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Cemex vs. Venezuela: Disputa CIADI por Inversiones

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CENTRO INTERNACIONAL DE ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A

INVERSIONES WASHINGTON, DC EN EL PROCEDIMIENTO ENTRE


CEMEX CARACAS INVESTMENTS B.V. Y CEMEX CARACAS II
INVESTMENTS B.V. (DEMANDANTES) Y REPÚBLICA BOLIVARIANA DE
VENEZUELA (DEMANDADA) (CASO CIADI NO. ARB/08/15)
1. El 16 de octubre de 2008 Cemex Caracas Investments B.V. y Cemex Caracas II
Investments B.V., compañías constituidas en los Países Bajos, presentaron ante el
Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (“CIADI” o
“el Centro”) una Solicitud de Arbitraje contra la República Bolivariana de
Venezuela. El 30 de octubre de 2008 el Centro registró la Solicitud.
2. No habiendo llegado las partes a un acuerdo sobre el método de constitución del
Tribunal, y transcurridos más de 60 días desde el registro de la Solicitud de
Arbitraje, mediante carta del 31 de diciembre de 2008 las Demandantes invocaron
el artículo 37(2)(b) del Convenio sobre Arreglo de Diferencias relativas a
Inversiones entre Estados y Nacionales de otros Estados (Convenio del CIADI).

A. Memorial de Jurisdicción de la Demandada (Venezuela)

1. Presentación del Memorial: El 15 de enero de 2010, Venezuela presentó un


Memorial donde expuso sus excepciones a la jurisdicción del tribunal arbitral.

2. Estructura de las Compañías: Venezuela argumentó que Cemex Caracas y


Cemex Caracas II, las demandantes, impugnaban la nacionalización de Cemex
Venezuela, donde tenían participación indirecta. Explicó que Cemex, S.A.B. de
C.V. (de México) es la dueña al 100% de Cemex España S.A., que a su vez es
propietaria de Cemex Caracas y, por lo tanto, de Cemex Caracas II. Estas últimas
son dueñas de Vencement Investments, que tiene el 75,7% de Cemex Venezuela.

3. Base de la Jurisdicción: Las demandantes invocaron la jurisdicción del tribunal


bajo el Tratado Bilateral de Inversión entre Venezuela y los Países Bajos, así como
la Ley de Promoción y Protección de Inversiones de Venezuela. Venezuela
impugnó ambas bases.

4. Jurisdicción bajo el Tratado Neerlandés: Venezuela sostuvo que, aunque el


Tratado define “inversiones” como “todos los tipos de activos”, no menciona la
propiedad o control indirecto. Argumentó que, dado que el Tratado no cubre a
inversores indirectos, las demandantes no deberían tener derecho a presentar
reclamaciones.

5. Interpretación del Tratado: Venezuela destacó que el TBI utiliza una definición
amplia de “nacional” pero solo se refiere a inversiones ubicadas en el territorio de
las partes contratantes. Afirmó que, aunque las demandantes son consideradas
nacionales neerlandeses por ser constituidas en los Países Bajos, no tienen
inversiones directas en Venezuela, lo que les impide participar en el arbitraje.
Jurisdicción en el marco de la Ley de Inversiones

1. Consentimiento a la Jurisdicción: Venezuela argumenta que, según la


jurisprudencia del CIADI, el consentimiento para la jurisdicción puede manifestarse
en contratos o documentos, como una solicitud de arbitraje. Sin embargo, sostiene
que en este caso no hubo consentimiento expreso de las demandantes ni de
Venezuela.

2. Falta de Consentimiento: Venezuela señala que en las cartas de las


demandantes del 9 de abril de 2008 y en la solicitud de arbitraje no se mencionó
un consentimiento al arbitraje bajo la Ley de Inversiones, a pesar de que una nota
al pie en una solicitud de medidas provisionales mencionó que Cemex Caracas se
reservaba el derecho de invocarla. Esto no se considera como un consentimiento
adecuado.

