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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD

22/2016
PROMOVENTE: COMISIÓN DE
DERECHOS HUMANOS DEL ESTADO
DE AGUASCALIENTES

MINISTRO PONENTE: JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ


SALAS
SECRETARIO: MANUEL POBLETE RÍOS

Ciudad de México. Acuerdo del Tribunal Pleno de la Suprema Corte de


Justicia de la Nación, correspondiente al veintiséis de marzo de dos
mil diecinueve.

Vo. Bo.

V I S T O S; Y
RESULTANDO:

Cotejó.

PRIMERO. Presentación de la demanda; precisión de actos y


autoridades impugnados; narración de antecedentes; conceptos
de invalidez y preceptos constitucionales y convencionales
violados. Por escrito recibido el veintidós de marzo de dos mil
dieciséis en las Oficinas de Correos de México de Aguascalientes,
Aguascalientes y recibido el día veintinueve siguiente en la Oficina de
Certificación Judicial y Correspondencia de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación, Jesús Eduardo Martín Jáuregui, en su carácter
de Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de
Aguascalientes, promovió acción de inconstitucionalidad en contra de:
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

“La reforma al artículo 145 del Código Civil de Aguascalientes y en


consecuencia, la derogación de los artículos 85, 86, 87, 88, 90 fracción II, 95
fracciones II y IV, 146, 148, 149, 150, 151, 152, 153 fracción II, 169, 184, 465
fracción II, 473, 521, 647 fracción II, 660, 665 y 667, y las reformas de los
artículos 28 fracción I, 90 fracción V, 92, 153 fracción I, 168, 179, 231, 287,
435, 457, 460, 464, 495, 663 y 775 (sic) fracción I, del Código Civil del Estado
de Aguascalientes, expedidas mediante Decreto Número 309 expedido por la
LXII Legislatura del Congreso del Estado de Aguascalientes, y también como
consecuencia la derogación de los artículos 138, 260, 261, 262, 263 y la
reforma del artículo 137 del Código Civil del Estado de Aguascalientes
expedidas mediante Decreto número 310 expedido por la LXII Legislatura del
Congreso del Estado de Aguascalientes, ambos publicados en el Periódico
Oficial del Estado de Aguascalientes el veintidós de febrero del año dos mil
dieciséis en la primera sección”.

La emisión y promulgación de los decretos antes mencionados se


atribuyeron a los siguientes órganos:

 Órgano Legislativo: Congreso del Estado de


Aguascalientes.
 Órgano Ejecutivo: Gobernador Constitucional del Estado
de Aguascalientes.

El promovente señaló como antecedentes de las normas


impugnadas, lo siguiente:

“El artículo 145 del Código Civil de Aguascalientes, antes del año dos mil
quince, establecía como edad mínima para contraer matrimonio la de dieciséis
años y por causas excepcionales, graves y justificadas podía obtenerse
dispensa judicial para que menores desde los catorce años pudieran casarse;
luego, en el mes de junio de dos mil quince, el numeral citado se reformó para
establecer como edad mínima para contraer matrimonio la de dieciocho años
de edad, conservando la opción de que pudiera obtenerse dispensa judicial por
causas graves y justificadas para los mayores de catorce años; después en la
reforma que se demanda inconstitucional se eliminó la posibilidad de obtener la
dispensa judicial para cualquier edad menor a los dieciocho años.

Los artículos 1, 4, 14 y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos


Mexicanos; 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos; 23 y 24 del

2
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; 17 y


19 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos “Pacto de San José de Costa Rica”; 8.1 de la
Convención sobre los Derechos del Niño y 2 de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio
y el Registro de los Matrimonios, se consagran los derechos de seguridad
jurídica, el derecho al matrimonio, a la protección a la familia y a la niñez, al
libre desarrollo de la personalidad y la no discriminación”.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos, en su único concepto de


invalidez aduce, en síntesis, que:

 La reforma al artículo 145 del Código Civil de Aguascalientes violenta el


derecho a contraer matrimonio establecido en los artículos 16 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, 23 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 17 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, ya que si bien es cierto que esas
disposiciones establecen que las leyes internas fijarán la edad y
condiciones para contraer matrimonio, cierto es también que el artículo
2 de la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios prevé
que la autoridad competente deberá poder dispensar el requisito de la
edad por causas justificadas y en interés de los contrayentes.

 El derecho a contraer matrimonio trae aparejado el reconocimiento y


ejercicio de otros derechos o beneficios en favor de ambos cónyuges,
como: los beneficios fiscales; beneficios de solidaridad; beneficios por
causa de muerte de uno de los cónyuges; beneficios de propiedad;
beneficios en la toma subrogada de decisiones médicas; y beneficios
migratorios para los cónyuges extranjeros; tal y como se ha reconocido
por la Primera Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación en
la jurisprudencia 1ª./J. 46/2015 (10a.). Por tanto, cuando se prohíbe que
una persona se case, no solo se le priva de ejercer el derecho de
contraer matrimonio, sino también del disfrute de los demás derechos
que derivan de aquel, así como de la seguridad jurídica que implica
estar en una relación de pareja formalizada a través del matrimonio.

3
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Incluso, la institución del matrimonio trae aparejados derechos para los


hijos que nacen de quienes se encuentran en una relación de este tipo,
como la presunción de paternidad que conlleva a la filiación, y con ella
los derechos a obtener alimentos, a la convivencia, a gozar de las
medidas de protección por parte de su familia, a la identidad, a obtener
un nombre propio y apellidos de los padres, a la nacionalidad, a gozar
de la patria potestad y la guarda y custodia, a heredar, etcétera. Y por
contrapartida, se genera también la consecuente responsabilidad de los
ascendientes de satisfacer esos derechos.

 En este contexto, la afectación que genera la prohibición para que los


menores de dieciocho años contraigan matrimonio no debe verse de
manera aislada, sino de manera integral con los efectos que provoca en
los derechos de terceros, al tratarse de una institución que reconoce
derechos a los hijos que nacen en matrimonio y a la familia constituida
bajo esta figura jurídica, la cual ha sido adoptada tradicionalmente por
nuestra sociedad y a la que la ley ha reconocido derechos específicos
que benefician tanto a los contrayentes como a los hijos.

 Aunque el matrimonio no es la única manera de formar una familia, lo


cierto es que al impedirle a una persona que se case, se le priva del
derecho a optar por este tipo de familia, con lo que se violenta el libre
desarrollo de la personalidad.

 El Estado tiene prohibido interferir en la elección que en ejercicio de su


autonomía realicen las personas, teniendo como único límite el orden
público y los derechos de terceros.

 Los hijos que nacen fuera de matrimonio no tienen derecho a la


presunción de la filiación, por lo que si bien gozan de los mismos
derechos que los hijos que nacen dentro de matrimonio, deben acudir a
los tribunales a demandar el reconocimiento de su identidad, a tener un

4
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

nombre, una nacionalidad y una filiación, con lo


que se violenta el principio del interés superior de
la niñez.

 El derecho a casarse no tiene restricción alguna en la Constitución, y


según la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, tal derecho le corresponde a quienes estén
en edad núbil, mientras que de conformidad con el artículo 2 de la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de Matrimonios, los
Estados parte deben adoptar medidas para determinar la edad mínima
para que las personas puedan casarse legalmente, pero también se
dispone que la autoridad competente debe poder dispensar el requisito
de la edad por causas justificadas y en interés de los contrayentes.

 Por tanto, la restricción que se hace en el artículo 145 del Código Civil
de Aguascalientes excede a las disposiciones constitucionales y
convencionales al no permitir que un Juez pueda otorgar la dispensa por
razón de la edad en casos excepcionales.

 Si bien una de las tendencias a prohibir el matrimonio infantil atiende a


una problemática generada por matrimonios forzosos que se da
principalmente en el África subsahariana y en Asia Meridional, según
documentos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, lo cierto
es que en Aguascalientes, según estadísticas del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI), específicamente en el cuadro 3.9 del
Anuario estadístico y geográfico de Aguascalientes dos mil quince, la
incidencia de madres menores de diecinueve años en el año 2013 fue
de 18.68% de las entrevistadas, mientras que en el año 2014 fue de
19.64%, lo que refleja la necesidad de que se legisle en protección de
los y las adolescentes que se convierten en padres y madres a
temprana edad y de los hijos e hijas que tengan, procurando siempre el
interés superior de los menores de edad.

5
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 La restricción contenida en la norma impugnada impide que menores de


dieciocho años que hayan alcanzado la madurez suficiente para
contraer matrimonio, puedan ser evaluados por la autoridad
jurisdiccional para que en caso de ser procedente se les dispense la
edad y se les permita casarse.

 La reforma impugnada afecta el artículo 1º Constitucional, pues el


legislador no atendió a los principios de universalidad y progresividad de
los derechos humanos, en tanto que la eliminación de la posibilidad de
otorgar dispensa constituye una regresión en el orden jurídico mexicano
convencional.

 La porción normativa controvertida tampoco se puede considerar una


restricción necesaria, pues para cuidar que los menores de dieciocho
años no sean víctimas de matrimonios en detrimento de sus derechos,
existen medidas menos lesivas, como la que estaba establecida antes
de la reforma, la cual garantizaba que tanto los adolescentes que se
casaran como los hijos que les nacieran, en caso de que los hubiera,
pudieran gozar de los derechos que las leyes del Estado les reconocen
a los cónyuges y a los hijos de matrimonio.

 Además, la prohibición de que los menores de dieciocho años se casen,


sin posibilidad de excepción, no constituye un medio apto para prohibir
la unión de dos personas menores de esa edad; solo constituye un
obstáculo para que las personas con la voluntad de contraer matrimonio
lo realicen, pues con esta medida no se impide que formen uniones
libres que comportan derechos diferentes a la institución del matrimonio,
pero sí se les coarta su derecho a la seguridad jurídica que les da el
desarrollo de su libre personalidad al no permitirles optar por el tipo de
unión que quieran y los derechos protectores de la familia.

 La reforma resulta discriminatoria desde el punto de vista de la


transversalidad de los derechos humanos, ya que no constituye

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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

solamente una restricción al derecho a casarse y


constituir una familia a través de la unión del
matrimonio, sino un obstáculo que impide su derecho para todas las
personas menores de dieciocho años; lo que infringe el artículo 1º,
párrafo 5, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La parte promovente precisó como preceptos constitucionales y


convencionales violados los artículos 1, 4, 14 y 133 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos; 16 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos; 23 y 24 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos; 17 y 19 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos y 2 de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios.

SEGUNDO. Radicación y turno. Mediante proveído de veintinueve de


marzo de dos mil dieciséis, el Ministro Presidente de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación ordenó formar y registrar el expediente relativo
a la acción de inconstitucionalidad 22/20161.

De acuerdo con el registro de turno de los asuntos, en términos del


artículo 81 del Reglamento Interior de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, se designó al Ministro José Fernando Franco González
Salas como instructor en la acción de inconstitucionalidad.

TERCERO. Admisión. El Ministro instructor, mediante acuerdo de


treinta de marzo de dos mil dieciséis, admitió la acción; ordenó dar
vista al órgano legislativo que emitió las normas impugnadas y al
poder ejecutivo que las promulgó, para que rindieran sus respectivos

1
Foja 77 del presente expediente.

7
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

informes y dio vista a la Procuradora General de la República para que


formulara el pedimento que le corresponde.2

CUARTO. Informe del Poder Legislativo. Por escrito recibido el


veintiocho de abril de dos mil dieciséis en la Oficina de Certificación
Judicial y Correspondencia de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, el Diputado Guillermo Ulises Ruiz Esparza de Alba, en su
carácter de Presidente de la Mesa Directiva de la Diputación
Permanente y Representante Legal de la LXII Legislatura del H.
Congreso del Estado de Aguascalientes, rindió el informe respectivo,
en el que manifestó que las reformas y derogaciones impugnadas
atendieron al interés superior del menor y resultan pertinentes, de
acuerdo con lo siguiente:3

 En el Dictamen relativo a las reformas impugnadas se menciona que el


doce de octubre de dos mil once se publicó en el Diario Oficial de la
Federación la adición de la fracción XXIX-P al artículo 73 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a fin de
establecer como facultad exclusiva del Congreso de la Unión, la
expedición de leyes que establezcan la concurrencia de la Federación,
los Estados, el Distrito Federal (ahora Ciudad de México) y los
Municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia
de derechos de niñas, niños y adolescentes, velando en todo momento
por el interés superior de los mismos y cumpliendo con los tratados
internacionales de la materia de los que México sea parte.
En uso de la atribución referida, el Congreso General expidió la Ley
General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cuyo artículo
45 atiende a la necesidad de evitar cualquier disposición legal que
permita el matrimonio de niñas, niños y adolescentes, esto es, de
cualquier ser humano menor de dieciocho años de edad, que en
términos de lo dispuesto por el artículo 1o de la Convención de los
2
Fojas 78 y 79 ibídem.
3
Fojas 99 a 107 ibídem.

8
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Derechos del Niño, es todo ser humano menor de


dieciocho años de edad.

 Partiendo de la concepción convencional sobre la edad de las niñas y


niños, resalta el artículo 16.2 de la Convención sobre la eliminación de
todas las formas de discriminación contra la mujer, que dispone que no
tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niñas y
niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter
legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del
matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un
registro oficial.

 De igual forma, en el preámbulo de la Convención sobre el


Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios se precisa que todos los
Estados “deben adoptar todas las disposiciones adecuadas con objeto
de abolir… costumbres, antiguas leyes y prácticas, entre otras cosas,
asegurando la libertad completa en la elección de cónyuge, aboliendo
totalmente el matrimonio de los niños y la práctica de los esponsales de
las jóvenes antes de la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas
que fueren del caso y creando un registro civil o de otra clase para la
inscripción de todos los matrimonios”.

 Por lo que las leyes deben garantizar que la edad mínima para contraer
matrimonio sea de dieciocho años, con el propósito de fijar un criterio
objetivo de madurez y evitar parámetros subjetivos sobre la madurez de
la persona contrayente, que generalmente son motivados por
percepciones erróneas que equiparan la madurez sexual con la
preparación para el matrimonio, sin tomar en cuenta el desarrollo que se
sigue produciendo, por lo que incluso el Comité de los Derechos del
Niño ha considerado que el desarrollo físico no conlleva madurez,
especialmente cuando se está en pleno proceso de desarrollo mental y
social.

9
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Por su parte, la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de


Género y el Empoderamiento de las Mujeres incluso recomienda que las
leyes no deben permitir excepciones en la edad mínima, que es de
dieciocho años, para contraer matrimonio, ya que las investigaciones
señalan que las niñas que se casan más jóvenes sufren las
consecuencias nocivas del matrimonio infantil y precoz.

 Siguiendo la idea de quitar del orden normativo local cualquier


disposición que implique la permisión del matrimonio de niñas o niños,
fue que se atendió al oficio número DGPL-2P1A.-765.1, de dieciocho de
febrero de dos mil dieciséis, suscrito por la Senadora Rosa Adriana Díaz
Lizama, Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de
Senadores y dirigido al Diputado J. Luis Fernando Muñoz López,
Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado de
Aguascalientes, por medio del cual se hizo del conocimiento que en
sesión celebrada en esa fecha se aprobó el dictamen de la Comisión de
los Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, en cuyo punto de
acuerdo Único, el Senado de la República exhortó a los congresos
estatales a reformar sus códigos civiles y demás disposiciones
aplicables con la finalidad de elevar la edad mínima para contraer
matrimonio a dieciocho años, sin ninguna excepción, y así romper el
ciclo de discriminación y violencia contra las niñas, niños y
adolescentes, así como promover y proteger el goce pleno y efectivo de
sus derechos humanos.

QUINTO. Informe del Poder Ejecutivo. Por oficio depositado el


dieciocho de abril de dos mil dieciséis en la Administración Postal
“Hospitalidad” en Aguascalientes, Aguascalientes y recibido el día
veintiocho siguiente en este Alto Tribunal, Alejandro Bernal Rubalcava,
en su carácter de Subsecretario de Gobierno, en suplencia por
ausencia del Secretario General de Gobierno, representante legal del
Gobierno del Estado y del Titular del Poder Ejecutivo del Estado de

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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Aguascalientes, rindió informe en nombre del Poder


Ejecutivo del Estado, en el que adujo esencialmente
que:4

 Los Decretos números 309 y 310, por medio de los cuales se reforman y
derogan varios artículos del Código Civil del Estado de Aguascalientes,
relacionados con la edad mínima para contraer matrimonio en el Estado
de Aguascalientes, son material y formalmente de carácter legislativo,
pues son producto de una deliberación que se hizo en el Congreso del
Estado, en la que el Ejecutivo solamente cumplió con la función de
promulgación de las leyes.

 En este contexto, es cierto que los citados decretos fueron promulgados


por el Ejecutivo del Estado y publicados en el Periódico Oficial del
Estado número 8, Primera Sección, el día 22 de febrero de 2016, lo cual
se hizo en acatamiento a lo dispuesto por el artículo 46, fracción I, de la
Constitución Política del Estado de Aguascalientes.

 Con independencia de que sean ciertos los actos reclamados al


Gobernador Constitucional del Estado, debe tomarse en consideración
que la Constitución Política del Estado de Aguascalientes solamente
faculta al Gobernador para que, una vez aprobada una ley por parte del
Poder Legislativo del Estado, sea el Poder Ejecutivo quien la mande
publicar. Es decir, la promulgación de una ley es una actividad del
Ejecutivo que se encuentra subordinada al Poder Legislativo, quien
expide la ley; publicación que por lo tanto se hace en acatamiento al
sistema jurídico federal y al propio del Estado, ya que la facultad de
promulgar las leyes expedidas por el Congreso es en realidad una
obligación a cargo del Ejecutivo Local, atento a lo dispuesto por los
artículos 32, 35 y 46, fracción I, de la Constitución Política del Estado de
Aguascalientes.

4
Fojas 200 a 204 ibídem.

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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Por lo tanto, la sola publicación ordenada por el Ejecutivo no viola los


artículos constitucionales que menciona la promovente en su escrito de
demanda.

SEXTO. Pedimento. Mediante oficio PGR/130/2016, presentado el


diecisiete de mayo de dos mil dieciséis en la Oficina de Certificación
Judicial y Correspondencia de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, la Procuradora General de la República formuló pedimento en
el que expuso la siguiente opinión:5

Consideraciones preliminares.

El matrimonio infantil es una forma de discriminación y violencia motivada por


estereotipos de género, en el que las víctimas –en su gran mayoría niñas– son
vulneradas en el goce y ejercicio de sus derechos como infantes, impidiendo su
pleno desarrollo individual.

De conformidad con el artículo 1º de la Convención sobre los Derechos del


Niño, se entiende como matrimonio infantil, aquélla unión conyugal en la que al
menos uno de los contrayentes es una niña o un niño.

Según diversos informes mundiales de la Organización de las Naciones Unidas


(ONU), cada año diez millones de niñas contraen matrimonio antes de los 18
años de edad; por lo que anuncian que si no se modifican los patrones de edad
mínima permitida para contraer matrimonio, cien millones de niñas en el mundo
habrán contraído nupcias durante los próximos diez años, lo que significaría
veinticinco mil niñas casadas cada día y diecinueve cada minuto.

Desde enero de dos mil quince, en México entró en vigor la Ley General de los
Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la cual establece, en su artículo 45,
que “Las leyes federales y de las entidades federativas, en el ámbito de sus
respectivas competencias, establecerán como edad mínima para contraer

5
Fojas 221 a 245 ibídem.

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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

matrimonio los 18 años”. No obstante, los Códigos Civiles


de veinticinco Estados de la República Mexicana –
incluyendo la Ciudad de México– no han armonizado su normatividad conforme
a la citada ley, y sigue vigente la disposición que permite que niñas y niños
contraigan matrimonio antes de los dieciocho años.

De acuerdo con un estudio realizado por el despacho de Consultores en


Administración de Políticas Públicas, en México se tienen registrados cinco mil
doscientos treinta y cuatro casos de matrimonio infantil y los cinco Estados con
mayor incidencia son: Guerrero (795); Chiapas (747); Estado de México (541);
Coahuila (463) y Michoacán (454).

Existen diversos factores que inciden de manera directa en las uniones


matrimoniales infantiles:

a) Pobreza extrema. El matrimonio infantil sigue siendo una práctica


frecuente en zonas rurales y comunidades en condiciones de
pobreza extrema, donde en muchas ocasiones los padres buscan
asegurar la subsistencia de sus hijas, así como de su familia, a
través del matrimonio forzado que obtenga como contraprestación
una suma monetaria. Esta práctica incrementa el riesgo de la trata
de niñas.

b) Falta de acceso a la educación. La mayoría de casos de matrimonio


infantil se encuentran íntimamente asociados a la falta de
oportunidades educativas para niñas y niños.

c) Práctica cultural aceptada. En muchos contextos, las familias que


casan a sus hijos o hijas a una edad temprana, lo hacen porque es
una práctica cultural aceptada.

d) Ideas estereotipadas de la sexualidad. La decisión de los padres de


casar a sus hijas a una edad temprana, muchas veces está motivada
por ideas estereotipadas de la sexualidad y de la función de la mujer

13
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

en la sociedad. Por ejemplo, algunos padres consideran que es una


medida para: proteger a las niñas frente al riesgo de violencia
sexual; prevenir las relaciones prematrimoniales y el posible
deshonor de la familia; restablecer el honor de la familia en casos de
violencia sexual; o esconder la orientación sexual real o percibida.

Ahora bien, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer y


el Comité de los Derechos del Niño han señalado que el matrimonio forzado e
infantil perpetúa la discriminación mediante costumbres adversas y actitudes
tradicionales, y sitúan a las mujeres y niñas en un nivel de subordinación con
respecto al del hombre, atribuyéndoles funciones estereotipadas en la
sociedad.

De esta manera, se pueden identificar diversos efectos negativos en las niñas


derivados del matrimonio infantil, como los siguientes:

a) Violencia doméstica. En las relaciones de este tipo, generalmente la


diferencia de edad y poder entre la niña y el esposo son muy
evidentes, por lo que son más vulnerables a sufrir violencia física,
psicológica, económica y sexual. De igual forma, es común que se
demerite su capacidad de actuación y autonomía.

b) Esclavitud y prácticas análogas de esclavitud. Las niñas que han


contraído matrimonio son más propensas a la esclavitud sexual, la
servidumbre infantil, la trata de personas y el trabajo forzoso; un
porcentaje elevado de casos de matrimonio infantil equivalen a las
peores formas de trabajo infantil.

c) Repercusiones sociales y de salud. El matrimonio infantil se asocia


con distintas repercusiones sociales y de salud deficiente, como los
relacionados con embarazos precoces, elevadas tasas de morbilidad
y mortalidad materno infantil, que pueden afectar negativamente la
salud sexual y reproductiva de las niñas; se ha evidenciado que son
más propensas a contraer infecciones de transmisión sexual y VIH.

14
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

d) Falta de oportunidades educativas, laborales y


económicas. El matrimonio infantil constituye un obstáculo para
asegurar las oportunidades de educación y de acceso a un trabajo
remunerado, en virtud de que se desalienta a las niñas a que asistan
a la escuela cuando contraen matrimonio y se embarazan.

e) Pobreza. En muchos países, el matrimonio infantil está ligado a la


pobreza. Las niñas casadas suelen tener más hijos y menos
probabilidades de obtener ingresos propios para subsistir, lo que
perpetúa la feminización de la pobreza.

Es por todo lo anterior que se estima que la medida legislativa tomada por el
Congreso del Estado de Aguascalientes en el sentido de establecer, como
edad mínima los 18 años para contraer matrimonio, se encuentra alineada con
los esfuerzos del Estado Mexicano para prevenir y erradicar el matrimonio
infantil, a efecto de empoderar a las mujeres y niñas, a través de este tipo de
medidas legislativas, lo que garantiza a las niñas y niños el goce pleno de sus
derechos humanos.

Consideraciones en torno al concepto de invalidez planteado.

a. Consideraciones en contra del concepto de invalidez.

Los argumentos expresados por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de


Aguascalientes en su único concepto de invalidez son infundados, ya que de la
interpretación conjunta y sistemática realizada a los artículos 4, párrafo noveno,
de la Constitución Federal y 45 de la Ley General de los Derechos de Niñas,
Niños y Adolescentes se advierte que los Congresos de los Estados, al expedir
leyes locales, están compelidos a establecer como edad mínima para contraer
matrimonio los dieciocho años de edad.

Para entender el alcance de tal obligación resulta particularmente importante


centrarnos en la naturaleza jurídico-constitucional que poseen las leyes

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ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

generales, respecto de las cuales, el Más Alto Tribunal del País, a partir de sus
criterios, ha realizado un matiz que permite una diferencia dentro del catálogo
de leyes generales, a saber: i) aquellas que se desarrollan en una lógica de
“federalismo cooperativo” y ii) aquellas que se desarrollan en una lógica de
“concurrencia operativa y limitada”.

Respecto de las leyes generales en la lógica del federalismo cooperativo, la


Suprema Corte ha señalado que guardan una relación de jerarquía con las
leyes federales y locales, en la medida en que se desarrollan y desenvuelven
en el orden jurídico constitucional o total, toda vez que en ellas terminarán de
distribuirse las competencias que el Poder Constituyente constituido no haya
deseado distribuir al establecer dentro de nuestro sistema constitucional las
denominadas facultades concurrentes.

Así, las leyes generales cumplen con la misión y esencia que la Corte
reconoció alguna vez en su jurisprudencia histórica, al afirmar que no es exacto
que el artículo 133 de la Constitución debe interpretarse en el sentido de que
las leyes que emanen de la misma sólo prevalecen sobre las disposiciones que
en contrario pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados, sino
que esa prevalencia o jerarquía superior de las leyes que emanen de la
Constitución se extiende a toda clase de leyes, bien sean federales o locales,
toda vez que hay un orden jerárquico en las leyes que tienen por cima a la
Constitución, por ser la Ley Suprema del país, y ésta, en el artículo 133, nos
aclara que esa misma categoría tienen las leyes que de la propia Constitución
emanen, es decir, las leyes reglamentarias de preceptos constitucionales,
puesto que no vienen a ser sino la ampliación de las bases estatuidas en
nuestra Carta Fundamental.

En este sentido, las leyes que emanan de la Constitución conforme al artículo


133 constitucional, son claramente las leyes generales y las leyes
reglamentarias, debido a que participan en la esencia constitucional en la
medida en que, por mandato expreso del Constituyente originario o
permanente, terminan por distribuir competencias concurrentes –leyes

16
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

generales– o terminan por detallar algún precepto de la


propia Ley Fundamental –leyes reglamentarias–.

Cabe señalar que dicha jerarquía (entre las leyes generales o reglamentarias y
las leyes federales o locales) ha sido entendida por el Alto Tribunal en una
lógica de federalismo cooperativo, es decir, si bien es cierto que el artículo 124
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que:
“Las facultades que no están expresamente concedidas por esta Constitución a
los funcionarios federales, se entienden reservadas a los Estados”, también lo
es que el Órgano Reformador de la propia Constitución determinó, en diversos
preceptos, la posibilidad de que el Congreso de la Unión fijara un reparto de
competencias denominado “facultades concurrentes” entre la Federación, las
entidades federativas y los municipios, en ciertas materias, como son: la
educativa, la de salubridad, la de asentamientos humanos, la de seguridad
pública, la ambiental, la de protección civil, la deportiva y otras.

Esto es, en el sistema jurídico mexicano las facultades concurrentes implican


que las entidades federativas, los municipios y la Federación puedan actuar
respecto de una misma materia, pero será el Congreso de la Unión el que
determine la forma y los términos de la participación de dichos entes a través
de una ley general.

De esta forma, el federalismo cooperativo se concreta cuando dentro del


desarrollo de una materia que ha sido determinada como facultad concurrente,
no sólo el Congreso de la Unión emite la ley general respectiva, sino que los
órganos legislativos de las entidades federativas emiten leyes locales que
desarrollan dicha materia. Así, Federación, Estados, Municipios y la Ciudad de
México colaboran para desarrollar la misma materia, pero sujetándose en todo
caso, a los parámetros establecidos en la ley general. Sin embargo, nótese
cómo en el ejercicio de facultades concurrentes nadie tiene, per se, impedida la
potestad normativa, en la medida en que se ajuste a la ley general.

De hecho, el Alto Tribunal ha determinado, so pretexto de clarificar la relación


que guarda una ley general con una ley local sobre la materia que ha sido

17
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

determinada como concurrente, que a la primera le corresponde establecer las


bases mínimas y la distribución de competencias para legislar en esa materia,
en cuyo marco los órganos legislativos de las entidades federativas tienen
facultades para, por ejemplo, aumentar las prohibiciones e imponer sanciones,
no estando obligados a regular en términos idénticos a los previstos en la ley
general, pues en la lógica del federalismo cooperativo, propio de este tipo de
facultades concurrentes, no puede justificarse la existencia de una obligación
que implique reproducir a nivel local los preceptos de la ley general respectiva,
y sí en todo caso, la existencia del deber de las leyes locales de incorporar el
mínimo de protección que la ley general garantiza.

En este sentido, y atendiendo al principio de mayor protección de los derechos,


según el cual, las leyes generales a que estamos haciendo referencia
reconocen un mínimum de derechos que no pueden ser violados por los
Estados, esta suerte de garantía mínima no pretende agotar el ámbito de los
derechos humanos que merecen protección, por lo que a partir de ese mínimo
definido por una ley general –como lo es la Ley General de los Derechos de
Niñas, Niños y Adolescentes– siempre será posible que las leyes locales
amplíen el alcance de aquel, es decir, que constituyan una norma más
protectora.

Teniendo en cuenta lo anterior, la Ley General de los Derechos de Niñas,


Niños y Adolescentes es una norma que refleja la intención del Constituyente
de establecer un conjunto de disposiciones de observancia general que, en la
medida en que se encuentren apegadas a lo dispuesto por la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, constituyen la Ley Suprema de la
Unión. En este sentido, debe entenderse que las leyes del Congreso de la
Unión a las que se refiere el artículo 133 no son leyes federales –que regulan
las atribuciones conferidas a determinados órganos con el objeto de trascender
únicamente al ámbito federal–, sino que se trata de leyes generales, que son
aquellas que pueden incidir válidamente en todos los órdenes jurídicos
parciales que integran al Estado Mexicano.

18
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Por tanto, se insiste, las entidades federativas están


compelidas, a partir de los mínimos (bases generales)
establecidos en las leyes generales, a establecer en sus legislaciones locales,
como umbral mínimo para contraer matrimonio, los dieciocho años de edad.

Resulta oportuno también hacer mención que el Comité de los Derechos del
Niño de la Organización de las Naciones Unidas, en las “Observaciones finales
sobre los informes periódicos cuarto y quinto consolidados de México” –durante
su sesión sexagésima novena del dieciocho de mayo al cinco de junio de dos
mil quince–, en el numeral III, “Principales motivos de preocupación y
recomendaciones”, inciso D), “Violencia contra niñas y niños”, párrafos 37 y 38
“Prácticas nocivas”, refirió lo siguiente:

“37. Aunque se destaca que de acuerdo con el artículo 45 de la


LGDNNA las leyes federales y estatales deben establecer como edad
mínima para contraer matrimonio tanto para niñas como para niños a los
18 años, y que el Código Civil Federal ya ha sido modificado guardando
estos lineamientos, al Comité le preocupa la efectiva implementación de
este mandato a nivel de los estados. También existe la preocupación
por la alta prevalencia de matrimonios de niñas y niños y por los casos
reportados sobre matrimonio forzoso, especialmente de niñas que
pertenecen a comunidades indígenas.
38. A la luz de la observación general N° 18. (2014) adoptada de
manera conjunta con el Comité para la Eliminación de la Discriminación
Contra la Mujer, el Comité recomienda al estado parte que asegure la
efectiva implementación del artículo 45 de la LGDNNA, asegurando que
la edad mínima para contraer matrimonio por parte de niñas y niños sea
establecida en 18 años en las leyes de todos los estados. El Estado
parte debe también implementar programas integrales de sensibilización
sobre las consecuencias negativas del matrimonio infantil en niñas,
teniendo como población objetivo a los familiares, maestros y líderes
indígenas”.

De donde se advierte que el hecho de que el Congreso del Estado haya


reformado su legislación civil a efecto de establecer como edad mínima para
contraer matrimonio los dieciocho años de edad y la consiguiente derogación
de los diversos artículos relacionados con las consecuencias jurídicas
derivadas del establecimiento de dicho umbral –en donde se posibilita la unión

19
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

civil de personas menores de dieciocho años de edad– es consecuencia del


cumplimiento de dos mandatos: uno de corte interno –cumplimentación del
mandato establecido en el artículo 45 de la Ley General de los Derechos de
Niñas, Niños y Adolescentes, en relación con lo dispuesto por los diversos 4º,
párrafo noveno, y 73, fracción XXIX-P, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos– y el otro de origen convencional, pues se trata del
cumpimiento a las observaciones que el Comité de los Derechos del Niño de
las Naciones Unidas le hizo al Estado Mexicano con motivo de los informes
sobre las medidas adoptadas para dar cumplimiento a las obligaciones
establecidas en la Convención sobre los Derechos del Niño que ratificó el
veintiuno de septiembre de mil novecientos noventa.

Es por ello que se considera que, en términos generales, la reforma que por
esta vía se analiza, se ajusta a lo dispuesto por la Constitución Federal y la ley
general invocada.

b. Consideraciones a favor del concepto de invalidez.

No obstante lo anterior, no pasa desapercibido que, de conformidad con lo


dispuesto por los artículos 16, numeral 1, de la Declaración Universal de
Derechos Humanos; 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
y 17 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el hombre y la
mujer tienen derecho a contraer matrimonio y a fundar una familia si tienen
edad para ello, es decir, el derecho internacional de los derechos humanos no
prescribe una edad mínima concreta y determinada para prohibir el matrimonio.
Es más, tal y como lo menciona la accionante, la propia Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos tampoco establece una limitación basada en la
edad para ejercer el derecho a contraer matrimonio.

En este sentido, no existe cláusula constitucional que niegue definitiva y


absolutamente la posibilidad de que, por ejemplo, una persona mayor de 14 y
menor de 18 años de edad, pueda contraer matrimonio, siempre y cuando
existan causas graves y justificadas, las cuales, bien podrían ser calificadas por
la autoridad judicial.

20
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Por tanto, si bien es cierto que no debe dejar de


observarse la obligación que el Estado debe cumplir en favor de los niños y
niñas, en el sentido de abolir la práctica de matrimonios forzados –lo que se
logra mediante el establecimiento de medidas protectoras por parte de los
operadores jurídicos como lo es una regla general que prohíba el matrimonio
de menores de 18 años–, no menos cierto es que deben atenderse aquellos
casos que por sus excepcionales particularidades debieran ser analizados por
el Juez de lo Civil a efecto de que verifique la existencia de causas graves y
justificadas, para poder otorgar una dispensa, en el entendido de que nunca
será esto procedente respecto de personas menores de catorce años de edad
o en casos en los que haya indicios de matrimonio forzado.

Nótese que ante la posibilidad de que pudiera darse el caso de un matrimonio


entre personas, ambas mayores de catorce y menores de dieciocho años, o
aquéllos en los que uno de los contrayentes se encuentra en ese rango de
edad, es decir, entre catorce y diecisiete años y la otra ya haya cumplido los
dieciocho años, se estima que en respeto al derecho de acceso a la justicia, en
relación con el interés superior de los menores, si bien debe existir una regla
que prohíba el matrimonio de menores de dieciocho años de edad, el sistema
jurídico debe establecer un mecanismo de control judicial que examine casos
en los que las circunstancias particulares de los mismos justifiquen una
excepción. En definitiva, se considera que la prohibición absoluta deja fuera
casos en los que, incluso, acceder al matrimonio sería la forma de generar
seguridad jurídica entre los contrayentes y entre estos y sus futuros hijos.

No debe pasar desapercibido que las excepcionales particularidades de los


casos comprometen a los operadores jurídicos, en su específica misión de
velar por la vigencia real y efectiva de los principios constitucionales, a
ponderar cuidadosamente aquellas circunstancias a fin de evitar que la
aplicación mecánica e indiscriminada de la norma conduzca a vulnerar
derechos humanos de la persona –en este caso de menores de edad que libre
y voluntariamente deseen contraer matrimonio– y a prescindir de la
preocupación por arribar a una decisión objetivamente justa. La función del

21
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

jurista no se agota con la remisión a la letra de la ley, toda vez que en cuanto
servidores del derecho y para la realización de la justicia, no pueden prescindir
de la ratio legis; ello es así por considerar que la admisión de soluciones
notoriamente injustas no resulta compatible con el fin último del derecho.

En este sentido, el mínimo de edad establecido en la legislación local se erige


en una de esas presunciones rígidas de la ley, exigida por la naturaleza del
derecho y la técnica jurídica. Sin embargo, cabe observar en primer lugar que
la regla citada –artículo 45 de la Ley General sobre los Derechos de Niñas,
Niños y Adolescentes– no prohíbe suplir la ausencia del citado requisito de
edad por la autorización judicial. Situación que no puede dejar de tomarse en
consideración ante casos, todos ellos reales, en los que existe la edad para
contraer matrimonio a la que se refieren la Declaración Universal de Derechos
Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, pero que por no alcanzar la
edad de dieciocho años, se niegue la posibilidad a alguna persona menor de
edad (mayor de catorce y menor de dieciocho años), contraer matrimonio
cuando muy probablemente no sólo sea su deseo, sino que sea la vía jurídica
para alcanzar la protección y tutela de los derechos que se derivan de tal
relación, tanto para ella como para sus menores hijos.

En esta lógica, y atendiendo al principio de mayor protección de los derechos,


según el cual, las leyes generales sólo reconocen un mínimum de derechos
que no pueden ser violados por los Estados, es que se considera que la
derogación de la porción normativa del artículo 145 del Código Civil de
Aguascalientes, que posibilitaba que el Juez de lo Civil pudiera, por causas
graves y justificadas, dispensar el requisito de la edad en caso de matrimonios
de personas mayores de catorce y menores de dieciocho años, actualiza lo que
la doctrina y jurisprudencia comparada han denominado como “derogación
inconstitucional”, debido a que se vulnera el derecho de acceso a la justicia, en
relación con el interés superior del menor.

Sobre el particular, debe tenerse en cuenta que la potestad derogatoria del


legislador no es una facultad menor del cuerpo legislativo, sino que es

22
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

consustancial a su existencia misma, en la medida en


que es una expresión necesaria del principio democrático
y de la soberanía popular, que son valores fundantes del Estado constitucional.
Sin embargo, esa potestad no puede entenderse como ilimitada, ya que la
potestad derogatoria del legislador, que es amplia y dinámica, no es absoluta,
puesto que el sistema constitucional mexicano no establece el principio de
soberanía parlamentaria, como sí lo han hecho otros países.

c. Efectos que deben darse a la sentencia estimatoria.

En este contexto, atendiendo al amplio espectro de facultades que la Ley


Reglamentaria otorga a la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
específicamente en el artículo 41, fracción IV, y con la finalidad de detener los
efectos jurídicos que se encuentran acarreando, al haberse expulsado del
sistema jurídico civil de Aguascalientes la posibilidad de que personas mayores
de catorce y menores de dieciocho años de edad puedan contraer matrimonio,
generada por el Congreso local en los decretos impugnados, se estima
procedente ordenar, conforme a la teoría de la reviviscencia de las normas
diseñada por el Alto Tribunal, restablecer con efectos prospectivos la facultad
del Juez de lo Civil para que, previamente analizado caso por caso y
verificadas las causas graves y justificadas, pueda autorizar los matrimonios de
personas en edad núbil.

SÉPTIMO. Trámite y audiencia. Recibidos los informes de las


autoridades y el pedimento de la Procuradora General de la República,
formulados los alegatos del demandante6 –sin que los Poderes
Ejecutivo y Legislativo del Estado de Aguascalientes hayan formulado
alegatos– y encontrándose instruido el procedimiento, por auto de dos
de junio de dos mil dieciséis se cerró la instrucción y se puso el
expediente en estado de resolución7.

