Introducción a la Microbiología
Introducción a la Microbiología
Inmunología
Conceptos Generales. 1.4. Patogenia de la infección bacteriana y resistencia del huésped a la infección. 1.5. Flora bacteriana normal
LA CIENCIA DE LA MICROBIOLOGÍA
La microbiología es el estudio de los microorganismos, un grupo grande y diverso de organismos
microscópicos que vive en forma de células aisladas o en grupos de ellas; también comprende a los
virus, que son organismos microscópicos, pero que carecen de estructuras celulares. Los
microorganismos tienen un enorme impacto en la vida y en la composición física y química de
nuestro planeta. Los microorganismos se encargan de llevar a cabo ciclos de elementos químicos
indispensables para la vida, tales como los ciclos del carbono, nitrógeno, azufre, hidrógeno y
oxígeno; los microorganismos realizan más fotosíntesis que las plantas.
En los seres humanos, más del 90% de las células de nuestros cuerpos corresponde a microbios. Las bacterias
del intestino del ser humano promedio pesan 1 Kg y un adulto excretara su propio peso en bacterias fecales cada
año.
CLASIFICACIÓN Y NOMENCLATURA DE LOS GRUPOS CELULARES.
La taxonomía es la ciencia de la clasificación de los organismos. En microbiología, la taxonomía se utiliza para
clasificar los microorganismos en grupos basados en sus características compartidas. La clasificación taxonómica
proporciona un sistema universal para nombrar e identificar microorganismos, lo que es esencial para el estudio,
la comunicación y el control de las enfermedades infecciosas.
Jerarquía taxonómica:
La clasificación taxonómica de los microorganismos se organiza en una jerarquía que va desde lo más general a lo
más específico. Los principales niveles de la jerarquía taxonómica son:
Dominio: El nivel más alto de la clasificación, que divide a los organismos en tres grupos: Bacteria, Archaea y
Eukarya.
Filo: Un grupo de clases relacionadas.
Clase: Un grupo de órdenes relacionadas.
Orden: Un grupo de familias relacionadas.
Familia: Un grupo de géneros relacionados.
Género: Un grupo de especies estrechamente relacionadas.
Especie: La unidad básica de clasificación taxonómica, que comprende un grupo de individuos que pueden
reproducirse entre sí y producir descendencia fértil.
Nomenclatura binomial:
El sistema de nomenclatura binomial es un método universal para nombrar especies. Este sistema utiliza dos
nombres:
• Género: El nombre del género se escribe en primer lugar, siempre con la primera letra mayúscula.
• Especie: El nombre de la especie se escribe en segundo lugar, siempre en minúscula.
Los nombres binarios se escriben en cursiva o se subrayan cuando se escriben a mano o se imprimen. Por ejemplo,
Escherichia coli es el nombre binario de la bacteria común que causa infecciones del tracto urinario.
CLASIFICACIÓN DE LOS PROCARIOTAS:
Para comprender cualquier grupo de microorganismos, es necesario hacer una clasificación. Un buen sistema de
clasificación permite al científico elegir las características con las que se puede catalogar con rapidez y exactitud
cualquier microorganismo nuevo. La categorización permite pronosticar muchos rasgos adicionales que
comparten otros integrantes de la misma categoría. En el ámbito hospitalario, la clasificación correcta de un
microorganismo patógeno ofrece la vía más directa para eliminarlo. Asimismo, la clasificación permite comprender
mejor las relaciones entre diferentes microorganismos y esta información tiene un gran valor práctico. Los
procariotas son organismos unicelulares que no tienen núcleo ni orgánulos unidos a la membrana. Los procariotas
se dividen en dos dominios: Bacteria y Archaea.
• Dominio Bacteria: Las bacterias son el tipo más común de procariota. Se caracterizan por su pared celular de
peptidoglicano, su reproducción por fisión binaria y su metabolismo diverso. Las bacterias pueden ser beneficiosas
o patógenas. Algunas bacterias beneficiosas viven en el intestino humano y ayudan a digerir los alimentos, mientras
que otras bacterias patógenas causan enfermedades como la neumonía y la salmonelosis.
• Dominio Archaea: Las arqueas son procariotas que se encuentran en ambientes extremos, como aguas termales
y géiseres. Se caracterizan por su membrana celular única y su metabolismo diferente al de las bacterias. Las
arqueas no son patógenas para los humanos.
PROTISTAS:
El “núcleo verdadero” de las eucariotas (del griego karyon,“nucleo”) constituye solo una de sus características
distintivas. Los protistas son organismos eucariotas unicelulares o pluricelulares simples que no se clasifican como
plantas, animales ni hongos. Los protistas juegan un papel crucial en los ecosistemas, actuando como productores
primarios, consumidores y descomponedores. Algunos protistas son patógenos para humanos y animales,
causando enfermedades como la malaria, la tripanosomiasis y la amebiasis.
Se caracterizan por una gran diversidad de formas, estructuras y modos de vida.
Características generales:
• Eucariotas: Poseen un núcleo verdadero y orgánulos membranosos.
