Escuela de actores de Diego Veronesi
Año: 2 Profesor: Diego
Veronesi
Modulo: Caracterización
Caracterización
La caracterización es un aspecto importante de la vida psicológica del personaje y no unos
superficiales y ocasionales signos de la persona. El actor debe saber todo de la persona cuya
imagen va encarnar en el escenario: Su forma de andar, de hablar, los gestos que tiene que
emplear, sus modales, cómo es su sonrisa, cómo se le arruga el cuello de su camisa, de que
tamaño son las articulaciones de sus dedos, incluso el olor de su piel y por sobretodo las
cosas, el timbre de su voz.
Frecuentemente ocurre que el actor encuentra solamente algún detalle superficial, sin
darse cuenta de que con esto limita la imagen del personaje.
Semejante comportamiento es peligroso, pues no sólo no revela al personaje en toda
su profundidad, sino que lo empequeñece.
La caracterización es un concepto mucho más delicado de lo que habitualmente se
piensa en el teatro. La caracterización no sólo consiste en reflejar la miopía, la cojera o el
encorvamiento del personaje. Es mucho más importante para caracterizar un personaje su
forma de hablar, de escuchar, la naturaleza de su comunicación con los demás. En estas
peculiaridades de la comunicación se revela el carácter de la persona, se manifiesta su
sostén interno.
Con el fin de encontrar para cada personaje concreto la caracterización propia
solamente de él, el actor tiene que saber observar y reunir en su hucha creativa los
resultados de las observaciones sobre diversas personas con las que él se ha encontrado en
la vida real. El actor ha de desarrollar por sí mismo la habilidad de observar.
A veces el autor es muy parco en la caracterización de sus personajes. Y aquí es
donde se precisa la imaginación del actor, su observación, su habilidad para crear la
caracterización de su personaje, partiendo del contenido de la obra y del papel.
Es insuficiente ver sólo unos determinados rasgos característicos del personaje para,
apoyándose en ellos, crear una imagen viva, es imprescindible saber advertir en diversas
personas, rasgos característicos y hacerlos propios. Se trata de un largo y complejo proceso.
Stanislavsky siempre contrapuso la caracterización a la caracterización vivida, trataba
de que la caracterización física del personaje fuese un resultado de su contenido interior.
Sólo en este caso, partiendo de la irrepetible individualidad de cada persona, encontrará el
actor la originalidad en la encarnación física del personaje.