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Sucesión Intestada: Guía Legal

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Por: Juan Carlos Caballero Cosaraquis | Asociado | Quijano &

Asociados

Toda persona al momento de su muerte deja un conjunto de


derechos y obligaciones que conforman su patrimonio y que son
susceptibles de ser traspasados, ya sea por medio de la sucesión
testada o intestada. El artículo 628 del Código Civil patrio define la
sucesión como la transmisión de los derechos activos y pasivos
que componen la herencia de una persona muerta, a la persona
que sobrevive, a la cual la Ley o el testador llama para recibirla.
Será considerado heredero al que sucede a título universal, y
legatario al que sucede a título singular.

En el caso de la sucesión intestada, nos referimos puntualmente a


aquella transmisión patrimonial que efectúa una persona cuando
ésta no manifestó, en vida, su última voluntad sobre el destino de
sus bienes por medio de un testamento, es por ello que en tales
circunstancias la Ley será la encargada de indicar que personas,
en un orden específico, tendrán derecho a heredar los bienes
dejados en vida del de cujus de acuerdo al parentesco, tal cual lo
establece el artículo 646 y subsiguientes del Código Civil. En cierto
modo, se podría considerar a la sucesión ab intestato como un
testamento basado en lineamientos jurídicos que determinarán
quienes serían supuestamente los herederos del causante como si
hubiera sido su última voluntad.

REQUISITOS PRELIMINARES

Es necesario determinar, al menos aproximadamente, a cuánto


asciende la cuantía de la demanda en base al patrimonio del
causante. Si los bienes de una sucesión exceden de CINCO MIL
BALBOAS (B/. 5,000.00) serán competentes para conocer del
negocio los juzgados de circuito. En contrario sensu, si los bienes
de una sucesión no exceden los CINCO MIL BALBOAS (B/. 5,000.00)
el procedimiento será oral y serán competentes los juzgados
municipales del último domicilio del causante.

Por otro lado, el artículo 1527 del Código judicial señala los
requisitos que toda persona interesada en pedir la apertura del
proceso de sucesión deberá aportar con la demanda:

A. Prueba de la defunción del causante de la herencia: Se obtiene


mediante certificado de defunción expedido por el Registro Civil.
B. Certificado del notario o notarios del domicilio del causante en la
República de Panamá en que conste que no otorgó testamento
ante ellos: Se deberá concurrir a la(s) notaria(s) del domicilio del
causante para que el notario certifique, con su sello y firma, que
tal persona no otorgó testamento alguno.
C. Prueba plena del parentesco en que el demandante funda su
derecho: por ejemplo, si es el hijo el que solicita la apertura de la
sucesión intestada, se prueba mediante certificado de nacimiento
expedido por el Registro Civil.

FASE JUDICIAL

Una vez presentada la demanda ante el tribunal de justicia


competente, los pases a seguir son los enunciados a continuación:

A. Con la demanda se solicita la apertura del proceso de sucesión


de acuerdo a los argumentos plasmados en ella.
B. El tribunal analizará la demanda en base al derecho
argumentado por el demandante y podrá admitirla o ordenar su
corrección en caso que estuviera defectuosa.
C. Si la demanda es admitida se le dará traslado de la solicitud al
Ministerio Público por el término de cinco (5) días. En el evento que
el agente del Ministerio Público dejare transcurrir el término del
traslado sin evacuarlo, el juez exigirá la devolución inmediata del
expediente y dictará el auto de declaratoria de heredero tal cual lo
establece el artículo 1530 del Código Judicial.

El auto de declaratoria debe contener lo siguiente:

1.- La declaratoria de apertura de la sucesión intestada.


2.- La declaratoria de que son herederos, sin perjuicio de terceros,
las personas que hubieran probado su derecho.
3.- La orden de que comparezcan a estar en derecho en el proceso
todas las personas que tengan algún interés en él, incluyendo el
representante del fisco.

D. Se deberá publicar el edicto de la resolución que contiene el


auto de declaratoria de herederos enunciado ut supra por un
período de tres (3) días en un diario de circulación nacional tal cual
lo establece el artículo 1510 y 1531 del Código Judicial. Tal edicto
permanecerá por el término de diez (10) días en el tribunal para
que comparezcan todas las personas que tengan derecho en la
presente causa. Si dentro de los diez (10) días comparece alguna
persona que pruebe su derecho a ingresar como heredero dentro
del juicio sucesorio, entonces tal persona será considerado como
heredero, de acuerdo a su condición de parentesco, de los bienes
dejados en vida del de cujus. En el evento que una persona acuda
al tribunal para ser considerado como heredero declarado fuera del
término otorgado por Ley, podrá hacer valer su pretensión
mediante incidente contra los herederos ya declarados, siempre y
cuando no se haya ejecutoriado el auto de adjudicación.

E. Una vez transcurrido los supuestos señalados a priori, la etapa


que sigue es la concerniente a la diligencia de inventario y avalúo,
la cual podrá ser judicial y extrajudicial. El inventario será judicial
cuando entre los herederos haya menores de edad, incapaces o
ausentes; y será extrajudicial cuando todos los herederos puedan
disponer libremente de sus bienes y se hallen presentes. En la
diligencia de inventario y avalúo se incluirán todos los bienes que
haya tenido el causante al momento de su muerte, como por
ejemplo: propiedades, acciones o títulos valores, cuentas
bancarias, vehículos, semovientes, dineros, prendas personales,
etc.

