La Navidad
La Navidad
Navidad
La palabra Navidad proviene de la palabra
"Natividad", que viene del latín
"Nativitatem", que significa "nacimiento".
El mundo religioso la aplica propiamente
al nacimiento de Jesucristo. Esta fiesta en
lengua inglesa se le llama
"CHRISTMAS", que quiere decir "Misa
de Cristo" y es celebrada en la misma
fecha.
Esta enseñanza no es bíblica porque no
encontramos nada con relación a la
Navidad como una celebración; ni Pedro,
ni Pablo, ni Juan, ni ninguno de los
apóstoles nos hace mención de dicha
fiesta, por lo cual se entiende que no la celebraron. Por consecuencia ni la Iglesia primitiva guardó esta
fiesta. Pero entonces surge una incógnita... ¿De dónde proviene la Navidad?
La Navidad y su origen
La historia nos dice que al aceptar el emperador Constantino la doctrina de Jesús, de ahí en adelante
empezó a cristianizar muchas festividades paganas.
Consultando algunas enciclopedias con relación al origen de esta fiesta, nos dicen que era conocida no
con el nombre de Navidad, sino como "SATURNALIAS", celebrada por los romanos paganos, de los
días 17 al 24 de diciembre y el 25 el nacimiento del dios sol.
LA ENCICLOPEDIA QUILLET dice: "La Navidad no figuraba entre las primeras fiestas de la
iglesia antes del siglo V. El primer lugar donde se menciona una fecha de nacimiento de Jesucristo es
en Egipto. San Clemente de Alejandría se asombró de que algunos teólogos egipcios hablaban no
solamente del año, sino también del día en que ocurrió el nacimiento de Jesús, que suponían ser el 20
de mayo. Más tarde se creyó que Cristo había venido al mundo el 19 o 20 de abril o 6 de enero. La
primera mención cierta del 25 de diciembre, aparece en el calendario de Filocalus en el año 254".
LA ENCICLOPEDIA BARSA dice lo siguiente: "Esta celebración se generalizó desde el siglo IV.
Como no se conoce la fecha precisa del nacimiento de Jesús, la Iglesia Católica adoptó finalmente el 25
de diciembre y cristianizó festividades paganas, que en diversos pueblos se celebraban como la fiesta
del sol y los carnavales de Saturno".
EN LA ENCICLOPEDIA DE
RELIGIÓN CATÓLICA, se
menciona que no hay
fundamentalmente una razón que
favorezca la fecha en cuestión, ya
que el que estableció esta fecha fue el
PAPA JULIO I en el siglo IV para
quitar la enorme discrepancia que
había en cuanto al tiempo de
nacimiento del Hijo de Dios, porque
unos creían que había nacido en
mayo, otros en abril, otros en enero,
etc.
EN LA HISTORIA
ECLESIÁSTICA DE MOSHEIMS,
"se dice que se escogió como fecha
de nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, porque en esta fecha la Roma pagana ya celebraba la
antigua "fiesta del solsticio de invierno" (Natalis Solis Invicti)", que data de la tradición babilónica y
que recordaba a Mitra, Baco, Adonis, Horus, Osiris, Júpiter, Hercules y Tammuz, hijo de Nimrod, que
habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad. De ahí surgió la idea de unir el
nacimiento de esos dioses con el nacimiento de Jesús. Esta fiesta junto con otras eran las más viles,
inmorales y degeneradas que tanto desprestigió a Roma. Los demás días que forman la fiesta de
Navidad fueron puestos para suplantar las saturnalias y otras fiestas paganas.
EN LA ENCICLOPEDIA HISPANO-AMERICANA, en el artículo de Carnavales dice así: "La
fiesta del carnaval es muy anterior al cristianismo, su origen es indudablemente pagano..., los pueblos
cristianos se apoderaron de muchos ritos, costumbres y fiestas paganas... En Grecia y en Roma se
celebraban los bacanales o fiestas en honor a Baco, las saturnalias en honor a Saturno y la lupercales
que se celebraban en el mes de enero en honor del dios Pan".
EN MÉXICO, la primera Navidad fue celebrada por el monje franciscano Fray Pedro de Gante cuando
apenas empezaba a erigirse la Nueva España de entre las ruinas de la gran Tenochtitlán. A partir de allí
se integraron a la tradición cristiana, elementos del culto indígena prehispánico, como el nacimiento del
dios Huitzilopochtli en el mes de diciembre.
