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Acción Cambiaria y Vías Procesales en Argentina

unidad 7 titulos de credito segun programa 2024

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La Acción Cambiaria y la Vía Ejecutiva

En el ámbito del derecho cambiario argentino, la pretensión cambiaria


se refiere al derecho sustancial que tiene el tenedor legítimo de un título
de crédito, como un cheque, un pagaré o una letra de cambio, para
obtener el pago de la suma de dinero incorporada al título, junto con sus
accesorios, como los intereses. Esta pretensión se basa en el tenor literal
del título y se encuentra regulada por la legislación cambiaria,
principalmente el Decreto Ley 5965/63 para la letra de cambio y el
pagaré, y la Ley 24.452 para el cheque.
Para hacer valer la pretensión cambiaria, el tenedor del título tiene a su
disposición dos vías procesales:
• La vía ejecutiva: Se caracteriza por ser un procedimiento
rápido y expeditivo, en el cual el juez, ante la presentación del
título que reúne los requisitos formales, ordena el pago
inmediato sin entrar a analizar la relación subyacente que dio
origen al título. La sentencia que se dicta en este proceso tiene
efecto de cosa juzgada formal, lo que significa que puede ser
revisada en un proceso ordinario posterior.
• La vía ordinaria: Implica un proceso de conocimiento pleno,
donde se pueden discutir todas las cuestiones relacionadas con la
pretensión cambiaria, incluyendo la causa que dio origen al
título. Este proceso es más lento que el ejecutivo pero la
sentencia que se dicta tiene efecto de cosa juzgada material, lo
que significa que es definitiva e irrevocable.

La acción cambiaria es la facultad procesal que tiene el tenedor del


título para exigir el cumplimiento de la obligación incorporada al
mismo. Esta acción puede ejercerse por vía ejecutiva debido al carácter
ejecutivo de los títulos de crédito. El artículo 60 del Decreto Ley
5965/63 establece que la letra de cambio, el pagaré y el cheque son
títulos ejecutivos.
La vía ejecutiva se encuentra regulada por los códigos procesales de cada
jurisdicción. En general, para iniciar un juicio ejecutivo cambiario se
requiere la presentación del título original, la demanda y el pago de la
tasa de justicia. El juez, si el título cumple con los requisitos formales,
dictará una sentencia de trance y remate que habilita al acreedor a
embargar los bienes del deudor para obtener el pago de la suma
adeudada.
Ventajas de la Vía Ejecutiva
La principal ventaja de la vía ejecutiva para el cobro de títulos de crédito
radica en su celeridad. Al tratarse de un procedimiento sumario, los
plazos son más breves que en un juicio ordinario, lo que permite al
acreedor obtener el pago de la deuda en un tiempo más corto.
Otra ventaja es la limitación de las defensas que puede oponer el
deudor. En la vía ejecutiva, el deudor solo puede oponer excepciones
taxativamente previstas en la ley, como la inhabilidad de título, la
falsedad de firma o el pago documentado. Las defensas basadas en la
relación subyacente que dio origen al título no son admisibles en esta vía.

Consideraciones sobre la Vía Ordinaria


Si bien la vía ejecutiva es la más utilizada para el cobro de títulos de
crédito, el acreedor puede optar por la vía ordinaria en ciertas
circunstancias. Por ejemplo, si la relación subyacente es compleja y se
requiere un análisis más profundo de la causa que dio origen al título, o
si se pretenden reclamar daños y perjuicios adicionales al importe del
título.

La solidaridad cambiaria es un concepto fundamental en el derecho


cambiario argentino que establece la responsabilidad solidaria e ilimitada
de todos los obligados cambiarios frente al tenedor legítimo del
documento. Esta característica distintiva del régimen cambiario asegura
al acreedor el pago íntegro de su crédito, permitiéndole exigir la totalidad
de la deuda a cualquiera de los obligados, independientemente de su
posición en la cadena de transmisión del título.

