EL SABER FILOSÓFICO
1) ¿Qué es la filosofía?
Solo conociendo los problemas filosóficos se comprende qué es la filosofía.
La filosofía es uno de los modos que nos ofrece la cultura, para orientarnos (Ortega).
Uno de los modos que tenemos de organizar el caos (Deleuze)
2) ¿Qué problemas son filosóficos?
P.ej: el problema de la libertad, moral, ética, naturaleza, si existe Dios…
3) ¿En qué se distinguen?
Ciencia, arte, religión, filosofía: Tres disciplinas que nos permiten dar un rumbo a
nuestra vida. Tiene cosas en común con ellas y a la vez cosas que la hacen diferente.
Ciencia y filosofía
La ciencia y la filosofía han sido indistinguibles durante siglos. Solo a partir del S.XIX,
con la conocida como Revolución Científica, se separan. Todo filósofo ha cultivado
alguna ciencia y todo científico era filósofo. Las dos tienen por objetivo conocer la
realidad. Son formas de teoría, disciplinas teóricas que buscan la verdad. Intentan
darnos una descripción objetiva de cómo es el mundo. (Natural y social).
Diferencia: las ciencias (que no la ciencia) son saberes concretos, específicos,
particulares. Cada ciencia se ocupa de un asunto concreto. Por ejemplo: la física estudia
la materia y la energía. La psicología estudia la conducta humana, la economía la
circulación de riqueza, la biología el origen de la vida, su clasificación, etc. Es decir, las
ciencias se ocupan de un aspecto muy concreto de la realidad. Sin embargo, la filosofía
no es un saber particular, sino que es un saber universal. Lo abarca todo. No tiene un
tema propio. Y aquí está el problema. Precisamente porque pretende abarcar una
multitud muy amplia de temas, es indefinible. Esa es la virtud y el defecto de la
filosofía. Nos proporciona conocimientos generales, de muchas cosas, podríamos decir
que, de todas. El filósofo establece un contacto con la ciencia, el arte, la religión, la
sociedad, etc. Pero nunca es el especialista en ninguno de esos ámbitos. Las ciencias, al
tener un campo concreto, están muy especializados en ese ámbito.
Gracias al método científico, las ciencias demuestran lo que dicen y tienen valor
predictivo. En cambio, el filósofo, que no tiene un método específico (más allá que el de
hacer preguntas), ni un objeto propio lo que hace es argumentar, razonar. La filosofía
no es demostrativa, es argumentativa.
Cada filosofía es una interpretación de la realidad razonada, argumentada, y, por tanto,
discutible y provisional del mundo1. Por último, cada ciencia tiene un paradigma, un
conjunto de teorías vigentes en un momento dado para una disciplina. La filosofía no
tiene un único paradigma, sino que la filosofía tiene historia. Estudiar filosofía es
estudiar la historia de la filosofía, para aprender a pensar. Después uno puede y debe
establecer sus propias teorías, pero primero debe conocer lo que otros han pensado
sobre el mundo.
Podríamos preguntarnos, si las ciencias son aquellas disciplinas que tienen un
conocimiento concreto y exhaustivo sobre un ámbito de la realidad, ¿Para qué sirve la
filosofía? Lo cierto es que la filosofía necesita el conocimiento que le aportan las
ciencias, pero éstas, a su vez, necesitan también a la filosofía. Hemos dicho que la
filosofía es un saber no especializado sobre todas las cosas, esto le permite tener una
perspectiva fundamental sobre los problemas.
Veamos un ejemplo de un típico problema filosófico: ¿Es ético abortar? Desde la
biología podemos saber cosas tales como qué es una célula, qué es un embrión qué un
feto, cómo se produce el embarazo, qué ocurre en el feto en cada semana…etc. Sin
embargo, la biología no puede decirnos nada acerca de cuándo empieza la vida, cuándo
se comienza a ser humano, ni qué consideramos propiamente humano2.
