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MARCOS

C
ontexto histórico. La obra de Marcos nos sitúa en la segun-
da generación cristiana. El Evangelio ya ha traspasado las
fronteras religiosas del mundo judío y se ha abierto también
a los paganos, llegando hasta el mismo centro geográfico, eco-
nómico y político del poder imperial romano: la ciudad de Roma.
Allí el cristianismo muy pronto es catalogado como movimiento
sospechoso, y es duramente perseguido y castigado. Es en este con-
texto, probablemente, que Marcos escribe su evangelio: «la Buena
Noticia de Jesús, Mesías. Hijo de Dios» (1,1).

Destinatarios. Una tradición muy antigua los identifica con la


comunidad perseguida de Roma en tiempos de Nerón (año 64). Se
trataría de una comunidad mayoritariamente de origen pagano, po-
MARCOS 1902

bre y en crisis, que estaría llamada a dar razón de su fe e identidad


tal como la dio su Maestro y Señor en la cruz.

Autor, fecha y lugar de composición. Desde siempre se lo ha


llamado «según san Marcos», atribuyendo la autoría a un discípulo
de Pedro: el mismo Juan Marcos que se nombra en el libro de los
Hechos (Hch 12,12.25; 13,13; 15,37.39) y que envía saludos en
Col 4,10; Flm 24 y 1 Pe 5,13. Aunque tal atribución no es absolu-
tamente cierta, no hay razones suficientes ni convincentes para ne-
garla. En cuanto a la fecha de su composición, según la tradición,
Marcos escribió su evangelio después de la muerte de Pedro (año
64); y según las pistas que nos ofrece su evangelio, antes de la des-
trucción de Jerusalén en la guerra judío-romana (año 70); por eso
muchos biblistas sugieren como fecha probable los años entre el 65
y 70. En cuanto al lugar de composición, Roma es la hipótesis más
aceptada, no sólo porque así lo avala la tradición, sino también por
ciertas referencias del mismo evangelio, como la explicación de pa-
labras arameas, las alusiones al sufrimiento y a la persecución, y la
relativa frecuencia de palabras y locuciones latinizadas.

Un evangelio por mucho tiempo desconocido… y hoy de


sorprendente actualidad. Hasta finales del s. XIX apenas se prestó
atención al evangelio de Marcos. La tradición de la Iglesia lo había
relegado a un segundo plano en comparación con los demás si-
nópticos, ya sea por su estilo parco: pobre de vocabulario, mo-
nótono y repetitivo; o porque apenas ofrecía nada nuevo que no se
encontrase mejor elaborado en Mateo o Lucas. O quizás, porque la
misma Iglesia aún no estaba preparada para captar en toda su gran-
deza descarnada su mensaje inconformista.
Todo comenzó a cambiar cuando a finales del s. XIX, y sobre
todo durante el s. XX, la crítica histórica lo descubrió como el pri-
mer y más genuino testimonio escrito sobre el Jesús histórico, en el
que se inspiraron tanto Mateo como Lucas. El interés ha ido en au-
mento hasta nuestros días, al irse desvelando poco a poco la finali-
dad que perseguía: confrontar a sus lectores con el sorprendente
misterio de la identidad de Jesús de Nazaret, un misterio que sigue
fascinando al hombre y a la mujer de hoy, tanto como hace 2.000
años.

¿Quién es Jesús de Nazaret para Marcos? El tema de su evange-


lio es la persona de Jesús y la reacción de la gente a su paso. Mar-
cos escribe su evangelio a la luz de la resurrección, pero no abusa
de ella, al contrario pone énfasis en presentar a Jesús crucificado
más que resucitado, y a la gente cegada y deslumbrada más que ilu-
minada.
Ya al principio de su obra declara que Jesús es ante todo «Hijo
de Dios» y que el relato de su vida es una «Buena Noticia» (1,1).
Complementa esto con una declaración solemne del Padre (1,11),
un impulso del Espíritu (1,12), una victoria fulgurante sobre Satanás
y una pacificación cósmica –con las fieras– (1,13). Es entonces
cuando presenta a Jesús anunciando la inminente llegada del rei-
1903 MARCOS

no de Dios, pero su anuncio provoca una confrontación dramáti-


ca. A Jesús no lo comprende su familia (3,21) ni sus paisanos (6,1-
6), tampoco sus discípulos (4,41; 6,51s). Los fariseos –poder reli-
gioso– y los herodianos –poder político– deciden eliminarlo (3,6).
Con todo, algunos paganos reconocen su poder (5,18-20; 7,24-30).
Los discípulos están ciegos, no comprenden el anuncio de su pa-
sión; pero Jesús, que puede sanar a los ciegos (8,22-26), también
puede sanar a sus discípulos. No sería una aberración decir que en
este evangelio Jesús no facilita la comprensión de su persona. Ma-
nifiesta su poder milagroso, pero a la vez impone silencio; se aleja
de los suyos, pero siempre está pendiente de ellos; revela su gloria
en la transfiguración, pero impone reserva hasta su resurrección.
Marcos evoca una figura desconcertante ante un auditorio descon-
certado.

