ATENCION DE ENFERMERIA EN
EL PRE, TRANS Y
POSTOPERATORIO
María Cecilia Correa de De
Villa* Nora Restrepo
Restrepo?"
RESUMEN
La ausencia de bibliogr afía amplia y adecuada sobre "Atención de Enfer me-
ría en el pre, trans y postoperatorio", llevó a realizar una revisión y compila ci ón
de conceptos, a los cuales se agrega la experiencia como enfermeras tanto a nivel
asistencial como docente.
Para la atención de enfermería al paciente quirúrgico se han tomado tres
aspectos fundamentales que facilitan la organización del trabajo. Son ellos: El
preoperatorio, en el cual se hace énfasis sobre los factores de riesgo, la prepar a-
ción física y psicológica del paciente. El transoperatorio, que comprende entre
otros aspectos la revisión de la historia el Inica, los exámenes de laboratorio, aler -
gias sufridas y anestésicos utilizados . El postoper atorio, se divide en inmedi a t o
y mediato, en él se incluyen los cuidados y observaciones tanto al entregar y reci-
bir un paciente en el servicio de recuperación, como en el servicio de hospita-
lización.
Se seleccionaron las complicaciones que se presentan con mayor frecuenc i a
en los sistemas pulmonar, cardiovascular, urinario, gastrointestinal y otras que se
presentan en la herida quirúrgica tales como abscesos y Hstulas.
Rev, Inv. y Ed uc, en 93 Medellm IV (1) Septiembre, 1986
En fermería
* Enfer mer a Licenciada. Profesor U. de Antioquia.
*" Enfermer a Especialis ta en Cardiología. Profesor U. de Antioquia.
Rev, Inv. y Ed uc, en 93 Medellm IV (1) Septiembre, 1986
En fermería
1. PREOPERA TORIO
Es el período en el cual, el enfermo se prepara para un acto qui-
rúrgico. El paciente que ingresa a un servicio para ser intervenido qui-
rúrgicamente debe tener: historia clínica completa, la cual debió ser
realizada por el médico tratante, exámenes prequirúrgicos que gene-
ralmente son hemograma completo y sedimentación, química sangu í-
nea (azohemia y glicemia), citoqu ímico de orina y coprológico; en al-
gunos casos se complement an con tiempo de protrombina, tiempo de
coagulación y sangría, electrocardiograma, Rx de tórax, evaluación
nutricional en pacientes mayores de 50 años y otros de acuerdo con la
patología.
Toda intervención quirúrgica conlleva factores de riesgo que deben
tenerse en cuenta.
1 .1 Factores de riesgo.
1.1.1 Edad: Para la administración de droga especialment e
narcóticos y anestésicos. Las edades extremas exigen
mayor vigilancia así:
En pacientes pediátricos, tener en cuenta su peso par a
la dosificación de preanestésicos y de anestésico; vigi-
lar el ayuno, debido a que el niño no alcanza a com-
prender la necesidad de éste y puede comer a escon-
didas, además, es necesario prestar mayor atención a
la administr ación de drogas específicas como este-
roides, anticonvulsivantes, fármacos cardíacos entr e
otros (2, 19, 21 ).
En pacientes mayores de 60 años, los riesgos aumen-
tan por las patologías agregadas como arteriosclerosi s,
problemas cardíacos, respiratorios, genito-u rinarios y
diabetes entre otros (1 ).
1.1.2 Peso: Antes de un acto quirúrgico y en cuanto sea po-
sible, debe procurarse la disminución del peso en pa-
cientes obesos con el fin de evitar complicacion e s
tromboembólicas y de cicatrización; además, la obe-
sidad aumenta la dificultad en la técnica quirúrgica
y de anestesia (3-8-13), lo cual predispone a compli-
caciones tales como: Dehiscencia de suturas porque al
impregnar se los hilos de sustancias grasosas, presen-
tan más dificultad para anudarlos. Neumonía por la
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dificultad en los cambios de posrcion. Aumento
de las demandas cardíacas que favorecen lo s
trastornos cardiovascular es.
En pacientes con disminución proteica notabl e,
de- ficiencia de ácido ascórbico, deshidrataci ón
acentua- da, edema y anemia grave, se present a
retardo en la cicatrización. Se ha mostrado que la
hipovolemia, la vasoconstricción y el aumento de la
viscosidad de la sangre, interfieren en la cicatrizaci ón
por disminución de la presión de 02 y su difusión en
la herida (3,-9-13-
14-15).
1. 1.3 Embarazo: Dificulta el diagnóstico de algunas enfer -
medades que requieren tratamiento quirúrgico. Sólo.
se deben realizar intervenciones de urgencia y en estos
casos debe tenerse cuidados con el feto. Se deben evi-
tar exáme nes radiológicos y el uso de yodo radiactiv o
(12-13).
1.1.4 lnmunosupr esión: Se considera inmunosuprimi d o
al paciente cuyo organismo se encuentra con
disminu- ción de las defensas inmunológicas lo cual
impide que responda en forma satisfactoria al acto
quirúrgico.
La inmunosupresión es ocasionada por el uso de dr o-
gas como corticoesteroides, cltostáticos, terapia
anti- biótica prolongada e ir radiaciones estátic a s,
además por enfermedades como tumores. li nfomas,
leucemias, diabetes y desnutrición.
1.1.5 Antecedentes personales y familiares:
Personales: Es de especial importancia investig ar
al paciente sobre alergias e hipersensibilidad a
drogas y ali mentas, tener en cuenta reaccione s
cutáneas, malestar general después de aplicar drogas
como pe- nicilina, morfina, aspirina, sulfas, yodo,
etc. Es im- portante además investigar si el pacient e
toma en la actualidad alguna droga como
antihipertensivos, anticonvulsivantes y co
rticosteroides.
Rev. Inv, y Educ, en Enfennería 95 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Familiares: Antecedent es de diabetes,
hipertensión arterial, cardiopatías (3-6-13-15).
Rev. Inv, y Educ, en Enfennería 95 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
1.2 Preparación preoperatoria
La cirugía constituye no sólo un riesgo por la posibili d ad
de infección y trastornos metabólicos, sino también una
crisis para el paciente y su familia, por la serie de
interrogantes y dudas que se crean. La entrevista con el
paciente es de suma importancia para la buena preparaci ón
del trans y postopera- torio. En ella es bueno tener en cuent a:
Información al paciente. La ubicación de éste en la planta
fí- sica y frente a las normas del servicio es función de la
enfer- mera, quien debe aprovechar esta oportunidad para
estable- cer empatía y así rebajar un poco el nivel de angusti a
al con- testar sus dudas y calmar sus temores.
La información sobre el acto quirúrgico es responsabili d a d
del cirujano quien debe dársela al paciente y a su familia.
