La acentuación en la lengua es el énfasis fonético que se pone a la pronunciación de
una sílaba dentro de una palabra, y por ende pertenece al ámbito de la ortografía,
representado con un símbolo denominado de “tilde” (´) o acento ortográfico. En
español este símbolo recae solamente en las vocales y cada palabra puede llevar
uno, en un aspecto relacionado con la entonación.
"La acentuación tiene relevancia en la significación de los vocablos,
dado que una alteración en la intensidad de las sílabas puede tener
como consecuencia una alteración en el significado: cantara y
cantará. En el primer casos se hace referencia al modo subjuntivo,
significando un deseo o posibilidad, también aceptando formas
condicionales; en el segundo se alude al modo indicativo, refiriendo
un futuro certero. Las vocales acentuadas se llaman agudas y el resto
de las vocales presentes en una palabra se denominan graves.
Ejemplo: La ópera sería magnífica si cantara Plácido Domingo.
La ópera será magnífica: cantará Plácido Domingo"
Tipos de acentuación
Ortográfico o gráfico (tilde): Este es el *signo visible que representa
el acento prosódico. Es “ortográfico” porque es una regla de escritura
correcta, y “gráfico” porque es un símbolo que vemos en la página.
La tilde nos indica en qué sílaba de la palabra cae el acento.
Prosódico: Esto se refiere a la *pronunciación. Es la intensidad con
la que pronunciamos una sílaba en una palabra. El acento prosódico
es la fuerza que le damos a esa sílaba, haciéndola destacar sobre las
demás. Es invisible, pero la tilde lo hace visible en la escritura.
Diacrítico: Aquí la tilde tiene un papel *diferenciador. No solo marca
el acento, sino que distingue palabras que se escriben igual pero
tienen distintos significados. “Tú” (pronombre) y “tu” (posesivo) son
el ejemplo perfecto. Sin la tilde diacrítica, no podríamos saber cuál
palabra se está usando.
¿Qué es una sílaba tónica?
Una sílaba tónica es la que tiene el acento prosódico dentro de una
palabra.
Por esa razón podemos decir también que la sílaba tónica es
sencillamente la que recibe la mayor fuerza de voz en una palabra al
momento de pronunciarla. Desde luego, para que notemos ese
contraste necesitamos que haya más de una sílaba en la palabra. En
caso contrario, cuesta más distinguir o identificar la tilde prosódica.
Por otra parte, no puede haber dos sílabas tónicas en un mismo
término, sino solamente una.
Todo lo anterior podemos ubicarlo en el nivel sonoro de la lengua.
Pero a nivel de significado esta sílaba también cumple un papel.
Función de la sílaba tónica en el significado
Para entender esta función primero hemos de tener en cuenta una
cosa: en el español hay palabras que se escriben igual pero tienen
una sílaba tónica distinta.
Es decir, en nuestro idioma puede haber dos palabras que compartan
las mismas letras (vocales y consonantes), aunque no la misma
posición del acento prosódico. Esto sucede con “papa” y “papá”:
Mismas letras: Tanto la primera como la segunda están compuestas
por las mismas cuatro letras. De hecho, son en realidad dos letras que
se repiten.
Diferente sílaba tónica: La mayor fuerza de voz no recae exactamente
sobre la misma sílaba. En el primer caso está en la penúltima,
mientras que en el segundo está en la última.
La segunda diferencia es el centro de esta función. Una sílaba tónica
puede cambiar el significado de las palabras según en qué posición se
encuentre:
Papá: Se refiere a quien engendra o a quien se reproduce.
Papa: Se refiere a un tubérculo.
Como podemos notar, son dos sentidos completamente distintos. Y el
cambio entre uno y otro se define tan solo por la ubicación de esta
sílaba.
Sílaba átona
La sílaba átona es la que no recibe la mayor fuerza de voz durante la
pronunciación de una palabra.
En ese sentido, estas sílabas son las opuestas de las tónicas. Sin
embargo, hay otra diferencia que también las opone: puede haber
más de una sílaba átona dentro de las palabras.
Una sílaba tónica siempre figura como principal, y no puede haber
otra. En cambio, puede haber una, dos y muchas más sílabas átonas
al mismo tiempo. Es por eso que siempre son la mayoría en cualquier
término.
Las reglas de acentuación en español son:
Las palabras agudas se acentúan si terminan en vocal, “n” o “s”. Por
ejemplo, “papá”, “ratón” y “compás”.