• Unicelulares o pluricelulares simples: Algunos protistas son células individuales, mientras que otros
forman colonias o agregados.
• Nutrición diversa: Algunos protistas son autótrofos (producen su propio alimento), mientras que otros
son heterótrofos (obtienen su alimento de otros organismos).
• Locomoción variada: Algunos protistas son móviles, mientras que otros son sésiles.
• Reproducción variada: Se pueden reproducir de forma asexual o sexual.
CLASIFICACIÓN DE LOS PROTISTAS:
Las eucariotas microbianas (protistas) son miembros de cuatro grupos principales: algas, protozoarios, hongos y
mohos. Los protistas constituyen las eucariotas microbianas, se clasifican tradicionalmente en función de su
locomoción, tipo de nutrición y estructura celular.
• Protozoarios: Protistas móviles y heterotrofos que se alimentan de otros organismos. Son organismos
protistas unicelulares no fotosintéticos.
• Algas: Son microorganismos eucariotas fotosintéticos, que producen O2 como producto de la fotosíntesis.
Protistas autótrofos que contienen clorofila y otros pigmentos fotosintéticos.
• Hongos: Protistas eucariotas heterótrofos que se alimentan por absorción, saprofitos o parasíticos. Son
protistas no fotosintéticos que crecen en forma de conjuntos de filamentos ramificados y entrelazados
(“hifas”) conocidos como micelios. Los hongos que poseen micelios se denominan mohos; algunos tipos de
hongos denominados levaduras no forman micelios, pero se reconocen con facilidad como hongos por la
naturaleza de su reproducción sexual y la presencia de formas de transición.
• Mohos de fango: se caracterizan por la presencia, durante una fase de su ciclo vital, de una masa
multinucleada ameboide de citoplasma llamada sincicio. Este último de un moho de fango es análogo al
micelio de un hongo verdadero.
CLASIFICACIÓN DE LOS EUCARIOTAS:
Los eucariotas son organismos unicelulares o multicelulares que tienen un núcleo verdadero y orgánulos unidos a
la membrana. Los eucariotas se dividen en cuatro reinos: Animalia, Plantae, Fungi y Protista.
• Reino Animalia: Los animales son organismos multicelulares que son heterótrofos y se mueven por sí mismos.
Los animales incluyen mamíferos, aves, peces, reptiles, anfibios e invertebrados.
• Reino Plantae: Las plantas son organismos multicelulares que son fotosintéticas y no se mueven por sí mismas.
Las plantas incluyen árboles, flores, hierbas y algas.
• Reino Fungi: Los hongos son organismos eucariotas que son heterótrofos y tienen paredes celulares de quitina.
Los hongos incluyen hongos, mohos y levaduras.
• Reino Protista: Los protistas son un grupo diverso de organismos eucariotas que no encajan en ninguno de los
otros tres reinos. Los protistas pueden ser unicelulares o multicelulares, y pueden ser fotosintéticos o heterótrofos.
Algunos protistas son patógenos para los humanos, como los protozoos que causan la malaria y la enfermedad del
sueño.
Importancia de la clasificación y nomenclatura:
La clasificación y nomenclatura de los microorganismos son importantes por varias razones:
• Permite la comunicación precisa entre los científicos. Cuando los científicos utilizan un nombre científico
común para un microorganismo, todos saben a qué organismo se refieren. Esto ayuda a evitar confusiones y
malentendidos.
CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN DE LAS BACTERIAS
La clasificación de las bacterias es un tema complejo y en constante evolución. La clasificación de las bacterias es
importante para comprender su diversidad, identificarlas y determinar su comportamiento en el medio ambiente
y en el cuerpo humano. La clasificación también es útil para el desarrollo de nuevos antibióticos y vacunas. El
sistema de clasificación de las bacterias está basado en una combinación de criterios morfológicos, de tinción de
Gram, bioquímicos y genéticos.
Clasificación basada en la morfología
La clasificación basada en la morfología se basa en la forma y disposición de las células bacterianas. Las principales
categorías son:
• Coco: Bacterias esféricas o ligeramente ovaladas.
• Bacilo: Bacterias en forma de barra.
• Espirilo: Bacterias en forma de espiral.
• Vibrio: Bacterias en forma de coma.
• Coccobacilo: Bacterias con forma intermedia entre cocos y bacilos.
Clasificación basada en la tinción de Gram
La tinción de Gram es una técnica de laboratorio que permite diferenciar las bacterias en dos grupos:
• Gram positivas: Estas bacterias retienen el colorante cristal violeta después de la decoloración con alcohol
y yodo.
• Gram negativas: Estas bacterias pierden el colorante cristal violeta después de la decoloración con alcohol
y yodo y se tiñen de color rojo con safranina.
Clasificación basada en las características de Proliferación
Las características de proliferación se refieren a la capacidad de las bacterias para crecer y multiplicarse en
diferentes condiciones. Estos criterios incluyen:
• Requerimientos nutricionales: Las bacterias se clasifican según su tipo de nutrición, como autótrofos
(producen su propio alimento) o heterótrofos (obtienen su alimento de otros organismos).