El permiso para la intervención. Debe estar por escrito y
fir- mado por el paciente o la persona responsable de éste.
1.2.1 Preparación física
Preparación de la piel: Aunque varía de acuerdo con
las normas de las Instituciones, se hará referencia a
los aspectos generales.
El objetivo principal es el de reducir al máximo lo s
microorganismos que la piel posee en el sitio donde
se va a efectuar la incisión (13). La víspera o el mismo
día de la intervención en las horas de la mañana, el
paciente se hará un baño general con abundante agua
y jabón incluyendo lavado del cabello. El baño debe
ser siempre supervisado o ejecutado si es necesari o,
por un miembro del equipo de enfermería.
La mayoría de las veces se requiere rasurado. Actual
mente la tendencia es rasurar el área estrictam ent e
necesaria. Esta precaución se tomó por las incomo-
didades que causa al paciente el vello al crecer. El
rasurado debe ser muy cuidadoso, evitando cortes o
laceraciones que son focos infecciosos en el postope-
ratorio. La enfermera que hace la preparación, debe
tener habilidad en la realización del procedimiento
Rev, Inv, y Educ, en 96 Med ellín IV (1) Septiembre,
Enfermería 1986
para evitar esta posible complicación (5); es además
indispensable, la autorización del paciente.
Dieta. Se recomienda un ayuno mínimo de 6 horas.
Si el paciente tiene una patología que requiere una
preparación especial, (cierre de colosto m í a,
obstruc- ción pilórica), etc.), las especificaci o n e s
de la dieta deben figurar en las órdenes médicas.
Enemas. Se aplican según la cirugía y la rutina insti-
tucional. Su uso se acentúa sobre todo en cirugí a
del aparato gastrointestinal, donde se puede
presentar íleo paralítico y función intestinal
retardada corno complicación anestésica (1-4-6-25).
Para cirugías que requieren una preparación muy
especial como el cie- rre de colostorn ía, la
preparación debe iniciarse con enemas unos días
antes de la intervención y tantos al día, cuant os
ordene el médico tratante.
La soluciones más recomendadas son: un li tro de agua
tibia con dos cucharadas de sal; o las soluciones hiper -
tónicas preparadas a base de fosfato y bifosfato de
so- dio, que se encuentran en el comercio. En la
actuali- dad se emplea para producir diarrea y así
procurar una mejor limpieza del intestino,
administrar por vía oral la mezcla de 500 ce. de
osmorín solución hiper- tónica, más 500 ce. de agua
con un poco de jugo de limón para mejorar el sabor .
El paciente debe tomar un vaso cada media hora el
día antes de la cirugía (25).
Visita preanestésica. Lo ideal es que sea realizada
por el anestesiólogo y la enfermera la víspera de
la ciru- gía, con el fin de tranquilizar al paciente,
evaluar el estado físico, clarificar las dudas de
última hora y además para que cuando el
paciente llegue al quiró- fano, encuentre a alguien
conocido. En esta visita se formula la medicación
preanestesia (premedicación).
La premedicación tiene los propósitos de
propor- cionar sueño tranquilo, lo cual se logra
con barbitú- ricos como el seconal o el noctec, los
Rev. Inv. y Educ. en Enfermería 97 Medellín IV (I) Septiembre, 19 86
cuales se sumi- nistran la noche anterior a la
intervención; facilitan la administración del
anestésico y del relajante mus- cular, disminuyen
la resistencia al anestésico para
Rev. Inv. y Educ. en Enfermería 97 Medellín IV (I) Septiembre, 19 86
lo cual se ordena morfina, demerol o valium; dismi-
nuyen las secreciones del aparato respiratorio y pre-
vienen el laringoespasmo, para ello se ordenan agen-
tes anticolinérgicos como la atropina. Es deber de la
enfermera velar por la correcta administración de
es- tos medicamentos. Debe tomar signos vitales
antes y después de suministrarlos. Ante cualquier
altera- ción debe dar aviso inmediato al médico.
Al anestesiólogo le corresponde seleccionar la droga
y la dosis indicada de acuerdo con las condicione s
fisiológicas y la edad del paciente (1-8-9-1013).
1.2.2 Procedimientos especiales
Clasificación sanguínea. Debe hacerse de rutina
a todos los pacientes, en los servicios quirúrgicos.
Este procedimiento sirve también para verificar el
depó- sito en el banco de sangre y en caso de
urgencia po- der actuar con mayor rapidez en la
realización de las pruebas cruzadas (25-27-28).
Sonda nasogástrica. Depende de la cirugía que
ha de realizarse. En caso de obstrucción pilórica, la
son- da debe pasarse con anticipaci ón y conectar se
a suc- ción continua para descomprimir y vaciar el
estóma- go, si no se dispone del aparato mecáni co,
se hacen lavados periódicos. En caso de no tener
una causa tan específica, lo ideal es pasar la sonda
en cirugía para evitarle tensión al paciente (2-3-13).
Sonda vesical. Sólo se usa para cirugías del aparato
genito urinario, en los demás casos se debe indicar
al paciente que vacíe su vejiga antes del traslado a
la sala de cirugía (2-23-24).
Cateter venoso (venoclisis). Lo ideal es canalizar la
vena en el quirófano. Debe emplearse la técnica es-
tablecida o sea limpieza del área de punción con
jabón yodado, para evitar al paciente complicacio-
nes como la flebitis. En caso de no poder catetizar
la vena, se prepara al paciente para veno disección.
Preparación o instrucciones para el postoperator i o.
Este aspecto es muy importante para la recuper a-
ción del paciente, deben enseñársele ejercicios res-
Rev, Inv. y Educ, en Enfermerja 98 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
piratorios como toser y la realizac ión de respira-
ciones prof undas, teniendo en cuenta que para
al- gunas cirugías como craneotomías y
herniograf ías, está contraindicado toser. Es
preciso enseñar al paciente a realizar ejercicio s
activos y pasivos tan- to de miembros superiores
como inf eriores, el ma- nejo de sondas de drenaje
y además lo s cambios de posición en la cama
(10-13 -18 -25).
Acciones de la enf ermera antes de enviar el pacien-
te al quiróf ano: se viste al paciente con una bata
suelta de f ácil manejo, hecha en tela de algodón
para evitar lo s f actores de f iesgo que conllev an
las prendas de nylon, dacrón, poliéster y seda, las
cua- les son de f ácil combustión.
Si el paciente presenta reacción alérgica a alg una
droga, debe resaltarse con nota llamativa en la his-
toria e inf ormarle al anestesiólogo y al cirujano.
Datos de identif icación y de la cirugía, en un sitio
visible (brazalet a) para evitar conf usiones que traen
implicaciones médico legales. Satisf acer el aspect o
religioso del paciente, respetando su credo.
