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Romanticismo y Bécquer en España

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2.

EL ROMANTICISMO EN ESPAÑA: - Se desarrolló en dos fases: una primera propiamente


romántica y una segunda denominada posromanticismo : Romanticismo: - Se desarrolla a partir de
1830 y se manifiesta a través de dos tendencias: • Autores de ideología liberal: sin abandonar la
expresión de sentimientos, se centran en la crítica social. 2 etapa: Posromanticismo: - Se desarrolla
en la segunda mitad del siglo XIX. Por influencia de la poesía alemana, se da más importancia a la
expresión de la intimidad. Destacan: • Gustavo Adolfo Bécquer • Rosalía de Castro

► GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER: - Nació en Sevilla en 1836 y murió en Madrid en 1870. Se


llamaba en realidad Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, Quedó huérfano de padre a los cinco años
y de madre a los diez, y vivió su infancia y su adolescencia en Sevilla, Viajó a Madrid con diecisiete
años para dedicarse a la literatura. No tuvo éxito y acabó trabajando como periodista y traductor
de obras teatrales francesas. En Sevilla, en 1858, enfermó de tuberculosis o sífilis, no está claro, y
aprovechó para escribir y publicar su primera leyenda. En 1861 se casa con Casta Esteban, hija de
un médico, con la que tuvo tres hijos, Pero con la revolución de 1868, el poeta perdió su trabajo y
fue abandonado por su esposa. muere en 1870
• Presencia de un mundo espectral, sobrenatural y misterioso, que muchas
veces utiliza para presagiar los episodios, como en "El monte de las
ánimas":
"Y cerrando los ojos intentó dormir; pero en vano había hecho 00 el
esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse, más pálida, más
inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaderas de brocado de
la puerta se habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas y sonaban
sobre la alfombra..." "... Separó las cortinas de seda del lecho, y ya se
disponía a reírse de sus temores pasados cuando de repente un sudor frío
cubrió su cuerpo... Sobre el reclinatorio había visto sangrienta y
desgarrada la banda azul que fue a buscar Alfonso."

• Pasa de lo real a lo fantástico, llegando a introducir datos históricos en


sus relatos que los hacen más verosímiles, como en "La Promesa", en la
que habla de la batalla que realizó Fernando IV, a la que el Papa dio el
carácter de Cruzada:
"...Circulaban en todas direcciones multitud de soldados que, hablando
dialectos diversos y vestido cada cual al uso de su país, y cada cual armado
a su guisa..."

• Presencia de ambientes nocturnos, de ruinas, en los que está casi


siempre presente la luna. Bécquer gustaba de monasterios e iglesias.
"Algunas veces llegaba su delirio hasta el punto de quedarse una noche
entera mirando la luna, que flotaba en el cielo entre un vapor de plata..."
"...Aún quedaban en pie restos de los anchos torreones de sus muros, aún
se veían, como en parte se ven hoy, cubiertos de hiedra y campanillas
blancas los macizos arcos de los claustros, las prolongadas galerías
ojivales de sus patios de armas en las que suspiraba el viento con un
gemido..." (El rayo de luna).
• Presencia de un enamorado, ya valiente, ya frágil que desafía a todo por
los deseos de su amada, y acaba siendo condenado. Otras veces, aunque
aspirando a un amor natural, acaba siendo destruido por una amada
sobrenatural o espectral.
"¿La ves? –parecía decirme mostrándome la joya- Pues no es tuya, no lo
será nunca..., nunca..."
"¿Qué virgen tiene esa prisa?
-La del Sagrario- murmuró María
-¡La del Sagrario!- repitió el joven con acento de terror- ¿La del Sagrario
de la catedral!...
Y en sus facciones se retrató un instante el estado de su alma, espantada
en una idea...”... "Yo se la arrancaría para ti, aunque me costase la vida o
la condenación". (La ajorca de oro).
• La amada es inalcanzable, malvada la mayoría de las veces, que conduce
al hombre a la perdición. Es siempre bella, muy bella y ha de tener algo
que la haga misteriosa.
“Yo la he de encontrar, la he de encontrar; y si la encuentro estoy casi
seguro de que he de conocerla... ¿En qué? eso es lo que no podré decir...,
pero he de conocerla. El eco de sus pisadas o una sola palabra suya que
vuelva a oír, el extremo de su traje, un solo extremo que vuelva a ver me
bastará para conseguirlo..." (El rayo de luna)

• El tiempo tratado en las leyendas es siempre pasado, preferiblemente el


de la Edad Media, con batallas, juras, duelos, torneos, gloria, fama...
"El Rey de Castilla marchaba a la guerra de moros, y para combatir con los
enemigos de la religión había apellidado en son de guerra... (El Cristo de la
Calavera).
• Por último, añadir que Bécquer muchas veces añade comentarios
críticos, satíricos o irónicos la final de sus leyendas, como en "El Rayo de
Luna":
"Cantigas..., mujeres..., glorias..., felicidad..., mentira todo, fantasmas
vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y
los amamos y corremos tras ellos. ¿Para qué? ¿Para qué? Para encontrar
un rayo de luna.
Manrique estaba loco; por lo menos todo el mundo lo creía así. A mí, por el
contrario se me figura que lo que había hecho era recuperar el juicio..."

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