0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas16 páginas

Tema 4 Óptica Física

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas16 páginas

Tema 4 Óptica Física

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 4: ÓPTICA FÍSICA

1. Naturaleza de la luz: revisión histórica.

2. Medidas de la velocidad de la luz.


3. Ondas electromagnéticas.
3.1. Espectro electromagnético.
4. La propagación rectilínea de la luz: reflexión y refracción.
4.1. Reflexión de la luz.
4.2. Refracción de la luz.
4.3. Fenómenos relacionados con la refracción.
4.3.1. Ángulo límite y reflexión total.
4.3.2. La fibra óptica.
4.3.3. Paso de luz a través de una lámina plano-paralela.
4.3.4. Los colores en el agua.
4.3.4. Refracción en un prisma: dispersión de la luz.
5. Interferencia y difracción.
5.1. Interferencia de la luz
5.1.1. Experimento de Young de la doble rendija.
5.1.2. Interferencias en la naturaleza.
5.2. Difracción.
5.3. Conclusiones
6. Interacción luz-materia.
6.1. El espectro visible. Color.
6.2. Color por reflexión.
6.3. Color por transmisión o transparencia.
6.4. Mezcla de colores.
6.5. Esparcimiento o dispersión de la luz.

“La naturaleza de la luz es un tema que no tiene importancia material para las
preocupaciones de la vida o para la práctica de las artes, pero es en muchos otros aspectos
muy interesante." Thomas Young

1. Thomas Young. Físico inglés (1773 – 1829). Famoso por


su experimento de la doble rendija que demostraba la
naturaleza ondulatoria de la luz y por haber ayudado a
descifrar los jeroglíficos egipcios a partir de la piedra
Rosseta.
2.

“La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz.”


Claude Debussy

1
1. Naturaleza de la luz: revisión histórica

Los fenómenos luminosos han sido interpretados siempre de manera contradictoria.


Cualquier modelo sobre la naturaleza de la luz ha de explicar: la propagación rectilínea,
la reflexión, la refracción, la dispersión de los colores para un prisma (fenómeno
descubierto por Newton), la difracción y las interferencias (estos dos últimos poco
conocidos).

En el siglo XVII, Newton enuncia la Teoría corpuscular de la luz, que decía: “Los
cuerpos luminosos emiten partículas pequeñas de luz que se mueven en línea recta a
gran velocidad”. Por tanto, trataba la luz como si fuera un haz de partículas. Esta teoría
explicaba la propagación rectilínea de la luz, la propagación en el vacío, la reflexión y la
refracción mediante razonamientos basados en atracciones y repulsiones entre los
corpúsculos que forman la luz, cosa difícilmente demostrable.

Unos 20 años después, Huygens propuso la Teoría ondulatoria de la luz mucho más
avanzada para la época que la corpuscular de Newton. Esta teoría decía: “La luz es una
perturbación de tipo ondulatorio que se propaga desde el foco luminoso hasta el
observador”.

En el siglo XIX, los experimentos de Young


y Fresnel sobre interferencias y difracción de
la luz demuestran su naturaleza ondulatoria.
Además, Maxwell demuestra que la luz es
una onda electromagnética formada por un
campo eléctrico y uno magnético variables que
“vibran” en planos perpendiculares entre sí, y,
a la vez, perpendiculares a la dirección de
propagación de la onda. Por tanto, deduce que
la luz es una onda transversal que se propaga
en el vacío a una velocidad de 3·108 m/s. En
este momento, parece que la teoría
ondulatoria se impone sobre la corpuscular.

A principios del siglo XX, se observa un fenómeno que consiste en la obtención de


electrones de un metal cuando sobre este incide un haz de luz: el efecto fotoeléctrico (lo
estudiaremos en Física cuántica), el cual hace resurgir el viejo dilema. ¿La luz es de
naturaleza ondulatoria o corpuscular? Del estudio del efecto fotoeléctrico se deduce que
la luz no interacciona con la materia de forma continua sino en cantidades discretas que
se llamaron cuantos o fotones. La luz volvía a tener naturaleza corpuscular.

Dado que la luz parece actuar a veces como si se tratara de un conjunto de


corpúsculos, y a veces, como si fuera una onda, Louis de Broglie (1892-1987)
propuso el concepto de “dualidad onda – corpúsculo”: en los fenómenos
relacionados con la propagación de la luz se manifiesta el carácter ondulatorio de
esta. Y cuando la luz interacciona con la materia, lo hace su carácter corpuscular.