De la sala de hospitalización debe enviarse al quiró -
f ano la historia del paciente, adjuntando el registro
de preparació n prequirúrgica, f irmado por quien
la realizó y quien la supervisó; las radiograf ías si
las tiene y cumplir lo s demás requisitos establecido s
por la Institución. En la mayoría de las instituciones
exis- te una hoja de "preparació n pre-quirúrgic a " ,
lo que f acilita la ejecución y cumplimiento de dichos
proce- dimientos (ver Anexo No. 1) (2-6-8-15 -18-2 0 ).
2. TRANS·OPERATORIO
Comprend e desde que el paciente ingresa a la sala de cirugía
hasta que se traslada a la sala de recuperació n.
El desempeño de la enf ermera en este período se resume en
lo siguiente:
"Coordinar todas las actividades en el quiróf ano por medio de
la planeació n, preparación y agilización del procedimiento
quirúrgico,
Rev. lnv. y Ed uc. en Enfermería 99 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
teniendo en mente al paciente como individuo, el cirujano y las
nece-
sidades del personal" (8).
2.1 Los puntos que se deben considerar en la planeación de
la atención y asistencia quirúrgica son:
2.1.1 El paciente debe llevarse al quiróf ano 30 minutos
an-
tes de la intervenc ió n.
En caso de no estar premedicado, una hora antes .
De- be ser recib ido por la enf ermera quien estab lará
con él una relación amable saludándolo por su
nombre. Se revisa la documentación: historia clínic a,
radiograf ías; se verif ican los cuidados registrado s
en la hoja de "cuidados pre-quirúrgicos" realizad o s
en el pre-opera- torio, se recibe la inf ormación verb al
de quien hace el traslado se le cubre al paciente tod o
el cabello con u.n turbante especial.
Una vez instalado el paciente en cirugía se proced e
a instalar venoclisis, canalizando la vena con catét er
o aguja calibre 18-19, con solucióin salina,
hartman, suero mixto o dextrosa al 5º/o, las dos
últimas cuan- do el paciente no es diabético. El lugar
de elección es el brazo izquierdo, si el paciente no
es zurdo, en el dorso de la mano, muñeca o en el
antebrazo, nunca en el pliegue del codo por la
incomodidad y por el riesgo de puncionar la arteria
braquial; la aplicación intra arterial de drogas puede
producir necrosis. La permeabilidad de la vena
debe revisarse f recuente- mente durante el acto
quirúrgico (8).
Se coloca el tensiómtro en el brazo contrario al de
la venoclisis y se verif ica su f uncionami ent o
tomando la presión arterial (27).
Revisión de la historia el ínica para identif icar al
pa- ciente comparando la historia el ínica con el
braza- lete y la programación de cirugía. Rev is ar
exámenes pre-quirúrgicos. Leer la nota de
enf ermería, en busca de algunos datos important es
como drogas que esté tomando el paciente y as í
tener en cuenta que: los hipotensores sumados al
ef ecto hipotensor del anes- tésico pueden llevar a
un daño renal; los anticon- septivos vía oral
predisponen a la trombosis venosa,
Rev. Inv. y Ed uc, en Enfermería 10 0 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
los antibióticos en especial Kanamicin a ,
Estreptorni- cina y Neomicina, potencializan la
acción del curare; lo s diuréticos tipo tiazidas causan
desequilibrio elec· trol Itico y depresión respirat o ria
durante la anestesia; las f enotiacinas y
antidepreso res, principalm ente los inhibidores de la
MAO (dopamina, noradrenalin a, etc.) aumentan la
acción hipotensora de los anestési- cos (3-10-13-2 1 ).
Tener en cuenta la presencia de enf ermed ad es :
Hipertens ió n arterial. Se hace énf asis en la observ a -
ción de la presión arterial por la acción hipotensora
de los
anestésicos.
Hepatitis. El uso de los anestésicos halogenad o s
(f luo- tane) está contraindicado en estos pacient es
por el riesgo de aumentar el daño hepático.
Enf ermedad renal. Obliga una selección de anestési-
cos dif erentes a lo s halogenados (penetrane, etrane)
que se meta bol izan por vía renal ( 12-15-19 ).
Diabetes. El tener conocimiento de ello, permi t e
la selección adecuad a de soluciones y el uso
medido de la dextrosa; además el tener presente los
signos y síntomas de cetoacidosis permite la
intervención oportuna evitándole al paciente
complicaciones ma- yores (1-7}.
2.1.2 El bienestar y las necesidades individuales del pacien-
te, f undamentado s en la relac ió n
enf ermera-p ac iente, la comunicació n ef ectiva con
palabras sencillas, puede disipar muchos temores y
vencer ansiedades. Para el paciente la intervenc ió n
quirúrgic a es algo descono- cido. Le correspond e a
la enf ermera inf undir conf ían· za "la f alta de
comunicació n debe ser apreciada, pre- vista y
resuelta" (2-18). Durante la intervenció n qui- rúrg ic a
se deben def ender los derechos del paciente y
protegerlo de riesgos f ísicos y emocionales (5·8).
2.1.3 La autorizació n para la cirugía debidament e diligen-
ciada protege al enf ermo de procedimientos no auto ·
Rev, Inv. y Educ. en Enfermería 10 1 Medellfn IV (1) Septiembre, 1986
rizados y cubre al personal de salud y a la institució n
de la acción legal del individuo. En pacientes meno res
Rev, Inv. y Educ. en Enfermería 10 1 Medellfn IV (1) Septiembre, 1986
de edad la aceptación debe ser firmada por el
padre o tutor; para pacientes inconscientes, con
invalidez o enfermos mentales, la autorización la
da la persona responsable de él; si el enfermo no
sabe escribir se acepta una x, seguida por la firma
de dos testigos. Si el tratamiento quirúrgico
afecta directamente las funciones sexuales de
uno de los miembros de una pareja, este permiso
debe llevar la firma del cónyuge. La autorización es
válida sólo para esa cirugía (2-8-
10-14).
2.1.4 Se revisa la preparación del área operatoria y en algu-
nas cirugías como safenectomía, mastect o m í a
o herniorrafia cerciorarse del lado afectado,
consultan- do con el paciente.
2.1.5 Se pasa el paciente a la mesa de cirugía. Cuando
éste colabora, una persona sostiene la camilla y otra
al la- do contrario, lo ayuda para prevenir caídas. Si
el en- fermo está inconsciente o sedado, se utiliza la
técnica apropiada de cambio de camilla, tenie n d o
en cuenta la mecánica corporal y evitando trastornos
con la ve- noclisis y las sondas. Además el paciente
premedicado no se da cuenta cabal de lo que hace,
por lo tanto nunca debe dejarse solo (2-10-13-25).