• Condiciones de crecimiento: Se consideran factores como la temperatura, el pH, la presencia de oxígeno
y la salinidad.
• Productos de la fermentación: Algunas bacterias producen diferentes tipos de ácidos o gases durante la
fermentación de azúcares.
Clasificación basada en las características bioquímicas
La clasificación basada en las características bioquímicas se basa en la capacidad de las bacterias para realizar
determinadas reacciones metabólicas. Se utilizan diversas pruebas bioquímicas para identificar las bacterias,
como:
• Pruebas de fermentación: Estas pruebas determinan la capacidad de las bacterias para fermentar
azúcares.
• Pruebas de respiración: Estas pruebas determinan la capacidad de las bacterias para utilizar diferentes
sustratos como fuente de carbono para la respiración.
• Pruebas de sensibilidad a antibióticos: Estas pruebas determinan la sensibilidad de las bacterias a
diferentes antibióticos.
Clasificación basada en las Características Genéticas (Filogenética)
Las características genéticas se basan en la comparación de las secuencias de ADN de las bacterias. La clasificación
filogenética, que se basa en la evolución de las especies, utiliza esta información para establecer relaciones entre
diferentes grupos de bacterias. Este tipo de clasificación se basa en la comparación de las secuencias de ADN de las
bacterias, lo que permite determinar su relación evolutiva.
Otras características:
• Estructura celular: Algunas bacterias presentan estructuras especiales como la pared celular, la cápsula o
el flagelo.
Ejemplos de Clasificación
• Staphylococcus aureus: Coco Gram positivo.
• Escherichia coli: Bacilo Gram negativo.
• Mycobacterium tuberculosis: Bacilo Gram positivo con una pared celular compleja.
• Dominio Bacteria: El dominio más grande de organismos unicelulares, que incluye a todas las bacterias.
• Filos: Grupos más amplios dentro del dominio Bacteria, que se clasifican en función de características
morfológicas, bioquímicas y genéticas.
• Clases: Subgrupos dentro de los filos, que se clasifican en función de características más específicas.
• Órdenes: Subgrupos dentro de las clases, que se clasifican en función de características aún más
específicas.
• Familias: Grupos de géneros relacionados entre sí.
• Géneros: Grupos de especies estrechamente relacionadas.
• Especies: La unidad básica de clasificación, que se define por la capacidad de las bacterias para
reproducirse entre sí y producir descendencia fértil.
MÉTODOS DE DIAGNÓSTICO DE INFECCIONES BACTERIANAS
Los métodos de diagnóstico de las infecciones bacterianas se pueden clasificar en dos categorías principales:
1. Métodos directos:
• Examen microscópico: Permite observar la morfología de las bacterias en muestras clínicas como frotis
de sangre, esputo, orina o exudados.
• Cultivo microbiológico: Permite el crecimiento de las bacterias en medios de cultivo específicos, lo que
facilita su identificación y la realización de pruebas de sensibilidad a antibióticos.
2. Métodos indirectos:
• Pruebas serológicas: Detectan anticuerpos específicos contra las bacterias en la sangre del paciente.
• Pruebas de detección de antígenos bacterianos: Detectan la presencia de antígenos bacterianos en
muestras clínicas, como orina o sangre.
• Pruebas moleculares: Detectan material genético específico de las bacterias, como el ADN o el ARN.
Métodos de Laboratorio para la identificación de Bacterias
El diagnóstico y la identificación de bacterias se basan en una variedad de métodos de laboratorio que permiten
estudiar sus características morfológicas, bioquímicas y genéticas. Los métodos de laboratorio son esenciales para
el diagnóstico y el tratamiento de las infecciones bacterianas. Permiten identificar el agente causal de la infección,
determinar su sensibilidad a los antibióticos y guiar la terapia antimicrobiana.
Los métodos de laboratorio más utilizados para el estudio de las bacterias.
Métodos de Cultivo
El cultivo de bacterias es una técnica fundamental para el aislamiento e identificación de bacterias. Se utilizan
diferentes tipos de medios de cultivo, según las necesidades específicas de cada bacteria. Los métodos de cultivo
incluyen:
• Cultivo en medios sólidos: Las bacterias se cultivan en superficies sólidas como agar, permitiendo la
observación de colonias y la realización de pruebas bioquímicas.
• Cultivo en medios líquidos: Las bacterias se cultivan en líquidos, permitiendo la medición del crecimiento
y la realización de pruebas bioquímicas.
Métodos de Tinción
Las tinciones permiten visualizar la morfología y estructura de las bacterias. Algunos métodos de tinción comunes
son:
• Tinción de Gram: Diferencia entre bacterias Gram positivas y Gram negativas.
• Tinción de Ziehl-Neelsen: Detecta bacterias ácido-resistentes como Mycobacterium tuberculosis.
• Tinción de Giemsa: Visualiza la estructura interna de las bacterias, incluyendo núcleo y citoplasma.
