Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro.
Área de Conocimiento Educación y Humanidades.
Derecho.
Derecho Penal
Aula G-8
Integrantes:
Armando Antonio Gomez Ponce.
José Darien castillo
Claudia Iveth cruz morales
Mario Sánchez Pereira
Docente:
Jaime clifford
La ley 745 aprobada el 1° de diciembre del 2010 y publicada el en enero del año
2011, regula la ejecución de sanciones penales, las vigilancias dentro del centro
penitenciario, las múltiples medidas de seguridad y establece procedimientos para
la resolución de incidentes, garantizando que la persona condenada se reinserte
en la sociedad esto mediante una reeducación por parte del centro penitenciario.
En el momento en que una persona obtiene una sentencia firme dictada por
autoridad competente esta podrá ser sometida a la ejecución de una pena, el
encargado de llevar a cabo el control de legalidad de los actos de la autoridad
administrativa, es decir, que las medidas o sanciones que se fueran a tomar sean
cumplidas de acuerdo a la ley será el juez de ejecución y vigilancia penitenciaria
Durante la ejecución de la pena y medidas de seguridad, la persona condenada
tendrá que ser tratada con respeto a su dignidad humana y se le deberán proteger
sus derechos, además que esta prohibido cualquier tipo de discriminación de
cualquier indole que pueda sufrir la persona condenada
El estado debe garantizar que la persona condenada no sufra ningún daño a su
integridad fisica, moral o psicologica, ademas que estas personas bajo ninguna
circunstancia podran ser sometidos a tortura o cualquier trato inhumano.
Las autoridades judiciales y administrativas deberán respetar las tradiciones y
costumbres de los pueblos y comunidades indígenas
los condenados tendrán derecho a ser defendidos legalmente mediante un
representa de la defensoría pública, el condenado además de tener derecho a un
abogado también tiene derecho a conocer las resoluciones del juzgado de
ejecución y vigilancia penitenciaria
Dentro del proceso de cumplimiento de condena lo que se busca es que el
condenado tenga una reinserción a la sociedad mediante un programa de
reeducación el cual buscará la transformación de la persona condenada.
el proceso de la persona condenada enfatizando en el traslado entre audiencias u
otras diligencias judiciales será gratuito, además de contar con un proceso rápido,
transparente y efectivo.
otro derecho de la persona condenada es impugnar las resoluciones emitidas por
los jueces de ejecución y vigilancia penitenciaria
la víctima siempre que así lo desee tiene derecho a ser parte del proceso de
ejecución de las personas y medidas desde que inicia hasta que se extingue.
Los incidentes se resolverán en audiencia oral y pública con las partes presentes
todo de acuerdo a lo estipulado en las leyes.
Aquellos hechos que sean de interés en el proceso de ejecución y vigilancia
penitenciaria, podrán ser probados mediante cualquier prueba lícita, la cual será
valorada mediante criterio racional y observando las reglas de la lógica.
Se considerará detención ilegítima aquella privación de libertad que exceda del
plazo de la sanción impuesta. Para tratar este tema cualquier persona se
encuentra legitimada para accionar a favor de la persona condenada, mediante
solicitud a través de defensor particular o público, que el juez intervenga.
durante la ejecución de la sanción penal es ilegitimo que se restrinjan derechos
fundamentales los cuales no sean limitados por la sentencia impuesta, cuando se
trate de días de privación de libertad, un día será equivalente a veinticuatro horas,
el mes a treinta días y el año a trescientos sesenta y cinco días.
se puede reducir la sanción privativa de libertad de las siguientes formas:
a) Extinción de Pena:El trabajo realizado por la persona condenada puede reducir
su pena a razón de un día de prisión por cada día trabajado. En caso de prisión
preventiva, cada día trabajado se cuenta como dos días de reducción. Esto aplica
siempre que la persona participe en actividades productivas o educativas según la
normativa penitenciaria.
b) Libertad Condicional: Se puede otorgar tras cumplir dos terceras partes de la
pena en delitos graves y menos graves, o tres cuartas partes en delitos como
terrorismo, narcotráfico, tráfico de órganos, y otros delitos severos. No se otorgan
beneficios en casos de delitos sexuales contra menores.
c) Suspensión de Ejecución de la Pena: El juez sentenciador puede suspender la
ejecución de la pena en delitos menos graves (máximo 5 años de prisión). En
estos casos, se impone un seguimiento de condiciones específicas bajo la
supervisión del Juez de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria. En situaciones
urgentes, la libertad puede concederse con caución personal mientras se resuelve
el incidente.
