0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas37 páginas

SL1705 2023

SENTENCIA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA LABORAL
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas37 páginas

SL1705 2023

SENTENCIA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA LABORAL
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

OMAR ÁNGEL MEJÍA AMADOR

Magistrado ponente

SL1705-2023
Radicación n.°95234
Acta 19

Bogotá, D. C., treinta y uno (31) de mayo de dos mil


veintitrés (2023).

Decide la Sala el recurso de casación interpuesto por la


ADMINISTRADORA DE FONDOS DE PENSIONES Y
CESANTÍAS PORVENIR S.A. contra la sentencia proferida
por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Bucaramanga, el 8 de octubre de 2021, en el proceso
ordinario que propuso GLORIA ISABEL ORDOÑEZ
LARROTHA contra el DEPARTAMENTO DE SANTANDER-
FONDO TERRITORIAL DE PENSIONES DE SANTANDER y
la E.S.E. HOSPITAL SAN JOSÉ DE SAN ANDRÉS y la
recurrente.

I. ANTECEDENTES

Gloria Isabel Ordoñez Larrotha, llamó a juicio a la


Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías Porvenir
S.A., Departamento de Santander y a la E.S.E. Hospital San

SCLAJPT-10 V.00
Radicación n.° 95234

José de San Andrés, con el fin de que se declare lo siguiente:


i) al reconocimiento y pago de su pensión de vejez desde el 6
de marzo de 2016, incluyendo la mesada adicional de
diciembre de cada año; ii) que el Departamento de Santander
-Fondo Territorial de Pensiones de Santander-, es el
responsable del tiempo que laboró en la E.S.E. Hospital San
José de San Andrés, en el período comprendido entre el 1 de
agosto de 1983 y el 31 de octubre de 1993.

Como consecuencia de las anteriores declaraciones,


solicitó que se condene a lo siguiente: i) a Porvenir S.A. al
reconocimiento y pago de la pensión de vejez desde el 6 de
marzo de 2016; ii) al Departamento de Santander- Fondo
Territorial de Pensiones de Santander-, al pago de los
tiempos laborados para la E.S.E Hospital San José de San
Andrés, desde el 1 de agosto de 1983 hasta el 31 de octubre
de 1993; iii) al pago de los intereses moratorios dejados de
percibir desde el 25 de mayo de 2017, de conformidad a lo
previsto en el artículo 141 de la Ley 100 de 1993; iv) al
reconocimiento y pago del retroactivo pensional, incluyendo
la mesada adicional de diciembre de cada año; v) al reajuste
pensional a partir del 1.° de enero de 2017 y vi) lo que resulte
extra y ultrapetita y agencias y costas en derecho.

Fundamentó sus peticiones en lo que interesa al


recurso extraordinario en que cumplió 57 años el 6 de marzo
de 2016; que, desde el 1 de junio de 2005, se encuentra
afiliada a Porvenir S.A., y cuenta con un total de «1370.71»
semanas cotizadas de las cuales «527.14» fueron laboradas
en la E.S.E. Hospital San José de San Andrés.

SCLAJPT-10 V.00
2
Radicación n.° 95234

Seguidamente, narró que, mediante oficio de 15 de abril


de 2016, la Gobernación de Santander objetó su
participación respecto al reconocimiento del bono pensional
solicitado, en razón a que la entidad que debía asumir el pago
era el Hospital de San José de San Andrés, lugar donde la
actora prestó sus servicios. Así mismo, la gobernación
informó que «la posibilidad de pagar el bono con recurso del
convenio de concurrencia no es viable, toda vez que no registra
como funcionaria activa en dicho convenio».

Acto seguido, sustentó que el 8 de noviembre de 2016,


radicó ante Porvenir S.A., la respuesta emitida por la
Gobernación de Santander y el 25 de enero de 2017, presentó
solicitud de pensión de vejez ante la misma, otorgándoles los
formatos «CLEBP» expedido por la E.S.E. Hospital de San
José de San Andrés. Además, manifestó que el 7 de febrero
de 2017, le solicitó a la E.S.E Hospital San José de San
Andrés el reconocimiento del bono pensional.

Luego, relató que el día 14 de febrero de 2017, radicó


ante Porvenir S.A., la solicitud de liquidación del bono
pensional y el 22 de agosto de la misma anualidad, efectuó
la petición de trámite de emisión y/o expedición del bono
pensional. Posteriormente, manifestó que Porvenir S.A.,
mediante oficio de 30 de agosto de 2017, le solicitó a la
Gobernación de Santander el reconocimiento del cupón a su
favor, el cual ya estaba liquidado por la oficina de Bono
Pensionales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y
emitir la respectiva resolución de reconocimiento. Además,

SCLAJPT-10 V.00
3
Radicación n.° 95234

afirmó que realizó consulta para verificar si era beneficiaria


del contrato de concurrencia, con el fin de establecer quién
era el responsable del reconocimiento y pago de su bono
pensional por el período certificado.

Por último, informó que a fecha de 4 de diciembre de


2017, contaba con 1.327 semanas cotizadas y un capital
acumulado de $115.245.207. Lo anterior de conformidad a
lo acreditado por Porvenir S.A., y concluyó que a la fecha no
se había resuelto lo relacionado con el tiempo laborado en la
E.S.E Hospital San José de San Andrés.

Al dar respuesta, la Sociedad Administradora de Fondos


de Pensiones- Porvenir S.A., se opuso a todas y a cada una de
las pretensiones de la demanda, aduciendo que la
demandante no reunía los requisitos exigidos para ser
beneficiaria de la garantía de pensión mínima de vejez. Así
mismo, aseveró que no ha desconocido su competencia para
conocer de la pensión de vejez que se reclama. Por otra parte,
precisó que la demandante no acreditó los requisitos exigidos
en los artículos 64 y 65 de Ley 100 de 1993, para que pueda
ser beneficiaria de la prestación de vejez solicitada. En
cuanto a los hechos: aceptó como ciertos que la actora nació
el 6 de marzo de 1959 y que cumplió 57 años en la misma
fecha referida, pero de 2016; que el 22 de agosto de 2017, se
radicó ante Porvenir S.A., «trámite de emisión y/o expedición
de bono pensional» a favor de la demandante. Frente a los
demás, manifestó que no eran ciertos o que no le constaban.

En su defensa propuso como medios exceptivos lo

SCLAJPT-10 V.00
4
Radicación n.° 95234

siguiente: indebida integración del contradictorio, no le asiste


a la demandante el derecho pretendido, cumplimiento de las
obligaciones propias del objeto y de su naturaleza jurídica,
falta de título y causa en la demandante, cobro de lo no
debido, la emisión y pago del bono pensional es un hecho
exclusivo de un tercero, ausencia de los presupuestos y
requisitos establecidos en la ley para solicitar pensión de
vejez, prescripción sin aceptación de la obligación, buena fe,
innominada o genérica.

Se precisa que mediante auto proferido el 7 de mayo de


2019 por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Oralidad
de Bucaramanga, se resolvió por tener como no contestada
la demanda por parte del Departamento de Santander y la
E.S.E Hospital San José de Andrés (Santander).

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

El Juzgado Quinto Laboral del Circuito de


Bucaramanga, al que correspondió el trámite de la primera
instancia, mediante fallo proferido en audiencia pública de
20 de agosto de 2020, resolvió:

[…]PRIMERO: DECLARAR que la ESE HOSPITAL SAN JOSÉ DE


SAN ANDRÉS, es el ente responsable en la emisión y pago del
bono pensional tipo A del tiempo laborado por la señora GLORIA
ISABEL ORDOÑEZ LARROTHA desde el 1 de agosto de 1983
hasta el 31 de octubre de 1993, según lo antes expuesto.

SEGUNDO. CONDENAR a la AFP PORVENIR, que una vez en


firme esta sentencia proceda a reconocer y pagar a la señora
GLORIA ISABEL LARROTHA, la pensión de vejez en cuantía de 1
SMLMV bajo la modalidad de garantía de pensión mínima,
conforme a lo explicado en la parte motiva de esta providencia.

SCLAJPT-10 V.00
5
Radicación n.° 95234

TERCERO. ABSOLVER a la AFP PORVENIR, de las demás


pretensiones de esta demanda.