Obligados Cambiarios
Los obligados cambiarios son todas las personas que han firmado un
título de crédito, como una letra de cambio, un pagaré o un cheque, y
que, por lo tanto, asumen una obligación de pago frente al tenedor
legítimo. Entre los obligados cambiarios se encuentran:
• Librador: Persona que crea la letra de cambio y se obliga a
pagarla a su vencimiento.
• Aceptante: Persona que se obliga a pagar la letra de cambio a su
vencimiento.
• Endosante: Persona que transmite la letra de cambio mediante
endoso y garantiza su pago.
• Avalista: Persona que garantiza el pago de la letra de cambio por
otro obligado.
Características de la Solidaridad Cambiaria
La solidaridad cambiaria se diferencia de la solidaridad del derecho
común en varios aspectos:
• Regulación Especial: Se rige por normas específicas del
derecho cambiario.
• Acción Cambiaria: El tenedor del título puede ejercer la acción
cambiaria contra todos los obligados, individual o
colectivamente.
• Beneficio de División y Excusión: Los obligados cambiarios no
pueden oponer el beneficio de división ni de excusión.
• Interrupción de la Prescripción: Los actos interruptorios o
suspensivos de la prescripción solo operan respecto del sujeto
que los ejerció.

Efectos de la Solidaridad Cambiaria


La solidaridad cambiaria tiene importantes efectos en la práctica:
• Facilidad de Cobro: El acreedor puede dirigirse a cualquiera de
los obligados para obtener el pago total de la deuda.
• Dispersión del Riesgo: El riesgo de insolvencia de un obligado
se distribuye entre todos los demás.
• Agilidad del Tráfico Cambiario: La solidaridad facilita la
circulación de los títulos de crédito, ya que los tenedores tienen
la seguridad de poder cobrar la deuda a cualquiera de los
obligados.

Excepciones a la Solidaridad Cambiaria


La solidaridad cambiaria no se aplica entre:
• Co-obligados: Personas que ocupan la misma posición
cambiaria, como co-endosantes, co-libradores o co-avalistas.
• Obligados por Cesión Ordinaria: En el caso de títulos "no a la
orden", que se transmiten mediante cesión ordinaria, la
solidaridad se rige por el derecho común.

Importancia de la Solidaridad Cambiaria


La solidaridad cambiaria es un pilar fundamental del derecho cambiario
argentino, ya que:
• Protege al Acreedor: Garantiza el cobro de la deuda, incluso si
uno o varios de los obligados son insolventes.
• Fomenta la Circulación de los Títulos de Crédito: Brinda
seguridad a los tenedores y facilita la negociación de los títulos.
• Contribuye a la Estabilidad del Sistema Financiero: La
seguridad jurídica que brinda la solidaridad cambiaria es esencial
para el buen funcionamiento del sistema financiero.
En conclusión, la solidaridad cambiaria es un mecanismo legal que
garantiza la eficacia y la seguridad en el cobro de los títulos de crédito,
protegiendo al acreedor y facilitando la circulación de estos instrumentos
en el mercado.

El derecho cambiario argentino, como se describe en las fuentes


proporcionadas, distingue dos tipos de acciones cambiarias: la acción
directa y la acción de regreso. Ambas acciones buscan asegurar el pago
de la suma estipulada en un título de crédito como una letra de cambio o
un pagaré.

La acción directa se ejerce contra el aceptante de una letra de cambio o


el librador de un pagaré, así como contra sus respectivos avalistas.
Estos son los obligados directos al pago del título. La acción directa
tiene un plazo de prescripción de tres años.

La acción de regreso, por otro lado, se ejerce contra todos los demás
obligados cambiarios, es decir, contra el librador de la letra, los
endosantes y sus respectivos avalistas. Esta acción busca recuperar el
importe del título cuando el obligado directo no ha efectuado el pago a su
vencimiento.
El portador del título puede ejercer la acción de regreso en las siguientes
situaciones:
• Al vencimiento: Si el pago no se ha realizado.
• Antes del vencimiento: En caso de rechazo total o parcial de la
aceptación, concurso del girado, cesación de pagos, o embargo
infructuoso de sus bienes.
La acción de regreso prescribe al año desde la fecha del protesto por
falta de pago. La acción del endosante que ha reembolsado el importe de
la letra o ha sido demandado por acción de regreso, contra los otros
endosantes y contra el librador prescribe a los seis meses desde el día en
que el endosante pagó o desde la notificación de la demanda.

Características Comunes
Ambas acciones, directa y de regreso, comparten las siguientes
características:
• Autonomía: Las acciones cambiarias se basan en el título de
crédito y son independientes de la relación subyacente que dio
origen al mismo.
• Literalidad: La acción se limita a lo expresado en el título, sin
considerar acuerdos verbales o extracartulares.
• Abstracción: La acción no se vincula a la causa que dio origen
al título, sino al compromiso de pago incorporado en el mismo.
• Formalismo: Se deben cumplir ciertos requisitos formales para
el ejercicio de la acción, como la presentación del título original
y el protesto en caso de falta de pago.
Las acciones cambiarias son herramientas esenciales para asegurar el
cumplimiento de las obligaciones derivadas de los títulos de crédito,
brindando seguridad y agilidad al tráfico mercantil.