3. Artículo 22 de la Ley de Inversiones: Venezuela afirma que el artículo 22 de esta


ley no establece el consentimiento expreso necesario para el arbitraje bajo el
CIADI, como exige el artículo 25 del Convenio del CIADI. Se compararon
disposiciones del artículo con cláusulas modelo del CIADI y tratados bilaterales de
inversiones, así como publicaciones y jurisprudencia previa.

4. Inversiones Indirectas: Venezuela también argumenta que las demandantes no


eran propietarias directas de Cemex Venezuela (CemVen), lo que las excluye de la
categoría de "inversionistas internacionales" según la Ley de Inversiones.

5. Conclusión de la Demandada: En consecuencia, Venezuela concluye que todas


las reclamaciones deben ser rechazadas por las siguientes razones:

o Las inversiones indirectas no están protegidas por el Tratado Neerlandés.

o Las demandantes no han otorgado su consentimiento al arbitraje bajo la


Ley de Inversiones.

o El artículo 22 de la Ley de Inversiones no implica un consentimiento para


arbitrar.

o Las demandantes no cumplen con la definición de "inversionistas


internacionales" bajo la Ley de Inversiones.

Explicación de la Primera Parte del Caso

1. Inicio del Arbitraje: El 16 de octubre de 2008, las compañías holandesas Cemex


Caracas Investments B.V. y Cemex Caracas II Investments B.V. presentaron una
solicitud de arbitraje ante el CIADI contra Venezuela, registrada oficialmente el 30
de octubre de 2008. Dado que no lograron un acuerdo sobre la composición del
tribunal arbitral en más de 60 días, las demandantes invocaron un artículo del
Convenio del CIADI para avanzar en el proceso.

2. Memorial de Jurisdicción de Venezuela:


o Presentación de Excepciones: El 15 de enero de 2010, Venezuela
presentó un memorial en el que exponía sus objeciones a la jurisdicción del
tribunal arbitral.

o Estructura Societaria: Venezuela explicó la estructura de propiedad de las


demandantes, señalando que Cemex, S.A.B. de C.V. (México) es
propietaria al 100% de Cemex España S.A., la cual controla a Cemex
Caracas y Cemex Caracas II. Estas últimas poseen indirectamente a
Cemex Venezuela (CemVen) a través de Vencement Investments, que
tiene el 75,7% de CemVen.

3. Bases de Jurisdicción:

o Tratado Bilateral de Inversión (TBI): Las demandantes argumentaron que


su jurisdicción se fundamenta en el TBI entre Venezuela y los Países
Bajos, así como en la Ley de Promoción y Protección de Inversiones de
Venezuela. Venezuela disputó estas bases.

o Interpretación del TBI: Venezuela afirmó que, aunque el TBI define


"inversiones" de manera amplia, no menciona el control o propiedad
indirecta. Por lo tanto, sostenía que las demandantes, al no tener
inversiones directas en Venezuela, no deberían poder presentar
reclamaciones.

4. Jurisdicción bajo la Ley de Inversiones:

o Consentimiento a la Jurisdicción: Venezuela argumentó que el


consentimiento para la jurisdicción puede ser expreso y debe manifestarse
claramente, lo cual, según su opinión, no ocurrió en este caso.

o Falta de Consentimiento: Se destacó que en comunicaciones anteriores y


en la solicitud de arbitraje no se estableció un consentimiento al arbitraje
bajo la Ley de Inversiones, lo que no cumpliría con los requisitos del CIADI.

o Artículo 22 de la Ley de Inversiones: Venezuela alegó que este artículo


no proporciona el consentimiento necesario para arbitraje, comparando su
redacción con otras disposiciones relevantes y jurisprudencia previa.

o Inversiones Indirectas: Se argumentó que las demandantes no eran


propietarias directas de Cemex Venezuela, lo que las excluía de la
categoría de "inversionistas internacionales" según la Ley de Inversiones.

5. Conclusión de Venezuela: Por lo tanto, Venezuela concluyó que todas las


reclamaciones debían ser desestimadas por varias razones:

o Las inversiones indirectas no estaban protegidas por el TBI.

o Las demandantes no otorgaron consentimiento al arbitraje bajo la Ley de


Inversiones.
o El artículo 22 de la Ley de Inversiones no implica un consentimiento para
arbitrar.

o Las demandantes no cumplían con la definición de "inversionistas


internacionales" según la Ley de Inversiones.