CUARTO. ABSOLVER al DEPARTAMENTO DE SANTANDER.


De todas las pretensiones de esta demanda.

QUINTO. SIN COSTAS en esta instancia.

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA

Al resolver el recurso de apelación formulado por la


Sociedad Administradora de Pensiones y Cesantías Porvenir
S.A., la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Bucaramanga, mediante sentencia proferida el 8
de octubre de 2021, resolvió:

[…]PRIMERO: CONFIRMAR INTEGRAMENTE la sentencia


proferida el veinte (20) de agosto de 2020 por el Juzgado Quinto
Laboral del Circuito de Bucaramanga en el proceso ordinario
promovido GLORIA ISABEL ORDOÑEZ LARROTA CONTRA
PORVENIR S.A., E.S.E. HOSPITAL DE SAN JOSÉ DE SAN
ANDRÉS- SANTANDER Y DEPARTAMENTO DE SANTANDER,
por las razones expuesta en la parte motiva

SEGUNDO: Costas a cargo de la parte recurrente atendiendo a


las resultas del recurso de apelación interpuesto Se fija como
agencias en derecho la suma de $908.526.

El colegiado, en lo que interesa al recurso de casación,


partió en su labor argumentativa, señalando y precisando
que no eran objeto de debate los siguientes aspectos facticos:

[…] -Que la demandante nació el 6 de marzo de 1959, por lo


tanto, cumplió 57 años el mismo día y mes de 2016 (f.182)

- Que la actora contabiliza un total de 1327 semanas cotizadas,


tal y como dan cuenta los folios 32-35.

- Que el capital necesario para financiar la pensión de vejez de


$781.242 (modalidad retiro programado) a 30-11-2018 era de
$240.282.408 (fl.216-218).

SCLAJPT-10 V.00
6
Radicación n.° 95234

- Que el emisor responsable del reconocimiento y pago del bono


pensional tipo A modalidad 2 al que tiene derecho la
demandante es la E.S.E. Hospital San José del Municipio de
San Andrés.

- Que la actora previo a la interposición de la demanda no elevó


ante la AFP solicitud de recomiendo (sic) de la pensión de
vejez, menos aún, en aplicación del reconocimiento de la
garantía de pensión mínima.

Seguidamente, se refirió a la garantía de pensión


mínima, sustentando que la Ley 100 de 1993, creó el Sistema
de Seguridad Social en Pensiones y a su vez dos regímenes
de pensiones: i) el Régimen Solidario de Prima Media con
Prestación Definida y ii) el Régimen de Ahorro Individual con
Solidaridad. Respecto a este último, refirió lo siguiente:

[…]los aportes no ingresan a un fondo común, sino que son


depositados en una cuenta individual de ahorro pensional del
afiliado, administrado por las Administradoras de Fondos de
Pensiones, régimen dentro del cual se garantiza la pensión
únicamente cuando haya reunido en la cuenta individual el
capital necesario para financiarla.

Es por ello que en el R.A.I.S. la prestación económica no está


condicionada al cumplimiento del requisito de edad y semanas
cotizadas, sino dependen de la voluntad libre del afiliado y del
monto de las cotizaciones realizadas junto con los rendimientos
financieros del portafolio conformado con tales aportes y bonos
pensionales a lo que hubiere lugar, capital acumulado que debe
permitir la financiación de una pensión de vejez equivalente al
110% del salario mínimo legal mensual vigente, tal y como lo
expresa el artículo 64 de la Ley 100 de 1993 en concordancia
con lo establecido en el artículo 12 del Decreto 1889 de 1994.

Empero, en caso que dicho capital ahorrado por el afiliado no le


permitiera acceder a la prestación pensional, si este, habiendo
cumplido los 57 años si es mujer y 62 años si es hombre,
hubiera cotizado un mínimo de 1.150 semanas, podrá
acceder a la contemplada garantía de pensión mínima de
vejez de conformidad con lo dispuesto en el artículo 65 de la
Ley 100 de 1993 y el Decreto 142 de 2006, garantía ésta que
se erige como el componente de la solidaridad en el régimen de
ahorro individual tal como lo concibe el artículo 59 del precitado

SCLAJPT-10 V.00
7
Radicación n.° 95234

estatuto de la seguridad social.

Acto seguido, pasó a citar apartes de la sentencia


SL2512-2021 y los artículo 83 de la Ley 100 de 1993; 4, 7 y
9 del Decreto 82 de 1996 los cuales fueron recopilados en el
Decreto Único Reglamentario 1833 de 2016, para luego
establecer que para que se dé el reconocimiento de la
garantía de pensión mínima de vejez prevista en el artículo
65 de la Ley 100/1993, no sólo bastaba con el cumplimiento
de la edad y semanas mínimas exigidas, sino que también se
debía dar la voluntad del afiliado manifestada en la solicitud
o reclamación de la garantía pensional y el reconocimiento
de la misma por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito
Público con el aporte de los recursos necesarios para
completar el capital requerido para obtener dicha pensión.
Además, precisó que en las Administradoras de Fondos de
Pensiones, recae la obligación de adelantar las gestiones
necesarias para atender las solicitudes pensionales de sus
afiliados, particularmente en la garantía de pensión mínima.

Posteriormente, se refirió a que la molestia de la


Administradora recae en que le condenaran a reconocer y
pagar a la demandante la pensión de vejez bajo la modalidad
de garantía de pensión mínima, pues, a su juicio no reunía
los requisitos para acceder a la misma. Acto seguido, el ad
quem sostuvo que las exigencias que debe reunir el afiliado
para acceder a la garantía mencionada son los siguientes: i)
la edad; ii) semanas mínimas de aportes y iii) la insuficiencia
del capital para financiar con la CAI la pensión de vejez.

SCLAJPT-10 V.00
8
Radicación n.° 95234

Por lo anterior, aseveró que el 6 de marzo de 2016, la


demandante cumplió los 57 años de edad y tenía un total de
1.237 semanas cotizadas, y con respecto a la insuficiencia de
capital para financiar la pensión prevista en el artículo 64 de
la Ley 100 de 1993, manifestó que de acuerdo a los cálculos
realizados por Porvenir S.A., en noviembre de 2018, el capital
necesario para financiar la pensión de vejez era de
$240.282.408., y una vez revisado la historia laboral de la
demandante a corte de 4 de diciembre del 2017, constató que
la misma reunía un capital de $115.245.207, es decir,
$125.037.201 por debajo del necesario para el
financiamiento de la pensión.

Más adelante, expuso que no se había agotado las


etapas de emisión, expedición, redención y pago del bono
pensional dada la controversia que existía frente a quien era
el emisor, si la E.S.E. Hospital de San José de San Andrés o
el Departamento de Santander. Además, refirió a que la
determinación del saldo acumulado en la cuenta de ahorro
individual de la demandante no era objeto de dudas, en
primer lugar porque las AFP son las encargadas de establecer
el saldo de la CI y así lo estableció Porvenir S.A., conforme a
lo descrito en los folios 32 a 35 y, en segundo lugar, porque
no hubo controversia frente a la historia laboral, toda vez que
el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, pre liquidó el
valor bruto del bono en cuantía de $12.459.511, (f.° 178 a 188),
lo cual le sirvió de base al fondo para establecer el capital
total acumulado en la CAI de la afiliada, afirmación que
ratificó con la documental prevista en los folios 211 a 215 de
la simulación pensional a corte de 27 de enero de 2017.

SCLAJPT-10 V.00
9
Radicación n.° 95234

Por lo tanto, aseveró que la actora no tenía en su cuenta


de ahorro individual el capital suficiente para acceder a una
pensión de vejez y por lo cual cumplía con el tercer requisito
contenido en el artículo 65 de la Ley 100 de 1993 para
acceder a la garantía de la pensión mínima.

Posteriormente, se refirió al reproche dirigido a que no


fue convocado a juicio el ente gubernamental autorizado por
la ley para efecto reconocer la garantía de pensión mínima,
trayendo a colación la sentencia SL2735-2020 y agregando
que la anterior tesis ya había sido expuesta en las sentencias
CSJ SL1109-2020, SL3591-2019 y la SL1534-2019 y la
«41993-2013» de la Sala Laboral de la Corte Suprema de
Justicia.

