R:.E:.A:.A:.
SOBERANO PRINCIPE ROSA CRUZ Y CABALLERO DEL AGIUILA Y DEL PELICANO. (Grado 18°)
En la nomenclatura suele designarse el grado de Rosa Cruz, anteponiéndole los títulos de
Caballero y también el de Soberano Príncipe. En tiempos pasados fue el más elevado del sistema
llamado escocés, el nec plus ultra de los grados de perfección; más tarde cerró la escala jerárquica
de la reforma filosófica a la que se dio nombre de Rito Moderno o Rito Francés, y constituye el
grado 18° del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Algunos autores aseguran que la institución de los Rosa Cruces fue creada en Egipto en el
siglo XIV por C. Rosencrutz o Rosencreutzen, sabio naturalista dedicado al estudio de la alta
filosofía oriental.
Afirman algunos que la Sociedad de los Rosa Cruces fue proyectada en 1622 por el sabio
abad Valentín Andrea, quien publicó en 1625 su célebre obra titulada “Las Bodas Químicas de
Rosenkreutz”, alegoría alquímica, llena de grandes inventivas y adornada con un lenguaje poético.
Atribuyen otros autores la institución de este grado a Godofredo de Bouillón, iniciado en la
Orden de los Templarios que, después de abrazar el cristianismo, le dio el nombre de Rosa Cruz.
Para algunos masones existe la creencia de que es preciso buscar la concepción de este
grado en las teorías de Para Celso y del filósofo inglés Roberto Fludd, basados en la filosofía
idealista.
Como el filósofo inglés y sabio médico alquimista, R. Fludd explicaba la palabra Rosa Cruz
por la cruz tinta en la sangre de Jesús, imaginaron algunos escritores que de esta interpretación
tomaron los jesuitas la idea de cristianizar este grado, convirtiéndolo en un Orden Sacerdotal, en
el que abundaban las oraciones, reverencias y genuflexiones.
También se conoce el grado de Rosa Cruz con el nombre de Caballero del Águila y del
Pelícano, porque ambas cosas aparecen en la joya del mismo, y son emblemas, según unos, del
hijo de Dios derramando su sangre por salvar el mundo, en tanto que otros lo consideran
representando la sabiduría unida a la caridad.
El Caballero Rosa Cruz contempla los hombres, dotados todos de cualidades
contradictorias, conoce sus méritos, ve sus imperfecciones y le estima según sus merecimientos y
virtudes. El bien y el mal son para él simples resultados de las relaciones entre los seres y no
producto de entidades sobrenaturales. Considera la Ciencia como patrimonio de la humanidad, y
procurando elevar a los hombres a la mayor altura en sabiduría, no reconoce más criterio de
verdad para la inteligencia que el de la experiencia y la razón.
En una palabra, el moderno iniciado en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado cultiva la
verdadera Libertad, y a su defensa y conservación consagra todos sus esfuerzos, basado en la sabia
doctrina de la Caridad, que es la precursora de todo lo bueno, alentado por la Esperanza y
fortalecido por la Fe en el triunfo de la Fraternidad, que es el destello luminoso del Amor y
estudiando el espectáculo de la naturaleza, huyendo constantemente de las tinieblas del error,
busca anhelante la brillante luz de la Ciencia y de la Virtud y se apresta a ordenar las dispersas
herramientas de trabajo y reconstruir las destrozadas columnas, que han de sostener el Templo de
la Razón, edificado a la gloria del Gran Arquitecto del Universo.
Lo primero que se observa al estudiar el grado de Rosa Cruz es la analogía del ceremonial
de recepción con el que corresponde al grado de Maestro. Como en éste predomina el luto y la
desolación en el Capítulo por hallarse destruidas las herramientas del trabajo y destrozadas las
columnas del Templo, habiéndose perdido la palabra. Esta se ha perdido también en el grado de
Maestro a consecuencia del asesinato de Hiram-Abí.
Causas análogas han sido el origen de tal desolación: la ignorancia, la hipocresía y la
ambición dieron muerte al Maestro; la barbarie del fanatismo, el predominio de la envidia y la
injusticia; el reinado de la perfidia y la mentira ha producido tal perturbación entre los obreros del
Templo, que éstos abandonaron los útiles del trabajo, y aquél, a tanta costa levantado, se
derrumbó por carecer de solidez sus columnas.
