Fluidos Ev
Fluidos Ev
Solución Osmolaridad
hiperosmolar Más alto que el compartimento intracelular Puede ser hipertónico, isotónic
hipoosmolar Más bajo que el compartimento intracelular Sólo puede ser hipotónico.
¡ La osmolaridad y la tonicidad de una solución no son lo mismo! La administración de
soluciones con una tonicidad inadecuada puede provocar desequilibrios de líquidos
y electrolitos potencialmente mortales . [7]
Na : 130 mEq/L
+
Cl : 109 mEq/L
-
Na : 154 mEq/L
+
K : 4 mEq/L
+
California : 2,7 m
2+
Osmolaridad : 27
Solución equilib
Cristaloides isotónicos IV [2] [8] [9]
contrarresta l
Resucitacion fluida
Fluidoterapia de mantenimiento
Resucitacion flui
Aplicaciones clínicas Tratamiento de la hiponatremia hipovolémica (casos
Fluidoterapia de
no graves)
Acumulación de
con insuficien
Acidosis hiperclorémica [3]
Posiblemente hip
Riesgos Sobrecarga de líquidos (ver “ Complicaciones de la
Contiene calcio
fluidoterapia parenteral ”)
Sobrecarga de líq
fluidoterapia
Cristaloides hipotónicos
Los cristaloides hipotónicos se pueden utilizar para corregir déficits de agua libre y
como fluido de mantenimiento si hay pérdida de agua libre. [9]
Soluciones de dextrosa So
o Dextrosa: 5 g/dL
Soluciones de dextrosa So
ej.,infusiones de noradrenalina ) es
hiponatremia
hiperglucemia Edem
hipopotasemia [12]
Cristaloides hipertónicos
Las soluciones salinas hipertónicas deben administrarse con extrema precaución debido
al riesgo de cambios osmóticos rápidos.
3% NaCl
Na : 513 mEq/L
+
N
↓ Volumen intracelular
Efecto sobre los compartimentos de líquidos.
↑ Volumen extracelular
Cristaloides hipertónicos intravenosos ( solución salina hipertónica )
3% NaCl
g/L
Osmolaridad
Si se utiliza D5W como disolvente: 514
mOsm/L
Si se utiliza agua esterilizada: 300 mOsm/L
o Ajustar el tratamiento con frecuencia (monitorear el HCO niveles 3
-
y pH ). [14]
o Aplicaciones clínicas
Corrección de acidosis metabólica severa. [15] [16] [17]
o Riesgos
Alcalosis metabólica
Hipernatremia
hiperglucemia
No debe administrarse con soluciones que
contengan calcio.
La tonicidad de una solución mixta está determinada por la concentración de solutos
que no pueden cruzar las membranas libremente (p. ej., Na y Cl- . + )
mEq )
o Composición y osmolaridad : Na : 1 mEq/mL ; HCO : 1
+
3
-
o Aplicaciones clínicas
Antídoto para la toxicidad de los bloqueadores de los
canales de sodio (p. ej., sobredosis de TCA )
Acidosis metabólica grave (p. ej., durante un paro
cardiorrespiratorio, crisis hiperglucémica ) [15] [16] [17]
o Riesgos
Alcalosis metabólica
Hipernatremia
No debe administrarse con soluciones que
contengan calcio.
Dextrosa al 50% en agua ( D50W ): normalmente disponible en ampollas
de 25 ml o 50 ml
o Composición y osmolaridad : dextrosa: 50
g/dL ; osmolaridad : 2525 mOsm/L
o Aplicaciones clínicas [18]
coloides naturales
albúmina humana [8]
RESUCITACION DE FLUIDOS:
Indicaciones
o Shock hipovolémico
o Tratamiento inicial del shock distributivo y casos seleccionados
de shock cardiogénico dependiente de precarga o shock obstructivo
Enfoque para la administración de líquidos [2] [30]
Deterioro clínico
o Considerar el uso de vasopresores y/o inotrópicos .
o Considere otras causas de shock además de la hipovolemia (p.
ej., shock cardiogénico , shock distributivo , shock obstructivo ).
o Administrar productos sanguíneos si la hipovolemia se debe a una
hemorragia (ver “ Transfusión ”).
