APUNTES
El Evolucionismo en la Antropología Cultural
El evolucionismo antropológico, surgido entre las décadas de 1860 y 1890, es una
de las corrientes más influyentes y controvertidas de la historia de la disciplina.
Durante este período, las teorías evolucionistas pretendIieron explicar el desarrollo
de las sociedades humanas a través de una progresión lineal y universal,
influenciadas por el auge del darwinismo y las ideas de progreso de la Ilustración.
Contexto Histórico y Espacial
El surgimiento del evolucionismo en antropología se dió en un contexto intelectual
dominado por el positivismo (el conocimiento proviene de la experiencia sensorial
verificada a través del método científico) y la revolución científica del siglo XIX. En
esta época, las disciplinas científicas aspiraban a unificar métodos y teorías bajo
paradigmas que explican fenómenos sociales y biológicos. La publicación de El
origen de las especies (1859) de Charles Darwin consolidó la idea de la evolución
como un proceso natural de transformación, influenciando disciplinas como la
sociología y la antropología.
El epicentro de esta corriente se localizó principalmente en Europa, con Inglaterra
como el líder en investigaciones antropológicas gracias a figuras como Edward
Tylor y Herbert Spencer, y en Estados Unidos, donde autores como Lewis Henry
Morgan desarrollaron teorías sobre el parentesco y la evolución social.
Continuidad de la Etnografía
La etnografía, entendida como la recolección y análisis de datos sobre culturas
humanas, mostró un desarrollo progresivo desde el siglo XVIII hasta fines del siglo
XIX. Aunque antes de 1860 predominaban los informes de viajeros y misioneros,
muchos de ellos con escasa preparación científica, se produjo un incremento
gradual en la cantidad y calidad de las observaciones. Autores como Edward Tylor
y Lewis Henry Morgan buscaron establecer estándares más rigurosos,
construyendo una base para la comparación sistemática de culturas. Sin embargo,
se reconoce que esta evolución no marcó una ruptura abrupta, sino que fue un
proceso continuo de sofisticación en los métodos.
Importancia de la Arqueología
La arqueología desempeñó un papel crucial en el evolucionismo, al aportar
evidencias materiales que respaldan teorías sobre la evolución cultural. Durante el
siglo XIX, los descubrimientos arqueológicos, como herramientas de piedra y
estructuras neolíticas, ofrecieron pruebas tangibles de los estadios evolutivos que
postulaban los teóricos. En particular, la confirmación del sistema de las tres edades
—Piedra, Bronce y Hierro— formalizada por el arqueólogo danés Christian
Jürgensen Thomsen proporcionó un marco cronológico para analizar las etapas de
desarrollo humano.
Piedra, Bronce y Hierro
El sistema de las tres edades, Nicolai J. A. Worsaae, discípulo de Thomsen, validó
el sistema mediante excavaciones estratigráficas en Dinamarca, lo que confirmó que
las herramientas de piedra precedían a las de bronce y estas a las de hierro y en
Suiza, Ferdinand Keller. John Lubbock Refinó el sistema de Thomsen al dividir la
Edad de Piedra en Paleolítico (herramientas toscas y vida de
cazadores-recolectores) Neolítico (herramientas pulidas y agricultura) en
Pre-historic Times (1865). Su trabajo fue importante para diferenciar las etapas
culturales de la prehistoria, basándose en evidencias de herramientas y cambios en
los modos de vida.
Descubrimiento del Neolítico y Paleolítico
Gabriel de Mortillet jugó un papel clave al clasificar las culturas prehistóricas según
los tipos específicos de herramientas líticas que se encontraban en los yacimientos
arqueológicos, creando una tipología que permitía correlacionar las herramientas
con las etapas culturales del Paleolítico y del Neolítico.
El reconocimiento de estas épocas fue fundamental para establecer la antigüedad
del ser humano. Hallazgos como los instrumentos de pedernal de Abbeville
(Francia) demostraron la coexistencia de humanos y fauna extinta, desafiando las
cronologías bíblicas tradicionales. Además, las investigaciones en yacimientos
lacustres de Suiza confirmaron la transición hacia comunidades agrícolas.
Interpretación de Lyell del Paleolítico
El geólogo britanico Charles Lyell, defensor del uniformismo en su libro Antiquity of
Man (1863), integró datos geológicos, arqueológicos y etnográficos para demostrar
que los humanos habían habitado la Tierra durante decenas de miles de años. Su
enfoque consolidó la idea de que los pueblos primitivos representaban etapas
tempranas de la humanidad, aunque evitó caer en generalizaciones simplistas. Su
visión uniformista ayudó a establecer un marco para entender que el desarrollo
humano debía estudiarse como un proceso gradual, en lugar de eventos aislados.
Su obra conectó la geología, la paleontología y la arqueología, ayudando a legitimar
la investigación interdisciplinaria en ciencias humanas.
● Lyell argumentó que las herramientas de piedra encontradas en sitios como
Saint-Acheul, en Francia, eran evidencia de que los humanos habían coexistido con
especies extintas del Pleistoceno, como los mamuts y los rinocerontes lanudos. Este
hallazgo fue revolucionario porque demostraba que los humanos habían habitado la
Tierra mucho antes de lo que se creía.
● Utilizó estratigrafía (estudio de las capas de la tierra en el tiempo) para
demostrar que los niveles donde se encontraron herramientas paleolíticas
correspondían a capas geológicas muy antiguas, lo que reforzaba su tesis sobre la
antigüedad de los humanos.
● Las evidencias paleolíticas presentadas por Lyell refutaban la idea de que la
humanidad había sido creada hace unos pocos miles de años, como sugerían las
cronologías basadas en el Génesis.
● Lyell interpretó los procesos asociados al Paleolítico bajo su principio
uniformista, que sostenía que los cambios geológicos y culturales eran graduales y
acumulativos. Esto contradecía las ideas catastrofistas, que explicaban los cambios
como resultado de eventos súbitos.
Hallazgos Clave
1. Saint-Acheul y Abbeville:
○ Lyell examinó las herramientas de piedra descubiertas por Jacques
Boucher de Perthes en Abbeville y Saint-Acheul (Francia). Validó que estas
herramientas, asociadas a fósiles de animales extintos, eran auténticas y no
recientes, como sostenían algunos críticos.
2. Yacimientos en Gran Bretaña:
○ Lyell también analizó sitios arqueológicos en Gran Bretaña, como los de
Brixham Cave, donde se encontraron herramientas en estratos junto a fósiles de
animales extintos, fortaleciendo la idea de la coexistencia entre humanos y fauna
pleistocénica.
Limitaciones y Críticas
● Lyell no desarrolló teorías específicas sobre el progreso cultural humano, ya
que su enfoque estaba más centrado en validar la antigüedad del hombre desde una
perspectiva geológica.