De igual manera, argumentó que las Administradoras


de los Fondos de Pensiones en el Régimen de Ahorro
Individual con Solidaridad, no dependen de lo que decida el
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, cuando quiera que
haya lugar al reconocimiento de la garantía de pensión
mínima, toda vez que estas tienen las siguientes
obligaciones:

[…]i) Adelantar las gestiones necesarias en nombre del afiliado


para el reconocimiento de este beneficio por parte del Ministerio
de Hacienda y Crédito Público. (Art. 89 de la Ley 100 de 1993); ii)
Reconocer provisionalmente la pensión de vejez con cargo a
los dineros existentes en la cuenta de ahorro individual,
mientras se efectúa el reconocimiento de la citada garantía
por parte del Estado (art. 21 del Decreto 656 de 1994). Este
reconocimiento debe hacerse a partir del vencimiento del
término de cuatro meses que tienen para reconocer la

SCLAJPT-10 V.00
10
Radicación n.° 95234

pensión de vejez (art. 2 del Decreto 142 de 2006); ii)


Reconocer una pensión provisional, con cargo a su propio
patrimonio, en todos aquellos casos en los cuales la
administradora actúa negligentemente, es decir, sin cumplir
oportuna y diligente sus obligaciones, entre ellas, las de gestionar
todo lo pertinente a la garantía de la pensión mínima y no existan
recursos en la cuenta de ahorro individual para solventar la
pensión de vejez. (Art. 21 del Decreto 656 de 994).

En esa misma línea, concluyó que resultaba


desacertada la interpretación de la AFP tendiente a
cuestionar el reconocimiento y pago de la pensión mínima
por parte del Ministerio de Hacienda a través de la Oficina de
Obligaciones Pensionales o su presencia en el proceso, lo
cierto es que la entidad pensional debe comenzar el pago con
cargo a los recursos que se encuentran en la cuenta de
ahorro individual de la demandante, y al agotarse, la Nación
concurre con los que faltan para subvencionarla según lo
establecido en el artículo 9 del Decretó 832 de 1996.

Por último, se apoyó en la sentencia CSJ SL1534-2019


para luego afirmar que todo lo antedicho resultaba suficiente
para desestimar los reproches elevados por Porvenir S.A.

IV. RECURSO DE CASACIÓN

Interpuesto por la parte demandada, Administradora de


Fondos de Pensiones y Cesantías - Porvenir S.A. concedido
por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN

Pretende la entidad recurrente que:

SCLAJPT-10 V.00
11
Radicación n.° 95234

[…] la H. Sala case el fallo acusado. Luego, se pide que revoque


el fallo de primer grado y, en sede de instancia, le ordene a
Porvenir S.A. que una vez sea pagado el dinero correspondiente
a la liquidación del título pensional y reconocida la garantía de
pensión mínima por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito
Público proceda a erogar la pensión que legalmente le
corresponda recibir a la señora Gloria Isabel Ordoñez

Con tal propósito formuló un cargo, por la causal


primera de casación, que no fue oportunamente replicado y
que pasa al examen de la Corte.

VI. CARGO ÚNICO

Acusa la sentencia impugnada de violar por la vía


directa en la modalidad de aplicación indebida, las siguientes
disposiciones normativas:

[…] los artículos 65 y 83 de la Ley 100 de 1993, 20 y 21 del


Decreto 656 de 1994, 20 del decreto 1513 de 1998 y a la
infracción directa de los artículo 3° del Decreto 832 de 1996
(compilado en el artículo 2.2.5.4.3 del Decreto Único
Reglamentario 1833 de 2016), 4° del Decreto 832 de 1996
(compilado en el artículo 2.2.5.4.4 del Decreto Único
Reglamentario 1833 de 2016) y 9° del Decreto 832 de 1996
(modificado por el artículo 2° del Decreto 142 de 2006), 7 del
Decreto 3798 de 2003 (compilado en el artículo 2.2.16.7.10 del
Decreto Reglamentario 1833 de 2016), 1° de la Ley 1755 de 2015
(que sustituyó el artículo 17 de la Ley 1437 de 2011), 2.2.16.7.8.
del Decreto 1833 de 2016 (que compiló el artículo 52 del Decreto
1748 de 1995, modificado por el artículo 14 del Decreto 1474 de
1997; el artículo 22 del Decreto 1513 de 1998 y el artículo 6° del
Decreto 510 de 2003), 8° de la Ley 153 de 1887, 63 del Código
Civil, 29 y 230 de la Carta Magna y 1.° del Acto Legislativo 01 de
2005.

En la demostración del cargo, empezó la censura por


transcribir apartes del artículo 9 del Decreto 832 de 1996, el
cual fue modificado por el artículo 2 del Decreto 142 de 2006

SCLAJPT-10 V.00
12
Radicación n.° 95234

y compilado en el artículo 2.2.5.5.1. del Decreto Único


Reglamentario 1833 de 2016, para luego razonar que:

[…] De tal manera, es suficiente con comparar lo dicho en el


citado artículo 9° del Decreto 832 de 1996 (modificado por el
artículo 2° del Decreto 142 de 2006 y compilado en el artículo
2.2.5.5.1 del Decreto Único Reglamentario 1833 de 2016), es
decir, que la Administradora sólo “iniciará los pagos mensuales
de la respectiva pensión con cargo a la cuenta de ahorro
individual, previo reconocimiento de la Oficina de Bonos
Pensionales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público del
Derecho a la garantía de pensión mínima con lo ordenado por el
juzgador ad quem en el fallo atacado, para percibir con claridad
meridiana la equivocación cometida cuando se condenó a
Porvenir S.A. a cancelar la prestación de vejez con garantía de
pensión mínima desde la fecha de ejecutoria de la providencia de
primera instancia, sin que dicha Administradora hubiese
conseguido en forma previa el pago del bono pensional y el
reconocimiento del mencionado derecho a la garantía de pensión
mínima por parte de la Oficina de Bonos Pensionales del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

Y que las cosas no pueden darse de otra forma es más que


evidente, pues resulta ser un despropósito el obligar a la
administradora de pensiones a sufragar la prestación sin contar
con el dinero producto de la liquidación del multicitado bono
pensional y sin contar con el reconocimiento expreso de la
garantía de la pensión mínima, que eventualmente podrían no
conseguirse y por lo cual quedaría en cabeza de Porvenir S.A. el
deber de cancelar las mesadas sin contar con el capital suficiente
para hacerlo, con la obvia secuela de tener que asumir con su
propio patrimonio el dinero necesario para pagar dichas
mesadas, lo que contraría abiertamente lo contemplado por el
artículo 1° del Acto Legislativo 01 de 2005.

Posteriormente, se apoyó en el artículo 21 del Decreto


656 de 1994, para dejar de presente no incumplió ninguna
obligación y por ende, estaba exenta de asumir con sus
propios recursos las mesadas pensionales de la demandante.
Acto seguido, transcribió apartes de la sentencia y luego
manifestó que:

[…]Así las cosas, es de bulto que Porvenir S.A. en ningún

SCLAJPT-10 V.00
13
Radicación n.° 95234

momento soslayó su deber de adelantar todos los trámites


conducentes a la obtención del bono pensional, paso previo e
indispensable para poder adelantar después cualquier proceso
ante el Ministerio de Hacienda y Crédito Público tendiente a
conseguir la garantía de pensión mínima, si era del caso,
conducta con la que se dio cabal obediencia a sus obligaciones
de la ley y lo que se constituye en un impedimento definitivo para
dar aplicación a lo previsto en el artículo 21 del Decreto 656 de
1994 y, en diametral oposición, da pie para aplicar lo ordenado
en el artículo 9° del Decreto 832 de 1996 (modificado por el
artículo 2° del Decreto 142 de 2006 y compilado en el artículo
2.2.5.5.1 del Decreto Único Reglamentario 1833 de 2016) en
cuanto a que la administradora “iniciará los pagos mensuales de
la respectiva pensión con cargo a la cuenta de ahorro individual,
previo reconocimiento de la oficina de bono pensionales del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público del derecho a la
garantía mínima

Por consiguiente, es palmario el dislate cometido al condenar a


Porvenir S.A. a cancelar las mesadas pensionales desde el día en
que quedase en firme el fallo de primer grado, aun teniendo que
acudir a su propio patrimonio para satisfacerlas en el evento de
que los habidos en la cuenta de ahorro de la afiliada no fuera
suficiente para ello, pues, se recalca hasta la saciedad, esa
equivocada instrucción del sentenciador de segunda instancia
solo tendría sentido si esa entidad hubiera rebasado
culposamente los plazos fijados en la ley para dar una respuesta
eficaz a la solicitud de pensión de vejez que le formulara la señora
Ordóñez Larrotha ( a voces del artículo 21 del Decreto 656 de
1994) cosa que no ocurrió, tal y como lo entendió el juez a quo y
asimismo lo acogió el fallador de segundo grado.