Mejoría clínica : Ver “Pacientes hemodinámicamente estables”.
Los pacientes en shock requieren monitorización de los parámetros hemodinámicos ,
por ejemplo, frecuencia cardíaca , presión arterial ( PAM ), PVC , lactato y producción
de orina.
Indicaciones
o Pérdida leve de líquidos o pérdida moderada de líquidos en
pacientes con:
Incapacidad para tolerar la terapia con líquidos enterales.
Deshidratación o hipovolemia refractaria a SRO
o Optimización del tratamiento tras la estabilización del shock.
Enfoque para la administración de líquidos.
o Identificar factores de riesgo de sobrecarga de líquidos o signos
clínicos de hipervolemia .
o Evaluar la capacidad de respuesta de los fluidos : es decir, prueba
PLR o prueba de fluidos .
o Administre líquidos de reemplazo con mayor prudencia: p. ej., 500
ml en adultos o 5 a 10 ml/kg en niños [2]
Gestión
o Reducir la velocidad de infusión ( disminución del tratamiento).
o Cambie a soluciones equilibradas (p. ej., LR ).
Fluidos disponibles: características Los fluidos se pueden agrupar en cristaloides y coloides. Los
cristaloides son soluciones que contienen agua, electrólitos y/o azúcares en diferentes
proporciones, y con respecto al plasma, pueden ser hipotónicos, isotónicos o hipertónicos. Su
capacidad de expandir la volemia va a estar relacionada con la concentración de sodio, ya que
es el factor que determina un gradiente osmótico entre los compartimentos extra e
intravasculares. Cristaloides Las soluciones de cristaloides isotónicas respecto al plasma se van
a distribuir por el fluido extracelular, presentan un alto índice de eliminación y se puede
estimar que, en voluntarios sanos, a los 60 min de la administración permanece solo el 20% del
volumen infundido en el espacio intravascular4 . La solución salina al 0,9%, también
denominada suero fisiológico, es levemente hipertónica respecto al líquido extracelular y tiene
un pH ácido (tabla 1). El suero hiposalino (ClNa al 0,45%) es hipotónico y puede estar indicado
en la deshidratación con hipernatremia, pero no como expansor plasmático. Las soluciones
salinas hipertónicas (ClNa al 3-7,5%) son expansoras en mayor medida que el volumen
infundido, ya que se producirá el paso de agua desde el compartimento intracelular al
extracelular. Su utilización en la reanimación del paciente crítico está aún en fase de
investigación, quizás con la excepción del paciente politraumatizado, por lo que no se incluye
en el presente documento. Se han desarrollado cristaloides con una composición más similar a
la del plasma. Son las denominadas «soluciones balanceadas» (tabla 1). Las principales
modificaciones que presentan son la reducción de las concentraciones de sodio y, sobre todo,
de cloro, y la sustitución de este anión por lactato (Ringer Lactato) o por acetato, malato o
gluconato (nuevas soluciones balanceadas). El pH de las mismas es menos ácido que el del
suero salino, así como sus concentraciones de sodio y cloro son más similares a las del plasma.
El efecto expansor de volumen que se consigue con estas soluciones es muy similar al del suero
salino5 . Existen en el mercado 3 soluciones Ringer (Ringer simple, Ringer Acetato y Ringer
Lactato). Hay que decir que el Ringer Simple no puede considerarse una solución balanceada
por su contenido en sodio y cloro, muy similar al del suero salino (tabla 1). El más utilizado es el
Ringer Lactato o solución de Hartmann, que es levemente hipoosmolar respecto al plasma
(tabla 1) y contiene 28 mEq de lactato por litro, el cual es transformado en piruvato y,
posteriormente, a bicarbonato durante su metabolismo como parte del ciclo de Cori. Esta
cantidad de lactato figura como una mezcla de D-lactato y L-lactato. La forma L-lactato es la
más fisiológica, siendo metabolizada por la lactato deshidrogenasa, mientras que la forma D-
lactato se metaboliza por medio de la D-a-deshidrogenasa. El Ringer Acetato no está
comercializado actualmente en nuestro país6 . Coloides Los coloides son partículas de alto
peso molecular que atraviesan con dificultad las membranas capilares, de forma que son
capaces de aumentar la presión oncótica plasmática y retener agua en el espacio intravascular.