Para que se apliquen estos beneficios se tomará en cuenta el tiempo laborado.
Los juzgados de ejecución y vigilancia penitenciaria estarán organizados bajo lo
dispuesto en la ley orgánica del poder judicial de la república de nicaragua y las
demás leyes aplicables, y estos jueces tendrán gente especializada y un equipo
interdisciplinario para auxiliarlo en su gestión
corresponderá exclusivamente al juez de ejecución y vigilancia penitenciaria en
base a las funciones establecidas en el código procesal penal y a lo dispuesta en
la sentencia firme condenatoria resolver los incidentes de libertad anticipada, esto
con relación a la libertad condicional, libertad condicional extraordinaria,
suspensión de ejecución de la pena de enfermedad, ejecución diferida,
convivencia familiar ordinaria y extraordinaria, cuando la última autoridad
sentenciadora no lo haya resuelto.
tendrá competencia el juez de ejecución y vigilancia para conocer de los
incidentes y asuntos correspondientes de las personas condenadas por la
autoridad judicial de su departamento.
cuando exista traslado de la persona condenada a otro centro penitenciario
distinto al inicial, esto deberá ser comunicado al juzgado de ejecución y vigilancia
penitenciaria
La Ley N° 745 de Nicaragua regula la ejecución de sentencias penales,
estableciendo procedimientos claros para diversas situaciones. El Capítulo III,
sobre la Ejecución de Sentencia, detalla que las sentencias condenatorias deben
incluir el cálculo total de la pena, abonos de prisión preventiva y orden de
detención si el condenado no está disponible (Art. 21). También regula que, en
visitas carcelarias, el juez puede ordenar medidas correctivas si identifica
irregularidades (Art. 22).
El Capítulo IV aborda la Vigilancia Penitenciaria, Medidas Correctivas y Régimen
Disciplinario. Se exige al juez visitar los centros penitenciarios dos veces al mes
para supervisar derechos (Art. 23), mientras que el sistema penitenciario debe
remitir informes sobre el estado de los internos (Art. 24). Los condenados pueden
recurrir sanciones disciplinarias (Art. 25), y el aislamiento prolongado requiere
autorización judicial si excede las 48 horas (Art. 26).
El Capítulo V regula los Incidentes de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria. Los
internos pueden presentar peticiones o quejas por violaciones de derechos (Art.
27). La libertad condicional tiene un procedimiento específico (Art. 28), con
condiciones claras como residir en un domicilio fijo o no salir del país (Art. 29).
Además, se establece la obligación de notificar al condenado las condiciones de
este beneficio (Art. 30), y la revocatoria puede ser temporal o definitiva por
incumplimientos o nuevos delitos (Arts. 31 y 32). También se regulan beneficios
extraordinarios de libertad por enfermedad (Art. 34), ejecución diferida por
condiciones especiales (Art. 35), unificación de penas (Art. 36), y adecuación de
penas tanto nacionales como extranjeras para cumplir límites constitucionales
(Arts. 37 y 38). Se promueven beneficios de convivencia familiar ordinaria y abono
de prisión preventiva no aplicada (Arts. 39 y 40). Finalmente, se establece cómo
extinguir una pena por diversas causas, como cumplimiento, muerte o indulto (Art.
41).
Cumplidos los requisitos establecidos en el artículo 136 del Código Penal, la
persona condenada o su representante podrá solicitar la cancelación de sus
antecedentes penales.
El Juez de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria solicitará un informe en el plazo de
cinco días al Registro Nacional de Antecedentes Penales y a la Dirección de
Control Penal del Sistema Penitenciario Nacional, poniéndolo en conocimiento a
las partes por tres días para que se pronuncien y posteriormente se resolverá la
incidencia en el plazo de cinco días.