Las palabras llanas se acentúan si terminan en consonante que no
sea “n” o “s”. Por ejemplo, “López”, “árbol” y “césped”.
Todas las palabras esdrújulas y sobresdrújulas se acentúan. Por
ejemplo, “último”, “séptimo” y “devuélvemelo”.
Los pronombres y adverbios interrogativos y exclamativos siempre
requieren acento ortográfico.
En los triptongos, la tilde se coloca siempre en la vocal abierta (a, e,
o).
Para saber dónde poner el acento, se puede identificar la sílaba tónica
de una palabra:
Si el acento está en la última sílaba, es palabra aguda.
Si el acento está en la penúltima sílaba, es palabra llana.
Si el acento está en la antepenúltima sílaba, es palabra esdrújula.
Si el acento está en la anterior a la antepenúltima sílaba, es palabra
sobresdrújula.
Dominar el arte de consultar un diccionario es una habilidad esencial
para la comprensión lectora, la escritura precisa y el enriquecimiento
del vocabulario. A menudo, se subestima su potencial, reduciéndose
su uso a la simple búsqueda de definiciones. Sin embargo, un
diccionario bien utilizado es una herramienta poderosa que
desbloquea un universo de información lingüística.
Este texto busca proporcionar una guía práctica para maximizar el
uso de un diccionario, independientemente de su formato (físico o
digital).
Más allá de la definición:
Si bien encontrar la definición de una palabra es el primer paso, un
diccionario ofrece mucho más:
Etimología: Descubre el origen y la evolución de una palabra,
comprendiendo su historia y las conexiones con otras lenguas. Esta
información proporciona un nivel más profundo de comprensión.
Pronunciación: La mayoría de los diccionarios incluyen guías de
pronunciación, a menudo con símbolos fonéticos o indicaciones de
acentuación. Esto es crucial para una correcta articulación y
comprensión oral.
Partes de la oración: Identifica si la palabra es un sustantivo, verbo,
adjetivo, adverbio, etc. Comprender su categoría gramatical es
esencial para usarla correctamente en una oración.
Sinónimos y antónimos: Amplia tu vocabulario explorando palabras
con significados similares (sinónimos) y opuestos (antónimos). Esto
enriquece la expresión escrita y oral, evitando la repetición y
añadiendo precisión.
Ejemplos de uso: Los ejemplos contextualizados ilustran cómo se
utiliza una palabra en diferentes situaciones. Esto es especialmente
útil para entender las sutilezas del significado y evitar malentendidos.
Información gramatical: Algunos diccionarios incluyen información
gramatical detallada, como las conjugaciones verbales, las
declinaciones nominales y las reglas de uso.
Estrategias para una consulta eficaz:
Utilizar la organización alfabética: Familiarízate con la estructura
alfabética del diccionario para localizar palabras rápidamente.
Aprovechar las guías: Muchos diccionarios incluyen guías o pestañas
que facilitan la búsqueda de palabras.
Explorar las entradas completas: No te limites a la primera definición;
examina todas las acepciones para encontrar la que mejor se ajusta
al contexto.
Comprobar la fiabilidad de la fuente: En el caso de diccionarios
digitales, asegúrate de que la fuente sea confiable y actualizada.
Tipos de diccionarios:
Existen diversos tipos de diccionarios, cada uno con un enfoque
específico:
Diccionarios generales: Ofrecen una amplia cobertura del vocabulario
de una lengua.
Diccionarios especializados: Se centran en campos específicos,
como la medicina, la ciencia o la tecnología.
• Diccionarios de sinónimos y antónimos: Ayudan a ampliar el
vocabulario y a enriquecer la expresión.
La caligrafía, el arte de escribir a mano bellamente, se basa en varios
aspectos fundamentales que, combinados, producen resultados
elegantes y legibles. Estos aspectos se pueden agrupar en:
1. Postura y Agarre:
Postura: Una postura correcta es crucial para la comodidad y la
precisión. La espalda debe estar recta, los hombros relajados y los
pies apoyados en el suelo. La mesa debe estar a una altura adecuada
para evitar encorvarse.
Agarre: El agarre del instrumento de escritura (pluma, pincel, lápiz)
debe ser firme pero relajado. Evitar un agarre demasiado tenso que
pueda causar fatiga y afectar la fluidez del trazo. Existen diferentes
técnicas de agarre, dependiendo del instrumento y el estilo de
caligrafía. La idea es que la escritura fluya desde el brazo y el
hombro, no solo desde los dedos.
