“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y de la conmemoración de las heroicas
batallas de Junín y Ayacucho.”
ESCUELA DE EDUCACIÓN SUPERIOR PEDAGÓGICA
“MARCOS DURAN MARTEL”
TEMA: CONCEPTUALIZAMOS QUE SON DATOS, INFORMACIÓN Y
CONOCIMIENTO. NIVELES DE CONOCIMIENTO
DOCENTE: Franklin Gómez INTEGRANTES:
Vargas
Helen Estefani Santos
Arratea
Liliana Sianella Rosales
ÁREA: Alfabetización Científica Bacilio
ESPECIALIDAD: Educación Inicial
CICLO: VI SECCIÓN: “A”
2024
DATOS
Los datos son hechos y cifras sin contexto. Son la materia prima que se utiliza para generar
información. Por ejemplo, números, palabras, mediciones, observaciones, etc. Por sí solos, los
datos no tienen significado; requieren organización y análisis para ser útiles.
INFORMACIÓN
La información es el resultado de procesar y organizar datos de manera que adquieran
significado. Es el contexto que se le da a los datos para que sean comprensibles y útiles. Por
ejemplo, si tenemos los datos de las temperaturas diarias de una ciudad durante una semana,
al organizarlos y analizarlos, podemos decir que "la temperatura promedio de la semana fue
de 25 grados Celsius". Aquí, los datos han sido transformados en información.
CONOCIMIENTO
El conocimiento es la comprensión y la capacidad de aplicar la información en contextos
específicos. Se genera a partir de la experiencia, la reflexión y el aprendizaje. El conocimiento
permite tomar decisiones informadas y resolver problemas. Por ejemplo, si una persona sabe
que temperaturas superiores a 30 grados Celsius pueden provocar problemas de salud, puede
utilizar esa información para planificar actividades al aire libre.
NIVELES DE CONOCIMIENTO
El conocimiento puede clasificarse en varios niveles, que incluyen:
Conocimiento Declarativo (Saber qué) : Este nivel implica conocer hechos, conceptos y teorías.
Por ejemplo, sepa que el agua hierve a 100 grados Celsius.
Conocimiento Procedimental (Saber cómo) : Este nivel se refiere a la capacidad de realizar
tareas y aplicar habilidades. Por ejemplo, sepa cómo cocinar un plato específico.
Conocimiento Condicional (Saber cuándo y por qué) : Este nivel implica entender cuándo y por
qué aplicar ciertos conocimientos y habilidades. Por ejemplo, sepa cuándo es apropiado usar
un tipo de tratamiento médico en función de los síntomas del paciente.
Conocimiento Meta cognitivo (Saber sobre el propio conocimiento) : Este nivel se refiere a la
conciencia y regulación de los propios procesos de aprendizaje y pensamiento. Implica saber
cómo aprender mejor, reconocer las propias limitaciones y ajustar estrategias según sea
necesario.
Conocimiento Experiencial: Este nivel se basa en la experiencia personal y la práctica. Es el
conocimiento que se adquiere a través de la vivencia y la reflexión sobre esas experiencias.
Estos niveles de conocimiento son interdependientes y se construyen unos sobre otros,
formando una base sólida para el aprendizaje y la toma de decisiones.
DIFERENCIA ENTRE DATO, INFORMACIÓN Y CONOCIMIENTO
Antes de nada, debemos comprender en qué se diferencia el conocimiento de los datos y de
la información. En una conversación informal, los tres términos suelen utilizarse
indistintamente y esto puede llevar a una interpretación libre del concepto de conocimiento.
Quizás la forma más sencilla de diferenciar los términos sea pensar que los datos están
localizados en el mundo y el conocimiento está localizado en agentes de cualquier tipo,
mientras que la información adopta un papel mediador entre ambos. Un agente no equivale a
un ser humano. Podría tratarse de un animal, una máquina o una organización constituida por
otros agentes a su vez.
DATO, INFORMACIÓN Y CONOCIMIENTO SEGÚN DAVENPORT Y PRUSAK (1999) Dato:
Un dato es un conjunto discreto, de factores objetivos sobre un hecho real. Dentro de un
contexto empresarial, el concepto de dato es definido como un registro de transacciones. Un
dato no dice nada sobre el porqué de las cosas, y por sí mismo tiene poca o ninguna relevancia
o propósito. Las organizaciones actuales normalmente almacenan datos mediante el uso de
tecnologías. Desde un punto de vista cuantitativo, las empresas evalúan la gestión de los datos
en términos de coste, velocidad y capacidad. Todas las organizaciones necesitan datos y
algunos sectores son totalmente dependientes de ellos. Bancos, compañías de seguros,
agencias gubernamentales y la Seguridad Social son ejemplos obvios. En este tipo de
organizaciones la buena gestión de los datos es esencial para su funcionamiento, ya que
operan con millones de transacciones diarias. Pero en general, para la mayoría de las empresas
tener muchos datos no siempre es bueno. Las organizaciones almacenan datos sin sentido.
