Como se ha mencionado, la radiactividad se utiliza en distintas industrias, por lo que su uso provoca la
generación de residuos radiactivos.
Se define como residuo radiactivo a cualquier material o producto de desecho para el cual no está
previsto ningún uso, que contiene o está contaminado con radionucleidos en concentraciones o niveles
de actividad superiores a los establecidos. Se pueden clasificar en tres:
Residuos de Baja y Media Actividad (RBMA)
Los residuos de baja y media actividad reducen su radiactividad a la mitad en menos de 30 años. Pueden
ser herramientas, ropa de trabajo, instrumental médico y otros materiales utilizados en algunas
industrias, hospitales, laboratorios de investigación y centrales nucleares.
Características:
Actividad específica baja
Emisores beta-gamma
Emisores alfa en concentraciones muy bajas
Periodo de semidesintegración menor de 30 años
No generan calor
La mayor parte de los residuos radiactivos generados son residuos de baja y media actividad, producidos
en hospitales, centros de investigación, industrias y centrales nucleares.
Residuos de Muy Baja Actividad (RBBA)
Dentro del grupo de residuos de baja y media actividad se incluyen los residuos radiactivos de muy baja
actividad que, por su bajo contenido radiactivo, precisan de menores requisitos para su gestión. Decaen
suficientemente tras un período temporal de almacenamiento inferior a 5 años, después del cual, son
declarados exentos.
La mayor parte de estos residuos tiene su origen en el desmantelamiento de las centrales nucleares, y
representan un volumen muy importante dentro del conjunto de residuos de baja y media actividad.
Características:
Muy baja actividad específica.
Menores requisitos para su gestión.
Residuos de Alta Actividad (RAA)
Se tratan, principalmente, del combustible irradiado de los reactores nucleares y otros materiales con
niveles elevados de actividad, normalmente con un contenido apreciable de radionucleidos de vida
larga.
Los residuos de alta actividad están construidos básicamente por el combustible gastado en los
reactores nucleares y por otros materiales con niveles elevados de radiactividad, normalmente con un
contenido apreciable de radionucleidos de vida larga.
Características:
Emisores alfa en concentraciones apreciables
Periodo de semidesintegración mayor de 30 años
Pueden generar calor
Seguridad en la gestión de los residuos radiactivos
Considerando las recomendaciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre
seguridad en la gestión de los residuos radiactivos, pueden resumirse como principios de seguridad que
deben orientar la gestión de los residuos radiactivos los siguientes principios:
Protección de la salud humana y la protección del medio ambiente.
Protección más allá de las fronteras nacionales.
Protección de las generaciones futuras.
Necesidad de no imponer cargas indebidas a las generaciones futuras.
Necesidad de un marco legal nacional y de independencia de los órganos reguladores.
Control de la generación de residuos radiactivos: Minimización de su producción.
Necesidad de tener en cuenta las interdependencias entre todas las etapas de generación y de
gestión de los residuos radiactivos.
Necesidad de garantizar la seguridad de las instalaciones de gestión durante toda su vida
ORIGEN
Los residuos radiactivos se generan en las siguientes actividades:
1) Producción de energía eléctrica de origen nuclear. Se incluyen los residuos generados en todas las
etapas por las que pasa el combustible nuclear hasta ser usado en los reactores nucleares, los residuos
de funcionamiento de las centrales nucleares y los residuos generados en la gestión del combustible
gastado.
2) Aplicaciones de los radisótopos en la medicina, industria e investigación.
3) Clausura de instalaciones nucleares y radiactivas.
De todas las actividades que producen residuos radiactivos, las que originan una mayor cantidad de
residuos tanto en lo que respecta a su volumen, como a su actividad específica,son las relacionadas con
la generación de energía eléctrica.