór-
ganos estatales porque caen dentro de regulaciones. Y está bien, nos
conviene que existan ese tipo de instituciones como las fundaciones.
Las fundaciones no tienen dueño, no tienen personas que sean
dueños. Si ustedes ponen un lugar a nombre de una persona, si us-
tedes ponen ya un parque a nombre de una persona, se muere esa
persona y sayonara. Empiezan los líos con los tíos, los sobrinos, los...
una cosa que no tiene nada que ver con nosotros, entonces, esos tíos
y esos sobrinos que no tienen nada que ver con nosotros deciden
que ahora se convierta en una sandwichería, por ejemplo [risas]. Y
entonces los que han estado empujando para que esto funcione se
sienten un poquito defraudados, claro está.
Entonces, no nos conviene lo personal, no nos conviene que esté
a nombre de personas individuales porque todo eso es muy frágil.
De ahí el carácter que siempre deberían tener los parques y las
salas, estar a nombre de instituciones y no de personas.
Bien, ese es un aspecto, y nos interesa que las salas en general en
el mundo estén reguladas de ese modo.
Pero además de lo institucional, de lo jurídico, de lo económi-
co y demás que esté regulado, nos interesa que tenga vida, de eso
se encargan las comisiones. Fíjense en este mismo parque, hay una
institución que es Pangea, hay un conjunto de personas que forma
parte de esa comisión de Pangea, de Pangea, que es una institución,
que es una fundación, pero además de eso hay una comisión que no
tiene que ver con Pangea y que tiene que ver con la regulación de las
actividades de este parque de cara a la gente que participa y de cara
al medio con el cual puede establecer también relaciones.
Es muy importante que exista una..., no es una entidad pero es
una agrupación de personas para regular las actividades del parque.
Porque si un grupo de personas quisiera utilizar la sala para sus ac-
tividades en un momento dado, si quisiera usar la multiuso u otras
instalaciones que hubiera, pero sucedería a veces que hay otras per-
sonas que en simultáneo las están usando o también quieren usarlas.
¿Cómo se hace? ¿Cómo se regula tal cosa? Para regular tales activi-
dades es bueno que exista una comisión, porque esa comisión puede
hacer su cronograma y puede saber que en determinada semana,
tales días, hay un grupo que va a usar la multiuso pero a la semana
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siguiente hay otro grupo y así siguiendo. Y acá no hay lugar en esa
semana para otro grupo, entonces habrá que conversar con ellos y
explicarles que eso será para el mes que viene y así siguiendo.
La organización de ese cronograma, la organización de las acti-
vidades las regula la comisión de ese parque. Y las relaciones que
establece la comisión con la fundación son de ese tipo, la comisión
regula actividades de cara a la gente, internamente, que se mueve en
esos parques o de cara a otra gente que está afuera de esos parques
y quiere participar y quiere utilizar instalaciones. A eso se dedica la
comisión y la institución que llamamos fundación, o sea Pangea, se
ocupa de que la cosa económica esté bien, de que funcione, de que no
se metan en gastos que después no van a poder sostener en sus activi-
dades y demás, se preocupa de que..., porque por supuesto, se puede
montar un parque pero..., pero hay gastos continuos. Entonces, se
preocupa de que no se desfasen las cosas. Eso lo hace Pangea, y la co-
misión tiene que tener en cuenta eso, porque si no la comisión, para
lograr sus objetivos, podría hacer cosas estrambóticas, meterse en
unos gastos horribles que después no se pueden sostener. Entonces,
una cosa es levantar los parques y otra cosa es sostener los parques.
Entonces, para evitar todos esos líos y entender cómo se regula
esa cosa hay que ver la relación entre la fundación y la comisión, son
dos engranajes fundamentales, si no nada puede funcionar.
Así tienden a funcionar los distintos parques en el mundo, se es-
tán creando otros, se están creando otros parques, están con esos
problemas, de la fundación, de cómo va a ser la comisión y todo
aquello. Tienen que poner eso muy clarito antes de poner en marcha
los nuevos parques.
Ahí hablaban de Alejandría y demás. Alejandría no está todavía
en marcha como parque, Alejandría está en el proyecto, se tiende a
que ahí surja un parque, pero no está todavía materializado. Si us-
tedes me dicen otros parques, bueno, en América del Norte, bueno
muy bien, Red Bluff Park, bueno, ahora mismo están reunidos ahí en
Red Bluff Park, ahora mismo están viendo como lo ponen en marcha
con su fundación, con su comisión. En este mismo momento, espe-
remos que no les esté lloviendo, está bastante... [risas], claro, ahora
mismo están en eso.
Attigliano, en la Umbria, en Italia. Ahí está el terreno, ahí está la
discusión con que si les permiten o no les permiten poner cierto tipo
182
de edificación, porque otras edificaciones pueden romper la estética
del paisaje [risas]. Entonces, alguien tiene que atender a todas esas
discusiones.
Lo mismo les está pasando en Toledo, está bien, que el monolito,
que el cerco, que todo aquello, pero, la municipalidad tiene que opi-
nar porque no es cuestión de andar poniendo cúpulas en esta época
de cualquier modo, hay que fijarse en todo lo que se hace [risas].
Entonces, la gente va lentamente haciendo las cosas y superando
los inconvenientes que se ponen en el camino, las limitaciones de
reglamentaciones municipales, etc., de resquemores culturales, ¿no
es cierto? todo eso está en juego.
Entonces, la comisión y las fundaciones tienen que poner mucha
atención en eso y en eso están, y en eso están.
Otro tanto les ha aparecido... les ha pasado en India, han termi-
nado ya con los trámites para poner su terreno en marcha y ahora ya
lo están cercando. ¿Cómo lo están cercando en India? Lo están cer-
cando con sus alambradas, lo están cercando con plantas, con cactus
agresivos [risas], están rodeando el parque de India. Un parque muy
lindo, muy interesante va a salir de ahí con seguridad.
El parque de Opali, Opali Park, pero ellos a diferencia de los
otros parques, ellos encuentran una palabra que se adecua más a su
forma cultural y esa palabra es Ashram. Pero resulta que Ashram no
quiere decir lo que creen en occidente que quiere decir, Ashram es
un lugar, no sólo un lugar de meditación, un lugar donde la gente
pasa su tiempo haciendo cosas adentro, sino que Ashram es un lugar
de encuentro, un lugar de encuentro cultural y social.
Y es aproximadamente lo que pasa con nuestros parques, sólo
que ellos lo llaman Ashram, pero suena de un modo muy especial.
Bien, eso sucede en India, en otros lugares no, en otros lugares son
parques o park o veremos que sucede con otras lenguas.
Así estamos con esos parques en marcha, con el Ashram de India,
con el Red Bluff Park, con el Attigliano, Parco di Attigliano, ¿eh?,
el Parque de Toledo, el Parque La Reja, el Parque Manantiales. Son
parques que se han levantado muy rápidamente y son muy especta-
culares en sus cosas y en sus actividades.
Es bastante misterioso como se ponen en marcha y funcionan. Y
está claro que no vamos a parar ahí. Así que vamos a hablar de lo
que vamos a poner en marcha ahora, si les parece. Y yo creo que va
183
a haber quienes nos van a explicar todo este lío, aprovechando estas
maravillas técnicas [risas], para que nosotros podamos participar de
todo este lío.
Si quieren vamos a hacer una interrupción, no como lo de ayer
[risas], una pequeña interrupción para tomarnos una cosita, dar una
vuelta, ¿está bien así? Y volvemos dentro de quince minutos.
185
Sería muy interesante en el 2007 contar con todos los puntos en
funcionamiento, eso es posible [risas], eso es posible, y bueno...
Entonces, en el 2007 sería interesante contar con todos esos puntos.
Y todo esto es bastante más fácil, porque a esto le sacamos los ma-
teriales y ya está, le quitamos todo lo accesorio. Así que no tenemos
prevista ninguna otra cosa, en orden a materiales, tenemos previsto
todo esto para tenerlo liquidado en el 2007. Y todo lo que salga de
ahí en el 2007, creemos que va a poder llegar bastante lejos. Así que
yo no me preocuparía por ahora en materiales nuevos, materiales
literarios, materiales doctrinarios, materiales de todo... de ese tipo,
porque esos materiales van a surgir sobre todo desde ese punto. Va-
mos a poner un punto de referencia en el espacio y en el tiempo,
como decían por ahí, y desde ese punto vamos a irradiar, se supone,
de un modo importante. Como merecen estos tiempos que vivimos,
creo yo. Hay otros que tienen puntos de referencia... bueno, pero
vamos a hablar de otra cosa.
187
Pero por ese descuido que hemos tenido, con esos términos y con
esas cosas, hemos dejado libre el terreno a traducciones muy peligro-
sas de la religiosidad.
No es tan misterioso esto que digo, pero observen, miren como
aparecen manifestaciones crecientes de religiosidad de signos muy
destructivos, porque también la religiosidad puede traducirse en sig-
nos muy destructivos. Pueden equivocarse los conjuntos humanos,
como nos equivocamos en la vida cotidianamente y pueden equi-
vocarse mucho y creer que esa religiosidad debe ser observada por
todas las personas y que esa religiosidad no puede ser discutida y que
esa religiosidad se debe imponer a sangre y fuego. Nosotros hemos
descuidado esas reflexiones, esa forma de ver el mundo, hemos des-
cuidado el sentido de la religiosidad.
Y en ese vacío, en esa censura que hemos hecho en nosotros mis-
mos, ahí han crecido y se han alimentado expresiones violentas de
la religiosidad.
Y esas expresiones violentas de la religiosidad están cundiendo
hoy en el mundo.
¡Y ella me mira como si no supiera de que hablo! [risas] Pero en
verdad, en verdad, están ocurriendo fenómenos muy desafortuna-
dos. ¿Qué va a pasar mañana si ese tipo de fuerzas van creciendo? Si
empiezan a agredirse entre sí, estas religiones que más o menos con-
vivían, más o menos, y empieza cada una a radicalizarse, a ponerse
en pie, a expandirse en territorios. A no tolerar a los demás.
Creo que va a haber problemas y da la impresión de que eso es-
tuviera en marcha.
No sé cómo será el grado de información que tenemos de estas
cosas, pero es bueno que se fijen qué va pasando en las distintas ex-
presiones religiosas en distintas partes del mundo.
Los representantes... los representantes, las jerarquías de las dis-
tintas religiones, pueden no ser, no corresponder efectivamente a la
esencia de dichas religiones.
Como de costumbre los problemas no los hacen los dioses, los
hacemos nosotros [risas], los hacen las jerarquías de los distintos sis-
temas religiosos.
En una época tan alterada como la que vivimos, en una época
tan sometida a presiones con tanta desgracia, tanta opresión y tanto
atropello, las gentes empiezan a tomar posturas duras y los dirigentes
188
de determinadas religiones aprovechan esta situación para catapultar
la disconformidad de la gente, la zozobra de la gente.
Entonces, empieza a generarse un círculo vicioso, al final nadie
sabe quien empezó esta gracia, pero es la situación general la que va
impulsando.
Bueno, pero no vamos hacer sociología de las religiones ni histo-
ria de esa cosa, simplemente es bueno advertir que el tema de lo es-
piritual traducido a la religión, hoy, el tema de lo espiritual traducido
a la forma religiosa es un tema serio que hasta los políticos lo están
teniendo en cuenta [risas], eso es mucho. Hasta los políticos lo están
teniendo en cuenta, ellos mismos, los políticos, empiezan a compor-
tarse como líderes religiosos, eso es fantástico [risas], de pronto se
nos convierten en teólogos. ¡Un político convertido en teólogo!
Ese político nos dice qué es el mal, quiénes son los del eje del
mal, quiénes son los buenos. Si un libro de cierta cultura es bueno
o es malo, o si se le interpreta bien o se lo interpreta mal. Si ciertos
símbolos religiosos que usan los creyentes deben ser usados o deben
ser reprimidos en el territorio que ese político maneja.
¿Pero qué es esto? Antes la gente religiosa se metía en la cosa
política, ahora los políticos se meten en la cosa religiosa. Y entonces
esta confusión se está convirtiendo en algo muy interesante [risas].
Bien allá ellos, nosotros somos gente tranquila, estamos en lo
nuestro, gente pacífica que abre esta posibilidad de esto que llama-
mos El Mensaje. Un mensaje, un punto de vista, algo que se expresa,
algo que se dice. ¿A quién? A la gente que está adelante, la gente lo
toma o lo deja, no pasa nada. Eso es lo bueno, me parece a mí, de
El Mensaje, tómelo o déjelo y todos seguimos siendo amigos y no
imponemos nada, ni creemos contar con la verdad absoluta.
Y nuestra forma organizativa es totalmente voluntaria, la gente
se organiza como quiera. Y como no hay dogmas en estos pequeños
escritos que hay acá, se los interpreta. ¿Y cómo se los interpreta?
Cómo cada uno quiera.
¡Ah! Pero eso es un desorden. Efectivamente [risas], esto no es un
orden. Son escritos que están planteados en un Mensaje que usted
lo interpreta de un modo y usted lo interpreta de otro modo, y creo
que todos podemos convivir. Pero aquí dejamos libre interpretación
de los elementos de El Mensaje y libre organización en el funciona-
miento en El Mensaje.
189
Esos dos puntos, de libertad de interpretación y de libertad de or-
ganización es muy bueno ponerlo desde la base, desde el comienzo.
De tal manera que cuando alguien sea de espíritu un poco contro-
lador se encuentre con esa resistencia que está ya puesta en la base.
“Amigo mío yo lo interpreto como quiero y usted lo interpreta como
quiera y no me venga con historias”. Eso, nos parece, es interesante
ponerlo desde el comienzo, desde el vamos.
La gente desde luego si tiene esa libre interpretación de El Men-
saje y tiene esa libre interpretación de cómo organizarse, no está
negando el hecho de organizarse, nosotros solemos organizarnos en
comisiones. ¿Quiénes forman parte de esas comisiones? Forman par-
te los que quieren, de cien personas que están en El Mensaje, unos
poquitos consideran que tiene utilidad organizarse de forma mínima
para difundir ese Mensaje, a eso le llamamos comisiones.
Esa comisión se encarga de conseguir un lugar. ¿Para qué con-
seguir un lugar? Para poderse reunir, para que un montón de gente
que quiere participar de El Mensaje tenga a dónde ir, a dónde lle-
gar, cómo encontrarse. Esa comisión se conecta también con otras
comisiones, porque no es ella única en el mundo ni está aislada del
mundo.
Se conecta con otras comisiones y en esa cosa tan simple de comi-
siones que se conectan entre sí y que tienen sus salitas, sus pequeñas
salas. Esas salas que le presta un pariente, esas salas que consiguen
prestadas por algún amigo, esas salas que alquilan en otros casos,
esas salas que construyen en lugares lejanos donde unos tienen unos
adobes, unos ladrillos y chapas para poner en los techos, en algunos
lugares alejados de la ciudad, ahí se van levantando salitas de El Men-
saje en los distintos países, muchas salitas, según las cosas que nos
cuentan nuestros amigos, según las fotografías que recibimos, según
lo que vamos viendo aparecen las salitas. ¿Quiénes hacen esas salitas?
Las hacen la gente que está en El Mensaje y lo hacen gracias al funcio-
namiento de esa comisión y esa comisión lo llama, oye tú Francisco
tú que tienes un camioncito desvencijado, no importa, nosotros le
ponemos un poco de combustible y vamos a pasar por la casa de otro
amigo donde están las chapas y las vamos a llevar al lugar que hemos
conseguido para levantar esa pequeña edificación de El Mensaje.
Aparte de esas salitas, que son lugares, son puntos fijos, son refe-
rencias en el espacio, son lugares que uno puede ubicar en su cabeza,
190
saber donde están, aparte de esas salitas existen lo que llamamos
salas, ya son más grandes [risas], y que son más grandes.
Claro, las salas son lugares a donde puede ir la gente a reunirse, a
conversar, a intercambiar, a hacer sus experiencias, a inspirarse espi-
ritualmente. Las salas son lugares totalmente vacíos, no son lugares
totalmente llenos ni son lugares con imágenes. No estamos diciendo
que estén bien o que estén mal las imágenes, estamos hablando de
cómo funcionan en esas salas, a lo mejor ustedes han visto fotogra-
fías, videos o algo.
Ana: Tenemos videos que podemos mostrar más tarde.
Bueno, son buenos ejemplos de ver estas salas y hay salitas tam-
bién, salitas en barrios humildes.
Esa libre interpretación y esa libre organización, esa forma de
hacer las cosas como a uno le resulta bien. Claro hay gente por ahí
un poco quisquillosa, un poco rara, que dice, “¡ah!, bueno, pero eso
es un desorden, hay gente que puede hacer cosas peligrosas”. Cosas
peligrosas nos suceden en la vida diaria, de continuo, si estamos con
esta suerte de paranoia del peligro, el peligro de que alguien se des-
víe, ese es el peligro, hablar de esas cosas. Esos son los puntos más
importantes, nos parece.
El Mensaje es muy escueto, es muy breve. El Mensaje como us-
tedes saben cuenta con un librito, cuenta con un conjunto de expe-
riencias y cuenta con una serie de frases mínimas a las que llama-
mos El Camino. El libro, La Experiencia y El Camino conforman
El Mensaje y no hay mucho más. Pero sin duda que hay muchos
escritos y muchas otras cosas, sí, sí, pero no tienen que ver con El
Mensaje.
El Mensaje es una cosa muy breve, es tan breve que es sumamente
aburrida [risas] y nos parece que está muy bien que sea aburrido.
Porque quien se mete a estudiar El Mensaje o a trabajar con las ex-
periencias de El Mensaje, seguramente lo hace porque tiene una ne-
cesidad interna y si no, se aburre [risas]. Y eso está bien...
Esa es la gracia de El Mensaje, quien se ponga a realizar sus ex-
periencias y a estudiar el librito y a seguir los pasos que se plantean
en El Mensaje, lo hace porque en él brota algún tipo de necesidad.
De manera que invitar al Mensaje a alguien que no experimenta esa
necesidad y demás, es invitar a alguien a que se aburra, claro, no le
pasa nada grave, pero no es muy constructivo que digamos, no le
191
sirve de nada, invitamos al Mensaje generalmente a la gente que nos
pregunta cosas. Nosotros no vamos a mortificar a la gente en la vía
pública, la cosa no funciona así. Pero sí funciona con la pregunta del
otro. Hoy mismo, esta mañana alguien me dijo:
–Bueno, yo tengo un serio problema...
–Bueno.
–Yo tengo un serio problema de que no tengo fe.
–¿Fe en qué?
–Fe en mí, fe en mí mismo, fe en la gente que me rodea, no tengo
fe en lo que hago.
No me estaba hablando de ninguna cosa religiosa, me estaba ha-
blando de… es que la palabra fe se usa para muchas cosas, bueno.
Me estaba hablando del tema de la fe y él lo sentía como algo serio,
como algo sumamente incómodo y además muy poco progresivo
para su vida.
¿Qué hago? Me dijo. Yo le dije, yo tengo una sola receta para eso,
lo único que yo puedo recomendarte es que te muevas en El Men-
saje. El seguramente quería alguna otra solución [risas]. Es que El
Mensaje es para él! ¡Justamente para él! Pero porque él me preguntó
yo le respondí, no fui a golpearle... y a decir, “oye lo que tú necesi-
tas es ir al Mensaje”, fue exactamente al revés. Y así todos nosotros
nos encontramos a diario con gente que tiene numerosos proble-
mas. Bueno sería que alguien no tuviera problemas, en semejante
situación mundial, regional, de país, de lugar. ¡No...! Todos tenemos
numerosos problemas y mucha gente que nos consulta sobre sus pro-
blemas, es a esa gente a la que pasamos el librito o a la que le abrimos
las puertas para que vaya a alguna reunión en una salita, en una sala
o a una convocatoria grande que a veces hacemos.
Qué mecánica tan simple, sí, es una mecánica tan simple.
No nos preocupamos tampoco por los medios de difusión, es
más, rehusamos al periodismo. No tenemos contacto con el perio-
dismo, porque qué podemos decirles, pero a veces sin embargo, son
los medios de difusión los que vienen a nosotros, es el periodismo
que viene a nosotros. Entonces, sí que podemos contar nuestra ver-
sión, no es que los estemos buscando. De ninguna manera estamos
buscando a los medios de difusión ni estamos buscando que nos den
difusión, nos limitamos a nuestra acción, a desarrollarnos, a nuestro
trabajo y que ellos digan lo que les gusta.
192
Que normalmente dicen cosas muy desfavorables [risas], está
bien. Ellos verán.
Así que es una mecánica simple la del contacto, con alguien que
nos consulta y a ese alguien le recomendamos El Mensaje y si te-
nemos el material se lo pasamos. Pero no andamos mortificando a
la gente con El Mensaje. No andamos haciendo propaganda de El
Mensaje, sino respondiendo a la gente que nos consulta.
A veces lo hacen de un modo especial, por ejemplo, hay algunos
que no nos consultan sobre un problema sino que nos piden: “uste-
des que hacen cosas, ¿por qué no piden por mí, o por mi madre o
por un pariente?” ¿Por qué no? ¡Claro que sí! Y entonces pedimos
profundamente, con muy buena intención por ese que, a su vez, nos
pide a nosotros que lo hagamos. Es otra forma... forma de contacto,
no nos vienen en consulta, nos vienen a decir que hagamos cosas,
que pidamos por un familiar, que pidamos por él mismo. A veces
algunos nos dicen que murió un familiar, que quisiera que nosotros
acudiéramos a esa circunstancia desafortunada, que estuviéramos
presentes, que dijéramos algunas palabras inspiradoras para la gente,
porque toda esa familia está destrozada por la situación, toda esa fa-
milia se encuentra muy desolada, y entonces nos piden que vayamos
allá y digamos algunas palabras en esa circunstancia y lo hacemos,
porque es una de nuestras experiencias y en esa experiencia decimos
cosas muy poco aceptables desde el punto de vista convencional, de-
cimos este cuerpo que está ahí ya no nos escucha, ya no nos oye. Su
principio vital, su vida, está en otra parte, así que no tanta tristeza,
bueno, en fin... hay justamente una experiencia dedicada a eso. Pero
les cuento que también hay gente que se acerca a nosotros a pedir
algún tipo de acción que pueda servir no al que murió sino al que
quedó, a su familia, a sus deudos, a la gente próxima, a sus amigos y
les voy a decir que por lo que he visto, aunque no he visto mucho,
normalmente sale muy bien eso y es muy reconfortante y es muy uni-
tivo para gente de distintas creencias, de distintas posturas religiosas.
¡Es una maravilla lo bueno que resulta a todos!
Si los que están acá han tenido esas experiencias, seguro que pue-
den confirmar esto.
Muchas cosas nos viene a decir la gente, seguramente hay cosas
muy complicadas que nos preguntan y que no podemos responder y lo
que más podemos hacer es darle el librito de El Mensaje. Ahí estamos.
193
Ahí tenemos el video, a ver.
(Mientras esperamos el video comenta)
En distintos continentes ya se están poniendo en pie. ¿Quiénes las
están poniendo en pié? Esos pequeños grupos de personas, con esas
condiciones, no se sabe cómo, pero las están poniendo en pie. Son
lugares muy buenos, como les decía antes, lugares de meditación,
lugares de reflexión, lugares donde la gente se encuentra y va de vez
en cuando a hacer sus experiencias que les resultan, no sé, como si se
metieran es una especie de reactor, se fortalecieran, como si lograran
fuerza. Ahí se realizan las experiencias de la fuerza a las que somos
nosotros tan afectos y cuando hay mucha gente realizando esas expe-
riencias eso se siente más fuerte, se siente con más intensidad, ahora
mismo si quieren ustedes para matizar esta reunión, podemos hacer
una experiencia de la fuerza.
–¡Síííí!
Les voy a decir un truquito, para que la experiencia de la fuerza
sea realmente profunda y no simplemente intelectual, superficial, es
necesario que la postura mental, la posición de uno, tenga una car-
ga afectiva importante, no es cuestión de sentarse y decir vamos a
hacer una experiencia de la fuerza y..., no, el tema es que hay que
ponerse en una disposición afectiva, sin tenerle miedo a lo afectivo,
una disposición afectiva importante, esperar el funcionamiento de la
fuerza con una cosa muy positiva, muy esperanzadora. Ahí estamos,
en una cosa.
(Video)
Eso sí con unos banquitos, entonces uno se acomoda ahí a gusto,
a veces se hacen ceremonias, a veces no, a veces dialoga la gente,
intercambia, en el interior de esas salas vacías.
Estábamos hablando hace un momento de ciertas experiencias y
la posición en que uno se ubica para que eso resulte bien.
Para que resulte bien la experiencia de la fuerza, por ejemplo, uno
se relaja internamente, se afloja, trata de dejar de lado sus tensiones,
trata [risas], y trata también de ponerse en una situación afectiva,
emotiva, positiva, de calidez, de reconciliación con uno. Ese peque-
ño esfuerzo que hay que hacer para sintonizar bien con esto. Cuan-
do se hacen estos trabajos de la fuerza, ponerse en esa postura de
calidez interna, de cercanía con uno o de acercarse uno a sí mismo.
Trata uno de acercarse a sí mismo, a los espacios profundos, y en
194
esa situación, nada; hay quienes llevan adelante esa experiencia, van
sugiriendo situaciones internas y se produce ese fenómeno extraor-
dinario que conocemos como el pasaje de la Fuerza.
Un fenómeno en donde no salen ni humo ni chispas ni nada [ri-
sas], pero que la gente reconoce como algo altamente inspirador y
fortalecedor. Un fenómeno que le sirve a la gente para más adelante,
para los días siguientes, para su vida cotidiana. Ha tomado contacto
con ese espacio profundo, con ese sí mismo que existe en cada uno
de nosotros, que en otras épocas y en otros lugares se le llamó el
alma o el espíritu, ha tomado contacto con eso, ese sí mismo al que
se le llamó el alma, el espíritu.
Estamos bastante alejados de esa alma y de ese espíritu, pero po-
demos contactar de ese modo y recibir esa fuerza estimulante y dina-
mizadora. Si ustedes quieren podemos hacerlo.
–¡Síiii!
Se inicia la experiencia de Imposición. Previamente comenta:
Sería muy bueno si pudiéramos sintonizarnos con nosotros mis-
mos, esa sensación de conectarnos con nosotros, en la intimidad, con
el sí mismo que llamamos nosotros, el sí mismo, lo profundo de uno,
lo que está en ese espacio que no es el espacio cotidiano, espacio
mental, interno, cálido, de amistad con uno mismo.
(Se hace la experiencia).
Comentario final.
Se sintonizó bien, se puso bien. Porque estas cosas se hacen en
muchas oportunidades y no pasa nada, la gente queda muy decep-
cionada porque no pasa nada... [risas] Pero en este caso, claro que
sí, se movilizó la fuerza y todo aquello, porque estaba bien puesta la
cabeza.
Paz, fuerza y alegría para todos.
195
Charla de Silo19
Manantiales, 24/10/2006
197
Así que, esta conversación se agotó, no hay mucho más, cada uno
hace lo que puede.
Así que muy contento de poder ver a tanta gente amiga, muy
agradecido, además, y en cualquier momento más nos vamos a co-
mer los sandwiches a la sala [risas].
En 5 minutos vamos a hacer alguna experiencia, una ceremonia.
La palabra ceremonia asusta. ¡Qué tanto susto! ¡La gente se pasa
haciendo ceremonias en todos lados, que tanto susto!
Suben la bandera, bajan la bandera... ¡Esas son ceremonias!
Que tanto lío con la ceremonia...
Echen una miradita y van a encontrar ceremonias en todos lados,
no sólo del sistema, no sólo de los organismos del sistema, van a en-
contrar ceremonias en su familia, entre la parentela. Van a encontrar
días de celebración, de cumpleaños. “Te deseo tal cosa”, que es muy
correcto, pero si analizan bien, se parece a lo que hacemos nosotros,
deseamos para todos lo mejor, deseamos que las cosas vayan adelante.
Y cómo progresa esto. No porque nosotros hacemos difusión. La
gente se va enterando solita. Van pasando cosas raras como las que
les voy a contar.
“Nosotros sabemos que ustedes, cuando hay un problema en la
familia, hacen cosas lindas, interesantes, y que nosotros quisiéramos
que ustedes vinieran a nuestra casa porque hemos tenido un proble-
ma con un niño que murió o con un padre”... y vamos y hacemos
lo mejor que podemos, hacemos una ceremonia donde hablamos
y donde no le damos tanta carga a la cosa de la muerte, todo lo
contrario, destacamos que ese es un hecho que hay que superar de
otro modo, donde ponemos a la gente en buen estado, en buena
situación, porque claro el que se fue se fue, el problema son los que
quedan y cómo quedan. Entonces, nosotros hacemos ese tipo de ce-
remonias, ese tipo de experiencia, y a la gente le gusta mucho porque
algo soluciona, porque la gente reconoce que es verdadero lo que
estamos diciendo en esa situación que es triste, no todo es jolgorio,
también hay situaciones tristes que hay que acomodar en la cabeza
de la gente...
En una situación triste también hay algo que decir... Hay situa-
ciones tristes y hay que acomodar en la cabeza propia y en la cabeza
de la gente querida... y por eso, esa gente nos invita a que nosotros
participemos en esos pequeños dramas que ocurren en todas partes
198
en todo lugar. Nosotros con mucho gusto vamos... lo hacemos bien,
desde adentro, la gente lo reconoce, la gente no es de palo, no es
insensible, la gente reconoce muy bien eso, entonces no agregamos
drama al drama, levantamos la cosa y todo bien. Ese es un tipo de co-
sas que ocurren con nosotros, con esos hechos desafortunados. No-
sotros llegamos porque la gente nos invita, entonces no necesitamos
andar haciendo tanta difusión, ni poniendo avisos en los diarios.
La gente se une a veces en esto que allá, hace mucho tiempo, en
la prehistoria se llamó matrimonio [risas]. La gente también quiere
tener una relación duradera. Quiere que ese proyecto común siga
adelante. Quiere formalizarlo de algún modo, no en el registro civil,
no, y nosotros felices de la vida, hacemos esa ceremonia y la gente
lo reconoce y todo bien y así tenemos muchas experiencias, muchas
ceremonias de esas, y así va adelante El Mensaje, con su librito, con
su camino y con su ceremonia... y que más hace, nada más. Por eso
les quiero decir que esta conversación se agotó. En seguida nos ve-
mos por allá.
La Reja, 28/10/2006
Hoy vamos a hacer una reunión, una conversa, con los amigos
de El Mensaje. No necesariamente... ni están todos los que son, ni
son todos los que están [risas]. Así que todo bien. Todo bien, hay
gente de El Mensaje y gente que no es de El Mensaje. Incluso, segu-
ramente, hay gente que no es de El Mensaje y que hay que ver cómo
ha apoyado en la última gracia que hicimos, no es de El Mensaje y
200
bien en frecuencia... ¡vamos! Y vamos muy bien, claro que sí. Por lo
menos cara de sintonía tenemos todos… [risas] ¡Y seguro! Arriba il
cuore... claro, claro, como no.
Por acá andaba el Luis Milani... ¡Luis!, contanos un poco, ¡allá se
está armando una buena!
Luis: ¿En Punta de Vacas?
Silo: ¡Sí!
Luis: Los avances en los últimos días han sido importantes. Inclu-
sive si vamos ahora, casi que no vamos a reconocer tanto el lugar en
el que siempre estuvimos, porque se han hecho todos los movimien-
tos tierra. Sobre todo porque están hechos todos los caminos inter-
nos, todas las plataformas donde van a ir los edificios, se han hecho
los estacionamientos, estamos hablando desde el punto de vista de
los movimientos de la tierra. Así que los avances en estos diez días
han sido espectaculares. También han pasado otras cosas, un pedazo
de cerro se cayó, el cerro más alto que hay en Punta de Vacas, movi-
mientos sísmicos pequeños...
Silo: Había estado miles de años ahí... hasta que alguien viene a
joder y... [risas], buenísimo, buenísimo... Más o menos cerca...
Luis: En realidad, reflexionamos y hay algunas construcciones
que fueron cambiadas de lugar. También hubo una piedra de dos
toneladas aproximadamente que cayó de arriba del cerro por una de
las laderas.
Silo: Así que, ¡atención, atención! No se puede joder tan libre-
mente... [risas]
Luis: Y terminó adentro de una de las casas que están abajo... Está
en movimiento la montaña.
Silo: Sí, buenísimo... buenísimo.
También pasé, ahora que venía de Quito, pase por Santiago y
fuimos a Manantiales, buenísimo, hay que ver cómo está la cosa.
Excelente, habían conseguido una hectárea... una hectárea y media
más y demás, ahí van a poner un parador. Tengo los planitos que
han hecho, unos planos fenómenos, lo van a hacer y lo van a hacer
rápido, calculan para fines de enero tener esa construcción. Y así,
saltando de lugar en lugar, vamos a ir cuando nos vayamos mañana
a Europa, que vamos a Portugal a una cosa, a un Foro... nos vamos a
Toledo a ver como es este asunto, está enrejado, está con un mono-
lito y, sin embargo, falta algo. Y nos vamos a ir a Grotte y Attigliano
201
donde tienen ya la cosa... ya la tienen lista, eso va. Los de Brasil están
en el tema, ya está la cosa, a ver si en el 2007 hacemos una cosita...,
mínimamente en distintos lugares. ¿Por qué no?
Así que yo creo que este tipo de cosas, estos empujones, estos líos
han servido para dinamizar todo. ¡Vamos bien, bien!
Íbamos a hablar con los mensajeros, repasar ciertas cositas, más
o menos elementales, tales como, qué pasa con El Mensaje y su or-
ganización interna, qué pasa con El Mensaje y su comunicación, su
difusión, que pasa con El Mensaje y sus planteos, vamos a hablar de
esas cositas, cositas que ya hemos hablado en otras oportunidades,
pero es bueno, recalcarlo, recalcar por ejemplo que El Mensaje cuen-
ta con un pequeño panfleto, nada más, un librito, un camino que son
pocas frases, y unas experiencias, que son las experiencias que cono-
cemos, con eso se maneja El Mensaje y no con más complicaciones.
Y es tan poquito que mucha gente dice, y eso qué gracia tiene...
bueno, bueno, no es para usted que necesita cosas más importantes...
pero con ese librito, esas frases y esas experiencias, ahí se va constru-
yendo una cosa que ni merece el título de construcción. No es una
construcción, no, es una difusión gaseosa. No es una construcción,
esas son las salas, las cosas de El Mensaje tienen una difusión de muy
poco cuerpo, de poco cuerpo doctrinario, de poco cuerpo organiza-
tivo, de poco cuerpo de acción, todo es poco en El Mensaje.
Hay en matemáticas el estudio a través del máximo común divi-
sor y del mínimo común múltiplo, vamos por ahí, ¡por el mínimo
común! ¡Por el mínimo! Esta época tan pródiga en difusión y en
grandes efectos. Con esos mínimos no congenian, no congenia la
época... bueno, ya veremos cómo les sale a ellos esa superabundancia
de efectos... de shampooes, ¡todo fantástico! ¡Échese el shampoo y
sea feliz! ¡El sentido de la vida está en él...! ¿Vieron esa propaganda?
¡Es buenísima... y monstruosa! ¿Pero qué es eso?
Así que El Mensaje con su forma de moverse, mínima, mínima,
con sus experiencias... mínimas... su libro, mínimo... su caminito,
mínimo... de ¿a dónde vengo y a dónde voy? Y bueno cuál es la gra-
cia. No te olvides de preguntarte de a dónde vienes y a dónde vas...
y bueno yo puedo estar preguntándome eso y...
Y ahí va la cosa, aún organizativamente es mínimo. ¿Qué existe
para nosotros en El Mensaje? Existen las comisiones, que sería una
forma organizativa. En un lugar donde se ha levantado una sala, o
202
hay un parque, he incluso donde hay salitas, ahí entre la gente que
asiste y trabaja en eso, se forma una comisión, la forman ellos, se
ponen de acuerdo, y dicen: yo voy a formar parte de la comisión,
yo también y demás. Y que vas a hacer en la comisión, bueno vamos
a dar a entender por ahí a la gente amiga que días nos reunimos,
donde nos reunimos, qué hacer y qué más. Pero tendríamos que ha-
cer difusión si esta es la época de la difusión. No, El Mensaje no se
mueve con difusión, como sí se requiere en otras materias, El Men-
saje funciona al revés, ¿cómo va a funcionar al revés? No van a venir
los medios... No es así, a veces nos encontramos gente que nos dice,
oigan esas cosas que hacen ustedes, que la gente se entera por unos y
por otros, esas cosas que hacen ustedes, porque no vienen a mi casa,
o a la casa de un pariente porque ha muerto hace poco, en estos
días, un pariente o gente muy querida y ha quedado todo... ¡Felices
vamos! Felices vamos a esos lugares, pero fíjense que es la gente que
nos ha invitado y vamos a esos lugares y hacemos esas ceremonias y
todo bien, porque tiene sentido y porque la gente encuentra sentido
en esas experiencias, en esas cosas, pero ha funcionado a pedido de
ellas.
Y a veces nos dicen otras cosas, hacen pedidos... muy bien ¿a dón-
de vamos? Siempre listos como los boyscouts, y vamos a esos lugares
y la cosa empieza a funcionar por esas vías, por esa comunicación
rara que se establece con la gente que seguramente trabaja con algún
tipo de necesidad, no trabaja con otras cosas muy secundarias, traba-
jan con algún tipo de necesidad y entonces acude a nuestras reunio-
nes o nos pide que vayamos a esos lugares. Sea que acude, sea que
vayamos, en todos los casos es lo mismo, está sirviendo para que se
compensen o se arreglen ciertas necesidades que sufre la gente, que
sufrimos todos y que lo hacemos a través de nuestras experiencias.
Las experiencias se registran bien, la gente las reconoce, reconoce
la verdad interna de las experiencias. No es lo mismo que el libro,
que habla de cosas raras que se pueden reconocer o no reconocer.
Pero claro, al libro hay que darle unas vueltas, a ver qué quiere decir
eso en ese lenguaje, el camino es esa cosa... pero... pero las expe-
riencias son muy reconocidas por la gente, la gente no es de palo, la
gente lo siente y lo siente en serio... desde adentro. Las experiencias
son, si pudiéramos hablar de difusión, son el instrumento de difusión
más importante de nosotros, pero porque la gente llega a nosotros
203
y no porque vamos a transmitir eso a través de los medios. Desde
luego no descartamos la difusión que pueda hacer alguien, pero yo
les cuento que es más bien el acercamiento de la gente a nuestras re-
uniones. ¡Eso lo tienes que saber! Con toda la experiencia que tienes
en materia de difusión, porque incluso cuando has estado haciendo
difusión a través de los medios, les has estado hablando de experien-
cias y la gente lo reconoce.
Es así la cosa, estás utilizando un medio de difusión, que es la TV,
que es valiosísima, para llegar a la gente porque estamos viviendo en
sociedades de masas. No es como hace 200 años que si alguien que-
ría comunicar algo, se iba a la catedral de ahí y clavaba un pergamino
y los pocos que sabían leer se acercaban y enseguida se pasaban la
bola de unos a otros y en poco tiempo tenías enterado a ese pueblito
de veinte mil habitantes. Solo que hoy no es un pueblito de veinte
mil habitantes. Nosotros conocemos barrios de veinte mil habitan-
tes, todo bien. Pero en una sociedad de millones de personas, qué vas
a hacer con un papelito. Es otra situación en la que nos encontramos,
hay gente que parece que para ellos no han pasado esos doscientos
años. Siguen todavía con un modo de difusión que es un poco...
¡pero bueno! A veces se hace de acuerdo a los medios con los que
uno cuenta. Pero la verdad del tema es ese, son sociedades de masas,
son sociedades muy grandes. Cuando tú has largado mil panfletos,
que es una tarea importante, que has llegado a mil personas, te han
zampado por una televisiva vía satelital una cosa a veces ridícula,
normalmente ridícula. Te la han zampado y han llegado a millones,
a millones. Y esas son las sociedades de masas de acuerdo a las cosas
tecnológicas de hoy. Y eso es inevitable, millones sincronizados. A
estas alturas históricas un tercio de la población mundial ¡concen-
trada en un cuero de chancho que patean varios! Y tiene su gracia,
los que son hinchas de algún equipo, claro que le encuentran gracia.
¡Por supuesto! Son números muy grandes, se enteran y lo ven. No
es que les digan una cosa en un escrito. Y al verlo aparece como una
gran verdad. ¡Lógico! Y lo otro que se sabe... la sociedad de masas y
los medios de difusión para alcanzar a esos grandes números, es un
temita... Y nosotros hacemos la inversa, en El Mensaje esperamos
que la gente nos convoque, para las experiencias, para lo que sea.
Es como si hubiera otra franja de comunicación, una franja dis-
tinta, y que llega a medios más inmediatos, no llegas de acá a Tokio,
204
como podrías llegar con un spot. No, no, estás llegando a un vecino,
un familiar, esa es nuestras forma. Por eso es que no se la ve con
gran capacidad de difusión; esto es así, pero claro, nada excluye que
en algún momento esa enorme capacidad de difusión que podemos
tener se active, claro, pero digamos que no estamos en esa postura,
sino que estamos en el asunto de El Mensaje entendiéndonos con la
gente. Y pueden ocurrir situaciones de gran impulso y de gran comu-
nicación social, bueno pero ya se complica el tema, lo que sí sabemos
es que todo es poco, comunicación con la gente que trabaja en las
experiencias, el librito poca, poca, poca doctrina, poco rollo, poco
esquema, una cosa media poética rara, un mensajito y ya estamos,
eso es lo que pasa con El Mensaje.
¿Y qué pasa con su organización? Nada, pasa que se forma una
comisión que organiza la gente que está en ese lugar, así funcionan
las salas por ejemplo. Las salas hay gente que las hace funcionar.
Hay mucha gente que puede acudir a las salas, todo eso. Pero, el
nervio del asunto está dado por esas comisiones de gente. Lo mismo
pasa con las salitas, lo mismo pasa cuando un conjunto de gente, un
conjunto chiquito, se pone de acuerdo para conseguir una chacrita
del vecino, para que la preste y vayamos a conseguir esos adobes que
están en otro lado, porque hay un tío que ha donado o prestado un
terrenito. ¿Y empezamos a formar qué? Una salita, eso lo hemos vis-
to en muchos lugares, y ha funcionado así, de un modo muy directo.
¿Y quiénes han hecho eso? Esos amigos que se han concentrado,
justamente, como una comisión.
Las comisiones se conectan entre sí, o no. Porque algunas tienen
página web, otras no. Porque algunos van de visita al lugar y se co-
munican personalmente. Pero la comunicación es de ese tipo y no hay
más instituciones que eso, no hay más. Y terminan conectados esos
de India con estos de Buenos Aires y esos de Estocolmo. Terminan
conectados. Y entonces empieza a armarse una cosa extraña, aparen-
temente errática, pero termina funcionando así, y seguramente con
mucha fuerza interna; sin mucha fuerza interna eso se va a expresar,
tarde o temprano se va a expresar. Y así está trabajando El Mensaje.
Lo mismo pasa con el cuerpo de ideas, no hay un cuerpo de ideas,
hay 5 o 6 ideas. Hay una ceremonia por ejemplo, una ceremonia en
donde, aparte de ser una ceremonia donde se comunica la gente, se
explican los puntos de vista en materia interrelacional, en materia de
205
contacto con otros, en materia de contacto con la sociedad, en mate-
ria de conjuntos. ¡Es una ceremonia! No sé si la recuerdan, en donde
se dice qué pensamos. ¡Qué nos gusta y qué no nos gusta! Y no nos
gusta la discriminación y no nos gusta la jetonería y no nos gusta...
Y claro, por qué no lo vamos a decir si lo decimos bien, lo decimos
con sentido y con fuerza y desde adentro. Entonces, nos ubicamos
en términos muy generales, pero nos ubicamos en la atmósfera de
lo que nosotros conocemos como el sentido humanista de nuestras
relaciones con el mundo y todo aquello. Y no mucho más que eso,
pero todos sabemos que los que están en El Mensaje no defienden la
jetonería, la violencia. Y que venga uno a decir: y ustedes qué hacen
en materia de... ¡Vos calladito que no necesitamos tantos papás para
que nos den instrucciones! Hacé lo tuyo, nosotros lo mismo. ¡Pero
no te olvides, estás trabajando en el siglo pasado!
Bueno, eso es otra cosa, eso es otra cosa, si porque están los...
¡esos! Unos y otros. Nosotros somos tan tranquilitos. ¿Qué se meten
con nosotros? ¡Cosas raras! Cosas raras que están pasando... Cuanto
más nos movamos más van a surgir las voces de disconformidad.
De cuatro, cuatro conectados con los medios, cuatro pagaditos por
servicios y cosas para que vayan a los medios ¡ah bueno! Y nos están
aburriendo un poco... Así que me parece que, en distintas partes del
mundo, van a empezar a pedir explicaciones los nuestros, de tan-
ta infamia, tanta mentira, tanta calumnia, tanta degradación, tanta
cosa, ya está bueno... Ya ha pasado el tiempo que hemos necesitado
para hacer nuestras cosas, así que debemos ahora dirigirnos a esos
irregulares y dejar las cosas poquito a poco... bien puestitas... ¡O por
lo menos que cobren! Claro, como somos no violentos y demás...,
¡no, nosotros no tenemos que responder a la infamia, la degradación,
la desorientación que producen en la gente, no debemos responder!
Sí, sí debemos responder, total no le vamos a dar un tiro ni una pa-
tada a nadie, ni nada por el estilo a nadie, pero claro que vamos a
responder. ¿Cómo no vamos responder? Ya nos aburrieron. Nos can-
saron. Ya no está bien, además. Si fuera que dicen cosas de nosotros
simplemente ok, bueno, pero además crean una atmósfera social,
impiden que otros se acerquen y ¿cuál es la gracia de eso? Entonces,
están verdaderamente metiéndose con la gente, metiéndose con la
gente que se acerca al mensaje, con ese tipo de cosas, Eso sí que es
violencia, ya lo creo que es violencia, absolutamente es violencia,
206
así que este asunto, me parece que va a tomar otro rumbo. Y todo
suavecito, así como hacemos nosotros, pero se va a puntualizar, se va
a poner en claro, no puede ser esto por mucho más tiempo sin que
en distintas partes del mundo empiecen a responder...
Y a responder como corresponde: Y el que dice cosas, ¡que apa-
rezca, que firme, que muestre su carita y que explique bien, que
cite! Bibliografía, cosas, que cite hechos, que cite cosas y si no, cla-
ro, arriesgan a quedar muy mal estos, delante de la opinión pública
incluida, todos, no solo delante nuestro que vienen mal desde hace
mucho. No, ahora el tema es con la opinión pública, también para
ellos debe correr la opinión pública, la opinión pública desfavorable,
sean individuos, sean instituciones, sean gobiernos, sean religiones,
sean quienes sean. ¡También para ellos debe correr la opinión públi-
ca desfavorable! ¡Cómo no! Por supuesto.
Así que está bien, pero les quería recordar como dijimos antes,
estamos haciendo un repasito de tres cosas mínimas: cómo es nuestra
organización, cómo es nuestro cuerpo doctrinario, como son nuestras
experiencias, como es la difusión de la gente que se acerca. Ese punto
decía yo que íbamos a repasar hoy con los amigos de El Mensaje, y si
hay otra gente que no es de El Mensaje, recordemos que hay mucha
gente que no pertenece a esa cosa de El Mensaje y que sin embar-
go, empuja tremendamente no solo acá, empuja en todas partes del
mundo. Entonces, fait attention. Presta atención que la gente no está
en El Mensaje y sin embargo, se nota. Y se nota fuerte, así que cómo
será esto al final, no sabemos, pero ahí está y se mueve. La tierra está
quieta, nadie se entera, es plana... ¡pero se mueve!, ¡hay que ver como
se mueve! Claro, a pesar de que esas ideas son perjudiciales y que no
deben difundirse. Se difunden, claro que se difunden... se caen cerros,
sí, se difunde... La tierra no se mueve pero se mueve, así terminó el
discurso de Galileo Galilei, así terminó y empezó otro lío. lo metieron
preso, los inquisidores claro, pero fue muy interesante y así han ido
formándose muchas cosas que son escalones en largos procesos donde
se van sumando otros puntos de vista. Es la avanzada de los procesos
históricos, es la avanzada... los que piensan de otro modo, esos hacen
muchas cosas, a veces hacen desastres también, claro... claro...
El mismo progresismo, la misma ideología racionalista que fue un
interesante empuje histórico después de años de oscurantismo y todo
aquello, claro, empezó a despertarse la cosa después del renacimiento
207
y empezó la gente a querer el avance, el progreso, la técnica y todo
aquello... poder pensar sacándose la superchería, sacándose todo ese
lío de la cabeza, entonces esa razón empezó a trabajar y a trabajar bien.
Y la gente empezó a aprender muchas cosas y al poco tiempo, como
pasa con todo, estos impulsores de la razón empezaron con su inqui-
sición, entonces echaban de las facultades a todo tipo que pensaba de
otro modo, como va a estar en la universidad quien menciona la pala-
bra dios por ejemplo... ¡Fuori!
Déjelo tranquilo, que mencione la palabra dios, o la palabra ma-
teria o lo que quiera, que tanta historia. Y se fue formando un prejui-
cio racionalista, un prejuicio racionalista como antes eran los otros
prejuicios, en la familia. ¡Y hay que ver las cosas que dijeron! Hasta
hoy, cada vez menos, tienen demasiados líos, pero ellos mismos han
provocado una reacción en las poblaciones y demás y miren lo que
han logrado las inquisiciones racionalistas, miren lo que han logra-
do, que las creencias en distintas partes del mundo se hayan puesto
en pie y se hayan exacerbado y entonces ahora se les paran los pe-
los de punta. ¡Que barbaridad, las religiones lo que están haciendo!
¡Que el islam, que no se qué! Que esto que los budistas, que hay que
quemarles libros en China, que si no esta gente nos puede lavar el
cerebro. Dice el Comité Central. Y así siguiendo.
Ahora ya ha llegado tan lejos, que antes si los políticos se dedica-
ban a lo que deben dedicarse, a la política y demás, si los políticos se
enteran que esto está funcionando a gran velocidad, ellos, en vez de
cumplir con las funciones políticas, se dedican a la teología... Pero
qué es esto. Aparece un tejano por ahí diciendo, por ejemplo... Que
hay un Corán bueno y un Corán malo, pero ¿qué sabe él? ¡Está he-
cho un teólogo! Él está descalificando a religiones enteras, a millones
de personas, él las descalifica. ¡Quiénes son buenos, quiénes son ma-
los! ¡Dónde está el eje del mal! El mal medieval oscurantista. ¡Pero
esto es fantástico! Pero no se puede creer, pero eso no sólo lo dice
un deschavado, no, no, aparecen muchos, los medios de difusión se
hacen eco de eso y empiezan a perseguir gente porque anda con un
velo ¿Pero qué es esto? Y crean una atmósfera social adversa y crean
conflicto social. Se está armando una cocoa importante.
Por supuesto es tema de ellos, no es nuestro. Pero observen uste-
des ese fenómeno, esa religiosidad que puede tomar una vía u otra.
Está tomando la otra.
208
Pero es muy peligroso, muy peligroso, porque se nota que hay
una presión de todo el tema de la religiosidad, de las religiones, de
esto que lo otro. Que empiezan a jugar y empiezan a jugar de un
modo complicado.
Estaba hablando del proceso del racionalismo que ya tenía solu-
cionada la historia, hasta el fin de la historia, todo bien. Y de pronto
han empezado a aparecer otras cosas y entonces la mejor explicación
que tienen es que los que dicen eso están en el Medioevo. ¡No hable
así, eso no es así! Históricamente eso no es así. Entonces más cui-
dadito con esos fenómenos, que nosotros llamamos, más en difícil,
más cuidadito con esos fenómenos psicosociales, de la cabeza de los
conjuntos humanos que pueden derivar mal, pueden empezar a cre-
cer los fanatismos, pueden empezar a crecer las intransigencias en
cada uno de esos sectores. ¿Y qué va a ser esto? Qué van a discutir,
van a discutir teología y se van a dar palos entre unos y otros. Bueno,
nosotros no vamos a salvar a la humanidad de este desastre, pero
nada, lo mencionamos, como tenemos derecho a mencionarlo frente
a tanta barbaridad que escuchamos por ahí.
Claro, entonces, un poco más de dulzura con lo que la gente
cree o piensa o siente. Y los problemas políticos que hubiera que se
arreglen políticamente o no se arreglen, pero lo otro está creando un
choque que por ahora llaman choque de culturas, pero claro, algo
hay. Cómo se va a resolver eso, está complicado, pero está muy fuer-
te en todos lados. Nosotros estamos lejos, en América del Sur, por
allá. Pero está llegando a los puntos de gran concentración humana
y demás y se está notando.
Es un lío por distintos motivos, porque en Europa son muchos
y tienen poco espacio, entonces llega otra gente que además es de
otra cultura y, que como tiene signos de otra religión, entonces ...y
empieza por distintos lados a formarse toda una discusión de un
problema con lo que antes estaba fuera del escenario. Se discutían
otras cosas, se discutían los problemas sociales en sí y demás, ahora
intervienen otros factores. ¿Qué es esto? Así están las cosas hoy. Así
que un poco de atención no viene mal.
Pero nosotros no hemos venido a hablar de las culturas, hemos
venido a ponernos en contacto y decir que es poquito lo que tene-
mos para aportar, que nuestra organización es mínima, que nuestras
experiencias son mínimas, y que nuestros puntos de vista no están
209
pautados. ¿Cómo? Pero no puede ser un desorden, que uno piense
una cosa y el otro... ¿Pero entonces ustedes no tienen un punto de
vista común? Así es, a eso le llamamos libertad de interpretación de
los textos, interprételo como le guste. Pero es que puede haber cosas
peligrosas... Ya empezamos, cuando empiezan con lo peligroso, no
puede ser que alguien diga una cosa y el otro diga... Vienen de la
época del monolitismo, todo tenía que ser monolítico. Que piensen
como les guste. ¿Acaso usted no está pensando como le gusta? Bue-
no, entonces por qué se mete con nosotros... libre interpretación,
libre organización, modos de difusión que vienen desde la gente,
en eso estamos, no es tan difícil. A lo mejor hay que hacer un crack,
pero no por esto que es simple, es por algo que no encaja con el fun-
cionamiento del sistema en general y de la cabeza en general; bueno
no importa somos unos poquitos. Ya irá ganando terreno a medida
que se vayan deteriorando los monolitismos, las cosas pesadas. Con
medios de difusión o sin medios de difusión, cuando acá eso cambia
(gesto tocándose la cabeza), cambia todo. Y está cambiando. En el
mundo. Está cambiando. Así que, tranquilitos a lo nuestro.
Bueno, cuando ustedes quieran después de haber repasado esto...
entonces ahora, después de haber repasado vamos a la sala, tranqui-
litos...
211
levantando la cosa, ahí se reúne, ahí hacen sus cosas y se comunican
con el resto de la barriada. Todo bien.
Entonces, hay algunos lugares de reunión que son casas de fami-
lia, son casas de parientes, a veces algunos alquilan, un garaje, algo y
a veces construyen esas cositas, las salitas, las salitas.
A veces hacemos salitas más grandes que son, salas [risas], y que
es lo mismo, es lo mismo pero que, a veces, consta con un lugar
preparado precisamente para las experiencias, un lugar vacío, total-
mente vacío. Entonces, uno entra a ese lugar busca algo, no encuen-
tra nada y entonces no le queda más remedio que mirarse al espejo,
pensar en sí mismo. Son lugares de meditación decimos, pocas veces
se usa para la meditación, se usa para que la gente esté tranquila,
hablen unos con otros, a veces van algunos y estudian algún mate-
rial y también si tienen espacio, si tienen lugar, aparte de esa sala de
ceremonias, de meditación y demás, usan otros puntos para reunirse
con la gente, entonces ahí se acaba todo nuestro alcance en lo que
hace a lugares de reunión.
Casas de familiares, casas de amigos, casas alquiladas, esas casitas
que empiezan a armar algunos levantando con adobe las paredes,
poniendo esas maderas y esas latas encima y en otras ocasiones algo
más grande, más grande, las salas. Como esa sala que se ve en el
spot, “hay que abandonar los lugares invadidos”, y sale una sala al
costado [risas], rara, no se sabe que es eso. Bueno, es una sala [risas].
Ya saben lo que es una sala, la que sale en el spot. Es buenísima... es
muy buena esa [risas].
Puede haber salas muy grandes. ¿Y qué más? Si ahí no está el
asunto, salas grandes o salas chicas, todas son vacías, ahí no está el
asunto, lo que importa es lo que llena esas salas, somos nosotros que
estamos ahí, estamos ahí, bueno.
Salas vacías, salas vacías. A ese tipo de salas antiguamente, hace
muchos años, hace milenios, le llamaban templos, iglesias ¿eh? Eran
lugares donde la gente Iba a hacer sus cosas, iba a hacer conexiones
con otras dimensiones, otros lugares. Eso claro, ha ido cambiando
bastante con el tiempo. Los templos, las iglesias, todo aquello ahora
en realidad ha perdido lo vacío, se ha empezado a llenar, a llenar de
cosas, de imágenes, de... Con el tiempo no se pudo conservar ese va-
cío. Y claro, ahora ya está con muchas cosas, pero muy disminuido en
el registro interno de la gente, así que tal vez se necesite nuevamente
212
volver al vacío de uno mismo. Pero ya tenemos el primer problema,
que uno no puede encontrar vacío en uno porque uno tiene la ca-
bezota llena de ruido, de cosas, entonces no hay vacío por ninguna
parte a donde uno va ¡Lleno! “Haga cola”. “Pase detrás de la línea
verde, detrás de la línea amarilla”. Vacío no hay, en la cabecita de
uno, vacío tampoco hay. En fin, “Negra prendé el televisor” [risas].
No tenemos mucho más remedio que encontrarnos con todo lle-
no, todo lleno, nuestra cabeza también llena de cosas y bueno, que
vamos a hacer, no hay por qué mortificarse. ¿De dónde vienes? Ni
idea. ¿A dónde vas? Ni idea. Bueno... [risas]
Esa es la situación nuestra y ahí andamos buenamente; ordenar
nuestras cosas y darle un poquito de dirección a la vida y ya está. Y
a veces nos da una cosa, una especie de inspiración. ¿Saben lo que es
la inspiración? Nos da una especie de inspiración.
Bien, dejemos el tema de la inspiración que es un poco complica-
do y hablemos de otros aspectos, ya no de los lugares que usamos,
ya no de los materiales que usamos, eso lo acabamos de ver, qué
materiales, qué lugares usamos.
¿Traducen, sin problemas? ¿Se está traduciendo, no es cierto?
¿Y cómo nos organizamos en El Mensaje? En El Mensaje no nos
organizamos, eso es bastante bueno. ¿Para qué habríamos de necesi-
tar organización? En otras cosas, en otras actividades humanas, sin
organización sería un serio problema.
Pero en cuanto al mensaje se refiere, organización de qué, para
qué. Bueno, para que funcione la sala, bueno, para que nos ponga-
mos de acuerdo qué día vamos a hacer una reunión, bueno... Esa es
toda la organización que necesitamos. Ponernos de acuerdo en una
comisión. ¿Quiénes forman parte de eso? Qué se yo, los que quieren
se ponen de acuerdo y dicen: nos vamos a reunir el sábado, a las cua-
tro de la tarde, por ejemplo. Entonces, parece que tenemos que traer
unas sillas, entonces tenemos que avisar a la gente que puede traer
las sillas. Bueno, esa es la organización que necesitamos, no mucho.
No más que eso.
Ni siquiera necesitamos estructura organizativa; es decir, una co-
misión en un país, luego sub comisiones en las regiones, luego sub de
sub comisiones, no, no es así [risas], ¡no es así!
Es allí donde se organiza la gente, donde tiene una salita o una
sala, se pone de acuerdo, tiene su comisión. Y ya está.
213
Se acabó la explicación, ha sido muy lindo verlos, buenas noches
[risas]. Como explicación de cosas que a lo mejor algunos no habían
oído, ahora las han oído, no sirven para mucho pero... Eso es todo
el tema con El Mensaje.
El Mensaje se difunde con un modo muy especial de difusión. La
difusión no se hace desde El Mensaje hacia la gente, no, ¿qué difu-
sión es esa? La gente se acerca al Mensaje. Alguien se enteró de que
en El Mensaje se hacen algunas experiencias. Yo he visto casos de
gente que dice: ustedes hacen unas cosas muy buenas y que a mi fa-
milia y a mí nos puede servir, porque hemos tenido una experiencia
desafortunada en estos días, problemas con la salud de un pariente,
alguien murió. Por qué no vienen a hacer esas experiencias y esas...
Y nosotros felices, vamos.
Y funciona bien y es bueno para ellos y es bueno para nosotros.
Y no hemos llegado poniendo en los periódicos: Experiencia... No,
de ninguna manera. Ha sido la gente. ¿Cómo hace? No se sabe bien,
pero llega a nosotros. Nosotros quisiéramos hacer un pedido y sabe-
mos que ustedes hacen ese pedido, por qué no hacemos un pedido
por tal cosa, por tal otra. Así funciona.
Que la misma gente sabe que se han hecho experiencias y alguna
gente se ha enterado. Y alguna gente se ha enterado de la misma
gente y sale el pedido de que hagamos algo. Y nosotros contentos,
porque si estamos en El Mensaje y nos vienen con eso de que haga-
mos algo, felices. Claro, va como anillo al dedo, va bien todo. Ellos
quieren que lo hagamos, nosotros también queremos hacerlo, todo
bien. Pero poca difusión en esa materia.
Ustedes saben lo que son los medios de difusión, a lo que hay que
darle en otras materias, y mucho y fuerte. Ustedes saben eso, pero
en esta cosa ¿qué difusión vamos a hacer? Imagínense que salgamos
por TV diciendo; mire, El Mensaje consta de esto, esto y el camino.
¿Y qué es el camino? Estas tres frases. Nos tiran con algo [risas]. No
funciona, no hacemos difusión.
Pero la gente en distintos lugares se va enterando, se va enterando y
si nosotros mantenemos esa permanencia, va creándose un vórtice, un
pequeño movimiento de energía. No se difunde ni por palabra ni por
difusión en los medios, es como un humo, es como un gas, pasa por
debajo de las puertas. Llega a donde tiene que llegar, a donde tiene que
llegar, no tanto a donde uno quiere que llegue, no tanto así. A donde
214
tiene que llegar es la gente la que da la señal y entonces todo está bien.
Y eso es todo. Nos tomamos cinco minutos, diez minutos, vamos a
hacer alguna experiencia nosotros, entre nosotros. Vamos a hacer al-
gunos trucos para que la experiencia vaya bien. El mejor de los trucos
es que nos sintonicemos todos nosotros, que nos sintamos a gusto con
nosotros mismos. Enseguida, enseguida, no tanto preparativo [risas].
Bien, saquemos al enemigo que tenemos en la cabeza [risas]. Esta-
mos en presencia de una buena persona [risas]. Aunque sea una sola
vez en la vida, somos buenas personas [risas]. ¿Cómo que no? Eso
es lo que...
Se necesita alguien que diga cosas y alguien que lo acompañe. Un
oficiante, un auxiliar.
Vamos a hacer, no tiene mucho secreto esto. Vamos a hacer esa
experiencia que conocemos como Imposición. Es una cosa con la
Fuerza. La Imposición es una cosa con la Fuerza.
Y para que eso funcione bien, nos ponemos bien con nosotros
mismos, sí podemos, sí podemos.
Yo voy a repetir las frases en más de una ocasión. Voy a repetir y
vamos a tratar de profundizar.
Mi mente, mi cabeza, el cerebro si les gusta... Mi mente está in-
quieta. (Todos: Mi mente está inquieta).
A ver si es cierto [risas], si esta quieta y todo perfecto no viene
al caso [risas]. Entonces, examinemos a ver si es cierto, de que mi
mente está inquieta. A ver, mi mente está inquieta. (Todos: Mi mente
está inquieta).
Mi corazón, mis emociones, mis sentimientos... mis expectativas
por lo que va a pasar mañana, lo que va a salir mal pasado mañana,
que tengo que ir al banco, por todas esas cosas, todas esas cosas,
mi corazón está sobresaltado. (Todos: Mi corazón sobresaltado). ¿Es
cierto que está sobresaltado? A ver, examinemos por dentro, mi co-
razón sobresaltado. El sobresalto es una especie de pequeño susto
interno. Mi corazón sobresaltado, mi corazón sobresaltado.
Mi cuerpo tenso. (Todos: Mi cuerpo tenso). ¿Es cierto, o no? ¿Es
cierto que está tenso? Eso, aflójense los cinturones, el cuerpo está
tenso después de comer. Eso también, si está tenso, hay una tensión
superficial en los brazos, en las piernas y hay una tensión más aden-
tro, más adentro. Esa tensión más adentro del cuerpo, esa es la que
sería buenísimo si pudiéramos aflojarla.
215
Entonces, revisemos de nuevo rapidito a ver cómo está la cosa.
Mi mente está inquieta. (Todos: Mi mente está inquieta).
Mi corazón está sobresaltado. (Todos: Mi corazón sobresaltado).
Mi cuerpo tenso. (Todos: Mi cuerpo tenso).
Entonces, ahora, aflojo mi cuerpo, (todos: aflojo mi cuerpo), mi
corazón (todos: mi corazón), y mi mente (todos: y mi mente).
Tratemos, vamos a decir nuevamente esa frase y vamos a tratar
de aflojar el cuerpo, el corazón y la mente. A ver, (todos: aflojo mi
cuerpo, mi corazón y mi mente). Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi
mente.
Si quieres recibir la fuerza, tienes que comprender que en el mo-
mento de la imposición comenzarás a experimentar nuevas sensacio-
nes. Estamos diciendo, cuando vayamos a recibir la fuerza, si estamos
en esa idea, de recibir la fuerza, si estamos en esa dirección, vamos a
empezar a sentir algunas sensaciones nuevas, suaves, amables.
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos, y recuerdos positivos. Esos recuerdos que todos
hemos tenido alguna vez en la vida de cosas buenas que nos han
sucedido. Brotarán recuerdos de ese tipo. No recuerdos negativos.
Brotarán recuerdos de cosas positivas de nuestra vida, de cosas que
nos reconfortan. Cuando eso ocurra, eso de sentir esas pequeñas
ondulaciones, sentir esas emociones positivas y sentir, ver, experi-
mentar unos recuerdos que a lo mejor son muy antiguos, buenos
recuerdos que lo reconcilian a uno con uno mismo.
Cuando eso ocurra es porque empieza a moverse la fuerza en el
interior de uno. Y decimos, deja que se produzca el pasaje de la fuer-
za libremente. No te digas ¿qué me está pasando? No, no. Deja que
se produzca el pasaje de la fuerza libremente. Siente la fuerza y su
luminosidad interna. ¿Qué es eso de la luz interna? Es una claridad
en la cabeza. No es como, es una cosa como clara, interesante. Déjala
que se manifieste, que vaya. Nada malo puede pasar. Lo más malo
que puede pasar es que no pase nada. En cambio cosas muy buenas
pueden llegar a pasar.
(Auxiliar: Quien desee recibir la fuerza, se puede poner de pie). Y
si no quiere no se pone de pie.
Vamos entonces, suavecito por dentro, amable, suave por dentro,
suave. No son palancas ni botones, suave. Suave por dentro, suavi-
dad y amabilidad.
216
Si quieres recibir la fuerza, tienes que comprender que en el mo-
mento de la imposición comenzarás a experimentar nuevas sensa-
ciones.
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos.
Cuando eso ocurra deja que se produzca el pasaje de la fuerza
libremente.
Deja que la fuerza se manifieste en ti y no impidas que ella obre
por sí sola.
Siente la fuerza y su luminosidad interna.
Deja que se manifieste libremente.
Con la mano en el corazón, sentirás desde ahí ese movimiento de
la fuerza. Siente el movimiento de la fuerza y su luminosidad interna.
Siente la fuerza y su luminosidad interna.
(Auxiliar: Con esta fuerza que hemos recibido, concentraremos la
mente en el cumplimiento de aquello que necesitamos realmente). En
el cumplimiento, o sea, en que se cumpla aquello que necesitamos
realmente. No cosas secundarias, sino cosas importantes. Concen-
tremos la mente en que se cumpla eso que necesitamos realmente.
Concentremos la mente en eso que necesitamos que se cumpla
realmente.
Y ahora concentremos la mente en lo que sabemos que una per-
sona muy querida por nosotros necesita realmente. Concentremos
la mente porque algo que necesita realmente una persona muy que-
rida, para que se cumpla lo esa persona muy querida por nosotros
necesita.
Somos capaces de desear lo mejor para esa persona muy querida
por nosotros, para que eso que necesita realmente suceda.
(Auxiliar: Paz, fuerza y alegría).
(Todos: También para ti, paz, fuerza y alegría).
217
Reunión con mensajeros22
Attigliano, 11/11/2006
219
A nosotros nos gustaría, nos dicen en una favela, o sea en un
barrio muy humilde, nos dicen: a nosotros nos gustaría que hubiera
esas experiencias de protección de los niños, porque esos niños están
muy desvalidos, muy desprotegidos, no se sabe de quién son esos ni-
ños. La situación social es muy mala y nosotros hacemos ceremonias
de protección de esos niños. E invitamos a toda la comunidad de ese
barrio, y la gente grande, mediana de edad asiste y en esa ceremo-
nia la gente grande se compromete a cuidar, cuidar a esos niños tan
desprotegidos.
Esto que les digo es una experiencia repetida en distintos lugares.
En algunos lugares nos invitan a que hagamos esa ceremonia de pro-
tección con los niños del lugar y se establece muy buena relación con
los habitantes de ese lugar, de esa favela, de ese barrio.
En otros casos nos invitan porque murió algún familiar y nosotros
vamos. Y vamos, vamos y hacemos lo que nosotros conocemos, una
ceremonia que tiene que ver con la situación de muerte. En otros ca-
sos con la situación de enfermedad de alguna persona. Y esto que es
tan desafortunado sin embargo es muy reconfortante para la gente.
Y es muy útil para que la gente siga adelante con en cosas, el que
murió, murió, pero la familia ¿cómo hace con su cabeza, cómo deja
sus cosas, qué visión tiene de esa situación desafortunada de alguien
que murió, cómo hace la familia con esa situación, o los amigos, o la
gente muy querida, cómo hace?
Entonces, se entiende, se entiende que sea la gente misma la que
nos llama y uno dice: hagamos esto. Porque yo estuve en esa situa-
ción y fue buena y ahora es buena para mi familia o es buena para
mis amigos. Nos invita y vamos.
Y así funciona la difusión de El Mensaje y no hay mucho más.
Seguramente muchos de ustedes conocen el librito, La Mirada y
eso... Es raro [risas], pero puede resultar inspirador.
Seguramente ustedes han visto en el librito unas experiencias
como las que hemos estado mencionando y otras, otras experien-
cias, no solo de los niños, de enfermedad, de muerte, de dificultad
de familia; eso, no, no sólo de enfermedades. ceremonias, experien-
cias donde nosotros pedimos por nosotros mismos y pedimos por la
gente querida, la gente próxima. Son experiencias que tienen que ver
más bien con buenos deseos, buenas intenciones. A lo que nos puede
decir alguno: ¿y qué hacemos con las buenas intenciones? Bueno,
220
nosotros hacemos eso, usted haga otras cosas que sirvan a la gente y
los dos nos vamos bien. Claro, a menos que lo que usted quiere decir
es que no debemos hacer esas cosas. Ah bueno, ese es otro tema.
Pero nosotros creemos que sí debemos hacer esas cosas. Y que
las buenas intenciones y los buenos deseos cuando están dirigidos
con fuerza y con un conjunto de gente que piensa en esa dirección,
seguramente son imágenes que mueven no solo al cuerpo, sino que
mueven situaciones humanas completas. Si un millón de personas
piensa en una misma dirección con imágenes parecidas, algo pasa.
No estamos hablando de un millón de personas, claro, ese es un
ejemplo. Pero las imágenes mueven montañas, eso está claro.
Bien, no tenemos mucho más que comentar sobre este tema de El
Mensaje, lo comentamos y lo repetimos y lo repetimos. En la medida
que se vaya desarrollando fuera de nosotros mismos se va a ir enten-
diendo, pero en la medida que lo hagamos entre nosotros solamente
no se va a entender bien el significado de este Mensaje.
Es la otra gente, la que ahora no conocemos, la que ahora no
vemos, esa gente que se va acercando, esa gente que se va a ir acer-
cando, esa gente nos va a poner en otra dinámica. Porque en la diná-
mica que conocemos nosotros empieza y termina acá, buenas tardes,
nos saludamos, todo bien. Con gente nueva que se acerca empieza a
dispararse otro fenómeno, esa es una etapa totalmente diferente para
nosotros, la de la gente que forma parte de esas nuevas comunidades
que se arman, tiene otra dinámica, otros signos otra dirección. Y to-
davía no estamos en general en esa situación. Pero vamos hacia allá.
