JUICIOS ARBITRALES
ANTECEDENTES, CONVENCION DE Particularmente en el derecho
NUEVA YPRK 1958 internacional y en el derecho mercantil. En
el derecho internacional suele utilizarse
con cierta frecuencia como uno de los
medios más adecuados para solucionar
pacíficamente las controversias entre los
Estados. Con este objeto se han creado
organismos internacionales con funciones
arbitrales, como el Tribunal Permanente
de Arbitraje (establecido en 1907 con sede
en La Haya, Holanda) y las diversas
comisiones arbitrales surgidas con motivo
de los tratados de paz.
La Convención sobre el Reconocimiento y
la Ejecución de las Sentencias Arbitrales
Extranjeras (Nueva York, 1958) aprobada
por la ONU también conocida como
"Convención de Nueva York", entró en
vigor el 7 de junio de 1959 (art. XII)
La finalidad principal de la Convención es
evitar que las sentencias arbitrales, tanto
extranjeras como no nacionales, sean
objeto de discriminación, por lo que obliga
a los Estados parte a velar por que dichas
sentencias sean reconocidas en su
jurisdicción y puedan ejecutarse en ella,
en general, de la misma manera que las
sentencias o laudos arbitrales nacionales.
Un objetivo secundario de la Convención
es exigir que los tribunales de los Estados
parte den pleno efecto a los acuerdos de
arbitraje negándose a admitir demandas
en las que el demandante esté actuando
en violación de un acuerdo de remitir la
cuestión a un tribunal arbitral.
México se encuentra adherido a esta
Convención a partir del 14 de abril de 1071
y entro vigor a partir del 13 de julio del
mismo año.
LA LEY UNCITRAL (UNITED NATIONS En el Comercio internacional, señala José
COMISSION ON INTERNATIONAL Ovalle Favela, el arbitraje ha tenido su
TRADE LAW) mayor desarrollo. Por un lado, la Comisión
de las Naciones Unidas para el Derecho
Mercantil Internacional (CNUDMI), órgano
creado por la Asamblea General en 1966
para promover la progresiva armonización
y unificación del derecho mercantil
internacional, elaboró la Ley Modelo sobre
Arbitraje Comercial Internacional, la cual
fue aprobada por la Asamblea General
mediante la resolución 40/723 del 11 de
diciembre de 1985, y sus reformas que
dicho órgano aprobó en la resolución
61/33 del 4 de diciembre de 2006. La
Comisión de las Naciones Unidas para el
Derecho Mercantil Internacional es
conocida también por sus siglas en inglés
como UNCITRAL (United Nations
Commission for the Unification of
Internacional Trade Law). Esta Ley
Modelo ha ejercido considerable
influencia en las leyes sobre la materia
aprobadas por los Estados miembros de
la ONU.
En México, establece nuestro autor en
comento*, existen diversas instituciones
administradoras de arbitraje, como la
Comisión de Mediación y Arbitraje de la
Cámara Nacional de Comercio de la
Ciudad de México, el centro de Arbitraje
de México (CAM) y el Centro de Arbitraje
de la Industria de la Construcción (CAIC).
Asimismo, que hay algunos organismos
internos que tienen entre sus funciones la
de fungir como árbitros en aquellos
conflictos que las partes interesadas
acuerden expresamente someterles.
Entre tales organismos se pueden
mencionar la Procuraduría Federal del
Consumidor, la Comisión Nacional para la
Protección y Defensa de los Usuarios de
los Servicios Financieros, el Instituto
Nacional del Derecho de Autor, etc. Todos
estos organismos actúan sólo cuando las
partes acuerdan someterles su conflicto;
los laudos que -en su caso- dicten sólo
pueden ser ejecutados por los jueces
competentes y no por los organismos
arbitrales.
El arbitraje implica siempre un proceso
desarrollado y resuelto por particulares
que, como método de debate, presenta
innegables ventajas respecto del proceso
judicial: generalmente, las exposiciones
de las partes se hacen en forma verbal y
sin formalismos anacrónicos, no exige el
aparato de una burocracia que demanda
documentación y acreditamiento de cada
acto, la comunicación entre partes y
juzgador es siempre directa, no es tan
oneroso ni dilatado en su duración, facilita
interrogatorios, aclaraciones, se realiza a
puertas cerradas y sin acceso de público
(lo que permite hablar con toda confianza,
llanamente y sin protocolo y con
cordialidad), pues ante todo se desea
mantener la relación comercial que
provocó la desinteligencia contractual.