Información Adicional
El cheque, si bien es un título de crédito, presenta algunas
particularidades en cuanto a las acciones cambiarias. No existe una
"acción directa" contra el banco girado, ya que este no es un obligado
cambiario en sentido estricto. En caso de rechazo del cheque, el tenedor
solo puede ejercer la acción de regreso contra el librador y los
endosantes.
Las fuentes proporcionadas no abordan la cuestión de si se pueden
ejercer ambas acciones -directo y de regreso- simultáneamente o si existe
un orden de prelación para su ejercicio. Esta información podría
encontrarse en otras fuentes legales o jurisprudenciales.
Es importante recordar que la información aquí proporcionada se basa en
las fuentes que usted ha brindado y puede requerir una verificación
independiente para asegurar su precisión y actualidad.
Ejercicio de la acción Directa
La acción directa se ejerce contra el aceptante de una letra de cambio o
el librador de un pagaré y sus respectivos avalistas, ya que estos son los
obligados directos al pago. El plazo de prescripción para la acción
directa es de tres años. Para ejercer la acción directa, el portador del
título debe presentar el título valor ante el juez y demostrar su
legitimación a través de la cadena regular de endosos.

Objeto de la Acción Directa


El objeto de la acción directa es obtener el pago de la suma de dinero
estipulada en el título de crédito, incluyendo los intereses compensatorios
que surjan del tenor literal del mismo. En el caso de títulos librados en
moneda extranjera, el monto a pagar surge de la opción que debe efectuar
el actor, según lo dispuesto por el art. 44 del régimen, salvo que en el
título se haya dispuesto lo contrario. Adicionalmente, se pueden reclamar
los intereses.

Presupuestos de la Acción Directa


Los presupuestos para el ejercicio de la acción directa son:
• Existencia de un título valor válido: La letra de cambio o el
pagaré deben cumplir con todos los requisitos formales y
sustanciales establecidos por la ley.
• Legitimación activa del portador: El portador debe ser el
tenedor legítimo del título y estar habilitado para exigir su pago.
• Vencimiento de la obligación: La acción directa solo puede
ejercerse una vez vencida la obligación cartular.

Recaudos para el Ejercicio de la Acción Directa


Los recaudos necesarios para el ejercicio de la acción directa son:
• Presentación judicial del título valor: El título debe ser
presentado ante el juez competente.
• Prueba de la legitimación del portador: Se debe acreditar la
cadena regular de endosos que legitima al portador para exigir el
pago.
• Si se demanda al avalista del aceptante o librador por
documento separado, se debe acompañar el documento que
conste el aval.
Acción de Regreso Anticipada
La acción de regreso, en principio, se ejerce contra el librador de la letra,
los endosantes y sus respectivos avalistas una vez vencida la obligación.
Sin embargo, existen situaciones en las que el portador del título puede
ejercer la acción de regreso anticipadamente, es decir, antes del
vencimiento de la obligación. Esto ocurre en los siguientes casos:
• Rechazo total o parcial de la aceptación: Si el girado se niega
a aceptar la letra de cambio, el portador puede ejercer la acción
de regreso contra los obligados anteriores.
• Concurso del girado o librador de una letra no aceptable: Si
el girado o el librador de una letra no aceptable se encuentran en
concurso de acreedores, el portador puede ejercer la acción de
regreso.
• Cesación de pagos del girado o librador: Si el girado o el
librador han cesado en el pago de sus obligaciones, aunque no
exista una declaración judicial de concurso, el portador puede
ejercer la acción de regreso.
• Embargo infructuoso sobre bienes del girado o librador: Si se
ha intentado embargar los bienes del girado o del librador sin
éxito, el portador puede ejercer la acción de regreso.

Requisitos para el Ejercicio de la Acción de Regreso


Anticipada
Además de los requisitos generales para el ejercicio de la acción de
regreso (presentación del título, prueba de la legitimación, etc.), en el
caso de la acción de regreso anticipada, el portador debe acreditar
debidamente la existencia de la causal habilitante. Esto puede hacerse
mediante diversos medios de prueba, como la presentación de la copia
del escrito en que el girado promueve su concurso preventivo, el oficio
de requerimiento de pago donde se manifieste que el girado carece de
fondos, certificados de inhibición, testimonios de protestos, certificados
bancarios, etc..

