El descubrimiento de la superconductividad, ha
revolucionado la Física Modera y distintas
ramas de la industria tecnológica. En este
trabajo se han abordado las propiedades de
estos materiales, la evolución de las teorías que
lo explican, las distintas implementaciones que
tienen hoy en día y su potencial desarrollo.
Se denomina superconductividad a la capacidad intrínseca que poseen
ciertos materiales para conducir corriente eléctrica sin resistencia ni
pérdida de energía en determinadas condiciones.
La resistividad eléctrica de un conductor metálico disminuye
gradualmente a medida que la temperatura se reduce. Sin embargo, en
los conductores ordinarios, como el cobre y la plata, las impurezas y
otros defectos producen un valor límite. Incluso cerca de cero absoluto
una muestra de cobre muestra una resistencia no nula.
La resistencia de un superconductor, en cambio, desciende
bruscamente a cero cuando el material se enfría por debajo de su
temperatura crítica. Una corriente eléctrica que fluye en una espiral de
cable superconductor puede persistir indefinidamente sin fuente de
alimentación.
Al igual que el ferromagnetismo y las líneas espectrales atómicas, la
superconductividad es un fenómeno de la mecánica cuántica.
La superconductividad ocurre en una gran variedad de materiales,
incluyendo elementos simples como el estaño y el aluminio, diversas
aleaciones metálicas y algunos semiconductores fuertemente dopados.
La superconductividad, normalmente, no ocurre en metales nobles como el
cobre y la plata, ni en la mayoría de los metales ferro magnéticos.
Pero en ciertos casos, el oro se clasifica como superconductor; por sus
funciones y los mecanismos aplicados.
En 1911 , el físico holandés Kamerlingh-Onnes descubrió el fenómeno de
superconductividad .
Tuvo lugar cuando media la resistencia eléctrica del mercurio puro en
condiciones de bajas temperaturas.
Trataba de eliminar el “ruido térmico” en el
movimiento de los electrones al interior
de un conductor .
Hallo que para temperaturas inferiores a 4,15 K
la resistencia eléctrica prácticamente era nula.
Kammerlingh-Onnes recibió un precio Nobel de
física para este descubierto en 1913.
Desde este año numerosos científicos
intentaron descubrir el misterio de este
fenómeno, que desafía los principios de la
física.
Durante el siglo XX se ha
encontrado que muchos otros elementos y
muchos compuestos se hacen
superconductores con temperaturas críticas
tan altas como 23°K, pero todos los
materiales se hacen superconductores.
Los mayores avances en la comprensión de la superconductividad tuvieron
lugar en los años cincuenta: en 1950 es publicada la teoría Ginzburg-Landau, y
en 1957 vería la luz la teoría BCS.
La teoría BCS fue desarrollada por Bardeen, Cooper y Schrieffer (de sus
iniciales surge el nombre BCS), gracias a lo cual los tres recibirían el premio
Nobel de física en 1972. Esta teoría se pudo desarrollar gracias a dos pistas
fundamentales ofrecidas por físicos experimentales a principios de los años
cincuenta:
el descubrimiento del efecto isotópico en 1950 (que vinculó la
superconductividad con la red cristalina).
Y el descubrimiento de Lars Onsager en 1953 de que los portadores de carga
son en realidad parejas de electrones llamados pares de Cooper (resultado de
experimentos sobre la cuantización flujo magnético que pasa a través de un
anillo superconductor).
Expulsión del campo magnético.
Aunque la propiedad más sobresaliente de los superconductores es la ausencia de
resistencia, lo cierto es que no podemos decir que se trate de un material de
conductividad infinita, ya que este tipo de material por sí sólo no tiene sentido
termodinámico. En realidad un material superconductor de tipo I es perfectamente
diamagnético. Esto hace que no permita que penetre el campo, lo que se conoce como
efecto Meissner.
El campo magnético distingue dos tipos de superconductores:
Los de tipo I, que no permiten en absoluto que penetre un campo magnético externo
(lo cual conlleva un esfuerzo energético alto, e implica la ruptura brusca del estado
superconductor si se supera la temperatura crítica).