Bien, libre organización; es decir, nos organizamos como queremos,
libre interpretación, interpretamos como nos guste y libre agrupación
para hacer experiencias o no hacerlas, para leer o no leer. Es muy po-
quito. Cuando haya necesidad, seguramente aparecerán más cosas, de
momento no hay ninguna necesidad. Así que todo está muy bien.
Así que si ustedes quieren vamos a hacer una experiencia, en cin-
co minutos más. Y vamos a tratar de estar en buena situación interna,
mental, para celebrar esta pequeña reunión que hemos tenido, nada
mejor que celebrar con gente amiga en una experiencia común.
El truquito principal en esta reunión, el truco principal, va a ser
lograr un buen tono emotivo, con un buen tono emotivo todo va. Si
no logramos ese tono emotivo es una aburridera, no pasa nada, es
una especie de pérdida de tiempo [risas].
221
Claro, no es nada grave, tantas horas perdemos al día [risas], no
pasa nada grave, pero en cambio podríamos aprovecharlo ponién-
donos en un buen tono emotivo. En ese caso ya sería bastante útil
esta ceremonia, si lográramos colocarnos ahí en ese tono. Para co-
locarnos en ese tono tenemos que hacer un esfuercito, un pequeño
esfuerzo por mirarnos a nosotros mismos y querernos un poco más,
encontrar en nosotros un amigo. ¿Qué estamos diciendo? Y, estamos
diciendo algo que no es tan frecuente, que no es tan frecuente. No
se suele mirar la gente a sí misma como un amigo. Lo cual es una
verdadera pena.
Entonces, vernos como un amigo, como un antiguo amigo que
vemos después de mucho tiempo, un antiguo amigo que recupera-
mos en nuestra mirada. No es un amigo al cual le estamos imputan-
do cosas, acusándolo de cosas, es un antiguo amigo que estamos muy
contentos de reencontrar. Ese es un buen estado de ánimo en el que
nos metemos en estas experiencias.
Muy bien, si quieren suspendemos esto por un ratito y nos mete-
mos en este asunto.
222
2007
224
lo hizo muy bien, contactó con editoriales y todo aquello. Ella salió
con el asunto y entonces hablamos por teléfono acerca de este tipo
de edición y, si se edita, se imprime cómo queremos que se impri-
ma. No queremos hacer algo muy barato para que circule mucho, ni
circula mucho ni... No es así, no es una cosa, no, no, no... Es otro
el planteo. Que encaje el formato ese y la cosa muy espaciada para
que te dé lugar; utiliza ese vacío para meditar la cosa que has leído.
Entonces, mucho vacío tiene que complementar a los lugares donde
hay frases, en el vacío se medita. Y claro, claro, claro. En una sopa
de letras, ¿pero qué es eso?
Eso quería hablar con Silvia Gómez, que seguro van a hacer esa
cosa. Y no tiene ningún problema, porque eso lo hace por medio
de una editorial, que está probada, que lo hizo muy bien con otras
cosas, lo hacen en corto tiempo, no sé qué cantidad de ejemplares.
Bueno, no sé, pero ya vamos a tener un ejemplo de la edición 2007
del libro de El Mensaje.
¿Y los libritos? Todo eso, mejor los sacamos de circulación, por-
que todos esos pueden ir a dar... Un libro que decimos a librerías.
“Ah bueno, pero no va a poder pasar de mano en mano”. No veas las
cosas tan artesanalmente. Velo ya metiéndose en el sistema, metién-
dose en las librerías, metiéndose, no pasándoselo al otro y que nadie
se entera, no, no, no.
Entonces, hay un planteo distinto en eso también de cómo editar,
cómo meternos. Hay varias cosas con eso. Sí, estará bien sacar de
circulación lo artesanal. Es muy interesante pero en este caso y a esta
altura no va con ese tipo de material. Claro, librerías, colecciones,
todo ese tipo de cosas.
Y después no sé cómo va a derivar, pero creo que el primer ejem-
plo lo vamos a tener a través de la Silvia G. y de sus boys. Sí, sí, sí,
eso va a ser el primer ejemplo.
Eso con los materiales. Y no pensamos producir otro material,
lo que pensamos es estrujar y aprovechar lo que hay. Hay gente que
siempre espera la novedad; está bien, bueno, pero más vale que
aprovechemos lo que hay, porque no podemos corrernos mucho,
lo interesante es movernos en esa línea. Y la gente se va a encargar
de la libre interpretación de todo ese material. Entonces, vamos a
pedirle a la gente, no a nuestros amigos, a todo el mundo, vamos a
pedir una postura activa. No simplemente pasiva como es la de gente
225
que lee materiales. Lo que tratamos de inducir es que surjan inter-
pretaciones sobre esos materiales. Entonces, te vas a encontrar, a la
larga, no será en un año, no será en dos, pero te vas a encontrar, en
un poco de tiempo, porque empieza a surgir un libro, por ejemplo,
de “Interpretaciones sobre El Mensaje”. Pero claro, las cosas que van
a decir ahí no van a estar en absoluto de acuerdo con un montón de
gente, va a salir otro libro de “Interpretaciones sobre El Mensaje”
y te vas a encontrar con varios libros de interpretaciones sobre El
Mensaje. ¿Quién tiene razón? Todo el mundo, cada uno interpreta
a su modo. Uno no puede hacer un tribunal de la Santa Inquisición:
esto está bien, esto está mal. Usted lo ve así, véalo así. Si usted lo ve
del otro modo, véalo del otro modo. ¿Qué estás buscando, una cosa
unitaria, absoluta, asfixiante o estás buscando algo que se exprese de
distintos modos? Hay una cuestión ahí con la diversidad que no sea
una palabra sino en la misma interpretación de los textos. Diversi-
dad de interpretación. ¿Cómo voy a escribir eso? Escríbalo. Y vas a
ver, en su dinámica, interpretaciones que tienen encaje con la gente,
que tienen futuro, van a ir y las otras van a declinar. Sí, bueno, pero
entonces puedes insultar. ¡Dale! Veremos cuánto dura, veremos. Así
es la cosa. No hay nada que pautar, no hay nada que fijar, al con-
trario, cuanto más apertura haya en la forma de ver las cosas, más
interesante va a ser eso. Estamos hablando del libro. ¿Y qué pasa con
otros libros? Otros libros no intervienen en el tema de El Mensaje...
no intervienen.
Que la gente lo vea y haga lo que quiera y como quiera.
Es lo que va a suceder también con las comunidades, a las cuales
les vamos a empezar a meter fuego. Parques, todos los que quieran
y puedan. Salas, todas las que quieran y puedan. Salitas, que una
comunidad o varias comunidades trabajen en esos parques, en esas
salas, en esas salitas y, ¿puede haber comunidades virtuales? Puede.
Pero estamos en la misma tónica de fomentar la diversidad de ac-
ciones. Entonces, estamos tratando de fomentar en los lugares de
asentamiento de las comunidades la diversidad también de aquéllas.
Parques, salas, salitas, comunidades virtuales, comunidades en
casas de familia. La comunidad está dada por un conjunto de gente.
¿Cuánta gente? No sé cuánta gente, eso funciona o no funciona,
punto. Y si dicen que tiene que ser de diez personas como mínimo,
bueno, no tanto reglamento; eso funcionará o no funcionará. Pero si
226
tú lo haces con dos personas y empieza a funcionar, ello solo se va a
desarrollar. Y tú no les vas a estar diciendo, ¡ah no!, dos personas no,
tienen que ser diez. Porque pones diez personas y no queda ni uno.
Entonces, ese tema de la diversidad de formas, diversidad de in-
terpretaciones, la diversidad de formas de trabajo y demás, yo creo
que va a tomar especial relevancia a partir de acá. Y una cosa que
ayudaría mucho a esa proliferación y a esa cosa, es el enlace. Uno,
en lo posible de esas comunidades, procura los mails, procura las
listas. Entonces, novedades que haya en un lugar las tiras en esa red
y llega a distintos lugares y vas a ver una cantidad de iniciativas que
va a haber de gente que va descubriendo cosas, formas y demás. Los
tira en la red y mucha gente se inspira. Entonces, sí que nos importa
la comunicación. Absolutamente nos importa, eso sí. Así que si pu-
diéramos darle mucho a eso de la comunicación de la gente, pero
no estoy hablando sólo de las páginas web, estoy hablando de las
comunicaciones directas.
[Mira el listado de comunidades].
Acá tienes suponte, cien comunidades de distintas partes del
mundo, ves, con todo. Acá tenemos direcciones de todos, de listas,
páginas web, de distintas cosas, perfecto. Una de las primeras cosas
que podemos hacer es hacer esta pequeña actita de esta reunión y
distribuirla en todas éstas. Y entonces habrá gente que le interesa y,
bueno, si le interesa estará conectada con alguien y si está conectada
con alguien, llega ese material a ella. Pero nosotros no tenemos por
qué andar metiendo toda esta cosa que no tiene nada que ver con
nosotros, materiales. El Centro de las Culturas tiene que ser infor-
mado. ¿Qué Centro de las Culturas ni qué...? Si no tiene nada que
ver con nosotros, nosotros nos movemos en El Mensaje y la gente,
otra gente, se puede mover en muchas cosas, es dueña de hacer lo
que le dé la gana. En club de Golf, en el Centro de las Culturas,
donde quiera, pero nosotros nos concentramos en nuestras cosas. Y
barremos por todos lados, así es. Pero no nos andamos preocupando
por los organismos, ellos que hagan lo que se les dé la gana. Eso que
debería ser un eslogan para nosotros, en nuestros procedimientos y
demás, habría que tomarlo bastante en serio, que la gente haga lo
que se le dé la gana. Que nada grave ni jodido va a hacer si es gente
que está en tema. ¿Pero por qué no va a hacer lo que se le dé la gana?
¿Por qué no?
227
Ah, no, si la gente hace lo que se le da la gana, uno va a matar a
otro. Ah sí, ¿tú crees que no va a matar a otro porque no hace lo que
se le da la gana? Es que estas cosas pueden provocar divergencias y
¿qué es esa forma de ver el mundo, sobre todo esta cuestión?
Y nosotros tenemos una referencia: si estamos hablando de El
Mensaje, ahí está El Mensaje. Y no distintas cosas, no, no, no, está
claro, edición 2007. Si usted quiere hacer otro Mensaje, haga otro
Mensaje, pero póngale su copyright, El Mensaje de Paquito. Bueno,
perfecto. Me parece muy bien.
Comentario: O El Mensaje de Silo versión Paquito.
Silo: Versión Paquito va a ser interpretaciones sobre El Mensaje,
perfecto, Paquito tiene ahí mucho campo para interpretar la cosa y
decir lo que se le da la gana.
Y nosotros enganchamos, conectamos a esas comunidades, que
ojalá se vayan desarrollando bien, porque la superficie de contacto
de esa cosa desestructurada es muchísimo más que la superficie de
contacto de una cosa concentrada.
Terminar de sacarse de la cabeza los restos del siglo xix y los
restos del siglo xx. De la cosa unitaria, de la cosa única, de la cosa
absoluta. No, no, no. “No perdamos energía, no perdamos fuerza
en distintas cosas, se pierde energía, no, no, no, hagamos una sola
cosa”, claro y tú sentado arriba de la sola cosa. Ese es tu planteo, una
sola cosa y tú arriba. No, muchas cosas.
La superficie de contacto de esa diversidad es mucho más grande
que la cosa unitaria. Tomas una piedra y la superficie de contacto
de esa piedra en el agua es nada más que la superficie de la piedra.
No hace contacto el resto de la piedra porque el agua no entra. Toca
nada más que la superficie de la piedra. Entonces, a esa piedra le das
un martillazo, la fragmentas totalmente y la superficie de contacto
aumenta enormemente porque está fragmentada. Ahora, si quieres
manejar, bueno, si quieres manejar haz lo que quieras, pero no estás
en la idea.
Entonces, mejor entender este lío de las diversidades, los aumen-
tos de superficie de contacto, las diversidades de acción y las diver-
sidades de interpretación, si se va captando esta idea, que la gente
haga lo que se le dé la gana, ¿por qué no lo va a hacer? Además no va
a depender de que nosotros lo digamos o no lo digamos, si la gente
quiere hacer lo que se le da la gana, lo va a hacer, sólo que no va a
228
tener un carácter herético, sino que todos estamos, bueno, en alentar.
Esa cosa ayuda mucho. Alentar. Alentar por el lado de los contactos.
Alentar comunidades. Interesante eso que se está diciendo. Alentar
porque las formas de comunidad se multipliquen, alentar eso es toda
una dirección.
Que si eso va haciendo carne en nosotros, yo creo que va a notar-
se muy fuertemente, muy fuertemente.
Alentar eso va a ver sus resultados en poco tiempo, me parece.
Y entonces ¿cómo nos organizamos? No nos organizamos, como es-
tamos, estamos muy bien, pero multicontacto, atizando en el multi-
contacto. ¿Qué tenemos que modificar?
No, deberíamos organizarnos. Bueno muy bien, hágalo. Ah no,
pero usted tiene que participar. Ah no, no participo de eso, me gusta
así. Me gusta así, como está, como se ha demostrado que va. Eso me
gusta. A usted no le gusta, haga. Eso es lindísimo, alentar a que haga.
Haga, haga.
Bien, hay mucha gente que participa de distintas cosas, nosotros
de una vez por todas no debemos darle la espalda a la gente y no
debemos ponerle limitaciones. Ah no, porque usted actúa en un club
de golf, no sé qué, acá no entra. No es así, no es así. Esa no es la idea.
¿Por qué no va a poder participar de nuestras comunidades gente que
está en distintos lados? ¿Por qué no? Ah no, porque es gente del Par-
tido Comunista. ¿Y? ¿Y qué? La humanidad se divide en dos grupos,
los nuestros y los que no pueden participar. Pero son de otra concep-
ción, otra idea. ¿Ah sí? Bueno, que tal si escribís distintas interpreta-
ciones sobre El Mensaje. Que la gente haga lo que se le dé la gana.
Nosotros no vamos a meternos en organismos, no vamos a crear
problemas con la gente, pero sí gente que, a la inversa y esto no tie-
ne porqué ser recíproco, quiere participar en nuestras actividades,
bienvenido.
Pero como todo el mundo siempre está comprimido, manejando
cosas, no queremos problemas metiéndonos en los campos que creen
que son de ellos. Te metes en un club, infiltración en el club. Te me-
tes en un Ministerio, si es el Ministerio del Gobierno ni te cuento,
infiltraciones. Allí donde te metas. Bueno, no nos metemos en nin-
guna cosa. Y yo a la inversa, ¿puedo ir? Sí. Nosotros necesitamos ser
infiltrados [risas], no infiltrarnos. Es exactamente lo contrario. Está
muy bien. Yo creo que es fácil, sencillo.
229
Además, ha corrido agua bajo el puente. Ya hay una sensibilidad
en ese sentido, no estamos hablando por primera vez de esto. Ya hay
una sensibilidad y la gente lo capta sin discutir mucho este tema.
Pero siempre es bueno algún parrafito, para afirmar la dirección.
Es muy bueno un parrafito sobre esto, sobre los materiales, sobre
la diversidad de acciones, sobre la diversidad de interpretación y no
mucho más.
Esa es la conversación que me importaba a mí hacer, estando en
contacto con ustedes, hoy a las tres y treinta y cinco de la tarde.
Así que hay mucha actividad, hay muchas cosas, por mi lado nada
más. Si es que ustedes tienen alguna cuestión la hablamos ahora y, si
no hay más, seguimos saludando tranquilos.
Comentario: Acá, desde que hemos abierto el parque a la gente
del lugar, han venido colegios, diferentes organizaciones. Hoy se da,
por ejemplo, que tenemos el parque visitado por mucha gente que
antes no venía, hay como quince personas del grupo de acción cató-
lica, hay unas escuelas...
Silo: No venían porque probablemente nosotros, de algún modo,
hacíamos tapón. Es probable que hacíamos tapón sin darnos cuenta.
Tú abres y va. A nadie discriminan, a nadie joden, a nadie se mira
raro y la gente va a un lugar agradable, se encuentra con otros y todo
bien. No se les prohíbe nada. Y la gente, has visto, sin necesidad de
andar prohibiendo y reglamentando, ¿has visto la gente que viene? Y
es gente que no tiene nada que ver con nosotros. Fenómeno.
Y aparece por ahí un desquiciado, eso va a aparecer en cualquier
lado y con cualquier reglamento.
Bien, llevamos en el tema de El Mensaje ya cinco años. Está bien,
ha ido reptando y moviéndose con esa cosita suave, esa cosa vaporo-
sa, sin forma, sin reglamentos, sin cosas. Eso mismo, pero más. Eso
necesitamos. Eso mismo, pero más. Vaporoso.
Y las cosas raras que empiecen a suceder. ¿Raras desde qué punto
de vista, del punto de vista del siglo pasado? ¡Sí pero hay que ver,
bustitos que secuestran! ¿Qué es eso? Un bustito, se lo secuestraron
y dejaron una carta: Si lo quieren ver de nuevo, dejen cincuenta pe-
sos. ¿Pero cómo se le ocurre? Secuestraron un bustito en no sé qué
barrio, ¡qué cosa! Deben ser unos muchachotes. Hicieron una cartita
y le dejaron: si lo quieren ver de nuevo... Secuestro, secuestro de
bustito. Claro que son cosas raras.
230
¿Y?, ¿y por qué no? ¿Y por qué no? No, bueno, pero eso es su-
perstición. ¿Sí? ¿Y levantar una bandera, y tocar himnos y cosas, y...?
¿Eso qué es? Vamos, vamos...
Imagínate, el señor intendente va a cortar una cinta para inaugu-
rar unos ladrillos. ¿Qué es eso? Qué son esas ceremonias cívicas y...?
Ah, eso sí. Los bustitos no. ¿Ah, los bustitos no? Los bustitos sí.
Es fantástico. Digo, tomo esto porque veo que hay una cosa que
también está reptando y se está moviendo. Sí.
Otro de los temas es respecto de la difusión que nos interesa mu-
cho. ¿Por qué nos interesa la difusión? Porque nos interesa que se
difunda El Mensaje y el punto de vista y la actividad. Por supuesto
que nos interesa. La difusión.
Ojalá, en breve, televisiva, que la del spot sea nuestro recuadro.
Tenemos que hacer difusión. ¿De qué modo, con qué método? Con
spots. Menos de 1 minuto. Si no podemos hacerlo, bueno, podremos
hacer cualquier otra cosa, pero apuntando a eso, lo ideal. Sí claro, el
tema de la difusión nos interesa mucho.
Bueno se la pasan hablando de difusión y ese otro personaje, cuan-
do van los periodistas, dice que él con los periodistas no quiere saber
nada. Efectivamente, yo, con los periodistas, no quiero saber nada.
Eso no quiere decir que la gente no haga lo que le guste. También
yo hago lo que me gusta. ¿Por qué no? Todos pueden hacer lo que le
gusta, y uno no. No, no. Uno también. Estamos en la misma.
Entonces, que la gente haga contactos, prensa y demás, perfecto.
Y uno, no. ¿Por qué? Porque uno es bestia. “Sí, pero eso es favorable,
está bien”.
¿Por qué no? Porque uno es tímido. ¿Por qué se va a esforzar uno?
Con las preguntas tan inteligentes y capciosas de los periodistas, ¿por
qué uno va a sentirse…? No, prefiere uno no tener nada que ver con
eso. Nada, un comentario al pasar, ¿no es cierto?, respecto del tema
tan importante, de la difusión. Entonces, no pongamos ese palo en la
rueda por el hecho de que uno con los periodistas no, pero estamos
tratando estos temas y los estamos tirando sobre la mesa.
Y estas cositas que estamos pensando, por ahí empezamos a dis-
tribuirlas en una especie de apuntito, rapidito. Nos ponemos en una
onda parecida en todos lados. O sea que, cuanto menos hablemos,
mejor. Un apunte brevecito, rápido, compacto, que hay cosas que ya
sabemos pero que se reactualizan después de cinco años.
231
[Karen habla del spot].
Eso y hay una segunda cosa. Por un lado producir nosotros el spot
y luego ese spot poderlo enchufar. Es todo una cosa. Y si no estamos
muy acostumbrados, más bien vamos a pensar que la gente rebota en
nuestro spot, que no quiere saber nada. Es un modo de verlo, pero
podría ser que nosotros no lo hiciéramos adecuadamente. Es otro
modo de verlo, son posibles las dos cosas. Que no funcione porque
la gente lo rechaza, la gente de los medios, o que no funcione porque
nosotros no sabemos cómo meterlo. En ese caso, tal vez debamos
perfeccionar nuestro modo, nuestras relaciones, nuestra cosa amis-
tosa, ¿no es cierto? Como para echarle las cargas al otro. “No, no
quieren saber más nada con esto”. No es tan así, no es tan así.
Karen: ahora han cambiado mucho.
Silo: Han cambiado mucho, yo me sospecho, que han cambiado
mucho porque nosotros hemos cambiado en el encare, la forma de
llegue, la forma de sentar la cosa.
Es cierto que hay un cambio también a nivel..., es cierto, pero
nosotros tenemos que ver con eso también. Pero hoy está cambiando
todo. ¡Y de qué modo! Entonces, si, cómo sospechamos, estos cam-
bios van a ser cada vez más veloces, esto va a ser...
Porque estos cambios van a ser cada vez más veloces. Entonces,
la relación con nosotros va a ser cada vez más veloz también. Es el
momento de abrir las cosas, que circule esta cosa difusa.
Muy bien, ¿nos volamos?
Paz, fuerza y alegría.
232
Apuntes de una conversación de Silo y la
comisión de Manantiales24
Santiago, 27/10/2007
234
Comentario: Tu sólo al mundo, en medio de las montañas y de
la tempestad.
N: Ese es el circuito que se podría armar. Claro que sí, hablará
uno, una vez al mes. Si no, metemos a una monja que te enseñe a
cocinar desde Punta de Vacas, sería interesante [risas].
Los parques van a multiplicarse. Muchos parques. ¿De qué es-
tructuración hablamos? Pueden ser parques a nivel de un país o de
un grupo de amigos o de una familia.
P: ¿Puede haber una sala sola?
N: Creo que eso va a pasar también. Pero no va a tener la per-
manencia, como la tiene un parque. Si quieres la cosa montada, es
un parque.
Un parque familiar, por ejemplo el parque Kohanoff. Está en con-
diciones, como cualquier parque. La amplitud del parque, pueden
ser grandes, nacionales, un grupo de amigos, familiares. Pero se ve
que se van a multiplicar.
P: ¿Se podría construir un parque en la ciudad?
N: ¡Por qué no!, con una sala, con el estilo, pero en chiquito.
P: Como una capillita [risas].
N: ¡Claro que sí! Por qué no llevarlo ahí donde está la gente. Las
salitas, pero les daremos un cierto estilo. Salitas en lugares muy hu-
mildes y todos contentos. Pero con cierto estilo.
P: Puede ser con una cúpula de barro.
N:¿Por qué no? Es la inventiva de la gente.
En lo inmediato apuntamos a poner en marcha el centro de estu-
dios de Punta de Vacas. Tal vez no se pueda conectar con nadie. Pero
tal vez sí. Las diferentes salas conectadas. Y el centro de estudios
conectado con las salas. Conferencias desde un lugar insólito.
¿Te acuerdas la cantidad de conferencias que hemos hecho en
lugares arrendados? Ahora los hacemos al stilo nostro. Este asunto
es de interés. Ahí corren ráfagas de 230 kilómetros por hora. En el
centro de estudios tienes el espacio para una buena pantalla. Supo-
nemos que el centro de estudios funcione en febrero. Desde el centro
de estudios y con el lío satelital.
En los parques hay que ver qué conviene. Cada comisión tendrá
que definir. Lo que conocemos en el armado de los parques son las
comisiones, no hay otro mecanismo. Se podrán dinamizar muchas
cosas. Y satelital. No por línea telefónica. Vamos a tener un listado
235
con muchas cosas para conectar entre nosotros. Y los precios van a
bajar. El tema es el peso de transmisión (de carga y descarga).
Eso respecto a los rumores que corren.
Materiales:
P: ¿Se van a imprimir los nuevos libros de El Mensaje de Silo?
N: Hay amigos que dicen que hagamos ediciones para adentro.
No hagamos impresiones hacia adentro. Pepe F. me decía que el res-
ponsable de la editorial Tabla Rasa estará en el lanzamiento del libro
de Tomy. La gracia de esa editorial, que es una editorial chica, es que
trabaja con una distribuidora muy grande. Tabla Rasa se asoció con
una gran distribuidora. La impresión se hace en España y la distribu-
ción se hace en todos lados.
También en Rosario están editando, es la misma editorial que
sacó Apuntes de Psicología.
Lo que no debemos hacer son ediciones internas. En otros lados
están buscando también editoriales y distribuidoras, en otras len-
guas. A nosotros en América Latina nos toca Tabla Rasa o la editorial
de Rosario.
Comentario: Mientras tanto podemos trabajar con fotocopias.
N: Y los libros antiguos de El Mensaje, que desaparezcan.
Una tapa dura en lo posible. No lo hagas con papel de diario. Le-
tra grande, no letra chica, en que tengas todo en cinco páginas. ¡No
seas mezquino! ¡Letra grande y mucho espacio vacío! Ya se ha inter-
cambiado sobre estas cosas. Más espacio vacío que espacio lleno.
Se necesita espacio para meditarlo. Es otro enfoque. Hemos puesto
atención en cómo se van a presentar los libros. Nada figurativo en
las tapas. Sólo símbolos, líneas rectas en los bordes.
P: ¿O nada en la tapa?
N: Hubo una discusión sobre esto, se necesita un enmarque, de
otro modo se difunde la mirada. En el libro de la editorial de Rosa-
rio, la tapa será negra con un enmarque dorado.
N: Normalmente se requiere de la presencia del autor, así se hace,
se da a conocer el libro, cuando el autor hace el lanzamiento del
libro y se genera prensa en esta forma. El problema aquí es que el
autor es impresentable.
El autor no va a hacer la conferencia. Como autor sólo vamos a
poner “Silo”. Nada más.
236
Pepe F. le explicaba eso al representante de la editorial. Y el otro
dijo: ¡muy interesante!
No habrá notas biográficas, nada. Es el libro lo que nos interesa.
Todos lo demás no tiene nada que ver. ¿Qué nos importa qué calce
número 38?
Preguntas varias
P: ¿Y dónde irán las notas del anexo que estaban en el libro ante-
rior? ¿Dónde las irá a buscar alguien?
N: No las va a buscar, porque no van a estar.
P: ¿Pero dónde la gente accede a ese encuadre que estaba en los
anexos?
N: Esto es un lío más amplio. La libre interpretación habrá que
fomentarla. Unos poquitos hacen una interpretación sobre El Men-
saje de Silo. Quizás sea un libro gordo, que comenta sobre las cere-
monias y se largará con explicaciones. Con esa libre interpretación
salen otros, que largan sus comentarios, otro grupo de gente con
otra visión. Resulta que la interpretación no va a coincidir. Eso es lo
que queremos. ¿Por qué no podrían interpretar los unos y los otros
cómo se les cante? Aunque las interpretaciones choquen entre sí. Es
que la gente se va a desorientar. Usted no haga paternalismo. ¡Tanto
cuidar al personal! [risas] Aparece una interpretación, luego otra.
Tenemos asegurado todo un proceso interesante. Cosas que no son
unívocas, sino multívocas. Habrá gente a la que le suena mejor esa
interpretación. Aquí no hay herejías, no puede haberlas El libro no
tiene interpretación, haga la interpretación que le dé la gana.
Comentario: En las comunidades hay también libre acción que
pasa en las reuniones.
N: Si hay uno que quiera agregar una experiencia a la reunión, si
eso tiene que prosperar, que prospere. Que haga lo que quiera, in-
terprete como quiera. Pero si alguien corrige el libro como tal, habrá
que chillar, ¡es una falsificación! Pero puede hacer con toda libertad
lo que le parece.
P: ¿Los anexos entonces van a estar en alguna interpretación?
Porque alguien de afuera no tiene acceso a los anexos.
N: Lo que queda es el libro. Es lo único que queda en pie. Lo
demás lo pueden recoger en alguna interpretación.
P: ¿Alguien podrá tomar esos anexos?
237
N: Por supuesto. Porque el autor no se arroga eso. Es para des-
pejar bien el tema. Los anexos no forman parte del libro. Hay una
interpretación en los anexos. La gente hará interpretaciones y tomará
también esos materiales. Si me preguntas en un año sobre esas notas,
te diré: ¡no las reconozco! Pero habrá gente que las pueda recoger y
a través de sus comentarios hacer una libre interpretación Y, ¿por qué
no, por ejemplo interpretaciones marxistas de El Mensaje de Silo?
No pongamos trabas. Que hagan lo que quieran. Es una de las
pocas formas de ponerlo en manos de la gente y que la gente lo haga.
P: Me parece muy revolucionario que propongas la libre inter-
pretación, porque no hay casos en la historia que yo sepa.
N: Para tomar áreas cercanas, mira los “cristians”. Cuando apa-
recieron no tenían materiales ni nada. Se manotearon la Biblia. Para
solucionar problemas dijeron: ese es el antiguo y el nuevo testamen-
to. Y se lo metieron en el buche. Hoy el antiguo testamento es parte
de la bibliografía de los “cristians”. Hubo que fabricar el nuevo tes-
tamento. Cómo hacemos con el nuevo testamento, se preguntaron.
Aparecían unos diciendo “tenemos la verdad de la vida de Joshús,
que es el fundador”. Otros decían: “No, esos son apócrifos, somos
nosotros que tenemos la verdadera versión.” ¡Se generó un despe-
lote! En 332, el Concilio de Nicea, elimina los libros apócrifos para
darle unidad, porque no les convenía. Sólo dejaron 4 versiones, que
son los cuatro evangelios. En ellos hay pequeñas diferencias, pero
es todo la misma falsificación. Los cuatro evangelios les dieron mu-
chas posibilidades a eso y ¿cómo se hizo? Había 12 evangelios por
lo menos. Quemaron todos los apócrifos. Se quedaron con los cua-
tro, que son los cuatro evangelios del nuevo testamento. El antiguo
testamento no se discute. Y claro, si no lo hicieron ellos, mira que
interesante.
Eso de multiplicar las explicaciones y aceptar por lo menos 4 ex-
plicaciones diferentes, eso ya los cristianos lo han hecho. Imagínate
lo interesante que es discutir diferentes versiones, es lo mejor que
puede pasar.
Toma ese antecedente, el de los cristianos, mira como ellos de en-
tradita hicieron una cosa y luego hicieron toda una cosa inquisitoria
jodida, pero eso es otra conversación. Hubo que esperar 332 años
para regularizar las herejías. ¡Hay cada evangelio! ¡Dicen cualquier
cosa! ¡Eso tuvo mucho más alcance que cuando luego lo cerraron!
238
¡No hay libro, ni él existió! Pero otros escribieron; mira el evangelio
de Juan tiene su trabajo hecho, no es idiota, es importante. Ni el de
Marcos. Trabajaron 300 años, son trabajos bien hechos. Hablan del
Joshús. Pero nadie estuvo ahí. Flavio Josefo, gran historiador del
judaísmo, habla de los nazarenos, habla de la secta de los nazarenos,
eran 5. Es un historiador muy preciso, habla de la cantidad de cabras que
tenía tal persona, etc. Pero no habla de eso que hablan los evangelios.
El sermón de la montaña, lindo, tiene su cosa. Pero con 5000 personas
no se dio, no existió, hubiera sido una catástrofe y no hubiera pasado
desapercibido porque era un pueblo muy chico. Imagínense si hubiera
hecho esas maravillas como multiplicar los peces y el pan, eso hubiera
llegado hasta Roma. Pero es algo que no se dio. Fue un poeta que lo
escribió. El Joshús no tiene nada que ver con eso. Flavio Josefo es muy
serio, algo como lo de Joshús, ni lo menciona. No existió así. En cambio,
en ese conjunto de inexistencias, esos evangelios que aparecieron en
los primeros momentos, esos evangelios hay que ver cómo se abrían
paso. Eran muy fantasiosos, pero se abrían paso. Estaban en distintos
lugares. Había no menos de 12 evangelios. Hay anécdotas muy lindas,
muy extraordinarias: Joshús, cuando niño, hacía palomitas de barro,
estaba ahí jugando cuando vino el gordito ese de la escuela y le aplastó
las palomas. Jesús dijo: Muérete. Y el niño se murió. Como quedó
tal despelote en el barrio, los padres del gordito fueron a reclamarle
a los padres de Joshús: ¡Mira lo que ha hecho tu hijo! Los padres le
pidieron a Joshús que arreglara la situación. Fue donde el niño muerto
y le dijo ahora ¡Vive! Y vivió [risas]. Esa es la primera resurrección que
hace [risas]. Hizo de nuevo y les dijo a las palomitas: ahora ¡Vuelen!
Y volaron [risas]. Fue el primer milagro de muerte y resurrección de
Joshús. Está en el evangelio de Tomás.
En este evangelio lo planteaban como a un mago. Es lindísimo,
pero ya desapareció, pero ustedes tienen acceso a eso de los apócrifos.
Hay muchas ediciones de los distintos evangelios, van a encontrar
maravillas. No tienen que ver con los cuatro evangelios.
P: Mahoma. ¿Él escribió el Corán?
N: Si, lo escribió Mahoma, el joven Mohamad.
Hay más sectas. El islam tiene varias sectas. Toda religión tiene
muchas sectas. Los cristianos tienen muchas sectas. Y los que no son
religiones no son sectas, pero como la gente es algo ignorante dice
cualquier cosa.
239
Comentario: En el Corán hay un libro. ¿Hay varias Interpreta-
ciones?
N: Pero el texto es el texto. Puede haber discusión sobre el texto.
Podemos decir Alá es uno y el profeta es innecesario. Eso es in-
aceptable para ellos. El proceso del Corán va por otra vía. Es otro
el proceso del Corán, va por otras vías, no como en el caso de los
evangelios.
Los cristianos incluso adosan las epístolas, que eran comunicacio-
nes a las distintas comunidades que se van formando. Eso hace más
material, fueron haciendo crecer eso, junto con los cuatro evange-
lios. ¡No tenían ni siquiera material! Epístolas a los Tesalonisenses,
esto hace crecer más materiales ¡Eran muy rascas! Pero, agregando
cartas, cuentas de tintorería, por ahí sacaron algo más gordo.
P: ¿Qué pasa con el parque en Alejandría ?
N: Nosotros que somos cobardes [risas], retrocedemos.
Ellos tarde o temprano van a desaparecer, nosotros no. El gobier-
no de Alejandría no nos va a facilitar un lugar para hacer el parque.
El diario Al Ahram, de influencia en la zona musulmana, hay que ver
como se tiraron contra nosotros ¡Para ellos somos sionistas! No les
gusta que dios sea algo no seguro. Basta con decir eso para que nos
vean como un peligro.
P: ¿Tú dijiste en La Reja que las instituciones nos infiltren?
N: Aspiramos a que los distintos grupos asociaciones se sientan a
gusto con nosotros. Que entren para tratar de manejar algo inmane-
jable. ¡Bienvenidos! ¡Si esto es humo!
P: Sobre la diversidad de interpretación y diversidad de acciones,
¿cómo es eso?
N: ¡Muy bien! Las acciones son las que conocemos, las ligadas a
los parques, las salas, las salitas
Hay una ceremonia que dice no sea violento, no discrimine. Que
unos tomen un principio de esos y le den más extensión, perfecto.
Puede haber gente que oriente sus acciones en esa dirección a partir
de la ceremonia de Reconocimiento, por ejemplo, y todo bien. En-
tonces, ¿es muy pobre lo nuestro? Y, sí. No es algo complicado.
P: Sobre la libre interpretación, ¿cómo es eso y cuándo empeza-
mos con el desarrollo de los libros de la libre interpretación?
N: Esperaría yo a tener el librito y rapidito, a través de las conver-
saciones como ésta, la idea va a circular. Estas conversaciones, así, de
240
intercambio, harán circular las ideas de las distintas interpretaciones
y diferentes modos de acción. La gente se termina informando de las
posibilidades de ponerlo en marcha.
P: Hemos estado en la difusión del parque pensando como comi-
sión, hacerlo con conferencias y la TV.
N: Mucha gente va a dar conferencias, explicaciones, que nadie
se limite.
Los curetes arreglaron todo para que desaparecieran voces di-
sonantes, la “comisión de la defensa de la fe”. Se reguló que todo
escrito pase por una censura, pasa por ahí.
En la confusión que se armará habrá un despelote magnífico, en
una época gris, chata, que se arme un despelote es muy bueno.
P: ¿Cómo es eso de meterle fuego a las comunidades?
N: Me parece que va por el mismo mecanismo: las comisiones que
se forman, está claro en los parques, en otros lugares como las salitas
también habrá que formar comisiones. Son las comisiones que llevan la
delantera. No sabría si son distintas comisiones en una salita o una sola.
Será a partir de las comisiones que debería tener cada comunidad.
Debe haber un grupo más comprometido con la situación, los
otros van y vienen. Las comisiones son la voz cantante de ese con-
junto. De esas comisiones puede surgir el organizar conferencias y
otras actividades. El tema es armar las comisiones, si las armas y hay
entusiasmo todo se va a mover. Entonces, comisiones donde hay
comunidades.
En cuanto a la difusión, olvídense de Gutemberg, olvídense de la
palabra escrita. Es poco, poco. A nivel de conciencia social, llegó a
ser algo poco importante. ¡Utiliza esa energía en otra dirección! No
le des pelota a los panfletos, a diarios. ¡Eso no existe hoy!
Entonces, lleva tu energía a la radio. ¡Tampoco!
¡A la televisión! Es un doble sistema de percepción: audio e ima-
gen. Ese es el mecanismo de comunicación de esta época. Si quiere
que su energía rinda, ¡póngala en los medios!
¿Cómo? Sea breve. No pase los treinta segundos. Produzca spots
de menos de treinta segundos. Si a mí me lo preguntan, es eso.
La gente de más edad no te va a aceptar que la palabra escrita no
funcione. No importa. Mucho menos un intelectual que se lo pasa
escribiendo cosas. Es culpa de su paisaje de formación, no es culpa
nuestra.
241
Entonces, la difusión: es algo importantísimo, es en la TV, si no,
en Youtube, donde sea.
P: ¿Qué pasa con las comunidades virtuales?
N: Tienen que hacerlo los manitas. Ellos saben cómo armar ese
asunto. Llegan en ese espacio virtual, con su camarita y sus experien-
cias. Existe, pero en otros espacios. Otros espacios de los que no se
tiene registros, que tienen gran capacidad de acción.
P: ¿Qué pasa con la diversidad?
N: Es uno de los temas de nuestro tiempo. La diversidad, aun-
que sea como eslogan, se impone. Todo se desestructura, incluso la
conciencia. La ideología que le corresponde a la desestructuración,
es la de la diversidad. Lo unívoco no va. Suena a cosa dictatorial.
Todo se diversifica. Y cómo no va a ser así, si nadie se puede poner
de acuerdo con nadie. Es un paisaje de desintegración. Las relaciones
de todo tipo se desestructuran. Uno mismo se mira en el espejo y no
se reconoce.
La gente va a buscar referencias. ¡Que las busque la gente! El
péndulo te llevó a un lado y luego a otro lado. Hoy por hoy va para
allá. Está ocurriendo de modo galopante.
Es complejo el tema. Venimos hablando desde hace mucho tiem-
po de la desestructuración, suena como un defecto. La diversidad es
más permeable, como una virtud, se le da más pelota. Está de moda.
Son presentaciones diferentes de lo mismo. Avanza rápido. Bien.
Pero la búsqueda de referencias de la gente no lo hace ya como
en épocas anteriores. Las referencias no van a venir de lo conocido,
no van a venir de las ideologías, ni de los partidos políticos, ni de
la religión, ni de los sindicatos, ni de la farándula, de esos que han
fracasado. Van a buscar referencias por otra vía.
Pero la gente va a buscar referencias. ¡La misma gente será capaz
de agarrarse a un hierro caliente! Esperemos que no. No busquemos
en eso que ya se fue.
P: ¿Y va a buscar?
N: Si, va a buscar.
P: ¿Y nosotros?
N: Nosotros lo único que tenemos es El Mensaje. ¡Pero eso no es
referencia para mí! ¡Pues no lo tome!
Nosotros ponemos lo nuestro y usted verá. Va bien este proceso.
Mañana será tal el despelote, entre padres e hijos, entre cercanos,
242
en que nadie se entenderá con nadie, que hoy, lo único que da un
enmarque, son los medios de difusión, pero son dudosos.
A ese que pontifica, nadie le da pelota. Van por otros motivos a
los medios, quieren comprar tal cosa, quieren conocer los resultados
del partido. No busca referencias en los medios de difusión. Busca
algún hecho deportivo o algún acontecimiento. A la gente no le im-
porta nada de nada, tienen un rollo en la cabeza. Pero esto se puede
poner peor. No tenemos mucho qué opinar. Todo se derrumba y se
ve que viene mucho más.
La gente va a buscar referencia. Va a ser difícil para los que quie-
ran dar referencia, porque han querido manipular.
¡Ala es grande y el profeta, innecesario!
P: ¿qué va a hacer la gente?
N: Ponte en el pellejo de ese: con crisis de pánico, con depresio-
nes. No se los ve muy felices. Este es el mundo que han creado.
Comentario: Da la impresión que la gente, cuando visita el par-
que, percibe más esto de entrar en otro tiempo y espacio. Eso es
totalmente nuevo. Es algo que viene de la gente. Uno dice ¿cómo,
quién les ha explicado?
N: Si que es algo nuevo, ¡interesantísimo! Pero vemos lo que va
pasando con la gente. Las píldoras, las adicciones, un lío. Y lo peor
es que se empieza con los niños. Qué van a hacer los padres si no
saben ni dónde están parados. Crean problemas con las generaciones
que vienen. Las píldoras. No sabe la gente. Todo se va deteriorando.
P: Tú dijiste en algún momento que El Mensaje no es para hoy
sino para pasado mañana.
N: La época tiene sus crisis. Ya vendrá otro momento. En cuanto
a su aceptación social y multitudinaria, no es para hoy.
Bueno, hemos conversado sobre la consulta respecto a la comu-
nicación, el tema del libro y preguntas diversas. Todo en el orden de
las simplezas. Que la gente se conecte y se sintonice, es un síntoma
muy especial. Seamos equilibrados, esto va rápido, pero el despelote
también. Hacemos nuestra parte, pero el lío va muy rápido también.
243
Apuntes de la reunión de la comisión
del Parque La Reja25
La Reja, 15/12/2007
Presentes: Alejandro R., Ana M., Ariel N., Blanca L., Catalina D.,
Cecilia F., Cristina B., Emilio N., Isaías N., Norma C., Silvia A. Invi-
tada: Silvia Gómez
245
Se están preparando otras presentaciones del libro en diferentes
ciudades del país: febrero en Mar del Plata, en Santa Fe (Hugo N.),
Paraná, Concordia, Córdoba, General. Roca, Mendoza, Ciudad de
Santa Fe, Venado Tuerto.
El apoyo que se puede hacer es desde la editorial, contactar la
librería para que ésta apoye.
Los editorialistas siempre están con la cosa de las presentaciones,
ellos dicen que la presentación del libro tiene que hacerla el autor,
nosotros decimos que no, que vaya por otra vía.
Y ahora vamos a ver iniciativas de otros lados. Si está la mirada de
los que piden eso, algunos lados que presionan, si ponen en marcha
iniciativas es que pueden y eso está bien. Pero si no hay esa iniciativa
y no hay gente que ponga en marcha eso, no tiene sentido; es como
pedalear sin cadenas, no tienes tracción. Y en seguida vamos a ver
cómo se pone otra gente en marcha con iniciativa.
Que vean cómo han hecho, cómo han largado la cosa en Rosario,
ese es el modelo. El modelo es lo que se ha hecho en Rosario, no
hace falta inventar nada. Excelente no solo el libro sino como está
planteada la cosa, como está pensado. Es muy interesante como está
planteado este modelo, por eso hay que largarlo a circular y darle
difusión interna a este fenómeno. Todo el modelo, de la A a la Z,
explicando todos los pasos, cómo ha sido hecho, todo el armado
está bueno, no sólo el libro que es el objeto. Cómo se ha pensado y
cómo se ha hecho. Todo el objetivo para que llegue a las bocas de
distribución, muy bien acotado.
Hemos lanzado miles, 50.000 libritos de El Mensaje, impreso en
papel de diario para que fuera barato. Nunca llegaba a las librerías,
claro, quedaba guardado en los cajones. Siguiendo la idea de que no
podía ser caro para que tenga acceso todo el mundo y, al final, no
tenía acceso nadie, quedó en cajones de manzana por todos lados. Si
no hubiéramos hecho esas pruebas sería tema de discusión, pero está
probado a lo largo del tiempo con muchísimas pruebas. ¿Dónde se
buscan los libros? En las librerías, no en los cajones.
Los temas de distribución han sido un problema entre nosotros.
Comentarios sobre algunas hojas de barrio, en las que no se pu-
blicaban temas nuestros porque, según explicaban quienes las ha-
cían, eso podía alejar a los anunciantes. ¿? Un ejemplo excelente de
cosa mal hecha, el sin-sentido total.
246
Si algunos tienen iniciativas con el spot, si quieren hacer algo di-
ferente, tendrán que resolver muchas cosas, no sólo respecto a cómo
se produce un spot, sino cómo se hace después para que se difunda.
Que haya un apunte que circule sobre toda la mecánica del libra-
co. Algo bien hecho que ayude a que esa iniciativa se multiplique. Si
no, mucha gente puede estar en muchos lados y creer que va a llegar
el material y no va a llegar, si ellos no tienen iniciativa, ellos mismos,
la editorial Ulrica, explican que no pueden distribuir en todos lados.
247
Entonces, Punta de Vacas no va a estar conectado en tiempo real,
¿qué es eso de tiempo real? Todo tiempo es virtual. Si acá son las 4
de la tarde y en la India son las 4 de la madrugada, ¿de qué sirve el
tiempo real?
En todos lados tienen que tener acceso a ese material y no tener
que estar esperando, no tienen por qué engancharse todos, por ejem-
plo, a las 4 de la mañana, para que nos escuche uno solo que esté allí
a esa hora [risas].
¡Los de la compañía que instala la cosa satelital querían que les
pagáramos 5.500 dólares al mes! Nosotros no lo vamos a hacer así,
no, lo enlatamos, lo llevamos a 50 Km. y lo podemos subir desde
cualquier cibercafé.
Son rollos de la cabeza, eso del tiempo real, en una pelota que es
redonda como lo es este planeta, no son cosas que existen, son cosas
que la gente dice. Nosotros lo metemos en un FTP 15 días antes,
desde ahí lo bajamos a los parques y desde allí también ponemos la
cosa cortita (los 2 tercios, no los 3 tercios, porque si no la iniciativa
se cae) y puede ser que se animen a agregarle el tercio que falta.
Tienen que ponerlo en otros idiomas, subtitularlo, etc. Las caracte-
rísticas son muy distintas en los distintos lugares, por eso tenemos
15 días. Lo ponemos en FTP para que de ahí salgan las pildoritas.
El material completo, esa cosa aburrida de 25 minutos lo van a
tener los parques para que, una vez por mes, se junten los amigos
para verlo. No confundamos estos archivos con los más cortos que
también hay que bajar con password. Los únicos que pueden entrar
son los parques. Pero nos importa hacer ese extracto para que llegue
a todos lados. Nos interesa que se pueda hacer difusión, que lleguen
a mucha gente, a públicos grandes y no a uno solo. Cada parque
tendrá el password para bajar el material completo y los otros el
password para el enlatado corto. En una carpeta estará el material
para que entre todo aquel que tiene contacto con emisoras y, en otra
carpeta, el completo sólo para parques.
Desde Punta de Vacas largamos un mensajito de 25 minutos una
vez por mes y, una vez producido, lo metemos en un FTP, 15 días
antes de cuando se lo va a usar. Así que si nos ponemos de acuerdo
con los parques, van a saber que una vez por mes les llegará el FTP
completo, 15 días antes del uso que se le va a dar, que será el último
sábado de cada mes, cuando pueden juntarse con amigos, verlo e
248
intercambiar y que el horario sea el que a ellos les es útil, no el que
les es útil a otros.
Desde el centro de estudios se largarán esas producciones una vez
por mes, pero que no llegan directamente a nadie, se meten en un
FTP. La conexión satelital será para conectarse con los otros parques,
pero no vamos a pagar 5.200 dólares por mes para que llegue en
“tiempo real”, nada de eso.
Sólo 3 minutos centrales, agregarle una introducción y un final,
máximo 5 minutos. Eso pensado para que los enlatados listos lleguen
a las TV de cable y después, más adelante, a las TV de aire. Lo bajan
del FTP y ponen su iniciativa para ver que le quieren agregar.
Esos 25 minutos van en FTP y tienen password sólo los parques
para bajarlo completo, no lo baja un particular, porque únicamente
en los parques puede hacerse una reunión para ver una aburridera de
20 minutos. Y si alguien dice, bueno, a mí me interesa ver ese mate-
rial, muy bien, entonces conéctese, póngase “a tiro” con un parque
y allí podrá verlo.
Después, los que están trabajando con TV también tienen su
password para bajar esos extractos desde otra carpeta y hacer con
ellos lo que quieran. Esos enlatados a veces se repiten muchas veces
por semana. El enlatado completo lo lanzamos 15 días antes del úl-
timo sábado de cada mes. ¿A cuánta gente podés invitar al parque?
En cuanto al enlatado de 3 minutos con una cosita antes y otra
después, podés agregarle las cosas que a vos te parecen de interés y
hacerlo llegar donde quieras. Si nos limitáramos a eso de los parques
entraríamos en un cuello de botella. No está al alcance en todas par-
tes como esto de los 3 minutos. Es muy distinto agarrar todo lo que
se dijo y tirarlo en un parque, entonces queda en un círculo vicioso
para muy poca gente. Cuando lo pongamos en el FTP es para que lo
bajen, lo trabajen y lo larguen sin reglamentos, etc.
249
ideológico, se equivocó en el eslogan, sólo eso, se equivocó en el
planteo comunicacional y produjo un agujero grande. El 25% que
no fue a votar era favorable a él, pero no a ese eslogan. “Sangre,
muerte”, para los vecinos, para la clase media, para los estudiantes
universitarios que lo apoyaron desde los comienzos, eso no va. La
gente no quiere sangre y muerte. Es un ejemplo buenísimo de error,
no en lo ideológico sino de error comunicacional muy grave. Hay
que ver como se mueve, hace muchas cosas lindas, es muy simpático
él, pero tiene el estilo del Gadafi, es un ejemplo de una equivocación
muy grande. Hoy en día las ideologías no mueven nada, no mueven
a nadie. Lo único que mueven son los eslóganes. Es un ejemplo muy
interesante en un mundo donde mueve solo el eslogan, lo demás no
existe (izquierda, derecha, etc.). Hemos llegado al punto mínimo, lo
único que puede pasar por el tubo del medio de difusión es esa cosa
mínima, esa mínima expresión: un eslogan.
Pregunta: ¿Y Evo?
Silo: Ah, no, Evo es muy diferente, es un tipo muy considerado,
muy suavecito y lo están jodiendo, pero no será por sus excesos ver-
bales. Es suave, inteligente, muy bueno, es un tipo interesante y no
le podemos atribuir el error del otro bocaza. Él tiene una situación
heredada que le puede explotar en la cara, pero no es el bocaza. Si lo
tumban va a ser muy lamentable. Muy bueno él, humanamente otra
condición, a él lo pueden joder por la situación. Al otro (Chávez), lo
apoya una gran cantidad de gente, “patria o muerte” “socialismo o
muerte”, la gente no fue a votar así, porque ese eslogan es de los ‘70,
ese maldito eslogan lo jodió. El creía cosas, como le pasó a Ortega
[se refiere a Daniel Ortega del Frente Sandinista de Nicaragua]. Ellos
no quisieron dar el servicio militar optativo, después de tanta muer-
te como hubo durante la lucha armada en ese país, era un reclamo
popular, la gente estaba esperando esa ley y él no quiso, decidió que
no, entonces la gente le voto en contra. No quiso aflojar y no quiso
poner el servicio militar optativo, se equivocó de eslogan.
Toda generación es “inactual”, lo que van a poner en marcha
corresponde al paisaje anterior de ellos que se les impone, así no es.
Cómo es no se sabe, pero así no es. No es muy fácil atrapar esa rea-
lidad, porque estás receptivo a cosas que coinciden con las que estás
creyendo, pero no estás preparado para atrapar otras realidades. Si
se te explicara no te sería fácil admitirlo, aceptar cosas realmente
250
nuevas, porque “chocan” con tu paisaje. Puedes recibir sólo cosas en
las que crees, que son de la época de la “cocoa”. Y lo que te dicen
puede chocar con eso y te cuesta aceptarlo. Censuras y autocensuras,
un bloque de miles de kilos sobre la cabezota de cada uno, difícil de
perforar. ¿De qué manera vas a poder entrar con esas cosas nuevas?
Los ante-predicativos son cosas tan fuertes que ni siquiera se escucha
lo que dice el otro, así funciona.
Entonces, volviendo al tema del enlatado, a fines de marzo tiene
que salir la cosa. 20 minutos por mes estimula y sienta bien, “cada
día una copita estimula y sienta bien” [risas], una vez por mes. Ahí
no va a estar la difusión, la difusión va a estar en una partecita que se
engancha con otra y la gente con una mínima iniciativa puede hacer
un despelote. Todo enlatado lo vamos distribuyendo cum grano salis,
como granos de sal.
Desde Punta de Vacas se van a largar estas cosas, pero claro que
no se va a reducir a eso nuestra actividad, pero será una cosa que es-
tará bien una vez por mes, esa cosita de unos 20 minutos. La difusión
va a estar en la partecita que extraemos de eso y que se engancha con
otra y la gente hace sus cosas con esa pequeñez. Con los 25 minutos
no vamos a escatimar puntos de vista y nadie va a entender nada,
pero no nos importa porque vamos a tener un enlatado y de ahí va-
mos a ir sacando cosas. Vamos a darle a esa cosita desde el centro de
estudios y vamos a ir haciendo otras cosas, más inasibles.
Los parques, las comisiones, salas, salitas y comunidades
Es posible armar un parque, es posible que haya muchos parques,
ahora empieza a entenderse eso de que haya muchos parques. Sin
duda que los parques referidos a El Mensaje son una cosa interesante
pero necesitan carnecita después de ser un hueso.
Está la gente montando parques, solo nos quedó rezagada Alejan-
dría, pero por otros motivos.
Los parques, para ser tales y funcionar como tales, necesitan una
comisión. Ahora los parques tienen que moverse con una comisión.
Un parque sin comisión es un desorden. Pero un parque con co-
misión es interesante. La gente puede ponerse de acuerdo y, sobre
todo, conectar salas, salitas y comunidades que pueden conectarse a
través de las comisiones. Y las comisiones tienen además la función
de tomar contacto con los listados de comunidades de El Mensaje.
251
Lógicamente, desde lo más contiguo a lo más lejano, esa es la gracia
que tienen los parques y eso se hace desde las comisiones.
Algunos parques todavía no han alcanzado a formar sus comisio-
nes.
Los parques que se están formando hoy tienen que lograr for-
mar sus comisiones, bien armadas y esas comisiones preocuparse por
conectar a esas otras comisiones de salitas y comunidades, “comi-
sioncitas” que se van conectando con comisiones, que son personas,
porque no son los parques los que se conectan, son las personas.
Ahora que empieza a verse que es posible armar un parque y que
haya muchos parques, esos parques deberían lograr tener una comi-
sión con capacidad relacional.
La capacidad relacional de las comisiones de los parques es el
punto clave.
Para eso tienes varios trucos, formas relacionales (conectamos
esos puntos con las comunicaciones): cada parque su página web
donde pongo todo lo que tiene ver con ese parque y que todos ten-
gan acceso.
También están esas cosas como el Skype, la gente se ve y se dice
cosas.
Hacer entender más estas cosas, priorizar sin duda la actividad de
los que forman las comisiones de los parques, de las comisiones entre
sí y de las comisiones con salas y salitas.
Eso tiene mucho de estructura, aunque no esté planteado como
“estructura”, es una estructura de estos tiempos. El interés está pues-
to en el aspecto relacional, no tanto en el compositivo. El interés está
puesto en lo relacional, en eso se está y esto va a ser muy interesante.
Los parques se están echando a andar. Deberá haber listados más
amplios de comunidades.
Por ejemplo, el Parque Kohanoff tiene que formar una comisión
con gente del lugar. Ahí hay un parque y no se conecta con nadie
porque no hay gente, esperemos que ahora eche a andar.
El crecimiento de la comisión del parque no es un crecimiento
“orgánico”, es un crecimiento en contactos, relacional, no un núme-
ro de gente que se apila y, por relaciones homogéneas, entendemos
relaciones ojalá con otras comisiones.
Estamos hablando de comisiones que se conectan entre sí. Nos te-
nemos que preocupar sólo por eso, lo demás lo hace la época. De eso
252
usted no se preocupe, uno tiene que preocuparse de cómo van a ser los
cables conectados, las conexiones a través de la red de Internet y todo
eso, preocupado por cómo van a ser los cables conectados. No vas a
crecer en relaciones sólo por el hecho de traer gente a los parques, no
es una cosa centrípeta, de traer gente acá, no es la idea de crecimiento,
la idea es que vaya teniendo cuerpo y pueda conectar con otros, en-
tonces se producirán otros fenómenos en que la gente empieza a hacer
cosas en los parques, porque es un ámbito estupendo para trabajar con
uno mismo, con los demás y con El Mensaje en general.
253
2008
Y ahí, eso que dijo Mauricio da que pensar, porque también escu-
chamos entre nuestros amigos que lo que nos está faltando siempre
son mujeres y jóvenes. Anoche mismo me encontré un grupo de unas
niñas, de 17 años, 18 años y me dicen: “Nuestro problema es que no
tenemos jóvenes ni tenemos mujeres”. Y les dije: “¿Y esto qué es?” Y
se miraban entre ellas.
O sea que, durante mucho tiempo, nosotros hemos estado pre-
ocupados realmente; nosotros, cuando digo nosotros, digo los más
viejos, hemos estado preocupados por este tema de no mujeres, no
jóvenes. Esto, si no tiene ni mujeres ni jóvenes, se va a ir apagando
como una velita, decíamos nosotros. Y estábamos muy preocupados
por este tema de que no teníamos alcance, no llegábamos a la gente
más joven, a las mujeres, realmente era una preocupación. ¡Hace
diez años!
Y todavía seguimos con esa inercia, ¡pero ya el paisaje es otro!
Nosotros seguimos con eso, pero ha cambiado la cosa. No tenemos
que preocuparnos de eso ahora. Tenemos que preocuparnos de otras
cosas, pero no de que no lleguemos a la gente nueva, a las nuevas
generaciones, a las mujeres. No, eso ya no es un problema. Y en
255
se queda corta frente a ese cambio de paisaje. Está difícil ese tema
y, todos los que vienen de un largo pasado, tienen mucha dificultad
con esto de la aceleración del tempo histórico.
Y la gente más joven, que no está conectada en su biografía a
ese pasado, se está encontrando con un presente entre dos abismos.
¡Bueno, no seamos tan trágicos! [risas] Se encuentra en este presente
entre dos espacios vacíos [risas]. No puede utilizar los tiempos aque-
llos, puede hacer un esfuerzo por entender esos tiempos y esas cosas,
pero no los puede usar. Y no tiene ninguna visión clara acerca de lo
que va a pasar. Bueno, nunca se ha tenido visión clara de lo que va
a pasar [risas], como si los ciudadanos en el mundo fueran profetas.
No [risas].
Pero el tema es que en otras épocas, hasta hace poco, se creía que
se sabía lo que iba a pasar. Y hoy ya se cree que no se sabe lo que va
a pasar. Desde un punto de vista ha crecido el criterio de realidad
[risas]. Desde otro punto de vista, todo lo que se proyecte a futuro
nace con decepción. Bueno, estamos en esa cosa.
Tan mal no estamos haciendo las cosas entre nosotros, porque no lo
estamos planteando en términos ideológicos, lo estamos planteando en
términos afectivos. De esa afectividad, que si uno la sabe experimentar,
sabe que hay algo verdadero. La gente se está comunicando con los
demás a través de esa afectividad verdadera. Y hemos descubierto y se
está descubriendo hoy en el mundo, que no importa que estemos de
acuerdo en ciertas ideas, porque estamos muy alejados entre nosotros.
Estamos de acuerdo en ciertas ideas ¿y qué? Si tú dices una cosa y yo
estoy de acuerdo, no quiere decir que vayamos a caminar juntos. Pode-
mos estar de acuerdo en muchas cosas e incluso ser enemigos.
Entonces, acá hay ciertas cosas que tenemos que ver desde otro
punto de vista. Esto que nos acerca en el mundo de hoy, no son
las ideologías, es un registro interno profundo de la proximidad del
otro, ¡qué largo! [risas]
Nosotros ponemos especial importancia en la experiencia. Noso-
tros hablamos de la experiencia sobre toda otra idea y esquema. De
eso trata El Mensaje. Nosotros hablamos de eso y, en lo posible, tra-
tamos de comunicar eso. Ponernos de acuerdo en esa comunicación.
Tal vez salga bien, tal vez no salga bien, pero con esa confianza que
tenemos los unos en los otros, nos ponemos de acuerdo en realizar
ciertas experiencias. No en hacer una demostración de ideas. Las
256
ideas son muy interesantes pero no tienen nada que ver con esto que
decimos.
Estamos hablando de la experiencia y de la comunicación de la
experiencia. Porque tu experiencia sola, personal, aislada en el mun-
do, no es suficiente. Estamos tratando de llegar a ciertas experiencias
y de comunicarnos con el otro en ciertas experiencias. Estamos tra-
tando de comunicarnos con el mundo, en ciertas experiencias. Eso
da una cosa. Comunicar con el mundo cierto nivel de experiencia.
Puede ser que esto que sentimos tenga futuro. Si esto que decimos va
teniendo futuro, el mundo va a cambiar favorablemente.
¡Pero es mucha historia esta y estamos muy serios!
Bien, ¿cómo van a seguir nuestras actividades en el parque? Yo les
comento una parte, la parte que sé, la otra no la sé [risas].
Una vez por mes, nosotros tomamos una filmación, que saldrá bien,
saldrá mal, bueno, una filmación. La hacemos ahí, en un lugar absurdo,
entre las nieves, entre las montañas. No es un paisaje urbano. La gente
no está tan acostumbrada a ese tipo de paisaje. ¿Cómo van a comu-
nicar con la gente yéndose a esos paisajes? [risas] Hasta los militares
dictatoriales de ciertos puntos del planeta nos dieron permiso para que
habláramos en esos lugares [risas]. Porque eso era tan absurdo que no
había ningún problema. La frase de ellos: “Vayan a hablarle a las pie-
dras, si quieren”, ¡pero no en las ciudades! Ellos creían en esas cosas.
Creían. Bueno, nos quedamos con las piedras [risas]. No molestamos a
nadie, no creamos inconvenientes y cada vez vamos comunicándonos
mejor, con más gente en el mundo. En distintos idiomas, con distintos
paisajes, con distintas edades. Es mínimamente conmovedor.
Así que, como les decía, una vez cada mes largaremos una peque-
ña película. Con temas que a lo mejor nos interesan a todos. Si nos
interesan a todos, estamos muy bien.
Entonces, ¿qué hacemos con esa filmación? Tratamos de hacerla
llegar a los distintos parques. Eso también es muy extraordinario.
Y no le damos difusión siquiera, a través de los medios, a través del
cine, a través... No, entre nosotros. Tomamos esas películas y las ha-
cemos llegar a los parques y, al que le interesa irá a los parques. Y al
que no le interesa no irá a los parques. Y todos felices.
Dirán, bueno, pero hay gente que no puede llegar a algunos par-
ques, que están tan lejos, tan distantes. No importa, ya se enterará,
ya se enterará.
257
Y además de todo esto que vaya pasando cada mes, más adelante
tomaremos esos materiales y los haremos llegar a todos. No será solo
a los parques, será más allá de los parques. Será en salas y salitas,
donde hay mucha gente amiga haciendo sus cosas y no puede parti-
cipar de los parques.
Pero por ahora, tratamos de fortalecer a los parques. Y eso no es
malo. Tratamos de fortalecerlos. Y tiempo después empezarán a salir
las cosas que antes fueron escuchadas solamente en los parques.
Y aprovecharemos esa situación mensual para que se hagan otras
tantas cosas en los parques. ¿Cómo no aprovechar esa ocasión para
hacer contacto entre la gente, ceremonias, estudiar temas, intercam-
biar cosas? Y aparte de todo eso, bueno, se pone esa peliculita. El tema
está en todo lo otro, no está en la peliculita. Y así lo vamos planteando
en este futuro inmediato, corto. Tenemos pensado una serie de nueve
pequeñas películas, una vez por mes; por eso queremos llegar a di-
ciembre, una vez por mes. Después tomaremos eso, no sé, haremos
un, no sé qué haremos [risas], lo pondremos a circular en todos lados.
Cada uno de esos, que demoran 25 minutos o algo así, cada uno
de esos films, lo acompañaremos siempre por unos 4 minutos de una
cosa resumida, un resumen. Eso sí lo hacemos circular por todos
lados, un resumen no va a tener toda la cosa aburrida de los 25 mi-
nutos. ¿Por qué vamos a mortificar a la gente? Con 4 minutos, a eso
le damos circulación. Usted quiere ponerlo en una TV cable, pón-
galo; quiere verlo con sus amigos, quiere verlo usted solo, hágalo.
Y la cosa aburrida y pesada es para esos tipos de los parques [risas].
Como de costumbre, tratamos de no molestar a nadie.
Y después iremos agregando todo eso, porque eso no se pierde, lo
iremos archivando, lo iremos haciendo circular ya en los 25 minutos
cada vez, en varios discos DVD.
Así que les cuento la parte que yo sé, esta parte de aquí a diciem-
bre. Uno no sabe si llega a diciembre, pero [risas], pero mínimamente
calculamos eso [risas]. Esa es la parte que sabemos. No sabemos más.
Mientras tanto la gente, que es la que importa, va a estar hacien-
do muchísimas cosas.
Pero esta es una diferenciación de funciones. Nosotros nos encar-
gamos hasta diciembre de hacer esa cosita y ustedes se encargan de la
cosa más importante. Y está bien, nos distribuimos el trabajo [risas].
Pero no sabemos más. Claro que sí, es así de fácil.
258
Así que, ¿cuándo largamos el próximo film? Lo largamos más o
menos el 15 de este mes y ya estará circulando en todo el mundo.
Para que haya tiempo de poderlo traducir a distintas lenguas, de toda
una cosita, cuestión de que el último sábado del mes podamos ya
tenerlo listo en distintos lugares.
Y eso es todo lo que hacemos, bastante poco. Pero es divertido.
No molestamos a nadie y vamos adelante.
Puede ser, puede ser, por esas cosas mágicas que ocurren, que em-
piecen a aparecer parques como hongos después de las lluvias [risas].
¿Y eso qué? Nada, esos serán lugares donde la gente se va reuniendo
e influyendo en sus medios.
No necesitamos especial organización para eso. El Mensaje se
mueve así, con esa cosa vaporosa. Esa cosa vaporosa no es organi-
zada. Aspiramos a que esa cosa vaporosa pase debajo de las puertas,
detrás de todas las resistencias. Eso que habla de una Experiencia y
que habla de un Camino, que habla de un libro. Que pase vaporosa-
mente sin necesidad de organización.
¡Con un agravante todavía! Que esa cosa vaporosa pueda ser in-
terpretada como a usted se le de la gana [risas].
“Pero entonces esto no va a tener unidad, porque unos van a opi-
nar una cosa, otros van a opinar otra”. Y, ¿por qué no?
El mundo ha cambiado tanto, que no es necesaria una visión uní-
voca, y toda la discusión que hay de tener un perfil definido, de no
desestructurarse, yo creo que deberíamos considerarlo.
Tal vez podamos desestructurarnos totalmente, si es que tenemos
una interioridad poderosa. ¿A qué habríamos de temer? Cuanto más
nos desestructuramos, más crecemos, más nos acercamos a la gente.
No estamos planteando ideologías, estamos planteando acercamien-
tos. Y los acercamientos no se producen por estructuraciones. Bue-
no, son temas estos para conversar amablemente entre amigos.
El agravante es este: se puede interpretar como a usted le parezca.
Y sucede que hay mucha gente que tiene criterio, buen criterio.
“Bueno, cualquiera puede decir cualquier cosa”, van a decir. No
es así, la gente no dice cualquier cosa. La gente en estas materias va
a elegir lo que sienta como lo mejor.
Y eso no se va a arreglar con reglamentos. Eso va a suceder si en
la gente existe ese centro de gravedad, ese peso interno, de tomar
estas cosas con gran criterio.
259
Entonces, parece que, por primera vez, no deberíamos estar po-
niendo las cosas fuera de nosotros: los reglamentos, las normas, lo
que hay que hacer, lo que no hay que hacer, sino buscar el buen pensa-
miento, el buen criterio, internamente. Todo eso es posible sin necesi-
dad de un policía al lado de uno. “Haga esto, no haga esto”. No es así.
“Entonces la gente se va a matar”. La gente no se va a matar por
eso, la gente se está matando hoy que tiene tantos policías (risas y
aplausos). Ese es el gran lío que hay hoy, gran lío.
Bueno, no los molesto más. Seguimos adelante.
Únicamente necesitamos en las salitas, las salas, los parques, las
pequeñas comunidades que armemos entre nosotros, en la familia,
entre compañeros, entre amigos, lo único que necesitamos “organi-
zativamente” es armar una especie de comisión, por darle un nombre.
comisiones donde la gente se enchufa ahí y se pone de acuerdo con
otros. Gente que quiere ocupar esa función; qué día vamos a hacer
una reunión, dónde nos vamos a encontrar, cómo hacemos para hacer
progresar esto. Ese es nuestro centro de gravedad mínimo, la comisión.
“Bueno, ¿pero si todo el mundo quiere participar?” Que partici-
pe. Ya van a ver cómo la permanencia no es tan frecuente. Habrá una
poca gente que esté siempre tratando de dinamizar eso. Y el resto,
bueno, hay tantas preocupaciones en el mundo de hoy, tantas cosas
que hay que atender, que no van a poder preocuparse. Entonces, eso
se regulará solo. Es fácil.
Las comisiones. Por lo menos en El Mensaje es así el armado
interno, las comisiones, las comisiones. ¿Cuántos son? 3, 4, 40, no
tenemos idea. Pero es algo donde la gente converge para hacer cosas.
Y se conectarán unos con otros. Y el que no quiera conectarse con
otros no se conectará. Y es todo muy fácil. Todo depende de si se
quiere hacer o no. Y eso no se reemplaza por nada.
Bueno y aparecerán nuevas cosas y cosas interesantes y originales.
Y lo que la gente vaya descubriendo y vaya instrumentando pasará
de unos a otros, y no necesitamos reglamento para eso. Y, ¿qué es lo
que está bien y qué es lo que está mal? Mire, usted haga lo que siente
como verdadero. No se va a equivocar tanto. Hay en todos nosotros
más criterio del que suponemos.
Muy bien, buenas tardes, he estado muy feliz de verlos. Y vamos
a ver cómo termina esto. Ja, ja.
Bueno, muy bien, grazie, grazie tante.
260
Reunión de Silo con mensajeros en PLR27
La Reja, 2/12/2008
Tal vez podamos contribuir a colaborar con una acción por la paz
y la no violencia.
Pero sí está aumentando el armamentismo en todos lados. Si se
pelean dos vecinitos armados hasta los dientes, esos de India y Pakis-
tán. ¡Mira qué época!
Ya no se trata de evitar la proliferación. Si por evitar la prolifera-
ción justamente ha proliferado todo.
Los medios de comunicación no lo ponen como un tema funda-
mental. Más fundamental para ellos es que se les caigan los bancos y
todo eso. ¡Uno larga un petardo y ya está! Todo ese tema está fuera
de control, como está fuera de control el sistema financiero.
¿Qué podemos hacer nosotros que además nunca tuvimos el
“control”?
¡Y justo ahora vamos a meter los dedos en el ventilador!
Nosotros no podemos cambiar la dirección que llevan los acon-
tecimientos. Pero si podemos hacer lo que estamos en condiciones
de hacer. Organizar una Marcha mundial que sirva para crear con-
ciencia. No vamos a cambiar la dirección de los acontecimientos.