Métodos Bioquímicos
Las pruebas bioquímicas permiten identificar las bacterias en función de su capacidad para realizar determinadas
reacciones metabólicas. Algunas pruebas bioquímicas comunes son:
• Pruebas de fermentación: Determinan la capacidad de las bacterias para fermentar azúcares.
• Pruebas de respiración: Determinan la capacidad de las bacterias para utilizar diferentes sustratos como
fuente de carbono para la respiración.
• Pruebas de enzimas: Detectan la presencia de enzimas específicas en las bacterias.
Métodos Serológicos
Los métodos serológicos detectan la presencia de anticuerpos o antígenos específicos en la sangre u otros fluidos
corporales. Algunas pruebas serológicas comunes son:
• Inmunoensayo ligado a enzimas (ELISA): Detecta la presencia de anticuerpos o antígenos.
• Pruebas de aglutinación: Observan la formación de agregados de bacterias en presencia de anticuerpos
específicos.
Métodos Moleculares
Los métodos moleculares analizan el ADN o ARN de las bacterias para su identificación y caracterización. Algunas
técnicas moleculares comunes son:
• Reacción en cadena de la polimerasa (PCR): Amplificar una región específica del ADN bacteriano.
• Secuenciación de ADN: Determinar la secuencia de nucleótidos del ADN bacteriano.
TIPOS DE PRUEBAS DE SENSIBILIDAD O RESISTENCIA BACTERIANA
Existen diversos métodos para determinar la sensibilidad o resistencia de las bacterias a los antibióticos. Los
principales tipos de pruebas son:
1. Métodos de difusión:
• Método de disco-placa (Kirby-Bauer): Es el método más utilizado para determinar la sensibilidad o
resistencia bacteriana a múltiples antibióticos. En este método, se colocan discos impregnados con
diferentes antibióticos sobre una placa de agar sembrada con la bacteria a estudiar. Se observa el
crecimiento o la ausencia de crecimiento alrededor de cada disco, lo que indica la sensibilidad o resistencia
de la bacteria al antibiótico.
• E-test (Epsilómetro): Este método utiliza una tira de plástico impregnada con un gradiente de
concentraciones de antibiótico. Se coloca la tira sobre una placa de agar sembrada con la bacteria a estudiar,
y se observa el punto de intersección entre el crecimiento bacteriano y la tira. La concentración de
antibiótico en este punto indica la Concentración Inhibitoria Mínima (CIM) del antibiótico, que es la
concentración más baja que inhibe el crecimiento bacteriano.
2. Métodos de dilución en caldo:
• Caldo de Mueller-Hinton: Este método consiste en realizar diluciones seriadas del antibiótico en caldo de
Mueller-Hinton y luego se inocula cada dilución con la bacteria a estudiar. Se observa la concentración
inhibitoria mínima (CIM) y la concentración bactericida mínima (CBM), que son las concentraciones más
bajas que inhiben y matan el crecimiento bacteriano, respectivamente.
• Brote de macrodilución: Este método se realiza en tubos de ensayo que contienen diferentes diluciones
del antibiótico en caldo de cultivo. Se inocula cada tubo con la bacteria a estudiar y se observa el
crecimiento o ausencia de turbidez. La dilución más alta que inhibe el crecimiento bacteriano indica la CIM.
• Microdilución: Este método es similar al brote de macrodilución, pero se realiza en microplacas con
pocillos más pequeños. Permite realizar un mayor número de pruebas en un menor espacio.
3. Métodos automatizados:
• Sistemas automatizados: Existen sistemas automatizados que utilizan diversas tecnologías para
determinar la sensibilidad o resistencia bacteriana. Estos sistemas pueden ser más rápidos y eficientes que
los métodos tradicionales.
Interpretación de los Resultados
Los resultados de las pruebas de resistencia bacteriana se interpretan de acuerdo con criterios establecidos por
organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos criterios se basan en la concentración mínima
inhibitoria (CMI) y la categoría de sensibilidad o resistencia se asigna a la bacteria.
Factores que Influyen en la Sensibilidad
La sensibilidad de las bacterias a los antibióticos depende de varios factores, incluyendo:
• Especie bacteriana: Cada especie bacteriana tiene una susceptibilidad diferente a los antibióticos.
• Mecanismos de resistencia: Algunas bacterias pueden desarrollar mecanismos de resistencia a los
antibióticos, lo que reduce su sensibilidad.
• Concentración del antibiótico: La sensibilidad bacteriana depende de la concentración del antibiótico.
• Factores del paciente: La edad, el estado del sistema inmunológico y la presencia de otras infecciones
pueden influir en la sensibilidad bacteriana.
Importancia de las Pruebas de Sensibilidad o Resistencia Bacteriana
Las pruebas de resistencia bacteriana son esenciales para:
• Selección de antibióticos: Permite seleccionar el antibiótico más adecuado para el tratamiento de una
infección bacteriana específica.
• Control de la resistencia a los antibióticos: Ayuda a monitorear la aparición y propagación de bacterias
resistentes a los antibióticos.
• Desarrollo de nuevos antibióticos: Orienta la investigación y desarrollo de nuevos antibióticos para
combatir las bacterias resistentes.