Puesto que la celebración de la Navidad fue introducida en el mundo por la Iglesia Católica Romana y
no tiene otra autoridad que la de ella misma, veamos lo que dice al respecto la Enciclopedia Católica
(edición de 1.911):
“La Navidad no estaba incluida entre las primeras festividades de la Iglesia… los primeros indicios de
ella provienen de Egipto… Las costumbres paganas relacionadas con el principio de enero se centraron
en la fiesta de la Navidad”.
En la misma enciclopedia, bajo “Día Natal”,
encontramos que Orígenes, uno de los padres de
la Iglesia, reconoció la siguiente verdad: “…No
vemos en las escrituras que nadie haya guardado
una fiesta ni celebrado un gran banquete el día
de su natalicio. Sólo los pecadores [como
Faraón y Herodes] celebraban con gran regocijo
el día en que nacieron en este mundo".
LA ENCYCLOPEDIA BRITANNICA,
edición de 1.946, dice: “La Navidad no se
contaba entre las antiguas festividades de la
Iglesia…” No fue instituida por Jesucristo ni por
los apóstoles, ni por autoridad bíblica. Fue
tomada más tarde del paganismo.
LA ENCICLOPEDIA AMERICANA, edición de 1.944, dice: “La Navidad… de acuerdo con muchas
autoridades no se celebró en los primeros siglos de la Iglesia Cristiana, ya que la costumbre del
cristianismo en general era celebrar no el natalicio sino la muerte de personas importantes. [La
“Comunión”, o mejor dicho, la Pascua, instituida por autoridad bíblica en el Nuevo Testamento, es una
conmemoración de la muerte de Cristo.]… En memoria de este acontecimiento [el nacimiento de
Cristo] se instituyó una fiesta en el siglo cuarto. En el siglo quinto, la Iglesia Occidental dio orden de
que fuese celebrada para siempre, en el mismo día de la antigua festividad romana en honor del
nacimiento del Sol, ya que no se conocía la fecha exacta del nacimiento de Cristo”.
Tomemos nota de este hecho importante: Estas autoridades históricas demuestran que durante los
primeros dos o tres siglos de nuestra era los cristianos no celebraban la Navidad. Esta fiesta fue
introducida en la Iglesia Romana en el siglo cuarto de nuestra era ¡y no fue hasta el siglo quinto que se
estableció como fiesta oficialmente cristiana!
Con estos comentarios nos podemos dar cuenta que esta celebración es una fiesta totalmente pagana,
porque la Iglesia romana tomó esta fiesta de las culturas paganas.
La Biblia nos dice: "...No sigáis el camino de las naciones... Porque las costumbres de los pueblos son
vanidad... vanidad son, obra vana, al tiempo de su castigo perecerán" (Jeremías 10:2,3,15, versión
Torres Amat). Este es el castigo de los que siguen mandamientos de hombres y leyes que Dios no ha
mandado.
¿Cuándo nació Jesucristo?
En Daniel 9:27 dice: "Y en otra semana confirmará el pacto a muchos, y a la mitad de
la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las
abominaciones será el desolar..." Jesucristo a la edad de 30 años fue bautizado (Lucas
3:22), y realizó su ministerio durante tres años y medio, cumpliéndose así lo que Daniel
profetiza; la semana tiene siete días y la mitad de la semana son tres días y medio, días
proféticos (Números 14:34). Cristo, después de sus tres años y medio de predicación
muere a la edad de treinta y tres años y seis meses.
Muere el día 14 de Nisán o Abib (primer mes del calendario religiosos judío), que
corresponde a aproximadamente a abril. Si contamos los seis meses faltantes para que
Cristo cumpliera sus treinta y cuatro años, nos lleva aproximadamente al mes de
octubre, pero jamás al mes de diciembre. No se sabe el día, pero la Biblia si nos indica
aproximadamente el mes de su nacimiento.
Yule Log
Los troncos usados para ayudar al
sol a madurar eran llamados “Yule
Log” por los paganos y eran
considerados sagrados, porque
eran un símbolo de su gran dios
baal. Los adornaban con flores y
cintas de colores, manzanas
doradas, etc. y para encenderlos
los sacerdotes Druidas hacían una
gran ceremonia. Como parte del
gran festival navideño o “Festival
Yulie”, los adoradores de baal le
presentaban sus regalos para que
el dios sol, les perdonara sus
pecados. Mientras que inocentes niños eran lanzados vivos ante los altares de fuego para agradar a baal,
los adultos caminaban sobre las cenizas calientes. (Vea 2 Reyes 17:16-17): “Y dejaron todos los
mandamientos de Jehová su Dios, e hiciéronse vaciadizos dos becerros, y también bosques, y adoraron
á todo el ejército del cielo, y sirvieron á Baal: E hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y
diéronse a adivinaciones y agüeros, y entregáronse a hacer lo malo en ojos de Jehová, provocándole a
ira. (RVA)”; también Salmos 106:37-40: “Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios; Y
derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron a los ídolos de
Canaán: Y la tierra fue contaminada con sangre. Contamináronse así con sus obras, Y fornicaron con
sus hechos.
Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad:” Hoy Satanás está más
“civilizado”, más “compasivo” y se siente más feliz que nunca. Aunque ya no se le rinde honor
sacrificando inocentes niños en su cumpleaños, él se considera más que honrado viendo como los
cristianos le dan calor a su Yule Log.
Origen Del Árbol De Navidad
¿Se ha preguntado usted, Alguna vez
que tiene que ver el árbol de la navidad
con el nacimiento de Jesús? ¿O porqué
se usan arbolitos de pinos? ¿O porqué
se colocan ornamentos en ellos. Por
supuesto que nada de esto tiene que ver
con el nacimiento del Amado Salvador
sino con el nacimiento del mesías
pagano: el niño dios Tamuz. Otro
nombre que los babilonios daban a
Tamuz era Baal-Bereth que significa
“Señor del Pino” (Lord of the Fir Tree).
Según los babilonios, Nimrod había
sido cortado o asesinado en el vigor de
su juventud, en todo su poder y gloria.
Su muerte debía ser vengada por la
encarnación de su hijo Tamuz nacido el
25 de diciembre. Nimrod el gran dios
sol de los babilonios fue simbolizado
como un inmenso árbol despojado de
todas sus ramas, y cortado casi al suelo.
Pero la gran serpiente el símbolo del
restaurador de vida Aesculapius, se
enrolla alrededor del tronco muerto, allí,
a su lado, brota un árbol joven, un árbol
completamente diferente, que está
destinado a nunca ser cortado por el
poder del enemigo. Este árbol es la
palmera y llega a ser el símbolo de
Tamuz, el mesías pagano, símbolo de
victoria. Esto explica la costumbre
pagana de colgar las cabezas de sus
enemigos en sus sagrados árboles. Porque esto no solamente explicaba un signo de victoria, sino
también de venganza no solo de Nimrod, sino también de Tamuz porque según la mitología babilónica
ambos habían sido muertos cuando eran jóvenes y llenos de vigor.
Fue en la espesa selva del norte de Europa, que comenzó la costumbre de decorar el árbol de navidad.
En el siglo octavo un monje católico llamado Bonifacio, persuadió a los pueblos paganos que vivían en
lo que ahora es Alemania, que dejaran de adornar y adorar al sagrado roble en honor al dios Odin
(moderno santa Claus) y que adornaran el pino (Fir Tree) en honor del niño Jesús.
Los Nacimientos
La idea original de montar un nacimiento fue de San Francisco de Asís, cuando en 1223 en el bosque
de Greccio, juntó a hombres y animales para escenificar la natividad de Jesús en vivo.
Los "belenes" o nacimientos se popularizaron en España a principios del siglo XVIII, de donde pasan a
México. Hacia 1878 aparecen los primeros árboles de Navidad, con lo que decaen los pesebres; estos
resurgen durante la década de 1930 a 1940, cuando se revitaliza la tradición casi abandonada.
Santa Claus
¿Sabía Usted que el dios Odin es el padre de
San Nicolás y el abuelito del famoso Santa
Claus? Odin era el dios más grande de la
mitología de las tribus Celtas y Teutónicas
del norte de Europa. Para los escandinavos el
dios Odin era el que regía el mundo. Él era el
patrón de todas las ciencias; el inventor de la
poesía y la magia.
Los escandinavos creían que el dios Odin
poseía un maravilloso caballo de ocho patas,
llamado Sleipner. También manejaba una
lanza mágica y tenía un anillo talismático.
Bebiendo en las fuentes de Mimir o las
fuentes del infierno, él había perdido un ojo,
pero llegó a ser el dios más sabio y el más
grande de todos los dioses.
Durante la fiesta del Yule Log de los Celtas y
Teutónicos, se suponía que el dios Odin no
podía faltar ya que el tenia que presidir la
fiesta para dar los premios o castigos a quien
se lo merecía. Él se presentaba a la fiesta
luciendo su hermosa barba blanca y su
elegante chaqueta azul y un sombrero ancho con un ribete, que le tapaba su único ojo. El dios Odin
tenia muchos hijos y era considerado el padre de todos lo dioses nórdicos.