Por último, concluyó que lo anterior demuestra el


quebranto de las normas incluidas en la proposición jurídica
y en las modalidades allí especificadas, por lo cual consideró
que la Sala disponga lo señalado en el alcance de la
impugnación.

VII. CONSIDERACIONES

Dada la vía seleccionada para el ataque, no son objeto


de debate los siguientes supuestos fácticos que dio por
acreditados el Tribunal: i) que Gloria Isabel Ordoñez

SCLAJPT-10 V.00
14
Radicación n.° 95234

Larrotha, cumplió 57 años el 6 de marzo de 2016; ii) que de


conformidad a lo establecido en los folios 32 a 35, acumula
en su vida laboral un total de 1.327 semanas cotizadas; iii)
que el capital necesario para financiar una pensión de vejez
de $781.242 (SMLMV -2018) -modalidad retiro programado- al 30
de noviembre de 2018, ascendía a la suma de $240.282.408
conforme a cálculo efectuado por la entidad administradora
demandada (f.os 216 a 218); iv) que el emisor responsable del
reconocimiento y pago del bono pensional tipo A -modalidad 2-
a que tiene derecho la demandante es la E.S.E. Hospital San
José del Municipio de San Andrés y v) que la actora no elevó
ante la AFP solicitud de reconocimiento de la pensión de
vejez, en la modalidad de garantía de pensión mínima.

Por su parte aduce la censura, al desarrollar su


acusación, que el ad quem se equivocó al condenar a la
administradora de pensiones a cancelar la prestación de
vejez con garantía de pensión mínima desde la fecha de
ejecutoria de la sentencia de primera instancia, «sin que dicha
Administradora hubiese conseguido en forma previa el pago
del bono pensional y el reconocimiento del mencionado
derecho a la garantía de pensión mínima por parte de la
Oficina de Bonos Pensionales del Ministerio de Hacienda y
Crédito Público».

Precisado lo anterior, le compete a esta Sala determinar


la procedencia del reconocimiento de la garantía de pensión
mínima de vejez cuando no ha mediado el aval por parte del
ente gubernamental autorizado por la ley para tal efecto,
imponiendo el pago directo a la administradora.

SCLAJPT-10 V.00
15
Radicación n.° 95234

Con miras a dar respuesta al planteamiento formulado


en precedencia, deviene importante, preliminarmente, traer
a colación lo asentado por esta Corporación, mutatis
mutandis -cambiando lo que haya que cambiar- en las
sentencias CSJ SL2512-2021 y SL5658-2021, reiteradas a
su vez en la SL4320-2022 en donde al resolver un caso con
similares matices al aquí ventilado, así se enseñó en la última
de las memoradas providencias:

[…] ii. Procedencia del principio solidario de la garantía de la


pensión mínima de vejez en el Régimen de Ahorro Individual
con Solidaridad

Naturaleza y objetivo de la garantía de pensión mínima

Desde la expedición de la Ley 100 de 1993 se contempló la


garantía estatal de pensión mínima, para aquellos afiliados al
RAIS, que llegados a las edades máximas, esto es, 57 años
mujeres y 62 años hombres, que hubieren cotizado un número
mínimo de semanas de 1150, sin capital suficiente para
financiar una pensión de vejez, tendrían derecho a que con
cargo a la Nación, se les completaran los recursos a efectos de
acceder a una pensión de vejez de salario mínimo, como una
clara y palpable expresión del postulado de solidaridad. No se
olvide que la reforma introducida en la Ley 797 de 2003,
estatuyó que un porcentaje del aporte de los afiliados al RAIS,
se iría a la constitución de recursos, en aras de completar el
capital faltante de los beneficiarios del principio solidario.

Lo anotado quiere significar, que tal garantía constituye un


subsidio, esto es, un beneficio, ya sea en dinero o en especie,
para que, a través de este, se satisfaga una necesidad
puntual, de acuerdo a las políticas de protección a específicos
grupos poblacionales (riesgo de vulnerabilidad) que por sus
condiciones lo justifican, es así como las reglas para acceder
al mismo, propenden por el cumplimiento de requisitos que
den certeza de su correcta asignación.

Cabe resaltar que en Colombia todas las pensiones del RPM


poseen un subsidio implícito como consecuencia de que la
prestación se sustenta en tiempo de servicios o cotizaciones y
edad, sin tener en cuenta la equivalencia del aporte, como
anteriormente se mencionó, dado que los aportes entran en

SCLAJPT-10 V.00
16
Radicación n.° 95234

un fondo común de naturaleza pública que financia las


prestaciones a los pensionados en un momento actual, esto
significa que las cotizaciones que recibe la Administradora
cubren el pago de las mesadas pensionales.

Muy a diferencia, en el RAIS, en principio no existe un


subsidio a la pensión, dado que, como se evidenció, la pensión
y el valor de su mesada dependen del saldo acumulado en la
CAI, sin que la Nación entre a cubrir monto alguno. Sin
embargo, y dada la finalidad de proteger a aquellos que a
pesar de haber realizado un esfuerzo significativo en densidad
de cotizaciones no logran el capital suficiente para su pensión,
y vean nugatoria la protección su vejez, se implementó la
prerrogativa a través de la garantía del artículo 65 de la Ley
100 de 1993.

Identificado como quedó, el acceso a la pensión de vejez en el


RAIS, por medio de la garantía de pensión mínima, materializa
la asignación de un subsidio y, por ende, debe existir certeza
del cumplimiento de los requisitos para efectos del
reconocimiento y pago de la prestación con cargo a los
recursos de este.

Reconocimiento y pago de la garantía

En palabras del artículo 65 del estatuto de la seguridad social,


para el reconocimiento de la garantía se debe acreditar el
cumplimiento de: i) la edad, ii) las semanas mínimas de
aportes, y iii) la insuficiencia del capital para financiar con la
CAI la pensión de vejez. No sobra señalar que de conformidad
con el artículo 9º del Decreto 832 de 1996, la determinación
de este saldo, deberá ser efectuado por la administradora con
sujeción a los cálculos que mediante resolución establezca el
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, lo que, con sustento
en el decreto antes referido, claramente incluye la cuantía del
bono pensional.

En este punto, se llama la atención en la necesidad de que la


información de la historia laboral que da sustento al bono
pensional, permite determinar su cuantía, y los obligados
frente al mismo, así como las cuotas partes que les
correspondería a cada uno de ellos, debe ser consistente, esto
es, que se pueda hallar su valor, ya que en caso de
inconsistencias no existirá certeza del verdadero saldo
pensional y, por ende, en principio, la imposibilidad de
determinar la suficiencia de capital.

En ese horizonte, una vez comprobada la existencia de los


supuestos señalados, corresponde a la AFP elevar la solicitud
de reconocimiento ante la Oficina de Bonos Pensionales del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, la cual tiene la
responsabilidad de comprobar la suficiencia o no del capital a

SCLAJPT-10 V.00
17
Radicación n.° 95234

efectos de que, como entidad gubernamental habilitada


(Artículo 4o del Decreto 833 de 1996 y Artículo 11 Decreto
4712 de 2008), determine si otorga y paga o no el subsidio
estatal. Así las cosas, corresponde a la OBP, establecer si
entre el monto acumulado en la CAI y el saldo mínimo de
pensión, incluyendo el valor del bono pensional, existe
diferencia, para que proceda la garantía de pensión mínima
(Cálculo para la Garantía).