Para una mejor comprensión de la
naturaleza jurídica del arbitraje, señala las
semejanzas, así como las diferencias
entre los juzgadores árbitros y los
tribunales estatales, en los términos
siguientes:
1. SEMEJANZAS.
• Los jueces árbitros y los
jueces del Estado
desempeñan la función
jurisdiccional; es decir,
proceden a la aplicación del
derecho objetivo para la
solución de una cuestión
controvertida entre las
partes que sostienen puntos
de vista antagónicos.
• En ambos casos se
presenta la
heterocomposición, pues las
dos partes encomiendan a
un tercero distinto el fallo del
asunto contencioso.
• En el juicio arbitral y en el
proceso judicial, el fallo del
negocio controvertido
requerirá una etapa de
planteamiento de las
posturas antagónicas de las
partes, una etapa
acrediticia, en la que se
aporten elementos
probatorios (ofrecimiento,
admisión y desahogo de
pruebas), una etapa de
alegatos y la etapa
culminante de resolución de
la controversia.
2. DIFERENCIAS
• El juez tiene jurisdicción
plena; en cambio, al árbitro
se le limitan las materias en
las que pueden desempeñar
la función jurisdiccional.
• El juez está obligado a
desempeñar la función
jurisdiccional; en cambio, el
árbitro puede aceptar o
desechar la sugerencia de
que funja como árbitro.
• Al juez lo obliga el Estado a
intervenir; en cambio, al
árbitro se le permite
intervenir en la controversia.
• La sentencia del juez tiene
fuerza estatal; en cambio, la
sentencia arbitral carece de
fuerza estatal en tanto no se
produzca la homologación
del laudo arbitral.
• El juez estatal debe fundar
su sentencia siempre en el
derecho sustantivo y
adjetivo aplicable; en
cambio, al árbitro se le
permite resolver con base
en la equidad, y también se
le puede sujetar a resolver
conforme al derecho
objetivo aplicable.
• El juez tiene carácter de
funcionario público; en
cambio, el árbitro se
desempeña como particular.
La mayoría de la doctrina niegan su
carácter jurisdiccional y también la
Suprema Corte de Justicia de la Nación,
por las siguientes razones:
1. El árbitro es sólo un particular
facultado para dar solución a un
litigio, previo acuerdo de las partes.
2. El árbitro no es autoridad, pues
carece de coertio para imponer
determinaciones durante el
arbitraje, y de executio para
imponer coactivamente el laudo.
3. El laudo tendrá fuerza ejecutiva
hasta que el juez otorgue su
reconocimiento antes de ordenar
su ejecución, momento en el cual
se podrá equiparar a una
sentencia.
El juicio arbitral que se remonta a las
civilizaciones más antiguas, en el
transcurso del tiempo ha ido cobrando
mayor importancia, hasta llegar a nuestra
época, particularmente en el derecho
internacional y en el derecho mercantil, y
nosotros agregaríamos que con una vital
trascendencia.
CLAUSULA ARBITRAL El arbitraje, a diferencia del proceso
jurisdiccional, tiene como fundamento de
obligatoriedad el acuerdo celebrado entre
las partes para someter un determinado
litigio a la decisión del o de los árbitros.
Este acuerdo de voluntades, al que se
denomina genéricamente acuerdo de
arbitraje, puede asumir la forma específica
de un compromiso arbitral o la de una
cláusula compromisoria.
cuando al celebrar algún contrato principal
(compraventa, permuta, etc.) las partes
manifiestan su voluntad de que, en caso
de llegar a presentarse algún conflicto
sobre la interpretación o aplicación de
dicho contrato, tal conflicto (todavía no
presente) será conocido y resuelto por un
árbitro; entonces ese acuerdo accesorio al
contrato principal recibe el nombre de
cláusula compromisoria.
