Trabajo Final de Posgrado: Universidad de Buenos Aires C.E.A Especialización en Problemáticas Infanto Juveniles
Trabajo Final de Posgrado: Universidad de Buenos Aires C.E.A Especialización en Problemáticas Infanto Juveniles
C.E.A
ESPECIALIZACIÓN EN PROBLEMÁTICAS
INFANTO JUVENILES
Trabajo final
de posgrado
1
adopción Y ”NIÑOS/AS”
POBRES:
“UNA ENTREGA
SOCIAL”
2
INDICE
pag
Capítulo 1:Presentación 3
Capítulo 2: Introducción 5
Capítulo 3: El problema 10
Capítulo 6: objetivos 44
Capítulo 7: Metodología 46
bibliografía 152
3
CAPÍTULO 1
PRESENTACIÓN
4
La elaboración de un “trabajo final de postgrado” tal vez
signifique afrontar un gran desafío. Por un lado, constituye la
oportunidad de generar un aporte al conocimiento de un tema,
experimentando de este modo un crecimiento profesional. Por otro,
implica como sensación más subjetiva, enfrentar la responsabilidad
de elegir “ese tema”, sobre el cual se está dispuesto en lo personal
a dedicar todo esfuerzo y compromiso.
Esta tarea en ningún caso suele estar exenta de cierta
complejidad, pero tal vez sea mayor cuando se refiere al área de
Infancia y Juventud, donde cualquier problemática adquiere
especial relevancia, si atenta contra el pleno desarrollo humano de
“niños/as” y jóvenes.
Se inicia el camino con la posibilidad de conocer quiénes son
los sujetos sociales implicados, pero también con la exigencia de
definir qué problemática abordar y por qué, aspectos que merecen
una consideración especial.
En tal sentido, la elección de este trabajo está basada en la
práctica profesional de la autora, Trabajadora Social del Área de
Neonatología de un Hospital Público de la Ciudad de Bs. As 1.
Desde este ámbito de desempeño profesional, surge como
inquietud indagar con mayor profundidad una realidad social que
resulta por cierto inquietante, y que en determinados casos llega a
comprometer en forma directa el pleno ejercicio del “derecho a la
identidad” de un considerable número de niños y niñas en nuestro
país:
“LA ENTREGA DE RECIÉN NACIDOS EN ADOPCIÓN”
1
Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich.
5
CAPÍTULO 2
INTRODUCCIÓN
6
CUANDO ‘ASUMIR LA CRIANZA’ resulta un problema
El nacimiento de un “niño/a” en el ámbito de los Hospitales Públicos del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires prevé, desde una visión más integral,
no sólo la asistencia médica del parto, sino conjuntamente la atención de las
situaciones de mayor vulnerabilidad presentadas por sus madres y padres en
oportunidad de asumir la crianza.
En este aspecto y según sea el caso, es factible abordar, por un lado,
conflictos de índole emocional relacionados a:
• la concepción (ej.: violaciones, incestos, embarazos no deseados);
• el embarazo, parto y puerperio (ej.: temores, ansiedades, depresión post-
parto);
• la dinámica familiar (ej.: dificultades en la asunción de roles);
• episodios de violencia doméstica;
• problemas de salud mental (ej.: adicciones, psicopatologías en los
miembros familiares).
2
Por ejemplo, las originadas por situaciones de maltrato y/o abuso sexual por parte de los padres hacia
sus hijos.
7
Generalmente en los casos de abandono, el recién nacido/a suele estar
expuesto a situaciones de riesgo que comprometen seriamente sus
posibilidades de vida (ej. abandonos en la vía pública). A su vez, el
desconocimiento de la identidad de sus padres de origen lo priva de la opción
de acceder a uno de los aspectos más relevantes de su propia identidad.
Diferente situación se plantea en las entregas en adopción, endonde
por lo general, desde un primer momento, el “niño/a” permanece resguardado
en el centro asistencial donde se produjo su nacimiento, teniendo además la
posibilidad futura de acceder al conocimiento de su familia de origen,
principalmente a través de la identidad materna.
Partiendo de esta diferenciación, es factible entonces abordar la
problemática de la entrega de recién nacidos en adopción, a través de
algunas consideraciones preliminares que conforman el marco referencial del
presente trabajo.
3
Carli Fabiana: Notas sobre ”Adopción: Situación y perspectiva de las mujeres que entregan a sus
“hijos/as” en adopción”. Trabajo de investigación realizado en el marco del “Programa de becarios
residentes de Investigación Social sobre Salud Reproductiva y Sexualidad” perteneciente al Área Salud y
Sociedad del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes). Buenos Aires, abril de 1997. pág 1.
4
La manifestación materna es entendida aquí como la expresión verbal de la madre de la intención de
ceder los derechos y obligaciones parentales sobre su “hijo/a” a terceros, mediante la figura legal de la
adopción.
5
Las motivaciones se refieren al por qué de la entrega; o en otros términos, a las causas o razones
manifestadas por la madre como fundamento del acto de entrega.
6
Quedan comprendidos en esta expresión tanto las mujeres que transitan el período de embarazo y post-
8
No obstante, es importante destacar que, más allá de que en diversas
ocasiones pueda estar acompañada física y emocionalmente por el padre del
bebé, la “manifestación de la entrega” propiamente dicha es usualmente
explicitada sólo por la “madre” en el área de Servicio Social del hospital donde
se atiende.
Por esta razón, en el presente trabajo la manifestación materna es
tomada como unidad de análisis, independientemente de que la decisión de
entrega haya sido finalmente concretada o revertida por uno o por ambos
padres. Este aspecto fue también tenido en cuenta en el análisis de las
motivaciones, ya que en algunas ocasiones, una misma entrega pudo estar
fundada en motivos maternos diferentes a los paternos, sin que esto invalide el
hecho de que la entrega haya sido compartida y decidida por ambos padres.
parto (observable a través de la atención sanitaria brindada por el hospital en las distintas etapas de la
gestación), como así también los hombres, en calidad de partícipes co-responsables del embarazo y del
ejercicio de la paternidad de ese “niño/a”, apreciable a partir de la manifestación materna de dicha
relación.
7
La referencia al acto de entrega alude a la interrupción que la “madre/padre” hacen del vínculo filial
con su “hijo/a”, a fin de que el mismo, sea establecido con un tercero.
8
Este aspecto podrá apreciarse en el capítulo siguiente, a través de la fundamentación del problema,.
9
La trascendencia de esta última situación es posible ilustrarla tan sólo considerando la legitimación
social atribuida a los profesionales en torno al saber científico para definir lo “normal” y lo “patológico”
con relación al comportamiento humano.
9
“niño/a” a la instancia judicial competente, quien tendrá a su cargo el inicio del
proceso de adopción y la definición de la guarda respectiva.
10
CAPÍTULO 3
EL PROBLEMA
SILVIO RODRÍGUEZ
11
FUNDAMENTACIÓN
10
...salvo cuando el niño sea objeto de maltrato o descuido por parte de los padres o cuando viven
separados y debe adoptarse una decisión acerca de la residencia del niño.
12
Estado para su cumplimiento, constituyen algunos de los aspectos más
preocupantes.
DESDE EL ACTO
11
Aguilar, Compan, Garmendia, Valli: “Madres que ceden a sus hijos en adopción. El norte y el sur de la
cuidad de Bs. As”. Biblioteca Virtual de la Carrera de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica.
Buenos Aires, 1999.
13
detallado precedentemente, discrepancia igualmente observada desde la
práctica profesional de la autora en su ámbito hospitalario.
14
En todo caso, ambas concepciones –teórica y popular- ocultan el
carácter multicausal que caracteriza a esta realidad social compleja,
reduciéndola a una cuestión dicotómica. Por otra parte, posibilita un
enmascaramiento tanto de los procesos sociales -menos visibles- que
acompañan la trayectoria de vida de estos sujetos, como también de sus
vivencias subjetivas, aspectos ambos posibles de ser identificados en los
contenidos de las manifestaciones maternas.
15
adopción-, le posibilita el acceso a otra relación vincular que garantiza su
crianza.
Problema diferente, pero no por eso menos trascendente, se plantea
cuando la problemática reside en ‘no poder criarlo’, por no contar con los
recursos necesarios para tal fin, sean éstos materiales o humanos.
Al respecto, aquellas situaciones de entrega en las que opera el
supuesto de que la “madre/padre”, aún “queriendo” asumir la crianza
(independientemente de la existencia de deseo del “hijo/a”), “no puede”
hacerlo, debido principalmente, a la inexistencia de mínimas condiciones
materiales de vida, no deberían ser consideradas de menor impacto para la
construcción de la identidad y la subjetividad de un “niño/a”. La confirmación de
este supuesto implicaría, entre otras cosas, enfrentarse a la realidad de nacer
en el marco de una Sociedad que consiente:
• la vulneración de la identidad, como uno de los derechos
básicos de los “niños/as”;
• la falta de opciones individuales y sociales enfrentadas por
su “madres/padres” para decidir y ejercer libremente el
derecho a su crianza;
• el nulo o inadecuado tratamiento brindado por el Estado a la
atención de su problemática, cuando era un recién nacido.
16
PLANTEO DEL PROBLEMA
En referencia al Trabajo Social realizado desde el Hospital Argerich 12,
con “madres/padres” que manifestaron la intención de entregar a su
“hijo/a” en adopción durante el período 93/99 13, fue posible advertir cierta
constante, a través de la práctica cotidiana, que merece particular atención:
12
El Hospital Argerich es considerado un efector de salud clasificado como “General de
Agudos” -con relación a su mayor nivel de complejidad y a la atención de distintas patologías-,
dependiente de la “Secretaria de Salud”del G.C.B.A. El mismo, se encuentra ubicado en el
Barrio porteño de la Boca de Capital Federal, comprendiendo su “área programática”
principalmente los barrios de: La Boca, Barracas y San Telmo, donde se registran los mayores
índices de pobreza de la Ciudad. de Bs. As (entre ellos la mayor tasa de mortalidad infantil). No
obstante, en relación con su “área de influencia”, la población atendida proviene en un 50 %
de Capital Federal y el otro 50% del 1º y 2º cordón del conurbano bonaerense, donde se
registran extensos bolsones de pobreza de tipo estructural.
13
La elección de este período correspondió casi exclusivamente, a la ventaja ofrecida por la continuidad
del desempeño profesional de la autora durante esos años, en las área de neonatología y maternidad del
citado hospital. En tal sentido, la modalidad de la práctica profesional instrumentada en esa etapa y
actualmente, cuenta con la particularidad de haber unificado la atención y registro de los casos, en base al
criterio y desempeño común de dos profesionales del área.
17
CAPÍTULO 4
MARCO TEÓRICO
GustavoNapoli
18
Algunos conceptos teóricos
Más allá de lo natural que puede resultar el tema de laadopción en
nuestros días, entender en sí mismo el hecho de que un “niño/a” pueda ser
“entregado” y “adoptado” no implica una tarea sencilla. En principio se torna
necesario examinar los conceptos más significativos y cercanos a esta realidad
social, para comprenderla más acabadamente.
Considerar las concepciones actuales que sostiene nuestra Sociedad
sobre los temas de: “infancia”, “familia”, “mujer y maternidad”, “adopción”
y la “entrega de un hijo”, a la vez que enmarcar estos elementos desde su
perspectiva histórica, constituye una tarea fundamental para develar el
eminente carácter de producción social de esta problemática.
En tal sentido, el objetivo del presente capítulo consiste en realizar una
revisión histórica de estos conceptos, a la luz de los aportes teóricos
proporcionados por los autores escogidos para tal fin. Esta propuesta pretende
además, enriquecer el análisis y la reflexión del tema, por medio de un
reconocimiento crítico de las prácticas y representacionessociales más notorias
de cada tiempo histórico-social.
14
Zapolsky, Leonor. “El concepto de realidad en la obra de C. Castoriadis”-Cuadernillo temático Nº 11.
Publicación “Desde el fondo”. Revista de Trabajo Social. Universidad Nacional de Entre Ríos. Pág. 2.
15
Malacalza, Susana Leonor: “La autonomía del sujeto. Diálogo desde el Trabajo Social”. Editorial
Espacio, 1º Edición. Buenos Aires, año 2000. Pág 65 (Cita Nº6).
16
Castoriadis, C. “La institución imaginaria de la Sociedad”. Vol. I. Editorial Tusquets. Buenos Aires,
1993. Pág. 201.
19
como otra, es la particularidad de su mundo de significaciones”, o en otros
términos, “...cada sociedad instituye en cada momento un mundo como su
mundo o como el mundo 17”
En concordancia a estos aportes, fue también considerado el concepto
de “representaciones sociales”planteado por Páez D. referido a “una forma
de conocimiento, socialmente elaborado y compartido con una orientación
práctica y dirigido a la construcción social de una realidad común en un
conjunto social” 18. El mismo resulta principalmente útil en la tarea de indagar
aquellas imágenes, creencias y valores usadas antiguamente por los sujetos
sociales en la producción de sus significaciones colectivas, con la finalidad de
profundizar los discursos y prácticas sociales presentes en nuestro tiempo
histórico-social.
17
Zapolsky, Leonor: Ibid, pág. 2.
18
Paez D. San Juan, C.C. Romo I y Vergara A.: “Sida: Imagen y Prevención”. Ed. Fundamentos, Madrid,
1991.
19
Esta etapa es considerada como de mayor vulnerabilidad y de requerimientos especiales, por
corresponder precisamente al período de desarrollo y crecimiento del ser humano.
20
(fantasmas-brujas), como de azotes, encierros y brutales palizas, con la
finalidad de doblegar el espíritu infantil.
Ya avanzada la Edad Media, la atribución de una imagen que lo
caracterizaba como “adulto en miniatura”, generó la incorporación de su
figura a escenas de adultos, sin atención especial y expuesto a innumerable
cantidad de accidentes y muertes principalmente por negligencias.
En este aspecto, la ausencia de la noción de cuidados y la falta de
prestigio social asignada a la tarea de la crianza permite esclarecer, en parte, la
alta mortalidad infantil registrada en la época, el abandono y la recurrencia de
las madres a los servicios de nodrizas para la atención de los hijos.
En tal sentido, más allá de las diferencias sostenidas sobre la historia de
la infancia por los autores previamente citados, ambos coinciden en afirmar que
sería recién a partir del siglo XVll, que el niño comienza a ser considerado en
forma incipiente a partir de su “condición social diferenciada”. Esta situación
no sólo tuvo lugar a raíz de los avances tecnológicos y económicos, sino
también como resultado de un complejo proceso de transformaciones
experimentado por los adultos en la evolución de sus sentimientos con relación
a los “niños/as” (De Mause/1991).
Por medio de esta resignificación, lentamente se le fue otorgando a esta
etapa la valoración de “período especial de desarrollo en la vida de la
persona, que debe ser cuidado y guiado”,dando como resultado el paulatino
surgimiento de distintos saberes -como la pediatría y la pedagogía- para el
logro de este cometido.
21
rural, los procesos migratorios y el hacinamiento en las grandes ciudades,
promoviendo el surgimiento de nuevas representaciones sociales para los
niños.
Los sectores más altos de la sociedad comenzaron a presentar
inquietudes y preocupaciones relacionadas con las escasas posibilidades de
socialización de los “niños/as” en este nuevo marco. En este aspecto, sobre la
base de ideales de “defensa social” 20 propios de la clases medias y altas -y
no desde un propósito desinteresado de protección de la infancia-, fueron
surgiendo lentamente distintos movimientos sociales a quienes se les adjudica
históricamente la “invención del fenómeno de la delincuencia juvenil”
(Platt/1988).
Esta “creación/invención” básicamente consistió en unificar bajo la
misma concepción de peligrosidad, las categorías de “menores
abandonados”,con quienes fuera necesario emprender una tarea caritativa, de
protección y prevención, y la de “menores delincuentes”, a quienes les
fueran atribuidas distintas conductas de tipo antisocial y con quienes fuera
necesario promover una tarea asistencial para evitar la delincuencia adulta.
Esta asociación encontró su razón de ser, en una sociedad cuya
transformación económica implicó una nueva forma de acumulación de la
riqueza, y por ende, la necesidad de protección de los sectores propietarios a
través de medidas de control, vigilancia y represión, implementadas por el
Estado sobre cierta parte de la infancia.
Con la construcción de este “nuevo problema social” asociado a lo
peligroso, diferente, anormal y patológico, fueron surgiendo nuevos objetivos
relacionados con la protección, reeducación y resocialización de los niños/as, al
producirse la falla de los mecanismos informales de control social, o en otros
términos, cuando la familia generalmente pobre no constituía adecuada
garantía para el cumplimiento de la función de protección de sus niños.
De este modo, se recurrió a la creación de una amplia batería de
“mecanismos formales o duros de control social” que incluyeron desde
reformatorios, institutos, tribunales y justicia para los “menores”, que muy
prontamente fueron perfeccionados y trasladados desde los centros
hegemónicos hacia América Latina, perdurando hasta nuestros días.
Cabe destacar que todo este proceso de construcción tuvo como aporte
fundamental el sustento teórico-científico de diversas teorías hegemónicas de
la época tales como:
• la “teoría darwinista”,portadora de la idea de “evolución” y “selección
natural” de la humanidad y la supervivencia del más apto”;
• la “teoría positivista”, cuyo suministro reforzó las ideas de“delito o
conducta desviada”, por un lado, como enfermedad individual, no
considerando la influencia del contexto social, y la de “cura o rehabilitación”,
por el otro, a través del tratamiento reeducador y resocializador.
20
Estos ideales están principalmente referidos a la “seguridad” y al “orden público”.
22
En principio este paradigma concibe a todos los “niño/a”s como
“incapaces” para “hacer” y “actuar” con relación a sus “bienes”
y“personas”,.debido a su “incomplitud” en el proceso de desarrollo evolutivo.
Esta idea permite sustentar la relación de dependencia y sujeción de los
“niños/as” al poder absoluto de los adultos, ya sea a través de la “Patria
Potestad” o del “Patronato del Estado”.