Ciertamente, en aquellos casos en que exista el derecho a


bono pensional, pueden darse situaciones en donde, verbi
gracia, la fecha de redención de aquel sea posterior a las
edades en que se acceda a la garantía, como en el caso de las
mujeres, cuya fecha de acceso a la garantía es a los 57 años
y la redención se da hasta los 60, pero el Decreto 142 de 2006,
artículo 3º, introdujo la garantía temporal de pensión mínima,
con el fin de que se reconozca el subsidio hasta la fecha de
redención del bono, el cual se pagará descontando el valor
cancelado, precisamente por la dicha garantía temporal.

Verificada la procedencia o no del subsidio por OBP, la


administradora deberá, en caso de que no se cumpla con los
requisitos de procedencia de la misma, devolver los saldos de
la CAI, conforme al artículo 66 de la Ley 100 de 1993, sin
perjuicio de que el afiliado opte por seguir cotizando; en caso
contrario, esto es, que la OBP emita resolución de
reconocimiento de la garantía, la administradora queda
obligada a efectuar el reconocimiento de la pensión vitalicia
de vejez en cuantía de salario mínimo y en la modalidad
de retiro programado.

Es menester traer a colación, en este punto, el artículo 84 de


la Ley 100 de 1993, vigente para la época del caso en estudio,
pues, además, de los condicionamientos antes expuestos, creó
la excepción de la garantía, cuando el afiliado o sus
beneficiarios, recibieran ingresos equivalentes a un salario
mínimo lo que significaba que no habría lugar a la aplicación
del principio solidario y, por consecuencia, procedía la
devolución de la CAI anotada.

Reconocida la pensión, existen reglas especiales para su


pago dado que la misma es vitalicia y procede la pensión de
sobrevivientes en caso de existir beneficiarios del pensionado,
con cargo al subsidio pensional; de allí que en primer lugar
la prestación se pague con los recursos de la misma cuenta
de ahorro pensional y solo cuando estos se agoten, se pueda
acudir a los recursos del subsidio. Así se establece en cabeza
de la AFP el control de saldos de la pensión reconocida, a
efectos de que al percatarse de que los recursos de la CAI no
son suficientes para financiar la mesada por más de una
anualidad, le informe a la OBP para que tal entidad proceda a
efectuar la apropiación de recursos para con ello autorizar la

SCLAJPT-10 V.00
18
Radicación n.° 95234

utilización de los recursos del subsidio, claro está, por


anualidades (Artículo 9º del Decreto 832 de 1996, modificado
por el artículo 2º del Decreto 142 de 2006).

Fuente de financiación
En cuanto a los recursos que financian la garantía como tal,
dada la modificación de la Ley 797 de 2003, antes aludida, en
primera medida se cubren con los recursos provenientes del
aporte pensional de los afiliados al RAIS, que, dada la
inexequibilidad - por vicios de forma- (sentencia CC C-794-
2004) del artículo que creaba el Fondo de Pensión de Garantía
de Pensión Mínima, quedaron bajo la administración de las
AFP y, una vez se agoten estos recursos, es decir, los
aportados por los afiliados al RAIS, junto con los
rendimientos, las pensiones reconocidas bajo la garantía de
pensión mínima se pagarán con cargo directo a la Nación, a
través del presupuesto general.

Si bien estos recursos son aportados por los afiliados, el


porcentaje correspondiente a dicha garantía, no es para la
cobertura de su pensión, inclusive no entran en su CAI, y
frente a ellos las administradoras solo fungen como
administradoras de los mismos - dada la inexistencia legal del
Fondo de Garantía de Pensión Mínima-, por ende, solo la
Nación puede determinar a quién se asignan tales recursos
con la finalidad de completar el capital necesario para el
reconocimiento de la pensión de vejez en armonía con el
principio solidario.

Llegados a este punto del sendero, se impone dejar en claro


una cosa: aun cuando financieramente se traslade la
conformación de recursos para el pago del subsidio a los
afiliados del RAIS, lo cierto es que tanto constitucional como
legalmente la titularidad de la obligación de garantía de
pensión está en cabeza del Estado colombiano y este aspecto
no ha tenido modificación alguna.

iii. Reconocimiento provisional de la pensión bajo el


principio solidario de la GPM por la Sociedad
Administradora de Fondos de Pensiones- deberes de la AFP

Siendo claro, que la asignación del subsidio bajo la garantía


de pensión mínima es estatal y, por ende, su reconocimiento
está exclusivamente en cabeza del Estado – Oficina de Bonos
pensionales del Ministerio de Hacienda y crédito público- es
menester poner de presente que por vía de excepción sí existe
normativamente la posibilidad de establecer en cabeza de
una administradora del RAIS la obligación de manera
temporal, de asumir el pago de la pensión y, con cargo a
sus propios recursos, esto porque el artículo 21 del Decreto
656 de 1994 dispuso:

SCLAJPT-10 V.00
19
Radicación n.° 95234

Artículo 21. Las administradoras que incumplan el plazo


establecido para pronunciarse respecto de una solicitud de
pensión deberán pagar, con cargo a la respectiva cuenta individual
de ahorro, una pensión provisional en favor del afiliado, calculada
tomando en consideración los mismos criterios establecidos para
la determinación de la mesada pensional a través de retiros
programados. Esta pensión comenzará a reconocerse
mensualmente a partir del día quince (15) hábil contado desde el
vencimiento del plazo señalado para pronunciarse y deberá
pagarse hasta el momento en el cual se efectúe el correspondiente
pronunciamiento.

Del mismo modo, cuando no existan recursos suficientes


para atender el pago de una pensión por falta de
presentación oportuna de las solicitudes de pago de
bonos pensionales, de las solicitudes de pago de las
garantías mínimas estatales o de las solicitudes de pago de
las diferencias a cargo de las compañías aseguradoras, por
razones imputables a las administradoras, éstas deberán
reconocer a los respectivos pensionados pensiones
provisionales, con cargo a sus propios recursos.

En general, corresponderá a las administradoras asumir


pensiones provisionales con cargo a sus propios recursos en todos
aquellos casos en los cuales el afiliado no disponga de la totalidad
de las sumas a que tendría derecho para atender su pensión por
falta de cumplimiento oportuno y adecuado de sus obligaciones
por parte de la administradora.

Parágrafo. Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio


de las demás sanciones personales e institucionales que puedan
imponerse por el incumplimiento de las correspondientes
obligaciones señaladas en el presente capítulo. (Negrilla fuera de
Texto)

El Decreto citado, además de indicar la naturaleza jurídica de


estas entidades, estableció, entre otros, su régimen de
responsabilidad, partiendo de que si bien son entidades de
naturaleza privada, las mismas están, en todo caso prestando, el
servicio público de la seguridad social que comporta la garantía
de derechos mínimos, en el caso de los trabajadores afiliados al
sistema pensional.

Así, el estándar de diligencia y cuidado que deben observar las


mismas es mayúsculo, pues si su actuar es negligente deberán
asumir las consecuencias conforme lo estableció la legislación y
el regulador. Esto es así como, en el tema objeto de análisis,
claramente se determinó que si por razones imputables a ellas el
afiliado no cuenta con los recursos para acceder a la pensión bajo
la garantía de pensión mínima- claro está siempre y cuando
consolide los requisitos para su acceso- corresponderá el pago de

SCLAJPT-10 V.00
20
Radicación n.° 95234

la pensión de manera provisional y con cargo a sus propios


recursos a la entidad de seguridad social.

En suma, si injustificadamente retarda el trámite de la solicitud


de garantía ante el ente estatal, surgirá la obligación de asumir
el pago de la pensión de vejez de su afiliado y, palmariamente,
sin afectar la cuenta de ahorro individual del mismo. Por lo que
el funcionario judicial podrá echar mano de esta norma, cuando
evidencie que existe un actuar evidentemente displicente que
impidió la materialización del derecho. (Las negrillas y cursivas
son del texto original)

Caso Concreto

De entrada debe precisarse que si bien en el presente


caso se ventilaron dos temas principales formulados por la
demandante como lo fueron: i) la definición del ente
responsable en la emisión y pago del bono pensional tipo A
por el tiempo laborado por ella desde el 1 de agosto de 1983
hasta el 31 de octubre de 1993 y ii) el reconocimiento y pago,
en su favor, de la pensión de vejez, ambos temas fueron
objeto de resolución judicial, concitando únicamente el
segundo de los mencionados la discrepancia que se pone a
consideración y discusión en esta sede extraordinaria.