Objetivamente, es irrelevante lo que hacemos. Pero nosotros pode-
mos generar mínimas condiciones subjetivas que ayuden a crear con-
ciencia. Nadie dice que no podamos influir sobre la conciencia de los
pueblos o pequeños grupos de las poblaciones.
Creo que somos de los pocos que lo podemos hacer.
¡¿Por qué hay tanta gente amante de la paz?! ¡Tanto Premio Nobel
por la paz! Será que no han podido hacer una Marcha mundial.
Todos estos notables y medios de difusión que se llenan la boca con
la paz. ¿Cómo no hay 500 marchas mundiales? ¡Ninguno hace nada!
Entre tanta gente que se publicita en los medios ya podrían haber
hecho como 500 marchas mundiales. O sea que no han podido.
Nosotros podemos hacer que empiece a vibrar este tema de la
paz.
27 Video disponible en [Link]
261
Y creo que nosotros si estamos en condiciones de poder hacer
una Marcha mundial de cierta relevancia.
Y si los acontecimientos desbocados de hoy se siguieran desbo-
cando, puede ser que ante el desastre general, puede ser que sean
alcanzados por nuestras propuestas. Porque son casi manotazos de
ahogados.
¡Y si es lo único que podemos hacer, bueno, lo haremos! Nosotros
hacemos lo que podemos.
Como termina el Don Juan Tenorio:
“Llamé al cielo y no me oyó,
mas si sus puertas me cierra
de mis actos en la tierra
responda el cielo y no yo”.
Pero poner la Marcha mundial en primer plano exige lomo. No
va a ser una cuestión declamativa. Una marcha que empieza en Nue-
va Zelanda y no es que acumula gente en la medida que avanza. La
gente acompaña esos acontecimientos por un rato y es como una
posta. Pero son siempre poquitos.
No será multitudinaria, sino que los conjuntos pequeños le pasan
la posta a otros conjuntos pequeños.
Pero esos que pasaron la posta siguen generando acciones, gene-
rando conciencia.
El tema es que esos poquitos no terminen su operación y cosa
acabada, sino que sigan su acción cuando otros reciben la posta. Pero
no es que se van sumando personas. Allí por donde pase esa Marcha
mundial pequeñita, que haya gente para reforzar ese hecho. Con
anticipación a que pase la Marcha mundial también se tendrán que
hacer cosas.
Va ha haber agencias que van a estar dando noticias. Muchas ins-
tituciones que son partidarias. Notables. (Los notables son los que
tienen publicidad).
Va a haber una que otra noticia. Pero eso no va a mover a la gen-
te. Lo que va a mover a la gente es la acción de nuestros amigos que
van a contaminar su medio inmediato.
Sirve lo otro para vestir el fenómeno, los medios, los diarios, etc.
Eso existe, dirá la gente, está en los diarios, no es caído de Júpiter.
Si fuera que esto lo mueven los notables ya lo hubiesen hecho.
Confiemos en nuestras fuerzas y hay mucha gente que va a adherir.
262
No podemos confiar todo esto a cuestiones de prensa o de presti-
giosos. Las fotos son interesantes, pero no es lo que mueve a la gente.
Hoy los políticos saben que no importa cuanta gente asista a su
convocatoria. 2.000 tipos desconocidos igual da, pero la foto que se
sacan y se publica en un millón de ejemplares si les importa.
No debemos jugar nuestra actividad solo a los notables y a la
gente prestigiosa. Los notables son los que están para la foto, los que
aparecen cuando la cosa está en marcha, aparecen para la foto. La
realidad de la foto.
Con los prestigiosos no alcanza, ayuda pero no alcanza.
¿Qué haremos nosotros? Vamos a fijar un recorrido, la cosa
espacial. También vamos a fijar la cosa temporal. Fijar en que tiempo
y espacio se va a ir moviendo la Marcha mundial. Eso lo vamos a ir
fijando nosotros. Si tiene aspecto de que “Va”, se va a ir adhiriendo
mucha gente. Si logramos que la gente crea que eso puede crecer.
Todo depende de que la gente crea que eso puede crecer. Lo que
importa son las realidades subjetivas, debemos lograr que la gente crea
que la Marcha puede progresar. No es “objetivo” esto. No vamos a
trabajar sobre cosas complejas. Estas son cosas de la cabeza. Son imá-
genes. Los de la Bolsa tienen los pies en la tierra y la cabeza también.
“Nosotros vivimos en el aire”. “No tenemos los pies en la tierra”.
Nosotros vivimos realidades subjetivas, vamos a movernos mos-
trando que es posible. Si algo se cree que no es posible, vamos a
demostrar que es posible, crear una conciencia de otro tipo.
Por ejemplo la conciencia ecológica. Los niños de hoy son un
ejemplo. Hoy es un hecho que la conciencia ecológica se ha instala-
do. Hay conciencia al maltrato animal; por ejemplo, hoy es impen-
sado que alguien golpee a un animal, perro, caballo, en la calle. Esa
creencia se ha instalado, como en un momento se instaló eso de que
la tierra era cuadrada y lo creyeron unos pocos “adelantados”.
Cuando hablamos de paz y no violencia no es esa cosa lacrimó-
gena.
Debemos proceder niveladamente:
1ª Terminar la ocupación de lugares en territorios extranjeros.
2ª De los armamentismos.
3ª Reducción gradual de las armas nucleares.
4ª Entre países vecinos reducción gradual de armas convencio-
nales.
263
Como ya sucedió hace años cuando se generó un pico de tensión
entre los [Link]. y la URSS. En la reunión de Reikjevic, Rusia y
[Link]. se comprometieron al desarme. Cuando estaban por atacar-
se unos a otros. Sucedieron varios accidentes, los radares estaban
confundidos por fallas y en cualquier momento se atacaban, había
malos entendidos, errores de radar, confusiones de detección de des-
plazamientos, de misiles apuntando, etc. Un yanqui y un ruso, que
se desconfiaban mutuamente, se pusieron a negociar por el desarme.
Se comenzaron a firmar protocolos y a tomar medidas y comenzó
a bajar la tensión. Un cúmulo de accidentes les llevó al desmante-
lamiento de misiles. Fue el retroceso nuclear. Este intento valió la
pena aunque no parece que la gente se hubiera conmovido mucho
por eso.
Posteriormente la URSS se desarticuló y, con su caída final, se
acabó lo iniciado. Luego empezaron de nuevo. “Ahora que estamos
solos empezamos nosotros”.
Esto ocurrió y estaba movido por un gran susto. Luego se volvió
al principio pero eso estaba en vías de funcionar. El fenómeno movi-
do por un gran susto y una gran medida de occidente. Si eso hubiere
continuado, tal vez hoy sería un mundo diferente. Pero luego se fue
perdiendo ese impulso y ganó la correntada actual. Pero el experi-
mento funciono y estaba funcionando. Un fenómeno único.
Si se creara una conciencia social donde hubiera un repudio sor-
do a la guerra nuclear... Tiene que haber un repudio generalizado, si
existiera esa conciencia, como una atmosfera, como un clima...
En una situación de disloque los peligros van a aumentar. Los
vecinitos armados hasta los dientes por las tensiones que se ven hoy
en el mundo. Si el peligro nuevamente comenzara a crecer, si hubiera
amenazas, si la gente comenzara a decir: trabajemos por el desarme,
mucha gente se plegaría. Si nos ayuda el susto.
Si aumentara el peligro y nuestras propuestas avanzan, puede que
el susto lleve a que sean escuchadas las propuestas.
Nuestras propuestas tienen que avanzar y la gente se pliega por el
susto. Son los acontecimientos mismos, es el imperio de los aconte-
cimientos que se impone, lo que provocará el susto.
Los acontecimientos hoy no van bien.
Aunque esa marcha está pensada para fines del año próximo, no-
sotros tenemos que crear condiciones hoy.
264
Que ellos se encarguen de asustar, nosotros hagamos nuestra par-
te. Ellos se encargan de asustar y nosotros de proponer.
Es posible que se sientan invitados a retroceder.
Hay muchas situaciones simétricas a aquel momento del desarme
entre Rusia y [Link].
En un sentido estamos en un buen momento. Si se complica esto
y se acelera mucho, es bueno por el susto. Es ambiguo.
Es un buen momento para irrumpir en el 2010.
El Mensaje no es una fuerza organizada. No tiene ni estructura ni
consejos. Es vaporoso, es fantasmal.
Y con El Mensaje nosotros pretendemos acercarnos a las pobla-
ciones.
También va a ver otras organizaciones muy pesaditas haciendo lo
mismo. Pero nosotros lo vamos a hacer con los códigos de El Men-
saje. Lo vamos a decir muy sinceramente. “No diga eso que la gente
se va a asustar”. Justo vamos a decir eso, vamos a sacar nuestras ban-
deras y además vamos a invitar a otros y que saquen sus banderas. Y
no nos importa de dónde vienen sino a dónde van.
Unir voluntades en una dirección futura, no hay nada que recri-
minar a nadie. Privilegiar el futuro. Se acabó la época de recriminar
cosas. Se acabó esa época del pasado. Se acabó la recriminación, eso
no ayuda para nada.
Que adhieran hacia el futuro, lo de atrás ya se acabó, ese mundo
ya se fue. Ese mundo cambió. Ya estamos metidos en un nuevo mun-
do. Solo quedan reflejos de un mundo que ya no existe.
Los más aptos para entenderlo deberían ser los jóvenes, si no les
hubieran lavado el cerebro con lavandina. En verdad tienen todas las
condiciones pero habrá que ver. A la gente joven hay que hablarle
con mucha sinceridad, no desconfiar de los jóvenes. Poca conversa-
ción y mucha sinceridad. Le vamos a apuntar a la gente joven con los
planteos de El Mensaje.
Esto está empezando ahora en distintas partes del mundo. Hay
miles y miles de personas como nosotros que están preparando su
salida al mundo.
Acá estamos nosotros poquitos, pero hay otros.
El Mensaje se mueve con comunidades según el lugar en donde
actúa. Vamos a necesitar, organizativamente hablando, armar comi-
siones allí donde haya gente trabajando, con funciones, 2 o 3. Esa
265
comisión que pueda contactar con otros vecinos, con otras comisio-
nes, cercanas o lejanas. Eso ocurre en todos lados, sin las comisiones
no podemos relacionarnos.
Que sean unos poquitos, la estructura mínima es la comisión, si
no tenemos esas articulaciones mínimas no vamos a poder ponernos
de acuerdo. Ponerse de acuerdo con los más animosos, los que hacen
cosas. Estamos hablando de articulaciones de comisiones.
Los parques como tales no existen. Lo que hace funcionar a los
parques son las personas en una comisión. En cualquier parque está esa
comisión, que es silenciosa pero está organizada con funciones especí-
ficas. Son unos poquitos. Si nos movemos con las comisiones va todo
bien. Pero si nos movemos personalmente va a ver líos. Ese “nosotros
mínimo” que va por encima de los “yoes”, eso son las comisiones.
Le vamos a apuntar a articular a todas las comunidades a través
de las comisiones.
Es hora de estructurar todo El Mensaje a través de comisiones.
Eso vamos a hacer. Cuando diseñemos la táctica en cada lugar
vamos a apuntar a las colectividades.
Todos los países de América latina son jóvenes y están formados
por inmigrantes. Están entonces las colectividades. Hay montones,
en clubes, asociaciones, están en todos lados. También en un puebli-
to chiquito se da. Seguro que hay colectividades, hay que buscarlas.
Si El Mensaje se ocupa de llevar esto de la Marcha a las colectivi-
dades eso va a funcionar.
¿Con qué método? Con conferencias. Por ejemplo como las del
libro, ya las hemos probado. Podemos desdoblar nuestro mensaje
en conferencias sobre la paz, la no violencia, la discriminación, el
armamentismo, el problema del hambre, los problemas sicológicos
que sufren las poblaciones.
Acompañamos a las conferencias en esas colectividades con toda
la difusión. Normalmente las colectividades están encapsuladas. Esas
colectividades, que ya tienen homogeneidad étnica, religiosa, etc.,
son como islotes; la colectividad A no conecta con la B. Nosotros
iremos a todas las colectividades. Esa es nuestra forma de trabajar
muy humilde. Sobre la paz y la no violencia, ¡cómo no vamos a po-
der dar conferencias sobre eso!
Nosotros tomamos en nuestras manos ese rol, esclarecer a las
colectividades. Ese es nuestro rol. Nosotros podemos hacerlo.
266
Otros van a salir con cosas más virulentas. Nosotros, que en pri-
mer lugar se organicen en comisiones y, en segundo lugar, localicen
las colectividades, en tercer lugar, dar las conferencias.
No tenemos que buscar otros locales. Es a los locales de ellos que
tenemos que ir. A través de los formatos conferencia.
Acá tenemos a muchos plumíferos que escriben bien. Que pongan
cuáles van a ser los planteos. Yo la doy y tú la escribes.
No nos vamos a ocupar de mover a la prensa y eso.
Si esforcémonos en llevar esto a las comunidades y colectividades.
De la prensa se ocuparán otros.
Hacia allá vamos.
268
No se hablaba de la diversidad hace unos pocos años... y estoy ha-
blando de cuatro décadas [risas]. No se hablaba de la diversidad por-
que la diversidad resultaba disolvente. Quitaba unidad. Quitaba co-
hesión. La diversidad rompía el monolitismo del planteo. Y bueno,
nosotros hablamos de la diversidad como un valor, como una cosa
interesante. Y ahora que todo se desestructura, que todo se desor-
ganiza, empieza a aparecer la diversidad como un valor. Un valor
porque, claro, no hay como hacer monolitismo en esta época.
Entonces, nos estamos encontrando con una época interesante.
De mucho cambio, cambio veloz, y de mucha diversidad, y de al-
gunos planteos de paz, aunque no del todo satisfactorios. Verán ahí
numerosas organizaciones pacifistas. Hay ONGs, organizaciones no
gubernamentales, que son apoyadas financieramente, que no pueden
tocar ciertos temas porque entonces el apoyo... bueno [risas]. Hay
distintos tipos de organizaciones, pero muchas no tienen la libertad
plena de hacer el planteo completo, de la paz y la no violencia. No-
sotros tenemos bastante libertad. Bueno. ¿Se oye algo?
En fin, secundariedades, así es que si no han escuchado no se han
perdido nada.
La diversidad. Es interesante, vamos a hablar de la diversidad. Va-
mos a hablar de las distintas formas de violencia. Y vamos a mover-
nos en distintas partes del mundo. La Marcha; uno tiende a generar
la imagen de gente que camina en un punto. Termina esa caminata
y se desactiva todo. Si nosotros tuviéramos que hacer una marcha a
Santiago, caminaríamos esos cuantos kilómetros, ¿no es cierto?, a
favor de la paz y la no violencia y después nos iríamos a la casita y
habríamos terminado con esa marcha. Hubiera tenido un punto de
culminación.
Y entonces, posiblemente, si nos organizáramos bien, les pasaría-
mos la posta a otros que toman la cosa y desde Santiago empiezan a
caminar hasta Viña, hasta Valparaíso. Llegarían a ese punto y les pasa-
rían la posta a otros y un montón de gente estaría comprometida en
esa marcha, que sería acompañada por difusión suficiente, sería acom-
pañada por algunas otras actividades. Pero, para los que participan de
un tramo, termina en un lugar. La Marcha, en cuanto a marcha, se
continúa. Y podríamos así recorrer cien países, de tramito en tramito.
Unos pocos, siempre unos pocos. Y para esos pocos cada vez empe-
zaría en un puntito y terminaría unos pocos kilómetros más adelante.
269
La idea a seguir me parece que será otra. Cuando un punto se
prende, cuando se prende la lamparita en el mapa, de que se inicia
esa marcha en ese punto y alguien toma la posta un poquito adelan-
te, no se apaga la lamparita anterior, y así siguiendo. Porque cuando
se ponga en marcha eso se supone que no va a cesar la actividad.
Y no cesar la actividad va a significar que todos estemos al mismo
tiempo haciendo cosas.
Estamos presentando la idea de simultaneidad, y no de sucesión
de los hechos, que es lo frecuente. Pero como estamos hablando de
un fenómeno mundializado, entonces procuraremos trabajar en tér-
minos de simultaneidad. Que no empiece hoy y termine mañana y
así siguiendo. Si no que todos nos podamos poner en marcha y seguir
adelante hasta que termine finalmente la Marcha en su totalidad. La
Marcha por la paz y por la no violencia. Eso será los primeros días
del 2010. Hasta entonces haremos numerosas actividades. Activida-
des que ya han comenzado a armarse y que no vamos a desarrollar
ahora cómo serán todos esos detalles. Pero eso pretendemos.
Al poner en el telón de fondo el tema de la Marcha mundial
estamos significando que muchas de las actividades que nosotros de-
sarrollamos y vamos a desarrollar en este año que viene, van a dejar
copresente digamos, van a dejar en nuestra presencia la idea de que
está la marcha detrás. Así que muchas de las cosas que hagamos van
a tener en cuenta ese telón de fondo. Haremos distintas actividades,
como las que se hacen en El Mensaje por ejemplo. Haremos distintas
actividades, pero siempre enfocados a esta marcha que nos parece
muy importante dada la época en que vivimos, dada la acumulación
de nuestras experiencias a lo largo de mucho tiempo y dado al cam-
bio que se está operando en las sociedades. Cambio que nos resulta
muy favorable en varios sentidos. Es muy curioso ver como hoy, a
diferencia de otras épocas, frente a este planteo, mucha gente nos
dice: “yo me anoto”. Yo no sé si se anotará o no [risas], pero no es
como nos trataban en otra época.
Entonces, hay un cambio que se respira en el ambiente y una
cierta sensibilidad, abierta hoy, a diferencia de otras épocas, a todos
estos temas. ¿Recuerdan la sensibilidad ecológica, que no existía?
Y que nosotros hemos asistido al nacimiento de la sensibilidad eco-
lógica, que finalmente se ha ido instalando en todas las sociedades.
Empezó con unos, a veces políticos, siguió con otros que eran los
270
niños de la escuela “yo amo a la naturaleza”, bueno. Poco a poco la
sensibilidad ecológica se fue expandiendo y hoy es una sensibilidad
instalada. Hoy está instalada. Que se ha reforzado mucho al destacar
ciertos peligros. Porque claro, si se van a derretir los mares, si van a
entrar los ultravioleta porque las capas de ozono están ahí... si va a
haber temblores y terremotos por todos lados, entonces mejor cuida-
mos a la naturaleza [risas], porque la cosa se pone peligrosa.
Hay ciertos refuerzos que ese tipo de corrientes han contribuido
a afianzar en esta época. Ese es el caso de sensibilidad que no se
debe ni a un grupo, ni a una persona. Se ha ido difundiendo como
una manchita de aceite en distintos lados. Y ha llegado a casi todo
el planeta. Es cierto que ha comenzado en ciertos puntos. Por algún
lado se comienza. Pero se ha expandido en todas las direcciones. La
defensa del ambiente, sí corre. La defensa de los animales, corre.
Hay una gran sensibilidad en esa materia. Hoy no puede aparecer un
salvaje dándole de palos al burrito porque no camina; o pateándole
la cabeza al perro. No. Cuenta con una sanción social. La gente re-
pudia. No lo van a matar, en principio. Pero cuenta con la sociedad
poniéndose en contra de ese tipo de actitudes.
Es posible que si esta nueva sensibilidad se desarrolla, y se hace
el esfuerzo porque se difunda y finalmente se instale, es posible que
se despierte una cierta conciencia favorable a los temas de la no vio-
lencia, favorable a los temas de la paz, sin que nadie lo imponga.
Vaya ganando terreno. Y como contraparte haya ciertos reflejos, casi
viscerales, internos. Donde la violencia provoque una cierta nausea
en la gente. Es una posibilidad a pensar. Bastante lejana. Pero una
cosa es que uno sea partidario de la paz y de la no violencia y otra
cosa es que los actos de violencia y las situaciones de violencia creen
en uno una sensación de repulsa física, fisiológica, intolerable. Eso
puede llegar a pasar. Hoy pasa, nosotros que venimos de la antropo-
fagia, hoy no nos vamos a comer a alguien porque los reflejos se han
incorporado fisiológicamente en nosotros. No lo podemos soportar.
Y puede ser que llegue un momento en el desarrollo humano en que
no se puedan soportar los actos de violencia, los actos de guerra, los
actos de atropello del otro, los actos de explotación. Puede ser que
en el ser humano se vaya formando poco a poco, culturalmente, que
por ahí empezará, culturalmente, una suerte de conjuntos de reflejos
que afecten físicamente a cada uno.
271
Y hay gente, que no por una dieta alimenticia sana, no, no..., hay
gente que siente repulsa por comer carne, por ejemplo. Es una repul-
sa genuina, lo siente. Siente repulsa por comerse un pollo. Y bueno,
bueno... eso es bastante nuevo también. Eso está funcionando hoy.
Son cosas que se van instalando, pero es curioso cómo puede llegar
tan profundamente el tema.
Nosotros aspiramos a que esta sensibilidad a favor de la paz, en
contra de la violencia, no sólo se instale socialmente y la gente lo
mire con simpatía, sino que conmueva conciencias, que conmueva
conciencias. Que llegue profundamente en uno y no sea una moda
pasajera. Entonces, sí podemos hablar que se va a inaugurar una eta-
pa. Una etapa que, por otra parte, parece que se está inaugurando.
Están cambiando muchas cosas en el mundo. Parece que coincide
con el cambio de mundo que estamos viviendo. ¿Cuándo va a venir
el cambio de mundo? El cambio de mundo ya ha empezado. Para
hablar de cambio de mundo nos vamos a referir a estructuras, cosas
que se caen, cosas que se desarman. Otras que surgen, nuevos inten-
tos que se evanecen. Hay un revolutum. Un revoltijo extraordinario
en el mundo que nos rodea. Por supuesto con bastante sufrimiento
también, que ocurre cuando se producen esos cambios de mundo.
Si es que se van a producir fenómenos desafortunados, como
desocupaciones en masa y cosas por el estilo, claro que va a haber
sufrimiento. Acá no estamos diciendo a qué se debe eso. Ya llegará
el momento en que digamos a qué se debe eso. Pero sin duda que se
está desestabilizando ese planeta que nos parecía a algunos muy es-
table, muy permanente, con sus instituciones, sus escalas de valores,
lo que había que aceptar y lo que no había que aceptar. Detrás de
un pensamiento único, absolutista, a través de la prensa manejada y
a través de otros recursos. Parece que todo eso se está evaneciendo,
todo eso se está resquebrajando. Y estamos entrando en un mundo
muy inestable, desafortunadamente con bastante sufrimiento. Pero
bueno, es el parto que anuncia el futuro.
Y bien, nosotros vamos a ir por allá. Vamos a ir por allá. Ya esta-
mos yendo para allá. Ya empezamos hace bastante tiempo a hacer y
decir cosas que no se escuchaban. Pero parece que se está escuchan-
do más enérgicamente hoy.
El Mensaje desde su origen ha sido muy proclive a estos temas.
Tomamos el libro de El Mensaje y nos encontramos con La Mirada
272
Interna, nos encontramos con todo este planteo ahí. En los primeros
escritos de El Mensaje está todo esbozado. En el Movimiento Hu-
manista están todos esos elementos jugando. Desde siempre hemos
estado ahí. Y bueno, no es culpa nuestra [risas]. Es bueno también
que lo digamos, porque parece que lo hubiéramos descubierto ayer.
Quien sigue nuestros materiales y sigue las anécdotas y sigue el his-
torial de nuestras actividades, sabe que no empezó ayer y que son
nuestros temas fundamentales. Los temas de la paz y los temas de
la no violencia. Está comprometida toda nuestra actividad, aunque
nuestras expresiones hayan sido muy diversas, está comprometida
toda nuestra actividad en esos puntos fundamentales. Es cierto, tam-
bién hay otras cuantas cosas, pero todo enfocado hacia allá. Hacia la
no violencia y hacia el tema de la paz.
No violencia en la relación con otros. No violencia en la relación
de uno consigo mismo. En la unidad de las acciones. No en la diver-
sidad contradictoria de las acciones, cuando uno piensa una cosa,
siente otra y hace una tercera cosa diferente, sino unificado en una
dirección. Y son actividades distintas. Lo que uno piensa, distinto
a lo que uno siente, distinto a lo que uno hace, pero propendemos
a unificar esas actividades distintas. A unificarlas en una dirección.
Las cosas distintas que hacemos, propendemos a unificarlo en una
gran marcha. Así sea muy distinto lo que hagamos. Es más, vamos
a invitar a gente muy distinta. Y gente muy distinta seguramente va
adherir a esto. Y desde su especial punto de vista. Y vamos a invitar
a esa gente, no a que baje sus banderas, sino a que las levante. Vamos
a decirle “¿y por qué usted va a bajar sus banderas, porque le dicen
que es de izquierda y eso es muy malo, o que le dicen que es de dere-
cha y eso no puede ser?” Vaya con sus banderas. Y ponga en alto lo
que usted cree. Y vamos a encontrarnos una diversidad de planteos
que va a ser una cosa muy interesante. Esperemos que la gente no se
pelee en esas marchas [risas]. Eso sería algo... Y sí vamos a propen-
der a que la gente levante sus banderas y sus ideas, ¿eh? Levante sus
corazones. Sursum corda decían los latinos. Levanta tus corazones.
Sí, la gente va a tener esa propensión a levantar lo que piensa y lo
que siente y lo que cree. Vamos mínimamente a respirar una pequeña
brisa de libertad en la expresión. Entonces, por favor no nos pidan
que bajemos nuestras banderas. Todos podrán, pero nosotros no, por-
que la gente se va a sentir incómoda si levantamos nuestras banderas.
273
¡Pero dónde se ha visto! [risas]. Que no se sepa era el eslogan hasta
hace poco. ¡Que sí se sepa! Propendemos a que se sepa todo lo que
planteamos. Así como queremos que se sepa lo que los demás plan-
tean. Si es bueno para ellos, es bueno también para nosotros. Lo más
difícil de sentir es que si es bueno para nosotros es bueno para otros
[risas]. Bueno, bueno, vivimos todavía en los restos de un mundo
absolutista. Pero, va a ser un ejemplo viviente, caminante, marchoso
[risas]. Expresar nuestros puntos de vista, porque detrás de los puntos
de vista y detrás del bandererío, que puede ser insulso, inconsistente,
sin fundamento, detrás de todo eso va a haber explicaciones que la
gente dé en un campo y en otro. El Movimiento, El Mensaje y demás
van además a crecer con la Marcha, porque van a invitar a la gente
a que participe de ese Mensaje y de ese Movimiento. Acá está lo que
nosotros decimos. Y si usted quiere venga. Que se sepa. Esa va a ser
la consigna ahora. Que se sepa. Y bueno, estamos desacostumbrados
a esto... Bueno... Bueno...
Así que lo vamos a hacer. Y lo vamos a hacer además en nues-
tro campo específico. El tema de las explicaciones a la gente y del
crecimiento de El Mensaje. Este es un puntito. Distinto a lo que va
a hacer el Movimiento, que tiene sus estructuras, su organización,
su cosa muy interesante, pero que no va a apuntar a una cosa muy
específica, como sí lo vamos a hacer nosotros. Vamos a apuntar es-
pecíficamente a las colectividades. En estos países sobre todo, países
jóvenes. Toda América, incluida América del Norte, estos son países
inmigratorios en gran medida. En gran medida están los nativos del
lugar, pero muchísima gente ha venido de otros lugares, no sale de
acá. Nos vamos a dirigir a toda la gente que se sigue agrupando en
esas colectividades de origen. Colectividades culturales, colectivida-
des históricas, porque vienen con su cantinela cada uno. Ahí vamos
a dirigirnos. ¿Y cómo nos vamos a dirigir a las colectividades tan
diversas? Nos vamos a dirigir dando pequeñas conferencias en esas
colectividades. Pediremos permiso, tocaremos la puerta y diremos:
“ustedes que tienen un lindo localcito, nosotros queremos dar unas
conferencias sobre la paz, sobre la no violencia, sobre la Marcha que
estamos propiciando en todo el mundo”... “y pero a la gente nuestra
no les interesa”, “bueno, pero si tienen el lugarcito vacío ese día...
[risas], nosotros podemos llenarlo” [risas]. Ah, van a decir, eso es
interesante. Bueno.
274
Conferencias explicando, explicando, como de costumbre, ex-
plicando lo nuestro, explicando lo que pensamos. Y explicándolo
específicamente a las colectividades. Las colectividades funcionan a
lo largo y ancho de los países. Las colectividades están en las grandes
ciudades y también en los pueblitos pequeños. Van a un pueblito
pequeño y se ponen a buscar y van a encontrar colectividades de lo
más diversas. ¿Así es que nos movemos en un lugar chiquito? No
tiene importancia. Allá vamos a dar conferencias a las colectividades.
Tenemos donde aplicar esa energía. No dispersarnos en tantísimas
cosas, sino, sobre todo, enfatizar en las distintas colectividades. Es
un poco como si se fueran asignando roles en esta marcha, en este
trabajo de difusión, por así decir, El Mensaje va a trabajar sobre todo
actuando sobre las colectividades, actuando en las colectividades.
Procurando que la gente de las colectividades entienda lo que deci-
mos y ojalá adhiera a lo que decimos. Eso es lo que nos proponemos
hacer, fijando el punto a dónde vamos, usando un tipo de metodo-
logía en la que mucha gente de El Mensaje se ha ejercitado. A veces
presentando libros. A veces haciendo reuniones, dando conferencias
y demás. Es algo que no nos es ajeno. No nos es ajeno y entonces
ponerlo ahora en grande en marcha en las colectividades, va a andar
bien y muy rápido. Y por supuesto habrá otros muchos que van a
hacer distintas tareas. Otros muchos, que no son exactamente gente
que trabaje con El Mensaje, pero que van a hacer mucha tarea en
materia de difusión. Gente muy esforzada que le pone mucho lomo
a la cosa y la vamos a encontrar propagando todo esto. ¡Magnífico,
magnífico! Y tiene un comportamiento bastante distinto a nosotros.
Nosotros no somos estructurados, somos una brisa, somos un vapor,
ni siquiera entramos por las puertas, por debajo de las puertas [risas].
Entramos por debajo de las ventanas. Es una cosa difusa, al mismo
tiempo amable. Al final no se sabe de qué hablamos cuando habla-
mos de El Mensaje [risas]. En realidad es una sensibilidad lo nuestro,
más que un conjunto de ideas.
Conversar con ustedes respecto a esta cosa que se habla, se empie-
za a conversar de esa Marcha mundial, que no se sabe. Empieza en
Nueva Zelanda, termina en la cordillera de los Andes. ¡Pero qué es
esto! Bueno, cosas raras, como de costumbre. ¿Y ustedes pretenden
que se va a mover gente en eso? Sí señor, eso pretendemos. ¿Pero
cómo van a hacer? Bueno, ahí vemos [risas], ahí vemos... hagamos
275
una apuesta. Ahí vemos. Porque si eso pasa, va a ser una buena cosa.
Y si eso no pasa, no va a ser ninguna tragedia. Porque el intento lo
vale. El intento lo vale. Es una buena cosa que nosotros reconocemos
como unitiva, positiva, que tiende al futuro, no al pasado. Donde no
nos importa de dónde vendrá la gente. Ni nos importa la proceden-
cia de la gente. Que es de izquierda, que es de derecha, que es ateo,
que es creyente, que es fundamentalista, que... No nos importa. Por-
que lo que va a dar unidad a esta marcha es el futuro, apuntamos al
tiempo futuro. No a los antecedentes. Y, por lo tanto, nuestra actitud
será de anular toda conminación, toda advertencia, toda acusación.
Yo creo que deberíamos inaugurar la época del fin de las acusaciones.
El fin de la venganza [aplausos]. Y si eso va, vamos al nuevo mundo.
El nuevo mundo donde, tanto la ciencia ficción, como tanto teórico
de la economía y demás... El nuevo mundo, es de esperarse que sea
un mundo brillante, abierto, pacífico, no violento, Si eso no lo lo-
gramos difundir, el intento lo vale. Y nosotros nos movemos en un
pájaro llamado intento [risas]. Claro que sí.
Bien, hay mucho detalle en esto, hay mucha cosa, mucha con-
versación que se va a ir haciendo, etc. Pero esa es la parte central de
lo que quería comunicar. La otra parte de lo que quería comunicar
respecto de El Mensaje es que: El Mensaje no tiene estructuración,
pero necesitamos una organización mínima entre nosotros. Existen
muchas comunidades de El Mensaje que están formadas por gru-
pos de cinco personas, diez personas, veinte personas, en distintos
pueblos, en distintas provincias, en distintas ciudades. Grupos pe-
queños donde se estudian los materiales de El Mensaje, donde se
hacen prácticas, donde se hacen ceremonias. Claro que sí. Donde
se invita a gente a participar con nosotros. Todo eso existe, pero es
esa cosa, esa brisa, esa cosa informe, que no se sabe donde está uno
finalmente.
Allí donde haya una comunidad de El Mensaje, de unos pocos que
trabajan de ese modo, designemos de entre nosotros una pequeña
comisión. Oye, qué podrás hacer tú, qué podré hacer yo, qué podrá
hacer uno más. Necesitamos pequeñas comisiones. Allí donde haya
una comunidad, que se forme una comisión. Una comisión a donde
mucha otra gente puede conectar. Desde esa comisión, también, al
revés, conectar a mucha gente, conectar a otras comunidades. Armar
un sistema de redes de conexión entre comunidades. Gracias a que
276
tienen esa comisión, porque sin esa comisión es muy difícil organizar
esa conectiva.
Parece que puede funcionar como redes neuronales, ese asunto
de las comunidades con la pequeña comisión que conecta a otras
comisiones. Acá mismo, en este parque, ¿cómo funciona este par-
que? Con una comisión. Uno puede decir en general, “bueno en el
parque se dicen tales y cuales...” No se dice en el parque, hay una
comisión que pone en marcha cosas. Hay personas, son las personas
las que ponen en marcha los parques. No son los parques, como si
fuera árboles.
Entonces, este tema de las comisiones que se conectan en una
suerte de red, incluso aprovecha las ventajas que da una cierta tec-
nología de comunicación. Esto lo harán las comunidades a través de
sus comisiones. Porque habrá gente que sabe de eso más que el resto
y que puede poner en marcha esas comunicaciones. Gente que sabe
diseñar esas cosas con más gusto que otros. Y así distintas actividades
que tienen esos especialistas en cada una de las comunidades. Todo
eso funcionará, ya empiezan a funcionar. Hay numerosas comisio-
nes, pero nos falta bastante. Justamente en este año, vamos a poner
en marcha todas las comisiones de todas las comunidades.
Vamos a largar nuestro Mensaje en dirección a las colectividades
y vamos a hacer nuestra contribución, nuestro granito de arena en
dirección a la Marcha mundial. Y de eso vamos a hablar y sobre eso
vamos en marcha. Esto es todo lo que quería comunicarles. Como
ven siempre vaporoso [risas]. Esto es todo. Les agradezco mucho la
presencia de todos ustedes. Espero que estén muy bien. ¡Realmente!
[aplausos]
277
2009
279
Pregunta: Negro y las salas que estaban como se utilizaban antes...
Silo: ¿Cuáles salas... la sala?
Pregunta: La multiuso.
Silo: ¡Ah!... La multiuso. Y... yo no sé cómo se va a ir resolviendo
eso, pero te digo, el hecho de empezar con un centro de estudios,
un centro de trabajo, y la sala de meditación, ya vamos bien. Y la
multiuso se va a necesitar, una salita...Pero yo no lo pondría tanto en
primario como todo lo otro. Porque la multiuso puede brindar mu-
chas ventajas, muchos beneficios. Se puede reunir gente que viene de
distintos lados, que está haciendo cosas distintas. ¿Por qué se reúne?
Y se reúne a comer unas cosas, a tomar unos cafés, a intercambiar. Se
va a terminar usando todo eso, Walter, sin duda.
Nosotros tenemos unas cuantas actividades previstas. Por supues-
to que lo que se prevé, nunca pasa, pero bueno [risas]. Es un modo
de tirar unas trazadoras, más o menos; al final lo que sucede es que
se respeta la dirección mental. ¡Y ya está! Porque las cosas nunca sa-
len [risas], nunca salen del mismo modo. Y no es eso lo importante,
que sale o no sale lo que se ha programado. Lo importante es que
haya una determinada dirección. Entonces, esquivando escollos y
problemas, vas en esa dirección. Entonces, todo va creciendo, por-
que hay una dirección. Digo, es otro modo de verlo.
Y me parece que hay una cosa que va creciendo en todo sentido.
Las direcciones van afirmándose, las direcciones.
Me parece que es eso lo que falta en estos lados, en uno, en la so-
ciedad. Más en estas épocas que nunca. Las direcciones. Es un lío, es
una carrera de embolsados, de tipos que tratan de pasar por la misma
puerta y se atropellan como los tres chiflados [risas]. Una cosa de
locos, una desorientación muy grande, una desreferenciación. Está
faltando una dirección. Una dirección no se puede imponer, eso no
es por decreto. No va a funcionar como un decreto, como un arreglo
¡El ciudadano debe hacer esto! ¿Ah sí?, bueno... Pues no lo vamos a
hacer [risas].
Pero que se necesita una dirección para la vida misma, no cabe
duda, no cabe duda; es un lío, una desreferencia, una desorientación,
un sufrimiento que acompaña todo eso, muy grande. Muy grande.
Así que trabajando con todos los errores del caso y demás, si vamos
afinando direcciones en nuestra forma de movernos, no está mal.
No está mal.
280
Nosotros tenemos entre los proyectos, esos que nunca salen,
proyectos lanzados más o menos pauteados en el tiempo. No es en
la eternidad, es en cierto tiempo. Empezará una actividad en cierta
época y terminará en cierta época. Entonces, está pautado eso, lo
que antiguamente llamábamos los calendarios, bueno es una especie
de calendario. Es una cosa que siempre ha sido muy cara a todos no-
sotros, que es el tema con el cual iniciamos nuestras actividades hace
cuarenta años. Es el tema de la paz, de la no violencia, y de todas las
cosas que acompañan a esa temática.
Era la época donde esas cosas no se entendían ni de lejos. Era la
época donde los diarios nos saludaban diciendo: “¿por qué no se van
a Vietnam a hablar de la paz?” [risas]. No entendían nada, cuando
hablábamos de eso. Les parecía una cosa lejana.
“En estos países en donde todo es pacífico”, esas cosas decían,
esas cosas decían.
Y todos los salvajes afilaban los cuchillos, mientras los medios de
prensa decían eso. Y empezaban las barbaridades y ya supimos lo que
fue pasando, en toda América y en el mundo, y en el mundo.
Así que ya que te vengan con “por qué no se van a Vietnam”, y
ya está un poquito fuera de lugar. Pero en aquella época era así de
absurdo. No podías decir ciertas cosas porque no te lo interpretaban
desde el poder. Se estaba haciendo todo lo que había que hacer. Y
lo peor, no te interpretaba la gente de a pie, la gente común no te lo
interpretaba. “¿A qué viene esto?, ¿por qué hablan de esto?” Bueno,
bueno, hablo de eso, porque no tengo otra cosa que hablar, como
usted... “¿Por qué hablan de eso?” ¿Pero qué forma es esa? Es muy
extraordinario todo eso. Aquello pasó en esas épocas.
Comentario: Incluso si uno hablaba de temas como de registros,
de climas, tensiones era como si le hablara o otra persona en chino...
Y ahora uno habla y la gente si uno usa ese lenguaje la gente sabe de
qué está hablando.
Silo: Entonces, cambió la gente, cambió la época. Y no es que la
gente haya sido más bestia o más inteligente. Si este no es un pro-
blema de neuronas. Las neuronas, todos tenemos más o menos el
mismo equipo, es parecido en toda la gente. La capacidad de mover
cosas, es muy parecida. El tema es otro, el tema es si la gente está
dispuesta a entender el cambio en las cosas. Hoy la gente va perci-
biendo ese cambio.
281
Pregunta: ¿El cambio en las cosas?
Silo: El cambio en las cosas, en los comportamientos de las per-
sonas, el cambio en la sociedad. Eso que se ve, que hace que las
cosas... Por supuesto, no el cambio en las piedras. El cambio en las
cosas, sobre las cuales puede operar la gente. Hay... hay un cambio
y grande. Y grande. Y uno puede no tener las ideas claras, acerca de
cómo es ese cambio. Pero que se registra, se registra de tal manera
que ese cambio termina siendo doloroso. Es tan veloz ese cambio
que, al revés, aumenta la desorientación. Pero nosotros estamos en lo
que pasaba hace cuarenta años. Hemos vuelto por lo nuestro a decir:
El tema de la paz. “Que interesante”. Y los otros responden: “Por
supuesto, muy interesante”, ah sí, ahora [risas]. Recién ahora. Bue-
no, no hay problema [risas]. Y agregamos: y la no violencia. Porque
con el tema de la paz, todo el mundo está de acuerdo. Siempre han
estado de acuerdo, con ametralladoras en mano y todo. Siempre han
estado de acuerdo con la paz. Para lograr la paz, se usan esos medios.
Comentario Y hay que tener fábricas de armas.
Silo: Por supuesto. Entonces, todos estamos de acuerdo ahí. Pero
no estamos de acuerdo en los procedimientos. En el tema de la no
violencia. No, no, no...
“¿Por qué agregan eso de la no violencia? No viene al caso, con la
paz basta.” ¿Ah sí? No me digas. Cómo se logra la paz. Hay distintas
formas de lograr la paz.
Los romanos tenían un dicho. Los romanos tenían un dicho muy
interesante. Decían: Si vis pacem, para bellum. “Si quieres paz, pre-
párate para la Guerra” [risas]. Y así preparaban sus campañas, sus
guerras preventivas, sus cosas, así lo preparaban en su momento.
Hasta que gente que se dio cuenta que eso se complicaba cada día
más, descubrió otra frase. Un tal Cicerón dijo: “Si vis pacem, para
paci”. “Si quieres paz, prepárate para la paz”. Entonces había que in-
vestigar otras cosas, para lograr la paz. Y no era cuestión de armarse
hasta los dientes para lograr la paz. Si vis pacem, para paci. Gracio-
sos, esos sujetos. Pero ya estaba discutiéndose. Estaba discutiéndose,
ya era un momento histórico, ya hace 2000 años, empezaba a discu-
tirse de otro modo la cosa.
La paz y la no violencia, el tema de la no violencia es bastante
reciente. Es muy reciente. No es tan antiguo como el mundo, de
ninguna manera. El Ahimsa de los budistas y de otros cuantos, esa
282
no violencia es bastante reciente, no es muy antiguo. Pero en cambio
“lograr la paz”, todo el mundo trabajó por lograr la paz, de cualquier
modo [risas]. Parecía sólo uno de esos procedimientos.
Comentario: ¿Y eso es porque se va experimentando en el ser
humano distintas formas de violencia?
Silo: Claro, claro que sí. Y además se va acumulando histórica-
mente todo lo que ha fallado ahí. Entonces esto ya no, esto tampoco,
esto tampoco. Entonces, la experiencia histórica va haciendo su cosa.
Comentario: A medida que me conozco voy descubriendo mi
violencia.
Silo: Claro y no es que seas más violenta ahora, pero al descu-
brir... Se ha ido trabajando eso. Así que nosotros somos muy afectos
a este tema. Y teniendo en cuenta eso, dijimos: acá las cosas se están
complicando bastante en este momento histórico. ¿Qué podemos
hacer nosotros? Nada. Salvo, aclaramos un poquito, dar una señal
en una determinada dirección. Esclarecer sobre lo que signifique la
paz y la no violencia es interesante. Podemos crear conciencia. No,
no podemos crear condiciones objetivas. No, conciencia. Y... pero
¿y qué es la conciencia? Bueno, eso [risas].¿Quién es este caballero?,
la conciencia. Podemos crear conciencia. Y lo podemos hacer de un
modo mínimo, persona a persona. Pero si tuviéramos posibilidades
más amplias, trataríamos de crearlo más allá de cada persona. Trata-
ríamos de crear un fenómeno que se expresara mundialmente. paz
mundial. Trataríamos de crear un fenómeno que se expresara mun-
dialmente en torno al tema de la paz y la no violencia.
“Bueno, siempre se ha hecho eso”. No diga cosas que no son.
Nunca se ha movido mundialmente una búsqueda por lograr con-
ciencia de la paz y de la No- Violencia. Eso no se ha hecho nunca.
“Y bueno, porque la gente no ha podido.” Eso decimos [risas].
“Bueno, pero los que hablan de eso”. Los que hablan de eso no
han podido. Si no, lo podrían haber hecho ya, muchas veces. No ha
sucedido eso.
No es para nosotros un motivo de orgullo. Simplemente destacar
el momento actual donde ciertas cosas se pueden y donde algunos
pueden empujar esas cosas. Destacar eso. Es bueno crear una atmósfe-
ra, mínima, pero crearla, en todos lados. Crear una atmósfera mínima.
“¿Entonces, ustedes por qué están trabajando? ¿Por crear una atmós-
fera?” Efectivamente ¿Qué es esa atmósfera? Una atmósfera, vaporosa,
283
como suelen ser nuestras actividades, siempre vaporosas, nunca son
cosas. Son climas en la gente, son puntos de vistas, son direcciones.
Eso queremos ponerlo en relevancia ahora. Es un tema antiguo,
pero al mismo tiempo caro para todos nosotros, querido para todos
nosotros. Es el tema de la paz y la no violencia.
Queremos ponerlo en marcha y que se escuche en todo el mundo.
En algunos puntos con más intensidad, en otros con menor intensi-
dad. Se hará lo que se pueda. Se hará lo que se pueda y no es ningún
drama, ni es motivo de neurosis. Se hará lo que se pueda. Pero ya al
ponerlo en marcha, hacemos nuestro aporte. Y nos parece que míni-
mamente es lo que podemos hacer. Mínimamente.
Ahí estamos apuntando en esto que ha terminado convirtiéndose
en esa Marcha por La paz y la no violencia.
“¿Que van a hacer con la Marcha?” Vamos a crear conciencia.
Vamos a tratar de movilizar a mucha gente en esa dirección. Bueno,
pero algunos van a venir por un motivo, otros van a venir por otro.
Eso queremos. Porque parece que enseguidita sale el garrote.
“Ah no, esos no pueden porque esos son de la izquierda.” “Esos
otros, tampoco porque son de la derecha.” ¿Y quiénes pueden? ¿Us-
ted y cuántos más? [risas].
“Ah no, eso es una religión”. Ah sí ¿y las religiones no pueden?
“Esos no, porque es un partido”. ¿Qué nos importa a nosotros
que sean religiones, partidos? Lo que importa es que todo el que
quiera moverse, en esa dirección, pueda participar. ¿Y quiénes somos
nosotros para discriminar a nadie? ¡Es el colmo! Nosotros hablamos
de no discriminación y demás y lo primero que hacemos es discrimi-
nar. No, esos no. “Si aparece cierta gente, nos va a crear problema”.
Pero, ¿en que estamos? ¿En no tener problemas? [risas].
Y eso diciéndolo bien alto y explicándolo. Que todo el mundo
tiene la puerta abierta para manifestarse a favor de la paz y la no
violencia. Es muy interesante. Y va a empezar el lío. Claro. ¿Quién le
teme al lobo feroz? [risas].
Eso nos ha parecido muy bueno ponerlo de relieve y ponerlo en
primer plano. Participan, no importa de donde vengan. Quien quie-
re participar porque quiere empujar eso, o empujar en esa dirección,
bienvenido. ¿Qué nos importa a nosotros?
Entonces, estamos privilegiando la intencionalidad. Estamos pri-
vilegiando el futuro. El mundo al que vamos, no de dónde venimos.
284
“No, ese viene de tal cosa, ese de tal otra”. Eso no nos importa nada.
Estamos privilegiando un tiempo futuro. No los tiempos pasados de
las cosas que han hecho las personas. Porque todo lo que hemos he-
cho ha estado mal [risas]. Así que no discutamos más ese tema [risas].
No discutamos más [risas]. Vamos al futuro y a lo mejor podemos
hacer algo interesante [risas]. Pero no discutamos lo que hemos he-
cho porque... [risas]
Esto es así, vamos hacia el futuro, así que, qué importa de dónde
venimos. Si no, estamos fritos. Ese no porque es gordo, el otro por-
que es flaco, el otro porque... ¿y esto qué es? Y además, ¿quién lo
dice a eso? ¿Quién decreta, que tales sí y tales no? ¿Pero qué es esto?
Un poquito de... algo [risas]. ¿Quién lo decreta?
No, nosotros que somos expertos en errores y en equivocaciones
en nuestra propia vida, que podemos comprobar cómo se equivoca
uno continuamente, qué vamos a andar privilegiando el pasado. Los
distintos paisajes de formación, cómo se armó cada uno con sus co-
sas, los líos, los celos, las luchas. No conviene, no es operativo [risas].
Entonces, hay que hacer un pequeño trabajito y uno, venga de
donde venga y quiera empujar en esa dirección y apuntar al futuro,
tiene de algún modo que reconciliarse con su posibilidad. Con algo
que es posible a futuro, aunque hoy esté todo muy mal.
¿Y qué sucede si no sale? Nada. ¿Qué pierde usted? Nada. ¿Qué
gana usted? Y bueno, poner en marcha toda una dirección de acon-
tecimientos diferentes. Y usted mismo empezar a moverse en otro
modo, por esa misma práctica, por el hacer. Al hacerlo va a ir cam-
biando su forma de ver las cosas.
Esa cosa que en la antigüedad decían, los hegelianos, los marxis-
tas, que la práctica podía modificar las estructuras de pensamiento y
claro, son observaciones que vienen desde muy antiguo, pero bien,
hay que hacerlas. El hecho de hacerlo, nos va a cambiar. Nos va a
cambiar. Y no parece que nos fuera a cambiar para mal. Es una buena
cosa esta.
Comentario: ¿Cómo se practica?
Haciendo lo que vamos a hacer. Porque no tienes por qué enre-
darte, bueno, cómo tengo que poner el dedo, cómo tengo que poner
la cabeza. Vamos a fomentar y a tratar de desarrollar conciencia hacia
la paz y hacia y la no violencia. Cómo lo hacemos. Lo haremos con
una marcha. Porque una marcha puede tener visibilidad suficiente.
285
No sólo para uno, sino para medios de difusión. Para gente que está
afuera de estas cosas. La visibilidad que puede lograr una marcha
puede ser importante, contribuyendo a crear conciencia. Un fenóme-
no que sea visible y que no quede sólo en cenáculos, donde dos o tres
discuten qué es lo que hay que hacer, con su cabeza. No digo que esté
mal. Digo que no tiene alcance.
Como se hace. Fácil, haciéndolo. Si fijamos una determinada ac-
ción a futuro, bueno, en el mes tal haremos tal cosa, en el mes tal
la otra y terminará en tal época ¿Y después? Y después que dios nos
ayude [risas]. Después... Pero este trayecto, estamos ya a mitad del
trayecto.
Y la Marcha mundial, la Marcha como marcha; el hecho de que
unos poquitos marchen, la Marcha es un operativo dentro de una
campaña. Estamos hablando de una campaña. De una campaña don-
de se hacen muchas cosas. Y una de las pocas cosas que se hacen, una,
de tantas... es que haya treinta que marchan ahí en un lugar. Los que
pueden, porque hay otros que no van a poder. Y no vayas a creer esas
cosas que ves en la película de Gandhi y demás, que se va sumando la
gente [risas]. Eso no es así, no fue así, no puede ser así [risas]. Claro,
iban a recoger sal a la playa... no, no... Imagínate, llenan la playa,
se amontonan... no [risas]. No fue así. Pero fue una demostración
importante de un grupo pequeño de gente que acompañó a Gandhi
en esa dirección y demostró en el acto y en el símbolo, demostró que
correspondía que la gente pudiera tener acceso a la sal de sus playas.
Eso pasó. Pero no es que se fuera amontonando la gente. Claro,
empezamos en Nueva Zelanda y bueno al llegar a Rusia ya es un
amontonamiento [risas]. Además se planteaba una cosa, un tipo de
acción en unos pocos días. ¿No es cierto? En dos o tres días vamos
marchando, hacemos un caminito, cien kilómetros y demás. Los que
puedan, los que estén en mejor estado y demás, acompañan. Otros
tienen que volver porque se ha enfermado la tía, los otros ... bue-
no… [risas]
Entonces, van acompañando ese proceso hasta que llegan. Y
cuando llegan a la sal, le dan de palos. ¡Pero será posible! No les gus-
tó. A los señores no les gustó, algo tan tranquilo. ¿Qué menos? Que
un indio pudiera llegar a sus playas y conseguir sal para cocinar. Pero
no les gustó. Sin embargo de ellos era el futuro y no de los de los
palos. Los de los palos desaparecieron. Ellos empezaron a construir
286
sus cosas, se dirá, “huy, pero la situación de hoy”. Bueno, bueno,
toda una etapa. Toda una etapa.
Así que en eso estamos. “No va a sumarse la gente”. Y no hay
que plantearlo en términos de sumatoria, sino en términos de proce-
so. En determinados trayectos tú vas a encontrar una poquita gente
que va a hacer unos pocos kilómetros. Y esa gente deja de marchar
y viene otra gente porque estás ya en otro territorio. Y siempre son
unos poquitos que se van pasando la posta, el palito, de la carrera.
Eso no es lo significativo, eso es una demostración de lo que está
pasando. A través de los medios, a través de los comentarios de la
gente y demás, se habla de que hay un grupito pequeño de gente que
está manifestándose en esa marcha.
¡Pero eso no es una cosa extraordinaria, llena de gente! No. Eso
son unos poquitos que inician ese trabajito y que desaparecen luego.
Y a los 10 km ya ha desaparecido la mitad y a los 15 km el 80%. Y a
los 20 km, todos. Aparecen otros. Y como tienen la dirección de por
dónde van a ir haciendo las cosas, otros están esperando para hacer
su parte, cuando puedan. Y mientras pasa eso, este es uno de los
puntos que me parece más importante de todo este asunto, mientras
sucede todo eso, la gente se va organizando para darle fuerza a ese
fenómeno.
Entonces, ¿el tema dónde está? ¿En esos 10 o 20 o 30 que mar-
chan? No, de ninguna manera. Esas son las referencias en un mo-
mento histórico, en un momento de gente que marcha con sus pa-
titas.
Hacemos esa referencia con la gente, pero eso no es la Marcha
mundial. La Marcha mundial es un fenómeno mundial en donde en
todos lados estamos tratando de empujar el fenómeno, de darle sen-
tido y de trabajar en simultáneo. La hemos hablado acá esta idea de
que es muy diferente plantear la Marcha como si fuera una sucesión
de hechos. ¿Y el resto qué hace, mira? Es muy distinto a plantear esto
en simultáneo. La simultaneidad, muy de esta época en donde todo se
conecta. Entender la simultaneidad de los hechos tiene mucha gracia.
La Marcha mundial va a ser una cosa de simultaneidad. De gente
que está en distintas latitudes y está empujando como puede, como
mejor le resulte. Está empujando en esa dirección. Y entonces, ¿qué
hacen esos 30 que marchan?, Nada, marchan. Esa es la parte de
ellos. Pero eso no es esa movilización...
287
Ese se confunde, porque la misma palabra es engañosa. Si es la
Marcha mundial, parece que todo fuera para marchar, eso es enga-
ñoso. Lo de la Marcha mundial es sobre todo una movilización y no
un operativo pequeño. La Marcha mundial va pasando por... bueno,
es un modo de hablar, de decirlo, pero no es la Marcha mundial la
que va pasando. Se está activando todo el asunto.
De manera que, esté donde esté la gente que quiere empujar eso,
va poder hacerlo. No va a ser necesario que vaya a la loma del Cha-
chinco a engrosar, a engrosar la Marcha de los que andan caminando.
No se lo imagine así, no es así el planteo. Cualquiera que esté, y en
los lugares más remotos y en los lugares más alejados y que tenga di-
ficultades para moverse, de todos modos puede empujar. Del mismo
modo que puede empujar lo otro que, bueno, va a ser más protagó-
nico. Pero este no es un tema de protagonismo, si no que es un tema
de alcance. Mucha gente, esté donde esté, lugares remotos y demás,
va a poder empujar este asunto, si le brota, si está con ese asunto. Si
quiere hacerlo, si quiere empujarlo, si quiere lograr conciencia. No
hay limitaciones. Hay simplemente que procurar ponerse de acuerdo
con otra gente. Porque el efecto se va a multiplicar, si se procede así.
Y la forma de multiplicar este efecto, es difundiéndolo.
A veces con el ejemplo. A veces con el comentario. A veces con el
pequeño artículo. A veces con el pequeño alcance que tengamos con
los medios de difusión. Y ni te cuento, Pía, si tenemos otros modos
de alcance con los medios de difusión. Claro que sí. Queremos darle
gran difusión a eso.
Pero decíamos, hace un ratito, que ya nos hemos comido la mitad
del tiempo. Esto empezó a hablarse allá por noviembre, ya estamos
en mayo. ¿Y qué hacemos? ¿Esperar a octubre porque ahí empiezan
a caminar?
Comentario: Hay una percepción en los medios, por ejemplo,
muy positiva hacia la Marcha. Por ejemplo, en Televisión nacional
hay un comité creativo que decide apoyar porque es un evento gra-
tuito y porque tiene continuidad mundial. Hay en el medio una ne-
cesidad. Eso favorece.
Silo: Perfecto. Walter, pero así como te entusiasma eso, porque
es interesante y es positivo, que no te deprima cuando te empiecen a
dar palos [risas]. Porque los van a dar, los van a dar ¿Qué, eh? Pase,
pase señor ladrón, tiene las puertas abiertas, pase [risas]. No van a
288
celebrar cuando esa marcha y cuando mucha gente largue los conte-
nidos en torno a lo que es la paz, en torno a lo que es la no violencia,
en torno a las cosas a las que se oponen, los otros van a decir: “pero
estos tipos, ahora son peligrosos, no vamos a favorecerlos”. Y no
creo yo que sea el momento entonces de deprimirnos por el hecho
que den un giro de campana. Y los que están muy de acuerdo, mien-
tras no pasa mucho, empiezan a enojarse. Problema de ellos.
Comentario: Claro, por ejemplo acá en Chile, la Bachelet aprue-
ba y nos apoya en la Marcha mundial pero al mes y medio después
seguimos comprando toneladas de F-16. Entonces claro, cuando nos
hagan público nuestro discurso...
Silo: ¿Qué va a pasar? Pero claro, no puede a nosotros deprimir-
nos eso. Las variaciones en los humores, los humores, las secreciones
[risas]. Nos gusta, me parece bien. Pero no nos entusiasma por el
hecho de que nos apoyen, ni nos deprime por el hecho de que no
nos apoyen. Ahí están, son fenómenos de la realidad objetiva [risas].
Son fenómenos que nos rodean. Pero la dirección es lo que cuenta.
Pero atención con esos asuntos que van a resultar poco simpáti-
cos. Sobre todo cuando se vaya profundizando la cosa, vaya toman-
do carácter y entonces nuestra gente esté en condiciones de decir
cosas. Quieren pasar por ciertos lugares y, “por aquí no se pasa”,
nos digan. Entonces, no nos vamos a quedar calladitos, los vamos a
denunciar. No nos quieren dejar pasar por acá. No están de acuerdo
con la paz y la no violencia.
“Sí, sí, estamos de acuerdo, pero lo que pasa es que ustedes...”
¡Hummm! Hay mucho para ver. Hay mucho para ver. Y los discri-
minadores en todos lados, va a ser uno de los pocos argumentos que
van a tener.
“Bueno, la Marcha estamos de acuerdo, pero resulta que hay gen-
te, entre ustedes que...” Ya sabemos cómo es eso. Ya hemos tenido la
visita del gobierno chino. El gobierno chino, oficialmente, en Nacio-
nes Unidas, diciéndonos que “no puede ser que apoye la Marcha un
tal Dalai Lama”. Y nosotros hemos dicho, no nos importa el Dalai
Lama, quien nos apoye, sean ustedes, sea el Dalai Lama y demás,
bienvenido. No les gustó. Entonces, problema. Entonces, problema.
Pero, ¿será posible? Qué nos importa que el gordito ese diga una
cosa y que apoye. Y, pero es que apoya para ganar en política. No
nos importa. Que apoye. Y que los que no apoyan, que lo digan
289
[risas]. Y sería lindo: Usted ¿apoya o no apoya? No, yo no apoyo.
Bueno.
¡Tal cosa, no apoya! La lista de los que no apoyan [risas]. Pero
como no. ¿Por qué no? Está bien. Y nadie puede ofenderse porque le
amplifiquen su noticia [risas]. Usted no quiere apoyar, entonces que
se sepa. Lo peor que puede pasar para nosotros, por lo pronto, es
que no se sepa. Siempre disimulando las cosas, siempre con trampa.
No, que sí se sepa. Lo que está a favor y también lo que está en con-
tra. Que se sepa. Eso es muy bueno. La verdad los hará libres [risas].
Que se sepa. Claro, claro que sí. Con gusto.
Entonces, estamos a mitad de camino. No del asunto de que ca-
minan unos pocos, a mitad de camino en el tiempo. Si tenemos un
año proyectado para hacer cosas, ya nos hemos comido más o menos
medio año. Y no vayamos a creer que no se han hecho cosas. Sí se
han hecho. Son tantas las cosas que están... en pequeños núcleos de
acción, que todo eso va a ir produciendo su efecto.
Querríamos que hubiera una cosa más importante. Bueno vamos
a ver qué pasa en estos meses que faltan. Pero se han estado haciendo
cosas, sí se han estado haciendo cosas. Si uno está lejos de un punto
donde se están haciendo cosas, uno tiende a creer que no se están
haciendo cosas. En ese punto donde estás tú, no se están haciendo.
¿Qué estás esperando para hacer cosas? [risas].
“Acá no pasan cosas”. ¿Y qué estás esperando? [risas]. Claro que
sí.
Pero entonces en estos próximos meses, nos vamos a encontrar,
sobre todo en la etapa final, con la cosa que ya empieza a recorrer
países y ahí procuraremos darle el mayor empujón posible. Pero esto
no ha empezado con eso de la gente que marcha en la Marcha. Ni va
a ser en los tres últimos meses. Del 2 de octubre al 2 de enero, ahí
se va a centrar la... no. Va a trabajar mucho antes. Y de mucho antes
va a crear ambiente.
¿Y nosotros qué? Por ejemplo El Mensaje. Que para El Mensaje y
la gente de El Mensaje es interesante este tema de la no violencia, de
la paz. Tiene su punto de vista, tiene sus libros, tiene sus materiales,
tiene sus cosas, que va ahí. Está engarzado en la ideología de la paz
y la no violencia. Claro que sí.
Tomen los materiales con los que se maneja El Mensaje y lo van
a ver a cada rato a ese tema, está ahí. Entonces, queremos hacerlo
290
más visible. Pero resulta que esa Marcha, esa gran movilización va a
terminar. Todo se acaba en esta vida [risas].
Esto va a terminar, va a terminar. Entonces, deberíamos encon-
trar un mecanismo, un truco, para que no obstante acabarse, esto de
la movilización, esto de dar cuenta de este fenómeno, no obstante
ocurrir eso, cuando el 2 de enero terminen esas actividades, siga. No
siga la Marcha, pero sigan estas actividades que han creado concien-
cia. Se siga moviendo. Eso será posible si nosotros nos instalamos en
la idea de que la continuidad de las acciones humanas sigue adelan-
te, aun cuando hayan desaparecido los agentes que lo produjeron.
Como pasa en la vida. La gente se muere. Pueden pasar muchas cosas
al morirse. Puede no pasar nada, puede... y también, esto seguro que
ocurre, muchas cosas se continúan después de la muerte de las per-
sonas. Eso es sumamente interesante.
Aparte de la metafísica que tenga uno y cree que, bueno, que se va
a un cielo, y bueno, muy bien, muy bien. Aparte de eso, es compro-
bable en nuestro mismo plano, que las cosas que hizo el tío Francisco
se continúan. Que los desastres que hizo el tío Pedro también se
continúan [risas]. Hay que ver cómo van las acciones humanas más
allá de ese hecho humano.
A nosotros nos interesa entonces, que lo que se pone en marcha,
se continúe. Y más posibilidades va a tener de continuarse si toma-
mos las medidas mínimas en esa dirección. Si nos arreglamos para
crecer. Si éramos dos los que estábamos en eso, vamos a aprovechar
esta misma marcha para ser cuatro. De tal manera que cuando se
termine la Marcha, hemos crecido en número para empujar en esa
dirección. ¿Se entiende la idea?, o es muy...
Comentario: Por ejemplo existe la UNCTAD, United Nations
Conference for Trade and Development, y se ha mantenido siempre.
Eso es una conferencia que partió siendo una conferencia y se ha
mantenido toda la vida. Y es una conferencia.
Silo: Claro, procuraremos que la conferencia sea mucho más
grande. No se trata de cuatro personas. Se trata de una cosa impor-
tante y de tomar medidas en esa dirección para crecer. ¿Estamos en
la idea? Estamos. Bueno, vamos juntos.
Pero esto se acaba. Ah, pero es que vamos a seguir articulan-
do cosas. Vamos a contaminar el planeta. Miren que palabra.
“Contaminar” [risas]. En la época de la fiebres porcinas. ¿Cómo
291
contaminar? Son palabras non-santas, no se deben pronunciar.
Pues sí se deben pronunciar. Porque todo lo que tenemos alrededor
debería ser tocado por este... por este fenómeno. Claro que debería
ser tocado.
Y ojalá si empiezan dos, terminen cuatro. Y no lo que pasa siem-
pre, que empiezan dos y termina uno [risas]. Al terminar de ese
modo creciendo, nos aseguramos, una palabra rara, nos aseguramos
una proyección de ese esfuerzo. Y nos interesan las proyecciones que
cambian las cosas, claro que sí.
Cosas, las cosas, las situaciones sociales, los distintos emprendi-
mientos de la gente, tocados por esa proyección.
Lo que hablaban los antiguos: un cierto polvo de proyección pro-
ducía cambios en las cosas. Entonces, multiplicaba. Era un poquito
que se lo echaba y todo eso se convertía. Y de ahí sacaban otro po-
quito y lo ti... entonces era una cosa multiplicativa. La proyección.
A nosotros nos interesa mucho la proyección, esa multiplicación. En
una dirección, no de cualquier modo.
Así que la atención a estos mecanismos de crecimiento numérico
y ojalá cualitativo. El crecimiento de gente que participe en esa di-
rección, es para nosotros importante porque nos asegura el futuro.
Aunque ese operativo haya terminado. Termina, pero no termina, el
esfuerzo ese sigue rindiendo. Tiene sentido porque tiene dirección.
Se acaba ese operativo pero la intención sigue trabajando.
Necesitamos, entonces, con lo que hagamos y no cosas distintas,
en un circuito integrado, con lo que hagamos, necesitamos crecer.
Necesitamos ser más, por acción. No es que hacemos ciertas cosas y
entonces crecemos por otro lado. No, no, no. Es precisamente mer-
ced a lo que hacemos que estamos reclamando crecer. Eso buscamos.
Y en El Mensaje tratamos de especializar este crecer en ciertos lu-
gares. Tratábamos de crecer por ejemplo, en las colectividades. Algo
tan real como son las colectividades en un país, que sin embargo
parece que no existieran. Las colectividades son fantásticas. Y so-
bre todo en los países nuevos como estos. Las colectividades tienen
una gran importancia, y se llega a ellos porque ellos suelen estar
encapsulados. Las colectividades están encapsuladas y están en sus
problemas y en su historia. Y cada colectividad está en su problema
y todo bien, pero bueno. Están encapsuladas y entonces no hay una
comunicación entre todos ellos.
292
Ir a las colectividades. Ahí están los rusos, los alemanes, los po-
lacos, los... qué sé yo, ingleses, italianos, tienen sus colectividades.
Y en cualquier pueblito a donde vayas, por pequeño que sea, hay un
centro fruiliano por ejemplo, o hay un centro escocés. Hay gente
que viene de otros lados y conserva una relación con su cultura, con
su cultura.
Y al ir pegando en estas pequeñas agrupaciones de gente, estamos
destacando la importancia que le damos a la conexión con las cultu-
ras que tiene la gente. Viene de ciertos lados, no de la estratósfera.
Viene con sus paisajes de formación, con sus cosas a favor y en con-
tra. Pero viene con su historia. Ahí empieza a aparecer algo que nos
interesa del pasado y no otras cosas. Todos ellos conectan con ese
pasado que tiene que ver si están en una colectividad. Con ese grupo
humano, con esos ciertos valores. Hasta con cierto tipo de comida.
Y eso, en los países jóvenes, es importantísimo. Mueve muchísimas
cosas y, a veces, uno ni lo ve.
Vayan a cualquier pueblito y empiecen a buscar, no sé si en la guía
telefónica o dónde, vayan a cualquier pueblito y van a ver cómo se
agrupa la gente que viene de ciertos lugares, y hacen sus sociedades y
sus asociaciones. Y muchos de ellos agradecen cuando se acerca uno
y dice: “quisiera dar una conferencia a esta colectividad, porque nos
parece importante”, cosa que es cierta.
“Si, pero somos muy poquitos”. Si eso no es sólo un tema de
cantidad de gente. Nosotros quisiéramos dar nuestro punto de vista
a esta colectividad. Porque puede ser interesante también para la
colectividad lo que decimos. Así como esa colectividad es impor-
tante para nosotros, la consideramos. Crecer entonces también en
las colectividades, tiene mucha gracia, y es una de las posibilidades.
“Bueno, pero yo no conozco, y además no me gusta esa forma”.
Entonces, crezca con mesitas en la calle, y con banderas, diciendo co-
sas sobre la Marcha mundial. Y procure tener unas fichitas, una cosa.
“¿Usted apoya? Sí. Bueno, entonces firme”. “Yo doy mi apoyo”,
muy bien. Firmo.
“¿En qué cosas les gustaría actuar de esta marcha? Tiene esta po-
sibilidad, esta otra, esta otra”. A mí me gustaría... Y marca ahí. Y
todo lo demás no. Bueno [risas].
Entonces, con unas fichitas, sea que vamos a dar nuestras confe-
rencias y nuestras cosas en un lugar donde están las colectividades,
293
o sea que lo vayamos a hacer así, a mansalva en la vía pública, con
nuestras fichitas podemos dejar establecido el contacto. Con alguien
que está de acuerdo y está de acuerdo y desaparece. ¿Cómo vamos a
crecer ahí? Es muy distinto al que está de acuerdo y deja su impron-
ta, su marca. Es bien importante dejar la marca.
Ese es el carácter de las cosas. El carácter es una marca. Te deja su
marca. Tiene significado.
Así que estamos hablando de crecer. Bien. ¿Cómo estamos plan-
teando el crecer? Lo estamos planteando con unos ciertos operati-
vos. Con una acción pública, y con el acercamiento de cierta gente
que coincide con nosotros y deja sus datos.
Para que un tiempo después los podamos llamar, los podamos
rastrear y decir: “Oye, tú que decías que... Bueno, ahora es la opor-
tunidad porque vamos a hacer tal cosa”. Ah, no yo ya me olvidé.
Bueno, bueno. Pero otros te van a responder, porque efectivamente,
genuinamente están de acuerdo. Eso, no es una cosa tan volátil. Lo
que pasa es que hay que organizar mínimamente ciertos medios para
que se establezca la conexión. Y se mantenga la conexión. Y eso es
todo.
Se acabó, mientras nos tomábamos ese cafecito y nos mirábamos
la cara. Eso es todo lo que vamos a hacer. Que no es poco [risas].
No es poco. Vamos a tomar contacto con la gente, y la gente que
adhiere, ojalá nos deje su marca. Y podamos reconectar y entonces
al reconectar es evidente que estamos creciendo. Ese es nuestro plan-
teo, es bastante elemental. Eso buscamos, crecer. Entonces no solo
está el tema de la Marcha mundial por la paz y la no violencia. No es
solo un tema de difusión en simultáneo y no sólo unos poquitos que
marchan. No solo eso, sino un cierto tiempo pautado donde las co-
sas empiezan y terminan. Es no sólo eso, sino también las direcciones
a dónde tenemos que movernos para crecer. ¿Y por qué crecer, para
qué necesitamos crecer? Porque necesitamos continuidad... continui-
dad, que los actos humanos no terminen. Que las consecuencias de
los actos humanos, si es que tienen sentido para uno, se continúen.
Eso pasa también con la vida humana. Ojalá la vida humana tenga
posibilidades de continuarse aún después de la muerte. Sea porque
culturalmente se considera a esos señores, a los antiguos, a los que
nos precedieron, o por la familia, o por las amistades, por ese ser tan
querido. Eso está hablando de la continuidad. Ese mecanismo existe:
294
la búsqueda de la continuidad en todo ser humano. Lo hacen a través
de los hijos, porque se reproducen, aprovechan un fenómeno bio-
lógico [risas]. Se aprovechan, pero va la continuidad. Claro. Siguen
los nietos y ahí está el óvalo con las caritas del... Fue un viejo muy
interesante, hizo tales cosas y todos conocen la historia.