San Nicolás
No es ni más ni menos que el dios Odin con vestiduras de un obispo católico. Se han tejido tantas
historietas fantásticas acerca de este personaje y se le han atribuido tantos milagros que los europeos lo
tienen casi a la altura de Jesús. Se dice que es el protector de las doncellas y que hay que pedirle a él
para encontrar un buen esposo. Ama mucho a los niños y les trae juguetes y se los tira por la chimenea
la noche navidad. También es el protector de los pescadores y los cuida en el mar. Se han construido
cientos de iglesias católicas en Europa y otros países en honor a su nombre. Dicen que antes de morir
pronunció las mismas palabras de Jesús: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. ¿ será correcto
como cristianos que se engañe a los inocentes niños cada Navidad con un personaje pagano e irreal?
Santa Claus.
Ídolo de chicos y grandes es el mismo cura
Seinte Klass que los americanos le sacaron sus
vestimentas sacerdotales y le pusieron un
hermoso traje rojo, botas negras; le quitaron el
caballo y le dejaron el trineo del dios Odin. Con
la única diferencia que el trineo del dios Odin
según la mitología Escandinava, es tirado por
caballos, y la de Santa Claus tirada por venados.
También al “curita” lo hicieron subir de peso. Y
así luce cada año gordo y sonriente y en común
acuerdo con los padres engaña a los niños
diciéndoles que los visitará llevándoles todo lo
que ellos le pidan en noche buena, que de buena
no tiene nada ya que está llena de paganismo.
La fiesta de la Saturnalia
Una de las más antiguas fiestas que recuerda la
historia de la antigua roma es la famosa fiesta
llamada la Saturnalia. Esta fiesta se celebraba en
honor al dios de la agricultura Saturno. La
Saturnalia no era una fiesta de un solo día sino
era una temporada. Se celebraba desde el 17 de
diciembre al 24. El 25 de diciembre venia la
celebración del cumpleaños del dios Mitra, dios
de la luz y el sol y la fiesta se cerraba con la
fiesta de las Calendas el 1 de Enero que era el Año nuevo de los romanos. En la fiesta de la Saturnalia,
un pontífice se paraba en frente del templo de saturno y exclamaba: “Saturnalia Ho Saturnalia”. La
palabra se esparcía de boca a oído a los largo del forum y a través de las calles y todo el pueblo se daba
a una salvaje alegría. Durante este periodo el pueblo y el senado hacían los preparativos para presentar
los regalos a los emperadores.
El periodo de la Saturnalia fue caracterizado por procesiones, santos, luces, adornos de las casas con
hojas verdes y hojas de laurel, se daban presentes; los hombres se vestían como mujeres o se
enmascaraban en pieles de animales.
A los esclavos se les daba una libertar temporaria. El trabajo era olvidado, se podía beber, jugar,
vestirse como personas libres y decir lo que ellos deseaban decir. Insultos que en otra ocasión le podía
costar la vida a un esclavo en esa fiesta se le permitía decirla a sus superiores. Comían los mejores
alimentos, mientras sus patrones esperaban.
La fiesta al principio duraba tres días, después se alargo a siete. Solamente el primer día de la fiesta
tenia algún significado religioso, el resto del tiempo se pasaba en borracheras.
Los juegos de azar que eran prohibidos por los romanos, en la Saturnalia se permitían. Nadie en estos
días debía cobrar las deudas. Cualquiera expresión de sentimiento era olvidada. Las cortes eran
cerradas, los castigos debían esperar. Las escuelas eran cerradas. Se intercambiaban regalos como
cirios, imágenes pequeñas y las muñecas eran las preferidas. También se regalaban monedas de oro,
plata o cobre.
Pero lo más importante de la fiesta de la Saturnalia era celebrar el 25 de diciembre el cumpleaños del
dios Mitra el dios de la luz y dios del sol. También elegir un “rey” que gobernara sobre los rebeldes. Su
gobierno era todo en broma. Este rey en vez de usar una ropa incómoda, se ataviaba de ropas con
brillantes colores y suelta. Al rey se le aclamaba a gritos: “Ho Saturnalia” y la multitud en las calles
gritaba, saltaba, cantaba, danzaba. Se ponían vestidos extravagantes y se usaban máscaras con figuras
de animales. Se hacían procesiones con antorchas y también juegos bruscos. La Saturnalia se cerraba
con la fiesta de las Calendas el 1 de enero.
La Saturnalia en honor al dios saturno fue el festival pagano de los romanos que dio origen a lo que hoy
conocemos como la navidad. El cumpleaños en honor a Mitra o dios sol el 25 de diciembre fue
dedicado por la iglesia católica como el cumpleaños de Jesús. De ese modo dejaba contentos a los
paganos que aceptaban el cristianismo paganizado. Hoy los cristianos no están celebrando un
cumpleaños ordenado por Dios a Jesús, sino un cumpleaños pagano ordenado por el Papado.