Con fundamento en el criterio jurisprudencial ut-supra,


puede aseverarse sin dubitación alguna, que el ad quem al
confirmar la decisión de primer grado que dispuso condenar
a la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías
demandada a «reconocer y pagar a la señora GLORIA ISABEL
ORDOÑEZ LARROTHA, la pensión de vejez en cuantía de 1
SMLMV bajo la modalidad de garantía de pensión mínima», no
trasgredió ninguna de las normas señaladas en el cargo ni
mucho menos incurrió en el yerro jurídico que se le enrostra.

SCLAJPT-10 V.00
21
Radicación n.° 95234

En efecto, debe recordarse que el Tribunal cuando


dispuso confirmar el reconocimiento y pago de la pensión de
vejez con garantía mínima, sustentó su decisión en hallarse
acreditado por la actora los requisitos de 57 años y 1.150
semanas cotizadas, dispuestos en el artículo 65 de la Ley
100 de 1993, que establece:

Los afiliados que a los sesenta y dos (62) años de edad si son
hombres y cincuenta y siete (57) si son mujeres, no hayan
alcanzado a generar la pensión mínima de que trata el artículo 35
de la presente Ley, y hubiesen cotizado por lo menos mil ciento
cincuenta semanas (1.150), tendrán derecho a que el Gobierno
Nacional, en desarrollo del principio de solidaridad, les complete
la parte que haga falta para obtener dicha pensión.

PARÁGRAFO. Para efectos del cómputo de las semanas a que se


refiere el presente artículo se tendrá en cuenta lo previsto en los
parágrafos del artículo 33 de la presente Ley.

En ese orden, se advierte que en ningún yerro jurídico


incurrió el Tribunal, por cuanto fue a partir de encontrar
plenamente demostrados los presupuestos fácticos de la
referida norma, que ordenó el reconocimiento de la
prestación deprecada, por lo que es diáfano que no pudo
haber aplicado indebidamente la preceptiva legal
mencionada, en tanto la situación fáctica encajó
perfectamente en la norma descrita.

Ahora bien, lo que en últimas reprochó el colegiado a la


entidad demandada, pese a encontrar evidenciado que no se
contaba con el reconocimiento o el aval de la garantía de
pensión mínima por parte del Ministerio de Hacienda a través
de la Oficina de Obligaciones Pensionales, fue que la

SCLAJPT-10 V.00
22
Radicación n.° 95234

administradora del RAIS, luego de presentada la demanda,


debió efectuar el reconocimiento y pago de la pensión de vejez
«con cargo a los recursos que se encuentran en la cuenta de
ahorro individual de la demandante, y al agotarse, la Nación
concurre con los que faltan para subvencionarla según lo
establecido en el artículo 9.° del Decreto 832 de 1996».

En efecto, en la sentencia CSJ SL2735-2020, a la que


hizo alusión el juez colegiado en su providencia, al hacer
referencia al Decreto 832 de 1996 modificado por el Decreto
142 de 2006 que a su vez fuera compilado por el Decreto
Único Reglamentario 1833 de 2016, normas denunciadas en
el cargo, así reflexionó la Sala:

[…] frente a la presunta violación de los artículos 83 ibidem, y 4°


del Decreto 832 de 1996, modificado por el artículo 1° del Decreto
142 de 2006, relacionados con el pago de la garantía mínima, se
advierte que el segundo de los citados cánones establecía en su
versión original y vigente para la época en que se dispuso el
reconocimiento de la prestación que:

Corresponde a la Oficina de Obligaciones Pensionales del Ministerio de


Hacienda y Crédito Público, el reconocimiento de la garantía de pensión
mínima, acto que se expedirá con base en la información que suministre la
AFP o la aseguradora, entidades a las cuales, de acuerdo con el
artículo 83 de la Ley 100 de 1993, les corresponde adelantar los trámites
necesarios para que se hagan efectivas las garantías de pensión mínima.

Obligación legal que omitió cumplir la AFP Porvenir S.A., en


forma oportuna y completa ante el ente ministerial mencionado,
tal cual lo relató la opositora y demandante en las instancias en
el libelo inicial y lo corroboró el ente estatal al ponerse a derecho
en la actuación, pues, pese a que la actora satisfizo las 1.150
semanas como último requisito de exigibilidad para acceder a la
prestación económica, deprecada desde el 9 de diciembre de
2013 y corrido un tortuoso trámite durante las siguientes
anualidades, apenas el 7 de octubre de 2016 solicitó la emisión
y redención del bono para el reconocimiento de la garantía de la
pensión mínima de vejez ante la entidad ministerial, aspecto
fáctico que tampoco puede ser objeto de reproche por parte de la
censura en un cargo como el que aquí se estudia, y menos de
justificación, so pretexto de que no había lugar a la imposición

SCLAJPT-10 V.00
23
Radicación n.° 95234

del reconocimiento de dicha prestación porque dicha entidad no


contaba con la aprobación del Ministerio, cuestión que no es de
recibo, por cuanto el deber ser de la norma es que esta se cumpla
en situaciones como la que alegó en su favor la demandante, más
aún, en situaciones como la del sub lite donde estaba en juego el
derecho fundamental de la seguridad social de la actora,
consagrado en el artículo 48 de la Carta Política.

Pero que sea responsabilidad de la AFP tramitar el requerimiento


de la garantía de pensión mínima ante la OBP del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público, a nombre del trabajador, e ir hasta
iniciar los pagos de la respectiva pensión con cargo a la cuenta
de ahorro individual, cuando verifique con las fórmulas
diseñadas por dicho ente ministerial que el saldo en la cuenta
individual es menor que el requerido para el pago de una pensión
mínima, en lo que ha dado en tenerse como una pensión
temporal o provisional, cuando se hayan iniciado los trámites
para el reconocimiento de la prestación, no es excusa para que el
mentado ente gubernamental esquive su responsabilidad de
‘velar por la eficiente prestación del servicio’ que le ha sido
impuesta en desarrollo de lo previsto por los literales g) e i) del
artículo 60 de la Ley 100 de 1993, de modo que, para citar unos
ejemplos, reconocerá el derecho a la garantía de pensión mínima
en un término que no supere los cuatro (4) meses contados a
partir del recibo de la solicitud, como también adoptará las
medidas necesarias cuando advierta que los recursos de la
cuenta individual amenacen su agotamiento en el término de un
año, caso en el cual aprovisionará lo necesario para el pago de la
pensión a su beneficiario con imputación a la citada garantía.

Por lo anterior, no comparte esta Sala el señalamiento de la


censura en cuanto que no puede «el operador judicial otorgar
prestaciones dentro del régimen de ahorro individual con
solidaridad con base en criterios que se apartan de la finalidad
misma del sistema», por la potísima razón de que aquí no se trató
de un reconocimiento sin el lleno de los requisitos, por el
contrario, estos quedaron plenamente demostrados, luego, de lo
que se trató fue de garantizarle a la actora el derecho pensional
que le asiste desde el mes del 1 de abril de 2015 y que, por desidia
del fondo recurrente, aún no ha logrado materializar, sin que ello
implique que tenga que asumir el valor faltante para garantizar
la prestación, en tanto que, paralelamente, si no lo ha hecho,
debe agilizar el trámite administrativo ante el Ministerio de
Hacienda y Crédito Público para obtener el aporte que debe hacer
la Nación para garantizarle a la actora su prestación económica,
por haber satisfecho los requisitos legales para acceder a ésta; y
al ente ministerial, en su función de velar por la eficiente
prestación del servicio, resolver oportunamente la solicitud de la
garantía de pensión mínima y si es necesario aprovisionar lo que
se requiera para satisfacer el pago oportuno de la prestación a su
titular.

