APORTACIONES
Y
APROPIACIONES
EXTRANJERAS:
LOS INMIGRANTES
EN LA
HISTORIOGRAFIA
PUERTORRIQUENA
Maria Dolores Luque de Sanchez
MARIA DOLORES LUQUE DE SANCHEZ (M.A.) es Catednitica Auxiliar del
Departamento de Historia, Facultad de Humanidades, Recinto de Rio Piedras de la
Universidad de Puerto Rico y Directora Asociada del Centro de Investigaciones
Historicas. Entre sus pUblicaciones destacan La ocupacion norteamericana y la Ley
Foraker (La opinion publica puertorriquena). Rio Piedras, Editorial Universitaria,
1980; con Blanca Silvestrini, Historia de Puerto Rico: trayectoria de un pueblo. Rio
Piedras, Cultural Puertorriquefia, Inc. 1987; con Maria de los Angeles Castro y
Gervasio Garcia, Los primeros pasos: una bibliografia para empezar a investigar la
historia de Puerto Rico, 2da ed. rev., Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1987; La
inmigracion corsa a Puerto Rico durante el siglo XIX. San Juan, Alianza Francesa,
1982.
59
En la decada de 1940, cuando el Partido Popular Democnitico sefialo el
rumbo que la "gran familia puertorriquefia" debia seguir para alcanzar la
anhelada modernizacion del pais, la Universidad de Puerto Rico fue incorpo-
rada a ese sofiado proyecto mediante la reforma de 1941. La Universidad se
convirtio en un instrumento eficaz que proveeria los recursos humanos
necesarios para emprender dicha transformacion. Varios de los ideo logos del
Partido ocuparon importantes puestos directivos en la estructura administra-
tiva del sistema universitario. 1 Entre estos figuro el doctor Arturo Morales
Carrion, director del Departamento de Historia. Esta coyuntura hizo posible
la cristalizacion de una escuela historiogrMica nacional alrededor de dicho
Departamento y su Centro de Investigaciones Historicas (1946) que a su vez
estimulo y propicio la formacion de un cuerpo de investigadores yauxiliares
de investigacion. 2 Morales Carrion impartio las directrices que sirvieron de
brujula al incipiente grupo:
.. .(que tengan) sentir y criterio historiografico, que sepan manejar debida-
mente las fuentes, que sepan tambien que Puerto Rico tiene su historia, con
un hondo sentir humano, social y economico, y que yean esta historia no
como una concatenacion de hechos aislados, sino en funcion de las culturas
que aqui han actuado como determinantes; la aborigen, la hispanoameri-
cana de aportacion sustancial decisiva y, en tiempos ya recientes, la
norteamericana. 3
Comenzo asi un nuevo discurso cultural inmerso en la ideologia populista
dominante, pero todavia vinculado a la polemica de la decada de los treinta en
torno a la definicion de la personalidad puertorriquefia. Los ideologos del
Partido Popular Democnitico afiadieron una nueva dimension al romper con
el insularismo e insertar a Puerto Rico en el contexto de los dos hemisferios
americanos. Solo asi, entendian elIos, se comprenderia a cabalidad y se
enriqueceria el significado de 10 que es ser puertorriquefio. Por consiguiente,
la redefinicion de las relaciones de Puerto Rico con el Caribe y el resto de
I Henry Wells, LA modernizacion de Puerto Rico. Un antilisis poiftico de valores e institu-
ciones en proceso de cambio. Rio Piedras, Editorial Universitaria, 1979, p. 144.
2 Maria de los Angeles Castro, "EI Centro de Investigaciones Hist6ricas: Breve historia de
un proceso (1946-1986)", Op. Cit .. Boletin del Centro de Investigaciones Historicas, num. 2,
1986-1987, p. II.
3 Citado en Ibid.. p. 12.
60
Hispanoamerica fue una de sus preocupaciones. La posicion geogrlifica de
Puerto Rico se revalorizo como punto de enlace politico y socio-cultural entre
las dos Americas. Mas aun, concibieron la cultura puertorriquena como parte
de la cultura occidental. En un discurso pronunciado ante una asamblea
general de la Asociacion de Maestros, Luis Munoz Marin articulo claramente
estas ideas:
Sabemos que la cultura puertorriquena, 10 mismo que la de Estados Unidos,
es y ha de ser parte de la gran cultura occidental. Pero no hay tal cosa como
hombre occidental que no sea hombre de algun sitio de Occidente. Si no
somos occidentales con rakes puertorriquefias, seremos occidentales sin
ralces. Y la vitalidad de los pueblos tiene gran necesidad de ralces. Somos
gente occidental a la manera de nuestras ralces. Somos americanos de
Estados Unidos y americanos de America y occidentales de Occidente. Y 10
somos como puertorriquefios de Puerto Rico ... En el asunto en si hay un reto
creador tremendo ... el reto de como sin estrecheces nacionalistas, ni puerto-
rriquefias ni americanas, se puede preservar y engrandecer, en plena lealtad a
una gran asociacion poIitica, la personalidad de un gran pueblo. 4
Es preciso recordar que durante este periodo, mientras se intentaba
proyectar a Puerto Rico en el plano internacional como "puente entre dos
culturas" y "vitrina de la democracia", se propicio una emigracion masiva de
puertorriquenos hacia los Estados Unidos, integrada por los marginados del
modelo economico. El concepto cultural occidentalista apoyo el discurso
politico pro emigracion de ese momento. Por eso, al referirse Munoz al
emigrante puertorriqueno 10 compara con los inmigrantes europeos y nordi-
cos que Ie precedieron, colocandolos a un mismo nivel:
De gente como el se hicieron los Estados Unidos. Gente que individualmente
se fueron adaptando a la cultura que encontraron alii y contribuyendo a ella
y enriqueciendola. EI puertorriquefio que establezca residencia en Estados
Unidos debe adaptarse a su nueva comunidad como 10 hicieron antes que el
irlandeses, polacos, italianos y escandinavos. 5
Desde luego, la misma percepcion habria de aplicarse a los inmigrantes
que llegaban desde distintos lugares. Este somero trasfondo pone en contexto
la percepcion que sobre el tema de la inmigracion peninsular y extranjera a
Puerto Rico tuvo la historiografia de la generacion del 40.
4 Luis Muiloz Marin, "La personalidad puertorriqueila en el Estado Libre Asociado"
(Discurso pronunciado en la Asamblea General de la Asociaci6n de Maestros el29 de diciembre
de 1953) en Eduardo Rivera Medina, Rafael L. Ramirez, Del canaveral a la!dbrica. Cambio
social en Puerto Rico. Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1985, p. 108.