● A pesar de su rigor, los datos arqueológicos disponibles en su época eran
limitados y no siempre precisos, lo que restringió la profundidad de sus conclusiones
sobre la vida paleolítica.
● Al principio, Lyell evitó adoptar plenamente las implicaciones evolutivas de
sus hallazgos, mostrándose cauteloso respecto a cómo integrar al ser humano en el
esquema evolutivo de Darwin.
La Importancia de los Datos Arqueológicos en la Obra de Edward Tylor
Edward B. Tylor (1832-1917), considerado uno de los fundadores de la
antropología moderna, utilizó ampliamente datos arqueológicos para sustentar sus
teorías sobre la evolución cultural. En su obra Primitive Culture (1871), Tylor
combinó información etnográfica, histórica y arqueológica para argumentar que las
culturas humanas evolucionaron desde formas simples y primitivas hacia estructuras
más complejas y avanzadas. Los datos arqueológicos jugaron un papel crucial al
proporcionar evidencia tangible de las etapas tempranas de esta evolución cultural.
Relación entre Arqueología y Antropología en la Obra de Tylor
Tylor consideraba que los artefactos materiales y restos arqueológicos eran
ventanas al pasado humano y herramientas clave para:
● Reconstruir las primeras etapas culturales: Los objetos antiguos, como
herramientas de piedra, armas o cerámica, eran considerados vestigios de estadios
culturales más simples que podían compararse con culturas vivas consideradas
"primitivas".
● Identificar patrones universales: Los hallazgos arqueológicos permitían a
Tylor demostrar que las prácticas humanas seguían patrones comunes a lo largo del
tiempo, validando su idea de una evolución cultural unilineal.
Tylor introdujo el concepto de survivals, elementos culturales que persistían en las
sociedades contemporáneas como vestigios de etapas previas. La arqueología fue
fundamental para este análisis:
● Por ejemplo, las herramientas paleolíticas demostraban formas tempranas
de tecnología, mientras que los diseños decorativos en cerámica podían vincularse
con creencias religiosas arcaicas.
● Tylor comparaba los artefactos arqueológicos con objetos similares en uso
en comunidades "primitivas" contemporáneas para inferir continuidades culturales.
Apoyo a la Evolución Cultural
La arqueología proporcionó pruebas materiales que reforzaron la teoría de Tylor
sobre el progreso cultural:
● Herramientas de piedra y metal:
○ La transición de herramientas rudimentarias de piedra a objetos más
avanzados de metal reflejaba, para Tylor, el avance de la humanidad desde estadios
simples hacia formas más complejas.
○ Los datos del sistema de las tres edades (Piedra, Bronce, Hierro) se
alineaban con su visión del progreso universal.
● Restos rituales:
○ Los sitios arqueológicos con altares, ídolos o tumbas ofrecían evidencia de la
evolución de las prácticas religiosas, desde formas animistas hacia religiones más
estructuradas.
El método comparativo de Tylor, que buscaba identificar patrones culturales
comunes, dependía en parte de la arqueología porque los datos arqueológicos
permitían conectar las culturas modernas con las antiguas, basándose en similitudes
materiales y funcionales. Por ejemplo, las herramientas de piedra del Paleolítico
eran comparadas con utensilios utilizados en sociedades contemporáneas
consideradas "primitivas", como los pueblos indígenas de Australia o África.
Sin embargo, los datos arqueológicos presentaban limitaciones que afectaban las
interpretaciones de Tylor como la Falta de precisión cronológica ya que Durante
su época, no existían técnicas de datación como el carbono-14, lo que dificultaba
establecer fechas exactas para los hallazgos; Interpretaciones etnocéntricas que
Tylor, al igual que otros evolucionistas, asumían que los hallazgos arqueológicos
representaban etapas universales de desarrollo, ignorando las particularidades
culturales e históricas de cada sociedad; Dependencia de datos limitados, es
decir, Muchas de las evidencias arqueológicas disponibles eran fragmentarias y
dependían de excavaciones en Europa, con escasa información de otras regiones
del mundo.
LAS LIMITACIONES DE LA ARQUEOLOGÍA
La arqueología es una disciplina fundamental para entender el pasado humano, pero
también enfrenta varias limitaciones que pueden afectar la interpretación de los datos y
las conclusiones que se extraen.
● Erosión y destrucción: Los materiales arqueológicos, como restos orgánicos
(madera, piel, huesos) y algunos artefactos, no siempre se conservan bien con el
paso del tiempo. La erosión natural, las actividades humanas (construcción,
agricultura, etc.) o factores climáticos como la humedad y el calor pueden
destruir o deteriorar los restos arqueológicos.
● Muestras fragmentarias: A menudo, los hallazgos arqueológicos son
fragmentarios, lo que significa que solo una pequeña parte de los vestigios de
una cultura o sociedad han llegado hasta nosotros. Esto puede llevar a
interpretaciones incompletas o sesgadas del pasado.
● Falta de técnicas de datación precisas: hoy en día existen técnicas avanzadas
de datación como el carbono-14 o la termoluminiscencia, no todas las muestras
pueden ser datadas con precisión. La datación por carbono-14, por ejemplo,
tiene un límite temporal (alrededor de 50,000 años) y no es útil para artefactos
de más de 100,000 años.
● Contaminación de los restos: La contaminación de los restos orgánicos con
materiales modernos o la mezcla de capas geológicas puede dificultar una
datación precisa. Los arqueólogos deben ser cuidadosos con la manera en que
obtienen y almacenan las muestras.
Limitaciones en la interpretación
● Ambigüedad de los artefactos: Los artefactos arqueológicos pueden tener
múltiples interpretaciones. Por ejemplo, una herramienta de piedra puede ser
usada para diferentes fines (caza, recolección, rituales), y la función original no
siempre es evidente a partir de la forma o el contexto en que se encuentra.
● Contexto limitado: A menudo, los arqueólogos trabajan con restos que han sido
desplazados o alterados por el tiempo, lo que puede dificultar la reconstrucción
de un contexto preciso. La falta de información sobre cómo los objetos fueron
utilizados o almacenados puede limitar la capacidad para interpretar su función.
● Etnocentrismo: Los arqueólogos pueden interpretar los hallazgos desde una
perspectiva moderna o culturalmente sesgada. Llevar a conclusiones erróneas
sobre el significado de los artefactos o las costumbres de las sociedades
antiguas.
● Acceso restringido: Algunos sitios arqueológicos no son accesibles debido a
razones políticas, legales o geográficas. En muchos casos, los permisos de
excavación pueden ser difíciles de obtener, especialmente en regiones
conflictivas o protegidas por leyes de conservación.