2. Medida de la velocidad de la luz.

Trabajando en el observatorio de París descubrió que los movimientos de los satélites


Galileanos variaban, y estas variaciones se relacionaban con los cambios en la distancia
entre Júpiter y la Tierra siendo más largos cuando Júpiter se encontraba más lejos de la
Tierra. Propuso como explicación que este fenómeno se presentaba por el retardo de la
luz en llegar a la Tierra y que por esto la luz debía tener una velocidad finita y mesurable.
Usando estas variaciones calculó la velocidad de la luz en 2,25·10 8 m/s (un 75% de su
valor correcto). Este estudio fue publicado en 1676.

2
En 1849, el físico francés Fizeau, logró medir la velocidad de la luz mediante una
experiencia hecha en la Tierra. Para calcular la velocidad con la que la luz realizaba el
recorrido, colocó una rueda dentada (760 dientes) delante del haz luminoso, de modo
que los dientes bloquearan la luz y los espacios intermedios la dejaran pasar. La velocidad
de rotación de la rueda se regulaba de modo que la luz que pasaba entre dos dientes
tuviera justo el tiempo de llegar hasta el espejo y volver, antes de ser ocultada por el
siguiente diente. Conociendo la distancia recorrida por el haz luminoso (17266 m) y la
velocidad de rotación de la rueda (12,6 revoluciones por segundo), Fizeau obtuvo una
medida de la velocidad de la luz de 3,13274·10 8 m/s.

3. Ondas electromagnéticas.

En su Teoría dinámica del campo electromagnético, Maxwell establecía dos conclusiones:

• Un campo magnético variable con el tiempo induce un campo eléctrico proporcional a


la rapidez con que cambia el flujo magnético y de dirección perpendicular a aquel.
• Un campo eléctrico variable con el tiempo induce un campo magnético proporcional a
la rapidez con que cambia el flujo eléctrico y de dirección perpendicular a aquel.

Mientras que la primera estaba comprobada experimentalmente la segunda partía de la


creencia de la relación biunívoca entre los campo eléctrico y magnético. La consecuencia
más importante de esto es que esa perturbación electromagnética que se propagaba, era
una onda.

Una onda electromagnética es la perturbación periódica de los campos eléctrico y


magnético asociados, que se propaga en el espacio.

Una onda electromagnética podría tener la siguiente representación si se propagará en


una sola dirección:

Fijémonos ahora en algunas características de la propagación de las ondas


electromagnéticas:
1. En un mismo punto, a la vez, el campo eléctrico y el campo magnético es máximo o
mínimo.
2. La dirección de propagación de la onda electromagnética es perpendicular a las
direcciones de vibración de los campos magnético y eléctrico. Por lo tanto, las ondas
electromagnéticas son transversales.
3. La velocidad de las ondas en el vacío deducida por Maxwell viene dada por la ecuación:
1 1
v= = = 299019881,24  3  10 8 m / s
oo 8,9  10 −12
 4  10 −7

La coincidencia de este valor con el deducido para la velocidad de la luz llevó a Maxwell
a la conclusión de que la luz era una onda electromagnética.

3
3.1. Espectro electromagnético.

El espectro electromagnético es el conjunto de la radiación electromagnética de todas las


longitudes de onda. La luz, por ejemplo, no es más que radiación electromagnética en un
rango de frecuencias a las que el ojo humano es sensible. El hecho de que estemos
dotados para la visión en el rango visible, nos permite aprovechar el máximo de emisión
del Sol que se produce en este rango. Probablemente, si nuestro Sol tuviese su máximo
en el infrarrojo, nuestros ojos estarían dotados para ese tipo de visión.

Pero el espectro electromagnético no tiene una frecuencia máxima o mínima, sino que se
extiende indefinidamente, más allá de los estrechos límites de sensibilidad del ojo
humano. En orden creciente de frecuencias (y por tanto, de energía) el espectro está
compuesto por las ondas de radio, microondas, el infrarrojo, la luz visible, el ultravioleta,
los rayos X y los rayos gamma. Estos nombres distinguen distintas frecuencias de un
mismo fenómeno: la radiación electromagnética.

A continuación, citamos algunas de sus aplicaciones:

- Ondas de radio: se generan en los circuitos eléctricos y permiten el funcionamiento


de la radio, la televisión y la telefonía móvil.