Producen efectos hemodinámicos más rápidos y sostenidos que los cristaloides, precisándose
menos volumen que las soluciones cristaloides7 . Sin embargo, estos efectos parecen depender
del contexto clínico: en sujetos hipovolémicos con presión capilar baja, la albúmina y los
coloides sintéticos no tendrían ninguna ventaja hemodinámica sobre los cristaloides. Los
coloides se dividen a su vez en sintéticos (gelatinas, almidones y dextranos) y naturales
(albúmina). Dextranos Son una mezcla de polímeros de glucosa que están disponibles en 2
soluciones: dextrano 40 (peso molecular medio 40.000 Da) y dextrano 70 (peso molecular
medio 70.000 Da). Se asocian con una incidencia considerable de efectos secundarios, tales
como reacciones alérgicas, fracaso renal o diátesis hemorrágica, y prácticamente han caído en
desuso en los últimos años Gelatinas Existen 2 formulaciones de gelatina: poligelina (gelatina
unida por puentes de urea) y gelatina succinilada. Estas 2 formulaciones se diferencian no solo
por las características químicas, sino también por su capacidad de expansión, composición
electrolítica y episodios adversos9 . Tradicionalmente, el efecto adverso más temido con el
empleo de las gelatinas es la posibilidad de reacción anafiláctica8 , que ocurre en el 1% con la
poligelina y aproximadamente en el 0,1% con el uso de gelatina succinilada10 . El peso
molecular de la gelatina succinilada es en torno a 30.000 Da, y a pesar de ello su capacidad de
expansión es similar a la del hydroxyethyl starch (HES, «hidroxietilalmidón») 130 (peso
molecular 130.000 Da)11 . Recientemente se ha comercializado en Espana˜ una nueva
presentación con un menor contenido en cloro, que ha sido sustituido por acetato.
Hidroxietilalmidón Consiste en polímeros formados por polisacáridos naturales modificados. Se
obtiene a partir del almidón de maíz o patata, mediante la sustitución de los grupos hidroxilos
por grupos hidroxietiléter en las moléculas de glucosa de la amilopectina. Hay 2 características
fisicoquímicas de interés que nos orientan sobre el comportamiento en el organismo de los
HES: el peso molecular y el grado de hidroxilación, que se mide por el índice de sustitución
molar. El índice de sustitución molar está determinado por el número de unidades de glucosa
hidroxietiladas dividido por las unidades de glucosa presentes. A mayor número de unidades
hidroxietiladas, mayor es el grado de sustitución y mayor la vida media de la molécula en el
plasma1 . Las primeras generaciones de HES se caracterizaban por un elevado peso molecular
(450.000 Da) e índice de sustitución (0,7), y posteriormente aparecieron con un peso molecular
de 200.000 Da y un índice de sustitución de 0,5. Su larga vida media y su acumulación en los
tejidos debida a sus características fisicoquímicas explican la elevada tasa de efectos adversos,
especialmente fracaso renal, asociados con su uso12 . Posteriormente aparecen las nuevas
generaciones de HES, con ventajas teóricas sobre las predecesoras, con un peso molecular
medio de 130.000 Da y un índice de sustitución molar de 0,42 (HES 130/0,4), lo que hace que,
al menos en teoría, su acumulación en los tejidos sea menor y se asocien a menos efectos
adversos. Sin embargo, estudios clínicos no apoyan el menor acúmulo de HES con menor peso
molecular e índice de sustitución en comparación con las de peso molecular elevado13 .
