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Análisis de la Carta de Pablo a Filemón

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BREVE ENSAYO SOBRE LA CARTA DE PABLO A FILEMÓN.

Disciplina: Introducción al Nuevo testamento.

Profesor: Fabio Bezerra Lima

Alumno: Fernando A. Aburto Sepúlveda.

Fecha: 02 de diciembre de 2024.


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I. CONTEXTO Y CONSIDERACIONES GENERALES DE LA CARTA.

La carta a Filemón ha sido atribuida histórica y universalmente a Pablo (Sproul, 2020), sin

otro cuestionamiento más que el de la crítica radical de la Escuela de Tubinga (Carson & Moo,

2008). La más corta de sus cartas, se cree haya sido escrita en colaboración con Timoteo,

mientras Pablo estaba prisionero en Roma (Carson & Moo, 2008), redactada y enviada junto a

la carta a los Colosenses mediante Tíquico y Onésimo en 61 D.C. aprox. (Benware, 1993).

Pablo escribe a Filemón, su “querido amigo” (Fil 1:1), propietario de un esclavo fugado,

Onésimo (Carson & Moo, 2008). Sería útil, pues, en aras de una correcta interpretación del

propósito de esta carta, explicar algún detalle sobre la esclavitud (Duvall & Hays, 2008).

En el antiguo mundo romano la esclavitud era una institución legal y social, ampliamente

aceptada y normalizada (Cancelas, 2019), fundamental para la economía del imperio, ya que

el trabajo de esclavos había sustituido la mano de obra libre en actividades como la agricultura,

minería y comercio (Alvira, 2015). Por otra parte, la tenencia de esclavos estaba mayormente

asociada con las clases pudientes del imperio (Alvira, 2015), a la cual Filemón, cristiano de

Colosas, pertenecía, lo que se concluye no sólo por el hecho de que tenía esclavos, sino también

por poseer una propiedad (“ Y a la Iglesia que está en tu casa”, Fil.1 v.2) lo suficientemente

amplia para albergar y mantener a una iglesia, siendo conocido por su hospitalidad (Lutero,

1528). Asimismo, en el derecho romano los esclavos (servii) tenían estatus de “res” (cosa),

instrumentos de trabajo, sin libertad y despojados de todo derecho personal o patrimonial.

Podían ser apreciados por sus dueños y considerarse como parte de la familia, pero en

propiedad y al servicio permanente de ellos. El dueño de un esclavo tenía derecho de vida y

muerte sobre él (Alvira, 2015). Onésimo era un “servus fugitivus” (esclavo fugado) que había

causado un perjuicio económico a su propietario al escaparse y hurtar, seguramente para


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sobrevivir al viaje entre Colosas y Roma (Packer, Tenney, & White, 1985). Por tanto, de ser

capturado corría el riesgo de recibir castigo por parte del estado o de su señor, con penas que

iban desde la muerte, la amputación de algún miembro o castigo físico (Alvira, 2015). Por otra

parte, Pablo estaba obligado legalmente a devolver el esclavo fugado a su legítimo dueño,

puesto que darle cobijo también era constituyente de delito. El emperador Justiniano, habiendo

hecho una completa recopilación del derecho romano en el siglo VI, escribió sobre este tipo de

casos: “Un rescripto general del divino Marco y de Cómodo estipula que todos los

gobernadores, magistrados tropas y guarniciones militares están obligadas a asistir a las

personas que estén buscando esclavos fugitivos y entregarlos si los encuentran; y que cualquier

individuo en cuyas tierras se escondan los esclavos serán castigados si están implicados en el

delito” (Justiniano, 1838).

II. PROPÓSITO DE LA CARTA.

En cuanto a su propósito, todos los autores consultados concuerdan en que Pablo deseaba

interceder ante Filemón en favor de Onésimo. Sin embargo, no todos concuerdan en cuanto a

si trata exclusivamente de un asunto particular o si hay añadido un énfasis doctrinario.

Tampoco hay un consenso sobre lo que Pablo deseaba totalmente lograr. Estas diferencias de

opinión se hacen evidentes, por ejemplo, en los conceptos utilizados para definir su objeto:

“mediación” (Benware, 1993); “persuasión, maniobrar” (Packer, Tenney, & White, 1985);

“reconciliación” (Lutero, 1528); “llamamiento” (Carson & Moo, 2008); “perdón” (Calvino,

2005); “perdón y recepción” (Halley, 1955); “pedir clemencia, perdonar la vida” (Sproul,

2020). Para entender a profundidad el propósito de esta epístola, más allá de lo que resulta

evidente en una simple lectura (Duvall & Hays, 2008), consideraremos tres aspectos: a. su

carácter, b. propósitos subyacentes y c. principio teológico principal.