6
Fojas 250 a 252 ibídem.
7
Foja 251 ibídem.

23
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

OCTAVO. Amicus curiae. Se recibieron en esta Suprema Corte


diversos escritos signados por: a) la Representante de la Entidad de
las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento
de las Mujeres (ONU Mujeres), por el Representante en México del
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), por el
Representante en México del Fondo de Población de las Naciones
Unidas (UNFPA) y por el Representante en México del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
(ONU-DH); y b) la Secretaria de Gobernación, el Subsecretario de
Prevención y Promoción de la Salud, la titular del Sistema DIF
Nacional, el Subsecretario de Derechos Humanos, Migración y
Población, la titular del Instituto Nacional de las Mujeres, el Secretario
General del Consejo Nacional de Población, la Presidenta del Consejo
Nacional para Prevenir la Discriminación y el Secretario Ejecutivo del
Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y
Adolescentes. Todos ellos, pese a no tener reconocida personería
alguna para intervenir en el procedimiento, realizaron manifestaciones
a modo de amicus curiae a favor de la declaratoria de validez.

Asimismo, se recibieron escritos por parte de la Directora General del


Grupo de Información en Reproducción Elegida, AC (GIRE), 8 y por la
Directora Ejecutiva de “Data Cívica, AC”, quienes también formularon
manifestaciones como amicus curiae a fin de exponer diversas
razones tendentes a justificar la subsistencia de las dispensas por
razón de la edad para que menores de dieciocho años, en ciertos
casos excepcionales, puedan contraer matrimonio.

C O N S I D E R A N D O:

8
La Directora general de GIRE exhibió un documento titulado “PROHIBIR SIN PROTEGER. El matrimonio
adolescente en México”, elaborado por esa asociación civil.

24
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

PRIMERO. Competencia. Este Tribunal Pleno de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación es
competente para resolver la presente acción de inconstitucionalidad de
conformidad con lo dispuesto por los artículos 105, fracción II, inciso
g), de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos 9 y 10,
fracción I, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación10.

SEGUNDO. Precisión de normas impugnadas. A fin de dar


cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 41, fracción I, de la Ley
Reglamentaria de las fracciones I y II del artículo 105 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos11, se precisa
que en el presente caso se demandó la invalidez de los decretos 309 y
310, expedidos por la LXII Legislatura del Congreso del Estado de
Aguascalientes, en específico en la parte en que se reformaron los
artículos 28, fracción I; 90 fracción V; 92; 137; 145; 153, fracción I;
168; 179; 231; 287; 435; 457; 460; 464; 495; 663 y 75512, fracción I, y
se derogaron los diversos numerales 85; 86; 87; 88; 90, fracción II; 95,
9
“Art. 105.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación conocerá, en los términos que señale la ley
reglamentaria, de los asuntos siguientes:
[…]
II.- De las acciones de inconstitucionalidad que tengan por objeto plantear la posible contradicción
entre una norma de carácter general y esta Constitución.
Las acciones de inconstitucionalidad podrán ejercitarse, dentro de los treinta días naturales
siguientes a la fecha de publicación de la norma, por:
[…]
g) La Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en contra de leyes de carácter federal o de las
entidades federativas, así como de tratados internacionales celebrados por el Ejecutivo Federal y
aprobados por el Senado de la República, que vulneren los derechos humanos consagrados en
esta Constitución y en los tratados internacionales de los que México sea parte. Asimismo, los
organismos de protección de los derechos humanos equivalentes en las entidades federativas, en
contra de leyes expedidas por las Legislaturas;
[…]”
10
“ARTICULO 10. La Suprema Corte de Justicia conocerá funcionando en Pleno:
I. De las controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad a que se refieren las
fracciones I y II del artículo 105 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;
[…]”
11
El citado precepto es aplicable a las acciones de inconstitucionalidad en términos del diverso
numeral 59 de la propia ley. Tales dispositivos establecen:
“ARTICULO 41. Las sentencias deberán contener:
I. La fijación breve y precisa de las normas generales o actos objeto de la controversia y, en su
caso, la apreciación de las pruebas conducentes a tenerlos o no por demostrados;
[…]”
“ARTICULO 59. En las acciones de inconstitucionalidad se aplicarán en todo aquello que no se
encuentre previsto en este Título, en lo conducente, las disposiciones contenidas en el Título II”.

25
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

fracciones II y IV; 138; 146; 148; 149; 150; 151; 152; 153, fracción II;
169; 184; 260; 261; 262; 263; 465, fracción II; 473; 521; 647, fracción
II; 660; 665 y 667, todos del Código Civil del Estado de
Aguascalientes.13

TERCERO. Oportunidad. Conforme a lo dispuesto por el artículo 60,


primer párrafo, de la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del
Artículo 105 de la Constitución Federal14, el plazo para la presentación
de la demanda será de treinta días naturales y el cómputo respectivo
deberá hacerse a partir del día siguiente al en que se hubiere
publicado el acto impugnado. Si el último día del plazo fuese inhábil, la
demanda podrá presentarse el primer día hábil siguiente.

12
Cabe señalar que si bien al hacer la precisión de las normas impugnadas en el apartado
denominado “III. Norma General cuya invalidez se reclama y medio oficial en el que se publicó” de
la demanda de inicio, el promovente indicó como impugnado el numeral 775, fracción I, del Código
Civil de Aguascalientes, lo cierto es que de la lectura que se realiza al Decreto Número 309
controvertido se advierte que el artículo 775 del citado ordenamiento no sufrió reformas, sino que el
precepto reformado fue el 755, fracción I.
En razón de lo anterior, este Tribunal Pleno corrige la precisión en la cita del mencionado numeral,
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 39 de la Ley Reglamentaria de las fracciones I y II
del artículo 105 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que dice: “ARTICULO
39. Al dictar sentencia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación corregirá los errores que advierta
en la cita de los preceptos invocados y examinará en su conjunto los razonamientos de las partes a
fin de resolver la cuestión efectivamente planteada”.
13
En relación con la posibilidad de impugnar decretos por los que se derogan porciones normativas
resulta aplicable la tesis emitida por este Tribunal Pleno, bajo el rubro y texto siguientes:
“ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD. PROCEDE CONTRA DECRETOS QUE DEROGAN
PORCIONES NORMATIVAS. Conforme a lo dispuesto en el artículo 20, fracción III, de la Ley
Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, cuando de las constancias de autos apareciere claramente demostrado que no
existe la norma impugnada, deberá sobreseerse en la acción de inconstitucionalidad, supuesto que
no se actualiza tratándose de decretos que derogan porciones normativas, pues constituyen actos
formal y materialmente legislativos, y no disposiciones que no forman parte del orden jurídico
vigente”. (Época: Décima Época. Registro: 2007554. Instancia: Pleno. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 11, Octubre de 2014, Tomo I.
Materia(s): Constitucional. Tesis: P. XLII/2014 (10a.). Página: 205).
14
“ARTICULO 60. El plazo para ejercitar la acción de inconstitucionalidad será de treinta días
naturales contados a partir del día siguiente a la fecha en que la ley o tratado internacional
impugnado sean publicados en el correspondiente medio oficial. Si el último día del plazo fuese
inhábil, la demanda podrá presentarse el primer día hábil siguiente”.

26
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Por su parte, el diverso artículo 8o del propio


ordenamiento15 establece que cuando las partes
radiquen fuera del lugar de residencia de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, las promociones se tendrán por presentadas en tiempo
si los escritos u oficios relativos se depositan dentro de los plazos
legales en las oficinas de correos, mediante pieza certificada con
acuse de recibo, o se envían desde la oficina de telégrafos que
corresponda.

Ahora bien, los decretos 309 y 310 que contienen las reformas y
derogación de los preceptos aquí impugnados se publicaron en el
Periódico Oficial del Estado de Aguascalientes el (lunes) veintidós de
febrero del año dos mil dieciséis16; por tanto, el plazo para ejercer la
acción corrió del (martes) veintitrés siguiente al miércoles veintitrés de
marzo de la anualidad en cuestión, tal como se ilustra con el siguiente
cuadro calendario.

FEBRERO DE 2016
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29

MARZO DE 2016
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo

15
“ARTICULO 8o. Cuando las partes radiquen fuera del lugar de residencia de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, las promociones se tendrán por presentadas en tiempo si los escritos u
oficios relativos se depositan dentro de los plazos legales, en las oficinas de correos, mediante
pieza certificada con acuse de recibo, o se envían desde la oficina de telégrafos que corresponda.
En estos casos se entenderá que las promociones se presentan en la fecha en que las mismas se
depositan en la oficina de correos o se envían desde la oficina de telégrafos, según sea el caso,
siempre que tales oficinas se encuentren ubicadas en el lugar de residencia de las partes”.
16
Fojas 45 a 74 ibídem.

27
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Luego, si la demanda de acción de inconstitucionalidad del caso se


presentó por correo certificado –del lugar en que reside la
promovente– el veintidós de marzo de dos mil dieciséis17, debe
concluirse que tal presentación fue oportuna.

Es aplicable al caso, en lo conducente, la tesis jurisprudencial P./J.


17/200218, que dice:

“CONTROVERSIAS CONSTITUCIONALES. REQUISITOS, OBJETO Y


FINALIDAD DE LAS PROMOCIONES PRESENTADAS POR CORREO
MEDIANTE PIEZA CERTIFICADA CON ACUSE DE RECIBO
(INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 8o. DE LA LEY REGLAMENTARIA DE
LAS FRACCIONES I Y II DEL ARTÍCULO 105 DE LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS). El artículo 8o. de la
Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que cuando las partes
radiquen fuera del lugar de la residencia de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, podrán presentar sus promociones en las oficinas de correos del lugar
de su residencia, mediante pieza certificada con acuse de recibo y que para
que éstas se tengan por presentadas en tiempo se requiere: a) que se
depositen en las oficinas de correos, mediante pieza certificada con acuse de
recibo, o vía telegráfica, desde la oficina de telégrafos; b) que el depósito se
haga en las oficinas de correos o de telégrafos ubicadas en el lugar de
residencia de las partes; y, c) que el depósito se realice dentro de los plazos
legales. Ahora bien, del análisis de precepto mencionado, se concluye que
tiene por objeto cumplir con el principio de seguridad jurídica de que debe estar
revestido todo procedimiento judicial, de manera que quede constancia
fehaciente, tanto de la fecha en que se hizo el depósito correspondiente como
17
Foja 76 ibídem.
18
Los datos de localización de la jurisprudencia en cita son:
Época: Novena Época. Registro: 187268. Instancia: Pleno. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XV, Abril de 2002. Materia(s):
Constitucional. Tesis: P./J. 17/2002. Página: 898.

28
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

de aquella en que fue recibida por su destinatario; y por


finalidad que las partes tengan las mismas oportunidades
y facilidades para la defensa de sus intereses que
aquellas cuyo domicilio se encuentra ubicado en el mismo lugar en que tiene
su sede este tribunal, para que no tengan que desplazarse desde el lugar de su
residencia hasta esta ciudad a presentar sus promociones, evitando así que los
plazos dentro de los cuales deban ejercer un derecho o cumplir con una carga
procesal puedan resultar disminuidos por razón de la distancia”.

CUARTO. Legitimación activa. Jesús Eduardo Martín Jáuregui, en su


carácter de Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del
Estado de Aguascalientes,19 tiene la representación de ese organismo
en términos del artículo 19, fracción I, de la Ley de la Comisión de
Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes20.

Por ende, cuenta con legitimación activa para promover la presente


acción de inconstitucionalidad en contra de los decretos legislativos
por los que se reformaron y derogaron diversas disposiciones del
Código Civil de la citada entidad federativa, de conformidad con el
artículo 105, fracción II, inciso g), de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, según el cual las acciones de
inconstitucionalidad pueden ejercitarse por los organismos de
protección de los derechos humanos de las entidades federativas en
contra de leyes expedidas por las legislaturas locales respectivas,
como sucede en el presente caso.

QUINTO. Causas de improcedencia. Toda vez que en este asunto


no se hace valer causa de improcedencia o motivo de sobreseimiento,

19
Tal carácter quedó acreditado con la publicación extraordinaria del Periódico Oficial del Estado
de Aguascalientes correspondiente al veintinueve de enero de dos mil catorce (fojas 11 a 44 del
presente expediente), en el que se contiene el decreto número 32 por el que se confiere a Jesús
Eduardo Martín Jáuregui el cargo de Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado
de Aguascalientes.
20
“ARTÍCULO 19.- El Presidente tiene las siguientes obligaciones y atribuciones:
I. Representar legalmente a la Comisión y delegar dicha representación en los servidores públicos
de la Comisión que, por la naturaleza de sus funciones, corresponda según el caso;
[…]”

29
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

ni este Tribunal Pleno advierte que se actualice alguno, debe


procederse al estudio sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad
de las normas impugnadas.

SEXTO. Marco general que incidió en la reforma y derogación a


diversos preceptos del Código Civil de Aguascalientes que aquí
se controvierten. A fin de tener un panorama completo de los
cambios que sufrieron los preceptos impugnados por la parte
demandante y así estar en posibilidad de determinar los alcances de
las modificaciones que sufrieron y, consecuentemente, poder
establecer si el resultado de éstas es violatorio de alguno o algunos de
los derechos referidos por la Comisión de Derechos Humanos del
Estado de Aguascalientes, resulta conveniente conocer:

1. Las razones que se dieron en el proceso legislativo que


culminó con la publicación de los Decretos números 309 y 310
de veintidós de febrero de dos mil dieciséis, así como el
contenido de los numerales materia de esos decretos, en su
texto anterior a las reformas y en su texto actual;

2. La evolución del marco jurídico nacional e internacional que


regula el derecho a contraer matrimonio, y en específico la
edad a partir de la que se puede ejercer ese derecho; y

3. Las recomendaciones que han sido formuladas al Estado


Mexicano en relación con la necesidad de erradicar los
matrimonios de niñas, niños y adolescentes.

1. Proceso legislativo que culminó con la publicación de los


Decretos números 309 y 310 de veintidós de febrero de dos mil
dieciséis, y contenido del texto de los artículos impugnados
antes y después de esa fecha.

30
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

1.1. Proceso legislativo.

En principio, y con la única finalidad de entender la teleología de la


reforma y derogación de los dispositivos aquí controvertidos, resulta
conveniente conocer el contenido de los escritos de iniciativas y
exposiciones de motivos de quince de mayo y catorce de septiembre
de dos mil quince, elaborados por los Diputados Juan Antonio Esparza
Alonso y Leonardo Montañez Castro, dado que estos fueron los que
dieron inicio al proceso legislativo respectivo; así como el contenido de
los dictámenes que recayeron a esas iniciativas y, en su caso, de las
discusiones que se hayan dado al respecto.

En los escritos que contienen las iniciativas del caso se indicó:

 Iniciativa de reformas a los artículos 50, 51, 145 y 153, y


derogación de los diversos 145, 148, 149, 150, 151 y 152, del
Código Civil del Estado de Aguascalientes, formulada por el
Diputado Juan Antonio Esparza Alonso:21

“EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
PRIMERO. El Congreso de la Unión con base en la fracción XXIX-P del
artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos expide
la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la cual fue
publicada el 4 de diciembre del 2014 en el Diario Oficial de la Federación.
En el artículo SEGUNDO Transitorio establece la obligación a las
legislaturas de las entidades federativas, para que en el ámbito de sus
respectivas competencias realicen las modificaciones legislativas conforme a lo
dispuesto en el Decreto publicado, dentro de los ciento ochenta días naturales
siguientes a su entrada en vigor, es decir, contados a partir del 5 de diciembre
del 2014.
SEGUNDO. Para dar cumplimiento a dicha obligación, es necesario
reformar los artículos 50 y 51 del Código Civil, para cumplir con lo que
establece la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes
en su artículo 45 que señala: ‘Niñas, niños y adolescentes, desde su
21
Fojas 146 a 152 ibídem.

31
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

nacimiento, tienen derecho a contar con nombre y los apellidos que les
correspondan, así como a ser inscritos en el Registro Civil respectivo de forma
inmediata y gratuita, y a que se les expida en forma ágil y sin costo la primer
copia certificada del acta correspondiente’, por lo que este texto se incluye en
el artículo 50 y el texto vigente de este artículo pasa a ser el primer párrafo del
artículo 51 de[l] Código en cita.
Lo anterior encuentra su fundamento constitucional en la reforma al
artículo 4º que adiciona un párrafo a la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, la cual se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 17
de junio del 2014, que a la letra dice:
‘Toda persona tiene derecho a la identidad y a ser registrado de manera
inmediata a su nacimiento. El Estado garantizará el cumplimiento de estos
derechos. La autoridad competente expedirá gratuitamente la primera copia
certificada del acta de registro de nacimiento’.
Dicha reforma es acorde a las normas relativas a los derechos humanos
del niño, establecidos en los tratados internacionales de los que el Estado
Mexicano es parte, como lo es el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos que establece en su artículo 24 lo siguiente:
[…]
TERCERO. La Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes establece específicamente en su artículo 45 que: ‘Las leyes
federales y de las entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas
competencias, establecerán como edad mínima para contraer matrimonio los
18 años’.
En esa virtud, se propone reformar el artículo 145 del Código Civil
vigente en el Estado que establece 16 años como edad mínima para contraer
matrimonio, para quedar de la siguiente manera: Para contraer matrimonio el
hombre y la mujer necesitan haber cumplido dieciocho años.
Asimismo se propone eliminar la autorización judicial o de quienes
ejercen la patria potestad o tutela, para que personas menores a dieciocho
años obtengan la dispensa par[a] contraer matrimonio, por lo cual se propone
la derogación de los artículos 148, 149, 150, 151 y 152 del Código civil del
Estado.
[…]
Por todo lo anteriormente expuesto me permito someter a la recta
consideración del Pleno de este Poder Legislativo la siguiente iniciativa de
reformas a los artículos 50, 51, 145 y 153; y se derogan los artículos 145, 148,
149, 150, 151 y 152 del Código Civil del Estado de Aguascalientes, misma que
se hace en los siguientes términos:
[…]”.

32
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Iniciativa de reforma a los artículos 137 y 260,


primer párrafo, del Código Civil del Estado de
Aguascalientes formulada por el diputado Leonardo Montañez
Castro22

“EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I. Con fecha 22 de junio del año 2015, se publicó en la primera sección
del Periódico Oficial del Estado de Aguascalientes, el Decreto número 201,
expedido por la LXII Legislatura, en virtud del cual se reformó el artículo 145
del Código Civil, para efecto de establecer lo siguiente:
‘La edad mínima para contraer matrimonio será de 18 años. El juez
puede conceder dispensa de edad por causas graves y justificadas, pero nunca
se podrá dispensar a menores de catorce años’.
Dicha reforma atendió a lo expuesto en el Dictamen formulado por la
Comisión de Justicia, de la cual formó parte, a la necesidad de hacer acorde el
citado precepto con el artículo 45 de la Ley de los Derechos de las Niñas,
Niños y Adolescentes para el Estado, que señala:
‘La legislación Civil del Estado establecerá como edad mínima para
contraer matrimonio los 18 años y los supuestos en que podrá exceptuarse ese
límite de edad’.
II. No obstante, es necesario realizar un estudio sistemático del Código
Civil, resultando necesario reformar a su vez el artículo 260, primer párrafo, del
referido ordenamiento a fin de estatuir que la menor edad de dieciocho años
(no de dieciséis) en la mujer y en el hombre, dejará de ser causa de nulidad
acorde a los supuestos establecidos por ese precepto, por ejemplo, cuando
haya habido hijos.
En este tenor, resulta preciso reformar el artículo 137 y derogar el
artículo 138 del Código Civil del Estado de Aguascalientes, a fin de establecer
que sólo pueden celebrar esponsales el hombre y la mujer que han cumplido
dieciocho años (actualmente establece la edad de dieciséis). Eliminando el
contenido del segundo de los preceptos citados del ordenamiento civil, que
dispone que “Cuando los prometidos son menores de edad, los esponsales no
producen efectos jurídicos si no han consentido en ellos sus representantes
legales”, ya que al eliminarse la posibilidad de que se celebren los esponsales
antes de los 18 años no resulta jurídicamente posible que se celebren siendo
menores de edad.
Recordemos que los esponsales constituyen una promesa de
matrimonio que se realiza por escrito, pero que no producen la obligación de
contraer matrimonio, sin embargo, el que sin causa grave, a juicio del Juez,
rehusare cumplir su compromiso de matrimonio o difiera indefinidamente su
cumplimiento, pagará los gastos que la otra parte hubiere hecho con motivo del
22
Fojas 109 y 110 del expediente correspondiente a la presente acción de inconstitucionalidad.

33
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

matrimonio proyectado, en la misma responsabilidad incurre quien dé motivo


grave para el rompimiento de los esponsales. De igual forma el Código Civil
prevé que se pagará una indemnización como reparación moral, ante la falta al
compromiso sin causa grave, cuando por la duración del noviazgo, la intimidad
establecida, la publicidad de las relaciones, la proximidad del matrimonio u
otras causas semejantes, el rompimiento de los esponsales cause un grave
daño a la reputación del prometido inocente.
En virtud de las consideraciones anteriormente expuestas, tengo a bien
someter ante esta Honorable Representación Popular, el siguiente proyecto de
REFORMA A LOS ARTÍCULOS 137 Y 260, PRIMER PÁRRAFO, Y
DEROGACIÓN DEL ARTÍCULO 138 DEL CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE
AGUASCALIENTES, mismo que se hace en los siguientes términos:
[…]”.

Las citadas iniciativas fueron turnadas a la Comisión de Justicia de la


LXII Legislatura del Estado de Aguascalientes a fin de que elaborara
los dictámenes correspondientes; lo que se realizó el veintinueve de
enero de dos mil dieciséis, en los siguientes términos:

 Dictamen de la iniciativa por la que se reforman los artículos 50,


51, 145 y 153; y se derogan los artículos 145, 148, 149, 150, 151 y
152 del Código Civil del Estado de Aguascalientes, presentada por
el Diputado Juan Antonio Esparza Alonso:

“IV. Los suscritos Diputados realizamos el análisis respectivo, de conformidad


con lo siguiente:
Toda normatividad aplicable a menores de dieciocho años debe
elaborarse e interpretarse atendiendo al interés superior de la niñez, lo cual
implica que las políticas, acciones y toma de decisiones del Estado deben
buscar el beneficio directo del infante y del adolescente y que las autoridades
jurisdiccionales, administrativas y legislativas, al actuar en sus respectivos
ámbitos, deben privilegiar temas relacionados con dichos menores. Al
respecto, debe destacarse lo dispuesto por el artículo 4º, párrafos noveno,
décimo y undécimo de la Constitución Federal, que a la letra dicen:
[…]
Tomando como base lo anterior, quienes integramos esta Comisión
Dictaminadora obtuvimos las siguientes conclusiones sobre las propuestas
planteadas por el Iniciador:
1.- En relación a precisar en el Código Civil los derechos de niñas, niños
y adolescentes a contar con nombre y los apellidos, a ser inscritos en el

34
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Registro Civil y a que se les expida en forma ágil y sin


costo la primer copia certificada del acta correspondiente:
[…]
2.- En relación a establecer los 18 años como edad mínima para
contraer matrimonio: El 12 de octubre de 2011 fue publicada en el Diario
Oficial de la Federación la adición de una fracción XXIX-P al artículo 73 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a fin de establecer
como facultad exclusiva del Congreso de la Unión, la expedición de “leyes que
establezcan la concurrencia de la Federación, los Estados, el Distrito Federal y
los Municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de
derechos de niñas, niños y adolescentes, velando en todo momento por el
interés superior de los mismos y cumpliendo con los tratados internacionales
de la materia, de los que México sea parte”.
En uso de la atribución de referencia, tal como indica el Iniciador, el
Congreso General expidió la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes, la cual fue publicada el 4 de diciembre del 2014 en el Diario
Oficial de la Federación.
Ahora bien, el artículo 45 de la citada Ley General, señala lo siguiente:
“Las leyes federales y de las entidades federativas, en el ámbito de sus
respectivas competencias, establecerán como edad mínima para contraer
matrimonio los 18 años”.
Este mandato normativo atiende a la necesidad de evitar cualquier
disposición legal que permita el matrimonio de niñas y niños, que en términos
de lo dispuesto por el artículo 1 de la Convención de los Derechos del Niño,
éste será todo ser humano menor de dieciocho años de edad.
Así, partiendo de la citada concepción convencional sobre la edad de las
niñas y niños, cobra especial relevancia el artículo 16.2 de la Convención sobre
la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, que
dispone que “no tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio
de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter
legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del matrimonio y
hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial”.
De igual forma, en el preámbulo de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para contraer Matrimonio y
el Registro de los Matrimonios se precisa que:
“… todos los Estados deben adoptar todas las disposiciones adecuadas
con objeto de abolir… costumbres, antiguas leyes y prácticas, entre otras
cosas, asegurando la libertad completa en la elección del cónyuge, aboliendo
totalmente el matrimonio de los niños y la práctica de los esponsales de las
jóvenes antes de la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas que fueren
del caso y creando un registro civil o de otra clase para la inscripción de todos
los matrimonios”.
En consecuencia, las leyes deben garantizar que la edad mínima para
contraer matrimonio será de 18 años, con el propósito de fijar un criterio

35
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

objetivo de madurez y evitar parámetros subjetivos sobre la madurez de la


persona contrayente, que generalmente son motivados por percepciones
erróneas que equiparan la madurez sexual con la preparación para el
matrimonio, sin tomar en cuenta el desarrollo que se sigue produciendo, por lo
que incluso, el Comité de los Derechos del Niño ha considerado que el
desarrollo físico no conlleva madurez, especialmente cuando se está en pleno
proceso de desarrollo mental y social.
En ese orden de ideas, la Entidad de las Naciones Unidas para la
Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres, incluso recomienda
que las leyes no deben permitir excepciones en la edad mínima para contraer
matrimonio (18 años), ya que las “investigaciones señalan que las niñas que se
casan más jóvenes sufren las consecuencias nocivas del matrimonio precoz.
Cuando las muchachas se casan pronto, corren mayor peligro de ser víctimas
de violencia doméstica, están más predispuestas a creer que golpear a la
esposa está justificado, tienen más probabilidades de tener un mayor número
de hijos… son menos capaces de negociar para exigir prácticas sexuales
seguras, corren mayor peligro de contraer VIH/SIDA y enfermedades de
transmisión sexual… se les niegan sus derechos y el reconocimiento como
personas, y es menos probable que continúen estudiando… además, los
riesgos de mortalidad materna e infantil son mayores en los partos de
adolescentes”.
Así, resulta pertinente la reforma a los artículos 145 y 153, así como la
derogación de los artículos 146, 148, 149, 150, 151 y 152 del Código Civil, tal
como lo plantea el Iniciador, pues dichos ajustes normativos atienden a lo
expuesto al principio del interés superior del menor.
Por las mismas razones, quienes integramos esta Comisión
Dictaminadora, con fundamento en el artículo 49 del Reglamento de la Ley
Orgánica del Poder Legislativo, proponemos ampliar el presente Dictamen,
reformando y derogando diversas disposiciones contenidas en los artículos 28,
85, 86, 87, 88, 90, 92, 95, 168, 169, 179, 184, 231, 287, 435, 457, 460, 464,
465, 473, 495, 521, 647, 660, 663, 665, 667 y 755, además de los Títulos
Cuarto y Décimo del Libro Primero del Código Civil.
Lo anterior a fin de perfeccionar el alcance de la presente reforma,
expulsando de nuestro orden normativo, cualquier disposición que implique la
permisión del matrimonio de niñas o niños, eliminando por ejemplo la figura de
la emancipación, que en términos de los artículos 85 y 665 del Código Civil
vigente, se produce respecto a un menor de edad que celebra matrimonio, por
lo que se justifica ya que los menores de 18 años estarán impedidos
legalmente para realizar tal acto jurídico.
Por lo expuesto, y luego de realizar algunos ajustes de redacción y
estilo, sometemos ante la recta consideración de este Honorable Pleno
Legislativo, el siguiente:
PROYECTO DE DECRETO
[…]”.

36
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Dictamen de la iniciativa de reforma a los


artículos 137 y 260, primer párrafo, y derogación del
artículo 138 del Código Civil, presentada por el Diputado
Leonardo Montañez Castro:

“IV. Los suscritos Diputados realizamos el análisis respectivo, de conformidad


con lo siguiente:
La esencia de la propuesta consiste en tener como edad mínima para
los actos jurídicos que tienen relación con el matrimonio, la de 18 años, en
armonía con la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para el
Estado.
Para tal efecto, el promotor de la Iniciativa contempla los artículos 137,
138 y 260, del invocado Código Civil, que tienen que ver con los esponsales y
las causas de nulidad del matrimonio. Tales preceptos textualmente disponen:
[…]
Como se advierte, resulta acertado reformar el artículo 137, para
disponer que los esponsales solamente pueden ser celebrados por quienes
hayan cumplido 18 años.
De igual manera, es correcto derogar el artículo 138, ya que los
menores de edad por ningún motivo pueden celebrar algún acto tendiente al
matrimonio, como es el caso de los esponsales.
Respecto al artículo 260, el autor de la Iniciativa estima que debe ser
reformado el primer párrafo, para prever la edad de 18 años en lugar de 16. Sin
embargo, consideramos que este precepto debe ser derogado en su integridad,
pues al permanecer este artículo en el Código, aún con la reforma, se estaría
permitiendo el matrimonio de menores de 18 años, contraviniendo el artículo 45
de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cuyo texto
dispone:
[…]
Este dispositivo tiene por efecto prohibir el matrimonio de niñas y niños,
considerados como tales, los menores de 18 años, de conformidad con el
artículo 1 de la Convención de los Derechos del Niño.
La prohibición es absoluta, pues no se permite ninguna dispensa que
posibilite el matrimonio de los menores de edad.
En coherencia con lo anterior, esta Comisión con fundamento en el
Artículo 49 del Reglamento de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, advierte
la necesidad de ampliar el dictamen para derogar los Artículos 261, 262 y 263
del Código Civil, ya que tienen relación directa con la nulidad del matrimonio de
menores de edad.
Al suprimirse estos preceptos del ordenamiento jurídico que se reforma,
el Congreso del Estado atiende los instrumentos legales, nacionales e

37
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

internacionales en la materia, de los que México forma parte, dentro de los que
se encuentra la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios,
misma que en su preámbulo señala:
[…]
Por lo anteriormente expuesto, sometemos ante la recta consideración
de este Honorable Pleno Legislativo, el siguiente:
PROYECTO DE DECRETO
[…]”.

En sesión de cuatro de febrero de dos mil dieciséis se sometieron a


discusión del Pleno de la LXII Legislatura del Congreso de
Aguascalientes los citados dictámenes, los cuales fueron aprobados
por unanimidad de votos de los diputados presentes.23

Del proceso legislativo en cita derivó la emisión de los Decretos 309 y


310 de veintidós de febrero de dos mil dieciséis que aquí se impugnan.

1.2. Contenido de los preceptos reformados y derogados.

Ahora bien, para facilitar la identificación de las porciones


normativas reformadas y preceptos derogados con motivo del proceso
legislativo anteriormente referido –a que se refieren los decretos
combatidos–, a continuación se insertan dos cuadros comparativos
que contienen, por una parte, los preceptos que solo sufrieron
reformas parciales en sus textos, y por otra, los dispositivos que fueron
completamente derogados:

PRECEPTOS REFORMADOS 24
TEXTO ANTES DE LA TEXTO DESPUÉS DE LA
REFORMA DE 22/FEB/2016 REFORMA DE 22/FEB/2016
Artículo 28.- Se reputa domicilio legal: Artículo 28.- Se reputa domicilio legal:
I.- Del menor de edad no emancipado, el I.- Del menor de edad el de la persona a

23
Ello se advierte de la versión estenográfica que obra agregada a fojas 123 a 140 ibídem.
24
Se sombrean las porciones normativas que fueron reformadas y/o derogadas a fin de facilitar la
identificación de los cambios sufridos por esas normas.

38
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

de la persona a cuya patria potestad está sujeto;


cuya patria
potestad está
sujeto;

Artículo 90.- Al escrito a que se refiere el Artículo 90.- Al escrito a que se refiere el
artículo anterior se acompañará: artículo anterior se acompañará:
[…] […]
V.- El convenio que los pretendientes V.- El convenio que los pretendientes
celebren en relación a los bienes celebren en relación a los bienes
presentes y a los que adquieran durante presentes y a los que adquieran durante
el matrimonio; en el convenio se el matrimonio; en el convenio se
expresará con toda claridad si el expresará con toda claridad si el
matrimonio se contrae bajo el régimen de matrimonio se contrae bajo el régimen de
sociedad conyugal o bajo el de sociedad conyugal o bajo el de
separación de bienes. Si los separación de bienes. No puede dejarse
pretendientes son menores de edad de presentar este convenio bajo ningún
deberán aprobar el convenio las pretexto y el Oficial del Registro Civil está
personas cuyo consentimiento previo es obligado a asesorarlos, en especial en lo
necesario para la celebración del relativo a lo dispuesto en los Artículos
matrimonio. No puede dejarse de 191 y 210 de este Código.
presentar este convenio bajo ningún Si de acuerdo con lo dispuesto en el
pretexto y el Oficial del Registro Civil está Artículo 199 fuere necesario que las
obligado a asesorarlos, en especial en lo capitulaciones matrimoniales consten en
relativo a lo dispuesto en los Artículos escritura pública, se acompañará un
191 y 210 de este Código. testimonio de esa escritura.
Si de acuerdo con lo dispuesto en el
Artículo 199 fuere necesario que las
capitulaciones matrimoniales consten en
escritura pública, se acompañará un
testimonio de esa escritura.

Artículo 92.- El Oficial del Registro Civil Artículo 92.- El Oficial del Registro Civil
ante quien se presente una solicitud de ante quien se presente una solicitud de
matrimonio que llene los requisitos matrimonio que llene los requisitos
enumerados en los artículos anteriores, enumerados en los artículos anteriores,
hará que los pretendientes y los hará que los pretendientes reconozcan
ascendientes o tutores que deben prestar ante él y por separado sus firmas, la
su consentimiento, reconozcan, ante él y declaración de los testigos a que se
por separado sus firmas, la declaración refiere la fracción III del Artículo 90 serán
de los testigos a que se refiere la fracción ratificadas bajo protesta de decir verdad,
III del Artículo 90 serán ratificadas bajo ante el mismo Oficial del Registro Civil.
protesta de decir verdad, ante el mismo Este, cuando lo considere necesario, se
Oficial del Registro Civil. Este, cuando lo cerciorará de la autenticidad de la firma
considere necesario, se cerciorará de la que calce el certificado médico
autenticidad de la firma que calce el presentado solicitando la ratificación ante
certificado médico presentado solicitando su presencia de la misma. Pero sobre
la ratificación ante su presencia de la todo, en los casos en que se exprese
misma. Pero sobre todo, en los casos en optar por el régimen de sociedad legal,
que se exprese optar por el régimen de se exigirá que los pretendientes ratifiquen
sociedad legal, se exigirá que los esta determinación, explicando

39
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

pretendientes ratifiquen esta previamente en qué consiste dicho


determinación, explicando previamente régimen y la trascendencia que tendrá
en qué consiste dicho régimen y la sobre sus bienes.
trascendencia que tendrá sobre sus
bienes.

Artículo 137.- Sólo pueden celebrar Artículo 137.- Sólo pueden celebrar
esponsales el hombre y la mujer que han esponsales las personas que han
cumplido dieciséis años. cumplido dieciocho años.

Artículo 145.- La edad mínima para Artículo 145.- La edad mínima para
contraer matrimonio será de 18 años. El contraer matrimonio será de 18 años.
Juez, puede conceder dispensa de edad
por causas graves y justificadas, pero
nunca se podrá dispensar a menores de
catorce años.

Artículo 153.- Son impedimentos para Artículo 153.- Son impedimentos para
celebrar el matrimonio: celebrar el matrimonio:

I.- La falta de edad requerida por la ley, I.- La falta de edad requerida por la ley;
cuando no haya sido dispensada;

Artículo 168.- Los cónyuges mayores de Artículo 168.- Los cónyuges conservan
edad conservan su plena capacidad legal su plena capacidad legal para celebrar
para celebrar actos jurídicos con terceros actos jurídicos con terceros y no
y no requerirán autorización de su requerirán autorización de su consorte
consorte para ello. Lo anterior no impide para ello. Lo anterior no impide que los
que los bienes afectos a sociedad bienes afectos a sociedad conyugal o
conyugal o patrimonio familiar sean patrimonio familiar sean administrados
administrados por uno solo de los por uno solo de los cónyuges.
cónyuges.

Artículo 179.- La sociedad conyugal, Artículo 179.- La sociedad conyugal,


voluntaria o legal, terminará por la muerte voluntaria o legal, terminará por la muerte
de cualquiera de los cónyuges, por de cualquiera de los cónyuges, por
divorcio declarado, o por voluntad de los divorcio declarado, o por voluntad de los
consortes; pero si éstos son menores de consortes.
edad, deben intervenir en la disolución de
la sociedad por el último motivo,
prestando su consentimiento, las
personas a que se refieren los artículos
146 y 147 de este Código, o con
autorización judicial cuando falten estas
personas.

Artículo 231.- Durante el matrimonio la Artículo 231.- Durante el matrimonio la


separación de bienes puede terminar separación de bienes puede terminar
para ser substituida por la sociedad para ser substituida por la sociedad
conyugal; pero si los consortes son conyugal.

40
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

menores de edad,
se observará lo
dispuesto en el
artículo 184.

Artículo 287.- Los que infrinjan el artículo Artículo 287.- Los que infrinjan el artículo
anterior, así como los que siendo anterior, así como los que siendo
mayores de edad contraigan matrimonio mayores de edad contraigan matrimonio
con un menor sin autorización de los con un menor y los que autoricen esos
padres de éste, del tutor o del juez, en matrimonios, incurrirán en las penas que
sus respectivos casos, y los que señale el Código de la materia.
autoricen esos matrimonios, incurrirán en
las penas que señale el Código de la
materia.

Artículo 435.- Los hijos menores de Artículo 435.- Los hijos menores de
edad no emancipados, están bajo la edad están bajo la patria potestad
patria potestad mientras exista alguno de mientras exista alguno de los
los ascendientes que deban ejercerla ascendientes que deban ejercerla
conforme a la ley. conforme a la ley.

Artículo 457.- Cuando por la ley o por la Artículo 457.- El hijo que por ley o por la
voluntad del padre, el hijo tenga la voluntad de quien ejerza la patria
administración de los bienes, se le potestad, tenga la libre administración de
considerará respecto de la administración los bienes, necesitará durante su menor
como emancipado, con la restricción que edad:
establece la ley para enajenar, gravar o I.- De la autorización judicial para la
hipotecar bienes raíces. enajenación, gravamen o hipotecas de
bienes raíces; y
II.- De un tutor para negocios judiciales.

Artículo 460.- El derecho de usufructo Artículo 460.- El derecho de usufructo


concedido a las personas que ejercen la concedido a las personas que ejercen la
patria potestad, se extingue: patria potestad, se extingue:
(REFORMADA, P.O. 22 DE FEBRERO
I.- Por la emancipación o la mayor edad DE 2016)
de los hijos; I.- Por la mayor edad de los hijos;
II.- Por la pérdida de la patria potestad;
III.- Por renuncia. II.- Por la pérdida de la patria potestad;
III.- Por renuncia.
Artículo 464.- Las personas que ejerzan Artículo 464.- Las personas que ejerzan
la patria potestad deben entregar a sus la patria potestad deben entregar a sus
hijos, luego que estos se emancipen o hijos, luego que estos lleguen a la mayor
lleguen a la mayor edad, todos los bienes edad, todos los bienes y frutos que les
y frutos que les pertenecen. pertenecen.

Artículo 495.- El que en su testamento, Artículo 495.- El que en su testamento,


aunque sea un menor no emancipado, aunque sea un menor, deje bienes ya
deje bienes, ya sea por legado o por sea por legado o por herencia, a un
herencia, a un incapaz que no esté bajo incapaz que no esté bajo su patria

41
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

su patria potestad, ni bajo la de otro, potestad, ni bajo la de otro, puede


puede nombrarle tutor solamente para la nombrarle tutor solamente para la
administración de los bienes que le deje. administración de los bienes que le deje.

