Diplomado
Gestión del Cuidado del Paciente Gerontogeriátrico.
MÓDULO 5: Gestión del Cuidado de la
persona mayor en la Comunidad.
[Link]
El año 1976 OMS/OPS, recomiendan el uso de la autonomía o estado de salud funcional
como el indicador más representativo del estado de salud para los adultos mayores . En
1982, la Asamblea Mundial del Envejecimiento realizada en Viena, acoge estas
recomendaciones y un consenso de expertos define la funcionalidad como el indicador de
salud específico para el adulto mayor (AM). Los indicadores de morbilidad y mortalidad,
comúnmente usados en el resto del ciclo vital, no son los más adecuados para este grupo
etáreo. La morbilidad, en este grupo, no permite establecer diferencias entre los sanos y
enfermos, dado que en general las personas mayores presentan enfermedades crónicas.
Las patologías se manifiestan de manera larvada y se expresan en cambios en la
funcionalidad. Evaluar la funcionalidad, permite entonces identificar factores de riesgo que
pueden poner en peligro la autonomía e independencia de la persona mayor. De esta forma,
se pueden planificar y realizar acciones anticipatoria-
¿Cuál es el mejor examen para detectar esta condición?
En 1989, en el Informe Técnico Nº 779, se formulan las áreas a considerar en la evaluación
del estado de salud funcional en un AM . Estas son:
Actividades de la vida diaria de los tres tipos siguientes:
a) movilidad,
b) actividades instrumentales de la vida diaria, es decir, lo necesario para ser un miembro
funcional de la sociedad, incluyendo la realización de las tareas domésticas y
c) las actividades físicas diarias, es decir, el desempeño de las funciones básicas de
atención personal.
Funcionalidad relacionada con la salud mental, incluyendo:
a) funcionalidad cognoscitiva,
b) presencia de síntomas psiquiátricos.
Funcionalidad psicosocial o bienestar emocional en los aspectos sociales y culturales.
Funcionalidad con respecto a la salud física, que incluye:
a) condiciones de salud en su percepción personal,
b) síntomas físicos y condiciones diagnosticadas,
c) utilización de servicios de salud y
d) niveles de actividad y medición de la incapacidad (días en cama, por ejemplo).
Recursos sociales, incluyendo:
[Link]
a) accesibilidad a la familia, amigos y comunidad familiar,
b) disponibilidad de estos recursos cuando los necesite.
Recursos económicos, que normalmente se evalúan comparándolos con un factor externo,
tal como un determinado nivel de pobreza.
Recursos ambientales, incluyendo:
a) vivienda adecuada y al alcance de sus medios económicos,
b) ubicación de la vivienda con relación al transporte, centros de compras y servicios
públicos.
Para poder hacer mediciones de los ámbitos mencionados anteriormente, la geriatría tiene
como herramienta fundamental la “Valoración Geriátrica Integral”, utilizando diferentes
escalas que miden la funcionalidad en sus distintas dimensiones, por ejemplo, dimensión
cognitiva: Minimental; dimensión afectiva: Yesavage; actividades instrumentales de la vida
diaria: Lawton y Brody, etc. En la búsqueda de un instrumento de tamizaje de valoración
funcional integral, se creó EFAM-Chile, que predice pérdida de funcionalidad física, psíquica
y social en el plazo de un año. La investigación que dio origen a este instrumento, se realizó
en población beneficiaria del Sistema Público de Salud en el nivel primario de atención.
[Link]
Prevención Y Manejo De Caídas Del Adulto Mayor
La OMS indica que las estrategias de prevención de caídas deben ser integrales y
polifacéticas, debiendo explorarse los factores de riesgo y utilizando estrategias preventivas
eficaces, apoyando políticas que creen entornos más seguros y reduzcan estos factores de
riesgo, fomentando medidas técnicas que eliminen los factores que posibilitan las caídas, y
promoviendo la educación individual y comunitaria para aumentar la concienciación. Entre
los mecanismos para identificar y modificar los riesgos en adultos mayores, se incluyen el
examen del entorno donde vive la persona para detectar riesgos; intervenciones clínicas
para identificar factores de riesgo asociados a situaciones de salud, medicación y trastornos
visuales corregibles; evaluación del domicilio y modificación del entorno en casos con
factores de riesgo conocidos o antecedentes de caídas; prescripción de dispositivos
asistenciales apropiados para paliar los problemas físicos y sensoriales; fortalecimiento
muscular y ejercicios de equilibrio prescritos por profesionales sanitarios con formación
adecuada, programas grupales comunitarios que pueden incorporar la educación para
prevenir caídas y ejercicios de tipo del tai-chi o de equilibrio dinámico y fortalecimiento
muscular, entre otros 33.
