La industria textil es un sector manufacturero que produce fibras
(naturales y sintéticas), telas, hilados y productos relacionados con la
vestimenta, como ropa y calzado. Es una de las actividades económicas
más relevantes a nivel mundial, generando empleo y comercializando
productos de manera constante. Sin embargo, enfrenta controversias
debido a la deslocalización geográfica, lo que puede llevar a condiciones
laborales y salariales precarias, ya que el uso de maquinaria liviana
facilita la reducción de costos.
Por otro lado, se habla de sectores textiles para referirse a los distintos componentes o estaciones de la
producción textil, que directamente componen la industria. Tales como:
PRODUCCIÓN DE FIBRAS: Obtención de materias primas naturales o artificiales para productos textiles.
HILANDERÍA: Tratamiento de las fibras para producir hilos básicos para las telas.
TEJEDURÍA: Proceso de elaboración de telas mediante el tejido de hilos de fibra.
TINTORERÍA: Etapa de teñido y acabado final de las telas.
CONFECCIÓN Y COSTURA: Diseño, corte y confección de prendas a partir de telas finalizadas, dividida en alta y
baja costura.
NO TEJIDOS: Sector que maneja elementos no textiles o produce telas sin utilizar hilos y fibras.
Historia de la industria textil
La industria textil ha sido tradicionalmente un campo de trabajo
femenino, donde la producción se realizaba en hogares de forma
artesanal. Las telas producidas se enviaban a sastres para confeccionar
ropa a medida o prendas para el público general.
Con el crecimiento de la población y la economía durante la Revolución
Industrial, surgieron talleres que permitieron una producción más
constante, aunque todavía manual. Sin embargo, en el siglo XVIII y
especialmente en el XIX, la introducción de tecnologías industriales
transformó la industria, facilitando la producción masiva de textiles,
pero reduciendo la cantidad de trabajadores necesarios.
A pesar de las protestas, como las de los luditas, las ventajas de la
mecanización prevalecieron. La industria textil fue la primera en
desarrollarse industrialmente, comenzando con la lanzadera volante de
John Kay en 1733. Para 1800, Gran Bretaña contaba con
aproximadamente 350,000 trabajadores textiles, y a principios del siglo
XIX, el 40% de sus exportaciones eran tejidos.
MAQUINARIA TEXTIL
La industria textil moderna cuenta con importantes artefactos
mecánicos e incluso automatizados, que llevan a cabo la producción de
manera constante, continua y masiva.
Entre ellas destacan:
Las máquinas en la industria textil cumplen funciones esenciales en el
procesamiento de fibras.
LAS ABRIDORES Y PROCESADORAS: son máquinas que abren balas de
algodón y separan las fibras útiles de las impurezas, a menudo seguidas
por un "ablandador" que prensa y ablanda las fibras rígidas, así como
extractores de agua para su preparación.
LAS HILADORAS: convierten las fibras procesadas en hilo. Aunque el
proceso es ahora automatizado, las primeras hiladoras, como la hiladora
Jenny inventada por James Hargreaves en 1770, utilizaban bobinas y
carretes.
EL TELAR: es una máquina que teje hilos para formar telas, entrelazando
dos juegos de hilos (urdimbre y trama) mediante un tambor y un peine.
Este proceso, actualmente automatizado, produce grandes retazos de
tela.
China es el mayor productor y exportador textil del mundo.
La industria textil es muy robusta en países como China, el mayor
productor textil del mundo entero y el principal exportador de tejidos y
prendas acabadas.
También está muy desarrollada Estados Unidos, India, y desde 2010 se
suman a la lista Marruecos, Vietnam, Tailandia, Pakistán, Bangladesh,
Turquía y Corea del Sur, así como Perú, Brasil, México e Indonesia, en
menor medida.
En el caso de México, la industria textil representa una importante
porción de su PIB. Tradicionalmente ocupado por mujeres, este sector
se desarrolló de manera continua y desregulada hasta 2009, año en que
entró en crisis, y se caracterizó por bajos salarios, mínimas
reivindicaciones laborales y nula protección ambiental.
Sin embargo, gracias esta industria pujante México se encuentra entre
las potencias textiles del mundo, especialmente en el sector de las fibras
sintéticas, de las cuales es el quinto proveedor a nivel mundial,
exportando 4.695 millones de dólares anuales.
La industria textil es esencial para la economía global, clave en la
producción de fibras, telas y prendas de vestir. Su evolución de la
producción artesanal a la manufactura masiva ha facilitado el acceso a
productos textiles y generado empleo para millones. No obstante,
enfrenta desafíos como la deslocalización y condiciones laborales
precarias. La creciente conciencia sobre sostenibilidad y ética está
impulsando cambios hacia prácticas más responsables. En resumen, la
industria textil sigue siendo vital y se encuentra en un proceso de
transformación hacia un futuro más sostenible y ético.