De esta manera, por regla, el compromiso
arbitral suele celebrarse después de que
ha surgido el conflicto; la cláusula
compromisoria, en cambio, suele
estipularse antes de que aquél se
manifieste.
En cuanto a la forma, el compromiso
arbitral es un verdadero convenio, al paso
que la cláusula compromisoria es sólo una
parte, precisamente una cláusula, dentro
de otro contrato principal.
CONVENIO ARBITRAL El artículo 611 del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito
Federal regula tanto el acuerdo de
arbitraje, como el compromiso arbitral y la
cláusula compromisoria.
El acuerdo de arbitraje es un convenio por
el que las partes deciden someter a
arbitraje todas las controversias o ciertas
controversias que hayan surgido o puedan
surgir entre ellas respecto de una
determinada relación jurídica, contractual
o no contractual. El acuerdo de arbitraje
podrá adoptar la forma de una cláusula
compromisoria incluida en un contrato o la
forma de un acuerdo independiente.
El acuerdo de arbitraje puede celebrarse
antes de que haya juicio, durante éste y
después de pronunciada la sentencia. El
acuerdo celebrado después de que la
sentencia haya adquirido firmeza sólo es
válido si los interesados la conocieren
(artículo 610).
En principio, todo el que esté en pleno
ejercicio de sus derechos civiles puede
comprometer en árbitros sus negocios
(artículo 612). Sin embargo, la ley excluye
expresamente de la posibilidad de
someter a arbitraje las siguientes
cuestiones:
A. el derecho de recibir alimentos;
B. el divorcio, excepto en lo
concerniente a la separación de
bienes y a las demás cuestiones
puramente pecuniarias;
C. la nulidad de matrimonio, y
D. el estado civil de las personas
(artículo 615). Como puede
observarse, las cuestiones
excluidas del arbitraje pertenecen
al derecho familiar y al estado civil
de las personas.
Por otra parte, los tutores no pueden
comprometer los negocios de los
incapacitados ni nombrar árbitros, sino
con aprobación judicial, salvo el caso en
que dichos incapacitados fueren
herederos de quien celebró el acuerdo de
arbitraje (artículo 612, párr. segundo). Los
albaceas necesitan del consentimiento
unánime de los herederos para
comprometer en árbitros los negocios de
la herencia y para nombrar árbitros, salvo
el caso en que se tratara de cumplimentar
los acuerdos de arbitraje pactados por el
autor (artículo 613).
PROCEDIMIENTO ARBITRAL el arbitraje se estructura en forma
compuesta por cuatro cuerpos, que son:
un acuerdo, un procedimiento, un laudo y
una ejecución.
Los dos tipos de juicios arbitrales son: de
estricto derecho y de equidad.
En el de derecho, el árbitro debe ajustarse
a las normas del procedimiento fijado por
las partes o en su caso suplido por la ley;
y un segundo tipo, esto es el de equidad,
es el del amigable componedor o el
llamado fallo de conciencia, en el cual
dará un fallo basado en su leal saber y
entender, con equidad y de manera
imparcial (art. 628 del CPCDF)
También se han realizado otras
clasificaciones: civil, comercial, realizado
por instituciones públicas, por fedatarios y
arbitraje internacional.
EL ARBITRO El árbitro puede ser la persona física o
moral, designada por las partes
interesadas o por el juez estatal, para que
desempeñe la función jurisdiccional
respecto de la cuestión controvertida que
se haya convenido someter a su
resolución por las partes interesadas.
La persona a quien se comunique su
posible nombramiento como árbitro
deberá revelar todas las circunstancias
que puedan dar lugar a dudas justificadas
acerca de su imparcialidad o
independencia. El árbitro, desde el
momento de su nombramiento y durante
todas las actuaciones arbitrales, revelará
sin demora tales circunstancias a las
partes, a menos que ya les haya
informado de ellas. Un árbitro sólo podrá
ser recusado si existen circunstancias que
den lugar a dudas justificadas respecto de
su imparcialidad o independencia, o si no
posee las cualidades convenidas por las
partes. Una parte sólo podrá recusar al
árbitro nombrado por ella o en cuyo
nombramiento haya participado, por
causas de las que haya tenido
conocimiento después de efectuada la
designación (artículo 618).