Los Tres Reyes Magos
Los armenios en el siglo III
introdujeron la creencia en los
reyes magos. La iglesia católica
tomó como fundamento bíblico
Salmos 72:9-11 “Ante él se
postrarán los moradores del
desierto, Y sus enemigos lamerán
el polvo. Los reyes de Tarsis y de
las costas traerán presentes; Los
reyes de Sabá y de Seba ofrecerán
dones. Todos los reyes se
postrarán delante de él; Todas las
naciones le servirán”
Con este argumento afirman que
eran reyes y además que eran tres. También toman como base bíblica lo escrito en Isaías 60:3-6 para
asignarles los animales donde venían montados. Sin embargo, en el evangelio de Mateo 2:1, 2 dice: "Y
como fue nacido Jesús en Bethlehem de Judea en los días del rey Herodes, he aquí unos MAGOS
vinieron del oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su
estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle."
En este pasaje no nos menciona nada con relación a cuántos eran, ni tampoco que eran reyes. Otra
mentira, los nombres de estos: Gaspar, Melchor y Baltazar. ¿Quién les diría los nombres de estos
personajes? Ya que la Biblia no registra nada de esto. Toda una serie de mentiras aceptadas por la
iglesia romana. Pero el mundo sigue la tradición del hombre y deja el mandamiento de Dios.
*Los magos del Oriente eran filósofos. Pertenecían a la clase numerosa e influyente, que incluía
hombres de noble alcurnia y poseía gran parte de las riquezas y del saber de su nación. Entre ellos
había muchos que explotaban la credulidad del pueblo. Otros eran hombres rectos que estudiaban las
manifestaciones de la Providencia en la naturaleza, y eran honrados por su integridad y sabiduría. De
este carácter eran los magos que vinieron a Jesús.
La luz de Dios está siempre resplandeciendo aun en medio de las tinieblas del paganismo. Mientras
estos magos estudiaban los cielos tachonados de estrellas, y trataban de escudriñar el oculto misterio de
sus brillantes derroteros, contemplaban la gloria del Creador. Buscando un conocimiento más claro, se
dirigieron a las Escrituras hebreas. En su propia tierra, se conservaban escritos proféticos que predecían
la llegada de un maestro divino. *(DTG pág 41)
Holly
El Holly y el Ivy se usaron durante siglos para diferentes propósitos decorativos, especialmente en los
festivales de invierno. Debido a que su fruto brota en el invierno llegó a ser para los paganos un
símbolo de la inmortalidad.
El Holly también fue una planta admirada por los Druidas, porque pensaban que sus hojas siempre
verdes atestiguaban que el sol nunca los abandonaba y por lo tanto eran hojas sagradas.
También se creía que el holly espantaba los espíritus malos y a las brujas de allí la costumbre de
ponerlo en las ventanas y puertas.
Las Piñatas
Las piñatas se remontan a la época de los griegos. El origen de la piñata es supuestamente romano, y
proviene del vocablo "piñata" (vasija). Sin embargo, la costumbre es de origen español y nace en los
ritos de la fertilidad, practicados con motivo del inicio del ciclo agrícola durante la primavera.
Este inicio acontece durante un carnaval que en España culmina el domingo siguiente al miércoles de
ceniza y se denomina "domingo de piñata" pues en ese día se rompían las piñatas. La piñata se adorna
con papeles de colores. Según la tradición católica, la piñata representa el mal, debe tener siete picos
que son los siete pecados capitales.
El palo es la ayuda que da la iglesia para destruir el mal. La fruta son los beneficios que se reciben de
Dios si se tiene fe. Se vendan los ojos porque la fe es ciega.
Esta es otra mentira con la que muchos inocentes se divierten, pero ¿qué relación tienen las piñatas con
el nacimiento de Jesús? ¡Ninguna! Todo esto ha salido de una mente astuta, y se ha introducido poco a
poco dentro del nacimiento de Jesucristo. "Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la
justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre, y aléjate de esto que no está de
acuerdo con Dios" (2 Timoteo 2:22).
El Intercambio de Regalos
Para algunas personas este es el punto más
importante de todo lo que se refiere a la observancia
de la Navidad: la época de comprar e intercambiar
regalos. Al respecto muchos exclamarán
triunfalmente: “¡Para esto sí tenemos autorización
bíblica! ¿Acaso Jesucristo al nacer no recibió regalos
de los magos?”
Nuevamente la verdad nos ha de sorprender.