• Barreras Físicas: La primera línea de defensa está formada por barreras físicas como la piel, las mucosas y las
lágrimas, que impiden la entrada de patógenos al cuerpo.
• Inmunidad Innata: Esta respuesta inmune inespecífica es la primera línea de defensa celular y humoral contra
patógenos. Incluye células como fagocitos (macrófagos, neutrófilos), células dendríticas y células asesinas
naturales (NK), así como moléculas como el complemento y las citoquinas.
• Inmunidad Adaptativa: Esta respuesta inmune específica y de memoria se desarrolla tras la exposición a un
patógeno específico. Incluye linfocitos (células T y células B) y produce anticuerpos y células de memoria para
un ataque más rápido y efectivo en futuros encuentros con el mismo patógeno.
CÉLULAS DEL SISTEMA INMUNE:
Las células del sistema inmune desempeñan roles diversos y cruciales en la defensa del organismo. Entre las
principales se encuentran:
• Fagocitos: Estas células, como macrófagos y neutrófilos, engullen y destruyen patógenos mediante un proceso
llamado fagocitosis.
• Células Dendríticas: Estas células actúan como presentadoras de antígenos, capturando, procesando y
presentando fragmentos de patógenos a los linfocitos para iniciar la respuesta inmune adaptativa.
• Células T: Estas células son responsables de la inmunidad mediada por células, atacando directamente a células
infectadas y regulando la respuesta inmune. Existen diferentes tipos de células T, como células T citotóxicas
(Tc), células T colaboradoras (Th) y células T reguladoras (Treg).
• Células B: Estas células producen anticuerpos, proteínas específicas que se unen a antígenos en la superficie
de los patógenos y marcan para su destrucción por fagocitos o por activación del sistema del complemento.
MOLÉCULAS DEL SISTEMA INMUNE:
Las moléculas del sistema inmune juegan un papel esencial en la comunicación y ejecución de las respuestas
inmunes. Entre las principales se encuentran:
• Anticuerpos (Inmunoglobulinas): Estas proteínas producidas por las células B se unen a antígenos específicos
en la superficie de los patógenos y los marcan para su destrucción por fagocitos o por activación del sistema del
complemento.
• Complemento: Este sistema de proteínas plasmáticas trabaja en conjunto con los anticuerpos para opsonizar
(marcar) a los patógenos para su fagocitosis, lisar células infectadas y amplificar la respuesta inmune.
• Citoquinas: Estas moléculas de señalización celular regulan la comunicación entre las células del sistema
inmune, activando, diferenciando y reclutando células inmunes en el sitio de la infección.
ESTRUCTURA DE LOS ANTICUERPOS (INMUNOGLOBULINAS):
Los anticuerpos, también conocidos como inmunoglobulinas (Ig), son proteínas en forma de Y producidas por
las células plasmáticas, descendientes de los linfocitos B. Su estructura compleja les permite reconocer y unirse
a antígenos específicos, desencadenando una serie de respuestas inmunes.
Clases y Características de los Anticuerpos (Inmunoglobulinas):
Existen cinco clases principales de anticuerpos (IgG, IgM, IgA, IgE e IgD), cada una con características y
funciones específicas:
• IgG: La clase más abundante en sangre y tejidos, proporciona inmunidad a largo plazo y media la opsonización
(marcado de patógenos para su fagocitosis), la neutralización de toxinas y la activación del complemento (un
sistema de proteínas plasmáticas que amplifica la respuesta inmune).
• IgM: La primera clase de anticuerpo producida durante una respuesta inmune, se encuentra principalmente en
la sangre y es muy eficiente en la aglutinación de patógenos (unión de múltiples patógenos para facilitar su
eliminación).
• IgA: La principal clase de anticuerpo en las mucosas, protege contra infecciones en superficies secretorias como
el tracto respiratorio y digestivo. Su estructura le permite resistir la degradación por enzimas proteolíticas y
unirse a patógenos en las mucosas.
• IgE: Participa en las reacciones alérgicas y la defensa contra parásitos. Se une a los receptores FcεRI en los
mastocitos y basófilos, desencadenando la liberación de histamina y otras sustancias inflamatorias en respuesta
a alérgenos.
• IgD: Su función aún no está completamente definida, pero se cree que juega un papel en la activación de las
células B y la regulación de la respuesta inmune.
FUNCIONES ESENCIALES DE LOS ANTICUERPOS (INMUNOGLOBULINAS):
Los anticuerpos desempeñan diversas funciones cruciales en la respuesta inmune adaptativa:
• Reconocimiento de Antígenos: La región variable de los anticuerpos se une específicamente a antígenos en la
superficie de patógenos o células infectadas, marcandolos para su destrucción. Esta especificidad permite al
sistema inmune diferenciar entre células propias y patógenos.
• Neutralización de Toxinas: Algunos anticuerpos pueden unirse a toxinas bacterianas o virales, neutralizando
su actividad y previniendo el daño tisular. Esta función es particularmente importante en la protección contra
enfermedades causadas por toxinas, como el tétanos y la botulina.
