Oración Lunes 2 de diciembre Ven, Señor, no tardes,
ven, que te esperamos;
Laudes ven, Señor, no tardes,
ven pronto, Señor.
Invitatorio
V. Señor, abre mis labios. El mundo muere de frío,
R. Y mi boca proclamará tu alabanza. el alma perdió el calor,
los hombres no son hermanos
Antífona porque han matado al Amor.
Al Rey que viene, al Señor que se acerca,
venid, adorémosle. Envuelto en noche sombría,
gime el mundo de pavor;
Salmo 94 va en busca de una esperanza,
buscando tu fe, Señor.
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva; Al mundo le falta vida
entremos a su presencia dándole gracias, y le falta corazón;
aclamándolo con cantos. le falta cielo en la tierra,
si no lo riega tu amor.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses: Rompa el cielo su silencio,
tiene en su mano las simas de la tierra, baje el rocío a la flor,
son suyas las cumbres de los montes; ven, Señor, no tardes tanto,
suyo es el mar, porque él lo hizo, ven, Señor. Amén.
la tierra firme que modelaron sus manos.
Salmodia
Venid, postrémonos por tierra, ANTÍFONA 1
bendiciendo al Señor, creador nuestro. A ti te suplico, Señor; por la mañana
Porque él es nuestro Dios, escucharás mi voz.
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. Salmo 5, 2-10. 12-13
ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO
Ojalá escuchéis hoy su voz: PERSEGUIDO
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto; Señor, escucha mis palabras,
cuando vuestros padres me pusieron a atiende a mis gemidos,
prueba haz caso a mis gritos de auxilio,
y dudaron de mí, aunque habían visto mis Rey mío y Dios mío.
obras.
A ti te suplico, Señor;
Durante cuarenta años por la mañana escucharás mi voz,
aquella generación me repugnó, y dije: por la mañana te expongo mi causa,
Es un pueblo de corazón extraviado, y me quedo aguardando.
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera Tú no eres un Dios que ame la maldad,
que no entrarán en mi descanso» ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, Detestas a los malhechores,
por los siglos de los siglos. Amén destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
HIMNO
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa, aclamad la gloria y el poder del Señor,
me postraré ante tu templo santo aclamad la gloria del nombre del Señor,
con toda reverencia. postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
Señor, guíame con tu justicia, La voz del Señor sobre las aguas,
porque tengo enemigos; el Dios de la gloria hace oír su trueno,
alláname tu camino. el Señor sobre las aguas torrenciales.
En su boca no hay sinceridad, La voz del Señor es potente,
su corazón es perverso; la voz del Señor es magnífica,
su garganta es un sepulcro abierto, la voz del Señor descuaja los cedros,
mientras halagan con la lengua. el Señor descuaja los cedros del Líbano.
Que se alegren los que se acogen a ti, Hace brincar al Líbano como un novillo,
con júbilo eterno; al Sarión como una cría de búfalo.
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre. La voz del Señor lanza llamas de fuego,
la voz del Señor sacude el desierto,
Porque tú, Señor, bendices al justo, el Señor sacude el desierto de Cadés.
y como un escudo lo rodea tu favor.
Se dice Gloria al Padre. La voz del Señor retuerce los robles,
el Señor descorteza las selvas.
ANTÍFONA 2 En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso.
El trono del Señor está encima de la
1Cro 29, 10-13 tempestad,
SÓLO A DIOS HONOR Y GLORIA el Señor se sienta como rey eterno.
El Señor da fuerza a su pueblo,
Bendito eres, Señor, el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Dios de nuestro padre Israel, Se dice Gloria al Padre.
por los siglos de los siglos.