La continuidad. Y si hay cosas interesantes, que se sepa. Que se
sepa y que haya continuidad. Nosotros buscamos la continuidad en
una acción que nos parece que lo merece. Esa acción merece que se
continúe. Y eso es todo. Y no hay más. Lo único que hay es la posi-
bilidad de hacerlo. En eso estamos.
¿Y qué hace la gente de El Mensaje? La rutina de la gente de El
Mensaje es sus reuniones, el estudio de los materiales y demás, y
esto es una acción, o un conjunto de acciones de proyección de ese
Mensaje.
Necesitamos crecer.
“Creced y multiplicaos y henchid la tierra” [risas]. Y henchid la
tierra. Sin duda. Sin duda. No hemos visto cosas todavía mundiali-
zadas, y es la época de la mundialización. Hay que empezarlo. Una
época difícil, donde las posibilidades de desastres están a la vuelta de
la esquina. Mejor un poquito de viento a favor. Es un momento in-
teresante, más o menos delicado, pero cualquier loco suelto arruina
una buena parte de lo que pasa en el mundo. De lo que debería pa-
sar. Ya ni siquiera son los gobiernos, ni siquiera son los gobiernos los
que terminan tirando un petardo nuclear. Porque claro, se asustan y
dicen: “si hago eso, me lo van a tirar a mí”. Bueno.
La cosa se ha descontrolado en más de un aspecto. Entonces,
una valijita muy módica, muy portátil, muy interesante puede llevar
una carga letal complicada. Y provocar sobre todo un efecto dominó
donde actúa sobre un punto y ese pega en otro punto y en otro y en
otro y se arma un desbarajuste. Esas cosas son posibles, no es que
esas cosas vayan a suceder, pero esas cosas son posibles, entonces
no está nada mal hablar de estos temas y esclarecer a la gente, sobre
las posibilidades negativas de que esas cosas ocurran. No son sólo
cosas de los gobiernos. Entonces, claro, si a su vez los gobiernos o
los sistemas están llevando las cosas de tal manera que están empo-
breciendo a las poblaciones, que están violentando las intenciones de
pueblos completos, ¿cómo no van a ocurrir cada vez con más fuerza
reacciones en todos lados, que pongan en peligro al conjunto? Sí, va
295
a ocurrir eso. Y no sabemos más. No sabemos más, porque esas son
todas cosas que sabemos todos. Pero es un momento que me da la
impresión de que podemos aprovecharlo bien, en buen sentido. Un
momento difícil, pero que bueno, también, son esos momentos difí-
ciles los que a veces sirven para poner en marcha cosas. Pero los que
están con el tema del “momento difícil”, sudando frío y quedándose
en un rincón porque es muy difícil todo, va a ser difícil que pongan
en marcha una cosa [risas]. Claro. Eso es así.
Entramos en una etapa, todavía no estamos de pleno, pero en-
tramos en una etapa de mundialización. Claro que sí. Entramos en
una etapa, ya estamos más de lleno en una etapa de regionalización.
Ya hemos pasado a otro momento. Las regionalizaciones empiezan
a moverse. ¿Y qué fue de los estados? Bueno, los estados [risas]. In-
teresantes, pero no llevan la delantera, lo llevan las regiones. Poco
a poco la va a empezar a llevar el mundo. Esperemos que en una
dirección interesante. Porque si no, sobre llovido mojado. El mundo
en una dirección asquerosa [risas]. Mejor irse a Júpiter [risas].
Es un momento un poco delicado, pero que puede ser también
aprovechado. Y no vamos a enfatizar, está lejos de nosotros, enfati-
zar sobre lo negativo. No ayuda. Sí claro, decir lo que está mal, ok.
Eso está bien, decir lo que está mal. Pero no ayuda negativizar: todo
es pésimo, no tiene salida, no tiene sentido.
Los materiales, hablando ya no de la Marcha, sino del funciona-
miento de El Mensaje, los materiales son muy poquitos. Son mate-
riales, que estudiamos, que les damos vuelta, que discutimos y que
los comunicamos a la gente. Porque nos comunicamos siempre con
la gente, siempre con la gente. Porque nos parece bien. Absoluta-
mente, absolutamente.
En El Mensaje trabajamos muy pocos elementos. Yo aprovecharía
incluso los centros de estudio y de trabajo en distintos lugares donde
se van formando para repasar materiales, discutir cosas, reunirnos
con gente que está en El Mensaje. Por supuesto, ¡cómo no!
Alguien me decía: “Recién hemos estado en la salita ahí, en el
centro de trabajo y hay que ver cómo rinde el tiempo”. De las poqui-
tas cosas que nos ponemos a estudiar..., porque si uno las hace un su
casa o en... hay que ver como rinde en ese medio... Ayuda.
Entonces, si vamos montando esas cositas, aprovechémoslas tam-
bién. Porque esas cositas deberían ser aprovechadas por nosotros y
296
por otros. Aprovecharlas, porque son pequeñas atmósferas que se
crean donde la gente se relaciona y estudia con mayor dedicación,
más intensidad, los materiales y las cosas, y hace sus prácticas y le
da vueltas. Y hace sus pequeñas transformaciones, que es en defini-
tiva lo que importa. Que es en definitiva lo que importa. Muy bien,
muchas gracias. Y ya está. Todavía hay luz para poderse volver sin
problema. Eso es todo.
Vamos a ir a distintos lugares, vamos a hablar con la gente de El
Mensaje. Ese tema de las comisiones de El Mensaje y después la otra
gente que adhiera. Cualquiera puede estar en El Mensaje, entrar, sa-
lir, hacer lo que se le dé la gana. Ese no es un tema organizativo. Lo
único que tenemos que tener mínimamente organizado es algo que
le de continuidad. El núcleo de esa comunidad, que es la comisión.
Ese núcleo sí es importante que exista en cada lugar. Y lo demás es
gente muy variable. Viene de un lado, viene de otro, no tiene ningún
tipo de obligación. No es así el planteo, no funciona así. No funciona
con las obligaciones y las compulsiones. Eso no funciona así, funcio-
na de otro modo. Ni siquiera funciona con ideas claras. Tampoco.
Funciona como un humo, un vapor, una atmósfera. Una atmósfera
que se filtra por debajo de las puertas. Que llega a la gente, pero no
por las ideologías fuertes, precisas. No, no funciona así El Mensaje.
El Mensaje es una cosa, es un viento, una cosa suave.
Así que no se trata de una organización. No se trata de una ideo-
logía fuerte. Nada de eso funciona en El Mensaje. Interesante, pero
un poquito raro. Muy bien.
297
Diálogos de Toledo30
Parque Toledo, 21/06/2009
299
que es el tema de la Marcha mundial, nos interesa el tema de la
Marcha mundial porque, para todos nosotros no es una novedad,
esta cosa de la Marcha, este apuntarle al tema de la paz y la no vio-
lencia y todo aquello, data de los últimos 40 años [risas]. A algunos
les pareció una novedad, no se habían enterado de la parte anterior.
Estamos en eso y lo estamos poniendo sobre el tapete.
Pero la forma que nosotros podríamos usar para comunicar esto a
otros, es tomando contacto con otra gente. Pero ese tomar contacto
significa no simplemente que alguien en la calle se anota y ya está
y no lo encontramos mas, la idea es que podamos contactar nue-
vamente con la gente que ya contactamos, porque si no podemos
recontactar a esa gente, eso se pierde soberanamente, más en los
tiempos que corren, que todo reemplaza a todo. Si no tenemos aun-
que sea un nombre, un domicilio, un teléfono, un mail, no podemos
recontactar.
Por eso es que se han organizado especies de campañas, cada
tanto tiempo, de contacto, entonces mucha gente se pone a hacer
contacto en distintas partes, pero con esta tónica, hacer contactos
pero asegurándose, en lo posible, que se pueda recontactar a futuro,
así que: ¿qué tendrás de ese señor o esa señora que has contacta-
do? ¿Qué tendrás? Tendrás algún teléfono, tendrás algún nombre,
tendrás algún mail, no mucho más. Por supuesto que si tienes ahí
una cantidad de renglones a considerar, también le preguntas y le
consultas a la gente: “Dime en esta campaña que estamos haciendo,
¿con qué función podrías cumplir? ¿Qué te gustaría hacer? ¿Cómo
podrías contribuir con esa marcha? Podrías hacer, que se yo, propa-
ganda callejera, podrías hacer difusión por e-mail, podrías hacer...
¿qué podrías hacer?... Cuéntame”.
Vamos tomando nota y seguramente de todo esos miles o cientos
de miles, que estamos conectando, se podrá también agrupar gente
que apunta a una cosa y otra que apunta a otra cosa, y podemos
hacer como grupos de gente que pueden ponerse en marcha. Para ar-
mar esas bases de datos necesitamos esa información mínima, ¿Qué
quiere hacer la gente? ¿Cómo apoyaría esta Marcha mundial?
Entonces, claro, si no tomamos esa información va a ser muy po-
quito lo que podamos movernos. Hay unas ciertas ideas generales,
la Marcha tiene unos momentos que duran a lo sumo tres meses,
tres meses, donde empiezan a caminar por un punto y van pasando
300
por otros puntos, pero esa no es toda la gente que está participando
de estas actividades, esos son unos poquitos. Y si esa gente que está
marchando pasa por frente a tu casa, tu aprovechas y le das énfasis
a toda esa cosa. Pero no es toda la actividad unos que marchan. Los
que marchan qué hacen, marchan, ¿y tú los aplaudes?, ¿qué haces?,
¿les tiras flores, qué...? [risas] ¿No es cierto?
Pero si los que marchan van pasando por ciertos lugares que tie-
nen resonancia con la gente y la gente amplifica el fenómeno, enton-
ces pueden llegar a la prensa y a muchos otros puntos, se convierte
en un fenómeno interesante que va moviéndose en distintas partes
del mundo.
¿Y qué vamos a lograr con eso? Vamos a lograr llamar la atención.
Es bastante humilde lo que pretendemos, llamar la atención sobre
el tema de la paz y la no violencia, llamar la atención, porque hasta
ahora se está llamando la atención, y hay que ver de qué manera,
sobre las bombas y otras delicadezas, hay que ver cuántos detalles
sabe el ciudadano común de cómo funciona una bomba, un petardo,
una explosión en una ciudad; pero acerca de la paz, acerca de la no
violencia, acerca de las condiciones de la no violencia, se sabe muy
poco, entonces sí interesa llamar la atención [risas].
Llamar la atención sobre el tema de la paz. ¿Y qué vamos a lo-
grar con eso? No lo sabemos, porque no está planteado qué vamos
a lograr, lo que sí está planteada es la dirección, llegar a la gente y
destacar ese tema de la paz y las formas de la no violencia. Pero los
resultados nunca se podrán saber. En realidad nunca se saben los
resultados de nada, pero en estas cosas, menos todavía. ¿Qué resul-
tados podemos tener?
Es decir, hay que pensar al revés de como se encaran los nego-
cios... los negocios se encaran poniendo por delante los resultados,
si no ¿por qué te vas a meter, si no sabes qué porcentaje vas a tener a
tu favor? Bueno, acá funciona al revés, porque no sabemos los resul-
tados. Pretendemos sensibilizar a la gente. Y vamos a sensibilizar a la
gente únicamente si en la gente ya existe una precondición interna
a favor de la paz y a favor de la no violencia. Le faltarán detalles, le
faltarán ciertos conocimientos históricos entre otras cosas, pero si
no existe esa sensibilidad mínima en la gente es inútil desgañitarse
y hablar continuamente de la paz y todo aquello. No se sabe, no
hay antecedentes. Tiene que existir en la gente esa precondición y
301
esa sensibilidad a favor de la paz y a favor de la metodología de la
no violencia. Si esa precondición no existe, es poco lo que podemos
hacer.
Nosotros creemos que existe esa precondición en las poblaciones.
Que las poblaciones por un lado ya están hartas de tanto atropello,
de tanto exceso, de tanta vejación... por un lado. Y por otro lado
también, el mismo momento histórico está creando condiciones para
que en la gente se despierte una especial sensibilidad hacia el otro,
que ha estado muy barrida y muy desaparecida durante las últimas
décadas. Nos parece a nosotros que se ha despertado un poco más
la sensibilidad por el otro, así que existiendo eso, reforcémoslo pero
no sabemos cómo puede funcionar.
De hecho, si esto fuera una cosa tan frecuente ya se habrían in-
augurado muchas marchas por la paz, por la no violencia a escala
mundial. Vosotros bien sabéis que hay miles, miles de grupos pacifis-
tas o que se dicen pacifistas y sin embargo ¿cómo han hecho para no
organizar una campaña mundial? Se las han arreglado para no poder
organizar una campaña mundial, ¡no se puede creer! O tales grupos
no tienen existencia real u otros se han encargado de esterilizar esa
posibilidad para que no funcione. Y sin embargo existe esa precondi-
ción en mucha gente en el mundo, pero eso no ha podido enganchar,
no ha podido enganchar. Nos parece que nosotros podemos hacerlo.
¿Y si no lo hacemos? No pasa nada. No perdemos nada. Así que bien
vale la pena, para destacar eso que se necesita en este momento y se
va a necesitar más cada vez, a medida que pase el tiempo.
En este mismo año donde empezamos a trabajar sobre esto de
la campaña por la paz y la no violencia, en este mismo año se han
acelerado las cosas bastante en el mundo. No las hemos acelerado
nosotros. Se ha acelerado una cierta descomposición en el sistema,
se ha acelerado el desencuentro entre la gente, se ha acelerado el
desconcierto respecto de las grandes líneas que se pueden seguir, no
hay tales líneas que se pueden seguir. Hasta los partidos políticos han
perdido sus estrategias básicas, ¡no se sabe quién es quién! Han ido
cambiando de tal manera que el desconcierto cunde.
En cambio, pequeños sectores, que aparentemente estaban relega-
dos, están cobrando importancia. Son pequeños sectores muy extre-
mos, muy pesados, muy violentos que están planteando exactamente
lo opuesto a nosotros. Los partidos únicamente tienen problemas con
302
esos sectores y porque a lo mejor les quitan votos, pero no por ra-
zones morales, por razones hasta de existencia, no por eso. Nadie
se ocupa de esos pequeños sectores que están creciendo, que están
creciendo de modo extremo en todas partes. En este año se ha visto
un crecimiento de esos sectores. Vosotros diréis: y bueno, ha sido por
el asunto de las elecciones europeas. No, no nos engañemos, esto vie-
ne de bastante más atrás. Pero estas últimas elecciones europeas han
puesto de relieve este asunto y el desconcierto en la gente y demás, el
desconcierto en la gente no lo vemos en la prensa, lo vemos en noso-
tros mismos. Una mañana nos vamos a levantar, nos vamos a mirar
en el espejo y nos vamos a decir: ¿y ese señor quién es? [risas], es una
cosa... Estamos desconcertados. Esto crece.
En otras épocas era más lindo, más fácil, se podía apostar a una
cierta línea y bueno, uno iba en esa línea, acertados o equivocados,
podía seguir una línea de vida. Hoy se acabó esa posibilidad. Enton-
ces, el negocio de saber qué va a pasar, no funciona, no podemos
apostar a lo que va a pasar. Hemos quedado huérfanos, metafísica-
mente huérfanos.
Bueno, pero no es el momento de tragedias [risas]. De ponernos de
acuerdo en algunas cosas. Tenemos un pequeño plan con unos operati-
vos en el medio que son esos operativos de contacto, donde tomamos
nota y vemos cómo podemos recontactarnos con otros. Tenemos un
pequeño plan que es el paso de esa Marcha mundial por distintos paí-
ses y lugares. Tenemos también algunos pequeños planes no elaborados
del todo, de ciertos actos más o menos masivos que se pueden hacer
en algunos puntos por donde pasa esa Marcha. Esos actos no los te-
nemos planteados desde un comité central, esos actos masivos los va a
plantear la gente más animosa o con más posibilidades de hacerlo, que
se va a poner de acuerdo entre ella y va a decir: Estos tíos van a pasar
por acá dentro de tres meses. En tres meses ¿qué hacemos, un festival,
un griterío, una manifestación política, qué hacemos? Bueno eso, esas
preguntas se va empezar a hacer la gente amiga en distintas partes del
mundo por donde pase la Marcha. Y va a haber muchos otros lugares
por donde la Marcha no pase y también allí van a organizar pequeñas
demostraciones, pequeños actos públicos. Sobre eso no podemos decir
nada, sobre cómo se organizarán esos actos, cómo se hará la difusión,
pero sí podemos tener presente por dónde va a pasar esa Marcha y si
pasa delante de nuestras narices sería bueno empujarlo.
303
Esta conversación se agotó [risas]. No hay más planes sobre esta
Marcha, no hay más planes. Entonces, si algunos se enteran de cómo
va funcionando esto, les avisan a los otros desde ese núcleo que sabe,
que está funcionando.
Bien, ¿algunas preguntas? [risas]. No preguntas, no respuestas
[ladra un perrito. Risas].
¡Ese sabe cómo es la cosa! [risas]
Pregunta: Negro
Silo: ¿Dime?
Pregunta: El tema de las conferencias de las colectividades...
Silo: Bueno, hablemos un poquito de eso. Nosotros hemos que-
rido reservar para nosotros, para la gente de El Mensaje, el apuntar
a las colectividades. La gente que se reúne en razón de una etnia
común o de una cultura común o de una lengua común, apuntamos
a acercarnos a esos grupos humanos.
En todas partes vamos a encontrar esos grupos, esas colectivi-
dades. En los países jóvenes vamos a encontrar que casi todo es un
conjunto de colectividades. Ustedes se van a Estados Unidos y van
a encontrar una de colectividades extraordinarias, van a encontrar
colectividades españolas, colectividades italianas, colectividades de
distintas partes de Europa, colectividades judías, colectividades ára-
bes. Y tienen perfil y tienen fuerza y son muy importantes y entre
sí no suelen estar conectadas. Son colectividades con mucho perfil,
colectividades muy importantes, que tratan de hacer sus negocios
entre ellos, está bien, es una forma de defenderse también, pero no
conectadas entre sí. Y nosotros en esos lugares, donde existen esas
colectividades tan fuertes y demás, tratamos de ir a ellos.
Suelen ser muy amables. Si nosotros les proponemos: oye, quere-
mos dar una conferencia acá, ustedes tienen locales, tienen cosas...
–vacíos–, bueno... [risas], pero tienen locales, queremos dar una
conferencia, muy frecuentemente ellos prestan esos locales, hacen
la propaganda interna para avisar que va a haber una conferencia
sobre determinados puntos y suele salir bastante bien. O sea que no
tenemos barreras con poder conectar con las distintas colectividades,
todo lo contrario, la gente nos ha tratado muy bien, nos ha abierto
las puertas y ha contribuido a que se difunda la idea y hemos podido
dar conferencias en esos puntos.
304
Estamos hablando de ir derecho a las colectividades. Les decía
que en países jóvenes, en toda América por ejemplo, es muy fuerte
eso de las colectividades. En las poblaciones muy pequeñas, hasta en
las poblaciones más pequeñitas de pocos habitantes, ahí hay grupos
organizados de colectividades. Rapidito se conecta con ellas, porque
en todos lados están. No sé cómo será en Europa pero probable-
mente haya colectividades importantes también. Seguramente habrá,
pero son acidorresistentes.
Comentarios: Sí, dicen que la gente en Europa, bueno, una expe-
riencia ¿no? No digo que a todo el mundo le haya pasado igual pero,
en general, como que la gente en Europa son muy recientes porque
han venido a trabajar.
Silo: ¿Y?
Comentario: Es muy difícil nuclearlos.
Silo:¿Y?
Comentario: Y no puedes.
Silo: ¿Qué no puedes? Si han ido a trabajar serán unos cuantos
que han ido.
Comentario: Sí, pero vas a la colectividad y te dicen: sí, muy lin-
do, muy lindo y te adhieren y todo pero después para dar la charlita
te dicen: no te vendrá la gente. Entonces yo, inventé y digo: Cele-
bración y charla de la paz y la no violencia para..., con torta y eso
porque así...
Silo: ¿Con qué?
Comentario: Con una tortita [risas].
Silo: Bien, bien, muy bien
Comentario: ¿No? El estómago... Cada uno como...
Silo: Como puede.
Comentario: Como puede. Y bueno, ahí vamos a ver. Bueno, de
cinco que ya fui, cinco fracasillos. Porque, fueron engaños además,
fueron engaños.
Silo: ¿Engaños de quién?
Comentario: Por parte de ellos. Yo cogí el listín telefónico como
tú habías dicho. A mí me encantó esa forma, muy bonita. Llamo a
uno por uno, vas quedando. Llamo a una sinagoga y me dicen: ¿Pero
usted sabe que es un culto? Sí, pero lo saque de comunidades de inmi-
grantes, pensé que eran judíos. No tiene nada que ver, es una religión,
pero... “No, no, nosotros somos argentinos, judíos, catalanes... [risas]
305
Silo: Bueno, pero es un grupo, una colectividad...
Comentario: Bueno... cuando le dije Punta de Vacas el hombre lo
conocía, el hombre conocía muy bien Punta de Vacas, conocía muy
bien y le dio cosa... “Y por qué yo aparezco en un listín de inmigran-
tes si yo soy catalán”, me dice... Digo: “Y yo no sé, perdóneme. Si
usted desea ya tiene mi teléfono y me llamará”. Pero me pasó cinco
veces. Dije bueno, pero yo seguiré, iré a los aragoneses, iré a los to-
ledanos, iré a los españoles de otras partes de España hacia Cataluña
y ahí tendré más éxito. Yo quiero dar algo y...
Silo: Seguro que vas a poder conectar con la gente, seguro. Tam-
bién está en ver como lo hace uno. Lo estás contando como lo has
hecho, pero a lo mejor hay una forma más, más aceptada por el resto
de la gente.
Comentario: ¡Bueno!
Silo: Son ejercicios, son prácticas que hay que hacer, de a poqui-
to. De ese modo vamos poniendo nuestro granito de arena, vamos
llegando a las colectividades, vas a tener un porcentaje chico, pero
también si son muchos los que están dándole a las colectividades,
seguro que habrá un número logrado así. Eso por una parte, por
otra parte nada te impide que lo hagas en la vía pública, sin ir a las
colectividades sino a mansalva y, en lo posible, con esas fichitas don-
de puedas conectar con la gente, pedir datos, información y explicar
que pretendes tú y si quieren adherir a esa cosa.
Así que si te inclinas por las colectividades, bueno haz la prueba,
pero nada te impide si no te funciona a ti, por lo que sea, apelar a la
vía pública, a la gente que pasa y hoy uno y mañana otro y algún día
ese se para y dice: ¡pero tanta gente jodiendo con el mismo asunto!,
¡pero a ver de qué se trata!, ¡explícame! [risas]. Y claro, porque si
estamos en eso seguro que vamos a encontrarnos a un montón de
gente que la hemos tocado desde distintos puntos.
Así que el tema de ir a las colectividades es interesante, a lo mejor
a todos no nos sale bien o no nos sale igual pero, en el peor de los
casos, si no podemos llegar a las colectividades, también tenemos la
vía pública y allí donde podamos explicar nuestro mensaje. Y no son
importantes las explicaciones tan alambicadas, este no es un tema
de explicaciones alambicadas, teóricas, complicadas. Cosas sencillas,
bien sencillas. Es lo que está pasando hoy con la gente a nivel exis-
tencial, a nivel diario y cotidiano. La gente sabe mínimamente qué
306
le está pasando, más o menos sabe qué le está sucediendo, podemos
hablar de eso, ¡cómo no! No hablamos de Júpiter. Si no podemos
con las colectividades podremos con el ciudadano que camina por
la calle, si no podemos ni con las colectividades ni con el ciudadano
[risas], pondremos afiches, si no nos dejan poner afiches gritaremos
desde un banquito [risas]. Y no vamos a salir con la historia de que
no podemos esto y no podemos lo otro, no podemos nada, así fun-
ciona el sistema: ¡no se puede! ¡Nada se puede! Bueno vamos a ver
cómo termina esto [risas]. Nada se puede. Parece que todo se puede,
¡pero bueno! Hay que hacer un clic.
Pregunta: ¿Negro?
Silo: ¡Dime!
Pregunta: Tengo yo una certeza sobre el tema de la no violencia
contra de los animales, es algo muy importante.
Silo: Bueno, ¡di!
Pregunta: Porque en el trato, como decimos aquí, yo he leído su
libro y es maravilloso todo lo que se dice, en el trato que se le da a
los animales y a la naturaleza, el trato a los animales seguro que es
una cosa interna y quería hacer esta reflexión.
Silo: Yo creo que estaremos de acuerdo contigo en general, es así.
Pregunta: Ha habido partidos políticos en las elecciones euro-
peas, yo creo que a esos hay que apostar, hay que votar a esos parti-
dos que defienden a los animales.
Silo: Muy bien, bueno, pero hay que traer las boletas, hay que
decir el nombre del partido, hay que explicar por qué partido hay
que votar y todo eso, cuéntanos.
Pregunta: Que lo más importante es que cada uno haga su cambio
interior, son decisiones interiores, que van a la par con las exteriores.
Es lo que humildemente creo.
Silo: Está muy bien. Bien y ahora ¿tenemos elecciones de acá a
fin de año? No creo.
Vamos a ver cómo hacemos de aquí a fin de año para llegar a la
población y explicarle también que si tratan mal a los animales y
todo eso, pero aprovechar para hablar de la Marcha mundial, de los
operativos de la Marcha mundial, de los modos que vamos a usar
para comunicarnos con la gente y de paso hablaremos de los anima-
les, pero bueno, pero vamos a lo inmediato en este momento. Había
un cierto partido animalista.
307
Comentario: No es el humanista.
Silo: ¡Ah... no!, nosotros conocemos el partido humanista, pero
bueno [risas] y otros que se ocupan de la base de todo, de animales y
vegetales y personas y demás, que es la naturaleza, entonces están los
defensores de la naturaleza y todo eso está bien, todo va en la misma
dirección. Pero el tema es zapatero a tus zapatos, nosotros hacemos
lo que podemos hacer, dentro de lo que, de lo poco que sabemos, lo
que podemos hacer y nos referimos a las personas y al dialogo con
las personas. Es cierto, hay otros que se preocupan de la vida de los
animales y de las plantas y de la contaminación del medio y de todo
eso, son todas muy interesantes pero no podemos hacer un reparto
tan grande de actividades, más bien tendemos a ir en una dirección
y la dirección es esa que estamos conversando. Ponernos en contacto
con la gente, plantearles las cosas que hacemos, pedirles a ellos que
nos digan con qué pueden apoyar, plantear una especie de calenda-
rio con las cosas que vamos a ir haciendo, mes por mes, o estación
por estación, con fechas y tratando de llevar un conjunto grande en
una misma dirección. Porque todo lo otro se viene proyectando des-
de hace mucho tiempo, con la naturaleza, con lo animales.
Las grandes religiones por ejemplo en gran medida parten de
ese tema del..., por ejemplo el mazdeísmo, la primera religión uni-
versal, la más antigua de todas, nace de eso, del respeto a los ani-
males. Aparece un señor y entonces se dirige a Aura Mazda, el dios
de ellos. ¡Oh Señor yo vengo a reclamarte porque han llegado hasta
mi los animales y no han llegado los animales simplemente en tro-
pel, ha llegado el alma de Quiné, el alma de Quiné, el alma de los
animales me ha venido a pedir para que me dirija a ti y tú tengas
compasión de los animales, mira cómo los maltratan, mira cómo
los matan, mira todos los prejuicios que van sufriendo los animales
y yo te pido que nos ayudes entonces. Y entonces ahora Aura Maz-
da dice: “Bien desde hoy tú vas a ser el profeta de esta nueva”...
[risas] “Yo no me hice el profeta de nada, yo simplemente te estoy
reclamando porque los animales están muy perjudicados y yo te
pido que pongas atención a esto”... “No, no, tú eres el profeta y si
las cosas salen mal...” [risas] Todo el mundo haciéndose responsa-
ble. Así empezó el mazdeísmo y su profeta Zaratustra, Zoroastro y
el dios de ellos Aura Mazda. Y el malo de la película Ariman, tre-
mendo, no era tan malo, creaba una confusión, una confusión que
308
iba creciendo en el mundo entre la Luz y las Tinieblas, pero al final
de ese ciclo histórico la luz y las tinieblas estaban muy mezcladas,
estaban mezcladas adentro de cada uno, entonces el lío era el poder
separar en uno mismo esa luz y esa tiniebla. Bueno, es muy bonito
pero nos saca de tema [risas].
Comentario: Maestro, quería contar una experiencia que hemos
tenido desde la comunidad de la Diversidad, con esta propuesta de ir
a las colectividades, y recién hace nueve días tuvimos una experien-
cia con un colectivo uruguayo de Madrid. Entonces, le propusimos
el modelo de dar una conferencia y nos invitaron a hacerla, utili-
zamos los videos de la Marcha mundial, algunas intervenciones de
Eduardo Galeano aprovechando que era uruguayo, leyendo la carta
de adhesión del presidente de Uruguay e hicimos una presentación
de media hora, no duró más y nos pareció muy interesante porque
pudimos explicar la Marcha mundial, dar un testimonio personal,
relacionando lo que es la violencia social y la violencia personal,
establecer una relación de cómo podemos hacer desde un testimo-
nio personal para ir avanzando con la no violencia sobre situaciones
que nos generan sufrimiento y, a continuación, dimos una pequeña
explicación de lo que es El Mensaje de Silo. No fue algo fácil porque
teníamos mucha dificultad con eso, porque siempre nos íbamos a lo
social y lo espiritual teníamos dificultad para plantearlo así abierta-
mente, pero lo resolvimos con cinco frases.
Silo:¡Cuéntanos! [risas]
Comentario: Quiero decir que al final la cosa quedó muy incom-
pleta pero, desde lo interno, tratamos de explicar que El Mensaje era
un espacio de inspiración que podía llenar tu vida de sentido. Que a
través de El Mensaje se podía llegar a una profunda reconciliación a
través del amor y la compasión, que El Mensaje es una experiencia
ante todo, que te va llevar a sentir, a percibir y a actuar de un modo
completamente nuevo y algunas frases más por el estilo.
Silo: Danos la ficha de afiliación [risas].
Comentario: Para concluir, que la explicación era muy incomple-
ta, pero que así se iba a quedar, que era una experiencia, que estába-
mos invitando a unas experiencias. A continuación pasamos a hablar
de las adhesiones, invitando a la gente a que dejara sus datos y que
nos diera su opinión sobre las situaciones de violencia que vivían,
qué hacía o lo que se le ocurría hacer, qué ideas tenían para actuar
309
de modo conjunto. Y lo interesante es que al final la gente estuvo
rellenando sus fichas y estaban muy interesados en participar de una
reunión de El Mensaje. Esta es solamente una experiencia que hemos
tenido, no se pueden hacer estadísticas, pero ha sido muy interesante
y muy valiosa, por eso la quería comentar.
Silo: Pero muchas gracias. ¿Algo más?
Pregunta: Una pregunta, a veces cuando una tiene la intención de
trabajar sin ningún tipo de discriminación, abierto el futuro, con el
corazón abierto, sin embargo hace lista de las organizaciones, de la
gente que va a contactar y descubre que, oh, a esta otra vez la dejo al
final de la lista, como la discriminación interna, el prejuicio interno
en que esta Marcha mundial actúa como una “lupa”, donde vemos
todas esas dificultades que tenemos para ir realmente con el corazón
abierto, sin discriminaciones. Eso es lo que para mí es la dificultad.
La dificultad puede estar afuera pero también está bastante adentro.
Silo: ¿Por qué? ¿Tiendes a discriminar a la gente, por qué, por
qué cosa?
Pregunta: Bueno uno trata de no, pero se evidencian aquellas
cosas que uno no ha superado, no ha integrado completamente.
Silo: ¡Hacemos lo que podemos!
Pregunta: En el caso de que esta Marcha dé lugar a un fenómeno
social, universal, de gran envergadura, ¿Cuál sería la respuesta de
los grandes poderes de la economía, de la religión básicamente y, en
base a eso, cómo actuaríamos nosotros?
Silo: No sé cómo actuaríamos, yo sé que va a haber contra, si
quieres decir eso. Claro. Siempre hay contra. Que le hace una man-
cha al tigre. ¡Una contra mas! [risas]. Todo bien [risas]. Es parte de
esto. Sí, va a haber dificultades, claro, palos en la rueda y si tú llegas
a decir públicamente que no discriminamos a nadie y que puede
venir todo aquel que quiera apoyar esta marcha. ¿Cualquiera puede
venir? ¡Sí, cualquiera puede venir! ¿Y si es de izquierda? ¡Sí! ¿Y si es
de derecha? ¡También! ¿Y si es creyente? ¡Bien! ¿Y si no es creyente?
¡También! ¡Ah, no, de ese modo, no! Tiene que haber un cierto or-
den, van a decir, ¡cómo cualquiera!
Es que nosotros no le vamos a preguntar a la gente de dónde
viene. Cuesta un poquito cambiar la cabeza, el de dónde viene y
transformarlo en “hacia dónde va”. Que tenemos nosotros que dis-
criminar a la gente de dónde viene. Esto es cosa de cada uno, pero
310
en conjunto apostamos al hacia dónde va y el hacia dónde va es que
si estamos de acuerdo en esa marcha, si estamos de acuerdo en ese
esclarecimiento, ¡magnífico!, estamos en lo mismo y qué nos impor-
ta de dónde viene cada uno, no nos importa, eso va a tener bastante
contra. Claro. No hay problema, es lo de siempre, así que si me pre-
guntas qué va a pasar con los grandes poderes, con las fuerzas eco-
nómicas, los grupos religiosos, que hagan lo que les guste y nosotros
vamos a lo nuestro, y ellos van a hacer ciertas..., que las hagan, pero
no vamos a poner la atención en lo que hacen ellos, sino en lo que
pretendemos hacer nosotros, ahí vamos a poner la mirada. Y te van
a meter una cantidad de palos en las ruedas para que no se mueva el
carro, por supuesto, en lo posible van a tratar de llegar a la prensa
y van a orquestar sus campañas y todo aquello. Bueno, pero eso va
a ser proporcional a la fuerza que tengamos. No hay problema con
eso, es lo de siempre, pero más [risas].
Bien, dime.
Pregunta: Negro deberíamos, en ese camino, cuando se produzca
difamación a gente que ha adherido a nosotros, cosas así, ¿debería-
mos dar aunque fuera una pequeña respuesta jurídica mientras segui-
mos andando? o les dejamos que sigan, porque a lo mejor intentan
perjudicar.
Silo: Yo creo que la gente debería decidir ella, a ver qué va a ha-
cer, a algunos le importará, a otros no les importará nada y seguirán
su camino, pero la gente encontrará la respuesta, pero quiero decirte
no organizar una respuesta, eso es cosa de cada cual.
Pregunta: ...el grupo que adhirió con ese señor entiende o no,
quiero decir, alguien importante, con cierto nombre, de repente es
difamado por la prensa para intentar perjudicar a la marcha.
Silo: Entonces, esa persona vendrá a nosotros a decirnos: “qué
hacemos”.
Pregunta: ¿Nosotros deberíamos dar alguna respuesta?
Silo: Yo creo que eso lo va a decidir la gente, la gente que forma
parte de esto. Pero no preparar tanto los parapetos y las defensas.
Nosotros vamos, no tenemos mucho tiempo además para andar
preparando defensas. Pero la difamación y todo eso, claro, a la orden
del día. Pero te digo, a todos esos bastante mal les va, les va bastante
mal, tienen que cuidar muchas cosas últimamente, se le está cayendo
todo, así que no nos vamos a preocupar mucho de ellos. Muy mal
311
les va, pero muy mal [risas]. No un poquito. ¡Muy mal! [risas] ¡Ya
estamos saliendo del túnel, ya estamos saliendo del pozo, ya empieza
la recuperación! ¡No es inmediata! Unos pocos años, nos vamos a
recuperar [risas]. Han sido estas burbujas que se han producido últi-
mamente, estas embolias económicas [risas]. Tienen bastante de qué
ocuparse para mostrarnos que es todo maravilloso, que todo está
fantástico, que está en franca recuperación [risas], así que van a tener
que hacer campaña por otro lado. ¡No! Vamos a lo nuestro.
Invitemos a la gente a participar y pongamos esos hitos, la Mar-
cha que pasará, que hará tal cosa, tal otra, tal otra y veamos cómo
orquestar operaciones más o menos colectivas para llegar a más nú-
meros de gente. No por esto despreciamos el boca a boca, el persona
a persona, no, de ninguna manera es despreciable para nosotros. Yo
le cuento a éste que está al lado lo que puedo y, si puedo más, hago
más y si no aunque sea mi granito de arena, ¡cada día una copita
estimula y sienta bien! [risas]
El trato personal es mucho más valioso de lo que uno cree. Uno
piensa en grandes números, en grandes conjuntos. ¿Qué voy a hacer
yo?, queda minimizado, no, lo que voy a hacer yo será poquito en
cuanto a números, pero puede ser muy interesante, de mucha cali-
dad, de mucha calidad humana, de mucho acercamiento, de mucho
sentido, para el que lo da y para el que lo recibe.
Porque también está el tema de quién escucha esto, esa es una par-
te del asunto, y quién lo da, quién lo dice, qué siente el que lo da y el
que lo dice, puede tener mucho sentido explicar estas cosas, mucho
sentido para el que lo hace, entonces no lo descuidemos, también.
Ese punto personal, por pequeñito que parezca, no lo descuidamos,
tiene mucho sentido lo que uno le explica al otro, a eso lo fortalece-
mos, a eso le damos importancia. Muy bien, sigamos conversando.
Pregunta: A mí ayer me preguntaron cuando dije que venía a
aquí: “A qué venía y quién era Silo”. Entonces, dije: “Es una persona
que no sabe nada del Movimiento y les conté que Silo es un tío que
consigue unir a todo el planeta y que haga cosas buenas.
Silo: Bueno, bueno. Ese es un ser interesante...
Pregunta: Es como la síntesis con la Marcha mundial, el proyecto
de Rafa, es que está juntando a todo el planeta en una cosa buena.
Como seres humanos deberíamos ponernos de acuerdo, antes lo di-
jiste, que nos pusiéramos de acuerdo entre nosotros para que esto
312
tire para adelante, eso es lo importante y eso es la grandeza de esta
Marcha mundial, que nos pongamos de acuerdo en hacer algo en
pos de lo que pensamos que es bueno para todos.
Silo: ¿Y qué dijo ese tío? [risas].
Pregunta: Todavía tengo que seguir diciéndole cosas [risas].
Silo: Muy bien, muy bien...
Pregunta: ¿Se puede hacer una pregunta?
Silo: Hagamos
Pregunta: Yo creo, pienso que hay dos procesos, que uno es la
destrucción que se puede generar por la caída del sistema, capitalista
en este caso, aunque haya países como China que tienen un régimen
comunista y tienen una tendencia hacia el capitalismo con todos los
defectos del comunismo y que está totalmente cerrado. Y ahí me
parece que el Movimiento no tiene mucho acceso. Y habrá otra vio-
lencia, que es la violencia que se puede generar por una guerra, por
odio entre naciones. Se supone que si estamos atendiendo primero a
la Marcha mundial por la paz, es por el tema de las armas nucleares.
Silo: Sin duda
Pregunta: Sin duda... ¿Podría haber un confrontamiento bélico
antes que la caída del sistema, por odio entre naciones y temas reli-
giosos por ejemplo?
Silo: Y económicos. De ciertos sectores también, sí, nos parece
posible.
Pregunta: Y ¿podría haber naciones sacrificadas, como Irán?
¿Donde murieran millones de personas por una bomba atómica, por
ejemplo, que fuera lanzada o...?
Silo: Sí, nos parece posible. Y dirás, ¿y qué vamos a hacer noso-
tros? Poco. Haremos lo que podamos. Pero sí, es posible. Eso que
estás mencionando es más posible ahora que en otras épocas. Ahora
está muy inestable la situación, pero muy inestable. Es tremendo, es
un momento difícil este. Es un momento muy difícil este...
Y has tocado una parte del tema, porque la otra parte es que
esta proliferación de armas nucleares, ya ha salido de manos de los
países, ha salido de manos de los países... ya ha pasado a grupos, a
grupos que no responden a países. Y un señor con una valijita nu-
clear puede andar por todas partes del planeta. Eso también existe,
si alguien hace una gracia genera una reacción en cadena de tíos que,
para defenderse, toman medidas y todos empiezan a defenderse y
313
ya sabemos cómo son esas defensas. Para evitar que nos larguen un
petardo haremos una guerrita preventiva. No, no, está complicado.
Tanto jodieron con eso de la no proliferación que quisieron tener un
monopolio y, al tener ese monopolio, se abrió eso y todo el mundo
trato de... Claro, esto se ha diversificado.
Así que un poquito alertar sobre estos puntos, un poquito conver-
sar sobre estas cosas, un poquito esclarecer sobre estas realidades. Sí,
está bien, ¿por qué no?
Yo me acuerdo que el primer trabajito que hicimos sobre esto fue
un pequeño video, mucho antes de la Marcha mundial, hicimos un vi-
deíto sobre el tema del desarme nuclear, sobre el tema de la invasión a
otros países, sobre el tema de, el salir de los distintos países invadidos...
hicimos un videíto pequeño de 30 segundos. No faltaron los biempen-
santes que dijeron: ¿y por qué se hace eso si está fuera de moda, fuera
de tema? Ya no se habla de eso. Al otro día explotó el lío con Corea.
¡Oh! Y cundió la alarma porque los coreanos estaban con las armas
nucleares, ¡así son de avanzados! [risas] ¡Así son de avanzados!
Pero el primer trabajito que hicimos, que fue ya hace unos años,
versó sobre ese asunto. Sigue siendo vigente, claro que sí, más vigen-
te que antes, ese videíto.
Apurémonos. No va a estar mal que nos apuremos. Pero claro,
como no tenemos el resultado a la vista, tenemos grandes problemas
con eso. Lo que sí sabemos es que, también, es que uno siente que es
correcto y que es adecuado, es lo que se debe hacer, es lo moralmen-
te aceptable, es lo que corresponde al ser humano en este momento
difícil.
Pero no es que tengamos garantías de que nos vaya a salir bien.
No, esa es la verdad de este asunto, no tenemos la más mínima ga-
rantía de que vaya a salir bien. Pero sí que lo sentimos como algo
verdadero, algo bueno, esa es la verdad, simple, pero de registro
interno.
Bueno, sigamos charlando, si queréis. Dime.
Pregunta: Nosotros, gente ya de edad un poquito avanzada [ri-
sas], ¿qué nos recomendarías tú para poder llegar a la gente joven?
Como nosotros éramos hace 30 años, por ejemplo [risas].
Silo: ¡Imposible! Hay diferencias generacionales insalvables.
Pregunta: Ese proceso se produce a veces, como que vamos a
la gente joven gente de nuestra edad y hay veces, yo hablo de mi
314
experiencia, que pasados treinta minutos comienzo como a aburrir-
me un poco, porque no conozco bien los códigos, no me manejo,
entonces es para ver si me puedes dar alguna recomendación?
Silo: Yo soy del mismo gremio [risas].
Comentario: Yo no estoy de acuerdo. ¡Jefe! [risas]. Yo no estoy de
acuerdo con eso que ha dicho nuestra compañera, hoy día hay gente
de 24 años que tiene crisis de pánico por las noches y no sabe por
qué es. Y hay gente de 30 años que ya ha tomado, que es consciente
que ellos son los que tienen que sacar las cosas adelante, así que
trátalos igual que tú porque son iguales que tú, no son ni mayores ni
saben menos que tú [risas].
Silo: Está bien, está bien, exprésate [risas]. Si está pasando esto
hoy, sí, está pasando. Mira, pero hay otra faceta, mucha gente joven
nos está escuchando y bien. Esa gente joven que nos está escuchando
se acerca y se aleja al poco tiempo. Entonces, no es que no nos haya
escuchado, no es que no haya llegado el mensaje, el mensaje ha lle-
gado, lo que pasa, y eso deberíamos revisarlo en nosotros mismos, es
que están fallando unos ciertos procedimientos nuestros que hacen
que la gente que se acercó luego se aleje. Es decir, es decir, la gente va
captando ese mensaje, va entendiendo y se acerca, pero una vez que
la gente se acerca, hacemos algunas cosas que empiezan a sonarle a
esa gente a “manipulación” [aplausos].
Cuidado con el tema, cuidado con el tema porque si nosotros no
estamos planteando una acción política determinada, si la estamos
planteando todo bien, porque está claro, ustedes hacen una política,
pero si no estamos planteando una acción política, y luego, aprove-
chando ese acercamiento, tratamos “de arrear al ganado”, tratamos
de llevarlo en una cierta dirección, rapidito la gente lo detecta y rapi-
dito se aleja. Cuidado con ese tema, porque la manipulación, que es
lo que ocurre en el sistema, no puede ser trabajada por nosotros del
mismo modo que en el sistema... No podemos manipular (golpes con
la mano en la mesa). ¡Da tu palabra y rómpete! Hay que trabajar con
la verdad y no con segundas intenciones [aplausos]. Si hay segundas
intenciones, va a haber problemas [aplausos].
Así que, Carmen, lo que te digo, ¿puedes tú dar alguna reco-
mendación? No doy ninguna recomendación para llegar, sino para
conservar la buena relación. Porque la gente se acerca, llegamos a
la gente, pero al poco tiempo esa gente se ha alejado porque ha
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detectado en nosotros unos ciertos procedimientos no muy claros.
Eso es lo que pienso. Entonces, corrijamos también este asunto de
que no llegamos a la gente joven, sí que llegamos, sí que llegamos.
Comentario: Pero tienen que verte como una persona como ellos
no como un señor mayor que sabe más que ellos [risas].
Silo: Bueno, bueno, claro que sí, claro que sí...
Así que ahí hay un punto, hay un punto serio ¿eh?, en este asunto
de que la gente intuye, Y como están las cosas hoy, todo el mundo
manipula a todo el mundo, a través de los medios de información, a
través de las relaciones familiares, a través de... es todo un sistema de
chantaje, es de lo último. Entonces, la gente, si se va a encontrar con
eso también acá, estamos fritos. Es una cosa bastante difícil ir con la
verdad [risas], bastante difícil; es decir, sin segundas, sin terceras y
cuartas intenciones. Claro, claro. No importan esas otras cosas, tú
vas con lo que dices y no pegas el cambio en el camino.
Ese es un puntito que yo recomendaría examinarlo en nuestros
procedimientos, en los que tenemos. Hay muchas cosas que pode-
mos meditar y vamos a descubrir ciertos errores de procedimientos,
para ponerlo suave [risas]. Y sí, errores de procedimiento. ¡Que no
somos tan buenos como creemos! [risas]
Hacemos lo que buenamente podemos, de acuerdo, de acuerdo,
pero hay procedimientos por ahí que deberíamos revisar, me pare-
ce, me parece, sobre todo eso. Pero ¿llegamos? Sí llegamos a la gen-
te, y lo ves en muchas cosas, en muchos actos nuestros, en muchas
reuniones masivas, en muchas... una de gente joven, espectacular,
es extraordinario, ha cambiado la época mucho, ahora sí la gente
joven se acerca, ahora sí. Eso no ocurría hace diez años, que no,
era la época de la caída del, empezaba a caer el sistema. Había un
abismo generacional, eso que él no quiere admitir [risas]. Había un
abismo generacional, se habían abismado de tal manera las genera-
ciones que no había ni dialéctica, la dialéctica generacional, el mo-
tor de la historia, que una generación reemplaza a la otra y demás,
había desaparecido. Los más grandes, los mayores, pontificaban y
les decían cosas a los mas niños, a los hijos y demás, y ellos decían
sí, sí y hacían otra cosa. No discutían, no podían, ya tuvieron la
experiencia, ya tuvieron miles de muertos jóvenes en distintas par-
tes del mundo, ya tuvieron represiones de regímenes militares, de
regímenes dictatoriales, ya supieron lo que pasaba con los jóvenes
316
que discutían. Entonces, los jóvenes se atuvieron a eso y dijeron,
bueno “ahora no discutimos mas” [risas], “hacemos lo que hay que
hacer sin discutir” y se produjo un abismo muy grande, muy gran-
de, que mucha gente lo ha experimentado en sus propias familias.
El abismo generacional ha sido tremendo, pero no simplemente ha
sido dialéctica, discusión generacional, no, ha sido un abismo, un
no entenderse, un hablar lenguajes totalmente diferentes. Eso ha
sido hasta hace poco.
Ahora la gente joven empieza a dialogar con fuerza y de un modo
muy interesante y lo vemos, lo estamos viendo en distintos lados, en-
tonces no lo arruinemos todo con nuestros procedimientos. Ahí hay
algo para meditar, me parece. Tema de meditación, dos puntos: La
manipulación personal [risas]. Es un lío, es un lío, estamos metidos
en un sistema, estamos sometidos a toda una forma de propaganda,
a un cómo hay que hacer las cosas y se nos han filtrado muchas.
Es claro que es así. Eso de llevar en una dirección distinta a la que
hemos planteado, ¡mmmm! Ya que ahora somos unos cuantos, apro-
vechemos. No es así.
Pregunta: Negro. Entonces, el momento ese que tú decías donde
a los jóvenes no se podía llegar porque discriminaban todo, lo que
no fuera como ellos. ¿Ha terminado? [risas].
Silo: Ha cambiado mucho el valor, ha cambiado mucho. Pero la
gente joven de todos modos sigue siendo discriminada, sigue siendo
perseguida en algún sentido. Lo que pasa es que es un mal que pasa
rápido [risas], porque dejan de tener quince años y se encuentran
que tienen treinta [risas]. Entonces, en quince años cambió la cosa,
consiguieron una buena pega, un buen trabajo, consiguieron recono-
cimiento, se arreglaron con la gente con la que tenían diferencias;
entonces claro, ahora se pusieron del otro bando. Pero eso de con-
seguir nuevos trabajos, nuevas pegas, se está complicando en otro
sentido. Bueno, en fin, ¿qué vamos a hablar de cosas que ya sabemos
todos? Todos sabemos que esto pasa.
Pregunta: Eso de la manipulación que tenemos que revisar, nos
puedes dar alguna... [risas]
Silo: No sabría decirte [risas]. Es un procedimiento que desco-
nozco (risas y aplausos). Demasiadas batallas hemos tenido ahí. Tan-
to hemos luchado contra el dragón que también nosotros nos hemos
convertido en dragón. Así habló Zaratustra.
317
Pregunta: ¿Podría ser que ese tema de estos errores, digamos, tenga
que ver con el hecho de buscar, esa tendencia de buscar resultados?
Silo: No sabría decirte si es esa la explicación. No, creo que hay
muchas cosas que explican ese fenómeno, muchas cosas. Estamos
sometidos a un continuo bombardeo de situaciones, no creo que se
deba a un solo factor. Hemos garabateado el papel en que escribi-
mos, ya no se entiende lo que leemos. Hemos escrito muchas cosas,
con una mano, con la otra, al revés. Entonces, está muy confuso ya
todo; no, vamos con la verdad aunque suene a inconsistente: en el
sentido en que lo que proponemos, lo hacemos. Y si no puede sa-
lir, lo decimos. Nos proponemos hacer esto, esto, esto, y si estamos
hablando de una marcha, la marcha va en esos carriles. ¿Y qué va a
pasar después de la marcha? nos van a preguntar para ubicarse por
anticipado. Después de la marcha ya veremos. Porque no está plan-
teado ahí en qué, en qué ubicación nos vamos a poner. No es ese el
planteo. Cuando uno empieza a pensar en cómo va a quedar des-
pués, cómo se va a ubicar después, ya está haciendo lo que hacen los
políticos tradicionales. Ya está haciendo lo que hacen ellos. ¿Cómo
me va a encontrar este fin de siglo? ¿Cómo me va a encontrar la
situación cuando terminen estas actividades? Y en realidad estamos
apuntando a hacer algo bueno, algo digno, algo interesante, algo que
vale la pena hacer y que tendrá sus propios resultados. Y no cómo
me voy a emplazar adecuadamente. Bueno, bueno...
Pregunta: Negro, una pregunta existencial.
Silo: ¡Camilito! ¡Existencial! ¿Qué es eso? [risas]
Pregunta: Lo que pasa alguna vez en la vida cotidiana, uno tiene
que afrontar algunos pequeños inconvenientes y se siente con muy
poca fuerza y después pasa que uno se toca en un punto o se enoja o
pasa algo y uno siente una fuerza impresionante. ¿Y cómo, por qué
pasa eso? [risas].
Silo: No sabemos, pero pasa eso. Sí pasa eso, ¡y con mucha fuer-
za!
Pregunta: Por un lado con poca fuerza, por otro lado parece que
la fuerza es tremenda.
Silo: Y bueno, fortalezcamos eso. A lo mejor podemos tener otro
tipo de fuerza en uno. No sé si se trata de procedimientos externos o
de una fuerza interna, que se da cuando las cosas coinciden en uno.
No cuando lo que uno piensa y lo que uno siente y lo que uno hace
318
son discordantes, están en discordia. Uno piensa una cosa, hace otra
y siente otra. Hay cositas para investigar y hacer. Y nos parece que
El Mensaje hace su aporte en ese sentido. En sus reuniones, en sus
estudios, en sus meditaciones se tienen en cuenta esos temas. Cami-
lo, eso hacemos en El Mensaje, eso deberíamos hacer en El Mensaje
[risas]. Sí, ¡bien vale la pena, bien vale la pena!
¿Estaban por preguntar ahí?
Pregunta: Sí, te traduzco una pregunta, que es ¿cómo hacer para
que la gente se pueda conectar con el problema de lo nuclear? Porque
la gente está muchos en sus temas, en sus tema cotidianos. ¿Cómo
ayudar para que le entre la imagen de que es urgente hacer algo en
esa dirección?
Silo: Es una buena pregunta, como podemos facilitar esa urgen-
cia. Es una buena pregunta. No sé muy bien... no sé muy bien. Cla-
ro, vamos haciendo lo que podemos. En aquella oportunidad que
citamos hace un rato fue a través de un video, pero duró un poquito
porque los bienpensantes dijeron no, no hay cadáveres.
Comentario: Ahora sí.
Silo: ¡Ahora sí!
Comentario: Ahora lees la prensa y ahí está: Irán, Corea, China,
ahí está, no hay que ir más lejos y el que no lo ve no está en la sensi-
bilidad. Se acabó [risas].
Silo: ¡Maestro! [risas]
No hay que vender, no hay que vender la idea. La gente está así
con la idea, no tanto la de uno. No, no, “mira yo creo que sí que
hay que poner bombas”. ¡Estupendo amigos, a otro, a otro y ya está!
Estás perdiendo el tiempo con el que cree todavía que la violencia es
buena, para qué si hay tanta gente que cree que es mala.
Comentario: Yo creo que la mayoría de la gente está conciencia-
da, los que no están concienciados son los gobiernos. La gente sabe
lo que hace, los gobiernos o los que están detrás de los gobiernos, las
grandes multinacionales son los que...
Silo: Tal vez. Y tú crees que a través de nuestras marchas, nues-
tras manifestaciones, nuestras expresiones públicas ¿no van a salir
esos temas? Claro que van a salir. Y nosotros no le vamos a decir a
la gente: ¡ah, no diga eso! Vamos a decir sí, coméntelo, explíquelo.
Porque va a salir todo eso de las multinacionales, de los sistemas de
explotaciones y todo aquello. ¡No, bajen las banderas! Acá no va a
319
bajar nadie las banderas. ¡Que las levanten bien alto! Y quien tenga
algo que decir, que lo diga. Eso tiene sentido en una marcha. No
andar ocultando los temas, ni desviando los temas centrales. Va a
salir eso. Y además haremos fuerza para que salga. Depende cuántos
seamos, cómo seamos y qué fuerza le pongamos a todo esto. Pero
en gran medida tiene que ver con nosotros. Que la prensa haga su
juego, pero no nos quitamos todas las responsabilidad de esto. Así
que tengámoslo en cuenta para gritar bien alto cuando llegue el
momento.
Muy bien, sigamos... conversamos.
Pregunta: La crisis...
Silo: ¿Qué me dices? [risas]
Pregunta: Dicen que el año que viene la resuelven.
Silo: ¿Ah sí? [risas] Entonces, qué, ¿tenemos que esperar a que la
resuelvan? Dicen, dicen...
Pregunta: Mi pregunta es: siempre has hablado que llegaría el
momento en que el sistema se cerraría y que en cualquier ordena-
miento en un sistema cerrado lo que produce es mayor caos. ¿Esta-
mos ahora ahí?
Silo: Me parece que nos acercamos velozmente ahí, velozmente
[risas], velozmente. Pero no creamos que van a ser todas flores. Se
cae todo y lo demás son flores. No, hay problema, hay mucho sufri-
miento humano, mucha desocupación, mucho despelote financiero,
económico, en fin, laboral. En ciertos lugares se acelera más que
en otros, no, es un problema que crea además, además de lo que
va pasando socialmente, fortaleza interna, entender este proceso. Se
necesita una toma de contacto con uno mismo en todo este lío. No se
va arreglar esto leyendo diarios. Así que estamos en el ojo del ciclón.
Pregunta: Sobre los parques, Negro. ¿Querrías hablar un poquito
sobre ese proceso que empieza ahora?
Silo: Están resultando una gran ayuda, para que la gente inter-
cambie, haga su cosas, el hecho de trabajar con otros, en el mismo
parque, en el mismo proyecto, acerca a la gente, ¡es espectacular! Es
espectacular el acercamiento de la gente, no sólo por un proyecto
común, por un trabajo común, es fantástico lo que ha pasado en
muy poco tiempo. Esperemos que esto se multiplique. Sí, los parques
están resultando una gran a ayuda para nosotros y para otros, claro
que sí.
320
Los parques se han modificado un poco respecto del planteo ini-
cial. El planteo inicial era montar parques y se tenía una especie de
fotografía de lo que iban a ser los parques, una especie de postal.
Por allá el umbral, por allá la fuente, por allá no sé qué. Entonces,
era como un planteo fotográfico bastante externo, se veían cosas
lindas, curiosas, mire que linda sala ¿eh?, se veía desde afuera. Pero
con el tiempo ha empezado a crecer otra cosa, otra ordenada, la
dirección zeta, la de la profundidad, no sólo la abscisa y la ordenada
¿eh?, el alto y el ancho que eran antes, sino que empezó a crecer lo
profundo, entonces se ha empezado a formar la idea de que tienen
que ser centros de trabajo y reflexión, centros donde la gente pueda
estar haciendo esos trabajos, puedan pernoctar, entonces los parques
empezaron a crecer en sus prestaciones, en la necesidad de que nos
dieran nuevas prestaciones.
Entonces, ahora ya no es la foto del parque desde afuera, sino
¿capacidad para cuánta gente tiene ese centro de estudios? ¿Capaci-
dad para cuánta gente tiene ese centro de trabajo? Hay un montón
de gente que quiere participar. Bueno, tenemos que hacer camadas
y pasar rápido unos para darle el lugar a otros, porque no son tan-
tos los parques que tenemos y es mucha gente que participa y nos
falta personal para atender a la gente que quiere saber cosas y que,
a la vez, sería muy bueno acercarles herramientas para que pudieran
trabajar y aprender esas cosas. Entonces, necesitamos también..., ha
crecido la necesidad de personal, de gente que trata de ayudar. Por
eso aparecen las entradas a Escuela, todo esto va con los parques.
Todo esto va con los parques.
Entonces, si miles de personas van a hacer sus cursos acelerados
[risas], vamos a necesitar mucho espacio y mucho personal. Pero ha
crecido en todos los casos la dimensión interna, el hacer cosas aden-
tro de los parques. Porque bueno, un portal, una fuente, una sala,
de afuera eso está bien, pero cuando tenemos que plantear que estos
lugares se conviertan en una especie de dinamizadores, de acelerado-
res de partículas, cuando tenemos que plantear eso la cosa toma otra
dimensión. Estamos ahí. Estamos ahí...
Nosotros creemos que necesitamos, para empezar, unos treinta
parques. Recién estamos en una docena de parques en el mundo,
imagínate en el Asia, con la gente que hay, uno para el Asia, ¡es paté-
tico! [risas] Está bien, hacemos lo que se puede, de acuerdo, bastante
321
mérito tienen los que han podido montar eso. Pero es muy poco,
somos muy pocos. Bueno, vamos a ver, si hay más gente apoyando.
Pero los parques son una de las cosas que estamos haciendo en
este momento y bastante bien.
Tu vienes de Brasil, mira cómo lo hicieron, mira como hicieron
el parque Caucaia. Fue fantástico sin ninguna ayuda externa, empe-
zaron a moverse y a montar cosas, fue un espectáculo. ¿En cuánto
lo hicieron?
Respuesta: Empezamos en 2007 y en febrero colocamos el mono-
lito, Fernando se acuerda mejor de las fechas.
Silo: Fernando...
Respuesta: Desde el 2006 hasta el 2008 que terminamos.
Silo: Y empezaron poquitos además, ¡poquitos! Esas son las cosas
exitosas que hemos logrado (risas y aplausos).
Pregunta: Negro otra pregunta, por favor, qué nos puedes decir
del alumbramiento del espíritu.
Silo: ¡Ah!
Pregunta: A veces uno hace pedidos de muy adentro en momen-
tos difíciles y pareciera que hay algo que se hace cargo, pero, podría
tener relación... ¿Cómo saber?
Silo: No lo podemos saber, estás hablando mucho de esa expe-
riencia interna, no podemos saber si hay otras cosas. Para algunos es
una evidencia esa ayuda que buscas, para otros no es evidente. Lo
que sí sabemos en todos los casos es que hay cosas que están bien,
en esas cosas nos apoyamos, en las cosas que están bien y lo demás
es lo que podemos hacer, buenamente, con buena voluntad, lo que
podemos hacer, pero no hay garantías. No hay garantías.
Pregunta: ¿No hay garantías?
Silo: No hay garantías. Los anarcos decían una cosa muy bonita
en su momento: “Ni dios ni amo” ¡ahh! [risas] Era interesante por-
que es cierto que quedaban muy huérfanos, muy en el aire pero,
tenían que confiar en lo que hacían. Ni dios ni amo.
Era interesante esa forma, esa forma ácrata, esa forma libre, está
bien. Y nosotros no podemos asegurar nada sobre los dioses ni so-
bre... Pero sí podemos asegurar sobre lo que nosotros hacemos, cada
uno, ni siquiera podemos asegurar sobre lo que hace el vecino, que
a lo mejor es muy buena gente, muy inspirado pero no es suficiente
para nosotros. Queda en nuestras manos todo, es un lío que quede
322
en manos de uno todo [risas], es un lío porque uno se siente muy,
muy desprotegido y bueno... Y bueno. ¡Tema de meditación dos!
[risas] La desconexión.
Bueno sigamos conversando.
Pregunta: Negro, lo de la manipulación ¿sabes qué idea me sur-
ge, qué frase me surge? Una frase tuya de hace muchos años de un
material que no me acuerdo el nombre: “Quererse libre, es quererse
en un mundo, donde la libertad de uno y los demás cobre categoría
de tal”.
Silo: Bueno, bueno, la frase esta linda, vamos a ver: quererse li-
bre. Muy bien, es una acotación al margen la tuya. Bueno sigamos
conversando.
Pregunta: Tengo una duda, jefe [risas].
Silo: Huyó por allá atrás, te vas alejando. Nos vas a gritar después
¡oye jefe! Te vamos a tirar piedras [risas].
Pregunta: ¿Cuál es la dirección correcta del agua, o sea, tienen
que venir los grupos y la gente, los concheros, los sincronarios de las
siete lunas, los mayas, toda esta gente, grupos que están surgiendo
que son humanistas sufis, tienen que venir aquí al estanque a beber
agua o habría que abrir surcos para que los humanistas se dispersa-
rán un poquito y se metieran, como se decía, se mimetizara uno en
el medio donde quería entrar y llevar agua a esos sitios. O sea, ¿la
gente tiene que venir para acá?, ¿o somos la gente de acá que tiene
que ir para allá?
Silo: Yo creo que las dos cosas, yo creo que las dos cosas. Y a al-
gunos le resulta más fácil llevar y a otros les resulta más fácil acercar,
bueno está bien, todo está bien. Hagamos, pero hagamos [aplausos].
Muy bien. ¿Qué más?
Pregunta: Negro. Con respecto a los parques, si puedes hablar un
poco más. ¿Se puede comprar una casa primero?
Silo: Mejor, eso está surgiendo. Lo primero que hacíamos en el mo-
mento en que planeábamos la postal, la foto, era conseguir un lugar to-
talmente vacío de una hectárea o dos hectáreas y ahí ir trabajosamente
poniendo un “manolito” [risas]. Lo primero, lo primero un monolito,
que daba cierta referencia y después trabajosamente ya agregando ele-
mentos. Pero fue cambiando la cosa y ahora nos encontramos con que
es mucho más práctico y más veloz, aunque aparentemente más caro,
conseguir algo construido. Como nos decían los yanquis por ejemplo,
323
si nosotros hubiéramos conseguido desde el principio un lugar, una
casita aunque sea, donde ya están aprobados los planos, donde ya hay
instalación de agua, de cloacas, de esto, de lo otro, nos hubiéramos
ahorrado no sólo tiempo sino trabajo y una de líos burocráticos, y tie-
nen toda la razón del mundo. Así acaban de hacer en Colombia, en el
Parque la Unión. ¿Qué hicieron? Se pusieron de acuerdo durante un
tiempo, consiguieron un dinero y consiguieron un terreno pero con
una casa, no con todas las instalaciones que necesitaban, pero si las
suficientes para instalarse y desde ahí construir el resto.
Esa es la forma que me parece empezamos ahora a dinamizar,
conseguirse un lugar pero con una casa, con un par de habitaciones
que se pueden ir ampliando, donde la gente pueda pernoctar, hacer
sus trabajos, invitar a otros... y seguir construyendo. Esa es la forma
actual. Ha cambiado también la forma de plantearlo. Antes era ir a
un lugar vacío que había que ir llenando con cosas y ahora directa-
mente una construcción, unas habitaciones, ojalá sean habitaciones
grandes. Con tres habitaciones grandecitas tenemos ya el principio
de un centro de trabajo. Ahí se tiende, ahí se tiende esto. Así que
todo esto ha tenido mucho proceso en poco tiempo, son cosas que
van cambiando mucho y bien, creemos que muy bien. El asunto es
que se puede.
Pregunta: Bueno, acá en Europa estamos en varios países con
varias formas mentales ¿no?
Silo: ¡Seguro! [risas]
Pregunta: En Francia estamos en la mirada de hacer un parque
y con la ayuda de otros países del Norte. Y, pero estamos en como
atenerse a tu letra, la forma de Francia ¿no? Y estamos en esperar
que se cumpliera el parque de Attigliano, antes de empezar. Y por
otro lado veo que en Cataluña, en Hungría, ya ponen la cabeza en
otro parque.
Silo: ¿Has visto? Sí, sí, sí [risas].
Pregunta: ¿Qué te parece todo eso?
Silo: ¡Para donde uno lo sienta! Me parece. Si uno lo siente, que
tiene que empezar ya, ¡empiece ya! ¡Síííí! Porque si no, vamos a estar
esperando y ¡es un cuento muy laaaaargo! ¡Noo, vamos ya mismo!
Y eso que están pensando los franceses, en el norte de Europa, no
sé si en Luxemburgo, en el norte de Francia y demás, es muy buena
idea. Porque hay unas diferencias culturales entre el norte y el sur
324
muy grandes también que hay que atender, hay que atender. Enton-
ces, instalar ahí una cosa que le dé dinámica a toda esa cantidad de
gente magnífica, pero que se mueve de un modo distinto a como se
mueve la gente en Italia, en España, en el sur de Francia, tienen sus
características que tenemos que atender. Existen esas características,
tengámoslas en cuenta. Entonces, esa idea de poner en el norte de
Europa una cosa, hagámosla y rápido. Y rápido. Creo que sí. ¡Creo
que sí! [se señala el reloj] ¡Ya! [risas y aplausos].
Y los parques nos van a ayudar una enormidad a dinamizar a
relacionarnos. Es fantástico. Es una empresa rara, pero muy linda,
muy común. Siempre lo que monten a nombre de un conjunto, que
no sea personal, se muere uno y aparece una tía a reclamar [risas].
Que sea una fundación, una asociación, lo que les guste, pero que
sea un conjunto. No a nombre personal, no, que sea suprapersonal,
entonces todo el mundo bien. Claro, no solo en Francia, en todos
lados. Así es la idea.
También cambió eso. Al principio pensamos por ejemplo, que
debía haber una sola asociación, la Fundación Pangea, porque era la
única que teníamos, Entonces decíamos: a medida que nos vayamos
extendiendo a distintos lados pongamos sucursales de Pangea. ¡Qué
sucursales, se arma un lío en algún lugar y arrastra al conjunto! Que
no arrastre nada a nadie. En cada lugar se forma la asociación que
se quiera y que a la gente le guste y que ella decida. Y nadie tiene
que decidir por ella, sino la gente que está haciendo las cosas. Así de
sencillo. Claro, no, trae complicaciones también, por supuesto, pero
va, va así, bien y a gusto. ¿Qué más?
Pregunta: ¿Negro?
Silo: Dime.
Pregunta: ¿Desde dónde se puede resistir la violencia, cómo...?
Porque ahora las situaciones son cada vez mas... en el medio, en
uno... ¿cómo hacemos para resistir la violencia?
Silo: ¡En todos lados! Entonces, vamos a tener que resistirla en
todos lados, en el medio, en uno [risas].
Pregunta: ¿Pero cómo?
Silo: Como estamos haciendo. Si no es tantísimo lo que hay que
inventar. Hay montones de cosas que estamos haciendo buenamente
y, de ese modo, estamos nosotros disipando esa nube de violencia
que crece. Estamos haciendo pequeñas cosas, pero estamos haciendo
325
lo que está a nuestro alcance, en nuestras manos. No podemos solu-
cionar el problema de la violencia in the world [risas]. ¡No podemos,
no tememos cómo! Pero sí podemos hacer nuestra cosa. “Cada día
una copita, estimula y sienta bien” [risas] [aplausos]. Vamos en esas
pequeñas cosas que han sido tan vapuleadas en estos últimos años.
Las pequeñas cosas vapuleadas, vapuleadas por los grandes números,
por los grandes conjuntos, por los grandes capitales, por las grandes
corporaciones ¡joder con tanta historia! [risas]. Vamos a las peque-
ñas cosas, lo que podemos hacer. Sí, lo que podemos hacer. Bueno.
Sigamos conversando.
Pregunta: Volviendo al tema de hacerse cargo de lo que uno dice y
lo que uno hace, es un esquema mental que nosotros tenemos incor-
porado y es el esquema mental que yo entiendo es donde el sistema
golpea. Ahora, claro, esa forma como de tener un polo de tensión,
como proyecto en el ámbito, el ámbito y el esquema está dado así,
de ese modo. Pregunto, ¿esa es la dirección que nosotros queremos,
conformar ese esquema mental?
Silo: Es la dirección que nosotros tenemos, no que queremos.
Nosotros quisiéramos otra cosa.
Pregunta: No, no, te digo que la dirección que ahora tenemos es
esa, ¿no? Pero la que nosotros queremos, es la otra, distinta.
Silo: Y nosotros quisiéramos que la gente se pusiera de acuerdo
sin tanta cosa personal, pero bueno. La gente hace lo que puede, no-
sotros no tenemos otros alicientes. Tenemos la referencia con nuestra
responsabilidad y con nuestros actos y no podemos elegir por los
conjuntos. Cada uno elige por sí mismo. ¡Y más o menos! [risas] Cada
uno elige por sí mismo y con un grado de libertad, ¡entre condicio-
nes! Acá ha habido una discusión ¡enooooorme! siempre, durante
siglos: La libertad. ¿Se es libre o no se es libre? El sistema, que... Sí, es
posible, un grado de libertad, ¡entre condiciones, siempre estás entre
condiciones! No puedes elegir fuera de condiciones. Siempre estás
en un medio, siempre estás en un ambiente, siempre estás hasta en
condiciones mentales, siempre estás en tu, en tu paisaje de formación,
siempre estás en tu biografía, siempre estás en tu memoria, siempre
estás en tus proyectos. ¡Ojalá! ¡Y podrás elegir entre condiciones!
Pregunta: Pero si mencionas que hay que elegir entre condicio-
nes, vale decir nosotros nunca vamos a cambiar esa forma mental
que tenemos.