Realmente esta actitud no tiene sentido por dos razones. La primera es que demasiados datos
hacen más complicado identificar aquellos que son relevantes. Segundo, y todavía más
importante, es que los datos no tienen significado en sí mismos. Los datos describen
únicamente una parte de lo que pasa en la realidad y no proporcionan juicios de valor o
interpretaciones, y por lo tanto no son orientativos para la acción. La toma de decisiones se
basará en datos, pero estos nunca dirán lo que hacer. Los datos no dicen nada acerca de lo que
es importante o no. A pesar de todo, los datos son importantes para las organizaciones, ya
que son la base para la creación de información. Información: Como han hecho muchos
investigadores que han estudiado el concepto de información, lo describiremos como un
mensaje, normalmente bajo la forma de un documento o algún tipo de comunicación audible
o visible. Como cualquier mensaje, tiene un emisor y un receptor. La información es capaz de
cambiar la forma en que el receptor percibe algo, es capaz de impactar sobre sus juicios de
valor y comportamientos. Tiene que informar; son datos que marcan la diferencia. La palabra
“informar” significa originalmente “dar forma a “ y la información es capaz de formar a la
persona que la consigue, proporcionando ciertas diferencias en su interior o exterior. Por lo
tanto, estrictamente hablando, es el receptor, y no el emisor, el que decide si el mensaje que
ha recibido es realmente información, es decir, si realmente le informa. Un informe lleno de
tablas inconexas, puede ser considerado información por el que lo escribe, pero a su vez puede
ser juzgado como “ruido” por el que lo recibe. A diferencia de los datos, la información tiene
significado (relevancia y propósito). No sólo puede formar potencialmente al que la recibe,
sino que esta organizada para algún propósito. Los datos se convierten en información cuando
su creador les añade significado. Transformamos datos en información añadiéndoles valor en
varios sentidos. Hay varios métodos:
• Contextualizando: sabemos para qué propósito se generaron los datos.
• Categorizando: conocemos las unidades de análisis de los componentes principales de los
datos.
• Calculando: los datos pueden haber sido analizados matemática o estadísticamente
. • Corrigiendo: los errores se han eliminado de los datos.
• Condensando: los datos se han podido resumir de forma más concisa. Las computadoras nos
pueden ayudar a añadir valor y transformar datos en información, pero es muy difícil que nos
puedan ayudar a analizar el contexto de dicha información. Un problema muy común es
confundir la información (o el conocimiento) con la tecnología que la soporta. Desde la
televisión a Internet, es importante tener en cuenta que el medio no es el mensaje. Lo que se
intercambia es más importante que el medio que se usa para hacerlo. Muchas veces se
comenta que tener un teléfono no garantiza mantener conversaciones brillantes. En definitiva,
que actualmente tengamos acceso a más tecnologías de la información no implica que
hayamos mejorado nuestro nivel de información. Conocimiento: La mayoría de la gente tiene
la sensación intuitiva de que el conocimiento es algo más amplio, más profundo y más rico que
los datos y la información. Vamos a intentar realizar una primera definición de conocimiento
que nos permita comunicar que queremos decir cuando hablamos de conocimiento dentro de
las organizaciones. Para Davenport y Prusak (1999) el conocimiento es una mezcla de
experiencia, valores, información y “saber hacer” que sirve como marco para la incorporación
de nuevas experiencias e información, y es útil para la acción. Se origina y aplica en la mente
de los conocedores. En las organizaciones con frecuencia no sólo se encuentra dentro de
documentos o almacenes de datos, sino que también está en rutinas organizativas, procesos,
prácticas, y normas. Lo que inmediatamente deja claro la definición es que ese conocimiento
no es simple. Es una mezcla de varios elementos; es un flujo al mismo tiempo que tiene una
estructura formalizada; es intuitivo y difícil de captar en palabras o de entender plenamente de
forma lógica. El conocimiento existe dentro de las personas, como parte de la complejidad
humana y de nuestra impredecibilidad. Aunque solemos pensar en activos definibles y
concretos, los activos de conocimiento son mucho más difíciles de manejar. El conocimiento
puede ser visto como un proceso (flujo) o como algo acumulado. El conocimiento se deriva de
la información, así como la información se deriva de los datos. Para que la información se
convierte en conocimiento, las personas deben hacer prácticamente todo el trabajo. Esta
transformación se produce gracias a:
• Comparación.
• Consecuencias.
• Conexiones.
• Conversación.
Estas actividades de creación de conocimiento tienen lugar dentro y entre personas. Al igual
que encontramos datos en registros, e información en mensajes, podemos obtenemos
conocimiento de individuos, grupos de conocimiento, o incluso en rutinas organizativas