En tal sentido, la noción de “incapacidad de hecho” se torna a su vez
en “incapacidad de derechos”, ya que al negarse la progresiva evolución de
facultades que el “niño/a” va adquiriendo en el proceso madurativo, sólo se
estima como necesario su supervisión y control, hasta el logro de la capacidad
plena que caracteriza a la edad adulta.
De este modo, se desestima la obligatoriedad de brindar protección y
garantía a los derechos que les competen tan sólo por su condición de seres
humanos, inhabilitándolos como “sujetos” con cierta autonomía para su
ejercicio, y ubicándolos indefectiblemente como “objetos de tutela”.
La aplicación de esta concepción por parte del Estado resultó selectiva,
ya que comprende principalmente a aquellos “niños/as” que:
• o bien no se encuentran bajo la patria potestad de los padres o de sus
representantes legales;
• o bien se ubican en una situación visualizada como de “peligro y/o
abandono moral y/o material”,asociada generalmente a situaciones de
pobreza.
Al decir de Cillero Miguel (Unicef), con relación al surgimiento de la legislación
de menores correspondiente a este paradigma, “las leyes de menores, a
diferencia de lo que aparentan, no se estructuran a partir de la legítima
diferenciación jurídica entre adultos y no adultos, sino en una radical
separación de dos tipos de infancia: la que tiene los derechos satisfechos
debido a la protección familiar, y aquella que no los tiene. A los primeros no se
les aplicarán las nuevas leyes, a los segundos, en cambio, se les protegerá y
controlará su conducta a través de los mecanismos judiciales y administrativos
creados por la ley, que vienen a compensar las debilidades del sistema social y
familiar” 21.
De este modo, “menor” resultó ser la denominación más frecuente
paradesignar en forma indistinta a los “niños/as” abandonados, irregulares y
delincuentes, en donde la modalidad de protección, control y represión por
parte del Estado, consiste en la privación de la libertad por tiempo
indeterminado como medida privilegiada de tratamiento, independientemente
de la situación de que se tratara. En este aspecto, se busca de manera
uniforme dar respuesta a la “infancia irregular” -peligrosa o en peligro de
serlo-, mediante la disposición de su cuerpo y la segregación de su núcleo
familiar,cuando la situación no resulta funcional al modelo hegemónico vigente.
Esta representación de la niñez, mediada por la pertenencia a diferentes
estratos sociales y capacidades, generó la coexistencia dedistintas
concepciones del “ser niño” y del “hacer” con ellos, en el mismo tiempo
histórico social.
En este sentido, la “justicia de menores” no tomó a su cargo la tutela
de los intereses de todos los “niños/as” por igual, sino que produjo juicios,
21
Cillero, Miguel: “Los derechos del niño: de la proclamación a la protección efectiva”. Artículo de
UNICEF. Pág. 3.
23
diagnósticos, estigmatizaciones, etiquetamientos e institucionalizaciones sobre
los “niños/as” de los sectores más pobres. Es precisamente en este sector
donde fueron más fácilmente advertidas las situaciones de desamparo
motivadas por estados de carencias y donde tuvieron históricamente -y aún
tienen lugar- las mayores omisiones por parte de las políticas públicas del
Estado.
Más allá de estas consideraciones, a la vez que se advierte el
fortalecimiento y perfeccionamiento de este modelo, durante el último siglo se
encuentra también presente el surgimiento de un nuevo paradigma que pugna
por lograr un mayor desarrollo desde la última década: el“paradigma de la
protección integral”. Su basamento ideológico conceptual surge a partir de la
C.I.D.N., e implica por primera vez en la historia, la concepción del “niño/a”
como “sujeto de derecho”. Este paradigma amplía la noción de ciudadanía a
toda la infancia, promoviendo la protección integral del “niño/a” dentro del
medio familiar y/o local, y reservando la intervención del Estado sólo a la
“defensa de sus derechos vulnerados”.
22
Bisig, Elinor: “La declaración de estado de abandono”. Diario “La Hoja”. Pág. 3.
24
poco a poco comienza a ser considerado un fenómeno de carácter “público-
social”.
En esta evolución se produce la identificación y simbolización social de
la “familia pobre” como familia “de y enriesgo social”, pudiendo
considerarse que si la pobreza alude a la desprovisión total o parcial de bienes
o recursos valorados socialmente, la misma se convierte automáticamente en
inmoral -a criterio de los sectores hegemónicos-, ya que no tener y no
progresar, confirman las escasas virtudes éticas de los carenciados.
Desde este lugar, la familia pobre es percibida como un espacio social
capaz de no garantizar el cumplimiento de las normas sociales, ni los
comportamientos o conductas esperadas, llevando de este modo al peligro
moral y/o material a sus “niños/as”. La falta de educación, vagabundeo u otras
conductas denominadas como “desviadas” son consideradas así como
altamente peligrosas para el conjunto social, resultando promotoras de la
pronta intervención del Estado.
De este modo, la visualización de “la pobreza” como estigma 23, se
constituye en un elemento que compromete seriamente las posibilidades de
construcción de una subjetividad, que no esté asociada a la “falta”y a lo
“peligroso”.
El juzgamiento de estos padres implica tanto una descalificación a su
capacidad para asumir la crianza, como una sanción a su condición de
pobreza, generando que sus hijos sean dispuestos judicialmente, en lugar de
ser atendidas sus necesidades asistenciales en el marco familiar. Una vez
llegada esta instancia, ciertamente se ven dificultadas las posibilidades de
retorno de los mismos a su hogar, ya queestos grupos familiares gozan del
descrédito a que su posición de clase los condena.
De este modo, se pasa por alto que las responsabilidades de estas
familias también están asociadas a la “libertad de elección”, dentro de un
espectro de oportunidades que no tienen -precisamente por su condición de
pobreza-, y que determinan las escasas o nulas posibilidades de cumplimiento
de las expectativas planteadas por el sistema, para revertir su situación.
Estos aspectos resultan relevantes, si además se toma en cuenta que la
concepción de “familia moderna” no contempla la diversidad, ya que las
funciones parento-filiales son determinadas hegemónicamente por los valores y
creencias de la sociedad capitalista, obturando otros modelos familiares
alternativos.
Sobre la base de la racionalidad económica propuesta por este sistema,
el imaginario social fue privilegiando paulatinamente un modelo de familia
compuesto por la “pareja conyugal y los hijos”, que conviven bajo un mismo
techo. Este modelo comúnmente denominado “familia nuclear”, lentamente fue
desplazando y descalificando otros arreglos familiares -como es el caso de la
familia extensa o ampliada-, cuyas redes de parentesco y niveles de
organización ofrecen mayores posibilidades de contención de los niños en
situaciones de pobreza (Fonseca/1998).
Por otra parte, la naturalización del modelo de familia nuclear, como el
“deber ser” de la institución familiar, contribuyó a reforzar la estereotipia de los
roles de sus miembros (madre-padre-hijos), no posibilitando su flexibilidad y
23
Aquí se alude al concepto de Goffman/1970 que permite entender el estigma como “rasgo de
connotaciones negativas, no por tratarse de características despreciables en sí mismas, sino por
constituir significaciones que han ido elaborando los sujetos sociales”.
25
movilidad en situaciones de cambios sociales, si no es en el marco de su
trasgresión y culpabilización.
Al respecto, diversos cambios acontecidos a nivel mundial en la segunda
mitad de este siglo (económicos, tecnológicos, culturales, demográficos, etc.)
han tenido especial impacto en la constitución y morfología de la familia
moderna, promoviendo la aparición de una amplia gama de arreglos de
convivencia, tales como los hogares uniparentales, monoparentales -
principalmente a cargo de mujeres solas-, familias ensambladas y extensas.
Estos modelos coexisten en la actualidad en forma simultánea con la
familia nuclear, aunque resultan severamente cuestionados y juzgados,
principalmente en su capacidad de contención de los “niños/as”.
En nuestro país este aspecto cobra especial relevancia, si se toma en
cuenta además que los cambios socioeconómicos producidos en la última
década -desempleo, subempleo y precarización del mercado laboral-, trajeron
aparejada una importante crisis en el sistema representativo de los roles
familiares tradicionales.
De este modo, partiendo de una caracterización familiar relacionada a un
“adulto-hombre” que proveía económicamente y ostentaba autoridad al
interior de la familia, se pasa compulsivamente a un reacomodamiento que, en
el mejor de los casos, está dado a partir de la salida femenina a un ámbito
laboral también precarizado, ya no por motivos de elección sino por razones de
supervivencia del grupo. Este cambio si bien afectó la subjetividad e identidad
de ambos géneros, impuso especialmente a las mujeres un doble
sometimiento, no sólo en el ámbito doméstico sino en el laboral, generando un
incremento de la desigualdad y un mayor ejercicio de la violencia simbólica
sobre ellas.
No obstante estas diferencias, es oportuno destacar que una vez
debilitadas social y económicamente las funciones de las familias, quedan
seriamente comprometidas las posibilidades de ambos padres para responder
en forma adecuada a las funciones de cuidado, afecto y socialización de sus
hijos, ya que no cuentan con las oportunidades históricas concretas para su
realización.
26
muy a menudo entre la indiferencia y el rechazo. 24 [...] A partir del siglo XVIII
vemos perfilarse una nueva imagen de la madre, cuyos rasgos no dejaron de
acentuarse en el curso de los dos siglos siguientes. 25[...] casi cien años hicieron
falta para borrar el grueso del egoísmo y la indiferencia maternal”. 26
En este relato es posible observar que, más allá de la diversidad de
prácticas infanticidas que abarrotan la historia desde los albores de la
humanidad, la frialdad, el abandono y el descuido en el vínculo materno no son
características tan remotas, sino que preceden a la actual conformación de la
familia moderna, siendo advertidas desde el siglo XV en bastas regiones de
Europa y Norteamérica. Desde esa época el principal signo de rechazo
materno lo constituyó la negativa a asumir la crianza en forma personal,
entregando los hijos al cuidado de nodrizas -generalmente fuera del hogar-, y
desentendiéndose de toda obligación durante los primeros cuatro o cinco años
de vida. Con posterioridad lo usual no estaba dado por el retorno de los hijos al
hogar paterno, sino por su envío en calidad de aprendices a casa de
preceptores y vecinos, hasta alcanzar la edad apropiada para su internación en
colegios o seminarios.
Por otra parte, el sistema de crianza impartido por las nodrizas favorecía
la existencia de altos niveles de mortalidad infantil, que encubrían
solapadamente otras modalidades de infanticidio y abandono. Según cita De
Mause, ”... el niño confiado a un ama de cría estaba expuesto a ser ahogado,
aplastado, dejado caer, sufriendo así una muerte prematura; o puede ser
devorado, mutilado o desfigurado por algún animal salvaje.” 27.
Estas prácticas que en principio partieron de las mujeres de la
burguesía, fueron paulatinamente impuestas a todos los sectores sociales, ya
que la crianza de hijos era concebida como un obstáculo para el desarrollo de
la vida personal, conyugal y comercial.
En tal sentido, Donzelot sostiene que “el recurso de las nodrizas del
campo era una costumbre dominante entre las poblaciones de las ciudades.
Las mujeres recurrían a ellas bien porque estaban demasiado ocupadas a
causa de su trabajo (esposas de comerciantes y de artesanos), o bien porque
eran lo suficientemente ricas como para evitarse el trabajo de la crianza” 28.
En este plano, el desprendimiento y la indiferencia demostrada por las
mujeres con relación a la crianza de sus hijos, difícilmente puedan ser
entendidas como conductas anómalas, sino como significación social colectiva
creada y compartida por los sujetos sociales de la época,como bien podría ser
inferido de la siguiente cita de Badinter: “¿Qué pensar de una conducta
patológica que afecta a tantas mujeres de condiciones diferentes y que se
prolonga durante siglos?” 29.
Al respecto De Mause señala: “la costumbre persistió inexorablemente
hasta el siglo XVIII en Inglaterra y en Norteamérica, hasta el siglo XIX en
Francia, y hasta el siglo XX en Alemania”. 30
24
Badinter, Elizabeth: “Existe el amor maternal. Historia del amor materno. Siglos XVII al XX”. Ed.
Paidós/Pomaire. Barcelona, 1981. Pág. 16
25
Badinter, Elizabeth: Ibid, pág. 166.
26
Badinter, Elizabeth: Ibid, pág. 165
27
De Mause, Lloyds: “Historia de la infancia”. Cap. I: ‘La Evolución de la Infancia’. Ed. Alianza.
Madrid, 1991. Pág. 63.
28
Donzelot, Jacques: “La policía de las familias”, Ed. Pre-textos. Valencia, 1979. Pág. 14.
29
Badinter, Elizabeth: Ibid, pág. 12
30
De MauseLloyds: Ibid, pág. 63
27
El retorno hacia una progresiva revalorización de “la maternidad”,
resultó un camino lento y sinuoso promovido por la Iglesia y el Estado, en su
esfuerzo mancomunado por favorecer el inminente surgimiento de la Sociedad
capitalista. En este nuevo contexto resultó privilegiada la actuación del género
masculino en el espacio de lo público, económico y político, mientras que el
ámbito de lo doméstico, le fuera reservado al desempeño de las mujeres y
los niños, generándose así la tradición de llamar a la madre al banquillo de los
acusados toda vez que se considere oportuno la rendición de cuentas sobre el
bienestar de los hijos.
La percepción del “niño/a” como potencial riqueza económica, propiciaba
un urgente cambio en los patrones de crianza tendientes a garantizar su
supervivencia. En tal sentido, se recurrió a la adopción de una amplia variedad
de mecanismos de convencimiento, disciplinamiento e imposiciones, que
afectaron principalmente a las mujeres al ser consideradas las más aptas para
el cuidado y la educación de los hijos, por su capacidad biológica/reproductiva.
Sin embargo, al no constituir la condición biológica suficiente garantía
para la asunción de dicha función -ya que las mujeres libres de la imposición y
presión socio-cultural pueden establecer otras prioridades-, resultó necesario
reforzar aquella condición desde el plano social, adjudicándoles una natural
capacidad de entrega personal generada a partir del “mito del instinto
materno”.
En función del instinto materno, se las presionó, amenazó y culpabilizó,
para que escuchasen el grito de la naturaleza y se hicieran cargo de sus tareas
instintivas, teniendo como principal recompensa la promesa de una total
realización femenina, cuando la norma consensuada socialmente sea
cumplida.
Este mito como organizador de sentido de las significaciones colectivas
referidas a la maternidad, constituye una de las construcciones centrales a
partir de las cuales la maternidad puede ser pensada, sentida y ejercida por los
sujetos sociales, como una realidad objetiva, universal y natural que la torna
incuestionable en su modo de ser y de entenderla.
Este mito opera exaltando la imagen de la “mujer-madre” como
aleación naturalmente verdadera, cimentada sobre sólidas bases objetivas de
tipo biológico -capacidad reproductiva femenina-, al mismo tiempo que le
otorga mágicamente una cualidad o propiedad subjetiva que le es indisociable:
el “amor materno”, a partir del cual la función materna queda socialmente
significada. En esta dinámica, la natural capacidad biológica para engendrar,
es traspasada al plano social como natural capacidad amatoria, constitutiva
de la “esencia” de cada mujer, e independiente de cualquier circunstancia
histórica e individual.
Ambas percepciones conforman una totalidad, una unidad coherente de
sentido que permite explicar la actual subjetividad colectiva, en donde la“mujer
madre” no puede ser concebida para nuestro mundo, sino es bajo el común
denominador que la significa, su “amor materno”.
La particularidad de este concepto reside en haber afianzado en el
imaginario social la idea de “instinto” en cuanto innato, natural, mecánico y
necesario, casi como si se tratara de adquirir involuntariamente los valores de
la bondad, el amor y el sacrificio una vez producida la activación de la
28
capacidad gestante, desentendiéndose así de su verdadera connotación como
“sentimiento humano”.
En tal sentido, Badinter sostiene: “El amor maternal es sólo un
sentimiento humano. Y es como todo sentimiento incierto, frágil, e imperfecto 31
[...] esencialmente contingente, aunque sea una conclusión cruel [...] puede
existir o no existir, puede darse y desaparecer [...] no puede darse por
supuesto. Es un amor ‘no incluido’” 32.
La maternidad es presentada así como predeterminada y revelada,
sostenedora de una verdad absoluta que admite las cosas de un sólo modo, de
acuerdo a las leyes de la naturaleza que designan la normalidad, y niega lo
diferente por su connotación patológica.
A través de la naturalización de la fórmula “ser madre es estar dotada
de amor maternal”, queda finalmente definida para esta sociedad qué es la
maternidad y cómo debe ser una madre.
29
de la narrativa, las prácticas y las intervenciones institucionales, como si se
tratara efectivamente de una idea débil, artificial y difícil de sostener.
Es posible advertir precisamente a partir de su constante reedición, su
capacidad de sobreponerse y perdurar a distintos cambios sociales, como los
acontecidos durante la segunda mitad del siglo XX con el acceso de la mujer a
la posibilidad de control de la natalidad -por el uso de la píldora anticonceptiva-
y su creciente inserción en el mercado laboral. Ambos fenómenos son
considerados de singular trascendencia -tanto en la conformación de la
subjetivad femenina, como en la redefinición de ámbitos de desempeño y
ejercicio de roles-, aunque están caracterizados por la desigualdad de impacto
de acuerdo a las diferencias económicas y socioculturales que atraviesan las
mujeres. Esta realidad puede ser constatada en nuestros días, a partir de la
falta de acceso de las mujeres -en su mayoría pobres- a políticas de salud
reproductiva, situación que afecta muy especialmente a las madres
comprendidas en la problemática estudiada.
Al decir de Badinter“... si el siglo XVIII lanzó la idea de la responsabilidad
paterna, el siglo XIX la confirmó acentuando la de la madre, y el siglo XX
transformó el concepto de responsabilidad maternal en el de culpabilidad
maternal” 34.
