La razón es que los elementos básicos del IoT son sensores (RFID, BLE, GPS, etc.
) para el monitoreo,
dispositivos inteligentes (como smartphones o escáneres) para recoger la información, internet
para entablar la comunicación y una plataforma que centralice y procese los datos de los activos
fijos.
¿Por qué es tan importante la gestión de activos empresariales?
Centralizar la información de los activos
Resolver los problemas antes de que sucedan
Supervisar los activos de forma más inteligente
Maximizar el uso de los activos
Gestionar la infraestructura y los activos obsoletos
Mejorar la gestión del mantenimiento
Consolidar las aplicaciones operativas
Sin embargo, existen requerimientos muy particulares, que por las necesidades de la operación es
necesario tener una ubicación en tiempo real de los activos fijos y en algunos de los casos también
conocer las condiciones de operación para poder anticiparse a una falla o requerimientos de
mantenimiento no programado.
Este tipo de servicios no son aplicables para todo tipo de bienes, debido a que una
implementación de esta tecnología tiene un costo que no aun no justifica monitorear activos fijos
de bajo valor o que de no ubicarlos derive en un riesgo humano o económico.
Esta tecnología de identificación en tiempo real o RTLS opera utilizando beacons que operan con
Bluetooth de bajo consumo (BLE), que al estar conectados en la nube con el sistema de HTK,
pueden enviar información de la ubicación física y estado físico de operación del activo, ya que
cuentan con sensores de movimiento, vibración, magnetismo, temperatura entre otros que
permiten mediante inteligencia artificial aprender de las condiciones de operación de los
componentes con movimiento o motorizados para determinar los límites máximos y mínimos
permitidos.
La IoT empresarial es el concepto de aplicar la infraestructura del IoT en
entornos comerciales y empresariales. Esto implica la interconexión de
dispositivos, sensores y sistemas en el ámbito corporativo, y se ha
convertido en una herramienta invaluable en la gestión de activos. A
través del uso de dispositivos habilitados para IoT, como sensores y
etiquetas RFID, las empresas pueden rastrear y supervisar sus activos
de manera más eficiente que nunca.
Esta sinergia entre IoT y RFID en la gestión de activos se traduce en una
visibilidad y control excepcionales. Los activos equipados con etiquetas
RFID pueden transmitir datos continuamente a través de la
infraestructura de IoT. Esto permite un seguimiento en tiempo real, lo que
es especialmente beneficioso en la gestión de activos que se mueven
con frecuencia, como productos en tránsito o equipos en un almacén.
Además, la automatización es un aspecto crucial. La combinación de
RFID e IoT permite que los activos se gestionen de manera autónoma.
Por ejemplo, cuando un activo se mueve o se retira de un lugar, el
sistema puede actualizar automáticamente su estado y ubicación. Esto
disminuye la carga de trabajo manual y reduce los errores humanos en la
gestión de activos.
La IoT en la gestión de activos con RFID también posibilita la
optimización de rutas y la prevención de pérdidas. A través del
seguimiento en tiempo real, las empresas pueden identificar posibles
desviaciones de rutas o la ubicación incorrecta de activos, lo que permite
una acción inmediata.
¿Cuáles son los tipos de sistemas RFID?
Básicamente, el sistema RFID se puede dividir en tres categorías:
Baja frecuencia: tiene un rango de 30 kHz a 500 kHz, lo que significa que, para escanear la etiqueta,
uno debe estar cerca del artículo. Tiene un alcance máximo de 90 cm.
Alta frecuencia: la alta frecuencia tiene un rango de 3 MHz a 30 MHz, tiene un mejor rango de
lectura. Alrededor de un metro y medio.
Frecuencia ultra alta: tiene un amplio rango de 300 MHz a 960 MHz, lo que significa que puede
leer etiquetas de 5 a 8 metros de distancia.
¿Cuáles son los componentes del RFID?
Toda solución de RFID requiere de tres elementos básicos para funcionar: Etiqueta o Tag de RFID,
un Lector de RFID y una Antena. Estos elementos se analizan en detalle a continuación:
Etiquetas de RFID
Hay varios tipos de etiquetas disponibles en el mercado. Cada etiqueta tiene un microchip que
tiene información sobre el activo. Esto ayuda a identificar activos. Algunas etiquetas avanzadas
tienen más memoria para agregar más información.
Para elegir el tipo de etiqueta RFID más adecuada para la empresa se debe hacer un análisis de la
aplicación. Ya que algunos tipos de etiquetas RFID son caras y la su eficiencia puede disminuir
cuando interfiere el agua o el metal.
Lector RFID
El lector RFID es el dispositivo que lee los datos e información de la etiqueta. Estos pueden venir en
forma móvil o estar fijos en su ubicación.