2.1.6 El ambiente desconocido y el temor a lo que va a
pa- sar, crean en el paciente una gran tensión
emocional por lo cual es necesario brindarle apoyo
psicológico.
2.1. 7 Apoyo psicológico. La inducción anestésica se aplica
según orden médica verbal. Las drogas más utilizadas
para este fin son:
Pentothal: Es el barbitúrico de uso más frecuente en
dosis pequeñas es de corta duración, su administra-
ción repetida puede producir tolerancia y prolongar
su efecto. Se administr a por vía venosa lentamente,
teniendo especial cuidado en la tolerancia, la correc-
ta cateterización de la vena y observar que la dilu-
ción sea la indicada para la edad del paciente.
Rev. Inv. y Educ. en Enfennería 10 2 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Succinil Colina: (Ouelicín): Es un relajante muscular
de acción corta y de efecto inmediato. Se aplica rápi-
damente por vía intravenosa, diluido, según indica-
Rev. Inv. y Educ. en Enfennería 10 2 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
cion. Se utiliza para obtener la relajación en el
mo-
mento de la
intubació n.
En la actualidad se utilizan otros productos con
me- nos ef ectos secundarios sobre el sistema
cardiovas- cular,
Pavulón: Es un relajante muscular, su aceren es
rá- pida; debe aplicarse venoso directo y a una
veloci- dad normal. Si el acto quirúrgico es
prolongado las dosis deben repetirse cada 45
minutos a una hora, puesto que en este tiempo ha
perdido el 90º/o de su acción. Siempre que se utiliza
como relajante, debe usarse la prostigmina que es
su antagonista y se apli- ca en el momento que se
requiere [Link] el ef ecto del pavulón, debe usars e
con atropina que inhibe los ef ectos muscarf ni c o s
(caída de la presión arterial y pulso, aumento de
la temperatura cutánea, saliva- ción, aumento del
tono muscular del tubo digestivo y la vejiga),
producidos por acción de la colineste- rasa, pero
no así las acciones nicotínicas (f ascicula- ciones
musculares), que son producidas por la acció n
directa (1-2-10-12-2 1).
3. POSTOPERATORIO
3.1 Postoperatorio inmediato
Este período se inicia con la f inalización de la anestesia y
la postura del apósito y termina cuando se entrega el
paciente en la sala de hospitalización.
Los cuidados de enf ermería van dirigidos a prevenir y
descu- brir complicaciones inmediatas. Controlar el estad o
de con- ciencia y estado general. Ayudar al paciente a
recobrar su independencia. Proteger al paciente de los
peligros durante este período. Disminuir las
incomodidades causadas por la intervenció n.
3.1.1 Traslado del paciente del quiróf ano al servicio de
re- cuperación: el traslado desde la mesa de cirugía a
la ca- milla con la técnica de cambio de camilla,
Rev, Inv. y Educ. en Enfermería 10 3 Medcllín IV (1) Septiembre, 1986
con mu- cho cuidado, puesto que es el moment o
en el cual pueden ocurrir más f ácilmente accidentes .
Se coloca en una posición f uncional según la cirug ía
realizada y el método anestésico utilizado.
Rev, Inv. y Educ. en Enfermería 10 3 Medcllín IV (1) Septiembre, 1986
El paciente es llevado por el anestesi61ogo, responsa-
ble directo del paciente, la circulante de la sala co-
rrespondiente y un miembro del equipo quirúrgico.
En este tránsito debe vigilarse la posición de la cabe-
za para evitar lesiones y facilitar la respiración. Debe
tenerse especial cuidado con los
miembrossuperior es que estén sostenidos a los
lados y no suspendidos, para evitar así traumas y
luxaciones. Inmovilizar el brazo que ll eva venoclisis.
El paciente se entrega en el servicio de recuperación
informando el nombre del paciente, nombre del
ci- rujano y cirugía practicada, nombre del
anestesi61ogo, tipo de anestesia y agente anestésico
utilizado, com- plicaciones presentadas durante el
acto quirúrgico, sueros suministrados, sondas,
drenes instalados, lugar y estado de la herida
quirúrgica, yesos y vendajes, úl- timos signos vitales,
cuidados especiales que se le de- ben brindar. Por
último se entregan las pertenencias del pacient e
(prótesis u otros) y las muestras para pa- tología, si
las trae (2-10-13 ).
3.1.2 El paciente se debe asegurar en la camilla, si es nece-
sario inmovilizarle miembros superiores, debe
hacerse teniendo cuidado de no obstruir la
circulación y reti- rarle la inmovilización lo más
pronto posible. Abrigar- lo; el aire acondicio n ad o
sumado al efecto secundario anestésico produce
hipotermia. Conectar y verificar el funcionamiento de
sondas y drenes. Leer las órdenes médicas e iniciar de
inmediato la medicaci ón, espe- cialmente lo s
antibióticos y otras drogas ordenadas y cumplir lo que
es de iniciación inmediata. Vigilar res- piración e
instalar 02 si es necesario (en algunas insti-
tuciones se hace de rutina). Dar los cuidados necesa-
rios de acuerdo a cada intervención. Tomar signos vi-
tales cada 1 O minutos o según las normas de la institu-
ción y condiciones del paciente. Hacer la nota de ad-
misión del pacientea recuperaci ón, con los siguiente s
datos: Hora de llegada, estado de conciencia, color y
estado de la piel, drenaje o hemorragia en apósit os,
cantidad en centímetros cúbicos que trae de sueros o
sangre, signos vitales; si se le administra 02 , cantidad
[Link]. lnv. y Educ, en Enfermería 104 Mcd ellín IV (1) Septiembre, 1986
y método que se usa. Calmar el dolor; éste es intenso
en las primeras 48 horas.
[Link]. lnv. y Educ, en Enfermería 104 Mcd ellín IV (1) Septiembre, 1986
Se puede ayudar a disminuir el dolor con cambio s
de posición, masajes suaves en la espalda, permitir
que el paciente se exprese, proporcionar
comodidades. Si el paciente está hipotenso, no
aplicar analgésicos o nar- cóticos. Vigilar
hidratación, estado de la herida qui- rúrgica, náusea s
y vómito, en este moment o puede bronco-aspir ar s e
fácilmente. El vómito es activo cuan- do el pacient e
tose; la regurgitación es pasiva, no hay reflejo de la
tos, el paciente está inconsciente.
Avisar inmediatament e al anestesiólogo en caso
de alteración de los signos vitales; si el pulso es menor
de
60/m o mayor de 110/m. Cuando está disminui do
in- dica hipotensión severa que puede llevar al shock
hi- povolémico. Su ausencia indica paro circulator i o.
En el pulso se revela frecuencia, ritmo y amplit ud.