- Microondas: La  es del orden de los mm y se utilizan en los hornos modernos y en


el radar.

- Infrarrojos: lo producen las vibraciones de las moléculas. No es visible, pero lo


notamos porque calienta. Aplicación: órdenes a distancia. Su  es del orden de la medida
de una célula.

- Visible: abarca aproximadamente entre los 400 y los 750 nm (diámetro de un virus).
La producen los electrones externos involucrados en procesos de las llamas, las luces
incandescentes, los tubos fluorescentes... Se subdividen en los colores del arco iris: rojo,
naranja, amarillo, verde, azul y violeta (de mayor a menor  ).

- Ultravioleta: La producen los electrones en las descargas en medios gaseosos. Es tan


energética que destruye los microorganismos y quema la piel (la capa de ozono
atmosférico se encarga de filtrar esta radiación).

- Rayos X: se producen al acelerar intensamente los electrones internos. Tienen alto


poder de penetración. Por eso se utilizan, entre otras cosas, para hacer radiografías. Su
 es del orden de la medida del átomo.

- Rayos  : Se producen en el interior del núcleo atómico. Su  es del orden de la medida


de un protón. Se producen en los aceleradores de partículas. Son las radiaciones de
máxima frecuencia y, por tanto, las más peligrosas para la salud, ya que pueden producir,
por ejemplo, mutaciones genéticas. Se utilizan en radioterapia para combatir células
cancerosas.

4
4. La propagación rectilínea de la luz: reflexión y refracción

El estudio de la reflexión y la refracción de la luz cuando interacciona con una superficie


de separación de dos medios, permite explicar tanto las imágenes que se forman en los
espejos (reflexión), como la deformación aparente de los objetos parcialmente
sumergidos en agua (refracción).

Cuando un rayo luminoso incide en la superficie de separación de dos medios distintos,


parte de la energía luminosa sigue propagándose en ese mismo medio (se refleja) y
parte pasa a propagarse por el otro medio con una velocidad distinta (se refracta).

Se denomina rayo incidente a aquel que representa la luz que incide sobre la superficie,
rayo reflejado al que representa la fracción de energía luminosa reflejada y rayo
refractado al que representa la fracción de energía que se propaga por el nuevo medio.

î: ángulo de incidencia


̂r: ángulo de reflexión
̂ : ángulo de refracción
r′
N: normal (perpendicular) a la superficie de
separación en el punto de incidencia

4.1. Reflexión de la luz

Cuando una onda llega a la superficie de separación de dos medios (donde segundo es
opaco), la energía vuelve al mismo medio cambiando de dirección:

î: ángulo de incidencia


r̂: ángulo de reflexión
N: normal (perpendicular) a la superficie de separación
en el punto de incidencia

 Leyes de la reflexión:

- 1a ley de la reflexión: “El rayo incidente, el rayo reflejado y la normal N están en el


mismo plano (plano de incidencia)”.
- 2a ley de la reflexión: “El ángulo de incidencia ( iˆ ) es igual al ángulo de reflexión ( r̂ )”.

El rayo incidente, la normal y el rayo reflejado están en el mismo plano. Además: iˆ = rˆ

5
Ahora bien, no todas las superficies reflejan igual la luz. Cuando la luz incide sobre una
superficie poco pulida, se refleja de una manera diferente a como lo hace sobre un espejo.
Nadie espera ver reflejada su cara en una mesa de madera. Y, sin embargo, la mesa
también refleja la luz siguiendo las leyes anteriores. En los espejos y en las superficies
pulidas se produce un tipo de reflexión llamada reflexión especular. En las restantes
superficies se produce reflexión difusa (difusión de la luz). En la reflexión especular los
rayos incidentes se reflejan ordenadamente en direcciones paralelas, en la reflexión
difusa al ser la superficie rugosa, el haz incidente se difunde en múltiples direcciones.

Reflexión especular Reflexión difusa

4.2. Refracción de la luz

Se produce cuando una onda llega a la superficie de separación de dos medios y el


segundo no es opaco. Entonces, una parte de la energía atraviesa la superficie de
separación y se transmite por el medio 2, pero cambiando de dirección.

î: ángulo de incidencia


̂ : ángulo de refracción
r′
N: normal (perpendicular) a la superficie de separación en
el punto de incidencia

Por tanto, la refracción es el cambio de trayectoria que tiene la luz cuando, en su camino,
se encuentra con una superficie de separación entre dos medios transparentes. Se
produce un cambio en la dirección de la trayectoria de la luz en el segundo medio a causa
de la distinta rapidez de propagación.