● Daños causados por excavaciones no controladas: Las excavaciones
ilegales o mal gestionadas pueden destruir información valiosa. En algunos
lugares, el saqueo de sitios arqueológicos es un problema grave, lo que impide
que los datos se conserven en su contexto original.
● Falta de textos escritos: En muchos casos, las culturas que los arqueólogos
estudian no dejaron registros escritos, lo que limita la capacidad de comprender
sus pensamientos, creencias y prácticas. En estos casos, los arqueólogos deben
basarse solo en los vestigios materiales, lo que puede ofrecer una visión
incompleta de la sociedad.
● Interpretación sesgada de las estructuras sociales: Las evidencias
arqueológicas no siempre reflejan con precisión las jerarquías o las relaciones
sociales dentro de las sociedades antiguas. Las estructuras como las casas,
tumbas o artefactos a veces pueden interpretarse de manera errónea, sin
considerar las complejidades sociales que existían en esas culturas.
Método Comparativo
El método comparativo es una herramienta utilizada principalmente en disciplinas
como la antropología, la lingüística, la sociología y la arqueología para analizar
similitudes y diferencias entre culturas, lenguas, o fenómenos sociales con el fin de
identificar patrones, regularidades o posibles procesos evolutivos comunes. Fue una
herramienta clave para los evolucionistas, al permitir la extrapolación (proyectar un
patrón conocido hacia un contexto no observado) de características culturales
observadas en grupos contemporáneos hacia estadios pasados de la humanidad no
conocidos.
Origen y Valor del Método Comparativo
Este método se inspiró en la paleontología y la filología del siglo XVIII. Por ejemplo,
los lingüistas reconstruían lenguas antiguas comparando idiomas modernos,
mientras que los paleontólogos estudiaban especies fósiles a partir de sus
equivalentes vivos. De manera similar, los antropólogos utilizaron las culturas
contemporáneas como "ventanas" al pasado, clasificando sociedades en estadios
evolutivos según su nivel de desarrollo.
Lowie reconoció que el método comparativo fue importante en las primeras etapas
del estudio de las culturas, pero también abogó por una mayor atención a las
particularidades históricas y culturales de cada sociedad. Si bien el método
comparativo ayudó a formular teorías sobre la evolución cultural, Lowie creía que se
debía desarrollar un enfoque más detallado y contextualizado, que respetara la
diversidad y la singularidad de cada grupo cultural, algo que fue fundamental para el
particularismo histórico que Lowie defendió en su trabajo.
Este enfoque más matizado sentó las bases para las futuras corrientes en
antropología, que se centran en el estudio profundo y específico de las culturas
dentro de su propio contexto histórico y social, como lo hizo Franz Boas.
Aplicación y Limitaciones
El método enfrentó críticas por su simplismo y suposiciones etnocéntricas. Aunque
permitía identificar patrones generales, ignoraba las especificidades históricas de
cada cultura. Por ejemplo, se asumía que las sociedades sin metalurgia carecían de
complejidad social, lo cual era una sobregeneralización.
Franz Boas y los particularistas históricos rechazaron la idea de unilinealismo,
argumentando que cada cultura debía estudiarse en su propio contexto. Criticaron la
equivalencia ingenua entre los grupos contemporáneos y los "primitivos" del pasado.
Principales Exponentes
Edward Tylor
Tylor usó el método comparativo para identificar regularidades culturales y apoyarse
en la recurrencia de datos etnográficos. En Primitive Culture (1871), destacó la
importancia de los survivals como evidencia de prácticas pasadas en culturas
modernas. Reconoció, sin embargo, la necesidad de mejorar la calidad de las
fuentes etnográficas.
Lewis Henry Morgan
Morgan aplicó un enfoque estadístico al método comparativo, enviando
cuestionarios a diversos lugares del mundo para recopilar datos sobre sistemas de
parentesco. En Ancient Society (1877), propuso una clasificación de las sociedades
en salvajismo, barbarie y civilización, vinculada a avances tecnológicos.
Herbert Spencer
Spencer desarrolló tablas y citas en su Descriptive Sociology (1873), un intento
sistemático de compilar datos etnográficos y arqueológicos para fundamentar su
teoría evolucionista. Aunque ambicioso, su enfoque fue criticado por depender de
fuentes secundarias y poco confiables.
Autores como John Lubbock cometieron errores graves al interpretar datos
etnográficos. Por ejemplo, asumió que los "salvajes modernos" carecían de religión
o vergüenza, basándose en relatos superficiales y racistas. Este mal uso del método
reforzó estereotipos coloniales.
5.2. Survivals y Funcionalismo
El concepto de survivals también fue cuestionado por los funcionalistas, como
Bronislaw Malinowski, quien afirmó que cada rasgo cultural debía entenderse según
su función actual. Sin embargo, Tylor defendió que los survivals podían ser útiles o
inútiles, dependiendo de su contexto.
6. La Importancia de la Historia
El evolucionismo subrayó la importancia de la historia en la comprensión de las
culturas humanas. Aunque simplista en algunos aspectos, sentó las bases para el
estudio de procesos históricos a largo plazo. Además, su énfasis en la recopilación
de datos etnográficos y arqueológicos contribuyó al desarrollo de la antropología
como disciplina científica.
TYLOR Y EL USO DEL MÉTODO COMPARATIVO
En su obra Primitive Culture (1871), Edward Tylor utilizó el método comparativo
para estudiar la evolución cultural de las sociedades humanas. Este método le
permitió comparar culturas "primitivas" contemporáneas con culturas más
avanzadas para identificar patrones universales de desarrollo cultural. Tylor
postulaba que todas las culturas pasaban por etapas similares de evolución: desde
el animismo (creencias en espíritus y fuerzas naturales) hacia formas más
complejas de religiones organizadas, y finalmente alcanzaban el politeísmo y el
monoteísmo.
El método comparativo fue fundamental en su idea de que las culturas
evolucionaban progresivamente, y se basó en la observación y la comparación de
las prácticas religiosas y sociales de diferentes culturas, especialmente aquellas que
aún no habían alcanzado el nivel de "civilización" según los estándares europeos.
Tylor aplicó este método para mostrar cómo los survivals (elementos culturales del
pasado) persistían en las sociedades contemporáneas, proporcionando evidencia de
la evolución de las creencias y las prácticas humanas.
LA ESTRATEGIA DE MORGAN
Morgan utilizó un enfoque sistemático para comparar los sistemas de parentesco
de diferentes culturas. A partir de 1858, descubrió que los Ojibwa de Wisconsin
compartían una terminología de parentesco similar a la de los Iroqueses, lo que lo
llevó a investigar más a fondo el parentesco en otras culturas. Morgan se dio cuenta
de que la forma en que las sociedades organizaban sus relaciones familiares y su
terminología podía ofrecer una visión importante sobre su estructura social y su
desarrollo.