5 Ibid.. p. 107.
61
La vision panonimica
Muestra inequivoca de estas nuevas concepciones es la obra de Arturo
Morales Carrion Puerto Rico and the Non Hispanic Caribbean. publicada
por primera vez en el 1952 cuando el Partido Popular Democratico se
encontraba en pleno auge politico. Esta obra marca un hito en la historiogra-
fia puertorriquena por su particular vision del proceso historico de Puerto
Rico. En la introduccion el a utor rechaza el concepto de insularismo y destaca
la dinamica interaccion politica y socio-economica de la Isla con el mundo
antillano desde los comienzos de su colonizacion hast a las primeras decadas
del siglo XIX:
The concept of insularismo or insularity, implying an isolated social growth,
which has been advanced as a possible clue to the island's history, must be
deemed unacceptable at least for the period under consideration ... Local
events have a restricted meaning if not properly related to the contrasting
experiences of the diverse ethnic and cultural nuclei of the archipelago. It is
in the wider field of Antillean history, and in its intricate pattern of econo-
mic, social and political inter-relationships, that the historian may find the
guiding threads to the slow and painful process through which civilization
was rooted in the tropical island of Puerto Rico.6
Al situar a Puerto Rico en el contexto antillano, ofrece una interpretacion
novedosa en su epoca, que estudios posteriores han confirmado, sobre la
presencia extranjera en la Isla. Tradicionalmente se toma la Real Cedula de
Gracias de 1815 como punto de partida para el inicio de esta corriente
inmigratoria. Morales Carrion demuestra a 10 largo de su obra que este
fenomeno se origino desde los comienzos de la colonizacion y que tres siglos
mas tarde la concesion de la Real Cedula de Gracias no hizo otra cosa que
confirmar la realidad de este proceso.1 Es decir, la politica exclusivista de
Espana fue letra muerta desde el principio porque factores geopoliticos
contribuyeron a invalidarla. EI autor describe como el Caribe se convirtio
desde el mismo siglo XVI en un escenario de luchas entre las potencias
europeas por la adquisicion de territorios que sirviesen como puestos comer-
ciales y bases para el control de las rutas maritimas que servian de acceso al
lucrativo comercio entre Europa y America. De esta manera las Antillas
fueron pobladas por franceses, ingleses y holandeses 10 que represento un
desafio para el rigido excIusivismo comercial con que Espana pretendio
infructuosamente defender su imperio de estos ambiciosos rivales. La locali-
zacion geografica de Puerto Rico en el centro del arco antillano 10 hizo
6 Arturo Morales Carri6n, Puerto Rico and the Non-Hispanic Caribbean. A Study in the
Decline of Spanish Exclusivism. 2nd . ed ., Rio Piedras, University of Puerto Rico, 1971, p. xii.
7 Ibid. . capitulo I, pp. 1-12.
62
vulnerable a los contactos con las diversas culturas que 10 fueron circun-
dando. Los extranjeros, pues, jugaron un papel importante en el desarrollo
historico de la Isla.
The foreigner was part of the dramatis personae in the evolution of each
settlement, a human symbol of the inter-relationship of local history with
that of the archipelago. Inter-island contacts were numerous, and not neces-
sarily limited to aggresive forays or outright attacks. This was especially true
of the middle Antillean area, where the proximity of diverse competitive
settlements heightened the tensions, but also increased the opportunities for
a direct exchange of goods and ideas. 8
Morales Carrion centra su estudio en las relaciones diplomaticas y comer-
ciales entre Espafia y las naciones europeas que poseian colonias en las
Antillas. EI impacto socio-cultural del elemento extranjero en la Isla queda
fuera de la esfera que corresponde a su estudio. No obstante, para los
interesados en el tema del perenne trasiego humane en el area del Caribe,
resulta ineludible la consulta de este texto porque provee el trasfondo his-
torico para comenzar a desentrafiar el complejo problema. Ademas, sirve
como modele para estudiar los procesos historicos en el area caribefia con un
enfoque amplio e integrado.
Es la trilogia pionera de Estela Cifre de Loubriel: Catdlogo de extranjeros
residentes en Puerto Rico en el siglo XIX; La inmigracion a Puerto Rico
durante el siglo X IX; y La formacion del pueblo puertorriqueno: la cont ribu-
cion de los catalanes, baledricos y valencianos la que trata directamente el
tema de la inmigracion. Constituye una aportacion valiosa e indispensable
para el estudio de la inmigracion extranjera y peninsular a la Isla. La autora
dedico largos afios de investigacion para elaborar los catalogos de inmigran-
tes que son la espina dorsal de sus obras. Estos catalogos ofrecen al historia-
dor, al estudiante y a cualquier persona que tenga curiosidad por saber el
origen de sus antepasados un punto de partida para seguir la pista a un
individuo, una familia 0 a un grupo etnico particular en su desenvolvimiento
en la sociedad puertorriquefia. De cada inmigrante ofrece una mini-biografia
que por 10 general contien~ la siguiente informacion: lugar de procedencia y
de establecimiento, fecha de lIegada, edad, ocupacion y, en algunos casos, si
introduce capital y esclavos. La primera de sus obras contiene un catalogo de
extranjeros. En la segunda, este catalogo se amplia para incluir los peninsula-
res, 10 que arroja un total de 13,217 inmigrantes. La tercera esta dedicada a
catalogar los inmigrantes que provinieron de Catalufia, Valencia y las Islas
Baleares. Ademas de esta ingente labor, la autora hace un analisis de las
8 Ibid.. p. xi.
63
caracteristicas generales de los diversos grupos de inmigrantes y de la legisla-
cion que regulo su entrada y establecimiento en la Isla.
EI objetivo principal de estas obras, segun 10 manifiesta la propia autora
en su ultimo libro, es investigar "los origenes del pueblo puertorriqueno, de
sus ralces humanas".9 Haciendo suyas las palabras de Jaime Vicens senala
que:
... se ha pretendido hacer una historia de la gente en la que todos ellos
-campesinos, burgueses, intelectuales y comerciantes, industriales y obre-
ros, eclesiasticos y militares se encontrasen presente. IO
A pesar del encomiable objetivo de Estela Cifre de Loubriel, las obras no
superan la fase de catalogacion y el analisis numerico. Esta ausente la interac-
cion de estos inmigrantes con la poblacion criolla una vez seleccionados los
lugares de asentamiento. Aunque la autora alude en la introduccion de su
segunda obra a que existia un hondo problema social motivado por las
posiciones privilegiadas que ocupaban los espanoles no profundiza en este
aspecto. Al contrario, apunta que gracias a esta inmigracion se preservo el
caracter hispanico de nuestra cultura.
Sin la densa inmigraci6n espanola del siglo XIX el oleaje anglosaj6n habria
absorbido rapidamente al Puerto Rico hispano como 10 hizo en otros
territorios de clara raiz hispana ... Los ejemplos de Texas, California, Nuevo
Mexico y, mas recientemente aun, de las Filipinas son elocuentes. Esto no
podia ocurrir en Puerto Rico porque la poblaci6n era casi en su totalidad de
reciente origen hispano. Y de todos es conocido el caracter irreductible del
espanol cuando defiende sus principios y, sobre todo su personalidad. De ahi
que Puerto Rico, aunque asociado hoy politicamente a los Estados Unidos,
siga siendo un pueblo orgulloso de su progenie hispana. 11
En su empeno por exaltar 10 espanol opaca la gestion nacional de los criollos.
Sugiere, al omitir su participacion, que no tuvieron ni la imaginacion ni la
energia pa ra crear y defender una cultura con caractensticas propias. Por otra
parte, en su primera obra senala que ha creido prudente eliminar la informa-
cion pertinente al status de los hijos y al color de las personas por considerarla
irrelevante al proposito de la obra. Es decir, que su vision sobre el grupo de
inmigrantes es armonica y desprovista de tensiones y conflictos sociales.