LECTURA BREVE
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, Mateo 8, 5-11
la gloria, el esplendor, la majestad, Al entrar Jesús en Cafarnaún, se le acercó un
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra, capitán de la guardia, suplicándole: «Señor,
tú eres rey y soberano de todo. mi muchacho está en cama, totalmente
paralizado, y sufre terriblemente.» Jesús le
De ti viene la riqueza y la gloria, dijo: «Yo iré a sanarlo.» El capitán contestó:
tú eres Señor del universo, «Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi
en tu mano está el poder y la fuerza, casa? Di no más una palabra y mi sirviente
tú engrandeces y confortas a todos. sanará. Pues yo, que no soy más que un
capitán, tengo soldados a mis órdenes, y
Por eso, Dios nuestro, cuando le digo a uno: Vete, él se va; y si le
nosotros te damos gracias, digo a otro: Ven, él viene; y si ordeno a mi
alabando tu nombre glorioso. sirviente: Haz tal cosa, él la hace.» Jesús se
Se dice Gloria al Padre. quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le
seguían: «Les aseguro que no he encontrado
ANTÍFONA 3 a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo:
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado. vendrán muchos del oriente y del occidente
para sentarse a la mesa con Abrahán, Isaac y
Salmo 28 Jacob en el Reino de los Cielos.
MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD
RESPONSORIO BREVE
Hijos de Dios, aclamad al Señor, V. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.
R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. PRECES
V. Su gloria aparecerá sobre ti. El Señor Jesucristo, luz de luz e Hijo de Dios
R. Amanecerá el Señor. vivo, nos arrancará de nuestras tinieblas
para que podamos contemplar su gloria;
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu acudamos, pues, a él y digámosle
Santo. confiadamente:
R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. -Ven, Señor Jesús.
CÁNTICO EVANGÉLICO Oh Luz indestructible que vienes a iluminar
Antífona nuestras tinieblas,
Levanta tu mirada, Jerusalén, y contempla el -despierta nuestra fe aletargada.
poder de tu Rey: mira, tu Salvador viene a
librarte de tus cadenas. Haz que andemos con seguridad durante el
día,
Cántico de Zacarías -guiados por el resplandor de tu claridad.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, Enséñanos a tener la verdadera bondad,
porque ha visitado y redimido a su pueblo, -y haz que ella sirva para iluminar a los
suscitándonos una fuerza de salvación hombres.
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo Ven a crear la nueva tierra que anhelamos,
por boca de sus santos profetas. -en la que habite la justicia y la paz.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.
Es la salvación que nos libra de nuestros Digamos a nuestro Padre, con toda
enemigos confianza: Padre nuestro.
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con ORACIÓN
nuestros padres, Concédenos, Señor Dios nuestro, anhelar de
recordando su santa alianza tal manera la llegada de tu Hijo Jesucristo,
y el juramento que juró a nuestro padre que, cuando llame a nuestras puertas, nos
Abraham. encuentre velando en oración y cantando sus
alabanzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Para concedernos que, libres de temor, Hijo.
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, CONCLUSIÓN
en su presencia, todos nuestros días. V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo
mal y nos lleve a la vida eterna.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, R. Amén.
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro
Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Se dice Gloria al Padre.
Oración Lunes 2 de diciembre ¿qué podrá hacer el justo?»
Vísperas Pero el Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
Vísperas sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia, él lo detesta.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Hará llover sobre los malvados ascuas y
Como era en el principio, ahora y siempre, azufre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya. les tocará en suerte un viento huracanado.
HIMNO Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro.
Jesucristo, Palabra del Padre,
luz eterna de todo creyente: ANTÍFONA 2
ven y escucha la súplica ardiente, Dichosos los limpios de corazón, porque ellos
ven, Señor, porque ya se hace tarde. verán a Dios.
Cuando el mundo dormía en tinieblas, Salmo 14
en tu amor tú quisiste ayudarlo ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
y trajiste, viniendo a la tierra,
esa vida que puede salvarlo. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?
Ya madura la historia en promesas,
sólo anhela tu pronto regreso; El que procede honradamente
si el silencio madura la espera, y practica la justicia,
el amor no soporta el silencio. el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,
Con María, la Iglesia te aguarda
con anhelos de esposa y de Madre, el que no hace mal a su prójimo
y reúne a sus hijos en vela, ni difama al vecino,
para juntos poder esperarte. el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,
Cuando vengas, Señor, en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro el que no retracta lo que juró
y a tu lado vivamos por siempre, aun en daño propio,
dando gracias al Padre en el reino. Amén. el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
Salmodia
El que así obra nunca fallará.