La Estrategia de Comparación de Morgan:
● Para recopilar información, Morgan preparó un cuestionario que envió a
misioneros, agentes gubernamentales y otros observadores en
diversas regiones, con el fin de obtener datos sobre las costumbres y
estructuras de parentesco. Su objetivo era recopilar datos detallados de
distintas culturas, particularmente de las tribus nativas de América del
Norte, pero también amplió su estudio a culturas de otras partes del
mundo.
● A partir de las respuestas obtenidas, Morgan comenzó a comparar
sistemas de parentesco en diferentes culturas, incluyendo a los iroqueses,
los ojibwa, los navajos y muchas otras tribus indígenas. También comparó
estas estructuras con las de sociedades no indígenas. Esta comparación le
permitió identificar patrones y clasificar los sistemas de parentesco en
diferentes etapas de desarrollo cultural.
EL ORIGEN DEL MÉTODO COMPARATIVO ESTADÍSTICO
Tiene sus raíces en las innovaciones de Edward Tylor y otros antropólogos
evolucionistas del siglo XIX. Este enfoque representó un avance en la aplicación del
método comparativo tradicional, al incorporar el análisis estadístico para
comprender las instituciones humanas y sus patrones en una forma más
cuantitativa.
El artículo más relevante en este contexto es "On a Method of Investigating the
Development of Institutions, Applied to Laws of Marriage and Descent" de
Edward Tylor (1889), que se considera uno de los momentos fundacionales del
método comparativo estadístico en antropología.
Tylor fue pionero en utilizar el método comparativo con un enfoque más científico y
cuantitativo. En su trabajo, usó una muestra de entre 300 y 400 sociedades y aplicó
un análisis estadístico para estudiar instituciones sociales relacionadas con el
matrimonio, la residencia post matrimonial, la filiación, la covada (un ritual
relacionado con el embarazo y el parto) y la terminología de parentesco.
Su objetivo era calcular el porcentaje de probabilidades de asociación entre las
diferentes instituciones sociales y culturales. Por ejemplo, quería ver cómo el
matrimonio, las normas sobre la residencia postmatrimonial, o los sistemas de
filiación variaron entre diferentes sociedades, y si existían patrones estadísticos
que pudieran señalar tendencias universales o evolutivas en las sociedades
humanas.
LA ESTRATEGIA DE SPENCER
La estrategia de Herbert Spencer en la antropología y la sociología se centró en un
enfoque comparativo y sistemático para estudiar las sociedades humanas. Spencer,
filósofo y sociólogo británico, fue uno de los primeros en aplicar el método
comparativo de manera detallada para analizar las instituciones sociales y su
evolución a lo largo del tiempo. Su trabajo influyó profundamente en el desarrollo de
la sociología y la antropología como ciencias sociales.
Comparó las instituciones sociales y culturales de diferentes sociedades para
entender su evolución y funcionamiento. La premisa básica era que, al comparar
distintas sociedades, se podían identificar patrones universales y etapas comunes
en su desarrollo. Spencer se apoyó en un enfoque empírico y descriptivo para reunir
datos sobre las sociedades y sus instituciones, a fin de encontrar reglas generales
aplicables a la evolución social.
Su análisis de la evolución social reflejaba la idea de que las sociedades pasaban
por fases de desarrollo, desde formas simples a formas más complejas, lo cual
estaba inspirado en las teorías evolucionistas que también influyeron en otros
contemporáneos como Darwin.
El Proyecto de Sociología Descriptiva
La estrategia de Spencer se concretó en su obra "Descriptive Sociology", que tenía
como objetivo crear un catálogo sistemático de las instituciones y prácticas sociales
de diferentes sociedades.
El trabajo de Spencer estaba organizado en tablas y resúmenes que presentaban
información organizada sobre varias sociedades en cuanto a su morfología
(estructura), fisiología (funcionamiento) y desarrollo (historia). Esas tablas facilitaban
la comparación de estas características en distintas sociedades.
recopiló exhaustivamente datos etnográficos, con el fin de estudiar a fondo las
instituciones sociales de las sociedades humanas, desde los gobiernos hasta las
costumbres familiares y las prácticas religiosas.
George P. Murdock en su trabajo sobre la recopilación y organización de datos
socioculturales, destacó especialmente su lista de universales culturales y su papel
en el desarrollo de la Cross-Cultural Survey y los Human Relations Area Files
(HRAF).
Una serie de universales culturales, elementos comunes que se encuentran en
todas las sociedades humanas, independientemente de su ubicación geográfica o
nivel de desarrollo. Estos universales incluyen prácticas relacionadas con el
parentesco, la organización social, las normas matrimoniales, la religión, las
costumbres económicas y los rituales, entre otros.
Los HRAF son una base de datos que agrupa información cultural de sociedades de
todo el mundo, permitiendo a los investigadores realizar estudios comparativos de
manera más precisa y cuantitativa.
Al igual que Spencer, Murdock consideraba esencial recopilar información sobre
aspectos fundamentales de las sociedades humanas (estructuras políticas,
religiosas, económicas, etc.) para identificar patrones culturales comunes.
La metodología de Murdock es vista como una evolución del enfoque comparativo
de Spencer, con un énfasis en la organización sistemática y el uso de herramientas
estadísticas para el análisis cultural.
EL ABUSO DEL MÉTODO COMPARATIVO
Aunque el método comparativo fue una herramienta fundamental para el desarrollo
temprano de la antropología, su mal uso llevó a errores significativos:
Errores etnográficos graves: Los evolucionistas a menudo utilizaban datos
etnográficos de manera descuidada o acrítica, lo que amplificaba los errores en
lugar de corregirlos.
Equivalencia ingenua entre grupos primitivos y sociedades antiguas: Una
suposición común era que las sociedades primitivas contemporáneas eran
representaciones directas de las etapas iniciales de la humanidad (el salvaje
primeval), lo que llevó a subestimar y malinterpretar estas culturas.
John Lubbock, autor de Pre-historic Times (1865), es un ejemplo emblemático de
los problemas del método comparativo mal aplicado:
● Lubbock realizó investigaciones detalladas sobre yacimientos prehistóricos
en Europa, con un uso riguroso de datos arqueológicos como tablas, mapas y
diagramas. Visitó y documentó personalmente sitios como los lagos de Suiza, los
concheros en Dinamarca y cuevas en Dordoña. Sin embargo, cuando abordaba
aspectos etnográficos, mostraba una falta de criterio crítico hacia sus fuentes,
aceptando relatos inexactos y prejuiciosos de turistas o misioneros.