Artículo 663.- Los menores de edad no Artículo 663.- Los menores de edad no
pueden alegar la nulidad de que hablan pueden alegar la nulidad de que habla el
los artículos 659 y 660, en las artículo 659, en las obligaciones que
obligaciones que hubieren contraído hubieren contraído sobre materias
sobre materias propias de la profesión o propias de la profesión o arte en que
arte en que sean peritos. sean peritos.

Artículo 755.- El miembro de la familia Artículo 755.- El miembro de la familia


que quiera constituir el patrimonio, lo que quiera constituir el patrimonio, lo
manifestará por escrito al juez de su manifestará por escrito al juez de su
domicilio, designando con toda precisión domicilio, designando con toda precisión
y de manera que puedan ser inscritos en y de manera que puedan ser inscritos en
el Registro Público, los bienes que van a el Registro Público, los bienes que van a
quedar afectados. quedar afectados.
Además, comprobará lo siguiente: Además, comprobará lo siguiente:
I.- Que es mayor de edad o que está I.- Que es mayor de edad;
emancipado;

PRECEPTOS DEROGADOS
Artículo 85.- En los casos de Artículo 85.- (DEROGADO, P.O. 22 DE
emancipación por efecto del matrimonio FEBRERO DE 2016)
no se formará acta separada; el Oficial
del Registro Civil anotará las respectivas
actas de nacimiento de los cónyuges,
expresándose al margen de ellas quedar
éstos emancipados en virtud de
matrimonio y citando la fecha en que éste
se celebró así como el número y la foja
del acta relativa.

Artículo 86.- Los registros de Artículo 86.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


emancipación por resolución judicial se FEBRERO DE 2016)
realizarán insertando a la letra la
resolución del Juez que autorizó la
emancipación. Se anotará el registro de
nacimiento, expresando al margen de ella
haber quedado emancipado el menor,
citando la fecha de la emancipación así
como el número de foja del registro
respectivo.

Artículo 87.- Si en la Oficina en que se Artículo 87.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


registró la emancipación no existe el acta FEBRERO DE 2016)
del emancipado, el Oficial del Registro
Civil remitirá copia del acta de

42
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

emancipación al del
lugar en que se
registró el
nacimiento, para que haga la anotación
correspondiente.

Artículo 88.- La omisión del registro de Artículo 88.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


emancipación no sustrae a ésta sus FEBRERO DE 2016)
efectos legales, pero sujeta al
responsable al pago de una multa de
treinta a cincuenta días de salario mínimo
general vigente en el Estado.

Artículo 90.- Al escrito a que se refiere el Artículo 90.- Al escrito a que se refiere el
artículo anterior se acompañará: artículo anterior se acompañará:
[…] […]
II.- La constancia de que prestan su II.- (DEROGADA, P.O. 22 DE FEBRERO
consentimiento para que el matrimonio se DE 2016)
celebre, cuando se trate de las personas
a que se refieren los Artículos 146, 147 y
148 de este Código;

Artículo 95.- Se realizará luego el Artículo 95.- Se realizará luego el


registro de matrimonio en la cual se hará registro de matrimonio en la cual se hará
constar: constar:
[…] […]
II.- Si son mayores o menores de edad; II.- (DEROGADA, P.O. 22 DE FEBRERO
[…] DE 2016)
IV.- El consentimiento de éstos, de los […]
abuelos o tutores, o de las autoridades IV.- (DEROGADA, P.O. 22 DE
que deban suplirlos; si los contrayentes FEBRERO DE 2016)
son menores de edad;

Artículo 138.- Cuando los prometidos Artículo 138.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


son menores de edad, los esponsales no FEBRERO DE 2016)
producen efectos jurídicos si no han
consentido en ellos sus representantes
legales.

Artículo 146.- El hijo o la hija que no Artículo 146.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


hayan cumplido dieciocho años, no FEBRERO DE 2016)
pueden contraer matrimonio sin el
consentimiento de su padre y de su
madre si vivieran ambos o del que
sobreviva. A falta o por imposibilidad de
los padres se necesita la suplencia en el
consentimiento del Juez.

Artículo 148.- Los interesados pueden Artículo 148.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


ocurrir al Juez, cuando los ascendientes FEBRERO DE 2016)

43
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

nieguen su consentimiento o revoquen el


que hubieren concedido.
La autoridad mencionada, después de
levantar una información sobre el
particular, suplirá o no el consentimiento.

Artículo 149.- Si el Juez en el caso de Artículo 149.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


los dos Artículos anteriores se niega a FEBRERO DE 2016)
suplir el consentimiento para que se
celebre el matrimonio, los interesados
ocurrirán al Supremo Tribunal de Justicia
del Estado en los términos que disponga
el Código de Procedimientos Civiles.

Artículo 150.- El ascendiente o tutor que Artículo 150.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


ha prestado su consentimiento FEBRERO DE 2016)
haciéndolo constar ante el Oficial del
Registro Civil en forma auténtica, no
puede revocarlo después, a menos que
obre causa justa para ello.

Artículo 151.- Si al ascendiente o tutor Artículo 151.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


que ha firmado o ratificado la solicitud de FEBRERO DE 2016)
matrimonio, falleciere antes de que se
celebre, su consentimiento no puede ser
revocado por la persona que, en su
defecto, tendría el derecho de otorgarlo;
salvo que haya alguna causa
superveniente y siempre que el
matrimonio se verifique dentro del
término fijado en el artículo 93.

Artículo 152.- El Juez o Tribunal Artículo 152.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


Superior, que hubiere autorizado a un FEBRERO DE 2016)
menor para contraer matrimonio no podrá
revocar el consentimiento, una vez que lo
haya otorgado, si no por justa causa
superveniente.

Artículo 153.- Son impedimentos para Artículo 153.- Son impedimentos para
celebrar el matrimonio: celebrar el matrimonio:
[…] […]
II.- La falta de consentimiento del que, o II.- (DEROGADA, P.O. 22 DE FEBRERO
los que ejerzan la patria potestad, del DE 2016)
tutor o juez, en sus respectivos casos;

Artículo 169.- El marido y la mujer Artículo 169.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


menores de edad, tendrán la FEBRERO DE 2016)
administración de sus bienes, en los
términos del artículo que precede, pero

44
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

necesitarán
autorización judicial
para enajenarlos,
gravarlos o hipotecarlos y un tutor para
sus negocios judiciales.

Artículo 184.- El menor que con arreglo Artículo 184.- (DEROGADO, P.O. 22 DE
a la ley pueda contraer matrimonio, FEBRERO DE 2016)
puede también otorgar capitulaciones, las
cuales serán válidas si a su otorgamiento
concurren las personas cuyo
consentimiento previo es necesario para
la celebración del matrimonio, o la
autorización judicial si las capitulaciones
se pactan después de celebrado el
matrimonio.

Artículo 260.- La menor edad de Artículo 260.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


dieciséis años en la mujer y en el FEBRERO DE 2016)
hombre, dejará de ser causa de nulidad:
I.- Cuando haya habido hijos;
II.- Cuando, aunque no los haya habido,
el menor hubiere llegado a los dieciocho
años y ni él ni el otro cónyuge hubieren
intentado la nulidad.
La acción de nulidad del matrimonio por
violación a lo dispuesto en la Fracción I
del Artículo 153, podrá ejercitarse por
cualquiera de los cónyuges o por sus
ascendientes en el caso del menor de
edad. Esta acción podrá ejercitarse
dentro de los seis meses contados a
partir que tenga conocimiento del
matrimonio.

Artículo 261.- La nulidad por falta de Artículo 261.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


consentimiento de los ascendientes sólo FEBRERO DE 2016)
podrá alegarse por aquel o aquellos a
quienes tocaba prestar dicho
consentimiento, y dentro de treinta días
contados desde que tengan conocimiento
del matrimonio.

Artículo 262.- Cesa esta causa de Artículo 262.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


nulidad: FEBRERO DE 2016)
I.- Si han pasado los treinta días sin que
se haya pedido;
II.- Si dentro de este término, el
ascendiente ha consentido expresamente
en el matrimonio, o tácitamente haciendo
donación a los hijos en consideración al

45
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

matrimonio, recibiendo a los consortes a


vivir en su casa, presentando a la prole
como legítima al Registro Civil, o
practicando otros actos que a juicio del
juez sean tan conducentes al efecto,
como los expresados.

Artículo 263.- La nulidad por falta de Artículo 263.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


consentimiento del tutor o del juez, podrá FEBRERO DE 2016)
pedirse dentro del término de treinta días
por cualquiera de los cónyuges, o por el
tutor; pero dicha causa de nulidad cesará
si antes de presentarse demanda en
forma sobre ella se obtiene la ratificación
del tutor o la autorización judicial,
confirmando el matrimonio.

Artículo 465.- La patria potestad se Artículo 465.- La patria potestad se


acaba: acaba:
[…] […]
II.- Con la emancipación; II.- (DEROGADA, P.O. 22 DE FEBRERO
DE 2016)

Artículo 473.- Los menores de edad Artículo 473.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


emancipados tienen incapacidad legal FEBRERO DE 2016)
para los actos que se mencionan en el
artículo 667.

Artículo 521.- Siempre será dativa la Artículo 521.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


tutela para asuntos judiciales del menor FEBRERO DE 2016)
de edad emancipado.

Artículo 647.- Designarán por sí mismos Artículo 647.- Designarán por sí mismos
al curador, con aprobación judicial: al curador, con aprobación judicial:
[…] […]
II.- Los menores de edad, emancipados, II.- (DEROGADA, P.O. 22 DE FEBRERO
en el caso previsto en la fracción II del DE 2016)
artículo 667.

Artículo 660.- Son también nulos los Artículo 660.- (DEROGADO, P.O. 22 DE
actos de administración y los contratos FEBRERO DE 2016)
celebrados por los menores
emancipados, si son contrarios a las
restricciones establecidas por el artículo
667.

Artículo 665.- El matrimonio del menor Artículo 665.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


produce de derecho la emancipación. FEBRERO DE 2016)
Aunque el matrimonio se disuelva, el
cónyuge emancipado que sea menor de

46
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

edad, no recaerá
en la patria
potestad, excepto
cuando haya obrado de mala fe al
contraer matrimonio.
El Oficial del Registro Civil anotará las
respectivas actas de nacimiento del o de
los cónyuges menores de edad, haciendo
constar al margen de ellas la
emancipación en virtud del matrimonio y
citando la fecha en que éste se celebró,
así como el número y foja del acta
relativa.

Artículo 667.- El emancipado tiene la Artículo 667.- (DEROGADO, P.O. 22 DE


libre administración de sus bienes, pero FEBRERO DE 2016)
siempre necesita durante su menor edad:
I.- De la autorización judicial para la
enajenación, gravamen o hipotecas de
bienes raíces;
II.- De un tutor para negocios judiciales.

Lo antes expuesto permite colegir que la intención del legislador local


al emitir los decretos 309 y 310 –por los que se reformaron y
derogaron los preceptos legales en cita– fue la de eliminar del Código
Civil del Estado de Aguascalientes la figura del matrimonio de
menores, así como de todas las disposiciones que, en su
consideración, implicaban el reconocimiento o permisión de dicha
figura –como el otorgamiento de dispensas, la emancipación, los
esponsales, la capacidad para administrar bienes y otorgar
capitulaciones, las causas de nulidad de los matrimonios de menores y
sus excepciones–.

Ello, a fin de cumplir con las obligaciones establecidas en los artículos


45 de la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes,
1º de la Convención sobre los Derechos del Niño, y en el preámbulo
de la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, así
como con las recomendaciones realizadas por diversos entes
internacionales.

47
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En el entendido que, al parecer del órgano legislativo en cuestión,


tales disposiciones y recomendaciones constriñen a los Estados a
hacer los ajustes normativos necesarios para eliminar cualquier
disposición legal que permita el matrimonio de niñas, niños y
adolescentes.

Precisado lo anterior, y para tener un panorama más completo sobre


los derechos que fueron materia de los procesos legislativos en cita,
resulta pertinente destacar, de entre las diversas normas
internacionales y nacionales relacionadas con el tema, aquellas que
guardan relación con el derecho a contraer matrimonio y con la edad a
partir de la cual se puede ejercer ese derecho.

2. Evolución del marco jurídico nacional e internacional que


regula el derecho a contraer matrimonio y la edad a partir de la
que puede ejercerse ese derecho.

2.1. Marco jurídico nacional que regula el derecho a contraer


matrimonio y la edad mínima para ejercerlo.

Dentro del marco jurídico nacional cabe destacar que el derecho a


contraer matrimonio, como tal, no se encuentra previsto expresamente
en nuestra Carta Magna, pues en ella solo se reconoce el derecho a
tener una familia y la obligación por parte del Estado de proteger ese
valor.

Lo anterior se advierte de los artículos 4º, primer párrafo, y 16, que


establecen:

“Art. 4o.- El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la
organización y el desarrollo de la familia.

48
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

[…]”.

“Art. 16.- Nadie puede ser molestado en su persona,


familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito
de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del
procedimiento.
[…]”.

Al respecto, este Tribunal en Pleno ha sostenido que el derecho al


matrimonio, a nivel constitucional, deriva del artículo 1º de la
Constitución Federal, el cual, en lo que al caso interesa, establece que
todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en
aquélla y en los tratados internacionales de los que el Estado
mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección,
cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, sino en los casos
y condiciones que la misma establece, así como que: “Queda prohibida
toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las
discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las
opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra
la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y
libertades de las personas”.

En efecto, este Tribunal Pleno ha señalado que, del derecho


fundamental a la dignidad humana deriva el de libre desarrollo de la
personalidad, es decir, el derecho de todo individuo a elegir, en forma
libre y autónoma, cómo vivir su vida, lo que comprende, entre otras
expresiones, la libertad de contraer matrimonio o no hacerlo; la de
procrear hijos y decidir cuántos, o bien, decidir no tenerlos; la de
escoger su apariencia personal; así como su libre concepción sexual.25
25
Esto se determinó inicialmente al resolver el amparo directo civil 6/2008, en sesión pública de 6
de enero de 2009, por unanimidad de 11 votos. De este asunto derivaron, entre otros, los
siguientes criterios: “DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD. ASPECTOS
QUE COMPRENDE.” Novena Época. Pleno. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XXX. Diciembre de 2009. Tesis P. LXVI/2009. Página 7; “DERECHOS A LA INTIMIDAD,
PROPIA IMAGEN, IDENTIDAD PERSONAL Y SEXUAL. CONSTITUYEN DERECHOS DE
DEFENSA Y GARANTÍA ESENCIAL PARA LA CONDICIÓN HUMANA.” Novena Época. Pleno.
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXX. Diciembre de 2009. Tesis P.
LXVII/2009. Página 7; y “DIGNIDAD HUMANA. EL ORDEN JURÍDICO MEXICANO LA
RECONOCE COMO CONDICIÓN Y BASE DE LOS DEMÁS DERECHOS FUNDAMENTALES”.

49
Por otra parte, la Primera Sala de este Alto Tribunal ha sostenido
también que la familia y el matrimonio no son conceptos equivalentes,
lejos de ello, el matrimonio únicamente es una de las formas que
existen para formar una familia, y que el derecho de protección a la
familia implica favorecer ampliamente el desarrollo y la fortaleza del
núcleo familiar, mas no del matrimonio.

El criterio anterior se desprende de la tesis jurisprudencial que dice:

“PROTECCIÓN DE LA FAMILIA COMO DERECHO HUMANO EN EL


DERECHO INTERNACIONAL. SU CONTENIDO Y ALCANCE. Los artículos
17 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 23 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, reconocen la protección de la
familia como derecho humano. Ahora bien, de la interpretación que de este
derecho han realizado diversos organismos internacionales en materia de
derechos humanos, deriva su contenido y alcance: a) la familia es el elemento
natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la sociedad y el
Estado; b) la familia y el matrimonio no son conceptos equivalentes, lejos de
ello, el matrimonio únicamente es una de las formas que existen para formar
una familia; c) el derecho de protección a la familia implica favorecer
ampliamente el desarrollo y la fortaleza del núcleo familiar, mas no del
matrimonio; d) por el simple nacimiento de un niño, existe entre éste y sus
padres un vínculo que implica vida familiar, donde el goce mutuo de la
compañía constituye un elemento fundamental de aquélla, aun cuando la
relación de los padres esté rota, por lo que medidas nacionales que limiten tal
goce sí conllevan una interferencia al derecho a la protección de la familia; así,
una de las interferencias más graves es la que tiene como resultado la división
de una familia; e) la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, reconocen como legítima la
disolución del vínculo matrimonial, siempre y cuando se asegure la igualdad de
derechos, la adecuada equivalencia de responsabilidades de los cónyuges y la
protección necesaria de los hijos sobre la base única del interés y conveniencia
de ellos; y, f) ningún instrumento internacional en materia de derechos
humanos ni sus interpretaciones, se pronuncian sobre procedimientos válidos o
inválidos para disolver el vínculo matrimonial, lejos de ello, dejan en libertad a
los Estados para que en sus legislaciones establezcan los que consideren más
Novena Época. Pleno. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXX. Diciembre de
2009. Tesis P. LXV/2009. Página 8. De igual manera, esto se sostuvo, al resolver la acción de
inconstitucionalidad 2/2010, en sesión pública de 16 de agosto de 2010, por mayoría de 9 votos (en
contra los Ministros Aguirre Anguiano y Ortiz Mayagoitia).
Tal criterio fue reiterado en sesión de uno de agosto de dos mil diecisiete, al resolverse la acción
de inconstitucionalidad 29/2016, por unanimidad de once votos.
adecuados para regular las realidades propias de su jurisdicción, siempre y
cuando ninguno de éstos se traduzca en un trato discriminatorio en los motivos
o en los procedimientos”.26

Lo anterior no quiere decir que en el marco jurídico mexicano no se


encuentre reconocido el derecho a contraer matrimonio, sino
solamente que tal derecho no se encuentra reconocido de manera
expresa por la Constitución.

En el caso concreto, el matrimonio y en específico la edad mínima


para ejercer ese derecho se encuentran reconocidos y regulados en la
Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y en el
Código Civil de Aguascalientes, que disponen:

Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes

“Artículo 45. Las leyes federales y de las entidades federativas, en el ámbito


de sus respectivas competencias, establecerán como edad mínima para
contraer matrimonio los 18 años”.

Código Civil de Aguascalientes

“Artículo 145.- La edad mínima para contraer matrimonio será de 18 años”.

Al respecto cabe señalar que la Ley General de los Derechos de


Niños, Niñas y Adolescentes se emitió de conformidad con el artículo
73, fracción XXIX-P, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos,27 que establece la obligación del Congreso Federal de
regular –respetando el interés superior de los menores y los tratados
internacionales de la materia– la concurrencia de la Federación, las
26
Datos de localización: Época: Décima Época. Registro: 2002008. Instancia: Primera Sala. Tipo
de Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XIII, Octubre de
2012, Tomo 2. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCXXX/2012 (10a.). Página: 1210.
27
“Art. 73.- El Congreso tiene facultad:

XXIX-P.- Expedir leyes que establezcan la concurrencia de la Federación, las entidades
federativas, los Municipios y, en su caso, las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México,
en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de derechos de niñas, niños y
adolescentes, velando en todo momento por el interés superior de los mismos y cumpliendo con
los tratados internacionales de la materia de los que México sea parte;
…”.
entidades federativas, los Municipios y, en su caso, las demarcaciones
territoriales de la Ciudad de México, en el ámbito de sus respectivas
competencias, en materia de derechos de niñas, niños y
adolescentes.28

Asimismo, es importante destacar desde este apartado que el artículo


45 de la ley general referida no prevé de manera expresa excepciones
a la regla de edad ahí contenida.29

2.2. Normas internacionales que establecen el derecho a contraer


matrimonio y la edad a partir de la que se puede ejercer ese
derecho.

El diez de diciembre de mil novecientos cuarenta y ocho se proclamó


por la Asamblea General de la ONU la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, de la cual conviene destacar, en razón de la
problemática planteada en el presente asunto, el artículo 16, que
dispone:

“Artículo 16
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho,
sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y
fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio,
durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos
podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene
derecho a la protección de la sociedad y del Estado”.

28
Del proceso legislativo que motivó la adición de la fracción XXIX-P al artículo 73 Constitucional –
integrado por 17 iniciativas relativas tanto a reformar el artículo 4º como adicionar el artículo 73,
ambos de la Constitución Federal–, se advierte que en varias de las iniciativas y en las discusiones
generadas en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, quedó de manifiesto que la intención del
Constituyente fue que se estableciera en ley general un piso mínimo, básico, de derechos de niños,
niñas y adolescentes, y se repartieran las competencias y obligaciones de la Federación, Estados y
Municipios en la materia.
29
La interpretación y alcances de esa falta de regulación expresa sobre la permisión o prohibición
de las dispensas será motivo de análisis en el siguiente considerando (estudio de fondo) de este
fallo.
Como se ve, en la norma en cita se estableció que el derecho a
contraer matrimonio solo puede ejercerse por los hombres y las
mujeres a partir de que alcanzan la “edad núbil”.

Este mismo término fue usado en el preámbulo de la Convención


Sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para
Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios (de diez de
diciembre de mil novecientos sesenta y dos), en donde se
estableció:30

“[…]
Reafirmando que todos los Estados, incluso los que hubieren contraído
o pudieren contraer la obligación de administrar territorios no autónomos o en
fideicomiso hasta el momento en que éstos alcancen la independencia, deben
adoptar todas las disposiciones adecuadas con objeto de abolir dichas
costumbres, antiguas leyes y prácticas, entre otras cosas, asegurando la
libertad completa en la elección de cónyuge, aboliendo totalmente el
matrimonio de los niños y la práctica de los esponsales de las jóvenes antes de
la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas que fueren del caso y creando
un registro civil o de otra clase para la inscripción de todos los matrimonios”.

“Artículo 2
Los estados parte en la presente Convención adoptarán las medidas
legislativas necesarias para determinar la edad mínima para contraer
matrimonio. No podrán contraer legalmente matrimonio las personas que no
hayan cumplido esa edad, salvo que la autoridad competente, por causas
justificadas y en interés de los contrayentes, dispense el requisito de la edad”.

Lo que nos obliga a definir qué se entiende por “núbil”.

Un análisis preliminar del concepto “núbil” muestra que éste ha


generado algunas ambigüedades en el uso cotidiano.

30
La mencionada Convención fue aprobada por la Cámara de Senadores del H. Congreso de la
Unión el diez de noviembre de mil novecientos ochenta y dos, según Decreto publicado en el Diario
Oficial de la Federación del día tres de diciembre del propio año.
El instrumento de adhesión fue firmado por el Presidente de la República el veinte de diciembre de
mil novecientos ochenta y dos, y depositado ante el Secretario General de las Naciones Unidas el
veintidós de febrero de mil novecientos ochenta y tres.
Ello, ya que según el uso corriente, la expresión “núbil” se ha utilizado
en muchas ocasiones como sinónimo de “púber” y la edad núbil como
sinónimo de "pubertad” o de la edad a partir de la que una persona
puede procrearse.31

Sin embargo, los términos “núbil” y “púber”, en el contexto de las normas


internacionales antes referidas no pueden ser intercambiables entre sí,
por las siguientes razones.

Según la Real Academia Española, “pubertad” es una expresión que


suele emplearse para hacer alusión a la “Primera fase de la adolescencia, en
la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad
adulta”.32

Así, “púber” es una expresión que se refiere a un momento evolutivo de


la persona desde el aspecto meramente sexual y reproductivo, esto
es, a un estadio del desarrollo físico de los seres humanos.

De otra parte, según la propia Real Academia Española, “núbil” se


emplea para referirse a una persona que “está en edad de contraer
matrimonio”33.
31
Por ejemplo, para Cecilia Licona Vite –La Situación del Varón y la Mujer ante el Derecho Civil y
Familiar en México, ed. UNAM Aragón, 1996–, “En el Código Civil para el Distrito Federal y en la
mayoría de los Códigos en los Estados de la República se prescribe que para contraer matrimonio
el hombre necesita haber cumplido 16 años y la mujer 14 (pudiéndose conceder dispensas de
edad por causas graves y justificadas). Estas edades equivalen a la edad núbil, a la pubertad. Se
toma como base para otorgar la capacidad para celebrar el acto jurídico matrimonial la edad en
que los contrayentes son púberes, es decir, cuando están en posibilidad de realizar la cópula
carnal y, por consiguiente, de procrear. Por razones de desarrollo biológico, esa edad no es la
misma en el varón que en la mujer. Esto, recogido por el legislador, ha hecho que en la mayoría de
los Códigos Civiles de la República Mexicana y el Familiar de Zacatecas, se establezca diferencia,
en razón del sexo, a la capacidad para celebrar el acto jurídico matrimonial. Códigos Civiles como
el de Jalisco (artículo 260) y Puebla (artículo 300) han eliminado esa distinción al fijar la edad
mínima para contraer matrimonio en 16 años, tanto para el varón como para la mujer. Lo mismo ha
acontecido en el Código Civil para el Estado de Guerrero (artículo 412) y el Familiar para el Estado
de Hidalgo, ordenamientos que la han fijado en 18 años, haciéndola coincidir con la mayoría de
edad, es decir, con la edad en que varones y mujeres alcanzan la capacidad intelectual y el
discernimiento suficiente para celebrar toda clase de actos jurídicos y para disponer libremente de
su persona y de sus bienes”.
32
[Link]
33
Según la Real Academia Española ([Link] núbil tiene las siguientes
acepciones:
“Del lat. nubĭlis.
Como se ve, ambos términos tienen significados distintos y, por ende,
no pueden emplearse como sinónimos.

Por otra parte, cabe señalar que de emplear el significado que


actualmente otorga la Real Academia Española al término “núbil”,
incurriríamos en una tautología carente de sentido, pues llegaríamos a
la conclusión de que las normas convencionales en cita autorizan que
las personas puedan contraer matrimonio a partir de la edad en que
adquieren la “edad para contraer matrimonio”.

Otra razón para no definir “núbil” a partir de “púber” es que los órganos
de las Naciones Unidas encargados de presentar observaciones
generales acerca de los tratados y convenios, han interpretado las
disposiciones conjunta y armónicamente; recomendaron inicialmente
fijar en 15 años la edad mínima para contraer matrimonio y
actualmente sugieren que se fije en 18;34 lo que evidencia que son los
propios organismos nacionales e internacionales quienes han
precisado la edad que debe considerarse como apta para contraer
matrimonio, esto es, como “núbil”.

En este contexto, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y


Políticos (1966), en su artículo 23 dispone:35

“Artículo 23

1. adj. Dicho de una persona y más propiamente de una mujer: Que está en edad de contraer
matrimonio.
2. adj. Propio de una persona núbil. Edad núbil”.
34
En la ”Recomendación sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer
matrimonio y el registro de los matrimonios” (1965), Principio II, la Asamblea General de Naciones
Unidas se refiere a 15 años.
Y más recientemente, como se verá más adelante, el Comité sobre la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer [Recomendación General No 21 (1994)] y el Comité sobre los
Derechos del Niño [Observación General No 4 (2003)] recomiendan que la edad mínima para
contraer matrimonio, con o sin el consentimiento de los padres, sea 18 años.
35
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Nueva York. 1966
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene
derecho a la protección de la sociedad y del Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer
matrimonio y a fundar una familia si tiene edad para ello.
3. El matrimonio no podrá celebrarse sin el libre y pleno consentimiento
de los contrayentes.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto tomarán las medidas
apropiadas para asegurar la igualdad de derechos y de responsabilidades de
ambos esposos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de
disolución del mismo. En caso de disolución, se adoptarán disposiciones que
aseguren la protección necesaria a los hijos”.

Mientras que la Convención Americana sobre Derechos


Humanos (1969), en su artículo 17, establece:

“Artículo 17. Protección a la Familia.


1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe
ser protegida por la sociedad y el Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio
y a fundar una familia si tienen la edad y las condiciones requeridas para
ello por las leyes internas, en la medida en que éstas no afecten al principio
de no discriminación establecido en esta Convención.
3. El matrimonio no puede celebrarse sin el libre y pleno consentimiento
de los contrayentes.
4. Los Estados Partes deben tomar medidas apropiadas para asegurar
la igualdad de derechos y la adecuada equivalencia de responsabilidades de
los cónyuges en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de
disolución del mismo. En caso de disolución, se adoptarán disposiciones que
aseguren la protección necesaria a los hijos, sobre la base única del interés y
conveniencia de ellos.
5. La ley debe reconocer iguales derechos tanto a los hijos nacidos
fuera del matrimonio como a los nacidos dentro del mismo”.

Estas disposiciones reiteran el margen de configuración que


internacionalmente se reconoce a los legisladores de cada nación para
establecer la edad que debe cumplir una persona al momento de
ejercer válidamente su derecho a contraer matrimonio.

Finalmente, dado que de entre las razones expuestas en el proceso


legislativo que derivó en los decretos 309 y 310 emitidos por la LXII
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Legislatura del Estado de Aguascalientes –relativos


a la reforma y derogación de los preceptos que aquí
se impugnan– se hizo referencia al artículo 16.2 de la Convención
sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la
Mujer (1980), a continuación se inserta también el contenido de dicho
precepto:

“Artículo 16
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para
eliminar la discriminación contra la mujer en todos los asuntos relacionados con
el matrimonio y las relaciones familiares y, en particular, asegurarán, en
condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:
a) El mismo derecho para contraer matrimonio;
b) El mismo derecho para elegir libremente cónyuge y contraer
matrimonio sólo por su libre albedrío y su pleno consentimiento;
c) Los mismos derechos y responsabilidades durante el matrimonio y
con ocasión de su disolución;
d) Los mismos derechos y responsabilidades como progenitores,
cualquiera que sea su estado civil, en materias relacionadas con sus hijos; en
todos los casos, los intereses de los hijos serán la consideración primordial;
e) Los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número
de sus hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la
información, la educación y los medios que les permitan ejercer estos
derechos;
f) Los mismos derechos y responsabilidades respecto de la tutela,
curatela, custodia y adopción de los hijos, o instituciones análogas cuando
quiera que estos conceptos existan en la legislación nacional; en todos los
casos, los intereses de los hijos serán la consideración primordial;
g) Los mismos derechos personales como marido y mujer, entre ellos el
derecho a elegir apellido, profesión y ocupación;
h) Los mismos derechos a cada uno de los cónyuges en materia de
propiedad, compras, gestión, administración, goce y disposición de los bienes,
tanto a título gratuito como oneroso.
2. No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio
de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter
legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración de matrimonio y
hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial”.

La Convención en cita es de especial importancia dado que, además


de hacer referencia también a que los Estados son quienes deberán

57
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

fijar la edad mínima que deben cumplir las personas para poder
celebrar el matrimonio, precisa que no tendrán efecto jurídico los
esponsales y matrimonios de “niños”36 –medida establecida en
protección de estos últimos–.

Lo que nos obliga a acudir a la Convención sobre los Derechos del


Niño (1989), que en su artículo 1º dispone:

“Artículo 1
Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo
ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley
que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”.

Como se ve, si bien la citada Convención establece como parámetro


inicial que niño es todo ser humano menor de dieciocho años de edad,
permite también que en la legislación interna de cada Estado se
establezca un margen menor al allí establecido para adquirir la “mayoría
de edad”.

Recapitulando, podemos colegir que: a) Todos los instrumentos


internacionales anteriormente citados reconocen el derecho al
matrimonio; b) Que ese derecho siempre ha estado restringido en
razón de la edad, pues sólo quienes cumplan con determinada edad
pueden acceder a ese derecho; c) Al referirse a la edad mínima para
contraer matrimonio y a la edad de las niñas, niños y adolescentes
–como sujetos que no pueden contraer matrimonio–, las convenciones
internacionales atienden a la libertad configurativa de los Estados,
pues permiten que sean estos quienes precisen, en sus legislaciones
internas, cuál debe considerarse esa edad mínima para poder acceder
al ejercicio del derecho en cuestión; d) Que en la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, se estableció la
36
Al hacerse referencia a “niños” deben entenderse incluidas también las niñas y los adolescentes.

58
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

posibilidad de otorgar dispensas en casos


justificados y en interés de los contrayentes, y e)
Existen otros instrumentos posteriores relacionados con la protección
de niñas y mujeres, en donde se ha prohibido el matrimonio de niñas y
no se ha hecho mención a la posibilidad de otorgar dispensas por
razón de la edad.

2.3. Conclusiones derivadas del análisis integral de las disposiciones


nacionales e internacionales que regulan el derecho al
matrimonio y la edad mínima para ejercer ese derecho.

Como corolario a lo expuesto en este apartado podemos colegir que si


bien nuestra Constitución no reconoce expresamente el derecho al
matrimonio, sí lo hace de manera implícita, derivado del derecho al
libre desarrollo de la personalidad.

Además, tal derecho sí se encuentra reconocido expresamente en la


Declaración Universal sobre los Derechos del Hombre –en su artículo
16–; la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios –preámbulo–; el Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos –artículo 23–; la Convención Americana sobre Derechos
Humanos –artículo 17– y la Convención sobre la Eliminación de todas
las formas de Discriminación contra la Mujer –artículo 16–, adquiriendo
así el status de derecho humano.37

Asimismo, resulta importante destacar que todos esos ordenamientos


establecen una restricción al ejercicio del derecho a contraer
matrimonio, por razones de la edad; lo que evidencia que el ejercicio
37
El carácter de derecho humano deriva del reconocimiento internacional realizado en
convenciones especializadas en reconocimiento de derechos humanos, como la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, además de que el derecho en cuestión –a contraer
matrimonio– ha sido reconocido como un derecho de todas las personas –hormbres y mujeres–, en
tanto cumplan con el requisito de edad mínima para ejercerlo.

59
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

de ese derecho humano no es absoluto, sino que se encuentra


restringido en los términos señalados por los propios ordenamientos
convencionales citados.38

Incluso, originalmente se estableció una excepción a esa restricción,


según se advierte del artículo 2 de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, en donde se reconoció la
posibilidad de otorgar dispensas para que ciertas personas que no
cumplieran con el requisito de la edad mínima, en casos justificados y
en interés de los contrayentes, pudieran obtener dispensas por parte
de la autoridad competente; sin embargo, esa posibilidad de otorgar
dispensas ya no fue reiterada en otras convenciones posteriores que
también hacen referencia a la edad mínima para contraer matrimonio.

38
Sobre las restricciones vale la pena precisar que de conformidad con los artículos 30 (Alcance de
las restricciones) y 32.2 (Correlación entre deberes y derechos) de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, así como 1º, primer párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, el sistema de protección de derechos humanos permite que, por razones de interés
general, existan restricciones al goce y ejercicio de los derechos humanos, tal como ha sido
reconocido por ambas Salas de esta Suprema Corte de Justicia en las tesis jurisprudencial y
aisladas con datos de localización y rubros siguientes:

Época: Décima Época. Registro: 2006224. Instancia: Pleno. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 5, Abril de 2014, Tomo I. Materia(s):
Constitucional. Tesis: P./J. 20/2014 (10a.). Página: 202. “DERECHOS HUMANOS CONTENIDOS
EN LA CONSTITUCIÓN Y EN LOS TRATADOS INTERNACIONALES. CONSTITUYEN EL
PARÁMETRO DE CONTROL DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL, PERO CUANDO EN LA
CONSTITUCIÓN HAYA UNA RESTRICCIÓN EXPRESA AL EJERCICIO DE AQUÉLLOS, SE
DEBE ESTAR A LO QUE ESTABLECE EL TEXTO CONSTITUCIONAL”.

Época: Décima Época. Registro: 2003975. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XXII, Julio de 2013, Tomo 1. Materia(s):
Constitucional. Tesis: 1a. CCXV/2013 (10a.). Página: 557. “DERECHOS HUMANOS.
REQUISITOS PARA RESTRINGIRLOS O SUSPENDERLOS CONFORME A LOS ARTÍCULOS
1o. DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS Y 30 DE LA
CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS”.

Época: Décima Época. Registro: 2010428. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 24, Noviembre de 2015, Tomo II.
Materia(s): Común, Constitucional. Tesis: 2a. CXXVIII/2015 (10a.). Página: 1299.
“RESTRICCIONES CONSTITUCIONALES AL GOCE Y EJERCICIO DE LOS DERECHOS Y
LIBERTADES. ADICIONALMENTE A QUE SE TRATEN DE UNA MANIFESTACIÓN EXPRESA
DEL CONSTITUYENTE MEXICANO QUE IMPIDE SU ULTERIOR PONDERACIÓN CON OTROS
INSTRUMENTOS INTERNACIONALES, TAMBIÉN SE ENCUENTRAN JUSTIFICADAS EN EL
TEXTO DE LA CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS”.

60
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Y por su parte, el Estado Mexicano, en la Ley


General de los Derechos de Niños, Niñas y
Adolescentes, tampoco previó la posibilidad de otorgar esas
dispensas.

En este contexto resulta conveniente recordar también que de acuerdo


con el marco evolutivo convencional y con la libertad configurativa
establecida en los instrumentos internacionales que regulan el derecho
a contraer matrimonio, la edad mínima para poder ejercer ese derecho
debe ser precisada por cada Estado en su legislación interna.

Y para el caso del Estado Mexicano, la edad mínima ha sido fijada en


dieciocho años, de conformidad con el artículo 45 de la Ley General
de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

Precepto que, entre otros aspectos, provocó la reforma al artículo 145


del Código Civil de Aguascalientes aquí impugnado, que actualmente
también dispone que “La edad mínima para contraer matrimonio será de 18
años”; ello, sin prever la posibilidad de que algún juez pueda otorgar
dispensa a personas menores de esa edad.

3. Informes, observaciones, recomendaciones y resoluciones


formuladas por organismos internacionales en relación con la
necesidad de erradicar los matrimonios de niños, niñas y
adolescentes.

Una vez contextualizado el marco jurídico que regula los derechos de


los niños, niñas y adolescentes en relación con el matrimonio, es
necesario destacar que en fechas recientes se han emitido diversos
informes, observaciones, recomendaciones y resoluciones sobre este
tema por parte de la Organización de las Naciones Unidas y por
diversas organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con

61
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

la protección de los derechos humanos, quienes han evidenciado un


sin número de causas y consecuencias negativas relacionadas con los
matrimonios de menores.

3.1. Informes, observaciones, recomendaciones y resoluciones


generales formuladas por organismos internacionales.

La Organización de las Naciones Unidas, a través de su Asamblea


General, del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, y de los
Comités de los Derechos del Niño y para la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer, han formulado informes,
observaciones, recomendaciones y resoluciones de manera general
para todos los Estados Partes en relación con la prevención y
eliminación del matrimonio infantil39.

Así, por ejemplo, en el Informe Anual A/HRC/26/22 rendido por el Alto


Comisionado para los Derechos Humanos40, se revela que la
permisión de los matrimonios de niños, niñas y adolescentes tiene
como causa frecuente la pobreza, pues “se considera a menudo el
matrimonio como un modo de asegurar la subsistencia económica de las niñas y las
39
Por lo general los referidos informes, observaciones, recomendaciones y resoluciones se han
referido al matrimonio infantil, el matrimonio precoz y el matrimonio forzado.
Al respecto el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en su
informe Anual A/HRC/26/22 emitido el 2 de abril de 2014 precisó que:
Matrimonio infantil “es aquel en el que al menos uno de los contrayentes es un niño”, en el
entendido que de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño, “se entiende por
niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea
aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”.
“El término matrimonio precoz se usa frecuentemente como sinónimo de ‘matrimonio infantil’ y se
refiere a los matrimonios en los que uno de los contrayentes es menor de 18 años en países en los
que la mayoría de edad se alcanza más temprano o tras el matrimonio. El matrimonio precoz
también puede referirse a matrimonios en los que ambos contrayentes tienen por lo menos 18 años
pero otros factores determinan que no están preparados para consentir en contraerlo, como su
nivel de desarrollo físico, emocional, sexual o psicosocial, o la falta de información respecto de las
opciones de vida para una persona”.
“Un matrimonio forzado es todo aquel que se celebra sin el consentimiento pleno y libre de al
menos uno de los contrayentes y/o cuando uno de ellos o ambos carecen de la capacidad de
separarse o de poner fin a la unión, entre otros motivos debido a coacciones o a una intensa
presión social o familiar”.
40
En dicho informe (de dos de abril de dos mil catorce) se retoman diversos comunicados y
recomendaciones emitidos por UNICEF, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra
la Mujer, Protect and Save de Children Asosociation of Salangor and Kuala Lumpur, Plan
Internacional, Anti-Slavery Internacional, entre otros.