Memorial de Contestación sobre la Jurisdicción de las Demandantes

1. Origen de la Reclamación: Las demandantes argumentan que su reclamación se


deriva de la apropiación de Cemex Venezuela por parte de Venezuela mediante
decretos del 27 de mayo, 15 de agosto y 19 de agosto de 2008, así como por la
ocupación de sus plantas por las Fuerzas Armadas. Afirman que no se ha pagado
indemnización alguna por esta acción.

2. Jurisdicción bajo el TBI: Las demandantes sostienen que, de acuerdo con el


Tratado Bilateral de Inversión (TBI) entre los Países Bajos y Venezuela, el CIADI
tiene jurisdicción sobre sus reclamaciones. Señalan que el artículo 9 del TBI
establece el consentimiento claro de Venezuela para someterse al arbitraje del
CIADI y que la definición de “inversión” en el TBI es amplia, incluyendo inversiones
indirectas.

3. Interpretación del TBI: Las demandantes critican la interpretación restrictiva que


hace Venezuela sobre el término “inversión” y citan decisiones arbitrales previas
que respaldan su posición de que Cemex Venezuela califica como una inversión
en el territorio de Venezuela. También argumentan que otras disposiciones del TBI
apoyan la protección de inversiones indirectas.

4. Intención de Pro-Inversión: Señalan que el modelo de TBI de los Países Bajos


indica la intención de seguir políticas que favorecen la inversión. La práctica de
Venezuela en tratados de inversión, según ellas, también favorece una
interpretación amplia del término "inversión".

5. Jurisdicción bajo el Artículo 22 de la Ley de Inversiones: Las demandantes


argumentan que, independientemente del TBI, el artículo 22 de la Ley de
Inversiones confiere jurisdicción al CIADI. Aseguran que este artículo expresa el
consentimiento de Venezuela para la jurisdicción del CIADI y que su interpretación
debe ser considerada una oferta vinculante.

6. Definición de Inversionistas Internacionales: Afirman que su inversión en


Cemex Venezuela es una “inversión internacional” y que cumplen con la definición
de “inversionistas internacionales” según la Ley de Inversiones. Critican la
interpretación restringida de Venezuela sobre la propiedad y el control.

7. Consentimiento al Arbitraje: Las demandantes sostienen que han consentido al


arbitraje bajo el artículo 22. También argumentan que, incluso si no se acepta la
jurisdicción bajo ese artículo, las violaciones de la Ley de Inversiones también
constituyen violaciones al TBI.
8. Solicitud al Tribunal: Finalmente, solicitan que el tribunal:

o Rechace las objeciones de Venezuela a la jurisdicción.

o Declare que tiene jurisdicción sobre todas las reclamaciones presentadas.

o Ordene la continuación del procedimiento arbitral.

o Adjudique los honorarios legales y costos incurridos por las demandantes


en relación con las objeciones jurisdiccionales.

Memorial de Réplica sobre Excepciones a la Jurisdicción de la Demandada

1. Legitimación Procesal: Venezuela sostiene que las demandantes no han


explicado por qué Vencement, la empresa a través de la cual tienen inversiones en
Cemex Venezuela, no es parte del procedimiento. Argumenta que las
demandantes carecen de legitimación para presentar reclamaciones bajo el
Tratado Bilateral de Inversión (TBI) respecto a las acciones de Cemex Venezuela.

2. Interpretación del TBI: Venezuela enfatiza que el texto del TBI no respalda la
interpretación que hacen las demandantes. Considera que el razonamiento de
otras decisiones arbitrales no justifica apartarse del texto literal del tratado.

3. Consentimiento bajo la Ley de Inversiones: Venezuela argumenta que el


artículo 22 de la Ley de Inversiones no otorga consentimiento para el arbitraje ante
el CIADI. Se refiere al contenido, la historia y el propósito de dicho artículo, así
como a principios jurídicos venezolanos.