LUX E TENEBRIS es el lema de los Rosacruces; luto y consternación los sentimientos que
dominan al Maestro. Siempre la lucha de la luz contra las tinieblas, de la verdad contra el error, de
la razón contra el fanatismo.
Las semejanzas entre los dos grados masónicos, que consideramos se acentúan cuando
reflexionamos que ambos representan el resumen y complemento de las enseñanzas recibidas
respectivamente por el trabajo Simbólico y el Capitular. El grado tercero es el último de la
educación primaria del masón; el de Rosa Cruz es también el último de su educación secundaria;
en éste predominan las interpretaciones filosóficas de los emblemas, en aquel la significación
simbólica de los mismos.
Es, por lo tanto, el grado de Rosa Cruz de tal importancia, que basta por sí solo para llevar
al ánimo del masón el convencimiento de que, sin haber llegado a poseerlo, jamás hubiera
comprendido la sublimidad de la Maestría Masónica, tanto más apreciada cuanto mejor se conoce
y comprende, y la necesidad de ampliar los estudios de manera gradual y sucesiva,
proporcionando a los afiliados una sólida instrucción, como se consigue por la práctica del
R:.E:.A:.A:.
En el transcurso de la instrucción han sido explicadas las interpretaciones del símbolo
principal del grado, representado por la Cruz, y aquí añadiremos la interpretación astronómica, la
cual hace resaltar las analogías de este grado con el de Maestro, cuyas enseñanzas se desarrollan
en los grados capitulares.
La línea horizontal, trazada en el centro de la cruz, como se conserva aún en la cruz griega,
representa el Ecuador y la vertical el Meridiano; la intersección de estas dos líneas, dividiendo
aquella en cuatro partes iguales, nos recuerda las cuatro edades del planeta que habitamos: la de
oro, la de plata, la de bronce y la de hierro. Representación de los cuatro puntos cardinales son los
cuatro brazos de la cruz, así como las estaciones, las edades del hombre, los cuatro elementos
generadores de los antiguos: Aire, Tierra, Fuego y Agua y, por último, las cuatro letras con las que
en todas las lenguas se escribe el nombre del G:.A:.D:.U:.
Además de las interpretaciones del símbolo representado por la Rosa, la corta existencia
de esta flor abierta simboliza la muerte prematura de la Fraternidad, de la cual es emblema,
cuando le faltan sus elementos de vida, que son el amor y la tolerancia.
El águila, que figura en el emblema del grado, nos representa el genio, la sabiduría. Es
completamente libre, como lo es el genio al que simboliza y nos recuerda que nada somos ni
podemos sin la libertad, pero que ésta deberá ser regida por la Sabiduría.
El pelícano, desgarrándose el pecho para proporcionar alimento a sus hijos, simboliza la
Caridad del masón hacia todos sus semejantes.
El recogimiento y tristeza de los hermanos significan el dolor de la Masonería
contemplando el reinado de la ignorancia, esparcida sobre la tierra y el regocijo que muestran, así
como la esplendorosa grandeza del Templo en el momento de hallar la palabra perdida, el triunfo
de la Sabiduría, haciendo desaparecer esa misma ignorancia al par que la hipocresía y la ambición.
Tres son las columnas que sostienen el ánimo del Rosa Cruz en medio de las tinieblas para
hallar el camino de la luz; son estas: la Caridad, la Esperanza y la Fe, en este orden para establecer
la diferencia entre el fanatismo y la razón.
La Palabra Sagrada del grado de Rosa Cruz (INRI) es imposible darla, y sólo se conocerá
interrogando a los caballeros sobre sus viajes, dando a entender de este modo que únicamente
aquel que haya viajado en las tinieblas primero, y después por los países más diversos para
iluminar su inteligencia y fortificar su razón, es merecedor de encontrar la palabra.
La Primera Palabra de Paso (Enmanuel) significa DIOS SEA CON NOSOTROS, y la segunda
(Pax Vobis), LA PAZ REINE ENTRE NOSOTROS.
El orden de Buen Pastor, representa los dos términos: razón e inmortalidad.
El Signo de Reconocimiento, sirve para indicar que hay algo superior al hombre y que para
comprender esa Causa Suprema es preciso que el espíritu domine a la materia. El Signo de
Contestación, nos hace recordar que en la tierra apareció el hombre y a ella ha de volver cuando el
espíritu se desprenda de la materia.