EL SECRETARIO DE ACUERDOS El artículo 621 del CPCDF, antes de la
reforma del 10 de septiembre de 2009 que
lo derogó, establecía la posibilidad de que
las partes nombraran un secretario o el
propio árbitro podía designarlo cuando
aquéllas no lo hacían dentro del tercer día
desde aquel en que deba actuar, pero a su
costa. En el segundo caso, es decir,
cuando hubiera varios árbitros, uno de los
árbitros podía fungir como secretario.
No obstante, consideramos que las partes
pueden acordar al establecer las reglas
conforme a las cuales se substanciará el
arbitraje la designación de esta figura.
JUICIO DE NULIDAD DEL LAUDO En términos del artículo 635 del CPCDF,
ARBITRAL contra el laudo arbitral no procede recurso
alguno. Sin embargo, este dispositivo
también señala que contra la ejecución
sólo serán posibles las siguientes
excepciones:
1. La parte contra la cual se invoca el
laudo, pruebe que:
a) Una de las partes en el
acuerdo de arbitraje estaba
afectada por alguna
incapacidad, o que dicho
acuerdo no es válido en
virtud de la ley a que las
partes lo han sometido, o si
nada se hubiere indicado a
este respecto, en virtud de
las disposiciones de este
Código.
b) No fue debidamente
notificada de la designación
de un árbitro o de las
actuaciones arbitrales, o no
hubiere podido, por
cualquier otra razón, hacer
valer sus derechos.
c) El laudo se refiere a una
controversia no prevista en
el acuerdo de arbitraje o
contiene decisiones que
exceden los términos del
acuerdo de arbitraje. No
obstante, si las
disposiciones del laudo que
se refieren a las cuestiones
sometidas al arbitraje
pueden separarse de las
que no lo están, se podrá
dar reconocimiento y
ejecución a las primeras.
d) La composición del tribunal
o el procedimiento arbitrales
no se ajustaron al acuerdo
celebrado entre las partes o,
en defecto de tal acuerdo,
que no se ajustaron a la ley
del país donde se efectuó el
arbitraje.
e) El laudo no sea aún
obligatorio para las partes o
hubiere sido anulado o
suspendido por el juez del
país en que, o conforme a
cuyo derecho, hubiere sido
dictado ese laudo.
2. El juez compruebe que, el objeto de
la controversia no es susceptible de
arbitraje; o que el reconocimiento o
la ejecución del laudo son
contrarios al orden público.
En materia mercantil, el Código de
Comercio en el Capítulo VIII del Título
Cuarto, regula la nulidad del laudo arbitral
en los artículos 1457 a 1460.
A petición de nulidad deberá formularse
dentro de un plazo de tres meses
contado a partir de la fecha de la
notificación del laudo o, si la petición se
ha hecho con arreglo a los artículos 1450
y 1451 desde la fecha en que esa petición
haya sido resuelta por el tribunal arbitral
(art. 1458).
El juez, cuando se le solicite la anulación
de un laudo, podrá suspender las
actuaciones de nulidad, cuando
corresponda y así lo solicite una de las
partes, por el plazo que determine a fin de
dar al tribunal arbitral la oportunidad de
reanudar las actuaciones arbitrales o de
adoptar cualquier otra medida que a juicio
del tribunal arbitral elimine los motivos
para la petición de la nulidad (art. 1459).
GENERALIDADES DEL ARBITRAJE Se llega a la triste conclusión de que la
CIVIL mayoría de las regulaciones actuales no
responden al espíritu y finalidades
originarias de esta gran figura
heterocompositiva. Sin embargo, agrega,
se tiene que destacar las bondades de la
reforma al código distrital de 2009, que
pretende otorgar más libertad a los
árbitros y tomar como referencia el
Reglamento de la UNCITRAL, el cual
básicamente se refiere a arbitrajes
mercantiles e internacionales, para ser
aplicado a litigios civiles. Por otro lado,
considera que el código mejor
estructurado y regulado en el país en esta
materia es el de Coahuila.