34
Badinter, Elizabeth: Ibid, pág. 147
30
Mientras las dos primeras opciones implican algún nivel de aceptación de la
relación con el hijo, la tercera y cuarta opción supone la determinación de
eliminar o abandonar esa relación, con las distintas representaciones sociales
que cada uno de ellos implica y el sistema de apoyo que requieren” 35.
Resulta interesanteanalizar estas opciones a la luz de los datos surgidos
de este estudio, ya que en ellos será posible advertir en qué medida las madres
pueden hacer uso de las opciones señaladas según sus posibilidades
socioeconómicas. De hecho los datos permitirían visualizar con mayor claridad
que las posibilidades señaladas no siempre implican “posibilidades de
elección”, sino tal vez “hacer lo único posible”, como bien puede ser
interpretado en los términos utilizados por diversas autoras:
TRATÁNDOSE DE LA ADOPCIÓN
Un primer acercamiento a la noción de adopción implica en principio,
contemplarla desde sus aspectos más legitimantes, como una de las
instituciones más destacadas de protección de la infancia:
• Desde el plano legalcomo institución jurídicamente reglamentada, por
medio de la cual se procura la creación de un vínculo filiatorio en aquellos
menores de edad que carecen del mismo.
• Desde el punto de vista éticocomo alternativa o solución viable para la
problemática de aquellos “niños/as” que por diversas razones, no pueden
permanecer con sus familias de origen.
• Desde una perspectiva estrictamente social como práctica cuya
finalidad consiste en la protección de los “niños/as”, mediante su
integración como “hijo/a” a un nuevo grupo familiar.
35
Carli, Fabiana: Ibid, pág. 9.
36
Rothman Katz, Bárbara: “Recreathing motherhood- Ideologyn and technologyun in a patriarcal
society”. Cap.: ‘The give and take of adoption’. Ed. Wiw Norton & Company. U.S.A., 1990, pág. 130.
37
Giberti, Gore y Taborda: “Madres excluidas”. Grupo Editorial Norma Ensayo, 1997.
31
constituye el antecedente más remoto de esta institución, y que posteriormente
fuera tomado en su esencia por el pueblo judío.
El mismo tuvo su fundamento en el sentido religioso de “preservación del
culto de los muertos”, a través de la idea de “conservación de la descendencia
familiar”, y consistía básicamente en la obligatoriedad de apareamiento de las
viudas jóvenes con su cuñado o pariente más allegado, a fin de garantizar su
descendencia, bajo pena de muerte por su incumplimiento.
Con posterioridad, esta práctica fue paulatinamente abandonada y
reemplazada por la figura de “la adopción”, capaz de permitir el logro del
mismo objetivo, sin los múltiples inconvenientes de orden ético que generaba la
institución del levirato.
El citado autor sostiene al respecto que “la adopción fue conocida casi
sin excepción, en todas las sociedades de la Antigüedad, siendo factible que
los hebreos la hayan tomado de los indios, para transmitirla más tarde, durante
el éxodo a Egipto, pasando luego a Grecia y más tarde a Roma donde habría
de ser objeto de una legislación motivada, también en creencias similares” 38.
En este sentido, los romanos instauraron la filiación adoptiva no sólo
para asegurar el culto de los ancestros, sino para cumplir con el objetivo social
de posibilitar la transmisión del patrimonio, adquiriendo su implementación una
doble modalidad: “la adoption”, referida en la incorporación del niño en calidad
de hijo o descendiente en grado ulterior, y “la arrogation”, referida a la
adopción no sólo del niño sino de todo su grupo familiar, otorgándole así un
status de mayor jerarquía.
38
Colapintos, Leonidas: “La desprotección de la familia carenciada: la adopción y el acto volitivo
viciado”. IX Congreso Mundial sobre Derecho de Familia “Derecho Familiar; Unidad y Acción para el
siglo XXI”. Centro de Convenciones de Atlapa, Septiembre 22 al 27 de 1996. Pág. 306.
32
Es recién a fines de la segunda guerra mundial, que podría señalarse
que la institución queda consolidada en su objetivo de bienestar del “niño/a”,
promoviéndose paulatinamente su alcance al segmento social de los
“niños/as” abandonados.
33
Con el regreso de la democracia y la ratificación de la Convención de los
derechos del “niño/a” -en donde Argentina realiza una reserva referida a la
adopción internacional-, se sanciona en 1997 la ley Nº 24779, que regula la
adopción en nuestros días. Entre sus modificaciones más importantes, se
encuentra la “anulación de la escritura pública” como medio de entrega en
adopción, y en forma más ambigua, la “posibilidad/obligatoriedad” de que el
adoptado acceda al “conocimiento de su realidad biológica”.
Esta ley constituye un avance en relación a la anterior, aunque aún dista
mucho en su adecuación al cumplimiento de los preceptos de la C.I.D.N.,
precisamente por descuidar aspectos centrales como la consideración de la
problemática de la “madre/padre” de origen.
Si bien la C.I.D.N concibe las figuras legales de guarda, tutela y
adopción legal, las mismas son proclamadas a partir del reconocimiento de
las distintas prácticas culturales, capaces de garantizar la permanencia de los
“niños/as” en sus comunidades de origen, y respetando su etnia, religión,
cultura, lenguaje y educación.
Desde esta perspectiva, la institución de la adopción sólo tendría lugar
en casos muy específicos, como los señalados por Colapintos:
• “orfandad, por el desamparo total que tal circunstancia implica;
• imposibilidad cierta de los progenitores (caso de enfermedad, por
ejemplo), que los inhabilite para una atención adecuada de los hijos; y
• voluntad efectiva (no viciada) de los progenitores de desprenderse del
hijo”. 39
Sin embargo es posible preguntarse -a través de los resultados de esta y
de otras investigaciones- si son éstos y no otros –relacionados con situaciones
de pobreza- los verdaderos motivos por los cuales las familias entregan a sus
“hijos/as” en adopción.
39
Colapintos, Leonidas: Ibid, pág. 310.
34
Situación similar se evidencia en la “natural elección” del sistema de
“adopción plena” en desmedro de la opción “simple”, ya que mientras la
última implica la peligrosa posibilidad de preservación de la filiación biológica,
la primera ofrece en cambio, la ventaja de cumplimentar en todos sus aspectos
el significado de “tomar como propio”.
Cabe destacar que esta preferencia socialmente aceptada de la
adopción plena por la simple, es precisamente la que le niega a la
“madre/padre” de origen la posibilidad de optar por un sistema que, existiendo y
siendo legal, admite el resguardo de la “identidad biológica” y la “conservación
de la relación vincular”. En otras palabras, en nuestra concepción actual la
adopción implica siempre la “renuncia” no sólo a la crianza, sino también a la
filiación biológica, quedando por lo tanto las opciones de los padres de origen
reducidas a: “asumir la crianza -pueda o no pueda-”o “a entregarlo” bajo
esas condiciones restringidas.
Esta forma de operar sobre la realidad encuentra su fundamento en la
concepción social sobre la “madre/padre” que entrega a sus hijos, que como
“malos padres”, no merecen más que la negación social de su existencia. A
partir de esta premisa es posible focalizar toda la energía en la adopción, que
como acto reparatorio, no sólo va a remediar el cruel acto “materno/paterno”
brindando una familia a ese “niño/a”, sino que va a contribuir al logro de la
conformación de una familia, para aquellos que, deseando hijos no pueden
procrearlos.
LA ENTREGA
40
RothmanKatz, Bárbara: Ibid, pág 125.
35
Si en base a los principios sostenidos por la familia nuclear, dar un
“hijo/a” es entendido como un “acto moralmente condenable” -por estar
fundado en la carencia de amor materno- es factible entender que el abandono,
se erija como consecuencia directa de ese “desamor”, produciéndose una
reducción de la realidad a una única concepción posible: lo abandona, porque
no lo quiere.
Sin embargo como fuera señalado anteriormente, las situaciones de
“abandono”, suelen ser claramente diferenciables de las de “entrega en
adopción”, al menos por dos motivos:
• desde la práctica social, porque la problemática de entrega permite
conocer dos elementos centrales para el resguardo de la identidad
del “niño/a”: la identidad de la “madre/padre” que realiza el acto y
las “motivaciones” que desencadenan el mismo. Ambas por lo
general, suelen estar ausentes en las situaciones de abandono;
• desde los aspectos legales, porque la “entrega en adopción” implica
la renuncia al derecho de patria potestad en el ámbito de la Justicia
Civil, mientras el “abandono” constituye un acto penalizable, por la
situación de riesgo a la que se expone generalmente al “niño/a”.
41
Carli, Fabiana: Ibid. Pág. 4.
42
Colapintos, Leonidas: Ibid, pág. 307.
43
Fonseca, Claudia: “Caminos de adopción”. Editorial Eudeba. Buenos Aires, 1998. Pág. 131.
44
RothmanKatz, Bárbara: Ibid, pág. 130.
36
Relevando a su vez los trabajos de investigaciónque más nos aproximan
a la problemática en nuestro país durante los últimos años, es posible destacar:
• “Madres Excluidas” de Giberti/Gore/Taborda/1997, que desde el plano
teórico valiosamente trasciende el enfoque individual, enmarcando la
problemática en una nueva categoría que la significa como proceso
social: “la exclusión social”.
• “Madres que ceden a sus hijos en adopción. El norte y el sur de la ciudad
de Bs.As.”de Aguilar/Compan/Garmendia/Valli/1999,referidoa unestudio
de investigación realizado recientemente en los hospitales públicos
Pirovano-Piñero de Capital Federal, que nos brinda en la actualidad la
mayor aproximación a la realidad de esta problemática, y que constituye
el basamento a partir del cual el presente trabajo intenta ampliar y
profundizar sus categorías de análisis tomando como eje el derecho del
“niño/a”.
45
Colapintos, Leonidas: Ibid, pág. 307.
46
RothmanKatz, Bárbara: Ibid, pág. 130.
37
sustenta en el imaginario popular el interrogante de quién es la verdadera
madre.
Por un lado, la “madre/padre” de origen representa la concepción y el
vínculo “biológico/consanguíneo”. Por otro, los padres adoptantes representan
la crianza, la entrega cotidiana de amor, cuidados y educación. Esta dicotomía
implica una falsa controversia, que enfrenta a los sujetos sociales a la
necesidad de tener que definirse a favor de una de ellas, negando
indefectiblemente la existencia de la otra.
Ambas relaciones existen, porque el “niño/a” existe para ambos padres:
“Reconocer la relación que está terminando, no quita nada a la relación que
está por comenzar. [...] La maternidad de una madre no deja sin efecto la
maternidad de la otra” 47.
Sin embargo, estas concepciones son capaces de imprimirse con tanto
poder en la significación colectiva, que bien pueden ser ilustradas, a través de
diversas frases populares, como las analizadas por Fonseca:
• “madre hay una sola”,en alusión a la fuerza del vínculo sanguíneo,
ampliamente demostrada a través de los esfuerzos realizados por la
institución de la adopción para vedar los datos de origen.
• “madre es la que cría”,en alusión a la paternidad como relación social,
noción válida pero vulnerable, ya que debe ser constantemente
reafirmada para que no caduque.
47
RothmanKatz, Bárbara: Ibid, pág 126.
48
RothmanKatz, Bárbara: Ibid, pág 126 y 127.
38
Capítulo 5
DEL CONTEXTO Y
LASPolíticas Públicas
39
MILTON NASCIMIENTO
REFLEXIONES GENERALES
49
Secretaria de Desarrollo Social de la Presidencia de la Nación: “El 45% de los chicos argentinos son
pobres”, Diario Clarín, 8/6/1999.
50
De hecho, actualmente son relegados otros derechos esenciales referidos principalmente al ejercicio
ciudadano: participación, libertad de expresión, derecho a opinar, etc.
40
• Una creciente desindustrialización evidenciada en la disminución del
P.B.I.
• Un abultado déficit fiscal producto tanto de la exportación de capitales
en concepto de deuda externa, como también por la implementación
interna de un sistema de recaudación de impuestos regresivos.
• Y una paulatina desestabilización de los precios a raíz del proceso
hiperinflacionario que promovió, asimismo, un cruento impacto sobre
la esfera social.
41
la agudización de diversas problemáticas sociales, tales como: aumento del
trabajo infantil, prostitución juvenil, chicos en situación de calle, adicciones,
violencia y abandonos, comprometiéndose seriamente la posibilidad de
desarrollo humano de este segmento social. Por otra parte, las problemáticas
de la infancia nunca fueron abordadas por una política social específica, sino a
la sombra de otros sectores como salud, justicia y educación, o de pequeños
programas de presupuestos insuficientes.
En verdad, el esperado crecimiento económico que un adecuado
proceso de estabilización y ajuste tornaría posible -haciendo extensivo sus
beneficios a los sectores más postergados-, prontamente quedó en el nivel de
lo ilusorio. Como respuesta, el Estado recurrió a la implementación de políticas
centradas principalmente en los efectos y síntomas más indeseables
producidos por la pobreza, a fin de amortiguar las consecuencias no deseables
del modelo económico, por medio de intervenciones de tipo asistencial,
dirigidas hacia los grupos más pobres. Así, entonces, se procuró resolver con
políticas sociales de carácter focalizado, discontinuo, minimalista y residual, las
problemáticas sociales que tienen su origen en la estructura económica; se
generaron programas e intervenciones sociales que podrían resumirse en “más
de lo mismo”, perdurando algunos de ellos hasta nuestros días, y propiciando
lo que Castel ha dado en llamar “la gestión de los riesgos sociales”,con
relación al establecimiento de un perfil que ordena para las poblaciones con
nivel de riesgo, los trámites sociales que se verán obligados a realizar. 51
Estas políticas de combate a la pobreza -propulsadas principalmente
por los organismos de financiamiento internacional- fueron conjuntamente
implementadas con el recorte del gasto público, que en un proceso de
desarticulación del Estado de Bienestar, afectó en calidad y cantidad las
históricas prestaciones sociales que actuaron en el pasado, como esquemas
compensatorios y redistributivos. En este marco se llevaron adelante
privatizaciones, descentralizaciones sin financiamientos adecuados, y recortes
presupuestarios de diversa índole, que profundizaron aún más la crítica
situación de exclusión social que padecían numerosas familias.
En tal sentido, el concepto de “exclusión social” es entendido aquí
según los términos propuestos por Castel 52como resultado final de un recorrido
-que pasando por zonas de creciente vulnerabilidad-, concluye con la
“desafiliación social” de la persona, representada por un doble desenganche:
del “trabajo” y de su “inserción social”..
Las familias más pobres resultaron así excluidas, por un lado, de una
política económica que realmente las favorezca y las privilegie en su accionar,
pero también, por otro, quedaron a la deriva en el plano de las políticas
sociales universalistas. Las políticas de combate a la pobreza por sí solas no
fueron capaces de generar oportunidades reales de inclusión social, y tampoco
de llegar a los grupos de mayor vulnerabilidad a los que se pretendía atender,
por notables deficiencias en su diseño e implementación. Como alternativa, se
utilizó cada vez con mayor énfasis el sistema jurídico, como paliativo para las
deficiencias de la política social, dando lugar al denominado proceso de
judicialización de la pobreza.
51
Dabas, Elina Dora: “Red de redes”. Cap: Las prácticas de la intervención en redes sociales”. Ed.
Paidós.
52
Castel, Robert: “La dinámica de los procesos de marginalización: de la vulneración a la exclusión”, en
Revista Topía, Año I N° II, Buenos Aires, agosto 1991.
42
Del mismo modo, algunas de las instituciones más tradicionales de
protección de la infancia -como es el caso de la adopción- fueron
desvirtuándose rápidamente en su esencia, transformándose en canales
legítimos para la pérdida de la identidad, como respuesta válida a
problemáticas de exclusión social.
43
CAPÍTULO 6
Objetivos
44
Definición DE OBJETIVOS:
45
CAPíTULO 7
metodología
46
El presente constituye un estudio de tipo descriptivo-exploratorio
restrospectivo, tendiente a conocer las características de la problemática de la
entrega en adopción, en el caso concreto de la población de madres que
manifestaron la intención de entregar a su “hijo/a” en adopción en el
Hospital Argerich durante el período 1993-1999. A la vez, este trabajo intenta,
como finalidad última, contribuir a la ampliación de la escasa base analítico-
conceptual existente para explicar la problemática.
A tal efecto, se determinó como unidad de análisis la manifestación
materna de la intención de entrega, tomando al total de los sesenta y dos
casos que presentaron la problemática durante el lapso señalado. Cabe
destacar que el estudio de la manifestación de la intención maternaincluye
tanto los casos de adopciones finalmente concretadas, como aquellos cuya
decisión final fue revertida.
Una vez clasificados los datos, fueron volcados en una matriz de datos
confeccionada en el programa informático SPSS 56, para su posterior
procesamientoy análisis.
53
Ver Capítulo 6.
54
Ver anexo 1
55
Ver anexo 2
56
Statistical Package for Social Sciencs.
47
Capítulo 8
ANÁLISIS DE DATOS
48
“Madre, Un día me pariste,
y un día me perdiste.....”
León gieco
49
Los datos aquí analizados constituyen una aproximación cuanti-
cualitativa a la problemática planteada, realizada a pequeña escala, a través de
los sesenta y dos casos de manifestaciones de entrega en adopción,
producidas en el Hospital. Argerich durante 1993 y 1999
TIEMPOS Difíciles
Cuadro Nº1: Número de Casos por Año
Año Nº de Casos
1993 3
1994 10
1995 10
1996 12
1997 13
1998 9
1999 5
TOTAL 62
57
Aguilar, Compan, Garmendia, Valli: Ibid.
58
Salvia, Agustín; Teodoro Lazo: “Estrategias familiares y utilización intensiva de fuerza de trabajo en
una época de crisis y cambio estructural. Un estudio de hogares de gran Buenos Aires (1986-1996)”
Instituto Gino Germani de la Facultad de Cs. Soc. de la U.B.A. Pág. 10.
50
económica (1994-1996), la posibilidad de sostenerse o constituirse como hogar
completo se hizo menos probable”.
