Resumen Deleuze
Resumen Deleuze
I.- Historia. Foucault ubica las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX y su pico máximo a principios del
XX. Dichas sociedades organizan a los grandes espacios de encierro: familia, escuela, cuartel , fábrica y en su
expresión máxima la cárcel. Muy simbólica y significativa la frase de alguien que cuando ve a un grupo de obreros
dice: “me pareció ver a unos condenados”. Pero, andando el siglo XX, las disciplinas van hacia una crisis que se
manifiesta plenamente al terminar la Segunda Guerra Mundial. En efecto, estamos en presencia de una crisis
generalizada de todos los lugares de encierro, agregándose incluso el hospital. Lo que ocurre, en verdad, es que las
sociedades disciplinarias están siendo reemplazadas por las sociedades del control. Un ejemplo elocuente es la crisis
del hospital en tanto lugar de encierro.
II.-Lógica. Los aparatos de control se manejan de manera diferente de los disciplinarios. En efecto, según la nueva
visión los encierros son moldes cuyos controles son modulados para poder cambiar continuamente. Pero esto se hace
manteniendo una cierta base; por ejemplo en la fábrica se trata de mantener a las fuerzas en un punto de equilibrio: lo
más alto posible para la producción, pero lo más bajo posible para los salarios; pero en la sociedad de control, la
fábrica es reemplazada por la empresa. Esta última conlleva cambios, como por ejemplo mantener la rivalidad como
una sana competencia, para estimular la motivación de los individuos y apuntar a un “salario al mérito”. Y el reemplazo
de la fábrica por la empresa, da lugar también a que a la escuela le siga la formación permanente y a los exámenes la
evaluación continua. Por otra parte, las sociedades disciplinarias tienen dos características peculiares: la firma (referida
al individuo) y el número de matrícula (indica la posición del individuo dentro de una masa). En las sociedades de
control, en cambio, ni firma ni matrícula son tan importantes, sino “una cifra como contraseña”: el lenguaje numérico del
control está hecho de estas cifras-contraseñas que permiten o rechazan el acceso a la información. A este respecto,
podemos citar una frase de alto valor simbólico: “el viejo topo monetario es el animal de los lugares de encierro, pero
la serpiente es el animal de las sociedades de control. Hemos pasado de un animal a otro, del topo a la serpiente, en
el régimen en el que vivimos, pero también en nuestra forma de vivir y en nuestras relaciones con los demás”. Por
último, la evolución de las máquinas determinantes de cada tipo de sociedad: en las viejas sociedades de soberanía se
manejaban máquinas simples; en las disciplinarias máquinas más complejas y energéticas; y por fin en las de control
máquinas de un tercer tipo: informáticas y ordenadores- (computadoras). Estas máquinas de las sociedades de
control, no son sólo una evolución tecnológica, sino también una mutación del capitalismo. En efecto, en la situación
actual el capitalismo no busca una mera producción sino toda una superproducción: este en plena coherencia con que
la fábrica le ha cedido su lugar a la empresa. Hasta se nos dice que las empresas tienen un alma, lo cual al autor del
artículo le parece una “noticia terrorífica”. En definitiva, en las sociedades de control ya no hay un hombre encerrado
sino un hombre endeudado. Eso sí, manteniendo la base constante del capitalismo: la extrema miseria de tres cuartas
partes de la humanidad.-
III.-Programa. Señala que no hace falta pensar en ciencia ficción para pensar en mecanismos de control que pudieran
ubicar en todo momento la posición de alguien: un elemento cualquiera en un lugar abierto, un animal en una reserva,
un trabajador en una empresa (por ejemplo, con un collar electrónico); lo cual puede extenderse también a algunos
tipos de delincuentes no muy peligrosos, por medio de “collares electrónicos” que en nuestro país llamamos “tobilleras
electrónicas”. El panorama abarca también el ámbito de las escuelas: evaluación continua y formación permanente, la
introducción de la empresa en todos los niveles de escolaridad. (Una observación personal: no me parece posible “el
abandono concomitante de toda investigación en la Universidad”, pues ésta se da en todos los países del planeta).
Todas las crisis que describimos apuntan a la progresiva instalación de un nuevo régimen de dominación, sin dejar de
mencionar una inquietante pregunta que surge de una creciente ineptitud de los sindicatos: ¿podrán adaptarse o
deberán dejar su lugar a nuevas formas de resistencia contra las sociedades de control? Tal vez corresponda a los
jóvenes encontrar la respuesta.-