SCLAJPT-10 V.00
24
Radicación n.° 95234

No sobra precisar que la contribución que realiza el Estado a


través de la oficina de Obligaciones Pensionales del Ministerio de
Hacienda, es para el asegurado que, como el caso de la actora,
no logró acumular el capital suficiente para financiar su pensión
de vejez, siendo de responsabilidad de la entidad de seguridad
social, como administradora del fondo pensiones del régimen de
ahorro individual, el reconocimiento de ésta y no de dicho ente
ministerial, pues, se insiste, es por conducto de esta entidad que
el Estado aporta lo que hace falta a los asegurados para no ver
truncada la garantía de vejez, pues es a eso a lo que se refieren
los artículos 64 y 65 de la Ley 100 de 1993, lo que, se repite, no
desdice de las funciones que competen al citado Ministerio.

En esa perspectiva, lo que se deriva como mandato


obligacional de la citada norma -artículo 9.º del Decreto 832 de
1996, recopilado en el Decreto Único Reglamentario 1833 de 2016-, es

que cuando la administradora de pensiones advierta que un


afiliado reúne los requisitos previstos en el artículo 65 de la
Ley 100 de 1993 para acceder a la garantía de pensión
mínima de vejez, debe hacer los pagos mensuales de la
respectiva pensión con cargo a la cuenta de ahorro
individual del afiliado. El anterior criterio fue aún más
precisado en la sentencia CSJ SL2676-2021 cuando al
reiterar la SL4531-2020, la Sala expuso lo siguiente:

[…] Una vez esta cumple con los requisitos para acceder a la
garantía, la entidad pensional debe comenzar el pago con cargo a
los recursos que se encuentran en la cuenta de ahorro individual,
y al agotarse, La Nación concurre con los que faltan para
subvencionarla según lo establecido en el artículo 9.° del Decreto
832 de 1996 (…).

Ahora, como quiera que en este caso, se reitera, son hechos sin
discusión que la accionante cumplió 57 años de edad el 8 de
septiembre de 2014, que a febrero del mismo año tenía 1.161,285
semanas de aportes al RAIS, que no tiene en su cuenta de ahorro
individual el capital suficiente para acceder a una pensión de vejez
y que, pese a reunir las exigencias previstas en el artículo 65 de la
Ley 100 de 1993, Porvenir S.A. no advirtió que era acreedora de la
garantía a cargo de La Nación y omitió su obligación de tramitar
ante dicha entidad la previa resolución para garantizarla, no erró
el Tribunal al modificar parcialmente la decisión de primera

SCLAJPT-10 V.00
25
Radicación n.° 95234

instancia, en cuanto dispuso que dicha prerrogativa «deberá ser


reconocida por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, previo
cargue por parte de la Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías Porvenir al sistema de la Oficina de Bonos Pensionales
de los soportes necesarios»; ello, porque la omisión de la
administradora no puede ir en detrimento del derecho
fundamental e irrenunciable a la pensión de la afiliada,
consagrado a fin de garantizar su mínimo vital y el de la familia
que eventualmente de ella dependa.

De conformidad con lo anterior, debe destacarse que en


el presente caso las órdenes emitidas a la entidad encartada
se limitan al reconocimiento de la pensión de vejez con la
garantía de pensión mínima cuyo pago se hará con cargo a
la cuenta de ahorro individual del afiliado, no como lo afirma
la recurrente, «con cargo a sus propios recursos», pues, lo que
se encontró evidenciado por el juez colegiado fue que habían
recursos en la cuenta individual de la afiliada, echándose de
menos únicamente el auxilio estatal, considerando por tanto,
que a falta de este, correspondía efectuarse el reconocimiento
y pago de la prestación periódica de manera provisional,
entre tanto, la entidad administradora de pensiones realiza
las gestiones pertinentes para la obtención del auxilio estatal.

Al respecto es menester traer también a colación lo


manifestado por la Sala en la plurimencionada sentencia CSJ
SL4320-2022, en donde enseñó:

[…]Dicho en otras palabras, corresponde a la administradora


adelantar, de manera inmediata, ante la Oficina de Bonos
Pensionales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público la
solicitud de reconocimiento del subsidio estatal al que La Nación
está obligada y, se reitera, la inminencia del actuar diligente de
todas las administradoras de pensiones del sistema pensional
ante las solicitudes de sus afiliados, cumpliendo los términos,
estándares y procedimientos que la regulación les impone y, ante
el incumplimiento de los obligados en la conformación de la

SCLAJPT-10 V.00
26
Radicación n.° 95234

historia laboral, pago de aportes y demás obligaciones que surgen


para el sistema, debe acudir a todos los medios y herramientas
que el marco normativo les otorga para compelir (sic) al
incumplido.

Por tanto, cuando la administradora de pensiones


privada compruebe que el asegurado cumple con los
requisitos de edad y semanas de cotización para acceder a la
garantía de pensión mínima previstos en el artículo 65 de la
Ley 100 de 1993, se entiende que la pensión de vejez se causó
y deberá reconocerla y pagarla inicialmente con los recursos
de la cuenta de ahorro individual y, cuando ellos se agoten,
con los dineros estatales, para lo cual debe adelantar las
gestiones pertinentes ante la Nación para diligenciar la
garantía económica de solidaridad.

Y dicho trámite no puede ser un obstáculo para que se


otorgue la prestación, pues se trata de derechos de la
seguridad social fundamentales e irrenunciables y cuya
gestión está orientada por el principio de eficiencia, esto es,
que el beneficio se debe otorgar en forma oportuna -artículo 2.º
literal a) de la Ley 100 de 1993-.

De lo que viene de decirse el cargo es infundado.

Sin costas por cuanto no hubo réplica.

VIII. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,


Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre

SCLAJPT-10 V.00
27
Radicación n.° 95234

de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la


sentencia dictada el 8 de octubre de 2021, por la Sala Laboral
del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga,
dentro del proceso ordinario laboral seguido por GLORIA
ISABEL ORDOÑEZ LARROTHA en contra de la
ADMINISTRADORA DE FONDOS DE PENSIONES Y
CESANTÍAS PORVENIR S.A., el DEPARTAMENTO DE
SANTANDER - FONDO TERRITORIAL DE PENSIONES DE
SANTANDER y la E.S.E. HOSPITAL SAN JOSÉ DE SAN
ANDRES.

Costas como se señaló en la parte considerativa.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el


expediente al tribunal de origen.

Presidente de la Sala

SCLAJPT-10 V.00
28
Radicación n.° 95234

SCLAJPT-10 V.00
29
Radicación n.° 95234

SCLAJPT-10 V.00
30
OMAR ÁNGEL MEJÍA AMADOR
Magistrado ponente
Radicación n.° 95234

REFERENCIA: GLORIA ISABEL ORDOÑEZ LARROTHA


vs. ADMINISTRADORA DE FONDOS DE PENSIONES Y
CESANTÍAS PORVENIR S.A. y otros.

Con el acostumbrado respeto por las decisiones de la Sala,


en esta ocasión me permito aclarar el voto, por las razones que
expongo a continuación.

I. Autofinanciación y garantía de pensión mínima de


vejez

En el régimen de ahorro individual con solidaridad –RAIS-


encontramos dos caminos para lograr la pensión de vejez.

Conforme dicta el artículo 64 de la Ley 100 de 1993,


dependerá de que el afiliado cuente, a cualquier edad, con
recursos que le permitan obtener una pensión mensual superior
al 110% del salario mínimo legal mensual vigente, conforme a
los cálculos definidos para este efecto, sin que pueda ser inferior
a la pensión mínima prevista en el artículo 35 del mismo
estatuto. Esto implica que la prestación es autofinanciada y que,
Radicación n.° 95234

en principio, no tiene fuentes financieras diferentes a los


recursos del propio trabajador.

No obstante, esta particular característica de la


capitalización, se creó una segunda manera de acceder a la
pensión de vejez en el RAIS, dirigida a aquellas personas que a
las edades de 57 o 62 años, según se trate de mujeres u
hombres, respectivamente, no logran el capital suficiente para
financiar su pensión de vejez en los términos anotados, pero
alcanzan una densidad de 1.150 semanas de cotización, quienes
tendrán derecho a que, en desarrollo del principio de
solidaridad, La Nación les complete el capital que haga falta para
obtener la prestación que, según las voces del artículo 65 de la
Ley 100 de 1993, se conoce como garantía de pensión mínima de
vejez – GPM-.

Ahora bien, en el evento contrario, esto es, que no exista el


capital necesario y que no tenga derecho a garantía de
pensión mínima, lo procedente es la devolución de saldos
regulada en al precepto 66 del mismo estatuto.