51
Caracterización Demográfica DE LAS MADRES
52
Sí No Sin Datos
Menores de 21 años 1 6
21 a 30 años 21 20 2
31 años y más 4 8
Total 26 34 2
25 23
20 17
Cantidad de 15
casos
10 8
6 5
5 2
1
0
15 a 17 18 a 20 21 a 24 25 a 29 30 a 34 35 a 39 40 años
años años años años años años y más
Edad (Agrupada)
53
Este dato resulta francamente llamativo desde el aspecto social, ya que
esta referido a una edad en donde se encuentra plenamente legitimado el
proyecto de la maternidad desde el punto de vista del imaginario colectivo.
Siguiendo este criterio, sería factible pensar que han actuado en la
trayectoria de vida de estas madres, un complejo entramado de
condicionantes, que de algún modo, transformaron la experiencia de la
maternidad en un suceso capaz de actuar como agravante de su ya crítica
situación social. Esto, independientemente de encontrarse en una edad
biológica apropiada para el pleno ejercicio del rol materno. Este complejo
entramado se encuentra representado en este trabajo por variables
relacionadas con la conformación de sus grupos familiares, su inserción
laboral, sus condiciones de hábitat, etc..
Al respecto cabe destacar que 17 de las 23 madres comprendidas en el
grupo de 21 a 24 años, ya tenían hijos anteriores al momento de presentar la
problemática, de los cuales 10 de ellas se encontraban a cargo de la
crianzade los mismos y en los 7 casos restantes, habían tenido que ceder su
cuidado.
Hijos anteriores
Edad de la madre Sí No Total
15 a 17 años 1 1
18 a 20 años 2 4 6
21 a 24 años 17 6 23
25 a 29 años 14 3 17
30 a 34 años 5 5
35 a 39 años 8 8
40 años y más 2 2
Total 48 14 62
Hijos
Convivientes
Edad Agrupada a Cargo
18 a 20 años 1
21 a 24 años 10
25 a 29 años 11
30 a 34 años 5
35 a 39 años 7
40 años y más 2
Total 36
54
Relacionando la edad con los procesos migratorios -como factores que
al presentarse en forma conjunta complejizan la concreción de un proyecto de
maternidad-, puede advertirse que 6 de las 7 madres menores de 21 años -
incluido el caso de 17 años- eran provenientes del interior del país. Esta
situación fue igualmente registrada en 16 de las 23 madres comprendidas entre
21 y 24 años (14 del interior, y 2 extranjeras).
Resto de
Capital Conurbano la Pcia. Interior País País No Sin
Edad agrupada Federal Bonaerense de Bs. As. del País Limítrofe Limítrofe Datos Total
15 a 17 años 1 1
18 a 20 años 1 5 6
21 a 24 años 5 2 14 1 1 23
25 a 29 años 1 3 1 7 3 2 17
30 a 34 años 4 1 5
35 a 39 años 2 5 1 8
40 años y más 1 1 2
Total 9 5 1 37 4 2 4 62
Instrucción Nº %
Sin Instrucción 1 1,6
Primaria Incompleta 4 6,5
Primaria Completa 20 32,3
Secundaria Incompleta 19 30,6
Secundaria Completa 6 9,7
Terciaria/Univers. Incompleta 2 3,2
Terciaria/Univers. Completa 1 1,6
Sin Datos 9 14,5
Total 62 100,0
55
registros de todo el año 1993 y algunos casos de 1994, se considera que esta
circunstancia no introdujo una variación importante de los resultados finales,
precisamente por registrarse la misma tendencia en los estudios de referencia.
Desde otra perspectiva, es posible observar que en términos generales,
más allá de las imágenes que pudieran estar fundadas en pre-conceptos
sociales, el número de casos de analfabetismo fue prácticamente nulo. Estos
datos estarían revelando que la problemática en estas madres no se
encontraría necesariamente asociada a la carencia de un capital mínimo
sociocultural. Del mismo modo puede extraerse de ellos que un mayor nivel de
instrucción, por sí sólo, no constituyó un reaseguro para la conservación de los
“hijos/as”.
Este interrogante constituye uno de los aspectos más relegados -no sólo
desde el plano teórico sino también desde las intervenciones profesionales-
principalmente por los Trabajadores Sociales. Sin duda la premura con la que
suelen presentarse estas situaciones en la práctica cotidiana hospitalaria,
desplace la inquietud sobre este tema, circunscribiendo el abordaje a la
problemática actual de la madre.
En este caso, por tratarse de un estudio retrospectivo, el dato existente
previamente fue relevado en forma cualitativa, a través del relato de las
historias de vida, registradas en cada historia social. Debido a esta situación
este aspecto fue medido sólo en 53 casos, teniendo un 14,5% de Sin datos,
sobre el total.
56
Cuadro Nº7: Figura familiar de crianza de la madre
Figura familiar Nº %
Abuela 1 2,0
Madre 15 29,4
Madre adoptiva 1 2,0
Padre 3 5,9
Ambos padres 29 56,9
Sin dato 2 3,9
Total 51 100,0
Lugar de Nacimiento Nº %
Capital Federal 9 14,5
Conurbano Bonaerense 5 8,1
Resto de la Pcia. de Bs. As. 1 1,6
Interior del País 37 59,7
País Limítrofe 4 6,5
País No Limítrofe 2 3,2
Sin Datos 4 6,5
Total 62 100,0
61
Giberti, Gore y Taborda: Ibid.
57
el Hospital Piñero, con el 43% de migración interna/externa, y en el Hospital
Pirovano con el 84% de migración interna y externa.
Con relación al análisis del flujo migratorio interno, puede apreciarse que
el mismo proviene mayoritariamente de las regiones más pobres del país:
noroeste, chaqueña y mesopotámica, con un total de 28 casos, siendo las
provincias que presentaron un mayor índice las de Chaco, Salta, Santiago del
Estero, Tucumán y Misiones, que en su conjunto abarcan el 60% del total de
migración interna.
12 11
10 9
8 7 7
Cantidad de 6
casos 6
4
2 2
2
0
Menos De 1 a 4 De 5 a 9 De 10 a De 15 a Más de Sin
de 1 año años años 14 años 19 años 20 años Datos
Tiem po transcurrido
Motivo de la Migración Nº %
Para atender salud hijo anterior 1 2,3
Para entregar en adopción 3 6,8
Para ocultar el embarazo 4 9,1
Para trabajar 9 20,5
Para vivir con un familiar 3 6,8
Sin Datos 24 54,5
Total 44 100,0
58
Esta situación, considerada en forma conjunta con las motivaciones
relacionadas al embarazo, ocultamiento y entrega en adopción,constituyen
los dos motivos centrales de la migración de estas madres.
Hijos Convivientes a
Cargo
Hijos anteriores Sí No Total
Sí 23 12 35
No 9 9
Total 23 21 44
59
Gráfico Nº5: Edad de las madres migrantes (Agrupada)
16
16
14
12 11
10
Cantidad de
casos 8
5 5 5
6
4
1 1
2
0
15 a 17 18 a 20 21 a 24 25 a 29 30 a 34 35 a 39 40 años
años años años años años años y más
Edad (Agrupada)
60
Analizando la precariedad de las viviendas habitadas por las 49 madres
que conforman la totalidad de residentes de Cap. Fed., se observa que casi la
mitad de estas madres (24 casos) estaban alojadas en habitaciones de
hoteles, de las cuales 10 casos correspondían a vacantes otorgadas por
programas de ayuda social, 5 casos a piezas alquiladas por familiaresy
amigos que las alojaban gratuitamente, 2 casos a piezas cedidas
gratuitamente y 7 casos a alquileres pagadospor las madres. (ver datos de
posesión en Cuadro Nº 11).
61
En este aspecto, al tomar de referencia el agrupamiento de los tipos
de viviendas que por sus características pueden ser consideradas de mayor
precariedad -inquilinatos, conventillos, asentamientos, villas, hoteles y
hogares-, el total indica que más del 73% de las madres alojadas en Capital,
habitaban estos tipos de vivienda al momento de manifestar la entrega de sus
hijos en adopción.
62
Caracterización de la situación económica materna.
63
contrario, la precariedad del tipo de vivienda y la inestabilidad, constituyen las
características predominantes del grupo estudiado.
En tal sentido, más allá de la categoría de hoteles analizada
precedentemente y que correspondiera en su totalidad a madres alojadas en
Capital Federal, puede señalarse que el resto de las viviendas -en su
mayoríaprecarias- corresponden principalmente a alojamientos provistos
por terceros en forma gratuita.
Independientemente del tipo de vivienda de que se trate la situación
habitacional, resulta por demás alarmante, si se considera a la vez, que más
del 25% del total de madres manifestaron no poder retornar a la vivienda con
su “hijo/a”s recién nacidos, por diversos motivos.
Posesión de la Vivienda Nº %
Alquilada/En Pago 3 18,8
Vivienda de Terceros 10 62,5
Ayuda Social 2 12,5
Otros 1 6,3
Total 16 100,0
64
En este aspecto, siendo prioritario vincular el análisis de la posesión de
la vivienda con la posibilidad de realizar alguna actividad remunerada que les
permita asumir el costo de la misma, se observa que las madres que en mayor
medida habitaban viviendas de terceros -incluidos los programas sociales-
,corresponden a madres que no se encontraban realizando alguna actividad
remunerada durante el embarazo.
Actividad remunerada
Posesión de la Vivienda durante el embarazo
(Agrupada) Sí No Total
Alquilada/En Pago 11 3 14
Vivienda de Terceros 11 17 28
Ocupada 3 2 5
Ayuda Social 4 9 13
Otros 2 2
Total 31 31 62
62
”Programa de prevención del abandono” del Consejo Nacional del Menor y la Familia (ver análisis del
programa en el capítulo siguiente)
65
entrega de sus “hijos/as” en adopción. En términos generales esta medición
permite visualizar uno de los indicadores de mayor vulnerabilidad social
afrontado por las mismas, al momento de asumir la crianza, ya que no contar
con un hábitat apropiado para tal fin implica, en muchos casos, un factor
determinante para hacer viable la posibilidad “concreta” de hacerse cargo de un
“niño/a”.
63
Salvia, Agustín; Teodoro Lazo: Ibid, pág.10, 11 y 26.
64
El subrayado no corresponde al texto original.
66
SOBRE LA Ocupación LABORAL MATERNA:
67
Esta realidad implica una consideración especial: “....desde el punto de
vista social, no todos los trabajos son iguales. La situación de bienestar y
seguridad de un hogar cuyos ingresos provienen de puestos estables y bien
remunerados no es comparable con la de otro que depende de “changas”,
trabajos inestables o tareas cuya remuneración es muy baja. Desde esta
perspectiva analizar la calidad del empleo del jefe de hogar es fundamental
para hacer una evaluación más precisa de su impacto social 65”.
Cabe destacar que esta precariedad en la inserción laboral se conjuga
con otros factores -como puede ser observado más adelante-, que complejizan
aún más la problemática, tales como la existencia de hijos anteriores a cargo y
la falta de ayuda económica del padre co-responsable del embarazo actual,
convirtiendo a estas madres en jefas de hogares en situación de extrema
vulnerabilidad social, situación que se encuentra enmarcada en el siguiente
contexto: “... en muchos hogares, la participación económica femenina no
parece estar asociada a una opción, sino a la necesidad de aportar el principal
y único ingreso del grupo doméstico [...]; entre 1991 y 1996, los hogares con
jefatura femenina fueron los que en mayor medida vieron comprometer su
situación económico-laboral... 66:”.
68
la proporción de hogares con jefe mujer que no lograban generar ingresos por
encima de la línea de exclusión. Este proceso de deterioro pudo ser todavía
más grave de no haber mediado un nuevo incremento del esfuerzo laboral de
estos hogares 67”
De este modo, la prolongación de la actividad laboral hasta el momento
del parto -en los casos en que existió tal probabilidad- podría ser considerada
en esta problemática un ejemplo de ese incremento delesfuerzo laboral por
parte de estos hogares.
En este marco, también es posible considerar la estrecha relación que
guarda el “momento de la manifestación” con la “etapa de interrupción laboral”,
ya que como podrá observarse en el próximo cuadro, de las 12 madres que
manifestaron la intención de entregar su “hijo/a” en el posparto, 7 de ellas
habían dejado de recibir remuneración al momento del parto, mientras que
de las 10 madres que lo hicieron durante el embarazo, la mitad ya habían
dejado de trabajar durante el embarazo y otras 3 lo hicieron al producirse el
parto.
Cuadro Nº14: Etapa del embarazo en que la madre dejó de recibir remuneración
según el Momento de la manifestación de la intención
Momento de
manifestación de la
Etapa del embarazo en que dejó de intención
recibir remuneración Embarazo Postparto
Al conocer el embarazo 1 2
Durante el embarazo 5 1
Al parto 3 7
Sin Datos 1 2
Total 10 12
67
Salvia, Agustín; Teodoro Lazo: Ibid., pág. 27 (el subrayado no corresponde al texto original)
69
Cabe destacar que este 76% (47 casos) no sólo no contaba con
ingresos propios para el sostenimiento de la crianza del “hijo/a”, sino que
además interrogadas sobre la visualización de alguna posibilidad de realizar
alguna actividad remunerada en el futuro, manifestaron en un 100% no
contar con tal opción.
68
Salvia, Agustín; Teodoro Lazo: Ibid., pág. 4.
70
Como puede observarse, en el 30% de los casos las madres no
contaron con ningún tipo de aporte a la subsistencia que les permitiera
paliar las condiciones de carencias básicas para la reproducción de la vida
cotidiana.
Si a esta realidad se le suma el hecho que casi el 20% tuvo que recurrir
a algún programa social para recibir dicha ayuda, se advierte que la mitad de
la población estudiada no contó con una red social capaz de actuar como
soporte material al momento de presentarse la problemática.
Con relación al 50% que sí recibiera algún tipo de ayuda material
cuyo origen no correspondiera a programas de ayuda social, se observa que la
misma provino casi en su totalidad de la red social primaria (familiares,
amigos y vecinos).
Analizando especialmente los casos en que la ayuda fuera suministrada
por el padre del “niño/a”, independientemente de que se encontrara o no en
pareja con la madre, se observa la escasa representatividad que adquiere en el
resultado final.
En este aspecto es necesario remarcar que este 14,5% representa 9 de
los 40 casos en donde el padre tenía conocimiento del embarazo, pudiendo ser
presumible que si la falta de aporte en los 31 casos restantes no se refirió al
desconocimiento paterno del embarazo, se evidenció la fuerte incidencia de
otras variables entre las que no puede dejar de mencionarse las escasas
posibilidades de los hombres durante esta época para brindar apoyo
económico a sus familias: “El tipo de jefatura del hogar, tanto sea asumida por
una mujer o un varón, no parece ser buen predictor de una mayor propensión
del hogar a caer en la pobreza. Durante el período analizado 1986-1996 la
mayor posibilidad de los hogares de sufrir dificultades económicas
correspondió a los grupos domésticos en que el jefe era varón.” 69
69
Salvia, Agustín; Teodoro Lazo: Ibid., pág. 26.
71
De los 43 casos en donde se registró la presencia de un aporte externo,
sólo en 29 casos el mismo podía seguir manteniéndose en un futuro,
notándose la transitoriedad de la ayuda en el 32,6% restante.
72
En esta situación, el 12,9% (8 casos) que identificó una alternativa
futura, lo hizo sobre la expectativa de ser incluida en el P.P.A (7 casos), y en el
caso restante sobre una gestión del mismo programa del cual la madre ya era
beneficiaria.
73
Caracterización de las redes sociales
Como indican los datos vertidos a continuación, sólo el 22,6% del total -
14 casos- estuvo conformado por madres primerizas, de las cuales más de la
mitad de ellas (8 casos) concretaron finalmente la entrega en adopción.
74
Focalizando el estudio en estos 48 casos, se indagó sobre
laconvivencia de los hijos con la madre -tomando como variable las distintas
circunstancias posibles-, y sobre el número de hijos por madre:
Cantidad de hijos
Situación de los hijos anteriores 1 hijo 2 hijos 3 hijos 4 hijos 5 hijos 7 hijos 9 hijos
Hijos convivientes a Cargo 7 13 9 2 3 1 1
Hijos convivientes No a Cargo 2 1 1
Hijos no convivientes independizados 1 1
Hijos no convivientes a cargo de otro familiar 9 4 1
Hijos no convivientes a cargo de un tercero no familiar 1
Hijos no convivientes institucionalizados 1 1
Hijos entregados en adopción 1
Hijos en otra situación 1
Hijo a cargo de su padre 1
75
En el resto de los casos puede registrarse sólo una madre que entregó
previamente un “hijo/a” en adopción, y dos que tenían hijos anteriores
institucionalizados.
Cabe destacar que relacionando estos datos globalmente con otras
variables, es posible visualizar que estas madres, lejos de ser portadoras del
estigma de “abandónicas”, ya se encontraban asumiendo la crianza de varios
“hijos/as” anteriores en las condiciones de extrema vulnerabilidad social hasta
aquí descriptas; o en otros casos, debieron ceder la crianza de algún de ellos, a
familiares y otros, posiblemente por las mismas razones que imposibilitaron
asumir la crianza del hijo actual. En principio, podría señalarse que cualquiera
de estas situaciones estaría implicando una experiencia objetiva y vivencial de
considerable peso al momento de tomar la decisión de asumir la crianza de un
nuevo “hijo/a”, en las condiciones antes detalladas.
76
Como resulta visible, casi la mitad de las concepciones fueron
producidas en el marco de lo que las madres consideran como una relación
estable de acuerdo a la vivencia subjetiva de la misma, independientemente
del tiempo y de la convivencia de ambos. Por tal razón en esta categoría
además de los matrimonios y uniones de hecho, quedan incluidos los
noviazgos, que son percibidos de acuerdo a las características previamente
citadas.
