Elementos de protección personal
. Los elementos de protección personal (EPP) son una parte fundamental de la gestión de la
seguridad y la salud en el trabajo. Su objetivo principal es proteger a los trabajadores contra
diversos riesgos que puedan surgir en su entorno laboral. Estos riesgos pueden incluir desde
lesiones por caídas, golpes, quemaduras, exposición a productos químicos, hasta problemas
de salud a largo plazo como la pérdida de la audición o enfermedades respiratorias.
El uso de EPP es una medida de control de riesgos importante, pero debe considerarse
como una de las últimas líneas de defensa después de haber agotado otras medidas
preventivas, como la eliminación o control de los riesgos en la fuente. Sin embargo, en
muchas situaciones, los EPP son necesarios y complementan otras medidas de seguridad y
salud ocupacional.
Es esencial que los EPP sean adecuadamente seleccionados, utilizados y mantenidos.
Además, los empleadores tienen la responsabilidad de proporcionar capacitación a los
trabajadores sobre cómo utilizar correctamente el equipo, así como de asegurar que esté en
buen estado y que se reemplace cuando sea necesario.
Encargados:
Como encargados de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST), nuestra responsabilidad en
relación con los elementos de protección personal (EPP) implica varias acciones clave:
1. Evaluación de riesgos: Realizamos evaluaciones exhaustivas de los riesgos
presentes en el lugar de trabajo para identificar las necesidades específicas de EPP
para cada tarea o área de trabajo.
2. Selección de EPP: Basándonos en las evaluaciones de riesgos, seleccionamos los
EPP adecuados para proporcionar la protección necesaria contra los peligros
identificados. Esto implica elegir los tipos correctos de cascos, gafas, guantes,
calzado, entre otros, según las necesidades específicas de cada situación laboral.
3. Provisión de EPP: Nos aseguramos de que los trabajadores tengan acceso al EPP
necesario para realizar sus tareas de manera segura. Esto puede implicar adquirir y
distribuir los equipos, así como establecer sistemas para su mantenimiento y
reposición.
4. Capacitación y concienciación: Proporcionamos capacitación adecuada a los
trabajadores sobre el uso correcto de los EPP, incluyendo cómo ponerse, ajustar y
cuidar adecuadamente el equipo. También promovemos la concienciación sobre la
importancia de usar el EPP en todo momento cuando estén expuestos a riesgos
laborales.
5. Supervisión y cumplimiento: Monitoreamos activamente el cumplimiento de las
normas de seguridad relacionadas con el uso de EPP y brindamos supervisión para
garantizar que los trabajadores estén utilizando el equipo de manera adecuada y en
todo momento cuando sea necesario.
6. Evaluación continua: Revisamos regularmente la efectividad de los EPP utilizados
y realizamos ajustes según sea necesario para garantizar que sigan siendo
apropiados para los riesgos presentes en el lugar de trabajo.
En resumen, como encargados de SST, nuestra labor respecto a los EPP implica
asegurarnos de que los trabajadores cuenten con el equipo adecuado, estén debidamente
capacitados para su uso y que se cumplan las normas de seguridad en todo momento para
proteger su salud y bienestar en el trabajo.
(EPP). Son dispositivos, accesorios y prendas diseñadas para proteger al trabajador contra
riesgos que puedan amenazar su seguridad o salud en el trabajo. Aquí hay algunos
ejemplos:
1. Cascos de seguridad: Protegen la cabeza contra impactos, caídas de objetos y otros
peligros en lugares de trabajo como la construcción o la industria.
2. Gafas de seguridad: Ayudan a proteger los ojos contra partículas, salpicaduras
químicas, radiación, entre otros peligros. Son comunes en la industria química, la
construcción y la carpintería.
3. Tapones o protectores auditivos: Reducen el impacto del ruido en los oídos,
protegiendo la audición. Son utilizados en entornos ruidosos como fábricas,
aeropuertos o construcción.
4. Guantes de protección: Hay diferentes tipos según el riesgo al que estén expuestos
los trabajadores: químicos, térmicos, mecánicos, etc. Protegen las manos contra
cortes, abrasiones, quemaduras químicas, entre otros.
5. Botas de seguridad: Reforzadas para proteger los pies contra aplastamientos,
perforaciones, quemaduras, entre otros peligros. Muy comunes en la construcción,
la industria pesada y la minería.
6. Chalecos reflectantes: Mejoran la visibilidad del trabajador, especialmente en
entornos de baja iluminación o en áreas de tráfico vehicular.
7. Mascarillas respiratorias: Protegen contra partículas en el aire, gases, vapores o
aerosoles que puedan ser nocivos para la salud respiratoria. Cruciales en entornos
con presencia de polvo, productos químicos o agentes biológicos.
8. Trajes de protección: Ofrecen protección integral contra múltiples riesgos, como
productos químicos, calor, radiación, entre otros. Son comunes en industrias como
la petroquímica o la manipulación de sustancias peligrosas.