Por ejemplo, los lectores de etiquetas RFID se utilizan en las estaciones de peaje. Este es un
ejemplo de lector fijo. Mientras que el lector móvil lo usa un empleado en el centro comercial, son
escáneres de mano.
Los lectores no tienen que leer o escanear desde una línea recta o directamente. Estos pueden
escanear detrás de plástico, cristal o madera.
Antena
Tanto las etiquetas como los lectores tienen antenas de radio que les permiten hablar entre ellos.
El tamaño y la calidad de estas determina el rango de lectura. Es decir, que tan separados pueden
estar y aún transmitir.
Un sistema RFID avanzado tiene una antena que se presenta en dos formas lineales y circulares. En
planos lineales, las ondas se propagan verticalmente. Proporcionan un mejor control y las
etiquetas se pueden leer de forma coherente. Mientras que en una antena de forma circular hay
un plano doble en forma de espiral. Proporciona un rango más amplio para la antena lineal, por lo
que ayuda a optimizar el rendimiento.
Conclusión
El RFID es una tecnología innovadora para el seguimiento de los activos y equipos. En escenarios
diferentes y de una manera única. Puede ser beneficioso para muchas empresas que desean
conocer la ubicación de sus activos todo el tiempo.
Sin embargo, en los negocios, debe utilizarlo con un software de gestión de activos para obtener el
mejor resultado. Ya que ahí recopilará los datos que serán útiles para el crecimiento empresarial.
Además de proporcionarle información en tiempo real que le ayudará a tomar decisiones
informadas y estratégicas.
Características que hacen de la RFID una solución óptima para el control de activos fijos
Para empezar, debemos saber que la RFID funciona a través de ondas de radiofrecuencia,
utilizando etiquetas con información sobre el objeto que las contiene. Esta es leída gracias a una
antena que activa dicho tag y un controlador que la recepciona. Posteriormente, es transferida a la
nube y a un software donde será almacena y sistematizada para su análisis. Este proceso es posible
gracias a las características diferenciales de esta tecnología:
Permite identificar únicamente a un ítem dentro de un lote.
Cada etiqueta puede almacenar datos mayores a 1 kb e, incluso, ser reescrita.
Es posible leer la información contenida en las etiquetas hasta una distancia máxima de 10 mts y
sin línea de visión directa.
Lectura veloz de la información, en cuestión de microsegundos por cada etiqueta.
Las etiquetas son adaptables a las distintas superficies y necesidades especiales de cada objeto,
como puede ser el frío o calor extremo, estar bajo el agua, ser hechas en papel, vidrio, tela,
plástico. Y se pueden personalizar con la marca de la compañía.
Es segura, porque resulta muy difícil falsificar una de estas etiquetas y dado que pueden estar
escondidos fuera de la vista de cualquier persona.
Tienen una larga vida útil, mucho más larga que otras soluciones tecnológicas.
En qué actividades del control de activos fijos puede ser útil la RFID
Aunque, como veremos más adelante, el impacto del uso de la RFID es amplio en el control de
activos fijos, las actividades en las que incide directamente son las siguientes:
Inventarios
Es la utilidad más obvia y más frecuente. Con las etiquetas RFID el inventario puede realizarse en
cuestión de minutos, con información certera acerca de cada uno de los bienes inmovilizados con
los que cuenta la empresa y destinando poco personal para la tarea.
Tracking
Algo que resulta muy difícil de realizar de otra forma es el seguimiento o tracking de activos fijos.
Con la RFID se puede conocer con exactitud dónde se encuentran los bienes en todo momento,
inclusive, para aquellos que se movilizan constantemente como los vehículos.
Impacto en el control de activos fijos
Ahora bien, teniendo en cuenta lo que hemos visto, podemos identificar el impacto positivo que
puede tener el utilizar la tecnología RFID para el control de activos fijos.
Impacto operativo
Las cualidades de la RFID permiten que la empresa obtenga estos beneficios a nivel operativo:
Se optimiza el trabajo y la productividad de los empleados, dado que las actividades de control de
activos fijos se realizan con mayor rapidez.
Al posibilitar un mantenimiento más eficiente de los bienes, se disminuyen las paradas inesperadas
de la producción.
Es posible planificar mejor el uso de los activos fijos y detectar los errores en el proceso a tiempo.
Hace más fácil para los empleados el manejo de los activos fijos, puesto que les proporciona la
información necesaria para su operación.
Impacto financiero
Por otro lado, también a nivel financiero es posible ver las ventajas del uso de la tecnología RFID
para el control de activos fijos:
Mejora el proceso de inversión en nuevos activos, porque se conoce cuáles se encuentran
operativos y cuáles no.
Con la información obtenida del uso, se puede determinar de forma más exacta la depreciación de
cada bien.
Permite cumplir con el pago de impuestos.
Mejora el cálculo del Retorno sobre la Inversión (ROI) de cada activo fijo.