No cabe duda de que la autora maneja un amplio abanico de fuentes. Los
fondos consultados en los archivos de Espana, Puerto Rico y Washington son
9 Estela Cifre de Lou briel, La jormacion del pueblo puerlorriquefio. La contribucion de los
cala/anes. baledricos y valencianos. San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueiia, 1975, p. 13.
10 Ibid. . p. 15.
II Estela Cifre de Loubriel, La inmigracion a Puerto Rico durante el siglo XIX. San Juan,
InslilulO de Cullura Puertorriqueiia, 1964, pp. xiii-xiv .
64
extensos y variados. Por ejemplo, examino los del Archivo Historico Nacio-
nal en Madrid, Archivo General de Indias en Sevilla, Archivo General Militar
en Segovia y Archivo Castrense en Madrid. En Puerto Rico utilizolos fondos
del Archivo de la Catedral de San Juan, el Archivo General de Puerto Rico, el
Centro de Investigaciones Historicas y los archivos parroquiales de varias
iglesias. Aunque menciona que en los Archivos Nacionales de los Estados
Unidos en Washington manejo el Fondo de Gobernadores Espanoles no
utilizo la Seccion de Extranjeros que contiene las cartas de domicilio y
naturalizacion de los extranjeros en Puerto Rico. Esta documentacion es muy
rica y hubiese ampliado notablemente los catalogos de sus obras. Pero la
autora reconoce con honestidad que su obra no es exhaustiva y que, ademas,
es inconclusa porque aun continua sus investigaciones sobre el tema. Es justo
reconocer, ademas, que la historiografia puertorriquena durante las decadas
del 40 al60 carecio de trabajos de base desde donde partir para profundizar en
determinados temas, 10 que obligaba a los historiadores a comenzar por echar
los cimientos.
Para la generacion dei 40 el tema de la inmigracion permanecio en el
umbral del impacto politico, socio-economico y cultural que significo este
proceso para el desarrollo de la Isla. La percepcion que se tiene de los
procesos migratorios como algo "normal" y "tradicional" en la cultura occi-
dental Ie lleva a plantearse los efectos de la inmigracion "sin estrecheces
nacionalistas", como senalaba Munoz Marin. Al aceptar a los inmigrantes
como parte de la "persona lid ad" del pueblo puertorriqueno, ignorando las
circunstancias que rodearon el proceso de su incorporacion a la sociedad
insular, excluye los conflictos, dando por buenas las asociaciones integradoras.
Plantearse la inmigracion como un problema - con sus tensiones, luchas y
solidaridades- hubiese resultado amenazante a la concepcion unitaria del
pueblo puertorriqueno y por ende a la de "Ia gran familia" cultivada por el
proyecto populista. Entre otras cosas, hubiese tenido que preguntarse, por
ejemplo, si el desplazamiento de los puertorriquenos de los puestos burocrati-
cos se quedaba en el nivel administrativo como ella senala 0 se extendia
tambien a la propiedad de la tierra yel dominio del comercio a gran escala. EI
optimismo y la confianza que generaba el nuevo modelo economico del
Estado Libre Asociado nubia la vision sobre el problema y sus precedentes.
Fue la generacion de historiadores del 70 fomentadora de la "nueva historia",
la que abrio caminos para otros enfoques sobre el tema.
La "nueva historia":
economia e inmigracion
En contraste con el otpimismo que animaba a la generacion del 40, la del
70 no participa de las mismas ilusiones puesto que cristaliza en medio de las
crisis politicas y socio-economicas que plagaron la turbulenta decada de 1960.
65
Sus obras desafian los modelos historiognificos tradicionales mediante el
reclamo de una renovacion en los enfoques y la metodologia. La historia
economica centrada en el estudio de los modos de produccion y los sistemas
de trabajo domina la gran mayoria de los trabajos de est os historiadores. En
esta tematica insertan a los inmigrantes, extranjeros y peninsulares, con el
proposito de estudiar su impacto socio-economico en un espacio y tiempo
delimitados y aplican la metodologia de la micro-historia para examinar
aquellas zonas geograficas donde la intensificacion de los cultivos principales,
azucar y cafe, fue mayor y en las que se establecieron principalmente estos
inmigrantes. Los fondos municipales con su cantera documental de censos de
poblacion, repartos contributivos y planillas de riqueza agricola constituyen,
junto con los protocolos notariales y los libros de contabilidad, las fuentes
documentales de sus trabajos. La cuantificacion de esta rica informacion,
representada en multi pies graficas y ta bias, es un elemento consecutivo en sus
analisis.
Para una mejor comprension de las obras que discutire las he dividido en
cinco categorias, segun el tema que tratan: caracteristicas generales de la
inmigracion 0 de un determinado grupo etnico; el impacto de los inmigrantes
en la zona azucarera; el ascenso de los inmigrantes a "la altura"; los comer-
ciantes inmigrantes; los trabajadores inmigrantes.
Caracteristicas generales de la inmigracion
de un determinado grupo etnico
El primero de estos trabajos que se publica es el articulo "El impacto de la
inmigracion a Puerto Rico 1800 a 1830: analisis estadistico" de Rosa
Marazzi. A pesar de que cronologicamente la autora pertenece a la genera-
cion del 70 su estudio es una secuela de la obra de Estela Cifre de Loubriel.
Segun ella misma sefiala, fundamento su analisis en el catalogo que
contiene La inmigracion a Puerto Rico durante el siglo XIX. De este selec-
ciono 2,239 inmigrantes que lIegaron a la isla en el periodo que abarca su
trabajo a los que incorporo 736 inmigrantes que encontro en su busqueda en
el Archivo Historico de Puerto Rico. 12 Sorprende que al igual que Estela
Cifre de Loubriel, no haya consultado las Secciones de Extranjeros y de
Pasaportes del Fondo de Gobernadores Espafioles. Esta falla contribuye a
que los resultados de su anal isis estadistico sean poco confiables. Por ejem-
plo, en la Tabla 4, titulada Destino de los inmigrantes, aparecen pueblos
como Ponce, Guayama y Yauco con indices bajos de inmigrantes, que
12 Rosa Marazzi. "EI impacto de la inmigraci6n a Puerto Rico de 1800 a 1830: amHisis
estadistico" en Revisla de Ciencias Sociales. vol. XVIII. num. 1-2. marzo-junio. 1974. p. II.