Y los de tipo II, que son superconductores imperfectos, en el sentido en que el campo
realmente penetra a través de pequeñas canalizaciones denominadas vórtices de
Abrikosov, o fluxones.
Estos dos tipos de superconductores son de hecho dos fases diferentes que fueron
predichas por Lev Davidovich Landau y Aleksey Alekséyevich Abrikósov.
Cuando a un superconductor de tipo II le aplicamos un campo magnético externo débil
lo repele perfectamente. Si lo aumentamos, el sistema se vuelve inestable y prefiere
introducir vórtices para disminuir su energía. Éstos van aumentando en número
colocándose en redes de vórtices que pueden ser observados mediante técnicas
adecuadas. Cuando el campo es suficientemente alto, el número de defectos es tan alto
que el material deja de ser superconductor. Éste es el campo crítico que hace que un
material deje de ser superconductor y que depende de la temperatura.
La aparición del superdiamagnetismo es debida a la capacidad del material de
crear supercorrientes. Éstas son corrientes de electrones que no disipan energía,
de manera que se pueden mantener eternamente sin obedecer el Efecto Joule de
pérdida de energía por generación de calor.
Las corrientes crean el intenso campo magnético necesario
para sustentar el efecto Meissner. Estas mismas
corrientes permiten transmitir energía sin gasto energético,
lo que representa el efecto más espectacular de este
tipo de materiales.
Debido a que la cantidad de electrones superconductores
es finita, la cantidad de corriente que puede soportar el
material es limitada. Por tanto, existe una corriente crítica a
partir de la cual el material deja de ser superconductor y comienza a disipar
energía.
En los superconductores de tipo II, la aparición de fluxones provoca que, incluso
para corrientes inferiores a la crítica, se detecte una cierta disipación de energía
debida al choque de los vórtices con los átomos de la red.
En los metales el calor específico es una función de la temperatura. Cuando la
temperatura es muy baja, pero el metal está en el estado normal (es decir, cuando
aún no está en estado superconductor) el calor específico tiene la forma donde
a y b son constantes que se pueden medir mediante experimentos. El primer
término (el término lineal) refleja la conducción eléctrica, mientras que el segundo
término (el que varía con el cubo de la temperatura) se debe a los fotones (es
decir, a las vibraciones de la red).
Sin embargo, si seguimos enfriando y el metal pasa al estado superconductor,
este comportamiento cambia radicalmente: el calor específico tiene una
discontinuidad en la temperatura crítica, aumentando sensiblemente, para después
variar de la forma.
CALOR ESPECIFICO DE UN SOLIDO FORMULA DE CALOR
ESPECIFICO
Los superconductores se suelen clasificar atendiendo a distintos criterios, que
pueden estar relacionados con su comportamiento físico, la comprensión que
tenemos de ellos, dependiendo del coste económico para utilizarlos o el material
de que están hechos.
Estos son:
Superconductores de tipo I: son los que tienen un único campo magnético
crítico Hc, y pasan bruscamente del estado superconductor al normal.
Superconductores de tipo II: son aquellos en los que se pueden considerar
dos campos magnéticos críticos, Hc1 y Hc2, estando plenamente en el estado
superconductor para un campo magnético externo por debajo de Hc1 y en el
estado normal por encima de Hc2, hallándose en un estado mixto cuando el
campo magnético se halla entre ambos.
Este criterio se debe al físico Alekséi Abrikósov y fue propuesto en 1957.
De forma más rigurosa se emplea el parámetro de Ginzburg-Landau, de modo que:
si (especialmente, si ) entonces la energía superficial del superconductor es
positiva y se trata de un superconductor de tipo I.
si (especialmente, si ) entonces la energía superficial del superconductor es
negativa y se trata de un superconductor de tipo II.
ALEKSEI ABRIKOSOV
Láminas de niobio de 1 mm de espesor. El niobio es un elemento puro
superconductor de baja temperanductor de tipoiona: son los que se pueden
explicar mediante la teoría BCS o sus derivados (lo que significa que los pares de
Cooper se forman debido a la interacción electrón-fonón).
