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Primer día de escuela y un amor inesperado

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El lamEnto dE un

romancE pErdido
1
8 am, me preparé para ir al primer día de escuela. Era un
día como cualquier otro, cielo resplandeciente, sol
brillante, verdes árboles. Mi madre me esperaba en la
mesa con mi desayuno, me habló acerca de lo que haría
hoy- “Irás al colegio, saluda a tus amigos e intenta
empatizar con los alumnos nuevos, se les hará difícil
socializar”-.
Como de costumbre, caminé hacia el colegio, no me
emocionaba tanto, mis vacaciones habían sido aburridas y
el colegio me iba a estresar.
Llegué a mi nuevo salón, todos mis amigos me saludaron,
se me subieron un poco los ánimos. Hablamos acerca de
como nos había ido en las vacaciones, así que les expliqué
que no había pasado ninguna novedad, mis padres, por
temas laborales, no viajaron mucho y no me habían
llevado a ningún lugar, asi que todo el tiempo me la pasé
en mi casa acostado o leyendo.
Después de charlar un rato, recordé las palabras de mi
madre, tenía que hablar con los nuevos para que no se
sintieran solos o excluidos, y así fue. Hable uno a uno con
ellos, eran 7, 2 chicas y 5 chicos.
No fue muy difícil, les hablé acerca de los distintos grupos
que se generaban dentro del horario de descanso.
Aunque todos nos saludamos en el comienzo de clases,
sabíamos que no íbamos a estar juntos, nos dividíamos en
grupo por la manera en el que te cayera una persona,
siendo así 4 grupos; Un grupo de 3 chicos, un poco
confianzudos, pero inteligentes y atentos; Un grupo de 5
chicas, amables y empáticas; Un grupo de 8 chicos al cual
pertenecía, un poco rebeldes, pero sabíamos cuando
parar con las bromas y los juegos; Y finalmente otro grupo
de chicas, estas eran las 4 populares del salón, chicas
hermosas, cada una con un carácter diferente, pero
unidas. Sabiendo eso, les dije que, a medida que vaya
pasando el tiempo, ellos se van a ir inclinado a cada
grupo.
Los nuevos se quedaron un poco abstraídos, en sus otros
colegios todos eran unidos, en este iba a cambiar eso.
Me dejaron pensando un poco, no recordaba la razón de
la separación de todos, cuando éramos más jóvenes todos
hablábamos con todos y no había grupos, éramos unidos,
pero ahora, todos tienen su respectiva zona, su guarida.
Decidí no darle mucha vuelta al asunto y me fui a hablar
con mis nuevos profesores.
Acabaron las clases, no fue nada especial, solo hablar con
los nuevos y saludar a algunos profesores, el año iba a ser
el mismo que cualquiera, aburrido y confuso.
Fui a mi casa, cené con mis padres y les expliqué lo que
había pasado hoy. Como me vieron un poco desanimado,
me intentaban divertir con chistes, me hicieron sonreír.
Les agradecí por subirme los ánimos, me despedí y me fui
a mi cuarto a leer.
Leer es mi pasatiempo favorito, me despeja de todos los
males. Es una gran manera de aprovechar mi tiempo, me
entretengo y, en gran parte del tiempo, aprendo, por ello
soy un poco aplicado e inteligente, no me gusta decirlo,
siento que es alardear, pero entiendo que debo rescatar
algunas de mis cualidades.
Acabé de leer algunas páginas de un libro y me acosté,
pensar que al siguiente día iba a estudiar y hacer lo
mismo que todos los días me dio sueño, asi que comencé
a dormir.
2
Me levanté, mis ánimos estaban bajos, no quería ir a
clases, iba a ser aburrido, sin embargo, tengo un peso
muy grande de ser el número 1 en el saló, mis padres
están muy esperanzados en mí y en mi futuro, no quiero
decepcionarlos.
Lo de siempre, mi madre me dio mi desayuno, papá
siempre se va al trabajo antes de que yo me levante, asi
que mi relación con él no es muy cercana, hablamos muy
poco.
Acabé mi desayuno, preparé mis cosas y fui a la escuela
desanimado, como de costumbre.
Llegué al salón, volví a saludar a todos, pero había algo
raro, vi a alguien más en el fondo del salón. Fui a verlo,
digo, verla, era una chica hermosa, ojos hermosos que
reflejaban el universo, sonrisa deslumbrante y perfecta,
cara hermosa, parecía haber sido hecha por dioses, era la
persona más hermosa que había visto en mi vida.
Sentí muchas mariposas en el estómago, no definía que
es lo que me estaba pasando, si irme, si preguntar, si
saludarla, si ignorarla, todo se volvió blanco.
Mis amigos me vieron y se dieron cuenta de mi mirada
extraviada y me fueron a ver, - ¿Qué tienes Yvan?, ¿Te
ayudamos en algo? -. Seguía perplejo, solo pensaba en
que a esa chica no la había visto el día anterior.
Al no recibir respuesta, mis amigos, confundidos, se
fueron murmurando, no obstante, seguía congelado.
Pasó un largo tiempo, pude moverme, aunque,
torpemente no me presenté, maldita sea, que tan
ingenuo puedo llegar a ser. Me fui con mis amigos y les
expliqué el motivo de mi raro comportamiento

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