66
investigaciones posteriores, fundamentadas en estas ultimas fuentes, apuntan
a una afluencia numerica muy superior en esas areas.13
Aunque en el primer parrafo de su articulo an uncia que a base del analisis
estadistico estudiara el impacto economico, social y politico de la inmigra-
cion, cumple con este objetivo superficialmente puesto que no maneja otras
fuentes imprescindibles como son los libros parroquiales y los protocol os
notariales. Sus conclusiones, por 10 tanto, son fragiles debido a la limitada
utilizacion de fuentes inescapables para ese tipo de estudio. Por ejemplo, al
discutir el impacto economico de los inmigrantes dice que:
Se ha visto que la inmigracion en el periodo bajo estudio afecto dos areas de
la economia de Puerto Rico. Primeramente, hacendados con capital y
mayordomos de hacienda se radicaron en el area Este de la isla dedicados ala
agricultura comercial, y segundo, la inmigracion de comerciantes catalanes
activo el comercio al detal en los pueblos. La inmigracion, sin embargo, no
resolvio el problema de la escasez de jornaleros. El rol que juga ron las
disposiciones sobre fomento de la inmigracion de la O:dula de Gracias
parece haber sido limitado y su exito mayor fue el de institucionalizar el gran
numero de extranjeros que ya residian en la Isla. 14
Esta conclusion es cuestionable. Primeramente, solo menciona
a los inmigrantes que se establecieron en el area este de la isla pero no alude a
los que se establecieron en otras zonas geograficas que recibieron
mayor impacto inmigratorio como fueron la del sur y el oeste de la isla. En
segundo termino, los comerciantes catalanes, aunque jugaron un papel
importante, no fueron los unicos que se desempefiaron en este campo y
tam poco la autora presenta evidencia para demostrar que se dedicaran al
comercio al detal en los pueblos de la Isla. Por ultimo, la afirmacion que hace
sobre la Real Cedula de Gracias contradice otra anterior en la que sefiala que
los grandes picos inmigratorios datan de 1803 y 1816, este ultimo a raiz de
entrar en vigor la Real Cedula de Gracias. ls Aunque este articulo ha influido
en otros trabajos, algunos de ell os de reciente publicacion, hoy dia esta
superado. 16
13 Cf. Pedro Juan Hernandez, "Los inmigrantes italianos de Puerto Rico durante el siglo
XIX" en Anales de Investigacion Historica, Rio Piedras, Universidad de Puerto Rico, Departa-
mento de Historia, vol. III, num. 2,julio-<iiciembre, 1976, p. 9; Maria Dolores Luque de Sanchez,
La inmigracion corsa a Puerto Rico durante el siglo XIX. San Juan, Alianza Francesa 1982;
"Con pasaporte frances en el Puerto Rico del siglo XIX (1778-1850)", Rio Piedras, Universidad
de Puerto Rico, Op. Cit., Boletin del Centro de Investigaciones Historicas, num. 3, 1987-1988,
pp. 95-122.
14 Marazzi, op. cit., p. 21.
15 Ibid. , p. 14.
16 Cf. A.G. Quintero Rivera, Conflictos de close y politica en Puerto Rico. Rio Piedras,
Ediciones Huracan.lnc.. 1977. p. 77; Francisco A. Scarano, ed .• lnmigradonyclasessodalesen
el Puerto Rico del siglo XIX. Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1981, p. 55; del mismo autor
Sugar and Slavery in Puerto Rico. The Plantation Economy of Ponce. 1800-1850. Wisconsin,
67
En cambio, el trabajo de Pedro Juan Hernandez "Los inmigrantes italia-
nos en Puerto Rico durante el siglo XIX" augur6 un nuevo enfoque sobre el
tema de la inmigraci6n. Fue publicado en la revista Anales de Investigacion
Historica del Departamento de Historia de la Universidad de Puerto Rico
(Rio Piedras) que se fund6 para recoger los trabajos sobresalientes de los
estudiantes de los seminarios de metodologia y teoria de la historia a nivel de
Bachillerato. Estos seminarios y la revista Anales han sido un vehiculo
importante para el ejercicio y la difusi6n de los enfoques y la metodologia de
la "nueva historia", como 10 atestigua dicho articulo. 17
Pedro Juan Hernandez es el primer estudioso del tema que se interes6 en
el examen de las caracteristicas de un grupo etnico determinado, en aventurar
unas hip6tesis sobre las causas de esta inmigraci6n y en estudiar detallada-
mente las areas geograficas de procedencia. Tambien fue pionero en la
busqueda de nuevas fuentes puesto que utiliz6 las ignoradas Secciones de
Extranjeros y Pasaportes del Fondo de Gobernadores. Esto Ie permiti6
ampliar la lista de italianos que aparece en el Catdlogo de Extranjeros de
Estela Cifre, 10 que se puede apreciar en el apendice de su articulo. Otro paso
importante fue la incorporaci6n de los protocol os notariales en el analisis del
impacto econ6mico de un grupo en un area geografica especifica, en este caso
Ponce. La importancia econ6mica de esta regi6n, particularmente en el
desarrollo de la industria azucarera, y, en consecuencia, el atractivo que
ejerci6 ha estimulado el interes de otros historiadores como Francisco A.
Scarano e Ivette Perez Vega.
EI impacto de los inmigrantes en la zona azucarera
Fruto de esta inquietud es la participaci6n de Scarano como editor y autor
en la colecci6n de ensayos titulados Inmigracion y clases sociales en el Puerto
Rico del siglo X IX. En la introducci6n allibro, Scarano sefiala que a pesar de
que la historiografia puertorriquefia ha demostrado interes en el tema de la
inmigraci6n aun carece de estudios que, partiendo de la obra de Estela Cifre
de Loubriel, analicen las diversas formas en que los inmigrantes del siglo
XIX :
.. .condicionaron los procesos subyacentes de integracion progresiva al sis-
tema mundial capitalista, precipitaron la formacion y evolucion de las c1ases
The University of Wisconsin Press, 1984, p. 232; Laird W. Bergad, Coffee -and the Growth of
Agrarian Capita/ism in Nineteenth Century Puerto Rico. Princeton, Princeton University Press,
1983, p. 19.
17 Despues de una interrupci6n (1982-1986) la revista Ana/es ha reanudado su publicaci6n.
La junta editora estol compuesta por el Dr. Fernando Pic6 y las estudiantes del Programa
Graduado, Margarita Flores y Laura Nolter.
68
socia)es, e influyeron, desde sus respectivas posiciones en la sociedad -y los
hubo en casi todas las situaciones posibles- en las grandes luchas politicas
de la epoca: la abolicionista y la anticolonialista. En esta concepcion el tema
de la inmigracion quedani inseparablemente ligado al estudio de la forma-
cion social puertorriquena de la epoca. 18
Exhorta al estudio del trasfondo especifico de los diversos grupos, sus moti-
vaciones y capacidades, cosa que Pedro Juan Hernandez inicio en su trabajo
sobre los italian os. No cabe duda que Scarano lanza en esta introduccion un
provocativo reto y propone un plan de trabajo. Podemos aquilatar su ace rca-
miento particular al tema mediante el analisis de su ensayo "Inmigracion y
estructura de clases: los hacendados de Ponce, 1815-1845" y de su libro Sugar
and Slavery in Puerto Rico. The Plantation Economy of Ponce /800-/850. A
pesar de que el tema de este ultimo gira en torno al desarrollo del sistema
esc lavista en Ponce, incide en el tema de la inmigracion. En ambos trabajos el
planteamiento principal del autor respecto a los inmigrantes extranjeros y
peninsulares que se establecieron en Ponce durante la primera mitad del siglo
XIX es que estos, debido a sus conocimientos agricolas y tecnicos, la importa-
cion de capitales y los vinculos comerciales que poseian con el exterior,
desplazaron a los criollos e impusieron su hegemonia socio-economica. 19 El
autor hace un penetrante amilisis economico, excelentemente documentado,
pero ignora uno de los objetivos que plantea en la introduccion de su ensayo :
como los inmigrantes desde sus posiciones en la sociedad influyeron en las
luchas politicas de la epoca. Por otro lado, sus estudios no evidencian como
ocurrio efectivamente el desplazamiento socio-politico de 10 que eillama el
patriciado rural de fines del siglo XVIII. Podemos observar que los mecanis-
mos del ascenso economico de los inmigrantes son evidentes pero falta la
dimension de su interaccion con los criollos tanto en el plano economico
como en el social. Sefiala que para la segunda mitad del siglo XIX:
.. .las capas privilegiadas de la sociedad poncena se componen mayoritaria-
mente de familias inmigrantes de primera 0 segunda generacion, en tanto
que solo una minoria delos'propietarios azucareros remonta sus origenes a
la antigua elite de hateros yestancieros .. .20
Esta afirmacion es sugestiva y nos estimula a reflexionar y a plantearnos
varias interrogantes: como se constituyeron esas familias de la segunda
generacion de inmigrantes y si los matrimonios se efectuaban solamente entre
las personas de un mismo grupo etnico 0 con otros extranjeros 0 peninsulares.