¿Quién es el seguidor de Jesús para Marcos? Paralelamente al


desconcertante misterio de la identidad de Jesús, Marcos desarrolla
en su evangelio la no menos desconcertante condición del discípu-
lo; parece como si el primer plano de su narración lo ocupara di-
cha relación, que se desarrolla como una catequesis progresiva.
Siempre están juntos, pues para eso los eligió: «para que convivie-
ran con él» (3,14). Todo lo hace en presencia de ellos. Estos dis-
cípulos, en la intención de Marcos, simbolizan a los destinatarios,
de aquel entonces y de ahora, a quienes dirige su evangelio. Es esta
relación la que estructura el plan de su obra. En la primera parte
(1,1–8,30), Jesús va implacablemente desmantelando todas las
ideas preconcebidas que tenían de Dios y del Mesías prometido. El
trabajo es arduo. No entienden sus parábolas (4,13); tienen miedo
ante su poder (4,41); tampoco entienden sus milagros (6,52; 7,37).
Parece como si todas sus instrucciones cayeran en saco roto (8,17-
21). La sanación del ciego de Betsaida (8,22-26) introduce el co-
mienzo de la sanación de la ceguera de los discípulos, dramatizada
en la confesión de Pedro (8,27-30). Ambas escenas ocupan el qui-
cio del evangelio. A partir de entonces, la catequesis de Jesús se
centra en la condición sufriente del Mesías, una cruz que debe car-
gar el discípulo que quiera seguirle (8,34). Les anuncia tres veces su
próxima pasión, muerte y resurrección. Ellos siguen sin compren-
der, pero el camino está ya despejado para que sea su misma muer-
te silenciosa en la cruz la que desvele definitivamente el misterio de
su identidad. Así llega Marcos al punto culminante de su relato, afir-
mando por boca del centurión: «realmente este hombre era hijo de
Dios» (15,39). Su confesión es como la respuesta a la voz del Padre
con la que comenzó su evangelio: «Tú eres mi Hijo querido, mi
predilecto» (1,11). El centurión representa a Roma, el poder paga-
no de aquel entonces, que por la cruz alcanza su fe. Pero también
representa a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos a
quienes Jesús sale a su encuentro, y son invitados a descubrirlo y
conocerlo como Hijo de Dios y Salvador del mundo en situaciones
de cruz, de muerte y de desesperanza. Para ellos y ellas escribió
Marcos su evangelio.
MARCOS 1904

Sinopsis. Inicia el evangelio con una pequeña introducción que


prepara a Jesús para su ministerio (1,1-13). Sigue a esta introduc-
ción la actividad que realiza en Galilea (1,14–7,23). Tras un inter-
medio en Fenicia y Cesarea (7,24–8,26), sucede el cambio decisi-
vo, con la confesión de Pedro, la transfiguración, el anuncio de la
pasión, y el camino hacia Jerusalén (8,27–10,52). En Jerusalén, Je-
sús es presentado como profeta y Mesías (11–13), cuyos contenidos
y características se desarrollan en el relato de la pasión y resurrec-
ción (14,1–16,8). Hasta aquí la obra de Marcos. Posteriormente, al-
guien le añadió un apéndice (16,9-20) para paliar un poco el final
desconcertante del autor.
Juan el Bautista –Detrás de mí viene uno con más
(Mt 3,1-12; Lc 3,1-18; cfr. Jn 1,19-28)
autoridad que yo, y yo no soy digno de
1 Comienzode la Buena Noticia agacharme para soltarle la correa de
1 de Jesús, Mesías. [Hijo de Dios.] sus sandalias. 8 Yo los he bautizado con Hch 1,5

Mal 3,1 2 Tal como está escrito en la profe- agua, pero él los bautizará con Espíritu
cía de Isaías: Santo.
Mira, yo envío por delante Bautismo de Jesús
a mi mensajero (Mt 3,13-17; Lc 3,21s; cfr. Jn 1,29-34)
para que te prepare el camino. 9 Enaquel tiempo vino Jesús de Na-
Is 40,3
3 Una voz grita en el desierto: zaret de Galilea y se hizo bautizar por
Preparen el camino al Señor, Juan en el Jordán. 10 En cuanto salió
enderecen sus senderos. del agua, vio el cielo abierto y al Es-
4 Sepresentó Juan en el desierto, píritu bajando sobre él como una pa-
bautizando y predicando un bautismo loma. 11 Se oyó una voz del cielo que Sal 2,7;
Is 42,1

de arrepentimiento para el perdón de dijo:


los pecados. 5 Toda la población de Ju- –Tú eres mi Hijo querido, mi predi-
dea y de Jerusalén acudía a él, y se ha- lecto.
cía bautizar en el río Jordán, confesan- Jesús puesto a prueba
do sus pecados. (Mt 4,1-11; Lc 4,1-13)
2 Re 1,8
6 Juan llevaba un manto hecho de 12 Inmediatamente el Espíritu lo lle-
pelo de camello, con un cinturón de vó al desierto, 13 donde pasó cuarenta Job 1–2;
Is 11,6-9
cuero en la cintura, y comía saltamon- días y fue tentado por Satanás. Vivía
tes y miel silvestre. 7 Y predicaba así: con las fieras y los ángeles le servían.

1,1-8 Juan el Bautista. El primer versículo es un Muchos confundían a Juan el Bautista con el Mesías.
prólogo donde Marcos indica las claves de su obra. La Marcos quiere dejar claro el papel profético de Juan y el
expresión «comienza» señala no sólo el inicio de la obra, papel mesiánico de Jesús (7s). Juan solo puede bautizar
sino también el comienzo de una nueva etapa en la his- con agua (exteriormente) en cambio Jesús bautiza con
toria de salvación (Nuevo Testamento). El evangelio se espíritu. El Bautismo de espíritu exige un cambio desde
presenta como una buena y alegre noticia, por esto, aún adentro, desde la conciencia, exigiendo que los cambios
detrás de los relatos más crueles hay que buscar un men- se noten en la vida personal y comunitaria.
saje de salvación. El centro del evangelio es la persona
de Jesús, quien es presentado no como «el predicador 1,9-11 Bautismo de Jesús. Notar en el texto el papel
del evangelio sino como el tema del evangelio predica- protagónico de la Trinidad. Jesús se bautiza no para el
do». El título Hijo de Dios sucede al inicio (1) y al final perdón de sus pecados, sino para confirmar la donación
(15,39), a manera de inclusión o marco que encierra de su vida para que los pecadores alcancen el perdón y
todo el cuadro del relato evangélico. la salvación. El cielo se abre porque el pecado de Israel
Marcos recuerda la profecía que anuncia los tiempos lo había cerrado (cfr. 15,37). La venida del Espíritu San-
mesiánicos (2-4). Aunque la cita se atribuye a Isaías, la to confirma la reapertura de la comunicación entre el
primera parte (2b) está tomada de Éx 23,20 y de Mal cielo y la tierra, entre Dios y la humanidad. Dios revela
3,1. La segunda parte (3) sí es de Is 40,3. El camino tie- ante el mundo la identidad de Jesús, es su Hijo amado y
ne aquí sentido de éxodo-liberación y el desierto de predilecto. (cfr. Is 42,1; Sal 2,7). Todos los demás son fal-
conciencia y preparación. sos Mesías.
Juan es el ángel-mensajero (2). La palabra bautismo
significa originalmente «sumergir». Por el bautismo, el 1,12-13 La prueba. El Espíritu que lleva a Jesús al de-
pecado del hombre o la mujer son sumergidos y purifi- sierto es el mismo que recibió del Padre en el Bautismo.
cados en el agua, y así, poder levantarse y cambiar de El desierto es lugar y tiempo de decisiones. Se opta por
vida. La forma de vestir y de alimentarse identifica a Dios o por el mal. Jesús confirma su opción por el pro-
Juan como profeta (Zac 13,14). yecto de Dios en claro contraste con la opción que tomó
MARCOS 1 1906