La importancia de este criterio de clasificación se basa en que tenemos una
teoría, la teoría BCS, que explica con éxito las propiedades de los
superconductores convencionales desde 1957, mientras que no hay aún una
teoría satisfactoria para los superconductores no convencionales. Para estudiar
los superconductores no convencionales se suele emplear la teoría Ginzburg-
Landau, que sin embargo es una teoría macroscópica (es decir, no explica las
propiedades a partir de primeros principios como sí hace la teoría BCS, que es
una teoría microscópica).
El estudio riguroso de los superconductores no convencionales es un problema
no resuelto en fí[Link] la mayoría de los casos, los superconductores de tipo I
son a su vez convencionales, pero hay algunas excepciones, como por ejemplo
el niobio o el diboruro de magnesio, que son a la vez convencionales y de tipo II.
Superconductores de baja temperatura: suelen llamarse así a aquellos cuya
temperatura crítica está por debajo de los 77K.
Superconductores de alta temperatura: suelen llamarse así a aquellos cuya
temperatura crítica está por encima de los 77K.
La razón por la que se suele tomar dicha temperatura está en la facilidad con la
que podemos enfriar el material (marcando una diferencia en el precio de los
experimentos dedicados a su estudio), ya que por encima de 77K podemos utilizar
métodos de enfriado de bajo coste, como el nitrógeno líquido, en lugar de otros
como el helio líquido.
Por otra parte los superconductores de alta temperatura son mucho más
interesantes desde el punto de vista de las aplicaciones prácticas, razón por la
cual muchos centros de investigación centran sus esfuerzos en buscar y diseñar
materiales que tengan una temperatura crítica un poco más alta.
•Elementos puros (si bien no todos los elementos puros alcanzan el estado
superconductor), la mayoría de los superconductores que son elementos puros son
de tipo I, con la excepción del niobio, el tecnecio, el vanadio y las estructuras de
carbono que se mencionan más abajo.
•Aleaciones, como por ejemplo
El NbTi (niobio-titanio) cuya propiedad superconductora se descubrió en 1962.
El AuIn (oro-indio), un superconductor descubierto en 1997.
El URhGe (aleación de uranio, rodio y germanio), del cual se descubrió en 2005
que sigue siendo superconductor incluso a elevados campos magnéticos3 (si bien
su temperatura crítica es muy baja, unos 0.28K).
El Efecto Meissner fue descubierto por Walther Meissner y
Robert Ochsenfeld en 1933, y consiste en lo siguiente: si a un
superconductor se le aplica un campo magnético, en el interior
del superconductor el campo magnético se anula.
Básicamente, los electrones modifican sus órbitas de modo
que compensan el campo magnético externo; así, en el interior,
el campo es nulo.
Este hecho tiene que ver con que un superconductor, para que
tenga la resistencia eléctrica nula, requiere necesariamente
que el campo magnético en el interior sea cero.
Este efecto puede utilizarse para producir “levitación magnética”.
Cuando se acerca un imán a un superconductor, el superconductor
se convierte en un imán de polaridad contraria de modo que “sujeta”
al otro imán sobre él. Así, el imán no puede acercarse ni alejarse:
levita.
El efecto eléctrico de la superconductividad es la aparición de
supercorrientes. Es decir, de corrientes que no disipan energía por
efecto Joule (en forma de calor) al caer la resistencia eléctrica a
cero.
Como el número de cargas es finito, existe una corriente crítica en
los superconductores que hace que comience a disiparse la energía.
Las intensas corrientes producidas sustentan el efecto Meissner.
La teoría señala que cuando la corriente es superior a la crítica en
los S-1 se manifiesta el efecto Joule.
En el caso de los S-2, este efecto se produce aún con corrientes
pequeñas por la colisión de los vórtices con los átomos de la red.
Los superconductores tienen aplicaciones en casi cualquier área, las más
destacadas son:
Los superconductores se pueden utilizar en el transporte levitado por
electroimanes. Cuando se utilizan electroimanes para levitar un vehículo, por
ejemplo trenes, para eliminar la fricción y alcanzar altas velocidades, los
electroimanes pierden energía en calor. Utilizando superconductores, además
de no perder energía en calor por su nula resistencia, el tamaño disminuiría
notablemente.