Por lo anterior se impulsará a los adultos mayores participantes a evaluar los factores de
riesgos de caída presentes en sus hogares (ver Anexo 5: Pauta de evaluación de riesgo de
caída en el AM) y se colaborará con la resolución de ellos mediante la educación sobre
adaptaciones o utilización de ayudas técnicas de bajo costo. También puede realizarse
alguna actividad grupal dentro del taller en que se visiten diferentes edificios públicos,
plazas, bancos, supermercados ubicando los lugares donde existen riesgos de caídas para
evaluar la posibilidad de trabajar con la comunidad la resolución de ellos.
Se realizará educación y entrenamiento de funciones y habilidades para prevención de
caídas, considerando los factores de riesgo atingentes al proceso de envejecimiento
(disminución de agudeza visual, equilibrio, fuerza, disminución de la capacidad de
habituación vestibular, de reacciones protectoras, y otras, etc.) y otros asociados a
situaciones de salud prevalentes en los adultos mayores (disminución de la sensibilidad,
dificultades en la marcha y otros).
Se fomentará la práctica de ejercicios preventivos de caídas que involucren las cualidades
ya descritas y que incorporen ejercicios de estimulación de equilibrio estático y dinámico,
habituación vestibular y estimulación propioceptiva, que deben ser reforzados mediante la
educación continua sobre sus beneficios y la práctica segura de ellos en el hogar. Junto a
lo anterior, se incorporarán sesiones que incluyan entrenamiento de manejo de caídas.
[Link]
Sugerencia Sesión Tipo
Programa Más Adultos Mayores Autovalentes
1. Saludo cordial y recibimiento de los participantes.
2. Control de Asistencia.
3. Revisión de la “tarea para la casa” de la sesión anterior.
4. Explicación de la sesión del día, contenidos a desarrollar y fases.
5. Práctica de ejercicios de estimulación motora y/o cognitiva y/o educación en
autocuidado y estilo de vida saludable, según el taller y los contenidos
programados en conjunto por los adultos mayores y la dupla del Programa.
6. Entrega de la “tarea para la casa” correspondiente a la sesión.
7. Cierre formal de la sesión, evaluación participativa e invitación a la próxima
reunión.
Sobre la Continuidad de la Intervención
Se espera la progresión y continuidad de los contenidos abordados en los talleres con la
incorporación de una rutina de ejercicios en el hogar, reforzados con material de apoyo
(dibujos de ejercicios, calendarios para organización, puzles, etc.). Se educará con énfasis
en la responsabilidad individual de la mantención y/o mejora funcional y en las opciones de
continuidad que existan en la red local de acuerdo a los intereses de los adultos mayores.
Sobre el material de refuerzo para el hogar
Este material será confeccionado por cada equipo, siendo recomendable la participación
de los adultos mayores en su elaboración. Se priorizará de acuerdo a las necesidades
detectadas en cada grupo y se potenciará la movilización de recursos ya existentes en la
comunidad (papel de revistas, fotografías, implementos del hogar, entre otros) o factibles
de construir (calendarios, hojas de guías de ejercicios y otros).
Deberá ser diseñado con las máximas consideraciones de accesibilidad de acuerdo a las
posibilidades comunicacionales verbales, visuales y auditivas de los adultos mayores. Y
asimismo, tener en cuenta, la terminología lingüística habitual, el nivel educacional y cultural
de los adultos mayores, sus intereses y áreas de desempeño.