326
Silo: La forma mental es una cosa bastante complicada de cam-
biar. Bastante complicada de cambiar. Si para hacer pequeños cam-
bios en nosotros es un lío, ¡imagínate la forma mental! ¡Uuf! Todavía
estamos a nivel de cocodrilo [risas]. Hemos llegado al nivel de corte-
za moderna, ¡de cocodrilo! [risas]
Está difícil cambiar la forma mental. Vamos arrimando, como di-
cen los aficionados a ese juego, vamos arrimando la bocha. Y eso
es todo lo que podemos pedir. Pero una transmutación, un cambio
de... ¡sería magnífico! Ahí aparecía un Krishnamurti que hacía esos
planteos. Y él pensaba que para cambiar esa condición, habría que
ver el mundo sin memoria, no nombrar las cosas porque al nombrar
las cosas uno arrastraba toda una historia sobre las cosas. Bueno, fue
un planteo como tantos otros. Pero nada nuevo se ha producido en
estos últimos ¡síiiiiiiglos! [risas] Siglos.
Hay unas caras de signo de interrogación [risas].
Pregunta: O sea que así como se acelera la caída de este sistema,
¿nosotros deberíamos acelerar también nuestro proceso?
Silo: ¿Nuestro cambio? Procuramos, tratamos. También de algún
modo suave, sin altisonancias, también aspiramos a ese cambio. Pero
de un modo muy quedo y muy calladito, ¡sin crear alarma en el ve-
cindario! [risas] Claro que aspiramos a ese cambio profundo.
Pregunta: Negro.
Silo: Dime.
Pregunta: ¿Ese es el cambio de conciencia al que estamos apun-
tando con nuestra marcha, no?
Silo: Bueno, pero ahora vamos a la Marcha mundial [risas], a
comunicar a otros alguna cosita que a lo mejor sabemos.
Comentario: Pero El Mensaje ayuda a eso.
Silo: Yo creo
Comentario: Mucho
Silo: Tal vez [risas].
Comentario: Pienso yo.
Silo: ¡Ah, piensas tú! Tal vez.
Comentario: Que El Mensaje...
Silo: ¡Ojalá! [risas]
Pero como no hay garantía, ¡capaz que terminamos haciendo
las peores burradas!, eso sería grave. Siempre en el filo, ¿no? ca-
minando...
327
Pregunta: Aquí tenemos una pregunta, en Hungría estamos bus-
cando ya una tierra con una casa para el parque y estuvimos mirando
unas posibilidades, y no es muy claro para nosotros la prioridad. ¿Es
que es bueno comunicarlo para que la gente, el público, no gente
nuestra, puedan llegar cuando quieran o es más un lugar para retiros
para los nuestros? Porque es muy distinto ¿no?, como posibilidades.
Silo: Es muy distinto pero me da la impresión de que debemos
plantearlo sobre todo como un retiro, un lugar de retiro y de con-
centración para los nuestros. Lo demás, bienvenido, pero después.
Pero empecemos por crearnos condiciones. Me parece. Te lo digo
porque cuando organizábamos los primeros parques, esos de la foto,
esos de la postal, la idea era que viniera gente, vecinos y eso. Hasta
dábamos películas para que llegara gente. Llegaban con su silla y de-
más, veían la película. Muy bien, ¡y se iban! Nadie estaba dispuesto
a apoyar en lo más mínimo. Así nos pasó. Nadie apoyó de afuera,
los vecinos eran encantadores, buena gente, todos muy simpáticos,
pero cuando había que apoyar en algo, en trabajo en... ¡mm!, ¡siem-
pre tenían otra cosa que hacer! Así nos pasó. No podemos decir que
esta experiencia sea universal, pero esa es la parte que conocemos,
así que empezamos a ponerle mucho énfasis a esto de que sirva para
nuestros retiros, para nuestra concentración y después bueno, habrá
lugares para que la gente pueda sentarse. La caridad bien entendida
empieza por casa, dijimos [risas].
Sí, sí empezamos a armarlo así, sí, así fue. Tal vez se encuentren
otras formas, ¿no?, de colaboración, de la colectividad, del conjunto
de los ciudadanos de alrededor, tal vez, pero lo que nosotros hemos
conocido es esto de que, lo que montemos lo montamos nosotros
y sin ayuda de nadie. “Sí, pero hay colaboraciones que se pueden
recibir de los...” ¡Mmmmmm!... ¿A cambio de qué?
Todo lo hemos hecho sin ayuda del sistema, de los gobiernos,
de los sponsors. Esa es la experiencia que conocemos, yo sé, es una
experiencia limitada, tal vez haya otras formas. Lo que hemos cono-
cido ha sido así: poca ayuda ¿eh? Y no es porque seamos tan mala
gente, será otra cosa que no sintoniza del mismo modo, hay otros
factores. No les gustará como lo planteamos, no les gustará como
nos paramos, pero no coincidimos. ¡Y bueno! ¡Ahí vamos!
Y ahora sí, ¡esta conversación se agotó! [aplausos].
328
Reunión de mensajeros con Silo31
La Reja, 08/08/09
330
simple, que era un orientador, un administrativo y un apoyo. En el
apoyo descargábamos la cualificación, y era muy interesante porque
los apoyos hicieron gran trabajo y bueno, pero con el tiempo, con los
números, se fue perdiendo la idea del apoyo, entonces nos quedamos
sin cualificación. Al final se creía que no existían materiales nuestros.
Era fantástico, decían cómo íbamos a hacer y apelaban a cosas, a
otras cosas. Está bien, todo el mundo tiene derecho de apelar a otras
cosas, pero no eran nuestras cosas, de ninguna manera. Eso fue suce-
diendo de ese modo. Entonces nos quedamos sin cualificación, pero
claro, como solemos hacer estas cosas, a medida que va disminuyen-
do una, sacamos un brote por el costado y entonces nos empezamos
a arreglar, a crear otras formas de cualificación y en lo posible para
grandes números.
¿Bueno pero cómo va a hacer si se ha cerrado ahora la cualifi-
cación de los postulantes? No preocuparse, porque vendrá dentro
de unos meses la segunda camada. O sea, que los que quieran hacer
esa cualificación y no hayan podido, por lo que sea, porque estaban
distraídos, porque miraban a otro lado, porque les dijeron no, eso
no, te va a hacer mal, no es para vos [risas], por lo que quieras, por
lo que quieras, los muchachos se distrajeron, bueno, no hay dramas,
no hay dramas. Empecemos una nueva camada de cualificación. ¿Y
entonces qué hemos perdido? Unos pocos meses, unos pocos meses
entre unos que han tomado la delantera en eso y otros que ahora em-
piecen cuando se termine la nivelación de la camada actual. Se termi-
na la nivelación de la camada actual, la gente se reúne, discute entre
sí, ve las cosas y ve para donde apunta, decide para donde apuntar,
teniendo elementos. Teniendo elementos, si no, no hay decisión, no
hay nada de eso, es meterse en un tubo y entonces la gente va a decir,
pero eso ya es trabajo de esa camada que sigue para adelante.
Estamos hablando de otra cosa, estamos hablando de los que no
entraron en esa gracia. Entonces, esa gente se acerca, llegado el mo-
mento, dentro de unos meses, yo creo que eso va a empezar hacia
enero, hagamos algo en enero porque lo teníamos pensado para ene-
ro, pero todo se corrió, pero en cambio esa camada puede empezar
a trabajar en enero, más o menos hacia el 24 de enero [risas], y
empezar a seguir las mismas etapas, no a malearlas, no a malearlas,
no a disminuir los trabajos y demás. Total es la segunda, no, no, no,
hagamos las cositas a las 8 de la mañana, y todas esas cosas y vamos
331
dándole participación a toda la gente que quiera trabajar en eso; o
sea que, no hemos perdido nada más que un poco de tiempo.
Pero si bien lo examinamos, esa pérdida de tiempo es relativa,
porque si lo hubiéramos hecho con todo el gentío hubiéramos tenido
muchos problemas. Hoy tenemos muchos problemas, no tenemos la
cantidad de parques suficientes para poder trabajar con la gente, no
tenemos la cantidad de maestros, o sea nos falta personal y nos faltan
lugares [risas]. Y hubiera sido mucho más desastroso si la gente no se
hubiera distraído [risas], así que las distracciones han sido oportunas
y ahora ya se puede ensamblar bien todo. Todo perfecto.
Así que no hay nada que lamentar, no hay muertos, no hay he-
ridos [risas], está bien, y sobre todo hay un espíritu, que es esa cosa
que no se puede medir. ¿Qué es el espíritu? Der gaist... der gaist.
¿Quién es ese caballero? ¿Quién es el espíritu? Pero es una cosa que
se experimenta en los trabajos nuestros, en las reuniones nuestras,
se experimenta esa cosa que no es fácil de medir, eso no admite un
número, no se mueve por número y cuando se está haciendo un tra-
bajo para cualificar la cosa, para entenderla mejor y demás, lo que
prima es eso, el espíritu. Bueno, nos lleva a otro lado este asunto del
espíritu.
Entonces, pasa eso con algunos amigos que están acá, no están
exactamente en el tema de El Mensaje, pero quieren tener una idea
de qué va pasando. Lo que va pasando es eso, estamos por un lado
en una reestructuración de nuestra orgánica, por un lado eso, y por
otro lado estamos poniéndonos de acuerdo en que los trabajos que
no se pudieron hacer, se van a poder hacer. Entonces, mucha gente
se va a anotar en esa segunda camada y lo empezaremos en enero. Y
vamos para delante. Sí, claro que sí.
Nosotros necesitamos según se había calculado un numerito de
unos 30 parques, si no vamos a tener un lío creciente, un lío cre-
ciente si no contamos con parques, sobre todo, y es un problema,
distribuidos los parques en lugares de mucha densidad, de mucha
población. ¿Qué hacemos con un parque en Asia? Entonces, hay mu-
chas cositas que...
Y hoy levantar parques no es una fiesta, es complicado. Fíjense,
de los primeros parques que se esbozaron que eran como una postal,
una foto, un manolito [risas], claro una cosita así como fotográfica,
una fuente, lindísimo, ¿pero qué hacemos con eso? Bueno, se puede
332
pasear [risas], bueno, está bien, pero teníamos esas dos dimensiones,
el alto y el ancho, como en una foto. Pero cuando vimos las necesi-
dades que tenemos, entre otras, de cualificación, porque habíamos
perdido la cualificación y teníamos que sacar un brote, dijimos: bue-
no pero los parques son muy adecuados para esto, sólo que a los
parques hay que equiparlos. Y ya empezó otra complicación, ahora
resulta que necesitamos poner lugares para que la gente pernocte,
poner lugares para que la gente pueda trabajar, poner lugares, un lío,
y entonces creció la dimensión profunda, la del estudio, el trabajo,
esas cosas de líneas de ancho y alto se convirtieron en un cubo, en
una forma con profundidad, y la gente empezó a captar esas cosas y
empezaron los centros a construirse y prepararse en esa dirección.
Está bien la fuente, los lugares de paseo, todo aquello, pero está mu-
cho mejor que la gente pueda ir a esos lugares a hacer sus trabajos,
pernoctar en esos lugares, ponerse de acuerdo con otros, porque los
lugares son pocos para que puedan sucederse, de un modo más o
menos organizados y entonces nos encontramos claro, con que los
parques, considerados así, en esas dimensiones profundas son nue-
vos parques, son construcciones muchos más complejas, son arma-
dos muchos más complejos y no nos bastaba con eso de unas cositas,
unos monolitos, unas... de ninguna manera nos bastaba.
Entonces, lo de los parques sigue siendo un problema y, además
de ser un problema, son más complejos que antes, ¡jodidos estamos!
Son más complejos que antes, la cantidad de gente para atender el
funcionamiento de eso también es poca, entonces qué es eso, es una
cosa desequilibrada, entre gente que puede atender a esos procesos,
parques que toman otra dimensión, estamos bastantes desequilibra-
dos, es nuestro estado normal [risas]. Estamos bastantes desequili-
brados.
Unos 30 parquecitos para empezar, pero no son 30 parquecitos
de postal, son lugares donde la gente pueda llegar y donde solucio-
nemos el problema de la distancia de la gente que puede llegar ahí,
porque si hay que recorrerse todo el planeta para llegar a un punto,
entonces ¿cómo hacemos para poner parques que estén lo más cerca
posible de números grandes de gente? Es todo un lío y, ¿cómo hace-
mos para reunir a esa gente en esos parques? Necesitamos también
personal y para tener ese personal tenemos que prepararlo. ¿Si no
personal de qué? ¿Qué vamos a poner unos acomodadores, cómo va
333
a ser? Tenemos que preparar ese personal. Entonces, preparar ese
personal requiere que hablemos el mismo lenguaje; está bien, vamos
a trabajar en distintas culturas, con distintas lenguas, pero tenemos
que tener cosas comunes en nuestro planteo. Y entonces preparar
gente significa, antes que nada, nivelar, que todo el mundo pueda
conectarse con un asiático, con un europeo, con un... y entender de
qué se trata.
Está el problema de la lengua, el problema de la lengua es se-
cundario respecto del problema de las formas culturales, eso no hay
forma de solucionarlo fácilmente. Porque si no nos ponemos de
acuerdo en la palabras, bueno, pero si no nos ponemos de acuerdo
en el espíritu, en la dirección, en la forma de hacer las cosas y demás,
estamos fritos. Ese es el tema, el tema de las diferencias culturales, el
tema de los paisajes de formación tan distintos en todos nosotros y
en las distintas culturas, chau, es la torre de babel, pasen un balde y
te mandan una cuchara [risas].
Ese es el tema: personal y lugares. Le estamos apuntando a eso y
estamos preparando ciertas condiciones para lograr eso, gran canti-
dad de lugares y gran cantidad de personas que puedan hacer seme-
jante cosa, en esa etapa estamos.
Recién se podrá hablar de multitudes llegando y demás cuando
tengamos ese núcleo de trabajo uniforme. No vas a poder, o sí vas a
poder atraer gran cantidad de gente, pero no vas a poder darle cali-
dad. Este no es un problema de número solamente y, muy ingenua-
mente, si quieres aumentar los números, es fácil, haces las cosas más
fácilmente entonces disminuyes la calidad y si disminuyes la calidad,
eso dura lo que un pelado en la nieve, con el perdón de la palabra
[risas]. Es así, es así. Necesitamos crecer en número, está bien, y en
calidad. ¿Y qué es crecer en calidad? Es ponernos de acuerdo en
ciertos códigos, así uniformamos nuestra acción aunque seamos muy
distintos, pertenezcamos a diferentes culturas, tengamos distintos
paisajes de formación, tendremos algo común, tendremos algo co-
mún, y todo esto lo tenemos siempre con plazos, hacer ciertas cosas
en cierto tiempo.
Se ha acelerado mucho todo y eso está bien, se está acelerando el
mundo ¿y nosotros qué? ¡También nosotros!
Así que esto de que va a haber gente que no participó en la etapa
anterior y ahora va a participar fuertemente y demás, perfecto, no
334
hay problemas, no hay recriminaciones, no viene al caso, está muy
bien, muy bien. Y en cuanto a la gente que se ponga en esto, bueno,
tendrá que organizarse esa gente porque hay un momento en que
se hacen opciones, uno va en una dirección, va en otra, elige donde
moverse, y eso va a ser posible. Así que en enero seguro que vamos
resolviendo donde nos vamos ubicando por un lado y por otro lado
ponemos en marcha el segundo brote. Y todo bien, no hay drama.
Hay unas caritas por ahí [risas], unas cosas, ¿qué va a pasar? ¡No
va a pasar nada! ¿Qué va a pasar? Que vamos a mejorar en lo posible
las cosas, sin orientadores. No podemos poner en marcha la cuali-
ficación sin orientadores, así lo veíamos al comienzo, pero hoy sí
podemos poner en marcha la cualificación sin orientadores. Enton-
ces, si la orientación no va a salir de los apoyos, va a salir de algún
mecanismo que pongamos en marcha, perfecto. Entonces, ¿qué nos
vamos a preocupar de los orientadores, para qué necesitamos a los
orientadores? ¿Para qué? No es necesario.
Material, no crean lo que se dice, no tenemos. Tenemos de so-
bra material. Y al hablar de material hablamos de experiencia de
cosas hechas a lo largo del tiempo, mucha gente ha ido haciendo
sus aportes y demás, no vayan a creer que las etapas anteriores son
inútiles, no, no, gracias a las etapas anteriores se va construyendo
siempre, se va construyendo y en base a eso, bueno, cambiamos la
forma pero hay mucho material atrás, tenemos en qué apoyarnos y
tenemos unos poquitos que tienen cierta experiencia en ese manejo,
bueno muy bien, superemos esos números pequeños, vamos a núme-
ros grandes, pero tenemos que prepararnos.
Necesitamos para empezar unos mil maestros, conocedores de
esas cosas, para empezar, para llegar ya después a números grandes,
de 100.000 personas. Pero bien, números reales, no números dibuja-
dos que no sirven, sí, sí, sí, y necesitamos unos cuantos parques. Eso
es lo que les estoy comentando. Sencillamente eso y no hay más, no
hay mucho más.
¿Y cómo se arregla todo este balurdo? Ese balurdo se arregla por-
que la gente se pone de acuerdo. No, la gente no puede ponerse de
acuerdo. ¡No hable así! [risas] ¡No hable así, la gente sí puede po-
nerse de acuerdo! Tenemos una calidad humana mucho más elevada
de lo que pensábamos. Y todos miramos al costado y decimos, eh,
pero con éste, y sí, sí [risas], sí, sí, sí, mire la cara de los otros y vea
335
que no es un... que ahí hay cosas, ahí hay profundidad también, eso
tiene una dimensión “Z”, hacia adentro y hay gente que va descu-
briendo, poco a poco, esa dimensión profunda. Claro que lo está
haciendo, tenemos mucha gente en muy buenas condiciones y que
hace un gran esfuerzo por subir en su calidad, sí, claro que sí, no
subestimemos, eso es muy malo. No, con esos no, con esos tampoco,
y entonces ¿con quién? ¡Con los que se parecen a ti! ¡Ehhh!, bueno,
no subestimemos.
Está muy bien, hay una cantidad de gente pero muy interesante,
que cuando uno se mete individualmente con ellos y empieza a ver,
hay que ver, son verdaderos mundos, no son personas planas, figu-
ritas de cartón, que uno mira por el otro lado y no hay nada, es algo
más que figuritas planas, uno ve figuritas, no ve profundidades, es
muy curioso; cada uno tiene su historia, cada uno tiene su proyecto,
cada uno tiene su biografía, cada uno tiene su medio, operando en
él y a través de él, cada uno tiene relaciones amistosas, familiares y
demás, operando en él y a través de él, toda una sociedad está ope-
rando a través de él, bien o mal, no tiene importancia, pero están
muchas intenciones humanas operando a través de él. Así que ahí
estamos.
Unos cinco organismos vamos a usar, que son los organismos que
hemos estado trabajando siempre con ellos. Unos más disimuladitos,
no han tenido suficiente propaganda, otros más espléndidos, son más
propagandistas, en fin, pero distintos organismos que trabajan sobre
todo en distintos campos. ¡Eso es lo que forma el Movimiento! Ese
trasfondo, esa coincidencia de distintas estructuras, no orientadores.
Y, por ejemplo, tomen algún organismo, tomen el partido, un
partido. ¿Ese partido se va a mover cómo? Por elecciones. ¿Cómo
elecciones? Claro, es la forma que vamos a tener de insertarnos en
el sistema. Está bien, ellos lo hacen tramposamente, procuremos que
no sea tramposo, que se renueven las autoridades. ¡Autoridades!,
qué palabra, es vergonzoso, ¡pasen las autoridades!, que vergüenza,
nosotros las autoridades... Pero no se les cae la cara.
Procuremos entonces hacer esos trabajos bien, no en el sentido
de las autoridades, sino en el sentido de las convergencias, lo vamos
a poder hacer bien, bien. Elecciones, elecciones, porque la gente va
a decidir elegir gente en ese partido. ¿Y qué hace ese partido? Se
presenta a elecciones en el sistema, donde todos hacen trampas y
336
vienen con elecciones trampeadas y así se va cayendo todo, bueno,
dejémoslo, ese es tema de ellos, pero el nuestro es hacer elecciones
y producir renovaciones. Nada peor que aún con las mejores inten-
ciones apernarse, si usted se aperna en un lugar y demás, impide el
fluir de las cosas, impide el fluir de las cosas. Si usted renueva es in-
teresante, se producen pequeñas crisis en cada elección, ¡magnífico,
magnífico!, pero cambian los contenidos de la gente en la medida en
que hacen esas renovaciones. No se aperne. Estamos hablando del
partido y los otros organismos también van a tener renovación, no sé
si será elección o no, pero en el Partido es imprescindible que haya
renovación por elecciones directas, directas, directas. Entonces, la
gente verá quien le convence, le gusta, para que ocupe determinadas
funciones y esas funciones son reemplazables, en la próxima elec-
ción, ojalá sean elecciones cada dos años, como mucho.
Ese es un aspecto, el otro aspecto muy importante es elecciones
para las decisiones de importancia, no es sólo para renovar personas.
Por ejemplo, el partido decide ir en un frente: ¿Quién decide, tres,
cuatro, cinco personas? O cuando se está en el tema de los frentes,
¿se somete a elección, a discusión? Entonces, la gente... Y bueno,
pero es que las mayorías se equivocan. ¡Ya empezamos con las ideo-
logías pencas!
Si usted está ahí, que la gente decida, entonces sí va a haber esos
entreveros, esas relaciones con otros partidos o no, pero que decida
la gente.
Entonces, hay muchas cositas para resolver en un partido y tiene
que estar en claro los documentos generales, las direcciones genera-
les, eso tiene que estar en claro, las direcciones generales. “No, usted
no es una colateral de una ONG. No, tenemos que decir las cosas
con cierto cuidado porque sino las ONG que están con nosotros no
nos van a financiar”. ¡Eso ya es la muerte en el alma! [risas] ¿Qué
es eso? Cuatro amigos y un sello de goma manejado por los social
demócratas, por ejemplo, decide y estos se adhieren a..., es una ver-
güenza. Bueno, pero los nuestros no hacen esas cosas, entonces es
bueno que todo vaya en la dirección que decide la gente. Así que las
elecciones van a ser muy útiles y un trámite rápido.
Pero vamos a ver, si se vota, si se elige y demás es porque uno
pertenece a esa determinada orgánica. ¿Cómo prueba que pertenece
a esa determinada orgánica? Lo dice, ¡No le creo! [risas] Si quiere
337
participar de esas elecciones y esas cosas se afilia. Si no, ¿qué hace
en ese partido si no quiere afiliarse y quiere decidir? ¿Qué es eso?
Muy fácil, no participa, por propia voluntad, ¡No demasiado re-
glamento, eso de afiliarse y después someterlo a votación de lo que
opinen otros, no, no! De manera que si usted quiere participar de esa
cosa, que además debe insertarse en el sistema, insertarse un poco
en el sistema, claro, no tenemos porque insertarnos de tal modo
que hagamos desaparecer nuestros ideales, nuestras direcciones, ¡de
ninguna manera!, pero si observar las formas, observar las formas.
Todo funciona, se supone, desde la revolución Francesa hasta hoy,
todo funciona con los Estados nacionales y los Estados nacionales
ordenaditos con sus Partidos, con sus... bueno, bueno, muy bien, no-
sotros también y después vemos. Si alguien quiere participar de esos
partidos que lo tenga en cuenta y vea que va a haber elecciones cada
tanto tiempo, va a haber renovación continua de autoridades y va a
haber renovación de planteos. ¿Qué haremos? ¿Qué haremos en es-
tos próximos dos años, tal cosa, tal otra? No, no estamos de acuerdo.
Sí, sí estamos de acuerdo. Discuta. Y es bastante simple, pero no se
maneja eso por orientadores. Eso es una translocación que no tuvo
por qué existir. Los orientadores del Movimiento se trasladaron a
gente que llevaba orientación en los organismos. ¿Y qué tiene que
ver? Entonces se seguían líneas de orientación desde el Movimiento
en adelante, bueno muy bien ahora no tenemos orientadores y la
gente se va a organizar como le guste, no es ningún drama.
Eso, desarmamos el templo y en tres días lo reconstruimos [risas],
es fácil, es fácil, no hay problemas.
¡Qué mirada! Con sospecha me estás mirando [risas].
Eso es un punto y en los otros organismos va a haber algunos que
van a privilegiar fuertemente el tema de las culturas, otros que van a
privilegiar un cierto trabajo interno. En fin, va a haber distintas for-
mas en los organismos, es la forma del Movimiento, el Movimiento
siempre tuvo distintas características, al final ya no se lo tuvo en
cuenta y se trató de volver al monolitismo soviético, pero el mono-
litismo soviético fue interesante en 1917, después ya no, después
vinieron los Stalin, ya vinieron... se complicó. Miren cómo les va a
los del pensamiento único y el monolitismo capitalista, miren cómo
les va, los Madoff, donde un sujeto se manda una gracia de 54 mil
millones de dólares, 54 mil millones de dólares que maneja un señor
338
y desfonda a medio mundo y después hay que salir a apoyarlo a él
para que... ¿Pero qué es eso? Y como ese caso muchos otros, muchos
otros que en realidad son poquitos en el conjunto, un asalto conti-
nuo. Bueno, ellos tendrán su proceso y todo bien.
Nosotros necesitamos nuestra renovación y las direcciones que
vayamos tomando conversadito, conversadito entre todos los que
participen en eso, no en gente que no se compromete y dice qué hay
que hacer. ¿Ah sí? No va así.
Bueno, ya le hemos sacando un buen pedazo a la reunión de El
Mensaje. Bueno, bueno, pero en atención a las circunstancias, ¿eh?,
no está de más, bueno no sé, en atención a las circunstancias...
Están trabajando muy bien, por lo poquito que vi las comisiones
de los distintos... Fantástico, muy bien y coinciden muchas cosas de
los distintos organismos y se conectan entre sí y además lo están
haciendo en distintas partes del mundo, no debemos verlo desde
el ombligo, eso era en una isla perdida que los nativos la llamaron
Rapanuy, el ombligo del mundo, bueno, el ombligo del mundo, ¿qué
sería el mundo para ellos?
Así que bien, bien, muy bien.
Y la gente va teniendo la libertad de participar o no participar,
el Movimiento mismo, el Movimiento, va a estar en el Movimiento
gente de los distintos organismos, pero eso no quiere decir que el
Movimiento baje línea de dirección, no, los organismos son autóno-
mos y no hay doble orgánica. Por un lado te dicen una cosa y por el
otro te dicen la otra y te dividen y pierdes fuerza, pierdes dirección
si te están susurrando cositas de un lado y del otro.
Si estás en un organismo, ya sabes qué hacer en ese organismo y
le das y discutes con otros y todo aquello y va en la dirección que le
corresponda.
¿Y en el Movimiento?, en el Movimiento no hay orientación, el
Movimiento es una especie de trasfondo a donde coincide gente,
pero eso no significa nada, ni numéricamente ni nada por el estilo
y es más, van a encontrar a futuro en el Movimiento montones de
gente que no le queda bien participar de ningún organismo. ¿Ah, se
puede estar en el Movimiento sin participar en ningún organismo?
¡Por supuesto! ¿Y por qué? Porque es tu tradición, porque te gusta,
porque te suena eso del Movimiento y porque no te gusta que te
metan en determinados casilleros. Vas a encontrar todo eso en el
339
Movimiento, una cosa tan amplia que no vas a saber cómo funciona,
pero vas a estar donde te guste.
Así que nos vamos a encontrar con esas características del Mo-
vimiento: no baja línea, no determina nada, todo el mundo puede
coincidir, hacer reuniones, discutir cosas, en fin, aclararse, compartir
cosas que en principio son compartimentos estancos; los comparti-
mentos no comparten, los compartimentos son para separar. Enton-
ces, vamos a tener todas esas posibilidades en el Movimiento, muy
bien.
Que la gente haga su partecita según le guste y vamos para ade-
lante. Y no hay más trámites, nos va a llevar un mes, menos de un
mes ahora. Lo ponemos en marcha después de recibir todos los apor-
tes que van haciendo. Tenemos todos los aportes y entonces los pre-
sentamos el 15 de este mes para que todo el mundo se entere de los
aportes que han llegado y, a partir de allí, quedan 15 días para que
perfeccionemos las cosas y después lo largamos.
¡Y el que no se escondió se jodió! [risas] ¡Es lindo largar los
caballos al mismo tiempo! Claro, claro, sin ventajas.
Y si nada de esto le gusta a alguien, pues nada, no le gusta, ¿qué
problema hay? Si nada de esto que estamos presentando le gusta, y
¿de qué va a participar? Tiene otras cosas, tiene clubes [risas], tiene,
tiene tantas cosas en la sociedad, miren si tiene cosas para partici-
par. Tiene muchísimas cosas para participar, todas cosas maravillosas
[risas], donde se respira un clima de libertad extraordinario [risas],
todo bien, donde no se desconfía de nadie [risas], donde las dagas y
los puñales están guardados... ¡debajo de la mesa! [risas]
Muy bien, muy bien, perfectamente, así que nada, eso explicamos
con algunos que no tienen que ver con estas cosas de El Mensaje y
ahora podemos entrar en el tema de El Mensaje.
Muy bien, paremos 5 minutos para entrar en el tema de El Men-
saje.
------------------------------------------
Silo: Entremos en tema. ¿Lo otro no es tema? No.
Bueno, muy bien. Hay aquí más de una persona que tenga que
ver con las comunidades de distintos lados. ¿Alguien puede decir de
qué comunidad es?
Comentario: comunidad de la Luz, comunidad del camino
Silo: Despacito. ¿Dónde funciona la comunidad de la Luz?
340
Comentario: En Tomba 816, en Capital, en el barrio de Flores.
Silo: Y algo más dijeron.
Comentario: La comunidad del Camino, estamos en la Salita Mi-
tre, de Bartolomé Mitre y Pringles, Almagro.
Comentario: El Baqueano, en Chacarita.
Silo: ¿Aquella que se inició con Rosario? Bien.
Comentario: El Faro, en Ensenada, próximo a La Plata.
Silo: De nuevo...
Comentario: Casa Mensajera de Cochabamba al 1600
Silo: ¿Y quién es la boquita que habla?
Comentario: La comunidad Lo Sagrado está en nosotros.
Silo: No te entendí nada, estoy sordo.
Comentario: La comunidad Lo sagrado está en nosotros, estamos
en una asociación deportiva en... salita Yapeyú, de Yapeyú 377 de
Almagro.
Comentario: Comunidad Moebius, Caballito.
Comentario: Comunidad de Ramos Mejía, La Matanza, con per-
dón del nombre. En Alsina 826 de Ramos Mejías.
Silo: Está bueno, está bueno.
Comentario: La comunidad del Silencio en avenida Belgrano en
Capital.
Silo: Del Silencio. ¿Por qué del Silencio? ¿Por el ruido que uno
tiene? [risas]. Del silencio, ¿pero hablan o siguen y se...? [risas]
Comentario: Comunidad del Aprendizaje.
Silo: Del Aprendizaje. Son lindos nombres, ¿no es cierto? Muy
singulares todos.
Comentario: Comunidad de los Abrazos en avenida Corrientes
al 4300.
Silo: ¡Gente afectiva! [risas] El Aprendizaje es distinto a los Abra-
zos, pero, para que haya aprendizaje tiene que haber también una
cosa afectiva, seguro, claro, desde ahí se aprende. Tal vez, tal vez.
Comentario: Comunidad de La Luz.
Silo: Comunidad de La Luz. ¿Por qué de La Luz?
Comentario: Porque es todo muy luminoso.
Bueno, ah, no, yo creí que porque tenía muchas ventanas [risas].
La profundidad es luminosa. Se piensa algo distinto, cuando uno
entra en lo profundo aparecen las brumas, ¿eh?, las oscuridades... y
tal vez... ¿eh?
341
Comentario: Los laberintos.
Silo: Los laberintos, ajá y a veces sales y a veces no sales, bueno,
depende la antorcha que uses o, claro, claro.
Este asunto de la luz y demás, en los sistemas de representación es
muy variable, se suponía, se supone que, supongamos en una transfe-
rencia o en algún trabajo así, uno a medida que asciende se va ilumi-
nando el espacio de representación, uno va subiendo por una cuesta,
un... y la cosa se hace luminosa en la representación. Sin embargo
ocurren otros fenómenos curiosos, por ejemplo, en la plástica, unos
pintores rusos pintaban la luz en las partes bajas y en la alta cada vez
era más brumoso y demás, porque era el clima de la tundra y de la
zona Siberiana y demás, donde en ese sistema de representación, cla-
ro, se veía oscuro a medida que se subía porque las nubes eran cada
vez más..., y abajo se reflejaba la luz que había en la nieve, entonces se
hacía luminoso bajando, al revés de lo que se pensaba, ¿no es cierto?
Porque las condiciones físicas y geográficas eran muy distintas. Así que
hay muchas cosas por ahí que... La experiencia de ellos tenía relación
también con el asunto del ascenso, ahí estaban las nubes, ahí estaban
las cosas frías, complicadas, y abajo hacia el piso la cosa se ponía lumi-
nosa, se absorbía más luz ahí. Así que, quién sabe si nos pusiéramos de
acuerdo al hablar con ellos. Quién sabe... Pero pasan...
Comentario: Ahí queda una cuestión energética.
Silo: No, no, la energía para nosotros es la energía psicofísica, no
es la energía de otro tipo, la energía que se yo, electromagnética; la
energía psicofísica es la que tenemos en cuenta en nuestros trabajos
y todo eso son movimientos de energía psicofísica también. Por su-
puesto.
Comentario: ...elevarse hacia la luz.
Silo: Elevarse hacia la luz. En ciertos casos, a veces llegando a
profundidades encuentras luz también, en lugares muy sombríos,
muy sombríos, aparece una luz, como adentro de una caverna, que
uno dice ¿pero qué es esto?, al revés. Eh... son temas lindos de estu-
dio. Bueno, comunidad de La Luz, ¿qué más?
Comentario: Protectores del Fuego, de Quilmes oeste.
Silo: Bueno. Hablando. Claro. Muy bien.
Comentario: Espíritu Humano, Bartolomé Mitre y Mataderos en
Villa Crespo
Silo: Bueno...
342
Comentario: La Señal de los Nuevos Tiempos, en Mataderos.
Silo: Bien.
Comentario: La comunidad del Estribo, en Mataderos.
Silo: El Estribo, bien...
Comentario: Los Aprendices, Piñeiro, Avellaneda.
Comentario: Tronador.
Silo: Tronador, como el monte. El Tronador, ¿eh?
Comentario: Por la calle.
Silo: ¿La calle se llama Tronador? [risas] Y bueno la calle se ha
hecho por el cerro Tronador [risas]. Qué bueno.
Comentario: El Mensaje TV, también en Lugano. Sin TV [risas].
Silo: ¿No lo pusieron en marcha de nuevo?
Comentario: La TV podría llegar a suceder que la pongamos en
marcha ahora en tres meses, con el tema de la Marcha. Acompañan-
do a la Marcha.
Silo: Y pero sería muy bueno.
Bien y ahora pasemos justamente a ese tema. En la Marcha se está
trabajando y a través de El Mensaje se trata de tomar contacto, se
hacen muchas cosas, pero se trata de tomar contacto con las colecti-
vidades, colectividades diferentes, de etnias diferentes, de culturas di-
ferentes. Algo de eso se está haciendo ¿no es cierto? En algunos casos
resulta, en otros no, otros ni lo intentan porque qué voy a tomar...,
bueno, en fin. Pero tratamos de especializar un poco nuestra función
en ese campo y tratamos de relacionarnos con las colectividades dis-
tintas. Ustedes saben muy bien que hay distintas colectividades en cada
país, en cada provincia, en cada barrio. ¿Dónde voy a encontrar co-
lectividades? Vas a encontrar colectividades en todos lados. Y en los
países jóvenes, nuevos como éste, las colectividades son legión, en to-
dos lados están, todavía están ligados a sus puntos de origen y a veces
no se conectan entre sí. Hay diferencias en ese lío, ¿no? No son muy
comunicativas con otras colectividades, son comunicativas la gente de
la colectividad dentro de ella misma, pero no con las otras colectivi-
dades. Para nosotros es una gran gracia que las distintas colectividades
establezcan diálogos. Pero eso no, no se está logrando, ya va a ocurrir,
ya va a ocurrir porque, como se presenta el panorama en el mundo,
obligadamente las colectividades van a tener que establecer diálogos
profundos. Pero esa es otra conversación, a nosotros nos interesa mu-
cho tomar contacto con distintas colectividades.
343
Comentario: Sabés Negro que nos pasó: tomamos contacto con
la colectividad cubana por un lado y la boliviana por el otro, y una
de ellas no tenía locales disponibles y consultamos con la boliviana y
nos dejaron hacer las dos comunidades en el mismo local. Esto que
estás diciendo, estuvo muy...
Silo: Claro y además puede ser que haya pertenecido a distintos
pueblos. No me refiero al decir pueblo a la división político-admi-
nistrativa del país. No, no, porque a veces abarcan a distintos países.
La colectividad Quechua y la colectividad Aymara rebasan las dife-
rencias de los límites administrativos y a lo mejor ha pasado sobre
todo eso, que eran colectividades diferentes que pueden ensamblar
en sus relaciones.
Comentario: Había gente también de este lado, de Argentina.
Silo: Sí, claro, y bien, seguro que sí.
Hay una colectividad, una especie de colectividad paraguaya,
¿qué pueden decirnos de eso? Pero que está trabajando con muchos
grupos internos. ¿Cómo es eso?
Comentario: Nos comunicamos por Internet con Ramona y ellos
van a darnos un día para ir a hablar.
Silo: ¿Qué es lo que dan?
Comentario: Van a dar día para la conferencia porque no tienen
lugar físico. Ellos alquilan un espacio. El de la colectividad la tiraron
abajo para hacerla nueva.
Comentario: Hay otra cosita. Es una relación que se ha dado en
estos días con unos referentes, digamos, porque todavía no sé muy
bien qué son, por el tipo de relación que se va estableciendo, de la
comunidad paraguaya justamente. Es una persona que conocimos
a través de uno de los amigos que se está integrando a esta nueva
comunidad que estamos poniendo en marcha. Esta persona que se
llama Camacho de apellido, es un viejito muy interesante, ha puesto
en marcha una FM a nivel provincial y una AM también en un cam-
pito, que él había armado, que les dio viviendas, les dio espacio para
que amigos de la colectividad paraguaya construyeran sus viviendas;
también armó como una especie de anfiteatro en ese campito.
Silo: ¿Anfiteatro?
Comentario: Una especie de anfiteatro, yo todavía no lo conocí, él
lo nombra como un anfiteatro donde tiene mástiles para las banderas
de todas la naciones, que todavía no lo inauguró porque tampoco
344
pudo organizar esa fiesta con todas las naciones, porque hasta ahora
siempre la colectividad paraguaya ha estado bastante cerrada en or-
ganizar esa fiesta. El quiere organizarlo con un acto que represente
a todas las colectividades de las naciones latinoamericanas. Eso por
un lado, por otro lado, que por supuesto ya él lo tiene en mente y
está fechado y está empezando a hacer una organización para el 11
de octubre que es una especie de contra fiesta…
Silo: ¡El 12!
Comentario: El 12. El 11 de octubre donde va a haber un en-
cuentro de colectividades latinoamericanas en ese lugar que es un
campo muy abierto, donde están estas casitas y esta especie de comu-
nidad que se ha armado ahí. A la vez ha construido diferentes cosas,
salones, salones bastante grandes. Y en uno de esos salones que está
en San Miguel, ubicado más o menos sobre la ruta 23, ahí hacen
fiestas la colectividad paraguaya que es donde está la FM Coliseo
donde tienen programas los miembros de la colectividad paraguaya
y en ese lugar también hay otro salón con algunas oficinas que él ha
tenido muchas aspiraciones de poner en marcha diferentes proyectos
y lo que manifestaba es que no encontraba a la gente con quien lo
haga voluntariamente, algunas cosas para expandir una nueva forma
de comunicación entre las personas y que rompa con la comparti-
mentación de la colectividad paraguaya en sí. Él a través de lo que
iba diciendo es como que está soñando de que se genere un soplido,
digamos en Latinoamérica. Bueno y es así como nos ha ofrecido
un espacio en ese edificio, en realidad nos ha ofrecido el edificio,
nosotros hemos tomado un pedacito, que es la salita que vamos a
inaugurar este lunes próximo con una reunión de experiencia. Y ha
ofrecido más cosas, el tema de las radios y ha ofrecido darle el encua-
dre a esa fiesta de las colectividades latinoamericanas del 11 de oc-
tubre, ha ofrecido darle el encuadre de la Marcha mundial. Inclusive
promocionar esa fiesta con ese contexto, ir hacia la Marcha mundial
por la paz y la no violencia.
Silo: Ya que estás hablando de la Marcha, estamos actuando sua-
vemente en distintas colectividades, está bien pero deberíamos apro-
vechar, si fuera el caso, el pasaje de la Marcha por algunos puntos
donde están nuestras comunidades, para justamente llevar..., hacer
presencia con las colectividades en las que estamos trabajando. Por-
que muy pronto se va a acabar ese operativo de la Marcha, va a ir
345
pasando por distintos lados y tenemos la intención de que, a medida
que vaya pasando por distintos lados, conectemos con la gente de
los distintos puntos. Una forma de conexión muy evidente va a ser
la presencia de esas colectividades. Del modo que quiera, con co-
miditas, con vestidos, con fiestas, como les guste, pero mostrar la
presencia de las colectividades que existen y son muy importantes,
más importante de lo que uno cree.
En los pueblos jóvenes sobre todo, la acción de las colectivida-
des es decisiva. Miren por ejemplo en [Link]. que es un país am-
plio, grande y demás, las colectividades son muchas y tienen gran
influencia y deciden cosas. Entonces, van a encontrar la acción de las
colectividades trabajando. Yo creo que también en países como Ar-
gentina y demás, está presente el asunto pero, por algún motivo, las
colectividades no se expresan como sí se expresan en otros lugares.
Habría que tenerlo un poco en cuenta a eso ¿por qué las colectivi-
dades tienen esa especie de tapón encima que no les permite abrirse
al medio, conectarse con otras comunidades y demás? No sé si serán
temores de algún tipo, o resquemores, o a lo mejor algunos piensan
que al conectarse con otros pierden su identidad. Hay mucho pre-
juicio en todo este lío. Y quien sabe si no valga la pena romper esas
diferenciaciones y que la gente se exprese. No es cómo andan dicien-
do algunos que quieren uniformar todo, el pensamiento único y la
forma de comer única y la forma de vestirse única. Bueno, no es así,
no es así. Para ellos representa un peligro que cada colectividad se
exprese. Para ellos, pero en realidad que todas las colectividades se
expresen es muy interesante, sumamente interesante, por lo menos
para nuestro punto de vista.
Ojalá, por ejemplo, en nuestros parques, en las salas, pueda la gen-
te de distintas colectividades, de distintas etnias, de distintas culturas,
ir con sus signos visibles, con sus sombreritos, sus cosas, sus líos. ¡No,
no hagan eso porque si hacen eso ustedes van a crear diferencias! No,
no, lo que crea diferencias es prohibir a la gente que use chador, a la
gente que use la boinita no sé cómo. Eso es lo que crea las diferencias.
Porque hay que ver, para evitar las diferencias, ¡entonces, todos tienen
que vestirse de occidentales! Todo eso es tramposo.
Entonces, nosotros, ojalá en nuestras salas abramos las puertas
y que la gente se manifieste con sus signos visibles, donde efectiva-
mente pueda expresarse. Y esa otra teoría van a tener que revisarla,
346
esa de que no se puede expresar uno con sus signos visibles porque
crea diferencias. En ciertos lugares y en ciertos países echan de las
escuelas a la gente que va con sus signos culturales. Y las echan de las
escuelas para que no haya diferencias. ¡Son fantásticos! Monstruoso,
monstruoso.
Así que ese punto, para nosotros, tiene mucha gracia. A medida
que vayamos ganando terreno y va a haber actos y situaciones en
donde la gente se va a expresar con lo característico de su cultura.
Bienvenido sea eso, todo lo contrario de lo que ellos piensan.
No, eso desintegra a los países. Qué va a desintegrar a los países,
si los países son justamente eso, son una confluencia de colectivida-
des. Los países jóvenes pueden entender fácilmente eso, los países
más antiguos tienen otro problema, pero los países jóvenes pueden
entender eso de que el papá es italiano, el otro es no sé qué, fran-
chute, el otro... todo se va armando así con colectividades de todos
lados, el otro es armenio, y de distintas partes del mundo expresán-
dose van a evitarse los líos que están apareciendo en el horizonte.
¿Ah, colectividad coreana? Tienden a cercarla, tienden a crear
tensiones, tienden a... En la medida que se comuniquen con otras
colectividades vamos bien. Colectividad china. Es un gran pueblo el
chino y es un pueblo que desborda y anda por otros países, ¿y por
qué no? Si existe, ¿por qué no se va a expresar? Porque si ellos do-
minan, siempre con ese lío, ¡si dominan la situación nos van a tirar
al agua! ¡Bueeeeno, bueeeeno!
Y hacen del tema de la diferencia cultural, hacen un peligro. Son
cositas que nosotros podríamos ir muy bien ir estudiando y encajan-
do en nuestras cabezas.
Las colectividades, ese tema que es propio de El Mensaje, es muy
lindo tema de estudio. Muy lindo tema de estudio en sus consecuen-
cias, para discutir mucho todo ese tema. Absolutamente.
Estamos en la Marcha. En la Marcha hacemos lo que podemos,
conectamos, a veces rebotamos, no usamos bien el lenguaje, no llega-
mos bien, en fin, pero le estamos haciendo el empeño a la conexión
con las colectividades. Bueno, pero hay muchas otras cosas. Sí, pero
también hay mucha gente amiga que está dedicándose a otro enfo-
que. Estamos hablando de lo que pasa en este corto periodo con El
Mensaje, como si dividiéramos actividades, dividiéramos funciones.
Está muy bien que El Mensaje en su acción en el medio, ahora en
347
este asunto de la Marcha mundial, dé esa impronta de conexión con
las colectividades.
Bueno, se va a acabar pronto y ojalá algunas cosas sigan pero, di-
gamos, como impulso dirigido se acaba en enero. En enero se acaba
eso. Esperemos que se hayan entonces recogido ciertos contactos
para poder cultivar esos contactos cuando se acabe la Marcha. Pero,
vamos un poco apurando las cosas en dirección a la Marcha sobre
todo desde El Mensaje hacia las colectividades y otros lo hacen en
otros campos. Está bien.
¿Y cómo hacemos para conectar nuevamente con la gente? Ahí
hay unos papelitos, hay unos papelitos para rellenar con algún nom-
bre, alguna dirección, alguna forma en que ese que se ha inscripto
quiere participar. Así vamos juntando nosotros la relación con toda
esa gente, que en este caso es de las colectividades. Y teniendo una
buena base de datos, bueno, ya tenemos cómo hablar con la gente
y: te acordarás que el día tal estaba yo con una mesita en un lugar y
ahí te anotaste y dijiste que podías participar de tal cosa. Bueno, acá
estoy de nuevo ¿cómo hacemos? [risas] Claro, es la forma que no-
sotros tenemos para reconectar, porque la conexión es primera, ¿no
es cierto?, ¿pero cómo reconectamos? Armando esos casilleritos en
esas hojas. Y pueden ser numerosas las hojas que tengamos. Pero lo
vamos a poner en marcha fuertemente al terminar la Marcha mun-
dial. Cuando hayamos recogido todo ese material, vamos a hacer la
elaboración post transferencial [risas]. Cuando hayamos terminado
todo eso, volvemos a la gente. No, no, hacemos un contacto y sayo-
nara, no. Así que en ese punto, yo creo que estamos más o menos de
acuerdo en esa forma de trabajo y bueno, si a alguien le resulta muy
difícil todo eso ya tiene otras formas de contactar con la gente.
¿Qué estamos haciendo con la Marcha mundial? Estamos po-
niendo en pie algo que siempre ha sido muy caro para nosotros y
que ha sido el origen de nuestras actividades. Eso de la paz y la no
violencia y demás, no es una cuestión de ocasión que ahora se pone
de moda en el mundo.
Tomen los materiales de hace 40 años, tomen los trabajos que se
han hecho siempre y van a ver que ese ha sido el primario. Y ahora,
claro, ahora las cosas vienen a favor, bueno, pero no es que se hayan
pensado ahora. Se pensaron hace mucho y formaron una capa en
nosotros. Una capa de apoyo psicológico muy profunda. Es muy cara
348
para todos nosotros esa temática de la paz, de la no violencia y de
todo aquello. Que como bien sabemos tiene enormes consecuencias,
no pasa por la declamación de la paz y la no violencia. Porque cuan-
do esa Marcha se mueva, si es que se mueve en forma, y bueno, va a
haber también que decir los problemas que existen respecto de la paz
y respecto de la no violencia y respecto de la violencia y todo aquello.
¡Cómo no van a salir los nuestros a predicar una verdadera paz
y una verdadera no violencia! También tendrán que predicar y hacer
denuncia de la injusticia y de la violencia que se filtra por todos la-
dos. No sólo en el trato y demás, se filtra en el comportamiento psi-
cológico de la gente, se filtra en muchos campos la violencia. Yo creo
que va a haber también declaraciones en ese sentido a medida que la
Marcha vaya ganando terreno. ¿Cómo no denunciar cosas que son
netamente violentas? ¿Nos vamos a quedar callados con las cosas de
violencia o vamos a tratar de propiciar el alejamiento de los lugares
invadidos, la discriminación que se hace con las distintas etnias, los
desarrollos nucleares que siguen actuando cada vez más? ¿Tenemos
que callarnos de eso?
Bueno, pero para qué vamos a hablar de eso si no podemos hacer
nada.
¿No podemos hacer nada? ¡Sí podemos hacer! Porque vamos crean-
do conciencia, que era uno de los objetivos de esta Marcha. En los ob-
jetivos de la Marcha se explicó siempre, desde el primer momento, que
íbamos a buscar crear conciencia de los problemas que había respecto
de la paz y de la no violencia. Y crear conciencia va a ser actuar, claro
que va a ser actuar. En algunos lugares será con más fuerza, en otros
lugares con menos fuerza pero va a ser actuar. Claro que sí. El Mensaje
va a estar presente en ese tipo de cosas y en esa denuncia contra la in-
justicia y en esa denuncia contra la violencia y todo aquello. Pero no es
un caso oportuno porque así está el mundo y entonces hoy cualquiera
habla de la no violencia y de la paz. ¡Hay que ver con lo que salen! Los
recién llegados, esos que nos hacían meter presos, esos, ahora hablan
de la paz y la no violencia. Bueno, muy bien.
Así que, por supuesto que lo vamos a aventar y poner en el tapete.
Por supuesto, cómo no, con todo el derecho del mundo.
¡Eso nos va a crear problemas! Ah, ¿y los problemas que están
creando ustedes? Continuamente están creando problemas, conti-
nuamente. Un clima de temor, un lío, una vergüenza por todos lados.
349
Bueno, la Marcha es muy linda porque se pone en el tapete una
cantidad de realidades. Y yo creo que hay que expresarse plenamen-
te. Y no hay que bajar ninguna bandera, como salen los teoriquitos,
también de... No, no, no, que la gente venga sin banderas. Claro ¿en-
tonces usted se pone el rótulo de dirigir la cosa? Entonces, aparece
un supuesto premio Nobel, que es él solo [risas], entonces ese premio
Nóbel dirige una... Eso no es así, eso es una farsa, eso es mentira. No
vamos a bajar nuestras banderas y le vamos a recomendar a nuestros
amigos que realizan distintas actividades con las banderitas en alto.
A no, ¿pero entonces va a haber una cosa política?
Claro, ¿o no existe?
¿Y van a destacar el problema de las culturas?
Claro, ¿o no existe?
No bajar banderitas es una condición interesante y no dejar en
manos de otros el manejo de la Marcha mundial, no dejarlo. Y si te-
nemos que decir algo, lo vamos a decir, altito, sin problemas. Enton-
ces, claro, lógicamente, van a empezar los palos en la rueda, ¡pero
está en nuestra tradición! [risas] ¡Enseguida van a tratar de obstruir
las actividades nuestras, perfecto, perfecto, lo asumimos! Es parte
de nuestra naturaleza [risas]. Siempre los palos en la rueda, cuando
movemos algo empiezan los palos en la rueda. Ya estamos al borde
de que empiecen los palos en la rueda. Empiecen a mirar los perió-
dicos, las difamaciones, ya van a ver, ya van a ver cómo se empieza
a constelar esto que uno dice, ¿por qué la gente tendría que estar en
contra de la paz y de la no violencia, si todo el mundo dice que lo
que quieren es paz y no violencia?
¡Dicen! Pero si empiezas a mostrar las distintas formas de violen-
cia, les cae a muchos. Así que los palos en las ruedas van a ser nu-
merosos, ¡bienvenidos! [risas] ¿Quién le tiene miedo al lobo feroz?
[risas] ¡Parece que muchos! [risas]
Sí, sí, sí, vamos a ponerlo bien alto, ojalá con la ayuda, con el
apoyo, con la colaboración de las distintas colectividades que esta-
mos conectando y con las mayores expresiones que podamos, sin
restricciones.
No, ¡no diga eso porque...! Sí, ¡diga eso! ¿No ve que al decir eso
nos compromete? ¿Qué estás diciendo? Si estás hablando de la paz y
la No violencia y estás denunciando todo tipo de barbaridades que
se producen en el mundo, no nos compromete de ningún modo. Y
350
si nos compromete, nos compromete bien, así que dilo y el que no
quiera que no lo diga. Pero no le haga bajar las banderas a nadie. Esa
es la actitud, me parece, que nos corresponde, poner bien en alto
todo eso.
¡Bueno pero se van a producir problemas! Los problemas ya es-
tán. ¿O crees que van a desaparecer los problemas por callarte? Es al
revés. Se sigue hinchando el tema por callarse. Se sigue hinchando.
Vamos a ver cómo nos va resultando, nos queda un tiempito,
pero hay distintas colectividades y que la gente que conecta con no-
sotros en las colectividades, en la calle, donde sea, sepa a donde
vamos, clarito, ¡el que avisa no traidor!
Clarito a donde vamos y vamos a la denuncia pública, vamos a la
denuncia de la injusticia, vamos a la denuncia de los excesos, vamos
a la denuncia de la violencia en todas sus formas. Es una excelente
Marcha mundial, ojalá; que comenzará en un punto y terminará en
otro punto y ahí termina toda esa especie de operativo, por así decir, y
nos ha llevado un año. No es simplemente la última parte, por donde
pasa un grupito, que se mueve la Marcha, la Marcha se está moviendo
desde hace rato. Acá lo que engañan son las palabras, la Marcha es por
donde la gente marcha. No, no así. La Marcha es un fenómeno que
se va expresando en los distintos lugares donde está la gente amiga y
no es porque uno marche. ¿Cuántos podrán marchar en los distintos
lados, 30 personas?, bueno, eso no es la Marcha. Lo que caracteriza
la Marcha es ese impulso, ese impulso a tomar contacto con el medio
social explicando todas las barbaridades y toda la violencia que está
ocurriendo y lo que queremos, es un tipo de mundo que queremos,
queremos un mundo sin violencia. Ah si, ¿por qué no nos das un ejem-
plo? Bueno, te vamos a dar un ejemplo por criterio inverso, vamos a
explicarte lo que es un mundo violento: ¡Este! Va a ser necesario ex-
plicarlo, ¿cómo no? Bueno, en fin, que sabemos de qué se trata.
Pero un puntito que estábamos destacando era el puntito de que
al tomar contacto con alguien, guardamos esos cuadritos con direc-
ción, domicilio, teléfono, lo que se pueda y sobre todo lo que di-
gan los contactados que quisieran colaborar en determinada cosa.
Guardemos esos materiales que los vamos a usar cuando termine la
Marcha para retomar contacto con la gente.
Muy bien, ahí estamos nosotros, estamos en eso de tomar con-
tacto con las colectividades y estamos enfatizando en el asunto de
351
la paz y la No violencia y, sobre todo, en la denuncia pública de la
injusticia. De la injusticia en escala global.
Así que la gente tiene que hacer también su... Esto no es una cues-
tión mecánica, tiene que hacer su análisis de lo que pasa, porque uno
también, quiera o no, está en determinada colectividad. Entonces,
tiene que hacer su análisis. Si mi colectividad lo hace no hay proble-
ma, si lo hacen otros si hay problema. ¿A qué estamos jugando? Se
requiere análisis. No es una cuestión mecánica, es una cuestión muy
interna.
Muy bien señores. Y hablemos de comunidades nuestras fuera
del país, fuera de Argentina. ¿Las hay? Sí, ¿alguien puede mencionar
eso?
[Audio inaudible]
Bueno ahí tenemos un caso, en contacto tuyo suponte.
¿Y qué otros contactos tenemos? ¿El Baqueano tiene?
Comentario: El Baqueano tiene en Paraguay, México, España.
Silo: Paraguay, México, España, bien.
Las chicas de México escribieron preguntando si iban a tener al-
guna forma de ver esta charla, de llegar en su momento y han tenido
algunos problemas con el tema de la sala, el terreno, algo así, están
en proceso. Tienen todos la llama encendida, esa es literalmente la
frase que nos inspira.
Bien, ¿qué otros contactos tenemos aparte de ese del Baqueano?
Comentario: Está Ecuador, Costa Rica, con Esther.
Silo: Con Esther en Costa Rica, con sus salitas, su cosa y en con-
tacto con otras estructuras de El Mensaje.
¿Qué otra gente de El Mensaje está en contacto con alguno de
nosotros?
Comentario: La gente de Mozambique también está conectada a
través... Cada tanto intercambiamos experiencias. Bueno, estamos
en contacto con ellos.
Silo: Ajá, Mozambique. ¿Qué más?
Comentario: Filipinas
Silo: En Filipinas.
Comentario: Ellos se están moviendo mucho con otras comuni-
dades religiosas, también hay musulmanes, tienen su cosa también y
con algunas etnias. Pero empiezan.
352
Silo: ¿Y es un numerito?
Comentario: Es un numerito chico pero con muchísimos contac-
tos, muy buena relación, han hecho una cosa, han lanzado la Marcha
con distintas religiones, hay también budistas, digamos, con distintos
han hecho un acto de lanzamiento de la Marcha.
Silo: ¿Las colectividades esas y las comunidades de El Mensaje?
Comentario: Sí, en contacto con toda esa gente.
Silo: Muy bien. ¿Tenemos algún otro ejemplo?
Comentario: Por mi lado en España, Zaragoza, una comunidad y
después en China, algunos puntitos en 4 ciudades.
Silo: ¿Nos siguen guillotinando los libros en China?
Comentario: Sí, sigue bastante difícil.
Silo: 50.000 ejemplares de El Mensaje guillotinados, porque no
le gustaba al régimen. ¿Pero qué es eso, pero qué es eso?
Comentario: Ahora estamos viendo de fortalecer una ciudad a
ver si se pueden generar condiciones para que a futuro surja un par-
que. Hay gente muy dispersa, pero sí precisamos a futuro un parque,
vamos apuntando a focalizar más en uno de los puntos a ver si logra-
mos condiciones de cierto número de gente que...
Silo: Estas hablando dentro de China de ciertas comunidades de
El Mensaje, en distintos lugares.
Comentario: Exactamente.
Silo: ¿Se relacionan entre sí, esos que están en distintos lugares
de China?
Comentario: Con ciertas limitaciones pero sí, son extensiones
muy largas pero se mantienen en contacto.
Silo: Muy bien, ¿tenemos algún otro ejemplo como el que nos
han...?
Comentario: Nosotros estamos trabajando en Egipto pero con la
Marcha, sin Mensaje y sin Movimiento.
Siloo: ¡Ah!, con la Marcha, no, estábamos hablando de El Men-
saje.
Comentario: Claro, no sabemos cómo encuadrarlo en ningún
lado.
Silo: Claro. Bueno, muy bien eso es otra cosa pero no es El Men-
saje.
Comentario: Era gente que estaba en El Mensaje.
Silo: Era. Pero no está trabajando con El Mensaje. Joder [risas].
353
Pero hay gente en El Mensaje que está trabajando en distintos
lados. Esa es la parte sobre la que nosotros nos preocupamos, son la
gente que tiene que ver con El Mensaje, tienen que ver con determi-
nados planteos y no con otros. Eso es lo que tratamos de dar forma.
Si tenemos comunidades o tenemos contactos con gente que no tiene
nada que ver con El Mensaje, bueno, muy bien, son contactos que no
tienen que ver con El Mensaje. Pero El Mensaje tiene una cantidad
de contactos que es muy interesante ponerlo de relieve, ahora, si
podemos, si es que tenemos otros casos.
Comentario: En Chile hay un contacto ahí con El Mensaje.
Silo: Hay un contacto ahí, ¿ese contacto de dónde es?
Comentario: De Santiago.
Silo: Ah, de Santiago. Bien, no más, ¿o sí?
Comentario: Tengo un contacto en una comunidad en Vigo, es-
tán en la Marcha.
Silo: Son de El Mensaje y están metidos en la Marcha y tratan
de dinamizar la cosa. Porque claro, si están en El Mensaje se supone
que estarán participando de la Marcha como primario. Porque si
no, tampoco tiene mucha gracia. Entonces, hay casos así, ¿no? Están
participando de la Marcha con El Mensaje. Bien. ¿Tenemos más ca-
sos en otros países?
Comentario: Por el lado del Camino, en un operativo de El Men-
saje por la Marcha mundial, tuvimos un contacto con un colombia-
no.
Silo: Un colombiano.
Comentario: Un colombiano que se fue muy entusiasmado con
el tema de la Marcha y quiere seguir participando desde Bogotá,
estamos en contacto con él y lo relacioné con las comunidades de
Bogotá.
Silo: Muy bien. A todos aquellos que están en otros países, en
otros lugares que tienen que ver con El Mensaje, que tienen que ver
con la Marcha, yo creo que le podríamos hacer llegar una notita de
las poquitas cosas que hemos hablado hoy acá. No estoy hablando
simplemente de un boletín informativo general a mansalva, sino de-
dicado a la gente que está en contacto con nosotros. ¿Qué gente está
en contacto con nosotros? Esa que hemos mencionado. Si hemos
mencionado gente que está en contacto con nosotros es una muy
buena oportunidad para hacerles llegar algunos puntos que hemos
354
tratado acá. ¿No es cierto? Ellos además se van a sentir reconocidos,
es justo hacerles llegar las cosas que ocurren acá. Como va a pasar
cuando andemos por otros lugares también que nos van a contar
cosas sobre El Mensaje y sobre los contactos que tienen entre sí y en
relación a la Marcha mundial.
Si hay comunidades de El Mensaje pero que no tiene ninguna
relación con la Marcha mundial ni les interesa, ni eso, bueno, poster-
gamos por un rato la relación hasta que se pongan en marcha [risas],
claro, para agilizar la cosa, para dinamizarla, por supuesto.
Comentario: ¿Negro?
Silo: Dime.
Comentario: Además tenemos un listadito que circula que por
ellos nos llega información de todos los países de Latinoamérica. En
total, entre Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Venezuela, Ecuador,
Colombia, Uruguay, Costa Rica...
Silo: Sudamérica, ¿o también incluye Centro América?
Comentario: También incluye Centro América. A México tam-
bién. 96 comunidades.
Silo: 96 comunidades.
Comentario: 55 de Argentina y 41 del resto.
Silo: Claro, como si fuera la mitad, por así decir. ¿Y todas esas
comunidades que estás mencionando, tienen que ver con la Marcha?
¿Están en esa actitud? Claro [risas]. Claro, unas serán más vigorosas,
otras serán más... No importa, cómo la gente pueda, pero está lanza-
da en esa dirección. Perfecto.
Comentario: Están todas ahora conectadas por Internet...
Silo: Sí, Internet está bien, pero a veces no es tan así, a veces no es
tan así. Están comunicadas todas pero no tienen ese vigor. Internet es
una cosa virtual, que no tiene la realidad de la cosas. ¡Vamos en esa
dirección, enfatizamos en tal cosa, hacemos las denuncias, nos mos-
tramos! No solo por Internet. Así que le damos especial importancia
a aquellos que se conectan con nosotros si tienen que ver con la Mar-
cha mundial. Hay otros grupos y demás, que no tiene que ver con
la Marcha mundial porque no les gusta, por lo que sea, pero bueno,
tampoco nosotros enfatizamos en ellos, no les prestamos especial
importancia porque tenemos cosas que hacer y tratamos de hacerlo
con la gente que se comunica con la Marcha mundial. Es como si
hubiéramos fijado el primario de nuestras actividades en la Marcha
355
mundial y gracias a que insistimos en ese punto tenemos bastante
cohesión en nuestras cosas, por insistir en ese punto. Y no dejarle
el camino libre a otros. No, ¿cómo se lo vamos a dejar a un premio
Nóbel que se comunica por Internet? [risas]. Bien, bien.
Es una linda forma esa y seguro que hay contactos con otras par-
tes del mundo, pero este asunto localizado de Latinoamérica es in-
teresante, estamos hablando de 90 y tantas comunidades. Unas más
grandes, unas mas chicas y que la mitad, más o menos, de esas comu-
nidades no tienen que ver con Argentina, tienen que ver indirecta-
mente . Bien, perfecto. Perfecto.
¿Qué más tenemos de nuestras maravillosas actividades? [risas]
De lo que hemos ido realizando.
Comentario: Hay amigos del interior también, de Tucumán, de...
Silo: Ah sí, eso también es parte de Argentina [risas].
Comentario: Que no se expresaron, que están acá y no...
Silo: ¿Y dónde están no se los ve? Bien. Tucumán ¿qué tal? Bien.
Comentario: Neuquén acá.
Silo: Neuquén ¿dónde está? Bravo.
Comentario: Mar del Plata.
Silo: Mar del Plata.
Comentario: Rosario.
Silo: Bien. Entonces en muchos puntos está la cosita de El Men-
saje. Numeritos chicos, nosotros tranquilos humilditos, hacemos lo
que podemos, pero hay pequeños grupitos de El Mensaje en distin-
tas partes, sin mucho estruendo. Seguro que en casi toda Argentina
vamos a encontrar grupitos de El Mensaje, seguro, ojalá pudiéramos
decir lo mismo del mundo, pero bueno todavía estamos un poco chi-
cos en este asunto. Y funcionando cómo, como sabemos, como nos
movemos nosotros, sin estructuras, sin niveles, sin... tranquilitos.
Comentario: Permanencia.
Silo: Sí, permanencia y gusto tiene que haber, una cosa de afecto,
sin ello nada va a funcionar. Todo cabeza no funciona. Si no hay ese
afecto que es lo que comunica a la gente, no funciona, es por esa vía
que nos comunicamos. Nos entendemos en ideas generales y demás,
pero es la cosa afectiva la que conecta a la gente, no te quepa duda,
así sean distintas las culturas, no cabe duda.
Muy bien, ¿qué otras cosas hemos hecho?
Comentario: ¿Negro?
356
Silo: Diga.
Comentario: Antes quería contar que en Tucumán hay 3 comu-
nidades.
Silo: ¿En Tucumán?
Comentario: Sí, hay 3, Amanecer, Guerreros del futuro y la Co-
munidad de la Santa Fe.
Silo: ¿Y la comunidad?
Comentario: De la Santa Fe.
Silo: ¿De la Santa Fe? ¿Y por qué no?
Comentario: Santa Fe 1724 [risas].
Silo: Es como la comunidad del Tronador [risas].
Comentario: Y trabajamos, por ejemplo, en la presentación del
libro. Hemos trabajado muy bien y en muchas cosas estamos traba-
jado en conjunto las tres comunidades desde hace tiempo. Así que
bueno, estamos unidos y trabajando mancomunadamente, esa es la
novedad en sustancia, nos entendemos, nos comunicamos, estamos
bien con eso.
Silo: Entonces hay más de una comunidad en esa provincia. Cla-
ro, ¿cómo no? Nos debe pasar en más de un lugar. No lo sabemos
porque como no tenemos esa cosa de andar pautando tan claramen-
te, no lo sabemos pero es muy bueno echar una conversación general
como la que estamos haciendo.
En términos generales vamos moviendo comunidades sin mucho
estruendo pero las vamos moviendo. Y me parece que en muchas
partes de este país están empezando a funcionar esas comunidades.
Nos ha llevado un tiempo, claro. Y no pensamos estructurarlo, ni
desde lejos, no necesitamos estructurar nada, ¿para qué vamos a es-
tructurar, simplemente para que haya una comunicación más ágil?
La comunicación ágil con las distintas comunidades, se hará si le bro-
ta a la gente. Si la gente quiere hacerlo se comunicará, si no quiere
hacerlo no se comunicará, no lo vas a arreglarlo a eso por reglamen-
to, eso no funciona por reglamento. Nos ponemos de acuerdo en lo
que nos parece que es una buena dirección, lo sabemos todos y pro-
cedemos y no hay más fórmula que esa, no hay más fórmula que esa.
Va funcionando ese asunto de El Mensaje, pero de ese modo quedo,
casi silencioso, como brisa marina, suave. Ahí vamos, sí, vamos bien.
Nosotros, en materia de materiales, usamos el libro de El Mensa-
je, los Comentarios al libro de El Mensaje, yo creo que han circulado
357
los Comentarios al libro de El Mensaje y también un trabajito que
hicieron unos pocos amigos y que lo terminaron colocado en [Link]
y demás, que son los trabajos para los miembros de El Mensaje, son
trabajos que se realizan, no sé si todos lo conocen, un manual. Tal
vez se conozca en general pero eso es muy inspirador para pequeños
retiros que se pueden organizar.
Nosotros podemos organizar retiros, por supuesto, en los par-
ques. También en otros lugares, pero si queremos disponer de los
parques para hacer nuestros retiros de El Mensaje, nada mejor que
coordinar con la gente que se ocupa de eso, del funcionamiento del
parque y decirle, buenos vamos a ir 15 de acá de El Mensaje de Ca-
pital Federal supongamos, vamos a hacer un retirito de tres días, o
de dos días o de un día. Entonces vamos pidiendo lugares, pidiendo
lugares para instalarnos y hacer nuestras cosas. Estoy hablando de un
lugar que nos quede cerca, va a ser más fácil que tener que caminar
miles de kilómetros. En Argentina, por ejemplo, hay varios lugares
donde podemos hacer eso.
Estoy hablando de El Mensaje, con El Mensaje, con las comu-
nidades de El Mensaje, pidiendo lugares para poder hacer retiros y
trabajos de cierta profundidad, con esos tres materiales. No necesi-
tamos más materiales.
Pero yo creo que es cuestión de inspirarse y acuérdense que hay
más de un parque, hasta el momento, en este país. No solo La Reja,
muy bien, fenómeno, pero hay algunos que les queda muy lejos, a
alguna gente de algunas provincias, pero también está Punta de Vacas,
también está Carcarañá. Y a algunos nos queda más cerca que otros, el
asunto es coordinarnos y ponernos a hacer algunos trabajos que tienen
que ver con esos libros. Esos trabajos que, por lo que nos cuenta la
gente que ha ido a los distintos parques, se potencian enormemente,
esos trabajos cuando se hacen en parques. Se dirá bueno, pero ¿y si
la gente lo hace en sus casas y demás? Todo bien, todo bien. Pero les
digo, que la atmósfera, el clima que se respira en ese tipo de trabajos
es fantástico en los parques. Digo esto para repetir cosas que todos
sabemos, pero para tenerlas más en cuenta, enfatizar en ese asunto de
los retiritos de El Mensaje, así como otros hacen otros retiros, ¿por
qué nosotros no? ¿Por qué nosotros no? Lo vamos haciendo.
Bien. Yo no tengo nada, porque no hay nada que trasmitir [risas],
pero sí, en cambio, hay muchas cosas que han dicho ustedes, muchas
358
cosas han dicho. Hemos tenidos unas horas de reflexión. También
hemos cedido una horita a otros amigos, bueno, ¿qué menos, no es
cierto? [risas] También, también, todo bien, todo bien. Así que cuan-
do pidamos permiso nosotros a otros, también nos van a considerar.
Todo bien, tiene que ser recíproco [risas]. Claro.
Sí, parece que tuviéramos una cierta capitis deminutio, una cierta
disminución. Y no, es que no somos muy ruidosos [risas].
Hacemos las cosas pero muy humilditos.
Comentario: Perfil bajo.
Silo: Perfil bajo. No es muy evidente. Pero lo hacemos, lo estamos
haciendo y muy bien y con una atmósfera magnífica. Y fíjense cómo
se conecta la gente entre sí, si es cuestión de mirar un poquito de
cómo se conecta la gente, magnífico. Perfil bajo.
Vamos a ver cómo nos va en la Marcha, en todo ese proceso ¿qué
nos quedan, unos 4 meses o algo así? Bueno, muy bien.
Señores, muy agradecido...
Charla de Silo32
Parque Manantiales 22/08/2009
Aquí hay unas cositas. ¿Qué me dices? Hay unas cositas que tie-
nen que ver con la Marcha. Vamos para adelante. Esto va a terminar,
a ver, septiembre, octubre, noviembre, diciembre, son cuatro meses
de actividad. Es posible que se intensifique, según algunos, porque
según otros, hacen fuerza para que disminuya, no para que se inten-
sifique.