• Opsonización: Los anticuerpos opsonizan a los patógenos recubriéndolos, facilitando su fagocitosis por células
inmunes como macrófagos y neutrófilos. La opsonización aumenta la eficiencia de la fagocitosis y la
eliminación de patógenos.
• Activación del Complemento: Algunos anticuerpos pueden activar el sistema del complemento, una cascada
de proteínas plasmáticas que amplifica la respuesta inmune y causa la lisis (destrucción) de células infectadas.
El complemento también puede atraer células inmunes al sitio de la infección y promover la inflamación.
• Citolisis: Los anticuerpos unidos a células infectadas pueden activar células efectoras como células NK y
macrófagos para destruirlas mediante citotoxicidad dependiente de anticuerpos
FUNCIONES DEL SISTEMA INMUNE:
El sistema inmune desempeña diversas funciones esenciales para la defensa del organismo:
• Protección contra Patógenos: El sistema inmune reconoce, ataca y elimina patógenos que causan
enfermedades infecciosas.
• Vigilancia y Eliminación de Células Cancerosas: El sistema inmune puede detectar y eliminar células
cancerosas que surgen en el organismo.
• Mantenimiento de la Homeostasis: El sistema inmune regula la respuesta inflamatoria y elimina células
muertas o dañadas, manteniendo la homeostasis del organismo.
• Reconocimiento de lo propio y lo extraño: El sistema inmunitario debe diferenciar entre las células y
moléculas propias del organismo (self) y las que son extrañas (non-self), como los patógenos.
• Eliminación de patógenos: Una vez reconocidos, los patógenos son eliminados del organismo mediante
diversos mecanismos, como la fagocitosis, la destrucción por células citotóxicas o la neutralización por
anticuerpos.
• Memoria inmunológica: El sistema inmunitario recuerda los patógenos a los que ha estado expuesto
anteriormente, lo que le permite responder de forma más rápida y eficaz a futuras infecciones.
TIPOS DE INMUNIDAD:
El sistema inmunológico es un conjunto de células, tejidos y órganos que trabajan juntos para proteger al cuerpo
de las infecciones causadas por microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos.
Existen dos tipos principales de inmunidad:
1. Inmunidad innata o natural:
o Es la primera línea de defensa del cuerpo y está presente desde el nacimiento.
o No es específica para un microorganismo o agente patógeno en particular, sino que actúa
contra una amplia gama de patógenos.
o Reconoce patrones moleculares comunes a muchos microorganismos.
o Incluye barreras físicas, células fagocíticas y el sistema del complemento.
o Barreras físicas: La piel, las mucosas y las pestañas actúan como barreras físicas que impiden
la entrada de microorganismos.
o Células fagocíticas: Los neutrófilos, macrófagos y células dendríticas son células que engullen
y destruyen microorganismos.
o Sistema del complemento: Es un conjunto de proteínas que actúan en conjunto para destruir
microorganismos y promover la fagocitosis.
2. Inmunidad adquirida o específica:
o Se desarrolla a lo largo de la vida como resultado de la exposición a microorganismos (agente
patógeno) o a sus productos (como las vacunas).
o Es específica para un microorganismo (agente patógeno) o un grupo de microorganismos
similares.
o Incluye los linfocitos B y T, que producen anticuerpos y células efectoras, respectivamente.
o Linfocitos B: Producen anticuerpos, que son moléculas que se unen a los agentes patógenos y
los marcan para su destrucción.
o Linfocitos T: Reconocen y destruyen células infectadas por agentes patógenos.
o Produce una respuesta inmune más potente y duradera que la inmunidad innata
1. Adherencia e Invasión: Las bacterias se adhieren a las células del huésped mediante estructuras superficiales
como fimbrias y adhesinas. Luego, algunas bacterias pueden invadir tejidos subyacentes atravesando barreras
epiteliales o utilizando mecanismos como la fagocitosis activa.
2. Evasión de la Respuesta Inmune: Las bacterias han desarrollado diversos mecanismos para evadir la respuesta
inmune del huésped, incluyendo la producción de cápsulas, la alteración de la estructura de la pared celular y la
secreción de toxinas que inhiben o destruyen células inmunes.
3. Multiplicación y Diseminación: Las bacterias se multiplican activamente en el sitio de la infección, utilizando
nutrientes del huésped y liberando toxinas que pueden causar daño tisular. Algunas bacterias pueden
diseminarse a través del torrente sanguíneo o linfático a otros sitios del cuerpo.
4. Daño Tisular y Enfermedad: Las bacterias y sus productos, como toxinas y enzimas, pueden causar daño
tisular y disfunción orgánica. La respuesta inmune del huésped también puede contribuir al daño tisular como
parte del proceso inflamatorio.
FACTORES DE VIRULENCIA BACTERIANA:
Los factores de virulencia son características de las bacterias que les permiten causar enfermedades. Algunos
de los factores de virulencia más importantes incluyen:
• Adhesinas: Moléculas que permiten que las bacterias se adhieran a las células del huésped.