EJECUCION DEL LAUDO En términos de lo dispuesto por el artículo
631 del Código de Procedimientos Civiles
para el Distrito Federal, Los árbitros
pueden condenar en costas, daños y
perjuicios, pero para emplear los medios
de apremio debe ocurrirse al juez
ordinario.
Ahora bien en cuanto a su ejecución, de
conformidad con el artículo 632 del
CPCDF, notificado el laudo, cualquier
parte podrá presentar el laudo al juez
ordinario para su ejecución, a no ser que
las partes pidieren su aclaración.
Asimismo, el precepto señala que para la
ejecución de autos, decretos u órdenes,
se acudirá también al juez de primera
instancia.
El CPCDF, en el artículo 634, previene
que los jueces ordinarios están obligados
a impartir el auxilio de su jurisdicción a los
árbitros.
GENERALIDADES DEL ARBITRAJE
COMERCIAL El arbitraje comercial se encuentra
regulado en los artículos 1415 al 1480 del
Código de Comercio, que comprende el
Título Cuarto de dicho dispositivo legal
que se denomina precisamente “Del
Arbitraje Comercial”.
Con la finalidad de que México contara
con una legislación en materia de arbitraje
que fuera coherente con la legislación
internacional y debido a la proximidad de
la entrada en vigor del Tratado de Libre
Comercio con América del Norte, el 23 de
Julio de 1993, se agrega en el Código de
Comercio la sección “Del Arbitraje
Comercial” donde se replica casi de
manera íntegra los ordenamientos
establecidos en la Ley Modelo de
UNCITRAL y de la Convención de New
York.
Citado por Max García Sánchez y Jusey
Martínez Carrasco, nos menciona los
pasos que garantizan el buen término de
este procedimiento:
1. Junta preliminar: Menciona que
es verdaderamente importante
establecer los aspectos que regirán
el procedimiento arbitral.
2. Calendario Procesal: Es medular
ya que en él se plasman las fechas
en las cuales se llevarán a cabo los
pasos procesales.
3. Acta de Misión: Contiene los
pormenores del procedimiento, las
pretensiones de las partes y los
puntos a resolver con el tribunal
arbitral.
4. Audiencias: A pesar de que a
diferencia de un litigio, estas no son
de carácter indispensable, son de
gran ayuda ya que en ellas se
ventilan cuestiones procesales,
audiencias de testigos o expertos,
interrogatorio de partes, etc.
5. Pruebas: Constituye la capacidad
del tribunal de pronunciarse en
cuanto a la admisibilidad,
pertinencia o relevancia de las
pruebas presentadas.
6. Las deliberaciones: Consiste en
el intercambio de precisiones entre
los integrantes del tribunal arbitral,
orientados hacia la decisión final
del procedimiento
7. El proceso de decisión: Decisión
final del tribunal.
8. El laudo arbitral .
EJECUCION DEL LAUDO Conforme al artículo 1422 del Código de
Comercio, cuando se requiera la
intervención judicial será competente para
conocer el juez de primera instancia
federal o del orden común del lugar donde
se lleve a cabo el arbitraje. En el segundo
párrafo este dispositivo precisa además,
que cuando el lugar del arbitraje se
encuentre fuera del territorio nacional,
conocerá del reconocimiento y de la
ejecución del laudo el juez de primera
instancia federal o del orden común
competente, del domicilio del ejecutado o,
en su defecto, el de la ubicación de los
bienes.
Un laudo arbitral, cualquiera que sea el
país en que haya sido dictado, será
reconocido como vinculante y, después de
la presentación de una petición por escrito
al juez, será ejecutado de conformidad
con las disposiciones de este capítulo (art.
1461, párrafo primero).
Finalmente, se previene que, si solicitó a
un juez del país en que, o conforme a su
derecho, fue dictado el laudo, su nulidad o
suspensión, el juez al que se solicita el
reconocimiento o la ejecución de laudo
podrá, si lo considera procedente, aplazar
su decisión y a instancia de la parte que
pida el reconocimiento o la ejecución del
laudo, podrá también ordenar a la otra
parte que otorgue garantías suficientes
(art. 1463).