Primero, veamos el origen histórico de la costumbre
de dar aguinaldos para después ver lo que nos dice la
Biblia al respecto.
Citamos lo siguiente de la Bibliotheca Sacra, volumen 12, páginas 153-155: “El intercambio de regalos
entre amigos es característico tanto de la Navidad como de la Saturnalia y los cristianos seguramente lo
tomaron de los paganos, como lo demuestra con claridad la amonestación de Tertuliano”.
La verdad es que la costumbre de intercambiar regalos con amigos y parientes durante la época
navideña, ¡no tiene absolutamente nada que ver con el cristianismo! Aunque nos parezca extraño. ¡ello
no celebra el nacimiento de Jesucristo ni lo honra a Él! Supongamos que alguna persona que usted
estima está celebrando su cumpleaños. ¿La honraría usted comprando cantidades de regalos para todos
los demás parientes y amigos; haciendo caso omiso de la persona a quien desea honrar? ¿No le parece
absurdo desde este punto de vista?
Sin embargo, esto es precisamente lo que hace la gente en todo el mundo. Observan un día en que
Cristo no nació, gastando todo el dinero que logran reunir para obsequiar regalos a sus parientes y
amigos. Pero años de experiencia nos enseñan que los cristianos profesos suelen olvidarse de dar algo a
Cristo y a su Obra en el mes de diciembre. Este suele ser el mes en que más sufre la Obra de Dios.
Aparentemente la gente está tan ocupada intercambiando aguinaldos que no se acuerdan de Cristo ni de
su Obra. Después, durante enero y aun febrero, tratan de recuperar todo lo que gastaron en Navidad, de
modo que muchos, en lo que se refiere al apoyo que dan a Cristo y su Obra, no vuelven a la normalidad
hasta marzo.
Veamos lo que dice la Biblia en Mateo 2.1, 11 respecto a los regalos que llevaron los magos cuando
nació Jesucristo. “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a
Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?… Y al entrar en la
casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le
ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra”.
¿Por qué le llevaron regalos a cristo?
Notemos que los magos preguntaron por el niño Jesús, nacido rey de los judíos. Pero, ¿por qué le
llevaron regalos? ¿Por ser su cumpleaños? ¡De ninguna manera!, ya que ellos llegaron varios días o
semanas después de su nacimiento.
Entonces, ¿lo hicieron para darnos ejemplo? ¡No! Tomemos
nota. Ellos no intercambiaron regalos; más bien “le ofrecieron
presentes” a Él, a Cristo. ¡No intercambiaron regalos con sus
amigos y familiares, ni entre ellos mismos!
¿Por qué? El mencionado comentario bíblico de Adán Clarke,
volumen 5, página 46, dice: “Versículo 11. (Le ofrecieron
presentes.) En el Oriente no se acostumbra entrar a la
presencia de reyes y grandes personajes con las manos vacías.
Esta costumbre es señalada con frecuencia en el Antiguo
Testamento y aún persiste en el Oriente y en algunas islas… del Pacífico Sur”.
¡Ahí está! ¡Los magos no estaban instituyendo una nueva costumbre cristiana de intercambiar regalos
para honrar el nacimiento de Jesucristo! Actuaron de acuerdo con una antigua costumbre oriental que
consistía en llevar regalos al presentarse ante un rey. Ellos llegaron en persona ante la presencia del
Rey de los judíos. Por tanto llevaron obsequios de la manera que lo llevó la reina de Sabá a Salomón y
así como hoy los llevan quienes visitan a un jefe de estado.
La costumbre de dar aguinaldos no tiene nada que ver con este acontecimiento; más bien es la
continuación de una antigua costumbre pagana. En vez de honrar a Cristo, lo que hace es atrasar su
Obra cada año en la época navideña.
Año Nuevo
El dios Janus
Nosotros le debemos a Roma Pagana la costumbre de observar el
nuevo año el primer día del mes primero del año. Durante elprimer
siglo AC el emperador Romano Julio César, confeccionó un nuevo
calendario, conocido como el calendario Juliano. Este calendario designaba a Enero como la fecha para
empezar el año.
El nombre para el primer mes del año, también vino de Julio Cesar. El le dio al primer mes del nombre
de Janus, en honor al dios Janus, considerado por los romanos el “dios de las puertas y los portales”, de
allí viene el nombre January.
Los romanos creían que Janus era el dios que cuidaba las puertas del cielo y de la tierra, por eso lo
pintaban sosteniendo en su mano derecha una gran llave con la que puede cerrar la puerta del viejo año
y abrir las puertas del nuevo. También a Janus se lo pintaba sosteniendo un cetro en su mano izquierda,
como un símbolo de su poder.