ANTÍFONA 1
El Señor se complace en los justos. ANTÍFONA 3
Dios nos ha destinado en la persona de
Salmo 10 Cristo a ser sus hijos.
EL SEÑOR, ESPERANZA DEL JUSTO
Al Señor me acojo, ¿por qué me decís: Cántico Ef 1, 3-10
«Escapa como un pájaro al monte, EL DIOS SALVADOR
porque los malvados tensan el arco,
ajustan las saetas a la cuerda Bendito sea Dios,
para disparar en la sombra contra los Padre de nuestro Señor Jesucristo,
buenos? que nos ha bendecido en la persona de
Cuando fallan los cimientos, Cristo
con toda clase de bienes espirituales y CÁNTICO EVANGÉLICO
celestiales.
Ant. El ángel del Señor anunció a María, y
Él nos eligió en la persona de Cristo, concibió por obra del Espíritu Santo. Aleluya.
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos MAGNÍFICAT Lc 1, 46-55
e irreprochables ante él por el amor. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR
Él nos ha destinado en la persona de Cristo, Proclama mi alma la grandeza del Señor,
por pura iniciativa suya, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
a ser sus hijos, porque ha mirado la humillación de su
para que la gloria de su gracia, esclava.
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo, Desde ahora me felicitarán todas las
redunde en alabanza suya. generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes
Por este Hijo, por su sangre, por mí:
hemos recibido la redención, su nombre es santo
el perdón de los pecados. y su misericordia llega a sus fieles
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia de generación en generación.
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su Él hace proezas con su brazo:
voluntad. dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
Éste es el plan y enaltece a los humildes,
que había proyectado realizar por Cristo a los hambrientos los colma de bienes
cuando llegase el momento culminante: y a los ricos los despide vacíos.
hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo
por cabeza, Auxilia a Israel, su siervo,
las del cielo y las de la tierra. acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres
LECTURA BREVE Flp 3, 20b-21 —
en favor de Abraham y su descendencia por
Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. siempre.
Él transformará nuestra condición humilde,
según el modelo de su condición gloriosa, Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
con esa energía que posee para sometérselo Como era en el principio, ahora y siempre,
todo. por los siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO BREVE PRECES
V. Despierta tu poder y ven a salvarnos, Oremos al Señor, que vendrá y nos salvará, y
Señor Dios de los ejércitos. digámosle:
R. Despierta tu poder y ven a salvarnos,
Señor Dios de los ejércitos. Ven, Señor, y sálvanos.
V. Que brille tu rostro y nos salve. Señor Jesús, ungido del Padre y salvador de
R. Señor Dios de los ejércitos. los hombres,
— ven pronto y sálvanos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Tú que viniste al mundo,
R. Despierta tu poder y ven a salvarnos, — líbranos del pecado del mundo.
Señor Dios de los ejércitos.
Tú que viniste del Padre,
— muéstranos el camino para ir al Padre.
Tú que fuiste concebido por obra del Espíritu
Santo,
— renuévanos a nosotros con la fuerza de
este mismo Espíritu Santo.
Tú que tomaste carne en el seno de la Virgen
María,
—líbranos de la corrupción de la carne.
Acuérdate, Señor, de todos los hombres,
— que desde el comienzo del mundo
esperaron en ti.
Padre nuestro.
ORACIÓN
Concédenos, Señor Dios nuestro,
permanecer alerta a la venida de tu Hijo,
para que cuando llegue y llame a la puerta
nos encuentre velando en oración y
cantando su alabanza. Por nuestro Señor
Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo
mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
Oración Jueves 12 de diciembre Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Laudes por los siglos de los siglos. Amén.
V. Señor, abre mis labios.
Ant. Al Rey que viene, al Señor que se
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
acerca, venid, adorémosle.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
HIMNO
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
De luz nueva se viste la tierra,
porque el Sol que del cielo ha venido
INVITATORIO
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
Antífona
Al Rey que viene, al Señor que se acerca,
El amor hizo nuevas cosas,
venid, adorémosle.
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
Salmo 23
en la Virgen su luz ha encendido.
ENTRADA SOLEMNE DE DIOS EN SU TEMPLO
Ya la tierra reclama su fruto
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
y de bodas se anuncia alegría,
el orbe y todos sus habitantes:
el Señor que en los cielos moraba
él la fundó sobre los mares,
se hizo carne en la Virgen María.