Tam- bién es signo de alarma la respiración menor de
8 por minuto y mayor de 30. En toracotomía
disminuye la amplitud, aumenta la frecuencia hasta
35 por minuto sin considerar se anormal.
Debe vigilarse la cánula orofaríngea o nasofarínge a,
los tubos nasotraqueales u orotraqueales; los tubos
gástricos, vesicales, torácicos u otros. Observar y
va- lorar a intervalos regulares, el estado de
conciencia y el grado de sensibilidad.
Los pacientes obesos tienden a despertar lentament e
del efecto anestésico general, debido a que la mayor
parte de éstos compuestos son solubles en grasas y
durante la cirugía se almacenan gran cantidad en lo s
depósitos grasos.
Despertar al paciente con suavidad, llamándolo por
su nombre y respondiéndole con seguridad a sus in-
quietudes, sobre el resultado de la cirugía y su estado.
Algunos pacientes a quienes se les ha administr ad o
Ketalar, presentan delirio o alucinaciones debido a
las propiedades de este anestésico.
Movilizar el paciente según necesidad, hasta que re-
cobre su independencia.
Rev, Inv, y Ed uc, en Enfermería 105 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Registrar cuidadosamente la administración y elimina-
ción de líquidos; de la presión arterial, si la presión
Rev, Inv, y Ed uc, en Enfermería 105 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
sistólica baja 1/3 de la presión normal o si la piel
está pálida y se observa cianosis debe darse a viso
rápida- mente (1-2-5-11-17 -1 9 -22-25).
3.1.3 Complicaciones postoperatorias: puede definirse
com- plicación postoperatoria al proceso adverso
que ocu- rre después del a cto quirúrgico.
Complica cion es
inmediatas:
Hipoxia. Se define como el a porte inadecuado de
oxí- geno a un tejido u órgano. Los más sensibles a
esta ca- rencia son cereb ro corazón y suprarrena le s .
La priva- ción de oxígeno de 2 a 6 minutos puede
a lterar grave- mente su función y producir diverso s
grados de lesión celular. Este trastorno puede ser
causado por depre- sión del sistema nervioso central,
por trauma encefa- lo craneano, compromiso de la
mecánica ventilatoria influida por posición de
trendelem bu rg, obesidad y distensión a bdominal, el
dolor que causan la s incisio- nes extensas, bloqueo
neuromuscu la r por relajantes, vendajes o a pósit os
apretados en a bdomen o tórax, obstrucció n de la s
vías a éreas superiores, disminución de la capacida d
sanguínea de trasporte de 02 por ane- mia, espa sm o
la ríngeo, entre otros.
Si la hipoxia es prolo n ga da pueden resultar daños
irre- versibles en riñones, hígado, cerebro o corazón .
Si es gra ve puede llevar a la muerte. El organism o
compen- sa la hipoxia con a umento de la frecuen c ia
cardíaca y respira to ria llevando más 02 a la sangre y
los teji- dos; si la hipoxia progresa, la compensación es
in ade- cuada y pueden a parecer a rritmias cardíacas. La
res- taura ción depende del in greso inmediato y
adecuado de 02 a los centros modulares. El pacien te
presenta síntomas como disnea, cianosis, a gitación
psicomo- tora o depresión del estado de conciencia ,
hipoten- sión, bradicardia y respira ción ruidosa.
Atención de enfermería:
Permeabilizar vías aéreas. Aspira r secreciones, colo-
cando cánula de Guedel e hipere xten d er el cuello,
Rev. lnv. y Ed uc. en 10 6 Med cllín IV (1) Septiembre, 1986
Enfermería
retirar de la cavidad oronasal material extraño, a d m i-
nistrar 02 , producir hipotermia en el paciente para
Rev. lnv. y Ed uc. en 10 6 Med cllín IV (1) Septiembre, 1986
Enfermería
lograr una mayor af luencia sanguínea en el cereb ro
(20). Si con estas maniobras no cede la hipoxia, el
paciente debe ser intubado ( 1-11-12 ).
Bronco aspiración: Es más común y ocurre con f recuen-
cia en el período postanestésico en pacient es
inconscien- tes por la abolición de los ref lejos de la
náusea y de la de- glución. La aspiración de líquido s
lleva a bronquitis, la aspiración de sólidos causa
obstrucción. Se considera de gran riesgo quirúrgico que
el paciente que vaya a ser anes- tesiado tenga alimento en
su estómago.
Síntomas de broncoaspiració n: Cianosis, disnea,
ta-
quicardia, congestión
pulmonar.
Prevenció n: Administrando la anestesia adecuad a
y controlando que el paciente llegue al acto
quirúrgico con el estómago vacío (ayuno mínim o
de 6 horas), posición decúbito lateral con la cab eza
a un lado es- pecialment e del paciente inconscient e,
a no ser que las condiciones de la cirugía lo impidan
(2-10-12 -13-
15).
Hipotensión arterial. La mayoría de las veces se debe
a hipovolemia o a manif estación secundaria de dep re-
sión respiratoria, exceso de anestésico, hemorrag ia
o shock.
Signos: Palidez, f rialdad, sudoración de la piel, resp i-
ración rápida y superf icial, disminución del f lujo uri -
nario, signos de isquemia cerebral con obnubilació n,
desorientació n, inquietud o ansiedad. Se debe iden-
tif icar su etiología para iniciar el tratamiento.
Atención de enf ermería:
Aumentar la velocidad en la administración de I íqul-
dos intravenosos, registrar el cambio de presión arte-
rial en 5 ó 6 minutos. Colocar al paciente en posi-
ción de trendelemburg porque produce auto-trans f u-
sión.
Rev, lnv. y Educ, en Enfermerfa 10 7 Medellín IV (1) Septiembre,
1986
Si la hipotensión persiste, debe pensarse en hemorra-
gia producida por hemostasia incorrecta, coaqulopa-
tf as previas (hemof ilia), alteraciones de los f actores
de
Rev, lnv. y Educ, en Enfermerfa 10 7 Medellín IV (1) Septiembre,
1986
la coagulación, secundarias a cirugía extracorpór ea
y después de transfusiones.
Prevención: Mover al paciente suave y lentamen te,
reemplazar la pérdida de I íquidos y sangre rápidame n-
te, dosificación cuidadosa de medicamentos y anesté-
sicos.
Descart ar: Infarto de miocardio, shock cardiogénic o,
taponamiento cardíaco, neumotórax o tensión, em-
bolismo pulmonar o shock séptico (1-3-6-8-10-14-1 7).
3.2 Postoperatorio mediato
A corto plazo: Una vez terminado el acto quirúrgico y su
re- cuperación inmediata, el paciente es trasladado al servicio
de hospitalización. Este período comprende el tiempo que
tras- curre desde su llegada de recuper ación a su habitaci ó n
hasta que el paciente deja el hospital (10-15).