Refracción de la luz
La luz se refracta al pasar del vidrio al aire

6
Cada medio se caracteriza, desde el punto de vista óptico, por su índice de refracción,
n, que indica la relación entre la rapidez de la luz en el vacío y la rapidez de la luz en este
medio:

c (No tiene dimensiones o unidades)


n=
v
Donde:
c: velocidad de la luz en el vacío = 3·108 m/s.
v: velocidad de propagración de la onda (vp)
Recordar que: vp = λ·f

Como siempre se cumplirá que v < c (la velocidad de la luz en el vacío es máxima), en
cualquier medio, n será mayor que 1 (n>1).

También se suele utilizar el índice de refracción relativo entre dos medios:


n2
n21 =
n1
 Leyes de la refracción

- 1ª ley de la refracción: “El rayo refractado, la normal y el rayo incidente están en el


mismo plano”.

- 2ª Ley de la refracción: en la refracción, el ángulo de incidencia es diferente al ángulo


de refracción. El problema se centra en establecer la relación entre ambos ángulos.
En el siglo XVIII, el científico Snell estableció esta relación, conocida como la Ley de
Snell: “El seno del ángulo de incidencia es directamente proporcional al seno del ángulo
de refracción”. Matemáticamente se expresa:

̂
n1·senî = n2·senr′ Donde n1: índice de refracción en el medio 1
n2: índice de refracción en el medio 2

Cuando la luz pasa de un medio a otro, su frecuencia no cambia. Si la frecuencia no varía


y sí lo hace la velocidad, y puesto que vp = λ·f, cabe concluir que la longitud de onda
cambia al pasar a otro medio. Teniendo en cuenta el concepto de índice de refracción y
la ecuación de la velocidad podemos encontrar la relación entre las longitudes de onda
incidentes y refractadas.
c
n2 v 2 v1 1  f n 
= = = ⎯
⎯→ 2 = 1
n1 c v2  2  f n1  2
v1

Podemos tener dos casos:


a) Si la onda pasa a un medio de mayor índice de
refracción ópticamente más denso, menor será la
velocidad de la luz en este medio y, por tanto, el ángulo de
refracción será menor que el de incidencia y el rayo
refractado se acerca a la normal:

• Si n1  n2 → v2  v1 → sen ̂  Sen iˆ → r′
r′ ̂  iˆ

7
b) Si la onda pasa a un medio de menor índice de
refracción, ópticamente menos denso será el medio y mayor
será la velocidad de la luz en este medio y, por tanto, el
ángulo de refracción será mayor que el de incidencia y el rayo
refractado se alejará de la normal:

• Si n1  n2 → v2  v1 → sen ̂  sen iˆ → r′
r′ ̂  iˆ

 Ejercicios: 1 al 3
Exercicios complementarios: 1 y 2

4.3. Fenómenos asociados con la refracción.


4.3.1. Ángulo límite y reflexión total.

Supongamos un rayo que cambia de un medio más refringente


(con mayor índice de refracción) a uno menos refringente (con
menor índice de refracción), como, por ejemplo, del agua al aire.
Si vamos aumentando el índice de refracción, el rayo se va
alejando todavía más de la normal, pero el ángulo máximo que
puede separarse es de 90º.
¿Qué ocurriría si aumentáramos más el ángulo de incidencia? Pues
que no se produciría la refracción, sino sólo reflexión. A este
fenómeno se le llama reflexión total y el ángulo de incidencia a
partir del cual se produce, ángulo límite.

El ángulo límite es aquel que nos dará un ángulo de refracción de


90º, a partir de aquí podemos calcularlo.
Aplicamos la ley de Snell:

n1·senîL= n2·sen90º

n2
senîL =
n1

n2
îL = arcsen (n2<n1)
n1

Ahora bien, para que se produzca reflexión total es necesario que el segundo medio sea
menos denso que el primero, es decir que el índice de refracción del segundo sea menor
que el del primero o lo que es lo mismo que la luz viaje más rápidamente en el segundo
medio.

4.3.2. La fibra óptica

Las fibras ópticas las constituyen finos tubos de vidrio o plástico formados por un canal
denominado núcleo (𝑛𝑁), cuyo índice de refracción es muy grande. El núcleo se rodea de
una cubierta con un índice de refracción (𝑛𝑐) menor, de modo que, en su interior, a partir
de cierto ángulo, se transmite toda la energía de onda mediante reflexión total.