62
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

mujeres que no tienen acceso por sí mismas a recursos


productivos y viven en situaciones de extrema pobreza. Casar a
los niños también puede tener ventajas económicas, como menores dotes para las
novias más jóvenes. Las familias pueden acordar el matrimonio temporal de su hija a
cambio de un beneficio financiero, lo que se denomina también ‘matrimonio
contractual’. La pobreza puede igualmente alentar a las mujeres a contraer matrimonio
con extranjeros para obtener seguridad financiera, una práctica que incrementa las
oportunidades de trata de mujeres. Las investigaciones indican que, en un limitado
número de países, los matrimonios infantiles, precoces y forzados se dan también en
familias adineradas, que lo consideran un medio de preservar la riqueza entre familias
de la misma clase socioeconómica”.

Asimismo, se indica que el matrimonio infantil y precoz se asocia


estrechamente con niñas que han recibido poca o ninguna educación
escolar, eso es, cuando la enseñanza escolar es de poca calidad,
existe masificación, falta de cualificación de los docentes, etcétera.

Otras causas que se reflejan en el citado informe son la violencia por


motivos de género, la cultura y los estereotipos de sexualidad y de los
roles de la mujer en la sociedad, pues ante estos contextos aumentan
frecuentemente la opción del matrimonio infantil y precoz como una
alternativa para muchas niñas. Ello, pues “en esas circunstancias, el
matrimonio se considera un modo de proteger a las niñas frente al riesgo de violencia
sexual, prevenir las relaciones prematrimoniales y el posible deshonor de la familia,
evitar que se critique como impuras a las jóvenes de mayor edad solteras, restablecer
el honor familiar en casos de violencia sexual o esconder la orientación sexual real o
percibida”.

También se señala que el riesgo de matrimonio infantil, precoz y


forzado se agrava para las niñas en situaciones de conflicto y de crisis
humanitaria, “en las que el aumento de los riesgos de pobreza por la inestabilidad
financiera y de violencia sexual incrementan en mayor medida la vulnerabilidad de las
niñas a esa práctica”.

63
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

De igual forma, tanto en el informe citado como en diversas


observaciones y recomendaciones se ha señalado que el matrimonio
infantil y precoz tiene un sin número de repercusiones nocivas, que
pueden adoptar múltiples formas, pues:

“Estos matrimonios pueden conllevar una considerable diferencia de edad y de


poder entre una novia y su esposo, lo que socava la capacidad de actuación y
la autonomía de las niñas y las jóvenes. En ese contexto, estas son objeto a
menudo de violencia física, psicológica, económica y sexual, así como de
restricciones a su libertad de circulación. Las mujeres y las niñas que han
contraído un matrimonio infantil y forzado pueden sufrir en el matrimonio una
situación que se corresponda con las definiciones jurídicas internacionales de
esclavitud y prácticas análogas a la esclavitud, como matrimonio servil,
esclavitud sexual, servidumbre infantil, trata de niños y trabajo forzoso;
asimismo, una proporción potencialmente elevada de casos de matrimonio
infantil, al parecer, equivalen a peores formas de trabajo infantil con arreglo al
Convenio No 182 (1999) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Las niñas y las jóvenes que desafían, o se considera que lo hacen, la
dinámica del poder en la familia sufren con frecuencia graves consecuencias,
como crímenes cometidos en nombre del ‘honor’ y otras formas de violencia.
[…]
El matrimonio infantil, precoz y forzado se asocia con distintas
repercusiones sociales y de salud deficiente y con otras consecuencias
negativas. En concreto, los embarazos precoces y frecuentes y la continuación
forzada del embarazo son habituales en los matrimonios infantiles, están
estrechamente vinculados con las elevadas tasas de morbilidad y mortalidad
maternoinfantil y pueden afectar negativamente a la salud sexual y
reproductiva de las niñas. De hecho, ‘las complicaciones relacionadas con el
embarazo son la principal causa de muerte entre las mujeres jóvenes, y las
niñas tienen el doble de probabilidades de morir en el parto que las mujeres de
20 años de edad o más’. Las niñas y las mujeres que se ven sometidas a
matrimonios infantiles, precoces y forzados frecuentemente no están
habilitadas para adoptar decisiones sobre su salud sexual y reproductiva o
carecen de información precisa al respecto,. Lo que pone en entredicho su
capacidad de, entre otras cosas, decidir sobre el número de hijos que desean
tener y con qué frecuencia y negociar el uso de anticonceptivos, e incrementa
el riesgo de que contraigan infecciones de transmisión sexual y el VIH.
Asimismo, se reconoce que el matrimonio infantil y el embarazo precoz
constituyen importantes obstáculos para asegurar las oportunidades
educacionales, laborales y económicas de otra índole de las niñas y las
jóvenes. A menudo se desalienta a las niñas de que asistan a la escuela

64
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

cuando contraen matrimonio o pueden ser expulsadas de


esta cuando se quedan embarazadas y son tratadas
como mujeres adultas independientemente de su edad”.

Es importante destacar también que en la Recomendación general


número 31 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra
la Mujer y observación general número 18 del Comité de los Derechos
del Niño sobre las prácticas nocivas, adoptadas de manera conjunta
(14 de noviembre de 2014), se indicó que “En 2012, el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia informó de que casi 400 millones de mujeres de
entre 20 y 49 años de edad en todo el mundo se habían casado o habían pasado a
formar parte de una unión antes de cumplir los 18 años. Por tanto, los Comités han
venido prestando atención especial a los casos en que se ha casado a niñas sin su
consentimiento pleno, libre e informado, como cuando se las ha casado demasiado
jóvenes como para estar preparadas física y psicológicamente para la vida adulta o
para tomar decisiones conscientes e informadas y por ende no estaban preparadas
para consentir su matrimonio. Otros ejemplos incluyen casos en los que los tutores
tienen la potestad legal para consentir el matrimonio de las niñas con arreglo al
derecho consuetudinario o la legislación y en los que por tanto se casa a las niñas en
contra de su derecho a contraer matrimonio libremente”.

En este mismo sentido, el Comité de los Derechos del Niño y el


Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer han
sostenido que:

 “[L]as niñas a menudo son víctimas de prácticas tradicionales


perniciosas, como los matrimonios a edad muy temprana o forzados, lo
que viola sus derechos y las hace más vulnerables al VIH, entre otras
cosas, porque esas prácticas a menudo cortan el acceso a la educación
y la información”.41
 “Los niños que contraen matrimonio, especialmente las niñas se ven
frecuentemente obligadas a abandonar la enseñanza y quedan al
margen de las actividades sociales. Además, en algunos Estados Partes
los niños casados se consideran legalmente adultos aunque tengan
41
Observación General No.3 del Comité de los Derechos del Niño.
[Link]
[Link]

65
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

menos de 18 años, privándoles de todas las medidas especiales de


protección a que tienen derecho en virtud de la Convención. El Comité
recomienda firmemente que los Estados Partes examinen y, cuando sea
necesario, reformen sus leyes y prácticas para aumentar la edad
mínima para el matrimonio, con o sin acuerdo de los padres, a los 18
años tanto para las chicas como para los chicos”.42
 “En la Declaración y Programa de Acción de Viena aprobados en la
Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena del 14
al 25 de junio de 1993, se instó a los Estados a que derogaran leyes y
reglamentos en vigor y a que eliminaran las costumbres y prácticas que
fueran discriminatorias y perjudiciales para las niñas. El párrafo 2 del
artículo 16 y las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del
Niño impiden que los Estados Partes permitan o reconozcan el
matrimonio entre personas que no hayan alcanzado la mayoría de edad.
En el contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño, "se
entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo
que en virtud de la ley que le sea aplicable haya alcanzado antes la
mayoría de edad". A pesar de esta definición y teniendo presentes las
disposiciones de la Declaración de Viena, el Comité considera que la
edad mínima para contraer matrimonio debe ser de 18 años tanto para
el hombre como para la mujer. Al casarse, ambos asumen importantes
obligaciones. En consecuencia, no debería permitirse el matrimonio
antes de que hayan alcanzado la madurez y la capacidad de obrar
plenas. Según la Organización Mundial de la Salud, cuando los menores
de edad, especialmente las niñas se casan y tienen hijos, su salud
puede verse afectada desfavorablemente y se entorpece su educación.
Como resultado, se restringe su autonomía económica.
Esto no sólo afecta a la mujer personalmente, sino también limita el
desarrollo de sus aptitudes e independencia y reduce las oportunidades
de empleo, con lo que perjudica a su familia y su comunidad.
En algunos países se fijan diferentes edades para el matrimonio para el
hombre y para la mujer. Puesto que dichas disposiciones suponen
incorrectamente que la mujer tiene un ritmo de desarrollo intelectual
diferente al del hombre, o que su etapa de desarrollo físico e intelectual
al contraer matrimonio carece de importancia, deberían abolirse. En
otros países, se permiten los esponsales de niñas o los compromisos
contraídos en su nombre por familiares. Estas medidas no sólo
contravienen la Convención, sino también infringen el derecho de la
mujer a elegir libremente cónyuge”.43

42
Observación general número 4 del Comité de los Derechos del Niño. Ibídem.
43
Recomendación General No 21 (13º período de sesiones, 1994). Comité para la Eliminación de
la Discriminación contra la Mujer.
[Link]

66
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En este contexto, el 19 de diciembre de 2016, la


Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas emitió
la siguiente resolución:

“71/175. Matrimonio infantil, precoz y forzado


La Asamblea General,
Reafirmando su resolución 69/156, de 18 de diciembre de 2014, relativa
al matrimonio infantil, precoz y forzado,
Recordando sus resoluciones 70/138, de 17 de diciembre de 2015,
relativa a la niña, y 69/147, de 18 de diciembre de 2014, relativa a la
intensificación de los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia
contra la mujer y la niña, así como la resolución 29/8 del Consejo de Derechos
Humanos, de 2 de julio de 2015, titulada “Intensificación de los esfuerzos para
prevenir y eliminar el matrimonio infantil, precoz y forzado”, y todas las
resoluciones anteriores relativas al matrimonio infantil, precoz y forzado,
Guiada por la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre los
Derechos del Niño y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer, junto con los Protocolos Facultativos
correspondientes, así como por otros instrumentos de derechos humanos
pertinentes,
Reafirmando la Declaración y Programa de Acción de Viena, así como
el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo, la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y los documentos
finales de sus conferencias de examen,
Tomando nota de las conclusiones convenidas por la Comisión de la
Condición Jurídica y Social de la Mujer en sus períodos de sesiones 58º y 60º,
Acogiendo con beneplácito la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible, y observando el carácter integrado de la Agenda 2030 y todos los
objetivos y metas pertinentes para la eliminación del matrimonio infantil, precoz
y forzado, en particular la meta 5.3,
Observando con aprecio el Programa Mundial para Acelerar las Medidas
Encaminadas a Poner Fin al Matrimonio Infantil, puesto en marcha por el
Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia en marzo de 2016, así como las iniciativas regionales,
nacionales y subnacionales para poner fin al matrimonio infantil, precoz y
forzado, como la Campaña de la Unión Africana para Eliminar el Matrimonio
Infantil y el Plan de Acción Regional para Poner Fin al Matrimonio Infantil en
Asia Meridional, y alentando a que se sigan adoptando enfoques coordinados
para actuar a todos los niveles,

67
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Tomando nota con aprecio del informe del Secretario General, en el que
se resumen los progresos realizados hacia la eliminación del matrimonio
infantil, precoz y forzado,
Expresando preocupación por la persistencia del matrimonio infantil,
precoz y forzado en todo el mundo, en particular por el hecho de que
aproximadamente 15 millones de niñas se siguen casando cada año antes de
cumplir 18 años y de que más de 720 millones de mujeres y niñas actualmente
vivas se casaron antes de los 18 años,
Reconociendo que el matrimonio infantil, precoz y forzado es una
práctica nociva que constituye una violación o un abuso de los derechos
humanos, o plantea obstáculos para su disfrute, y está vinculada a otras
prácticas perjudiciales y violaciones de derechos humanos y las perpetúa, y
que esas violaciones de los derechos humanos tienen un efecto
desproporcionadamente negativo en las mujeres y las niñas, y recalcando las
obligaciones y los compromisos de los Estados en materia de derechos
humanos de promover y proteger los derechos humanos y las libertades
fundamentales de las mujeres y las niñas y prevenir y eliminar la práctica del
matrimonio infantil, precoz y forzado,
Observando con preocupación que la pobreza, la inseguridad y la falta
de educación son algunas de las causas fundamentales del matrimonio infantil,
precoz y forzado, que los conflictos armados y las emergencias humanitarias
son algunos de los factores agravantes y que este sigue siendo común en las
zonas rurales y en las comunidades más pobres, y reconociendo que la
mitigación inmediata y la erradicación en última instancia de la pobreza
extrema deben seguir siendo cuestiones prioritarias para la comunidad
internacional,
Observando con preocupación también que las desigualdades y los
estereotipos de género profundamente arraigados, las prácticas nocivas y las
percepciones, costumbres y normas discriminatorias no solo son obstáculos
para el pleno disfrute de los derechos humanos y el empoderamiento de todas
las mujeres y las niñas sino también algunas de las causas fundamentales del
matrimonio infantil, precoz y forzado, y que la persistencia del matrimonio
infantil, precoz y forzado pone a los niños, y en particular a las niñas, en un
mayor riesgo de verse expuestos a diversas formas de discriminación y
violencia a lo largo de sus vidas,
Reconociendo que el matrimonio infantil, precoz y forzado menoscaba la
autonomía y la capacidad de adoptar decisiones de las mujeres y las niñas en
todos los aspectos de sus vidas, y que el empoderamiento de las mujeres y las
niñas y la inversión en ellas, así como su participación efectiva en la adopción
de todas las decisiones que las afectan, son también factores clave para
romper el ciclo de la desigualdad de género y la discriminación, la violencia y la
pobreza y son fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo sostenible,
la paz, la seguridad, la democracia y el crecimiento económico inclusivo,

68
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Reconociendo también que el aumento de la


concienciación, en particular entre los hombres y los
niños, sobre las consecuencias perjudiciales del
matrimonio infantil, precoz y forzado puede contribuir a promover normas
sociales que respalden los esfuerzos realizados por las niñas y sus familias
para eliminar esa práctica nociva,
Reconociendo además que los hombres y los niños deben actuar como
asociados y aliados estratégicos, y que su colaboración efectiva puede ayudar
a transformar las normas sociales discriminatorias que perpetúan el matrimonio
infantil, precoz y forzado y contribuir a la eliminación de esta práctica y al logro
de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas,
Observando con preocupación que el matrimonio infantil, precoz y
forzado afecta de manera desproporcionada a las niñas con escasa o ninguna
educación formal y que es en sí mismo un obstáculo importante para las
oportunidades educativas de las niñas y las jóvenes, en particular las niñas que
se ven obligadas a abandonar la escuela debido al matrimonio, el embarazo, la
maternidad o las responsabilidades del cuidado de los hijos, y reconociendo
que las oportunidades educativas están directamente relacionadas con el
empoderamiento, el empleo y las oportunidades económicas de las mujeres y
las niñas y con su participación activa en el desarrollo económico, social y
cultural, la gobernanza y la adopción de decisiones,
Reconociendo que el matrimonio infantil, precoz y forzado constituye
una grave amenaza para diversos aspectos de la salud física y psicológica de
las mujeres y las niñas, incluida su salud sexual y reproductiva, y que este
aumenta en gran medida el riesgo de embarazo precoz, frecuente y no
planeado, la mortalidad y la morbilidad materna y neonatal, la fístula obstétrica
y las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, así como la
vulnerabilidad a todas las formas de violencia,
Reconociendo también que la incidencia y el riesgo del matrimonio
infantil, precoz y forzado pueden aumentar durante las emergencias
humanitarias, las situaciones de desplazamiento forzado y conflicto armado y
los casos de desastres naturales, y que esta cuestión requiere una mayor
atención y la adopción de medidas de protección apropiadas y coordinadas por
parte de los interesados pertinentes, con la participación plena y efectiva de las
mujeres y las niñas afectadas, desde las primeras etapas de las emergencias
humanitarias, y reconociendo además la importancia de hacer frente a la mayor
vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a la violencia y la explotación sexual y
por razón de género en esas situaciones,
1. Exhorta a los Estados a que, con la participación de los interesados
pertinentes, incluidas las mujeres y las niñas, los padres y otros familiares, los
dirigentes religiosos, tradicionales y comunitarios, la sociedad civil, las
organizaciones dirigidas por niñas, las organizaciones de mujeres, los grupos
de jóvenes y defensores de los derechos humanos, los hombres y los niños,
los medios de comunicación y el sector privado, elaboren y pongan en práctica

69
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

respuestas y estrategias integrales, amplias y coordinadas para eliminar el


matrimonio infantil, precoz y forzado y prestar apoyo a las niñas y mujeres que
hayan sido sometidas a esa práctica o estén en peligro de ser sometidas a ella,
incluso mediante el fortalecimiento de los sistemas de protección de los niños,
los mecanismos de protección como los albergues, el acceso a la justicia y el
intercambio de mejores prácticas entre países;
2. Exhorta también a los Estados a que promulguen, hagan cumplir y
apliquen leyes y políticas para prevenir y eliminar el matrimonio infantil, precoz
y forzado y proteger a quienes estén en peligro de ser objeto de esa práctica, a
que velen por que solo se contraiga matrimonio con el consentimiento
informado, libre y pleno de los futuros cónyuges, y a que modifiquen las leyes y
políticas pertinentes para eliminar de ellas cualquier disposición que permita a
los autores de violaciones, abusos sexuales o secuestros eludir el
enjuiciamiento y el castigo casándose con sus víctimas;
3. Exhorta además a los Estados a que refuercen sus medidas para
asegurar la inscripción oportuna de los nacimientos y matrimonios,
especialmente en el caso de las personas que viven en las zonas rurales y
remotas, en particular mediante la detección y eliminación de todos los
obstáculos físicos, administrativos, de procedimiento y de otra índole que
dificultan el acceso a la inscripción y el establecimiento de mecanismos,
cuando estos no existan, para la inscripción de los matrimonios
consuetudinarios y religiosos;
4. Exhorta a los Estados a que promulguen leyes relativas a una edad
mínima para contraer matrimonio y den a conocer, hagan cumplir y apliquen
esas leyes, y a que modifiquen progresivamente las leyes vigentes que
permiten contraer matrimonio o fijan la mayoría de edad a edades más
tempranas;
5. Exhorta también a los Estados a que promuevan la participación
efectiva de los niños y adolescentes, en especial de las niñas, y celebren
consultas activas con ellos sobre todas las cuestiones que los afecten, y a que
los informen de sus derechos, incluso sobre los efectos negativos del
matrimonio infantil, precoz y forzado, mediante el establecimiento de espacios
seguros, foros y redes de apoyo que proporcionen a las niñas y los niños
información, preparación para la vida y competencias de liderazgo y les brinden
la oportunidad de empoderarse, expresarse, participar de manera efectiva en la
adopción de todas decisiones que los afecten y convertirse en agentes de
cambio en sus comunidades;
6. Exhorta además a los Estados y alienta a los demás interesados a
que hagan frente a los estereotipos de género, las normas sociales
discriminatorias y las prácticas nocivas que contribuyen a la aceptación y
continuación del matrimonio infantil, precoz y forzado, en particular creando
conciencia del daño que causa y del costo que supone para la sociedad en
general y generando oportunidades de debate a este respecto dentro de las
comunidades, entre otros foros, con la participación de las niñas y los niños, las

70
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

mujeres y los hombres, los dirigentes religiosos,


tradicionales y comunitarios y los padres y otros
familiares, para examinar los beneficios de la eliminación
del matrimonio infantil, precoz y forzado y asegurar que tanto las niñas como
los niños reciban educación;
7. Reconoce que el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su
personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad,
amor y comprensión, y que incumbe a los padres o, en su caso, a los
representantes legales la responsabilidad primordial de la crianza y el
desarrollo del niño, conviniendo en que es preciso que se les proporcione
apoyo a fin de mejorar su capacidad para prevenir y eliminar el matrimonio
infantil, precoz y forzado y reafirmando que su preocupación fundamental ha de
ser el interés superior del niño;
8. Exhorta a los Estados a que promuevan y protejan la igualdad de
derechos de las mujeres y las niñas en el acceso a la educación dando mayor
importancia a la educación primaria y secundaria gratuita y de calidad, incluso
ofreciendo programas de recuperación y alfabetización para quienes no hayan
recibido educación formal o hayan abandonado la escuela prematuramente,
entre otros motivos como consecuencia del matrimonio o la maternidad, que
empoderan a las mujeres jóvenes y las niñas para tomar decisiones informadas
sobre sus vidas, el empleo, las oportunidades económicas y la salud, en
particular mediante una educación integral, científicamente exacta, adecuada a
la edad y adaptada al contexto cultural que ofrezca a los adolescentes y los
jóvenes de ambos sexos, escolarizados o no, información acorde a la evolución
de sus capacidades sobre la salud sexual y reproductiva, la igualdad de género
y el empoderamiento de las mujeres, los derechos humanos, el desarrollo
físico, psicológico y puberal y las relaciones de poder entre hombres y mujeres,
para que puedan desarrollar habilidades en relación con su autoestima, la
adopción de decisiones informadas, la comunicación y la reducción de los
riesgos y desarrollar relaciones respetuosas, en plena colaboración con los
jóvenes, los padres, los representantes legales, los cuidadores, los educadores
y los proveedores de servicios de atención de la salud, a fin de contribuir a la
eliminación del matrimonio infantil, precoz y forzado;
9. Insta a los Estados a que prevengan y eliminen el matrimonio infantil,
precoz y forzado mediante la abolición de las barreras a la educación, en
particular garantizando que las niñas y los niños casados, las niñas y las
mujeres embarazadas y los padres jóvenes sigan teniendo acceso a la
escolarización, mejorando el acceso a educación formal de calidad y a
programas de desarrollo de aptitudes, especialmente para las personas que
viven en zonas remotas o inseguras, mejorando la seguridad de las niñas en
las escuelas y en su desplazamiento a los centros escolares, facilitando
instalaciones de saneamiento adecuadas y seguras, en particular para atender
las necesidades de higiene menstrual, y adoptando políticas para prohibir,
prevenir y combatir la violencia contra los niños, especialmente las niñas;

71
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

10. Insta a los Gobiernos a que, con la colaboración de los interesados


pertinentes, hagan frente a los factores que contribuyen a la existencia del
matrimonio infantil, precoz y forzado, como la pobreza y la falta de
oportunidades económicas de las mujeres y las niñas, entre otras cosas
garantizando los derechos de las mujeres y las niñas a la herencia y la
propiedad de bienes y su acceso, en pie de igualdad con los hombres y los
niños, a la protección social, los servicios financieros directos, los servicios de
apoyo y el microcrédito a fin de alentar a las niñas a proseguir su educación, a
que ofrezcan oportunidades para ampliar los medios de subsistencia mediante
el acceso a la educación y formación técnica y profesional y la enseñanza de
aptitudes para la vida, incluida la adquisición de conocimientos financieros
básicos, y a que promuevan la igualdad de acceso de las mujeres al empleo
pleno y productivo y el trabajo decente, su participación política en condiciones
de igualdad, y sus derechos a la herencia, la propiedad y el control de las
tierras y los recursos productivos;
11. Insta a los Estados a que garanticen el acceso a la justicia y la
existencia de mecanismos de rendición de cuentas y medios de reparación
para la aplicación y el cumplimiento efectivos de las leyes destinadas a prevenir
y eliminar el matrimonio infantil, precoz y forzado, en particular suministrando
información a las mujeres, las niñas y los niños sobre sus derechos con arreglo
a las leyes pertinentes, capacitando a los funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley, al personal del sistema de justicia y a los profesionales que
trabajan con las mujeres y los niños y asegurando la vigilancia de los casos de
matrimonio infantil, precoz y forzado, mejorando la infraestructura jurídica y
eliminando todos los obstáculos para acceder a asesoramiento, asistencia y
recursos jurídicos;
12. Insta a los Gobiernos a que respeten y protejan el derecho al disfrute
del más alto nivel posible de salud física y mental mediante la formulación y
aplicación de políticas y marcos jurídicos y el fortalecimiento de los sistemas de
salud, incluidos los sistemas de información sobre la salud, que den acceso y
disponibilidad universales a servicios de salud de calidad que tengan en cuenta
el género y estén adaptados a las necesidades de los adolescentes, a
servicios, información y productos básicos relacionados con la salud sexual y
reproductiva, a servicios de prevención, tratamiento y atención del VIH y el
SIDA, a servicios de salud mental y a intervenciones en materia de nutrición;
13. Insta también a los Gobiernos a que promuevan y protejan los
derechos humanos de todas las mujeres y las niñas, en particular el derecho
de las mujeres y de aquellas niñas que hayan sido sometidas a un matrimonio
infantil, precoz o forzado a tener control y decidir con libertad y responsabilidad
sobre las cuestiones relacionadas con su sexualidad, incluida la salud sexual y
reproductiva, sin coerción, discriminación ni violencia, y a que aprueben y
aceleren la aplicación de leyes, políticas y programas que protejan y permitan
el disfrute de todos los derechos humanos y libertades fundamentales,
incluidos los derechos reproductivos, de conformidad con el Programa de

72
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población


y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los
documentos finales de sus conferencias de examen;
14. Exhorta a los Estados a que, en consulta con las mujeres y, cuando
proceda, con las niñas, adopten medidas para hacer frente a la creciente
vulnerabilidad de las mujeres y las niñas al matrimonio infantil, precoz y forzado
y proteger a las mujeres y las niñas de la violencia y la explotación sexual y por
razón de género en las emergencias humanitarias, las situaciones de
desplazamiento forzado y conflicto armado y los casos de desastres naturales,
en particular garantizando su acceso a servicios como los de atención de la
salud y educación, y a que integren esas medidas en las actividades de
asistencia humanitaria desde las primeras etapas de las emergencias
humanitarias;
15. Alienta a las entidades y los organismos competentes de las
Naciones Unidas, las organizaciones regionales y subregionales, en el marco
de sus respectivos mandatos, la sociedad civil y otros agentes pertinentes y
mecanismos de derechos humanos a que sigan colaborando con los Estados
Miembros para formular y aplicar estrategias y políticas a nivel nacional,
regional e internacional dirigidas a prevenir y eliminar el matrimonio infantil,
precoz y forzado y prestar apoyo a quienes contrajeron matrimonio cuando
todavía eran niñas o niños;
16. Afirma la necesidad de que los Estados mejoren la recopilación y
utilización de datos cuantitativos, cualitativos y comparables sobre la violencia
contra las mujeres y las prácticas nocivas, desglosados por sexo, edad,
discapacidad, estado civil, raza, origen étnico, estatus migratorio, ubicación
geográfica, situación socioeconómica, nivel de educación y otros factores
clave, según proceda, aumenten la investigación y la divulgación de buenas
prácticas basadas en pruebas empíricas respecto de la prevención y
eliminación del matrimonio infantil, precoz y forzado y fortalezcan la vigilancia y
la evaluación de los efectos de las políticas y los programas existentes como
medio de garantizar su eficacia y aplicación;
17. Alienta a los Gobiernos a que incluyan información sobre los
progresos realizados hacia la eliminación del matrimonio infantil, precoz y
forzado en los informes nacionales que presenten a los órganos pertinentes
creados en virtud de tratados, así como en el contexto del examen periódico
universal y de los exámenes nacionales de carácter voluntario realizados en el
marco del foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible bajo los
auspicios del Consejo Económico y Social;
18. Solicita al Secretario General que, antes del final de su
septuagésimo segundo período de sesiones, le presente un informe exhaustivo
sobre los progresos realizados hacia la eliminación del matrimonio infantil,
precoz y forzado en todo el mundo, que incluya, para su examen por los
Estados Miembros, recomendaciones orientadas a la acción para acabar con
esa práctica, aprovechando la información proporcionada por los Estados

73
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Miembros, los órganos, organismos, fondos y programas de las Naciones


Unidas, la sociedad civil y otros interesados pertinentes;
19. Decide examinar la cuestión del matrimonio infantil, precoz y forzado
en su septuagésimo tercer período de sesiones, en relación con el tema
titulado “Promoción y protección de los derechos del niño”, teniendo en cuenta
la naturaleza polifacética y el alcance mundial de dicha cuestión.
65ª sesión plenaria
19 de diciembre de 2016”.

Esta resolución fue reafirmada por el Consejo de Derechos Humanos


de la ONU en el 35º período de sesiones llevado a cabo del 6 al 23 de
junio de 2017, según se advierte del proyecto de resolución emitido el
día 20 del mes y año en cita.

3.2. Observaciones realizadas a México.

De manera esencial cabe destacar que el Comité de los Derechos del


Niño ha realizado las siguientes observaciones a México:

“Observaciones finales sobre los informes periódicos cuarto y quinto


consolidados de México
(8 de junio de 2015)
Prácticas nocivas
37. Aunque se destaca que de acuerdo con el artículo 45 de la LGDNNA
las leyes federales y estatales deben establecer como edad mínima para
contraer matrimonio tanto para niñas como para niños a los 18 años, y que el
Código Civil Federal ya ha sido modificado guardando estos lineamientos, al
Comité le preocupa la efectiva implementación de este mandato a nivel de los
estados. También existe la preocupación por la alta prevalencia de matrimonios
de niñas y niños y por los casos reportados sobre matrimonio forzoso,
especialmente de niñas que pertenecen a comunidades indígenas.
38. A la luz de la observación general N° 18. (2014) adoptada de
manera conjunta con el Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra
la Mujer, el Comité recomienda al estado parte que asegure la efectiva
implementación del artículo 45 de la LGDNNA, asegurando que la edad mínima
para contraer matrimonio por parte de niñas y niños sea establecida en 18
años en las leyes de todos los estados. El Estado parte debe también
implementar programas integrales de sensibilización sobre las consecuencias
negativas del matrimonio infantil en niñas, teniendo como población objetivo a
los familiares, maestros y líderes indígenas.

74
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

[…]
Niños pertenecientes a minorías o grupos
indígenas
61. El Comité continúa preocupado porque la niñez indígena y afro-
mexicana continúan sufriendo discriminación y violencia y además, son los más
afectados por la pobreza extrema, la desnutrición, la mortalidad materna-
infantil, los matrimonios infantiles, el embarazo precoz, la contaminación
ambiental y la falta de acceso a educación de calidad y servicios de registro
civil.
62. A la luz de su Observación General No. 11 (2009) sobre la niñez
indígena y sus derechos en virtud de la Convención, el Comité recomienda al
Estado parte que:
(a) Adopte medidas integrales, en particular medidas afirmativas, de
conformidad con el artículo 40 de la LGDNNA, para que niñas y niños
indígenas y afromexicanos gocen de todos sus derechos en la práctica, en
particular en el área de salud, educación, nutrición y acceso a la justicia y
servicios de registro civil. Las niñas y los niños indígenas y sus familias deben
ser capaces de participar de manera efectiva en todas las decisiones que les
afectan;
(b) Refuerce las medidas para proteger a niñas y niños indígenas y afro-
mexicanos de la explotación y la violencia, incluso en los centros de acogida
para niñas y niños indígenas que asisten a la escuela. Dichas medidas deben
elaborarse en consulta con los líderes de las comunidades indígenas y afro-
mexicanas;
(c) Recopile datos desglosados sobre niñas y niños indígenas y afro-
mexicanos y que estén relacionados con todos los ámbitos que abarca la
Convención y sus Protocolos Facultativos”.

En similar sentido, el Comité para la Eliminación de la Discriminación


de la Mujer formuló observaciones mediante oficio
CEDAW/C/MEX/CO/9, de veinticinco de julio de dos mil dieciocho, en
donde indicó:

“Matrimonio y relaciones familiares


51. El Comité celebra que en el artículo 45 de la Ley General de los Derechos
de Niñas, Niños y Adolescentes se disponga el aumento a 18 años de la edad
mínima de matrimonio de las muchachas y los muchachos. No obstante, al
Comité le preocupa la aplicación efectiva de esa disposición en los estados.
También le preocupan las denuncias de matrimonios forzados, especialmente
en las comunidades indígenas.
52. De conformidad con su recomendación general núm. 31, el Comité
recomienda al Estado parte que vele por la aplicación efectiva del artículo 45
de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, haciendo

75
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

que la edad mínima de matrimonio de muchachas y muchachos, que es de 18


años, se refleje en las leyes de todos los estados y se respete en la práctica en
todo el país. Recomienda además que el Estado parte realice amplias
campañas de concienciación para contrarrestar las actitudes culturales que
legitiman el matrimonio precoz y que implante mecanismos de registro de todos
los matrimonios, especialmente en las zonas rurales y remotas y en las
poblaciones indígenas”.

3.3. Conclusiones convenidas sobre la eliminación de todas las


formas de discriminación y violencia contra la niña.

La Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el


Empoderamiento de las Mujeres, al emitir las “Conclusiones convenidas
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación y violencia contra la niña”
señaló que resulta necesario que los Estados:

“Examinen, promulguen y hagan cumplir estrictamente leyes y normas relativas


a la edad mínima para expresar consentimiento y contraer matrimonio,
aumenten la edad mínima para contraer matrimonio, cuando sea necesario, y
generen apoyo social para la aplicación de esas leyes, entre otras cosas,
ampliando las oportunidades de educación para las niñas y promocionando los
beneficios que se derivan de su escolarización;
[…]
Elaboren y financien adecuadamente programas educativos y de
preparación para la vida dirigidos a las niñas que no están matriculadas en
programas educativos académicos debido a circunstancias especiales, como la
pobreza extrema, el trabajo infantil, el abuso o la explotación, la trata, la
prostitución, los conflictos armados y los desplazamientos, la migración, el
matrimonio precoz y el matrimonio forzado, los embarazos, la maternidad y las
discapacidades;”

Todo lo anterior nos permite advertir que el marco normativo


internacional y las recomendaciones y observaciones realizadas por
parte de los organismos de derechos humanos internacionales han
sido un factor de cambio que ha impulsado a los legisladores
nacionales, tanto a nivel federal como local, a realizar los “ajustes”
necesarios en los ordenamientos jurídicos nacionales con el fin de

76
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

armonizarlos con el marco de derechos humanos y


con los alcances otorgados a esos derechos por
aquellos organismos.

En este contexto, se procede a dar respuesta a los conceptos de


invalidez formulados por la parte promovente de la presente acción de
inconstitucionalidad.

SÉPTIMO. Estudio de fondo. En los conceptos de invalidez, la parte


demandante aduce, en esencia, que la reforma al artículo 145 del
Código Civil de Aguascalientes –y consecuentes reformas y
derogaciones de las demás porciones normativas impugnadas–, al
eliminar la posibilidad de que un juez pueda dispensar, en casos
graves y justificados, que menores de dieciocho años puedan contraer
matrimonio, violenta diversos derechos en perjuicio de aquéllos y de
sus hijos.

Ello, en el entendido que:

a) Si bien los artículos 16 de la Declaración Universal de


Derechos Humanos, 23 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y 17 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, establecen que las leyes internas de
cada Estado fijarán la edad y condiciones para contraer
matrimonio, lo cierto es que el artículo 2 de la Convención
sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima
para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios
prevé que la autoridad competente deberá poder dispensar el
requisito de la edad por causas justificadas y en interés de los
contrayentes.

77
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

b) El derecho a contraer matrimonio trae aparejado el


reconocimiento y ejercicio de otros derechos o beneficios en
favor de ambos cónyuges, como: los beneficios fiscales;
beneficios de solidaridad; beneficios por causa de muerte de
uno de los cónyuges; beneficios de propiedad; beneficios en
la toma subrogada de decisiones médicas; y beneficios
migratorios para los cónyuges extranjeros; tal y como se ha
reconocido por la Primera Sala de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación en la jurisprudencia 1ª./J. 46/2015 (10a.).

Por tanto, cuando se prohíbe que una persona se case, no


solo se le priva de ejercer el derecho de contraer matrimonio,
sino también del disfrute de los demás derechos que derivan
de aquel, así como de la seguridad jurídica que implica estar
en una relación de pareja formalizada a través del matrimonio.

c) La institución del matrimonio también trae aparejados


derechos para los hijos que nacen de quienes se encuentran
en una relación de este tipo, como la presunción de
paternidad que conlleva a la filiación, y con ella los derechos a
obtener alimentos, a la convivencia, a gozar de las medidas
de protección por parte de su familia, a la identidad, a obtener
un nombre propio y apellidos de los padres, a la nacionalidad,
a gozar de la patria potestad y la guarda y custodia, a
heredar, etcétera. Y por contrapartida, se genera también la
consecuente responsabilidad de los ascendientes de
satisfacer esos derechos.

En este contexto, la afectación que genera la prohibición para


que los menores de dieciocho años contraigan matrimonio no
debe verse de manera aislada, sino de manera integral con
los efectos que provoca en los derechos de terceros, al

78
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

tratarse de una institución que reconoce


derechos a los hijos que nacen en
matrimonio y a la familia constituida bajo esta figura jurídica,
la cual ha sido adoptada tradicionalmente por nuestra
sociedad y a la que la ley ha reconocido derechos específicos
que benefician tanto a los contrayentes como a los hijos.

d) Aunque el matrimonio no es la única manera de formar una


familia, lo cierto es que al impedirle a una persona que se
case, se le priva del derecho a optar por este tipo de familia,
con lo que se violenta el libre desarrollo de la personalidad.

Al respecto debe tenerse en cuenta que el Estado tiene


prohibido interferir en la elección que en ejercicio de su
autonomía realicen las personas, teniendo como único límite
el orden público y los derechos de terceros.

e) Los hijos que nacen fuera de matrimonio no tienen derecho a


la presunción de la filiación, por lo que si bien gozan de los
mismos derechos que los hijos que nacen dentro de
matrimonio, deben acudir a los tribunales a demandar el
reconocimiento de su identidad, a tener un nombre, una
nacionalidad y una filiación, con lo que se violenta el principio
del interés superior de la niñez.

f) El derecho a contraer matrimonio no tiene restricción alguna


en la Constitución, y según la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, tal derecho le corresponde a quienes estén en
edad núbil, mientras que de conformidad con el artículo 2 de
la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la

79
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de


Matrimonios, los Estados parte deben adoptar medidas para
determinar la edad mínima para que las personas puedan
casarse legalmente, pero también se dispone que la autoridad
competente debe poder dispensar el requisito de la edad por
causas justificadas y en interés de los contrayentes.

Por tanto, la restricción que se hace en el artículo 145 del


Código Civil de Aguascalientes excede a las disposiciones
constitucionales y convencionales al no permitir que un Juez
pueda otorgar la dispensa por razón de la edad en casos
excepcionales.

g) Si bien una de las tendencias a prohibir el matrimonio infantil


atiende a una problemática generada por matrimonios
forzosos que se da principalmente en el África subsahariana y
en Asia Meridional, según documentos del Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia, lo cierto es que en
Aguascalientes, según estadísticas del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI), específicamente en el cuadro
3.9 del Anuario estadístico y geográfico de Aguascalientes
dos mil quince, la incidencia de madres menores de
diecinueve años en el año 2013 fue de 18.68% de las
entrevistadas, mientras que en el año 2014 fue de 19.64%, lo
que refleja la necesidad de que se legisle en protección de los
y las adolescentes que se convierten en padres y madres a
temprana edad y de los hijos e hijas que tengan, procurando
siempre el interés superior de los menores de edad.

h) La restricción contenida en la norma impugnada impide que


menores de dieciocho años que hayan alcanzado la madurez
suficiente para contraer matrimonio, puedan ser evaluados

80
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

por la autoridad jurisdiccional para que en


caso de ser procedente se les dispense la
edad y se les permita casarse.