• Toxinas: Sustancias químicas que dañan células y tejidos del huésped. Las toxinas pueden ser exotoxinas
(liberadas al exterior de la célula bacteriana) o endotoxinas (componentes de la pared celular bacteriana).
• Enzimas: Proteínas que catalizan reacciones químicas que favorecen la supervivencia y diseminación de las
bacterias, como la degradación de tejidos o la inactivación de componentes del sistema inmune.
• Estructuras de Superficie: Cápsulas, flagelos y fimbrias pueden contribuir a la virulencia bacteriana al
proteger a las bacterias de la fagocitosis, facilitar la motilidad y promover la adherencia a las células del huésped,
respectivamente.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA PATOGENIA DE LA INFECCIÓN BACTERIANA:
• Características del patógeno: La capacidad de una bacteria para causar enfermedad depende de varios
factores, como su capacidad de adherirse e invadir las células, evadir el sistema inmunitario, producir toxinas y
resistir a los antibióticos.
• Características del huésped: La edad, el estado nutricional, la presencia de enfermedades subyacentes y el
estado del sistema inmunitario del huésped pueden influir en la gravedad de la infección.
• Factores ambientales: La exposición a toxinas, la deshidratación o la desnutrición pueden debilitar el sistema
inmunitario del huésped y hacerlo más susceptible a las infecciones.
PREVENCIÓN Y CONTROL DE LAS INFECCIONES BACTERIANAS:
Las infecciones bacterianas se pueden prevenir y controlar mediante una serie de medidas y estrategias, como:
• Medidas de Higiene: El lavado frecuente de manos, la desinfección de superficies y la preparación adecuada
de alimentos son esenciales para prevenir la transmisión de bacterias.
• Inmunización: Las vacunas proporcionan inmunidad específica contra patógenos bacterianos específicos,
previniendo infecciones o reduciendo su gravedad.
• Antibióticos: Los antibióticos son medicamentos que matan o inhiben el crecimiento de las bacterias. Se
utilizan para tratar infecciones bacterianas, pero su uso excesivo o incorrecto puede conducir al desarrollo de
resistencia bacteriana.
• Prácticas sexuales seguras: El uso de condones puede reducir el riesgo de transmisión de enfermedades de
transmisión sexual por bacterias.
• Evitar el contacto con personas enfermas: Las personas enfermas con infecciones bacterianas deben evitar el
contacto con otras personas para evitar la transmisión de la enfermedad.
RESISTENCIA DEL HUÉSPED A LA INFECCIÓN BACTERIANA
Barreras Físicas y Químicas:
La primera línea de defensa contra las infecciones bacterianas está formada por barreras físicas y químicas que
impiden la entrada y el crecimiento de patógenos:
• Piel y Mucosas: La piel intacta y las mucosas de las vías respiratorias, digestivas y genitourinarias actúan como
barreras físicas que dificultan la entrada de bacterias.
• Secreciones Mucosas: Las secreciones mucosas, como el moco y las lágrimas, contienen lisozimas, anticuerpos
IgA y otras sustancias antimicrobianas que inhiben el crecimiento bacteriano.
• Flora Microbiana Normal: La microbiota normal, compuesta por bacterias beneficiosas que habitan en la piel,
el intestino y otras mucosas, compite con los patógenos por nutrientes y espacio, limitando su proliferación.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA RESISTENCIA DEL HUÉSPED:
La resistencia del huésped a las infecciones bacterianas está influenciada por diversos factores:
• Edad: Los niños y los ancianos tienen un sistema inmune menos maduro o debilitado, lo que los hace más
susceptibles a las infecciones.
• Enfermedades subyacentes: Las personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas
o enfermedades pulmonares tienen un mayor riesgo de infecciones bacterianas graves.
• Inmunosupresión: La inmunosupresión causada por medicamentos, enfermedades como el VIH/SIDA o
trasplantes de órganos aumenta la susceptibilidad a las infecciones bacterianas.
• Nutrición: Una dieta deficiente en vitaminas y minerales esenciales puede debilitar el sistema inmune y
aumentar la susceptibilidad a las infecciones.
• Estrés: El estrés crónico puede suprimir la función del sistema inmune y aumentar el riesgo de infecciones.
ESTRATEGIAS PARA FORTALECER LA RESISTENCIA DEL HUÉSPED:
• Estilo de vida saludable: Una dieta equilibrada, ejercicio regular, sueño adecuado y manejo del estrés
contribuyen a un sistema inmune fuerte y a una mayor resistencia
FLORA BACTERIANA NORMAL
La flora bacteriana normal, también conocida como microbiota, es el conjunto de microorganismos que habitan
en nuestro cuerpo de forma natural y desempeñan funciones esenciales para la salud. Se encuentra en diferentes
partes del organismo, como la piel, las mucosas digestivas, respiratorias y genitourinarias. La composición de
la flora bacteriana varía según la zona del cuerpo, pero en general está formada por miles de millones de
bacterias de diferentes especies.