4. Consentimiento a la Jurisdicción: Asegura que las demandantes no han dado


un consentimiento adecuado a la jurisdicción bajo la Ley de Inversiones, indicando
que sus cartas y la Solicitud de Arbitraje no constituyen un "instrumento de
consentimiento" por escrito, como lo exigen las reglas del CIADI.

5. Calificación como Inversionistas Internacionales: Venezuela sostiene que las


demandantes no cumplen con los requisitos para ser consideradas "inversionistas
internacionales" según la Ley de Inversiones, lo que las excluye del alcance del
artículo 22.

6. Conclusión de la Demandada: En consecuencia, Venezuela concluye que todas


las reclamaciones de las demandantes deben ser desestimadas por falta de
jurisdicción, basándose en los siguientes puntos:

o Las demandantes carecen de legitimación para reclamar bajo el TBI.

o El artículo 22 de la Ley de Inversiones no implica un consentimiento para el


arbitraje.

o No han dado consentimiento al arbitraje bajo la Ley de Inversiones.

o No califican como "inversionistas internacionales" según la Ley de


Inversiones.
Dúplica sobre Jurisdicción de las Demandantes

1. Puntos No Contestados: Las demandantes observan que Venezuela no ha


abordado varios aspectos clave sobre la jurisdicción. Afirman que la única cuestión
que debe resolver el Tribunal es si su participación indirecta en Cemex Venezuela
califica como una “inversión” bajo el TBI, y su respuesta es un claro “sí”.

2. Jurisdicción del TBI: Argumentan que, una vez establecida la jurisdicción bajo el
TBI, todas sus reclamaciones deben ser aceptadas, ya que cualquier violación a
las protecciones de inversión también implica una violación al TBI.

3. Inconsistencias de la Demandada: Las demandantes critican la defensa de


Venezuela, sosteniendo que no puede ignorar décadas de jurisprudencia que
apoyan su posición. También afirman que los intentos de Venezuela para limitar su
legitimación no tienen fundamento en el texto del TBI y que las inversiones
indirectas están cubiertas por este tratado.

4. Jurisdicción según la Ley de Inversiones: Las demandantes argumentan que


también hay base para la jurisdicción del CIADI bajo el artículo 22 de la Ley de
Inversiones, el cual consideran una expresión del consentimiento de Venezuela al
arbitraje. Se refieren a un caso previo, Mobil Corp. c. Venezuela, donde el tribunal
concluyó que el artículo 22 no representaba tal consentimiento, aunque resaltan
que este enfoque no es consistente con el principio interpretativo que busca una
lectura razonable del texto.

5. Interpretación del Artículo 22: Insisten en que el artículo 22 debe interpretarse


de manera que se haga efectivo el consentimiento al arbitraje, apoyándose en la
historia legislativa y la intención detrás de la ley.

6. Inversionistas Internacionales: Reiteran su estatus como “inversionistas


internacionales” bajo la Ley de Inversiones y afirman haber consentido
expresamente la jurisdicción del CIADI, incluso conforme al artículo 22.

7. Solicitud al Tribunal: Concluyen solicitando al Tribunal que emita la decisión


previamente solicitada en su Memorial de contestación, reafirmando su posición
sobre la jurisdicción.

E. La Audiencia sobre la Jurisdicción

1. Excepciones de Venezuela: En la audiencia del 27 de julio de 2010, Venezuela


presentó sus excepciones a la competencia del Tribunal. Argumentó que la única
cuestión a resolver es si las acciones de Cemex Venezuela constituyen una
inversión de las demandantes bajo el TBI. Aunque reconoció que el TBI protege
las inversiones indirectas y que la propiedad indirecta de acciones puede ser
considerada como inversión, sostuvo que esto no responde a quién tiene derecho
a demandar. Según Venezuela, solo los inversionistas directos tienen derecho a
reclamar, y citó el caso Mobil c. Venezuela como precedencia.
2. Interpretación del Artículo 22: Venezuela argumentó que el artículo 22 de la Ley
de Inversiones debe interpretarse en su contexto político y jurídico, sugiriendo que
se reafirma el compromiso de Venezuela con los tratados existentes y se ofrece la
opción de recursos internos. Reiteró la importancia de que el Tribunal aborde esta
cuestión.