En este contexto, la reforma impugnada afecta el artículo 1º


Constitucional, pues el legislador no atendió a los principios
de universalidad y progresividad de los derechos humanos, en
tanto que la eliminación de la posibilidad de otorgar dispensa
constituye una regresión en el orden jurídico mexicano
convencional.

Al respecto debe decirse que la porción normativa


controvertida no puede considerarse una restricción
necesaria, pues para cuidar que los menores de dieciocho
años no sean víctimas de matrimonios en detrimento de sus
derechos, existen medidas menos lesivas, como la que
estaba establecida antes de la reforma, la cual garantizaba
que tanto los adolescentes que se casaran como los hijos que
les nacieran, en caso de que los hubiera, pudieran gozar de
los derechos que las leyes del Estado les reconocen a los
cónyuges y a los hijos de matrimonio.

i) La prohibición de que los menores de dieciocho años se


casen, sin posibilidad de excepción, no constituye un medio
apto para prohibir la unión de dos personas menores de esa
edad; solo constituye un obstáculo para que las personas con
la voluntad de contraer matrimonio lo realicen, pues con esta
medida no se impide que formen uniones libres que
comportan derechos diferentes a la institución del matrimonio,
pero sí se les coarta su derecho a la seguridad jurídica que
les da el desarrollo de su libre personalidad al no permitirles

81
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

optar por el tipo de unión que quieran y los derechos


protectores de la familia.

j) La reforma resulta discriminatoria desde el punto de vista de


la transversalidad de los derechos humanos, ya que no
constituye solamente una restricción al derecho a casarse y
constituir una familia a través de la unión del matrimonio, sino
un obstáculo que impide su derecho para todas las personas
menores de dieciocho años; lo que infringe el artículo 1º,
párrafo 5, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos.

Previo a dar respuesta a los citados argumentos, resulta importante


destacar que si bien el derecho a contraer matrimonio ha sido
reconocido como un derecho humano en diversos instrumentos
internacionales, siempre ha estado restringido en razón de la edad.

Lo anterior quedó evidenciado con el análisis histórico-evolutivo


realizado en el considerando anterior, en que se abordó la
problemática que representaba precisar la “edad núbil” como edad
mínima para contraer matrimonio, y en donde se concluyó que esa
edad mínima debía quedar fijada por cada Estado, y que para el caso
del Estado Mexicano, con motivo de reformas diversas a la que aquí
se cuestiona, esa edad actualmente ha quedado determinada en
dieciocho años, tal como se advierte del artículo 45 de la Ley General
de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.44

En atención a ello, sólo será materia de análisis el conjunto de


reformas que afectó al sistema normativo relacionado con la
posibilidad excepcional que, hasta antes del veintidós de febrero de
44
“Artículo 45. Las leyes federales y de las entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas
competencias, establecerán como edad mínima para contraer matrimonio los 18 años”.

82
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

dos mil dieciséis, tenían los jóvenes mayores de


catorce años y menores de dieciocho para que en
casos graves y justificados, según la autoridad judicial, pudieran
ejercer el derecho a contraer matrimonio en el Estado de
Aguascalientes, así como de todas las disposiciones que pudieran
implicar el reconocimiento o permisión del matrimonio de menores,
como el otorgamiento de dispensas, la emancipación, los esponsales,
la capacidad para administrar bienes y otorgar capitulaciones, las
causas de nulidad de los matrimonios de menores y sus excepciones.

Por otra parte, dado que la actora en la presente acción de


inconstitucionalidad sostiene en sus conceptos de invalidez que al
eliminarse las dispensas en cuestión se afectan diversos derechos de
niñas, niños y adolescentes, esta Suprema Corte considera importante
establecer, previo al estudio de las violaciones aducidas, que el
análisis de tales violaciones debe hacerse tomando en consideración
los principios de interés superior del menor y bajo una perspectiva de
género, haciendo énfasis en la afectación que resienten las niñas
(menores de dieciocho años) que contraen matrimonio a través del
otorgamiento de dispensas.

Para ello, es importante señalar que a nivel Constitucional, el interés


por proteger los derechos de niños y niñas (incluidos los adolescentes)
fue reconocido mediante reforma de siete de abril del año dos mil, al
incorporarse al artículo 4º, párrafo sexto, una disposición que
reconocía derechos específicos de niños y niñas, en los siguientes
términos:

“Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de


alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo
integral”.

83
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Cabe señalar que con motivo de esa reforma, la Primera Sala de esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció el interés superior
de la infancia como un principio implícito de rango constitucional y
como un punto de convergencia con el corpus iuris internacional de
protección de la niñez45.

Y mediante reforma de doce de octubre de dos mil once se amplió el


marco constitucional de protección de niñas y niños, pues se reformó
el artículo 4º, párrafo noveno (antes sexto), de la Constitución General
de la República para establecer que:

“En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el
principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus
derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus
necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su
desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño, ejecución,
seguimiento y evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez”.

Ya bajo este contexto, tanto la Primera Sala como el Tribunal Pleno de


este Alto Tribunal han emitido diversos criterios en relación con el
interés superior de la niñez.

De manera reciente, al resolverse la acción de inconstitucionalidad


39/2015 en sesión de siete de junio de dos mil dieciocho, el Tribunal
Pleno consideró que:
45
En el amparo directo en revisión 1187/2010, resuelto el 1° de septiembre de 2010 por
unanimidad de 5 votos, se reconoció esta situación. Asimismo, en dicho asunto se mencionó que
en el dictamen sobre la iniciativa de reforma al artículo 4º constitucional de las Comisiones Unidas
de Puntos Constitucionales, de atención a Niños, Jóvenes y Tercer Edad y de Estudios Legislativos
de la Cámara de Senadores, de 9 de diciembre de 1999, se sostuvo que “no escapa a estas
Comisiones Unidas el hecho de que resulta necesario para la citada reforma constitucional
reconocer ideales consignados en la legislación internacional, así como los generados en diversos
foros en la materia”. Por su parte, en el dictamen de la Comisión de Gobernación y Puntos
Constitucionales de la Cámara de Diputados, que actuó como cámara revisora de aquella iniciativa
de reforma, de 15 de diciembre de 1999, se resalta “la pertinencia de actualizar el contenido del
vigente párrafo final del artículo cuarto constitucional, a la luz de los compromisos internacionales
suscritos por nuestro país respecto de los derechos de niños y de niñas”.
Ver también, la tesis aislada 1a. XLVII/2011, registro de IUS 162354, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, tomo XXXIII, abril de 2011, página 310,
“INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. ES UN PRINCIPIO DE RANGO CONSTITUCIONAL
IMPLÍCITO EN LA REGULACIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS MENORES PREVISTOS EN EL
ARTÍCULO 4o. CONSTITUCIONAL”.

84
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 El interés superior de la niñez es un


principio de rango constitucional previsto en el artículo 4,
párrafos nueve, diez y once, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.

 El interés superior de la niñez es uno de los principios


rectores más importantes del marco internacional de los
derechos del menor. No sólo es mencionado expresamente
en varios instrumentos, sino que es constantemente invocado
por los órganos internacionales encargados de aplicar esas
normas.

 Por ejemplo, el artículo 3.1 de la Convención sobre los


Derechos del Niño establece que en cualquier medida que
tomen las autoridades estatales deben tener en cuenta de
forma primordial el interés superior del niño. Los artículos 9,
18, 20, 21, 37 y 40 también mencionan expresamente este
principio.

 La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sostenido


que el interés superior del niño es un “punto de referencia para
asegurar la efectiva realización de todos los derechos contemplados en ese
instrumento, cuya observancia permitirá al sujeto el más amplio
desenvolvimiento de sus potencialidades”, y ha dicho también que se
trata de un criterio al que “han de ceñirse las acciones del Estado y de
la sociedad en lo que respecta a la protección de los niños y a la promoción
y preservación de sus derechos” .

 Por su parte, el Comité para los Derechos del Niño ha


señalado que “[e]l principio del interés superior del niño se aplica a todas
las medidas que afecten a los niños y exige medidas activas, tanto para

85
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

proteger sus derechos y promover su supervivencia, crecimiento y bienestar


como para apoyar y asistir a los padres y a otras personas que tengan la
responsabilidad cotidiana de la realización de los derechos del niño” .

 En el ámbito interno, el legislador ordinario ha desarrollado


ese principio expresamente en la legislación derivada del
artículo 4 constitucional.

 En vista de todo este material jurídico, esta Suprema Corte ha


reconocido en varios precedentes que el principio de interés
superior del niño implica, entre otras cosas, tomar en cuenta
aspectos relativos a garantizar y proteger su desarrollo y el
ejercicio pleno de sus derechos, como criterios rectores para
la elaboración de normas y aplicación en todos los órdenes
relativos a la vida niñas y niños, de conformidad con lo
establecido en el texto constitucional y la Convención sobre
Derechos del Niño.

 De acuerdo con todo lo anterior, el interés superior del niño es


un principio que desempeña un papel muy relevante en el
derecho internacional, está reconocido expresamente por el
artículo 4 constitucional, ha sido desarrollado en varios
precedentes de esta Suprema Corte y es recogido
expresamente en las disposiciones reglamentarias de ese
precepto constitucional como un principio rector de los
derechos del niño.

 A juicio de este Tribunal Pleno, el interés superior del niño es


una expresión del principio de autonomía personal y tiene una
conexión importante con el libre desarrollo de la personalidad.

86
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 En efecto, el principio de autonomía


personal es un principio cardinal en
cualquier sistema jurídico que reconozca los derechos
humanos, como el nuestro.

 De acuerdo con este principio, al ser valiosa en sí misma la


libre elección individual de planes de vida e ideales de
excelencia humana, el Estado tiene prohibido interferir
indebidamente con la elección y materialización de éstos,
debiendo limitarse a diseñar instituciones que faciliten la
persecución individual de esos planes de vida y la satisfacción
de los ideales de virtud que cada uno elija, así como a impedir
la interferencia injustificada de otras personas en su
persecución46.

 La posibilidad de elegir y materializar libremente un plan de


vida o un ideal de virtud personal, y por tanto, para ejercer el
derecho al libre desarrollo de la personalidad, requiere de la
provisión de un conjunto de bienes básicos con determinadas
características, como la educación, la salud, la alimentación,
etcétera, pues el acceso a estos bienes básicos, que dan
contenido a todo un catálogo de derechos fundamentales,
tiene una conexión necesaria con la creación, primero, y el
ejercicio, después, de la autonomía personal.

 El principio del interés superior del menor es una manera de


referirse, precisamente, a ese conjunto de bienes básicos
protegidos por derechos fundamentales, necesarios para que
los menores adquieran autonomía personal.

46
Este principio ha sido reconocido, entre otros, el amparo en revisión 750/2015 o la contradicción
de tesis 73/2014, ambos de la Primera Sala.

87
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 No obstante que se trata de derechos de los menores, su


ejercicio, bajo ciertas condiciones, puede ser restringido en
atención a las condiciones de inmadurez de éstos. En efecto,
por regla general, los menores no han alcanzado las
condiciones de madurez suficientes para ponderar
racionalmente sus propios intereses, por lo que ciertas
decisiones de estos, en esas condiciones, podrían tener por
efecto dañar su autonomía futura en contra de sus propios
intereses.

 Así, si bien debe procurarse la participación progresiva del


menor en todas las decisiones que le afecten, en ciertas
condiciones está justificado imponerle el ejercicio de ciertos
derechos, como la educación básica o el acceso a la salud
preventiva, incluso en contra de o sin contar con su
consentimiento.

 Sin embargo, este tipo de medidas se justifican si y sólo si y


en la medida en que tienen como finalidad, precisamente,
preservar la propia autonomía del menor y no la realización de
fines de terceras personas, esto es, en la medida en que
respetan el contenido esencial de los derechos fundamentales
cuyo ejercicio se impone.

 En este sentido, el principio del interés superior del menor


implica el reconocimiento de que los menores son titulares de
derechos y no meros objetos de protección, y de que estos
derechos tutelan bienes básicos indispensables para que los
niños desarrollen su autonomía personal.

 Vistas bajo este prisma, cobran pleno sentido las


implicaciones que este principio, el interés superior del menor,

88
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

impone a terceros como los que tienen a su


cargo el cuidado de los menores y al Estado
mismo.

 Este principio funciona, en su aspecto principal, como un


derecho fundamental de los menores que congrega las
exigencias normativas derivadas del principio de autonomía
personal, y en otro aspecto, como una directriz dirigida a los
poderes públicos para que garanticen y maximicen, a través
de distintos instrumentos (la emisión y aplicación de normas
jurídicas, la creación de instituciones, la emisión de actos
administrativos, etcétera) la protección de ese principio.

 Así, esta Suprema Corte ha establecido que, en tanto


principio, el interés superior del niño cumple varias funciones.

1. Por una parte, este concepto irradia todos los derechos


que tienen como objeto la protección del menor.

2. Por otra, constituye un criterio orientador de toda


producción normativa, entendida en sentido amplio y
relacionada con los derechos del menor, lo que incluye no
solo la interpretación y aplicación del derecho por parte de
los jueces, sino también todas las medidas emprendidas
por el legislador, así como las políticas públicas, programas
y acciones específicas llevadas a cabo por las autoridades
administrativas. En definitiva, el principio del interés
superior del niño debe informar todos los ámbitos de la
actividad estatal que estén relacionados directa o
indirectamente con los menores.

89
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

3. En esta línea, esta Suprema Corte ha sostenido que el


principio del interés superior de la infancia junto con el
derecho de prioridad, implican –entre otras cosas- que las
políticas, acciones y toma de decisiones del Estado
relacionadas con los menores de dieciocho años deben
buscar el beneficio directo del infante y del adolescente a
quienes van dirigidas, y que las instituciones de bienestar
social, públicas y privadas, los tribunales, las autoridades
administrativas y los órganos legislativos, al actuar en sus
respectivos ámbitos, otorguen prioridad a los temas
relacionados con dichos menores.47

 En sentido similar se ha pronunciado el Comité de los


Derechos del Niño, al señalar que “[t]odos los órganos o
instituciones legislativos, administrativos y judiciales han de aplicar el
principio del interés superior del niño estudiando sistemáticamente cómo los
derechos y los intereses del niño se ven afectados o se verán afectados por
las decisiones y las medidas que adopten; por ejemplo, una ley o una
política propuestas o existentes, una medida administrativa o una decisión
de los tribunales, incluyendo las que no se refieren directamente a los niños
pero los afectan indirectamente”.48

 En el ámbito jurisdiccional, el interés superior funciona como


un principio rector de la actividad interpretativa relacionada
con cualquier norma jurídica que tenga que aplicarse a un
niño en un caso concreto o que pueda afectar los intereses de
algún menor. Este principio ordena la realización de una
interpretación sistemática que, para darle sentido a la norma
en cuestión, tome en cuenta los deberes de protección de los
menores y los derechos especiales de éstos previstos en la
47
Tesis aislada P. XLV/2008, “MENORES DE DIECIOCHO AÑOS. EL ANÁLISIS DE UNA
REGULACIÓN RESPECTO DE ELLOS DEBE HACERSE ATENDIENDO AL INTERÉS
SUPERIOR Y A LA PRIORIDAD DE LA INFANCIA.”.
48
Observación General Nº 5 (2003), párrafo 12.

90
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Constitución, tratados internacionales y


leyes de protección de la niñez. En
definitiva, los actos jurisdiccionales que involucren a menores
deben garantizar los derechos necesarios para que estos
desarrollen su autonomía.

 Cuando se trata de medidas legislativas o administrativas que


afecten derechos de los menores, el interés superior del niño
demanda de los órganos jurisdiccionales la realización de un
escrutinio mucho más estricto, como antes se ha reconocido,
en relación con la legitimidad constitucional de la medida,
puesto que se trata de la afectación a un principio que acopia
los derechos fundamentales de los menores y, por tanto, cuya
afectación puede tener una trascendencia de suma
importancia en la autonomía futura de éstos. La mayor
exigencia en el examen de la constitucionalidad de esas
medidas también se deriva de la especial protección de la que
son objeto los menores.

 Eso quiere decir que toda aquella producción normativa


dirigida a los menores de edad, que no dé prioridad a su
protección o busque el mayor beneficio, será contraria, prima
facie, al interés superior del menor.

Por otra parte es dable destacar que la Constitución ha sido sensible a


la evolución de las personas, desde su etapa infantil, pues si bien en
un inicio se reconoció la importancia de proteger los derechos de los
niños en general, actualmente también hace referencia a subgrupos
de “niños” de acuerdo a su edad y madurez, como por ejemplo los
“adolescentes”.49
49
La diferenciación entre estos subgrupos quedó reflejada finalmente en el artículo 5 de la Ley
General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, al establecer:
“Artículo 5. Son niñas y niños los menores de doce años, y adolescentes las personas de entre
doce años cumplidos y menos de dieciocho años de edad.

91
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Lo anterior se evidencia con la reforma de doce de octubre de dos mil


once, en la que el Constituyente adicionó al artículo 73 de la Carta
Magna, la fracción XXIX-P, para establecer:

“Art. 73.- El Congreso tiene facultad:


[…]
(ADICIONADA, D.O.F. 12 DE OCTUBRE DE 2011)
XXIX-P.- Expedir leyes que establezcan la concurrencia de la
Federación, los Estados, el Distrito Federal y los Municipios, en el ámbito de
sus respectivas competencias, en materia de derechos de niñas, niños y
adolescentes, velando en todo momento por el interés superior de los mismos
y cumpliendo con los tratados internacionales de la materia, de los que México
sea parte.
[…]”50

De donde se advierte que actualmente tanto la Federación como las


entidades federativas y los Municipios tienen facultades concurrentes 51
para legislar y actuar en materia de protección de los derechos de
niñas, niños y adolescentes, para lo cual deberán velar siempre por el
interés superior de éstos y cumplir con los tratados internacionales
aplicables.

Cuando exista la duda de si se trata de una persona mayor de dieciocho años de edad, se
presumirá que es adolescente. Cuando exista la duda de si se trata de una persona mayor o menor
de doce años, se presumirá que es niña o niño”.
50
Esta fracción fue reformada el veintinueve de enero de dos mil dieciséis para el único efecto de
modificar “Distrito Federal” por “Ciudad de México”.
51
Sobre la concurrencia en cuanto a las facultades legislativas, resulta aplicable la tesis
jurisprudencial P./J. 5/2010, de rubro y texto siguientes:
“LEYES LOCALES EN MATERIAS CONCURRENTES. EN ELLAS SE PUEDEN AUMENTAR
LAS PROHIBICIONES O LOS DEBERES IMPUESTOS POR LAS LEYES GENERALES. Las
leyes generales son normas expedidas por el Congreso de la Unión que distribuyen competencias
entre los distintos niveles de gobierno en las materias concurrentes y sientan las bases para su
regulación, de ahí que no pretenden agotar la regulación de la materia respectiva, sino que buscan
ser la plataforma mínima desde la que las entidades puedan darse sus propias normas tomando en
cuenta su realidad social. Por tanto, cumpliendo el mínimo normativo que marca la ley general, las
leyes locales pueden tener su propio ámbito de regulación, poniendo mayor énfasis en
determinados aspectos que sean preocupantes en una región específica. Si no fuera así, las leyes
locales en las materias concurrentes no tendrían razón de ser, pues se limitarían a repetir lo
establecido por el legislador federal, lo que resulta carente de sentido, pues se vaciaría el concepto
mismo de concurrencia. En este sentido, las entidades federativas pueden aumentar las
obligaciones o las prohibiciones que contiene una ley general, pero no reducirlas, pues ello haría
nugatoria a ésta”. Publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Tomo XXXI, Febrero de 2010, página 2322, con el número de registro 165224.

92
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En este contexto resulta importante destacar que en


el proceso legislativo correspondiente a la adición de
la fracción XXIX-P en comento, y en específico en el dictamen
elaborado por la Cámara de Senadores (revisora) el treinta y uno de
marzo de dos mil once, retomado posteriormente por la Cámara de
Diputados en el dictamen (elaborado para los efectos del artículo 72,
inciso e), Constitucional), se precisó:

“Y finalmente, estas comisiones dictaminadoras coinciden en establecer en el


artículo 73 constitucional la facultad del Congreso para legislar en materia de
derechos de niñas, niños y adolescentes; en el entendido de que se trata de un
tema de prioridad de la Federación y así se podrá contar con un instrumento
jurídico adecuado.

Porque si bien el Congreso de la Unión ha emitido una ley en la materia, abrió


la puerta a una variedad de versiones estatales sobre un mismo derecho, ya
que como se menciona en el dictamen de la Colegisladora, no obstante la
existencia de ordenamientos secundarios en 30 entidades federativas, lo que
tenemos es una heterogeneidad que atenta en contra de quienes se suponen
son los sujetos fundamentales de estas leyes: las niñas, niños y adolescentes.

Es por ello que resulta necesario que los tres órdenes de gobierno, en una
relación armónica, de recíproca complementación y de idéntica responsabilidad
puedan dar mejores resultados. Ya que por tratarse de un derecho
fundamental, no debe tener modalidades distintas”.

De lo anterior se advierte que la intención del Constituyente fue que no


hubiera modalidades en los Estados en todo lo que respecta a los
derechos de niños, niñas y adolescentes.

En acatamiento a lo dispuesto por la disposición Constitucional citada,


el Congreso de la Unión expidió el cuatro de diciembre de dos mil
catorce la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes, que de acuerdo con su artículo 1º tiene como finalidad:

“I. Reconocer a niñas, niños y adolescentes como titulares de derechos, de


conformidad con los principios de universalidad, interdependencia,
indivisibilidad y progresividad; en los términos que establece el artículo 1o. de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;

93
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

II. Garantizar el pleno ejercicio, respeto, protección y promoción de los


derechos humanos de niñas, niños y adolescentes conforme a lo establecido
en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados
internacionales de los que el Estado mexicano forma parte;
III. Crear y regular la integración, organización y funcionamiento del
Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes, a efecto de que el Estado cumpla con su responsabilidad de
garantizar la protección, prevención y restitución integrales de los derechos de
niñas, niños y adolescentes que hayan sido vulnerados;
IV. Establecer los principios rectores y criterios que orientarán la política
nacional en materia de derechos de niñas, niños y adolescentes, así como las
facultades, competencias, concurrencia y bases de coordinación entre la
Federación, las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones
territoriales del Distrito Federal; y la actuación de los Poderes Legislativo y
Judicial, y los organismos constitucionales autónomos, y
V. Establecer las bases generales para la participación de los sectores
privado y social en las acciones tendentes a garantizar la protección y el
ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes, así como a prevenir
su vulneración”.

Mientras que en su artículo 45 prevé que las leyes federales y de las


entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas competencias,
“establecerán como edad mínima para contraer matrimonio los 18 años”.52

Una vez que ha quedado demostrada la existencia del interés superior


reconocido a nivel constitucional y convencional en relación con los
derechos de niños, niñas y adolescentes, resulta importante destacar
que el matrimonio infantil en nuestro país tiene mayor incidencia y
afecta principalmente a las niñas, y con mayor énfasis a las que viven
en pobreza, así como a las que tienen un menor nivel educativo, y se
concentra mayoritariamente en comunidades rurales e indígenas.53
52
Ello, sin que se haya previsto en esa legislación la posibilidad de otorgar u obtener dispensas por razón de
la edad, o de autorizar en alguna forma el matrimonio de jóvenes menores de dieciocho años; por el
contrario, del proceso legislativo respectivo se advierte que la intención del legislador al establecer ese
límite de edad, fue eliminar la posibilidad de que niños, niñas y adolescentes (menores de 18 años),
pudieran contraer matrimonio, por el riesgo inminente en que se colocan, y en atención a las evidencias y
recomendaciones realizadas por los Comités de la ONU.

53
Según la Encuesta Nacional de la Juventud 2010, el 17.3 por ciento de las mujeres entre los 20 y 24 años
de edad se casaron siendo niñas, lo que solo ocurrió respecto del 3.9 por ciento de los varones.
De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica del INEGI, en el 2014 había un 15 por
ciento de adolescentes de 15 a 19 años casadas o en unión libre. A partir de esa misma encuesta, ONU
Mujeres encontró que, entre las mujeres de 20 a 24 años, 3.74 por ciento se unió antes de los 15 años y 21.4

94
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En efecto, de acuerdo con la Recomendación


General número 31 del Comité para la Eliminación de la
Discriminación de la Mujer, el matrimonio infantil a menudo va
acompañado de embarazos y partos precoces y frecuentes, que
provocan tasas de mortalidad y morbilidad materna superiores a la
media; en este tipo de matrimonios, en particular cuando el marido es
considerablemente mayor que la esposa, y en los que las niñas tienen
un nivel educativo escaso, las niñas suelen tener un poder de decisión
restringido con respecto a sus propias vidas; asimismo, el matrimonio
infantil conduce a tasas de deserción escolar más altas, especialmente
entre las niñas, así como a la expulsión forzosa de la escuela y a un
mayor riesgo de violencia doméstica, además de limitar el disfrute del
derecho a la libertad de circulación.54

De ahí que en el presente caso se considera necesario tomar en


consideración no sólo el interés superior del menor, sino también la
visión de perspectiva de género, pues sólo así podrán advertirse, en
su justa medida, las consecuencias que tienen los matrimonios
infantiles –logrados mediante el otorgamiento de dispensas a menores
de dieciocho años– respecto de las niñas (incluidas las adolescentes).

Precisado lo anterior, y por razón metodológica, se procede a dar


respuesta en primer lugar a los conceptos de invalidez en los que se
sostiene que la reforma a los preceptos impugnados transgrede lo
dispuesto por el artículo 2 de la Convención sobre el Consentimiento
para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el
Registro de los Matrimonios, pues al establecerse en esa norma
convencional la posibilidad de que las autoridades competentes

por ciento antes de los 18; y que de las mujeres que se casaron antes de los 18 años, el 46.9 por ciento sólo
había cursado la primaria.
54
Cfr. Recomendación General número 31 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la
Mujer.

95
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

otorguen dispensas por razón de la edad para contraer matrimonio, el


legislador de Aguascalientes no estaba facultado para eliminar del
orden normativo local la figura de las dispensas, con las
consecuencias que esta tiene.

Para dar respuesta a ello, se considera conveniente formular las


siguientes preguntas:

1. ¿El legislador de Aguascalientes violó el artículo 2 de la


Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios al eliminar la posibilidad de otorgar dispensas –
en casos graves y justificados– a menores de edad para
contraer matrimonio?

Al respecto, es necesario tener presente que la labor jurisdiccional


cotidiana, las diversas reformas constitucionales, la constante emisión
de convenios y tratados internacionales, así como la consecuente
interpretación realizada por los organismos internacionales, nos
permiten advertir que los derechos humanos no son estáticos, sino
dinámicos, en tanto que se desarrollan en atención a los cambios de la
sociedad y tratan de satisfacer, con los mayores alcances posibles, las
necesidades de ésta.

Lo anterior se evidencia también si tomamos en cuenta que de


conformidad con el artículo 1º Constitucional, tales derechos se
encuentran regidos, entre otros principios, por los de progresividad e
interdependencia, los cuales implican, por una parte, que los sujetos
obligados a velar por su respeto, promoción, protección y garantía,
deben buscar gradualmente el cumplimiento de esas obligaciones y
evitar regresiones en los alcances logrados en relación con esos
derechos, y por otra, que todos los derechos humanos se encuentran

96
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

vinculados íntimamente entre sí, de tal forma que la


evolución de unos incide necesariamente en otros.

En este contexto, este Alto Tribunal, como intérprete autorizado de


esos derechos ha sostenido que “La interpretación del contenido de los
derechos humanos debe ir a la par de la evolución de los tiempos y las condiciones
actuales de vida, pues los textos que reconocen dichos derechos son "instrumentos
permanentes" a decir de esta Suprema Corte de Justicia, o "instrumentos vivos" de
acuerdo con la jurisprudencia interamericana. Dicho de otra manera, el contenido de
los derechos humanos no se limita al texto expreso de la norma donde se reconoce
dicho derecho, sino que se va robusteciendo con la interpretación evolutiva o
progresiva que hagan tanto los tribunales constitucionales nacionales, como
intérpretes últimos de sus normas fundamentales, así como con la interpretación que
hagan los organismos internacionales, intérpretes autorizados en relación con tratados
específicos, en una relación dialéctica”.55

Ahora bien, en tratándose del derecho a contraer matrimonio, es cierto


que la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios –instrumento suscrito en la ciudad de Nueva York, NY, el
diez de diciembre de mil novecientos sesenta y dos– en su artículo 2,
estableció, por una parte, que no podrían contraer matrimonio las
personas que no hubiesen cumplido la edad mínima adoptada por
cada Estado para tales efectos, y por otra, que los Estados podían
establecer salvedades a esa regla en los casos en que la autoridad
competente, por causas justificadas y en interés de los contrayentes,
dispensara el requisito de la edad.

55
Época: Décima Época. Registro: 2007981. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 12, Noviembre de 2014, Tomo I.
Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CDV/2014 (10a.). Página: 714. “DERECHOS HUMANOS. SU
CONTENIDO NO SE LIMITA AL TEXTO EXPRESO DE LA NORMA QUE LO PREVÉ, SINO QUE
SE EXTIENDE A LA INTERPRETACIÓN QUE LOS ÓRGANOS AUTORIZADOS HAGAN AL
RESPECTO”.
Ese criterio ha sido compartido por el Tribunal Pleno, tal como se advierte del párrafo 60 y pie de
página 4 de la acción de inconstitucionalidad 106/2015, resuelta en sesión de seis de diciembre de
dos mil quince.

97
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Para mayor ilustración, se inserta nuevamente el texto del precepto


referido:

“Artículo 2
Los estados parte en la presente Convención adoptarán las medidas
legislativas necesarias para determinar la edad mínima para contraer
matrimonio. No podrán contraer legalmente matrimonio las personas que no
hayan cumplido esa edad, salvo que la autoridad competente,56 por causas
justificadas y en interés de los contrayentes, dispense el requisito de la
edad”.

No obstante lo anterior, para interpretar de manera cabal esa norma


debe tomarse en cuenta que la propia Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, en su preámbulo, señala:

“Recordando asimismo que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en


su resolución 843 (IX) de 17 de diciembre de 1954 57 declaró que ciertas
56
Por autoridad competente, en el contexto de esta Convención, debe entenderse aquella
autoridad a quien el Estado facultó para conocer y pronunciarse sobre la procedencia o
improcedencia del matrimonio y, en su caso, del otorgamiento de la dispensa por razón de la edad.
Ello se advierte de la interpretación sistemática de los artículos 1 a 3 de la Convención, en los que
reiteradamente se hace referencia a la “autoridad competente”, como aquella que formaliza o
autoriza el matrimonio, así como la que inscribe cada matrimonio en un registro oficial.
En efecto, los artículos 1 y 3 de la Convención en cita disponen:
“Artículo 1
1) No podrá contraerse legalmente matrimonio sin el pleno y libre consentimiento de ambos
contrayentes, expresado por éstos en persona, después de la debida publicidad, ante la autoridad
competente para formalizar el matrimonio y testigos, de acuerdo con la ley.
2) Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 1 supra, no será necesario que una de las
partes esté presente cuando la autoridad competente esté convencida de que las circunstancias
son excepcionales y de que tal parte, ante una autoridad competente y del modo prescrito por la
ley, ha expresado su consentimiento, sin haberlo retirado posteriormente”.
“Artículo 3
Todo matrimonio deberá ser inscrito por la autoridad competente en un registro oficial
destinado al efecto”.
57
“843 (IX). Condición de la mujer en derecho privado: costumbres, antiguas leyes y prácticas que
afectan a la dignidad de la mujer como ser humano
La Asamblea General,
Recordando los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración
Universal de Derechos Humanos,
Considerando que en ciertas regiones del mundo la mujer está sujeta a costumbres, antiguas leyes
y prácticas referentes al matrimonio y a la familia, que son incompatibles con dichos principios.
Estimando que la supresión de tales costumbres, antiguas leyes y prácticas favorecería el
reconocimiento de la dignidad de la mujer como ser humano y contribuiría al bienestar de la familia
como institución.
Habiendo examinado la resolución 547 H (XVIII), aprobada el 12 de julio de 1954 por el Consejo
Económico y Social.
1. Insta a todos los Estados, incluso a los que han contraído o puedan contraer obligaciones
relativas a la administración de territorios no autónomos o en fideicomiso, a que adopten
todas las disposiciones apropiadas en los países y territorios bajo su jurisdicción con miras
a abolir dichas costumbres, antiguas leyes y prácticas, a saber: asegurar a la mujer una

98
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

costumbres, antiguas leyes y prácticas referentes al


matrimonio y a la familia son incompatibles con los
principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas
y en la Declaración Universal de Derechos Humanos,

Reafirmando que todos los Estados, incluso los que hubieren contraído o
pudieren contraer la obligación de administrar territorios no autónomos o en
fideicomiso hasta el momento en que éstos alcancen la independencia, deben
adoptar todas las disposiciones adecuadas con objeto de abolir dichas
costumbres, antiguas leyes y prácticas, entre otras cosas, asegurando la
libertad completa en la elección de cónyuge, aboliendo totalmente el
matrimonio de los niños y la práctica de los esponsales de las jóvenes antes de
la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas que fueren del caso y creando
un registro civil o de otra clase para la inscripción de todos los matrimonios,
[…]”.

Lo que evidencia, en términos del artículo 31 de la Convención de


Viena sobre el Derecho de los Tratados,58 que desde la emisión de ese
instrumento internacional se reconoció que la práctica de los
matrimonios de niñas y niños debía restringirse eventualmente hasta
llegar al grado de lograr su abolición, y por tanto, la autorización
establecida en el artículo 2 –en el sentido de que los Estados parte
podían establecer salvedades en los casos en que la autoridad
competente, por causas justificadas y en interés de los contrayentes,
dispensara el requisito de la edad– no debe entenderse como una
obligación a cargo de los Estados en el sentido de establecer ese tipo
de dispensas, ni como un derecho en favor de los menores de edad a
obtenerlas, sino como una mera potestad otorgada a los Estados para

libertad completa en la elección de marido; suprimir la práctica de poner precio a la novia


(pride Price); garantizar a la viuda el derecho a la guarda de sus hijos y la libertad de
contraer nuevas nupcias; abolir totalmente el matrimonio de las niñas y la práctica de
esponsales de las jóvenes antes de la edad núbil y establecer con tal fin las penas que
fueren del caso; crear un registro civil o de otra clase en el que se inscriban todos los
matrimonios y los divorcios; asegurar que todos los casos en que estén en juego derechos
individuales sean juzgados por un órgano judicial competente; garantizar también que los
subsidios familiares que se concedan serán administrados de tal modo que beneficien
directamente a la madre y a los hijos;
2. Recomienda que se ponga especial empeño, mediante la educación fundamental en las
escuelas públicas y privadas, y utilizando diversos medios de información, en dar a
conocer a los habitantes de las regiones mencionadas en el segundo párrafo del
preámbulo supra la Declaración Universal de Derechos Humanos y los decretos y leyes
vigentes que se refieran a la condición jurídica y social de la mujer.
213ª. Sesión plenaria,
17 de diciembre de 1954”.
58
De acuerdo con el artículo 31 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, para
interpretar un tratado debe atenderse, además del texto, a su preámbulo y al contexto histórico.

99
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

que, atendiendo a las circunstancias y realidades propias de la época


en que se firmó el citado convenio, en ciertos casos, si lo
consideraban necesario, pudieran prever y regular ese tipo de
dispensas.

En este sentido, si bien el Estado Mexicano –en su carácter de Estado


parte de la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios– tiene la potestad de reconocer dispensas por razón de la
edad para contraer matrimonio, ello no implica que necesariamente
deba establecer ese tipo de salvedades.

Por otra parte, continuando con la interpretación del precepto


convencional citado, resulta importante destacar que como la litis en el
presente caso evidencia que la figura de las dispensas por razón de
edad para contraer matrimonio involucra derechos de niñas, niños y
adolescentes, –con mayor énfasis en las primeras–, la interpretación
de las normas relacionadas con las dispensas que permiten el
matrimonio infantil debe atender no sólo a lo que dispone la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios,
sino también a lo establecido por la Convención sobre los Derechos
del Niño, a la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra la Mujer, y a la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer59.

En este contexto, se advierte que en la Convención sobre la


Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer
–adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el
59
Esta última fue adoptada el nueve de junio de mil novecientos noventa y cuatro en la ciudad de Belén Do
Pará en Brasil, por la Organización de Estados Americanos, como el documento regional especializado en la
protección de los derechos humanos de las mujeres, que de forma muy similar a la Convención del sistema
universal, en sus artículos 1, 2, 5, 6, 7 y 8, prevé obligaciones de protección a los derechos de las mujeres y
de no discriminación en el ejercicio de estos derechos.

100
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

dieciocho de diciembre de mil novecientos setenta y


nueve–, atendiendo a las necesidades y
problemáticas de la sociedad de ese momento y en específico a las
consecuencias negativas que se habían advertido ya en relación con
la permisión de los matrimonios de menores, se dispuso:

“Artículo 16
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para
eliminar la discriminación contra la mujer en todos los asuntos relacionados con
el matrimonio y las relaciones familiares y, en particular, asegurarán, en
condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:
[…]
2. No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de
niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter
legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración de matrimonio y
hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial”.

De dicho precepto se desprende que la posibilidad de establecer


excepciones o dispensas a que se refiere el artículo 2 de la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios,
que originalmente se había permitido de manera excepcional, no se
reconoció en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas
de Discriminación contra la Mujer.

Esta evolución encaminada a proteger de manera más especial y


rigurosa los derechos de niñas, niños y adolescentes, continuó con la
firma de la Convención sobre los Derechos del Niño, instrumento en el
cual quedó plasmado sin lugar a dudas el interés de la sociedad
internacional por reconocer a este sector de la sociedad como
especialmente vulnerable y sujeto de una protección atinente a sus
necesidades y problemáticas, y se precisó que niño es todo ser
humano menor de dieciocho años.60

60
La referida Convención sobre los Derechos del Niño se adoptó en Nueva York, N.Y. el veinte de
noviembre de mil novecientos ochenta y nueve.

101
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Todo ello permite corroborar que si bien a la fecha continúa vigente el


artículo 2 de la Convención sobre el Consentimiento para el
Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de
los Matrimonios, y por ende, existe la posibilidad de que los Estados
prevean dispensas como las que se han comentado, lo cierto es que
tal disposición, interpretada de manera sistémica con su preámbulo y
en relación con la Convención sobre la Eliminación de todas las
formas de Discriminación contra la Mujer y con la Convención sobre
los Derechos del Niño, llevan a concluir que la tendencia a nivel
internacional es a erradicar paulatinamente los matrimonios infantiles.