Hay por ahí unos sujetos que nos exigen condiciones para par-
ticipar ellos [risas], y si no hacen lo que decimos, no participamos.
32 Video disponible en [Link]
359
¡Bueno! ¡Pero es extraordinario! ¿Y qué es lo que quieren que haga-
mos? ¡Algo más extraordinario todavía, que no dejemos participar
a otros! [risas] ¡Eso es una novedad! ¡Imponen como condición que
no dejemos participar a otros! Si no, no nos van a invitar a los cock-
tails que ellos hacen [risas]. ¿En qué cabeza cabe, dónde están, en la
estratosfera? ¡Es único!
Así es que esos hacen fuerza para que nos achiquemos. Nosotros
hemos dicho: nadie tiene por qué bajar sus banderas. Todo el mundo
está invitado y tiene las puertas abiertas. Acá no hay monopolios de
este asunto.
Y salen: Ah no, si van esos, nosotros le vamos a retacear el apoyo.
¡Huy qué miedo!
¡Le vamos a retacear el apoyo! ¡Porque nosotros estamos muy
conectados con Naciones Unidas!
¿Y? ¡Como si hubiéramos hecho todo gracias a las Naciones Uni-
das! [risas]
¡Estamos combinados con lo institucional!
Como si hubiéramos hecho algo colgados de lo institucional. Des-
de que éramos chiquitos, hicimos las cosas sin lo institucional, sin las
Naciones Unidas, sin el apoyo de los gobiernos. Hay que ver como
se enojaron algunos hace unos 4 o 5 años, cuando dijimos: ¡todo lo
hemos hecho sin apoyo de los gobiernos, sin apoyo de la prensa!
¡No diga eso, no diga eso, que la prensa no nos...! ¿Y qué? Para lo
que ha ayudado, ¡mejor que ni nos mencione! [risas]
Bueno, pero eso no es sentido político de la realidad.
¿Y quién le ha dicho a usted que nosotros trabajamos con el sen-
tido político de la realidad?
Creo que hay un desfasaje en todo este asunto. Tenemos que ha-
cer las cosas de manera que no se sienta ofendido alguno, aunque sea
una barbaridad, no podemos tocarlo, para que no se sientan ofendi-
dos, claro.
¡Esos son los chinos! ¡Son muchos, no jodamos! [risas] ¡Ehhh!,
cuidadito, que la presión del número, la presión del número y otras
cosas, porque hay que ver. Ellos amenazan con llevar capitales, cosas
para un lado y para otro, ahora estamos pisando fuerte, dicen, ¡así es
que imponemos condiciones! ¡Que hagan lo que nosotros decimos!
Nosotros tenemos problemas con un chamán en el Tibet [risas], y si
ese chamán aparece, nosotros estamos en contra de la Marcha! [risas]
360
¡Y nos quedamos con el chamán! [risas]
No porque tengamos especial preferencia por el chamán. No, no
tenemos ninguna especial preferencia. Pero, por ellos, ¡menos! Ade-
más el otro no ha dicho nada de que no deben ir otros, no ha sido
excluyente. Así es que un poquito de moderación, ¡los poderosos!
¡Un poco de moderación!
Así es que a través de sus embajadas y sus cosas se estarán ente-
rando en este momento cual es nuestro punto de vista sobre ellos.
¡Mejor que ni aparezcan por la Marcha! ¡Ni mucho menos que tra-
ten de imponernos condiciones! ¡Habrase visto!
Es que nosotros tenemos influencia, no solo en Naciones Unidas,
sino en distintos países que están interesados en nuestros productos.
Y nuestros capitales.
¡Ahhh!, entonces ahora nos amenazan con el capital. ¡Es una ver-
güenza todo eso! Todo eso es vergonzoso.
¡Cuidado con lo que dicen! ¡No cuidamos nada de lo que de-
cimos! Nosotros hacemos lo nuestro, invitamos a todo el mundo,
todo está abierto para todo el mundo y ¡nadie tiene por qué bajar
sus banderas!
Otra limitación: bueno si nadie baja sus banderas esto va a ser un
desorden.
No se preocupe usted de cuidarnos la espalda, ¡si es un desorden,
que sea!
Pero que esto no es político. Efectivamente.
¿Y si vienen los derechosos? ¡Que vengan!
¿Y si vienen los izquierdosos? ¡Que vengan!
Y así siguiendo. Y usted verá qué hace. En lugar de andar apostro-
fando a la gente y señalando a la gente. Eso ya está cantado, comen-
tado, dicho: no vamos a bajar ninguna bandera, todo el mundo está
invitado y no vamos hacerle bajar las banderas a nadie por el hecho
de que las recomendaciones de los influyentes vengan en otra direc-
ción. Así de fácil, y ahí más o menos se acaba el tema, no es para más.
¡No los vamos a invitar a los cocktails! ¡Pero qué vergüenza!
Eso quiere decir que ellos deben trabajar con gente en distintos
lados que está muy preocupada por los cocktails [risas]. Y debe estar
preocupada esa gente porque ahí hacen contactos, con otros, aparte
de lo que se toman, bueno. Deben estar preocupados por eso, ¿por-
que como nos vienen con esa...? ¡Eso es marciano! ¡Es raro! ¿Qué
361
tipo de amenaza es esa? ¡Cuidado porque no los vamos a invitar a
los cocktails! [risas]. Quiere decir que ellos trabajan con gente, serán
cuatro y un sello de goma, serán cuatro, por más que se llamen ¡Or-
ganizaciones no gubernamentales! ¿Qué es eso? ¡Tendrán problemas
con eso! Bueno, a esos... ¡trabajan con ellos!
Y parece que ellos se preocupan mucho si no los invitan a los
cocktails. ¡Y ni te cuento si no los invitan a los cocktails que se
hacen en las Naciones Unidas! ¡Ahhh, las Naciones Unidas! ¡Ha
demostrado gran eficacia, sobre todo en estas últimas guerras mun-
diales y las que siguieron! ¡Una eficacia extraordinaria de la Unión
de las Naciones! ¡De convalidación de las atrocidades que hacen
algunas naciones!
No nos van a invitar a los cocktails de Naciones Unidas. No, no,
no, no, ¡que ninguno de ellos venga, va a estar mejor!
Y algunos que hablaban de colaborar con nosotros, ahora mismo
le estamos dando verso para que a partir de ahora no nos apoyen,
nunca pensaron en apoyarnos, pero a medida que se acercan las fe-
chas, ellos empiezan a borrarse. Se van borrando. A medida que nos
acercamos, ellos empiezan a borrarse. Y no sólo borrarse, que sería
lo de menos. Habían prometido esto, habían prometido lo otro y
demás. No sólo a borrarse, ¡sino a poner palitos en la rueda! Así es
que así son las cosas.
Acá no se están tratando de las ideologías del caso; este es un
tema humano. Y veremos quienes participan, quienes no participan
y veremos qué argumentación dan. Sobre todo los que no participan.
Y los que quieren que no participen otros. ¡Veremos esa argumenta-
ción! En eso estamos. Con eso se cierra el capítulo de la Marcha. No
hay mucho más tema. Porque los que están organizado la Marcha,
lo están haciendo bien, en distintos lados. Esos van adelante. ¿Qué
podemos decir? Nada.
¡Lo que podemos destacar es lo que no va con este tipo de pensa-
miento! Y aplaudir a todos los que van. Eso es lo más que podemos
decir nosotros. Ahora que estamos en todo un período de reestructu-
ración y de armado y demás, de lo más que podemos hablar es de lo
que no va. Claro, son las postrimerías de un largo proceso. Y enton-
ces tenemos que dejar en claro que cosas no van. Y que cosas sí van.
¿Por qué no lo dijeron antes? Porque nosotros elegimos el mo-
mento, no usted [risas]. ¡Obvio!
362
Elegimos el momento nosotros. Pero es un buen momento para
definir situaciones, claro, claro que sí, claro que sí.
Así como hay cosas muy interesantes... ¿Ustedes se acuerdan en
Chile? Y no porque estemos acá, sino porque fue un ejemplo en
todas las latitudes, ¿se acuerdan cuando había gente nuestra en dis-
tintas funciones de gobierno? ¡Que se llegó ahí no por el apoyo ex-
traordinario que nos dieron!, sino, porque había una Concertación,
una cosa que se suponía que después de la dictadura, venía una cosa
interesante. Muy bien, dijeron los nuestros, ocuparon lugares y hubo
embajadores y hubo esto y hubo lo otro, ¡todo fenómeno! Y cuando
vieron que la cosa iba chueca, ¿saben qué hicieron, estos “utilitarios”
humanistas? ¿Estos que buscan la ventajita? ¿Saben lo que hicieron?
¡Renunciaron en bloque! ¡Que fue muy escandaloso para todos los
utilitarios! ¡Escandaloso! De eso también hay que hablar, ahora que
estamos dejando señales claras. ¡No sólo de lo que no va!, sino tam-
bién de lo que va, porque esos son ejemplos a futuro, ¡ojalá los ten-
gamos en cuenta! Las cosas que no van y las cosas que sí van. Que no
son tantas. Pero se ha perdido de tal manera en la articulación social,
se ha perdido el sentido de las acciones, ¡que da lo mismo cualquier
cosa! No, no da lo mismo cualquier cosa en esta materia en la que
estamos hablando de actividades humanas. ¡No, no da lo mismo!
Hubieran avisado antes [risas]. Bueno, estamos avisando ahora.
Estamos avisando ahora, claro.
Todo lo que usted está diciendo es incendiario, no tiene en cuenta
a la prensa, no tiene en cuenta al poder de los gobiernos, no tiene en
cuenta..., quiere dársela por la cabeza a los que fallan, quiere reivin-
dicar nada menos que a gente que ha salido de los gobiernos. ¿Pero
qué es esto? ¡El mundo al revés!
¡Creo que sí, que es el mundo al revés! Creo que sí, que no es
el mundo al que usted está acostumbrado. Porque perdió la pista,
perdió el sendero como se ha perdido en todos lados, el sendero y
la pista. Y lo más grave, es perder el sendero respecto de lo humano.
Porque si fueran otros senderos, uno se cae a un pozo, una acequia,
bueno, va y sale, pero respecto a la dirección de lo humano, perder
el sendero...
Así es que estamos muy interesados en que ciertos parámetros de
comportamiento humano queden bien fijados. Por lo que sí y por lo
que no. Y después de eso, nos vamos. ¡Sayonara!
363
Claro, hace rato que deberíamos haber llegado a esa situación.
Pero se perdió el sendero.
Bueno, pasando a temas divertidos [risas]. Hay en otras activida-
des unos muy lindos trabajos, que han estado haciendo en distintas
partes del mundo nuestros amigos, que no tienen que ver con la
Marcha, que no tienen que ver con actitudes de acción humana en
el medio, no, no, no, tienen que ver con ciertos estudios, con lo que
nosotros llamamos nivelación. Se ha estado trabajando bien, bien.
Tomas contacto con gente aquí y aquí y en otras partes del mundo,
bien se ha estado trabajando. O sea que, nos guste o no nos guste, hay
calidad, claro tenemos, tenemos calidad. Imagínense si se pierde eso,
¡se pierde todo! Muchos de ellos, de estos que trabajan, que se mue-
ven y todo esto, estaban como achatados, como si las circunstancias
les fueran en contra, como si no pudieran expresarse. Porque se fue
deformando un tipo de actividad en esa ley de caída, en esa ley de caí-
da continua donde se van perdiendo referencias claras y todo aquello.
Estaban achatados. Ahora no están achatados. Es hora de poner en
marcha todo, ojalá desde cero. Nunca va a ser desde cero porque to-
dos tenemos memoria y todo aquello, pero vamos a rearmar nuestras
cabezas, ¿por qué no? Está muy bueno rearmar nuestras cabezas, ¿qué
hay de malo en eso? De echar una mirada a los procesos.
En eso estamos en este momento, en echar una mirada a nues-
tros procesos, no como me decían por ahí, estudiar el fracaso de las
estructuras. ¡No hable así! [risas] ¡Vamos a estudiar nuestro fracaso
personal, no el fracaso de las estructuras! Las estructuras pueden es-
tar muy bien diseñadas, y pasa un año, y pasan dos años, y pasan tres
años y todo declina. Y la gente que, en términos generales es muy
macanuda, siente que está dividida cada vez más, siente que pierde
fuerza, que pierde inspiración, los pensamientos que puede expresar,
no los expresa, que son cosas demasiado vacuas. Se habla de lo que
hablan los diarios. ¡Bonito consejo! De lo que hablan los empresa-
rios que fabrican diarios, a través de los enanitos que escriben las
noticias. Y uno toma esos diarios y discute con otros lo que dicen
los otros diarios. Y ahí estamos y ese es nuestro mundo cotidiano.
Nuestro mundo cotidiano se convierte en una discusión sobre lo que
dicen los diarios.
Entonces, acá estamos animando a la gente que busca un sentido,
que tiene un sentido, que le da valor a las cosas profundas, estamos
364
animando a retomar lo Profundo. Estamos reanimando a eso, no a
lo que dicen los diarios.
No somos muchos, suficientes...
Hacia el 20 de este mes, terminamos toda una etapa. Terminamos
toda una etapa y nos ponemos en otra cosa. Y nos vamos a reunir,
vamos a poner en marcha esas cosas totalmente surrealistas que son
las Disciplinas, ¡inadmisible el tema! Eso vamos a poner en marcha,
eso que no se puede aceptar, eso. ¡Pero todo es al revés! ¿Cómo me
están mirando? [risas]
Eso vamos a poner en marcha, claro que si, en breve, en breve.
La gente está nivelando todos sus conocimientos, sus cosas. Ha tra-
bajado muy bien, se ha tomado un añito, un largo añito, con muchos
trabajos sostenidos para nivelar su forma de ver las cosas y, además,
nivelar el lenguaje con otros. Hoy la gente puede ponerse de acuerdo
en muchas cosas, ha nivelado el lenguaje. Todavía nos falta un poqui-
to, en un poquito de tiempo más, ya terminamos esa etapa y pasamos
a otra, a una etapa de elección, por eso vamos a dar un tiempo. Al
terminar esto vamos a dar un mes o dos meses, algo así, para que la
gente elija lo que quiera, elija por ejemplo desaparecer. ¡magnífico!
[risas] Bueno, ya me he enterado del asunto, ahora me puedo borrar.
Perfecto [risas]. Pero así es la cosa.
Y otros van a decidir entrar en ciertas variantes, las variantes ra-
ras, las variantes de lo que constituye una Escuela; una escuela de
pensamiento, una escuela de interioridad, no una escuela de perio-
dismo [risas]. Todo se mueve por los diarios, la farándula, los de-
portistas; que está muy bien, son actividades humanas. Pero poner
como centro eso y lo demás que desaparezca del mapa, bueno, es un
exceso, es un exceso. El privilegio de la farándula, los deportistas y
los periodistas, ¡pero qué es eso!
Así es que nosotros vamos a trabajar en lo que deberíamos ha-
ber trabajado siempre, que empezamos a trabajar cada vez menos
en estos últimos seis años, y donde fue declinando la cosa interna y
donde se fue evaneciendo el espíritu. Y uno miraba, se iba el espíritu
por todos lados [risas], era de lo último, de lo último, ¿y el espíritu
dónde está? [risas] Nos quedábamos sin espíritu. Y como al espíritu
no se lo ve y de él no hay registro y de él no hay señal, entonces no
hay problema en hacerlo desaparecer [risas]. Nunca ha estado. ¿Por
qué va a estar ahora? Así es que en eso estamos, sí efectivamente.
365
Pero que poco político va a ser esto, que poco razonable va a ser
todo esto, que poco acomodado al imperio de las circunstancias. Al
imperio de las circunstancias, que no les va tan bien. Y ¿por qué aho-
ra?, ¿eh? Porque cada vez les va peor. Bueno... Y nosotros elegiremos
el momento de expresarnos cuando nos parezca mas conveniente.
Así es que acá estamos en esta etapita pequeña, en un trabajo
de un año, donde hemos estado tratando de nivelar la información,
poniéndonos de acuerdo, discutiendo mucho entre nosotros, discu-
tiendo las cosas que nos gustan, que no nos gustan, que todo ese
lío. Eso que se impidió en su momento que circulara la información
entre nosotros. ¡No! Eso va a estar privilegiado ahora, que circule
todo. Que circule todo, no que haya bolsones, y pero no, ¡de eso no
se habla! Hubo momentos en que se invitó a la gente que quería pos-
tularse en estas materias, y aparecían los personajes diciendo: ¡No,
eso no es para usted! ¡No se anote en esas cosas, que es peligroso!
¿Pero qué cabeza es esa? No se anote ahí. Bueno, ahí vamos, ven-
drá otra camada inmediatamente. Terminamos con esta camada, va,
busca su desarrollo y empieza otra camada, y rápidamente otra, y
después otra [risas]. Es decir, todo lo contrario de lo que suponían
[risas]. ¡Todo lo contrario! Ahí vamos, en esa dirección vamos. Y no
hay más, y no hay más.
Y lo lindo de todo esto es vernos, porque lo que decimos, está
muy sabido ya a esta altura, claro que está muy sabido. Metidos acá
en esta carpita, todo bien, claro, mirándonos las caritas. Pero no es
para nada importante lo que estamos diciendo. Sí, estamos fijan-
do algunos parámetros de comportamiento interno entre nosotros
y algunos hitos que ahora ya se miden por meses. Y pasamos a otra
etapa. Y todo lo anterior ¡mampostería, mampostería!
Pero bueno, estamos haciendo una reestructuración, esto es muy
grave. No hable así, no hable así, ¡siempre hemos hecho reestructu-
raciones! Si usted tiene un poco de memoria, verá que hemos nacido
en reestructuraciones. Hemos nacido en épocas de crisis y lo carac-
terístico de las situaciones de crisis, es que es necesario acomodar y
reacomodar las situaciones para que vayan avanzando.
Absolutamente, lo asumimos, claro que hemos nacido en época
de crisis y claro que reacomodamos las cosas. Pero ahora la cosa es
más enérgica en todo caso. Bueno, no más enérgica que cambiar
las ruedas del tren en movimiento [risas]. Pero bueno, son gajes del
366
oficio [risas]. Estamos cambiando las ruedas del tren en movimiento,
no estamos deteniendo nada, y eso tiene su gracia. Tiene su gra-
cia, cambiar las estructuraciones, las cosas y demás y que no se pare
nada. Por eso que le estamos poniendo especial interés a que la Mar-
cha y distintas actividades vayan con mucha más fuerza que antes.
Bueno, pero tenemos que esperar a hacer las cosas para después
cambiar. No, no, no, no, al mismo tiempo vamos cambiando todo.
Y veremos.
Pero esto va a ser un desorden. Siempre están con eso [risas].
Lo de ellos no es un desorden, ¡no! ¡Es perfecto! Lo de ellos es una
maravilla, todo lo previsto se ha ido cumpliendo en los últimos años,
¡en las últimas décadas! No son buenas referencias. No vamos a ha-
cer lo mismo que ellos.
Señores, esta conversación se agotó [risas]. Es muy lindo ver la
cara de la gente [risas], y tengo la sensación primaria, habrá que ver
qué hay de cierto en esto, de que estamos bastante de acuerdo entre
unos cuantos.
Presentes: sí... sí...
Silo: Yo creo, si estamos de acuerdo unos cuantos lo vamos a
empujar a esto y ahora sobre todo lo vamos a empujar. Y vamos a
ir cambiando las cosas y la mampostería al suelo. Y pondremos en
marcha el Movimiento, pondremos en marcha organismos y todo
aquello, pero bien, bien.
Bueno pero antes teníamos referencias. Esas referencias dejaron
de funcionar, pero no era una mala idea, no era una mala idea, por-
que gracias a eso se podían dar ciertas referencias, pero cuando eso
se convierte después en una suerte de burocracia y no se sabe qué se
está haciendo, ¡chau con todo eso!
Como decíamos en otro lado, la serpiente se renueva cambiando
la piel, pero sigue siendo serpiente [risas]. Y bueno, queda limpita,
y es una imagen no feliz, pero es muy interesante. Hay serpientes
de tierra, hay serpientes de agua, hay distintos tipos de serpientes,
hay serpientes familiares con flequillo [risas], hay todo tipo de ser-
pientes, que graciosas ¿no? [risas] Bueno, terminó el delirio, ¡buenas
tardes! [risas] [aplausos]
Qué apunte va a salir de esto, algún apunte va a salir de todo esto.
Mejor lo discutimos antes de largarlo porque va a ser una cosa. ¿Qué
han estado hablando?
367
¿Qué me dices?
Pregunta: Una consulta...
Silo: Veamos...
Pregunta: Tengo que hacer una consulta en relación a dos temas,
que son el tema del fracaso y la reconciliación.
Silo: Bien.
Pregunta: Referidos al proceso personal mío y al proceso de or-
ganismos y las consecuencias que pueden tener, benéficas o perjudi-
ciales, respecto de procesos bien encaminados.
Silo: Bien. En una cosa estamos de acuerdo es que es un tema
interesante [risas], el del fracaso. Pero que los fracasos sean de las
estructuras, sean de los individuos, ya eso es empezar a hilar, ¡umm!,
no nos preocupa mucho el fracaso de las estructuras. Y habrá que ver
si es fracaso. El fracaso personal es interesante asumirlo y descubrir,
y descubrir que ese fracaso no es tan fracaso. Eso te digo. ¡Críptico
estáis! [risas] Eso te digo, no tanta historia con el fracaso, claro lo
mencionamos en varias oportunidades, pero...
Pregunta: Quisiera saber por favor, ya sé que hay una reestructu-
ración, me interesa mucho saber cuáles son... Lo que pasa es que se
está haciendo reestructuración y me parece muy interesante, lo que
quiero saber cuáles son las nuevas formas, una va a ser el centro de
estudios, me imagino que, por supuesto la Marcha mundial por la
paz y la no violencia, y las otras por favor quisiera saber cuáles son
las distintas formas en que se va a reorganizar el Movimiento.
Silo: La reestructuración es de los organismos, es del Movimiento
y de los organismos, nada más.
Pregunta: Los organismos, eso me interesa.
Silo: Es decir, bueno, que se yo, ¿qué te puedo decir?
Pregunta: ¿son varios?
Silo: Sí, hay varios organismos.
Pregunta: Y podemos saber, o sea me gustaría poderlos anotar,
tener mayor información sobre el tema.
Silo: Claro, claro, claro. Nosotros tenemos organismos tales
como instituciones culturales, sociales, políticas, etc., todo eso hay
que darle una reestructuración y que la gente lo asuma, y que los
que se incluyan ahí lo dirijan ellos, no que les digan cómo tiene que
moverse eso.
Comentario: ¡Ah! perfecto
368
Silo: Claro...
Comentario: Ya, muchísimas gracias.
Silo: Que lo dirija la misma gente. A esos organismos nos referi-
mos y con el Movimiento igual. El Movimiento no va a tener esas
prerrogativas que ha tenido durante largo tiempo, de dar indicacio-
nes. Eso nos lleva a una orgánica bicéfala, a una orgánica donde des-
de un punto se indica qué hay que hacer en otro punto. No, si usted
está en una orgánica, trabaje ahí, haga lo que le parezca, discuta con
la gente, muévalo con la mecánica propia de esa orgánica, pero no
esté recibiendo instrucciones de otros que no tienen nada que ver.
Si usted está en un partido, de estos que conocemos, maneje eso
desde ahí. Y el otro no está en el partido, pero opina sobre... bueno,
tiene derecho a opinar, pero pretender dar instrucciones a los que
están en el partido, es como mucho. Que los que están en el partido
decidan por el partido, ¿y cómo lo van a decidir? Por un mecanismo
bastante falluto [risas], pero mínimamente aceptable, que es el de la
democracia; es decir, que la gente se elija, que la gente se elija, y ojalá
haya renovación en corto tiempo. A lo sumo dos años para renovar
todos los planteles. Y no sólo eso, no la renovación de las personas
que están en esos organismos, sino la renovación de los planteos.
Porque podría ser que en un momento dado se necesitara saber cuál
es la línea, ¿vamos a ir en un frente, con otros partidos?, ¿y eso quién
lo decide, cuatro, cinco, seis, diez personas? ¿O lo decide el partido
en una suerte de plebiscito, en una suerte de discusión interna? Por-
que ¿cuál va a ser la línea? ¿La que nos dicen o la que la gente elige?
Eso es importante, no vamos a andar discutiendo si agua con gas
o agua sin gas, pero hay una cantidad de temas que son importantes
que queremos discutirlo y rápido y elegir, y elegir eleccionariamen-
te cuál va a ser nuestra línea, eso es interesante. Entonces, no sólo
vamos a estar en el tema de la renovación de “autoridades”, bueno,
perdonando la palabra [risas], vamos a estar en esa renovación, sino
también vamos a estar en la renovación de las direcciones, ¿qué cla-
ves, en qué dirección van a ir nuestras actividades? No, quiénes diri-
gen nuestras actividades ¿Pero qué es eso? ¿En qué dirección vamos
a ir? Si vamos a ir con todo el cuerpo para allá.
Así que hay dos aspectos como mínimo en este asunto que debe ser
eleccionario. Y otro tanto sucederá con variantes, con los otros orga-
nismos, pero donde se va a notar fuertemente esto es en el partido,
369
porque el partido es el que está ligado a las actividades sociales. Por
ahí tenemos organismos culturales y demás, pero no, no hacen tanto,
tanto disturbio. En el partido sí, se requiere dar explicaciones a los
conjuntos, se requiere hacer saber en qué estamos, pero que nosotros,
antes que nada, lo sepamos. Entonces, sí claro, es muy importante ahí
toda la cosa eleccionaria. Ahí es muy importante la cosa eleccionaria.
Y algunos dirán bueno, pero a mí eso de las elecciones no me
gusta. Que no participe [risas]. Pero después no nos venga con que
el partido está haciendo mal las cosas. ¿Y usted está afiliado? No,
no estoy afiliado [risas]. Para participar hay que estar en el asunto,
y vamos a encontrar distintas actividades, las actividades culturales,
hay un Centro de las Culturas, hay una Comunidad para el Desarro-
llo Humano, hay organismos que hemos conocido en su momento.
Pero tan achatado estaba todo, que se creía que ni existían esos or-
ganismos, como se creía que no teníamos materiales, ¡todo se creía,
con la nada se creía! No teníamos libros, materiales, producciones,
organismos, no teníamos..., entonces ¿qué teníamos?
Comentario: Los periódicos...
Silo: Hasta periódicos tuvimos. Periódicos que adolecieron algu-
nos, de algunos defectos, por ejemplo: no pongamos en nuestra hoja
de barrio estas cosas que mencionan al Humanismo porque entonces
la gente no nos van a dar apoyo para que se sostenga. Bueno, ¡eso
va con la mentalidad de participar de los cocktails! [risas] Si decimos
esas cosas y mencionamos nuestras actividades la gente no nos va
a apoyar, ¿pero qué es eso? Si de lo que se trata es de decir lo que
hacemos.
Eso es lo que da unidad, eso es lo que da unidad interna, da tu
palabra y rómpete. Eso es lo que da unidad.
Bueno un poquito hablamos de los organismos, los organismos y
el Movimiento. Señores, nos vamos... [risas] [aplausos]
370
Reunión con mensajeros33
372
Y ninguna otra complicación. Y tranquilito y vamos entendiendo y
vamos adaptándonos a esa forma.
Entonces, seguro también que va a haber algún intercambio ya el
mismo 2 o el 3, ya va a haber intercambio con las distintas comuni-
dades. Ya habrá ideas más generales, ya habrá, mejor dicho, ideas más
particulares, más específicas de cómo ir trabajando con estas cosas.
Pero por ahora así, suavecito. Y no provocamos ningún desvío de
energía, sino que seguimos abocados a mover...
Se ha sentido la acción de El Mensaje en los distintos operativos
en el mundo, se ha sentido la presencia; así como se ha hablado del
humanismo y qué se yo, se le ha dado estado público al asunto del
humanismo, sobre El Mensaje han aparecido en todos lados tam-
bién, se han hecho [Link], El Mensaje no es una cosa
muy amplia pero se ha notado su presencia, así, suave, suave, suave.
Así que le vamos a poner ya más empeño al asunto porque ya se
acabó, salimos de una situación y ya entramos en otra muy dedicada
a nuestras cosas. En otra situación mucho más dedicada a nuestras
cosas. Esa cosa dedicada a nuestras actividades. Es una cosa, para
darle un nombre, es una cosa más espiritual, para darle un nombre.
Yo no sé si la gente ve los diarios, ve los noticieros o no, nos
da igual en esta materia. No estamos inspirados por las noticias del
día, por lo que pase políticamente, por lo que... Estamos inspirados
por otro tipo de trabajo y de planteo, vamos a lo nuestro, pero por
supuesto que cada cual hace lo que le gusta y juega al juego que le
guste. Pero quiero decir que nuestra tendencia, nuestra dirección es
más, como ponerlo, más espiritual, bueno.
Por ejemplo, hablando de cosas un tanto espirituales, ya se han
hecho pequeñas incursiones en ese campo, invitando, en algunos
parques, a reuniones de confesiones religiosas, reuniones de distin-
tos credos, de distintas creencias y ha ido mucha gente y muy gusto-
sa. Invitada por nosotros, ha ido a esas reuniones y ha participado
con gusto. Claro y han llevado su punto de vista, que si son budistas
o son, no sé qué, son astreanos. Y nosotros nada, contentos, tratando
bien a todo el mundo y ellos muy interesados en que podamos hacer
algunas cosas juntos.
A nosotros no se nos ve como una religión, pero sí se nos ve como
una cierta espiritualidad. ¿Ven que vago que es? Porque una reli-
gión tiene, claro, tiene sus jerarquías, tiene su iglesia, tiene sus libros
373
sagrados,tiene todas esas historias. En cambio una forma espiritual,
si le podemos dar ese nombre, no necesita ese tipo de cosas. Dirán,
bueno, pero también tenemos libros, también tenemos... Sí, sí, pero
no, no contamos con una teología, ni con una idea de dios o de los
dioses. Mucha gente en El Mensaje no es teísta, no es creyente, no
se mueve con la idea de divinidad, con la idea de dios y eso. Otra
gente sí, perfecto, según le guste a cada cual. Pero quiero decir, que
si fuéramos una religión tendríamos que tener muy claramente ese
asunto, de a quien se le reza, a quien... todo ese asunto... y no es
nuestro caso. No es nuestro caso.
Nuestros libros además, si le podemos llamar libros a esas cositas,
nuestros libros no tienen nada de sagrado, admiten interpretaciones
de las más variadas, y eso es lo lindo que tienen esas reuniones donde
cada cual da su punto de vista y no son coincidentes. De manera que
dogmas, dioses y todo eso, no está en nuestro horizonte. Pero sí está
esa cosa vaporosa, vaga, de la espiritualidad.
Quiero decirles que hablando de tendencias, de orientaciones y
demás, el tema de El Mensaje es el tema de la espiritualidad de esta
época, de esta nueva época, ese es el punto, pero no lo complicamos
más, no lo complicamos más.
Y entonces eso es todo. Así que podemos ir adaptándonos, adap-
tando el cuerpo a estas cosas que empezarán a trabajar con más fuer-
za ya desde el 2. Está bien así. Muy bien.
Eso es lo que quisiera transmitirles, esa cosita, pero se verá, la
gente lo tomará o lo dejará. Que cara de gusto a poco, pero claro,
no pongamos otras cosas para terminar esta etapa que ha sido tan
interesante, de colaborar con una cuestión con la paz, con la no
violencia, toda esa cosa que hemos empujado, en nuestra medida
y a nuestro modo, como cosa importante. Terminemos esa cosita y
pasemos después a trabajos más enérgicos. No energéticos, enérgicos
[risas]. Así de simple y de vaporoso.
Bueno, muy bien. Buenas noches, que la pasen bien.
La gente que se va yendo, sí, ¿no es cierto? Porque ya se estarán
dando los últimos toques de resúmenes y de cosas. Y seguro que nos
encontraremos con gente en distintos lugares que preguntarán cosas,
habrá gente de El Mensaje que preguntará cosas sobre El Mensaje.
Como ven, es poquito lo que podemos explicar, pero bueno, cada
cual hace lo que puede y nosotros hacemos lo que podemos.
374
Comentario: Gracias Negro.
Silo: Gracias a ustedes.
Esas reuniones con las confesiones religiosas y demás... y ya ten-
drá fuerza eso. Ya tendrá fuerza porque mucha gente está dando
vuelta, sin tener las ideas claras, está dando vuelta sobre esa cosa
espiritual, para llamarle así. Es una palabra casi antipática, no es
antipática como religión, pero es casi tan antipática lo de espiritual.
Pero hay mucha gente que está, mucha, es un lío hay... De un modo
informe, de un modo no orgánico, pero es un liazo que crece a gran
velocidad, es de los fenómenos que crecen más velozmente.
Comentario: Hay una aceptación en la relación.
Silo: ¿Con nosotros? Mucho, mucho...
Comentario: Y si le ponemos nueva espiritualidad, deja de ser
antipática [risas].
375
2010
377
es muy interesante, es muy halagüeño, muy lindo, porque la gente
sigue trabajando y no va dependiendo de una estructura cerrada.
Lo que sí se vio, con el paso del tiempo, es que esos pequeños
grupos necesitaban algún elemento de coordinación. Una especie de
núcleo de trabajo, donde gente que se hacía responsable de que fun-
cionara todo, daba sus datos y se conectaban con otros que daban
sus datos. Entonces había una multiconexión. Entonces no había una
organización central. Ninguna organización central en El Mensaje.
Y cuando se pone de acuerdo la gente de El Mensaje para hacer una
cosa, es por esas conexiones. Así que está difícil incluso para el sis-
tema, cortar todas las conexiones. Se sigue multiplicando, hay mul-
ticontacto, no hay una estructura y no es para nada uniforme. Ahí
aparece un tema interesante que es el tema de la libre interpretación
de los materiales de El Mensaje.
Así como hay una libre organización y se ve en esa descentrali-
zación y apertura de grupos nuevos cada vez más amplios, así como
existe eso, existe también, la interpretación que se le ocurre hacer a
cada grupo. Esto provoca un cierto escándalo [risas], porque si cada
grupo interpreta las cosas como..., entonces se desordena todo. No,
no, eso es lo que ordena todo [risas]. Porque lo que en realidad pro-
voca desorden profundo, es cuando hay una cosa rígida, no flexible,
incapaz de modificarse, donde un pequeño grupo de personas ocupa
ese lugar y luego trata de imponer su postura personal, eso no puede
funcionar.
Así que observen ustedes que en El Mensaje, en El Mensaje, el
tema de la descentralización y el tema de la organización totalmente
libre, de acuerdo a como le guste a la gente, es capital, en eso se
apoya. Y no hay más líos de organización que eso. Se descentraliza,
se multiplica y procura cada uno de esos puntos conectarse con otros
puntos. Y la información circula.
Y van a encontrar por ahí, según toquen un punto u otro, van a
encontrar cosas que no son coherentes, no encajan del todo, porque
unos están interpretando de un modo y otros están interpretando
de otro modo. Y nos parece muy interesante. Así en los grandes
movimientos la cosa ha crecido cuando se descentralizó, cuando se
descentralizó y se produjo ese fenómeno de la libre interpretación.
Ni el cristianismo podría haberse multiplicado si no hubieran
aparecido distintas formas de interpretación. Por supuesto, hubo
378
otras que se conocieron en la historia como la Reforma, por ejem-
plo, que es una forma que se interpreta de cierto modo, y dentro de
la Reforma muchas otras reformas, y así siguiendo, pero entonces,
¿eso produjo un gran desorden? No, eso facilitó la expansión del
cristianismo.
Y si ustedes van a movimientos sociales más recientes, van a
ver por ejemplo que el marxismo, como idea, se pudo multiplicar
y pudo tocar distintos puntos gracias a las reformas internas, gra-
cias al trotskismo, gracias a los provocadores de derecha, gracias a...
como quieran llamarle, pero llegó a muchos puntos, pese a que los
ortodoxos doctrinarios pretendían que la explicación fuera única, la
organización fuera única, todo eso desapareció. Pero sin embargo el
hecho de que esa idea se expandiera, eso dura hasta hoy y va a durar
bastante más. Pero no la organización. Y no las centralizaciones. Es
muy interesante ese tema.
Bueno, en realidad no tenemos porqué apoyarnos en lo que les
pasó a otros [risas]. Pero es simplemente para ilustrar, para ilustrar
que eso que se dice por ahí, de que cómo, puntos de vista diferentes,
cómo organizaciones diferentes, eso lleva al caos, eso lleva a... No,
no es así. Pero crea gran rechazo en las mentalidades rígidas.
Bien, así que poco más podemos hablar acerca de cómo se organiza
esto. Son pequeños grupos, cuando crecen mucho ya tienden a hacerse
nuevos grupos y siempre hay una pequeña cantidad de gente que forma
el núcleo de esos grupos, a ese grupo le podemos llamar una comuni-
dad, la comunidad de El Mensaje. El Mensaje se mueve con distintas
comunidades. ¿Y cómo se conectan las distintas comunidades? A través
de ese núcleo. ¿Y qué pasa si una comunidad no quiere conectarse?
Pues que no se conecta. ¿Qué va a pasar? No pasa absolutamente nada.
Hemos visto los materiales, son estos poquitos. Hemos visto la
organización, con los núcleos de las distintas comunidades, hemos
visto la conexión entre ellas, esa conexión totalmente abierta, diga-
mos arbitraria. Y ya no nos queda mucho más para conversar. Y son
las cuatro y cuarto [risas]. Y después la gente, justamente la gente que
está interesada en profundizar esto se comunica. Y la gente que no
está interesada en esto, no se comunica. Pero todo el mundo tiene
posibilidad de acceder, buscando las fuentes en cuestión.
Así que ya ven, aquí termina el esfuerzo. Ya pasamos eso y ahora
pueden venir otras agrupaciones, otra gente a ocupar estos lugares
379
y a desarrollar sus temas, pero El Mensaje ha terminado diciendo lo
que tenía que decir, no más cosas.
Pregunta: Respecto a los materiales, Negro, el libro, hemos in-
tencionado de hacer esa edición hermosa que tenemos. ¿Existe la
posibilidad que a futuro podamos imprimir libros más baratos, más
pequeños, para nuestras comunidades?
Silo: Absolutamente, claro. En realidad esa tendencia se está bus-
cando. Poder abaratar todo y hacer... Y si hay algún error de impren-
ta, no pasa nada grave. Si estamos hablando de libre interpretación
[risas], puedes hacer cada morcilla, de las buenas. Y cuando tengas
posibilidad de error cierto y demás te comunicas con otros y ahí vas
viendo todas las variantes que hay en las distintas ediciones. Edicio-
nes grandes, chicas, baratas, caras. Adelante con eso.
Comentario: En [Link] está lo oficial, por lo demás.
Silo: Por supuesto, porque [Link] funciona como una vidriera.
No es un lugar interactivo donde uno hace una pregunta y de ahí le
responden. Toda esa cosa que se pueden ver en las webs, está muy
bien, no funciona en [Link]. [Link] pone simplemente los temas
de interés y no espera, no hace feedback a ver si está de acuerdo o
no está de acuerdo el otro, eso se discute en otros lugares, pero no
en [Link]. Al tener la vidriera ahí, los materiales están ahí. No hay
forma de escaparle. Por eso que se trató de amputar esa importante
vidriera. Por supuesto no funciono, pero hubo intentos. Era fantás-
tico. Claro. ¿Sí?
Pregunta: ¿Negro, qué pasa con los otros sitios de El Mensaje?
Silo: ¿Con los otros?
Pregunta: ¿Los otros sitios web de El Mensaje, lo mismo?
Silo: Yo creo que se multiplican y puede haber algunos extraordi-
narios también, muy extraordinarios que no hablen de El Mensaje,
sino que hablen de otra cosa [risas]. Sí, seguro que va a haber de eso.
Eso se va a multiplicar. Es como los que arman, qué se yo, listas, en-
tonces las listas largan su cosa. Está muy bien, tiene todo el derecho
la gente de hacerlo. Pero no es la vidriera de [Link].
Pregunta: ¿Te puedo preguntar sobre el tema de esto de las con-
ferencias en colectividades, que todavía, bueno, a mí me ha costado
bastante ese tema?
Silo: ¿Estás hablando de colectividades étnicas, culturales?
380
Pregunta: Eso, te quería decir si, ¿te parece que habría una nueva,
dada la experiencia anterior, una nueva orientación hacia qué tipos
de colectividades, más específicas, podría haber un...?
Silo: No, específicamente no hemos fijado nada. Lo que sí hemos
dicho, muchachos pongamos atención en las diferencias culturales
que hay en las distintas colectividades, distintas, que por supuesto
dicen cosas opuestas entre sí. Nosotros pongamos atención y que
vengan todos, no hay ningún problema. Pero no hay una orientación
precisa a una colectividad o a un tipo de colectividad. No, colectivi-
dades varias.
Pregunta: Y eso que el conferencista que uno buscaba en el me-
dio, a veces en la Marcha, nos ha pasado que hay gente que se in-
teresó en el libro y bueno, él tiene toda una cosa muy interesante
de acuerdo a sus contenidos que vienen de todas parte, entonces él
agarra el libro, en estos momentos lo está estudiando, y él hace una
interpretación totalmente de él, personal.
Silo: Claro.
Pregunta: Pero eso tienen que ver con esa interpretación de él.
Quién se equivoca en eso se equivoca, no hay problema.
Pregunta: Pero aparte de eso alguno de El Mensaje pone también
sus contenidos en cuanto a eso.
Silo: Pero quiero decirte todo eso es, es complicar más la cosa.
Si hay quienes quieren agregar o quitar pues que lo hagan, ya está.
Tenemos el material en [Link], si quieres agregarle o quitarle cosas
a ese material hazlo, por otra vía.
Pregunta: Negro, hemos trabajado también con colectividades
espirituales, y una sugerencia, porque tenemos contactos muy inte-
resantes con esta gente, para seguir a trabajar juntos. Una sugerencia,
no se para...
Silo: Por supuesto sabremos que no vamos a apoyarnos ni vamos
a apoyar ninguna colectividad, por muy espiritual que sea, que crea
condiciones de violencia. Siempre que esté en juego el tema de la
violencia y demás, ya sabemos por donde no es. Y hay colectividades
étnicas, colectividades culturales, colectividades espirituales, sí, que
propician directa o indirectamente la violencia. El sistema está lleno
de violencia, así que distintos subproductos del sistema imagínense
lo que puede ser.
Pregunta: Pero Negro.
381
Silo: Dime.
Pregunta: Entonces, a ver, si con lo de la Marcha hemos estado
tomando contacto con colectividades religiosas, de otros países, etc.,
en este año, ¿qué hacemos con esa gente, seguimos tocando esa gen-
te, qué hacemos?
Silo: El Mensaje no se preocupa por como sigue lo que se hizo o
se colectó. Ahí terminó nuestra acción. Nosotros seguimos con nues-
tro planteo. Lo que pase con otros...
Pregunta: No lo entiendo.
Silo: Entiende que no vamos a darle continuidad a la Marcha o a
distintas cosas. Y la gente que se conectó con la Marcha, la gente que
se conectó con la Marcha tendrá que saber si quiere conectarse con
El Mensaje qué cosa es El Mensaje. Pero nosotros no vamos a andar
colectando gente.
Pregunta: No, no, claro que no. A lo que me refiero es, desde El
Mensaje si tú pensabas... Si desde El Mensaje con esos contactos que
se han hecho por la Marcha mundial que ya ha terminado, si segui-
mos trabajando con ellos, si seguimos tratando de hacer puente con
esa gente, o sea, como la actividad que...
Silo: Fácil, fácil, lo que la gente quiera. La gente de El Mensaje,
lo que la gente quiera hacer. Si quiere seguir conectando con ellos o
no conectando da igual.
¡Pero entonces vamos a perder mucha gente! No lo creas. No lo
creas.
Y además nuestra preocupación en El Mensaje no es andar cap-
tando gente. Eso es muy importante. Evitas el estrategismo de poner
las cosas de un modo o de poner las cosas de otro modo según la
cara del cliente, ¡no! Evitas todo eso. Así que seguramente habrá
mucha gente que nunca tuvo mucho que ver con El Mensaje y ahora
tampoco va a tener que ver [risas]. Porque no se los sigue, no se los
persigue, no se los fortifica remachando ideas. No, terminamos una
actividad y seguimos con nuestras cosas. Y a quienes les gusta y les
sienta y les funciona el asunto de las colectividades, háganlo con
quien quieran. Pero fíjense en el fondo si está propiciándose algún
tipo de violencia, explícita o larvada.
Es una especie de limitación que nos imponemos. Porque puede
haber colectividades étnicas, colectividades culturales, colectividades
382
religiosas que se acercan a la cosa de El Mensaje y demás pero lle-
vando ese problema a...
Pregunta: A mí me gustaría saber cómo poder difundir más, por-
que la poca gente que ha conocido El Mensaje. A mí me gustaría
saber cómo difundir El Mensaje más ampliamente. La gente que he-
mos tocado en el trabajo durante este año es gente que ha tenido una
profunda conexión, que han tenido unas experiencias maravillosas
con las diferentes ceremonias, nosotros también hemos tenido unas
experiencias muy profundas, al hacer las ceremonias en forma masi-
va y quisiera saber como nosotros podríamos difundir más amplia-
mente El Mensaje.
Silo: No sabría qué contestarte a todo eso. No sabría qué contes-
tarte, porque lo estamos haciendo sobre la marcha, la gente va bus-
cando distintas formas de expresarse, pero no tenemos una forma,
para conectarnos más ampliamente, pero no la tenemos. Seguramen-
te saldrán algunas formas más adecuadas que otras, seguro, pero no
lo tenemos.
Comentario: De todas formas nos conviene hacer difusión.
Silo: Perdón.
Comentario: Nos conviene hacer difusión.
Silo: ¿Hacer difusión?
Comentario: Nos conviene.
Silo: Puede ser, en algún sentido puede ser que nos convenga, en
otros a lo mejor no, en fin. Eso lo va a juzgar cada comunidad de El
Mensaje. Si le conviene hacer difusión o no. Hemos llegado a lugares
muy cerrados, en los que no nos conviene hacer difusión tan masiva
de El Mensaje, porque creamos unas resistencias, no porque noso-
tros las pongamos, porque las ponen ellos. Tocamos una cantidad de
puntos muy sensibles, así que no es una cosa tan segura de que nos
convenga hacer gran difusión. En algunos lugares no nos conviene
hacer difusión, en absoluto. Nada, eso te comento.
Pregunta: ¿Y en Europa?
Silo: ¿En Europa qué?, ¿En Europa nos conviene hacer difusión?
Bueno, para terminar con este asunto, lo que decimos es eso, en Eu-
ropa en algunos lugares no conviene. En algunos lugares no convie-
ne, por ejemplo no conviene arremeter con la difusión en el Kosovo,
en estos momentos. Y en el resto de los lugares, sí, si no hay esos líos
de enquistamiento de ciertos grupos, va bien.
383
Pregunta: Y cómo, en esos lugares donde no hay problema o no
habría tanto problema, ¿cómo sería la difusión más adecuada de El
Mensaje?
Silo: La que la gente elija. Es así, es así de inasible, es así de espu-
moso, El Mensaje es una especie de humo, no es una estructura, no
es un recetario, así funciona. Abierto y difuso, por eso es que segu-
ramente no coincidirá con muchas personas. Hay muchas personas
que les gusta lo concreto, bueno a El Mensaje no le gusta lo concreto
[aplausos]. El Mensaje no tiene los pies en la Tierra [risas]. El Men-
saje no se mueve con los prestigios, con que se mueven las distintas
instituciones. No usa esos modelos.
Bien, yo creo que ya estamos. Para qué más, si hay muchas cosas
que pensar y qué, ¿qué vamos a seguir diciendo?
Bien. Y como hay gente que ya es de El Mensaje lógicamente
entre nosotros, ya tienen una ideíta aproximada de cómo es la cosa
y ya sabe como...
Comentario: Yo quiero contar una experiencia.
Silo: ¿Quieres contar una experiencia? ¿Pero qué tiene que ver
con El Mensaje o con otra cosa? [risas]
[Se cuenta una experiencia...].
Pregunta: Negro, hace poco hablabas, si no me confundo, de una
atmósfera que se iba generando en los trabajos de El Mensaje. Y eso
ha ido pasando últimamente en algunos trabajos que se han ido ha-
ciendo, donde han confluido mensajeros. Una linda atmósfera donde
no hay eso que comentábamos recién, no hay prestigios, no hay...,
donde se basa la cosa en el conjunto y en el objetivo de ese conjunto.
¿Podrías decirnos algo de eso?
Silo: No [risas].
Pregunta: ¿Te lo pregunto, sabés por qué? Porque algunas comu-
nidades nos hemos empezado a plantear encontrarnos, en base a esa
atmósfera, para planificar cosas, para hacer, por ejemplo hace poco
sucedió algo muy lindo con el tema de la cuadra de El Mensaje, en
la cual sucedió eso, se generó una atmósfera muy linda y quedaron
cosas pendientes para poder seguir conversando. Podría ser una ex-
celente forma de unirnos esa, ¿no?
Silo: Podría.
Pregunta: ...las diferentes comunidades y conversar diferentes te-
mas. Muy bien, gracias.
384
Pregunta desde la multiuso: ¿Podríamos aplicarnos en las escue-
las desde El Mensaje?
Silo: Los de El Mensaje pueden hacer lo que quieran y por su-
puesto [risas].
Comentarios: en las escuelas, los colegios...
Silo: A menudo, a menudo la gente de El Mensaje da explica-
ciones a grupos de adolescentes, de niños, grupos de maestros que
tienen que ver con los niños, sí, mucho de eso hay. No hay ninguna
limitación, a menos que sea, ¿qué se yo?, una fábrica de tirabombas
o algo así [risas]. ¿Por qué no vamos a poder estar con todos ellos?
Claro que sí. No, no tenemos limitaciones.
La limitación que tenemos es esa que decimos respecto de la vio-
lencia. Eso nos limita. Y lo demás no hay tabú. Lo que te guste. Y si
se trata de las escuelas, de los niños y eso, sí, hay mucha gente que
pasa El Mensaje a las escuelas, a los niños, a los maestros. Sí, claro
que sí, ni un problema.
Comentario: Negro, le quiero hacer entrega de un libro que hizo
un amigo nuestro muy querido, que lo llevó Rosario a Paraguay hace
un tiempo atrás, y nos dijo que esto había que traducirlo al guaraní,
para trabajar con el pueblo originario también y con toda la gente
que maneja este idioma. Entonces, con el agradecimiento profundo
de todos los paraguayos y de nuestra querida Rosario, a quien trajo
un nuevo amanecer, una brisa de lo insondable, gracias Silo, este es
El Mensaje en guaraní [aplausos].
Silo: Muchas gracias. Y nos estamos encontrando con traducciones
en distintos idiomas, pero en muchos idiomas, no los más conocidos,
en dialectos, es fantástico lo que pasa. Así que llega a lugares muy, a
lugares muy remotos y muy recónditos también. Es buena, esa es muy
buena. Las traducciones de El Mensaje a distintas lenguas, dialectos,
grupos humanos. Ahí tenemos una forma de difusión interesante. Por-
que él preguntaba ¿y qué formas de difusión?, bueno, bueno. Pero
sí es cierto, la traducción. Buenísimo. La palabra hablada, claro, por
supuesto que sí. Bien, parece que estamos listos, ¿o no? [risas]
Bueno, parece que sí que estamos, estamos en términos generales,
lo otro es compartir cosas porque somos amigos, nos gusta escuchar-
nos, todo eso, pero en realidad lo fundamental está dicho. Y suena a
poco, porque es poco [risas], bueno, como quieran, pero no necesi-
tamos grandes desarrollos. Desarrollos a los que nos acostumbramos
385
posiblemente en otros momentos a través de bibliografías complica-
das, pero en El Mensaje no hay bibliografías complicadas, ni grandes
desarrollos, es bastante chato, bastante humoso. Entonces, es para la
gente humilde.
Que caritas, bueno [risas].
Pregunta: Negro, los mensajeros hemos apoyado la Marcha mun-
dial con mucho gusto y ha sido algo realmente fabuloso. Yo me pre-
gunto, de ahora en adelante, ya que los diferentes organismos están
en marcha, van a ir desarrollando sus actividades, ese tipo de apoyo,
ese tipo de relación, ¿cuál sería la relación?
Silo: Cuando sea el momento oportuno. Donde podamos expre-
sarnos en profundidad y muy extensamente, entonces nos vamos a
reunir entre las distintas comunidades, a ver si decidimos ese apoyo
o no. Porque si no te sale uno con lo del apoyo y otros no, y está
bien que así lo hagas, pero no que trates de arrastrar al conjunto.
Así que cuando haya una cosa de mucho interés común para todos
nosotros, para todos los grupos de El Mensaje, ahí se van a producir
encuentros y reuniones para discutir eso. ¿Nos conviene, será nues-
tro tiempo, hacer esa movida? Eso va a pasar, cuando haya un tema
muy importante, la gente seguro que se va a relacionar, a discutir esa
nueva situación que se dé, porque claro, se van a dar esas situaciones.
Pregunta: Tú mencionaste anteriormente, empezaste a mencio-
nar anteriormente algo de que hay gente que no está en El Mensaje,
que está escuchando esto y que ahora sabe, dijiste cómo es. Y yo
interpreté que tú estabas diciendo que gente que no está en El Men-
saje puede participar en El Mensaje, digamos que está participando,
digamos de otro organismo, participa en El Mensaje y viceversa.
Silo: Fíjate, ahí, ahí, ya al ir a detalles, esa gente que no es de El
Mensaje y participa de El Mensaje, participa de todos los estudios,
trabajos y demás que se hacen en El Mensaje. Pero para participar
del núcleo de una comunidad hay que estar sólo en El Mensaje,
porque si no empiezas a traer cosas de otros lados y produces des-
referenciación a las comunidades. No puedes producir esa desre-
ferenciación. Entonces, en el núcleo de cada comunidad hay que
estar comprometido con El Mensaje. Y en El Mensaje claro que hay
compromisos, ¿cómo no? Hay gente que se compromete. Pero gente
que no es de El Mensaje y participa de El Mensaje, sí mucha. Y muy
bien y bienvenidas. Pero ojo a ese punto de los núcleos, que son los
386
que se conectan entre sí, son los que conectan a las comunidades, son
los que dan la tónica, porque ellos están siempre investigando qué
es lo nuevo en El Mensaje, entonces, ahí pondría yo atención, en el
núcleo de El Mensaje. Claro.
Es por ejemplo, salvando las distancias y tratándose de otra acti-
vidad, pero creo que viene a cuento. Supongamos los parques. En los
parques participa mucha gente y hace distintas actividades y llega a los
parques mucha gente, pero las decisiones respecto de los parques las
toman ese núcleo de los que lo pusieron en marcha, no uno que viene
a opinar después, cuando los otros lo han puesto en marcha. No, no,
no. Esos núcleos de los parques son los que toman las decisiones res-
pecto al funcionamiento de los parques. Pero en cuanto a participar de
los parques, hacer trabajos en los parques, ponerse de acuerdo con los
que llevan la conducción de ese parque, ponerse de acuerdo porque
hay cuestiones hasta de calendarios, que un grupo quiere participar
de un trabajo, otro grupo quiere participar de otro, y está bien que
todos lo hagan, pero mínimamente hay que ordenar. Estos lo pidieron
en septiembre, el otro en octubre y este lo pide en agosto, bueno, en-
tonces necesitamos ordenar las cosas, eso también pasa en esos grupos
importantes que se mueven en torno a los parques.
No es lo mismo de El Mensaje, pero tiene esa cosa de que hay
núcleos. Claro que sí.
Pregunta: Silo, yo no sé si interpreté bien, cuando se habla de
trabajar con comunidades, son comunidades de esta comunidad di-
gamos, o son comunidades que tal vez no tengan nada que ver con
esta comunidad pero incluir sus actividades y sus pensamientos, o no
sus pensamientos pero sí ampliarnos a esas comunidades.
Silo: Se llega, queramos o no queramos llegamos a distintas co-
lectividades que no son las comunidades nuestras. Llegamos.
Comentario: (Habla de comunidades aborígenes...)
Silo: Eso lo van a terminar decidiendo los parques. Porque los
parques tampoco tienen una organización central, son totalmente
descentralizados y cuentan con un organismo que es la comisión y
cuentan con otro organismo que es el aspecto económico del funcio-
namiento del parque. Que es siempre suprapersonal, no debe quedar
en manos de una persona o dos personas o un grupito. Entonces, son
ellos los que están en condiciones de opinar sobre si se da entrada
o no se da entrada al parque, a que ahí se pongan artesanías o no se
387
pongan, claro que sí. Son ellos. Y te puede resultar, te pueden dar
respuestas distintas los distintos parques.
Comentario: (más comentarios sobre el tema)
Silo: Eso será motivo de consulta, el de una colectividad que
quiere llegar a los parques con sus productos o lo que sea, yo creo
que es tema de discusión con ese parque.
Comentario: Lo importante es si uno quiere llegar a esas comu-
nidades, a mí me parece.
Silo: Sí, pero sin duda ese punto lo van a decidir las comisiones
de los parques.
Comentario: Negro, quería comentarte muy brevemente una ex-
periencia de Brasil.
Silo: Si es breve fenómeno.
Comentario: Muy breve. A partir de las experiencias de El Men-
saje, del libro, básicamente el Bienestar y también un poquito de la
Asistencia, empezamos a crear algunas poesías y se las pasamos a
otros amigos, de Canadá suponte y después ahora en Brasil para otra
mensajera, y lo interesante es que ella, a partir de los registros de las
experiencias, ha creado músicas bellísimas, bueno a mí me parece
muy bella [risas]. Y esto, me parece que hay una similitud, un poco
en esto de inspirarse, de tener los registros realmente de las expe-
riencias de El Mensaje y a partir de ahí conectar con lo mejor que
uno tiene y que se suelte lo que sea, que no va a pasar nada malo, que
a uno le puede gustar y al otro no, pero que en todo caso entusiasma
a otro y esto es como de registro y uno no conoce al otro, pero viene
del corazón, ¿no es cierto? Y uno va creando cosas y no sabe lo que
va a pasar con eso y no hay problema [aplausos].
Silo: Bien, querías comentar eso. Vas a ver cómo se va a tomar,
se va a ir tomando la mano a eso de hacer las cosas libremente, sin
censura y sin autocensura. Uno se autocensura muy a menudo. No,
esto no lo puedo decir porque tiene consecuencias nefastas [risas].
Todo lo puedes decir y ojalá todo lo puedas pensar.
Claro... Bien, bien, muy bien. ¿Algo más?
Muy bien, se ha terminado esta sesión, muchas gracias [aplausos].
388
Charla de Silo con maestros mensajeros35
Silo: No tenemos nada que corregir sobre eso que se dijo. Pero,
debemos considerar nuevamente el tema de cómo se arman las expre-
siones de El Mensaje. ¿Cómo se arman las expresiones de El Mensaje?
Dijimos que reconocemos ciertas comunidades de El Mensaje de
Silo. Grupos humanos que se ponen de acuerdo, se citan a reunión,
estudian algunos materiales y actúan más o menos en su medio in-
mediato. Esas comunidades de El Mensaje son sumamente elásticas.
Pero no nos apoyamos en ellas, en esas comunidades, en esos grupos,
para coordinar determinadas actividades. No, nos apoyamos en lo que
conocemos como núcleos de esas comunidades. Esos núcleos pueden
ser numerosos o pueden ser muy pequeños, pero lo que no debería
ocurrir es que existan comunidades sin núcleo. Porque esos núcleos se
supone que van a coordinar al resto por un lado y, por otro lado, se
supone que van a coordinar a las comunidades entre sí. ¿No es cierto
que no es una cosa rara que la gente de una comunidad sale de ella, va
a otra? No está fijada a un punto. Pero los núcleos sí están muy relacio-
nados, relacionados directamente con puntos. Y es a esos puntos que
se trata de hacer conectar. Así que son los núcleos de las comunidades
los que hacen toda la conectiva con la gente y con la otra gente que no
está presente. Porque las comunidades simplemente son agrupaciones
de gente que, a veces están y a veces no están, fluctúan y que no están
ligadas a lugares. Los núcleos básicamente están ligados a lugares. En-
tonces se designa a ese núcleo con el nombre que tiene el lugar. Qué sé
yo, la comunidad de Peñalolén, la comunidad de… bueno y ahí sí está
bien, se sostiene en esos pocos que coordinan todo. Pero hay gente de
una comunidad que está en su momento en un punto, en su momento
en otro punto. Las comunidades sí son muy variables. Así que esa or-
ganización mínima deberíamos tenerla funcionando. Me parece que lo
importante de esos núcleos es que buscan una cierta permanencia de la
gente. Así que es muy bueno que no fluctúe, que no “baile” demasiado.
390
Silo: Eso no debe ser. Está mal planteado y es un eje fuera de
lugar. Clarito.
Comentario: Eso pasa también armando calendarios, de retiros y
seminarios de El Mensaje, si hay doble participación la gente quiere
cambiar las cosas de El Mensaje para que no coincidan…[inaudible].
Silo: Claro, que la fiesta nacional de un país caiga justamente
en una reunión de El Mensaje. Singular eso. Que haga usted lo que
quiera con su país. Pero esa actividad que está fijada para ese mo-
mento, la hacemos. Difícil sería equivocarse.
Pero la dificultad de integración en muchos organismos, esa difi-
cultad de integración en muchos organismos muestra que, de ningu-
na manera, nos apoyamos en eso, en la integración en otros organis-
mos. No cotejamos lo que pasa con las fechas de trabajo en dichos
organismos.
El hecho de que nosotros hayamos puesto todo en esa marcha
que pasó, fue para dar una señal. Eso públicamente podrá pasar si
en algún momento a futuro estamos todos de acuerdo en que es im-
portante hacerlo.
Y eso no se dice así, livianamente. Eso, se llega a esa conclusión,
después de discutirlo mucho, conversarlo mucho y hacer que todo
coincida. Así que no nos preocupamos de eso. Ni de otras cosas que
no tienen nada que ver.
Fíjense todo lo que llevamos hablando de ese punto. Que la gente
del núcleo está, podría estar en otra cosa. Bueno, no nos complique.
Como está ligada a esos lugares, esa comunidad toma los nombres de
los lugares. O particularmente el nombre de ese lugar. No tenemos
límite de participación de gente: son muchos o pocos, no hay límite.
Pregunta: Negro, una consulta, si por ejemplo en Peñalolén hay
tres comunidades funcionando en la misma salita, ¿las tres comuni-
dades se llaman del mismo modo?
Silo: Eso nos lleva a confundir cosas. Si las tres se llaman del mis-
mo modo, entonces no sabemos a la hora de conectarse cada una de
ellas con otros lugares. No les dejamos clara la conexión tampoco a
otros. No lo veamos adentro de, veámoslo afuera. Si los de afuera
se conectan con Peñalolén, entonces, ¿con cuál de esos grupos se
conecta? No nos conviene. Ahora sí, esas pequeñas distinciones: Pe-
ñalolén 1, Peñalolén 2, Peñalolén 3, o Peñalolén Norte o, bueno, ya
es una forma. Pero tienes que tener referencias claras.
391
Comentario: Hasta ahora, en general, la tendencia ha sido que
los nombres tengan nombres significativos.
Silo: Sí, sí.
Pregunta: ¿La idea es cambiar eso?
Silo: Lo ideal sería referirse a los lugares.
Pregunta: Pero podría llamarse, por ejemplo, ¿comunidad León
Alado de Peñalolén?
Silo: Sí podría. Pero que esté Peñalolén.
(Voces inaudibles)
Porque si no se sabe [inaudible]… habría que agregarle el lugar,
no necesariamente… [inaudible]
Sí, seguro que sí. Así que los nombres tienen que ser bien defini-
dos al final de la cosa.
Pregunta: Negro, en cuanto al espacio del lugar, hay barrios, lue-
go ciudades, ¿entonces se trata de hacer barrial o más grande?
Silo: No me preocuparía mucho por la amplitud territorial de
cada lugar. Si en Panamá tenemos una sola comunidad, supongamos,
por un tiempo tenemos una sola comunidad. Tendremos un núcleo y
ese núcleo es el de Panamá. Si en Panamá empiezan a aparecer otras
cosas, ahí entonces tenemos ya la necesidad de hablar de un distrito
tal, el otro distrito. Pero mientras no va pasando, eso tiene tanta
amplitud hasta donde llegue.
Comentario: Claro, eso nos permite ubicar a la gente.
Silo: Claro. Así que no nos preocupamos de ese asunto, a menos
que haya colisiones entre distintos grupos del lugar. Entonces no
pueden tomar el monopolio del nombre Panamá.(Voces inaudibles)
[inaudible]
Es clarito que necesitamos hacer distinciones. ¿Cómo se hace?
Bueno, la gente que está en eso sabrá cómo hacerlo… cambiar un
nombre…
Sí, sí. Ese núcleo necesita tener al menos una cierta permanencia
en el contacto, en el contacto, para todo ese tipo de cosas, perma-
nencia en el contacto o en los trabajos diversos que hace, va necesi-
tando tal vez poner en el núcleo ciertas funciones. Ciertas funciones
mínimas.
[inaudible]
…otros se dedicarán a tomar contacto con instituciones, por ejem-
plo, que no son las colectividades y las comunidades de El Mensaje.
392
Se pueden armar distintas de esas funciones. Por ponerle un
nombre; comisiones, por ejemplo. Comisiones dedicadas a ciertas
actividades para repartirse y cubrir todas las zonas de la actividad
general que necesita El Mensaje. Así que puede haber, a lo mejor,
muy poquitas, muy poquitas comisiones o, a lo mejor, muchas y muy
numerosas y sus trabajos son muy variados.
Claro, estaría la web de la comunidad, por ejemplo, ¿quién se
va a encargar en esta comunidad de la web? Seguro se va a encargar
alguien que, mínimamente, es del núcleo. Porque si ponemos en el
trabajo de la web, que es muy relacionante, a gente que es de la
comunidad pero que no está en el núcleo, observen lo que pasa con
alguien que no está en el núcleo: puede cambiar de lugar, etc. ¿Y?
No es referencia.
Ya que tocamos el tema de la web, esa función debería ser ocu-
pada por uno o varios, pero del núcleo. Así como necesitaríamos
otras funciones para tomar contacto con las otras comunidades, no-
sotros tenemos, ya hablando de ese tema, algunas especies de web
que están ubicadas, emplazadas en algunos lugares y que las distintas
comunidades las consultan. Consultan a esas webs porque se trata
no sólo de ponerlas en acción, sino de actualizarlas. Tendemos tam-
bién a pedirle a algunos núcleos de comunidades que trabajen en los
parques. Que trabajen en los parques. Y eso se hace cuando alguien
del núcleo de una comunidad forma parte de la comisión del parque
o bien está ligado a gente de la comisión del parque. Ese contacto
estrecho entre los parques y las comunidades es importante para que
esas comunidades puedan mover gente o hacer acciones conjuntas
en los parques. Es decir, ¿dónde actúan? Actúan en cualquier lado
pero a lo mejor encuentras en los parques la posibilidad de convocar
gente para una cierta operación, por ejemplo. Estamos hablando de
las colectividades religiosas. Es posible para algún núcleo que está
trabajando en un parque, o bien cerca de un parque, citar a reunión
de esas colectividades. Entonces, en realidad, no es el parque el que
está creciendo en sus relaciones al convocar gente de distintas reli-
giones. Está creciendo esa comunidad. ¿Se entiende la idea?
Así que es recomendable, allí donde haya parques, que alguna
comunidad trabaje también cerca, porque pueden hacerse muchas
convocatorias, mucho movimiento de gente hacia el parque en tér-
minos generales.
393
Pero, ¿qué es lo que pasa en el parque cuando esa comunidad se
mueve con gente de una religión, por ejemplo? Se habla de los temas
que tienen que ver con ella y no se habla de los temas del parque.
Así es que si se está haciendo una convocatoria, por ejemplo, a gru-
pos religiosos y demás en un parque, bueno, muy bien, la gente va
a las reuniones del parque pero se hacen cosas que tienen que ver
con la comunidad. No que tienen que ver con otras cosas. Con esa
comunidad.
O sea, que allí donde trabaje una comunidad de El Mensaje, siem-
pre ponemos la impronta de que es una comunidad de El Mensaje.
Es decir, no va subrepticiamente como si fuera cosa genérica. No,
es una comunidad de El Mensaje. Entonces, la gente que concurre
convocada por El Mensaje, bueno, sabe de qué se trata. No queda en
un organismo, ni en ninguna cosa que no sea El Mensaje.
Pregunta: Negro, ¿los parques, en general en esta nueva etapa,
están más orientados hacia el estudio y la reflexión?
Silo: Claro, porque de todos modos debemos reconocer que los
parques salen de las actividades de El Mensaje.
Eso no lo reconocemos ni lo reconozcamos. Eran parques de El
Mensaje. Así empezaron. Su origen es, entre otras cosas, es de El
Mensaje y no de otra cosa. Así que seguro que seguimos con bastante
arrastre en ese sentido. Pero estamos orientados hacia los parques,
hacia el estudio y la reflexión. Sí, efectivamente.
Comentario: Lo que no quita que las comunidades puedan desa-
rrollar actividades en los parques.
Silo: ¡Claro, claro, claro! Así es, viene de allá.
Y aunque cambie la formulación, de todos modos, hay ese nexo
interno entre los parques y las comunidades. Mínimamente hay un
núcleo de la comunidad, no está desconectado totalmente.
Comentario: Sí, ahí está la sala.
Silo: Ahí está la sala, claro. Que es netamente de las actividades
de El Mensaje. Por supuesto, la usa todo el mundo y no anda con
distinciones. Es parte de los trabajos de estudio, de reflexión, pero es
netamente, propia de El Mensaje.
Pregunta: Y los parques, ¿los montamos desde El Mensaje?
Silo: Claro, es así.
Comentario: Y tenemos seminarios, retiros que hacemos en los
parques.
394
Silo: Claro. Así que no se ve tanta dificultad en ese sentido de que
las comunidades tengan contacto con los parques. No hay problema.
Las actividades de El Mensaje o comunidades de El Mensaje, da lo
mismo, que estén francamente ligadas al parque. Y habrá muchísi-
mas otras que no están ligadas a los parques. En ese caso, las comuni-
dades que no están ligadas a los parques solemos buscar algún punto
de aplicación geográfico también. No están en los parques pero han
llegado a construir su salita de El Mensaje o su sala de El Mensaje,
que son locales que tienen que ver con los trabajos de El Mensaje.
Entonces, claro, no se mueven como se mueven los parques, pero
son lugares de concentración donde se hacen reuniones parecidas a
las que se hacen en otros lugares. Donde se hace un sistema de con-
tacto. Donde se menciona que existen esas salitas. En fin entra en el
circuito: la salita.
Usamos la palabra sala, en otras ocasiones hablábamos de sala
y salita, pero resulta que la palabra sala designa hoy, a esta altura,
muchas cosas, muchas cosas. Pero la salita, que suena una cosa así,
minúscula, designa un lugarcito alquilado, prestado, adquirido, en
fin, designa un lugarcito donde se hacen las actividades de las comu-
nidades. Es bien específico.
Comentario: Algo barrial.
Silo: Como barrial, por ejemplo.
Comentario: Tiene otra carga que la palabra local.
Silo: ¡Ah!, no, claro. Claro, local no. No, la salita, que tiene ese
especie de diminutivo que marca un tono: salita. Y ninguna persona
importante, con seguridad, va a formar parte de la salita (voces in-
audibles).
Eso es seguro [inaudible].
Así que lo de salita nos interesa bastante porque es de bajo perfil.
Un periódico no va a mencionar una salita.
Así fueron en el mundo antiguo, que está bastante lejos. ¡Bah!,
está lejos de nosotros. Así fueron las primeras organizaciones de las
distintas iglesias, incluido el cristianismo en su origen, antes de que
Constantino le diera unos locales obsoletos, viejos y demás, donde
habían funcionado los mercados. No tenía dónde ubicar a la gen-
te en una cosa masiva, que pretendía poner en marcha Constanti-
no, entonces dijo: “Agarremos los mercados que están sobrando y
que agrupan mucha gente, sacamos la fruta, los melones, la cosa,
395
hacemos distintas ceremonias... [inaudible], si pueden... [inaudi-
ble],... es muy gracioso [inaudible].
Entonces lo mejor es que estaban obsoletos, derruidos. Aparte
que, a medida que pasaba el tiempo, también la cosa se deterioraba.
Empezó por esos, por los que estaban más deteriorados. Además
que eran grandes y abarcaban mucha gente, entonces ahí, a partir de
ahí, dijo: “A partir de ahora no es un mercado, es una iglesia” (voces
inaudibles).