𝑛𝑁 > 𝑛𝑐

8
La fibra óptica reemplaza cada vez más al típico cable conductor metálico para la
transmisión de información (teléfono, televisión, redes...): las señales eléctricas se
transforman en señales de luz que se propagan por la fibra por reflexión total y al final
se transforman de nuevo en señales eléctricas hasta el teléfono. Al transmitirse la señal
por reflexión no experimenta apenas atenuación ni interferencias, aunque el hilo es doble,
y es prácticamente insensible a los factores ambientales como la humedad y la
temperatura. Además, permiten transmitir más información (100 – 200 veces más
conversaciones simultáneas) que en el hilo metálico del mismo diámetro.

En medicina se utilizan cámaras para ver qué pasa en órganos internos del cuerpo
humano (endoscopias). El médico se vale del endoscopio para tomar fotos o para extraer
un fragmento diminuto de tejido para su posterior análisis.

4.3.3. Paso de luz a través de una lámina plano-paralela.

Cuando un haz de luz incide oblicuamente sobre una lámina de caras paralelas sufre una
desviación de tal forma que el rayo incidente tiene la misma dirección que el emergente,
pero con una cierta desviación

n1 2

î1

î2
̂1
r′
̂2
r′

El ángulo de incidencia y el de emergencia son iguales, por eso los rayos son paralelos.
̂
n1·senî = n2·senr′

1 nsin 1 = n  sin̂1  î 1 =r′̂ 2


1= 2
1·senî1= n2·senr′1
 ⎯⎯⎯→1  sin 1î2==1n2sin
n2·sen ·senr′
̂ 1⎯
2 ⎯→ î12=
= r′

̂1
nn 2sin î22==n11·sen
 sinr′
̂22  2
·sen

La desviación puede calcularse a partir de la expresión:

̂′ )
sen (𝑖̂1 − 𝑟
d=e ̂
1
cos 𝑟 ′1

Cuando veamos problemas veremos que existe un procedimiento válido para calcular el
espesor sin necesidad de saberse de memoria esta ecuación.

 Ejercicios: 4 al 12
Ejercicios complementarios: 3, 4 y 5

9
4.3.4. Los colores en el agua

Los colores que muestran los objetos son una consecuencia de las radiaciones que
absorben y emiten al ser iluminados. Así, un objeto rojo a la luz del Sol absorbe todas
las radiaciones que recibe menos la roja. Esta coloración se mantiene, aunque el objecto
cambie de medio, también transparente. Si el objecto se introduce en el agua, seguirá
siendo rojo.

A cada color le corresponde una longitud de onda y una frecuencia, la relación entre las
cuales es conocida:  · = v , donde v es la velocidad de propagación de la luz en el medio
correspondiente.

Cuando la luz pasa de un medio a otro, los fotones


que la integran no cambian su energía, y, por eso,
se mantiene el color. No obstante, como en el
nuevo medio si cambia la velocidad, si cambiará la
 de la radiación (ver figura).

Cuando la onda pasa de un medio a otro, cambia su


velocidad de propagación y su longitud de onda, pero
la frecuencia no varía.

4.3.5. Refracción en un prisma: dispersión de la luz

Cuando la luz del Sol atraviesa un prisma, observamos su


descomposición en los colores del arco iris. Esto es debido a
que la luz del Sol es el resultado de otras radiaciones más
simples. En el aire, todas se propagan a la misma velocidad (
c ), por eso apreciamos el efecto conjunto que es la luz blanca.

Pero en un medio diferente (el vidrio o el agua), cada radiación


se desplaza a una velocidad propia, cosa que hace que sus
ángulos de refracción sean diferentes (por la ley de Snell):
v =  (porque  no cambia, pero  si) y

sin iˆ n2 v1
= =
sin r n1 v 2
   
Si v1  v2 → sin i  sin r → i  r

10
Los rayos se refractan con un ángulo diferente para cada
color.

El fenómeno se repite al salir por la segunda cara, cosa que


incrementa la separación entre las radiaciones y permite
que se aprecien los colores de forma diferenciada. Por
tanto, llamamos dispersión al proceso que separa un
conjunto de entidades físicas que se propagan juntas. El
prisma produce la dispersión de la luz.