En el plano médico, los superconductores también aportan, en el biomagnetismo.
La resonancia magnética ya existe, pero puede ser mejorada con un campo
magnético más fuerte derivado de electroimanes superconductores. Además de
esto, existen dispositivos llamados SQUIDs (Superconductor QUantum Interference
Device), que pueden detectar un cambio en el campo magnético 100 billones de
veces menor a la fuerza que mueve a una aguja en una brújula. Con esto, se
pueden examinar profundidades del cuerpo sin necesidad de fuertes campos
magnéticos.
Los superconductores se pueden utilizar en aceleradores de partículas de muy
alta energía. Estos podrían acelerar las partículas a velocidades cercanas a la de la
luz. Con electroimanes superconductores esto podría ser posible.
CABLE
SUPERCONDUCTOR
Otra aplicación importante y posiblemente de grandes alcances lucrativos de
los superconductores son los generadores. La eficiencia de generadores
superconductores rebasaría un 99% y el tamaño sería alrededor de la mitad de
los convencionales. Además, cables superconductores en vez de cobre, podrían
aumentar la transmisión de energía en un cable, por lo que se mejoraría hasta en
un 7000% la eficiencia con respecto al espacio utilizado.
MOTOR
SUPERCONDUCTOR
En el área de computación tienen aplicaciones sorprendentes. Se pretende
construir computadoras "petraflop", las cuales pueden realizar mil trillones de
operaciones por segundo, mientras que la más avanzada tecnología en
computadoras sólo puede realizar 12.3 trillones de operaciones por segundo. Para
alcanzar estas velocidades, el tamaño del sistema sería del orden de alrededor de
50 nanómetros y basados en el efecto Joseph son, en vez del sistema de switch en
microchips convencionales.
MICROCHIP
Militarmente, los superconductores también tienen importantes aplicaciones.
SQUIDs con superconductores de alta temperatura se han usado para detectar
submarinos y minas. Además, se han utilizado reducidos, en tamaño, motores
para barcos navales. La más grande aplicación militar de los superconductores
está en las "E-bombs", las cuales podrían crear u fuerte campo magnético con
superconductores que generarían un pulso electromagnético de gran intensidad
que deshabilitaría cualquier equipo eléctrico enemigo.
NAVE
La importancia de este logro científico puede resultar decisiva en un buen número
de aplicaciones técnicas.
Cabe destacar la posibilidad de fabricar electroimanes a base de
superconductores con un costa reducido, lo cual abarataría la construcción de
algunos sofisticados aparatos de diagnóstico médico que emplean potentes imanes.
Facilitaría la producción de la energía del futuro y permitiría construir medios de
transporte terrestre ultrarrápidos y económicos basados en la sustentación o
levitación magnética.
Un tren experimental alemán de estas características ha conseguido una velocidad
de 406 km/h. Este tipo de trenes, al desplazarse sin entrar en contacto con el suelo,
evitan los efectos indeseables del rozamiento y equivalen a aviones que se muevan
en vuelo rasante.
Los superconductores son los conductores más raros , su característica principal es la
ausencia total de resistividad eléctrica, por lo tanto son el elemento perfecto para
transportar energía eléctrica puesto que no producen pérdidas por calor, el problema es
que por el momento sólo se han encontrado materiales superconductores que funcionan
a muy bajas temperaturas, y el coste es mucho más elevado que las pérdidas que se
producen.
Los superconductores se quieren utilizar para construir trenes de levitación
electromagnética y monorraíles, pero por el momento el elevado coste impide la
progresión de esta tecnología de los superconductores.
El fenómeno de la superconductividad ya forma parte integrante de nuestras vidas. La
resonancia magnética nuclear no habría podido desarrollarse sin su ayuda y constituye
un auxiliar indispensable en la investigación científica y tecnológica.
El que consiga o no convertirse en un producto de gran consumo depende
exclusivamente de los resultados de la investigación sobre superconductores a
temperatura ambiente. En cualquier caso, es evidente que estos materiales supondrán
en un futuro inmediato un elemento sumamente importante en nuestra civilización.
Microsoft en carta 2002, “superconductores”
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