En Galilea El endemoniado de Cafarnaún


(Mt 4,12.17; Lc 4,14s) (Lc 4,31-37)
14 Cuando arrestaron a Juan, Jesús 21 Llegaron a Cafarnaún y el sábado
se dirigió a Galilea a proclamar la Bue- siguiente entró en la sinagoga a ense-
na Noticia de Dios 15 diciendo: ñar. 22 La gente se asombraba de su
–Se ha cumplido el tiempo y está enseñanza, porque les enseñaba con
cerca el reino de Dios: arrepiéntanse y autoridad, no como los letrados. 23 En
crean en la Buena Noticia. aquella sinagoga había un hombre
poseído por un espíritu inmundo, que 1 Re 17,18
Llama a los primeros discípulos gritó:
(Mt 4,18-22; Lc 5,1-11; cfr. Jn 1,35-51)
24 –¿Qué tienes que ver con noso-
16 Caminando junto al lago de Gali- tros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a
lea, vio a Simón y a su hermano An- destruirnos? Sé quién eres: ¡el Con-
drés que echaban una red al agua, sagrado de Dios!
Ez 47,10;
Hab 1,15s
pues eran pescadores. 17 Jesús les dijo: 25 Jesús le increpó:
–Vengan conmigo y los haré pesca- –¡Calla y sal de él!
dores de hombres. 26 El espíritu inmundo lo sacudió,
18 Inmediatamente, dejando las re-
dio un fuerte grito y salió de él.
des, le siguieron. 27 Todos se llenaron de estupor y se
19 Un trecho más adelante vio a preguntaban:
Santiago de Zebedeo y a su hermano –¿Qué significa esto? Es una ense-
Juan, que arreglaban las redes en la ñanza nueva, con autoridad. Hasta a
1 Re 19,
19-21
barca. 20 Los llamó. Ellos, dejando a su los espíritus inmundos les da órdenes y
padre Zebedeo en la barca con los jor- le obedecen.
naleros, se fueron con él. 28 Su fama se divulgó rápidamente

Adán en el Antiguo Testamento. Los cuarenta días re- 1,16-20 Llama a los primeros discípulos. Jesús lla-
cuerda las pruebas sufridas por Moisés (Éx 34,28) y Elías ma a «otros» para darle un sentido comunitario a su mi-
(1 Re 19,8). Satanás hacía parte de la corte de Dios y ac- sión. Sin comunidad no hay reino. Tradicionalmente los
tuaba como un fiscal (Job 1-2; Zac 3,1-2) o como un ad- discípulos buscan a su maestro. Aquí es Jesús el que
versario que comanda la oposición a Dios (Ap 12,7-8). toma la iniciativa y llama a los que él quiere, por su
Aquí es presentado como tentador que busca cambiar la nombre, en un lugar y una realidad concreta. Los hace
opción de Jesús y obstaculizar los planes de Dios. Jesús pescadores de hombres, una metáfora que le da un sen-
llamará Satanás al apóstol Pedro (8,33) por intentar obs- tido universal a la misión, e indica que no cambia la pro-
taculizar su proyecto. fesión sino los escenarios y destinatarios.
La vocación no es sólo llamada y respuesta, es sobre-
1,14-15 En Galilea. Esta breve perícopa concluye la todo dejar (conversión), seguir (compromiso) y adherirse
introducción (1-13) y da comienzo a una nueva etapa (fe) al proyecto de Jesús.
del evangelio. Con cuatro verbos (cumplir, estar cerca,
convertir y creer) Jesús sintetiza su plan misionero.
1,21-28 El endemoniado de Cafarnaún. Cafarnaún
Juan termina su actividad y da paso a la de Jesús. Pro- es una aldea de pescadores ubicada al norte del lago de
clamar o predicar es clave en el modelo pedagógico de Galilea. Mientras los letrados apoyan su enseñanza en la
Jesús. Se ha cumplido el tiempo que indica la decisión ley, Jesús la apoya en su autoridad. La presencia del es-
de Dios de actuar e inaugurar una nueva etapa en la his- píritu del mal sobre un hombre, simboliza la sociedad
toria de salvación. El reino de Dios no es un lugar sino judía. La sinagoga y los letrados, que deberían liderar el
una experiencia de vida bajo los parámetros del proyec- combate contra el mal, no pueden hacerlo, porque mu-
to de Dios (vida, justicia, solidaridad, fraternidad, chos han perdido toda autoridad (incoherencia, ceguera
paz…). La presencia de Jesús hace cercano el reino de y corrupción, cfr. Mt 23,1-7). Jesús en cambio lo derro-
Dios. Convertirse significa cambiar de rumbo y volver a ta sin atenuantes porque lo acompaña una autoridad
Dios, que en este caso es creer en la Buena Noticia de que viene de Dios y que es capaz de liberar (éxodo) y
Jesús. reconstruir el reino de Dios (tierra prometida).
1907 MARCOS 2

por todas partes, en toda la región de cinos, para predicar también allí, pues
Galilea. a eso he venido.
39 Y fue predicando en las sinagogas
Sanaciones
(Mt 8,14-16; Lc 4,38-41) de toda Galilea y expulsando demonios.
29 Después salió de la sinagoga y Sana a un leproso
con Santiago y Juan se dirigió a casa (Mt 8,1-4; Lc 5,12-16)

de Simón y Andrés. 30 La suegra de Si- 40 Se le acerca un leproso y [arrodi-

món estaba en cama con fiebre, y se lo llándose] le suplica:


comunicaron inmediatamente. 31 Él se –Si quieres, puedes sanarme.
acercó, la tomó de la mano y la levantó. 41 Él se compadeció, extendió la

Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. mano, lo tocó y le dijo:


32 Al atardecer, cuando se puso el –Lo quiero, queda sano.
sol, le llevaron toda clase de enfermos 42 Al instante se le fue la lepra y

y endemoniados. 33 Toda la población quedó sano. 43 Después lo despidió ad-


se agolpaba a la puerta. 34 Él sanó a virtiéndole enérgicamente:
muchos enfermos de dolencias diver- 44 –Cuidado con decírselo a nadie. Lv 14,2-32

sas y expulsó muchos demonios, pero Ve a presentarte al sacerdote y, para


a éstos no les permitía hablar, porque que le conste, lleva la ofrenda de tu sa-
sabían quién era él. nación establecida por Moisés.
45 Pero él salió y se puso a procla-
La oración de Jesús
(Lc 4,42-44) mar y divulgar el hecho, de modo que
35 Muy de madrugada se levantó, Jesús no podía presentarse en público
salió y se dirigió a un lugar despoblado, en ninguna ciudad, sino que se queda-
donde estuvo orando. 36 Simón y sus ba fuera, en lugares despoblados. Y de
compañeros salieron tras él 37 y cuan- todas partes acudían a él.
do lo alcanzaron, le dijeron: Sana a un paralítico
–Todos te están buscando. (Mt 9,1-8; Lc 5,17-26; cfr. Jn 5,1-18)
38 Les respondió: 1 Luego de unos días volvió a Ca-

–Vámonos de aquí a los pueblos ve- 2 farnaún y se corrió la voz de que

1,29-39 Sanaciones. La oración de Jesús. La suegra 1,40-45 Sana a un leproso. El leproso era un muer-
de Pedro simboliza la situación de exclusión que sufrían to viviente, aislado, despreciado y condenado a estar le-
las mujeres, ancianas y enfermas. Los discípulos hacen jos de los hombres y de Dios. El leproso no podía acer-
de mediadores ante Jesús como un acto de solidaridad carse a Jesús pero lo hace, Jesús no podía dejarlo acercar
con el necesitado. Con tres verbos Jesús indica el mejor pero lo hace. Ambos violan la ley (Lv 5,3; Nm 5,2). La fe
camino para relacionarse con el oprimido: acercarse, to- del leproso y el amor de Jesús hacen realidad la Buena
carlo y levantarlo (31). Jesús espera que quien sea sana- Noticia. De nuevo, tres verbos muestran la ternura y la
do, levantado y liberado, se ponga al servicio de la causa cercanía de Jesús con los marginados: compadecer, ex-
del reino. El servicio es parte de la identidad cristiana. tender la mano y tocar. Jesús no se conforma con estar
Las sanaciones se extienden a todos los que llegan, y cerca, sino que pasa a transformar la realidad de margi-
muestran a un Jesús que pasa de la palabra a una prác- nación sanando al leproso. A pesar de la prohibición, el
tica que libera a enfermos y endemoniados. Jesús ense- leproso se convierte en un evangelizador que propaga la
ña la importancia de la oración al comenzar toda jorna- imagen de Jesús. La prohibición de divulgar lo sucedido
da misionera. ¿Por qué buscan todos a Jesús?, ¿por los se conoce como «secreto mesiánico», una manera de
milagros o porque quieren adherirse a su proyecto? Je- decir que el proyecto de Jesús podrá ser comprendido
sús sabe que un entusiasmo popular basado sólo en los correctamente después de su muerte y resurrección.
milagros y no en la idea de reino de Dios falsea su mi-
sión. Los milagros son expresión de solidaridad y libera- 2,1-12 Sana a un paralítico. Marcos reúne en un solo
ción, y no un simple espectáculo. bloque (2,1–3,6) cinco controversias con los más fuertes
MARCOS 2 1908

estaba en casa. 2 Se reunieron tantos, camilla y salió delante de todos. De


que no quedaba espacio ni siquiera modo que todos se asombraron y glo-
junto a la puerta. Y él les anunciaba la rificaban a Dios diciendo: Nunca vimos
palabra. 3 Llegaron unos llevando un cosa semejante.
paralítico entre cuatro; 4 y, como no
lograban acercárselo, por el gentío, le- Llama a Leví:
vantaron el techo encima de donde es- comparte la mesa con pecadores
(Mt 9,9-13; Lc 5,27-32)
taba Jesús, abrieron un boquete y des-
colgaron la camilla en que yacía el 13 Salió
de nuevo a la orilla del lago.
Jr 31,34;
Sal 103,3
paralítico. 5 Viendo Jesús su fe, dice al Toda la gente acudía a él y él les ense-
paralítico: ñaba. 14 Al pasar vio a Leví de Alfeo,
–Hijo, tus pecados te son perdona- sentado junto a la mesa de recauda-
dos. ción de los impuestos, y le dice:
6 Había allí sentados unos letrados –Sígueme.
que discurrían en su interior: Él se levantó y le siguió.
Is 43,25;
7 –¿Cómo puede éste hablar así?
Sal 51 15 Mientras estaba comiendo en su
Blasfema. ¿Quién puede perdonar pe-
casa, muchos recaudadores de im-
cados, sino sólo Dios?
puestos y pecadores estaban a la
8 Jesús, adivinando lo que pensa-
mesa con Jesús y sus discípulos. Por-
ban, les dice: que muchos eran seguidores suyos. 16
–¿Por qué están pensando eso? Los letrados del partido fariseo, vién-
9 ¿Qué es más fácil? ¿Decir al paralíti-
dolo comer con pecadores y recauda-
co que se le perdonan sus pecados o dores de impuestos, dijeron a los dis-
decirle que cargue con su camilla y co- cípulos:
mience a caminar? 10 Pero para que
–¿Por qué come con recaudadores
sepan que el Hijo del Hombre tiene
de impuestos y pecadores?
autoridad en la tierra para perdonar pe-
17 Lo oyó Jesús y respondió:
cados –dice al paralítico–: 11 yo te lo Eclo 38,
1-15
mando, levántate, toma tu camilla y –No tienen necesidad del médico los
vete a tu casa. sanos, sino los enfermos. No vine a lla-
12 Se levantó de inmediato, tomó su mar a justos, sino a pecadores.