5. Interferencia y difracción
5.1. Interferencia de la luz.

En el bloque anterior hemos explicado los fenómenos de interferencia a las ondas en


general. En el caso de la luz el descubrimiento de este fenómeno, junto al de la difracción,
aclararon la naturaleza de la luz al propagarse. Cuando estudiamos el fenómeno de
interferencias en el bloque anterior vimos que se producían dos tipos principales de
interferencia, constructiva y destructiva. Si el fenómeno de interferencia puede
producirse en la luz, se manifestará como un patrón de claroscuros, es decir como una
secuencia alternada de zonas iluminadas y oscuras.

Thomas Young (1773 – 1829) demostró, en un experimento ya clásico realizado en 1801,


que el fenómeno de las interferencias se producía en la luz. Pero para ello debe cumplirse
la llamada relación de coherencia, que establece que:

Para que se produzca interferencia observable entre las luces procedentes de dos focos
distintos, estas deben ser coherentes, es decir, deben tener la misma longitud de onda y
una diferencia de fase constante.

Esta condición de coherencia explica la dificultad que entrañaba observar interferencias


luminosas.

Sin embargo, si los dos focos poseen frecuencias distintas o si su diferencia de fase
cambia aleatoriamente con el tiempo, no se producen fenómenos de interferencia
estacionarios. En este caso, los focos se denominan incoherentes.

En general, las luces de dos focos luminosos distintos, producidas por las emisiones
aleatorias y desacompasadas de los átomos, nunca serán coherentes. Por esa razón, es
imposible observar patrones de interferencia correspondientes, por ejemplo, a los dos
focos de un coche, ya que no cumplen la condición de coherencia.

5.1.1. Experimento de Young de la doble rendija

Existe un método sencillo que fue utilizado por Young para demostrar experimentalmente
la interferencia. Young hizo pasar la luz procedente de un único foco luminoso por dos
rendijas estrechas separadas entre sí por una distancia a. De este modo, consiguió dos
focos coherentes, pues la luz provenía de un único foco real. Pudo así observar un patrón
de franjas luminosas y oscuras alternadas. Un patrón de interferencias.

11
Si recordamos en bloque anterior la interferencia es constructiva (franjas luminosas)
cuando la diferencia de fase entre las ondas que se superponen es de 0, 2, 4 ...,
mientras que resultaba destructiva (franjas oscuras) cuando esa diferencia es de , 3,
5,...

Normalmente la diferencia de fase entre dos fuentes luminosas puede producirse por la
diferencia de caminos recorridos. Expresada en términos de longitudes de onda, será
constructiva si la diferencia de caminos es un múltiplo entero de longitudes de onda.
Analizamos esto en el caso del experimento de Young a partir del siguiente esquema:

Las condiciones reales del experimento eran las siguientes:

• La distancia entre las pantallas (d) es grande comparada con la distancia entre las
dos rendijas (a), es decir : d >> a.
• Los ángulos correspondientes a los máximos ( ) son muy pequeños, por lo que el
patrón de interferencia se produce en las proximidades del centro de la pantalla.

Supongamos que en el punto P se produce un máximo, deberá cumplirse que :

r1 − r2 = n

Vamos a expresar r1 − r2 de una forma más interesante, Si observamos y ampliamos la


pantalla con la doble rendija tendremos que:

r1 − r2
sen = ⎯
⎯→ r1 − r2 = a  sen  a
a ,
esta aproximación podemos hacerla porque  es muy pequeño.

A partir de las distancias entre las dos pantallas, podemos obtener:

12
y
tg   =
d,
esta aproximación también podemos hacerla porque  es muy pequeño.

Llevando estas dos expresiones a la primera de la diferencia de caminos tenemos:

y
= y
1 − r2 = a
r1 − r2 = n ⎯r⎯ ⎯⎯→ a = n ⎯⎯
⎯d
→a = n
d

Por lo que la distancia entre los máximos de intensidad al centro de la pantalla será:

d
y= n
a

5.1.2. Interferencias en la naturaleza.

Los colores que aparecen en las pompas de jabón, en el nácar, en los cd’s, en las manchas
de gasolina o aceite sobre el suelo mojado de la carretera…, etc. son el resultado de la
interferencia de algunas ondas luminosas reflejadas en la primera capa (gasolina) con las
reflejadas en la segunda (agua) anulando uno u otro color de los que forman la luz blanca,
por lo que la luz reflejada que se percibe no es luz blanca, sino de cierto color, según sea
el que se anule. Puesto que el espesor de estas capas puede no ser regular, en unas
zonas se elimina un color en otras otro... de forma que se producen diferentes colores.
Este fenómeno recibe el nombre de iridiscencia.