3. Posición de las Demandantes: Las demandantes reafirmaron sus argumentos,


destacando que el Tribunal podría decidir sobre el TBI sin recurrir al artículo 22 y
que tienen un caso sólido sobre el fondo del asunto. Argumentaron que una
inversión puede ser considerada nacional, independientemente de si es directa o
indirecta, y citaron jurisprudencia del CIADI para respaldar su posición.

4. Situación de Vencement: Aclararon que la ausencia de Vencement en el


procedimiento no presenta problemas procesales y que no hay riesgo de doble
reparación, ya que no hay reclamaciones superpuestas.

5. Consentimiento al Arbitraje: Las demandantes insistieron en que el artículo 22


de la Ley de Inversiones expresa claramente el consentimiento al arbitraje del
CIADI. Argumentaron que este artículo debe interpretarse de manera natural y
razonable, considerando las intenciones del Estado y el contexto histórico y
legislativo.

DECISIÓN DEL TRIBUNAL

1. Base Jurídica del CIADI: El artículo 25(1) del Convenio del CIADI establece que
la jurisdicción del Centro abarca disputas de naturaleza jurídica derivadas de una
inversión entre un Estado Contratante y un nacional de otro, siempre que ambas
partes consientan por escrito a someter la disputa al Centro.

2. Consentimiento Necesario: El Tribunal subraya que el consentimiento de ambas


partes es esencial para que exista jurisdicción. Este consentimiento puede derivar
de un acuerdo directo o de una oferta unilateral del Estado anfitrión, ya sea a
través de su legislación o un tratado.

3. Argumentos de las Demandantes: Las Demandantes alegan que Venezuela


consintió la jurisdicción del CIADI a través del artículo 22 de la Ley de Inversiones
y del TBI entre Venezuela y los Países Bajos. Además, sostienen que las
violaciones a la Ley de Inversiones también constituyen violaciones al TBI, lo que
implica que sus reclamaciones están dentro del consentimiento del TBI, incluso si
no hay jurisdicción bajo la Ley de Inversiones.

4. Respuesta de la Demandada: Venezuela objeta ambas bases de la jurisdicción y


considera crucial que el Tribunal aborde ambas cuestiones.

5. Análisis del Tribunal: El Tribunal decide que no puede asumir que todas las
supuestas violaciones a la Ley de Inversiones son también violaciones al TBI sin
un análisis detallado, lo cual no es pertinente en esta fase del procedimiento. Por
lo tanto, se considera obligado a abordar ambas cuestiones para poder emitir una
decisión completa.
El artículo 22 de la Ley de Inversiones

1. Contenido del Artículo 22: Este artículo establece que las controversias entre un
inversionista internacional y Venezuela, cuando el país de origen del inversionista
tenga un tratado de promoción y protección de inversiones vigente con Venezuela,
serán sometidas al arbitraje internacional según los términos de dicho tratado.
También menciona la posibilidad de recurrir a vías legales en la legislación
venezolana.

2. Discrepancias entre las Partes: Existe un desacuerdo sobre la interpretación del


artículo 22. Las Demandantes argumentan que este artículo implica que
Venezuela consintió a la jurisdicción del CIADI, mientras que la Demandada
sostiene que el texto no contempla dicho consentimiento.

3. Próximo Paso del Tribunal: Para aclarar el sentido del artículo 22, el Tribunal
comenzará por determinar el criterio de interpretación que debe aplicarse y luego
lo aplicará al artículo en cuestión.

Criterio de Interpretación del Artículo 22

1. Posiciones de las Partes:

o Demandada: Sostiene que el artículo 22 de la Ley de Inversiones debe


interpretarse a la luz de principios legales venezolanos, especialmente del
Código Civil, y que el consentimiento al arbitraje debe ser claro y expreso.
Cita una decisión del Tribunal Supremo de Venezuela como relevante.

o Demandantes: Argumentan que la cuestión del consentimiento es de


derecho internacional y que las decisiones de tribunales venezolanos no
son vinculantes para el Tribunal. Consideran que el artículo 22 implica el
consentimiento al CIADI.