● Afirmaciones infundadas como que los habitantes de las Islas Andamán "no
tienen sentimiento de vergüenza".
● Declaraciones prejuiciosas como que los groenlandeses o los iroqueses "no
tienen religión" o que los fueguinos carecen de "la más ligera noción religiosa".
● Juicios degradantes hacia culturas no europeas, clasificándolas como
"crueles" o "repugnantes".
● Los errores de Lubbock no solo se debían a un mal uso del método
comparativo, sino también a la ideología dominante de la época, que veía a los
pueblos no europeos como inferiores desde un punto de vista biológico y cultural.
El antropólogo Robert H. Lowie criticó el trabajo de Lubbock porque utilizaba
informes de viajeros y misioneros sin someterlos a un análisis crítico y también
consideraba que las tribus recientes eran inferiores, lo que sesgaba sus
interpretaciones y exageraba las
Lowie argumentó que el problema no era el método comparativo en sí, sino:
● La ignorancia etnográfica de Lubbock.
● La influencia del determinismo racial de la época, que justificaba la
superioridad europea y deshumanizada de las culturas no occidentales.
LA CRITICA RELATIVISTA
Robert H. Lowie hace una crítica sobre el relativismo cultural y el etnocentrismo,
destacando sus tensiones y limitaciones en la antropología. A través de un análisis
de las posturas de los evolucionistas como John Lubbock y los relativistas
culturales inspirados por Franz Boas, Lowie examina cómo los valores y prejuicios
influyen en la práctica etnográfica.
Lowie señala en John Lubbock, el representante del evolucionismo cultural,
cometió errores graves al juzgar las culturas no occidentales.
Lowie critica a Lubbock por:
1. Falta de autocrítica: Los evolucionistas no reconocían prácticas similares a
las que condenaban en sociedades no europeas (como el canibalismo o el
infanticidio) en sus propias comunidades.
2. Sesgos en sus juicios: Las valoraciones de Lubbock no se basaban en
observaciones objetivas, sino en teorías y hechos erróneos.
Lowie también analiza el relativismo cultural, una postura adoptada por los
seguidores de Boas, que enfatizaba que las culturas no deben juzgarse con criterios
externos, sino comprenderse dentro de su propio contexto.
● Los relativistas buscaban la neutralidad ética y moral en la antropología,
sosteniendo que el etnógrafo debía abstenerse de emitir juicios de valor sobre las
prácticas culturales (como el canibalismo o el infanticidio).
● Según Lowie, los relativistas intentaban proyectar una imagen científica,
evitando cualquier evaluación subjetiva de las culturas estudiadas.
Lowie argumenta que este enfoque tiene limitaciones y contradicciones:
Imposibilidad de la neutralidad absoluta: Sostiene que ningún antropólogo puede
evitar juzgar las manifestaciones culturales desde sus propios valores y normas.
Incluso al no emitir juicios explícitos, la elección de temas que no se investigan o no
se publican ya refleja una postura moral o política.
Confusión moral y ética: El relativismo cultural puede conducir a juicios de valor
disfrazados o contradictorios, donde los antropólogos pretenden ser neutrales, pero
en realidad camuflan sus opiniones.
Compatibilidad entre juicio ético y rigor científico: Lowie argumenta que
oponerse moralmente a prácticas como el canibalismo no invalida la capacidad de
un etnógrafo para describirlas de manera precisa y objetiva. Es decir, no hay
contradicción entre condenar éticamente una práctica y hacer una descripción
científica válida de ella.
Relativismo y Neutralidad: Lowie critica la idea de que los relativistas lograron
mantener neutralidad política o moral. Menciona que las instituciones que financian
la antropología (como la Fundación Ford o la Agencia de Desarrollo Internacional)
tienen valores definidos, lo que influye inevitablemente en las investigaciones.
LOS “SURVIVALS” Y EL MÉTODO COMPARATIVO
El término survivals fue introducido por Edward B. Tylor en Primitive Culture
(1871). Según Tylor, los survivals son elementos culturales que tuvieron su origen
en un conjunto de condiciones específicas del pasado, pero que han persistido en
períodos donde esas condiciones originales ya no existen. Estos elementos se
conservan principalmente por inercia cultural o fuerza del hábito (razones por las
cuales ciertas prácticas, creencias o costumbres continúan existiendo en una
sociedad, incluso después de que las condiciones originales que las originaron
hayan desaparecido)
Los survivals son costumbres, creencias, procesos o ideas que han perdido su
función original y ya no están en armonía con las pautas culturales actuales. Son
"pruebas" o "ejemplos permanentes" de estadios anteriores de la evolución cultural,
útiles para entender el pasado de las sociedades humanas.
EL USO DE LOS SURVIVALS EN EL MÉTODO COMPARATIVO.
1. Los survivals permiten identificar vestigios de etapas anteriores de desarrollo
cultural dentro de sociedades avanzadas.
2. Tylor consideraba que los survivals eran clave para demostrar cómo las
culturas avanzaban a través de estadios evolutivos.
3. Los survivals ayudaron a vincular instituciones y costumbres de diferentes
culturas, mostrando patrones comunes en su evolución.
Por ejemplo, Tylor identificó supersticiones y prácticas simbólicas en las sociedades
modernas como restos de creencias mágicas y animistas. Morgan usó la
terminología de parentesco hawaiana para argumentar que reflejaba un estadio
anterior de matrimonio de grupo.
● Señaló elementos como los restos de filiación matrilineal en sociedades
avanzadas para vincularlas con estadios anteriores de organización social.
McLennan en su obra Primitive Marriage (1865), describió símbolos como
luchas simuladas o persecuciones fingidas en las ceremonias matrimoniales,
que interpretó como evidencia de un estadio evolutivo anterior: el matrimonio
por captura.
En el siglo XX también podemos ver criticas a los survivals:
1. Margaret Hodgen en 1936, argumentó que Tylor aplicó el concepto de
survivals de manera limitada, refiriéndose únicamente a costumbres irracionales
conservadas en sociedades avanzadas.
2. Algunos críticos sostienen que los survivals pueden ser interpretados de
formas muy subjetivas y no siempre son evidencia directa de estadios evolutivos
anteriores.
3. Críticos como Hodgen y otros consideraron que los evolucionistas, al usar
survivals, simplificaban la diversidad cultural y extrapolaban sin suficiente evidencia.
SURVIVALS UTILES E INUTILES
Como se explicó previamente, los survivals son elementos culturales (costumbres,
creencias, prácticas o terminologías) que persistieron más allá de las condiciones
originales que los originaron. En este contexto, se debate si estos elementos tienen
algún tipo de utilidad en las sociedades contemporáneas o si simplemente carecen
de función práctica.
