DISTRIBUCIÓN
Es el acceso del fármaco a los órganos donde ejercen su acción y a los órganos que lo eliminan.
Solo las moléculas del fármaco que no están unidas a las proteínas plasmáticas pueden
distribuirse libremente por el tejido extravascular para alcanzar su sitio de acción. Si un
fármaco está unido a las proteínas plasmáticas, el complejo fármaco-proteína suele ser
demasiado grande para atravesar las paredes de los capilares sanguíneos hacia los tejidos.
FACTORES QUE AFECTAN LA DISTRIBUCIÓN
1. Liposolubilidad: Un fármaco muy liposoluble accede más fácilmente a los órganos muy
irrigados.
2. Grado de ionización: No ionizado
3. Irrigación sanguínea: a mayor perfusión de un órgano mayor distribución del fármaco
por preferencia. El medicamento se distribuye rápidamente en aquellos órganos y
tejidos más irrigados como corazón, hígado, pulmones, cerebro; y más lento en los
huesos, piel y tejido graso.
OTROS FACTORES QUE AFECTAN LA DISTRIBUCIÓN SON:
1. Unión a PP: La distribución del fármaco va a depender de quién gane en esa
competencia: si las proteínas tisulares atraen con mayor facilidad o avidez al fármaco,
éste no va a permanecer en la sangre, sino que va a pasar a los tejidos; si, por el
contrario, la afinidad del fármaco por las proteínas de la sangre es mayor, se quedará
allí.
- Los fármacos ácidos suelen fijarse a la albúmina en el sitio I (ej: tipo warfarina) o
II (ej: tipo diazepam)
- Las bases débiles y las sustancias no ionizables liposolubles suelen unirse a las
lipoproteínas, a la albúmina y a la a-glicoproteína, no siendo infrecuente que
una base débil se une simultáneamente a varias proteínas.
2. Afinidad por los tejidos: La afinidad por los tejidos determina el fenómeno de
acumulación y permite explicar el parámetro de volumen aparente de distribución. La
fijación intensa a ciertos tejidos puede reducir la concentración del fármaco en su sitio
de acción.
El fármaco que está unido a las proteínas plasmáticas y tisulares el farmacológicamente inerte,
a menos que las proteínas tisulares sean los receptores; pero si está atrapado por otra proteína
indiferente, no funciona. Ej: digoxina, que tiene afinidad por las proteínas tisulares, se acumula
en el Músculo Esquelético por ser más grande que el corazón, por tanto sólo una porción
pequeña ejerce su efecto terapéutico, y el resto se distribuye de forma homogénea sin ejercer
función alguna.
Algunos medicamentos se acumulan en ciertos tejidos (por ejemplo, la digoxina se acumula en
el corazón y en los músculos esqueléticos), los cuales también pueden actuar como depósitos
de fármaco adicional. Estos tejidos liberan con lentitud el fármaco en la sangre, evitando una
disminución rápida de sus niveles hemáticos y prolongando de este modo su efecto. Algunos
fármacos, como los que se acumulan en los tejidos grasos, abandonan los tejidos tan
lentamente que circulan por el torrente sanguíneo durante varios días después de haberlos
dejado de tomar.
VOLUMEN DE DISTRIBUCIÓN APARENTE (Vd)
Espacio farmacocinético en el cual, según los cálculos se distribuye un fármaco:
Formula: Vd= dosis administrada/ concentración plasmática inicial aparente.
Los valores de Vd que no alcanzan el volumen de un cierto compartimiento del organismo
indican que el fármaco está contenido dentro de ese compartimiento.
DISTRIBUCION DE AREAS ESPECIALES
El acceso a áreas especiales, como el SNC siendo esta la más importante a BHE, el ojo, el paso
a la circulación fetal y el acceso a secreciones exocrinas como lágrimas, saliva, leche o líquido
prostático, presentan características peculiares, ya que la filtración a través de hendiduras
intercelulares en estas áreas está muy limitada. Por eso se puede decir que la distribución no
siempre es uniforme.
El transporte de fármacos en estas áreas ha de realizarse por difusión pasiva o por transporte
activo.