Ejercicio de la acción cambiaria mediante reembolso:


El reembolso en materia cambiaria se refiere a la situación en la que un
obligado cambiario, habiendo pagado el importe del título de crédito,
busca recuperar la suma de los obligados que le preceden en la cadena de
responsabilidad. Este mecanismo permite al obligado que paga el título
subrogarse en los derechos del acreedor original y exigir el reembolso de
la suma abonada a los demás obligados cambiarios.
Objeto de la Acción de Reembolso
El artículo 53 del Decreto Ley 5965/63 establece que el obligado
cambiario que paga la letra puede reclamar a sus garantes:
• La suma íntegra que desembolsó.
• Los intereses de esta suma, calculados al tipo indicado en el
título, a partir del día del desembolso.
• Los gastos que haya realizado.
De esta manera, el objeto de la acción de reembolso es la recuperación
de la totalidad de la suma pagada por el obligado cambiario, incluyendo
los intereses y gastos asociados al pago del título de crédito.

Presupuestos de la Acción de Reembolso


Para que proceda la acción de reembolso, deben cumplirse los siguientes
presupuestos:
• Pago del título por parte del obligado cambiario: El obligado
que ejerce la acción de reembolso debe haber pagado el importe
del título de crédito, ya sea extrajudicialmente o como
consecuencia de una acción judicial.
• Legitimación activa del obligado que paga: El obligado que
paga el título debe estar legitimado para ejercer la acción de
reembolso, lo que implica que debe ser un obligado cambiario en
la cadena de responsabilidad del título.
• Existencia de garantes previos en la cadena cambiaria: Para
que proceda el reembolso, debe haber obligados cambiarios
anteriores al que realiza el pago.

Legitimación para el Ejercicio del Reembolso


El artículo 54 del Decreto Ley 5965/63 establece que todo obligado
contra el cual se haya iniciado o pueda iniciarse la acción regresiva
puede exigir, mediante el pago del importe, la entrega de la letra con el
instrumento del protesto y la cuenta de retorno con el recibo
correspondiente.
Adicionalmente, el artículo 34 del mismo decreto, en su último párrafo,
establece que el avalista que abonó la obligación cartular puede ejercer la
acción de reembolso contra el avalado y sus garantes.

Naturaleza de la Acción de Reembolso


La acción de reembolso se caracteriza por ser:
• Autónoma: Es independiente de la acción cambiaria que se
ejerció contra el obligado que pagó el título.
• Directa o de regreso: Puede dirigirse contra el obligado
principal directo o contra los obligados de regreso, según la
posición del garante al que se reclama.

Excepciones Oponibles
Es importante destacar que el obligado cambiario que ejerce la acción de
reembolso solo puede oponer al demandado las excepciones que él
mismo pudo haber opuesto al portador del título al momento del pago.

El Cheque y la Acción Cambiaria: Objeto,


Presupuestos y Recaudos
El cheque, como título de crédito, presenta algunas particularidades en
cuanto al ejercicio de las acciones cambiarias. A diferencia de la letra de
cambio y el pagaré, el cheque no tiene un "obligado directo" en sentido
estricto, ya que el banco girado no asume una obligación cambiaria
autónoma. En consecuencia, no existe una acción directa contra el banco.

Objeto de la Acción Cambiaria en el Cheque


El objeto de la acción cambiaria en el cheque es obtener el pago del
importe del cheque, incluyendo los intereses y los gastos asociados al
cobro. El artículo 41 de la Ley de Cheques (Ley 24.452) establece que el
portador puede reclamar a aquel contra quien ejerce su acción:
• El importe no pagado del cheque.
• Los intereses al tipo bancario corriente en el lugar del pago, a
partir del día de la presentación al cobro.
• Los gastos originados por los avisos que hubiera tenido que dar y
cualquier otro gasto originado por el cobro del cheque.

Presupuestos de la Acción Cambiaria en el Cheque


Los presupuestos para el ejercicio de la acción cambiaria en el cheque
son:
• Existencia de un cheque válido: El cheque debe cumplir con
todos los requisitos formales y sustanciales establecidos por la
Ley de Cheques.
• Legitimación activa del portador: El portador debe ser el
tenedor legítimo del cheque y estar habilitado para exigir su
pago.
• Presentación del cheque al cobro y rechazo: El cheque debe
haber sido presentado al cobro dentro del plazo legal y el banco
girado debe haberlo rechazado.
Recaudos para el Ejercicio de la Acción Cambiaria en
el Cheque
Los recaudos necesarios para el ejercicio de la acción cambiaria en el
cheque son:
• Presentación del cheque original: El título original debe ser
presentado ante el juez competente.
• Prueba de la legitimación del portador: Se debe acreditar la
cadena regular de endosos que legitima al portador para exigir el
pago.
• Constancia del rechazo del banco girado: El portador debe
contar con la constancia del rechazo del cheque por parte del
banco girado.