El 50% restante queda conformado en forma mayoritaria, por aquellas
concepciones que tuvieron lugar en el marco de relaciones inestables y
ocasionales 70, y en una pequeña proporción por concepciones fruto de
violaciones. Estas últimas, si bien podrían ser consideradas socialmente como
de mayor fundamento para la entrega del “hijo/a” en adopción, no se observa
una marcada tendencia al respecto, ya que en dos de los casos las madres
conservaron a sus hijos, y en los dos restantes se efectivizó la entrega.
70
Ver definición de ambas variables en anexo metodológico.
71
Ver definición de ambos indicadores en anexo metodológico
77
El total de las madres que no se encontraban en pareja con el padre
del “niño/a” al momento de la concepción (31 casos), tampoco formó pareja
con él a partir del embarazo. En el caso de las restantes 31 madres que sí se
encontraban efectivamente en pareja al momento de la concepción, se
examinó: el tiempo de relación, la continuidad de la misma -al momento de
manifestar la intención de entregar el “hijo/a” en adopción- y las
motivacionesen caso de haberse producido la ruptura.
38,7
40
35 29,0
30
25
Porcentaje 20
12,9 12,9
15
10 6,5
5
0
Menos de 1 a 4 años 5 a 10 Más de 10 Sin datos
1 año años años
Tiem po de relación
No obstante -más allá del tiempo- resulta llamativo que del total de 31
madres que se encontraban en pareja con el padre del “niño/a” al momento de
la concepción, sólo 10 de ellas continuaban efectivamente en pareja al
momento de manifestar la intención de entregar al “niño/a” en adopción.
78
En este sentido y tomando como base el total de 62 madres, sólo el 16%
(10 casos) se encontraba en pareja con el padre del “niño/a” al momento de
manifestar la entrega en adopción.
79
Cabe destacar que los 2 padres que se encontraban en pareja con la
madre pero que no convivían con ella al momento de la manifestación,
corresponde a un caso en que el mismo fuera deportado del país durante el
embarazo, y el otro, a una internación por V.I.H en estado terminal.
El 37, 5% del total -en donde el padre del “niño/a” era a su vez padre de
un “hijo/a” anterior de la madre- constituye un dato que permite reafirmar
que un tercio de estas concepciones tuvieron lugar en el marco de relaciones
de vinculación y conocimiento previo de la madre con el padre del “niño/a”.
80
Considerando los 40 casos en que el padre tomó conocimiento del
embarazo (véase Gráfico Nº18), puede advertirse en el gráfico siguiente que
sólo en 11 casos el mismo llegó a conocer la intención de la madre de querer
entregar el “niño/a” en adopción, siendo posible presumir que la desvinculación
del padre -como estrategia de resolución de embarazos no deseados, que
desde una visión de género goza de mayor tolerancia social- se produjera
inmediatamente después de conocer la situación de embarazo
81
Cabe destacar que 6 de estos 7 casos correspondieron a padres que
continuaban en pareja con la madre al momento de presentar la problemática.
En los 4 casos restantes en que el padre conocía la intención de entrega
del niño, las madres manifestaron “solas” la intención, siendo que en 2
casos, las madres continuaban en pareja con el padre del “niño/a”, quien se
desentendiera totalmente de la resolución de la problemática.
Más allá de los vínculos más cercanos -casi el 83% de las madres que
tenían hijos anteriores convivían con ellos, y cerca del 18% (11 casos) vivían
con sus parejas-, estas madres, en un número considerable de casos,
convivían además con otras personas entre las que se encuentran:
Nº de
Otros convivientes casos
Amigo 10
Familiares directos 14
Familiares de pareja/padre 1
Otros 7
82
En términos generales cabe destacar que el 51, 6 % del total presentaba
al menos un conviviente correspondiente a alguno de los indicadores
consignados en el presente cuadro, siendo presumible que tal situación este
directamente relacionada al alojamiento gratuito de la madre por parte de la red
social primaria, como ya fuera analizado previamente.
83
Sin embargo, la existencia de familiares directos no conviviente, no
garantizó de modo alguno, como puede verse, que los mismos actuaran de
referencia y de red social, capaz de apoyar y acompañar a la madre en el
transcurso de la problemática, pues de hecho, de los 46 casos en donde se
identificó la existencia de un familiar no conviviente, sólo en 19 de ellos, la
madre efectivamente tenía algún tipo de contacto con el mismo. Este dato
puede ser sostenido a pesar del elevado número de “sin datos”, ya que
precisamente su ausencia en los registros, determinan de algún modo, la
inexistencia concreta de tal contacto.
En este aspecto, el motivo principal que explica el escaso contacto
mantenido por la madre con los familiares señalados, estareferido también a su
condición de migrante y a la ruptura de las redes sociales y familiares
producidas por elalejamiento de su lugar de origen.
Residencia de familiares Nº %
País Limítrofe 2 4,3
País No Limítrofe 2 4,3
Buenos Aires 6 13,0
Interior del País 26 56,5
Sin datos 10 21,7
Total 46 100,0
84
SOBRE LA protección de los PROGRAMAS SOCIALES
72
Ver capitulo siguiente.
73
Dependiente del Consejo Nacional del Menor y la Familia.
85
Con relación al 9,7% referido a otras ayudas sociales se destaca que
las mismas correspondieron principalmente a algún tipo de ayuda social -de
corte transitorio y paliativo- tendiente a dar respuesta a la situación de
emergencia social del momento, y no en carácter de sujetos sociales
beneficiarios de un programa o política social que contemple la atención de
esta problemática particular. Al respecto, entre estas ayudas es posible
destacar los subsidios transitorios otorgados por el Consejo del Menor y la
Familia y por distintos municipios del conurbano y los alojamientos en hogares
y hoteles, proporcionados por Casas de Provincia y el G.C.B.A..
86
Asimismo resulta relevante destacar que 7 de los 11 casos en que la
ayuda fue considerada no satisfactoria correspondieron a beneficiarias del
P.P.A., dato que permite inferir el escaso nivel de conformidad con dicho
programa.
87
88
CARACTERIZACION de la PROBLEMATICA
EL EMBARAZO
89
Si bien los datos cuantitativos no definen una tendencia del proceder
materno respecto al ocultamiento del embarazo, desde la práctica resulta
frecuente observar que esta situación se encuentra directamente vinculada a
un doble proceso relacionado a la vivencia subjetiva de cada mujer con relación
a “su problema” y a lo estigmatizante de las representaciones sociales
depositadas sobre las mujeres que entregan a sus “hijos/as”.
90
Cuadro Nº21: A quién ocultó el embarazo
74
Cabe destacar que los escasos casos de nacimiento en otros hospitales tambienpodrian estar asociadas a
otras variables como la falta de camas al momento del parto, o traslados por diversos motivos.
91
Por otra parte, en referencia al tipo de parto, no se evidencian
tendencias en el contexto de esta problemática, coincidente con los valores
más frecuentes registrados en el ámbito público hospitalario.
Tipo de parto Nº %
Normal 42 67,7
Cesárea 11 17,7
Sin datos 9 14,5
Total 62 100,0
¿niños o niñas?
Con relación al sexo del bebé, si bien existe una mínima diferencia en el
número de casos, seria oportuno concluir en que la misma no corresponde a
una presunción relacionada con la posibilidad de que la problemática afecte
especialmente a un género.
92
Desde la práctica profesional es posible destacar que no se advierte una
tendencia a revertir la decisión de entrega de acuerdo al sexo del “niño/a”, ni se
registran casos en donde esta variable haya constituido una manifestación
expresa de los motivos de entrega.En este aspecto la problemática afecta por
igual tanto a niñas como a niños, por estar referida -como es posible observar
hasta el momento- a condicionantes que afectan la asunción de la crianza tanto
del hijo como de la hija, recién nacido/a o por nacer.
En más del 50% de los casos, las madres decidieron establecer algún
tipo de contacto con su “hijo/a” una vez nacido.
93
SOBRE LA EXISTENCIA DE problemas de salud EN EL BEBé
Problemas de salud Nº %
Alto peso 1 4,8
Bajo peso 3 14,3
Chagas 1 4,8
Fallecido intrauterino por cardiopatía 1 4,8
Hidrocefalia 1 4,8
Incompatibilidad RH 1 4,8
Prematurez 3 14,3
Prematurez extrema 1 4,8
Problema cardíaco no quirúrgico 1 4,8
Problema cardíaco quirúrgico 1 4,8
Problema respiratorio c/secuelas 1 4,8
Problema respiratorio s/secuelas 1 4,8
Sepsis 2 9,5
Tortícolis 1 4,8
VIH (+) 2 9,5
Total 21 100,0
94
sólo en 19 casos el “niño/a” involucrado en esta problemática egresó finalmente
con su madre o ambos padres, pues en los 7 casos restantes fueron
institucionalizados por falta de resolución de la problemática que le diera origen
a la entrega.
95
LA Manifestación DE LA ENTREGA
Tomando como referencia una vez más los 9 casos en que el padre
además de conocer la intención materna de entregar al “hijo/a”, también la
compartía, recuérdese que en 7 de esos casos la manifestación de la entrega
estuvo a cargo de ambos, y que por el contrario, en los 55 casos restantes, la
madre efectuó sola la manifestación, a pesar de que sólo en 14 casos el padre
no tuvo conocimiento del embarazo.
48,4%
30 casos Embarazo
Postparto
51,6%
32 casos
LA DECISION FINAL
96
En este aspecto es posible considerar que más allá de las precarias
condiciones en las que se realiza el abordaje de esta problemática en nuestros
días -falta de capacitación, falta de datos científicos sobre esta problemática,
prácticas institucionales estigmatizantes y políticas sociales escasas e
ineficientes- existe, aunque mínima, una diferencia relacionada a la
efectivización final de la entrega en adopción, ya sea que la misma este
abordada profesionalmente durante el embarazo o en el posparto.
Motivo de la reversión Nº %
Por ayuda de amiga 2 7,7
Por inclusión al PPA 1 3,8
Por ayuda de familiar directo 4 15,4
Por no poder dejarlo 3 11,5
Por ayuda del padre del bebé 2 7,7
Sin datos 14 53,8
Total 26 100,0
En tal sentido, pudiendo este dato ser medido sólo en 12 casos, surge
como relevante la escasa intervención de las políticas estatales en su afán de
garantizar la permanencia de los “niños/as” con sus familias de origen,
situación que resultaría realmente alarmante si se mantuviera la tendencia en
unnúmero mayor de casos.
97
MOTIVACIONES DE LA ENTREGA
Al estar estrechamente vinculado el abordaje de cada problemática a las
distintas motivaciones maternas, estas últimas son registradas con especial
cuidado, de modo que transmitan y reproduzcan lo más verazmente posible el
porqué de la intención de la entrega en adopción.
Comúnmente la presentación de la motivación materna no siempre es
obtenida en la primer entrevista con la madre y se encuentra -en algunos
casos- estrechamente ligada a otros factores tales como la modalidad del
planteo de la intención, expresada como duda, o como decisión tomada.
Con frecuencia, las madres que manifiestan la decisión tomada refieren
con mayor espontaneidad las motivaciones relacionadas con la entrega, dando
cuenta de un proceso reflexivo previo que les posibilita una visión más integral
de su problemática. Por el contrario, en los casos de dudas, se torna necesario
un intenso trabajo de clarificación, para despejar las mismas y arribar a una
decisión final más conciente y meditada, aunque no por eso más libre o
elegida.
El tiempo de desarrollo de este proceso depende no sólo de las
características de cada mujer, sino también del nivel de complejidad de la
problemática planteada. No obstante, tanto en uno como en otro caso,
transmitir a otras instancias -judicial o asistencial- los motivos que dan origen a
la entrega, constituye una tarea compartida por la madre y el profesional
interviniente. Su contenido no está referido -al menos en la experiencia de la
autora- ni a la transmisión textual de los dichos (por no ser siempre posible el
registro de la expresión exacta), ni al encasillamiento de la manifestación en
una categoría de diagnóstico social preestablecida, ya que comúnmente este
mecanismo no permite visualizar la particularidad de cada situación.
En tal sentido, el registro de las motivaciones implica siempre la
confección de un relato lo más veraz posible del o los motivos que dan
origen a la entrega del “hijo/a” expresados por la madre durante el proceso de
definición de su problemática. Este relato está confeccionado por el profesional
y corroborado por la madre como instancia previa a su posterior elevación a la
instancia que correspondiera de acuerdo al caso.
98
Problemas económicos
99
Cuadro Nº26: Motivaciones expresadas en combinación con los problemas
económicos
Motivaciones Nº %
Problemas exclusivamente económicos 13 22,8
Problemas económicos y con el padre del bebé 7 12,3
Problemas económicos y de organización para asumir la crianza 13 22,8
Problemas económicos e Hijo no deseado 9 15,8
Problemas económicos y familiares 1 1,8
Problemas económicos y de salud en la familia 10 17,5
Problemas económicos, de salud del bebé y con el padre del bebé 1 1,8
Problemas económicos , familiares e hijo no deseado 1 1,8
Problemas económicos, con el padre del bebé y de organización 2 3,5
Total 57 100,0
Edad de la madre
21 a 30 a 40
18 a 20 24 25 a 29 34 35 a 39 años y
Motivaciones años años años años años más Total
Problemas exclusivamente 6 4 3 13
económicos 46,2% 30,8% 23,1% 100,0%
Problemas económicos y con el 1 1 2 2 1 7
padre del bebé
14,3% 14,3% 28,6% 28,6% 14,3% 100,0%
Problemas económicos y de 7 3 2 1 13
organización para asumir la 53,8% 23,1% 15,4% 7,7% 100,0%
i
Problemas económicos e Hijo no 2 5 2 9
deseado 22,2% 55,6% 22,2% 100,0%
Problemas económicos y 1 1
familiares 100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud 1 2 4 1 1 1 10
en la familia 10,0% 20,0% 40,0% 10,0% 10,0% 10,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud 1 1
del bebé y con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares 1 1
e hijo no deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el 2 2
padre del bebé y de organización 100,0% 100,0%
Total 4 21 17 5 8 2 57
7,0% 36,8% 29,8% 8,8% 14,0% 3,5% 100,0%
100
principalmente en el segmento conformado por la edad de 21 a 24 años,
seguida posteriormente por la edad de 25 a 29 años.
No obstante, con mayor detalle es posible contemplar algunos datos que
resultan aún más relevantes:
• Los 4 casos de adolescentes menores de 21 años comprendidas
en este grupo, no refieren como motivos de entrega problemas
exclusivamente económicos, sino que los mismos en todos los
casos se presentan en forma conjunta con un segundo motivo: en 2
casos con la vivencia personal del “hijo no deseado” y en los 2
restantes con problemas relacionados a terceros (padre del bebé y
problema de salud familiar).
• Las motivaciones relacionadas a problemas con el padre del
bebé no marcan una tendencia definida relacionada con la edad
materna.
• El 55,6% de los casos de problemas económicos e hijo no
deseado se concentra en la edad de 21 a 24 años.
• La cantidad de casos relacionados a problemas de organización
para asumir la crianza disminuye a medida que avanza la edad
materna.
• Los problemas de salud familiar resultan una motivación que se
presenta con cierta independencia de la edad materna.
Motivaciones Nº %
Problemas exclusivamente económicos 8 19,0
Problemas económicos y con el padre del bebé 6 14,3
Problemas económicos y de organización para asumir la crianza 10 23,8
Problemas económicos e Hijo no deseado 7 16,7
Problemas económicos y de salud en la familia 7 16,7
Problemas económicos, familiares e hijo no deseado 1 2,4
Problemas económicos, con el padre del bebé y de organización 2 4,8
Sin Datos 1 2,4
Total 42 100,0
101
Hijos anteriores
Motivaciones Sí No Total
Problemas exclusivamente económicos 12 1 13
92,3% 7,7% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del bebé 5 2 7
71,4% 28,6% 100,0%
Problemas económicos y de organización para asumir la 8 5 13
crianza 61,5% 38,5% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 8 1 9
88,9% 11,1% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la familia 10 10
100,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del bebé y con el padre 1 1
del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e hijo no deseado 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del bebé y de 2 2
organización 100,0% 100,0%
Total 47 10 57
82,5% 17,5% 100,0%
102
Motivaciones Nº %
Problemas exclusivamente económicos 2 20,0
Problemas económicos y con el padre del bebé 1 10,0
Problemas económicos e Hijo no deseado 2 20,0
Problemas económicos y familiares 1 10,0
Problemas económicos y de salud en la familia 3 30,0
Problemas económicos, de salud del bebé y con el padre del bebé 1 10,0
Total 10 100,0
Con relación a la situación habitacional, todas las madres (16 casos) que
no podían retornar con el “hijo/a” a la vivienda que ocupaba hasta el
momento, expresaron también motivaciones relacionadas a “problemas
económicos”:
103
Relacionando el tipo de motivaciones económicas con la presencia de
actividad remunerada durante el embarazo no se observa una tendencia
relevante en los datos; no obstante es posible señalar que las madres que no
trabajaban manifestaron en mayor medida “problemas estrictamente
económicos”.