La interpretación anterior adquiere mayor fuerza si se toma en


consideración que tanto el Comité de los Derechos del Niño, como el
Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer
(ambos encargados de interpretar y vigilar la observancia de todos los
instrumentos internacionales relacionados con los derechos de niñas,
niños y mujeres), han recomendado a diversos países que eliminen de
sus legislaciones internas la posibilidad de otorgar dispensas a
menores de 18 años para que contraigan matrimonio;61 y respecto de
61
Por ejemplo, el Comité de los Derechos del Niño, ha emitido los siguientes documentos:
 CRC/C/MNE/CO/2-3. País: Federación Rusa. Junio 2018. “20. El Comité recomienda al Estado parte
que reforme su legislación para suprimir todas las excepciones a la prohibición del matrimonio de
personas menores de 18 años”.
 CRC/C/ESP/CO/5-5. País: España. Febrero 2018. “13. Al tiempo que celebra que se haya elevado la
edad mínima para contraer matrimonio de los 14 a los 16 años en casos excepcionales, el Comité
alienta al Estado parte a proseguir sus esfuerzos a este respecto y recomienda que elimine las
excepciones a la edad mínima para contraer matrimonio, que es de 18 años”.
 CRC/C/SLB/CO/2-3. País: Islas Salomón. Febrero 2018. “18. El Comité insta al Estado parte a que
revise con prontitud la Ley de Matrimonio para los Naturales de las Islas a fin de fijar en 18 años la
edad mínima legal para contraer matrimonio respecto de las niñas y de los niños y a que tome todas
las medidas necesarias para erradicar el matrimonio infantil”.
 CRC/C/ROU/CO/5. País: Romania. Julio 2017. “15. El Comité recomienda al Estado parte que
modifique su legislación para eliminar todas las excepciones que permiten el matrimonio de
menores de 18 años”.
 CRC/C/ATG/CO/2-4. País: Antigua y Barbuda. Junio 2017. “19. El Comité recomienda al Estado parte
que modifique la Ley del Matrimonio a fin de eliminar las excepciones que permiten el matrimonio
de menores de 18 años”.
 CRC/C/CAF/CO/2. País: República Centro Africana. Marzo 2017. “23. El Comité recomienda que el
Estado parte aplique sin excepción la norma de que la edad mínima para contraer matrimonio sea
de 18 años”.
 CRC/C/PER/CO/4-5. País: Perú. Marzo 2016. “26. El Comité insta al Estado parte para que haga
cumplir efectivamente el requisito legal de tener cumplidos como mínimo los 18 años para poder

102
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

México, han recomendado que aplique de manera


efectiva el límite de edad de 18 años en todos los
Estados y se respete esa práctica en todo el país.62

Lo anterior provocó incluso una serie de reformas a nivel interno que, 63


como ya quedó plasmado en esta ejecutoria, tuvo como efecto la
evolución también en el marco jurídico nacional del citado derecho a
contraer matrimonio en relación con los derechos de niños, niñas y
adolescentes, con la consecuente fijación en el artículo 45 de la Ley
General respectiva, de la edad mínima de 18 años para poder acceder
a ese derecho, sin prever la posibilidad de obtener una dispensa a esa
restricción por edad.

Sin embargo, este tipo de observaciones y recomendaciones


internacionales no ha sido del todo consistente respecto de otros
países como Alemania, Paraguay o Barbados, ya que a ellos, el
Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer les ha
recomendado:

 Paraguay, Noviembre de 2017, CEDAW/C/PRY/CO/7: “…


garantice que tales excepciones sólo puedan ser autorizadas por una autoridad
judicial y únicamente con el consentimiento previo, libre e informado de las
niñas interesadas”.

contraer matrimonio”.
62
En la Recomendación CEDAW/C/MEX/CO/9, de julio de 2018, el Comité indicó: “52. De conformidad con su
recomendación general núm. 31, el Comité recomienda al Estado parte que vele por la aplicación efectiva del
artículo 45 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, haciendo que la edad mínima
de matrimonio de muchachas y muchachos, que es de 18 años, se refleje en las leyes de todos los estados y
se respete en la práctica en todo el país. Recomienda además que el Estado parte realice amplias campañas
de concienciación para contrarrestar las actitudes culturales que legitiman el matrimonio precoz y que
implante mecanismos de registro de todos los matrimonios, especialmente en las zonas rurales y remotas y
en las poblaciones indígenas”.
63
Incluso, en la actualidad, todas las Entidades Federativas, con excepción de Baja California, han
reformado sus códigos civiles y familiares para establecer como un requisito indispensable e
inexcusable para contraer matrimonio, que ambos contrayentes tengan 18 años cumplidos, y en
consecuencia, han eliminado la posibilidad de otorgar dispensas por razón de la edad.

103
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Barbados, Julio de 2017, CEDAW/C/BRB/CO/5-8: “Haga cumplir


estrictamente la aplicación de la edad mínima para contraer matrimonio, fijada
en 18 años, y solo permita excepciones en el caso de niñas y niños mayores
de 16 años que hayan obtenido autorización judicial”.

 Alemania, Marzo de 2017, CEDAW/C/DEU/CO/7-8: “Establezca


salvaguardias que protejan a las niñas menores de 18 años que estén
autorizadas a contraer matrimonio”.

Incluso, en el párrafo 20 de la Recomendación General número 31 del


Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer y
observación general número 18 del Comité de los Derechos del Niño
sobre las prácticas nocivas, adoptadas de manera conjunta, se indicó:

“20. El matrimonio infantil, también denominado matrimonio a edad


temprana, es cualquier matrimonio en el que al menos uno de los contrayentes
sea menor de 18 años. La inmensa mayoría de los matrimonios infantiles, tanto
de derecho como de hecho, afectan a las niñas, aunque a veces sus cónyuges
también son menores de 18 años. El matrimonio infantil se considera una
forma de matrimonio forzoso, ya que no se cuenta con el consentimiento pleno,
libre e informado de una de las partes o de ninguna de ellas. Como una
cuestión de respeto a las capacidades en evolución del niño y a su autonomía
a la hora de tomar decisiones que afectan a su vida, en circunstancias
excepcionales se puede permitir el matrimonio de un niño maduro y capaz
menor de 18 años, siempre y cuando el niño tenga como mínimo 16 años de
edad y tales decisiones las adopte un juez basándose en motivos
excepcionales legítimos definidos por la legislación y en pruebas de madurez,
sin dejarse influir por la cultura ni la tradición”.

Esta diversidad y flexibilidad en las observaciones y recomendaciones


citadas permite corroborar que los organismos internacionales
encargados de la interpretación y aplicación de las convenciones en
cuestión, han considerado que los Estados conservan la potestad para
establecer y/o regular –si lo consideran necesario atendiendo a sus
circunstancias particulares– dispensas o excepciones que permitan
que en casos excepcionales, menores de dieciocho años puedan

104
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

contraer matrimonio, en el entendido que


eventualmente deben buscar erradicarlas.

Ante este escenario, no puede afirmarse categóricamente, como


pretende la Comisión de Derechos Humanos de Aguascalientes, que
el legislador estatal demandado violó el artículo 2 de la Convención
sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para
Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, al eliminar del
Código Civil local todas las normas relacionadas con la posibilidad
excepcional de que menores de dieciocho años puedan contraer
matrimonio, ya que como se vio anteriormente, la eliminación de ese
tipo de dispensas constituye un acto legislativo que encuentra asidero
en el marco de potestades convencionales con que contaba el
legislador local, de conformidad con el marco normativo-convencional
antes referido.

Precisado lo anterior, esta Suprema Corte considera necesario


verificar a continuación si la eliminación de las dispensas en cuestión,
por parte del legislador de Aguascalientes, constituye una medida
razonable en relación con el fin perseguido.

En atención a ello, resulta conveniente dilucidar la siguiente pregunta:

2. ¿La eliminación de la posibilidad de otorgar dispensa a


menores de edad para contraer matrimonio, constituye una
medida razonable en relación con la finalidad perseguida por
el legislador?

Sobre este aspecto en particular, resulta pertinente recordar que en


casos como el que aquí se analiza –en que el legislador se encuentra
facultado para legislar cierta materia o sobre cierto derecho y lo que
importa es verificar que el resultado de la labor legislativa no resulte

105
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

irracional–, esta Suprema Corte ha recurrido a la aplicación de un test


de razonabilidad como recurso metodológico que permite dilucidar si el
legislador, en ejercicio de su potestad configurativa, emitió una ley o
realizó reformas razonables.

Este test busca verificar únicamente que la intervención del legislador


sirvió a un objetivo importante del Estado, y que existe una relación
substancial o relevante entre el medio y el fin.

Así, a través de las respuestas que razonadamente recaigan a las


preguntas que permitan hacer este escrutinio sobre las reformas
legislativas impugnadas, se podrá discernir si las medidas en ellas
contenidas tienen una finalidad constitucionalmente razonable.

Ajustado al caso concreto, este Alto Tribunal considera que el test de


razonabilidad debe configurarse con las siguientes preguntas:

A. ¿La medida adoptada por el legislador cumple con una


finalidad constitucional, convencional o de importancia
para el Estado?

B. Si la respuesta a la pregunta anterior fuese afirmativa,


entonces se tendría que dilucidar si ¿la reforma legislativa
está vinculada con la finalidad que se persigue?

En cuanto a la primera pregunta, esto es, si la opción elegida por el


legislador cumple con una finalidad constitucional, convencional o de
importancia para el Estado, esta Suprema Corte considera sí se
cumple con esa finalidad.

Lo anterior se estima así dado que tal como quedó evidenciado en el


considerando anterior, del propio proceso legislativo que derivó en la

106
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

reforma y derogación de los preceptos que aquí se


impugnan se advierte que el legislador tuvo como
finalidad dar cumplimiento a los siguientes artículos:

 73, fracción XXIX-P y 4º, párrafo noveno, de la


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; de
los que se desprende el principio del interés superior del
menor y la facultad otorgada al Congreso de la Unión para
la expedición de leyes que establezcan la concurrencia de
la Federación, los Estados, la Ciudad de México y los
Municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias,
en materia de niñas, niños y adolescentes, velando en
todo momento por el interés superior de los mismos y
cumpliendo con los tratados internacionales en la materia
de los que México es parte;

 45 de la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y


Adolescentes; en el que se estableció que las leyes
federales y estatales establecerán como edad mínima
para contraer matrimonio los 18 años, y no prevé la
posibilidad de dispensa;64

 1º de la Convención de los Derechos del Niño; que


dispone que son niños todos los seres humanos menores
de 18 años;
64
Del proceso legislativo que dio origen a la ley general en cita –integrado por 52 iniciativas de
diversas fechas– se advierte que la emisión de esa legislación atendió tanto a lo dispuesto por el
artículo 73, fracción XXIX-P, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como a
las diversas recomendaciones emitidas por los diversos organismos internacionales a que ya se ha
hecho referencia en esta sentencia, en el sentido de establecer como edad mínima para contraer
matrimonio los 18 años y prohibir los matrimonios de infantes o a edad temprana.
En este contexto, los legisladores manifestaron tanto en iniciativas como en las discusiones,
dictámenes y demás etapas del procedimiento legislativo, que en atención a diversos estudios y
estadísticas proporcionadas por organismos de la Organización de las Naciones Unidas, y por el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, entre otros, debía aumentarse la edad mínima para
casarse, a fin de impedir que niñas, niños y adolescentes pudieran contraer matrimonio.
De ahí que la interpretación que debe darse al artículo 45 de la ley general en cuestión debe ser en
el sentido de que sólo las personas mayores de 18 años pueden contraer matrimonio, sin
excepciones.

107
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 16.2 de la Convención sobre la Eliminación de todas las


formas de Discriminación contra la Mujer; que prevé que
no tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el
matrimonio de “niños” y que se adoptarán todas las
medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para
fijar una edad mínima para la celebración del matrimonio.

Asimismo, se atiende para considerar que se cumple con la finalidad


constitucional en:

 El Preámbulo de la Convención sobre el Consentimiento


para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, en donde se
estableció que todos los Estados “deben adoptar todas las
disposiciones adecuadas con objeto de abolir dichas costumbres,
antiguas leyes y prácticas, entre otras cosas, asegurando la libertad
completa en la elección de cónyuge, aboliendo totalmente el
matrimonio de los niños y la práctica de los esponsales de las jóvenes
antes de la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas que fueren
del caso y creando un registro civil o de otra clase para la inscripción de
todos los matrimonios”; y

 Las recomendaciones realizadas directamente a México


por organismos internacionales, como el Comité para la
Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, quien
recomendó al Estado Mexicano que aplique de manera
efectiva el límite de edad de 18 años en todos los Estados
y se respete esa práctica en todo el país, ya que las
investigaciones señalan que los niños y las niñas
(incluidos los adolescentes) que se casan más jóvenes

108
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

sufren las consecuencias nocivas del


matrimonio infantil y precoz.

Lo que evidencia que la restricción establecida por el legislador


cumple con una finalidad válida desde el punto de vista constitucional,
consistente en proteger a niños, niñas y adolescentes de una práctica
que ha sido considerada como nociva para ese sector de la sociedad
tanto en el ámbito nacional como internacional; lo cual, debe decirse,
tiene también apoyo constitucional y convencional en el interés
superior del menor.

En este punto cabe recordar que tal como quedó precisado en el


considerando sexto, apartado 3 de este fallo, existen diversos estudios
realizados por organismos internacionales –Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas, Comité de los Derechos del
Niño, Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer y
Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el
Empoderamiento de las Mujeres–, en los que se ha evidenciado que
las niñas –menores de dieciocho años– que contraen matrimonio, y los
niños, se colocan en una situación objetiva e inminente de riesgo que
pone en peligro su sano desarrollo tanto físico como psíquico-
emocional.

Ello, pues se ha registrado que en un gran número de matrimonios en


los que uno o ambos contrayentes son menores de dieciocho años, y
con mayor énfasis en los casos de las niñas, se han presentado las
siguientes consecuencias:

 Se les dificulta el acceso a la educación y a la información;

 Quedan al margen de las actividades sociales;

109
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

 Se les considera legalmente adultos, por lo que se les priva


de todas las medidas especiales de protección a que
tienen derecho;

 Al casarse, deben asumir las obligaciones


correspondientes al matrimonio, estando además más
propensos(as) a adquirir también responsabilidades
derivadas de la paternidad o maternidad, según
corresponda;

 Se generan eventualmente graves daños a la salud


derivados del cumplimiento carnal y otras prácticas que se
han asociado al matrimonio;

 Se restringe la autonomía económica;

 Se limita el desarrollo de las aptitudes e independencia y


se reducen las oportunidades de empleo, con lo que se
perjudica también a la familia y a la comunidad;

Lo que evidencia la finalidad constitucional de proteger a niñas, niños


y adolescentes de todas estas consecuencias.

En cuanto a la segunda pregunta, este Tribunal Pleno considera que


la restricción legislativa sí está vinculada con la finalidad constitucional
buscada, pues como se dijo, el objetivo de las reformas fue
precisamente proteger a los menores –sector constitucionalmente
considerado como vulnerable– y en especial a las niñas, de las
consecuencias nocivas y perniciosas que, dada su especial situación,
resienten cuando por sometimiento o por “voluntad propia” contraen
matrimonio.

110
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Esto es, la reforma legal que aquí se analiza sí está


vinculada con la finalidad constitucional de proteger
a los menores –y de manera reforzada a las niñas– de cualquier
práctica que pudiera resultar perjudicial para su desarrollo, como lo es
el matrimonio infantil o prematuro.

Luego, esta Suprema Corte considera que el conjunto de reformas que


aquí se analizan sí resultan razonables y acordes con el fin buscado.

Aunado a ello, debe decirse que en nuestro país, y en específico en el


Estado de Aguascalientes, ha quedado evidenciado que al intentar
legislar sobre las dispensas para contraer matrimonio, se corre el
riesgo de que el legislador emita regulaciones como la que estaba
vigente hasta antes de las reformas que aquí se impugnan, en donde
se establecía que las dispensas se otorgarían sólo por causas “graves y
justificadas”, y previo consentimiento de los padres del o de la menor,
dejando en segundo plano el consentimiento libre de los contrayentes.

En efecto, antes de las reformas aquí impugnadas, el artículo 146 del


Código Civil de Aguascalientes establecía que para que los menores
de dieciocho años pudieran contraer matrimonio, debía recabarse el
consentimiento del padre y de la madre, en caso de que ambos
vivieran, o del que subsistiera, y a falta de uno y otro, del juez; lo que
evidenciaba la intención de dejar en segundo plano el consentimiento,
preferencias e interés de los menores, a fin de que fuera suplido por el
de sus progenitores.

Al respecto, debe decirse que tal como se precisó en párrafos


anteriores –al hacer referencia a las consecuencias nocivas y
perjudiciales del matrimonio– las repercusiones que resienten las
niñas y adolescentes en su desarrollo, su salud, su educación, su
independencia y su autonomía económica, entre otros aspectos, con

111
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

motivo del llamado matrimonio infantil (antes de los dieciocho años),


no se subsanan ni dejan de afectarles con el hecho de haber obtenido
el consentimiento por parte de sus padres.

Por el contrario, tal consentimiento, en el que no se involucra siquiera


la voluntad del menor, agrava la posibilidad de los daños en su
desarrollo y transgrede el derecho que tienen a ser escuchados y
tomados en cuenta en los asuntos de su interés, de conformidad con
los artículos 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño65 y 71
de la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes 66,
pues al suplantarse su consentimiento se les restringe en su
autonomía y en los derechos de libertad con que cuentan en su
carácter de menores.

En este sentido, el hecho de que la dispensa de matrimonio a menores


de dieciocho años se someta a un control jurisdiccional, es decir, a la
autorización de un juez, previo consentimiento de los padres del
menor, tal como se encontraba permitido en el artículo 145 del Código
Civil de Aguascalientes, no garantiza necesariamente la seguridad y
bienestar de los niños, niñas y adolescentes involucrados, sino por el
contrario, como quedó evidenciado en el apartado 3 del considerando
anterior, este tipo de legislaciones ha generado que en un gran
número de casos se provoquen situaciones que afectan un gran
número de derechos de primera importancia de los menores.

Además, el artículo 145 del Código Civil de Aguascalientes, antes de


las reformas en cuestión, establecía:
65
“Artículo 12
1. Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el
derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose
debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño.
2. Con tal fin, se dará en particular al niño oportunidad de ser escuchado en todo procedimiento
judicial o administrativo que afecte al niño, ya sea directamente o por medio de un representante o
de un órgano apropiado, en consonancia con las normas de procedimiento de la ley nacional”.
66
“Artículo 71. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ser escuchados y tomados en cuenta
en los asuntos de su interés, conforme a su edad, desarrollo evolutivo, cognoscitivo y madurez”.

112
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

“Artículo 145.- La edad mínima para contraer matrimonio


será de 18 años. El Juez, puede conceder dispensa de edad por causas graves
y justificadas, pero nunca se podrá dispensar a menores de catorce años”.

En este sentido, al establecerse como condicionante para otorgar la


dispensa, la existencia de “causas graves y justificadas”, se evidencia que
la intención no era proteger los derechos de los niños, niñas o
adolescentes respectivos, sino que por el contrario, se trataba de
“solucionar”, vía el matrimonio con una niña o un niño, una problemática
derivada de “causas graves y justificadas”, como el embarazo o el
incumplimiento a alguna “costumbre” local o a los roles de género que
subsisten todavía en algunas sociedades, dejando a un lado la libre
voluntad del menor y la propia finalidad del matrimonio, el cual no
debe ser una consecuencia de una causa grave, sino por el contrario,
debe ser el resultado del libre e informado consentimiento de las
partes.

No pasa inadvertido que de acuerdo con los datos del Instituto


Nacional de Estadística y Geografía que refiere la parte actora
(consultados en el cuadro 3.9 del Anuario estadístico y geográfico de
Aguascalientes, dos mil quince), el porcentaje de madres menores de
diecinueve años aumentó de dos mil trece a dos mil catorce; sin
embargo, ello no puede considerarse razón suficiente para justificar la
existencia de las dispensas para contraer matrimonio, pues los
embarazos prematuros no se “solucionan” casando a las madres
menores, sino brindándoles todo el apoyo y protección que el Estado,
sus padres, tutores o custodios están obligados a proporcionar a todas
las niñas, niños y adolescentes.

En este contexto, cabe mencionar que de los datos arrojados por el


INEGI67 se puede advertir que si bien en nuestro país han disminuido
67
[Link]

113
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

año con año los matrimonios infantiles o precoces –como


consecuencia, en gran parte, de las reformas a las legislaciones
locales para eliminar este tipo de figuras–, lo cierto es que hasta el
2017 (último año con que se cuentan estadísticas) seguían existiendo
este tipo de prácticas, con todo lo que ello conlleva –como los arreglos
por razones económicas, sociales y culturales, para casar a los
menores, hijos e hijas (con mayor incidencia en el caso de estas
últimas) con personas incluso mucho mayores que ellos–; lo que
evidencia que estas prácticas no han sido erradicadas y, por ende, se
justifica que los Estados, como el de Aguascalientes, tomen medidas
para contribuir a eliminarlas, en protección de los intereses de los y las
jóvenes.

Tampoco se inadvierte que en el contexto social en que vivimos


pueden existir niñas y adolescentes (menores de dieciocho años) con
una capacidad y desarrollo mental suficiente para entender a
cabalidad las consecuencias del matrimonio y que incluso, en
circunstancias excepcionales, puedan existir personas que, no
obstante haber contraído matrimonio antes de los dieciocho años, no
resintieron todas las consecuencias nocivas a que se ha hecho
referencia con anterioridad.

Sin embargo, de acuerdo con los estudios realizados por los


organismos internacionales a que ya se ha hecho referencia en esta
ejecutoria, esta Suprema Corte de Justicia advierte que incluso en
esos casos, en mayor o menor medida, las niñas, los niños y
adolescentes que contraen matrimonio se ven afectados(as) en alguno
o algunos de los derechos o aspectos que involucran su sano
desarrollo, o cuando menos, se les coloca en una situación de riesgo.

[Link]

114
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Lo que justifica la medida adoptada por el Legislador


de Aguascalientes; la cual, debe decirse, no priva ni
implica la denegación absoluta del derecho a contraer matrimonio,
sino que solamente establece una edad mínima razonable para
acceder a ese derecho, atendiendo a todas las implicaciones que
puede tener su ejercicio.

En este sentido, debe considerarse que la opción tomada por el Poder


Legislativo del Estado de Aguascalientes sí se encuentra justificada
constitucional y convencionalmente y resulta razonable con el fin
buscado.

Una vez establecido lo anterior se procede a dar respuesta a los


demás conceptos de invalidez planteados, los cuales se analizarán a
la luz de los derechos que se aducen violentados.

3. Conceptos de invalidez relacionados con la violación al libre


desarrollo de la personalidad.

Sobre este aspecto debe decirse que contrario a lo sostenido por la


parte accionante, con la eliminación de la figura de la dispensa para
contraer matrimonio no se restringe el libre desarrollo de la
personalidad de las y los menores, sino que por el contrario, se
contribuye a garantizar con mayor seguridad ese derecho.

Ello, pues la reforma impugnada salvaguarda el interés superior de


niñas, niños y adolescentes al impedir que sean sometidos a
costumbres como el matrimonio infantil, así como a presiones sociales
que, en atención a la especial situación de vulnerabilidad en que se
encuentra este sector de la sociedad, en especial las niñas, por razón
de su edad, así como de su situación económica, social y cultural, solo
les generan consecuencias nocivas.

115
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En este contexto cabe destacar que esta Suprema Corte de Justicia


advierte que la supuesta necesidad de permitir la existencia de
dispensas para que menores de dieciocho años contraigan matrimonio
en que se apoya el Ombudsman local, atiende a casos como cuando
se dan embarazos de niñas o adolescentes, o cuando niños o
adolescentes embarazan a su pareja; esto es, casos en que por
circunstancias ajenas al libre consentimiento de los menores, se ven
obligados a casarse, ya sea por presiones sociales, familiares o
incluso internas, que de manera alguna justifican la necesidad de que
se les permita contraer matrimonio.

En estos casos resulta evidente que no podríamos hablar de que


existe libre consentimiento de los menores para asumir los
compromisos que implica contraer matrimonio, y mucho menos que
existe una preparación física, mental y/o económica para hacer frente
a las obligaciones derivadas del matrimonio; lo que justifica aún más
que se evite que en estos supuestos se otorguen dispensas en
relación con la edad mínima para contraer matrimonio.

Por otra parte, en los casos en que dos menores de dieciocho años
con capacidad suficiente para entender los alcances del matrimonio
deseen formar una familia, debe decirse que no tienen vedado ese
derecho (a contraer matrimonio), pues una vez que alcancen la edad
suficiente, estarán en libertad de poder formalizar su deseo y/o
aspiración de formar una familia a través del matrimonio.

En este sentido, la fijación de un límite mínimo de edad para ejercer el


derecho a contraer matrimonio, sin la posibilidad de dispensa alguna,
no limita definitivamente el derecho que tienen las personas a contraer
matrimonio, ni a la libertad que tienen para decidir formar una familia,
ni al derecho que tienen los menores a ser escuchados, sino

116
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

únicamente constituye una protección temporal para


que niñas, niños y adolescentes puedan disfrutar, en
esa etapa de sus vidas, de los derechos propios de la niñez y de la
adolescencia, y tengan oportunidad de desarrollarse plenamente y
prepararse para que, una vez alcanzada la mayoría de edad, puedan
hacer frente a las cargas que conlleva contraer matrimonio y
correlativamente disfrutar de los beneficios correspondientes.

Asimismo cabe destacar que si bien la medida adoptada no tiene el


alcance de evitar que dos menores de dieciocho años vivan juntos
como pareja, lo cierto es que ello no constituye una razón válida ni
atinente para estimar que la reforma a los preceptos impugnados es
inconstitucional, pues como ya quedó establecido, la finalidad
perseguida con dicha reforma fue proteger a niños, niñas y
adolescentes de las consecuencias nocivas de los matrimonios
prematuros, no regular otro tipo de relaciones o problemáticas sociales
que involucren a menores, y en ese sentido, la reforma sí resulta
justificada a nivel constitucional.

A mayor abundamiento cabe señalar que la eliminación de la


posibilidad de que niños, niñas y adolescentes puedan obtener
dispensas para contraer matrimonio, configura una medida que puede
tener como efecto también liberar a esos menores de las presiones
sociales, familiares e incluso internas, que en muchos casos se ejerce
sobre ellos; y en consecuencia, reducir el número de casos de uniones
prematuras.

Por tanto, como ya se dijo, esta medida no atenta contra el derecho al


libre desarrollo de la personalidad, sino por el contrario, lo fortalece.

4. Conceptos de invalidez en los que se aduce violación al


principio de progresividad de los derechos humanos.

117
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En relación con los conceptos de invalidez en los que se aduce


violación al principio de progresividad debe puntualizarse que la
limitación en el ejercicio de un derecho humano no necesariamente es
sinónimo de vulneración al referido principio, pues para determinar si
una medida lo respeta, es necesario analizar si:

(I) Dicha disminución tiene como finalidad esencial


incrementar el grado de tutela de un derecho humano; y

(II) Genera un equilibrio razonable entre los derechos


fundamentales en juego, sin afectar de manera
desmedida la eficacia de alguno de ellos.

Y en el presente caso, como ya ha quedado evidenciado, la evolución


que ha tenido el derecho a contraer matrimonio en relación con niños,
niñas y adolescentes sí tiene como finalidad esencial incrementar el
grado de tutela de diversos derechos humanos, entre los que
podemos encontrar, el interés superior del menor y el derecho al libre
desarrollo de la personalidad de los menores.

Además, la eliminación de las dispensas genera un equilibrio


razonable entre los derechos fundamentales en juego, sin afectar de
manera desmedida la eficacia del derecho a contraer matrimonio que
originalmente se había considerado accesible para niños, niñas y
adolescentes.

Sirven de apoyo a las consideraciones precedentes las tesis que a


continuación se insertan:

“PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS. CRITERIOS PARA


DETERMINAR SI LA LIMITACIÓN AL EJERCICIO DE UN DERECHO

118
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

HUMANO DERIVA EN LA VIOLACIÓN DE AQUEL


PRINCIPIO. El principio de progresividad de los derechos
humanos tutelado en el artículo 1o. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, es indispensable para consolidar la
garantía de protección de la dignidad humana, porque su observancia exige,
por un lado, que todas las autoridades del Estado mexicano, en el ámbito de su
competencia, incrementen gradualmente la promoción, respeto, protección y
garantía de los derechos humanos y, por otro, les impide, en virtud de su
expresión de no regresividad, adoptar medidas que disminuyan su nivel de
protección. Respecto de esta última expresión, debe puntualizarse que la
limitación en el ejercicio de un derecho humano no necesariamente es
sinónimo de vulneración al principio referido, pues para determinar si una
medida lo respeta, es necesario analizar si: (I) dicha disminución tiene como
finalidad esencial incrementar el grado de tutela de un derecho humano; y (II)
genera un equilibrio razonable entre los derechos fundamentales en juego, sin
afectar de manera desmedida la eficacia de alguno de ellos. En ese sentido,
para determinar si la limitación al ejercicio de un derecho humano viola el
principio de progresividad de los derechos humanos, el operador jurídico debe
realizar un análisis conjunto de la afectación individual de un derecho en
relación con las implicaciones colectivas de la medida, a efecto de establecer si
se encuentra justificada”.68

“PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS. LA


PROHIBICIÓN QUE TIENEN LAS AUTORIDADES DEL ESTADO MEXICANO
DE ADOPTAR MEDIDAS REGRESIVAS NO ES ABSOLUTA, PUES
EXCEPCIONALMENTE ÉSTAS SON ADMISIBLES SI SE JUSTIFICAN
PLENAMENTE. El principio referido impone al Estado, entre otras cuestiones,
la prohibición de regresividad, la cual no es absoluta y puede haber
circunstancias que justifiquen una regresión en cuanto al alcance y tutela de un
determinado derecho fundamental. Sin embargo, dichas circunstancias están
sujetas a un escrutinio estricto, pues implican la restricción de un derecho
humano. En este sentido, corresponde a la autoridad que pretende realizar una
medida regresiva (legislativa, administrativa o, incluso, judicial) justificar
plenamente esa decisión. En efecto, en virtud de que el artículo 1o. de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos impone a todas las
autoridades del Estado Mexicano la obligación de respetar el principio de
progresividad, cuando cualquier autoridad, en el ámbito de su competencia,
adopta una medida regresiva en perjuicio de un derecho humano y alega para
justificar su actuación, por ejemplo, la falta de recursos, en ella recae la carga
de probar fehacientemente esa situación, es decir, no sólo la carencia de
68
Época: Décima Época. Registro: 2014218. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis:
Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 42, Mayo de 2017,
Tomo I. Materia(s): Constitucional, Común. Tesis: 2a./J. 41/2017 (10a.). Página: 634.

119
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

recursos, sino que realizó todos los esfuerzos posibles para utilizar los recursos
a su disposición, en el entendido de que las acciones y omisiones que
impliquen regresión en el alcance y la tutela de un derecho humano sólo
pueden justificarse si: a) se acredita la falta de recursos; b) se demuestra que
se realizaron todos los esfuerzos necesarios para obtenerlos, sin éxito; y, c) se
demuestra que se aplicó el máximo de los recursos o que los recursos de que
se disponía se aplicaron a tutelar otro derecho humano (y no cualquier objetivo
social), y que la importancia relativa de satisfacerlo prioritariamente, era mayor.
Esto es, si bien es cierto que las autoridades legislativas y administrativas
tienen, en ciertos ámbitos, un holgado margen de actuación para diseñar
políticas públicas, determinar su prioridad relativa y asignar recursos, también
lo es que dicha libertad se restringe significativamente cuando está en juego la
garantía de los diversos derechos humanos reconocidos por nuestro sistema
jurídico, ya que ésta, en tanto normas que expresan el reconocimiento de
principios de justicia de la máxima importancia moral, tiene prioridad prima
facie frente a cualquier otro objetivo social o colectivo, pues en una sociedad
liberal y democrática, estos últimos tienen solamente valor instrumental y no
final, como los derechos humanos”.69

“PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS. SU


CONCEPTO Y EXIGENCIAS POSITIVAS Y NEGATIVAS. El principio de
progresividad está previsto en el artículo 1o. constitucional y en diversos
tratados internacionales ratificados por México. Dicho principio, en términos
generales, ordena ampliar el alcance y la protección de los derechos humanos
en la mayor medida posible hasta lograr su plena efectividad, de acuerdo con
las circunstancias fácticas y jurídicas del caso concreto. Es posible diseccionar
este principio en varias exigencias de carácter tanto positivo como negativo,
dirigidas a los creadores de las normas jurídicas y a sus aplicadores, con
independencia del carácter formal de las autoridades respectivas, ya sean
legislativas, administrativas o judiciales. En sentido positivo, del principio de
progresividad derivan para el legislador (sea formal o material) la obligación de
ampliar el alcance y la tutela de los derechos humanos; y para el aplicador, el
deber de interpretar las normas de manera que se amplíen, en lo posible
jurídicamente, esos aspectos de los derechos. En sentido negativo, impone
una prohibición de regresividad: el legislador tiene prohibido, en principio, emitir
actos legislativos que limiten, restrinjan, eliminen o desconozcan el alcance y la
tutela que en determinado momento ya se reconocía a los derechos humanos,
y el aplicador tiene prohibido interpretar las normas sobre derechos humanos
de manera regresiva, esto es, atribuyéndoles un sentido que implique
desconocer la extensión de los derechos humanos y su nivel de tutela admitido
69
“Época: Décima Época. Registro: 2013215. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 37, Diciembre de 2016, Tomo I.
Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCXCIII/2016 (10a.). Página: 377.

120
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

previamente. En congruencia con este principio, el


alcance y nivel de protección reconocidos a los derechos
humanos tanto por la Constitución como por los tratados
internacionales, deben ser concebidos como un mínimo que el Estado
Mexicano tiene la obligación inmediata de respetar (no regresividad) y, a la vez,
el punto de partida para su desarrollo gradual (deber positivo de progresar)”.70

“PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS. SU


NATURALEZA Y FUNCIÓN EN EL ESTADO MEXICANO. El principio de
progresividad que rige en materia de los derechos humanos implica tanto
gradualidad como progreso. La gradualidad se refiere a que, generalmente, la
efectividad de los derechos humanos no se logra de manera inmediata, sino
que conlleva todo un proceso que supone definir metas a corto, mediano y
largo plazos. Por su parte, el progreso implica que el disfrute de los derechos
siempre debe mejorar. En tal sentido, el principio de progresividad de los
derechos humanos se relaciona no sólo con la prohibición de regresividad del
disfrute de los derechos fundamentales, sino también con la obligación positiva
de promoverlos de manera progresiva y gradual, pues como lo señaló el
Constituyente Permanente, el Estado Mexicano tiene el mandato constitucional
de realizar todos los cambios y transformaciones necesarias en la estructura
económica, social, política y cultural del país, de manera que se garantice que
todas las personas puedan disfrutar de sus derechos humanos. Por tanto, el
principio aludido exige a todas las autoridades del Estado Mexicano, en el
ámbito de su competencia, incrementar el grado de tutela en la promoción,
respeto, protección y garantía de los derechos humanos y también les impide,
en virtud de su expresión de no regresividad, adoptar medidas que sin plena
justificación constitucional disminuyan el nivel de la protección a los derechos
humanos de quienes se someten al orden jurídico del Estado mexicano”.71

Luego, si el conjunto de reformas impugnadas, y en especial la


eliminación de las dispensas tuvieron como finalidad esencial
incrementar el grado de tutela de los derechos y protección en general
de niños, niñas y adolescentes y la afectación que alega la parte
actora solamente es temporal, no definitiva, se concluye que no se
puede sostener en el presente caso que se infringió el principio de
70
Época: Décima Época. Registro: 2013216. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 37, Diciembre de 2016, Tomo I.
Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCXCI/2016 (10a.). Página: 378.
71
Época: Décima Época. Registro: 2010361. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 24, Noviembre de 2015, Tomo II.
Materia(s): Constitucional. Tesis: 2a. CXXVII/2015 (10a.). Página: 1298

121
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

progresividad de los derechos humanos, dado que existen razones lo


suficientemente sólidas para justificar la eliminación de las dispensas
para que los menores puedan contraer matrimonio.

5. Conceptos de invalidez relacionados con la afectación a los


derechos de los hijos nacidos fuera del matrimonio.

Sobre el particular debe decirse que los derechos de los menores a


obtener alimentos, a la convivencia, a gozar de las medidas de
protección por parte de su familia, a la identidad, a obtener un nombre
propio, a la nacionalidad, a gozar de la patria potestad y la guarda y
custodia, y a heredar, entre otros, no derivan ni directa ni
indirectamente del matrimonio, sino del simple hecho de ser persona.

Lo anterior se desprende, entre otros, de los artículos 4º de la


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 18 y 20 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, y 8, 27 y 31 de la
Convención sobre los Derechos del Niño; que establecen de manera
clara y enfática que todas las personas son titulares de esos derechos:

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos


Art. 4o. […]
Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de
calidad. El Estado lo garantizará.
Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La Ley definirá
las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá
la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de
salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de
esta Constitución.
[…]
Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La
Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal
objetivo.

122
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Toda persona tiene derecho a la identidad y a ser


registrado de manera inmediata a su nacimiento. El
Estado garantizará el cumplimiento de estos derechos. La
autoridad competente expedirá gratuitamente la primera copia certificada del
acta de registro de nacimiento.
En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá
con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena
sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus
necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su
desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño, ejecución,
seguimiento y evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez.

Convención Americana sobre Derechos Humanos


Artículo 18. Derecho al Nombre
Toda persona tiene derecho a un nombre propio y a los apellidos de sus
padres o al deuno (sic) de ellos.
La ley reglamentará la forma de asegurar este derecho para todos,
mediante nombres supuestos, si fuere necesario.

Artículo 20. Derecho a la Nacionalidad


1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. Toda persona tiene derecho a la nacionalidad del Estado en cuyo
territorio nació si no tiene derecho a otra.
3. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a
cambiarla.

Convención sobre los Derechos del Niño


Artículo 8
1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a
preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones
familiares de conformidad con la ley sin injerencias ilícitas.
2. Cuando un niño sea privado ilegalmente de algunos de los elementos
de su identidad o de todos ellos, los Estados Partes deberán prestar la
asistencia y protección apropiadas con miras a restablecer rápidamente su
identidad.

Artículo 27
1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de
vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.
2. A los padres u otras personas encargadas del niño les incumbe la
responsabilidad primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y
medios económicos, las condiciones de vida que sean necesarias para el
desarrollo del niño.

123
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

3. Los Estados Partes, de acuerdo con las condiciones nacionales y con


arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres
y a otras personas responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y,
en caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo,
particularmente con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda.
4. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para
asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los padres u otras
personas que tengan la responsabilidad financiera por el niño, tanto si viven en
el Estado Parte como si viven en el extranjero. En particular, cuando la persona
que tenga la responsabilidad financiera por el niño resida en un Estado
diferente de aquel en que resida el niño, los Estados Partes promoverán la
adhesión a los convenios internacionales o la concertación de dichos
convenios, así como la concertación de cualesquiera otros arreglos apropiados.

Artículo 31
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el
esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a
participar libremente en la vida cultural y en las artes.
2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a
participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades
apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural,
artística, recreativa y de esparcimiento.

En el ámbito nacional, la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas


y Adolescentes también refleja lo antes mencionado, al introducir el
concepto de igualdad sustantiva, que de conformidad con su artículo
36, es el derecho que tienen todas las niñas, niños y adolescentes a
acceder “al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento, goce o ejercicio de
los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

De conformidad con lo anterior podemos afirmar que de seguir los


argumentos de la parte accionante –en el sentido de que los menores
nacidos fuera de matrimonio van a quedar desprotegidos o a perder
los derechos antes mencionados–, nos llevaría a discriminar a quienes
nacieron fuera de una relación de matrimonio, sin que exista alguna
razón objetiva jurídicamente para ello, lo cual sería contrario a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, que en su artículo
17.5 establece que:

124
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Artículo 17. Protección a la Familia.


[…]
5. La ley debe reconocer iguales derechos tanto a los hijos nacidos
fuera del matrimonio como a los nacidos dentro del mismo.

Asimismo, se contravendría lo dispuesto en el artículo 39 72 de la Ley


General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que
reconoce el derecho de niños, niñas y adolescentes a no ser
discriminado por cualquier condición atribuible a ellos mismos o a su
madre o padre.

A mayor abundamiento, debe decirse que la propia ley general citada


establece en su artículo 44, que “Corresponde a quienes ejerzan la patria
potestad, tutela o guarda y custodia de niñas, niños y adolescentes, la obligación
primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios económicos, las
condiciones de vida suficientes para su sano desarrollo” y que las autoridades,
en el ámbito de sus respectivas competencias, coadyuvarán a dicho
fin mediante la adopción de las medidas apropiadas.