En el mundo animal, la iridiscencia se pone de manifiesto en numerosos ejemplos: los


vistosos colores de algunas aves (por ejemplo, los pavos reales) se explican por este
fenómeno. Las plumas no suelen tener ningún pigmento, no tienen color, como se
comprueba en un laboratorio. Los hermosos colores son debidos a que las plumas están
recubiertas de capas transparentes muy delgadas. Del mismo modo, los colores de
algunos insectos también se explican por la iridiscencia.

5.2. Difracción.

La difracción es básicamente una interferencia. Suele hablarse de una interferencia


cuando son pocas fuentes las que interfieren y de difracción cuando son muchas. Para
entenderlo usaremos el principio de Huygens y consideraremos que todos los puntos de
la abertura constituyen focos de ondas secundarias. Dichas ondas interferirán y nos darán
lugar a un patrón de interferencias.

A partir de aquí el primer y el último punto separados una distancia a interferirán


constructivamente y realizando el mismo razonamiento que antes llegaremos a la misma
conclusión.

13
5.3. Conclusiones.

Para que se observen estos fenómenos es necesario que la distancia entre dos máximos
sea apreciable por el ojo humano

d
y= n
a

La expresión anterior nos da la distancia entre dos máximos al centro de la pantalla, y


por lo tanto la distancia entre dos máximos será:

d
distancia entre máximos = 
a

Para que el fenómeno sea observable es necesario que:

• Que a (abertura o separación entre rendijas) sea comparable con la longitud de


onda.
• Que la pantalla esté lo suficientemente alejada.

 Ejercicios: 13
Ejercicios complementarios: 6

6. Interacción luz-materia.
6.1. El espectro visible. Color.

De todas las radiaciones que componen el espectro electromagnético, sólo las


comprendidas entre los 400 y 700 nm impresionan nuestros ojos; de ahí su nombre
espectro visible.

Cuando la luz blanca atraviesa un prisma con un


determinado ángulo, después observamos una mancha
de colores que llamamos espectro continuo de la luz y
que fue explicado por Newton.

Eso es debido a que el índice de refracción depende de


la longitud de onda de cada color y en realidad la luz
blanca está formada por todos los colores del espectro
visible. Así como el índice de refracción para el violeta es
mayor que para el rojo, el violeta se desvía más que el
rojo.

Si una vez que hemos formado el espectro somos


capaces de volverlo a juntar volveremos a obtener luz
blanca.

La percepción del color es, por tanto, una sensación asociada a la longitud de onda de la
luz percibida por nuestro ojo, pero éste, a diferencia de oído no es capaz de separar las
distintas longitudes de onda y percibe la mezcla como el «color resultante» de todas ellas.
Una definición de color sería: el color es la propiedad que permite al observador
diferenciar objetos de la misma forma, tamaño y estructura teniendo en cuenta la mezcla
espectral recibida del cuerpo.

14
6.2. Color por reflexión.

El color de un objeto opaco percibido por un observador corresponde a la luz reflejada


por esa superficie y dependerá no sólo de la superficie, sino también de la luz que ilumina
al objeto. Cuando vemos el color rojo de una flor es porque al ser iluminada con una luz
que contiene ese color lo refleja y absorbe la mayoría de los otros colores. Un objeto
parece blanco (el blanco no puede considerarse como un color) porque refleja todos los
colores cuya mezcla da la luz blanca sin absorber ninguno, y un objeto que se ve negro
es debido a que absorbe todos los colores y no refleja ninguna (el negro es la ausencia
de color y por lo tanto no es un color).

Es preciso hacer constar que un objeto rojo lo veremos de ese color si la luz utilizada
para iluminarlo contiene ese color, ya que, si no, no podría ser reflejado o difuminado por
la superficie del objeto que se ilumina. Por ejemplo, si iluminamos un objeto verde con
luz solamente roja lo veríamos negro.

6.3. Color por transmisión o transparencia.

El color de un objeto transparente se debe a la luz transmitida, es decir, a la luz que el


objeto deja pasar. Un filtro de color rojo lo vemos rojo porque si lo iluminamos con luz
que contenga dicho color, dejará pasar ese color y absorberá los demás. Por ejemplo, un
objeto verde visto a través de un filtro rojo nos parecerá negro.