Actividad
remunerada
durante el
embarazo
Motivaciones Sí No Total
Problemas exclusivamente económicos 5 8 13
38,5% 61,5% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del 4 3 7
bebé
57,1% 42,9% 100,0%
Problemas económicos y de organización 7 6 13
para asumir la crianza 53,8% 46,2% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 5 4 9
55,6% 44,4% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la 5 5 10
familia 50,0% 50,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del 1 1
bebé y con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e hijo 1 1
no deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del 2 2
bebé y de organización 100,0% 100,0%
Total 30 27 57
52,6% 47,4% 100,0%
104
Puede volver a la actividad
remunerada después del
parto
Sin
Motivaciones Sí No Datos Total
Problemas exclusivamente económicos 3 2 5
60,0% 40,0% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del 4 4
bebé
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de organización para 3 3 1 7
asumir la crianza 42,9% 42,9% 14,3% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 2 3 5
40,0% 60,0% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la familia 2 2 1 5
40,0% 40,0% 20,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del bebé y 1 1
con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del bebé 2 2
y de organización 100,0% 100,0%
Sin Datos 1 1
100,0% 100,0%
Total 11 16 4 31
35,5% 51,6% 12,9% 100,0%
105
Sujetos que aportan a la
subsistencia (Ag) Total
Motivaciones Red social Programa social Nadie
7 2 4 13
Problemas exclusivamente económicos
53,8 15,4 30,8 100,0
4 1 2 7
Problemas económicos y con el padre del bebé
57,1 14,3 28,6 100,0
4 4 5 13
Problemas económicos y de organización para asumir la crianza
30,8 30,8 38,5 100,0
6 1 2 9
Problemas económicos e Hijo no deseado
66,7 11,1 22,2 100,0
1 1
Problemas económicos y familiares
100,0 100,0
5 1 4 10
Problemas económicos y de salud en la familia
50,0 10,0 40,0 100,0
1 1
Problemas económicos, de salud del bebé y con el padre del bebé
100,0 100,0
1 1
Problemas económicos, familiares e hijo no deseado
100,0 100,0
2 2
Problemas económicos, con el padre del bebé y de organización
100,0 100,0
1 1
Sin Datos
100,0 100,0
27 12 19 58
Total 46,6 20,7 32,8 100,0
106
Momento de
manifestación de la
intención
Motivaciones Embarazo Postparto Total
Problemas exclusivamente económicos 7 6 13
53,8% 46,2% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del bebé 1 6 7
14,3% 85,7% 100,0%
Problemas económicos y de organización para 9 4 13
asumir la crianza 69,2% 30,8% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 4 5 9
44,4% 55,6% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la familia 5 5 10
50,0% 50,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del bebé y con el 1 1
padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e hijo no 1 1
deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del bebé y 1 1 2
de organización 50,0% 50,0% 100,0%
28 29 57
Total
49,1% 50,9% 100,0%
107
Cuadro Nº36: Motivaciones expresadas en combinación con los problemas
económicos según cambio en la decisión de entrega
Se revirtió la intención de
entrega
Sin
Motivaciones Sí No Datos Total
Problemas exclusivamente económicos 7 5 1 13
53,8% 38,5% 7,7% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del 3 4 7
bebé
42,9% 57,1% 100,0%
Problemas económicos y de organización 9 3 1 13
para asumir la crianza 69,2% 23,1% 7,7% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 2 7 9
22,2% 77,8% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la 3 7 10
familia 30,0% 70,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del bebé y 1 1
con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e hijo no 1 1
deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del 1 1 2
bebé y de organización 50,0% 50,0% 100,0%
26 29 2 57
Total
45,6% 50,9% 3,5% 100,0%
108
entre lo que las madres “dicen” y “hacen”, situación que permite develar el
carácter erróneamente enigmático que se le atribuye a la madre como sujeto
del triángulo adoptivo.
“HIJO/A” NO DESEADO
75
Ver definiciones y operacionalización en anexo 1
109
Percepción de carga social
Ella 6,5
No posee 24,2
Otros 6,5
0 5 10 15 20 25
Porcentaje
Cruzando este dato con el motivo de la carga se destaca que los “hijos
anteriores” representan una carga en virtud, principalmente, de los problemas
de salud y económicos. Por su parte, tratándose del “padre” y/o “pareja/padre”,
se destacan los motivos de su ausencia, y las situaciones de violación y
violencia doméstica.
Sujeto de carga
Padre Pareja
Hijos del /Padre Otros
Motivo de la carga anteriores bebé bebé Ella Familiares Otros Total
Ausencia del padre del 6 2 8
bebé 75,0% 25,0% 100%
Problemas de salud 6 2 3 11
54,5% 18% 27,3% 100%
Problemas 8 2 1 2 4 2 19
económicos 42,1% 10,5% 5,3% 11% 21,1% 10,5% 100%
Problemas familiares 1 2 3
33,3% 66,7% 100%
Violación 3 3
100,0% 100%
Violencia doméstica 2 1 3
66,7% 33,3% 100%
15 13 4 4 7 4 47
Total
31,9% 27,7% 8,5% 8,5% 14,9% 8,5% 100%
110
Comparando las “motivaciones de entrega” con la identificación de
“sujetos de carga” y los “motivos de la carga” surgen como relevantes los
siguientes datos:
Sujeto de carga
Pareja/
Hijos Padre Padre Otros No
Motivaciones anteriores bebé bebé Ella Fliares. posee Otros Total
Problemas exclusivamente económicos 3 1 1 6 2 13
23,1% 7,7% 7,7% 46,2% 15,4% 100,0%
Problemas económicos y con el padre 1 4 2 7
del bebé
14,3% 57,1% 28,6% 100,0%
Problemas económicos y de 3 3 2 1 3 1 13
organización para asumir la crianza 23,1% 23,1% 15,4% 7,7% 23,1% 7,7% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no 3 2 3 1 9
deseado 33,3% 22,2% 33,3% 11,1% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la 5 1 2 2 10
familia 50,0% 10,0% 20,0% 20,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del 1 1
bebé y con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e 1 1
hijo no deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre 1 1 2
del bebé y de organización 50,0% 50,0% 100,0%
Hijo no deseado exclusivamente 2 2 4
50,0% 50,0% 100,0%
Sin Datos 1 1
100,0% 100,0%
15 13 4 4 7 15 4 62
Total
24,2% 21,0% 6,5% 6,5% 11,3% 24,2% 6,5% 100,0%
Motivo de la carga
Ausencia Probl.
padre Probl. de econó- Probl. Violencia
Motivaciones de la entrega bebé salud micos familiares Violación doméstica Total
Problemas exclusivamente económicos 7 7
100,0% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del bebé 4 2 1 7
57,1% 28,6% 14,3% 100,0%
Problemas económicos y de organización para 1 2 5 1 1 10
asumir la crianza 10,0% 20,0% 50,0% 10,0% 10,0% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 2 2 2 6
33,3% 33,3% 33,3% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la familia 1 9 10
10,0% 90,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del bebé y con 1 1
el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e hijo no 1 1
deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre del bebé y 1 1 2
de organización 50,0% 50,0% 100,0%
Hijo no deseado exclusivamente 1 1 2
50,0% 50,0% 100,0%
Total 8 11 19 3 3 3 47
17,0% 23,4% 40,4% 6,4% 6,4% 6,4% 100,0%
111
• El 46% de las madres que manifestaron “problemas exclusivamente
económicos” no refirieron sujeto de carga. El 54% restante identificó
como “sujeto de carga” principalmente a sus hijos anteriores, a la
pareja/padre del bebé y a otros familiares, siendo coincidente en el 100%
de los casos que el “motivo de carga” se encuentra referido a los
problemas económicos.
• El 100% de las madres que manifestaron “problemas económicos y con el
padre del bebé”, refirieron tener “sujeto de carga”, identificando en el 85%
de los casos al padre y/o pareja/padre del bebé como tal, y correspondiendo
el “motivo de la carga” en un 57% a la ausencia del padre, en un 28,6% a
los problemas económicos y en un 14,3% a violencia doméstica.
• El 77% de las madres que manifestaron “problemas económicos y de
organización para asumir la crianza” refirieron “sujetos de carga” entre
los que se encuentran los hijos anteriores, el padre del bebé, ella misma y
otros familiares, siendo que en el 50% identificó como “motivo de la carga”
a los problemas económicos.
• Casi el 67% de las madres que manifestaron “problemas económicos y de
hijo no deseado”expresaron tener “sujeto de carga” entre los que se
incluyen en mayor número los hijos anteriores y el padre del bebé,
correspondiendo el “motivo de carga” a problemas económicos, problemas
familiares y violación en igual proporción.
• El único caso de “problemas económicos y familiares”, estuvo referido a
problemas económicos de otro familiar.
• El 100% de las madres que manifestaron “problemas económicos y de
salud en la familia”, identificaron como “sujetos de carga” principalmente
a los hijos anteriores y a ella misma, siendo coincidente en un 90% que el
“motivos de la carga” estuviera referido a problemas de salud.
• De los 4 casos en donde la madre entregó a su “hijo/a” “exclusivamente
por ser un hijo no deseado”, el 50% no presentó “sujeto de carga”, y en
el resto, el mismo estuvo referido al padre del bebé, siendo los “motivos de
la carga” en ambos casos la ausencia del padre quien era pareja de la
madre y la violación por parte de un desconocido.
112
Como puede apreciarse, salvo en 3 casos los “sujetos de soporte
social” estuvieron referidos a miembros de la red vincular primaria compuesta
por hijos, pareja, familiares y amigos.
En los 18 casos en donde se apreció la identificación materna de este
soporte, se advierte que en la mitad de los casos el tipo de ayuda recibida
estuvo referida principalmente a apoyo “económico/afectivo”:
113
Sujeto del Soporte
Pareja/
Hijos Padre Ayuda No
Motivaciones de la entrega anteriores bebé Social Familiares Amigos posee Total
Problemas exclusivamente económicos 1 1 1 1 9 13
7,7% 7,7% 7,7% 7,7% 69,2% 100,0%
Problemas económicos y con el padre 1 6 7
del bebé
14,3% 85,7% 100,0%
Problemas económicos y de 2 1 10 13
organización para asumir la crianza 15,4% 7,7% 76,9% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no 1 8 9
deseado 11,1% 88,9% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la 1 1 1 7 10
familia 10,0% 10,0% 10,0% 70,0% 100,0%
Problemas económicos, de salud del 1 1
bebé y con el padre del bebé 100,0% 100,0%
Problemas económicos , familiares e 1 1
hijo no deseado 100,0% 100,0%
Problemas económicos, con el padre 2 2
del bebé y de organización 100,0% 100,0%
Hijo no deseado exclusivamente 4 4
100,0% 100,0%
Sin Datos 1 1
100,0% 100,0%
Total 2 2 3 9 2 44 62
3,2% 3,2% 4,8% 14,5% 3,2% 71,0% 100,0%
Tipo de Soporte
Profesio- Profesio Econ./ Organizac.
Motivaciones de la entrega Econ. Afect. nal nal/Econ. Afect. /Afect. Total
Problemas exclusivamente económicos 1 3 4
25,0% 75,0% 100,0%
Problemas económicos y con el padre del 1 1
bebé
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de organización 1 1 1 3
para asumir la crianza 33,3% 33,3% 33,3% 100,0%
Problemas económicos e Hijo no deseado 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y familiares 1 1
100,0% 100,0%
Problemas económicos y de salud en la 3 3
familia 100,0% 100,0%
Problemas económicos, familiares e hijo no 1 1
deseado 100,0% 100,0%
Hijo no deseado exclusivamente 2 2 4
50,0% 50,0% 100,0%
1 4 1 2 9 1 18
Total
5,6% 22,2% 5,6% 11,1% 50,0% 5,6% 100,0%
114
• Sólo una de las 7 madres que manifestaron “problemas económicos y con
el padre del bebé” refirieron tenercomo “sujeto de soporte” a familiares
que aportaron ayuda económica/afectiva.
• 10 de las 13 madres que manifestaron “problemas económicos y de
organización para asumir la crianza” no poseían “sujeto de soporte”. En
los 3 casos restantes poseían como soportes: en 2 casos a “ayuda social”,
con aporte “profesional” y “profesional/económico”, y 1 caso a familiares con
aporte “organizacional/afectivo”.
• Solo 1 de las 9 madres que manifestaron “problemas económicos y de
hijo no deseado” expresó tener como “sujeto de soporte” un amigo que
realizaba un aporte exclusivamente económico.
• El único caso de “problemas económicos y familiares”, además de
identificar sujeto de carga, identificó a su “pareja/padre” del bebé como
sujeto de soporte económico.
• 3 de los 10 casos en que las madres manifestaron “problemas
económicos y de salud en la familia” identificaron como “sujetos de
soporte” a miembros de la red primaria, cuyo aporte resultó
“económico/afectivo”.
• En todos los casos en que la madre entregó a su “hijo/a” “exclusivamente
por ser un hijo no deseado”, presentó como “sujeto de soporte” a sus
familiares, quienes le brindaran apoyo afectivo (2 casos) y
“económico/afectivo” (2 casos).
115
relaciones establecidas cuyos fundamentos ignoramos, unas regularidades de
comportamiento, individuales o sociales, que continúan siendo puros hechos”. 76
En tal sentido, los datos aquí vertidos no intentan establecer una relación
causal que explique el fenómeno de “la entrega en adopción” como hecho
social, vigente en nuestra cultura, ya que “..... lo social contiene lo no causal
como momento esencial” 77, sino que intenta un acercamiento menos ingenuo y
tal vez menos polarizado a esta realidad.
Despejando representaciones sociales, ¿hay dudas de que estos
“niños/as” son “hijo/a”s no deseados?; ¿no desear un “hijo/a” explica la entrega
en adopción?; ¿existe alguna posibilidad objetiva de asumir en forma adecuada
la crianza de un “hijo/a” en las condiciones socioeconómicas aquí descriptas?.
76
Castoriadis, C.: Ibid, pág. 74.
77
Castoriadis, C.: Ibid, pág. 75.
116
CAPÍTULO 9
joanmanuelserrat
117
EL CONSEJO NACIONAL DEL MENOR Y LA FAMILIA
118
En este vacío de políticas integrales, el CNMyFprivilegió la elaboración
de programas asistenciales que focalizaron su accionar en aquellos grupos
familiares definidos como “beneficiarios”, a partir de su mayor grado de
exposición a riesgo social.
Esta iniciativa en el modo de concebir las políticas socialesen materia de
infancia y familia, estuvo sustentada tanto en elementos provenientes del
ámbito “técnico”, como del “político-administrativo”.
119
Análisis DE UN PROGRAMA ASISTENCIAL
Marco Teórico
120
• "Las guarderías de bajos aranceles u oficiales tienen generalmente el cupo
cubierto, y el gran número de concurrentes despersonaliza la asistencia de
los hijos pequeños".
• "Desde lo laboral las posibilidades son escasas quedando como solución
casi exclusiva el empleo en casas de familia donde puedan entrar con el
bebé, oferta descalificada y decreciente en forma llamativa, en algunos
casos se transforma en un abuso de confianza y pasa a ser un sub-mercado
de explotación".
Por otra parte cabe destacar que se encuentra claramente definida en
estos postulados la responsabilidad individual de los beneficiarios en la
justificación de la problemática, eje que guía y direcciona las acciones
programadas. Ej.:
• "...brindar apoyo a futuras madres o madres que por sus problemáticas
personales, familiares, sociales o económicas son generadoras de riesgo del
niño por nacer o recién nacido".
• "Los comparecientes asumen el compromiso de realizar de común acuerdo
las acciones necesarias para superar las dificultades actuales que dieron
origen a la intervención del organismo y/o Juzgado” (Acta de tratamiento
firmada por los beneficiarios durante los primeros años de implementación
del programa).
Marco Legal
Objetivos
121
Objetivo General:"Implementar un amplio sistema de prevención del
abandono y de protección a los menores en situación de riesgo físico, psíquico
y/o moral, detectados en hospitales públicos o privados, dándose prioridad a la
madre sola adolescente, como primer indicador de riesgo en la vida del niño".
122
produciéndose sistemáticamente el rechazo a la solicitud de ingreso de la
población adulta. Cabe destacar también aquí, que la única causal aducida
como responsable de estas diferencias entre los objetivos propuestos y su
implementación fueron motivadas por limitaciones de índole presupuestaria.
Implementación
123
la población en riesgo y asignará una auxiliar operativa a cada caso que lo
requiera".
Entre las funciones de dicha “auxiliar operativa” se encuentra la de
gestionar y tramitar ante el Consejo el ingreso al programa o tratamiento que se
considere adecuado a la población relevada, poniendo a su disposición los
siguientes recursos: "subsidio a la familia, becas para guarderías, becas de
prosecución de estudios, subsidios a la vivienda, prevención y atención del
SIDA, tratamiento psicológico o el que fuere necesario para superar las
circunstancias que determinaron su situación de riesgo".
Con relación a la implementación de esta fase, el ingreso de las
beneficiarias al programa presentó la siguiente dinámica: la detección de la
situación de riesgo de las pacientes internadas en los servicios materno
infantiles de los hospitales derivadores, estuvo a cargo de los Servicios
Sociales hospitalarios, quienes, como institución oficial, solicitaron el ingreso de
la madre o embarazada al programa, a través de informes sociales, en virtud
del diagnóstico profesional realizado y el tratamiento social indicado.
En este caso, el citado "agente" del Consejo, el cual fue designado sólo
a un número reducido de efectores, no tuvo a su cargo ni el relevamiento de la
población, ni la coordinación interinstitucional, quedando su función relegada a
la de “correo semanal” de los citados informes. No obstante, una vez remitidos
los mismos, dicho agente no tomaba a su cargo la función de retorno de la
respuesta sobre la admisión solicitada.
En un importante número de casos, la admisión fue denegada en forma
“no oficial” (verbal), debiendo el Hospital iniciar la acción judicial
correspondiente a la petición y efectivización de dicha vacante. En estos
términos, la existencia de un "oficio judicial" actuó en la práctica como requisito
necesario para garantizar la accesibilidad al recurso, generándose
judicializaciones por motivos asistenciales, altamente burocratizantes y
victimizantes (períodos prolongados de internación, seguimientos judiciales
innecesarios).
Con relación a la figura de la "auxiliar operativa", la misma no fue
implementada en la práctica, quedando a la vez sus funciones sin ejecución.
Por último cabe analizar un enunciado de esta fase contemplado como
"subsidio especial": "Cuando fuera necesario se podrá subsidiar el pago de una
persona por turno de doce horas que atienda a la madre o al recién nacido,
según el caso, en todo lo concerniente a la atención personal (higiene,
alimentación, etc.), mientras dure la indisposición transitoria de la madre".Dicha
figura fue implementada en la práctica bajo el nombre de "acompañante
hospitalaria", pero significativamente operaba sólo en los casos en que la
madre confirmaba la entrega a su hijo en adopción, y sólo por cuatro horas,
produciéndose diversos conflictos con el personal hospitalario debido a la
superposición de las tareas (sobre todo con enfermería).