El concepto de vida es un concepto filosófico, no puede demostrarse. En cada momento
histórico se ha considerado que la vida es algo distinto. Por ejemplo, existieron culturas
animistas que creían que la naturaleza (los árboles, las piedras, los ríos, etc.) tenían vida.
1
Resulta muy difícil diferenciar entre un charlatán y un filósofo. Un biólogo, tiene cierta
“autoridad” sobre su campo, una persona que dice ser filósofa no es tan fácilmente
reconocible. Tendremos que atender a sus argumentos y razonamientos y establecer, por
medio de la razón, si se trata de un simple sofista, que trata de convencernos de sus teorías, o
un verdadero filósofo, que nos ofrece una comprensión adecuada de la realidad.
2
Podríamos decir que humano es todo aquello que corresponde al concepto Homo Sapiens.
Entonces, ¿por qué cuando alguien comete un crimen terrible decimos que ha hecho algo
“inhumano”?
Podremos argumentar, pero no demostrar que la vida comienza cuando hay, por
ejemplo, conciencia, cuando se siente dolor, etc. Desde la biología, tampoco podremos
contestar a la pregunta de si tiene derechos un feto y, en tal caso, qué ocurre en caso de
que los supuestos derechos del feto intervengan con los de la madre. En ese caso,
tendremos también que examinar qué dice el derecho sobre la vida, sobre qué es un
sujeto de derecho, etc.
Vemos así que la filosofía, al tener un conocimiento general sobre las cosas, nos sitúa
en una especie de “plataforma”, desde la que podemos “ver desde fuera” las distintas
disciplinas (las ciencias, el derecho, la sociología) y establecer juicios sobre ellas. Es
por ello que se suele decir que la filosofía es un saber de segundo grado. (Saberes de
primer grado: aquellos que proporcionan conocimientos, por ejemplo: la química.
Saberes de segundo grado: aquellos que “hacen cosas”, operan, con dichos
conocimientos: por ejemplo, la ingeniería).
¿Qué comparten la filosofía y la religión?
La filosofía es hija de la religión, procede de ella, pero de una manera particular. Es
algo así como una “hija rebelde” de la religión. La filosofía nace cuando se niega la
religión. La filosofía surge con el paso del mito al logos. La filosofía intenta sustituir al
mito, a la religión en la interpretación del sentido y propósito de la vida, el papel del ser
humano en el mundo, cómo es el mundo. La religión es una cuestión de fe, y por tanto
es dogmática. La pertenencia a una religión implica asumir un cuerpo de doctrinas, de
ideas, que no son demostrables (ni pueden serlo). La filosofía representa una postura
crítica cuestiona lo que le rodea, y, sobre todo, implica que sus postulados son
analizables y discutibles por todo el mundo.
La transmisión de la religión es siempre mítica, a través de narraciones sobrenaturales
que pretenden explicar el mundo y los fenómenos naturales. La filosofía explica la
realidad mediante argumentos o razones.
¿Qué comparten la filosofía y el arte?
El arte y la filosofía son visiones del mundo en que vivimos que tienen algo
inevitablemente subjetivo. Preocupaciones acerca de nuestra existencia que son
plasmadas bien en teorías bien en obras de arte. Las dos son interpretaciones subjetivas
del mundo. La filosofía tiene un carácter racional, analítico, pretende convencer de
ciertas verdades. El arte, por su parte no apunta tanto a la razón como al gusto, las
emociones. Lenguaje filosófico: denotativo, preciso, sintético. Una teoría filosófica
pretende decir lo que dice y ninguna otra cosa más. El lenguaje artístico es connotativo.
Es un lenguaje que admite muchas interpretaciones, no hay una interpretación única del
arte. No hay una sola interpretación válida de una obra de arte, cada uno vamos a cargar
nuestras interpretaciones desde nuestras vivencias biográficas, preferencias, ideas, etc.
Por ello, las obras de arte son inagotables, mientras que las teorías filosóficas (en teoría)
se agotan una vez las hemos comprendido.
Ejercicios: Realiza una tabla comparativa en la que se reflejen las diferencias y
similitudes entre filosofía, ciencia, religión y arte.