Las siguientes disposiciones tienen el carácter general que regirá en el presente
capítulo:
1) Los incidentes en materia de ejecución de la pena se resolverán en un plazo de
no más de tres meses. La inobservancia injustificada de los plazos establecidos en
esta Ley implica un mal ejercicio de funciones y causa responsabilidad
disciplinaria
2) Las evaluaciones, diagnósticos y exámenes médicos forenses elaborados por el
instituto de Medicina Legal, que consten en informes o dictámenes redactados al
efecto se incorporarán a la audiencia a través de la declaración del profesional que
haya realizado la evaluación, exámenes y demás prácticas periciales forenses o
en su defecto por las personas que los supervisó. Cuando el Juez lo estime
necesario convocará a audiencia para proceder de la misma forma a incorporar los
dictámenes o informes elaborados por psicólogos penitenciarios, médico
penitenciario u otro perito que tenga que informar sobre un tema de interés para la
resolución del caso planteado.
3) En el caso de las pruebas documentales se incorporarán en cualquier incidente
planteado ante el Juez de Ejecución con la lectura de las mismas.
4) El período de prueba de ocho días en los incidentes de la fase de ejecución y
vigilancia penitenciaria, podrán ser ampliados por la mitad, más el término de la
distancia.
5) El Juez de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria, ordenará en la sentencia que
otorgue un beneficio legal o conceda libertad por cualquiera de las causas
establecidas en la presente Ley, la apertura de un expediente de vigilancia
postpenitenciaria, donde constarán copia de la sentencia que concedió el beneficio
o declaración del derecho, acta de fianza, peticiones e incidencias del liberado
condicionalmente, durante el período de prueba. Debiendo ingresar en dicho
expediente copia de cédula de identidad y foto reciente del sancionado. Los
incidentes se resolverán con cualquiera de las partes presentes.
Se realizarán con juez técnico los juicios por delitos de violencia doméstica o
intrafamiliar, abigeato, secuestro extorsivo y crimen organizado. Esta disposición
es aplicable también a los delitos contenidos en los siguientes capítulos: delitos
contra la libertad e integridad sexual; lavado de dinero, bienes o activos; delitos
relacionados con estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas;
terrorismo; cohecho; tráfico de influencias; peculado; malversación de caudales
públicos fraudes, exacciones y robo con violencia o intimidación en las personas y
el robo agravado. En todos estos delitos que en la pena se clasifique como grave
por su naturaleza, se tramitarán en prisión preventiva mientras dure el proceso
hasta que se dicte sentencia.
La autoridad judicial competente para conocer del recurso de apelación contra las
sentencias del Juzgado de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria, será la Sala Penal
competente la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Los recursos se
admitirán en el efecto devolutivo. Se tramitará de conformidad con lo dispuesto en
el Código Procesal Penal y deberán resolverse dentro del plazo máximo de un
mes, a partir de su interposición.
Sobre la Ejecución de Medidas Alternativas a la Privación de Libertad
Cuando la sanción penal impuesta al condenado sea de días multa o multa, una
vez remitido el expediente al Juzgado de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria, para
su seguimiento y control, la autoridad judicial determinará la fecha exacta en que
vence el periodo para el efectivo pago de la suma total, los tractos o sumas
sucesivas. Cuando el sancionado o su representante solicite una modificación de
los plazos por variación sensible de su situación económica, deberá ofrecer la
prueba correspondiente, se dará audiencia a las partes por el plazo de tres días
para que se pronuncien. Vencida la audiencia y evacuada la prueba, la solicitud se
resolverá dentro del plazo de cinco días.