opositores de Jesús y de las primeras comunidades cris- 2,13-17 Llama a Leví: comparte la mesa con peca-
tianas (escribas, fariseos, discípulos de Juan, herodianos). dores. Los recaudadores de impuesto o publicanos
La Buena Noticia que alegra a los marginados, asusta a eran considerados renegados religiosa y políticamente, y
las autoridades religiosas y políticas. por tanto, pecadores e impuros. Con el llamado de Leví,
En esta perícopa Marcos reúne una tradición de mi- Jesús rompe las barreras de la ley y hace realidad la uni-
lagro y otra de controversia. El texto destaca la soli- versalidad del evangelio. El levantarse, después de estar
daridad y la fe de cuatro amigos y un paralítico, que a sentado, representa la ruptura que hace Leví con su pa-
toda costa buscan estar cerca de Jesús. Los obstáculos sado y el compromiso con una nueva vida. La casa es
insinúan lo que tendrán que superar las comunidades símbolo de la nueva comunidad (banquete mesiánico)
cristianas para no dejarse alejar de Jesús. ¿Por qué antes de la que hacen parte los llamados. Jesús es el centro de
de curar al paralítico Jesús le perdona los pecados? La ra- la comunidad. Los letrados de los fariseos pensaban que
zón es simple: de nada le sirve al reino, personas, fami- los publicanos no podían ser salvados porque no sabían
lias, o pueblos, sanos por fuera cuando por dentro su cuánto habían robado y por tanto cuanto debían resti-
conciencia sigue enferma de codicia y egoísmo. Jesús tuir. Jesús en cambio, médico de Dios, promulga que
busca que el paralítico no sólo tenga sus pies sanos sino cuando hay cambio de conciencia y de vida, todos son
una conciencia y una vida nueva. invitados al banquete del reino.
1909 MARCOS 3

Sobre el ayuno cuando él y sus compañeros pasaban


(Mt 9,14-17; Lc 5,33-39)
necesidad y estaban hambrientos?
18 Un día que los discípulos de Juan 26 Entró en la casa de Dios, siendo su- 2 Sm
15,35;
y los fariseos estaban de ayuno fueron mo sacerdote Abiatar, y comió los pa- Lv 24,5-9

a decirle a Jesús: nes consagrados, que pueden comer


–¿Por qué los discípulos de Juan y sólo los sacerdotes, y los compartió
de los fariseos ayunan y tus discípulos con sus compañeros.
no ayunan? 27 Y añadió: Éx 20,8-10
19 Jesús les respondió: –El sábado se hizo para el hombre,
–¿Pueden los invitados a la boda no el hombre para el sábado. 28 De ma-
ayunar mientras el novio está con ellos? nera que el Hijo del Hombre es Señor
Mientras tienen al novio con ellos no también del sábado.
Cant 5,1 pueden ayunar. 20 Llegará un día en que
El hombre de la mano paralizada
el novio les será quitado, y aquel día (Mt 12,9-16; Lc 6,6-11)
ayunarán. 21 Nadie usa un trozo de tela 1 Entróotra vez en la sinagoga,
nueva para remendar un vestido viejo; 3 donde había un hombre que tenía
porque lo añadido tira del vestido viejo,
la mano paralizada. 2 Los fariseos lo vi-
lo nuevo de lo viejo, y la rotura se hace
gilaban para ver si lo sanaba en sába-
más grande. 22 Nadie echa vino nuevo
do, con intención de acusarlo. 3 Dijo
en odres viejos; porque el vino revienta
Jesús al hombre de la mano paralizada:
los odres y se echan a perder odres y
–Ponte en medio.
vino. A vino nuevo, odres nuevos. 4 Y les preguntó a ellos: Dt 30,15;
1 Mac 2,
El sábado –¿Qué está permitido en sábado? 32-40
(Mt 12,1-8; Lc 6,1-5)
¿Hacer el bien o el mal? ¿Salvar la vida
Dt 23,26
23 Un sábado mientras atravesaba o dar muerte?
unos campos de trigo los discípulos se Ellos callaban. 5 Entonces Jesús los
pusieron a arrancar espigas. 24 Los fari- miró indignado, aunque entristecido
seos le dijeron: por la dureza de sus corazones y dijo al
–Mira lo que hacen en sábado: ¡Algo hombre:
prohibido! –Extiende la mano.
Jesús les responde: El hombre la extendió y la mano
1 Sm 21,
25 –¿No han leído lo que hizo David quedó sanada. 6 Los fariseos salieron
1-6

2,18-22 Sobre el ayuno. De un banquete pasamos al 2,23-28 El sábado. La ley permitía calmar el hambre
ayuno. Los adversarios son ahora los discípulos de Juan cortando espigas al pasar por un sembrado, excepto en
y los fariseos. Aunque la ley exigía un día de ayuno anual día sábado (Éx 34,21; Dt 23,26). Los discípulos que han
(Lv 16,29) el afán de perfección de los fariseos los llevó aprendido de Jesús la libertad frente a la ley son ahora
a ayunar dos veces por semana (Lc 18,12). Jesús no nie- acusados por los fariseos de violar la observancia del
ga el ayuno, solo que no cabe practicarlo cuando esta- sábado. Jesús, al mejor estilo de los letrados, responde a
mos de fiesta celebrando un nuevo pacto de amor, una los fariseos acudiendo a la Escritura (1 Sm 21,1-7), para
nueva alianza entre Jesús (novio) y su pueblo (cfr. Jn discernir cuándo una ley es liberadora u opresora. El cri-
3,29; 2 Cor 11,2; Ef 5,32; Ap 19,7; 21,2). En el Antiguo terio es el ser humano. Ninguna ley, palabra o acción
Testamento es común la presentación de Dios como el que oprima, margine o excluya al ser humano puede te-
esposo de Israel (Os 2,19; Is 54,4-8; 62,4-5; Ez 16,7- ner el respaldo de Dios.
63). Cuando el novio sea asesinado por quienes no so-
portan la alegría de su Buena Noticia, entonces podrán 3,1-6 El hombre de la mano paralizada. Al cerrar
ayunar. El proyecto de Jesús, que busca transformar la este ciclo de controversias Jesús ratifica a sus adversarios
conciencia del pueblo a partir del amor, no encaja en el que los excluidos por una falsa interpretación de la ley
modelo religioso y político dominante en Israel. son invitados a colocarse en el centro. Jesús podría ha-
MARCOS 3 1910

