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Versículos Bíblicos sobre la Fe y Salvación

VERSICULOS
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VERSICULOS BIBLICOS

Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

(Hebreos 11:1)
Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

(1 Pedro 5:7)
Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el
derecho de ser hijos de Dios.
(Juan 1:12)
Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía
éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Y ahora que hemos sido
justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él,
seremos salvados del castigo de Dios!
(Romanos 5:8-9)
Que, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón
que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el
corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser
salvo.
(Romanos 10:9-10)
Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse
a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del
Señor, 20 enviándoles el Mesías que ya había sido preparado para ustedes,
el cual es Jesús.
(Hechos 3:19-20)
Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre, 6 quien dio su vida como rescate por todos. Este
testimonio Dios lo ha dado a su debido tiempo.
(1 Timoteo 2:5-6)
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que
todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
(Juan 3:16)
Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con
él, y él conmigo.
(Apocalipsis 3:20)
Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de
llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a
la vida.
(1 Pedro 3:18)

Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de
llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a
la vida.
(1 Pedro 3:18)

Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna y
no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.
(Juan 5:24)

El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido


para anunciar buenas nuevas a los pobres.
Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos
y dar vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos.
(Lucas 4:18)

Luego los sacó y les preguntó: Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo?
31
—Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron.
32
Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa. 33 A
esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las heridas; en seguida fueron
bautizados él y toda su familia.
(Hechos 16:30-33)

Yo soy el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí
cree nunca más volverá a tener sed.
(Juan 6:35)

Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca al Hijo y crea en él tenga vida
eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
(Juan 6:40)

Así nos lo ha mandado el Señor:


«Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la
tierra».
(Hechos 13:47)

Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús, nuestro Señor.
(Romanos 6:23)

De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios
en Cristo Jesús.
(Romanos 6:11)

Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que
vivamos por medio de él. 10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a
Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el
perdón de nuestros pecados.
(1 Juan 4:9-10)

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino
que es el regalo de Dios, 9 no por obras, para que nadie se jacte.
(Efesios 2:8-9)

Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a


nosotros mismos y no tenemos la verdad. 9 Si confesamos
nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará
y nos limpiará de toda maldad.
(1 Juan 1:8-9)
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se
envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.

1 Corintios 13:4-5

Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
(Lucas 19:10)

Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura. 16 El que
crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.
(Marcos 16:15-16)

pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, 24 pero por su gracia son
justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.
(Romanos 3:23-24)

Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que a mí viene, no lo rechazo.


(Juan 6:37)

Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado
a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
(Mateo 28:19-20)

Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes
y alaben al Padre que está en el cielo.
(Mateo 5:16)

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, 5 nos dio vida con
Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!
(Efesios 2:4-5)

Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria
que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
(Juan 1:14)

A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de


todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles.
(Romanos 1:16)
Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de
Cristo.
(Romanos 10:17)

Ciertamente les aseguro que el que cree tiene vida eterna. 48 Yo soy el pan de vida.
(Juan 6:47-48)

Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron
y en el cual se mantienen firmes. 2 Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la
palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
(1 Corintios 15:1-2)

La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, 6 quien, siendo por naturaleza Dios, no
consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. 7 Por el contrario, se rebajó
voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres
humanos. 8 Y, al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta
la muerte, ¡y muerte de cruz!
(Filipenses 2:5-8)

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de
Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:16-18
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7

Jehová te bendiga, y te guarde;


Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti,
y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro,
y ponga en ti paz.

Números 6:24-26

Pero los que esperan a Jehová


tendrán nuevas fuerzas;
levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán;
caminarán, y no se fatigarán.

Isaías 40:31

No temas, porque yo estoy contigo;


no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia.

Isaías 41:10
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y
hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te
levantes.

Deuteronomio 6:6-7

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