2. Poder del Tribunal: El Tribunal destaca que, según el artículo 41(1) del Convenio
del CIADI, tiene la autoridad para resolver sobre su propia competencia,
independientemente de la interpretación que haga el Estado de su consentimiento.

3. Interpretación del Artículo:

o El Tribunal señala que la interpretación del artículo 22 no debe depender


únicamente del derecho nacional, sino que debe alinearse con principios
de derecho internacional.

o Revisa jurisprudencia del CIADI, donde se ha aplicado tanto derecho


nacional como internacional para determinar el consentimiento.

4. Jurisprudencia Relevante:

o En casos como SPP c. Egipto, CSOB c. República Eslovaca, y Zhinvali


c. Georgia, los tribunales han adoptado enfoques diferentes sobre cómo
interpretar las ofertas unilaterales de consentimiento a la jurisdicción.
o La Corte Internacional de Justicia también ha establecido que las
declaraciones unilaterales deben interpretarse en relación con el derecho
internacional.

5. Conclusión del Tribunal: Los actos unilaterales que consienten la jurisdicción del
CIADI deben interpretarse de acuerdo con el Convenio del CIADI y los principios
de derecho internacional, independientemente de su forma en la legislación
interna.

Contenido del Criterio de Interpretación

1. Consentimiento Escrito: El artículo 25 del Convenio del CIADI establece que el


consentimiento para someter una disputa al CIADI debe ser "por escrito", pero no
detalla cómo o cuándo debe prestarse este consentimiento ni su interpretación.

2. Declaraciones Unilaterales:

o No hay una codificación completa de las normas que rigen las


declaraciones unilaterales de los Estados en derecho internacional. Se
distingue entre declaraciones basadas en un tratado y otras realizadas de
forma independiente.

o Se requiere cautela al determinar si las declaraciones no basadas en un


tratado crean obligaciones internacionales, conforme a la jurisprudencia de
la Corte Internacional de Justicia.

3. Interpretación de Declaraciones:

o La Corte ha señalado que la interpretación de declaraciones unilaterales de


jurisdicción no se rige por las mismas reglas que los tratados. Las
declaraciones deben interpretarse tal como están redactadas,
considerando las palabras exactas utilizadas.

o La intención del Estado que hace la declaración es fundamental y debe ser


considerada, junto con el contexto en que se formuló.

4. Normas Internacionales:

o El Tribunal tiene la intención de aplicar estas normas al interpretar el


artículo 22 de la Ley de Inversiones.

o Aunque el derecho interno y el derecho internacional de los tratados no son


determinantes, el derecho interno puede ser útil para entender la intención
del Estado al otorgar consentimiento.

5. Analogía con la Convención de Viena: Aunque la Convención de Viena no se


aplica directamente a declaraciones unilaterales, sus principios pueden ser
utilizados de manera analógica, siempre que sean compatibles con la naturaleza
de dichas declaraciones.
Interpretación del Artículo 22

1. Análisis Textual: La interpretación del artículo 22 comienza con el análisis del


texto, que establece que las controversias bajo los Tratados Bilaterales de
Inversión (TBIs) y ciertos convenios, como el del CIADI, “serán sometidas al
arbitraje internacional en los términos del respectivo tratado o acuerdo, si así este
lo establece”.

2. Desacuerdo entre las Partes: Las Demandantes argumentan que el artículo


implica un consentimiento inmediato de Venezuela para arbitrar bajo el CIADI. Por
otro lado, Venezuela sostiene que el artículo no representa un consentimiento
general, y que el sometimiento al arbitraje requiere un consentimiento escrito
específico para cada controversia.

3. Ambigüedad del Texto: El Tribunal reconoce que el artículo 22 está redactado de


manera compleja y ambigua, lo que podría generar problemas de interpretación,
especialmente en relación al consentimiento al arbitraje.