Pero ya no era barrial. Trataban de meter a todo el mundo ahí; es
más, se obligaba a la gente a que formara parte de esa iglesia.
Pregunta: ¿Se obligaba?
Silo: ¡Claaaro! En el cristianismo naciente. El cristianismo na-
ciente se hizo expulsando todos los cultos y consagrando como ver-
dadero y único el culto de la iglesia; así es. Era obligatorio.
Entonces se hacía un censo rápido de todos los que pertenecían a
un mercado o a una iglesia eran cristianos. Entonces cuando se rela-
cionaban entre sí se preguntaban: ¡¿En qué iglesia estás?! ¡En ningu-
na! Especifica (esa es libre pensadora). Esto no es así. Esto no es así.
Y cuando alguien se convertía, porque elegía, por persuasión, lo
que sea, hacía su aspiración de entrada y demás en el mercado. Es de-
cir, en la iglesia se bautizaban a los niños recién nacidos. Ahí se hacía
el sacramento del matrimonio, todos los sacramentos, la economía
de los sacramentos se realizaba desde los mercados; es decir, desde la
iglesia. Así que no era una cosa suelta que... eso lo hizo el meritorio
[Link]í que, organizativamente hablando, le fue bien. Así
que hicieron desaparecer todos los otros cultos, que se convirtieron
en heréticos y quedó consagrado el culto cristiano. Todo bien. Así
duró unos cuantos años, una centuria.
Comentario: Un transformismo social.
Silo: Bueno, interesante.
Pregunta: ¿Así que lo hicieron los romanos?
Silo: Sí, sí, sí, los romanos, totalmente. Romano, totalmente. El
jefe de la iglesia era el simétrico del emperador. Era el Papa. Así que
toda la estructura organizativa de Roma, se manejaba en base al em-
perador. Y toda la estructura religiosa, se manejaba en base al Papa. Y
así como había emperadores, ediles, ediles curules, etc., así también
aparecían obispos, arzobispos y demás, iban llevando su [inaudible]
en simetría. Además, así lo pensó y lo explicitó Constantino, en su
396
momento: Allí donde haya una organización seglar, una organiza-
ción secular, una organización político-jurídica, allí tiene que haber
una organización simétrica religiosa. ¿Y por qué hizo todo eso? ¿Por-
que fue un hombre religioso?
No, porque fue lo que estuvo investigándose en Roma, ya desde
la época de Diocleciano; o sea, desde antes se empezó a investigar
la posibilidad de darle cohesión a esa cosa que había crecido, pero
difusamente y no tenía ningún orden y no tenía ninguna dirección.
Roma se desintegraba, como organización política-jurídica también.
Se iba desintegrando y entonces dijeron estos, ya particularmente
Constantino: ¿Cómo hacemos en este imperio extenso? ¿Cómo ha-
cemos para darle unidad a esta cosa?
Pregunta: ¿Qué siglo es ése?
Silo: ¿Constantino? En el 351 se hace [inaudible] esto; es decir,
se pone en marcha.
Sí, para dar cohesión fue. Toda la cosa de la iglesia. Por eso tam-
bién tanta ferocidad en ese asunto de que fuera iglesia única y siem-
pre con la neurosis de que cualquier cosa los llevaba a... [inaudible];
es decir, al temor básico de desintegración.
Pregunta: Más claro ¿adónde?
Silo: Iglesia católica, es decir, universal. Apostólica, es decir, si-
guiendo la secuencia de los que habían estado supuestamente con un
tal Jesús, apostólica. Y romana, porque es la organización que se da.
Todo eso pasaba. Así que la ubicación geográfica y lo que se hacía ahí
era importantísimo. Cristianos había, y por eso se optó por ellos, por-
que había muchas opciones en ese momento. Pero se optó por los cris-
tianos porque eran gentes que estaban en distintos puntos del imperio.
Totalmente incoherentes entre sí y no sé cómo lo hacían para un lado,
para otro, pero se suponía que eran cristianos. Entonces una de las pri-
meras tareas, que le llevó varios años a Constantino, fue traer de todos
los puntos del imperio a los cristianos que dirigían la cosa. Al principio
se asustaron mucho todos los cristianos que había. Porque tenían que
ir a Roma. Tuvieron que llevar encadenados a varios de ellos.
Comentario: A ver si nos tiran a los leones otra vez...
Silo: Y lo que estaban tratando de hacer, era de darle cohesión a
todo eso. Entonces fue un gran problema porque llegaron esos tíos,
de distintos lugares, con costumbres distintas, con distintas proce-
dencias y entonces los reunieron para poder “sapear” [saber], los
397
reunieron, los bañaron, los afeitaron, todo este asunto, les pusieron
cierta ropa. Les enseñaron el idioma general que era el latín, porque
venían de Anaquia, de las zonas bárbaras, venían de los alrededores
de Roma. Hablaban distintas lenguas y demás, pero todos venían
con la sanata de que el hijo de dios era el hijo de dios, pero era
hombre y, al mismo, tiempo dios y que eran tres personas, pero no...
[inaudible] un dios con tres personas. Todo ese rollo tuvieron que
unificarlo. Y ya en un comienzo aparecen las enormes herejías, de
las nominaciones distintas. Todo un despelote que tuvo que hacer
Constantino con esos sujetos. Primero tuvo que localizarlos en los
distintos lugares. Y eran muy poquitos en distintos lugares, pero ha-
bía que localizarlos y llevarlos a Roma. Porque no tenían otro medio,
además, de hacer ese cambio tan súbito de armar una iglesia con esos
restos [inaudible], requechos de distintos lugares. Eso creó mucho
problema hasta que finalmente desplazaron a otras colectividades
religiosas. Creó mucho problema el hecho de que, desde la dirección
del imperio, se buscara nada más a los que hablaban del cristianismo.
Comentario: Ahora, los romanos en general aceptaban [inaudi-
ble].
Silo: Claro que aceptaban y también entró en la cabeza de Diocle-
siano la idea de que con tanta religión y con tanto culto no tenemos
cohesión.
Entonces, está bien para andar un trecho eso de que aceptaban,
pero después, cómo hacemos para darle dirección. Entonces empie-
zan a cerrar el tema del culto. Y por eso tuvieron, entre las primeras
cosas, que producir ese extraño documento que es el Credo, en el
concilio de Nicea, del 351 de esta era. Entonces, “Creo en dios padre
—ya empezamos—, todopoderoso, creador del cielo y de la tierra
—¡o sea de todo!—, y en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del espíritu santo … y allí ya
tenemos a los tres, bueno. “Nació de santa María virgen”… O sea,
¡nació de una virgen! Toda una rareza, propia de ese [inaudible]…
Pero que quede claro. Y empezaron algunos a bufar y decir:
¿cómo va a nacer de una virgen? ¡Hereje! ¡Cómo tres! Si hay tres,
puede haber cuatro. ¡Hereje!
Entonces, el concilio de Nicea de 351 fue muy importante, para
darle cohesión, aunque sea mínimamente en las declamaciones. Y
entonces en todos lados, cuando se instituyó el culto, ya todos esos
398
que hablaban lenguas raras, y eran de culturas distintas y con, qué
se yo, cofias de talibanes, toda esa mezcla, de todos modos en sus
ceremonias tenían que decir esa cosa. Entonces apareció un tipo en
[inaudible] la Anglia, perdido por ahí, unas cosas raras con pieles y,
bueno, y se mandaba el credo. Y donde todos tenían que aprender
todo eso y enseñárselo a los niños. ¿Si no qué? Así que pegaron ahí y
hubo unos años muy turbulentos en los que no se sabía por qué se iba
a optar. Pero no fue cosa de Constantino solo. Fue cosa de Diocle-
ciano y otros y de todos los asesores, pensadores y demás de Roma,
para ver cómo se le daba cohesión a esa cosa que tendía a estallar.
Y, por ejemplo, hubo momentos en que estaban muy parejos en sus
crecimientos en Roma, como eran, qué sé yo, los Parsis persas que
crecían y crecían a mayor velocidad que los cristianos. Los cristianos
habían empezado a hacerse populares en Roma y no crecían a la mis-
ma velocidad de esos mazdeístas, y demás. Maniqueos, mazdeístas,
un montón de…. que venían de Persia. Ese era el culto más poderoso
y de mayor velocidad y crecimiento, al lado de los cristianos, que
habían tenido la virtud, en su momento, de regarse por el imperio.
Y eso ocurrió gracias a la colectividad judía, que después que los
romanos, con la dirección de Tito, destruyeron el templo y los dis-
persaron. Tenían de todos modos los romanos, una cierta soltura
en la aceptación de todos ellos. Lo que no querían es que existiera
ese centro. A ese centro lo destruyeron y ahuyentaron a la gente. Es
más, lo hicieron con tal ferocidad, a ese punto, que sembraron todo
de sal, para que a futuro no se volviera a sembrar nada. Entonces la
destrucción del templo y la dispersión del pueblo judío hizo que la
gente fuera donde podía. Y por eso las primeras comunidades cris-
tianas se desarrollan, sobre todo, en las zonas del Medio Oriente,
donde estaban más cerca. Las iglesias de Efesos, las iglesias del Asia
Menor, todas aquellas, venían de esa colectividad. Lo cual trajo gran
problema a los que no eran cristianos. Porque esos eran los que esta-
ban ubicados, los primeros, antes de la dispersión del pueblo judío.
Antes de la dispersión ya había colonias. Las colonias las usa-
ron todas las culturas. Había colonias griegas, colonias, qué sé yo,
egipcias, en distintas partes y también colonias judías. Entonces gen-
te muy antigua, de Oriente, estaban ubicadas en muchos puntos. Y
llegaban después los nuevos judíos, pero dispersados por el despe-
lote de la destrucción del templo. Llegaron allá, y llegaron allá con
399
sus nuevas creencias. ¿Y por qué había conflicto? Había conflicto
porque ellos buscaban los lugares donde había algún pariente. Andá
donde el tío Samuel que está allá, qué sé yo… Y llegaban donde el
tío Samuel y lo primero que le decían al tío Samuel era que querían
tener reuniones sobre que había un dios, tres, todo un lío. Y entonces
las primeras reuniones que hacían esos tíos con los antiguos, con los
antiguos judíos, eran muy problemáticas y muy conflictivas hasta
eran provocativas. Pretendían nada menos que, aparte del apoyo que
les habían dado y demás, que la gente hiciera lo que ellos decían.
Era fantástico. Y entonces hubo problemas en las colectividades, que
eran muy antiguas y estaban en distintas partes.
Fue después del despelote de la destrucción del templo y de la dis-
persión, esa nueva camada en donde muchos judíos se convirtieron
al cristianismo naciente. Seguían siendo judíos, eran todo eso, pero
con toda esa impronta rara y llegaron a los lugares a imponer sus
exigencias. Bueno, en fin. Eso es ya una lateralidad.
Pregunta: Ahora, en todo casi si el tema de Jesús y los apóstoles
queda entre paréntesis, por decirlo de una manera suave, ¿cuál fue
el motor impulsor para que se generara esto, con esta capacidad de
transformación, digamos, ¿era Pablo, ¿Era…?
Silo: Eso ya en la parte organizativa, pero ideológicamente, eso
que luego va a ser el cristianismo, son adaptaciones de un pequeño
grupo que estaba en rechazo con toda la colectividad establecida
dentro de Israel. Eran los Esenios [inaudible].
De las ciudades, porque el mundo era una cagada, por que se iba
a venir abajo todo, o sea ya sucedió, y ellos hacían su comunidad.
Y tenían sus reglas propias, y tenían al maestro de justicia que era
de donde derivaba todo y ellos fueron los primeros que armaron la
imaginería del cristianismo. Anteriores al cristianismo, 250 años.
Pregunta: ¿El maestro de justicia?
Silo: Le llamaban así, maestro de justicia. A ese lo mataron, a ese
le hicieron todas las cosas propias de lo que después iba a ser el cris-
tianismo. Pero era una personalidad efectiva rodeada por tipos que
pensaban bastante. Y marcaron la impronta de lo que después iba a
ser el cristianismo.
Es una agrupación judía mucho más antigua que el cristianismo,
donde aparece ya el armado, con los escenarios, los lugares, todo.
Pregunta: ¿Y el Pablo [inaudible]?
400
Silo: ¡Noo! [inaudible] Pablo era mitad judío, mitad romano, te-
nía doble nacionalidad. Claro, tenía doble nacionalidad. Entonces
era, además, era un tipo muy culto, muy avanzado y, además, era
muy escuchado por los romanos, que todavía estaban en ese mo-
mento donde eran amplios y aceptaban. Pablo empieza a meter el
cristianismo muy bien. ¡Saulo!
Pregunta: ¿Los Esenios solamente estaban en un solo punto?
Ah! Sí, sí, en la orilla del mar Muerto. Eran muy cerrados. Eran
comunidades de hombres, básicamente, no de mujeres. Las mujeres
podían colaborar desde lejos, pero no formar parte de la comunidad
esenia. Eran muy curiosos [inaudible]… esa formación, pero tuvie-
ron una visión muy grande, tal vez por su aislamiento, tal vez porque
rechazaban todo lo otro. Se dedicaron durante mucho tiempo a tra-
bajar sus imágenes que luego se proyectaron.
Pregunta: ¿Y en qué momento el cristianismo cambia, se hace esa
cosa sufriente, esa cosa?
Silo: ¡Noo! Eso pasa, claro, ya cuando crece la organización del
cristianismo ligada al Imperio. Claro, pero antes esos cristianos no
eran muy sueltitos, salvo los Esenios que tenían eso.. que son padres
del cristianismo.
Comentario: ¿Hay algún relato de los Esenios?
Silo: Los Esenios tienen muchos relatos, muchas construcciones
literarias, eran muy graciosos.
Comentario: Pero no hablan de Jesús.
Silo: No, no, no, [inaudible]
Comentario: Bueno, no importa pero [inaudible].
Silo: Había un Jesús que había nacido en Nazareth, en fin; es de-
cir, existían los lugares de la escenografía que ellos montaron; existía
y le pusieron personajes adentro de la escena, fue muy interesante.
Comentario: Y formaron el mito.
Silo: Claro, porque entonces se hizo que Jesús había nacido en un
lugar muy [inaudible].
Comentario: Qué le dio la [inaudible] dada la condición de [in-
audible]… pero al mismo tiempo situar estos dos paralelos entre el
papa y el emperador por otro lado requisó todo [inaudible].
Silo: ¡Aaah!, no, no, el mérito político de Constantino y antes de
Diocleciano es grande. Es grande el mérito para darse cuenta que
lo que estaban necesitando era una cohesión espiritual. Que no les
401
bastaba con sus ejércitos, sus dineros, con todos esos esfuerzos que
habían hecho para conectar el imperio. Lo que eran las carreteras
romanas, era uno de los puntos importantísimos. Llevar las vías, la
vía Apia, la vía Claudia, todas esas vías se conectaban con el resto del
Imperio. Conectaban a Roma. Entonces se preocuparon muchísimo
por las carreteras, un segundo factor, después al que trataron de dar
unidad, fue la vestimenta. Y trataban que todos los que aspiraban a
ser reconocidos por Roma y demás, se vistieran a la romana.
Comentario: El derecho y la lengua.
Silo: También, eso también. Trataban de llevar su código lingüís-
tico y demás a distintos puntos.
Entonces fue todo un trabajo grande porque veían que la cosa se
rompía. Entonces hicieron mucho trabajo por darle cohesión y nada
funcionó. Nada funcionó y entonces, ya con Constantino, la cosa ya
estalló.
Empezaron a hacer todo tipo de artificio, pero enseguida hay
levantamientos, enseguida hay ruptura de este imperio, que es de-
masiado grande para esta ciudad que pretende manejarlo. Entonces
entendieron, luego, Constantino sobre todo, que necesitaban una
cohesión no material.
Comentario: Además estaban como debilitados ante las amenazas
externas, ¿puede ser?
Silo: ¡Sin duda, sin duda!
¡Es un lindo ejemplo!
Muy curioso todo lo que hicieron para cohesionarse. Muy curio-
so. Y después que comprobaron que en todos los lugares había un
cristiano, dijeron: “Bueno, esto es lo que necesitamos”.
Si los lugares son tan distantes, son tan diversos, y todos andan
con el tema que hay un dios, que el padre, que hay un hijo, que
María, que… Si todos esos, que son tan incoherentes y tan diversos,
que hablan distintas lenguas, hay pequeños núcleos, pequeños gru-
pitos en todo el imperio. Esto es para considerarlo en serio, eso es
para considerarlo en serio. Por eso que fueron a buscarlos por todo
el Imperio, a los lugares más apartados y más lejanos, ahí trataban
de localizar a algunos cristianos y se los llevaban a Roma. Y ahí con
eso hicieron su primera teología, hicieron los primeros deberes, les
enseñaron a leer, a escribir, afeitarse, bañarse, todo eso.
¡Qué visionarios!
402
Y no, políticamente es un fenómeno. Es un fenómeno que enten-
dió que la cohesión profunda de una cosa tan vasta y demás, podría
darse por factores espirituales y no por palos o por [inaudible] no,
no, no. Eso ya fue pensado hace dos mil años, por gente que escribió
eso. Dar cohesión significaba poner la cosa espiritual en marcha. Por
supuesto tomaron sus recaudos: “Vamos a hacer crecer eso y después
nos van a discutir a nosotros”. Entonces no, lo vamos a poner en
simetría, la cosa imperial con la cosa religiosa. No, fue muy graciosa
toda esa anécdota.
Comentario: Ahora, tiene que haber habido un acto de desprendi-
miento, entre comillas, porque poner al Papa en paridad [inaudible].
Silo: Sin ninguna duda. Además, ya había hecho desprendimien-
tos territoriales. Una de las formas de evitar la desintegración entre
el Oriente de Roma y el Occidente propiamente tal, fue dividir el
imperio en dos [inaudible]... una tradición en la cabeza de Constan-
tino. Dejar cosas.
Dividió el imperio romano de Oriente y el imperio romano de
Occidente. Y el imperio romano de Oriente se asentó en un lugar
que era un lugarcito irrelevante, que fue la base de lo que luego se
conoció como la cultura Bizantina.
Imagínate todo lo que tuvo que hacer para dividir el imperio y, si
algo fallaba, quedaba recambio. Como sucedió. Observen la visión
de semejante movimiento, que en su momento no se debe haber in-
terpretado del todo. Cayó en el 450 el imperio romano de Occidente
y el imperio romano de Oriente continuó mil años más. Se estaba
descubriendo América desde Europa y el imperio romano seguía
en pié. Era el imperio Bizantino. Era cristiano con variante, con la
variante oriental, distinto al cristianismo de Occidente con sede en
Roma, que era lo cuestionado por esos otros del imperio romano de
Oriente. Entonces se dividió también la iglesia. Se cayó el imperio
y se dividió la iglesia. Y quedaron los cristianos occidentales muy
disminuidos y los cristianos orientales organizaron la espléndida ci-
vilización bizantina. ¡Mil años más! Así hay que ver la de cosas que
hizo el personaje ese.
Comentario: En general no da la impresión que Constantino sea
tan valorado, digamos, en gran escala.
Silo: Y claro, es que meterse en la historia de Constantino, es
meterse en la historia del cristianismo [inaudible].
403
Es problemático, es problemático. Por todo lo que hizo, estaba
funcionando con una visión de los procesos.
Comentario: Pero para los cristianos fue como recibir en bandeja
un territorio, una lengua, un aparato jurídico, una organización…
¡todo!
Silo: ¡Todo!
Comentario: Respaldo económico.
Silo: ¡Y qué te parece! Y para los otros fue recibir una de palos,
¡porque todos eran herejes!
Y eso… [inaudible] durante mucho tiempo. Un esfuerzo ahora ya
de los cristianos para mantener la cosa.
Ahora, lo que decía Andrés respecto de las imágenes sufrientes,
esas son tardías, porque en la iconografía cristiana occidental es im-
perial la cosa.
Absolutamente. Ahí está el Jesús y hay un séquito y eso es impe-
rial. Después aparecen la cruz y demás, no sé si en el Románico o
incluso más tarde, pasan muchos años, pero inicialmente...
En Justiniano, por ejemplo, en el 500 y tanto, en Justiniano todo
es… El cristianismo de los dorados, los azules [inaudible] … las ma-
yólicas, todo ese armado.
De ahí sale.
El relato sufriente para esclavizar psicológicamente aparece mu-
cho después. Mucho después.
Es muy gracioso, toda la historieta, la historieta del cristianismo.
Es muy interesante, muy compleja y muy llena de historia.
Comentario: Ahora es interesante, Negro, cómo en este momen-
to se podría hacer una suerte de paralelo con aquella época en térmi-
nos de la desintegración...
Silo: ¡Ah!, la desintegración, bueno eso pasa cada tanto en el
mundo. Cualquier imperio de, supongamos, los 20 imperios reco-
nocidos, los 19 según Toynbee. Los 19 imperios reconocidos en la
historia mundial han seguido ciclos muy parecidos, ciclos muy pare-
cidos, sí. Ciclos de la etapa de desintegración, se dio en todos ellos.
¿Qué queda del imperio Asirio? Que está en el Medio Oriente.
Quedan nada más que 6000 ejemplares, que son unos pastorcitos.
Los asirios, los que ponían los límites de su imperio con las cabezas
de los vencidos. Pirámides de cabezas para decir: “¡Por aquí no se
pasa!”.
404
Los asirios, los babilonios [inaudible], todos llegaron a crecimien-
tos importantes hasta que colapsaron. Y en casi todos los lugares
sucedió que, aparte de haber requerimientos externos y hostilidades
externas, internamente no tenían cómo.
Comentario: Y en el caso de lo que tú hablabas, a propósito de
El Mensaje de los parques que menciona a Guatemala, en sentido
geohistórico, que tiene también esa misma connotación. Me da la
impresión de que los Mayas avanzaron hacia, hacia América del Sur.
Silo: Sí, y se desintegraron. Se desintegraron de tal manera que fí-
sicamente quedaron desvinculados entre distintos grupos, Y todavía
están antropólogos y otros tratando de entender ¿por qué se fueron
los Mayas de las ciudades espléndidas que habían construido?
Pregunta: ¿Desaparecieron?
Silo: Y se fueron a la selva y se perdieron. Hoy quedan ciento
cincuenta mil mayas, pero no eran los mayas de [inaudible] se desin-
tegraron. Sea de Oriente, en Occidente, en África, en Asia, en todos
lados se produjeron los fenómenos de desintegración de los impe-
rios. Los imperios tienen que terminar en desintegración; es así la
ley de ese proceso. Y aparecen nuevos elementos, pero ya no es ese
imperio. Son las sociedades filiales de los imperios. Las sociedades
hijas de los imperios.
Y lo mismo ocurre en las religiones donde aparecen sociedades
religiosas derivadas de las sociedades madres. Del judaísmo sale, reli-
giosamente hablando, sale el islam. Del judaísmo sale el cristianismo.
Todo se basa en la idea inicial, en la atmósfera inicial, religiosa, del
judaísmo. Se dan de palos entre ellos, pero esa es otra historia. Pero
el hecho es que tienen esa…
Son las organizaciones religiosas que en esa parte del mundo son
consideradas como las sociedades del libro. Porque, efectivamente,
tienen a la Biblia como la madre o el padre de toda la concepción.
Y tanto el islam como el cristianismo tienen al libro por padre. Des-
pués tratan de hacer birlibirloques para hacer desaparecer esa idea
y hacer creer que se trata de una nueva cosa [inaudible]. Después se
hace eso. Por eso es que se organiza el nuevo testamento. Parece que
el verdadero testamento tiene dos variantes: el judaísmo y el nuevo
testamento que no tiene nada que ver.
Entonces, hay otro libro que no es la Biblia, que son los evange-
lios, ya de neto corte cristiano, que tratan de darle la línea, pero son
405
sociedades filiales. Políticamente, jurídicamente y religiosamente se
verifica ese asunto de que cuando se les desintegra una cosa apare-
cen los hijos. Las sociedades filiales. ¡Claro! Esas son leyes que armó
Toynbee y las ves claramente reflejadas en las distintas culturas, en
distintos momentos históricos. Muy interesante esa mecánica. Tema
de los historiólogos es ese. De los filósofos de la historia. No de los
que andan contando morcillas, no, no, no.
Los historiólogos tienen ese tema de cómo son las leyes de las estruc-
turaciones políticas, religiosas y demás. ¡Es buenísimo! Pero todo de lo
que hemos estado hablando, desde hace media hora o más, son todas
derivaciones que no tienen nada que ver con el tema, pero bueno…
¡Muy interesante!
Es muy interesante.
Comentario: Por otro lado todo en ese entonces el mundo era
más compartimentado. En cambio, hoy día es un desafío totalmen-
te distinto. Cómo incorporar raíces tan diversas, digamos algo, que
traspasen más allá [inaudible].
Silo: Es muy interesante todo eso.
El hecho es que en su momento se impuso el cristianismo en [in-
audible] un área importante, que era el área del imperio romano.
Y eso que quería evitar Constantino y demás, que era la diso-
lución y la desintegración, finalmente pasó. Ahora, se habrán ne-
cesitado quinientos años más o mil años más, pero el imperio se
desintegró. No pudo permanecer para siempre. Sea por la invasión
de los bárbaros, sea por las diferencias internas, sea por lo que quie-
ran, pero no hay nada eterno en estas materias. Esa eternidad que
buscaba Constantino…
Es muy interesante.
Claro.
Bien. Nosotros decimos que estos pequeños grupitos que radi-
camos en lugares, los radicamos en general cerca de los parques y
hacemos acciones en los parques [inaudible]. Pero si no, en salitas.
Así eran las organizaciones en el mundo antiguo de lo que fueron
los cultos. Eran pequeños. Hoy todavía los pueden ver en distin-
tos lugares. En Grecia, por ejemplo, las iglesias cristianas de Grecia
no son enormes construcciones de mercado. No, son barriales, son
iglesitas chicas que sirven a lo inmediato. Y no esas cosas macro, las
iglesitas esas, las salitas.
406
Comentario: Claro, aquello era más imperial
Silo: No, era una cosa... Son las salitas. Nosotros en salitas.
Claro que nos interesa y nos parece muy bueno para tomar con-
tacto con la gente que está cerca. Sí nos interesa la gente y no las
estructuras políticas del lugar. No que haya algún diputado, algún
senador ahí, no. Nos interesa el vecino y todo aquello.
Nos interesa la organización más estrecha. Que ya en Roma es-
taba, que era la parroquia. Por eso políticos, como los radicales, ha-
blan de parroquia para organizar su partido. Bueno. Ya sabemos. Los
parroquianos. Los parroquianos son los que viven en la parroquia.
Y la organización esa mínima era de parroquia, que tenía relación
directa con los que dirigían el culto; es decir, con los sacerdotes de
las parroquias.
Los sacerdotes eran un poco jefes de la iglesia y, otro poco, con-
sejeros. Llegaban a las casas y en las casas los recibían muy bien, por
supuesto. Y llegaban y daban su opinión y decían: ¡”No”! ¡“Que
Mariquita no se case con Pepito”! Porque no sea cosa que se case
con el otro, que tenía trenzas con ellos. Iban organizando todo bien.
Bien, las directivas que daban como jefes de la iglesia en las pa-
rroquias era muy interesante. Eran suertes de gurúes que tomaban
contacto con lo más cercano. Eran bien aceptados y bien recibidos
por la gente. Tenían un prestigio enorme, no era sólo un tema de
palos, no.
Pregunta: ¿Y eso se prolongó hacia mucho atrás?
Silo: Bastante tiempo, después ya eso tomo otro cariz. Era muy
curiosa la organización de base de la iglesia. Y su organización de
base era territorialmente muy pequeña.
Pregunta: Negro, ¿no se podría pensar en hacer salitas, salas,
pero como salitas también urbanas?
Silo: ¿Salitas?
Comentario: Pero con la forma de la sala. Pero urbanas, sería
muy lindo...
Silo: Podría ser, pero no, digamos, no es un tema nuestro cómo
se lo decora, cómo se….
En todas las civilizaciones y demás vamos a encontrar pasos muy
parecidos. Y las organizaciones de base de todo el mundo antiguo,
las organizaciones religiosas de base, son pequeñas. No son grandes
construcciones. De ninguna manera.
407
Ahora claro, después con el crecimiento en las poblaciones y de-
más y, se modifican muchas cosas.
Esas organizaciones religiosas y demás, diversas. Era muy diverso
el mundo antiguo en ese sentido. Tenía también, si bien no le daba
solidez al Imperio en cuestión, tenía también una creatividad muy
grande, por el advenimiento de gente de distintos puntos.
Imaginen lo que fue, lo que llegó a ser el Imperio macedonio; es
decir, el Imperio alejandrino. Fue una mezcolanza horrible, desde al-
gún punto de vista, de gentes que venían de todas partes del mundo.
Pero fue un impulso tremendo a la creatividad y a las distintas cosas
que nacieron ahí en el imperio Alejandrino.
Pregunta: ¿En qué año era eso?
Silo: Trescientos antes de esta Era.
Tremendo. Y venían tipos raros de todas partes del mundo. ¿Por
qué? Porque habían puesto unos mangos y un lugarcito que casi no
existía, que tenía a lo sumo unos dos mil habitantes, pero que les
gustó por su ubicación geográfica y demás, ahí fundaron la ciudad de
Alejandría. Lo hicieron con esquemas muy racionalistas. Lo hicieron
en forma de damero.
¿De qué?
Silo: De damero, con calles rectas. Como la calle A25, B42 ¿Eh?
Un poco como La Plata (ciudad de Argentina).
Así fueron armando su ciudad que creció. Creció sobre todo con
la llegada de tipos de otros lados.
Entonces, tuvieron que unificar varias cosas. Por eso le dieron
tanta importancia a lo que luego se conoció como la biblioteca de
Alejandría. Y había una cantidad de ejemplares venidos de todas
partes del mundo, que traía la gente. Además la gente, para poder
insertarse en ese nuevo lugar, traía respaldo, ¡todo lo que podían!
Entonces, traían unos escritos o papiros. O traían el prestigio de ese
personaje y él y las universidades de ellos y demás, los tomaban.
Así que fue muy importante el trabajo intelectual, aparte del tra-
bajo político que se hizo con la cosa alejandrina. ¡Espectacular!
Que perdió potencia y poder y demás, porque era competencia
de esa nueva ciudad que había surgido; de bárbaros que habían lo-
grado cierto crecimiento y demás que se llamó Roma. Esa ciudad
empezó a crecer, a crecer y veía la competencia de esos que ma-
nejaban gran parte del mediterráneo: los alejandrinos. Y entonces
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hicieron todo tipo de trapisondas para quitarle poder. Hasta que
finalmente anulaban el comercio de todas las comarcas y todos los
pueblos con Alejandría. Y fue perdiendo poder, perdiendo gas. Cla-
ro. Muy espectacular todo ese lío. Espléndidas civilizaciones, pero
sobre todo con el aporte de distintas formas culturales. Había una
enorme creatividad, había mucha cosa no uniforme.
El imperio Alejandrino es uno de los ejemplos más claros de ese
fenómeno, diverso, de distintas culturas. Y por supuesto no duró, a
Alejandría la fueron socavando de distintos lados, hasta que final-
mente la convirtieron en una provincia romana. Y en realidad había
sido una provincia griega: Macedonia. Esa pequeña provincia, ese
pequeño lugarcito empezó a crecer y demás. Se había formado con
gente de los que dirigían las operaciones y demás para ponerla en
marcha; eran macedonios [inaudible].
Así empezó a armarse Alejandría. Y entonces claro, aparece el
segundo Egipto o el tercero o el quinto Egipto, con la participación
intensa y muy directa en los negocios públicos de los macedonios.
Son egipcíacos macedonios. La misma Cleopatra es una macedonia
egipcia.
Los Ptolomeos.
Es una Ptolomeo. Los Ptolomeos es una rama que cuando murió
Alejandro se encargaron de una zona. Porque no se sabía quién iba
a reemplazar a Alejandro. Y éste era más loco que un buscapiés. “¿Y
quién te va a reemplazar?” Y él dijo nada menos: “El más fuerte”. O
sea que preparó condiciones para que se dieran de palos. ¡¿Cómo,
el más fuerte?!
Entonces unos se ocupan de una parte de ese imperio macedonio
y otros se ocupan de otra. El Egipto tocó a toda a toda una rama de
los Ptolomeos [inaudible].
Claro pero también tenía demasiados problemas Egipto en esa
época. Montones de hordas y demás habían llegado a manejar Egip-
to. Y ahí tienen, abisinios, y de todo tipo. Así es que era problemático
el lugar. Encargarse de eso tiene su qué, tiene su... pero también tiene
su problema. Ahí llegaron estos y, finalmente, todo eso se convirtió
en colonia romana. Entonces, aparece otro talento en Roma. En esa
Roma que estaba creciendo enormemente, pero que tenía mucho lío
y empieza una concepción, de algún modo alejandrina, que es la de
unir culturas. Sí, claro. Eso pretendía nada menos que Julio César.
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Él hizo la trenza con esa griega-egipcia. Y entendieron todos esos
procedimientos y su dirección. Lo entendieron como un imperio que
debía crecer en todas direcciones y no limitarse a Roma. Así que es
una idea de algún modo parecida a la de, que sé yo, los emperadores
Constantino y Diocleciano y demás, para darle continuidad.
Pero es muy distinto el darle continuidad reuniendo simplemente
los requechos, sino expandiendo más lo que tenían. Fue una pre-
tensión bastante importante que no pudo ser. Pero la pretensión de
Julio César era la de hacerlo mucho más grande.
Pregunta: ¿El culto a Isis se lo llevan ahí, en ese momento a
Roma, ¿no?
Silo: ¡Cómo no! Es egipcio. Claro que se lo llevan a Roma. Con
la gente que fue. Con la gente que fue.
Claro, la gente que acompañó a Cleopatra, a Elizabeth Taylor. La
acompañó a Roma con unas demostraciones y unas cosas extraordi-
narias. Y Richard Burton.
El culto a Isis fue muy importante, muy importante en Roma,
donde ya aparecían cultos de todo tipo. Antes de que se viera que
la desintegración se venía y que había que tener un solo culto y fo-
mentar un solo culto. Antes de eso era una afluencia de tiradores de
huesos, cartas, cosas, chamanes de todo tipo. ¿Por qué? Y porque
ahí había unos mangos y ahí llegaban todos esos. Todos llegaban, de
distintas partes del mundo, derechito iban ahí a hacer su negocio.
Todos abrían su quiosco y estaban ahí, en el mejor de los mundos.
Pero, políticamente y demás, se iba desintegrando todo. Y éste en-
tendió esas cosas y dijo: “Vamos a ver cómo le damos unidad a este
asunto”, pero lo interpretó como un crecimiento mayor hacia otros
límites. Pero el mundo antiguo, básicamente, en su base, en su base,
era de pequeñas organizaciones que tenían que ver directamente con
el pueblo en los lugares. Que tenían contacto directo, lo menos in-
termediado posible. Lo menos intermediado posible. Lo menos in-
termediado.
Así que viniendo a esta cosa más cercana, humilde y extramuros
que aparece por acá, esa cosa de El Mensaje y las salitas y demás, es
interesante y se plantea en términos muy humilditos. Todo lo con-
trario, todo lo contrario de la cosa que se viene abajo, que es la cosa
prestigiosa, la cosa rimbombante, la cosa intermediada. A todo eso
en el fondo que no sería, se le da. Y se hace del defecto virtud. De ser
410
pocos, una cosa importante. De tener poca extensión, ¡eh!, darle la
importancia de que no es intermediado, etcétera.
Todo eso se llena de virtudes. Esa cosa mínima, ese fracaso en la
vida ciudadana y demás, se convierte en una virtud, por lo menos en
este tipo de organización. Muy gracioso. Nosotros no necesitamos
mucho más que pequeñas organizaciones comunitarias que, eso sí,
tengan un núcleo para conectarse.
Los modos de comunicación hoy son imprescindibles, que las
web, hoy no sólo se manejan las relaciones por papiros o por chas-
quis que hacen kilómetros y le dejan una cosa al otro y el otro lo
toma, como lo hacían los Incas. No, ahora se hacen con cositas, con
bits. Pero se busca la conexión. Se busca la conexión en un sistema
de conexión cada vez más confuso, multiplicativo, en donde no que-
dan referencias claras. Uno se mete en las web y demás y va a ver
sapos y gallaretas, todo mezclado. Todo eso va a Internet.
Entonces, no se saben las prioridades. No se sabe si es más impor-
tante una organización política, qué sé yo, o una fiesta de rock. No
se sabe. Todo eso va mezclado y con una participación creciente de
los ciudadanos en todas partes del mundo, lo cual va a aumentar mu-
cho más la entropía todavía. Entonces, nos vamos a encontrar con
un algo que no tiene ninguna cohesión y se van a sentir sus efectos en
muchos campos. Interesantísimo. La situación de hoy tiene alguna
gracia también. No es la peor era del mundo, de ninguna manera. Es
una era también muy graciosa y muy interesante, con mucha contra-
dicción interna. Esa contradicción crece y crece y va a crecer hasta
límites intolerables, después de eso no va a crecer nada. Bueno, pero
no es tema de la conversación.
Así es que nosotros, volviendo a nuestras cositas, buscamos nada
más que eso: una salita, con un núcleo de gente que hace algún es-
tudio, una cosa. Difunde su Mensaje a gente que esté más o menos
próxima. Su núcleo debe estar presente y toma el nombre del lugar
donde se presenta.
O sea el esquema, el esquema de El Mensaje, es tan penca, es
tan, tan, como esquema, es tan poca cosa, que no se siente inspirado
para poner en marcha eso. Uno está para cosas importantes, no para
[inaudible] huevadas.
Es muy… se tiende a eso, a que sea una cosa muy chica, de con-
tacto bastante estrecho con la gente que rodea a eso y sin ningún tipo
411
de organización, sin ningún tipo de organización que pueda llevar a
la intermediación. No nos interesa particularmente.
El Mensaje, ya saliendo de estos temas organizativos. Porque ima-
gínense si nos metemos en una civilización con toda su historia y
demás, imagínense…
¿Qué te parece Ayyappa si nos metemos en la civilización india?
No tenemos cómo terminar. Así que hemos hablado de esa partecita
que tiene que ver con Roma, una parte del planeta. Pero todas las
otras culturas y civilizaciones, es una barbaridad.
Bueno, nosotros decimos: nos interesa esa cosa pequeña, mínima,
directa, con un Mensaje también lo más fácil posible. A veces no re-
sulta tan fácil, pero es un esfuerzo en esa dirección. Un esfuerzo en
la simplificación, un esfuerzo en lo pequeño más que en lo grande. Y
con un componente importante que tiene El Mensaje, explícito o im-
plícito, que hoy llamaríamos espiritualidad. Tiene esa cosa, a veces
explícita, a veces implícita, pero tienen ese rasgo de espiritualidad,
todas las actividades de El Mensaje. No es sólo un tema organizativo,
de si las salas, si las salitas, si los núcleos, si las conexiones, si… no,
no, no. Lo que está como motor de todo eso es un tipo de espirituali-
dad, que no sabemos qué es. Es una espiritualidad que no es una reli-
gión. No puede ser una religión. Sus libros son comentarios y demás,
no son libros sagrados. Sus materiales son móviles, no son eternos.
Sus jerarquías no existen. Así que no lo podemos homologar con
muchas otras situaciones. Pero sí sabemos que algún tipo de religio-
sidad hay ahí y no religión siquiera. Religiosidad. Montones de gente
de El Mensaje con seguridad son ateas, con toda seguridad. No les
cabe en la cabeza que haya un dios barbeta. No les cabe en la cabeza
la idea, ni de lejos. No le gustan los humos y, sin embargo, andan en
el tema de la comunidad porque tiene una religiosidad, algo que les
resuena internamente. Y que es más una mística también, pero no es
una religión. Y tiene componentes espirituales.
Como no se sabe qué es el espíritu, queda todo bailando. Pero
se va notando, ¿y cómo, dónde se va notando? Se va notando como
una tendencia mundial en el mundo de hoy. El mundo de hoy está
creciendo en su espiritualidad. De un modo incoherente, como crece
Internet, de un modo… pero está creciendo en todas partes del mun-
do y es muy difícil, para el mundo que se va, entender que empieza
a crecer una nueva espiritualidad. Es muy difícil para ese mundo y
412
para la gente que está adscrita a ese mundo. La única respuesta que
tienen al crecimiento de la espiritualidad en el mundo de hoy, es
decir que es un regreso hacia el Medioevo, que es un regreso hacia
atrás. Es la única explicación que tienen del crecimiento de la espi-
ritualidad, en un momento que, se supone, después de la revolución
francesa y demás, que ya la espiritualidad va disminuyendo. Y así
se decía hasta hace pocos años. Poco a poco la espiritualidad va a
desaparecer y poco a poco se va a acabar ese lío a futuro. Entonces,
la idea de futuro que ellos tienen es la idea de la eliminación de las
religiones por el paso del tiempo y, claro, lo que va pasando es que
empiezan a crecer formas religiosas, religiones completas también y
formas larvadas de espiritualidad que no coinciden con el esquema
[inaudible]... El esquema de los iluministas; cinco piojentos de la
revolución francesa.
Pero son cosas que chocan al tipo inteligente e intelectual de hoy.
Tiene que chocarle.
¡Cómo, con todo lo que se ha logrado! El hombre en la luna, el
microscopio, bueno. Cómo, con todo lo que se ha logrado va a venir
un hijo de puta a hablar de un barbeta. ¡Esas son cosas que pasaban
antes! No las puedes poner en el futuro, tienes que ponerlas antes.
Así es que hay un trastocamiento de tiempos con el régimen estable-
cido, que a nosotros nos pone en una dialéctica muy virulenta. Lo
que para ustedes es el pasado, para nosotros es el futuro.
Y efectivamente está creciendo en todos lados una espiritualidad
explícita o implícita. Y la comunidad de El Mensaje, ya que estamos
en eso, es una fuerza que se va abriendo paso poco a poco, por sus
componentes espirituales, no por otra cosa. ¿Tú crees que va a ser
por el atractivo que tenga una salita? No por eso llega al corazón de
la gente. Al corazón de la gente llega por el contenido espiritual. Así
que acá no se necesitaría buscar a esos intelectuales que se convierten
en los teólogos de los nuevos momentos. No, para qué necesitamos a
un teólogo, para qué necesitamos a un filósofo. No es así, tiene que
ser sencillito y lo más sencillo mejor. Eso es lo que se va a abrir paso
en un mundo cada vez más complicado, más desordenado, más “re-
voltijado”. Se va a abrir paso con unos códigos, pocos códigos, que
lleguen a la gente y que toquen lo esencial de la gente que cada día
va a ser más diversa. Cómo vas a comunicar a toda la gente entre sí,
si no se entiende uno ni con su propio espejo. Ya no hay asociaciones
413
de dos personas siquiera. No hablemos de sindicatos, partidos, eso
no existe.
Se hace fuerza. Hay grupos que hacen fuerza por mantener esas
estructuraciones. Eso para nosotros se fue. Y entonces, ¿cómo será?
Será con los rasgos esenciales de la gente. Esos serán muy pareci-
dos. Entonces conectar con los rasgos esenciales de la gente tiene su
gracia. Los rasgos esenciales no van a estar dados por las diferencias
políticas, ni religiosas tampoco.
Comentario: No son ni siquiera culturales…
Silo: No son culturales. No son culturales.
Pregunta: ¿Y qué son los rasgos esenciales, Negro?
Silo: Son lo que los fenomenólogos llamarían las esencias de los
procesos mentales y, acercándonos más todavía, es lo que algunos
psicólogos han descubierto de que las personas son muy distintas,
pero a cada una de ellas ponle, por ejemplo, cien personas de distin-
tas culturas, estaturas, pesos, y demás; si yo me encargo de apretarle
el globo del ojo a cada una, y todos ven chispas… Bueno, ese es un
fenómeno fisiológico. Claro, entre otras cosas.
Eso es tan esencial, que si a todo el mundo se le aprieta el globo
del ojo ve luces. ¿Y eso qué dice? Eso dice mucho.
Entonces, ¿qué se ve en estos trabajos? Se ve que si tocamos el
globo del ojo u otras cosas que son iguales en todas las personas
[inaudible]
Eso se vio en chiquito pero se vio. Muy impresionantes, pero es
un fenómeno pequeñito todavía. Pero claro, el que está esperando
eso lo puede ver, lo puede ver. Lo puede ver.
Son las cosas comunes en la gente, independiente de su cultura y
de su conformación y de su intelecto. Cosas comunes en la que trata
de moverse la comunidad de El Mensaje. Y si quieres diferencias,
cuanto más superficial te hagas, más diferencias vas a ver. Empieza
en la ropa y termina…
En nuestro caso es ir en la dirección opuesta, como de costumbre.
No hacia la ropa, no hacia la diversidad, sino hacia esa cosa íntima,
cada vez más profunda y similar a todos. Entonces, de la religiosidad
que hablamos y demás es de una religiosidad profunda. Cuanto más
profunda, mejor, porque no entra la diversidad. ¡Ah!, ¿entonces no-
sotros estamos en contra de la diversidad? Hablando de la cosa espi-
ritual estamos a favor de lo que unifica a la gente. Son giros curiosos.
414
Y ponemos especial importancia en lo que la gente siente, expe-
rimenta. No dice, se menciona, no se basa en los periódicos y en los
comentarios de la intelligentia. ¡No!
Es lo que la gente experimenta, siente en profundidad. A veces
el esfuerzo es ayudar para que la gente pueda sentir profundamente.
Entrar a ese circuito que nosotros llamamos los espacios sagrados,
o la interioridad profunda o… Ahí vamos. Eso da lugar a la llamada
religiosidad o esas cosas profundas. Así es que discutir ideas y todo
aquello es bastante fuera de lugar, desde el punto de vista de la co-
munidad de El Mensaje o de El Mensaje.
No será por ideas, no será ni siquiera por lo que la gente hace.
Las creencias pueden bailar enormemente. Lo único que nos interesa
destacar es lo que pasa en los espacios profundos. Eso nos lleva a
otras cosas. A concepciones muy complejas. De qué cosa es la mente,
cómo trabaja, qué es eso de los espacios profundos, cómo vamos
a hablar de espacios si son fenómenos mentales. ¿Es que hay una
espacialidad en que, según uno entre en ella, se registran realidades
distintas? Bueno, esos ya son otros temas complejos, pero eso está
trabajando.
Si nosotros nos metemos en algunos puntos de nuestra literatura,
en otros campos, vamos a descubrir que todos esos elementos que
están pesando mucho y que en la comunidad de El Mensaje se ven
sin andar dando explicaciones.
A veces se habla en El Mensaje, se habla de qué sé yo, del senti-
miento profundo, de una cierta mística, de la religiosidad interna. A
veces se habla de esas cosas, pero son cosas que sabemos tienen mu-
cho peso, mucha consistencia y, si vamos al caso, mucha más ideo-
logía que estos.
Pero no nos hacemos fuertes con esas ideologías. Nos hacemos
fuertes con experiencia interna y directa. Y la gente lo siente o no lo
siente y punto. Y hay poco que discutir ahí. Es muy gracioso.
Pueden ocurrir fenómenos. Siempre estamos atentos a eso. Ten-
drá que haber ciertos síntomas, pero pueden ocurrir fenómenos psi-
cosociales que son los que, en principio, nos interesan. Porque no
nos interesan solamente los fenómenos psíquicos individuales. Nos
interesa lo que conecta a la gente. Y entonces puede haber fenóme-
nos psicosociales de conexión entre los psiquismos. Y fenómenos
muy vastos y muy veloces, de gran poder de contaminación, si se
415
dan ciertas condiciones, donde la gente empiece a registrar eso pero
masivamente. Fenómenos sociales, ¡masivamente!
Hay muchos ejemplos también en la historia de surgimiento de
fenómenos psicosociales.
En las religiones suele suceder eso también. De tres o cuatro ca-
melleros en el desierto que llevaban mercaderías de un punto del
mar Rojo, bueno, al islam. Sí, eso se desarrolló en pocos años. En
pocos años.
El budismo se desarrolló en pocos años. Después tienen otros
avatares: el choque con el hinduismo, su declinación, el reemplazo
de esos vastos territorios a los que habían llegado, el retroceso, en
fin. Pero fue una cosa veloz, en vida del Buda. Después tienen que
hacer sus concilios y aparecen las diferencias en las shangas y en los
grupos, pero es muy veloz en su puesta en marcha.
Los fenómenos psicosociales.
El islam es uno de los más curiosos fenómenos de contaminación
psicosocial. Y, como de costumbre, acá no estamos hablando ni de lo
verdadero ni de lo falso, estamos hablando de fenómenos. Que son
fenómenos serios y que se pueden soltar en cualquier momento. No
hablo de nosotros, hablo de una fenomenología del contagio psíqui-
co que puede ocurrir en cualquier momento en el mundo.
Pregunta: ¿En cualquier dirección?
Silo: Esa es la parte grave: ¡En cualquier dirección!
Pregunta: ¿Y esos son procesos de acumulación previa o se sueltan?
Silo: No, se sueltan, pero con previas condiciones. Y esas con-
diciones pueden dar lugar a monstruosidades o pueden dar lugar a
cosas sublimes. Pero, son de gran velocidad. Claro que sí.
Pregunta: ¿Y cuáles son, más o menos, esas condiciones?
Silo: Bueno eso es ya otra historia y ya nos metemos en lo parti-
cular de lo particular. Sí, como no. Pueden ocurrir fenómenos de ese
tipo. En esta época “revoltijada” se puede poner en marcha. Claro
que sí. Y que trae consecuencias eso en todos los campos. No se que-
da en el campo de lo espiritual, por así decir, pone en movimiento
todas las actividades humanas. Todo es afectado por esos fenómenos
de conmoción psicosocial. Cambia el arte, cambia la política, cambia
la organización social, cambia un montón de cosas por unas cosas
raras que dice un tipo que andaba con un camello [inaudible].
Así es que son fenómenos…
416
Pregunta: ¿Y pueden producirse varios en simultánea, en conco-
mitancia?
Silo: Sí puede pero, claro, en estas épocas de mundialización [in-
audible]… finalmente lo general, lo que toca a todos, va a tener
mucho que decir. Así que aquí estamos nosotros con nuestra organi-
zación mínima y con planteos mínimos. Ahí estamos.
Yo creo que se van a producir, en poco tiempo, reuniones de las
distintas comunidades de El Mensaje. Gentes que estén más o menos
próximas en cierta área, van a tender en ocasiones a hacer sus conci-
lios, a hacer sus reuniones. Sí van a tender, van a tender. Esos que es-
tán acostumbrados a esa cosa chiquita de las comunidades, esos, segu-
ro que en determinados momentos van a reunirse [inaudible], y hubo
reuniones [inaudible], de la Marcha… Ahora sentían esa necesidad de
juntarse esas diferentes comunidades como para ir intercambiando.
Hagan lo que hagan, lo que no deben perder es la cosa de esa
comunidad con esos núcleos. Y, por lo demás, que se sumen, que se
multipliquen. Está bien, ¡bienvenido! Va mostrando efecto eso.
Pregunta: [inaudible] tendencia a la uniformidad… [inaudible]
¿Cómo va a ser…?
Silo: Nosotros de uniformidad nada y el respeto por esos pe-
queños núcleos trataremos de conservarlo. Ahora, que la gente se
agrupe y demás, bienvenida, bienvenida. Puede haber expresiones
bastante grandiosas en ese sentido, pero siempre es sumatoria de
cosas pequeñas. Sumatoria de cosas pequeñas.
Así es que vamos, creo yo, a momentos donde distintas comuni-
dades se toquen. Puede durar poco tiempo, pero semejante contacto
provoca perturbaciones en el mundo de lo establecido. Sí, sí. Muy
difíciles de entender esos fenómenos porque van por esas vías.
En el mundo actual, bueno, ya no tan actual, pero se usaban pa-
labras que mostraban eso; de que, de coincidencias ideológicas. Se le
llamaba convocatoria, se usaba mucho la palabra convocatoria.
¿Qué es lo convocante de este fenómeno? ¡Si no se explica lo qué
convoca no se sabe qué pasa! Además no puede existir algo que no
tiene esa fuerza convocante. Ellos creían o veían las cosas al revés.
Entonces, ¿lo convocante, qué puede ser? ¿Los mangos?
¿Qué puede convocar? ¿Los bancos? ¿Quién más puede convo-
car? ¿Quién más puede convocar? La palabra convocante está muy
ligada a sistemas en degradación.
417
Comentario: Esa forma de narración, generalmente hay un ele-
mento como ideológico, lo hemos observado en la marcha carnava-
lesca, esa que hicimos el 2 de octubre. En Santiago me encontré con
unos jóvenes conocidos, que habían sido alumnos míos y me dicen:
Hola, ¿qué tal?, gusto de saludarlo. –Este… ¿Y quién te invitó? Le
pregunto. –Un amigo, me dice. –¡Ah! ¿Y en qué está tu amigo? –No
sé, me dice. Y él vino, digamos, convocado por los jóvenes, por la
onda generacional que se fue corriendo, que algo de que se juntaban
los jóvenes en un lugar, y que iban a marchar y que la paz y todo así.
Pero ahí, había tres mil.
Silo: Sí, claro. Y nadie sabe nada de nada. Y todo está bien.
Claro, porque son bastante utilitarios. ¿Para qué van a saber? ¿Sa-
ber qué?
Comentario: Claro había otros intangibles.
Silo: Intangibles, seguro. Sí, el fenómeno psicosocial está cerca,
está por producirse en distintos lados o en general. Y fenómenos
psicosociales de otra naturaleza que sabemos van a crecer.
Socialmente hablando, esos fenómenos psicosociales como los
desbordes; es decir, choques con el sistema. Desbordes de todo tipo,
sin explicaciones de por qué está pasando. ¿Qué vas a decir cuando
diez mil jóvenes parisinos empiezan a quemar autos? Vas a tener una
explicación peregrina: “Ah, bueno es porque son descendientes de
árabes”. Bueno, bueno, así se puede decir cualquier cosa, pero argu-
mentalmente hablando.
Y empieza a correrse desde París y empieza a tocar a Alemania y
en vez de ir, luego declina, porque todavía no es su momento, pero
los síntomas están.
Entonces, claro, es bastante difícil entender los fenómenos de desborde.
Y los cortes que vas a hacer, hay que ver lo que van a terminar di-
ciendo los sociólogos. Van a hablar del per cápita que tiene cada uno
de los que queman autos. Esas cosas. Ellos van a tratar de interpretar
como pueden. Y para eso les pagan, para eso tienen un sueldo, un
lugar en la universidad Y demás. ¡Tienen que decir algo!
Claro. Y las publicaciones de los que quieren vender esas revis-
titas. Entonces, todo el mundo tiene que decir alguna cosa y nadie
entiende nada y todo está bien y Alá es grande.
Un fenómeno importante también puede ser eso del desborde,
pero en las religiones.
418
Las religiones no es que vayan declinando, como andan diciendo
los alcahuetes. En las religiones puede haber unos verdaderos cis-
mas. O sea, fenómenos de desbordes.
Pregunta: De desbordes. ¿Entre religiones?
Silo: ¡En la misma religión! ¡Dentro de las religiones!
Esa cosa tan sólida que te parece ver en ese islamismo que crece
y demás, no te engañes, que pueden armarse unos líos importantes,
muy importantes.
Se están escuchando muchas cosas en distintos grupos islámicos,
muy activos todos ellos. La cosa espiritual es muy fuerte, es cre-
ciente. Pero las improntas que van tomando, pueden ser de mucho
choque interno, de mucho choque interno.
Y ya no se trata de las herejías clásicas dentro de una gran religión,
sino de grupos humanos importantes que ponen en jaque a los otros
grupos. Y se están resquebrajando, eso sí, las estructuras de control.
Las estructuras de control se están resquebrajando rápidamente.
Por eso se entiende en ese contexto la desesperación de los funda-
mentalistas, que quieren controlar el todo y no les sale.
Pero, claro, hay que ver la actividad que desarrollan. Pero tienen
también unas secesiones internas muy fuertes. Y eso puede llegar a
cosas extraordinarias. Así es que en este mundo tan móvil, tan cam-
biante, hay fenómenos que van a dar para mucho. Hoy no se ven,
pero va bien todo eso. Los desbordes, y los fenómenos que dan para
mucho, y que se van a desatar con fuerza, seguro.
Comentario: Y esto va conectando, involucrando todo.
Silo: Empiezan siendo fenómenos comarcales, pequeños, provin-
ciales, nacionales y terminan, ya en la época de las regionalizaciones,
siendo fenómenos regionales que van por encima de los países y van
a terminar siendo fenómenos continentales.
Se está en una época, en un momento de regionalización. Y van
tomando prioridades sobre los países, las regiones. Y eso crea unas
tensiones muy grandes porque los partidarios de los países dicen que
no pueden abandonar la soberanía. Y si hay una comunidad de paí-
ses, esa comunidad pretende dirigir a todos los países. Cosas así se
escuchan.
Los nacionalistas en toda Europa tienen serios problemas con que
la Comunidad Europea tenga un punto de referencia y de organiza-
ción que es Bruselas. Y muy bien lo han hecho, en el sentido en que
419
Bruselas, Bélgica, no tiene un poder político, ni económico extraor-
dinario. Han elegido bien para poner su organización regional en
lugares que no pueden imponerse, ni a palos, ni por las armas. Todos
han llegado a la conclusión, por la experiencia histórica que tienen,
de que es muy interesante que se ponga ese centro administrativo en
un lugar. No obstante eso, los nacionalistas de toda Europa bufan
contra la Comunidad dirigida desde Bruselas. Y no está dirigida des-
de Bruselas en realidad, pero ellos lo sienten así.
Lo que se está viniendo abajo es la organización nacional. Y eso
viene ocurriendo en los países con el crecimiento de las regiones. Y
todas las regiones van a ir agrupándose ya en la cosa continental.
Continentes enteros. Y los continentes enteros ya van a hacer otra fi-
gura. No sin conflicto, no sin conflicto. Hasta que llegue el momen-
to, vaya a saber cuándo sea, de que se empiece a perfilar lo mundial,
lo mundializado. Pero eso está lejos.
Bueno, esos son ya temas de desarrollo propio de los historiólo-
gos, la dirección que va a tomar ese proceso. Pero seguro que este
proceso que hoy va por la regionalización, va a crecer más.
Comentario: Se ha visto también con fuerza, Negro, en la cohe-
sión progresiva del indigenismo americanista.
Silo: En América se nota eso.
Que estuvieron tan mal parados durante muchos siglos, con tanto
colonialismo y demás, pero dándole forma a toda una nación indi-
genista.
Supranacional.
Comentario: Exactamente, supranacional.
Silo: Claro, son como regiones.
Estuvieron muy pisoteados, con genocidios, con esto y con lo
otro, la explotación y, sin embargo, han ido articulando su nación.
Claro, no sin conflicto. Y hoy por hoy, los que no entienden bien
eso, lo confunden con el folclorismo. Entonces, las naciones de este
continente, esas cosas nativas, con raíces y demás, parece que cuan-
do se habla del indigenismo y demás, se está hablando de las ves-
timentas, lo que comen y algunos bailecitos. Hasta ahí llegan. Esa
es la esencia para éstos, la esencia de los fenómenos indigenistas.
¡Folclore! ¡Para folclore estamos!
También ha pasado toda Europa por el folclorismo en su momen-
to. Y todos los otros continentes. Por supuesto, el folclorismo es la
420
parte más externa del fenómeno cultural. Y, por supuesto, ponen mu-
cha importancia en las ropas, las comidas. Todo es externo, bah. Todo
lo que no es. Es muy fuerte, eso. Sí, se ven esas cosas. Se ven esas cosas.
Comentario: En este proceso psicosocial, son como rupturas.
Silo: Sí, sí, pero es la conciencia humana la que va creando y re-
cibiendo esas perturbaciones. Humano. Es la conciencia humana. Es
desde lo más profundo donde se van produciendo esos fenómenos.
Bueno, en realidad estamos desde hace un rato comentando otras
cuestiones que no tienen que ver estrictamente con El Mensaje, pero
sin duda son temas que interesan. Bueno, bueno. La gente tendrá sus
ideas y todo eso. Bueno, bueno. Pero trataremos de armar nuestras
pequeñas comunidades, nuestras salitas y, ojalá, fenómenos que va-
yan más allá de eso y se produzcan relaciones entre todos ellos en
determinados momentos.
Sí, vamos a las concentraciones de gente. Cosas para las que, para
los teóricos maravillosos de este momento, para los que no tienen
respuesta y no pueden lograr ninguna convocatoria. Eso que les gus-
ta tanto.
No, no convocan a nadie, tienen que apelar a cosas que no son.
Si quiere un politiquero subirse a un tingladito y decir cosas y que
alguien lo escuche, tiene que poner a unos guitarreros al lado, tiene
que poner varios rascabuches, tipos que hagan ruido para concitar
interés. Y entonces los diarios van a sacar la foto de cuanta gente fue
a escuchar.
No, no fue tanta gente a escuchar a ese sujeto. Toda la paraferna-
lia que se desarrolló al lado, que no tiene nada que ver con el fenó-
meno, es la que después se publica y hacen realimentación de “qué
populares han sido esos politiqueros” y cosas de ese tipo.
Pero no te vas a poner a discutir con todo porque todo está en
discusión. ¡Qué joder!
Demasiado trabajo que nos saca de tema. Pero su convocatoria,
cada vez es menor. Y bueno, algo habrán hecho… mal.
Y El Mensaje va en la dirección entonces de lo profundo. Aquello
que conecta a los psiquismos. Porque, en el fondo, se está avanzando
en esa dirección [inaudible]… Aquello que conecta a los psiquismos
y produce esos fenómenos psicosociales. Va en esa dirección. Es así.
Entonces, efectivamente, lo simple acá hay que buscarlo en la
dimensión zeta, digamos.
421
Exacto. Y no por los otros lados. Por la postal [inaudible]…de
que hay no sé qué caso. Eso no existe.
Bien, estamos en el momento en que no vamos a charlar de todas
estas “delirancias”, pero sí vamos a tratar de conectar a todas las
comunidades y a través de los núcleos.
Vamos a basarnos en estos libritos elementales y vamos a tratar
de que la gente en todas las comunidades, no solamente tenga los
libritos, sino que los trabaje.
Si tomas El Mensaje y tomas las ceremonias de El Mensaje y de-
más y la gente se pone a trabajarlos, va a tener un grado de esclareci-
miento muy distinto al de una presentación de libros.
Porque no vayamos a creer que se estudien tanto estos materiales.
No se estudian tanto. Es más bien la atmósfera. Está bien, sabemos la
fuerza que tiene y adónde vamos. Es la atmósfera que rodea a estas
cosas la que tiene esa dinámica. Pero necesitamos, mínimamente,
estudiar de qué estamos hablando. Eso lo pueden hacer, lo pueden
dinamizar, los núcleos de las distintas comunidades. Hablar de reu-
nioncitas donde se toquen temas y donde siempre haya un tema para
desarrollar, aunque sea muy breve. Sean pensamientos, sean formas
de El Mensaje, siempre deberíamos tener un mensaje en puerta en
nuestras reuniones, por humilditas que sean.
Siempre la cosa ceremonial tendrá que tener alguna presencia.
Ceremonias muy simples, lo que se quiera, pero la cosa ceremonial
tendrá que estar presente, tendrá que estar presente. Son experien-
cias “enlatadas”.
Y no nos vamos a preocupar por mucho más en este momento.
Estamos ahí, estamos en eso, tratando de entender, tratando de es-
tudiar un poco. Tratando de reunirnos con la gente que está en eso,
intercambiando mucho y no más. Todo muy poco espectacular, muy
quedo, muy calladito. Pero van a crecer esos fenómenos.
Ahí estamos. Poquito en las explicaciones de El Mensaje, el otro
día del despelote. Y poquito en las explicaciones profundas de El
Mensaje ahora, porque no hay ningún despelote, pero también nos
vamos por otros temas. Pero si te fijas en lo poco que hemos hablado
de El Mensaje en sí, de su funcionamiento y demás, ya vas a ver:
poquito.
Entonces, tendemos a otras cosas. Y es porque faltan, aparente-
mente, elementos en El Mensaje.
422
Entonces, rapidito nos vamos a otras, a otras cosas. Eso sería
todo.
Entonces, ¿queda oficializado el asunto de esas webs?
¿Y qué va a pasar con otras webs que tengan distintos núcleos de
El Mensaje y demás? ¿Qué va a pasar? ¿Cómo va a ser eso?
Comentario: [inaudible] Porque hay otras webs.
Silo: Webs de comunidad, perfecto. Van a estar incluidas en estas
dos webs.
Claro. Así es que si la gente quiere armar sus webs y sus cosas, que
le dé. ¡Qué problema hay, no faltaría más! Pero nosotros reconoce-
mos esas que tienen esa coherencia mínima.
Silvia, ¿entonces la web para español y portugués es: elmensaje-
[Link]?
Comentario: Punto net.
Silo: Tienen el mismo formato. Entras a una y puedes ir a la otra
y viceversa.
En las dos páginas se [inaudible] refiere a la otra. Eso es bueno.
Pregunta: Negro, ¿podríamos, por ejemplo, hacer coincidir esos
cambios de estaciones en el año para converger en los parques?
Silo: Podríamos, nada impediría que nos reuniéramos estacional-
mente. Sí, podríamos. Digamos que no es algo que… pero sí que
podríamos [inaudible]… dinamizar eso. Si. Perfectamente.
¿Qué? ¿Decías algo? ¿Qué pensabas?
Yo pensaba, ella decía.
Bueno, muy bien.
Comentario: No, que de hecho las estacionales, de algún modo,
se han venido haciendo [inaudible]. Por ahí no se le ha metido toda
la….
Silo: Sí, siempre hay una cosa estacional flotando.
Comentario: Hay otras mensuales, como los pedidos.
Silo: También, también. Tienen algo de ceremonial esas cositas.
Estas fechas. Y con mucha gente siempre. Sí.
Comentario: Los seminarios de manual también. Mensuales.
Silo: También, también.
Así es que tenemos en estos elementos, muchas cosas para hacer.
Es cuestión de darle dinámica. Y no tenemos ninguna confusión con
cosas que hace la gente o le pasa a la gente en sus acontecimientos
políticos, en sus acontecimientos económicos…. Ni fu ni fa. Muy
423
bien. Si estamos, estamos. Si estamos, estamos. Y no mucho más.
Seguro que vamos a tener reuniones, sin saber ahora en qué fecha
van a ser, pero seguro que vamos a tener reuniones.
Nosotros con las colectividades, las colectividades entre sí.
Seguro que se va a producir ese lío, ese revoltijo. Seguro. Y no
pensamos ni desde lejos paralizar esa actividad. Va a haber activi-
dades que van a tomar su dinámica. No pensamos paralizarlo en
absoluto.
Muy bien, estamos hechos, muchas gracias.
La Reja, 9 /05/2010
425
Ariel: Parque Attigliano, la segunda ventana.
A la derecha el Parque La Belle Idee.
En la segunda línea a la izquierda el Parque Toledo.
Al centro está Parque Chaco.
A la derecha Parque Punta de Vacas.
Silo: Ariel, Ariel, ¿cuál es Punta de Vacas?
¿Cuál es Punta de Vacas? Ariel, ¿cuál es?
Comentario: A la derecha en el medio.
En el medio a la derecha.
Silo: ¡Ah, ah!
Ariel: Ahí saludan.
Después abajo a la izquierda está el Parque de Paraguay, el Parque
Piribebuy.
Al centro abajo, el Parque Carcarañá.
El Parque Mikebuda a la izquierda, de Budapest.
El Parque Montecillo que acaba de conectar su video.
Luego nos están viendo y escuchando en Holit Park, en Israel.
Silo: Nos están viendo.
Ariel: Viendo y escuchando, lo mismo Parque La Unión, en Colombia.
Y Parque Manantiales en Chile.
Silo: Ariel, Ariel, y las distintas imágenes que nosotros vemos acá,
entre ellos nones.
Ariel: Entre ellos también se ven en varios casos.
Silo: No en todos los casos.
Ariel: No en todos los casos, según la conexión a Internet que
tienen. Y también me dicen que en Patagonia Norte nos están viendo
y escuchando muy bien.
Silo: Ellos lo hacen a través del stream.
Ellos están usando la conexión de stream para ver lo que está
sucediendo.
¿Patagonia?
Ariel: ¿Patagonia? Norte.
Silo: De primera.
Toda una, una cosa.
Ariel: A Red Bluff ¿lo había nombrado?
Silo: Noooo.
Ariel: Bueno, también está Red Bluff conectado. Ahí estamos
abriendo su video.
426
Silo: ¿Ese que está girando es el de Red Bluff?
Ariel: Ese es el de Red Bluff.
Silo: Está muy bien, muy bien.
Pero se ha llenado la pantalla de...
Ariel: De ventanitas.
Silo: No, claro. Pero muy bien.
Ariel: Ah, Sudhir está conectado desde Khandroli a estas horas de
la madrugada ahí.
Ariel: También están Casa Giorgi conectado por stream.
Silo: En Milán, en Milán.
Ariel: En Milán.
Nos avisan desde Paraná que también hay un grupo reunido.
Silo: Es muy bueno todo esto de verse. Todos nos aplaudimos
[risas]. No hay de qué quejarse. Está muy bien.
A Sudhir no se lo ve.
Ariel: No, porque está por stream.
Silo: Bueno, Ariel, entonces, parques que, 12 o 13.
Ariel: Parques, 17, 18.
Silo: ¿Parques?
Ariel: 18
Silo: 18 parques conectados.
Ariel: Conectados.
Silo: Pas mal. Pas mal.
Ariel: Más algunos que están por stream, como el caso de Casa
Giorgi.
Silo: Claro.
Ariel: O sea que tendríamos que hacer la cuenta.
Silo: No está mal ¿eh? Ariel. Y a fin de año ¿cuántos seremos? A
fin de año, no ahora.
Ariel: Muchísimos [risas].
Por lo menos 30 parques
Silo: ¿Sí?, ¿te suena? Una declaración de deseos.
Ariel: Obviamente.
Silo: 30 parques no es mala cifra. Me suena conocida [risas].
Ariel: Es parte de un proyecto muy bueno.
Silo: Un proyecto muy bueno. Está bien.
Y entonces, ¿qué parques tienen que aparecer para que ocurra eso?
¿Qué parques más? Claro, algunos tendrán que aparecer. Por ejemplo...
427
Ariel: El de Guatemala, ¿saldrá?
Silo: ¡Ah no lo sabemos! ¿Quién sabe lo de Guatemala? Nadie lo
sabe.
México sí, México está confirmado.
¿Costa Rica?
Comentario: Costa Rica está sí...
Silo: Pero no está confirmado, se está trabajando.
Comentario: Ya lo han confirmado al terreno.
Silo: El terreno. Sí pero el terreno, unos yuyos...
Y personas, ¿qué más sabemos?
Perú...
Comentario: Perú sí.
Comentario: Berlín.
Silo: Berlín.
Comentario: Nueva York.
Silo: ¿Esos están confirmados o qué?
Comentario: No, no, están en proceso de confirmación. Están
con el impulso lanzado para concretarlo y materializarlo [risas].
Silo: Veremos, veremos dijo Lemos. Está bueno, ¿eh?
Pero de acá a fin de año. Esa es la gracia. Porque si no, en tiempos
infinitos... De acá a fin de año.
Unos 30 parquecitos no vienen mal. No, que van a venir mal,
¿eh?
Unos 30 parquecitos.
Y están bien los parques, los árboles, todo eso, los yuyos, todo
está bien.
Y la gente está mejor.
Vamos a ver qué pasa, porque todavía están faltando ciertos hitos,
ciertos hitos. Por ejemplo acá en mayo tenemos un hito importante a
realizar en distintos parques en el mundo. En mayo.
Después en julio hay otro lío.
Y después en diciembre hay una catástrofe [risas].
Así que no sabemos cómo va a ser eso, pero, sería muy bueno
apurar el trámite.
¿Cuándo empieza Pancho, cuándo empieza la desintegración?
¿Cuándo empieza el trabajo descentralizado de los parques?
Pancho: El trabajo descentralizado parte el 17 de julio.
Silo: ¿De julio?
428
Pancho: De julio. Ahí ya...
Silo: O sea que hasta el 17 de julio, hasta el 17, estamos metien-
do, que sé yo, leña al fuego en distintos lados.
Pancho: Exacto. Y el 17 de julio, ya cada parque toma vuelo propio.
Silo: Toma vuelo propio. ¿Y cómo va a ser la cosa? Eso es todo
un misterio.
Pancho: Eso es un misterio. Sí, pero hacia allá se orienta la cosa
Negro, a la descentralización completa de los parques. No más cen-
tralización.
Silo: Y cada parque arma la cosa como le va resultando. Y bueno
es correcto, ¿por qué no?