él la afianzó sobre los ríos.
Gloria a Dios, el Señor poderoso,
— ¿Quién puede subir al monte del Señor?
a su Hijo y Espíritu Santo,
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.
— El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
Salmodia
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.
ANTÍFONA 1
Ése recibirá la bendición del Señor,
Despierta tu poder, Señor, y ven a salvarnos.
le hará justicia el Dios de salvación.
Salmo 79
— Éste es el grupo que busca al Señor,
VEN, SEÑOR, A VISITAR TU VIÑA
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
Pastor de Israel, escucha,
¡Portones!, alzad los dinteles,
tú que guías a José como a un rebaño;
que se alcen las antiguas compuertas:
tú que te sientas sobre querubines,
va a entrar el Rey de la gloria.
resplandece
ante Efraín, Benjamín y Manasés;
— ¿Quién es ese Rey de la gloria?
despierta tu poder y ven a salvarnos.
— El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.
Oh Dios, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
Señor, Dios de los ejércitos,
va a entrar el Rey de la gloria.
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
— ¿Quién es ese Rey de la gloria?
— El Señor, Dios de los ejércitos.
Les diste a comer llanto,
Él es el Rey de la gloria.
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas de nuestros él fue mi salvación.
vecinos, Y sacaréis aguas con gozo
nuestros enemigos se burlan de nosotros. de las fuentes de la salvación.
Dios de los ejércitos, restáuranos, Aquel día diréis:
que brille tu rostro y nos salve. "Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
Sacaste una vid de Egipto, contad a los pueblos sus hazañas,
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste; proclamad que su nombre es excelso.
le preparaste el terreno, y echó raíces
hasta llenar el país. Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
Su sombra cubría las montañas, gritad jubilosos, habitantes de Sión:
y sus pámpanos, los cedros altísimos; "Qué grande es en medio de ti
extendió sus sarmientos hasta el mar, el Santo de Israel".
y sus brotes hasta el Gran Río.
ANTÍFONA 3
¿Por qué has derribado su cerca Aclamad a Dios, nuestra fuerza.
para que la saqueen los viandantes,
la pisoteen los jabalíes Salmo 80
y se la coman las alimañas? SOLEMNE RENOVACIÓN DE LA ALIANZA
Dios de los ejércitos, vuélvete: Aclamad a Dios, nuestra fuerza;
mira desde el cielo, fíjate, dad vítores al Dios de Jacob:
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó acompañad, tocad los panderos,
y que tú hiciste vigorosa. las cítaras templadas y las arpas;
tocad la trompeta por la luna nueva,
La han talado y le han prendido fuego; por la luna llena, que es nuestra fiesta.
con un bramido hazlos perecer.
Que tu mano proteja a tu escogido, Porque es una ley de Israel,
al hombre que tú fortaleciste. un precepto del Dios de Jacob,
una norma establecida por José
No nos alejaremos de ti: al salir de Egipto.
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
Oigo un lenguaje desconocido:
Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos, "retiré sus hombros de la carga,
que brille tu rostro y nos salve. y sus manos dejaron la espuerta.
ANTÍFONA 2 Clamaste en la aflicción, y te libré,
Anunciad a toda la tierra que el Señor hizo te respondí oculto entre los truenos,
proezas. te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
Cántico Is 12,1-6 Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra
ACCIÓN DE GRACIAS DE LOS REDIMIDOS ti;
¡ojalá me escuchases Israel!
Te doy gracias, Señor,
porque estabas airado contra mí, No tendrás un dios extraño,
pero ha cesado tu ira no adorarás un dios extranjero;
y me has consolado. yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto;
Él es mi Dios y Salvador: abre la boca que te la llene".
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor, Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer: y el juramento que juró a nuestro padre
los entregué a su corazón obstinado, Abrahán.
para que anduviesen según sus antojos.