Atención de
enfemería:
El traslado de la camilla a la cama debe hacerse con mu-
cho cuidado especialmente cuando se trata de cirugía
de cráneo y columna. Se debe tener en cuenta la
mecánica corporal necesaria en estos casos.
La persona (Auxiliar de enfermería, Ayudante de enfer -
mería, etc.) encargada de llevarlo al servicio de hospit a-
li zación, debe dar una información completa en relación
con: anestesia recibida, cirugía realizada, complicacion e s
presentadas, 1 íquidos parenterales suministrados, drogas
aplicadas, tratamientos iniciados, sonda y drenajes, estado
de la herida, signos vitales y cuidados especiales que de-
ben recomendarse.
Una vez recibido el paciente, la enfermera debe observar:
signos vitales, estado de conciencia, estado del apósito de
la herida quirúrgica, venoclisis, en cuanto a los drenajes,
cerciorarse de las órdenes específicas (cerrado, abierto,
equipo de succión continua o intermitente) caracterí sti-
cas y cantidades del contenido eliminado. Anestesia reci-
bida (regional, conductiva o general). Darle la posición
adecuada al paciente, según el tipo de cirugía. Se reco-
mienda si no existe orden específica, colocar la cabeza
Rev. Inv, y Educ. en Enfermería 10 8 Mede!Hn IV (1) Septiembre, 1986
un poco más elevada y hacia un lado para mejorar
la
Rev. Inv, y Educ. en Enfermería 10 8 Mede!Hn IV (1) Septiembre, 1986
ventilación y evitar una posible aspiración. Hacer obser -
vaciones específicas relacionadas con yesos, vendajes
u otro tipo de inmovilización si las presenta. Revisar
y continuar las órdenes médicas, planear los cuidad o s
de enfermería y transcribirlos al kárdex de manera
clara. Planear la administración de los I íquidos
parenterales de acuerdo al número de horas. Es bueno
recordar la fórmula para su goteo exacto: Existen
varias clases de equipos 10-20-60 (microgotero) gotas
por ce.
Se calcula una constante K; que es igual.
1 minuto 60"
K # gotas en 1 ce. 1 O, 20, 60
Para el microgoter o la constante es 1 y para los equipo s
de 20, 15 y 1 O las constantes son 3, 4 y 6 respecti v a-
mente.
El número de gotas por minuto se
obtendrá: Cantidad de I íguidos
# de horas x K
Iniciar la hoja de control de eliminación e ingestión de I
í-
quidos para un registro exacto.
Revisar el registro de anestesi a y recuperación, observan-
do las variaciones en los signos vitales y de acuerdo con
ello establecer el intervalo con el que se debe seguir
su control en el servicio. En caso de presentar alguna
varia- ción significativa, debe darse aviso inmediato
especifi- cando los hallazgos.
Para la aplicación de analgésicos, tener en cuenta hora
de aplicación de la dosis anterior, condiciones generales
del paciente, presión arterial y órdenes médicas.
Observar signos y síntomas de shock. Si el pacient e
se encuentra hospitalizado en un servicio de
pensionado y tiene acompañante, debe dársele a éste
instrucciones para dar aviso en caso de cualquier
anormalidad.
Rev, Inv, y Educ, en Enferm erí a 109 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Cuando el paciente haya eliminado los gases anestésico s,
se pondrán en práctica las enseñanzas dadas en el pre-ope-
Rev, Inv, y Educ, en Enferm erí a 109 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
ratorio, relacionadas con la movilización y deambulación
precoz (si la cirugía lo permite), ejercicios respiratorios,
tos, terapia de inhalación para mejorar la ventilación y
ejercicios activos y pasivos de miembros inf eriores para
evitar tromboembolismos. Control de peso cuando exis-
ten problemas en el equilibrio hidroelectrolítico y cuando
el paciente toma diuréticos. Revisar la herida quirúrgica y
en casos muy específ icos como herida abierta, inf ectada o
una colostom ía realizarle lo s procedimientos del caso.
Preparar el paciente y su f amilia para la rehabilitación y
para el regreso de éste a su hogar, haciendo énf asis en los
cuidados y tratamientos específ icos en caso de amputa-
ciones, colostom ía, gastrostom ía, inconciencia.
A largo plazo: A partir de este momento, la atención de
enf ermería a estos pacientes se puede planif icar por me-
dio de revisiones en consultas externas (1-3-4-5-7-10-15-
16). En este período las complicaciones más f recuentes
pueden ser:
Urinarias:
Puede presentarse retención por la posicro n prolongada
en decúbito ventral o por pérdida del ref lejo tónico de la
vejiga, que acompaña a incisiones abdominales, mani p u-
lación de genitales, ano, recto o luego de anestesia raqu í-
dea se presentan signos como: inquietud, dolor a la pal-
pación de la región supra púbica, palpación de masa supra
púbica.
A menudo se presenta oliguria en el postoperatorio. El
agua y el sodio se retienen por acción de la hormona an-
tidiurética, aldosterona y adrenalina secretadas durante
la tensión quirúrgica y como consecuencia de hipotensión
prolongada o hipovolemia. Una excreción de orina por
debajo de 30 mi en una hora es un signo de alarma en el
postoperatorio (2-15-18).
Atención de enf ermería:
Aplicar medios f ísicos para lo grar alguna eliminación,
procurar una posición y ambiente adecuado, anotación
clara y precisa de la cantidad y características de la elimi-
nación. En caso de pasar sonda, no evacuar la vejiga rá-
pidamente si la oliguria es de varias horas. Solamente des-
pués de pasar una sonda vesical al paciente y no obtener
Rev, Inv, y Ed uc. en Enfermería 110 Medellin IV (1) Septiembre, 1986
orina, podremos decir que se encuentra en anuria (1-4-5-
6-17).
Gastrointest ina les
:
La distensión abdominal es una de la s complica ci o n e s
postoperatoria s más comunes. Es producida por la
acu- mulación de a ire y jugo gástrico debido a la falta de
peris- taltismo y se agrava por la tendencia que tienen
algunos pacientes a deglutir grandes volúmenes de aire
por temor al dolor.
Presenta entre otros síntomas, dolor a bdomina l
intenso, a bdomen distendido, dificultad respirato r ia
(hiperpnea ). El estreñimiento se presenta con mucha
frecuen cia , de- bido al cambio de hábitos a limentici os
y al reposo . Es normal en lo s 3 ó 4 días de
postoperatorio.
