Fue aprobada por los dirigentes mundiales en septiembre de 2015 en una cumbre histórica de
las Naciones Unidas
Busca proteger los océanos, mares y la vida marina porque son esenciales para la vida en la
tierra. Lo océanos no solo regulan el clima y producen más del 50% del oxígeno que
respiramos, sino que también son una fuente vital de alimentos, empleo y biodiversidad. Sin
embargo, están en peligro por la contaminación, la pesca descontrolada y el cambio climático.
Por ende, se han establecido metas:
14.1. De aquí a 2025, prevenir y reducir significativamente la contaminación marina de todo
tipo, en particular la producida por actividades realizadas en tierra, incluidos los detritos
marinos y la polución por nutrientes.
Acción: Proyectos de limpieza de los océanos: Se están llevando a cabo campañas y proyectos
para limpiar los océanos de desechos plásticos y otros contaminantes. Por ejemplo, el proyecto
The Ocean Cleanup está trabajando en la recolección de plásticos del Pacífico.
14.2. De aquí a 2020, gestionar y proteger sosteniblemente los ecosistemas marinos y costeros
para evitar efectos adversos importantes, incluso fortaleciendo su resiliencia, y adoptar
medidas para restaurarlos a fin de restablecer la salud y la productividad de los océanos.
Acción: Áreas marinas protegidas: Se han establecido numerosas áreas marinas protegidas
(AMP) a nivel global. Estas áreas son designadas para la conservación de la biodiversidad
marina y ayudan a proteger ecosistemas críticos, como los arrecifes de coral, los manglares y
las zonas costeras.
14.3 Minimizar y abordar los efectos de la acidificación de los océanos, incluso mediante una
mayor cooperación científica a todos los niveles.
Acción: Se están implementando programas para monitorear el pH del océano y los efectos de
la acidificación en los ecosistemas marinos. Organizaciones como la Iniciativa de Acidificación
de los Océanos y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) están
promoviendo investigaciones para comprender mejor este fenómeno.
14.4 De aquí a 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca
excesiva, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y las prácticas pesqueras destructivas,
y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de
peces en el plazo más breve posible, al menos alcanzando niveles que puedan producir el
máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas.
Acción: Fomento de la pesca sostenible: Se están adoptando regulaciones basadas en datos
científicos, que incluyen cuotas de captura y temporadas de veda, para garantizar que las
especies marinas no sean sobreexplotadas.
Creación de zonas de pesca protegidas: Se están estableciendo áreas donde se prohíbe la
pesca para permitir la recuperación de las especies marinas.
14.5 conservación zonas costeras y marinas: De aquí a 2020, conservar al menos el 10% de las
zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales y el derecho internacional y
sobre la base de la mejor información científica disponible.
Acción: Acuerdos internacionales sobre áreas protegidas: la Convención sobre la Diversidad
Biológica (CDB) propuso un acuerdo global para proteger el 30% de los océanos para 2030, y
muchas naciones están alineando sus políticas con estos objetivos.
14.6 combatir la pesca ilegal y excesiva: De aquí a 2020, prohibir ciertas formas de
subvenciones a la pesca que contribuyen a la sobrecapacidad y la pesca excesiva, eliminar las
subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y abstenerse
de introducir nuevas subvenciones de esa índole.
Acción: Varios países han comenzado a reformar los subsidios pesqueros para eliminar
aquellos que incentivan la sobrepesca. Esto incluye la revisión de políticas de subsidios que
apoyan las flotas pesqueras que operan fuera de las normativas sostenibles.
14.7 De aquí a 2030, aumentar los beneficios económicos que los pequeños Estados insulares
en desarrollo y los países menos adelantados obtienen del uso sostenible de los recursos
marinos, en particular mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo.
Acción: Se están impulsando proyectos de ecoturismo marino que permiten a las comunidades
locales beneficiarse económicamente de la conservación de los ecosistemas marinos.
14.A. Apoyo a la investigación y tecnología marina: Aumentar los conocimientos científicos,
desarrollar la capacidad de investigación y transferir tecnología marina, teniendo en cuenta los
Criterios y Directrices para la Transferencia de Tecnología Marina de la Comisión Oceanográfica
Intergubernamental.
Acción: Las naciones desarrolladas están compartiendo tecnologías marinas sostenibles con
los países en desarrollo, como tecnologías para la gestión pesquera, el monitoreo de la salud
de los océanos y la adaptación al cambio climático.
14.B. Fomento de la pesca a pequeña escala y artesanal: Facilitar el acceso de los pescadores
artesanales a los recursos marinos y los mercados.
Acción: Se están implementando proyectos que permiten a las comunidades locales gestionar
sus recursos marinos de manera sostenible, como la creación de consejos comunitarios de
pesca y la promoción de sistemas de manejo de recursos marinos basado en la comunidad.
14.C. Aplicación convención de NNUU sobre el Derecho del Mar: Mejorar la conservación y el
uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Acción: Los gobiernos están integrando la gestión sostenible de los océanos en sus políticas
públicas, impulsando marcos regulatorios nacionales y regionales más estrictos para proteger
los recursos marinos.