Cuando no se haya satisfecho la sanción de días multa impuesta, se procederá a
la conmutación de la misma por trabajo en beneficio de la comunidad, de
conformidad con lo establecido en el artículo 65 del Código Penal. La resolución
que ordena la conmutación deberá ser notificada personalmente al sancionado, al
que se le prevendrá señalar si acepta la misma, so pena de imponer un día de
prisión por cada ocho horas de trabajo no aceptado. El seguimiento y control de la
conmutación se realizará de conformidad con el procedimiento establecido para la
aplicación de la pena de prestación de trabajo en beneficio de la comunidad. En
caso de que el individuo no acepte o incumpla con el trabajo en beneficio de la
comunidad, se procederá a la imposición de la pena privativa de libertad, de
conformidad con lo establecido en el párrafo segundo del artículo 65 del Código
Penal, previo derecho de defensa. Contra la resolución que ordena la conmutación
por trabajo en beneficio de la comunidad y la que impone la pena privativa de
libertad procede el recurso de apelación.
Radicado el expediente en el Juzgado de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria, se
ordenará inmediatamente la presentación personal del sancionado con la finalidad
de advertirle de sus obligaciones, informándole de la entidad beneficiada y el
encargado de controlar su trabajo, previniéndole presentarse ante éste, dentro del
plazo de tres días. Vencido ese plazo, se requerirá al encargado de dar
seguimiento a la prestación, se sirva informar periódicamente sobre el
cumplimiento de la misma.
En caso de tres ausencias de la persona condenada, se citará a éste y a las
partes a audiencia oral y de no justificarse las mismas, se procederá a ordenar la
privación de libertad de conformidad con el artículo 62 del Código Penal. Contra la
resolución procede el recurso de apelación.
El Juez de Ejecución de la Pena y de Vigilancia Penitenciaria, será la autoridad
competente para dar seguimiento y control a la aplicación de medidas de
seguridad. Semestralmente se requerirá a las autoridades encargadas de la
atención del condenado, la remisión de un informe sobre el cumplimiento de la
medida de seguridad y la necesidad o no de mantener la misma. Dicho informe
será puesto en conocimiento de las partes por el plazo de tres días para que se
pronuncien y ofrezcan prueba. Convocándose audiencia a las partes si fuere
necesaria la evacuación de pruebas y se resolverá el asunto dentro del plazo de
cinco días, pronunciándose el juez sobre mantener, modificar la medida de
seguridad por una más favorable o cesar la misma cuando haya desaparecido la
peligrosidad del sujeto, conforme los estudios periciales. Del Procedimiento y
Tramitación en la Fase de Vigilancia Post penitenciaria y Cumplimiento de Penas
Privativas de otros Derechos corresponde al Juez de Ejecución y Vigilancia
Penitenciaria el seguimiento y control de las penas no privativas de libertad y
privativas de otros derechos. Dicho control se hará mediante la apertura de un
expediente que contendrá todas las diligencias relativas a la fase post
penitenciaria. Y mediante las visitas que realice al lugar del cumplimiento de las
penas el equipo auxiliar del Juzgado, designado para tal efecto. Resolver
conforme lo previsto para el incidente de
ejecución, las peticiones o quejas que formulen las personas sujetas a la
prestación de trabajo en beneficio de la comunidad, en cuanto existan supuestas
violaciones por las autoridades civiles a cargo de estos. De oficio o a petición de
parte, revocar, revisar, mantener, modificar las condiciones del cumplimiento de de
deberes incurra en la violación de las obligaciones establecidas o cuando durante
el período de prueba cometiere un nuevo delito y obtuviere condena firme. La
competencia estará fijada por la presente Ley y demás disposiciones contenidas
en el Código Penal, Código Procesal Penal y la Ley No. 473, "Ley de Régimen
Penitenciario y Ejecución de la Pena".
Condiciones Básicas de Salud en la Ejecución de la Pena
Toda persona privada de libertad tiene derecho a la salud. El Estado garantizará la
oportuna asistencia a la salud integral; los estudios diagnósticos, tratamientos y
medicamentos, le serán suministrados por el Ministerio de Salud, la atención a la
población penal se realizará mediante los programas asistenciales, de acuerdo a
lo establecido en la Constitución Política de la República de Nicaragua. Sin
perjuicio del derecho de la persona condenada de ser asistido por un médico de
su confianza, previa autorización y supervisión de la autoridad competente y de
procurarse los medicamentos que sean indispensables para su tratamiento.