Los survivals se dividen en dos categorías rígidas de “utiles” e “inutiles”:
No son estrictamente útiles o inútiles, sino que pueden tener grados de
funcionalidad que varían según el contexto. Por ejemplo, algunos survivals han
adquirido nuevos usos, distintos de los que tenían en su origen.
Tylor cita a la anciana trabajando en el telar que representa una práctica que,
aunque refleja técnicas tradicionales, sigue siendo funcional y tiene un propósito
práctico.
Morgan utilizó los términos de parentesco para rastrear formas antiguas de
matrimonio, pero estos términos todavía eran útiles para clasificar y designar
relaciones familiares en su tiempo.
Maine defendía que las ficciones legales, aunque reflejaban sistemas antiguos,
seguían siendo útiles para mantener o interpretar sistemas jurídicos modernos.
Aquí algunos ejemplos:
○ Botones en las mangas de las chaquetas: Elementos decorativos que ya no
tienen una función práctica, pero persisten por tradición o estética.
○ Lazo en el interior de los sombreros: Otro ejemplo de un elemento que ha
perdido su función original, pero que se conserva como una costumbre.
Crítica a la Interpretación de los Survivals
Robert H. Lowie planteó que los survivals podían entenderse como órganos
rudimentarios de los grupos sociales. Sin embargo, esta interpretación ha sido
criticada porque simplifica la complejidad y las variaciones de los survivals en
términos de utilidad. Lowie los describió como "órganos inútiles", lo que podría ser
una limitación para comprender su significado histórico.
También hay una comparación de los survivals socioculturales con los survivals
biológicos:
● Biológico funcional: Las alas de un murciélago derivan de extremidades
anteriores pentadactylus (de cinco dedos), que aunque no tienen utilidad en su
forma ancestral, son extremadamente útiles en el contexto actual para volar.
● Biológico inútil: El apéndice humano, considerado vestigial, no tiene una
función positiva evidente en la actualidad.
De manera similar, los survivals socioculturales se ubican en un espectro:
● En un extremo, hay prácticas que todavía son altamente funcionales.
● En el otro extremo, hay elementos puramente vestigiales que persisten solo
como adornos culturales.
● Muchos survivals adquieren un nuevo significado o uso que puede no
estar relacionado con su propósito original.
LA CRÍTICA FUNCIONALISTA A LOS SURVIVALS
Bronislaw Malinowski define a los survivals como un rasgo cultural que no encaja
con su medio cultural actual. Los rasgos persisten sin cumplir una función práctica o
armonizar con la cultura que los rodea. El pone como ejemplo un cabriolé tirado por
caballos en Nueva York en la era de automóviles, no encaja con el contexto
moderno. Solo subsiste por razones triviales, por nostalgia o romanticismo del
pasado.
Malinowski utiliza esta definición para desacreditar a los survivals, argumentando
que no tienen sentido o relevancia en el análisis cultural moderno.
Malinowski adoptó el concepto de Goldenweiser y tergiverso el concepto de los
evolucionistas, ya que Tylor y Morgan nunca negaron que algunos survivals
pudieran tener un nuevo uso recreativo, estético o simbólico en contextos modernos.
Tal como Tylor cita en el texto el traje de etiqueta victoriano, que evolucionó a
abrigo funcional; Invocar asistencia sobrenatural al estornudar, que deriva de un
antiguo miedo a que el alma pudiera abandonar el cuerpo; y el arco y la flecha en
deportes o juegos infantiles, vestigios de una práctica sería transformada en una
actividad lúdica.
LA IMPORTANCIA DE LA HISTORIA
Los evolucionistas como Tylor y Morgan no se centraron en si los survivals eran
útiles o inútiles en el presente, sino en su valor para reconstruir la historia cultural.
Los survivals son huellas del pasado que permiten rastrear cómo las instituciones y
prácticas actuales llegaron a ser lo que son. Ejemplo del lenguaje metafórico (como
"Me lo ha contado un pajarito") no puede explicarse sin entender antiguas creencias
en el lenguaje de los pájaros y animales.
Los evolucionistas argumentan que los elementos del pasado siguen influyendo en
el presente, incluso si han perdido su función original. Por ejemplo: Los cabriolés en
Nueva York ilustran cómo una práctica anterior puede persistir más allá de su
contexto original.
Por influencia de Auguste Comte, los evolucionistas insistían en que las instituciones
y prácticas culturales solo pueden entenderse al analizar sus raíces históricas.
Evolucionistas (Tylor, Morgan): Funcionalistas (Malinowski):
● Consideran que las culturas ● Se centran en el análisis
evolucionan a lo largo del tiempo, y sincrónico de las culturas, es decir, en
los survivals son vestigios útiles para cómo funcionan las instituciones
comprender esta evolución. dentro de su contexto presente.
● Ven los survivals como ● Argumentan que las
elementos diacrónicos (que conectan explicaciones históricas son
el presente con el pasado), irrelevantes si no se puede demostrar
independientemente de su utilidad la utilidad actual de un elemento
actual. cultural.
Para los evolucionistas, el estudio diacrónico (a través del tiempo) es esencial para
comprender las culturas modernas. Las prácticas actuales no pueden entenderse
completamente sin rastrear su evolución y los factores históricos que las moldearon
por ello, Tylor utiliza las ideas de Comte para enfatizar que ningún concepto o
costumbre puede entenderse sin conocer su historia.
COSTUMBRES ESTUPIDAS
Edward Tylor consideraba costumbres estúpidas, es decir, prácticas culturales que él
percibía como absurdas, irracionales o anacrónicas. Estas costumbres, a pesar de su
aparente inutilidad o falta de lógica, son importantes para el estudio histórico de las
culturas porque actúan como vestigios del pasado y permiten reconstruir los estadios
anteriores de la humanidad.
Tylor expresa un interés particular en analizar prácticas que, desde su punto de vista,
parecían irracionales o incluso dañinas. Ejemplo: supersticiones, rituales sin propósito
funcional o tradiciones que contradicen el "sentido común". Considera que estas
prácticas, aunque "perversas" o "insensatas", tienen un valor etnográfico, ya que
revelan las etapas anteriores de la evolución cultural.
Tylor argumenta que un enfoque excesivamente práctico podría haber eliminado
muchas de estas costumbres, privándonos de información valiosa sobre la evolución
cultural. Aunque "irracionales" desde una perspectiva moderna, estas costumbres son
útiles para estudiar la historia de la humanidad.
Relativismo y funcionalismo:
Bajo la influencia del relativismo cultural y el funcionalismo sincrónico (simultáneo), los
antropólogos modernos han evitado hacer juicios explícitos sobre si una costumbre es
"estúpida" o "irracional". Estas corrientes enfatizan el respeto por todas las prácticas
culturales, considerando que cada una tiene sentido dentro de su contexto.