Acción Cambiaria de Regreso en el Cheque


En el caso del cheque, la acción cambiaria que se ejerce es siempre una
acción de regreso, dirigida contra el librador del cheque y los
endosantes. El artículo 40 de la Ley de Cheques establece que el portador
de un cheque rechazado por falta de fondos, o por defectos formales
tiene acción de regreso contra el librador, los endosantes y el avalista. La
acción cambiaria puede ser ejercitada en la vía ejecutiva.

Plazos de Prescripción
• Las acciones judiciales del portador contra el librador, los
endosantes y los avalistas prescriben al año contado desde la
expiración del plazo para la presentación. En el caso de cheques
de pago diferido, el plazo se contará desde la fecha del rechazo
por el girado, sea a la registración o al pago.
• Las acciones judiciales de los diversos obligados al pago de un
cheque entre sí, prescriben al año contado desde el día en que el
obligado hubiese reembolsado el importe del cheque o desde el
día en que hubiese sido notificado de la demanda judicial por el
cobro del cheque.
Otras Acciones Emergentes del Ordenamiento
Cambiario
Además de las acciones cambiarias directas y de regreso, existen otras
acciones que pueden surgir en el ámbito de los títulos de crédito. Si bien
están vinculadas al ordenamiento cambiario, no se consideran
propiamente "cambiarías" en el sentido estricto. Estas acciones son
relevantes cuando las acciones típicas no proceden o no son suficientes
para proteger los intereses de las partes.

La acción causal se basa en la relación fundamental que dio origen al


título de crédito. Por ejemplo, si un pagaré se emitió en una
compraventa, la acción causal permite al acreedor reclamar la entrega de
la mercadería, incluso si la acción cambiaria sobre el pagaré se ha
perdido.
• Naturaleza: Es una acción extracartular, independiente del título
de crédito y se basa en el derecho común.
• Partes: Solo procede entre las partes que participaron en el
negocio jurídico subyacente.
• Requisitos:
o No puede ejercerse hasta después de protestado el título
por falta de aceptación o pago.
o Excepciones a este requisito: cláusula "sin protesto" o
cuando se acciona contra el librador del pagaré o el
aceptante de la letra.
• Concurso de acciones: No se pueden acumular la acción causal
y la acción cambiaria, son excluyentes entre sí.

El artículo 62 del Decreto Ley 5965/63 establece la acción por


enriquecimiento injusto para los casos en que el portador ha perdido la
acción cambiaria contra todos los obligados y no tiene acción causal. En
este caso, puede accionar contra el librador, el aceptante o el endosante
por la suma en que se hubiesen enriquecido injustamente a su costa.
• Requisitos:
o Pérdida de la acción cambiaria contra todos los
obligados.
o Falta de acción causal.
o Enriquecimiento indebido del demandado a costa del
portador.
• Naturaleza: Es una acción subsidiaria, solo se ejerce si no hay
otras acciones disponibles.
• Límites: El título de crédito sirve como elemento de
legitimación y el monto del título como límite máximo del
enriquecimiento.
• Defensas: El deudor puede oponer todas las defensas inherentes
a la relación subyacente.
• Prueba: El actor debe probar el enriquecimiento efectivo del
demandado, la carencia de acción causal y la pérdida de las
cambiarías.

La resaca es una acción regresiva extrajudicial que permite al obligado


que pagó el título, recuperar la suma de los obligados anteriores mediante
una nueva letra a la vista. Esta figura no se utiliza en la práctica
comercial actual.

El artículo 59 del Decreto Ley 5965/63 establece que entre los


coobligados (colibradores, coendosantes, coavalistas, etc.) no existe
acción cambiaria. Sus relaciones se rigen por las normas de las
obligaciones solidarias.

Se rigen por las normas de las obligaciones solidarias.

El incumplimiento de la obligación del título puede generar una acción


por daños y perjuicios. Esta acción no es cambiaria, surge del
incumplimiento de una obligación de este tipo. La legitimación se
determina en función de la materia cambiaria, y las partes deben haber
sido sujetos de la cadena cambiaria.

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