Al ingreso o reingreso de la persona condenada a un centro penitenciario, deberá
ser examinada por un profesional del sistema médico forense en las primeras
veinticuatro horas, quien dejará constancia en el expediente clínico de su estado
de salud. De encontrar signos de lesiones corporales producto de malos tratos y/o
alteraciones sicológicas secundarias a síndromes etílicos o de ingesta de drogas,
estupefacientes o cualquier otra sustancia susceptible de producir dependencia
física o psíquica u otras afectaciones, las hará del conocimiento inmediato al
director del centro penitenciario, quien a su vez informará a la autoridad judicial
competente y a otras instancias según el caso.
La historia clínica en la que quedará registrado el estado de salud y la asistencia
médica de la persona condenada.
complementará la información del estudio que realice el equipo interdisciplinario,
para caracterizar, individualizar y orientar el tratamiento de rehabilitación
penitenciario adecuado.
En cada centro penitenciario se dispondrá de un servicio de asistencia médica del
Ministerio de Salud, encargado de brindar a las personas condenadas, atención de
salud básica, de urgencia, en medicina general y odontológica. Así mismo
desarrollará los programas de atención, promoción de salud y prevención de
enfermedades en la población penitenciaria.
Todo centro penitenciario dispondrá de una sala de observación para los cuidados
médicos de las personas condenadas que por su estado de salud lo requieran y
previa indicación del facultativo, la administración penitenciaria establecerá un
programa especial de visitas de sus familiares hasta tres veces a la semana
durante el período que permanezca en esta sala e informará al juez competente.
Todo centro penitenciario en coordinación con el Ministerio de Salud ofrecerá los
programas de asistencia médica primaria y especializada para el control del
tratamiento y evolución clínica de las personas condenadas con enfermedades
agudas y crónicas dispensarizadas. De igual manera garantizará el acceso a
programas de rehabilitación cuando la persona condenada presente
enfermedades vinculadas al consumo y dependencia de alcohol y/o drogas de
abuso u otros estupefacientes. La persona condenada cuando lo requiera deberá
ser trasladada a una unidad de salud hospitalaria especializada del Ministerio de
Salud, donde deberá ser atendida con prioridad, en caso de emergencia médica o
quirúrgica que no pueda ser tratada adecuadamente en los establecimientos
médicos penitenciarios. El médico penitenciario hará del conocimiento inmediato al
director del centro penitenciario, quien tomará las medidas urgentes del caso y a
su vez informará a la autoridad judicial competente y a la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos.La persona condenada que sufra de alguna
enfermedad que no pueda ser manejada adecuadamente en los establecimientos
médicos penitenciarios, que ponga en grave riesgo su salud o su vida, el Juez de
Ejecución y vigilancia Penitenciaria actuará conforme lo establecido en el Código
Procesal Penal. Si la enfermedad sucediera en el período en que no esté firme la
condena, el competente para resolver lo que corresponda sobre la medida
cautelar, es el Juez que conoce de la causa en el caso de no hacerlo esta
autoridad, el director del penal informará al Juez de Ejecución y Vigilancia
Penitenciaria para que este ordene las medidas de atención medica, debiendo
enviar un informe al Juez de la causa. Tratándose de persona condenada que por
su estado de salud no pueda ser atendida clínicamente en el Sistema
Penitenciario, el Juez procederá vía incidente ordenar su hospitalización inmediata
por motivo de salud y bajo las condiciones que determine, con el debido control y
vigilancia de la autoridad penitenciaria. Una vez que cese su condición de salud,
ingresará nuevamente al Sistema Penitenciario.
Si la persona condenada se enferma y solicitare ser atendido en un centro médico
asistencial privado, previa autorización de la autoridad judicial, deberá asumir los
gastos que esto incurra. La administración del centro penitenciario notificará al
juez competente para su debida autorización.