4. Condiciones de Aplicabilidad: El artículo se aplica a las controversias sujetas a


dos condiciones:

o Primero, se menciona que las controversias deben ser sometidas al


arbitraje “en los términos del respectivo tratado o acuerdo”, donde el
término “tratado” incluye también “convenios”.

o Segundo, las partes discrepan sobre la frase “si así éste lo establece”, que
introduce una condición adicional.

5. Interpretación Gramatical: La palabra “éste” se refiere a “tratado o acuerdo”, que


incluye al Convenio del CIADI. Sin embargo, la palabra “lo” puede interpretarse de
dos maneras:

o (a) Que el tratado, acuerdo o convenio prevé el arbitraje internacional, o

o (b) Que el tratado, acuerdo o convenio impone una obligación al Estado de


someter las controversias al arbitraje internacional.

El Tribunal considera que debe profundizar en la interpretación debido a la ambigüedad


del texto y la importancia de entender la intención detrás de las palabras utilizadas.

El principio del effet utile

1. Invocación del Principe: Las Demandantes citan el principio del effet utile,
argumentando que, dado que Venezuela era parte del Convenio del CIADI al
promulgar la Ley de Inversiones en 1999, el artículo 22 debería interpretarse como
una oferta vinculante para arbitrar bajo el CIADI.

2. Posición de Venezuela: Venezuela refuta esta interpretación, afirmando que el


artículo 22 no crea nuevos derechos, sino que confirma compromisos existentes
para someter disputas al arbitraje internacional, lo que también tiene un effet utile.
3. Relevancia del Principe: El Tribunal menciona que, aunque el principe del effet
utile tiene un papel importante en la interpretación de tratados, su aplicación a
declaraciones unilaterales como las de Venezuela no ha sido explorada
extensamente por tribunales del CIADI.

4. Decisiones de la Corte Internacional de Justicia: La Corte ha interpretado el


principe en declaraciones de jurisdicción obligatoria, señalando que debe
prevalecer la intención del Estado que formula la declaración, no solo el principio
del effet utile.

5. Interpretación del Artículo 22: El Tribunal se compromete a interpretar el artículo


22 considerando su contexto y finalidad, aunque concluye que incluso si se aplica
el principio, no alteraría la interpretación del artículo en sí.

6. Limitaciones del Effet Utile: El principe no implica dar el máximo efecto a un


texto, sino evitar interpretaciones que lo hagan sin sentido. Así, el artículo 22, al
referirse al Convenio del OMGI y a los TBIs, parece más un recordatorio de
obligaciones existentes que una creación de nuevas obligaciones.

7. Conclusión sobre el Efecto del Artículo 22: El artículo 22 podría tener un efecto
limitado en cuanto a recordar y confirmar las obligaciones existentes de
Venezuela, tanto respecto al Convenio del OMGI como a los TBIs. Aunque las
Demandantes argumentan que impone nuevas obligaciones, el Tribunal considera
que el texto tiene un efecto significativo, pero no necesariamente vinculante en
todos los casos, y que la interpretación de efecto útil no facilita la elección entre las
dos posturas.

Contexto y finalidad del artículo 22 de la Ley de Inversiones

1. Diferencias en la Interpretación: Las partes divergen sobre el significado del


artículo 1 de la Ley de Inversiones. Las Demandantes argumentan que su
propósito es proporcionar un marco jurídico estable y previsible para inversiones,
con un mecanismo de arbitraje (artículo 22) como medio esencial para alcanzar
ese objetivo. Por otro lado, la Demandada sostiene que el objetivo es el "desarrollo
nacional", no necesariamente vinculado al arbitraje.

2. Objetivos de la Ley: El Tribunal resalta que el artículo 1 busca ofrecer un entorno


seguro para inversiones y que sus objetivos son comparables a los de los tratados
de promoción y protección de inversiones. Esto incluye disposiciones de trato justo
y equitativo, aunque con reservas para proteger el derecho venezolano y los
intereses nacionales.