El tribunal señalará una fecha en la cual se deberá realizar la


diligencia de inventario y avalúo en la cual participarán las
siguientes personas: perito del tribunal, perito de los herederos,
testigos actuarios y los apoderados legales. Una vez finalizada la
diligencia de inventario y avalúo se deberá entregar un acta, la
cual estará firmada por todas las personas que participaron en ella,
en la cual constará todos los resultados obtenidos en tal diligencia
y la misma será entregada al tribunal.

F. Una vez el tribunal reciba la diligencia de inventario y avalúo se


dará traslado a los interesados por el término de tres (3) días para
que presenten las objeciones que estimen conveniente (si las
hubiere). Las objeciones al inventario tienen como propósito
adicionar o modificar para que se incluyan nuevas partidas o se
excluyan las que se consideren indebidamente incluidas.

G. Concluida la etapa de la diligencia de inventario y avalúo, el


tribunal de la causa procederá a emitir una resolución la cual
consistirá en el auto de adjudicación, y tal cual como lo indica su
nombre, se procederá a adjudicar a los herederos declarados los
bienes dejados en vida por el causante, los cuales conforman
aquellos bienes que ya fueron inventariados en la referida
diligencia. De igual modo, aquellas personas que tengan en su
poder bienes que pertenecían al causante deberán entregarlo
inmediatamente a los herederos declarados. Por ejemplo, en el
caso de cuentas bancarias, el juez ordenará al banco, mediante
oficio acompañado con su respectiva resolución, que entregue a
los herederos las sumas de dinero a las cuales tengan derecho en
la proporción que corresponda; o si por ejemplo en la diligencia se
incluyó en el inventario algún vehículo propiedad del causante,
entonces una vez sea adjudicado el mismo a los herederos se
deberá efectuar el cambio de propietario correspondiente en el
Municipio y la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATT).

Por otro lado, en el supuesto de que existan bienes inmuebles


inventariados y que por ende forman parte de la masa herencial, el
tribunal ordenará que los mismos sean elevados a escritura pública
ante un notario e inscritos en el Registro Público de Panamá
(efecto erga omnes). Tal actuación es de suma importancia pues lo
que se busca es que el registrador transfiera la propiedad que era
del causante a favor de los herederos declarados tal cual ordenó el
Juez.
Tales aclaraciones son importantes pues a veces se tiende a
pensar que una vez el Juez adjudica los bienes a los herederos el
proceso sucesorio finaliza, sin embargo es necesario que las
autoridades pertinentes (dependiendo de la naturaleza de los
bienes heredados) sean informadas al respecto para que efectúen
los cambios de propiedad correspondientes.

DE LA SUCESIÓN DEL MUNICIPIO

El artículo 692 del Código Civil establece que a falta de personas


que tengan derecho a heredar conforme a los dispuesto en los
precedentes capítulos, heredará el municipio donde tuvo su último
domicilio el difunto.

A su vez, para que el municipio tome posesión de los bienes


hereditarios, habrá de preceder declaración judicial de heredero,
adjudicándole los bienes por falta de otros herederos.

Somos de la opinión que el artículo citado ut supra tuvo que haber


sido redactado un poco mejor pues al señalar que heredará el
municipio del último domicilio del difunto, podría interpretarse que
un municipio extranjero tenga derecho a reclamar la herencia si el
último domicilio del causante era fuera de la República de Panamá.
Sin embargo, a pesar de lo señalado anteriormente, no es menos
cierto que el espíritu del artículo referido debe entenderse en el
sentido que el Estado (municipio) sea el único que pudiera
apoderarse de los bienes que sus ciudadanos dejen disponibles o
vacantes, pues recordemos que en este caso el Municipio será
considerado como un heredero forzoso al ser el último que podría
heredar la herencia vacante a falta de personas que tengan
derecho a heredar tal cual previene la Ley.

CONCLUSIONES

Hemos podido observar a grosso modo que el proceso de sucesión


intestada tiende a ser algo engorroso por todo el trámite judicial
que conlleva lo cual ha ocasionado que las personas busquen
alternativas menos traumáticas y mas rápidas e eficientes como
por ejemplo utilizar un fideicomiso para fines testamentarios, o las
fundaciones de interés privado panameñas mediante sus
reglamentos, para que el transmitente pueda destinar, en privado
y confidencialmente, aquellos bienes a quien o quienes le apetezca
y así evitar un juicio sucesorio que será costoso, demorado y
público.

Es por ello que se recomienda que aquellas personas que quieran


destinar sus bienes a otras al momento de su muerte opten por
hacer un testamento, o alguno de los mecanismos enunciados en
líneas anteriores, a la mayor brevedad posible para así evitar
problemas legales futuros y tener paz mental, pues siempre hay
que tener en cuenta que si se siguen las reglas que previene la Ley
en materia de sucesión intestada, habrán personas que heredarán
los bienes del causante por derecho, lo cual puede provocar
eventuales pugnas entre familiares, y mas si consideramos que el
mismo causante, si estuviera vivo, es probable que no le hubiera
gustado que cierta persona heredara sus bienes por diversas
razones, por lo consiguiente, se recomienda que las personas
tengan interés y tomen un poco de su tiempo antes que sea
demasiado tarde para contratar un abogado que lo asesore en
materia sucesoria y así asegurarse que, una se produzca su
fallecimiento, los bienes dejados en vida sean distribuidos tal cual
lo hubiera querido.

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