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a) Carácter de la epístola:

La carta tiene un carácter personal y aborda un tema doméstico, sin embargo, la

evidencia interna de la carta (Fil 1:1-3) parece ser suficiente para indicar que Pablo tenía la

intención de que fuese leída y considerada por toda la Iglesia para su enseñanza (Carson &

Moo, 2008). Paul N. Benware, por el contrario, sugiere que la carta es exclusivamente un

asunto personal, para “persuadir a Filemón a que perdonase y restaurase a Onésimo, e incluso

que lo recibiera como nuevo hermano en Cristo”, y que, por tanto, no tiene enseñanza doctrinal

(Benware, 1993). Sin embargo, ¿No sería la consecuencia lógica de afirmar que la carta no

tiene tema o enseñanza doctrinal la reducción de su importancia a un asunto anecdótico?

Empero, Filemón se encuentra en el canon como Palabra de Dios y siendo así, sabemos según

nos anuncia 2da Timoteo 3:16-17, que “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para

enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios

sea perfecto, equipado para toda buena obra” (Carson & Moo, 2008). Otros teólogos

concuerdan en sus respectivos comentarios en que la epístola es de carácter personal, pero no

han negado su importancia como fuente de enseñanza doctrinal para la Iglesia: Martín Lutero

(Lutero, 1528), Juan Calvino (Calvino, 2005), D. Carson (Carson & Moo, 2008), entre otros.

b) Propósitos subyacentes:

En el párrafo anterior hemos establecido que la carta, aunque trata de asuntos

personales, tiene valor doctrinal para la Iglesia (Carson & Moo, 2008). En consideración, el

primer propósito subyacente que encontramos en ella es el de aprovechar un asunto particular,

doméstico y de carácter práctico, para la enseñanza de un principio teológico universal a la

Iglesia (Lutero, 1528).

Un segundo propósito subyacente tiene relación con el deseo de Pablo de obtener para
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Onésimo perdón y recepción, no sólo de vuelta en la casa como esclavo, sino también en la

comunión cristiana, como un verdadero hermano en Cristo, en virtud del amor y compañerismo

cristiano (Carson & Moo, 2008).

Finalmente, un tercer propósito subyacente en la carta es el deseo del apóstol de que

Onésimo le fuera enviado de vuelta (Sproul, 2020). Este deseo Pablo lo expresa como un ruego,

no deseando despojar a Filemón de sus derechos civiles (Calvino, 2005).

c) Principio teológico principal:

Aunque no mencionado de manera explícita, el tema teológico se ve aplicado en la

forma que Pablo, de manera práctica, refleja el trato misericordioso de Dios con los suyos, para

reconciliarnos con Él por medio del Señor Jesucristo (Sproul, 2020).

III. ALGUNOS TEMAS SOBRESALIENTES DE LA CARTA.

a. Expiación sustitutiva de Cristo.

La obra de “expiación sustitutiva” del Señor Jesucristo es una enseñanza doctrinal

fundamental del cristianismo. Esta doctrina cristológica ocupa un lugar central en las

Escrituras, en el A.T. desde el Génesis a los profetas, en los evangelios y en los otros escritos

apostólicos (Schreiner, 2024). Paul Benware escribe sobre este punto: “Filemón había estado

una vez cargado con una gran deuda espiritual. Esta deuda había sido pagada totalmente por

Jesús con su muerte redentora” (Benware, 1993). Asimismo, Onésimo, habiendo recibido la

gracia de Dios mediante el evangelio y siendo perdonado por sus pecados, recibe la intercesión

de Pablo a su favor, quien, por amor “su hijo” (v.10), se ofrece a saldar una deuda que no le

corresponde para dar una justa satisfacción a Filemón, lo mismo que Cristo ha hecho por

nosotros para dar satisfacción al Padre (Sproul, 2020).


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b. La comunión cristiana.

Pablo deseaba que Onésimo fuera perdonado y recibido por Filemón, pues ya no sólo

era sólo su esclavo, sino un legítimo miembro de la Iglesia en virtud de la obra redentora de

Cristo a su favor (Calvino, 2005). Pablo apela a la misericordia, el perdón y el amor que deben

abundar entre los creyentes al tratar con el pecado de sus hermanos en Cristo (Lutero, 1528).

c. El liderazgo cristiano.