Para concedernos que, libres de temor,
¡Ojalá me escuchase mi pueblo arrancados de la mano de los enemigos,
y caminase Israel por mi camino! le sirvamos con santidad y justicia,
en un momento humillaría a sus enemigos en su presencia, todos nuestros días.
y volvería mi mano contra sus adversarios;
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
los que aborrecen al Señor te adularían, porque irás delante del Señor
y su suerte quedaría fijada; a preparar sus caminos,
te alimentaría con flor de harina, anunciando a su pueblo la salvación,
te saciaría con miel silvestre. el perdón de sus pecados.
LECTURA BREVE Is 45, 8 Por la entrañable misericordia de nuestro
Dios,
Cielos, destilad el rocío; nubes, derramad al nos visitará el sol que nace de lo alto,
Justo; ábrase la tierra y brote la salvación, y para iluminar a los que viven en tinieblas
con ella germine la justicia. y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
RESPONSORIO BREVE por el camino de la paz.
V. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
V. Su gloria aparecerá sobre ti.
R. Amanecerá el Señor. PRECES
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Imploremos, hermanos, a Dios Padre, que ha
Santo. enviado a su Hijo para salvar al mundo, y
R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. digámosle suplicantes:
CÁNTICO EVANGÉLICO Muéstranos, Señor, tu misericordia.
ANTÍFONA Padre lleno de amor, no permitas que
«Yo te auxilié —dice el Señor—, y soy tu nuestra vida y nuestras obras rechacen a
redentor, el Santo de Israel». Cristo, tu enviado,
— pues nuestra lengua lo proclama con fe
BENEDICTUS Lc 1, 68-79 plena.
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Tú que enviaste a tu Hijo para salvación de
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, los hombres,
porque ha visitado y redimido a su pueblo, — aleja de nuestra nación y del mundo
suscitándonos una fuerza de salvación entero toda desgracia y todo dolor.
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo, Que la tierra entera, que se alegra por la
por boca de sus santos profetas. venida de tu Hijo,
— experimente más aún el júbilo de poseerte
Es la salvación que nos libra de nuestros plenamente.
enemigos
y de la mano de todos los que nos odian; Concédenos, por tu misericordia, llevar ya
realizando la misericordia desde ahora una vida sobria y religiosa,
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
— mientras aguardamos la dichosa
esperanza, la aparición gloriosa de
Jesucristo.
Con el gozo que nos da el saber que Cristo
viene para hacernos hijos de Dios, digamos
al Padre:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre; venga a nosotros
tu reino; hágase tu voluntad en la tierra
como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de
cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos
ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y
líbranos del mal.
ORACIÓN
Despierta, Señor, nuestros corazones y
muévelos a preparar los caminos de tu Hijo,
para que por el misterio de su venida
podamos servirte con pureza de espíritu. Por
nuestro Señor Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo
mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
Oración Jueves 12 de diciembre Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
Vísperas que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. Que en su presencia se inclinen sus rivales;
que sus enemigos muerdan el polvo;
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, que los reyes de Tarsis y de las islas
como era en el principio, ahora y siempre le paguen tributo.
y por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Que los reyes de Saba y de Arabia
HIMNO le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
¡Marana tha! y que todos los pueblos le sirvan.
¡Ven, Señor, Jesús!
Yo soy la Raíz y el Hijo de David, ANTÍFONA 2
la Estrella radiante de la mañana. Socorrerá el Señor a los hijos de los pobres;
rescatará sus vidas de la violencia.
El Espíritu y la Esposa dicen: "¡Ven, Señor!"
Quien lo oiga, diga: "¡Ven, Señor!" II
Quien tenga sed, que venga; quien lo desee, Él librará al pobre que clamaba,
que tome el don del agua de la vida. al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
Sí, yo vengo pronto. y salvará la vida de los pobres;
¡Amén! ¡Ven, Señor, Jesús! él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.
Salmodia
Que viva y que le traigan el oro de Saba,
ANTÍFONA 1 que recen por él continuamente
Te hago luz de las naciones, para que seas y lo bendigan todo el día.
mi salvación hasta el fin de la tierra.
Que haya trigo abundante en los campos,
Salmo 71 y susurre en lo alto de los montes;
PODER REAL DEL MESÍAS que den fruto como el Líbano,
y broten las espigas como hierba del campo.