Albúmina Como coloide natural, disponemos de las soluciones de albúmina que existen al 4 y
al 20%. En Espana˜ y en general en Europa utilizamos preferentemente la presentación al 20%,
mientras que en Estados Unidos se emplea la del 4%. Hay que decir que la presentación al 4%
tiene un alto contenido en cloro (120-130 mEq/L), mientras que al 20% es una solución con
bajo contenido en cloro (20 mEq/L). Las soluciones de albúmina se han utilizado para el
tratamiento de pacientes críticos desde los anos ˜ 40. Sin embargo, debido a los resultados de
un metaanálisis publicado en 1998 y que reportó un incremento de la mortalidad14 , el papel
de la administración de albúmina en el paciente crítico se convirtió en un tema controvertido.
Es bien conocido que la albúmina tiene múltiples efectos fisiológicos que son muy relevantes
en el enfermo crítico15 , incluyendo la regulación de la presión coloidosmótica, el transporte
plasmático de fármacos, la capacidad antioxidante y la modulación del óxido nítrico.
Ulldemolins et al.16 reportaron que la unión a proteínas de los antibióticos, incluyendo
ceftriaxona, ertapenem, teicoplanina y aztreonam, está frecuentemente disminuida en
pacientes con hipoalbuminemia, lo que incrementa su aclaramiento, pudiendo resultar en
niveles infraterapéuticos. No obstante, la relación entre el tratamiento con albúmina y la
mejoría en algunos de los efectos fisiológicos conocidos de la albúmina no ha sido demostrada.
Sin embargo, está bien establecido que los niveles bajos de albúmina están asociados con un
peor pronóstico17,18 . ¿Cuál de estas alternativas debemos emplear en la fase de reanimación
del enfermo crítico? Una vez revisadas las características generales de los distintos cristaloides
y coloides, nuestra intención es posicionar cada una de ellas en la reanimación del enfermo
crítico basándonos en la literatura científica disponible y en nuestra opinión como clínicos. Para
ello, formulamos una serie de preguntas, y tras sintetizar los datos más relevantes disponibles
en las publicaciones científicas, concluimos cómo y cuándo creemos, a día de hoy, deben
emplearse dichas soluciones. ¿Es el suero salino el cristaloide de elección para iniciar la
reanimación de un paciente crítico? Dentro de las diversas opciones, el empleo de suero salino
ha sido tradicionalmente la primera opción para la reanimación de los pacientes en shock1,19 .
De hecho, ha sido elegido como el comparador en varios ensayos clínicos que han evaluado
diversos coloides sintéticos o naturales en la reanimación de pacientes críticos20,21 . Su
contenido en sodio y cloro es ligeramente superior al del plasma y su empleo se ha asociado
con acidosis hiperclorémica y probablemente con el desarrollo de fracaso renal22 . Si se
infunden cantidades elevadas de solución salina, el excedente de cloro del líquido extracelular
desplaza el bicarbonato, ocasionando acidosis hiperclorémica. Este efecto ha sido observado
en pacientes posquirúrgicos23---25 y en politraumatizados26 , si bien parece que las
consecuencias clínicas no son relevantes27 . Existe relación directa entre la cantidad de cloro
administrada y la aparición de la acidosis metabólica28 . Por otro lado, la acidosis metabólica
que presentan los pacientes con sepsis grave y shock séptico es de etiología multifactorial, pero
la acidosis hiperclorémica es uno de los componentes predominantes, especialmente en los
pacientes que fallecen29 . Recientemente se ha demostrado que la infusión de suero salino a
voluntarios sanos ocasiona una reducción de la velocidad del flujo renal y de la perfusión de la
corteza renal, lo cual no se observa con el empleo de una solución salina balanceada
Recomendaciones 1. El suero salino al 0,9% es una opción válida para iniciar la reanimación del
enfermo crítico, incluyendo pacientes con shock séptico. 2. Se recomienda vigilar
estrechamente la aparición de acidosis hiperclorémica. 3. Si se constata la existencia de
hipercloremia con o sin acidosis metabólica acompanante ˜ recomendamos emplear fluidos
con menor contenido en cloro (soluciones balanceadas). 4. El suero salino al 0,9% es la
solución de elección en caso de alcalosis hipoclorémica, en las hipocloremias de cualquier
etiología o en caso de hiperkaliemia grave. ¿Qué papel tiene el Ringer Lactato en la
reanimación de un paciente crítico? El efecto de expansión de volumen que se consigue con
Ringer Lactato es muy similar al de la solución salina. En un modelo experimental, el empleo de
Ringer Lactato no se asocia a desarrollo de acidosis hiperclorémica31 . Hay que decir que no
existen por el momento ensayos clínicos que hayan comparado entre sí las diferentes
soluciones de cristaloides en la reanimación de pacientes críticos. Por el contrario, sí existen
diversos estudios prospectivos y ensayos clínicos que han comparado el suero salino con el
Ringer Lactato en pacientes quirúrgicos25,27,28,32---35 . En dichos estudios se concluye que el
empleo de Ringer Lactato se asocia a un menor desarrollo de acidosis metabólica
hiperclorémica que con suero salino, aunque sin diferencias en los objetivos clínicos. Aunque
este fluido contiene potasio, su empleo en pacientes con disfunción renal se asocia a una
menor elevación de las cifras séricas de potasio que cuando se administró suero salino25 .