Al dios Janus se lo pintaba con dos caras. Debido a que los portales se abren hacia adentro y hacia
afuera, Janus miraba con una cara atrás hacia el año viejo y con la otra hacia el año nuevo.
Para el primero de Enero los romanos celebraban a Janus con una gran festival. Frente a las grandes
puertas del templo edificado a su nombre, los romanos se divertían, se alegraban y hacían grandes
procesiones en su honor. Regalos especiales eran traídos al emperador en esa fecha, con los deseos de
buen augurio. También se intercambiaban regalos entre los amigos. De las épocas de Roma pagana nos
llega a nosotros la costumbre de dar regalos y desear buena suerte para el año nuevo.
¿Fue el año nuevo celebrado siempre como un festival por los antiguas cristianos?
Los verdaderos cristianos guiados por el Calendario de Dios, tenían su calendario dividido en año civil
y año religioso. Siguiendo los consejos de Dios recibían el año nuevo civil con un espíritu de
recogimiento y humildad hacia Dios, con sus semejantes y arrepentimiento por las faltas cometidas
durante el año. Esta preparación empezaba en la fiesta de las Trompetas y culminaba con un ayuno
obligatorio en el día más sagrado del año, el día de la Expiación. Pero poco a poco con el correr del
tiempo y a medida que los fieles seguidores de Jesús iban muriendo las verdades puras del Evangelio
también iban desapareciendo e iban dando lugar a la tradición y al paganismo. En el siglo IV después
de Cristo, con la aparente conversión de Constantino al cristianismo, la iglesia de Cristo, que una vez
fuera pura en sus enseñanzas y en celebrar solo las fiestas que Dios había ordenado, se fue
contaminando con las fiestas paganas que se introducían al culto verdadero de Dios. Es muy triste saber
que hoy los seguidores de Jesús desconocen por completo las Fiestas Sagradas de Dios, las cuales tiene
el plan de la salvación y participan celebrando las fiestas paganas, que están tapadas con un supuesto
manto de santidad.
¿Honra a Cristo realmente?
Ahora veamos un argumento utilizado con frecuencia para
justificar la observancia de la Navidad.
Hay quienes insisten en que a pesar de tener sus raíces en una
costumbre pagana, ahora no se observa la Navidad para honrar a
un falso dios, el dios Sol, sino para honrar a Jesucristo.
¿Que nos dice la palabra de Dios al respecto? “No caigas en la
trampa detrás de ellos [los pueblos paganos] no consultes a sus
dioses ni averigües como les daban culto dichos pueblos, para
hacer tú lo mismo. Tú no harás lo mismo con el Señor, tu Dios,
porque ellos hacían a sus dioses cosas que detesta y abomina el
Señor” (Deuteronomio 12.30-31, Nueva Biblia Española).
Asimismo, el profeta Jeremías nos advierte con respecto a las
costumbres tradicionales de la sociedad que nos rodea: “Dice el
Señor: No imitéis la conducta de los paganos… Los ritos de
esos pueblos son falsos” (Jeremías 10.2-3, Nueva Biblia
Española).
De nuevo, Jesús dijo: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de
hombres” (Mateo 15.9). La observancia de la Navidad es un mandamiento de hombres y esto lo ha
prohibido Dios. Jesucristo dijo además: “Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra
tradición” (Mateo 15.6).
Esto es precisamente lo que hacen hoy millones de personas. Desechan el mandamiento de Dios. Su
mandamiento con respecto a la celebración de costumbres paganas para honrar o adorar a Dios es
clarísimo: “Tú no harás lo mismo con el Señor, tu Dios”. Sin embargo, la mayoría de la personas toman
a la ligera este mandamiento y lo invalidan siguiendo la tradición de los hombres al observar la
Navidad.
¡No nos equivoquemos! Dios nos permite desobedecer. Nos permite seguir las costumbres de los
hombres. Nos permite pecar. Pero también nos advierte que habrá un día de juicio en el que ¡segaremos
lo que hayamos sembrado! Jesucristo fue la Palabra viviente y personal de Dios, y la Biblia es la
Palabra de Dios escrita. ¡Por esas palabras seremos juzgados para toda la eternidad! No debemos hacer
caso omiso de ellas ni tomarlas a la ligera.