La GPM de vejez justifica la asignación de un subsidio para


financiar una pensión vitalicia de vejez de salario mínimo y la
fuente de financiación se sustenta en los recursos recaudados
de los propios afiliados del RAIS[1] y, una vez agotados estos, los
del presupuesto general de la Nación.

Y es precisamente, por la fuente de financiación del aporte


de la Nación, que el reconocimiento de la pensión bajo garantía
estatal, a) no opera de la misma manera que la prevista en el
artículo 64 de la Ley 100 de 1993, y b) requiere que, previo a

2
Radicación n.° 95234

que la Administradora de Fondo de Pensiones –AFP- la apruebe,


deba mediar acto administrativo de la Oficina de Bonos
Pensionales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público -OBP-
que reconozca el derecho a beneficiarse de aquella.

II. Reconocimiento de la garantía

Podemos afirmar que el trámite para acceder a la pensión


bajo el artículo 65 de la Ley 100 de 1993, tiene dos momentos:
el primero, en cabeza de la AFP, quien deberá verificar si se dan
las condiciones normativas de edad -57 años (mujeres) o 62
años (hombres)-, las semanas mínimas de aportes -1.150-, la
insuficiencia del capital para financiar con la C.A.I. y, que no
esté inmerso en la excepción prevista en el artículo 84 ibidem,
mientras estuvo vigente, esto es, si el afiliado o sus beneficiarios
tenían ingresos equivalentes a un salario mínimo.

Para determinar la falta del saldo requerido, conforme al


artículo 4 del Decreto 832 de 1996, comprobará la suficiencia o
no del capital, esto es, si entre el monto acumulado en la cuenta
de ahorro individual –CAI- y el saldo mínimo de pensión,
incluyendo el valor del bono pensional, existe diferencia y, a
consecuencia de ello, se activa el subsidio estatal (artículos 4 del
Decreto 832 de 1996 y 11 Decreto 4712 de 2008). Para estos
efectos, deberá sujetarse a los cálculos que, mediante
resolución, establezca el Ministerio de Hacienda y Crédito
Público. Cumplido ello elevará la solicitud al ente público.

Un segundo momento, que se encuentra en cabeza de la


OBP, conforme al artículo 11 Decreto 4712 de 2008 deberá: i)
recibir la solicitud; ii) verificar el cumplimiento de los requisitos

3
Radicación n.° 95234

legales, y iii) reconocer la GPM1. Demostrado el acceso a la


prestación de vejez bajo la mencionada garantía, la OBP emitirá
la Resolución de reconocimiento correspondiente, a partir de
la cual la administradora queda habilitada para proferir el
respectivo acto de aprobación de la pensión. En el evento
contrario, se genera la devolución de los saldos de la CAI, de que
trata el artículo 66 de la Ley 100 de 1993, salvo que el afiliado
decida continuar cotizando.

De lo expuesto, salta a la vista que la AFP tiene la


obligación de adelantar el procedimiento ante la OBP, para
lograr que se concrete la garantía en cabeza de su afiliado, para
lo cual debe documentar de manera completa que se honran los
requerimientos normativos que dan el acceso a la misma y elevar
ante la citada oficina la solicitud; y es precisamente la entidad
pública la que tiene la potestad normativa de asignar o no el
subsidio, sin que se pueda omitir esta instancia. Dicho en breve,
y sin rodeo alguno, a la AFP no le corresponde otorgar la garantía
de manera directa, por la pótisima razon de que estaría
asignando recursos que son de naturaleza pública, afectos a
pensiones cuya disposición es exclusiva de la Nación para servir
de fuente de financiación a las pensiones.

1Decreto 4712-2008. Artículo 11. Oficina de Bonos Pensionales. Son funciones de la


Oficina de Bonos Pensionales, las siguientes:

2. Numeral modificado por el Decreto 192 de 2015, artículo 1º. Recibir las solicitudes
presentadas por las administradoras de fondos de pensiones y por las aseguradoras para
el reconocimiento de la garantía de pensión mínima, verificar el cumplimiento de los
requisitos legales para el otorgamiento del citado beneficio y reconocer la garantía de
pensión mínima de los afiliados al régimen de ahorro individual de conformidad con el
artículo 4° del Decreto 832 de 1996 o las normas que lo modifiquen o adicionen.

4
Radicación n.° 95234

III. Reconocimiento provisional - deberes de la AFP

No sobra señalar que el regulador no fue ajeno a la


posibilidad de retardo en el trámite de la garantía y de otras
obligaciones propias de las AFP, por ello en el artículo 21 del
Decreto 656/94 dispuso:

Artículo 21. Las administradoras que incumplan el plazo establecido


para pronunciarse respecto de una solicitud de pensión deberán
pagar, con cargo a la respectiva cuenta individual de ahorro, una
pensión provisional en favor del afiliado, calculada tomando en
consideración los mismos criterios establecidos para la
determinación de la mesada pensional a través de retiros
programados. Esta pensión comenzará a reconocerse mensualmente
a partir del día quince (15) hábil contado desde el vencimiento del
plazo señalado para pronunciarse y deberá pagarse hasta el
momento en el cual se efectúe el correspondiente pronunciamiento.
Del mismo modo, cuando no existan recursos suficientes para
atender el pago de una pensión por falta de presentación oportuna
de las solicitudes de pago de bonos pensionales, de las solicitudes de
pago de las garantías mínimas estatales o de las solicitudes de pago
de las diferencias a cargo de las compañías aseguradoras, por
razones imputables a las administradoras, éstas deberán reconocer
a los respectivos pensionados pensiones provisionales, con cargo a
sus propios recursos.

En general, corresponderá a las administradoras asumir pensiones


provisionales con cargo a sus propios recursos en todos aquellos
casos en los cuales el afiliado no disponga de la totalidad de las
sumas a que tendría derecho para atender su pensión por falta de
cumplimiento oportuno y adecuado de sus obligaciones por parte de
la administradora.

Parágrafo. Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de


las demás sanciones personales e institucionales que puedan
imponerse por el incumplimiento de las correspondientes
obligaciones señaladas en el presente capítulo. (Subraya fuera de
Texto)

5
Radicación n.° 95234

Existe una vía en que de forma directa la AFP queda


obligada al pago de una pensión provisional de GPM, con sus
propios recursos y, es cuando por su actuar negligente y poco
diligente, injustificadamente incurre en retardo al acudir al ente
estatal para viabilizar la protección de vejez de su afiliado y, a
su vez, la entidad puede hacer uso de las facultades otorgadas
por el artículo 22 del Decreto en mención que dispone:

Artículo 22. En aquellos casos en los cuales se demuestre


responsabilidad de la administradora en el retardo en pronunciarse
respecto de una solicitud de pensión, la Superintendencia Bancaria
ordenará el reembolso de las respectivas cuentas con cargo a los
recursos de la entidad responsable.

En aquellos casos en que demuestren ante la Superintendencia


Bancaria que las demoras en la presentación de las solicitudes de
pago de bonos pensionales, de garantía de pensión mínima o de
diferencias a cargo de las compañías aseguradoras no les son
imputables, la Superintendencia podrá autorizar su reembolso con
cargo a los pagos que se reciban una vez presentadas aquéllas.
Subraya fuera de texto.

Baste añadir que el Sistema General de Pensiones, desde


sus inicios, regula diferentes situaciones que, al interior de
éste, se pueden generar, contempla los remedios y las
autoridades competentes a las que les corresponde
inspeccionar, vigilar y controlar el cumplimiento de todas las
obligaciones bajo un estándar de responsabilidad definido y
las dota de capacidad sancionatoria, como es el caso de la
Superintendencia Financiera de Colombia.

Es por lo que el funcionario judicial, con la evidencia


ante sus ojos, puede echar mano de las herramientas que el
mismo sistema proporciona, como es el caso de la pensión
provisional y, con ello, evitar soslayar aspectos que podrían

6
Radicación n.° 95234

violentar el propio diseño del SGP, poniendo en riesgo su


estructura de garantía de derechos en el tiempo.

Conforme a lo discurrido, aclaro el voto.

Fecha ut supra

También podría gustarte