Barrera Placentaria: Esta no existe, ya que si fuese así se pudiese tomar cualquier
medicamento. Para atravesar, los fármacos y sus metabolitos tienen que salir de los capilares
maternos, atravesar una capa de células trofoblásticas y mesenquimáticas, y entrar en los
capilares fetales. La placenta tiene enzimas que pueden metabolizar los fármacos y los
metabolitos que pasan de la madre al feto, y viceversa. La barrera placentaria es
particularmente acentuada en el primer trimestre del embarazo y disminuye en el tercer
trimestre debido al progresivo aumento en la superficie y la reducción de su grosor.
IMPORTANTE
- Tras la absorción de un fármaco y su paso al torrente sanguíneo, este circula
rápidamente por todo el organismo. El tiempo promedio de la circulación de la sangre
es de 1 minuto. A medida que la sangre recircula, el fármaco pasa desde el torrente
sanguíneo a los tejidos del cuerpo.
- Una vez absorbido el fármaco, su distribución no suele ser uniforme en todo el
organismo.
- Los fármacos que se disuelven en agua (hidrosolubles), como el antihipertensivo
atenolol, tienden a quedarse en la sangre y en el líquido que rodea las células (espacio
intersticial).
- Los fármacos que se disuelven en grasas (liposolubles), como el clorazepato, usado
para combatir la ansiedad, tienden a concentrarse en los tejidos grasos.
- El yodo se concentra en la glándula tiroides, ya que tiene mayor atracción y capacidad
para retenerlo.
LIPOSOLUBILIDAD
- Los fármacos penetran en diferentes tejidos a distinta velocidad, dependiendo de su
habilidad para atravesar las membranas. Ej rifampicina (liposoluble) y la penicilina
(hidrosoluble). Para algunos fármacos, los mecanismos de transporte ayudan al
movimiento dentro o fuera de los tejidos.
- Algunos fármacos abandonan el torrente sanguíneo de forma muy lenta, dado que se
unen con firmeza a las proteínas que circulan por la sangre. Otros abandonan
rápidamente la sangre y entran en los tejidos porque su unión con las proteínas
sanguíneas es menos firme.
- Los fármacos que se encuentran en el plasma pueden unirse a pp, y la parte del
fármaco que se une es inactiva. Mientras la parte no unida se distribuye por los tejidos
y disminuye su concentración en el torrente sanguíneo.
- Las proteínas sanguíneas liberan gradualmente el fármaco fijado en ellas, de ese modo,
el fármaco unido actúa como un depósito del medicamento localizado en el torrente
sanguíneo.
VARIABILIDAD INDIVIDUAL
La distribución de un determinado fármaco también puede variar de una persona a otra.
- Las personas obesas pueden almacenar gran cantidad de fármacos liposolubles
- Las personas muy delgadas, que tienen menor capacidad para acumularlos.
- Las personas mayores, incluso cuando están delgadas, pueden almacenar gran
cantidad de fármacos liposolubles porque la proporción de grasa corporal se
incrementa al envejecer.
MODELOS COMPARTIMENTALES
El compartimento central: incluye el agua plasmática, intersticial e intracelular fácilmente
accesible; es decir, la de los tejidos bien irrigados, como corazón, pulmón, hígado, riñón,
glándulas endocrinas y SNC (si el fármaco atraviesa bien la BHE).
El compartimiento periférico superficial: está formado por el agua intracelular poco accesible;
es decir, la de los tejidos menos irrigados, como piel, grasa, músculo o médula ósea, así como
los depósitos celulares.
El compartimiento periférico profundo incluye los depósitos tisulares a los que el fármaco se
une más fuertemente y de los que, por tanto, se libera con mayor lentitud.
COMPARTIMENTOS DE DISTRIBUCIÓN
Monocompartimental cuando se distribuye rápida y uniformemente por todo el organismo, es
decir, cuando el organismo se comporta como un único compartimiento central.
Bicompartimental: los fármacos administrados por vía intravenosa se difunden con rapidez al
compartimiento central y con más lentitud al compartimiento periférico. La mayor parte de
los fármacos se adaptan a un modelo bicompartimental
Tricompartimental: se fijan fuertemente a determinados tejidos en los que se acumulan y de los
que se liberan con lentitud.