Elena G. de White
"Ya llega la Navidad," es la nota que resuena por el mundo, del este al
oeste y del norte al sur. Para los jóvenes, para los de edad madura y aun
para los ancianos, es una ocasión de regocijo general. Pero, ¿qué es la
Navidad para que requiera tanta atención?. . . Se dice que el 25 de
diciembre es el día en que nació Jesucristo, y la observancia de ese día se
ha hecho costumbre popular. Sin embargo, no hay seguridad de que
estemos guardando el día preciso en que nació nuestro Salvador. La
historia no nos da pruebas ciertas de ello. La Biblia no señala la fecha
exacta. Si el Señor hubiese considerado tal conocimiento como esencial
para nuestra salvación, habría hablado de ello por sus profetas y apóstoles,
a fin de dejarnos enterados de todo el asunto. Por lo tanto, el silencio de las
Escrituras al respecto nos parece evidencia de que nos fue ocultado con el
más sabio de los propósitos. En su sabiduría, el Señor no reveló el lugar donde había sepultado a
Moisés. Le enterró, luego le resucitó y lo llevó al cielo. Obró así en secreto para evitar la idolatría.
Aquel contra quien se habían rebelado [los israelitas] mientras estaba en servicio activo, aquel a quien
provocaron casi más allá de lo que podía soportar un ser humano, fue casi adorado como Dios después
que la muerte lo separó de ellos. Por el mismo motivo Dios ocultó el día preciso en que nació Cristo, a
fin de que ese día no recibiese el honor que debía darse a Cristo como Redentor del mundo y el único
que debía ser recibido y en quien se debía confiar por ser el único capaz de salvar hasta lo sumo a todos
los que se allegan a él. La adoración del alma debe tributarse a Jesús como Hijo del Dios infinito.
El intercambio de regalos
Se acerca la época de las fiestas con su intercambio de regalos, y tanto los jóvenes como los adultos
consideran atentamente que pueden dar a sus amigos en señal de afectuoso recuerdo. Por
insignificantes que sean los regalos, es agradable recibirlos de aquellos a quienes amamos. Constituyen
una demostración de que no nos han olvidado, y parecen estrechar un poco más los lazos que nos unen
con ellos. . . . Está bien que nos otorguemos unos a otros pruebas de cariño y aprecio con tal que no
olvidemos a Dios, nuestro mejor Amigo. Debemos hacer regalos que sean de verdadero beneficio para
quienes los reciban. Yo recomendaría libros que ayuden a comprender la Palabra de Dios o que
acrecienten nuestro amor por sus preceptos. Proveamos algo que leer para las largas veladas del
invierno. Libros recomendados para los niños.- Son muchos los que no tienen libros ni publicaciones
relativas a la verdad presente. Representan, sin embargo, un importante renglón en el cual se puede
invertir dinero. Son muchos los pequeñuelos a quienes se debieran proveer buenas lecturas. Las series
de lecturas y Poesías para el Sábado* son libros preciosos que pueden introducirse en todo hogar. Las
muchas sumas pequeñas que suelen gastarse en caramelos y juguetes inútiles pueden guardarse para
tener con que comprar tales libros. Los que quieran ofrecer regalos valiosos a sus hijos, nietos o
sobrinos, pueden proporcionarles los libros mencionados arriba, que se destinan a los niños. Para los
jóvenes, la Vida de José Bates es un tesoro; también lo son los tres tomos de El Espíritu de Profecía.*
Estos tomos debieran estar en cada hogar del país. Dios está dando luz del cielo, y ni una sola familia
debiera quedar privada de ella. Sean los regalos que ofrezcáis de tal índole que derramen rayos de luz
sobre la senda que conduce al cielo.*
No es un pecado
No adopten los padres la conclusión de que un árbol de Navidad puesto en la iglesia para distraer a los
alumnos de la escuela sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirigid
la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. En ningún caso debe ser la simple distracción el
objeto de esas reuniones.
Aunque algunos truequen estas ocasiones en momentos de negligente liviandad y no reciban la
impresión divina, para otras mentes y caracteres dichas ocasiones resultan altamente benéficas. Estoy
bien convencida de que pueden idearse substitutos inocentes para muchas reuniones
desmoralizadoras.*
Diversiones inocentes
¿No os levantaréis, mis hermanas y hermanos cristianos, y no habréis de ceñiros para cumplir vuestro
deber en el temor de Dios, y no ordenaréis este asunto de modo que, en vez de carecer de interés,
rebose de placer inocente y lleve la señal del cielo? Sé que la clase más pobre responderá a esta
sugestión.
Los más ricos también debieran manifestar interés y dar regalos y ofrendas proporcionales a los
recursos que Dios les confió. ¡Ojala que en los libros del cielo se hagan acerca de la Navidad
anotaciones cual nunca se las vio, por causa de los donativos que se ofrezcan para sostener la obra de
Dios y el fortalecimiento de su reino! (El Hogar Cristiano 434-440).