Construcción
Construcción
Construcción Elementos del texto narrativo
2. Actividad con docente
Leemos sobre los elementos del texto narrativo.
Elementos del texto narrativo
Es el orden en el que se desarrollan las acciones en un texto narrativo,
esto se refiere a cómo se narran los hechos de una historia. La trama pue-
Trama de ser directa o compleja. La primera está relacionada con los cuentos; y
la segunda, con la novela.
Parte esencial de la narración, porque son quienes llevan a cabo las accio-
Personajes nes de la historia en un tiempo y lugar determinados. Pueden ser reales o
ficticios y se dividen en protagonistas o principales y secundarios.
Es el tiempo en el que trascurren los hechos narrados. Se puede desarro-
Tiempo llar de forma lineal o de manera alterna. Los saltos en el tiempo se lla-
man anacronías (saltos al pasado: analepsis; saltos al futuro: prolepsis).
Es donde suceden los hechos o acciones narradas que llevan a cabo los
Espacio
personajes. Puede ser real o imaginario.
Se refiere a los acontecimientos que se llevan a cabo en una narración.
Acción Son todas las acciones que conforman la historia. Son las que mantienen
la expectativa del receptor (lector).
Leemos el texto e identificamos los elementos anteriores.
De la simetría interplanetaria
Apenas desembarcado en el planeta Faros, me fui acogido con innegable simpatía. Estuve
llevaron los farenses a conocer el ambiente fí- tres semanas en 956; me bastó para descubrir
sico, fitogeográfico, zoogeográfico, político-eco- que los farenses eran cultos, amaban las pues-
nómico y nocturno de su ciudad capital que tas de sol y los problemas de ingenio. Me falta-
ellos llaman 956. ba conocer su religión, […] Me explicaron que
profesaban el monoteísmo, […]. Descubrí que
Los farenses son lo que aquí denominaríamos Illi era un farense con pretensiones de acen-
insectos; tienen altísimas patas de araña (su- drar la fe en los sistemas vasculares («corazo-
poniendo una araba verde, con pelos rígidos nes» no sería morfológicamente exacto) y que
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y excrecencias brillantes de donde nace un estaba en camino de conseguirlo.
sonido continuado, semejante al de una flauta
y que, musicalmente conducido, constituye su Me llevaron a un banquete que los distingui-
lenguaje); de sus ojos, manera de vestirse, sis- dos de 956 le ofrecieron a Illi. Encontré al he-
temas políticos y procederes eróticos hablaré resiarca en lo alto de la pirámide (mesa, en
alguna otra vez. Creo que me querían mucho; Faros) comiendo y predicando. Lo escuchaban
les expliqué, mediante gestos universales, mi con atención, parecían adorarlo, mientras Illi
deseo de aprender su historia y costumbres; hablaba y hablaba.
Semana 3
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Yo no conseguía entender sino pocas palabras.
A través de ellas me formé una alta idea de
Illi. Repentinamente creí estar viviendo un
anacronismo, haber retrocedido a las épocas
terrestres en que se gestaban las religiones
definitivas. Me acordé del Rabbi Jesús. Tam-
bién el Rabbi Jesús hablaba, comía y hablaba,
mientras los demás lo escuchaban con aten-
ción y parecían adorarlo.
Pensé: ¿Y si este fuera también Jesús? No es
novedad la hipótesis de que bien podría el Hijo
de Dios pasearse por los planetas convirtien-
do a los universales. ¿Por qué iba a dedicarse
con exclusividad a la Tierra? Ya no estamos en
la era geocéntrica; concedámosle el derecho a
cumplir su dura misión en todas partes. Los farenses, para mi completa confusión, au-
mentaban las muestras de su cariño; proster-
Illi seguía adoctrinando a los comensales. Más nados (no intentaré describir el aspecto que
y más me pareció que aquel farense podía ser tenían) adoraban al maestro. De pronto, me
Jesús. «Qué tremenda tarea», pensé. «Y monó- pareció que Illi levantaba todas las patas a la
tona, además. Lo que falta saber es si los seres vez (y las patas de un farense son diecisiete).
reaccionan igualmente en todos lados. ¿Lo cru- Se crispó en el aire y cayó de golpe sobre la
cificarían en Marte, en Júpiter, en Plutón…?». punta de la pirámide (la mesa). Instantánea-
mente quedó negro y callado; pregunté, y me
Hombre de la Tierra, sentí nacerme una ver- dijeron que estaba muerto.
güenza retrospectiva. El Calvario era un
estigma coterráneo, pero también una defini- Parece que le habían puesto veneno en la co-
ción. Probablemente habíamos sido los únicos mida.
capaces de una villanía semejante ¡Clavar en
un madero al Hijo de Dios...! Julio Cortázar
Resolvemos en el cuaderno. ¿Qué significa…?
a. ¿Cómo es el espacio en el que suceden las Excrecencia. Protuberancia, generalmente
acciones? Explicamos. carnosa, que se produce en animales y plan-
b. ¿Quiénes son los personajes principales? tas.
c. ¿En qué periodo de tiempo está ambientado
el relato? Explicamos. Heresiarca. Fundador de una herejía.
d. Elaboramos una síntesis del cuento, indi-
cando las acciones principales de la narra- Anacronismo. Error consistente en confun-
ción. dir épocas o situar algo fuera de su época.
e. ¿Por qué el relato se titula «De la simetría
Producto
interplanetaria»? Explicamos. Retrospectiva. Que se refiere al tiempo pa-
f. Escribimos una valoración del texto. sado o lo recuerda.
Compartimos las respuestas con el pleno.
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