La Batería (000000-0) simboliza que el Rosa Cruz trabaja seis días en la semana y descansa
el séptimo, y la Edad (33años), aquella en que el hombre se halla en la plenitud de la vida y ha
adquirido la madurez de juicio indispensable para dedicarse a los estudios filosóficos.
Los Trabajos del Capítulo de Rosa Cruz empiezan en el instante en que palideció la luz del
día y se destruyó el Templo, y su alegoría astronómica es la del punto en que el sol, en su marcha
aparente, ocupa el menos elevado de los signos del zodíaco. Terminan en el momento en que la
luz reaparece, figura astronómica de la reaparición del sol en los signos superiores del círculo
zodiacal y la alegoría que recuerda la reconstrucción del Templo, la desaparición de las tinieblas y
el reinado de la paz y de la fraternidad universal.
LABOR DEL ROSA CRUZ.
Está consagrada al triunfo de la Sabiduría sobre la ignorancia, al desarrollo máximo de la
Fraternidad, a la Libertad de la Palabra, a la propaganda de la educación del pueblo y al
cumplimiento de los demás deberes a que se contrae la promesa prestada.
La misión de los Caballeros Rosa Cruz es la de conservar perpetuamente encendido en
nuestros Templos el sacro y regenerador fuego de la Francmasonería y recordar a los hermanos
que nuestros dogmas, nuestros misterios y grados, exigen un estudio continuado de la Naturaleza
y de todas las Ciencias y Artes.
La deslumbrante luz que reemplaza a las tinieblas, la palabra perdida y nuevamente
encontrada, las columnas truncadas, la dispersión de los útiles y herramientas del trabajo, etc., son
símbolos expresivos de la tristeza y soledad; a los que sigue la alegría, el triunfo del bien sobre el
mal, de la verdad sobre el error, la miseria de los pueblos, sustituidas por la Ciencia, la ilustración y
el bienestar.
El Caballero Rosa Cruz se haya obligado a practicar la mayor tolerancia con las distintas
creencias religiosas, de cuyos principales dogmas y prácticas usuales ha de tener algunos
conocimientos, evitando provocar discusiones sobre ellos dentro del Templo, sin perjuicio de usar
ampliamente el derecho de presentar conferencias y estudios sobre estos y otros puntos
relacionados con la Moral Universal y con la filosofía.
Conviene recordar que los masones admitimos la buena doctrina, venga de donde viniere,
y que no disputamos a ninguna religión ni escuela filosófica su paternidad, pues sólo trabajamos
por el reconocimiento de la Verdad y por su divulgación.
El Maestro Grado 18° dedicará su investigación al estudio del establecimiento del reino de
la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad sobre la tierra y, además, es importante que discierne
sobre los siguientes temas:
- La Libertad de Palabra.
- Sostenimiento del carácter universal de la Masonería.
- La razonable fe en las posibilidades de las Ciencias.
- El Nazareno. La Redención.
- Valor y trascendencia de la fe racional.
- La Esperanza como fortaleza y perseverancia.
- La Caridad concebida como fraternidad.
- La Abnegación.
INSTRUCCIÓN.
-Signo de Orden: (o de Buen Pastor). Se hace cruzando ambos brazos sobre el pecho, el derecho
----sobre el izquierdo, hasta tocarse los hombros con las manos extendidas, elevando la mirada al
cielo.
-Signo de Socorro: Cruzar las piernas de modo que quede la derecha detrás de la izquierda. La
respuesta es cruzarlas en sentido inverso; esto es, la izquierda detrás de la derecha.
-Signo de Reconocimiento: Levantar la mano derecha cerrada, señalando el cielo con el dedo
índice. Se responde del mismo modo mostrando la tierra.
-Batería: Seis por uno. 6x1. (OOOOOO-O)
-Tocamiento: Cruzando los brazos en el signo de Buen Pastor, se colocan mutuamente las manos
derechas sobre los hombros derechos y las manos izquierdas sobre los hombros izquierdos, de
manera que los brazos queden formando una cruz. Después del toque, el que reconoce abraza a
su hermano y le da la primera palabra de pase en dos tiempos, primero al oído derecho y después
al izquierdo (EM-MANUEL). El reconocido responde en la misma forma, dándole la segunda
palabra de pase (PAX-VOBIS).