En referencia al bebé, el accionar de dicha figura se tornó en "custodio"
del “niño/a”, denotando el grado de desconfianza atribuido al hospital público
en el tratamiento de su responsabilidad sobre los “niños abandonados”, a pesar
de que las intervenciones judiciales sobre estos “niños/as”, fueran realizadas
en primera instancia por el hospital interviniente y sólo en una etapa posterior
por el CNMyF.
124
II-.Acción y atención de tratamiento fuera del marco hospitalario
125
en el propio diseño ya pueden detectarse aspectos programáticos difusos,
ausentes y no concordantes con las estructuras institucionales disponibles.
Es posible reflexionar entonces sobre la necesidad de que todo
programa de acción social tendiente a abordar y dar respuesta a la
problemática de la “entrega en adopción” deberá prioritariamente, desde un
enfoque integral, considerar a sus beneficiarios, no ya como usuarios de un
programa social determinado, sino como ciudadanos en pleno ejercicio de sus
derechos.
126
Capítulo 10
CONCLUSIONES
127
Los datos de este estudio muestran claramente que la mayoría de estas
madres manifestaron la entrega de su “hijo/a” en adopción en un marco de
extremas condiciones de pobreza.
Sus historias de vida denotan la existencia de un marcado proceso de
“exclusión social” como producto final de un recorrido descendente, que
concluye con su actual desafiliación social y desenganche del mercado laboral:
Desocupación, trabajo inestable y de baja calificación, transitoriedad y
precariedad de las viviendas y ausencia de ingresos mínimos para dar
respuesta a las necesidades básicas de reproducción de la vida cotidiana, se
conjugan con experiencias individuales en donde el desarraigo y los procesos
migratorios, la inestabilidad en la pareja, la existencia de hijos anteriores
criados también en un contexto de profundas deprivaciones, y la presencia de
una red social debilitada en sus capacidades para brindar apoyo y contención,
conforman un complejo entramado de factores que distingue a esta
problemática.
En este marco, la concepción de un “hijo/a” no deseado se inscribe
como suceso objetivo y vivencial capaz de complejizar aún más la crítica
situación de vulnerabilidad social atravesada por estas mujeres.
Desde el plano “objetivo”, los niveles de pobreza aquí constatados -tanto
estructural como por ingresos- no permiten hacer viable el proyecto de asumir
adecuadamente la crianza de un “niño/a”. No obstante, a nivel “subjetivo” es
posible advertir que estos condicionantes no siempre implican “la decisión” de
dar por concluido el vínculo con ese “hijo/a”. Prueba de ello lo constituye el
considerable número de madres en los cuales, sin producirse variaciones
relevantes en la problemática que diera origen a la entrega, igualmente
decidieron asumir su crianza, no como consecuencia mecánica de un “instinto
innato”, sino como aceptación del rol materno impuesto por la sociedad.
En este aspecto, resulta frecuente atribuir a la “falta de deseo” la
responsabilidad de constituirse en la variable de mayor preponderancia para
explicar “porqué ante la misma situación, una madre entrega a su hijo en
adopción y otra no”. Sin embargo, la práctica profesional cotidiana, el estudio
de las principales variables relacionadas a la problemática y las motivaciones
manifestadas por las madres en cada acto de entrega, permiten deducir lo
erróneo de dicha pretensión.
Ya sea que la tendencia se incline a dar cuenta de la problemática sólo a
través de los aspectos “materiales”, o que lo haga sólo a través de lo
“subjetivo”, la intención de aislar “una variable” que por sí sola de cuenta de la
problemática, constituye un esfuerzo estéril y simplista. En tal sentido, esta
disputa debe ser necesariamente abandonada si en verdad se intenta
comprender y develar esta problemática social más allá de las creencias, los
juicios valorativos y las representaciones sociales.
Por un lado, como bien pudo apreciarse, no se puede afirmar que estas
madres se encontraran “todas en la misma situación”, sólo por compartir
diversos condicionantes socioeconómicos. En este aspecto, y relevando los
motivos de entrega, se observa cómo los condicionantes objetivos
(“inexistencia de mínimas condiciones materiales de vida”) fueron vivenciados
por cada madre de un modo particular, generando distintas “manifestaciones
de entrega” que dan cuenta de la complejidad de su problemática individual.
Por otro, lo “único”y “diverso” de cada situación no puede ocultar que el 91% de
128
las madres comprendidas en este estudio señalaran entre una de sus múltiples
motivaciones, la entrega del hijo por “problemas económicos”.
Frente a este panorama, la posibilidad de superar esa tendencia se
centra sin duda, en el abordaje de la problemática a través de las
“manifestaciones de entrega”, ya que en las mismas se encuentran los
principales elementos para su comprensión: los “motivos” y la “realidad
sociocultural”.
A partir de lo que las madres “dicen” y “hacen” desde su individualidad y
como sujetos sociales, será posible entonces generar un conocimiento más
certero de esta realidad, superando viejas concepciones sociales como la de la
“madre adolescente” como proveedora de niños en adopción, o erradicar otras
como el ocultamiento de las madres solas-solteras por la condena social.
La mayoría de las madres comprendidas en este estudio no son
primerizas, son adultas, y sólo en algunos casos (por diversas razones) es
posible observar que se produce un ocultamiento a nivel familiar. No obstante,
son capaces de desafiar el mandato de la sociedad sobre el “ideal materno”,
presentándose a diversas instituciones tales como el hospital, la justicia y las
reparticiones de acción social a explicar su problemática, sus dudas y la
decisión que han tomado, aún sin obtener respuestas que le permitan revertir
su situación.
En este aspecto queda claramente evidenciado el incumplimiento del
Estado en su rol de garante del derecho del niño a “conocer a sus padres y a
ser cuidados por ellos”.
La escasa o nula participación de las políticas públicas y sociales en el
abordaje de esta problemática, permite visualizar que la “medida de lo posible”
implica muchas veces, promover la defensa del “derecho a la identidad” de los
niños/as sólo como proclamación, al mismo tiempo de producir su vulneración
mediante la privación de uno de sus elementos fundamentales.
129
ANEXO 1
OPERACIONALI-
ZACION DE
VARIABLES
130
1.“EXISTENCIA DE MÍNIMAS CONDICIONES MATERIALES DE VIDA”.
1.1. Caracterización demográfica de la madre (Dimensión).
1.1.1. Datos personales (Categoría).
1.1.1.1 Edad (Subcategoría).
1.1.1.1.1. Edad detallada (Variable)
Indicadores numéricosordinales,tabulados a medida que se presenta
el dato.
1.1.1.1.1.1 Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.1.2. Edad agrupada (Variable) ”indica el intervalo en el que se ubica la
edad de la madre, definido en función de su etapa
reproductiva/social”.
1.1.1.1.2.1. 12 a 14 años (indicador)“Etapa de primeros cambios
biopsicosociales relacionados a la sexualidad. Vigencia de la
figura legal de estupro”.
1.1.1.1.2.2. 15 a 17 años (indicador) “Etapa de mayor frecuencia del inicio de
las relaciones sexuales, en la actualidad”.
1.1.1.1.2.3. 18 a 20 años (indicador) “Etapa de desarrollo madurativo a nivel
sexual. Finalización de la etapa de la niñez en función de la
Convención de los derechos del “niño/a””.
1.1.1.1.2.4. 21 a 24 años (indicador). Etapa reproductiva
1.1.1.1.2.5. 25 a 29 años (indicador) Etapa reproductiva.
1.1.1.1.2.6. 30 a 34 años (indicador) Etapa reproductiva
1.1.1.1.2.7. 35 a 39 años (indicador) “Etapa de disminución del índice
reproductivo
1.1.1.1.2.8. 40 y más (indicador) “ Etapa de finalización del ciclo reproductivo”.
1.1.1.1.2.9. Sin dato (indicador) “destinado a la ausencia de datos en el
registro”.
1.1.1.1.3. Edad por generaciones (Variable) “indica la década generacional
correspondiente a la edad de la madre ”.
1.1.1.1.3.1. menor de 21 años (Indicador).
1.1.1.1.3.2. de 21 a 30 años. (Indicador).
1.1.1.1.3.3. 31 años y más. (Indicador).
1.1.1.1.3.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.2. Nivel de instrucción (Subcategoría)
1.1.1.2.1. Instrucción Alcanzada (Variable) “referida al nivel de educación
formal alcanzado por la madre al momento de presentar la
problemática”.
1.1.1.2.1.1. Sin instrucción. (Indicador).
1.1.1.2.1.2. Primaria incompleta (Indicador)
1.1.1.2.1.3. Primaria completa (Indicador).
1.1.1.2.1.4. Secundaria incompleta (Indicador).
1.1.1.2.1.5. Secundaria completa (Indicador).
1.1.1.2.1.6. Terciaria/Univers. incompleta(Indicador).
1.1.1.2.1.7. Terciaria/Univers. completa(Indicador).
1.1.1.2.1.8. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.2.2. Año de abandono de la escolaridad (Variable) “indica el año
escolar, en el que se produjo el abandono de la instrucción primaria
y/o secundaria de la madre”.
1.1.1.2.2.1. 1º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.2. 2º grado (Indicador).
131
1.1.1.2.2.3. 3º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.4. 4º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.5. 5º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.6. 6º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.7. 7º grado (Indicador).
1.1.1.2.2.8. 1º año (Indicador).
1.1.1.2.2.9. 2º año (Indicador).
1.1.1.2.2.10. 3º año (Indicador).
1.1.1.2.2.11.4º año (Indicador).
1.1.1.2.2.12. 5º año (Indicador).
1.1.1.2.2.13. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.1.1.3. Infancia (Subcategoría).
1.1.1.3.1. Crianza (Variable) “referida al ámbito en el que tuvo lugar la crianza
de la madre”.
1.1.1.3.1.1. Familiar (indicador).
1.1.1.3.1.2. Institucional (indicador).
1.1.1.3.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.3.2. Figuras familiares (Variable) “referida a las principales figuras
familiares que tuvieron a cargo la crianza materna”.
1.1.1.3.2.1. Ambos padres (indicador).
1.1.1.3.2.2. Madre (indicador).
1.1.1.3.2.3. Padre (indicador).
1.1.1.3.2.4. Tíos (indicador).
1.1.1.3.2.5. Ambos abuelos (indicador).
1.1.1.3.2.6. Abuela (indicador).
1.1.1.3.2.7. Abuelo (indicador).
1.1.1.3.2.8. Otros (indicador) “reservado a opciones no preestablecidas”.
1.1.1.3.2.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4. Origen (Subcategoría)
1.1.1.4.1. Lugar de nacimiento (Variable) “referida al área geográfica donde
se produjo el nacimiento de la madre”.
1.1.1.4.1.1 Cap. Fed. (indicador).
1.1.1.4.1.2 Conurbano Bonaerense (indicador).
1.1.1.4.1.3 Resto de la Pcia. de Bs. As. (indicador).
1.1.1.4.1.4. Interior del país (indicador).
1.1.1.4.1.5. País Limítrofe (indicador).
1.1.1.4.1.6. País No Limítrofe (indicador).
1.1.1.4.1.7. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4.2. Pcia. de origen (Variable) “referida a la pcia. de origen de la madre
nacida en el interior del país”
Indicadorestabulados a medida que se presenta el dato.
1.1.1.4.2.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4.3. Región de origen (Variable) “referida a la zona geográfica en la que
tuvo lugar el nacimiento de la madre proveniente del interior del
país”.
1.1.1.4.3.1. Región central (indicador).
1.1.1.4.3.2. Región mesopotámica (indicador).
1.1.1.4.3.3. Región chaqueña (indicador).
1.1.1.4.3.4. Región del N.O. (indicador).
132
1.1.1.4.3.5. Región pampeana (indicador).
1.1.1.4.3.6. Región cuyana (indicador).
1.1.1.4.3.7. Región patagónica (indicador).
1.1.1.4.3.8. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4.4. Tiempo desde la migración (Variable) “indica el tiempo transcurrido
desde la última migración de la madre, hasta el momento en que la
misma, presenta la problemática”.
1.1.1.4.4.1. Menos de 1 año (indicador).
1.1.1.4.4.2. De 1 a 4 años (indicador).
1.1.1.4.4.3. De 5 a 9 años (indicador).
1.1.1.4.4.4. De 10 a 14 años (indicador).
1.1.1.4.4.5. De 15 a 19 años (indicador).
1.1.1.4.4.6. Más de 20 años (indicador).
1.1.1.4.4.7. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4.5. Motivo de la migración (Variable) “referida a la causa, expresada
por la madre, como origen de la migración señalada
precedentemente”
Indicadorestabulados a medida que se presenta el dato.
1.1.1.4.5.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.1.1.4.5.2. NS/NC (indicador) “No sabe/ No contesta”.
1.1.1.5. Localización actual (Subcategoría)
1.1.1.5.1.Lugar de residencia (Variable) “referida al área geográfica donde se
ubica la vivienda materna, al momento de presentar la problemática”.
1.1.1.5.1.1. Capital Federal (indicador).
1.1.1.5.1.2. Conurbano Bonaerense (indicador).
1.1.1.5.1.3. Resto de la Pcia. de Bs. As (indicador).
1.1.1.5.1.4. Sin residencia: (indicador) “reservado a aquellos casos en que la
madre presenta su problemática en el hospital, el mismo día en que
arriba del resto de la Pcia. de Bs.As., de otra provincia o de otro
país, y no refiere lugar donde alojarse”.
1.1.1.5.1.5. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2. Caracterización de la situación económica materna (Dimensión).
1.2.1. Recursos materiales (Categoría).
1.2.1.1.Vivienda (Subcategoría)
1.2.1.1.1 Tipo de vivienda (Variable) “referido al prototipo que caracteriza al
espacio físico, en donde la madre lleva a cabo la reproducción de su
vida cotidiana, al momento de presentar la problemática”.
1.2.1.1.1.1. Casa (indicador).
1.2.1.1.1.2. Departamento (indicador).
1.2.1.1.1.3. Inquilinato/ Conventillo (indicador).
1.2.1.1.1.4. Hotel (indicador).
1.2.1.1.1.5. Asentamiento/Villa (indicador).
1.2.1.1.1.6. Otros (indicador).
1.2.1.1.1.7. Espacios públicos(indicador) “referido a aquellos casos en que la
madre habita en plazas u otros espacios públicos”.
1.2.1.1.1.8.Hogar (indicador).
1.2.1.1.1.9. Sin dato (indicador) “indica la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.1.2. Posesión de vivienda (Variable) “referida a la condición de tenencia,
dominio y/o usufructo, legal o no, mantenido por la madre con
relación a la vivienda habitada”.
133
1.2.1.1.2.1. Propia (indicador) “vivienda cuyo dominio y titularidad pertenece a
la madre y/o a su cónyuge”.
1.2.1.1.2.2. Alquilada (indicador) “vivienda donde la madre realiza algún tipo
de pago mensual o anual -monetario o en servicios-, a cambio de
su usufructo”.
1.2.1.1.2.3. Cedida (indicador) “vivienda proporcionada a la madre en forma
gratuita, por parte de terceros no convivientes, sean estos
familiares o no”.
1.2.1.1.2.4. Ocupada (indicador) “vivienda ajena, habitada por la madre, sin
que medie pago de ningún tipo, ni conocimiento y/ o
consentimiento por parte del propietario”.
1.2.1.1.2.5. De fliar. (indicador) “vivienda de un familiar conviviente, que aloja
gratuitamente a la madre”.
1.2.1.1.2.6. De amigo/a (indicador) ”vivienda de una amistad conviviente, que
aloja gratuitamente a la madre”.
1.2.1.1.2.7. En pago (indicador) “vivienda por la cual, la madre realiza
regularmente algún tipo de pago, en concepto de cuota mensual o
anual, para su adquisición definitiva”.
1.2.1.1.2.8. De programa Social“vivienda habitada por la madre en forma
transitoria, otorgada por alguna institución del Estado en concepto
de ayuda social”.
1.2.1.1.2.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.1.2.10. Otros (indicador). “reservado a opciones no preestablecidas”.
1.2.1.1.2.11. De empleador (indicador) “vivienda de empleador habitada por la
madre gratuitamente a partir de la relación laboral establecida con
el mismo”.
1.2.1.1.3. ¿Puede volver con el niño? (Variable) “referida a la posibilidad
confirmada por la madre de poder retornar con el “niño/a”, a la
vivienda ocupada con anterioridad”.
1.2.1.1.3.1. Si (indicador).
1.2.1.1.3.2. No (indicador).
1.2.1.1.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.1.4. Alternativa futura (Variable) “referida a la posibilidad de que la
madre, actualmente sin alojamiento, pueda contar en el futuro con
una vivienda que le permita asumir la crianza del “niño/a”, aunque la
misma no esté confirmada”.
1.2.1.1.4.1. Si (indicador).
1.2.1.1.4.2. No (indicador).
1.2.1.1.4.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.1.5. Ejemplo de alternativa futura (Variable) “referida al tipo de
posibilidad que le va a permitir a la madre, contar con una vivienda
en el futuro”
Indicadores tabulados a medida que se presenta el dato.
1.2.1.1.5.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.2. Ocupación Laboral (Subcategoría).
1.2.1.2.1.Actividad remunerada durante el embarazo (Variable) “indica si la
madre realizó como mínimo una actividad laboral rentada, durante el
embarazo, independientemente del tipo de actividad y del tiempo de
permanencia en la misma”.
1.2.1.2.1.1. Si (indicador).
134
1.2.1.2.1.2. No (indicador).
1.2.1.2.1.3.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.2.2. Descripción de la actividad remunerada (Variable) “referida al tipo
de actividad laboral remunerada, a la que alude la variable anterior”.
Indicadores tabulados a medida que se presenta el dato”.
1.2.1.2.2.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”
1.2.1.2.2.2. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta.
1.2.1.2.3. ¿Continúa recibiendo actualmente este ingreso? (Variable)
“indica si la madre mantiene la percepción de ingreso económico o
monetario por la actividad realizada, al momento de presentar la
problemática”.