Pablo, modesta y amablemente, imparte un ejemplo de amor a la Iglesia, cumpliendo al

mismo tiempo sus deberes para con la ley romana y Filemón. Es notable que no usa su autoridad

para obligar y tener consigo a Onésimo en momentos de necesidad, sino que desea una

reconciliación (Calvino, 2005) y que Filemón actuara de manera sincera, amorosa y

conveniente en Cristo (Calvino, 2005).

IV. RELACIÓN ENTRE EL PROPÓSITO Y LOS TEMAS DE LA CARTA.

Pablo, al escribir esta carta, más que sólo usar argumentos para persuadir y obtener lo

que quiere, demuestra su carácter pastoral y sincera preocupación por la vida espiritual de sus

hermanos: a Onésimo lo envía de vuelta para que pidiera perdón y obre en justicia (Lutero,

1528); también desea que Filemón actúe en consecuencia con la misericordia que ha recibido

por medio del Evangelio (Lutero, 1528). Aplicando la Palabra a sí mismo y actuando en

consecuencia, Pablo ejemplifica de maneras prácticas la victoria de Cristo a favor de los

creyentes:

En primer lugar, se niega a si mismo al no ejercer su autoridad apostólica, colocándose

a la par de cualquier cristiano cuando suplica a Filemón por Onésimo (Carson & Moo, 2008).

Cristo hizo lo mismo por nosotros, “el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el

ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de
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siervo, haciéndose semejante a los hombres” (Filipenses 2:5-7).

En segundo lugar, por amor y misericordia se ofrece a saldar una deuda que no le

corresponde para dar una justa satisfacción a Filemón (Sproul, 2020); lo que nosotros no

podíamos hacer por nuestra cuenta ante Dios, sino que El Señor Jesucristo lo hizo “por cuanto

todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia

por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como

propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su

tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente” (Romanos 3:21-25).

En tercer lugar, presenta a un Onésimo transformado por el evangelio para que sea

recibido más que como un esclavo útil. Es cierto, en virtud de su nueva vida como creyente, en

adelante hará un buen servicio a su dueño (Lutero, 1528). Pero, ahora es mucho más que eso,

es un hermano en Cristo para siempre, apto para ser recibido por Filemón y la Iglesia como

uno más de sus miembros (Calvino, 2005), tal y como nosotros hemos sido hechos miembros

de su pueblo escogido, pues somos “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,

pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os

llamó de las tinieblas a su luz admirable; pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero

ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido

misericordia” (1era de Pedro 2:9-11).


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V. BIBLIOGRAFÍA.

Alvira, J. P. (25 de Diciembre de 2015). La esclavitud y la situación jurídica del esclavo.

Obtenido de Derecho Romano: [Link]

[Link]

Benware, P. N. (1993). Panorama del Nuevo Testamento. Michigan: Editorial Portavoz.

Calvino, J. (2005). Comentario a las Epístolas Pastorales. Grand Rapids, Michigan: Libros

Desafío.

Cancelas, C. R. (Diciembre de 2019). La esclavitud en la sociedad romana antigua. (G.

Escolar, Ed.) Obtenido de Research Gate:

[Link]

romana_antigua

Carson, D., & Moo, D. J. (2008). Una introducción al Nuevo Testamento. Barcelona:

Editorial Clie.

Duvall, J. S., & Hays, J. D. (2008). Hermenéutica. Entendiendo la Palabra de Dios.

Barcelona: Editorial Clie.

Halley, H. H. (1955). Compendio Manual de La Biblia. Buenos Aires: Editorial Moody.

Hipona, A. d. (2023). La Ciudad de Dios, Volúmen III. Madrid: Editorial Gredos.

Justiniano. (1838). Corpus Juris Civilis, pars de iudiciis, liber IX. París: Apud Janet et

Cotelle, Bibliopolas.

Lutero, M. (1528). Comentario a Filemón. Obtenido de Biblioteca Reformada:

[Link]

Packer, J., Tenney, M. C., & White, W. (1985). El Mundo del Nuevo Testamento. Miami Fl:

Editorial Vida.
9

Schreiner, T. (2024). Expiación sustitutiva. Obtenido de Coalición por el Evangelio:

[Link]

Sproul, R. (2020). La Biblia de Estudio de la Reforma. Sandford, Fl: Ligonier Ministries y

Poiema Publicaciones.

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