El íleo para! Itico ·O parálisis del peristaltismo intestina l,
a parece habitualmente después de un proceso irrita t iv o
intra-periton ea l como la paratomía, sepsis periton ea l
en un 90º/o de lo s casos o por causa extraperiton ea l
como neumonía o hipopotasemia. Se presen ta
a bdomen dis- tendido y silen cioso. Es normal que
comprometa estó- mago, colon, el 1 o. ó 2o. día
postoperatorio. Es a nor- mal cuando compromete todas
la s asas intestinales.
Puede ocurrir obstrucció n intestina l como
complicación de cualquier cirugía abdominal. Es más
frecuente en casos de peritonitis. La s causas pueden ser
paralíticas (ver íleo paralítico) o mecánicas cuando son
producidas por a dhe- rencias, heridas precoces o tardías o
por rotaciones intes- tinales como intususcepción y
vólvulos.
Presenta signos como vómito, constipación, dolor y dis-.
tensión a bdominal. Además de los hallazgos radiológicos,
la im pactación fecal es causa común de diarrea escasa y
líquida o de constipación en el paciente recién operado;
como consecuencia de series radiológica s cuyo medio de
contraste es el bario; o por el prolongado reposo en cama.
Rev. Inv. y Ed uc. en 11 1 Medellín IV (1) Septiembre,
Enfermería 19 8t
La úlcera por stress ocurre en pacientes que han desarro-
llado otras complicacion es graves como shock, sépsis y
quemadura s. Presentan sangrado con hematemesis y me-
lenas.
Rev. Inv. y Ed uc. en 11 1 Medellín IV (1) Septiembre,
Enfermería 19 8t
El hipo es causado por espasmo recurrente del
diaf ragma, por manip ulac ió n e impulsos originados en
lo s órganos inervados por el f rénico y el vago o como
complica- ción de intervencio nes quirúrgicas, debido a
distensión abdominal o peritonitis (1-6-14 17).
La atención de enf ermería en los casos anteriores com-
prende: Vigilar peristaltismo. Vigilar distensión abdo-
minal. Deamb ulació n precoz si la cirugía lo permit e.
Vi- gilar la dieta ingerida por el paciente. Control de
elimi- nación e ingestión especif icando caracterís tic as.
En caso de aplicación de enemas o supositorios ano t ar
su ef ectividad. Cuidados con sonda rectal y gástrica, en
caso de haber sido ordenadas por el médico. Maniobras
para suprimir el hipo como acumular bióxido de
carbono en una bolsa, beber agua con las f osas nasales
tapadas y si persiste por más de 30 minutos avisar al
médico.
En caso de hemorragia gástrica debe adquirir la posición
de trendelemb urg, colocar bolsa con hielo en el
abdomen y dar aviso inmediato al médic o
(1-3-6-7-14 -15 -17- 22 ).
Pulmonares
:
La atelectasia es la más común de las complicacio ne s
pul- monares, debido al colapso parcial de un lóbulo por
def i- ciente ventilación durante la anestesia o por
acumulac ión de secreciones . Presenta signos como
taquicardia, hiperte- mia, taquipnea, cianosis y dolo r al
toser.
Neumonía. Se conoce con éste nombre la expans ió n
insu- f iciente de los pulmones, la incapacid ad de
expectorar el moco. Se presenta por el reposo en cama
o seguida a una atelectasia o broncoaspiración. Se
observa hipertermia, esputo purulento o sanguinolent o ,
malestar general, tos productiva.
Atención de
enf ermería:
Rev, Inv, y Ed uc, en 112 Med ellín IV (1) Septiembre,
En fermería 198 6
Deamb ulació n temprana, si la cirugía lo permit e.
Terapia respiratori a con ejercicios respirato rios, tos y
expectora- ción, nebulizacio nes y drenaje postural.
Inmovilización sobre la incisión (almohad a), que permi t e
toser más f ácil- mente. Cambios de posición. La posició n
vertical permite una mejor expansión pulmo na r.
Explicar la importanci a de no f umar (3-8-10-14-17).
Rev, Inv, y Ed uc, en 113 Med ellín IV (1) Septiembre,
En fermería 198 6
Vasculares:
La trombof lebítis ocurre cuando lo s pacientes permane-
cen inmóviles por varios días, o no mueven sus miembros
inf eriores, porque existe presión producida por vendaje,
almohada, etc. que hace que la sangre circule con mayor
lentitud produciendo lo que se conoce con el nombre de
éstasis venosa; situación que predispone a la inf lamación
y f ormación de trombos.
Síntomas: dolor, calor, enrojecimiento y tumef acción en
el vaso af ectado, hipertermia, malestar y f atiga.
Atención de enf ermería:
Elevación de lo s miembros inf eriores 15º (preventivo).
Ejercicios activos y pasivos de miembros inf eriores (pre-
ventivo). Calor húmedo lo cal en el vaso af ectado. Con-
trol estricto de terapia anticoagulante.
Flebitis. Cuando las paredes de las venas se inf laman des-
pués de una lesión directa (venopunción), o con la pre-
sión continua sobre la pared de la misma (apoyo prolon-
gado de lo s cirujanos o instrumentadoras sobre miembro s
inf eriores) posiciones f orzadas durante la cirugía, reac-
ción causada por el material de catéter o la contamina-
ción en el momento de su aplicación. También por el
reposo prolongado en cama por éstasis venosa. Se obser-
van signos de enrojecimiento, dolor y tumef acción del
área af ectada. Dolor en la pantorrilla a la dorsif lexión del
pié (signo de Homans).
Atención de enf ermería:
Ejercicios activos y pasivos. Reposo con extremidad ele-
vada.
Embolia pulmonar, causada principalmente por la trom-
bof lebitis; además se presenta como consecuencia de
traumatismo o f ractura de extremidades inf eriores (em-
bolia grasa). La embolia es ligera o masiva. Dependiendo
de la severidad se presenta disnea, dolor pleural, hemop -
tisis, taquipnea, estertores, taquicardia, f iebre y tos per-
sistente.
Atención de enf ermería:
Reposo en cama. Ejercicios activos y pasivos de miem-
bros inf eriores, control estricto de la terapia anticoagu-
Rev, Inv, y Ed uc, en 114 Med ellín IV (1) Septiembre,
En fermería 198 6
!ante y del tiempo de coagulación, vigilar oxigenoterapia
( 3-4- 7 - 11- 14- 17) .
Hepáticas:
Son escasas, pero cuando se presentan en el postopera-
torio son mortales en un porcentaje muy elevado.
Absceso piógeno y perihepático o subfrénico, pueden
ocurrir como complicación de sépsis intra-abdominal o
conducto biliar, la arteria hepática y la vena porta, a
través de las cuales penetran los microorganismos al
hígado o a su al rededor.
Signos: fiebre, escalofrí os, dolor en el .cuadrante supe-
rior derecho del abdomen, pérdida de peso, tos, vómito,
ictericia sólo en presencia de colangitis y acumulación
de I íquidos en pleura derecha.
