ACTIVIDAD DIAGNÓSTICA: ¿QUÉ SABEMOS DE LA FELICIDAD?
A lo largo de tu vida, seguramente en más de una ocasión haz escuchado hablar de la felicidad, sin embargo, te
has preguntado ¿qué es la felicidad? Esta cuestión no es nueva, y ya hace muchos años las diferentes culturas se
han hecho la misma pregunta, en México nuestros antepasados también lo hicieron. Revisa el video titulado ¿Cuál
era la idea de felicidad para los aztecas y qué podemos aprender ella? De la BBC News Mundo
Una vez revisado el vídeo responde las siguientes preguntas:
1. ¿Qué entiendes por felicidad?
2. Cómo definirías la justicia
3. Describe una situación que para ti haya sido motivo de felicidad
4. ¿Cómo sería una situación en la que esté presente la justicia?
ACTIVIDAD
Investiga en fuentes confiables cual era el concepto de felicidad para San Agustín, Epicuro, Aristóteles y los
estoicos. Realiza en tu cuaderno las anotaciones que creas convenientes.
ACTIVIDAD . LA VIDA FELIZ
Complementa la información que encontraste en tu investigación realizada en casa con el siguiente texto.
Después completa el cuadro comparativo que aparece.
La felicidad según los filósofos
Como se ha mencionado anteriormente el tema de la felicidad ha sido un tema que diferentes pensadores a lo
largo del tiempo han estudiado estableciendo las pautas de lo que para ellos debería ser la felicidad o la vida feliz.
Para Aristóteles, el hombre busca como fin último su propio bien, su propia perfección, es decir, la felicidad,
pasando a formar un puesto central en la vida del hombre. A esta postura de Aristóteles se le llamo eudemonismo
(en griego eudemonía significa felicidad). Desde la perspectiva del eudemonismo la felicidad no consiste ni en el
placer, ni en la fama, ni en las riquezas, sino en la actuación del hombre conforme a su propia naturaleza, se actúa
teniendo en los puestos principales al entendimiento y la razón. Un hombre que se gobierna por la razón, actúa
conforme a su naturaleza, actualiza sus potencialidades, se perfecciona y conquista su felicidad. De esta manera
para Aristóteles ser feliz es lo mismo que ser perfecto, alcanzar su propio bien y actuar con valor moral.
En contra parte de la postura aristotélica está el hedonismo, la palabra hedonismo deriva del griego hedoné que
significa placer, en este pensamiento se le otorga el valor primordial a todo aquello que resulta placentero, como
la alegría, el goce, etc. El placer es pues, el único bien, se ha de escoger entre diversos placeres optando siempre
por el más intenso, además, como no podemos tener control ni del pasado ni del futuro debemos aprovechar el
placer que se puede obtener en todo momento si preocuparse de las consecuencias.
Ante esto Epicuro señala que pueden verse dos formas del placer: una con base en la estabilidad y otra como
resultado de los estados de alegría. Por eso, debemos preferir siempre los deseos que no nos esclavizan, ya que
esa esclavitud proviene de nuestra propia conducta.
Además de la postura de Aristóteles y Epicuro, está presente en el pensamiento filosófico el estoicismo, el cual
señala que el hombre no puede ser feliz si vive como esclavo. La sabiduría consiste en limitar los deseos del
hombre a aquellos que dependen de él, a lo que el hombre sabe que puede poseer y conservar. Sólo hay una cosa
que depende de él, sobre la que él tiene un poder absoluto: su voluntad. El secreto de la felicidad según los
estoicos, consiste pues, en saber usar bien mi libertad, no querer sino lo que tengo y lo que me sucede, es decir,
no desear lo que me excede. Algunos de sus exponentes fueron Séneca y Epicteto. El estoicismo tiene un máxima:
‘sustine, abstine’ ‘soporta y abstente’; por encima de todo debemos aspirar a la serenidad de ánimo, soportar los
males físicos, sin angustia, sin aflicción y así poder llegar a la imperturbabilidad (ataraxia). Abstente, las pasiones
perturban la serenidad haciendo un halago al placer, debes pues, deshacerte de ellas y expulsarlas (apateia).
San Agustín de Hipona, en su texto De la vida feliz, al reflexionar sobre la felicidad menciona que todos queremos
ser felices y esa felicidad la tendrá el que tiene y consigue todo cuanto quiere, pero solo si se desea los bienes y
los consigue, si busca y pretende los males será un desgraciado. Nadie puede ser feliz si le falta lo que desea; pero
tampoco lo es quien lo reúne todo a la medida de su afán. Todo el que no es feliz, es infeliz, todo el que no tiene lo
que quiere es desdichado. El hombre para ser dichoso debe alcanzar lo que puede obtener simplemente con
quererlo. Pero ésta ha de ser una cosa permanente y segura, independiente de la suerte, no sujeta a las vicisitudes
de la vida. Notamos que hay hombres afortunados que poseen con abundancia y holgura cosas caducas y
perecederas, agradables para esta vida, sin faltarles nada de cuanto pide su deseo. Pero estos bienes de fortuna
pueden perderse, y el que los ama o posee, de ninguna manera puede ser dichoso. Quien desea ser feliz debe
procurarse bienes permanentes, que no le puedan ser arrebatados.
ACTIVIDAD.
Retoma tu respuesta a la pregunta 3 del Cuestionario diagnóstico, en la que describiste una situación que para ti
fue feliz. De acuerdo con las características del hedonismo, eudemonismo o estoicismo, ¿a cuál se refiere la
situación que planteaste? ¿por qué? Escribe la argumentación de por qué crees que se refiere a alguno de los temas.