I
Que su nombre sea eterno,
Dios mío, confía tu juicio al rey, y su fama dure como el sol;
tu justicia al hijo de reyes, que él sea la bendición de todos los pueblos,
para que rija a tu pueblo con justicia, y lo proclamen dichoso todas las razas de la
a tus humildes con rectitud. tierra.
Que los montes traigan paz, Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
y los collados justicia; el único que hace maravillas;
que él defienda a los humildes del pueblo, bendito por siempre su nombre glorioso;
socorra a los hijos del pobre que su gloria llene la tierra.
y quebrante al explotador. ¡Amén, amén!
Que dure tanto como el sol, ANTÍFONA 3
como la luna, de edad en edad; Ahora se estableció el poderío y el reinado
que baje como lluvia sobre el césped, de nuestro Dios.
como llovizna que empapa la tierra.
Cántico Ap 11,17-18; 12,10b-12a
EL JUICIO DE DIOS R. Despierta tu poder y ven a salvarnos,
Señor Dios de los ejércitos.
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras, CÁNTICO EVANGÉLICO
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar. ANTÍFONA
El que viene después de mí ya existía antes
Se encolerizaron las gentes, que yo, y yo no soy digno ni de desatar la
llegó tu cólera, correa de sus sandalias.
y el tiempo de que sean juzgados los
muertos, MAGNIFICAT Lc 1, 46-55
y de dar el galardón a tus siervos, los ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR
profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre, Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y a los pequeños y a los grandes, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
y de arruinar a los que arruinaron la tierra. porque ha mirado la humillación de su
esclava.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios, Desde ahora me felicitarán todas las
y la potestad de su Cristo; generaciones,
porque fue precipitado porque el Poderoso ha hecho obras grandes
el acusador de nuestros hermanos, por mí:
el que los acusaba ante nuestro Dios día y su nombre es santo
noche. y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del
Cordero Él hace proezas con su brazo:
y por la palabra del testimonio que dieron, dispersa a los soberbios de corazón,
y no amaron tanto su vida que temieran la derriba del trono a los poderosos
muerte. y enaltece a los humildes,
Por esto, estad alegres, cielos, a los hambrientos los colma de bienes
y los que moráis en sus tiendas. y a los ricos los despide vacíos.
LECTURA BREVE St 5, 7-8. 9b Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
Tened paciencia, hermanos, hasta la venida -como lo había prometido a nuestros padres-
del Señor. El labrador aguarda paciente el en favor de Abraham y su descendencia por
fruto valioso de la tierra, mientras recibe la siempre.
lluvia temprana y tardía. Tened paciencia
también vosotros, manteneos firmes, porque Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
la venida del Señor está cerca. Mirad que el como era en el principio, ahora y siempre
juez está ya a la puerta. y por los siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO BREVE PRECES
V. Despierta tu poder y ven a salvarnos, Oremos, hermanos, a Cristo, el Señor, que
Señor Dios de los ejércitos. por nosotros se despojó de su rango, y
R. Despierta tu poder y ven a salvarnos, digámosle confiados:
Señor Dios de los ejércitos.
V. Que brille tu rostro y nos salve. Ven, Señor Jesús.
R. Señor Dios de los ejércitos.
Señor Jesús, que con tu encarnación has
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu salvado al mundo,
Santo.
— purifica nuestras almas y nuestros cuerpos
de todo pecado.
No permitas que aquellos a quienes llamas
hermanos por tu encarnación
— se alejen de ti por el pecado.
No permitas que aquellos a quienes has
salvado con tu venida
— merezcan ser castigados en el día de tu
juicio.
Cristo Jesús, que nunca alejas de nosotros tu
bondad y tu amor,
— haz que alcancemos la corona
inmarcesible de gloria.
Te encomendamos, Señor, a nuestros
hermanos que han sido separados
temporalmente de su cuerpo;
— haz que, muertos para el mundo, vivan
eternamente para ti.
Movidos por la fe, invoquemos a Dios Padre
con la oración que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro.
ORACIÓN
Despierta, Señor, nuestros corazones y
muévelos a preparar los caminos de tu Hijo,
para que por el misterio de su venida
podamos servirte con pureza de espíritu. Por
nuestro Señor Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo
mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.