Lo que evidencia que todos los niños y niñas, con independencia de


las circunstancias o estado civil de sus padres (si estaban casados o
no), cuentan con los mismos derechos, y sus padres, madres, o
quienes tengan a su cargo la patria potestad, tutela o custodia, 73 están
72
“Capítulo Sexto
Del Derecho a No ser Discriminado
Artículo 39. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a no ser sujetos de discriminación alguna
ni de limitación o restricción de sus derechos, en razón de su origen étnico, nacional o social,
idioma o lengua, edad, género, preferencia sexual, estado civil, religión, opinión, condición
económica, circunstancias de nacimiento, discapacidad o estado de salud o cualquier otra
condición atribuible a ellos mismos o a su madre, padre, tutor o persona que los tenga bajo guarda
y custodia, o a otros miembros de su familia.
Asimismo, las autoridades están obligadas a llevar a cabo medidas especiales para prevenir,
atender y erradicar la Discriminación Múltiple de la que son objeto niñas, niños y adolescentes en
situación de exclusión social, en situación de calle, afrodescendientes, peores formas de trabajo
infantil o cualquiera otra condición de marginalidad”.
73
Sobre la patria potestad, el Código Civil de Aguascalientes establece:
“Artículo 437.- La patria potestad sobre los hijos se ejerce por los padres. Cuando por cualquier
circunstancia deje de ejercerla alguno de ellos, corresponderá su ejercicio al otro.
A falta de ambos padres o por cualquier otra circunstancia prevista en este ordenamiento,
ejercerán la patria potestad sobre los menores, los ascendientes en segundo grado en el orden que
determine el Juez de lo Familiar, tomando en cuenta las circunstancias del caso.

125
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

obligados a proporcionarles, dentro de sus posibilidades y medios


económicos, las condiciones de vida suficientes para su sano
desarrollo.

De ahí que resulte infundado el argumento de la parte actora en el que


se pretende afirmar lo contrario.

6. Conceptos de invalidez relacionados con la afectación a otros


derechos a los que se tiene acceso a través del matrimonio.

Al respecto este Tribunal Constitucional considera que si bien es cierto


que el derecho a contraer matrimonio trae aparejados ciertos
beneficios y derechos para los cónyuges –como los beneficios
fiscales; beneficios de solidaridad; beneficios por causa de muerte de
uno de los cónyuges; beneficios de propiedad; beneficios en la toma
subrogada de decisiones médicas; y beneficios migratorios para los
cónyuges extranjeros; tal y como se ha reconocido por la Primera Sala
de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia
1ª./J. 46/2015 (10a.)74–, también lo es que, como ya se dijo, el
(ADICIONADO, P.O. 19 DE NOVIEMBRE DE 2007)
La custodia es un derecho y obligación que corresponde a quienes ejercen la patria potestad, ella
implica la obligación de cohabitar con el menor, guardar y cuidar su persona, su educación, su
formación y sus bienes”.
“Artículo 438.- (DEROGADO, P.O. 5 DE NOVIEMBRE DE 2001)”
“Artículo 439.- En caso de separación de quienes ejercen la patria potestad, ambos deberán
continuar con el cumplimiento de sus deberes y podrán convenir los términos de su ejercicio,
particularmente en lo relativo a la guarda y custodia de los menores de edad. En caso de
desacuerdo, el Juez resolverá en el juicio respectivo lo conducente oyendo al Ministerio Público.
En este supuesto, con base en el interés superior del menor de edad, éste quedará bajo los
cuidados y atenciones de uno de ellos.
El otro estará obligado a colaborar en su alimentación y conservará los derechos de vigilancia y de
convivencia con el menor de edad, conforme a las modalidades previstas en el convenio o
resolución judicial.
Durante la tramitación del juicio y a petición de cualquiera de las partes, el Juez podrá proveer
respecto de la guarda y custodia, así como de la convivencia como medida provisional.
Teniendo en todo momento ambos progenitores, la obligación de evitar cualquier conducta de
alienación parental hacia sus hijos”.
74
“MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO. NO EXISTE RAZÓN DE ÍNDOLE
CONSTITUCIONAL PARA NO RECONOCERLO. Las relaciones que entablan las parejas del
mismo sexo pueden adecuarse perfectamente a los fundamentos actuales de la institución
matrimonial y más ampliamente a los de la familia. Para todos los efectos relevantes, las parejas
homosexuales se encuentran en una situación equivalente a las parejas heterosexuales, de tal
manera que es totalmente injustificada su exclusión del matrimonio. La razón por la cual las parejas
del mismo sexo no han gozado de la misma protección que las parejas heterosexuales no es por
descuido del órgano legislativo, sino por el legado de severos prejuicios que han existido
tradicionalmente en su contra y por la discriminación histórica. El derecho a casarse no sólo

126
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

matrimonio prematuro tiene repercusiones tan


graves en el desarrollo de los menores que el mero
hecho de poder obtener los beneficios citados resulta insuficiente para
justificar que se permita que niños y niñas puedan contraer
matrimonio.

En este sentido, la posibilidad de obtener alguno o algunos de los


beneficios citados no puede considerarse suficiente para justificar y/o
permitir que se exponga a un menor a las consecuencias nocivas y
perjudiciales a que ya se ha hecho mención; máxime que las niñas, los
niños y los adolescentes, por el simple hecho de serlo, tienen acceso a
muchos más derechos y beneficios sociales y familiares que aquellos
que refiere la parte accionante, pues como ya quedó explicado,
atendiendo al interés superior del menor, este sector de la población
tiene una protección reforzada por parte del Estado y de quienes los
tienen a su cuidado, que conlleva garantizar la satisfacción plena de
todas las necesidades que tengan los niños y adolescentes a fin de
lograr su óptimo desarrollo integral en los términos que señala el
artículo 4º constitucional y en los tratados internacionales abordados
en la presente resolución.

comporta el derecho a tener acceso a los beneficios expresivos asociados al matrimonio, sino
también el derecho a los beneficios materiales que las leyes adscriben a la institución. En el orden
jurídico mexicano existen una gran cantidad de beneficios económicos y no económicos asociados
al matrimonio. Entre éstos destacan los siguientes: (1) beneficios fiscales; (2) beneficios de
solidaridad; (3) beneficios por causa de muerte de uno de los cónyuges; (4) beneficios de
propiedad; (5) beneficios en la toma subrogada de decisiones médicas; y (6) beneficios migratorios
para los cónyuges extranjeros. En este sentido, negar a las parejas homosexuales los beneficios
tangibles e intangibles que son accesibles a las personas heterosexuales a través del matrimonio
implica tratar a los homosexuales como si fueran "ciudadanos de segunda clase", lo cual esta
Primera Sala no comparte. No existe ninguna justificación racional para reconocer a los
homosexuales todos los derechos fundamentales que les corresponden como individuos y, al
mismo tiempo, reconocerles un conjunto incompleto de derechos cuando se conducen siguiendo
su orientación sexual y se vinculan en relaciones estables de pareja. Los modelos para el
reconocimiento de las parejas del mismo sexo, sin importar que su única diferencia con el
matrimonio sea la denominación que se da a ambos tipos de instituciones, son inherentemente
discriminatorios porque constituyen un régimen de "separados pero iguales". La exclusión de las
parejas del mismo sexo de la institución matrimonial perpetúa la noción de que las parejas del
mismo sexo son menos merecedoras de reconocimiento que las heterosexuales, ofendiendo con
ello su dignidad como personas y su integridad”. Época: Décima Época. Registro: 2009922.
Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación. Libro 22, Septiembre de 2015, Tomo I. Materia(s): Constitucional, Civil. Tesis: 1a./J.
46/2015 (10a.). Página: 253.

127
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Por lo expuesto y fundado, se

RESUELVE

PRIMERO. Es procedente pero infundada la presente acción de


inconstitucionalidad promovida por el Presidente de la Comisión de
Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes.

SEGUNDO. Se reconoce la validez de los decretos 309 y 310,


expedidos por la LXII Legislatura del Congreso del Estado Libre y
Soberano de Aguascalientes, mediante los cuales se reformaron los
artículos 28, fracción I; 90 fracción V; 92; 137; 145; 153, fracción I;
168; 179; 231; 287; 435; 457; 460; 464; 495; 663 y 755, fracción I, y se
derogaron los diversos numerales 85; 86; 87; 88; 90, fracción II; 95,
fracciones II y IV; 138; 146; 148; 149; 150; 151; 152; 153, fracción II;
169; 184; 260; 261; 262; 263; 465, fracción II; 473; 521; 647, fracción
II; 660; 665 y 667, todos del Código Civil del Estado de
Aguascalientes, publicados en el Periódico Oficial de esa entidad el
veintidós de febrero de dos mil dieciséis.

TERCERO. Publíquese esta resolución en el Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta.

Notifíquese; haciéndolo por medio de oficio a las partes y, en su


oportunidad, archívese el expediente como asunto concluido.

Así lo resolvió el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

En relación con el punto resolutivo primero:


Se aprobó por unanimidad de once votos de los señores Ministros
Gutiérrez Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá, Esquivel Mossa,
Franco González Salas, Aguilar Morales con salvedades, Pardo

128
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Rebolledo, Piña Hernández, Medina Mora I., Laynez


Potisek, Pérez Dayán y Presidente Zaldívar Lelo de
Larrea, respecto de los considerandos primero, segundo, tercero,
cuarto y quinto relativos, respectivamente, a la competencia, a la
precisión de normas impugnadas, a la oportunidad, a la legitimación
activa y a las causas de improcedencia.

En relación con el punto resolutivo segundo:


Se aprobó por unanimidad de once votos de los señores Ministros
Gutiérrez Ortiz Mena apartándose de las consideraciones, González
Alcántara Carrancá, Esquivel Mossa, Franco González Salas, Aguilar
Morales apartándose de algunas consideraciones, Pardo Rebolledo
con algunas salvedades, Piña Hernández en contra del párrafo último
de la página cuarenta y nueve, del párrafo penúltimo de la página
cincuenta y tres, del párrafo tercero de la página sesenta y dos, y de
las páginas sesenta y uno a sesenta y tres –alusivo al artículo 2 de la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios–,
Medina Mora I. en contra de algunas consideraciones, Laynez Potisek,
Pérez Dayán con precisiones y Presidente Zaldívar Lelo de Larrea,
respecto del considerando sexto, relativo al marco general que incidió
en la reforma y derogación a diversos preceptos del Código Civil de
Aguascalientes que aquí se controvierten. Los señores Ministros
Gutiérrez Ortiz Mena, Piña Hernández y Medina Mora I. anunciaron
sendos votos concurrentes.

Se aprobó por mayoría de diez votos de los señores Ministros


Gutiérrez Ortiz Mena apartándose de algunas consideraciones,
González Alcántara Carrancá, Esquivel Mossa, Franco González
Salas, Aguilar Morales con distintas consideraciones, Pardo Rebolledo
separándose de las consideraciones, Piña Hernández con precisiones
en cuanto a las consideraciones, Medina Mora I. en contra de algunas

129
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

consideraciones, Laynez Potisek y Presidente Zaldívar Lelo de Larrea


apartándose de algunas consideraciones, respecto del considerando
séptimo, relativo al estudio de fondo, en su apartado primero,
denominado “¿El legislador de Aguascalientes violó el artículo 2 de la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios al
eliminar la posibilidad de otorgar dispensas –en casos graves y
justificados– a menores de edad para contraer matrimonio?”. El señor
Ministro Pérez Dayán votó en contra. El señor Ministro Gutiérrez Ortiz
Mena anunció voto concurrente. El señor Ministro Medina Mora I.
reservó su derecho de formular voto concurrente.

Por tanto, tomando en cuenta lo expresado en sus participaciones


durante la sesión y en la votación anterior, se manifestaron a favor de
las consideraciones esenciales que dan respuesta a la pregunta
primera de este considerando séptimo, los señores Ministros González
Alcántara Carrancá, Esquivel Mossa, Franco González Salas, Aguilar
Morales y Medina Mora I., este último en contra de los
pronunciamientos relativos al carácter dinámico de los derechos
humanos, conforme a principios de progresividad e interdependencia y
la tesis 1ª. CDV/2014 (10ª.). Los señores Ministros Gutiérrez Ortiz
Mena, Piña Hernández, Laynez Potisek y Presidente Zaldívar Lelo de
Larrea, se manifestaron en el sentido de que la interpretación de los
instrumentos internacionales que resultan aplicables permiten concluir
que, en principio, existe libertad para establecer o no la dispensa a la
celebración del matrimonio entre menores de edad, con la precisión
del señor Ministro Presidente Zaldívar Lelo de Larrea en el sentido de
que, conforme a la interpretación de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, a partir del principio pro persona, en el
orden jurídico del Estado Mexicano existe una mayor protección al
interés superior del menor en favor de los niños, proscribiéndose las
dispensas respectivas, manifestándose en contra de cualquier forma

130
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

de matrimonio infantil. El señor Ministro Pardo


Rebolledo votó en contra de las consideraciones.

Se aprobó por unanimidad de diez votos de los señores Ministros


Gutiérrez Ortiz Mena apartándose de las consideraciones, González
Alcántara Carrancá en contra del test de razonabilidad, Franco
González Salas con reservas, Aguilar Morales en contra de las
consideraciones y del test de razonabilidad, Pardo Rebolledo en
contra del test de razonabilidad y por un análisis con una perspectiva
del interés superior del menor, Piña Hernández por un test de
razonabilidad con base en la ponderación entre el derecho al libre
desarrollo de la personalidad del adolescente y la protección reforzada
del interés superior del menor, Medina Mora I. en contra de cualquier
test de escrutinio, Laynez Potisek, Pérez Dayán en contra del test de
razonabilidad y Presidente Zaldívar Lelo de Larrea, respecto del
considerando séptimo, relativo al estudio de fondo, en su apartado
segundo, denominado “¿La eliminación de la posibilidad de otorgar
dispensa –en casos graves y justificados– a menores de edad para
contraer matrimonio, constituye una restricción constitucionalmente
válida al ejercicio de ese derecho?”. Los señores Ministros Gutiérrez
Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá y Franco González Salas
anunciaron sendos votos concurrentes.

Por tanto, tomando en cuenta lo expresado en sus participaciones


durante la sesión y en la votación anterior, las consideraciones
respectivas se aprobaron por mayoría de cinco votos de los señores
Ministros Gutiérrez Ortiz Mena, Franco González Salas, Piña
Hernández, Laynez Potisek y Presidente Zaldívar Lelo de Larrea.

Se aprobó por mayoría de nueve votos de los señores Ministros


Gutiérrez Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá en contra de
considerar a la eliminación de la dispensa respectiva como una

131
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

restricción, Franco González Salas, Aguilar Morales con diversas


consideraciones, Pardo Rebolledo, Piña Hernández, Medina Mora I.
en contra de algunas consideraciones, Laynez Potisek y Presidente
Zaldívar Lelo de Larrea con algunas salvedades, respecto del
considerando séptimo, relativo al estudio de fondo, en su apartado
tercero, denominado “Conceptos de invalidez relacionados con la
violación al libre desarrollo de la personalidad”. El señor Ministro Pérez
Dayán votó en contra. Los señores Ministros Gutiérrez Ortiz Mena,
Piña Hernández y Medina Mora I. anunciaron sendos votos
concurrentes.

Por tanto, tomando en cuenta lo expresado en sus participaciones


durante la sesión y en la votación anterior, las consideraciones
respectivas se aprobaron por mayoría de cinco votos de los señores
Ministros Gutiérrez Ortiz Mena, Franco González Salas, Pardo
Rebolledo, Piña Hernández y Laynez Potisek.

Se aprobó por mayoría de nueve votos de los señores Ministros


Gutiérrez Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá en contra de
considerar la eliminación de la dispensa respectiva como una
restricción, Franco González Salas, Aguilar Morales con salvedades,
Pardo Rebolledo, Piña Hernández, Medina Mora I. en contra de
algunas consideraciones, Laynez Potisek y Presidente Zaldívar Lelo
de Larrea en contra de las consideraciones, respecto del considerando
séptimo, relativo al estudio de fondo, en su apartado cuarto,
denominado “Conceptos de invalidez en los que se aduce violación al
principio de progresividad de los derechos humanos”. El señor Ministro
Pérez Dayán votó en contra. Los señores Ministros Piña Hernández y
Medina Mora I. anunciaron sendos votos concurrentes.

Por tanto, tomando en cuenta lo expresado en sus participaciones


durante la sesión y en la votación anterior, las consideraciones

132
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

respectivas se aprobaron por mayoría de cinco votos


de los señores Ministros Gutiérrez Ortiz Mena,
Franco González Salas, Pardo Rebolledo, Piña Hernández y Laynez
Potisek.

Se aprobó por unanimidad de diez votos de los señores Ministros


Gutiérrez Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá, Franco González
Salas, Aguilar Morales, Pardo Rebolledo, Piña Hernández, Medina
Mora I., Laynez Potisek, Pérez Dayán y Presidente Zaldívar Lelo de
Larrea, respecto del considerando séptimo, relativo al estudio de
fondo, en sus apartados quinto, denominado “Conceptos de invalidez
relacionados con la afectación a los derechos de los hijos nacidos
fuera del matrimonio”, y sexto, denominado “Conceptos de invalidez
relacionados con la afectación a otros derechos a los que se tiene
acceso a través del matrimonio”.

En relación con el punto resolutivo tercero:


Se aprobó por unanimidad de diez votos de los señores Ministros
Gutiérrez Ortiz Mena, González Alcántara Carrancá, Franco González
Salas, Aguilar Morales, Pardo Rebolledo, Piña Hernández, Medina
Mora I., Laynez Potisek, Pérez Dayán y Presidente Zaldívar Lelo de
Larrea.

La señora Ministra Yasmín Esquivel Mossa no asistió a la sesión de


veintiséis de marzo de dos mil diecinueve por desempeñar una
comisión oficial.

El señor Ministro Aguilar Morales anunció voto concurrente genérico.

La señora Ministra Piña Hernández anunció voto particular,


específicamente en contra del reconocimiento de validez de diversos
artículos del Código Civil del Estado de Aguascalientes, en los que se

133
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

suprimió la regulación de la figura de la emancipación, en virtud de


que no fueron analizados, a pesar de que opera la suplencia de la
deficiencia de la queja, en términos del artículo 71 de la Ley
Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El señor Ministro Presidente Zaldívar Lelo de Larrea reservó su


derecho de formular voto concurrente genérico.

El señor Ministro Presidente Zaldívar Lelo de Larrea declaró que el


asunto se resolvió en los términos precisados.

Firman los señores Ministros Presidente y el Ponente con el Secretario


General de Acuerdos que da fe.

PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

________________________________________
MINISTRO ARTURO ZALDIVAR LELO DE LARREA

PONENTE

__________________________________________________

134
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

MINISTRO JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ


SALAS

SECRETARIO GENERAL DE ACUERDOS

_________________________________________
LIC. RAFAEL COELLO CETINA

Esta hoja forma parte de la acción de inconstitucionalidad 22/2016, promovida por la Comisión
Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes, fallada el veintiséis de marzo de dos mil
diecinueve. Conste.

135
VOTO CONCURRENTE QUE FORMULA EL MINISTRO
JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016.

El Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en sesión


celebrada el veintiséis de marzo de dos mil diecinueve, resolvió declarar
fundada la acción de inconstitucionalidad 22/2016 promovida por la
Comisión de Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes, contra los
decretos 309 y 310, expedidos por la LXII Legislatura del Congreso del
Estado de Aguascalientes, en específico en la parte en que se reformaron
los artículos 28, fracción I; 90, fracción V; 92; 137; 145; 153, fracción I; 168;
179; 231; 287; 435; 457; 460; 464; 495; 663 y 755, fracción I, y se
derogaron los diversos numerales 85; 86; 87; 88; 90, fracción II; 95,
fracciones II y IV; 138; 146; 148; 149; 150; 151; 152; 153, fracción II; 169;
184; 260; 261; 262; 263; 465, fracción II; 473; 521; 647, fracción II; 660; 665
y 667, todos del Código Civil del Estado de Aguascalientes. Concretamente
se analizó si resultaba constitucional la eliminación de la figura del
matrimonio de niñas, niños y adolescentes (menores de 18 años), así como
de las disposiciones que implicaban el reconocimiento o permisión de dicha
figura, y en específico, la eliminación de la posibilidad de otorgar dispensas
para que menores de edad pudieran contraer matrimonio.

En el considerando “SÉPTIMO. Estudio de fondo”, numeral 2, del proyecto


originalmente presentado por el suscrito ponente, se proponía analizar, a
partir de un test de escrutinio estricto, si la eliminación de la posibilidad de
otorgar dispensa a menores de edad para contraer matrimonio constituía
una restricción constitucionalmente válida al ejercicio del derecho a contraer
matrimonio; sin embargo, la mayoría de Ministras y Ministros no estuvieron
de acuerdo con que se corriera ese test, pues consideraron que en el caso
no se estaba ante una restricción a un derecho humano o fundamental
basada en una categoría sospechosa.

Como resultado de la votación en ese apartado, y toda vez que un grupo de


ministros dentro de esa mayoría consideraron que no debía correrse test
alguno, mientras que otros consideraron que en todo caso debía aplicarse
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

un test de razonabilidad, opté por sumarme a este segundo grupo,


reservándome el derecho de formular un voto concurrente para explicar las
razones por las que consideré que en el caso sí era necesario aplicar el test
de escrutinio estricto.

Razones del disenso.

Respetuosamente considero que en el presente asunto sí era aplicable el


test de escrutinio estricto, ya que tal como se establece en la tesis 1a.
CCCXII/2013 (10a.), titulada “INTENSIDAD DEL ANÁLISIS DE
CONSTITUCIONALIDAD Y USO DEL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD. SU
APLICACIÓN EN RELACIÓN CON LOS DERECHOS HUMANOS”75 de la Primera Sala
de este Alto Tribunal, el escrutinio estricto se actualiza cuando el caso que
se tenga que resolver involucre categorías sospechosas detalladas en el
artículo 1o., párrafo quinto, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos;76 se afecten derechos humanos reconocidos por el propio texto
constitucional y/o por los tratados internacionales, o se incida directamente
sobre la configuración legislativa que la Constitución prevé de manera
específica para la actuación de las autoridades de los distintos niveles de
gobierno.

En este sentido, la constitucionalidad de las distinciones o restricciones


legislativas que se apoyan en una categoría sospechosa debe analizarse a
través de un escrutinio estricto, pues para estimarse constitucionales
requieren de una justificación robusta que venza la presunción de
inconstitucionalidad que las afecta.77
75
Época: Décima Época. Registro: 2004712. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XXV, Octubre de 2013, Tomo 2.
Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCCXII/2013 (10a.). Página: 1052.
76
“Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad,
las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las
preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga
por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.
77
Sirve de apoyo la tesis jurisprudencial 1a./J. 87/2015 (10a.), cuyos rubro, texto y datos de
localización son: “CONSTITUCIONALIDAD DE DISTINCIONES LEGISLATIVAS QUE SE
APOYAN EN UNA CATEGORÍA SOSPECHOSA. FORMA EN QUE DEBE APLICARSE EL TEST
DE ESCRUTINIO ESTRICTO. La constitucionalidad de las distinciones legislativas que se apoyan
en una categoría sospechosa debe analizarse a través de un escrutinio estricto, pues para

2
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En el presente caso considero que se actualizan las hipótesis


para aplicar el test de escrutinio estricto, ya que:

a) El derecho al matrimonio se encuentra reconocido expresamente en


la Declaración Universal de los Derechos Humanos –en su artículo
16–;78 la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la
Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios;79 el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos –
artículo 23–;80 la Convención Americana sobre Derechos Humanos –

estimarse constitucionales requieren de una justificación robusta que venza la presunción de


inconstitucionalidad que las afecta. Para ello, en primer lugar, debe examinarse si la distinción
basada en la categoría sospechosa cumple con una finalidad imperiosa desde el punto de vista
constitucional, es decir, debe perseguir un objetivo constitucionalmente importante y no
simplemente una finalidad constitucionalmente admisible. En segundo lugar, debe analizarse si la
distinción legislativa está estrechamente vinculada con la finalidad constitucionalmente imperiosa,
es decir, debe estar totalmente encaminada a la consecución de la finalidad, sin que pueda
considerarse suficiente que esté potencialmente conectada con tales objetivos. Finalmente, la
distinción legislativa debe ser la medida menos restrictiva para conseguir la finalidad imperiosa
desde el punto de vista constitucional”. Época: Décima Época. Registro: 2010595. Instancia:
Primera Sala. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación. Libro 25, Diciembre de 2015, Tomo I. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a./J. 87/2015
(10a.). Página: 109.
78
“Artículo 16.
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por
motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales
derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el
matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de
la sociedad y del Estado”.
79
Este instrumento se encuentra incluido en el catálogo de “instrumentos universales de los
derechos humanos” emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, según se advierte de la página web
[Link]
80
“Artículo 23
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de
la sociedad y del Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia si
tienen edad para ello.
3. El matrimonio no podrá celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los contrayentes.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto tomarán las medidas apropiadas para asegurar la
igualdad de derechos y de responsabilidades de ambos esposos en cuanto al matrimonio, durante
el matrimonio y en caso de disolución del mismo. En caso de disolución, se adoptarán
disposiciones que aseguren la protección necesaria a los hijos”.

3
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

artículo 17–81 y la Convención sobre la Eliminación de todas las


formas de Discriminación contra la Mujer –artículo 16–.82

El reconocimiento internacional plasmado en las convenciones


especializadas sobre derechos humanos, aunado al reconocimiento
de organismos internacionales en el sentido de que el matrimonio
constituye un derecho de todas las personas en tanto cumplan con el
requisito de edad mínima para ejercerlo, me generan la convicción de
que en realidad estamos ante un derecho humano.

b) Este derecho (al matrimonio) siempre ha estado restringido por razón


de la edad, pues los instrumentos internacionales que lo reconocen
siempre han establecido que sólo quienes cumplan con la edad

81
“Artículo 17. Protección a la Familia
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la
sociedad y el Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia si
tienen la edad y las condiciones requeridas para ello por las leyes internas, en la medida en que
éstas no afecten al principio de no discriminación establecido en esta Convención.
3. El matrimonio no puede celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los contrayentes.
4. Los Estados Partes deben tomar medidas apropiadas para asegurar la igualdad de derechos y la
adecuada equivalencia de responsabilidades de los cónyuges en cuanto al matrimonio, durante el
matrimonio y en caso de disolución del mismo. En caso de disolución, se adoptarán disposiciones
que aseguren la protección necesaria de los hijos, sobre la base única del interés y conveniencia
de ellos.
5. La ley debe reconocer iguales derechos tanto a los hijos nacidos fuera de matrimonio como a los
nacidos dentro del mismo”.
82
“Artículo 16
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación
contra la mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y las relaciones familiares y,
en particular, asegurarán en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:
a) El mismo derecho para contraer matrimonio;
b) El mismo derecho para elegir libremente cónyuge y contraer matrimonio sólo por su libre
albedrío y su pleno consentimiento;
c) Los mismos derechos y responsabilidades durante el matrimonio y con ocasión de su
disolución;
d) Los mismos derechos y responsabilidades como progenitores, cualquiera que sea su
estado civil, en materias relacionadas con sus hijos; en todos los casos, los intereses de
los hijos serán la consideración primordial;
e) Los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el
intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, la educación y los medios
que les permitan ejercer estos derechos; f) Los mismos derechos y responsabilidades
respecto de la tutela, curatela, custodia y adopción de los hijos, o instituciones análogas
cuando quiera que estos conceptos existan en la legislación nacional; en todos los casos,
los intereses de los hijos serán la consideración primordial;
g) Los mismos derechos personales como marido y mujer, entre ellos el derecho a elegir
apellido, profesión y ocupación;
h) Los mismos derechos a cada uno de los cónyuges en materia de propiedad, compras,
gestión, administración, goce y disposición de los bienes, tanto a título gratuito como
oneroso.
2. No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se adoptarán todas
las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la
celebración del matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial”.

4
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

mínima que cada Estado establezca para tal efecto,


pueden acceder a ese derecho.

Sin embargo, la fijación de la edad mínima para contraer matrimonio


se ha dejado a la libertad configurativa de los Estados.

c) De acuerdo con el artículo 1º, párrafo quinto, de la Constitución


Política de los Estados Unidos Mexicanos, la edad constituye una de
las llamadas “categorías sospechosas”.

d) La Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad


Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, en
su artículo 2, previó una excepción o salvedad a la restricción por
razón de la edad a efecto de poder contraer matrimonio en los casos
en que “la autoridad competente, por causas justificadas y en interés de los
contrayentes, dispense el requisito de la edad”.

e) En este contexto, el Código Civil del Estado de Aguascalientes, antes


de que se emitieran los decretos impugnados en la presente acción
de inconstitucionalidad, preveía en su artículo 145, que la edad
mínima para contraer matrimonio era de 18 años, pero que el Juez
podía conceder dispensa de edad por causas graves y justificadas, en
el entendido que nunca se podría dispensar a menores de catorce
años.

Esto es, el referido Código establecía la restricción por razón de la


edad (sólo los mayores de 18 años podían ejercer el derecho al
matrimonio), pero a la vez reconocía la posibilidad de otorgar una
dispensa, esto es, establecía una excepción a esa restricción por
razón de la edad.

f) Y en los decretos impugnados, el legislador local de Aguascalientes


eliminó la posibilidad que se preveía en el Código Civil anterior de

5
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

otorgar dispensa a menores de 18 años que pretendieran contraer


matrimonio.

De lo anterior podemos advertir que la resolución de la presente acción de


inconstitucionalidad implicaba el análisis constitucional y convencional de
una medida legislativa que provocó una mayor restricción, por razón de la
edad, en relación con el derecho a contraer matrimonio.

Ello, pues antes de que se emitieran los decretos legislativos impugnados,


el Código Civil de Aguascalientes permitía que en ciertos casos “graves y
justificados”, jóvenes mayores de catorce años pudieran contraer matrimonio;
esto es, se preveía que el universo de jóvenes mayores de catorce años
pudieran ejercer el derecho a contraer matrimonio.

Mientras que con motivo de las reformas al referido Código Civil aquí
impugnadas, se hizo más estricta la restricción por razón de la edad,
eliminando la posibilidad de que jóvenes mayores de catorce años y
menores de dieciocho pudieran acceder al ejercicio del derecho a contraer
matrimonio.

En razón de lo anterior, como el test de escrutinio estricto se ha considerado


adecuado para resolver los casos que involucren categorías sospechosas
detalladas en el artículo 1o., párrafo quinto, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, o se afecten derechos humanos reconocidos
por el propio texto constitucional y/o por los tratados internacionales; y en el
presente asunto la litis versó sobre el análisis de una medida legislativa que
elevó el nivel de restricción por razón de la edad –categoría sospechosa–
para poder acceder al ejercicio de un derecho que, desde mi perspectiva,
constituye un derecho humano –matrimonio–, es que respetuosamente
considero que sí era pertinente que en este caso se aplicara el test de
escrutinio estricto antes mencionado.

6
VOTO CONCURRENTE EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

ATENTAMENTE

MINISTRO JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS

MPR

En términos de lo dispuesto en los artículos 3, fracción XXI, 73, fracción II, 111, 113, 116,
Octavo y Duodécimo Transitorios de la Ley General de Transparencia y Acceso a la
Información Pública, así como en el segundo párrafo de artículo 9º del Reglamento de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal para la
aplicación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública
Gubernamental, en esta versión pública se testa la información considerada legalmente
como reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

7
VOTO CONCURRENTE QUE FORMULA EL MINISTRO LUIS
MARÍA AGUILAR MORALES, RESPECTO DE LA EJECUTORIA
PRONUNCIADA POR EL PLENO DE LA SUPREMA CORTE DE
JUSTICIA DE LA NACIÓN, EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016.

Al resolver este asunto83, el Pleno de la Suprema Corte de


Justicia de la Nación reconoció la validez de los decretos 309 y
310, expedidos por el Congreso del Estado de Aguascalientes,
mediante los cuales se reformaron diversos artículos del Código
Civil de dicha entidad federativa84.

El tema central de estudio fue verificar la regularidad


constitucional de la decisión del legislador local de suprimir del
artículo 145 de Código Civil del Estado –que establece que la
edad mínima para contraer matrimonio será de dieciocho años– la
porción normativa que, previo a la reforma impugnada, establecía
que: “El Juez, puede conceder dispensa de edad por causas
graves y justificadas, pero nunca se podrá dispensar a menores
de catorce años”.

De acuerdo con lo planteado por la Comisión de Derechos


Humanos del Estado de Aguascalientes, la resolución del asunto
pasó por establecer, entre otras cuestiones, si la reforma
impugnada transgredía el artículo 2 de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios; además, si se
trataba de una medida legislativa contraria al derecho al libre
desarrollo de la personalidad, así como a los principios de
universalidad y progresividad de los derechos humanos.

83
En sesión del Tribunal Pleno de veintiséis de marzo de dos mil diecinueve.
84
Decretos publicados en el Periódico Oficial del Estado de Aguascalientes el veintidós de febrero
de dos mil dieciséis.
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Para dar respuesta a lo anterior, en la ejecutoria se establece,


entre otras cosas, la evolución del marco jurídico nacional e
internacional que regula el derecho a contraer matrimonio y la
edad a partir de la que puede ejercerse. A partir de este punto, en
la sentencia se sostiene que el matrimonio es un derecho humano
que se encuentra reconocido expresamente en diversos tratados
internacionales suscritos por nuestro país, así como de forma
implícita en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, derivado del derecho al libre desarrollo de la
personalidad; asimismo, se afirma que en términos de diversos
instrumentos internacionales, ese derecho está restringido por
razones de edad.

A partir de estas premisas –y una vez establecido que la


decisión legislativa en cuestión no transgrede el artículo 2 de la
Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad
Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los
Matrimonios–en la sentencia se emprende un examen de
razonabilidad, a fin de verificar si la eliminación de las dispensas
para contraer matrimonio a menores de dieciocho años constituye
una medida razonable en relación con el fin perseguido.

Al respecto, se expone que la reforma cumple con una


finalidad constitucional, pues protege a los menores de los efectos
desfavorables del matrimonio infantil y, con ello, se tutela el
interés superior de la niñez; además, se sostiene que se trata de
una medida legislativa vinculada con la finalidad que se persigue.

2
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Superado el examen de razonabilidad, se


desestiman los conceptos de invalidez relacionados
con la violación al derecho al libre desarrollo de la personalidad; a
los principios de universalidad y progresividad de los derechos
humanos; así como los vinculados con la afectación de los
derechos de los hijos nacidos fuera de matrimonio y a otros
derechos a los que se tiene acceso a través de esa figura.

Precisado lo anterior, mi postura concurrente proviene de que


no comparto algunas de las proposiciones de las que parte el
estudio de fondo de la sentencia, particularmente, cuando se
afirma que el matrimonio es un derecho humano y, por ende, la
eliminación de la posibilidad de dispensar la edad mínima para
contraerlo –de dieciocho años–, constituye una restricción a un
derecho fundamental cuya razonabilidad puede ser examinada
por este Alto Tribunal.

En efecto, como lo he sostenido en precedentes 85, considero


que el matrimonio, visto de forma aislada, no constituye un
derecho humano ni una institución constitucionalmente protegida.
Desde mi punto de vista, se trata más bien de una figura de
derecho civil vinculada con otras instituciones y principios que sí
se encuentran tutelados por la Norma Fundamental, así como por
diversos instrumentos internacionales, principalmente, con la
protección de la familia y el derecho de cada persona a diseñar su
plan de vida; de ahí que en la regulación de dicha institución
cobre relevancia el respeto al principio de igualdad y el derecho a
no ser discriminado.
85
Por ejemplo, en la acción acción de inconstitucionalidad 2/2010, resuelta por el Tribunal Pleno de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación en sesión de dieciséis de agosto de dos mil diez.

3
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Bajo mi entendimiento, como la Constitución Federal no


define qué es el matrimonio y bajo qué condiciones puede
llevarse a cabo, se trata de una institución de derecho civil
respecto de la cual, en principio, las entidades federativas
cuentan con amplia libertad configurativa, siempre y cuando su
regulación no sea contraria a algún principio constitucional o
derecho fundamental. En este sentido, considero que la edad
mínima para contraer matrimonio constituye un elemento respecto
del cual la libertad configurativa del legislador se ha reducido.

Es cierto que en el pasado reciente, tanto la ley, como la


sociedad en general, eran más flexibles en cuanto a la
satisfacción de este requisito, que incluso, en ciertos casos podría
resultar irrelevante para la adecuada conformación de la familia;
sin embargo, con el paso del tiempo, tanto a nivel nacional como
internacional se han emitido normas dirigidas específicamente a
proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes, que
tratan de enfrentar las distintas problemáticas que les afectan,
entre ellas, las consecuencias negativas que en determinados
contextos trae consigo el matrimonio infantil, particularmente
sobre las niñas86; por ello, en la actualidad se ha impuesto una
posición más rígida en cuanto a la edad mínima para contraer
matrimonio y, de acuerdo con los instrumentos internacionales
suscritos por el Estado Mexicano, se trata de un aspecto que en
nuestro contexto jurídico ya no se encuentra disponible para el
legislador87.
86
Dentro de estas normas protectoras destaca el artículo 16, numeral 2, de la Convención sobre la
Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, que establece:
Artículo 16 (…)
2. No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se adoptarán todas
las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la
celebración de matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial.
87
Aquí cabe destacar que el artículo 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, establece:

4
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

De acuerdo con lo anterior, no coincido en que la


eliminación de la posibilidad de que menores de edad obtengan
una dispensa para contraer matrimonio constituya una restricción
a un derecho fundamental, pues considero que la libertad de
conformar una familia a través de la institución del matrimonio se
encuentra condicionada a requisitos básicos como el
consentimiento libre y pleno de los contrayentes y,
correlativamente, con una edad mínima para acceder a esa figura.

Por estas razones es que en el caso me posicioné en contra


de realizar un examen de razonabilidad de la medida legislativa
impugnada, pues estimo que se trata de un ejercicio que ya ha
sido realizado tanto por la comunidad internacional como por el
legislador nacional, que han emitido normas a partir de las cuales
se puede afirmar que, en nuestro orden jurídico, la edad mínima
para contraer matrimonio es de 18 años, sin excepción alguna, tal
como se encuentra establecido en el artículo 4588 de la Ley
General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Así, desde mi perspectiva, la fijación de una edad mínima


para contraer matrimonio –sin excepciones– constituye una forma
de delimitar la libertad de formar una familia a través del
matrimonio, que tiene por objeto la protección de los derechos de
las niñas y niños, frente a lo cual no podría prevalecer la
necesidad de otorgar dispensas, pues éstas no encuentran

Artículo 1
Para los efectos de la presenta Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de
dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes
la mayoría de edad.
88
Artículo 45. Las leyes federales y de las entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas
competencias, establecerán como edad mínima para contraer matrimonio los 18 años.

5
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

sustento en ninguna norma constitucional ni en un derecho


humano como tal.

No desconozco que en los precedentes de esta Suprema


Corte relacionados con la restricción del matrimonio a personas
del mismo sexo, he coincidido en que nuestra Constitución no
establece una única forma de familia y que el derecho al libre
desarrollo de la personalidad implica el reconocimiento del Estado
sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente
como quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o
impedimentos por parte de los demás. Asimismo, que el
matrimonio trae consigo la satisfacción de diversos derechos
(fiscales, de seguridad social, migratorios, entre otros).

Sin embargo, tales consideraciones parten de la idea de que


se trata del matrimonio entre mayores de edad, pues tanto en el
derecho interno como en el internacional se ha establecido una
edad mínima, que opera como una garantía que evita que las
niñas y niños sufran los múltiples efectos negativos del
matrimonio infantil; de ahí que ni el aparente plan de vida de
menores que pretenden casarse, o bien, la obtención de
beneficios derivados de esa figura de derecho civil, pueden
justificar que esta Suprema Corte de Justicia de la Nación valide
excepciones que permitan que otros niños y niñas vean afectado
su desarrollo.