Posibilita una mejor distribución de las utilidades entre los accionistas.
Brinda información útil para el cálculo de primas de seguro.
¿Cómo gestionar el activo fijo mediante
tecnología RFID?
La tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia) puede ser una
herramienta poderosa para gestionar activos fijos de manera eficiente.
La forma de hacerlo mediante esta tecnología es la siguiente:
Etiquetado con RFID:
– Asocia a cada activo fijo una etiqueta RFID única que contenga
información relevante sobre el activo, como número de serie, fecha de
adquisición, valor, etc.
Implementación de Lectores RFID:
– Coloca lectores RFID estratégicamente en lugares clave donde se
requiera el monitoreo de los activos fijos, como almacenes, áreas de
trabajo, salas de inventario, etc.
Registro y Actualización de Datos:
– Utiliza los lectores RFID para escanear los activos fijos en tiempo real
y actualizar la base de datos central con información actualizada sobre
la ubicación y el estado de los activos.
Automatización de Inventarios:
– Realiza inventarios automáticos utilizando la tecnología RFID, lo que
permite una captura rápida y precisa de todos los activos fijos en un
espacio determinado.
Seguimiento en Tiempo Real:
– La tecnología RFID proporciona información en tiempo real sobre la
ubicación y el estado de los activos fijos, lo que facilita la localización y
el seguimiento eficiente.
Alertas y Notificaciones:
– Configura sistemas de alertas que notifiquen automáticamente sobre
cambios importantes en la ubicación o el estado de los activos fijos.
Auditorías y Verificaciones:
– Utiliza la tecnología RFID para llevar a cabo auditorías y
verificaciones periódicas de los activos fijos, garantizando que los
registros coincidan con la realidad.
Mantenimiento Programado:
– Programa recordatorios de mantenimiento preventivo basados en el
uso y la duración de vida útil de los activos, utilizando la información
recopilada a través de RFID.
Integración con Sistemas de Gestión:
– Integra la tecnología RFID con sistemas de gestión de activos para
tener una visión completa y actualizada del estado de los activos fijos en
toda la organización.
Reportes y Análisis:
– Utiliza los datos recopilados a través de RFID para generar informes
y análisis que ayuden a tomar decisiones informadas sobre la gestión
de activos fijos.
Al aprovechar la tecnología RFID, las organizaciones pueden mejorar
significativamente la gestión de sus activos fijos, reduciendo pérdidas,
optimizando el uso de recursos y garantizando un mantenimiento
efectivo.
Esta tecnología proporciona una mayor visibilidad y control sobre los
activos, lo que contribuye a una gestión más eficiente y rentable en el
largo plazo.
¿Qué hace de la tecnología RFID una
solución óptima para el control de activos
fijos?
Es importante reafirmar que la tecnología RFID opera mediante ondas de
radiofrecuencia, empleando etiquetas que contienen información acerca
del objeto al que están asociadas, con esto una antena activa esta
etiqueta y un controlador recibe la información, esta se transfiere a la
nube y a un software donde se almacena y organiza para su posterior
análisis, por lo cual es muy útil en el control de activo fijo, dicho
procedimiento es viable gracias a las particularidades distintivas de esta
tecnología:
Posibilita la identificación individual de un elemento dentro de un
conjunto.
Cada etiqueta tiene la capacidad de almacenar datos superiores a
1 kilobyte e, incluso, puede ser reprogramada.
Permite la lectura de información contenida en las etiquetas a
distancias de hasta 10 metros sin necesidad de una línea de visión
directa.
Garantiza una lectura rápida de la información, procesando cada
etiqueta en cuestión de microsegundos.
Las etiquetas son adaptables a diversas superficies y a
condiciones especiales, como exposición a temperaturas
extremas, inmersión en agua, y pueden ser confeccionadas en
materiales como papel, vidrio, tela o plástico y se pueden
personalizar con la marca de la compañía.
Ofrece un alto nivel de seguridad, ya que falsificar una de estas
etiquetas resulta extremadamente difícil, especialmente si están
ubicadas fuera del alcance visual de terceros.
Poseen una vida útil prolongada en comparación con otras
soluciones tecnológicas disponibles en el mercado.
Impacto financiero de las etiquetas RFID
en tu empresa
Optimiza el proceso de inversión en nuevos activos al
proporcionar conocimiento sobre cuáles están en funcionamiento y
cuáles no.
A través de los datos obtenidos sobre su utilización, se
puede determinar con mayor precisión la depreciación de cada
activo.
Facilita el cumplimiento de obligaciones fiscales, asegurando un
adecuado registro de los activos.
Mejora el cálculo del Retorno sobre la Inversión (ROI) para cada
activo fijo.
Permite una distribución más eficiente de las ganancias entre los
accionistas.
Ofrece información valiosa para la determinación de primas de
seguros.