Crítica a la falta de juicio crítico:
Crítica a la actitud de algunos antropólogos modernos que, en su intento de evitar
juicios de valor, tratan con el mismo respeto todas las prácticas culturales, incluso
aquellas que podrían considerarse dañinas o destructivas.
Se menciona que, mientras prácticas como la brujería o la circuncisión son defendidas
como logros culturales, otros aspectos modernos destructivos (como las armas
utilizadas en guerras) son ignorados críticamente.
Reflexión sobre la "Historia de la Locura Humana"
Tylor reconoce un placer irónico en estudiar las "locuras" y "supersticiones" humanas
porque ofrecen pistas sobre el desarrollo cultural. La "historia de la locura humana"
recompensa a quienes la estudian con seriedad al permitirles comprender mejor los
procesos evolutivos de las culturas.
Crítica a los excesos del utilitarismo práctico:
Aunque Tylor condena ciertas prácticas como supersticiones inútiles, también critica el
utilitarismo extremo, que ha dado lugar a innovaciones destructivas como las máquinas
de guerra responsables de millones de muertes. Aunque el respeto por todas las
culturas es importante, un enfoque antropológico equilibrado debe incluir el juicio
crítico de ciertas prácticas, tanto antiguas como modernas.
EL MITO DEL EVOLUCIONISMO UNILINEAL
El mito del evolucionismo unilineal se refiere a la idea desacreditada en antropología
y ciencias sociales de que todas las sociedades humanas progresan de manera lineal a
través de las mismas etapas de desarrollo, desde formas "primitivas" hacia formas
"civilizadas" o "avanzadas", pero ha sido ampliamente rechazado por las teorías
modernas.
Bronislaw Malinowski crítica a los evolucionistas por no haber desarrollado el trabajo
de campo intensivo, señalando que este enfoque era fundamental en la antropología
funcionalista del siglo XX.
Malinowski argumentó que el concepto de supervivencia, central para los
evolucionistas, contribuyó a retrasar el desarrollo del trabajo de campo efectivo. No
investigaron las funciones actuales de los elementos culturales, no realizaron
trabajo de campo prolongado ni observaron directamente la vida cotidiana de las
comunidades y se enfocaron en clasificar elementos culturales de manera abstracta,
sin considerar su dinámica en el presente.
En defensa de la estrategia de los evolucionistas, adoptaron un enfoque adecuado para
su tiempo, basado en:
1. El método comparativo : Los evolucionistas utilizaron el método comparativo
para reconstruir las secuencias evolutivas de las instituciones culturales desde la
prehistoria hasta la civilización industrial. Creían que, al reunir un gran número
de casos y encontrar regularidades, podían identificar patrones generales de
cambio cultural.
2. Influencia de la Ciencia de la Época : Inspirados por la confianza en los
modelos mecánicos de la física del siglo XIX, los evolucionistas subestimaron la
complejidad de las leyes que rigen los fenómenos socioculturales, esperando
descubrir regularidades similares a las leyes físicas.
De igual manera, el trabajo de campo tiene limitaciones, aunque es esencial, no
garantiza automáticamente una mejora en el método comparativo ni en la
reconstrucción histórica. Incluso Franz Boas , padre del relativismo cultural, no logró
una descripción adecuada de la organización social de los kwakiutl que fuera útil para
los objetivos del método comparativo.
Los problemas de secuencias evolutivas generales no pueden resolverse con un
enfoque limitado a uno o dos casos individuales. Los evolucionistas buscaban identificar
tendencias amplias y no excepciones.
Superar el mito del evolucionismo unilineal permite apreciar la diversidad cultural y
entender que ninguna sociedad tiene un modelo universal de progreso. Esto promueve
un enfoque más equitativo y respetuoso en el estudio de las culturas humanas.
Julian Steward es un antropólogo importante que contribuyó a la superación del
evolucionismo unilineal y propuso una alternativa llamada evolución multilineal. Su
enfoque contrasta con la visión unilineal del siglo XIX y reconoce que las sociedades
humanas pueden evolucionar de diferentes maneras, dependiendo de sus condiciones
ecológicas, económicas y sociales.
En la evolución multilineal Steward argumentó que no hay un único camino para la
evolución de las sociedades humanas. En lugar de eso, los procesos de cambio cultural
varían según el entorno y las necesidades de cada sociedad. Uno de los mayores
aportes de Steward fue su enfoque en cómo las sociedades interactúan con su medio
ambiente. Según él, el medio físico y los recursos disponibles desempeñan un papel
clave en la organización social y cultural.
Aunque no rechazó totalmente la idea de la evolución cultural, negó que esta ocurriera
de manera lineal y universal. Propuso que cada cultura desarrolla soluciones
específicas a sus problemas, sin seguir necesariamente las etapas de "salvajismo",
"barbarie" y "civilización" planteadas por el unilinealismo. A diferencia del enfoque
generalizado del evolucionismo unilineal, Steward promovió estudios de caso
específicos para entender cómo diferentes sociedades resolvían problemas similares de
manera única.
El trabajo de Steward fue crucial para desmontar este mito, ya que demostró que las
sociedades no evolucionan siguiendo un único modelo ni pueden clasificarse de
"primitivas" a "avanzadas". Su enfoque destacó la diversidad y la adaptabilidad cultural,
cambiando la manera en que entendemos la evolución social y cultural.
EL MITO DE LA NEGACIÓN DE LA EVOLUCIÓN
Se ha generado el mito de que los evolucionistas unilineales del siglo XIX negaban la
importancia de la difusión cultural.
Los difusionistas (particularistas históricos y las escuelas alemana y británica) atribuían
a los evolucionistas la idea de que las semejanzas culturales eran producto exclusivo de
invenciones independientes, mientras ellos defendían que el ser humano era "poco
inventivo" y que las similitudes eran mayormente resultado del préstamo cultural. Sin
embargo, esta dicotomía es una interpretación errónea de las posiciones reales de los
evolucionistas.
La falsa dicotomía entre difusión e invención independiente por dos razones:
1. No representa las posturas reales de los evolucionistas: Ningún
evolucionista afirmó dogmáticamente que las similitudes culturales eran más
frecuentes por invención independiente que por difusión.
2. No son procesos opuestos: lógica y empíricamente, la invención
independiente y la difusión no son excluyentes; ambos forman parte de un único
proceso de cambio cultural.
En ell caso de Edward B. Tylor no rechazó la difusión cultural. De hecho, le interesaba
profundamente seguir el rastro de los rasgos culturales difundidos, como los utensilios
paleolíticos, las técnicas de cerámica o los mitos compartidos entre el Viejo y el Nuevo
Mundo. Según Tylor, la difusión no contradice su visión de secuencias evolutivas
universales. Para él, la uniformidad cultural podría explicarse tanto por préstamos
culturales como por invenciones independientes.