18 Scarano, Inmigraci6n y clases sociales. pp. 12-14.
19 Ibid.. p. 44.
20 Ibid.. p. 23.
69
De 10 contrario, si se casaban con criollos 0 criollas, tenemos que considerar
otros aspectos. Por ejemplo, la posible criolIizacion de la prole, si dentro del
senD de la familia predominaban los gustos y las costumbres del conyuge
extranjero 0 si habla una integracion a los elementos de la cultura insular. En
la medida en que podamos responder a estas preguntas comprenderemos las
complejidades del supuesto desplazamiento de los criollos. Ademas, a que tipo
de criollos desplazaron. No podemos concebir a los criollos ni a los diferentes
grupos etnicos como bloques homogeneos. Por otro lado, debemos pregun-
tamos que peso tienen los intereses de clase frente a las diferencias etnicas . Y,
por ultimo, inquieta conocer si existieron conflictos entre los extranjeros y
entre estos y los peninsulares. Si los hubo, que papel jugaron los criollos, y
con que grupos se aliaron .
Aunque en estos trabajos de Scarano no esta presente el analisis de cada
grupo etnico, como el sugiere en la introduccion de Inmigraci6n y c1ases
sociales en el Puerto Rico del siglo XIX. son importantes las diferencias que
establece entre las actividades de los inmigrantes peninsula res y las de los
extranjeros. Esto abre el camino para explorar las tensiones y los conflictos
que tuvieron que existir en la interrelacion de los diversos grupos de inmi-
grantes que se establecieron en la Isla.
Su exhortacion a "mirar fuera de Puerto Rico, hacia el resto del Caribe y
la America Latina, para ubicar en sujusta perspectiva los fenomenos que nos
interesan" tiene un claro enlace con la pauta que la obra de Morales Carrion
trazo en la decada del '50. 21
AI igual que Scarano, Ivette Perez Vega en su libro EI cielo y la tierra en
sus manos. Los gran des propietarios de Ponce. 1816-1830 estudia la econo-
mla azucarera y mercantil de Ponce en la primera mitad del siglo XIX. La
diferencia mayor estriba en que ella hace un estudio prosopogrMico de tres
individuos: el criollo Jose Gutierrez del Arroyo, el peninsular Gregorio
Medina y el corso Pablo Bettini, que se destacaron por su pujanza socio-
economica. El primero se desempefio como hacendado y los otros dos como
comerciantes y hacendados. La autora sefiala en la introduccion que el
proposito de su trabajo es:
...ver como se desenvolvian estos hombres dentro de las estructuras existen-
tes y analizar, asimismo, el papel quejugaron y las aportaciones que hicieron
en ese desarrollo economico. 22
Aunque sus objetivos son mas modest os que los de Scarano, Perez Vega
comienza a penetrar la intrincada madeja de las relaciones entre criollos y
~I Ibid. . pp. 13-14.
22 Ivette Perez Vega, EI cielo y 10 tierra en sus monos. Los grandes propietarios de Ponce,
1816-1830. Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1985, pp. 16-17.
70
extranjeros. EI caso del presbitero Jose Gutierrez del Arroyo es importante
porque a pesar de que puede interpretarse como un ejemplo atipico del
hacendado criollo confirma, en parte, las sospechas de las posibles alianzas
entre criollos y extranjeros en aras de intereses economicos, segun demues-
tran las relaciones con sus mayordomos extranjeros. Sin embargo, vemos la
tendencia en los otros dos casos a contraer matrimonio con extranjeras. Por
ejemplo, la hija de Medina casa con el norteamericano Arthur Rogers23;
Bettini con una venezolana y su hija con un aleman .24 Es necesario continuar
este tipo de estudio para conocer el patron de comportamiento, si alguno, de
extranjeros y peninsulares.
No empece los intentos de Perez Vega de profundizar en el desenvolvi-
miento socio-economico de los extranjeros y . peninsulares en la sociedad
insular, no hurga en su influencia politica, a pesar de que en la conclusion hace
la siguiente generaIizacion:
AI cabo de poco tiempo, los inmigrantes, especialmente los extranjeros,
constituyeron la nueva c1ase dominante nacida bajo el conservadurismo de
la politica absolutista espanola ... Su fuerza economica, basada en el desarro-
llo de las haciendas y el consiguiente aumento del comercio, les permitio
penetrar todas las esferas de la vida insular. .. Y a traves del control de la
produccion y de la economia, tam bien lIegaron a controlar la vida social y
politica. 25
Por consiguiente, sus conclusiones coinciden con los planteamientos de
Scarano respecto al papel hegemonico de los inmigrantes en la sociedad
poncefia. Ambos autores inician una importante etapa para el analisis del
impacto de la inmigracion en una de las areas azucareras mas importantes del
Puerto Rico del siglo XIX. La prosperidad economica de Ponce contribuyo a
que se convirtiese en un centro urbano que pronto se destaco por una
dinamica vida politica, cultural y artistica que rivalizo con la de San Juan.
EI ascenso de los inmigrantes a la "altura"
De la misma manera que las obras anteriores examinan la participacion
de los inmigrantes en la zona azucarera de Ponce, las investigaciones de
Carlos Buitrago, Vivian Carro y Laird Bergad se dirigen a explorar el impacto
de estos grupos en la comarca cafetalera.
Los primeros que consideran el tema son Carlos Buitrago y Vivian Carro
en sus respectivos' estudios Los or/genes historicos de la sociedad precapita-
1.1Ibid.. p. 61.
24 Ibid. . p. 103.
25 Ibid.. p. 113.
71
!ista en Puerto Rico y "Descripcion del proceso de adquisicion de tierras de la
familia Pietri de Adjuntas, 1858-1898."2~ Ambos estudios utilizan una valiosi-
sima fuente documental que pocas veces los investigadores tienen la oportuni-
dad de tener a su alcance: el archivo privado de una familia propietaria, en
este caso el de los Pietri Mariani. Por consiguiente, el tema comun es el
desarrollo socio-economico de esta familia corsa cuya influencia se extendio
por los municipios de Ponce, Adjuntas y Yauco.