La ictericia postoperatoria, es una complicación poco
frecuente, cuando se presenta puede deberse al some-
timiento en poco tiempo a anestésicos con halogenado s
que son hepatotóxicos y llegan a producir necrosis o le ·
sión iatrogénica de las vías biliares.
Atención de enfermería:
Se basa en la observación de los signos y síntomas par a
su detección temprana y una vez definido el tratamiento,
dar los cuidados de enfermería específicos que su estado
requiere.
Cerebrales:
Embolia grasa: es más común en pacientes politraumati-
zados, (fracturas de huesos largos) o pacientes obesos so-
metidos a actos quirúrgicos.
La lesión primaria es pulmonar y luego aparece la cer e-
bral. Presenta síntomas como hipertermia, contracci one s
musculares, delirio, coma, taquicardia. En algunas oca-
siones puede presentarse paro respiratorio.
Atención de enfermería:
Se prestarán los cuidados que el paciente requiera según
su estado (4-15).
Rev. lnv. y Educ, en Enfermería 114 Med ellín IV (1) Septiembre, 19 86
Abscesos
:
Uno de ellos es el pélvico. Su localiza ción es en el fondo
del saco de Douglas, se detecta por tacto rectal y se
dre- na por vía rectal o vaginal. Presenta síntoma s
como hi- pertermia, dolor en hemi-abd om en inferior y
diarrea.
Atención de
enfermería:
Se basará en la detección temprana de los signos y sín-
tomas y una vez efectuado el drenaje se prestarán
lo s cuidad o s que su estado requiera.
Complicacion es de la
herida:
La más común es la infección , puede ser debía a técn i ca
quirúrgica defectuosa, a ctos quirúrgi co s
prolo n ga d o s, contaminación durante la cirugía o
porqu e la zona está potencialm ente infectada. Se
observan sign os como hi- pertemia, dolor, rubor y calor
a lrededor de la herida.
Atención de
enfermería:
Vigilar la a parición de lo s signos. Técn ica a séptica para
la curación en estos casos. Evitar infeccion es cruzadas.
In- vestigar la causa de la infección. Tomar cultivo del
ma- terial purulento.
Dehiscen cia de la herida ocurre cuando ésta no cica -
triza o la sutura no la sujeta, cuando sus bordes se sepa-
ran en uno o varios planos se denomina dehiscen c ia
in- completa; cuando hay separación de todos lo s
planos se llama dehiscencia completa y pu ed e
complicarse con evisceración contenida cuando no hay
exposición de vís- ceras, o franca cuando hay exposic ión
de asas intesti- nales.
riposas" para hacer compresión . Dar a viso inmediato al
cirujano para el tratamiento de urgencia. Reposo en cama
hasta tanto se defina la conducta. En caso de evisceraci ón
colocar el paciente flexionad os y cubrir la herida con
compresas estériles humedecidas con suero salino (3-7-10-
11-14-17).
Rev, Inv. y Ed uc. en Enfermería 115 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Fístula:
Es un orificio a normal entre dos órganos huecos o entre
un órgano hueco y el exterior del organismo. El nomb re
de fístula indica que la s 2 zonas están unidas de manera
a normal y se clasifican en:
Rev, Inv. y Ed uc. en Enfermería 115 Medellín IV (1) Septiembre, 1986
Externas: Cuando unen un órgano hueco y el exterior.
Una fístula uretra-vaginal por ejemp lo es un orificio entre
el uréter y la vagina.
Internas: Cuando unen dos órganos huecos como vesícula
y colon.
Fístula peritoneal: Se convierte en externa y puede pro-
ducir peritonitis.
Según su localización se clasifican en:
Altas: Cuando se encuentran a nivel del estómago, duode-
no y yeyuno.
Bajas: Cuando están en íleo terminal y colon.
Según la cantidad de lí quido filtrado se clasifican en:
Alto débito: Las que presentan pérdidas diarias entre 200
a 500 ce.
Graves: Cuando la producción de I íquidos es superior a
1.000 ce.
Signos: En la s externas, salida a normal de I íquidos bien
sea por dren o herida quirúrgica .
En la s de cavidad peritonea l se observa distensión y dolor
a bdominal, fiebre o íleo para lítico .
La a tención de enfermería en estos pacientes es de gran
complejidad y a merita detenerse en cada uno de sus as-
pectos. En otro momento se hará referencia en forma ex-
haustiva a los cuidados de este grupo de pacientes. Po r
a hora y de manera muy general se puede decir que en es-
tos pacientes es de suma im portancia el manejo nutricio -
nal, el peso diario. Cuantificar pérdidas, observar sus ca -
racterísticas. Control de infección . Cuidar la piel a fecta-
da por la fístula con el fin de evitar quemaduras y e sco-
riacion es. Se recomien da el uso de pomadas que im per-
meabilicen la piel (15-22-23-26 ).
Rev. In v. y Educ, en 116 Medellfn IV (1) Sep tiembre, 1986
En fermería
Anexo No. 1
CUIDADO S PREOPERATO RI OS
No. historia:
Nombre del paciente: Servicio
No. de la pieza o : Fecha:
cama:
SI NO
1. Baño general el día de la intervención
2. Area operatoria limpia y rasurada
3. Preparación psicológica
4. Enema evacuante, aplicado si la intervención
lo requiere.
5. Baño externo si es necesario
6. Premedicación administr ada según orden.
7. Cabello limpio y recogido.
8. Prótesis dentales y otras retiradas.
9. Vejiga vacía
1 O. Sonda gástrica (si se
11. requiere) Sonda vesical (si se
12. requiere)
Exámenes de laboratorio
13. Permiso para la cirugía
14. Signos vitales antes y después de la premedica-
ción.
15. Maquillaje retirado
16. Joyas retiradas
17. Paciente en ayunas
18. Alergia a drogas
19. Clasificación sanguínea
20. Ropa adecuada para la cirugía
21. Identificación colocada en la muñeca del paciente.
22. Radiografí as adjuntas a la historia
23. Historia lista para enviarla con el paciente
Observaciones:-----------------------
Firma de quien registró los datos:
Firma de quien confirmó los datos
(2-5-8-25):
Rev, Inv. y Ed uc. en En íermerfa 117 Med ellín IV (1) Septiembre,
19 86
Presentamos nuestros agradecimien tos a los doctores:
Jorge Giralda Serna y Alberto Muñoz Duque, médicos cirujanos
de la Universidad de Antioquia, quienes revisaron este trabajo y le
hicieron las anotaciones debidas.
LAS AUTORAS
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Rev, lnv. y Educ, en Enfermerí a 119 Medellín IV (1) Septiembre, 1986