LA INQUSICIÓN
ORIGEN DE LA INQUISICIÓN
La Inquisición fue una institución creada por la Iglesia Católica en la Edad Media con
el propósito de perseguir y eliminar cualquier forma de herejía o disidencia religiosa
en Europa. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando el papa Gregorio IX estableció
un tribunal especial para investigar y juzgar a los herejes en Francia.
La Inquisición se extendió rápidamente por toda Europa, incluyendo España,
Portugal, Italia y Alemania.
LA INQUISICIÓN EN ESPAÑA
Uno de los periodos más oscuros de la historia de España es la Inquisición Española,
que atenazó España durante 350 años. Esta era de severa censura, paranoia, tortura,
autos de fe, muerte, y la persecución general.
Comenzó en 1478 y duró hasta 1834. Tanto en su alcance como en su intensidad, la
Inquisición Española superó ampliamente a la Inquisición Medieval, en la que se
inspiraron los Reyes Católicos.
Tras su matrimonio unificador del reino, los famosos Reyes Católicos Fernando e
Isabel tenían un importante proyecto por delante. No sólo se unificaron los dos reinos
-Aragón y Castilla-, sino que la monarquía estaba acorralando a los árabes que
quedaban con el final de la Reconquista.
Con el fin de controlar, unificar y fortalecer su creciente y variado reino decidieron que
el vehículo de unificación sería a través de la ortodoxia católica. Así que, en 1478,
pidieron permiso al Papa Sixto IV para establecer una división especial de la
Inquisición, y así comenzó la Inquisición Española.
La monarquía temía especialmente la intervención de refuerzos árabes y judíos desde
el extranjero, por lo que obligaron a los no católicos a escoger entre la conversión al
catolicismo o la expulsión del país para suprimir la posibilidad de reagrupación.
Aquellos sospechosos de practicar el protestantismo, actos sexuales no aprobados por
el catolicismo, magia negra o cualquier otra cosa que la monarquía viese como una
amenaza también se encontraban entre los perseguidos.
La Inquisición Española tocó a su fin en 1834.
CASTIGOS DE LA INQUISICIÓN
Los castigos de la Santa Inquisición más frecuentes fueron tres: la penitencia, la
reconciliación y la hoguera, donde el hereje podía ser quemado vivo, habiendo sido ya
estrangulado o en efigie.
Algunas de las torturas más destacadas y macabras fueron:
• La garrucha o la cuerda: se ataban las manos del sospechoso por detrás de la
espalda y se le alzaba por las muñecas a varios metros del suelo por un sistema
de poleas. Tras ello, se le dejaba caer sin que tocara el suelo, quedando
descoyuntado de la sacudida. Si no confesaba, se le quebraban los brazos y las
piernas hasta que moría.
• El potro: se ataba al preso de manos y pies sobre una mesa. Las cuerdas de los
pies se iban enrollando a una rueda giratoria, y cada vez que daba vueltas esta
rueda se iban estirando las extremidades hasta incluso llegar al
desmembramiento.
• La pera: se introducía un instrumento en forma de pera en la boca, vagina o ano
de la víctima, dependiendo de la acusación: oral a predicadores heréticos,
vaginal a las brujas y anal a homosexuales pasivos. Esa pera en el interior se
abría con un tornillo mutilando las cavidades.
• La sierra: uno de los más brutales, estaba reservado a las mujeres acusadas de
brujería y de estar embarazadas del mismísimo Satanás. Se colgaba a la presa
boca abajo con el ano abierto, y con una sierra la cortaban hasta llegar al vientre.
• Los carbones: se aplicaban carbones al rojo vivo a unos 300 grados sobre las
zonas más sensibles de la piel.
• El aplasta pulgares: era una herramienta metálica sencilla donde se metían los
dedos de las manos y de los pies, y quedaban destrozados al voltear unos
tornillos.
• El agua: consistía en introducirle al reo, al que tapaban las fosas nasales, una
especie de embudo en la boca por donde le hacían ingerir grandes cantidades
de agua. Esto provocaba una sensación muy fuerte de ahogamiento y solían
morir por ruptura del estómago.
• La cuna de Judas: esta tortura consistía en elevar al preso con un sistema de
cuerdas y poleas y dejarlo caer sobre una pirámide de madera afilada con la
precisión suficiente para que cayera y el aparato le desgarrara el ano, el escroto
o la vagina.
LISTA DE LIBROS PROHIBIDOS EN LA INQUISICIÓN
La Inquisición Católica mantuvo una lista de libros prohibidos, conocida como el
"Índice de Libros Prohibidos", que contenía obras consideradas heréticas, blasfemas,
inmorales o peligrosas para la fe católica. Algunos ejemplos de libros que fueron
prohibidos son:
-“La Celestina” de Fernando de Rojas
-“El Lazarillo de Tormes” (de Alfonso de Valdés)
-"El Príncipe" de Nicolás Maquiavelo
-"Los Diálogos" de Galileo Galilei
-"La Vida de Jesús" de David Friedrich Strauss
-"El Contrato Social" de Jean-Jacques Rousseau
-"El Origen de las Especies" de Charles Darwin
-"El Decamerón" de Giovanni Boccaccio
-"Las 120 jornadas de Sodoma" de Marqués de Sade
-"Las Confesiones" de Jean-Jacques Rousseau
-"La Carta sobre la Tolerancia" de John Locke
-"El Emilio" de Jean-Jacques Rousseau
FIGURAS CÉLEBRES CONDENADAS POR LA INQUISICIÓN
Durante su larga historia, la Inquisición Católica condenó a muchas figuras célebres
por herejía, apostasía, blasfemia u otros delitos religiosos. Algunos de ellos son:
[Link] Galilei: El famoso científico italiano fue condenado por la Inquisición en 1633
por sostener que la Tierra giraba alrededor del Sol, una teoría que contradecía la visión
geocéntrica del universo sostenida por la Iglesia.