Estos microorganismos desempeñan funciones esenciales en la salud humana, como:
• Digestión de alimentos: La microbiota intestinal ayuda a digerir carbohidratos complejos, producir
vitaminas y absorber nutrientes.
• Protección contra patógenos: La microbiota compite con los patógenos por los nutrientes y espacios,
limitando su crecimiento y evitando infecciones.
• Modulación del sistema inmunológico: La microbiota interactúa con el sistema inmunológico,
ayudando a desarrollar y mantener la tolerancia a los antígenos propios.
DISTRIBUCIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL CUERPO HUMANO
La flora bacteriana normal está compuesta por una gran cantidad y diversidad de bacterias que habitan en
diferentes partes del cuerpo humano, y su distribución varía según la región anatómica. La microbiota normal
del cuerpo humano es un conjunto complejo de microorganismos que habitan en diferentes partes del cuerpo,
incluyendo la piel, el tracto gastrointestinal, las vías respiratorias y la vagina:
• Piel: La microbiota de la piel está compuesta principalmente por bacterias, y su composición varía según
la zona del cuerpo.
• Tracto gastrointestinal: La cavidad oral alberga una gran cantidad de bacterias. La microbiota
intestinal es la más diversa y compleja del cuerpo humano, y está compuesta por bacterias, arqueas y
hongos. El intestino grueso es el hogar de la mayor cantidad y diversidad de bacterias en el cuerpo
humano, con más de 1000 especies diferentes.
• Vías respiratorias: La microbiota de las vías respiratorias está compuesta principalmente por bacterias,
y su composición varía según la salud del individuo.
• Vagina: La microbiota vaginal está compuesta principalmente por lactobacilos, que producen ácido
láctico y mantienen un pH ácido que protege contra las infecciones.
FUNCIONES DE LA FLORA BACTERIANA NORMAL:
La flora bacteriana normal desempeña diversas funciones esenciales para la salud humana:
• Protección contra Patógenos: La microbiota compite con los patógenos por nutrientes y espacio, limitando su
proliferación y previniendo infecciones.
• Digestión de Alimentos: Las bacterias intestinales ayudan a digerir ciertos carbohidratos y producen enzimas
que facilitan la absorción de nutrientes.
• Síntesis de Vitaminas: Algunas bacterias intestinales sintetizan vitaminas como la vitamina K y el ácido fólico,
que son esenciales para el organismo.
• Desarrollo del Sistema Inmune: La microbiota intestinal juega un papel crucial en el desarrollo y la
maduración del sistema inmune.
• Producción de Sustancias Útiles: Las bacterias intestinales producen sustancias beneficiosas como ácidos
grasos de cadena corta, que tienen efectos antiinflamatorios y protegen la salud intestinal.
ALTERACIONES DE LA FLORA BACTERIANA NORMAL:
Las alteraciones en la composición o función de la flora bacteriana normal, conocidas como disbiosis, se han
asociado con diversas enfermedades:
• Enfermedades Inflamatorias Intestinales: La disbiosis intestinal se ha relacionado con enfermedades como
la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
• Obesidad: Se ha observado una asociación entre la microbiota intestinal alterada y el desarrollo de la obesidad.
• Alergias: La exposición temprana a una microbiota intestinal anormal puede aumentar el riesgo de desarrollar
alergias.
• Enfermedades Autoinmunes: La disbiosis intestinal se ha asociado con el desarrollo de enfermedades
autoinmunes como la diabetes tipo 1 y la artritis reumatoide.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA FLORA BACTERIANA NORMAL:
La composición y función de la flora bacteriana normal están influenciadas por diversos factores:
• Parto: El tipo de parto (vaginal o cesárea) puede afectar la microbiota intestinal del recién nacido.
• Alimentación: La dieta tiene un impacto significativo en la composición de la microbiota intestinal. Una dieta
rica en fibra y prebióticos favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas.
• Antibióticos: El uso de antibióticos puede alterar la flora bacteriana normal, tanto en el intestino como en otras
partes del cuerpo.
• Estrés: El estrés crónico puede afectar negativamente la composición y función de la microbiota intestinal.
ESTRATEGIAS PARA MANTENER UNA FLORA BACTERIANA NORMAL SANA:
• Dieta saludable: Consumir una dieta rica en fibra, frutas, verduras y alimentos fermentados favorece el
crecimiento de bacterias beneficiosas.
• Consumir próticos: Los probióticos son suplementos que contienen bacterias vivas beneficiosas que pueden
ayudar a restaurar el equilibrio de la flora intestinal.
• Prebióticos: Los prebióticos son sustancias que no son digeribles por el
• Controlar el estrés.
IMPORTANCIA DE LA FLORA BACTERIANA NORMAL:
La flora bacteriana normal es esencial para mantener una buena salud. Una flora bacteriana alterada puede
provocar diversos problemas de salud, como:
• Diarrea
• Estreñimiento
• Infecciones
• Alergias
• Enfermedades autoinmunes
• Obesidad
Por lo tanto, es importante adoptar hábitos saludables que ayuden a mantener una flora bacteriana normal en
equilibrio.