Si durante el cumplimiento de la pena a la persona condenada, le sobreviniere una
enfermedad psiquiátrica o un trastorno psicológico, una vez certificado el
diagnóstico por el facultativo especialista, deberá ser incorporado al programa de
salud mental, ubicándosele en un área adecuada dentro del sistema penitenciario
para su debido tratamiento. Cuando la persona condenada requiera tratamiento
médico psiquiátrico por agudización de la enfermedad, que implique perturbación
de la conciencia, pérdida de la autonomía psíquica, en tanto la institución
penitenciaria no disponga de sus propios centros asistenciales, se trasladará a un
centro especializado del Ministerio de Salud. La administración penitenciaria
informará de inmediato al Juez competente para que proceda conforme lo
dispuesto en la normativa penal vigente, además informará á la Procuraduría para
la Defensa de los Derechos Humanos.
Si durante el cumplimiento de la pena privativa de libertad, la persona condenada
presentare limitaciones funcionales de órgano y sistemas, con menoscabo
psíquico o incapacidades físicas a consecuencia de la evolución o por
complicaciones de enfermedades cancerosas e infecciosas en etapas terminales
que lo limiten para realizar sus actividades habituales, la administración
penitenciaria informará al Juez competente al momento de su conocimiento para
que proceda de acuerdo a la normativa penal vigente.
El Informe a la Autoridad Judicial, las autoridades del centro penitenciario deberán
mantener informado al juez de ejecución sobre la situación de los condenados con
enfermedades crónicas, asegurando que reciban el tratamiento adecuado.
la atención a Mujeres Embarazadas, establece que las mujeres privadas de
libertad en estado de embarazo recibirán atención prenatal y, en caso de
complicaciones, serán trasladadas a un centro hospitalario especializado.
Las Personas con Incapacidad, las personas privadas de libertad con incapacidad
funcional, ya sea física o psíquica, recibirán atención especial y se tramitará su
posible liberación anticipada si su condición lo justifica.
las Proyecciones de Avance se deberán considerar los períodos de prisión
preventiva y el trabajo penitenciario al proyectar el avance en el régimen
progresivo y el cumplimiento de la sanción. Asi como la Revisión de Sanciones
Disciplinarias, los condenados podrán solicitar la revisión de sanciones
disciplinarias impuestas, garantizando su derecho a un debido proceso.
En caso de fallecimiento de la persona privada de libertad, cuando la persona
privada de libertad falleciere en el centro penitenciario, en el centro asistencial o
en el traslado a éste; la administración penitenciaria informará a
lo inmediato a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y al
Juez
competente, de igual manera se solicitará la intervención al médico forense para
que se practique la autopsia médico legal.
Los Recursos de Revisión, Se establecerán procedimientos claros para la
presentación de recursos de revisión ante el juez de ejecución en caso de
sanciones disciplinarias
Supervisión de Condiciones de Salud, en este caso el juez de ejecución
supervisará las condiciones de salud de los condenados, asegurando que se
cumplan los estándares establecidos, también la Atención a Enfermedades
Infecciosas, Se implementarán protocolos para el manejo de condenados con
enfermedades infecciosas, garantizando su tratamiento y evitando la propagación
de enfermedades.
Información sobre Tratamientos
La administración penitenciaria deberá informar al juez sobre los tratamientos que
reciben los condenados con enfermedades crónicas o adicciones. De igual
manera se cuenta con Programas de Rehabilitación
Se establecerán programas de rehabilitación para condenados con problemas de
adicción, en coordinación con el Ministerio de Salud.
Evaluación de Programas, los programas de rehabilitación y salud deberán ser
evaluados periódicamente para asegurar su efectividad y adecuación a las
necesidades de la población penitenciaria.
las Reformas a la Ley, se reforman parcialmente artículos de la Ley de Régimen
Penitenciario y de Ejecución de Pena, actualizando disposiciones para mejorar la
gestión penitenciaria. Sobre las Derogaciones
Se derogan artículos específicos de la Ley N°. 473 y del Decreto N°. 16-2004,
eliminando disposiciones que ya no son pertinentes o que han sido reemplazadas.
Disposiciones Finales, se establecen disposiciones finales que regulan la entrada
en vigencia de la ley y su aplicación, asegurando que se respeten los derechos de
los condenados y se promueva su reinserción social.