3. Inclusión del Artículo 22: Las partes discuten la implicación de que el artículo 22
esté en un capítulo titulado “Solución de controversias”. Las Demandantes ven
esto como indicativo de que no es solo una afirmación abstracta, mientras que la
Demandada argumenta que, si fuera un consentimiento al arbitraje del CIADI, se
habría expresado de manera más clara.
4. Experiencia Histórica de Venezuela: Se menciona la hostilidad histórica de
Venezuela hacia el arbitraje, influenciada por experiencias pasadas, lo que llevó a
una cautela en la aceptación del CIADI y otros tratados de arbitraje. Aunque hubo
un cambio hacia el arbitraje en la década de 1990, el Tribunal señala que esto no
implica un consentimiento general al arbitraje CIADI sin un tratado.

5. Conclusión sobre la Intención de Venezuela: A pesar de la evolución hacia un


mayor compromiso con el arbitraje internacional y la firma de varios tratados, el
Tribunal concluye que no se puede inferir que Venezuela, al adoptar el artículo 22,
intentaba ofrecer un consentimiento general al arbitraje del CIADI sin una
contraparte, subrayando la diferencia entre compromisos recíprocos y
declaraciones unilaterales.

Artículo 9 del TBI entre Países Bajos y Venezuela

1. Contexto del TBI: El Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre los Países Bajos
y Venezuela fue firmado el 22 de octubre de 1991 y entró en vigor el 1 de
noviembre de 1993. Este tratado se redactó en tres idiomas, y en caso de
discrepancias, el texto en inglés se toma como referencia.

2. Cláusula de Arbitraje: El artículo 9 establece que las controversias entre un país


contratante y un nacional del otro país en relación a obligaciones del tratado se
someterán al CIADI para arbitraje o conciliación. Cada parte otorga su
consentimiento incondicional para este procedimiento.

3. Posición de las Partes: Las Demandantes argumentan que el Tribunal tiene


jurisdicción bajo el TBI, mientras que la Demandada sostiene que las
reclamaciones surgen de la nacionalización de su subsidiaria indirecta, Cemex
Venezuela, y que las Demandantes no tienen inversiones directas en Venezuela.

4. Estructura Societaria: Se explica la estructura de las Demandantes, Cemex


Caracas y Cemex Caracas II, y su conexión con Cemex Venezuela a través de
una cadena de subsidiarias, lo que complica el reclamo de legitimación activa (jus
standi) de las Demandantes.

5. Definición de "Nacional" e "Inversión": El TBI define "nacional" de manera


amplia, incluyendo entidades controladas por ciudadanos de los Países Bajos.
También se define "inversión" de forma extensa, abarcando diversos tipos de
activos. La Demandada argumenta que el TBI no menciona la propiedad o control
indirecto, lo que limitaría las reclamaciones de las Demandantes.

6. Jurisdicción sobre Inversiones Indirectas: El Tribunal analiza la cuestión de si


el TBI abarca inversiones indirectas y concluye que, al no excluir explícitamente
este tipo de inversiones, las Demandantes tienen derecho a presentar
reclamaciones. Cita casos previos que respaldan esta interpretación.

7. Conclusiones del Tribunal: El Tribunal afirma que, aunque el TBI menciona


inversiones "de" nacionales, no es necesario que sean propiedad directa de esos
nacionales. Por lo tanto, las Demandantes, como inversionistas indirectas, tienen
jus standi y el Tribunal tiene jurisdicción para conocer el caso.

DECISIÓN SOBRE JURISDICCIÓN

Por las razones que anteceden, el Tribunal por unanimidad decide: a. Que tiene
competencia sobre las reclamaciones presentadas por Cemex Caracas y Cemex Caracas
II en tanto las mismas estén basadas sobre los supuestos incumplimientos del Acuerdo
sobre la Promoción y Protección de Inversiones celebrado el 22 de octubre de 1991 entre
el Reino de los Países Bajos y la República de Venezuela; b. Que no tiene competencia
bajo el Artículo 22 del Decreto venezolano No. 356 de Promoción y Protección de
Inversiones de 3 de octubre de 1999; c. Que va a emitir la resolución necesaria para la
continuación del procedimiento de conformidad con la Regla de Arbitraje 41(4), y d. Que
reserva todas las cuestiones relacionadas con los costos y gastos del Tribunal y con los
costos de las Partes para ser decididos posteriormente.

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