Buitrago es el primer investigador que establece la presencia hegemonica
de grupos etnicos, corsos y mallorquines, que logran establecer su hegemonia
en determinadas areas de la zona cafetalera, particularmente en Yauco. En
consonancia con esto y desde su perspectiva de antropologo, lanza una
sugestiva hipotesis sobre la existencia de dos sub-culturas (corsa y mallor-
quina) en conflicto.
Otro resultado del proceso migratorio fue el establecimiento de una subcul-
tura corsa (y una mallorquina tambien) dentro de la cultura general de Puerto
Rico ... Son en su mayoria descendientes que conservan muchos patrones e
instituciones culturales, un sentido de ser corsos 0 mallorquines (y a la vez
puertorriquei'ios) ... Existe una situacion estructural, bien documentada
entre los antropologos, donde se encuentran unas relaciones de oposicion
entre los corsos y mallorquines. Los mallorquines en Yauco se definen a si
mismos en oposicion a los corsos.27
Ademas, Buitrago sienta las bases para otras investigaciones sobre la
organizaci6n de las redes crediticias como un mecanismo de control de los
comerciantes y hacendados. Los comerciantes no fueron los unicos que
utilizaron este mecanismo en sus relaciones con los hacendados sino que estos
a su vez 10 ejercieron en dos direcciones: para dominar a los mas debiles de su
propia c\ase y para garantizar mana de obra estable. En el caso de la familia
Pietri-Mariani la evidencia que presentan Buitrago y Carro apunta a que
aquel\a utilizo el endeudamiento en detrimento de sus propios compatriotas y
como un medio para acrecentar sus propiedades. 28 Es decir, que los intereses
economicos particulares de la familia sobrepasaron los de nacionalidad. Mas
aun, Vivian Carro, al discutir el endeudamiento del corso Francisco Paoli con
los Pietri-Mariani, sefiala 10 siguiente:
Y en este proceso no solo caian en las garras de los intermediarios 0
comerciantes refaccionistas, sino tambien de los grandes hacendados, que
26 Carlos Buitrago Ortiz, Los origenes histaricos de la sociedad precapitalista en Puerto
Rico (Ensayos de etno-historia puertorriquena). Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1976; Vivian
Carro Figueroa, "Descripcion del proceso de adquisic6n de tierra de la Camilia Pietri de
Adjuntas, 1858-1898", Anales de Investiacian Histarica, Rio Piedras, Universidad de Puerto
Rico, Departamento de Historia, s.n., s.C., I-III .
n Buitrago. up. cit .. pp. 18-19.
28 Ibid.. p. 44; en Carro, op. cit .. vease los siguientes casos: Francisco Paoli, pp. 19-27;
72
escudados muchas veces por toda una red de vinculos sociales, etnicos 0
consanguineos, al decidir prestarle su "ayuda" resultaban siendo los benefi-
ciarios directos de la ruina de sus protegidos. 29
Los trabajos de Vivian Carro y Carlos Buitrago adelantan hipotesis y
planteamientos que inquietan y estimulan la imaginacion y la curiosidad del
historiador. De hecho, varias de las pistas que ellos ofrecen fueron desarrolla-
das por Laird Bergad en su libro Coffee and the Growth of Agrarian Capita-
lism in Nineteenth Century Puerto Rico. JO Tales son, por ejemplo, el problema
del credito en la economia cafetalera y las diversificaciones del capital de los
extranjeros y peninsulares como fundamento de la modernizacion de la
economia de Puerto Rico en el siglo XX.31
Las aportaciones de estos dos autores en el momenta en que escribieron
fueron innovadoras, maxime si se toma en consideracion que el trabajo de
Carro es producto de una estudiante de Bachillerato. En su nivel es excelente,
no solo por el manejo de la documentacion sino por su percepcion incisiva
del tema, como podemos apreciar en las conclusiones generales de su estudio
donde sefiala los rumbos que deben seguir los futuros investigadores sobre el
tema. En cambio, es lamentable que Buitrago haga generalizaciones sin eviden-
cia suficiente, fundamentadas sola mente en el caso particular de una familia.
Ademas, no explota el caudal de documentos que maneja para estudiar la
mentalidad, los habitos de consumo, las costumbres de esa familia. Esto
hubiese ayudado a esclarecer las interrogantes sobre los patrones de vida de
las familias extranjeras . A veces su exposicion suele ser obscura y confusa, en
especial, cuando maneja los conceptos de "bajura" y "altura" como si fuesen
dos sistemas socio-economicos totalmente divorciados.
Laird Bergad en su libro Coffee and the Growth of Agrarian Capitalism in
Nineteenth-Century Puerto Rico tambien examina el impacto de los corsos y
de los mallorquines en los municipios cafetaleros de Yauco y Lares. Es el
primer estudio comparativo que se hace de dos grupos etnicos y de dos areas
geograficas.
Bergad presenta la zona del interior montafioso de Puerto Rico en el siglo
XIX como una tierra de · frontera, abierta al espiritu empresarial de los
inmigrantes peninsulares y extranjeros. Estos, a traves de sus nexos comercia-
les, su habilidad en el mundo de los negocios, la importacion de capital y la
solidaridad de los lazos sanguineos controlaron mediante el credito a los
criollos propietarios de la tierra. A medida que avanzola prosperidad cafeta-
Bartoli , pp. 67-88; Franceschini, pp. 67-70; Orsini, pp. 79-80.
29 Carro, op. cit., p. 26.
30 Laird W. Bergad, Coffee and the Growth of Agrarian Capitalism in Nineteenth Century
Puerto Rico. Princeton, Princeton University Press, 1983.
31 Buitrago, op. cit., pp. 45-46.
73
inmigranles corsos: Vicente Qui/inchini. su prima y esposa Spinola Susini Qui/inchini e hijos.
dueiios de la Hacienda San Francisco en Saban a Grande. Colecci6n Francesa de
Puerto Rico. FOlo de Gu)' Pais),.
lera, fueron adueihindose tambien de la tierra por medio de dichos mecanis-
mos y desde su solida posicion de hacendados-<omercianes desplazaron a los
medianos y pequefios propietarios crioIIos, reduciendolos en much os casos a
la categoria de jornaleros. EI autor proyecta en su estudio, al igual que Carro
y Buitrago, las implicaciones de este proceso en las primeras decadas del siglo
XX. Sefiala, par ejemplo, que esta masa desposeida nutrio las filas de los
74
trabajadores que sustentaron el auge caiiero de la costa a raiz del estableci-
miento del dominio norteamericano en Puerto Rico.
Tanto en la introduccion como en la conclusion sostiene que Puerto Rico ,
al igual que otras regiones de America Latina, es un ejemplo chisico de una
economia dependiente. EI problema se agudiza cuando prevalece, como en el
caso de Puerto Rico, una estructura politica colonial y los empresarios
economicos representan los intereses politicos y economicos de la metropoli .
Tal situacion impide la estabilidad politica y economica, aparte de afectar el
desarrollo socio-cultural de la region en cuestion.