inmediatamente y deliberaron con los apóstoles] para que convivieran con él


herodianos cómo acabar con él. y para enviarlos a predicar 15 con poder
para expulsar demonios.
La muchedumbre sigue a Jesús 16 [Nombró, pues, a los Doce]. A Si-
(Mt 4,23-25; Lc 6,17-19)
món lo llamó Pedro; 17 a Santiago de
7 Jesús se retiró con sus discípulos
Zebedeo y a su hermano Juan, a quie-
junto al lago. Le seguía una multitud nes llamó Boanerges –que significa hijos
desde Galilea, Judea, 8 Jerusalén, Idu- del trueno–; 18 Andrés y Felipe; Barto-
mea, Transjordania y del territorio de lomé y Mateo; Tomás, Santiago de Alfeo
Tiro y Sidón. Una multitud, al oír lo que y Tadeo; Simón el cananeo 19 y Judas
hacía, acudía a él. 9 Entonces dijo a los Iscariote, el que también le traicionó.
discípulos que le tuvieran preparada
una barca, para que el gentío no lo Sus parientes lo buscan
apretujase. 10 Ya que, como sanaba a 20 Entró en la casa, y se reunió tal
muchos, los que sufrían achaques se le gentío, que no podían ni comer.
tiraban encima para tocarlo. 11 Los es- 21 Sus familiares, que lo oyeron, sa- Zac 13,3

píritus inmundos, al verlo caían a sus lieron a calmarlo, porque decían que
pies gritando: ¡Tú eres el Hijo de Dios! estaba fuera de sí.
12 Y los reprendía severamente para
Jesús y Satanás
que no lo descubrieran. (Mt 12,22-32; Lc 11,14-23; 12,10)
Los doce apóstoles 22 Los
letrados que habían bajado de
(Mt 10,2-4; Lc 6,12-16; cfr. Hch 1,13) Jerusalén decían:
13 Subió
a la montaña, fue llamando –Lleva dentro a Belcebú y expulsa
a los que él quiso y se fueron con él. los demonios con el poder del jefe de
14 Nombró a doce [a quienes llamó los demonios.

ber esperado al día siguiente para efectuar la sanación y pueblo de Dios (Éx 24,4). El llamado tiene dos finalida-
así evitarse problemas, sin embargo, la opción por la des: hacer comunidad y ser misionero. Las pequeñas co-
vida y por los pobres es inaplazable y hay que asumirla munidades, que por fortuna se multiplican cada día, son
aún con el riego de perder la propia vida. El poder polí- lugares privilegiados para vivir el seguimiento y la misión
tico (herodianos) y el poder religioso (fariseos) se unen de Jesús. Los tres primeros apóstoles reciben un nuevo
para optar y planear la muerte de Jesús. La dureza de co- nombre que implica una nueva personalidad, y serán los
razón y el silencio cómplice, hace que los poderosos si- testigos de excepción en momentos especiales de la mi-
gan solucionado los conflictos a través de la violencia sión de Jesús: sanación de la hija de Jairo, transfiguración
cainita. y Getsemaní.

3,7-12 La muchedumbre sigue a Jesús. Esta períco- 3,20-30 Sus parientes lo buscan. Jesús y Satanás. La
pa es un sumario o resumen de la actividad de Jesús. Los iniciativa de «crear» un nuevo pueblo de Dios recibe
seguidores se multiplican. La misión se hace universal. reacciones distintas. La multitud la apoya y decide seguir
Los enfermos siguen siendo sanados. Los espíritus in- a Jesús. Un grupo más pequeño y cercano a Jesús, que
mundos reconocen en Jesús su filiación divina y su po- incluye sus familiares y hermanos de raza, la rechazan
der sobre el mal. Se afirma el mandato a guardar silen- por creer que con ella se rompe con los valores e insti-
cio (secreto mesiánico). tuciones del judaísmo. Al inicio de su misión, Jesús cho-
ca con la incomprensión de su familia, situación que se
3,13-19 Los doce apóstoles. La montaña simboliza el irá superando gradualmente. Los terceros en reaccionar
lugar privilegiado para el encuentro con Dios (cfr. Éx son los letrados de Jerusalén, quienes acudiendo a la pe-
19,20; 24,12; Nm 27,12; Dt 1,6-18). Jesús llama a los dagogía de la calumnia y la difamación, afirman que el
que él quiere, dejando claro que en adelante no se per- poder de Jesús no proviene de Dios sino de Belcebú o
tenece al nuevo pueblo de Dios por su origen étnico (ser Satanás. A través de comparaciones, Jesús deja claro dos
israelita), sino por el llamado y seguimiento de Jesús. El cosas: que su poder viene de Dios, y que son los letra-
número doce simboliza el nuevo pueblo de Dios, mien- dos los verdaderos blasfemos y cómplices de Satanás. El
tras las doce tribus de Israel representaban el antiguo pecado contra el Espíritu no tiene perdón porque sig-
1911 MARCOS 4