No estamos acostumbrados a esa forma, pero bueno, es muy inte-
resante. Y además de interesante, es audaz, porque no sabemos cómo
va a procesar eso. Pueden pelearse todos con todos por ejemplo:
“eso está mal, eso está mal, lo único que está bien es lo nuestro”.
Claro, en julio. O sea en tres meses máximo.
Pancho: Sí, no más que eso.
Silo: En tres meses se va a producir la descentralización. ¿Hay
prevista alguna reunión virtual o de este tipo para esas fechas? ¿O
no está pensado todavía?
Pancho: No está pensado todavía Negro, pero lo más probable es
que sí haya una reunión virtual entre los parques que estén recono-
cidos en ese momento.
Silo: Sería muy bueno.
Pancho: Seguro. Así como se está haciendo ahora. Entre parques.
Silo: Sería espectacular. Bueno, así que en julio. En julio es un
punto crítico también. El de julio. Y el de diciembre. El de diciembre
va a ser con gentíos en cada lugar.
Gentíos, en cada punto.
Pancho: Claro, claro, diciembre ya va a estar...
Silo: La promoción de maestros y demás va a ser en cada parque.
Pancho: En julio ya.
Silo: Yo creo que a partir de julio, sí. Y en cada parque.
Así que no nos equivoquemos, equivocar nos vamos a equivocar
siempre. Pero procuremos equivocarnos lo mínimo posible, cuestión
de que la cosa vaya resultando.
Porque si hacemos chastrinadas, ¿qué gracia tiene? Si nos equi-
vocamos al mínimo posible, acá vamos a contar con unos miles de
429
maestros y unos miles de personas que han hecho trabajos muy im-
portantes de nivelación, en Disciplinas, muchas cosas. Todo eso en
diciembre.
O sea que, “¡Has recorrido un largo camino muchacha!” [risas]
Has recorrido, y rápido camino, y rápido camino.
Sí, o sea que hasta diciembre estamos ahí navegando entre las
aguas procelosas.
Estamos, pero no vamos a tener el panorama bien hasta fines de
diciembre.
A fines de diciembre deberíamos tener un panorama bien ajusta-
do, bien cerrado y ahí vemos que pasa.
Así que los pequeños planes que teníamos para desarrollar ahora,
no los vamos a desarrollar ahora. Pero los pequeños planes a de-
sarrollar en diciembre, los vamos a trabajar con el mayor cuidado
posible.
Porque si lo hacemos bien, no son tantos meses, si lo hacemos
bien, acá se puede desatar algo bien importante en distintas partes
del mundo. Por supuesto somos un grupito pequeño, pero que em-
pieza a desarrollarse fuerte. Vamos a ver si podemos. Y si no pode-
mos, no podemos y ya está. Fácil. Fácil.
Muy bien, qué carita [risas], muy atento a ver si va a salir algo de
acá. No sé qué va a salir de acá [risas]. El asunto es qué va a salir en
diciembre. A ver qué va a salir en diciembre.
Pero si en diciembre estamos bien, ya tenemos mucha polenta.
Mucha polenta de parques, de gente, de nivelación. Hay varias cosas
listas para diciembre.
Y si es por espíritu, estamos, todos estamos de acuerdo, va fenó-
meno. Pero claro, a veces hay otras cosas que no son sólo espíritu.
¿Alguien tiene una galletita, un cafecito? [risas]
Este asunto de la fibra óptica, los streaming, todo ese lío ha con-
tribuido al contacterío ¿eh? Bien contribuye, no como quisiéramos,
es decir con imágenes holográficas, pero ya vendrá. Claro que llega-
rá, como no.
Después de todo que somos si no una imagen holográfica [risas].
Y bueno, más o menos.
Los chicos del otro ambiente ¿están en esto también? De dónde
venimos, ¿qué ambiente era ese?
Comentario: La carpa.
430
Silo: Está buena esa carpita. ¿Cómo vamos a hacer con las car-
pitas?
En algunos lugares se han manoteado unas carpas, se las han al-
quilado. Y en otros lados ya es de ellos.
Uno dice una carpa es cara, una carpa es cara, pero, qué te parece
conseguirlo cada vez que hay que hacer un acto. Poner la carpa, des-
montar la carpa, volver a pagar la carpa. No sé, pero eso de las car-
pas nos convendría contar con unos cuantos lugares. Sería fantástico.
Porque si no este asunto no da, no da más.
Muy bien.
Enseguida volvemos de conversar entre nosotros.
---------------------------
Silo: Bueno, nosotros, nosotros, Ariel, nosotros, digo, nosotros,
íbamos a charlar un poco de nuestras cosas. Íbamos. Pero acá han
surgido unas ciertas fechas, fechas, especiales.
Acá en un mes más, que en un mes más, dentro de este mes ya em-
pieza otra nueva promoción de gente a ponerse en marcha. En julio
hay otro lío. Y el lío final como dijimos allá va a ser en diciembre.
Entonces, es de acá a diciembre cuando vamos a preparar las co-
sas. Ojalá nos salgan bien. Porque si nos salen mal, ni hablamos,
miramos para otro lado y ya está [risas].
Así que hay que ponerle empeño, creo yo. ¿Qué me decís que sí?
¿Qué?
Comentario: Hay que ponerle mucho empeño.
Silo: ¿Y hay buenos colaboradores?
Comentario: Si por supuesto.
Silo: Bueno, como vamos para allá y el asunto es decisivo de acá
a diciembre, si sale bien de acá a diciembre todo lo calculado, todo
lo planeado, nos podemos dar el lujo de hacer una, un desarrollo
importante, fuerte, grandilocuente, ¿eh? Eso va a ser a fines de di-
ciembre, cuando termine el 2010. Se acaba el 2010 y se acaba todo
[risas]. Se acaba el 2010 y, porque esto es muy raquítico. Está faltan-
do, está faltando un poquito de polenta, creo.
Yo les pido que en este clima que estamos, está bueno, también la
temperatura está bien, todo está bueno, pero en esta atmósfera afec-
tiva en que estamos, hagamos un pedido para estos próximos meses.
Como dice la gente, ojalá salga bien, ¿no es cierto? Ojalá resulte
la cosa en estos próximos meses que no son tantos.
431
Vamos a pedir de corazón, internamente. ¿Por qué vamos a pe-
dir? ¿Porque nos van a ayudar desde la estratósfera? No, porque
al pedir nos predisponemos nosotros a hacer cosas también. Esa es
la gracia que tiene este asunto del pedido. No es que uno larga un
mensaje y del otro lado le contestan. No, se pone uno en resonancia,
sobre todo si hay muchos que están en la misma cosa y toda la gente
proyecta su, su interés por moverse allí, su deseo de que salga bien.
Y las cosas si ya no salen bien, estamos fritos. Así que vamos a
hacer un pedido, muy desde adentro, con mucho afecto, con mucho
afecto para todos los amigos que estamos acá, los que están en otros
puntos del parque y los que están en otros parques y otros que ni
siquiera están en parques y están en distintas partes del mundo co-
nectados con nosotros.
Vamos a hacer un pedido, profundo, intenso, muy afectuoso para
que todo vaya de acá a diciembre.
Vamos a pedir lo mejor para nosotros y para los demás.
Empezando por nosotros, vamos a hacer un pedido muy sentido
para nosotros mismos y para todos nuestros amigos.
De acá a diciembre que esto marche.
Y si me preguntan porque lo hacemos acá y no en otro punto del
parque.
Lo hacemos acá porque es el lugar más adecuado para todas esas
prácticas.
Para todos paz, fuerza y alegría.
Conjunto: También para ti, paz, fuerza y alegría.
Silo: Bueno ahí vamos a ver si tenemos para diciembre las nove-
dades que todos esperamos.
Andando, andando.
Comentario: Por ahí es más fácil.
Silo: ¿Te parece?
432
Charlas de Silo
sobre ceremonias de
El Mensaje 2002/2009
BIENESTAR
434
Entonces, vamos a hacer unas reuniones interesantes, llegado el
momento. La gente se va a mover. La gente se va a mover mucho.
Entonces, las salitas van a ser importantes en toda esta cosa.
Y ahora mismo se empezará a montar una cosa más grande, pero
ya sabemos, el nervio de la cosa, el sentido no va a estar en esa cosa.
Va a estar en las salitas.
Lógicamente la cosa grande va a tener la espectacularidad del
asunto, pero no va a ser el nervio de la cosa.
O sea, el nervio de la cosa es la base y la base que nosotros cono-
cemos en estas cosas, es la salita. Un lugar de referencia que no se te
mueve, porque si no, ¿dónde estaban estos tipos? Allá. Ah sí, pero
ahora se cambiaron allá.
Necesitamos una estabilidad mínima, la referencia al barrio, la
referencia a los amigos. En eso estamos. En eso estamos.
Estamos también preparando el otro paso de salas más grandeci-
tas, así en distintas partes.
Y la cosa es simple, la gente lo hará o no lo hará. Si no lo hace no
hay problema, si lo hace tampoco hay problema. Y si tiene fuerza,
saldrá. Y no hay tanto que presionar.
Lo importante de esas salas que congregan gente, es justamente la
gente. No serán las paredes. Si a esta sala la cargan, la cargan con bue-
nas relaciones entre la gente, afuera se siente. Si a esta sala la cargan
con discordia entre la gente, el que primero llega a la esquina, sale.
Si hay complementariedad en la gente, si hay buen trato, hay
buena atmósfera, si la gente converge en la misma dirección, el que
pasa por allá, se siente atraído. Eso es una cosa misteriosa y extraor-
dinaria, cómo funciona. Es cómo se configura esa sala no en sus
paredes, sino cómo se configura esa sala en la atmósfera que crean
las personas.
Allá está la gran ciencia de esto, en la atmósfera que crean las
personas. En el acuerdo, en la convergencia que crean las personas.
Y vamos a tener el efecto opuesto muy reconocible, proporcional
a la discordia.
Hagan el experimento. Trátense mal y van a ver como corre la
gente por la calle. Fantástico, se puede hacer ese experimento.
Eso pasa con las salas.
Eso va a pasar con los grupos humanos en una situación muy
desdichada, que es la situación de hoy.
435
¿Qué va pasando con la gente?
No se está complementando la gente, no está convergiendo la
gente. La gente no tiene en qué complementar con el otro. Es más,
no tengo cómo llegar al otro, tengo un vidrio delante, un blindex, no
tengo cómo. Si ni siquiera puedo sentir al otro. Al otro lo atropella
un auto y no me llega.
Se está complicando la cosa. Mejor, mejor hacemos otras cosas, por-
que esto se está complicando. No hay ningún elemento de convergencia.
Se dirá: bueno no, la gente en las oficinas. Claro, también en un
ejército la gente converge. Claro.
No, no, no, no, no brota, no brota de la gente. No brota. Está
obligada a llegar a cierta hora, a decirle sí al jefe, a firmar cosas, bue-
no. No converge la gente. No converge en su familia. No converge
en sus amistades. No converge en los grupos laborales. No converge.
Sí, se comunican porque hablan una jerga común, pero no conver-
gen. Y bueno, pero cuando van a un partido de fútbol, cuando van a
un partido de fútbol convergen, sí, sí, claro, si.
A nosotros nos importa mucho eso de cómo la gente va en direc-
ciones parecidas. Nosotros tratamos de hacer eso con experiencias
comunes. No hay otro modo de conectarse hoy la gente si no es con
experiencias comunes. No se va a conectar la gente con una teoría.
No se va a congregar la gente con un eslogan: “muchachos tienen
que ser buenos todos”. Ah, muy bien.
¡Qué estupidez! No hay forma de ponerse de acuerdo con lo que
se dice o con eslóganes o propaganda de jabones, o de cigarrillos,
o de lo que sea. No hay forma de ponerse de acuerdo, sino con
experiencias comunes.
No puede venir de otra zona, del conocimiento, eso no hace ex-
periencias comunes. Que además tienen la ventaja de que pueden
fortalecerse en la medida en que se repiten y en la medida en que
congreguen a más personas.
Ese es todo un tema, que no hay porque ahora complicar las co-
sas, pero esa ventaja es que pueden realizarse en una experiencia de
un modo más intenso cada vez, más verdadero y de mejor relación
con la gente.
Así que el ámbito en que empezamos a desarrollar esas cosas es
esa salita. Y esa salita empieza a funcionar si hay esa convergencia y
esa misma dirección.
436
Y eso lo hacemos a través de experiencias. ¡Y dele con las expe-
riencias!
Y poca teoría con este asunto.
Estamos en una época y un momento interesantísimo. En que
todo se va a resolver y va a ir a favor de la experiencia y no de otras
cosas.
¿Es medio esotérico lo que estamos diciendo?
No, para nada.
¿Para nada?
La experiencia. ¿Cómo hacemos para converger en la misma ex-
periencia? ¿Cómo hacemos?
Estas ceremonias con que nos manejamos nosotros, que son ex-
periencias, tienen unos ciertos textos para leerlas. No lean esos tex-
tos. No lean esos textos. No como un robot que se para y dice bueno
vamos, ya empezamos mal.
Prefiero sentarme.
Empezamos mal.
Pero entonces, ¿qué estás diciendo?
¿Estás diciendo que hay que modificar el texto?
Obvio. Hay que modificar el texto.
¿Cómo vas a respetar un texto? ¿Dónde se ha visto? ¡Cómo vas a
obedecer a un texto!
Acá dice, ¡Acá no sé lo que dice!
Eso no me brota, eso no me sale y con eso no me comunico con el
otro. Porque estamos hablando de afecto, de un sentimiento interno
que llegue.
Eso no sale si yo me pongo a leer como un lorito. No sale.
Ah, ¡pero entonces yo le puedo agregar cosas o le puedo quitar
cosas!
Eso estamos diciendo y, sobre todo, estamos diciendo que lo que
sería conveniente es que fuera sintiendo de qué se trata y lo dijera de
corazón, lo dijera de adentro, de adentro, que allí estamos todos bien.
Y si uno haciendo esa gracia mete la pata y dice cualquier burrada
y bueno y no puede pasar nada tan grave.
¡Qué, qué tan grave puede pasar que un tipo diga una barbaridad!
¿Qué? ¡Bueno y qué! Puede llegar hasta a ser divertido.
Qué tan grave pasa con esa herejía. Qué tan grave. No pasa nada
grave, no hay ningún drama.
437
Y uno se equivoca y el otro mete la pata y él y todo bien y la vida
va y viene y no una cosa estática, una cosa súper pesada.
Yo temblaba. Vos temblabas. Sí, yo temblaba. Claro. Te tienen que
enyesar. No quería hablar te dije. Me quedo aquí sentada.
El día que de todos los que concurren a nuestras reuniones y de-
más, cada uno pueda hacer una ceremonia interesante en cualquier
circunstancia, es porque le pilló la mano. Cualquier circunstancia.
Ahí está el asunto.
De qué se trata, de registrar una experiencia interesante, positiva,
que me vaya adelante y, además, el transmitir eso a otros. Y allí esta-
mos y ahí nos comunicamos.
Pero con un texto, ¡qué aburrido!
Y entonces, ¿para qué tenemos los textos?
Y bueno, porque son referencias, pues si no podría salir algo muy
interesante también, pero bueno. Pero no es esa la idea.
Siempre se ha hablado que en El Mensaje, bueno, hay libertad
de interpretación, interpretación libre, así siempre en El Mensaje en
todos sus aspectos.
¡Ah!, qué estamos diciendo, ¿que también hay una libre acción
con las ceremonias y demás?
Sí, eso estamos diciendo.
No sólo interpretamos las cosas como nos gusten y como se nos dé la
gana, sino que también llevamos las ceremonias como lo vamos sintiendo.
Eso estamos diciendo. Eso estamos diciendo.
Amén…
Eso estamos diciendo. Hagamos. Hagamos. Hagamos. Hagamos.
Hemos estado hablando del tema de las salitas. Hemos estado
hablando de lo que importa es no las paredes, los arreglos, sino por
dentro, la gente, la que va a dar el tono de las salitas.
Y estamos hablando ahora de la cosa de la experiencia. Y esta-
mos hablando ahora de los textos y de esas cosas monstruosas que
quedan fijas y que hay que modificar. Que hay que modificar con
la vida, con lo que se imaginan ustedes, termina un librito de estos,
después, te apartas de esto: ¡te mato!
¡Entonces qué! ¡Pero qué es eso! Si no te apartas de esto, te mato.
Qué es eso, un robot, ¡no!
Yo creo que nosotros sabemos a veces estas cosas. Sabemos de lo
que estamos hablando y vamos, empezamos, es diferente, ¿no? Es
438
el sentimiento que le ponemos a lo que estamos leyendo y como lo
hacemos, ¿no?
¿Qué te parece? No es dejarlo de lado. ¿Qué te parece?
Porque bueno, nunca lo hemos dejado de lado. Pero nunca digas
de esta agua no beberé, nunca digas “nunca jamás”.
Me refiero a todo lo que dice, no solamente el libro, a todo lo que
has hecho durante estos 30 años. Es diferente.
Bien. Alicia, hagamos. Como no.
Hagamos una cosa, una, el Bienestar hagamos. Hagamos el Bien-
estar.
¿Están tranquilitos?
Desarmémosla por dentro a la ceremonia de Bienestar, que es
cortita.
Se van a dar cuenta de cómo funciona. Pero las palabras poco, las
palabras poco.
Aquí estamos.
Aquí estamos reunidos para recordar a nuestros seres queridos.
Estamos diciendo: Aquí estamos reunidos para recordar a nues-
tros seres queridos.
Así que, bueno, eso es una frase. Pero yo creo que los que estamos
acá, ¡algún ser querido tendremos! ¿O no?
¡Algún ser querido tendremos! Un novio, una novia, un padre,
una madre, un hijo, una cosa, algo. Un ser querido, ¿no?
No tengo ningún ser querido. ¡Un gato! Algo tendremos. ¿O no?
Uno se examina y no encuentra. No encuentro ningún ser que-
rido. Un blindex delante, vidrio. No tengo a ningún ser querido.
Pero comunicación posible con alguien habrá. No me parece, no me
parece.
Algo habrá, creo. ¿O no? Si, si. Alguno habrá, un ser querido.
Bien, estamos reunidos para recordar a nuestros seres queridos.
Vamos a seguir entonces alguna pista.
Uno recuerda ahora a un ser querido, cualquiera sea. Pero vamos,
ojalá sea un ser querido con polenta. No un vecino así. Un ser que-
rido.
¿Pueden enfocarse ahí, en un ser querido? Si.
Qué más.
Algunos de ellos tienen dificultades en su vida afectiva, en su vida
de relación, o en su salud.
439
¿Tienen algún un ser querido que tiene dificultades?
Si uno tiene dificultades continuamente, un rosario de dificul-
tades. Entonces, a ver, nos estamos enfocando en un ser querido
que tiene problemas laborales, porque lo han echado, no encuentra
trabajo.
Tiene problemas afectivos porque se armó un lío y una cocoa
con su pareja y bueno… Y finalmente él mismo es un poco raro. Ese
es, esa es la situación del ser querido que hemos buscado. ¿Tenemos
algún ser querido de esos? ¿Qué cumple con todas las condiciones?
Estupendo. Estupendo. Bien.
Eso es un poco lo que nos pasa a nosotros, le pasa a ese ser querido.
¿Y para qué necesitamos al ser querido?
Basta con nosotros. No hay problema. ¡Si con uno sobra! Aquí
estoy yo con dificultades, claro. Ah bueno, entonces yo voy a hacer
una ceremonia de Bienestar para mí.
Porque, donde hay dificultades…
Lo vamos a hacer al revés. Yo estoy lleno de dificultades y cosas,
lo sabemos. Pero resulta que ahora voy a hacer el esfuerzo tremendo
de preocuparme por otro. Y si hago el esfuerzo tremendo de preo-
cuparme por otro, que me va a costar muchísimo, preocuparme por
otro, a mí, egoísta rabioso. Bueno, me va a costar mucho preocupar-
me por otro. Entonces, puede ser que de rebote, cosa de los billares
¿no?, de rebote me pegue a mí el asunto.
Porque si yo voy hacer una ceremonia de Bienestar, en donde voy
a tratar de poner en marcha la experiencia del bienestar, pensando
en otro que tiene dificultades y demás, al terminar esa experiencia,
¿qué voy a registrar yo?
De lo que le pase al otro no tengo idea. Pero con seguridad que yo
tengo que, para infundir esa sensación de bienestar, para transmitir
esa sensación de bienestar al otro que padece esas dificultades, es
obvio, es evidente, que tengo que sentirla.
Así que no estoy pensando en arreglarme yo. Estoy pensando
que esto llegue a otros. Pero no tengo otro remedio que ponerme en
situación. Porque si no..
¿Es muy difícil este asunto?
¿No? ¿O sí?
Me parece que sí.
¿Cómo será este asunto?
440
Hacia ellos dirigimos nuestros pensamientos y nuestros mejores
deseos.
¿Hacia quiénes?
Hacia esos que hemos seleccionado, que tienen problemas y esas
cosas.
Hacia ellos dirigimos nuestros pensamientos y nuestros mejores
deseos.
¿Y cómo se hace?
Como dice la muchachada por ahí, nos ponemos en buena onda.
¿Qué es eso de buena onda?
Éste tiene buena onda y todos se entienden. Éste tira buena onda.
Pero nosotros, que somos más viejitos que ellos, no entendemos eso.
Esta ceremonia de Bienestar es una ceremonia de buena onda.
Está fácil, es una ceremonia de buena onda, de tirar buena onda.
¿Y qué, qué hacemos cuando tiramos buena onda? ¿Cuál es la
gracia?
Pero si ustedes lo tienen en la sociedad en que viven. Ustedes lo
tienen en la gente que los saluda y los saluda con afecto y les dice:
“Bueno, me he alegrado de verte, ojalá te vaya muy bien.”
¿Y sabes qué decimos? “Muchas gracias.” ¿Cómo muchas gracias?
Él te desea que te vaya muy bien y vos sentís una cosita y decís:
Ah, muchas gracias.
Lo reconocemos a eso. Está lleno de eso. Uno mismo lo hace eso.
Y si lo hace desde adentro, ojalá te vaya muy bien, ojalá te salga todo
bien, y le das unos movimientos, y unas cosas y el otro y siente las
cosas. Te dice: muchas gracias.
Eso está en la estructura social. Eso no es un invento nuestro. Eso
está en todos lados. Y en los cumpleaños viene alguien y nos saluda,
y le dice: “Y te felicito.” Y el otro: “Gracias, gracias.”
¿Pero qué es eso?
Pero eso funciona así.
Y en las festividades de distintas comunidades, se celebran esas
cosas, socialmente se celebra y la gente lo reconoce.
Así que es un lío de buenos deseos o simplemente se cumple con
una formalidad. Sí, se cumple con una formalidad. Pero si hay ese
impulso, el otro no es de palo, el otro lo siente y lo reconoce, y hay…
Bueno sigamos con esta historia.
Confiamos en que llegue hasta ellos nuestro pedido de bienestar.
441
¿Hasta quién?
Que llegue hasta ellos, hasta esos que, que hemos seleccionado
para nuestro trabajito.
Confiamos que llegue hasta ellos nuestro pedido de bienestar.
Resulta que ésta está en una situación muy complicada y yo qui-
siera que ella arreglara sus cosas. Que le fuera un poco mejor. Que
saliera de ese lío en que está. Esa, esa es mi tribulación, eso es mi
asunto, eso es lo que yo quisiera, yo quisiera que llegara hasta ella
mis buenos deseos.
No mucho más, no mucho más, no más complicado. Yo quisiera
eso.
Pensamos en nuestros seres queridos.
Pensamos, pensamos, pensamos en nuestros seres queridos, pun-
to y coma. Sentimos la presencia de nuestros seres queridos.
¡Y es lo mismo!
No es lo mismo, no hable así, no es lo mismo.
Y ahora pienso en un ser querido. Muy bien, si, eso me lo ima-
gino como una foto. Como esa que está tomando él ahí, una foto.
Pienso y no se me mueve un pelo. Pero cuando siento a esa persona,
la siento adentro.
¿Cómo adentro? Adentro hay tripas. ¿Cómo tripas? La siento
adentro. ¿Qué es esto de adentro? ¡Eso no puede ser! Está el
corazón, acá los pulmones, por acá el páncreas. ¿Dónde siento? ¿En
el ombligo? ¿En el corazón?
Vamos, vamos, ¿dónde siente Ud. a su noviecito o noviecita?
¡Ah bueno!, lo siento muy adentro, está muy cerca de mí.
¡Ah, que interesante! De eso estamos hablando.
¡Ah!, pero resulta que yo no estoy en un caso de enamoramiento,
estoy en un caso de sentir.
Pero lo estoy poniendo de ejemplo para que nos pongamos de
acuerdo en qué es sentir adentro. Sentir adentro es sentir esa cosa,
casi respiratorio cardíaco. Sentir adentro es sentir sobre todo desde
adentro.
Si yo estoy con la imagen de ese ser querido que tiene líos, quiero
que ese ser querido que tiene líos, mejore sus cosas.
Yo pienso en ese ser querido. Pero además siento a ese ser querido.
¿Se puede? ¿Se puede?
¿Se ve la diferencia?
442
Entre siento o pienso en ese ser querido, siento a ese ser querido.
Porque cuando digo siento a ese ser querido, no estoy viendo ya la
fotito. Estoy teniendo una sensación interna, cálida, cercana, suave,
amable. Estoy metiéndome en ese tipo de sensación.
Pensamos en nuestros seres queridos, sentimos la presencia de
nuestros seres queridos y experimentamos el contacto con nuestros
seres queridos.
Como si estuviera cerca.
¡Sí, pero está a 1.000 kilómetros de distancia! No importa, que
esos tiempos y esos espacios son relativos. Se acortan los tiempos, se
acortan los espacios, está cerquita. Lo sentimos cerca.
Eso, ¿es posible?
Si no puede experimentar eso, si le resulta imposible, bueno, está
bien, pero eso es posible. Es lo que nos interesa y mucho.
Si pensamos en nuestros seres queridos, sentimos la presencia de
nuestros seres queridos, experimentamos a nuestros seres queridos,
¡ajá!
Pero se fijan en el milhojas, que tiene distintos niveles, el pensar,
el sentir y el experimentar.
Si, si.
¿Lo puedes hacer?
Tal vez si, tal vez no.
Tomaremos un corto tiempo para meditar en las dificultades que
padecen esas personas.
Probemos, probemos, tomémonos un tiempito y pensamos en esa
persona, que es muy querida para nosotros y tiene problemas.
A ver, pensémoslo, qué problemas tiene esa persona. Pensemos en
esa persona, sintamos a esa persona, experimentemos a esa persona.
¿Qué problemas tiene esa persona? Muchos.
Quisiéramos ahora hacer sentir a aquellas personas nuestros me-
jores deseos.
¿Cómo quiero hacer sentir a esa persona nuestros mejores deseos?
Yo quisiera que esa persona que tengo ubicada con problemas, yo
quisiera que arreglara sus cosas, que mejorara en su salud. Cuánto le
deseo una mejoría en su salud. Cuánto le deseo que arregle sus cosas.
Sería tan bueno, sería muy interesante. Que me da mucho, mucho
gusto sentir eso y pensar eso de esa persona. Qué bueno realmente
estaría.
443
Y si somos dos y somos tres, si somos varios que estamos hacien-
do fuerza en esa dirección, para empezar estamos convergiendo no-
sotros. Y posiblemente nuestro deseo de reconfortar a esa persona,
nuestro deseo de llegar a esa persona, se sienta, se sienta afuera de
nosotros mismos.
No decimos más sobre eso, pero si varios estamos en eso, qué
bueno sería que éste que ha entrado al quirófano en este momento,
salga bien la cosa, qué bueno que salga bien la cosa.
Hay muchos ejemplos de que esto funciona.
Qué bueno que esto vaya en esa dirección.
Es más, cuando nos familiarizamos con estas cosas, la gente ami-
ga, que está en algún trance, nos dice:
“Acuérdense de mí, que voy a entrar en esa situación difícil,
acuérdense.”
Perfecto, todos estamos sintonizados.
Quisiéramos ahora hacer sentir a aquellas personas, nuestros me-
jores deseos. Una oleada de alivio y bienestar.
Como una oleada es la figura, la imagen es como de una cosa
suave, una ola de alivio y bienestar debería ir a esas personas. Esas
personas que tenemos localizadas, esa buena onda de la que habla-
mos, la imaginamos, la representamos, la alegorizamos como una
oleada de bienestar.
Sale bien ese trabajo que estás haciendo, cuando sientes en vos
mismo, sientes ese bienestar. Porque no es posible que puedas pensar
en el bienestar de aquel otro, si no te pones en esa situación. Forzo-
samente al pensar en el bienestar del otro y al pensar en esa oleada
cálida, positiva, forzosamente te pone en esa situación.
Y si no te pone en esa situación, estás artificialmente pensando
en el otro. No lo estás haciendo desde adentro. Entonces, vas a des-
cubrir cómo es que estás pensando en los demás. Puedes moverlo
desde adentro o no sientes nada. Si no sientes nada, nada va a llegar.
Y si sientes algo desde adentro, esa oleada de bienestar tiene que
producirse en ti.
No hay otra. No hay otra posibilidad. Tengo que sentir esta olea-
da de bienestar. Esa que quisiera que llegara a otros, tengo que em-
pezar por sentirla yo. Es inevitable. Es una suerte de ley. No puedo
pensarlo en otro sin sentirlo yo.
¿Cómo, siento el bienestar y además…?
444
Ojalá el otro sintiera esta corriente de bienestar, claro, lo estoy
sintiendo yo.
No siento esta oleada de bienestar, tampoco lo estoy pensando
adecuadamente para el otro. No hay vuelta, es una ley.
Del carapacho, de la cabezota, una ley, tiene que funcionar así,
tengo que sentirlo yo.
Tomaremos un corto tiempo para ubicar mentalmente la situa-
ción de bienestar que deseamos a nuestros seres queridos.
Entonces, sigamos con este ser querido que tenía dificultades. Si
queremos lo mejor para él ahora pongámonos en eso.
Sentimos a ese ser querido que tiene dificultades. Y, a ver, cómo
vamos a desear, éste está en el quirófano, yo lo que quiero es que
salga bien todo.
¿Qué estoy sintiendo? ¿Qué estoy sintiendo? Estoy sintiendo que
sale muy bien, muy restablecido de esa operación. Estoy imaginando
esa cosa cálida, mi mejor deseo para él.
A ver, sigamos con el experimento que estamos haciendo. ¿Qué
pasa con ese ser querido que tiene esos problemas?
¿Puedo hacer llegar hasta él esa oleada que lo pone a él en
buenas condiciones? Que se va arreglando su lío de salud, que se
va arreglando su lío de relaciones personales, laborales, etcétera.
¿Puedo? ¿Puedo sentir eso? Si puedo sentir eso, estamos bien.
En eso consiste esta experiencia.
Muy suave, muy interna, muy cálida y rapidito voy a saber si
siento eso yo.
Concluiremos esta ceremonia…
¡Qué cortito es!, estamos desarmando por dentro.
Concluiremos esta ceremonia dando la oportunidad, a quienes
así lo deseen, a quienes así lo deseen, porque hay algunos que con
estas cosas no, con eso no.
Hay otros que no quieren hacerlo. No hagan esa experiencia. No
la hagan.
Pero damos la oportunidad, a quienes así lo deseen, de sentir la
presencia, de sentir la presencia, como si estuvieran presentes, de
aquellos seres muy queridos, verdaderamente muy queridos. Porque
si no son queridos, esto no va a funcionar.
Aquellos seres muy queridos, muy profundamente queridos, que
no están aquí, en nuestro tiempo y en nuestro espacio.
445
Esos seres muy queridos por mí no están aquí. Es un papá que
murió hace muchos años, o una mamá, o un hijo, o un hermano.
Ellos son seres muy queridos para mí, pero que no están en este
tiempo y en este espacio. Esos seres queridos por mí que no están en
este tiempo y en este espacio, siguen actuando en mí.
No estamos hablando ni de espíritus ni de cosas semejantes. Si-
guen actuando en mí.
Y ojalá yo tenga una relación con ellos de concordia, de buena
relación. Y ojalá pueda sacar esas piedritas que siempre hay en el
camino, en donde se mezclan las culpas que yo me atribuyo y que no
es así, pero que yo me atribuyo culpa, errores.
¡Ah, si hubiera podido hablar con mi papá de ciertas cosas y no
pude porque él murió antes!
Toda esa cosa está actuando en mí a través de mi memoria.
¡Cómo, pero si el señor partió! El señor partió, ¡pero tu memoria
está inquieta! ¡Te recrimina cosas! Te dices cosas a ti mismo de
cosas que hiciste mal, que nosotros sabemos que no es así, pero sin
embargo eso está operando.
Ojalá podamos sentir la presencia de aquellos seres muy queri-
dos, que aunque no están en este tiempo y en este espacio, están
actuando con nosotros. Y con ellos quisiéramos nosotros estar con la
conciencia en paz, estar en bienestar, desearles lo mejor.
Y nosotros mismos estar calmos, positivos, radiantes en esta rela-
ción, con aquellos seres muy queridos que ahora no están en este tiem-
po y en este espacio, pero que están actuando en nosotros. Eso quisié-
ramos también con esos seres muy queridos que no están presentes.
Concluiremos esta ceremonia dando la oportunidad, a quienes
así lo deseen, de sentir la presencia de aquellos seres muy queridos
que, aunque no están aquí en nuestro tiempo y en nuestro espacio,
se relacionan con nosotros en la experiencia del amor, la paz y la
cálida alegría...
Hubo problemas en la relación con ellos. Pero hubo una relación
de amor. Hubo una relación de alegría en determinados momentos.
Esa es la que tomo. Aquellos buenos momentos de la relación
que tuve y no los líos, los conflictos y las cosas, que yo después me
atribuyo como si fueran culpas.
Hubo amor, hubo paz, hubo mutuo reconocimiento. Ese es un
buen recuerdo.
446
Eso es muy interesante, para empezar para mi conciencia y lo que
pase más allá y, tal vez.
Pero bueno, ese es otro problema. Pero para mí, eso es muy bueno.
Y decimos al terminar esta ceremonia:
Esto ha sido bueno para otros, reconfortante para nosotros e ins-
pirador para nuestras vidas.
Es decir, inspirador para nuestras vidas. Orienta actitudes, orien-
ta conductas, ese modo de relacionarme con otros y de relacionarme
con mi memoria, orienta conductas. No sigue igual la cosa. Cambia
actitudes en la gente.
Saludamos a todos inmersos en esta correntada de bienestar, re-
forzada por los buenos deseos de los aquí presentes.
Es decir, se supone que terminamos esta experiencia con un buen
registro. Con una sensación calma, suave, de bienestar.
Si terminamos esta experiencia con este bienestar, puede suceder
que también esta experiencia nos conmocione. Claro, van pasando
cosas, nos conmociona. Nos pone en situación de bienestar, tira para
arriba, no para abajo. Coloca en una cosa positiva.
Esa es la ceremonia. Esa es la ceremonia.
Vista así, descompuesta por partecitas, parece más un trabajo psi-
cológico. Las cosas no son así en las ceremonias. Las ceremonias
tienen continuidad y no tienen todas estas explicaciones, que son
palos en la rueda.
Uno se pone y viene el otro y le dice.
Pero en la ceremonia, con tranquilidad, van pasando cosas.
Si pasean esta forma de tratar los temas por las distintas ceremo-
nias, van a ver que todas las ceremonias tienen una mecánica. Si las
descomponen por dentro, van a ver que tienen sentido. Y que pue-
den avanzar mucho en el ejercicio de esas experiencias.
Y que pueden avanzar mucho a medida que lo practiquen y a me-
dida que lo realicen, también en la relación con otros en esa dirección.
Esto ha sido bueno para otros, ha sido bueno para mí, ha sido...
Eso es todo lo que quería comentarles.
Y no mucho más.
Pero si bien nos hemos referido a estos escritos, sería mucho me-
jor que cada uno lo explicara a su modo. A su modo, a su manera, en
ese grupo de personas y no con la letra.
Ahí estamos, todos contentos.
447
Esta conversación se agotó.
No hemos hecho estrictamente la ceremonia, pero si hemos dado
unas vueltas para que ustedes revisen esos mecanismos.
Cómo es que nos ponemos.
Y hay gente que no tiene ningún conocimiento y, rapidito se
pone, sin hacerse tanto lío.
Y lo hacen muy bien, y lo hacen muy bien. Y hay que ver cómo
podrían explicar ellos eso. Así es que no los limitemos con los escri-
tos.
Vamos a tomarnos un cafecito.
449
IMPOSICIÓN
Ceremonia de Imposición39
La Reja, 28/10/2006
451
Ese es el truquito del que les hablaba en algún otro momento. Para
sintonizarnos bien, antes que nada tenemos que empezar por entender
bien esa frase. Pero no entenderla con la cabeza, entenderla por hecho.
Mi mente está inquieta. Bueno, ya veo de qué se trata.
Mi corazón sobresaltado. Ya veo de qué se trata.
Mi cuerpo tenso.
Mi cuerpo tenso.
Eso lo puede observar uno, eso lo puede. No es tan interno, es
más de afuera, son tensiones más de: cómo estoy apoyado, cómo
aprieto las manos más de la cuenta, cómo pongo el cuello así con
fuerza, no se sabe para qué.
Mi cuerpo tenso. Voy comprobando esas cositas.
Entonces, repito: mi mente está inquieta, mi corazón sobresalta-
do, mi cuerpo tenso.
Y entonces avanzamos.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
A ver, ahí tenemos la oportunidad de hacerlo todo seguidito.
Todo seguidito.
Ahí tenemos la oportunidad, a ver si podemos seguirlo bien.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Es como si hiciéramos un procesito, un proceso, como si siguié-
ramos un orden.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Si quieres recibir la Fuerza, debes comprender que en el momento
de la Imposición comenzarás a experimentar nuevas sensaciones.
Comenzarás a experimentar nuevas sensaciones. Comenzarás a
experimentar nuevas sensaciones.
Es decir, no pasa nada. Estamos en una situación diferente men-
talmente. Y, bueno, si hay sensaciones ojalá sean buenas.
Comenzarás a percibir nuevas sensaciones, ondulaciones progre-
sivas, y afectos, sentimientos positivos. Sentimientos que a veces vie-
nen de un recuerdo, de una situación que uno reconoce como muy
feliz en la vida de uno. Sentimientos positivos.
Por ahí empieza el tema de la Fuerza. Por esa disposición positiva.
Entonces, dice:
Percibirás, ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos.
452
Cuando eso ocurra, deja que se produzca el pasaje de la Fuerza
libremente. Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que
ella obre por sí sola.
Entonces, si nos ponemos en esa posición interna, si pasan esas co-
sas, si hay ondulaciones, si hay sentimientos y recuerdos positivos, tran-
quilo, déjalo, que se manifieste en ti. Déjalo que vaya. Eso buscamos.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Déjala que se manifieste libremente.
Esta ha sido toda la introducción al tema. Ahora vamos a meter-
nos en el tema.
Ahora vamos a meternos fuertemente. Y hay que decirlo.
Quien desee recibir la Fuerza, puede ponerse de pie.
Quien no desee, no se pone de pie.
Entonces, nosotros solemos apoyar la mano para que nos ayude
el contacto físico sobre el corazón. Entonces, vamos a lo que hemos
dicho.
Si quieres recibir la Fuerza, debes comprender que en el momento
de la Imposición, comenzarás a experimentar nuevas sensaciones.
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos.
Cuando eso ocurra, deja que se produzca el pasaje de la Fuerza
libremente.
Deja que se produzca el pasaje de la Fuerza libremente.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que ella obre
por sí sola.
No impidas, no interrumpas eso. Déjalo. Déjalo que trabaje.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Puedes llegar a experimentar una especie de claridad en la mente,
una especie de luz. Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Deja que se manifieste libremente.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que ella obre
por sí sola.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Déjala que se manifieste libremente.
Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la mente en el
cumplimiento de aquello que necesitamos realmente.
Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la mente, para
que se cumpla en nosotros, aquello que necesitamos realmente.
453
No cuestiones secundarias. Cuestiones importantes, decisivas.
Concentremos la mente en el cumplimiento de aquello que nece-
sitamos realmente. En el cumplimiento de aquello que necesitamos
realmente. Realmente, realmente.
Y ahora concentrémonos en aquello que reconocemos que una
persona muy querida por nosotros, muy cercana, muy próxima, que
esa persona reconozca también lo que necesita realmente.
Que llegue hasta esa persona el reconocimiento de lo que nece-
sita. Ojalá podamos llegar a ella. El reconocimiento de lo que esa
persona tan querida necesita.
De nuevo entonces.
Aquello que necesitamos realmente.
Aquello que necesitamos realmente.
Y aquello que una persona muy querida necesita realmente.
Muy bien, muy bien, muy bien. Muchas gracias a todos.
Paz, fuerza y alegría para todos.
También para ti, paz, fuerza y alegría.
Vamos para adelante. Con esta experiencia estamos bien.
455
Entonces, yo me pregunto por mi cuerpo tenso.
Mi cuerpo tenso, ¿dónde? ¿En los hombros, en la cabeza, en la
lengua, en las mandíbulas, o más internamente?
Y voy examinando cómo es esto de mi cuerpo tenso.
Claro, no puedo lograr una distensión total.
Pero me pregunto primero por mi cuerpo tenso y, bueno, atiendo
un poquito, unos minutos. No va a pasar nada.
Como aquellos que andan en avión y no pueden dormir porque,
claro, tienen que estar sosteniendo el avión para que no se caiga.
No va a pasar nada con que dejemos un poquito nuestra tensión
de lado.
Así que por el lado de la mente, el corazón, el cuerpo, vamos en-
trando en este trabajo relativamente sencillo, pero tratando de despe-
jar y preguntándonos y preguntándonos por cada uno de esos pasos.
Mi mente está inquieta, me pregunto.
Mi corazón sobresaltado, me pregunto.
Y al preguntarme, como que ablando todo eso.
Mi cuerpo tenso. Y al preguntarme, tiendo a aflojarlo.
¿Qué he creado con todas esas preguntas?
He creado un ámbito, un cambio interesante para poder meterme
en otras cosas. Eso es lo que ha pasado.
No ha pasado nada más extraordinario, pero sí ha pasado algo
muy útil. He creado un campo suficiente para meterme con este
asunto de la “fuerza”.
Este asunto de la “fuerza” no es una fuerza externa.
Eso es una discusión larga, que si la hay o si no la hay.
Pero lo que sí sabemos es que se puede movilizar una “fuerza” in-
terna que es de una calidad muy distinta a la que ponemos en marcha
en la vida cotidiana.
Para movilizar esa “fuerza” necesitamos dos cosas: primero, que
el trabajito anterior esté más o menos bien hecho. Si son tales las
tensiones y las cosas, no puedo entrar en tema.
Y la segunda cosa es que a esa “fuerza”, no se la fuerza, no se la
trae acá con gran intensidad, sino con placidez, suavemente.
Esa sensación de suavidad interna es la que facilita que la “fuerza”
se movilice en uno.
Todo lo anterior ha sido también un tema de suavidad interna. Que
no haya tensiones en la mente, que no haya tensiones en el cuerpo,
456
que no haya tensiones en las expectativas. Todo eso va creando esa
suavidad.
Vamos ahora a hablar de la “fuerza”. Vamos a procurar que se
mueva.
Esa “fuerza” está, está distribuida en todo nuestro cuerpo, por-
que es energía psicofísica. No es energía estrambótica. Es energía
psicofísica y está dispersa en distintas partes de nuestro cuerpo y en
algunos puntos más concentrada que en otros.
Estamos haciendo una cosa bastante nivelada. Un método diga-
mos, bastante simple. Estamos tratando de nivelar esas cargas. Y al
lograr esa pequeña nivelación de cargas, ¡pac!, sentimos que se mue-
ve. ¿Qué se mueve?
Se mueve esa energía psicofísica con un tono afectivo. Este es el
punto más importante.
No se va a mover esa “fuerza” si no hay suficiente fuerza emotiva,
afectiva.
Esa “fuerza” parecida a la del amor, ésa es la que hace estos mo-
vimientos internos.
Esa es la parte poética del trabajo.
Esa “fuerza” que tiene ese embeleso. Tiene ese atractivo tan im-
portante porque lo coloca a uno no en el mundo cotidiano, que es
tan interesante.
De veinticuatro horas, veintitrés y pico están destinadas al mundo
cotidiano. Vamos a otro espacio donde recibimos algo diferente a lo
que recibimos de continuo, que se ubica en ese otro espacio, en ese
otro tiempo.
Fuera de este espacio y este tiempo cotidiano se mueven otras di-
mensiones, para usar términos de moda. En otra dimensión se mue-
ve este tiempo y este espacio que estamos mencionando.
Lógicamente, de ese espacio salen muchas traducciones. Salen
alegorías de todo tipo. Alegorías que incluso después toman carac-
terísticas físicas.
Hay gente que lleva esas alegorías y las moviliza, pero son traduc-
ciones de otra cosa que a lo mejor no tienen esa presentación, pero
que están, ¡pucha!, están dando señal.
Ese mundo es el que da señales y profundas.
Ese mundo es el que, y aquí la paradoja, ese mundo es el que
termina pegando en este mundo.
457
Guste o no guste y lo sentimos mucho, ese mundo termina pe-
gando en el mundo de lo cotidiano, en el mundo de la “realidad”, en
el mundo de las cosas, en el mundo de las relaciones humanas, en el
mundo de las intenciones, en el mundo de las direcciones personales
y de pueblos completos.
En el mundo está pegando ese espacio y ese tiempo, que no lo
tocamos frecuentemente, salvo cuando movemos la “fuerza”.
Aparecen vibraciones en uno. Aparecen afectos en uno, ojalá de
memoria. Aparecen especies de reconciliaciones con uno mismo. Y
bienvenidas sean.
Y la “fuerza” se moviliza y tiene concomitancias físicas, emotivas
y mentales. Y todo bien. Nada malo puede pasar.
Pero al moverse ese mundo interno, al ponerse en marcha, al mo-
vilizarse esa “fuerza”, tenemos pequeños indicios de que algo grande
hay detrás. Pequeños indicios, pequeños toques. Son como señales
que podemos conseguir gracias a este trabajo, que vamos a empren-
der ahora, si ustedes quieren.
Pero estas son las explicaciones en torno a esta ceremonia del
trabajo con la “fuerza”.
Creamos un campo adecuado y después nos ponemos en nuestro
campo interno. Y le metemos afecto, afecto, amistad. Lo primero,
amistad con uno mismo. Pues si tenemos un enemigo adentro, va ser
complicado este asunto.
No, si somos buena gente, pero hay que acostumbrarse a seme-
jante cosa. Vamos con afecto hacia uno mismo, considerándonos de
otro modo, como lo que somos, como buenas personas. Sí, pero
todo…
Son montones de accidentes llevados por muchas circunstancias
que no dependen de nosotros. Son montones de accidentes que vie-
nen de otros ámbitos, de las relaciones con otras personas, de la
situación social en que se vive, de los caminos por los que uno se
equivoca y se mete mal y después hay que desandar ese camino.
Pero lo desafortunado es que eso le pasa a toda la buena gente.
Si le pasara a la mala gente, se quedarían quietitos un rato y la
buena gente podría hacer todo. Sería un modo de que se neutraliza-
ran si les sucediera sólo a ellos. Pero no les sucede solo a ellos. Nos
sucede a todos.
A ver si nos queremos un poco.
458
Y en esas situaciones con la “fuerza” vamos a organizar nuestros
pedidos. Vamos a derivarlos del trabajo con la “fuerza”.
Si movemos esa energía, vamos a catapultarla a otra escala.
¿Hacia dónde? Hacia una intención.
Esa intención será hacia algo que necesitamos realmente.
Antes de empezar con el trabajo de la “fuerza”, la sugerencia se-
ría:
¿Qué necesita cada uno realmente? Muchas cosas, un vasito de
agua, muchas cosas, limpiar la mesa, ¿qué necesitamos realmente?
No nos confundamos, no todos necesitamos lo mismo.
Bueno, la gente necesita comer. Obvio.
Y también necesita estar apoyada en la gravedad y también nece-
sita que los cuerpos no penetren las paredes y necesita muchas cosas.
Así no se puede hablar. ¿Qué necesita uno realmente?
Sería muy bueno poder definir esa situación.
¿Qué necesita uno realmente?
Entonces, vamos a lanzar esa “fuerza” que hemos movido, para
que se cumpla eso que necesitamos realmente.
Para empujar. ¿Cómo hace eso para producirse?
No tenemos idea, pero lo empujamos.
Lo empujamos, estamos moviendo la “fuerza” para que nos dé
potencia, nos dé energía en esa dirección. En la dirección de lanzar-
nos hacia aquello que necesitamos realmente.
Y a veces pasan cosas muy increíbles. Eso no se puede arreglar.
No diga eso. No hable así. No hable así: “que eso no se puede arre-
glar, que eso no tiene solución.”
Sí podemos eso.
Y después tomamos un tiempito y pasamos a otro lado y pasamos
a mover una imagen querida por nosotros. Alguien muy cercano, muy
querido, que nosotros sabemos que necesita ciertas cosas realmente.
No estamos pensando en nosotros, el ombligo del mundo que
somos. No, no. Ahora estamos pensando en alguien muy querido.
No sé si será un familiar, una pareja, no tengo idea, pero en alguien
muy querido para nosotros y del que sabemos que hay una gran ne-
cesidad, una gran necesidad.
Y nuestro pedido es hacia esa persona, para que se cumpla lo que
esa persona, sin decirlo, está pidiendo.
Esa persona está pidiendo y no lo dice.
459
Nosotros nos encargamos de develar esa dirección.
Eso puede suceder en pueblos enteros en un momento dado. En
un momento dado puede haber un clamor de mucha gente, que no
sabe cómo pedirlo.
Y para nosotros eso importa. ¿Cómo lo pedimos?
¿Qué somos, diputados del pueblo para andar pidiendo?
No, no somos representantes, pero sí sabemos cómo formular co-
sas que otros a lo mejor no las conocen. Podemos a lo mejor, mover
cosas que otros no conocen, pero que tanto nosotros como ellos las
necesitamos.
Y ahí termina este trabajo con la “fuerza”.
Termina con esa suerte de pedido después de haber movido la
“fuerza”.
Si no se ha puesto eso en marcha, no tiene mucho sentido pedir
cosas o pedir direcciones mentales.
Eso tiene sentido si lo que hay es esa Fuerza que se está moviendo
en uno.
¿Les parece que hagamos algo?
Porque esta conversación se agotó.
Entonces, hagamos esa cosa paso a paso, tranquilamente.
Comencemos
Mi mente está inquieta
Mi mente está inquieta
Mi mente está inquieta. ¿Es cierto? ¿No es cierto?
Eso es lo que miramos, eso es lo que miramos adentro de noso-
tros mismos. ¿Está inquieta?
Y si está inquieta, ¿no la podemos bajar por unos segundos esa
inquietud?
Así que ha dicho bien: Mi mente está inquieta.
Mi corazón sobresaltado.
Mi corazón sobresaltado.
Mi corazón sobresaltado. ¿Efectivamente está sobresaltado? ¿O
está muy tranquilo? Si está sobresaltado, hacemos un pequeño es-
fuerzo por ponernos en una situación más suave.
Mi cuerpo tenso.
Mi cuerpo tenso.
¿Es cierto que mi cuerpo está tenso? Echamos una mirada a nues-
tro cuerpo, en la parte más externa y luego hacia dentro, y vamos
460
tratando de aflojar. Es algo que también podemos hacer. Poner a
nuestro cuerpo, suave, sin tensiones.
Entonces, como nos ha dicho él, lo hacemos de seguido.
Mi mente está inquieta, mi corazón sobresaltado, mi cuerpo tenso.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón, y mi mente
Aflojo mi cuerpo, mi corazón, y mi mente.
Aflojo mi cuerpo, mi corazón, y mi mente.
Estamos listos para avanzar en la ceremonia.
Estamos listos, con suavidad, estamos listos.
Si quieres recibir la Fuerza, debes comprender que en el momento
de la Imposición, comenzarás a experimentar nuevas sensaciones.
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos. Y brotarán emociones y recuerdos positivos.
Cosas buenas que nos han pasado. Cosas interesantes que han
resultado en nuestra vida. ¿Cómo no vamos a poder evocar esos
recuerdos positivos que vienen hasta nosotros? Que broten esos re-
cuerdos positivos. Que se destape la memoria que tiene tapado a los
recuerdos positivos, a las emociones positivas.
Cuando eso ocurra, deja que se produzca el pasaje de la Fuerza
libremente.
Entonces, hemos entrado al tema principal y queremos que la
“fuerza” se mueva. Y empezarán a moverse esas sensaciones, esas on-
dulaciones progresivas, suaves. Y aparecerán los recuerdos positivos.
Cuando todo eso ocurra, tranquilito, deja que se mueva la “fuer-
za”, sin manejar nada. Deja que se mueva esa “fuerza” interna que
ya está bastante armonizada en nosotros. Déjala que se vaya expre-
sando.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que ella obre
por sí sola.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no le pongas trabas, no le
pongas impedimentos.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Es muy posible que muchos de ustedes rescaten una suerte de luz,
no como un flash, no como una luz externa. Pero sí como en esos es-
pacios más livianos, menos densos, más iluminados, más inspirados.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Déjala que se manifieste libremente.
Bien, bien.
461
Quien desee recibir la Fuerza se puede poner de pie.
Podemos poner la mano en el pecho, cerca del corazón.
Entonces recitamos lo que ya hemos conversado.
Si quieres recibir la Fuerza debes comprender que en el momento
de la Imposición, comenzarás a experimentar nuevas sensaciones.
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y re-
cuerdos positivos.
Cuando eso ocurra, deja que se produzca el pasaje de la Fuerza
libremente.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti. Y no impidas que ella obre
por sí sola.
Deja que la Fuerza se manifieste en ti, y no impidas que ella se
manifieste por sí sola.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Déjala que se manifieste libremente.
Déjala que se manifieste libremente.
463
Oficiante: Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emocio-
nes y recuerdos positivos.
Si deseas producir este interesante estado interno, comenzarás
a sentir sensaciones. Concéntrate en esas sensaciones, en las ondu-
laciones, suaves ondulaciones progresivas. Los recuerdos positivos.
Las emociones difíciles y negativas impedirán esto. Evoca los recuer-
dos positivos, recuerdos apacibles. Observa lo que va pasando en tu
cabeza. Si no te concentras en esto, nada pasará. ¿Estoy en otra cosa?
Depende de lo que quieras. Si deseas experimentar la Fuerza en el
momento de la imposición…
Oficiante: Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que
ella obre por si sola… Siente la Fuerza y su luminosidad interna.
Siente la luminosidad; la sensación en los ojos, pon la atención en
tus ojos, sentirás libremente la luminosidad interna.
Oficiante: Quién desee recibir la Fuerza, se puede poner de pié.
Oficiante: Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la
mente en el cumplimiento de aquello que necesitamos realmente, o
bien concentremos la mente en aquello que alguien muy querido, ne-
cesita realmente…
Me pregunto qué es lo que verdaderamente necesito, o lo que un
ser querido verdaderamente necesita.
La ceremonia es realmente un ejercicio, como un ejercicio de los
músculos. Mientras más simple, mejor. Porque así nuestra cabeza no
estará llena de complicaciones.
Estas son realmente dos ceremonias en una. El Pedido y la Im-
posición.
-----------
Preguntas que surgieron después de dejar la sala:
P: ¿Con qué frecuencia se trabaja con la “fuerza”: diariamente,
muchas veces a la semana?
S: Trabaja cuando te sientas inspirado o cuando tengas una gran
necesidad. Mejor es no hacerlo algo habitual. No fuerces, se trata de
distender no de contraer.
P: ¿Cómo se hace la respiración? ¿Se debiera contener la respi-
ración?
S: Nuestra respiración es alta, no en el vientre, bien arriba. No es
necesario contener el aire. Cada uno deberá encontrar la mejor forma.
464
Otros datos para el trabajo con la “fuerza”:
Para ver la luminosidad dentro de los ojos, mira desde atrás de los
ojos y hacia arriba. Un poquito más arriba del horizonte, sin mover
la cabeza. Y ponte la mano en el pecho, en el plexo solar, mientras te
ayudas a sentir la sensación de la “fuerza”.
MUERTE
466
Porque hay quienes no sienten la presencia de otra vida, no tienen
por qué creer en otra vida separada. Eso depende de las creencias de
cada cual. Así que algunos sienten eso y otros no, muy bien. Ahora
vamos a hablar para aquellos que sienten la presencia de otra vida
separada.
Que consideren igualmente que la muerte sólo ha paralizado al
cuerpo; que la mente una vez más se ha liberado triunfalmente y se
abre paso hacia la Luz.
Sea cual fuere nuestro parecer,
Sea cual fuere nuestra creencia.
...no lloremos los cuerpos. Meditemos más bien en la raíz de nues-
tras creencias...
Meditemos más bien en la raíz de lo que creemos.
...y una suave y silenciosa alegría llegará hasta nosotros...
¡Paz en el corazón, luz en el entendimiento!
Ahora Nicole, cuéntanos esto en english...
(Lectura en inglés)
467
PEDIDO
Y ahora hay un vientito más lindo. Las ventajas del verano. Muy
bien.
Vamos a hacer una ceremonia conjunta. Pero claro, no vamos a
poder hacerla como queremos porque tendríamos que tener el pa-
pelito para leerla.
No importa, más o menos.
Antes de esa ceremonia vamos a hacer un pedido.
Un pedido. ¿A quién le hacemos nosotros pedidos, a un dios? A
un…, no, no, no. Un pedido para nosotros es un mecanismo. Es algo
que existe desde muy antiguo en la cabeza humana, eso de hacer un
pedido. Es como los buenos deseos. Los buenos deseos, no es que
uno le pida a un ángel o a un dios.
Uno ve a un amigo en la calle, que te salga bien tal cosa y el otro
dice, gracias, gracias. Es bastante extraño pero es así. Gracias, gra-
cias.
Y alguien que está por pasar una prueba difícil o algo por el estilo.
Ojalá que te salga bien. Gracias, dice el otro.
Y no tiene que ver con que tenga una particular creencia. No. Es
simplemente un reconocimiento de un buen deseo. El otro interpre-
ta y se siente reconfortado y se siente apoyado.
Así funcionan estas cosas. No por otros lados. Por ahí funciona.
Entonces, nosotros vamos a hacer un pedido, en muy buena at-
mósfera.
Dice, ¿no?
En una muy buena atmósfera vamos a hacer un pedido, ahora que
somos unos cuantos acá, que nos vemos las caritas.
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468
Estamos bien, eh, el vientito. Todo ayuda.
Vamos a hacer un pedido por nosotros mismos. Vamos a hacer un
pedido por nosotros mismos.
Porque nos salgan bien las cosas importantes. No esas otras cosas
que siempre salen mal. Las cosas importantes, las cosas de más alcance.
Vamos a hacer un pedido de muy poquito tiempo.
Inspirándonos, pedimos por nosotros.
Porque todo nos salga bien.
Y porque le salgan bien las cosas buenas que deseamos a nuestra
gente más próxima. Seres queridos, amigos.
Porque esta correntada de bienestar vaya a la gente más próxima.
A nosotros mismos y a la gente más próxima.
Estos buenos deseos van a ser recompensados.
No van a ser recompensados por una entidad. Van a ser recom-
pensados en uno mismo. Por ponernos en una buena frecuencia.
Pedimos entonces, para que las mejores cosas que deseamos se
cumplan en lo inmediato.
Que esto sea bueno para nosotros y para los seres queridos por
nosotros.
Muy bien, que todo salga bien.
Estamos haciendo una celebración y estamos inaugurando este
lugar que va a ser muy bueno, para nosotros también y para un mon-
tón de gente que quiere hacer sus estudios, sus trabajos y que va a
servir de referencia a otra gente también.
Así que empecemos con este asunto, con esta ceremonia, se llama
de Reconocimiento.
La realización de esta ceremonia ha sido pedida por aquellas per-
sonas que desean incluirse activamente en nuestra comunidad.
Aquí se expresará un compromiso personal y conjunto para traba-
jar por el mejoramiento de la vida de cada uno y por el mejoramiento
de nuestro prójimo.
El dolor y el sufrimiento que experimentamos los seres humanos,
retrocederán si avanza el buen conocimiento, no el conocimiento al
servicio del egoísmo y la opresión.
El buen conocimiento lleva a la justicia.
El buen conocimiento lleva a la reconciliación.
El buen conocimiento lleva, también, a descifrar lo sagrado en la
profundidad de la conciencia.
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Consideramos al ser humano como máximo valor por encima del
dinero, del Estado, de la religión, de los modelos y de los sistemas
sociales.
Impulsamos la libertad de pensamiento.
Propiciamos la igualdad de derechos y la igualdad de oportunida-
des para todos los seres humanos.
Reconocemos y alentamos la diversidad de costumbres y culturas.
Nos oponemos a toda discriminación.
Consagramos la resistencia justa contra toda forma de violencia
física, económica, racial, religiosa, sexual, psicológica y moral.
Por otra parte, así como nadie tiene derecho a discriminar a otros
por su religión o su irreligiosidad, reclamamos para nosotros el dere-
cho a proclamar nuestra espiritualidad y creencia en la inmortalidad
y en lo sagrado.
Nuestra espiritualidad no es la espiritualidad de la superstición,
no es la espiritualidad de la intolerancia, no es la espiritualidad del
dogma, no es la espiritualidad de la violencia religiosa.
Es la espiritualidad que ha despertado de su profundo sueño para
nutrir a los seres humanos en sus mejores aspiraciones.
Queremos dar coherencia a nuestras vidas haciendo coincidir lo
que pensamos, sentimos y hacemos.
Deseamos superar la mala conciencia reconociendo nuestros fra-
casos.
Aspiramos a persuadir y a reconciliar.
Nos proponemos dar creciente cumplimiento a esa regla que nos
recuerda tratar a los demás como queremos ser tratados.
Comenzaremos una vida nueva.
Buscaremos en nuestro interior los signos de lo sagrado y llevare-
mos a otros nuestro mensaje.
Hoy comenzaremos la renovación de nuestra vida.
Empezaremos buscando la paz mental y la Fuerza que nos dé ale-
gría y convicción.
Después, iremos hasta las personas más cercanas a compartir con
ellas todo lo grande y bueno que nos ha ocurrido.
Para todos paz, fuerza y alegría
También para ti paz, fuerza y alegría.
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RECONOCIMIENTO
... A todos los amigos que están aquí y, sobre todo, agradezco la
invitación que recibí para saludarlos y para venir a compartir con
ustedes algunas experiencias.
Estas experiencias no están aisladas. Estas experiencias forman
parte de un paquete, un paquetito, un paquetito con un libro, con
unas ceremonias y con un caminito, caminito, un caminito de pocos
renglones. Los que lo han leído a ese Mensaje, saben que es así. No
es un tratado, es un caminito.
Bueno, pero las cosas no se miden por lo largas que sean, por lo
grandes que son, sino que se miden porque le dicen algo a uno o no
le dicen. Yo confío en que le digan algo a nuestros amigos, ¡espero
que así sea!
Este Mensaje, este del libro, de las experiencias, del camino, nos
ha parecido oportuno entregarlo, echarlo a rodar como esas piedras
que caen de la montaña. Por ahí se trancan, por ahí toman impulso.
A veces caen bien, a veces caen muy mal. La gente dirá cómo se de-
sarrolla esto.
Este Mensaje, sin embargo, puede ser oportuno dada la situa-
ción que vivimos nosotros personalmente. La situación que se está
viviendo en general no es la mejor de las situaciones; hay buenas
cosas pero hay también mucho sufrimiento, mucha desgracia, mucho
problema en la gente. No tenemos que irnos muy lejos para ver ese
sufrimiento, esa desgracia, lo experimentamos en nosotros mismos,
lo experimentamos en los seres queridos. No estoy hablando de lo
que dicen los diarios, estoy hablando de lo que uno percibe.
472
Nosotros destacamos dos puntos que son muy urticantes, que
crean ciertos problemas. Hablamos de que tenemos derecho a re-
clamar para nosotros la inmortalidad, ¡problema con la palabra!, la
inmortalidad. En esta época no se habla de esas cosas, no se dicen
esas cosas.
He hablado con muchos amigos, les he preguntado: y a ver dime,
¿qué es para ti la inmortalidad? ¿Qué dices tú que es la inmortali-
dad? Y me han respondido distintas cosas. Unos me han dicho: para
mí la inmortalidad es esto que no acaba con la muerte, yo muero
pero algo sigue en mis hijos. ¡Interesante!
Otros han dicho: yo pongo en marcha acciones y las acciones
siguen más allá de mi muerte. ¡Eso también es muy interesante! ¡Y
entonces, cómo dicen que todo se acaba con la muerte! ¡Si no se
acaban ni los contratos de locación! ¡Siguen cosas, siguen muchas
cosas! ¡Continúan las cosas! Para bien y, desgraciadamente, para mal.
Cuántas cosas vivimos y sufrimos que arrancaron hace mucho
tiempo y que todavía llegan hasta nosotros. Es bastante más serio de
lo que se piensa esto de que las acciones humanas no se paran sim-
plemente con la muerte. Así me dijo uno: siguen en mi hijo; otro me
dijo: siguen en las cosas que hice. Otro me dijo: siguen en la memo-
ria de la gente, interesante, en la memoria de la gente permanezco. Y
hubo alguien que me dijo: sigo personalmente, con mi alma, con mi
espíritu, como se le llame.
¿Y tú qué dices?, me dijeron ellos. Yo digo que todo lo que piensa
la gente sobre eso es legítimo y que yo simplemente destaco la im-
portancia de ese tema. Y en eso estamos todos de acuerdo, el tema
es importante. Pero usted lo resuelve de un modo y otro lo resuelve
de otro y libremente interpretamos eso y libremente damos nuestra
opinión sobre ese particular. Esta parte de El Mensaje es urticante, es
complicada, es como la inmortalidad. Pero, sin embargo, si se la sabe
ver, no crea tantos problemas sino que soluciona problemas.
Es importante para la vida, de una vez por todas, decidir qué
piensa uno de estas cosas, porque según piense uno una cosa u otra,
su vida se va a orientar de distinta manera. Si yo pienso que todo
termina con la muerte, todo se relativiza, todo es igual, puedo hacer
cualquier cosa y me pueden hacer cualquier cosa. Si yo pienso que
mis acciones continúan en la memoria, en mis hijos, en distintos
objetos que he producido, que he movido y demás, no es indiferente
473
lo que yo haga con mi vida, no es cualquier cosa lo mismo que cual-
quier otra cosa.
Así pues, este Mensaje, que no es muy largo, consta de algunos
puntos como esos. Y esos puntos que para algunos pueden ser muy
chocantes si los relativiza y los piensa en términos de libre interpre-
tación, no son para chocar con otros sino para hacerse una imagen
de la propia vida y del propio futuro.
Hay más cosas en El Mensaje, algunas otras poquitas cosas, que
si acaso aburre un poco comentarlas, porque todos hemos venido a
hacer algunas experiencias.
¿Comento?
¡Sí, sí, sí..., sí, sí...!
Libre interpretación y libre acción. El sentido que tiene la vida
según lo que uno haga, según se dirija en una línea o se dirija en otra.
Esas cosas nos importan mucho. El Mensaje habla de eso, habla de
eso y de otras cosas más.
Y las experiencias, ¿qué pasa con las experiencias? Las experien-
cias están envueltas en un ropaje que permite que muchas personas
puedan coincidir al mismo tiempo. ¡Fíjense qué extraordinario! Las
experiencias generalmente son personales, son intransferibles. Cuan-
do uno hace una experiencia, cuando uno se mira el ombligo, está en
su mundo interno. Pero hay cierto tipo de experiencias que se pue-
den presentar de una manera en la que mucha gente pueda participar
de lo mismo y sintonizarse con la otra gente.
A eso le llamamos nosotros con una palabra bastante antipática:
¡ceremonias!
Porque la idea que se tiene de las ceremonias es justamente lo for-
mal, lo pesado, lo solemne. Estas son como anti-ceremonias. Pero,
para nosotros, tienen la ventaja de que al darle cierta forma entre la
gente que se mueve con eso: todos se sintonizan y en ellos es pre-
sente la misma experiencia. Esa es la gracia de las ceremonias para
nosotros. Se envuelve una misma experiencia y la gente participa en
la misma sintonía. ¡Tiene mucha gracia!
Sí, hay ceremonias para distintas ocasiones, distintas situaciones.
Normalmente es la gente la que pide esas ceremonias y nosotros con
mucho gusto hacemos tales ceremonias y todos contentos. Y si a al-
guien no le gusta esa ceremonia, no tiene por qué sentirse ofendido
con nosotros. No es nuestra intención ofenderlo, ¡de ninguna manera!
474
Es crear una condición para que todo el mundo pueda participar de
lo mismo.
¿Y esa otra parte de El Mensaje? ¿El camino? ¡Eso no es ni una
página! ¡Eso no es ni una página! Eso son pocas palabritas, con unas
pocas preguntas que nos parecen tal vez las más importantes que
puede hacerse alguien. ¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Una cosa es decir las frases, ¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Otra cosa es pensar siempre en ¿Quién soy? ¿A dónde voy? Y lo
que pienso en el día uno resulta diferente en el día dos y en el día
tres y en el día cuatro y, entonces, ¿Quién soy? [risas] ¡Pero cómo
puede ser!
¡Yo soy! ¡Ah, claro, como una piedra, como algo fijo! ¡Ah, no, no,
no! Eso me enseña muchas cosas, me crea problemas, es cierto, pero
también me enseña muchas cosas.
No los fatigo más con esto, les comento en qué estamos desde
hace unos pocos días, para algunos les parece que han pasado años.
Son cuatro semanas, hace cuatro semanas echamos la rueda a andar,
echamos la piedra a rodar y no hay nada hecho, lo único que está
hecho es El Mensaje, pero nada más, no hay nada construido, todo
está por hacer. Todo dependerá de que la gente lo tome en sus manos
y lo ponga en marcha o no lo tome en sus manos y estará bien.
Cinco semanas no es mucho tiempo, veremos cómo sigue la his-
toria...
Si les parece seguimos con nuestras cosas.
Pasemos ahora a la ceremonia de Reconocimiento.
La ceremonia de Reconocimiento es una ceremonia de inclusión
en la comunidad. De inclusión por experiencias comunes, por idea-
les, por procedimientos, por actitudes compartidas.
Esta no es una ceremonia que uno se toma a la ligera, es una
ceremonia en la que, además, uno toma un compromiso de mejora-
miento de la vida de cada uno y de la vida de nuestro prójimo. Uno
tiene que sentirse en total libertad de no participar, sencillamente
permanecer sentados, acompañando a quienes sí quieran participar.
Acá hay amigos que han venido de muy lejos porque sí quieren par-
ticipar, sentirse incluidos, reconocer ese sentimiento compartido de
experiencias. Y está muy bien, también está muy bien no participar.
Los que sí queramos hacer esta ceremonia, cuando la auxiliar
nos invite a ponernos de pie tenemos este texto que hemos estado
475
estudiando y que podemos ir leyendo con mucho encaje con mucho
sentimiento verdadero, acompañando suavemente al auxiliar en la
lectura.
476
Queremos dar coherencia a nuestras vidas haciendo coincidir lo
que pensamos, sentimos y hacemos.
Deseamos superar la mala conciencia reconociendo nuestros fra-
casos.
Aspiramos a perdonar, a reconciliar y a persuadir.
Nos proponemos dar creciente cumplimiento a esa regla que nos
recuerda tratar a los demás como queremos ser tratados.
Silo: Comenzaremos una vida nueva.
Buscaremos en nuestro interior los signos de lo sagrado y llevare-
mos a otros nuestro mensaje.
Auxiliar y conjunto de quienes testimonian, leyendo:
Hoy comenzaremos la renovación de nuestra vida. Empezaremos
buscando la paz mental y la Fuerza que nos dé alegría y convicción.
Después, iremos hasta las personas más cercanas a compartir con
ellas todo lo grande y bueno que nos ha ocurrido.
Silo: Para todos paz, fuerza y alegría.
Auxiliar y todos los presentes:
También para ti paz, fuerza y alegría.
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Parques de Estudio y Reflexión en Europa
Parques de Estudio y Reflexión Toledo
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Parques de Estudio y Reflexión Navas del Rey
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Parcs d’Estudi i Reflexió Òdena
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Parcs d’Estudi i Reflexió Les Terres de Ponent
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Parques de Estudio y Reflexión Villanueva
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Parques de Estudio y Reflexión Colmenar
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Parques de Estudo e Reflexão Minho
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Parcs d’Etude et de Réflexion La Belle Idée
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Parchi di Studio e Riflessione Attigliano
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Parchi di Studio e Riflessione Casa Giorgi
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Studien- und Reflexionsparks Schlamau
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A Tanulmányozás és Elmélkedés Parkjai Mikebuda
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Parky Studií a Reflexe Pravíkov
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