El autor analiza acertadamente el problema de la dimension de la depen-
dencia del monocultivo del cafe pero no logra insertarla en el contexto amplio
del mercado internacional ni en las relaciones comerciales con la metropoli ni
con las otras areas productoras de cafe. Solamente en la conclusion intenta
comparar la problematica de Puerto Rico con otros paises de la America
Latina como Costa Rica, Brasil y Colombia. Termina seiialando que:
The coffee elites of Brazil, Colombia and Costa Rica benefited to varying
degrees from the expansion of coffee in the nineteenth century. In Puerto
Rico this was not the case. The origins of this fundamental distinction are
political. Puerto Rico was a colony of Spain, and Puerto Ricans were unable
to establish laws protecting their national interests. The other nations were
sovereign, politically at least. 32
Aunque alude a las implicaciones politicas en un sistema economico contro-
lado por unas elites que no son criollas, no queda articulado claramente en su
amilisis este importante seiialamiento. EI ejemplo mas evidente de esto es su
ensayo "Hacia el Grito de Lares: cafe, estratificacion social y conflictos de
clase 1818-1868", que tambien corresponde al capitUlo tercero de su libro. 33
Este ensayo es novedoso porque desde una perspectiva economica intenta
vincular a los inmigrantes con los acontecimientos politicos insulares. Des-
pues de un certero analisis de las condiciones socio-economicas que impera-
ban en dicho municipio cafetalero, el autor llega a la conclusion de que la
insurreccion de Lares en 1868 se debio a que no solo los grandes hacendados
sino tambien el resto de los grupos sociales criollos se rebelaron contra la
explotacion de los grandes comerciantes peninsulares, quienes mediante los
mecanismos del credito y del mercadeo ejercian el control de la actividad
economica de esa localidad . Seiiala que por eso:
.. .al entrar al pueblo, los revolucionarios arrestaron a todos los mercaderes
espaiioles que encontraron y quemaron los libros de cuentas en donde se
32 Bergad , op. cit .. p. 221 . EI propio autor reconoceesta insuficiencia de su obraen una nota
aiiadida como apendice.
33 Scarano, Inmigracion y clases sociales.. .. pp. 143-186.
75
registraban las deudas de los terratenientes. Las libretas de jornaleros tam-
bien fueron recogidas y quemadas en ceremonia pUblica. Estos dos simbolos
de la opresi6n espanola, los libros de contabilidad y las libretas de jornaleros,
ejercian sobre los revolucionarios que tomaron por la fuerza a Lares una
influencia mas poderosa que la ideologia nacional 0 que cualquier noci6n de
democnicia politica. Reflejaban, concretamente, la explotaci6n que habia
pasado a ser parte de la vida diaria de amplios sectores de la sociedad
larena. 34
Es obvio, pues, que para Bergad el factor economico pesa mas que el ideo-
logico, cosa que es cuestionable si se generaliza este analisis para otras
regiones de la Isla cuya economia no giraba en torno al cafe yen la que otros
sectores de la poblacion que no eran comerciantes ni terratenientes nijornale-
ros participaron activamente en la insurrecci6n. 35 Ademas, tenemos que
recordar que si bien el Estado espafiol sanciono la libreta de jornaleros, este
mecanismo coercitivo fue tambien estimulado y utilizado por los propietarios
criollos. Bergad intenta salvar esta posicion cuando afirma que "Ia revoluci6n
coagul6 a todas las clases sociales de origen criollo en el municipio".36 Sin
embargo, sefiala que entre los dirigentes del movimiento se encontraban
Manuel Rojas, los hermanos Gavino y Leopoldo Plumey, a quienes identi-
fica como hacendados extranjeros y Andres Pol, hijo de un pulpero mallor-
quin. Si el movimiento fue de origen criollo, como explicar no s610 la
participacion sino el papel decisivo que estos inmigrantes tuvieron en la
insurreccion. Mas aim, cuando afiade que:
Los revolucionarios ten ian una meta: qui tar a los espaooles de las posiciones
de poder local e insular. El liderazgo habia reducido los antagonismos
municipales a un conflicto en torno a la nacionalidad. Los patriotas lucha-
ban contra los colonialistas; los criollos contra los peninsulares. 37
La activa participacion de estos inmigrantes amerita un analisis mas detenido
porque sugiere que los inmigrantes en determinadas situaciones, concertaron
alianzas con los criollos u otros grupos etnicos con el prop6sito de salvaguar-
dar sus intereses y afianzar su hegemonia.
Por otro lado, sorprende la negaci6n que el autor hace de la presencia del
Estado en la vida municipal. Aun cuando fuera cierta su afirmaci6n de que "el
poder local no se habia institucionalizado"38 no podemos soslayar la interven-
34 Ibid., pp. 180-181.
35 cr. Ibid., p. 143, nota I; vease tambien Olga Jimenez de Wagenheim, EI grilo de Lares,
sus causas y sus hombres. Rio Piedras, Ediciones Huracan, 1985.
36 Ibid., p. 183.
37 Ibid.. p. 183.
38 fbid.. p. 183.
76
cion centralizadora y autoritaria del Estado espanol en los regimenes munici-
pales de la Isla. La madeja de los intereses en conflicto en la insurreccion de
Lares es, pues, mucho mas compleja y no puede limitarse solamente al ambito
economico.
Los comerciantes inmigrantes
Astrid Cubano en su ensayo "Economia y sociedad en Arecibo en el siglo
XIX: los grandes productores y la inmigracion de comerciantes" presenta el
control hegemonico de los peninsulares en el sector comercial arecibeno,
particularmente en la segunda mitad del siglo XIX.39 EI analisis de Astrid
Cubano es fresco en varios aspectos: ubica su estudio en una localidad del
norte de la Isla, cuando el enfasis en este tipo de estudio ha sido en el area sur,
como 10 demuestran los trabajos que anteriormente hemos discutido; centra
el analisis en los comerciantes como capa social y, por ultimo, 10 que es mas
interesante, presenta las relaciones, mediante el estudio de los matrimonios,
entre los criollos y los inmigrantes. Asi demuestra la posibilidad de alianza
entre dos grupos sociales pertenecientes a diferentes etnias y como se apoyan
mutuamente en consecucion de unos fines socio-economicos.
Los trabajadores inmigrantes
EI ensayo de Andres A. Ramos Mattei "La importacion de trabajadores
contratados para la industria azucarera puertorriquena: 1860-1880" es suges-
tivo porque por primera vez se trata el tema de la inmigracion de trabajadores
extranjeros a la isla. 40 Esto inserta a Puerto Rico dentro de la corriente
historiografica del Caribe que ha prestado una atencion particular a las
migraciones masivas y continuas de trabajadores contratados bajo condicio-
nes deplorables, como por ejemplo, los culies chinos en Cuba y los hindues en
Trinidad. Ademas, vincula esta inmigracion con los problemas economicos
que en ese momenta son comunes a las Antillas, como la depreciacion del
precio del azucar en el mercado internacional y el problema de la mana de
obra luego de abolido el sistema esclavista. Es preciso senalarque la inmigra-
cion de trabajadores a la Isla no fue un fenomeno particular de las ultimas
decadas del siglo XIX. Desde fines del siglo XVIII como parte de las oleadas
inmigratorias que afluyeron a la Isla vinieron numerosos grupos de trabaja-
dores y artesanos procedentes de las Antillas vecinas y del continente europeo
que fueron contratados en las haciendas azucareras en calidad de toneleros,
albaniles, carpinteros, etc. 41
39 Vease Francisco Scarano, ed ., Inmigrocion y closes socioles ...• pp . 67-124.
40 Ibid.. pp. 125-142.
41 Luque de Sanchez, ~Con pasaporte frances ... ", pp. 95-122.
77
Es penetrante la observacion que hace Ramos Mattei sobre el posible
impacto politico de estos inmigrantes. Sefiala, por ejemplo, que a mediados
del siglo XIX el gobierno espafiol no accedio a los proyectos presentados por
los intereses azucareros de traer inmigrantes contra tad os porque probable-
mente temia a los peligros politicos que implicaba la entrada subita en la Isla
de un contingente numeroso de trabajadores. 42 Relaciona esta actitud con el
conocimiento que tenian las autoridades coloniales sobre el caso de Cuba en
que los sectores populares explotados habian prestado su concurso a los
revolucionarios que luchaban por la emancipacion de Cuba del poder
espafiol.