[Link]
TALLERES DEL PROGRAMA DE ESTIMULACIÓN FUNCIONAL
Mediante este programa se pretende optimizar las oportunidades de salud entendiendo el
envejecimiento activo de manera integral y de acuerdo a las posibilidades máximas de las
personas mayores y sus comunidades, potenciando el cambio de la visión asistencialista
en salud hacia una visión de fortalecimiento de las personas y su comunidad, donde el
equipo de salud acompaña, y fortalece el autocuidado de los adultos mayores mediante la
estimulación funcional a través del trabajo comunitario en salud promocional y preventivo
Se ha divido la estimulación funcional en tres talleres para facilitar la organización y
metodología de trabajo de los adultos mayores y los equipos, teniendo en cada uno de esos
talleres como foco principal la estimulación de las funciones correspondientes, pero
considerando necesariamente la integralidad de la persona mayor y que, tanto las funciones
motoras como cognitivas y psicosociales, junto al autocuidado no se desarrollan en forma
aislados unos de otros y que están estrechamente relacionados para el desempeño
satisfactorio del adulto mayor de acuerdo a sus intereses, roles y contexto.
Los implementos utilizados dependerán de la actividad programada en cada taller y en esta
Orientación se sugieren algunos materiales, cuyo uso dependerá de los objetivos de cada
actividad, las características del grupo y la disponibilidad de recursos en el CES y/o en la
comunidad31.
Dentro del Programa de Estimulación Funcional en que participarán los Adultos Mayores
ingresados al Programa Más Adultos Mayores Autovalentes, se contempla la ejecución de
los tres talleres desarrollados a continuación y la permanente evaluación participativa
durante el desarrollo de las sesiones y al finalizar el Programa.
Estimulación de las funciones motoras y psicomotrices
[Link]
Se requiere fomentar el control motor de los adultos mayores y la movilidad general, a
través de actividades que favorezcan primero la toma de conciencia de la
corporalidad propia, la posibilidad de modificar posturas y actos motores en el
desempeño cotidiano y luego, que propicien la automatización de posiciones de control y
activación muscular que faciliten la seguridad en los actos motores y disminuyan el
gasto energético asociado a las incorrectas ejecuciones.
Para lo anterior se revisará y mejorará la ejecución de actos motores globales y
cotidianos de los adultos mayores como giros en supino (para la movilidad en la cama),
transferencia de supino a sedente (para salir de la cama) y de sedente a de pie (para
ponerse de pie desde la posición sentada), giros en sedente (para manipular objetos y
actividades de autocuidado básicas), lograr y mantener posición encuclillas, marcha y
cambios de dirección durante la marcha, marcha con obstáculos, marcha con
extremidades superiores con función de carga o manipulación.
Mediante actividades que favorezcan la estimulación sensorial y el aprendizaje motor para
la incorporación en la vida cotidiana se estimulará la mantención y/o mejora de la
condición funcional.
Se considerará además la estimulación de las praxias mediante la realización de
movimientos simples e intencionados, manipulación de objetos a través de secuencias
de movimientos, gestos y expresiones faciales, la planificación y ejecución de
movimientos que organicen elementos dentro del espacio.
Asimismo, se recomienda el desarrollo de actividades de destreza y motricidad gruesa y
fina que estimulen los distintos tipos de coordinación requeridos en las actividades
habituales de los adultos mayores.
Dentro de la estimulación funcional, debe considerarse que cada ejercicio o técnica no
estimula una función motora en forma aislada y que transversalmente en las sesiones se
estimularán las siguientes capacidades según la etapa de desarrollo y exigencia de la
sesión:
[Link]
ESTRATEGIAS PARA EL DESARROLLO DEL PROGRAMA
DE ESTIMULACIÓN FUNCIONAL
Ingreso de los adultos mayores que cumplan con el criterio de Inclusión al Programa
Criterio de Ingreso: Persona de 65 años y más, beneficiario de FONASA, inscrito en centros
de salud con EMPAM vigente y con resultado de Autovalente sin riesgo, o Autovalente con
riesgo o en riesgo de dependencia.
En caso de pesquisar adultos mayores sin EMPAM vigente, se educará sobre la importancia
del examen y se derivará y/o gestionará su aplicación por parte del equipo de sector para
ingreso al Programa.
El ingreso de los Adultos Mayores al Programa, será realizado en forma grupal
preferentemente, por la dupla de trabajo a cargo. Cada adulto mayor deberá expresar su
consentimiento a participar, luego de la información entregada y recibida en forma clara y
comprensible por parte del equipo, a través de la firma del Compromiso Informado22.