23 Éllos llamó y por medio de com- hermanos. 35 Porque el que cumpla la


paraciones les explicó: voluntad de mi Padre del cielo, ése es
–¿Cómo puede Satanás expulsar a mi hermano, mi hermana y mi madre.
Satanás? 24 Un reino dividido interna- Parábola del sembrador
mente no puede subsistir. 25 Una casa (Mt 13,1-23; Lc 8,4-15)
dividida internamente no puede mante- 1 Enotra ocasión se puso a ense-
nerse. 26 Si Satanás se levanta contra sí 4 ñar a orillas del lago. Se reunió
mismo y se divide, no puede subsistir, junto a él tal gentío que tuvo que subir-
más bien va camino de su fin. 27 Nadie se a una barca que estaba en el agua;
puede entrar en la casa de un hombre se sentó mientras la gente estaba en
fuerte y llevarse sus cosas si primero no tierra junto al lago. 2 Les enseñaba mu- Sal 78,2
lo ata. Después podrá saquear la casa. chas cosas con parábolas, esto es lo
28 Les aseguro que a los hombres se
que les decía:
les pueden perdonar todos los pecados –3 ¡Escuchen con atención! Salió un
y las blasfemias que pronuncien. sembrador a sembrar. 4 Al sembrar,
29 Pero el que blasfeme contra el Es-
unas semillas cayeron junto al camino;
píritu jamás tendrá perdón; será culpa- vinieron las aves y se las comieron.
ble para siempre. 5 Otras cayeron en terreno pedregoso
30 Jesús dijo esto porque ellos de-
con poca tierra. Al faltarles profundi-
cían que tenía dentro un espíritu in- dad brotaron enseguida; 6 pero, al salir
mundo. el sol se marchitaron, y como no tenían
La madre y los hermanos de Jesús raíces se secaron. 7 Otras cayeron en-
(Mt 12,46-50; Lc 8,19-21) tre espinos: crecieron los espinos y las
31 Fueron su madre y sus hermanos, ahogaron, y no dieron fruto. 8 Otras ca-
se detuvieron fuera y lo mandaron a yeron en tierra fértil: brotaron, crecie-
llamar. 32 La gente estaba sentada en ron y dieron fruto; produjeron: unas
torno a él y le dijeron: treinta, otras sesenta, otras cien. 9 Y
–Mira, tu madre y tus hermanos [y añadió: El que tenga oídos para oír que
hermanas] están fuera y te buscan. escuche.
33 Él les respondió: 10 Cuando se quedó a solas, los que Dt 29,28;
Rom 16,25
–¿Quién es mi madre y mis herma- le seguían junto con los Doce le pre-
nos? guntaron acerca de las parábolas. 11 Él
34 Y mirando a los que estaban sen- les decía:
tados en círculo alrededor de él, dice: –A ustedes se les comunica el se-
–Miren, éstos son mi madre y mis creto del reino de Dios; pero a los de

nifica negar el «soplo» de vida de Dios para la humani- tiano por tradición o herencia, sino por opción y testi-
dad. monio de vida.

3,31-35 La madre y los hermanos de Jesús. Esta pe- 4,1-20 Parábola del sembrador. A pesar de que Je-
rícopa forma un quiasmo con 3,20-21. Jesús aprovecha sús era señalado por sus adversarios como un peligro so-
la visita de su familia para enseñar algo fundamental, no cial, la multitud lo sigue porque ven en él al liberador
podemos ser tacaños con el reino atándonos solo a una prometido. El problema es que esperan un liberador na-
familia. Hay que abrirse a nuevas familias y nuevas co- cionalista, guerrero militar y monárquico. Jesús en cam-
munidades. La verdadera familia de Jesús traspasa las bio, es un liberador universal no nacionalista, que lucha
fronteras biológicas y étnicas, y la constituyen todos los desde la conciencia y no por la vía militar, y que basa su
hombres y mujeres que cumplen con una cláusula de reinado en el amor y la justicia.
pertenencia: hacer la voluntad del Padre. No se es cris- La multitud quiere sólo una liberación exterior, Jesús
MARCOS 4 1912

fuera todo se les propone en parábolas 20 Y otros son lo sembrado en tierra Sal 1,3

Is 6,9s 12 de modo que: fértil: escuchan la palabra, la reciben y


por más que miren, no vean; dan fruto al treinta o sesenta o ciento
por más que escuchen, por uno.
no comprendan;
Otras parábolas y comparaciones
no sea que se conviertan (Mt 5,15; Lc 8,16s; 11,33)
y sean perdonados. 21 Les
13 Y les añadió:
decía:
–Si no entienden esta parábola, –¿Se enciende una lámpara para
¿cómo van a entender las restantes? meterla debajo de un cajón o debajo de
14 El que siembra, siembra la pala- la cama? ¿No se coloca en el candele-
bra. 15 Unos son los que están junto al ro? 22 Nada hay oculto que no se des-
camino donde se siembra la palabra; cubra, nada encubierto que no se di-
en cuanto la escuchan, llega Satanás y vulgue. 23 El que tenga oídos para oír
se lleva la palabra sembrada. que escuche.
16 Otros son como lo sembrado en
(Mt 7,2; 13,12; Lc 8,18)
terreno pedregoso: cuando escuchan la 24 Les
palabra, la reciben con gozo; 17 pero no decía también:
tienen raíces, son inconstantes. Llega –Tengan cuidado con lo que oyen: la
una tribulación o persecución por causa medida con que midan la usarán con
de la palabra, e inmediatamente fallan. ustedes, y aún más. 25 Porque al que
18 Otros son como la semilla que tiene se le dará; pero al que no tiene se
cae entre espinos: escuchan la palabra, le quitará aun lo que tiene.
19 pero las preocupaciones del mundo, 26 Les decía:

la seducción de las riquezas y los de- –El reino de Dios es como un hom-
más deseos ahogan la palabra y no la bre que sembró un campo: 27 de noche Sant 5,7