Ramos Mattei en este corto ensayo afiade un nuevo angulo de significa-
tivo alcance social a sus estudios sobre la industria azucarera en Puerto Rico.
Las fuentes que utiliza, como por ejemplo, las cartas consulares inglesas y los
juicios verbales y de paz son importantes para ampliar la vision de sect ores
que integra ban la sociedad puertorriquefia y que muchas veces escapan los
protocolos notariales, las planillas de riquezas, las listas de los subsidios. Es
estimulante la exhortacion del autor a que se continuen trabajos en este
aspecto basad os en documentos municipales de los municipios de Vieques,
Humacao, Naguabo, Arroyo, Loiza y Ponce, que segun sugiere la evidencia
fueron mas susceptibles a la inmigracion de trabajadores contratados.
Mirando al futuro
A partir de la generacion del '40 el tema de la inmigracion ha sido una
constante en la historiografia puertorriquefia, particularmente en los ultimos
afios. Las obras de Arturo Morales Carrion y de Estela Cifre de Loubriel
dieron el impulso inicial y la "nueva historia" enriquecio el tema con nuevos
enfoques y metodologias. No cabe duda de que se ha avanzado un largo
trecho del camino y que ambas escuelas historiogrMicas han hecho aportacio-
nes muy valiosas. Si hacemos un somero balance sobre el interes que este tema
ha despertado en otros historiadores del Caribe, Puerto Rico puede servir
como modelo por el grado de madurez que han alcanzado estos estudios en
nuestro pais.
No obstante est os logros, queda todavia buena parte del camino por
recorrer. EI reto es estimulante tanto para los historiadores de la "nueva"
historia, quienes se encuentran en la plenitud de su creatividad, como para los
neOfitos de la proxima generacion. Partiendo de mi propia experiencia en la
investigacion sobre el tema puedo sefialar varios aspectos que aim quedan
inexplorados.
42 Andres Ramos Mattei, "La importaci6n de trabajadores contratados para la industria
azucarera puertorriqueiia : 1860-1880" en Scarano. Inmi/i:raddn y dases soda/es.... p. 130.
78
Es indispensable la incorporaci6n de nuevas fuentes como son las siguien-
tes: archivos parroquiales; las actas de los ayuntamientos; colecciones parti-
culares (correspondencia, diarios, libros de contabilidad, bibliotecas);
peri6dicos y revistas; la rica documentaci6n procedente de archivos espafioles
y extranjeros (como las "Cartas Consulares", que se encuentran en el Centro
de Investigaciones Hist6ricas); y, por ultimo, la historia oral. EI uso de estas
fuentes permitini aquilatar con mayor profundidad las caracteristicas de los
diferentes grupos etnicos y su interacci6n con la poblaci6n criolla, cosa que ha
quedado descuidada hasta ahora. Tomemos como ejemplo el caudal de
informaci6n que ofrecen los libros parroquiales. En ellos podremos apreciar
10 siguiente: la estructura familiar de los inmigrantes; los matrimonios, para
examinar si las uniones eran frecuentes con los de su mismo grupo etnico, con
otras personas extranjeras 0 con criollos; los lazos sociales que se manifiestan
en los apadrinamientos nupciales, los bautizos y las confirmaciones; el espi-
ritu de religiosidad de est os grupos, asi como su actitud ante la muerte; y
finalmente, su impacto en el desarrollo demogrMico de la Isla. Este amilisis
ira descubriendo las relaciones sociales de los diferentes grupos etnicos, las
alianzas que existieron y el grado de integraci6n que lograron alcanzar en la
sociedad puertorriquefia. Incluso abrira las puertas para inciar el estudio de
las mentalidades.
Por otro lado, no podemos considerar a los inmigrantes como un bloque
homogeneno. Tenemos que distinguir las caracteristicas de cada grupo de
acuerdo a su lugar de procedencia, 10 que ya nos indica el transfondo
hist6rico-cultural que traen consigo y que explica en parte, su comporta-
miento en ellugar seleccionado para su asentamiento. No olvidemos tampoco
que entre cada grupo etnico existen diferencias de clase y capas sociales. Ala
luz de estas consideraciones, surgen interrogantes sobre que pesa mas, si los
intereses de clase, 0 los intereses de la nacionalidad y c6mo se conjugan estos
elementos en la interacci6n con la heterogenea poblaci6n criolla. EI cuadro
es, pues, complejo y dimimico.
Hasta ahora, con excepci6n del trabajo de Andres Ramos Mattei, la
atenci6n de los historiadores interesados en este campo se ha dirigido a
examinar el desenvolvimiento econ6mico de los grandes hacendados y
comerciantes olvidando a los medianos y pequefios propietarios, los profesio-
nales (medicos, arquitectos, maestros), los artesanos, los libertos, que tam-
bien fueron parte del proceso inmigratorio. Indudablemente estos grupos
tuvieron que dejar una huella en el campo de la educaci6n, la ciencia, la
arquitectura, la literatura, las bellas artes y en el trabajo agricola e industrial.
Con el auxilio de otras disciplinas podemos empezar a desentrafiar este
legado.
Otro aspecto importante que debemos considerar es la posible influencia
de los inmigrantes, particularmente los extranjeros, en el desarrollo politico
insular. Al destacar su preponderancia econ6mica podemos cuestionarnos si
79
esto los vinculo al poder politico y si grupos ejercieron alguna influencia en la
concretizacion de las ideologias dominantes de acuerdo a sus propias expe-
riencias nacionales. Las actas de los ayuntamientos prometen ser reveladoras
en este sentido.
Aunque la micro-historia sirve de base para comenzar a ampliar la optica
respecto al desenvolvimiento de los inmigrantes, son necesarios los estudios
comparativos con otras regiones geograficas de la Isla, e incluso de otros
paises del Caribe, para tener una mayor comprension de este proceso, que no
es exclusivo de Puerto Rico. EI Caribe siempre ha sido escenario de un
constante flujo y reflujo de inmigrantes de las mas diversas culturas y razas.
En la medida en que avancemos los estudios en esta direccion iremos afi-
nando nuestro perfil como puertorriquenos y caribenos. Pero, en el fondo de
estas reflexiones queda en pie la gran interrogante de como este impacto
inmigratorio ha adelantado 0 atrasado el desarrollo de nuestra conciencia
nacional.