Se ha estimado que, al menos un 70% de los adultos mayores a los que se les aplicó
EMPAM, cumplen con los criterios de ingreso al programa. La implementación del programa
implica aumentar la cobertura del EMPAM y por lo tanto la población adulta mayor bajo
control, para pesquisar e intervenir a tiempo a esa población, previniendo la pérdida de
funcionalidad y la dependencia. Para el logro de lo anterior, se ha estimado que cada dupla
profesional ingrese al programa, al menos a 1.075 Adultos Mayores al año o en su defecto
al 60% de su población bajo control que cumple con criterios de ingreso (siempre que esta
estimación supere los 1075 adultos mayores). En el caso que, el centro de salud cuente
con dos duplas
profesionales, se considerará como meta de ingresos anual a 2.200 adultos mayores, dado
que el trabajo de difusión y coordinación con el equipo de salud y la red local es único para
ambas duplas, pudiendo abordar mayor número de personas.
Para lograr esta cobertura es fundamental el trabajo coordinado con el equipo de salud y el
intersector, la difusión del programa en la red local y la promoción de la evaluación de los
adultos mayores con el EMPAM
Las acciones de ingreso al Programa, serán variadas de acuerdo a la organización de cada
red local. En términos generales se describen tres flujos de acceso al Programa:
1. A través de controles de salud de los distintos programas y atenciones de morbilidad, en
que se pesquisa al adulto mayor que cumple criterios de ingreso.
2. A través de organizaciones sociales contactadas por el equipo de salud y el intersector
(Dirección de Desarrollo Comunal, Oficina del Adulto Mayor, Juntas de Vecinos, Clubes
Deportivos, Centros de Madres y otros) que participan del Programa.
[Link]
3-A través del “rescate” de los adultos mayores de los sistemas de registro del centro de
salud(cartolas, tarjeteros, fichas clínicas), convocando a los que cumplan los criterios de
ingreso y derivando para evaluación de los que no tengan su EMPAM vigente.
Al trabajar con Organizaciones Sociales, se sugiere establecer primeramente un contacto
de tipo informativo y con carácter de motivador con la directiva y con la asamblea de la
organización para lograr más personas informadas sobre el programa y así sumar
colaboradores y personas que puedan difundir el programa en su comunidad. Se
recomienda explicar el Programa, los beneficios y forma de trabajo, y coordinar con la
agrupación los talleres de Estimulación Funcional y Autocuidado. En el caso de trabajar con
adultos mayores que no participan en alguna organización con la que trabajará el Programa
y que son convocados a través de la derivación del CES, igualmente se informará del
Programa, los beneficios y modalidades de trabajo, para motivar su participación informada
y voluntaria. Se deberá verificar la vigencia del EMPAM y que el (la) adulto mayor cumpla
con la calificación de Autovalente Sin riesgo, Autovalente Con Riesgo o En Riesgo de
Dependencia. En caso de no encontrarse vigente el EMPAM, se gestionará su aplicación
por el equipo de salud del sector.
Participación de ambos integrantes de la dupla profesional
En forma coordinada e interdisciplinaria. Para la adquisición por parte de los Adultos
Mayores de una rutina cotidiana de ejercicios y/o técnicas para mejora y mantención de su
funcionalidad, se requiere de la comunicación, planificación e integración de contenidos y
modalidades de trabajo a desarrollar entre los integrantes de la dupla profesional, de modo
de entregar contenidos claros y atingentes a las personas con que se trabajará, su situación
de salud y funcionalidad, roles, intereses y participación social. Cada Taller deberá
considerar la participación de ambos integrantes de la dupla, como facilitador principal del
taller o como colaborador del taller quien apoya y complementa el trabajo educativo y de
mantención y/o mejora funcional, de manera tal de reforzar los contenidos, técnicas y
favorecer la realización del trabajo grupal. Por otra parte, el programa se insertará en forma
coordinada con los otros programas de salud destinados a la población adulto mayor y con
los programas municipales y de otros servicios gubernamentales y no gubernamentales
relacionados.
[Link]
[Link]