El vidrio es incoloro porque transmite todos los colores de la luz blanca. Las hermosas
coloraciones de vidrieras de las catedrales góticas se deben a los colores transmitidos por
los pigmentos usados por los artistas vidrieros.

6.4. Mezcla de colores.

Hemos señalado que el ojo es incapaz de separar las radiaciones monocromáticas,


percibiendo los colores como una mezcla de ellas.

Como se ha dicho, la luz blanca es una mezcla de todos los colores del arco iris; sin
embargo, no es necesario mezclar todos los colores para conseguir luz blanca, su puede
conseguir el mismo efecto mezclando algunos de ellos.

Cuando se mezclan o se proyectan en una pantalla luces de color rojo, verde y azul, se
produce luz blanca. Estos colores se llaman primarios, y su mezcla en distintas
proporciones reproduce una gran variedad de colores. Es la llamada mezcla aditiva y en
la cual se basa el funcionamiento de la televisión.

Esto es lo que ocurre con la luz si nosotros mezclamos pintura de lo que ocurrirá será lo
contrario. Lo que se produce es una suma sustractiva. Los colores primarios para la suma
sustractiva son el amarillo, magenta y cian.

15
6.5. Esparcimiento o dispersión de la luz.

¿Te has preguntado alguna vez por qué el cielo el azul o por qué los amaneceres y
atardeceres predominan las tonalidades rojizas? La explicación tiene relación con lo
explicado en los apartados anteriores y se basa en un fenómeno que se llama
esparcimiento de la luz.

Cuando existe mucha separación entre las moléculas de un medio, como ocurre con las
moléculas del aire, sucede lo siguiente: si la frecuencia de la radiación incidente no
coincide con la frecuencia natural de dichos átomos o moléculas, estos irradian luz de la
misma frecuencia. A estar las moléculas muy separadas, la luz reemitida no va a parar,
en su mayor parte, a las moléculas o átomos vecinos, sino que se «esparce» en todas
direcciones. La intensidad de la luz esparcida es proporcional a la frecuencia elevada a la
cuarta potencia. A este fenómeno se le llama esparcimiento Rayleigh (también se le
puede llamar en castellano dispersión o difusión, el término inglés es scattering).

Esto significa que la intensidad esparcida correspondiente al azul y al violeta es


considerablemente mayor que para el rojo. Por ese motivo deberíamos ver el cielo violeta,
sin embargo, lo vemos azul porque nuestros ojos presentan mayor sensibilidad al azul
que al violeta.

Las nubes se ven blancas porque el esparcimiento crece conforme aumenta el tamaño de
las moléculas, hasta el límite en que dicho tamaño es semejante a la longitud de onda.
Cuando esto ocurre el esparcimiento ya no es proporcional a la cuarta potencia de la
frecuencia y, al ser partículas mayores, que la longitud de onda, tampoco depende de la
frecuencia. En ese caso todos los colores sufren parecido esparcimiento, lo que da lugar
al blanco. Este fenómeno es apreciable cuando el cielo está nublado (el gris, en realidad
es blanco atenuado) o cuando hay mucho polvo en suspensión; en este último caso se
aprecia claramente un tono azul – blanquecino, color típico del cielo de los núcleos
urbanos contaminados. Este fenómeno es el que explica por qué los humos de las
chimeneas son de color blanco – grisáceo, se debe al tamaño de las partículas en
suspensión que salen de las chimeneas.

Veamos, por último, porque el cielo se ve rojizo en los amaneceres y atardeceres. Lo que
ocurre es que la luz solar que atraviesa un mayor tramo de atmósfera ha experimentado
ya un mayor esparcimiento de la luz azul, mientras que, por el contrario, la luz roja no
ha sufrido tanto esparcimiento y es capaz de atravesar más distancia atmosférica. Por
esta razón, la componente azul de la luz que nos llega de Sol en los crepúsculos ha sido
eliminada por el esparcimiento y la luz es claramente rojiza.

Un fenómeno asociado con lo que acabamos de explicar es el de la coloración rojiza que


adquiere la Luna en sus eclipses. Esto se debe a que solo la componente rojiza de la luz
solar es capaz de atravesar la atmósfera terrestre y es, así, la única componente que se
proyecta sobre nuestro satélite. Hablando de la Luna, en ella no se produce este
fenómeno, debido a que no tiene atmósfera, por lo que su cielo (aún de día) es negro.

16

También podría gustarte