Aunque la explicación de este hecho no está clara, podría ser debido al desplazamiento de
potasio debido a los cambios agudos de los iones hidrógeno en sangre. En un reciente estudio
de cohortes ajustado por propensity score, realizado en pacientes médicos con shock séptico,
el empleo en la fase de reanimación de soluciones balanceadas (más del 90% de los fluidos
recibidos en este grupo fue Ringer Lactato) se asoció a una reducción significativa de la
mortalidad en comparación con el empleo de suero salino, aunque sin diferencias en la
incidencia de fracaso renal. Se observó una relación dosis-dependiente entre el aporte de
soluciones balanceadas y el efecto beneficioso de la mortalidad, independientemente de la
cantidad total de fluidos administrada36 . Sin embargo, existe la posibilidad teórica de que la
infusión de cantidades elevadas de lactato exacerbe la acidosis láctica existente en el shock
séptico y otros estados de hipoperfusión periférica. Un dano˜ hepatocelular o una menor
perfusión hepática, en combinación con un componente hipóxico, podría disminuir el
aclaramiento de lactato y, por consiguiente, incrementaría la acidosis láctica. Por otra parte, la
hiperlactacidemia al ingreso en UCI (lactacidemia > 4 mmol/L) es un factor independiente de
mortalidad en pacientes con sepsis grave37 . Hay que resaltar que no existen estudios clínicos
en pacientes críticos o con sepsis grave que hayan evaluado este posible efecto no deseado. Un
estudio que incluyó 24 voluntarios sanos no observó hiperlactacidemia tras infundir un litro de
esta solución en una hora38 . El empleo de Ringer Lactato ocasiona hiperlactacidemia en
pacientes politraumatizados26 , en cirugía ginecológica32 , pacientes quirúrgicos mayores de
60 anos ˜ 27 , o donantes sometidos a hepatectomía derecha, si bien la misma desaparecía al
segundo día de posoperatorio y no tenía impacto en la evolución clínica39 . La relativa
hipoosmolaridad de Ringer Lactado supone una importante limitación para su empleo en la
reanimación de pacientes con riesgo de edema cerebral40 . Por tanto, su uso está
desaconsejado en personas con traumatismo craneoencefálico y en otros pacientes
neurológicos con riesgo de hipertensión intracraneal. Recomendaciones 1. El Ringer Lactato es
el cristaloide de elección para iniciar la reanimación del enfermo crítico, incluyendo pacientes
con shock séptico. 2. Se recomienda como primera opción para la reanimación en caso de
acidosis metabólica hiperclorémica. 3. Aunque no hay datos que contraindiquen el empleo de
Ringer Lactato en disfunción renal, dado su contenido en potasio, el grupo recomienda no
utilizarlo en caso de hiperkaliemia o insuficiencia renal grave. 4. Se recomienda considerar
otros cristaloides que no contengan lactato en casos de hiperlactacidemia grave, aunque con
base en la literatura disponible no podemos recomendar unos niveles de lactato sérico a partir
de los cuales no se debiera utilizar este cristaloide. 5. Se recomienda no emplear el Ringer
Lactato en pacientes con edema cerebral o en riesgo de desarrollarlo por su enfermedad de
base. ¿Qué papel tienen las nuevas soluciones balanceadas en la reanimación del enfermo
crítico? En los últimos anos ˜ encontramos abundante literatura sobre el empleo de estas
nuevas soluciones balanceadas en la reanimación de los pacientes críticos y los beneficios
existentes. En un estudio que comparó 2 periodos, la incidencia de fracaso renal y la necesidad
de técnicas de reemplazo renal fueron significativamente menores en el periodo con
restricción de cloro (básicamente se sustituyó el suero salino por un cristaloide balanceado),
aunque sin diferencias en la mortalidad22 . Esta estrategia de emplear soluciones pobres en
cloro se asocia, por el contrario, con un incremento de la incidencia de alcalosis metabólica41 .