dejan dar fruto. se acuesta, de día se levanta, y la se-

propone primero un cambio interior, desde la concien- 4,21-34 Otras parábolas y comparaciones. La lám-
cia y desde el corazón. Sin hombres y mujeres nuevos para (21s), símbolo de la luz, representa la Buena Noti-
no hay sociedades nuevas. En la parábola, Jesús es el cia que debe ser proclamada sin miedo, «a tiempo y a
sembrador, la semilla es la Palabra y el terreno es la gen- destiempo», para que toda la humanidad se beneficie
te. Hay que tener un terreno bien dispuesto, para que al de su resplandor. Esta Palabra, que los enemigos del pro-
recibir la semilla se renueve el interior y se tome con- yecto de Dios habían ocultado y encubierto, ahora es re-
ciencia de las exigencias de la palabra, de manera que velada por Jesús.
cuando crezca transforme las realidades externas. En la
Los que tienen la posibilidad de escuchar esta Buena
explicación de la parábola (14-20), Jesús define las cua-
Noticia deben ponerla en práctica (24s), de lo contrario,
tro posibles disposiciones del ser humano frente a la Pa-
se irán empobreciendo hasta convertirse en indigentes
labra de Dios. ¿Cuál es la nuestra?
de la Palabra.
Las parábolas son comparaciones que hacen más
ameno y comprensible el mensaje. Sin embargo la com- Dos parábolas para explicar el reino de Dios (26-34).
prensión puede enredarse dependiendo del lugar don- Ambas coinciden en subrayar la insignificancia de la se-
de nos ubiquemos. Afuera o adentro con Jesús. Quienes milla y la abundancia de la cosecha final. La primera re-
están afuera interpretan el mensaje con los parámetros salta la fuerza vital que posee la semilla del reino de
del proyecto del mal, los de adentro desde el proyecto Dios, que va creciendo por etapas y en ascenso hacia el
de Dios. Esto fue exactamente lo que pasó con los letra- cielo. El hombre que había sido protagonista en la siem-
dos en la perícopa anterior. Reconocían que Jesús tenía bra vuelve a serlo en la cosecha, ratificando así su com-
poder pero se lo atribuían a Satanás. Por más que veían promiso de colaborar con Jesús en el anuncio del reino
y escuchaban no cambiaban su actitud. La única mane- de Dios.
ra de entender los secretos del reino es dejar de estar La segunda parábola plantea la diferencia entre el rei-
afuera y ubicarse adentro, en el círculo de Jesús. no de Dios y los reinos de este mundo. El reino de Dios
1913 MARCOS 5

milla germina y crece sin que él sepa otras barcas lo acompañaban. 37 Se le-
cómo. 28 La tierra por sí misma produ- vantó un viento huracanado, las olas
ce fruto: primero el tallo, luego la espi- rompían contra la barca que se estaba
ga, y después el grano en la espiga. llenando de agua. 38 Él dormía en la Sal 107,25s
29 En cuanto el grano madura, mete la popa sobre un cojín. Lo despiertan y le
hoz, porque ha llegado la cosecha. dicen:
(Mt 13,31s; Lc 13,18s)
–Maestro, ¿no te importa que nau-
fraguemos?
30 Decía
también: 39 Él se levantó, increpó al viento y Sal 93,3s;
–¿Con qué compararemos el reino ordenó al lago:
65,8
104,7

de Dios? ¿Con qué parábola lo explica- –¡Calla, enmudece!


remos? 31 Con una semilla de mostaza: El viento cesó y sobrevino una gran
cuando se siembra en tierra es la más calma. 40 Y les dijo:
Ez 17,23;
31,6;
pequeña de las semillas; 32 después de –¿Por qué son tan cobardes? ¿Aún
Dn 4,12.21 sembrada crece y se hace más alta que no tienen fe?
las demás hortalizas, y echa ramas tan 41 Llenos de temor se decían unos a
grandes que las aves pueden anidar a otros:
su sombra. –¿Quién es éste, que hasta el viento
(Mt 13,34) y el lago le obedecen?
33 Con muchas parábolas semejan- El endemoniado de Gerasa
tes les exponía la palabra adaptándola (Mt 8,28-34; Lc 8,26-39)
a la capacidad de sus oyentes. 34 Sin pa- 1 Pasaron a la otra orilla del lago,
rábolas no les exponía nada; pero apar- 5 al territorio de los gerasenos.
te, a sus discípulos les explicaba todo. 2 Al desembarcar, le salió al encuen-

La tempestad calmada tro desde un cementerio, un hombre


(Mt 8,23-27; Lc 8,22-25) poseído por un espíritu inmundo. 3 Ha-
35 Aquel día al atardecer les dijo: bitaba en los sepulcros. Nadie podía
–Pasemos a la otra orilla. sujetarlo, ni con cadenas; 4 en muchas
36 Ellos despidieron a la gente y lo ocasiones lo habían sujetado con cade-
recogieron en la barca tal como estaba; nas y grillos y él los había roto. Y nadie

basa su poder en lo pequeño, en el amor, en la solidari- 5,1-20 El endemoniado de Gerasa. No se menciona


dad, en la misericordia, etc. Es desde las pequeñas co- a los discípulos, probablemente su falta de fe o de cre-
munidades u organizaciones que se va haciendo reali- dibilidad en la universalidad del evangelio los mantiene
dad el reino de Dios. en la distancia. El Geraseno no sólo está poseído y es-
clavizado por un espíritu inmundo, sino que sus herma-
4,35-41 La tempestad calmada. Siguiendo la línea nos también lo tratan como a un esclavo. El sepulcro in-
universal del anuncio, Jesús se dirige a tierra de paganos. dica que es un hombre «muerto» para su comunidad.
En la tradición judía el mar era símbolo del mal. El vien- Espíritus inmundos, esclavitud, muerte e impureza (cer-
to huracanado es obra de los espíritus del mal para im- dos), simbolizan la situación del mundo pagano domina-
pedir que el reino de Dios llegue a los pueblos paganos. do por el maligno. El endemoniado rechaza a la gente
Por un momento, logran resquebrajar la fe de los dis- de su pueblo, sin embargo, busca a toda costa acercar-
cípulos. Como si estuviera expulsando un demonio, Je- se a Jesús, en quien reconoce su filiación divina y su po-
sús ordena la calma del mar y del viento. Luego, desen- der. El reino de Dios, que se manifiesta en el poder de
mascara la falta de fe de los discípulos, evidenciando lo Jesús contra los espíritus del mal, y en el milagro como
mucho que les falta por aprender. La última pregunta su- acto supremo de solidaridad, llega también al mundo
pone que Jesús es Dios, pues era el único capaz de do- pagano. Sin embargo, el pueblo, antes que alegrarse por
minar el mar (Sal 107,23-32). la vida del hermano que ha sido rescatado del sepulcro,

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