[Link] de Servet: El médico, teólogo y filósofo español fue condenado por la
Inquisición en 1553 por sus ideas sobre la Trinidad y otros temas teológicos. Fue
quemado en la hoguera en Ginebra, Suiza.
[Link] Bruno: El filósofo y astrónomo italiano fue condenado por la Inquisición
en 1600 por sus teorías sobre la pluralidad de los mundos y su negación de la divinidad
de Jesucristo. Fue quemado en la hoguera en Roma.
[Link]é de las Casas: El obispo español y defensor de los derechos humanos de
los pueblos indígenas de América fue acusado por la Inquisición en 1552 de difundir
ideas contrarias a la fe católica.
[Link] de Arco: La heroína francesa fue condenada por la Inquisición en 1431 por
afirmar que recibía visiones y mensajes divinos. Fue quemada en la hoguera en Ruan.
LA CENSURA EN LA POSGUERRA ESPAÑOLA
La censura como instrumento de control de la dictadura franquista comienza con la
guerra civil. El motivo de esta censura tenía varios objetivos, en primer lugar, al
controlar lo que se publicaba o emitía, ambos gobiernos se aseguraban que no se
distribuyese información que el enemigo pudiese aprovechar en el campo de batalla,
pero también permitía les manipular la opinión pública para ganarse las simpatías de
los ciudadanos. En último lugar, la censura, permitió en los meses finales de la guerra,
controlar la información considerada como derrotista y permitir la publicación o
emisión exclusivamente de información adulterada que no mostrarse la desesperada
situación a la que se enfrentaba el ejército y el gobierno republicano.
ESCRITORES EXILIADOS COMO CONSECUENCIA DE LA GUERRA CIVIL
ESPAÑOLA
Durante la Guerra Civil Española muchos escritores y artistas de renombre apoyaron
a uno u otro bando y, posteriormente, algunos fueron obligados a exiliarse debido a su
afiliación política o por motivos de seguridad.
Entre los escritores exiliados más conocidos se encuentran:
1. Federico García Lorca: Poeta y dramaturgo granadino, fue ejecutado por las fuerzas
franquistas en 1936.
2. Antonio Machado: Poeta y dramaturgo andaluz, también falleció en el exilio en
1939.
3. Max Aub: Escritor y traductor español que pasó la mayor parte de su vida en el exilio
en México.
4. María Zambrano: Filósofa y escritora malagueña que se exilió en Francia y
posteriormente en México.
5. Juan Ramón Jiménez: Poeta andaluz que se exilió en Puerto Rico y luego en Estados
Unidos, donde recibió el Premio Nobel de Literatura en 1956.
6. Rafael Alberti: Poeta gaditano que se exilió en Argentina y después en Italia.
7. Luis Cernuda: Poeta sevillano que se exilió en Inglaterra y posteriormente en
Estados Unidos.
8. Arturo Barea: Escritor y periodista madrileño que se exilió en Inglaterra, donde
escribió su famosa trilogía autobiográfica "La forja de un rebelde".
LIBROS PROHIBIDOS EN LA DICTADURA FRANQUISTA
Las autoridades franquistas controlaban los libros que se publicaban y los que ya
existían. Se purgaron las bibliotecas públicas y se hicieron quemas de libros. En A
Coruña, por ejemplo, se hizo una pira en 1936 con libros de la biblioteca de Santiago
Casares Quiroga. Otro ejemplo: En 1939, para celebrar la Fiesta del Libro, el Sindicato
Español Universitario quemó libros: ardieron Voltaire, Lamartine, Marx, Freud o
Rousseau. En Barcelona se destruyeron justo después de la Guerra Civil 72 toneladas
de libros de editoriales y bibliotecas públicas y privadas.
Los que siguen a continuación son algunos de los libros que fueron prohibidos por la
censura durante la dictadura franquista, aunque muchos otros fueron alterados y
manipulados.
-La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín
Tras proclamarse la República, muchos libros ya existentes fueron descatalogados de
las bibliotecas y quemados en pilas por diversos motivos: ideologías opuestas, críticas
a una sociedad conservadora o un erotismo desmedido que la Iglesia no toleraba.
La Regenta se trataba de la historia un triángulo amoroso corrompido por un
maquiavélico Magistral, fue catalogada de «casi herejía» y censurada en España hasta
1962.
-1984, de George Orwell
Publicada en 1949, la obra magna de Orwell es una alusión a las políticas autoritarias
que llegó en un momento en el que el mundo andaba lamiéndose las heridas
provocadas por la guerra más cruenta de su tiempo. La novela fue censurada en
España por «su alto contenido sexual». Aún así, la edición publicada en 1952 omitió
todo el erotismo, pasando a ser publicada por completo en 1984.
-La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
Tras el fusilamiento de Lorca en 1936, la casa de Bernarda Alba pasó a verse reducida
a tan solo tres títulos en territorio español. Esta obra, fue publicada en ediciones
argentinas o francesas.
-El extranjero, de Albert Camus
En 1955 El extranjero luchaba por llegar desde Argentina durante casi una década
hasta publicarse en 1958. Los motivos eran obvios, teniendo en cuenta la apatía de un
personaje como el señor Meursault poco apta en una España donde los
existencialismos no interesaban.
-Piel de Asno, de Charles Perrault
Que un rey se case con su hija no fue una premisa que gustase al régimen franquista,
motivo por el que la historia de la princesa que huyó de su reino vestida en piel de asno
fuese censurada en nuestro país durante toda la dictadura.
Arianna Luz, Sandra Moya y Miquel Vidal – 1 BAT A