2. Dominio del Instrumento:
Control del trazo: La capacidad de controlar la presión, la velocidad y
la dirección del instrumento es fundamental para crear diferentes
grosores y formas de las letras. La práctica constante es clave para
desarrollar este control.
Variedad de trazos: La caligrafía implica el dominio de diversos tipos
de trazos: líneas rectas, curvas, óvalos, etc. La combinación de estos
trazos permite formar las letras y las palabras.
Tipo de instrumento: El tipo de instrumento influye
significativamente en el resultado. Las plumas estilográficas, los
pinceles y los lápices ofrecen diferentes posibilidades de trazo y
expresión.
3. Conocimiento de las Letras:
Forma de las letras: La caligrafía requiere un conocimiento preciso
de la forma de cada letra, tanto mayúsculas como minúsculas,
incluyendo sus proporciones y detalles. Algunos estilos de caligrafía
tienen reglas muy estrictas sobre la forma de las letras.
Espaciado: El espaciado entre letras y palabras es esencial para la
legibilidad y la estética del texto. Un espaciado inadecuado puede
dificultar la lectura o dar una sensación de desorden.
Altura de las letras: La altura de las letras, especialmente la relación
entre las letras ascendentes (como la ‘b’ o la ‘l’) y las descendentes
(como la ‘g’ o la ‘y’), es importante para la armonía visual.
4. Elementos Estéticos:
Ritmo y Fluidez: Un buen texto caligráfico presenta un ritmo y una
fluidez visual. Las letras y palabras deben fluir de manera natural y
armoniosa.
Proporción y Armonía: Las proporciones entre las diferentes partes
del texto deben ser equilibradas y armoniosas.
• Espacio en blanco (Negative space): El espacio en blanco entre las
letras, las palabras y las líneas es un elemento clave de la
composición y debe utilizarse de forma estratégica.
El Método Palmer de caligrafía es una técnica de enseñanza destinada
a promover una escritura natural y dinámica, mediante movimientos
armónicos del brazo y la mano.
A pesar de haber surgido a finales del siglo XIX, gracias a Austin
Norman Palmer, sigue estando vigente y se ha convertido en una
herramienta fantástica para aquellos que buscan mejorar su letra o
simplemente darle un toque personal a sus escritos.
Principios del Método Palmer
El Método Palmer de caligrafía se basa en tres principios
fundamentales:
1. Posición correcta
Una buena postura es fundamental para una caligrafía perfecta y
fluida.
En ese sentido, el Método Palmer enseña a los estudiantes a sentarse
erguidos frente a la mesa, escritorio o pupitre, con la columna
vertebral bien recta y los pies apoyados en el suelo.
Respecto a la posición de los codos, estos deben permanecer
ligeramente flexionados; el codo derecho descansa en el ángulo
derecho de la mesa o cerca de ella; el codo izquierdo reposa en la
mesa en una posición tal, que el cuerpo se mantiene recto.
2. Movimiento del brazo
En lugar de usar los dedos para escribir, el Método Palmer enfatiza el
movimiento del brazo entero (desde el hombro hasta la muñeca). Esto
permite una escritura más fluida y reduce la fatiga en las manos.
En tal sentido, es necesario que el brazo descanse cómodamente
sobre la mesa o soporte; centra los puntos de descanso en dos zonas
específicas: el músculo del antebrazo (cerca del codo) y los dedos
meñique y anular, que sirven de punto de apoyo para trasladarse
sobre el papel.
3. Formación de las letras
El Método Palmer proporciona instrucciones detalladas sobre cómo
formar cada letra del alfabeto cursivo.
La letra palmer se forma con un trazo suave y continuo, manteniendo
el equilibrio entre la altura, inclinación y espaciado.
Cada letra del abecedario palmer (mayúscula y minúscula), cada
curva, cada enlace, debe empezar y terminar en un punto
perfectamente definido, respetando los trazos ascendentes y
descendentes y el espacio interno de la letra para lograr un acabado
estético refinado.
Además, se debe aplicar una rapidez adecuada; una lentitud
excesiva producirá líneas temblorosas y excesiva rapidez dará paso a
una formación irregular de las letras. Por lo tanto, para adquirir un
movimiento ligero, firme y elástico hay que practicar.
Una forma de regular la rapidez del movimiento es contar. Por
ejemplo, al ejercitar con óvalos y líneas rectas, la media es de
doscientos trazos por minuto.