4. Unidad psíquica y evolución cultural
● Unidad psíquica: Tylor utilizaba el concepto de "unidad psíquica" para
argumentar que todas las sociedades humanas tienen capacidades similares
para inventar o adoptar rasgos culturales. Las similitudes culturales, ya sean
resultado de difusión o de invención independiente, respaldan la idea de que los
seres humanos comparten un mismo "espíritu" o conjunto de habilidades
cognitivas.
● Invención y difusión como pruebas complementarias: Las invenciones
independientes demuestran directamente la similitud psíquica entre sociedades.
La difusión, aunque menos directa, también es una prueba de la unidad
psíquica, ya que las culturas adaptan rasgos difundidos con cambios mínimos,
mostrando la universalidad de ciertos principios.
Lowie argumentaba que la difusión explicaba mejor las similitudes culturales que las
invenciones independientes. Según Harris, esta postura es insuficiente porque tanto la
difusión como la invención independiente son solo "nombres" para un único proceso de
cambio cultural y no explican las leyes subyacentes. Por tanto, Harris considera que la
difusión por sí sola no puede explicar todas las semejanzas culturales, ya que:
● Hay culturas en contacto continuo que presentan grandes diferencias (e.g.,
pigmeos del Ituri y los bantúes).
● Si todas las culturas estuvieran interconectadas solo por difusión, no habría
diversidad cultural, pero la realidad muestra lo contrario.
Tylor representa una posición equilibrada entre difusión e invención independiente,
rechazando tanto el dogma difusionista como la exageración de la invención
independiente. Para él, lo importante era demostrar que las culturas seguían secuencias
evolutivas uniformes, independientemente de si los rasgos culturales eran transmitidos o
inventados.
CONTRIBUCIONES DEL PARALELISMO Y DE LA CONVERGENCIA A LA
UNIFORMIDAD DE LA EVOLUCIÓN
El capítulo XXVI aborda la relación entre las dicotomías teóricas dentro del
evolucionismo sociocultural y cómo los conceptos de evolución paralela y evolución
convergente se entrelazan con debates previos sobre evolución unilineal, multilineal,
invención independiente y difusión.
Resumen de ideas principales:
1. Evolución paralela vs. convergente:
○ Evolución paralela: Las culturas evolucionan desde condiciones
iniciales similares hacia estados similares a través de etapas también
similares.
○ Evolución convergente: Las culturas alcanzan estados similares, pero a
través de trayectorias y etapas diferentes.
2. Estas dos formas de evolución fueron centrales en las críticas de los boasianos
al evolucionismo clásico.
3. Postura de los boasianos:
○ Reconocieron la evolución convergente como un fenómeno común,
especialmente a través de procesos de difusión.
○ Por otro lado, desestimaron la evolución paralela como un fenómeno
raro y característico del evolucionismo unilineal defendido por autores
como Tylor, Morgan y Spencer.
○ Argumentaron que la convergencia evidenciaba que causas diferentes
podían producir efectos similares, desafiando la visión determinista de los
evolucionistas.
4. Respuesta evolucionista:
○ Los evolucionistas clásicos, como Tylor, no consideraban crucial
diferenciar entre evolución paralela y convergente. Lo importante para
ellos era la uniformidad general en el desarrollo cultural,
independientemente de si se daba por causas similares o diferentes.
○ En palabras de Tylor, lo relevante no era que todas las culturas
desarrollaran exactamente las mismas características, sino que
alcanzaran estadios similares de desarrollo en diferentes tiempos y
lugares.
LEWIS HENRY MORGAN DIFUSIONISTA
Lewis Henry Morgan y su postura como difusionista, destacando su enfoque sobre la
evolución sociocultural, la difusión de inventos y descubrimientos, y su crítica a la
evolución paralela estricta.
Morgan veía la difusión como un mecanismo clave que explicaba la uniformidad de la
evolución sociocultural. Aceptaba que las culturas más avanzadas, al estar "detenidas"
en su desarrollo, podían compartir avances con las culturas menos desarrolladas, lo que
aceleraba su progreso y les permitía alcanzar estadios similares a través de la difusión
de inventos importantes como la domesticación de animales o la fundición de hierro.
Las culturas "atrasadas" debían comprender y apropiarse de los avances antes de que
pudieran adoptarlos y beneficiarse de ellos.
Reflexiones sobre la evolución paralela:
Morgan rechazaba la posibilidad de que ciertos sistemas de parentesco, como la
terminología iroquesa, se desarrollaran de forma independiente y paralela en diferentes
culturas. Consideraba que para que culturas tan distantes tuvieran desarrollos similares
(como la organización de la gens), debía haber ocurrido difusión entre ellas.
En su visión, las culturas no podían haber pasado por las mismas experiencias y
desarrollado sistemas de parentesco idénticos por pura coincidencia; sería demasiado
improbable.
Teoría de los "milagros":
Morgan sostenía que, para que un fenómeno como el sistema de filiación unilineal se
desarrollara de manera independiente en varias culturas, sería necesario un "milagro".
Esto reflejaba su rechazo a la idea de la evolución estrictamente paralela, ya que
consideraba improbable que sociedades tan separadas pudieran llegar a resultados
similares sin la intervención de la difusión cultural.
Crítica al paralelismo y el racismo:
Morgan también mostró un sesgo racial en sus teorías, sugiriendo que los indios
americanos descendían de asiáticos, lo cual utilizó como un argumento para reforzar su
visión difusionista. Este tipo de racismo fue criticado posteriormente, y en muchos
casos, se invirtieron sus posiciones. Por ejemplo, Lowie defendió más tarde la idea de
que los sistemas de parentesco podían haber evolucionado de forma independiente en
diferentes culturas, lo que Morgan había rechazado.
Divergencia y convergencia cultural:
La teoría de la evolución de Morgan reconocía tanto procesos divergentes como
convergentes. Aunque Morgan y Tylor creían que la evolución sociocultural podría
seguir caminos divergentes, insistían en que las similitudes en los resultados culturales
reflejaban una cierta uniformidad global, lo que implicaba una visión optimista del
paralelismo y la convergencia.
Críticas posteriores:
Las posturas de Morgan sobre la evolución paralela fueron cuestionadas y revisadas
más tarde. Aunque Morgan rechazaba la posibilidad de que sistemas de parentesco
como el iroqués surgieran de forma paralela e independiente, esta idea fue defendida
más tarde por otros antropólogos como Lowie, que insistió en que tales sistemas podían
ser reinventados de manera independiente.