Aquí cabe reiterar que, a mi juicio, lo que se encuentra


inmerso en el derecho al libre desarrollo de la personalidad es
precisamente la libertad de decidir contraer matrimonio o no
hacerlo y, en este sentido, la posibilidad de formar una familia

6
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

bajo cualquier modelo válido, lo que no implica que el


matrimonio, por sí mismo, sea un derecho o una
necesidad esencial para el desarrollo de las personas, mucho
menos de los menores de edad.

Así, sobre la base de que el matrimonio no es un derecho


humano que las niñas, niños y adolescentes puedan ejercer,
considero que la reforma impugnada tampoco transgrede los
principios de universalidad y progresividad, pues por el contrario,
se trata de una medida legislativa dirigida a evitar los múltiples
efectos nocivos del matrimonio infantil; de ahí que la edad mínima
–sin excepción– constituye una delimitación del derecho a formar
una familia a través del matrimonio que en nuestro orden jurídico
no está disponible, por lo cual resultan irrelevantes los
“beneficios” que pudiera traer consigo dicha figura de derecho
civil.

Por lo anterior, a pesar de que coincido con la conclusión final


de declarar la validez de los decretos impugnados, lo hago bajo
una argumentación distinta a la plasmada en la ejecutoria dictada
en la presente acción de inconstitucionalidad.

MINISTRO

LUIS MARÍA AGUILAR MORALES

LGM/RDMS

7
VOTO CONCURRENTE QUE FORMULA EL MINISTRO JUAN LUIS
GONZÁLEZ ALCÁNTARA CARRANCÁ EN LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

En sesión de veintiséis de marzo de dos mil diecinueve, el Pleno de la


Suprema Corte resolvió la acción de inconstitucionalidad 22/2016,
promovida por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de
Aguascalientes en contra de la reforma al artículo 145 del Código Civil
de Aguascalientes y en consecuencia, de la derogación de diversas
disposiciones del propio Código expedidas mediante los Decretos 309
y 310, expedidos por la LXII Legislatura del Estado de Aguascalientes,
ambos publicados en el Periódico Oficial de la propia entidad, el
veintidós de febrero del dos mil dieciséis en la primera sección.

Con motivo de dicha reforma, la disposición que antes preveía:

Artículo 145.- La edad mínima para contraer matrimonio


será de 18 años. El Juez, puede conceder dispensa de
edad por causas graves y justificadas, pero nunca se podrá
dispensar a menores de catorce años.

Ahora dispone:

Artículo 145.- La edad mínima para contraer matrimonio


será de 18 años.

La pregunta constitucional recayó en saber si era constitucional la


eliminación de la dispensa de edad por causas graves y
justificadas para que menores de edad pudieran contraer
matrimonio.

I. Razones de la mayoría
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

La mayoría consideró que la reforma impugnada era constitucional.


Para llegar a esta determinación, la resolución por un lado hace un
recuento completo e ilustrativo sobre la evolución en el ámbito
internacional respecto de la prohibición del matrimonio infantil,
poniendo especial énfasis en la salvaguarda del derecho a la igualdad
y a la no discriminación, dada su probada incidencia en niñas, y
circunscribe el tema del asunto al análisis de las reformas que
afectaron el sistema normativo relacionado con la posibilidad
excepcional que, hasta antes del veintidós de febrero de dos mil
dieciséis, tenían los jóvenes mayores de catorce años y menores de
dieciocho para contraer matrimonio en casos graves y justificados.

La resolución refleja también la postura mayoritaria en torno a la


aplicabilidad de un test de razonabilidad, del que deriva que la
eliminación de la posibilidad para los menores de contraer matrimonio,
es una “restricción” justificada a la luz de la Constitución Federal.

II. Razones del disenso

Aunque compartí el sentido de la resolución y aplaudí la incorporación


de la primera parte del proyecto, en donde se hace un recuento de los
avances en la materia, con un especial enfoque de género, emito el
presente voto concurrente para dejar a salvo mi criterio sobre la
argumentación en torno a la distribución competencial sobre el
establecimiento de la “edad mínima” (a) y la conceptualización de la
eliminación de la dispensa como una “restricción” y la consecuente
aplicación de un test de razonabilidad (b). A través del presente voto
me gustaría aclarar igualmente, mi postura en torno a la eliminación de
la institución de la emancipación del ordenamiento estatal y del

2
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

reconocimiento de validez genérico que llevamos a cabo


en la sentencia (c).

a) La Ley General de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes


no termina con la concurrencia en materia del estado civil
de las personas.

En la ejecutoria que da lugar al presente voto se parte de la base de


que, en los tratados internacionales en la materia, se ha dejado
libertad configurativa a los Estados para definir la edad mínima del
matrimonio. La sentencia afirma que, “para el caso del Estado
Mexicano, la edad mínima ha sido fijada en dieciocho años, de
conformidad con el artículo 45 de la Ley General de Derechos de
Niños, Niñas y Adolescentes”.89

En esa afirmación se advierte implícita la aseveración de que, en la


distribución competencial que rige el federalismo mexicano,
corresponde al Congreso de la Unión (en este caso al emitir la ley
general en cuestión) el establecimiento de la edad mínima para
contraer matrimonio; sin embargo, advierto que, en materia del estado
civil de las personas, la concurrencia de los Estados viene dada
fundamentalmente y desde mil novecientos diecisiete, por el artículo
121 constitucional.90 Posteriormente, con la reforma de doce de
octubre de dos mil once, se facultó al Congreso para expedir leyes que

89
Página 64 de la resolución.
90
Artículo 121. En cada entidad federativa se dará entera fe y crédito de los actos públicos,
registros y procedimientos judiciales de todas las otras. El Congreso de la Unión, por medio de
leyes generales, prescribirá la manera de probar dichos actos, registros y procedimientos, y el
efecto de ellos, sujetándose a las bases siguientes:
(…)]
IV. Los actos del estado civil ajustados a las leyes de una entidad federativa, tendrán validez en las
otras.

3
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

“establezcan la concurrencia” de los distintos órdenes de gobierno en


materia de niños, niñas y adolescentes.

Esta facultad fue enfática en establecer que el Congreso no podría


establecer bases mínimas o distribuir competencias en sentido
estricto, sino guardar y atender “el ámbito de sus respectivas
competencias”.91

En este sentido, desde mi punto de vista, no se facultó al legislador


federal para que, con la emisión de una ley general, alterara el
mecanismo competencial asignado directamente desde la
Constitución, en este caso, en el artículo 121. Esta anotación me
parece de suma relevancia, pues si bien en el asunto que nos ocupa
existe una coincidencia entre el contenido de la Ley General en su
artículo 45 y el artículo impugnado, en cuanto ambas establecen los
dieciocho años como la mayoría de edad, podría no ser el caso y eso
no tornaría a éste último inconstitucional, o por lo menos no por esa
razón.

Respetuosamente considero que ante la multiplicación de “leyes


generales” en el ordenamiento jurídico mexicano, parece conveniente
empezar a hacer distinciones respecto de la función y el alcance de
cada instrumento en lo particular, con la intención de tutelar la
distribución competencial en el federalismo mexicano. En similares
términos me he pronunciado, por ejemplo, en el voto concurrente que
formulé a la acción de inconstitucionalidad 45/2016.

91
Artículo 73. XXIX-P.- Expedir leyes que establezcan la concurrencia de la Federación, los
Estados, el Distrito Federal y los Municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, en
materia de derechos de niñas, niños y adolescentes, velando en todo momento por el interés
superior de los mismos y cumpliendo con los tratados internacionales de la materia, de los que
México sea parte.

4
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

Por las razones apuntadas, me aparto de la


argumentación contenida en la página 64 de la
ejecutoria.

b) Las dispensas para el matrimonio entre menores no pueden


ser entendidas como un derecho humano.

No me parece que sea posible considerar que las dispensas


constituyan un derecho humano reconocido a favor de los niños,
niñas y adolescentes. Creo que se le dota al término de un significante
que ni siquiera históricamente existió.92

Del mismo recuento que hace la sentencia en los apartados previos,


concluyo que no existe un elemento que vincule al Estado mexicano a
expedir dispensas para que menores puedan contraer matrimonio. Al
contrario, hay elementos suficientes para considerar que existen
obligaciones convencionales para el Estado mexicano93 y a la par, un
exhorto generalizado en el ámbito internacional y emitido por órganos
especializados justamente en la defensa de los derechos de niñas,
niños y adolescentes (soft law),94 para combatir la práctica del
matrimonio infantil. Creo que una lectura de los mismos resulta
orientadora y muy útil, cuando nos enfrentamos a la interpretación de
un artículo de una convención, como lo es la del Consentimiento para
el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro
de los Matrimonios, suscrita en mil novecientos sesenta y dos. Si bien

92
Véase Pothier, R.J., Tratado del Contrato de Matrimonio [trad. y com. por Elías de Molins], Tomo
IX, Madrid. Particularmente, el Capítulo IV De las dispensas de los impedimentos de matrimonio
que se encuentran en las personas y el párrafo 332.
93
Citadas por la resolución en el apartado 2.2 Normas internacionales que establecen el derecho a
contraer matrimonio y la edad a partir de la que se puede ejercer este derecho, páginas 56 a 63.
94
Citadas por el proyecto en el apartado 3. Informes, observaciones, recomendaciones y
resoluciones formuladas por organismos internacionales en relación con la necesidad de erradicar
los matrimonios de niños, niñas y adolescentes, páginas 65 a 82.

5
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

el tiempo no agota los efectos de una convención ratificada por el


Estado, la interpretación de la misma sí debe ceder al principio de
especialidad y de progresividad.95

En este caso, el desarrollo de instrumentos vinculantes y de


instrumentos orientadores, especializados en el interés superior del
menor y la defensa de las mujeres, debe ser tomado en cuenta para
interpretar armónica y sistemáticamente el precepto aludido por la
Comisión promovente (artículo 2 de la Convención referida).

El Estado mexicano se encuentra obligado a resguardar la


progresividad de los derechos humanos, sobre todo a la luz de la
reforma de dos mil once. Esta misma progresividad, inherente a los
derechos humanos, debe de tener un impacto en la interpretación
que se da a los Tratados ratificados. Aun si estas razones son
exploradas en las páginas 123 a 128 de la sentencia, cuando se da
respuesta al concepto de invalidez en el que se aduce la violación a
este principio, considero que debió tomarse en cuenta al momento de
interpretar el artículo convencional antes referido. Esquemáticamente,
creo deberían ser tomadas las siguientes consideraciones para
interpretar el artículo 2 de la Convención Sobre el Consentimiento para
el Matrimonio:

- El objetivo y el contexto de la propia Convención. 96


Particularmente, el preámbulo de la Convención Sobre el
95
Para mayor referencia sobre el entendimiento de los tratados como “instrumentos vivos”, véase
Pieter Van Dijk, G. J. H. Van (Godefridus J. H.) Hoof, G. J. H. Van Hoof, A. W. Heringa, Theory &
Practice of the European Convention on Human Rights (3rd edn, Kluwer Law International 1998) 77;
y, Luzius Wildhaber, ‘The European Court of Human Rights in Action’ (2004) 21 Ritsumeikan Law
Review 83,84. Esta doctrina ha sido desarrollada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
desde el caso TYRER v. THE UNITED KINGDOM (1978), cuyo párrafo 31 señala “El Tribunal
recuerda además que el Convenio es un instrumento vivo que hay que interpretar -la Comisión lo
ha puesto de manifiesto debidamente- a la vista de las actuales circunstancias de vida.”
96
Esto es acorde a lo dispuesto por el artículo 31 de la Convención de Viena
sobre el Derecho de los Tratados, que a su letra dispone: I. Un tratado deberá
interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a
los términos del tratado en el contexto de estos y teniendo en cuenta su objeto y
fin.
6
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

Consentimiento para el Matrimonio estableció que


ésta tenía como objetivo, con el que todos los
Estados debían comprometerse, abolir “totalmente” el
matrimonio de los niños.
- Las convenciones posteriores.97 Notoriamente, la Convención
sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación
contra la Mujer, ratificado por México en mil novecientos ochenta
y uno establece que “no tendrán ningún efecto jurídico los
esponsales y el matrimonio de niños” en el artículo 16.2.
Conjuntamente, la Convención sobre Derechos del Niño de mil
novecientos ochenta y nueve dispone que “se entiende por niño
todo ser humano menor de dieciocho años de edad”. De todos
los instrumentos internacionales vinculantes citados por la
sentencia, se extrae la necesidad de que exista un pleno y libre
consentimiento de las partes.

- Deferencia y consulta a órganos internacionales especializados.

Estos puntos son relevantes para contestar a la pregunta


constitucional que, desde mi punto de vista, se planteaba y que giraba,
esencialmente, sobre la interpretación del artículo 2 de la Convención
Sobre el Consentimiento para el Matrimonio. No veo lugar para centrar
este asunto en uno relacionado con restricciones a los derechos
humanos de los menores y con ello, aplicar un test de razonabilidad
para preguntarnos si la medida cumple con una finalidad
constitucional.

97
En este punto, la Convención de Viena establece en su artículo 30: 3. Cuando
todas las partes en el tratado anterior sean también partes en el tratado posterior
pero el tratado anterior no queda terminado ni su aplicación suspendida conforme
al artículo 59, el tratado anterior se aplicará únicamente en la medida en que sus
disposiciones sean compatibles con las del tratado posterior.
7
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

c) Voto aclaratorio respecto de la emancipación y su


dependencia con la figura del matrimonio entre menores.

En la acción de inconstitucionalidad que nos ocupa, se planteó la


invalidez del Decreto de reformas al Código Civil de Aguascalientes,
por derogar la posibilidad para los menores y bajo ciertas
circunstancias, de contraer matrimonio. Este Decreto no solamente
reformó el artículo 145, que contenía anteriormente esta previsión,
sino que eliminó la figura de la emancipación, entre otros cambios. El
proyecto que se nos presentó, centró la litis en la constitucionalidad de
eliminar la posibilidad de contraer matrimonio para los menores, y
realizó de esta forma, un estudio sistemático, pero no pormenorizado,
de los artículos reformados.

Este contexto dio lugar a que, en la sesión de veintiséis de marzo de


dos mil diecinueve, a la Ministra Norma Lucía Piña Hernández le
surgiera la duda sobre si debimos haber estudiado la
constitucionalidad de los demás artículos, y específicamente, de la
supresión de la figura de la emancipación, o bien, como prefirió la
mayoría, reconocer la validez, en vía de consecuencia, de estos
artículos, sin haberlos estudiado pormenorizadamente.
Cuestionamiento que compartí en la sesión mencionada.

En ese sentido, acompañé tal interrogante, porque a pesar de que en


mi intervención expresé que la institución de la emancipación regulada
en la codificación civil del Estado de Aguascalientes, está íntimamente
vinculada con el matrimonio infantil, al ser efecto y consecuencia
directa de este,98 también se puede apreciar que existía en tal
98
Aunque en el derecho civil decimonónico mexicano, la emancipación, también se había regulado
para permitir a los menores de edad llevar a cabo la administración de un acervo patrimonial o la
ejecución de un trabajo, arte o profesión, sin requerir la intervención de interpósita persona, esto no
fue obstáculo para siempre considerarlo como, “[…]un efecto inmediato y necesario, de esencia
del matrimonio”, Cfr. MATEOS ALARCON, Manuel, Lecciones de Derecho Civil, México, Librería

8
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

legislación una porción normativa que era autónoma e


independiente a las provisiones matrimoniales,99 previo a
la reforma impugnada.

Me refiero al artículo 457 del Código Civil del Estado de


Aguascalientes que establecía lo siguiente: “Cuando por la ley o por la
voluntad del padre, el hijo tenga la administración de los bienes, se le
considerará respecto de la administración como emancipado, con la
restricción que establece la ley para enajenar, gravar o hipotecar
bienes raíces”.

En estas circunstancias, me parece que, al no haberse planteado


conceptos de invalidez cuestionando la supresión de la institución de
la emancipación y al existir efectivamente especificidades en este
tema, distintas a la Litis, hubiéramos podido sobreseer en los artículos
435, 457, 460, 464, 495, 663, 755, 85, 86, 87, 88, 465, 473, 521, 647,
660 y 667 del Código Civil para el estado de Aguascalientes, sin
reconocer su validez en vía consecuencia. Sin embargo, coincidí
finalmente con la propuesta del ministro Franco, porque por las
razones que expresé previamente, considero que la institución de la
emancipación sí está esencialmente vinculada a la del matrimonio
entre menores, o en todo caso, así debiera estarlo, en atención al
interés superior del menor.

_________________________________________
Ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá

de J. Valdés y Cueva, 1885, p. 428.


99
En efecto, está porción normativa, podría entender como un derivado residual de la regulación
primigenia de la emancipación en nuestro país; a mayor abundamiento consúltese: MATEOS
ALARCÓN, Manuel, Op. Cit.

9
VOTO CONCURRENTE EN LA
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD
22/2016

_____________________
Lic. Rafael Coello Cetina
Secretario General de Acuerdos de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación

FSP/MMA/DCB/JGH

10
VOTO QUE FORMULA EL MINISTRO EDUARDO MEDINA MORA I.
EN LA ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Respecto del considerando segundo, relativo a la precisión de


normas impugnadas: De la lectura integral del escrito inicial, se
advierte que la norma efectivamente impugnada fue el artículo 145 del
Código Civil del Estado de Aguascalientes y sólo en vía de
consecuencia otras disposiciones reformadas y derogadas con motivo
de la modificación al citado precepto. Sin perjuicio de lo anterior, se
estima que en todo caso resultaba necesario precisar que el artículo
153 fue impugnado en su párrafo primero, fracciones I y II; el artículo
460, en su fracción I; y el artículo 755, en su párrafo segundo, fracción
I.

Por lo que hace al considerando sexto, relativo al marco general


que incidió en la reforma y derogación a diversos preceptos del Código
Civil de Aguascalientes que aquí se controvierten:

En relación con el apartado 2.1, se considera, por un lado, que el


Tribunal Pleno no ha reconocido como tal que el derecho al
matrimonio derive del artículo 1° de la Constitución Federal y, por otro
lado, que el derecho al matrimonio no se encuentra reconocido en los
artículos 45 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes y 145, impugnado, del Código Civil del Estado de
Aguascalientes, los cuales sólo establecen la edad mínima para
contraer matrimonio.

En cuanto al apartado 2.2, se considera que,


independientemente de que la posibilidad de otorgar dispensas,
prevista en el artículo 2 de la Convención sobre el Consentimiento
para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el
Registro de los Matrimonios, no se haya previsto en instrumentos
internacionales posteriores; alude a un supuesto distinto al que
contemplaba el artículo 145, antes de la reforma impugnada, como se
explicará más adelante.

En lo referente al apartado 2.3, se considera, por una parte, que


el establecimiento de una edad mínima como condición para contraer
matrimonio no constituye una restricción, sino una modalidad para el
ejercicio de este derecho y, por otra parte, que la posibilidad de
otorgar dispensas, prevista en el artículo 2 de la Convención, no opera
respecto de menores, pues, conforme a lo señalado en el preámbulo
de la propia Convención, el matrimonio infantil debe ser abolido. Así
también, se estima que la razón por la cual el artículo 45 de la Ley
General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes no establece
la posibilidad de otorgar dispensas es su concordancia con diversos
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

instrumentos internacionales que prohíben el matrimonio infantil,


igualando la edad mínima para contraer matrimonio con la edad a la
que se deja de ser menor, de acuerdo con la Convención de los
Derechos del Niño y la legislación interna.

Por lo que toca al considerando séptimo, relativo al estudio de


fondo, se comparte el sentido, pero parcialmente las consideraciones
de la resolución, por las siguientes razones:

En principio, se estima que la metodología que se sigue no es la


adecuada, pues, ante todo, debe analizarse la cuestión efectivamente
planteada, sin pretender dar respuesta a cada uno de los argumentos
(no todos de inconstitucionalidad) que hicieron valer la promovente y
otros sujetos que intervinieron en el procedimiento.

Sin perjuicio de lo anterior, se considera que no se está ante una


restricción del derecho al matrimonio, sino, como se anticipó, ante una
modalidad para el ejercicio de este derecho, establecida en atención al
principio del interés superior del menor.

En este sentido, la constitucionalidad de la norma efectivamente


impugnada no debe examinarse a la luz de un test de razonabilidad,
sino confrontándola directamente con lo dispuesto por los
instrumentos internacionales en la materia de los que el Estado
mexicano es parte que, a diferencia de la Constitución General,
reconocen expresamente el derecho a contraer matrimonio y coinciden
en prohibir el matrimonio infantil, en el que uno o ambos contrayentes
son menores (en el caso de México, en congruencia con el artículo 1
de la Convención de los Derechos del Niño, menores de 18 años).

Al respecto, como se adelantó, la posibilidad de otorgar


dispensas, a que se refiere el artículo 2 de la Convención sobre el
Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer
Matrimonio y el Registro de los Matrimonios, nunca opera respecto de
menores, ya que, conforme a lo indicado en el preámbulo de la propia
Convención, el matrimonio infantil debe ser abolido. Así pues, debe
entenderse para casos en que, habiéndose cumplido 18 años o
alcanzado la mayoría de edad, no se tenga la edad mínima para
contraer matrimonio.

Ahora bien, aunque sujetar el ejercicio del derecho al matrimonio


a una condición de edad incide en la autonomía y vida privada de los
menores, se justifica en la protección reforzada que debe tenerse ante
los riesgos y consecuencias nocivas de los matrimonios prematuros,
así como en la obligación de garantizar su desarrollo integral, acorde
con lo preceptuado por el artículo 4°, párrafo noveno, constitucional y

2
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

los instrumentos internacionales relacionados con la niñez de los que


México es parte.

Por lo demás, no se coincide con diversas afirmaciones hechas


en el fallo, en cuanto al carácter dinámico de los derechos humanos,
conforme a los principios de progresividad e interdependencia y la
tesis número [Link]/2014 (10a.) que, desde mi punto de vista, se
refieren a cuestiones distintas; el valor asignado a las observaciones
del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer
respecto del tema analizado; la interpretación del texto anterior del
artículo 145 del Código Civil del Estado, en relación con la autorización
del juez “previo consentimiento de los padres” (basada en una lectura
incorrecta) y las “causas graves y justificadas” para otorgar las
dispensas (basadas en conjeturas); y la vinculación del derecho al
matrimonio con el deseo de formar una familia.

ATENTAMENTE

MINISTRO EDUARDO MEDINA MORA I.

3
VOTO CONCURRENTE QUE FORMULA EL MINISTRO ARTURO
ZALDÍVAR LELO DE LARREA EN LA ACCION DE
INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016.

En sesiones de veinticinco y veintiséis de marzo de dos mil


diecinueve el Tribunal Pleno discutió la acción de inconstitucionalidad
22/2016 promovida por la Comisión de Derechos Humanos del Estado
de Aguascalientes, en la que solicitó la invalidez de la reforma
publicada el veintidós de febrero de dos mil dieciséis, entre otros, al
artículo 145 del Código Civil de dicha entidad federativa100. Mediante
ese acto legislativo se eliminó la posibilidad de dispensar el requisito
de la edad para contraer matrimonio a personas mayores de 14 años
“por causa graves y justificadas”.

Por unanimidad de votos, el Pleno reconoció la validez de la reforma a


dicho precepto, por considerar que no vulnera el derecho al
matrimonio ni al libre desarrollo de la personalidad, además de que no
es contraria a los tratados internacionales en la materia.

Aunque concuerdo con tales conclusiones, suscribo el presente voto


concurrente para exponer las razones que me llevan a ello, las que
difieren en cierta medida de las reflejadas en la sentencia.

I. Resolución del Tribunal Pleno

Para dar respuesta al argumento en el que se planteó una


violación a la Convención sobre el Consentimiento, la Edad Mínima y
el Registro de los Matrimonios, la sentencia establece que de
conformidad con dicho instrumento, los Estados Parte adoptarán las
medidas legislativas necesarias para determinar la edad mínima para
100?
En el escrito de acción también se solicitó la invalidez de los artículos 28, fracción I; 90,
fracción V; 92; 137; 153, fracción I; 168; 179; 231; 287; 435; 457; 460; 464; 495; 663 y 755,
fracción I, así como la derogación de los numerales 85; 86; 87; 88; 90, fracción II; 95, fracciones II
y IV; 138; 146; 148; 149; 150; 151; 152; 153, fracción II; 169; 184; 260; 261; 262; 263; 465,
fracción II; 473; 521; 647, fracción II; 660; 665 y 667, todos del Código Civil del Estado de
Aguascalientes en vía de consecuencia.
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

celebrar nupcias, requisito que podrá ser dispensado por la autoridad


competente “por causas justificadas y en interés de los contrayentes”.
De esta manera, la Convención establece la potestad de los Estados
de otorgar dispensas a menores de edad para contraer matrimonio,
pero no un derecho a obtener dichas dispensas ni una obligación de
otorgarlas.

Posteriormente, el fallo retoma diversos instrumentos


internacionales en los que se hace énfasis en la importancia de
erradicar todo matrimonio entre menores de edad. Por lo tanto, la
sentencia concluye que la eliminación de la figura de la dispensa
del requisito de la edad para contraer matrimonio encuentra
asidero en el marco de potestades convencionales con que
contaba el legislador local.

Posteriormente, se procede a analizar si la eliminación de la


dispensa constituye una medida razonable en relación con el fin
perseguido. Se estima que la norma persigue una finalidad
constitucional o convencional de importancia para el Estado,
consistente en proteger a niños, niñas y adolescentes de una práctica
que ha sido considerada nociva para ese sector de la sociedad, tanto
en el ámbito nacional como internacional. De igual manera, se
considera que la restricción legislativa está vinculada con la
finalidad buscada porque busca proteger a menores del matrimonio
infantil o prematuro; aunado a que las regulaciones que permiten
dispensar el requisito de la edad para contraer matrimonio corren el
riesgo de dejar en segundo plano el consentimiento libre de los
contrayentes, como sucedía con el artículo 145 del Código Civil del
Estado de Aguascalientes previo a la reforma materia del presente
asunto. Se agrega que la evidencia empírica demuestra que los
menores de 18 años que contraen matrimonio se colocan en una
situación objetiva e inminente de riesgo que pone en peligro su sano

2
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

desarrollo físico y emocional. En consecuencia, se estima que la


medida es razonable.

En relación con el libre desarrollo de la personalidad, la


sentencia considera que la eliminación de la figura de la dispensa de
requisitos para contraer matrimonio contribuye a garantizar con mayor
seguridad ese derecho. Asimismo, que la medida adoptada por el
legislador de Aguascalientes no priva o implica una denegación
absoluta del derecho a contraer matrimonio, sino que sólo establece
una edad mínima razonable para su ejercicio.

Finalmente, respecto al principio de progresividad se concluye


que la eliminación de la dispensa tuvo como finalidad esencial
incrementar el grado de tutela de los derechos y protección en general
de niños, niñas y adolescentes, sin afectar de forma desmedida la
eficacia del derecho a contraer matrimonio que originalmente se había
considerado accesible para éstos, por lo que no se puede sostener
que se infringió el principio aludido.

II. Voto concurrente

Mis objeciones a los razonamientos del fallo son de índole


metodológica. Conforme a la teoría de los derechos fundamentales, el
examen de la constitucionalidad de una medida debe realizarse a
través de un análisis en dos etapas. En la primera, se debe determinar
si la norma impugnada incide en el alcance o contenido prima facie de
algún derecho. Para ello debe interpretarse la disposición
constitucional que protege el derecho fundamental, así como la
prohibición u obligación contenida en la norma impugnada. Si se
estima que ésta no incide en el ámbito de protección del primero, el
examen debe terminar con el reconocimiento de que la medida

3
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

legislativa es constitucional; en cambio, si la conclusión es positiva,


debe pasarse a otro nivel de análisis101.

En el caso, el artículo 145 del Código Civil del Estado de


Aguascalientes establece que “la edad mínima para contraer
matrimonio será de 18 años”. Como antecedente, es importante
precisar que, previo a la reforma impugnada de veintidós de febrero de
dos mil dieciséis, dicho precepto establecía la posibilidad de que un
juez autorizara a mayores de 14 años contraer matrimonio “por causas
graves y justificadas”, esto es, se establecía una posibilidad de
dispensa que fue eliminada con motivo de la reforma impugnada. Así,
el artículo combatido establece hoy en día una prohibición total de
contraer matrimonio para aquellas personas que no han alcanzado la
edad de 18 años, lo cual constituye el núcleo de la impugnación de la
Comisión accionante.

Esta prohibición total sin duda está vinculada con el ejercicio del
derecho a contraer matrimonio, comprendido en el derecho al libre
desarrollo a la personalidad. En efecto, esta Suprema Corte ha
señalado que el libre desarrollo de la personalidad es un derecho
fundamental que deriva del reconocimiento a la dignidad humana,
tutelada en el artículo 1° constitucional e implícita en diversos tratados
internacionales de derechos humanos suscritos por nuestro país. En
esencia, comprende el derecho del individuo a elegir de forma libre y
autónoma su proyecto de vida, así como la manera que logrará
las metas y objetivos que para él son relevantes. Este derecho
permite la consecución del proyecto de vida que para sí tiene el ser
humano, como ente autónomo, de tal manera que supone el
reconocimiento de la facultad natural de toda persona a ser
individualmente como quiere ser, sin coacción ni controles
injustificados o impedimentos por parte de los demás. Es decir, es la

Amparo en revisión 237/2014 resuelto por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
101

Nación el 4 de noviembre de 2015.

4
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

persona humana quien decide el sentido de su propia existencia, de


acuerdo con sus valores, ideas, expectativas, gustos, etc.102.

En este orden de ideas, el derecho al libre desarrollo de la


personalidad comprende, entre otras, la libertad de contraer
matrimonio o no hacerlo; de procrear hijos, cuántos y en qué
momento o decidir no tenerlos; de elegir la apariencia personal,
profesión o actividad laboral y, por supuesto, la libre opción sexual,
pues todos estos aspectos evidentemente son parte de la manera en
que el individuo desea proyectarse y vivir su vida, por lo que sólo él lo
puede decidir en forma autónoma103.

Con todo, el derecho a contraer matrimonio tiene la


particularidad de que está sujeto a una edad mínima. Tanto el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos104, condicionan su ejercicio al
cumplimiento de una edad mínima que deberá ser determinada por
cada Estado, lo que encuentra su razón de ser, por un lado, en la
necesidad de asegurar el consentimiento libre, pleno e informado de

102
Amparo en revisión 237/2014 resuelto por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación el 4 de noviembre de 2015.
103
Amparo directo 6/2008 resuelto por el Tribunal Pleno el 6 de enero de 2009.
104
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
Artículo 23
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la
protección de la sociedad y del Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar
una familia si tienen edad para ello.
3. El matrimonio no podrá celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los
contrayentes.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto tomarán las medidas apropiadas para
asegurar la igualdad de derechos y de responsabilidades de ambos esposos en cuanto al
matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del mismo. En caso de
disolución, se adoptarán disposiciones que aseguren la protección necesaria a los hijos.
Convención Americana sobre Derechos Humanos
Artículo 17. Protección a la Familia
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida
por la sociedad y el Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y a fundar
una familia si tienen la edad y las condiciones requeridas para ello por las leyes
internas, en la medida en que éstas no afecten al principio de no discriminación
establecido en esta Convención.
3. El matrimonio no puede celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los
contrayentes.

5
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

los contrayentes y, por otro, a proteger a los menores de edad de los


efectos nocivos que produce el matrimonio infantil.

Así, convencionalmente, la determinación de la edad idónea


para el ejercicio del derecho a contraer matrimonio constituye una
facultad que cada Estado deberá ejercer dentro de un margen de
razonabilidad, aunque desde hace un tiempo se ha hecho énfasis en
la conveniencia de que la edad mínima para contraer matrimonio sea
fijada en 18 años, como medida reforzada de protección a la niñez.

En la Recomendación General No. 21 el Comité para la


Eliminación de la Discriminación contra la Mujer sugirió a los Estados
establecer una edad mínima para contraer matrimonio de 18 años,
tanto para el hombre como para la mujer, debido a que en ese acto
ambos asumen importantes obligaciones que no deberían arrogarse
antes de alcanzar una madurez y capacidad de obrar plenas. Además,
hizo énfasis en que cuando las niñas se casan y tienen hijos, su salud
puede verse afectada desfavorablemente y se entorpece su
educación, lo cual restringe su autonomía económica.

De igual manera, el Comité sobre los Derechos del Niño en la


Observación General número 4, recomendó a los Estados examinar y
reformar sus leyes y prácticas para aumentar la edad mínima para el
matrimonio, con o sin acuerdo de los padres, a los 18 años, tanto para
las chicas como para los chicos. Ello, al manifestar su preocupación
por los matrimonios y embarazos precoces que constituyen un factor
importante en los problemas sanitarios relacionados con la salud
sexual y reproductiva. Además, expuso que estas preocupaciones no
se agotan en los temas de salud, ya que las niñas que contraen
matrimonio frecuentemente se ven obligadas a abandonar la
enseñanza y quedan al margen de las actividades sociales.

6
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Por su parte, el Comité para la Eliminación de la Discriminación


contra la mujer y el Comité de los Derechos del Niño en las
Recomendaciones Generales 31 y 18, adoptadas de manera conjunta,
definieron el matrimonio infantil como cualquier unión en la que al
menos uno de los contrayentes sea menor de 18 años. Expusieron
que el matrimonio infantil supone una forma de matrimonio forzoso, ya
que no se cuenta con el consentimiento pleno, libre e informado de
una de las partes o de ninguna de ellas. Finalmente, dieron cuenta de
cómo estos matrimonios afectan especialmente a las niñas en
términos numéricos, aunque a veces ambos cónyuges son menores
de 18 años.

En México, el matrimonio infantil es un fenómeno frecuente.


De acuerdo con la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes
realizada con el apoyo técnico y financiero de UNICEF en dos mil
quince, el 15% de las mujeres entre 15 y 19 años están casadas. En
segundo lugar, se advierte que el matrimonio infantil afecta en
mayor medida a niñas que a niños. Así, la Encuesta Nacional de la
Juventud 2010 puso de manifiesto que el 17% de las mujeres
entrevistadas de 20 a 24 años se casaron siendo niñas, mientras que
ese porcentaje era de 3.9% para varones. En tercer término, los datos
indican que el matrimonio infantil afecta a las mujeres más
vulnerables. La Encuesta Nacional Dinámica Demográfica de INEGI
2014 demuestra que de las mujeres que se casaron antes de los
dieciocho años, el 46.9% sólo había cursado la primaria, 40.1% la
secundaria y el 15% algún grado de preparatoria. Por otra parte, más
del 60% de las mujeres en México entre 20 y 24 años que se casaron
antes de los 18 años vivían en pobreza, conforme a las Estadísticas
Vitales de Natalidad de INEGI. Finalmente, la tasa de matrimonios
infantiles entre mujeres urbanas (17.7%) es menor al de las que viven
en comunidades rurales (28%); donde el índice más alto se presenta
en jóvenes hablantes de lengua indígena en Chiapas, Guerrero y
Veracruz (donde se registran índices superiores al 40%). En cuarto
7
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

lugar, el matrimonio y las uniones conyugales tempranas están


estrechamente ligadas con el embarazo adolescente, en el cual
existen altas tasas de mortalidad materna. Así, en el año dos mil
catorce, el 10.4% del total de las muertes maternas en México se
presentó en menores de 19 años, conforme al Observatorio de
Mortalidad Materna en México105.

Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas ha


expuesto que los efectos del matrimonio infantil (definido como aquél
en el que uno o ambos contrayentes tienen menos de 18 años) son los
siguientes: i) menos años de educación para las niñas que se ven
absorbidas por el trabajo doméstico o el cuidado de sus hijos, además
de ser desalentadas de continuar con sus estudios; ii) más embarazos
adolescentes y mayores probabilidades de sufrir complicaciones
durante la gestación y el parto, dado que las niñas tienen el doble de
probabilidad de morir en el parto que las mujeres mayores de 20 años
y, frecuentemente, no tienen la información o el poder en sus
relaciones para decidir el número y frecuencia de sus hijos o negociar
el uso de anticonceptivos; iii) mayor riesgo de sufrir discriminación y
violencia, ya que normalmente en los matrimonios infantiles se
observan diferencias importantes de edad y poder; iv) dependencia
económica y pobreza por exclusión del sistema educativo y falta de
acceso a oportunidades de empleo, lo que perpetua la vulnerabilidad
en sus hijos; v) falta de libertad y autonomía, así como poca
participación en la toma de decisiones relacionadas con la vida y
economía familiar, así como en decisiones comunitarias; vi)
finalmente, las niñas casadas son expuestas al riesgo de caer en
redes de trata de personas106.

105
Datos obtenidos del ONU Mujeres México, “Matrimonios y Uniones Tempranas de Niñas”,
consultable en [Link]
publicaciones/2016/matrimonio%20infantil_.pdf?la=es&vs=1122.
106
Asamblea General de las Naciones Unidas, Informe de la Relatora Especial sobre derechos
humanos de las víctimas de la trata de personas, especialmente mujeres y niños, “Aplicación de la
resolución 60/251 de la Asamblea General de 15 de marzo de 2006, titulada Consejo de Derechos
Humanos”, 24 de enero de 2007.

8
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

Es a la luz de todos estos datos que debe considerarse la


validez de una medida como la prohibición total del matrimonio antes
de la edad adulta. Esta medida no es propiamente una restricción del
derecho a contraer matrimonio, de suyo sujeto a una edad mínima,
sino una medida de protección orientada por el interés superior de la
infancia107 y desde una perspectiva de género.

Se trata de una protección adicional108 con la que se busca


evitar, de tajo, la posibilidad de que se otorguen dispensas como
consecuencia de la discriminación de género y de los estereotipos
culturales, en los que la sociedad considera como algo normal y
aceptable que las niñas se casen o sean madres antes de la edad
adulta. Se busca evitar que, tras la figura de las dispensas, las niñas
sean forzadas a casarse por razones económicas, porque quedaron
embarazadas o porque nadie considera un destino diferente para
ellas, bajo una visión de la mujer como subordinada al hombre y
limitada a un cierto rol en la sociedad.

Estamos pues frente a una medida que supera un test de mera


razonabilidad en tanto establece una protección para la niñez, con la
que se busca erradicar el matrimonio infantil en nuestro país. Si bien
uno de los principios del interés superior del niño es el de la autonomía

107
Respecto al deber del Estado mexicano de proteger a la infancia, el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos consagran el
derecho de todo niño a las medidas de tutela que por su condición de menor requieren. Por su parte,
la Convención sobre los Derechos del Niño dispone que los Estados Partes se comprometen a
asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar. Entre los
principios rectores de este último instrumento se encuentra el interés superior del niño.
108
Convención sobre los Derechos del Niño.
Artículo 19
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y
educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental,
descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se
encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo
tenga a su cargo.
2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, porcedimientos (sic)
eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia
necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la
identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación
ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención
judicial

9
VOTO
ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD 22/2016

progresiva, conforme al cual a medida que se desarrollan, los menores


de edad van adquiriendo la posibilidad de tomar decisiones sobre su
vida, sobre su cuerpo y sobre sus relaciones afectivas, así como sobre
su vida sexual y reproductiva, lo cierto es que estos derechos se
tutelan brindando a los adolescentes educación, información, servicios
de salud adecuados, acceso a métodos anticonceptivos, etc; no
dándoles acceso a una institución jurídica como el matrimonio, cuyo
ejercicio está sujeto a una edad mínima.

Por último, frente a los argumentos que sostienen que las


dispensas pueden, en ciertos casos, brindar beneficios económicos,
fiscales o de seguridad social, o una vía para formalizar la relación de
parejas adolescentes del mismo sexo, debo decir que, a mi juicio, el
matrimonio no debe ser visto, en ningún caso, como un remedio a la
condición social de las y los adolescentes. El Estado debe proveer las
condiciones para que, atendiendo a su desarrollo progresivo, los
menores de edad puedan tomar decisiones sobre su vida, así como
garantizar que tengan satisfechas sus necesidades mínimas de
bienestar, de tal manera que el matrimonio no sea visto como una vía
de acceso a estos derechos.

MINISTRO ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA

10

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