-Palabra Sagrada: INRI. (Indefesso Nisi Repellamus Ignoratian)
“Por esfuerzos infatigables rechazamos la ignorancia”
-Palabra de Pase: El que reconoce dice EMMANUEL, el reconocido dice PAX-VOBIS
-Marcha: No hay marcha.
-Edad: 33 años.
Soberano Capítulo Rosa Cruz “Libertador” N° 46
Valle de Valle de la Pascua. Edo. Guárico.
S:.E:.P:.
Grado XVIII (R:.E:.A:.A:.)
LA PALABRA I.N.R.I. ASPECTOS FILOSOFICOS.
La Masonería es en esencia Esotérica y, como todos sabemos, es “un sistema moral
ilustrado por símbolos”, estos símbolos y las alegorías que los acompañan, no deben hablar jamás
a los sentidos, sino excitar la imaginación. Las palabras como el simbolismo de la alegoría, no son
la verdad, sino que insinúan o señalan hacia ella. El Príncipe Rosa Cruz tiene como meta principal
buscar la palabra perdida, y cree encontrarla en el acrónimo “INRI”
Casi todas las personas que hemos sido educadas en el cristianismo, conocemos el
significado de la palabra INRI que nos enseña el Nuevo Testamento: en el Evangelio de San Juan
(19:19) se explica que Poncio Pilatos colocó en la cruz, sobre la cabeza de Jesús, la inscripción INRI;
Jesús de Nazaret Rey de los Judíos.
Pero el ocultismo nos desvela otros significados. Esta palabra se ha utilizado
especialmente en la alquimia. Las letras simbólicas INRI, de la cruz del calvario relacionadas con la
crucifixión, significan esotéricamente en latín: “Igne Natura Renovatur Integra” (Por el fuego se
renueva completamente la Naturaleza), lo cual denota el influjo rosacruz en la Orden; es decir que
la Naturaleza toda, se renueva por la acción del fuego, porque el calor en sus distintos grados de
actividad, permite todas las funciones, físicas, químicas y biológicas, actuando en los cuatro
estados de la materia: sólidos, líquidos, gases y el radiante o ígneo. En el plano hermético-
alquimista su significado es de que toda la naturaleza se renovará por el fuego, ya que es por el
fuego y en el fuego mismo como será puesto a prueba todo nuestro mundo; hace referencia a la
regeneración para la evolución; es decir, es la acción y respuesta, la energía que nos mueve a las
situaciones por los instintos. Lo importante es lo que encierra la frase y no es más que la energía
del elemento Fuego como gran purificador y transmutador de la existencia; es la renovación
espiritual, sabiendo que el ocultismo siempre se lee entre líneas.
Desde el punto de vista cabalístico, tomando para ello el alfabeto hebreo la I (Agua), la N
(Fuego), la R (Aire) y la última I (Tierra), son los cuatro estados de la dualidad MATERIA-ENERGIA,
que permiten la constitución molecular y biológica y la actividad psicoanímica del Ego
evolucionante, porque son los cuatro elementos biogenéticos absolutamente indispensables para
toda vida: carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrogeno. Es decir, sería la representación de los cuatro
elementos presentes en todos los niveles de la Creación.
La liturgia del grado 18° publicada por el SCCG 33° señala que la versión moderna de la
No podemos nosotros, ni hay poder en el mundo fuera de nosotros mismos, que pueda
iniciarnos en el ultérrimo secreto del grado XVIII. En el silencioso santuario de nuestro fuero
interno cintila la luz y únicamente nosotros mismos podemos, con esfuerzo y voluntad
inquebrantable penetrar ese lugar. El grado XVIII señala al Francmasón el sendero de retorno y le
proporciona las herramientas de los Caballeros Rosa Cruz para que pueda desbrazar su camino y
posar las plantas en él; pero cada quien tiene que hacer, en el silencio y la soledad lo demás.
La palabra perdida mora en el interior de todos nosotros y su búsqueda es personal, no es
posible encontrarla a través de las palabras escritas, escuchadas o por el intelecto objetivo, y
menos por segunda o tercera personas…….Es menester introvertir la consciencia hacia los mundos
externos del Ser, y volverse consciente de la fuente de la consciencia en el hombre.