También existen datos del empleo de soluciones balanceadas en pacientes quirúrgicos. Un
estudio observacional concluyó que las complicaciones quirúrgicas y la mortalidad fueron
significativamente superiores cuando se empleó suero salino para la reanimación en
comparación con el grupo que recibió solución balanceada. Tras el ajuste por propensity score,
el empleo de la solución balanceada no se asoció a una reducción de mortalidad, pero sí a una
menor incidencia de complicaciones42 . Un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego ha
comparado la reanimación con suero salino (n = 30), Ringer Lactato (n = 30) o una solución
balanceada sin lactato (n = 30) en el área de urgencias de pacientes deshidratados. Los autores
no encontraron que ninguna de estas soluciones alterara significativamente el equilibrio ácido-
base, si bien existía una tendencia a un menor valor del pH en el grupo que recibió suero
salino43 . En pacientes con politraumatismo grave, la reanimación con una solución
balanceada ocasionó una menor incidencia de acidosis hiperclorémica que la solución salina,
aunque sin impacto en la tasa de disfunción renal, utilización de recursos o mortalidad, aunque
este estudio no estaba disenado ˜ para hallar diferencias en mortalidad44 . También existen
recientes ensayos clínicos que han evaluado estas soluciones balanceadas en pacientes
neurocríticos. En un ensayo aleatorizado y doble ciego realizado en 40 pacientes con
traumatismo craneoencefálico grave (GCS ≤ 8 puntos) o hemorragia subaracnoidea (WFNS ≥ 3),
la incidencia de acidosis hiperclorémica (objetivo primario) fue significativamente menor con el
empleo de una solución balanceada que con el uso de suero salino, aunque sin diferencias en
la existencia de hipertensión intracraneal o mortalidad45 . Del mismo modo, en un ensayo
clínico aleatorizado y doble ciego realizado en pacientes con hemorragia subaracnoidea, el
empleo de una solución balanceada se asoció a una menor incidencia de acidosis
hiperclorémica, pero sin aparición de hiponatremia o hipoosmolaridad, que podrían conllevar
consecuencias negativas en este tipo de pacientes46 . Por último, un reciente metaanálisis ha
evaluado el empleo de estas soluciones balanceadas comparándolas con el suero salino en
pacientes quirúrgicos. Se incluyeron 13 ensayos clínicos y los autores concluyen que el empleo
de suero salino se asocia a una mayor alteración del equilibrio ácido-base sin modificación de
las variables clínicas, aunque se observó una mayor necesidad de transfusión de plaquetas en
los pacientes reanimados con suero salino47 . Igualmente, un sofisticado metaanálisis concluye
que la reanimación con soluciones balanceadas (definiendo como tales todas aquellas en las
que la concentración de sodio es inferior a la del suero salino) se asocia a una menor
mortalidad en pacientes con sepsis que el empleo de cristaloides no balanceados48 . Sin
embargo, esta conclusión se apoya en gran medida en evidencias indirectas (network analysis)
cuya calidad es cuestionable.