1.2.1.2.3.1. Si (indicador).
1.2.1.2.3.2. No (indicador).
1.2.1.2.3.3.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.2.4. Etapa del embarazo en que dejó de recibir remuneración
(Variable) “indica el período de embarazo en que la madre dejó de
percibir su ingreso laboral”.
1.2.1.2.4.1. Al conocer el embarazo (indicador).
1.2.1.2.4.2. Durante el embarazo (indicador).
1.2.1.2.4.3. Al parto (indicador).
1.2.1.2.4.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.2.5. ¿Puede volver a realizar la actividad remunerada después del
parto? (Variable) “referida a la posibilidad confirmada por la madre
de poder volver a realizar la misma actividad remunerada una vez
producido el parto”.
1.2.1.2.5.1. Si (indicador).
1.2.1.2.5.2. No (indicador).
1.2.1.2.5.3.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.2.6. Alternativa futura (Variable) “referida a la posibilidad visualizada por
la madre, de realizar en el futuro, una nueva actividad remunerada
que le permita asumir la crianza del “niño/a”, aunque la misma no
esté confirmada”.
1.2.1.2.6.1. Si (indicador).
1.2.1.2.6.2. No (indicador).
1.2.1.2.6.3.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.3. Aportes a la subsistencia (Subcategoría)
1.2.1.3.1. Sujetos que aportan (Variable) “referida a los sujetos que con
regularidad suministran bienes materiales -dinero, alimentos, vestido
etc.- que hacen a la reproducción cotidiana de la madre, durante el
embarazo (con excepción de vivienda)”.
1.2.1.3.1.1. Pareja (indicador).
1.2.1.3.1.2. Padre del bebé (indicador).
1.2.1.3.1.3. Pareja/Padre del “niño/a” (indicador).
1.2.1.3.1.4. Hijos (indicador).
1.2.1.3.1.5. Familiares directos (indicador).
1.2.1.3.1.6. Familiares de pareja (indicador).
1.2.1.3.1.7. Programa Social (indicador).
1.2.1.3.1.8. Amigos/Vecinos (indicador).
1.2.1.3.1.9. Empleador (indicador).
1.2.1.3.1.10. Otros (indicador).
135
1.2.1.3.1.11. Nadie (indicador).
1.2.1.3.1.12.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.2.1.3.2. ¿Se mantiene este aporte en el futuro? (Variable) ”referida a la
posibilidad confirmada por la madre, de que en el futuro se
mantenga el aporte señalado en la variable anterior”.
1.2.1.3.2.1. Si (indicador).
1.2.1.3.2.2. No (indicador).
1.2.1.3.2.3.Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.3.3. Alternativa futura (Variable) “referida a la posibilidad de que la
madre pueda recibir en el futuro un nuevo aporte a la subsistencia
que le permita asumir la crianza del “niño/a”, aunque la misma no
esté confirmada”.
1.2.1.3.3.1. Si (indicador).
1.2.1.3.3.2. No (indicador).
1.2.1.3.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.2.1.3.4. Ejemplo de alternativa futura (Variable) “referida al tipo de
posibilidad que le va a permitir a la madre contar con un nuevo
aporte a la subsistencia en el futuro”
Indicadores tabulados a medida que se presenta el dato.
1.3. Caracterización de las redes sociales (Dimensión).
1.3.1. Vínculos familiares y sociales (Categoría).
1.3.1.1. Hijos (Subcategoría)
1.3.1.1.1. Nº de hijos anteriores (Variable) “indica el nº total de hijos vivos
convivientes o no de la madre, al momento de presentar la
problemática”.
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.1.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.2.Hijos convivientes a cargo (Variable) “referida a la presencia de
hijos vivos convivientes de la madre, no independizados
económicamente, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.2.1. Si (indicador).
1.3.1.1.2.2. No (indicador).
1.3.1.1.2.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.3.Nº de hijos convivientes a cargo (Variable) “indica el nº total de
hijos vivos convivientes de la madre, no independizados
económicamente, al momento de presentar la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.3.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.4. Hijos convivientes no a cargo (Variable) “referida a la presencia de
hijos vivos convivientes de la madre, independizados
económicamente, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.4.1. Si (indicador).
1.3.1.1.4.2. No (indicador).
1.3.1.1.4.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.5.Nº de hijos convivientes no a cargo (Variable) “indica el nº total de
hijos vivos convivientes de la madre, independizados
económicamente, al momento de presentar la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.5.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
136
1.3.1.1.6.Hijos no convivientes independizados (Variable) “referida a la
presencia de hijos vivos no convivientes, independizados
económicamente de la madre, al momento de presentar la
problemática”.
1.3.1.1.6.1. Si (indicador).
1.3.1.1.6.2. No (indicador).
1.3.1.1.6.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.7.Nº de hijos no convivientes independizados (Variable) “indica el nº
total de hijos vivos no convivientes, independizados
económicamente de la madre, al momento de presentar la
problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.7.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”
1.3.1.1.8. Hijos no convivientes a cargo de otro familiar (Variable) “referida
a la presencia de hijos vivos, que se encuentran bajo el sostén
económico y afectivo de otro familiar, al momento de presentar la
problemática”.
1.3.1.1.8.1. Si (indicador).
1.3.1.1.8.2. No (indicador).
1.3.1.1.8.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.9. Nº de hijos no convivientes a cargo de otro familiar (Variable)
“indica el Nº de hijos vivos, que se encuentran bajo el sostén
económico y afectivo de otro familiar, al momento de presentar la
problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.9.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.1.10. Hijos no convivientes a cargo de un tercero no familiar
(Variable) “referida a la presencia de hijos vivos,que se encuentran
bajo el sostén económico y afectivo de terceros no familiares, al
momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.10.1. Si (indicador).
1.3.1.1.10.2. No (indicador).
1.3.1.1.10.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.11. Nº de hijos no convivientes a cargo de un tercero no familiar
(Variable) “indica el Nº de hijos vivos, que se encuentran bajo el
sostén económico y afectivo de terceros no familiares, al momento
de presentar la problemática”.
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.11.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.12. Hijos no convivientesa cargo del padre (Variable) “referida a la
presencia de hijos vivos,que se encuentran a cargo del padre al
momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.12.1. Si (indicador).
1.3.1.1.12.2. No (indicador).
1.3.1.1.12.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
137
1.3.1.1.13. Nº de hijos no convivientes a cargo del padre (Variable) “indica
el Nº de hijos vivos, que se encuentran a cargo del padres, al
momento de presentar la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.13.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.14. Hijos no convivientesinstitucionalizados (Variable) “referida a la
presencia de hijos vivos,que se encuentran a cargo de
instituciones, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.14.1. Si (indicador).
1.3.1.1.14.2. No (indicador).
1.3.1.1.14.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.15. Nº de hijos no convivientes institucionalizados (Variable) “indica
el Nº de hijos vivos, que se encuentran a cargo de instituciones, al
momento de presentar la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.15.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.16. Hijos entregados en adopción (Variable) “referida a la presencia
de hijos vivos entregados en adopción legal, al momento de
presentar la problemática”.
1.3.1.1.16.1. Si (indicador).
1.3.1.1.16.2. No (indicador).
1.3.1.1.16.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.17. Nº de hijos entregados en adopción (Variable) “indica el Nº de
hijos vivos entregados en adopción legal, al momento de presentar
la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.17.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.18. Hijos en otra situación (Variable) “referida a la presencia de hijos
vivos, que no se encuentran contemplados en las categorías
preestablecidas, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.1.18.1. Si (indicador).
1.3.1.1.18.2. No (indicador).
1.3.1.1.18.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.19. Nº de hijos en otra situación (Variable) “indica el Nº de hijos vivos,
que no se encuentran contemplados en las categorías
preestablecidas, al momento de presentar la problemática”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
1.3.1.1.19.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.1.20. Nº de hijo actual (Variable) “indica el Nº de hijo correspondiente al
“niño/a” sobre el cual la madre expresa su intención de entregarlo
en adopción”
Indicadores numéricostabulados a medida que se presenta el dato.
138
1.3.1.1.20.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.2. Padre del “niño/a” (Subcategoría)
1.3.1.2.1. Marco relacional al momento de la concepción (Variable) “indica
en que marco relacional se produjo la concepción del “niño/a””.
1.3.1.2.1.1. Relación estable (indicador).”aquella vivenciada por la madre
como tal, de acuerdo a las características de permanencia,
constancia armonía y afianzamiento del vínculo establecido con el
padre del “niño/a”, independientemente del tiempo de relación y
de la convivencia”.
1.3.1.2.1.2. Relación inestable (indicador).”aquella vivenciada por la madre
como tal, de acuerdo a las características de informalidad,
irregularidad e inconstancia del vínculo establecido con el padre
del “niño/a”, independientemente del tiempo de conocimiento, y de
la alternancia de períodos de convivencia”.
1.3.1.2.1.3. Relación ocasional (indicador).”aquella definida por la madre
como tal, a partir de un encuentro sexual eventual y
circunstancial, mantenido con el padre del “niño/a”, sin que en ese
momento mediara algún tipo de relación vincular de pareja”.
1.3.1.2.1.4. Violación (indicador).”definida por la madre a partir del uso de
cualquier tipo de violencia, por parte del padre del “niño/a”, al
momento de la concepción, independientemente de la existencia
de algún nivel de relación o de vínculo previo”.
1.3.1.2.1.5. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta.
1.3.1.2.1.6. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”
1.3.1.2.2. ¿Quién es el padre del “niño/a”? (Variable) “indica el tipo de
vínculo establecido por la madre con el padre del “niño/a”, al
momento de la concepción”.
1.3.1.2.2.1. Pareja.
1.3.1.2.2.2. Ex Pareja
1.3.1.2.2.3. Amigo
1.3.1.2.2.4. Familiar
1.3.1.2.2.5. Vecino
1.3.1.2.2.6. Desconocido
1.3.1.2.2.7. Recién conocido
1.3.1.2.2.8. Amante
1.3.1.2.2.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro
1.3.1.2.2.10. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta.
1.3.1.2.2.11. Otro “reservado a opciones no preestablecidas”.
1.3.1.2.3. ¿Formó pareja con el padre del “niño/a”? (Variable) “indica si la
madre que no estaba en pareja con el padre del “niño/a”, formó
pareja con el mismo, a partir del embarazo”.
1.3.1.2.3.1. Si (indicador).
1.3.1.2.3.2. No (indicador).
1.3.1.2.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.4. Tiempo de la relación en pareja (Variable) “indica la duración de la
relación de pareja, mantenida por la madre, con el padre del
“niño/a””.
1.3.1.2.4.1. Menos de 1 año (indicador).
1.3.1.2.4.2. De 1 a 4 años (indicador).
139
1.3.1.2.4.3. De 5 a 10 años (indicador).
1.3.1.2.4.4. Más de 10 años (indicador).
1.3.1.2.4.5. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.5.Continuidad de la pareja (Variable) “indica si aquellas madres que
estaban en pareja en el momento de la concepción y las que
formaron pareja a partir del embarazo, siguen estando en pareja con
el padre del “niño/a”, al momento de presentar la problemática”
1.3.1.2.5.1. Si (indicador).
1.3.1.2.5.2. No (indicador).
1.3.1.2.5.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.5.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.6. Ruptura de la pareja por motivo del embarazo (Variable) ”indica si
la separación o ruptura de la relación de pareja, de la madre con el
padre del “niño/a”, se produjo a causa del embarazo”
1.3.1.2.6.1. Si (indicador).
1.3.1.2.6.2. No (indicador).
1.3.1.2.6.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.6.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.7. Otro motivo de ruptura (Variable) ”indica si la separación o ruptura
de la relación de pareja, de la madre con el padre del “niño/a”, se
produjo por razones ajenas al embarazo”
Indicadorestabulados a medida que se presenta el dato.
11.3.1.2.7.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.2.8. Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con el padre del
“niño/a”, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.2.8.1. Si (indicador).
1.3.1.2.8.2. No (indicador).
1.3.1.2.8.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.8.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.9. ¿Es el padre de hijos anteriores? (Variable) “indica si el padre del
“niño/a”, es a la vez padre de algún hijo anterior de la madre”.
1.3.1.2.9.1. Si (indicador).
1.3.1.2.9.2. No (indicador).
1.3.1.2.9.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.9.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.2.10. Conocimiento del embarazo (Variable) “indica si el padre del
“niño/a”, conoce la existencia del embarazo de la madre ”.
1.3.1.2.10.1. Si (indicador).
1.3.1.2.10.2. No (indicador).
1.3.1.2.10.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.10.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.2.11. Conocimiento de intención materna (variable) “indica si el padre
del “niño/a”, conoce la intención de la madre referida a la entrega
del “hijo/a” en adopción”.
1.3.1.2.11.1. Si (indicador).
1.3.1.2.11.2. No (indicador).
1.3.1.2.11.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
140
1.3.1.2.11.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.2.12. ¿Comparte la intención materna? (Variable) “indica si el padre del
“niño/a”, comparte la intención de la madre referida a la entrega del
“hijo/a” en adopción”.
1.3.1.2.12.1. Si (indicador).
1.3.1.2.12.2. No (indicador).
1.3.1.2.12.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.2.12.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el
registro”.
1.3.1.3. Pareja no padre del “niño/a” (Subcategoría)
1.3.1.3.1. ¿La madre tiene una pareja actual que no es el padre del
“niño/a”? (Variable) “indica si la madre que no está en pareja con el
padre del “niño/a”, al momento de presentar la problemática, tiene
una nueva pareja -conviviente o no- que no es el padre del “niño/a””.
1.3.1.3.1.1. Si (indicador).
1.3.1.3.1.2 No (indicador).
1.3.1.3.1.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.3.1.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.3.2. Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con la pareja de
la referencia anterior, al momento de presentar la problemática”.
1.3.1.3.2.1. Si (indicador).
1.3.1.3.2.2. No (indicador).
1.3.1.3.2.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.3.2.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.3.3. ¿Comparte intención materna? (Variable) “indica si la pareja -no
padre del “niño/a”- comparte la intención de la madre referida a la
entrega del “hijo/a” en adopción.
1.3.1.3.3.1. Si (indicador).
1.3.1.3.3.2. No (indicador).
1.3.1.3.3.3. NS/NC (indicador) No sabe/ No contesta
1.3.1.3.3.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.4. Amigos (Subcategoría)
1.3.1.4.1 Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con amistades,
independientemente de la convivencia con hijos, padre/pareja y
otros”.
1.3.1.4.1.1. Si (indicador).
1.3.1.4.1.2. No (indicador).
1.3.1.4.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.5. Otros (no familiares, ni amigos)(Subcategoría)
1.3.1.5.1. Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con otros, no
contemplados en categorías anteriores independientemente de la
convivencia con hijos, y padre/pareja amigos y otros familiares”.
1.3.1.5.1.1. Si (indicador).
1.3.1.5.1.2. No (indicador).
1.3.1.5.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.6. Familiares de pareja/padre (Subcategoría)
1.3.1.6.1. Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con familiares de
pareja/padre, independientemente de la convivencia con hijos,
padre/pareja y otros”.
141
1.3.1.6.1.1. Si (indicador).
1.3.1.6.1.2. No (indicador).
1.3.1.6.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.7. Familiares directos (Subcategoría)
1.3.1.7.1. Convivencia (Variable) “indica si la madre convive con otros
familiares propios, independientemente de la convivencia con hijos,
padre/pareja y otros”.
1.3.1.7.1.1. Si (indicador).
1.3.1.7.1.2. No (indicador).
1.3.1.7.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.7.2. No convivientes (Variable) “referida a la existencia de algún familiar
de la madre, no conviviente al momento de presentar la
problemática”.
1.3.1.7.2.1. Ambos padres (indicador).
1.3.1.7.2.2. “madre/padre” sólo (indicador).
1.3.1.7.2.3. Hermanos (indicador).
1.3.1.7.2.4. Otros (indicador).
1.3.1.7.2.5. Sin familiares (indicador).
1.3.1.7.2.6. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.7.3. Contacto (Variable) “indica si la madre al momento de presentar la
problemática, mantiene algún contacto (cartas, visitas,
comunicaciones telefónicas etc.), con los familiares señalados en
variable anterior”.
1.3.1.7.3.1. Si (indicador).
1.3.1.7.3.2. No (indicador).
1.3.1.7.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.7.4. Lugar de residencia (Variable) “referida al área geográfica de
residencia de los familiares no convivientes ”.
1.3.1.7.4.1. País limítrofe (indicador).
1.3.1.7.4.2. País no limítrofe (indicador).
1.3.1.7.4.3. Bs.As. (indicador).
1.3.1.7.4.4. Interior del país (indicador).
1.3.1.7.4.5. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.1.7.5. Crianza de hijos anteriores (Variable) “indica si algún familiar no
conviviente que fuera señalado precedentemente, se encuentra a
cargo de algún hijo anterior de la madre, al momento de presentar la
problemática”.
1.3.1.7.5.1. Si (indicador).
1.3.1.7.5.2. No (indicador).
1.3.1.7.5.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.2. Asistencia Social (Categoría)
1.3.2.1. Programas y ayudas sociales (Subcategoría)
1.3.2.1.1. Cobertura (Variable) ”indica si la madre es beneficiaria de algún
programa o ayuda social que le brinde asistencia con relación a su
problemática, en el momento de manifestar su intención”
1.3.2.1.1.1. PPA (indicador).
1.3.2.1.1.2. Otros (indicador).
1.3.2.1.1.3. Ninguno (indicador).
1.3.2.1.1.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
142
1.3.2.1.2. Percepción de la asistencia (Variable) ”indica si la madre
beneficiaria del programa social consignado en la variable anterior,
considera dicha asistencia beneficiosa y adecuada, para la resolución
de su problemática”
1.3.2.1.2.1. Satisfactoria (indicador).
1.3.2.1.2.2. No satisfactoria (indicador).
1.3.2.1.2.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.2.1.3. Cobertura posterior a la manifestación (Variable)“indica si la
madre ingresó a algún programa social o recibió alguna otra ayuda
social a partir de la manifestación de la problemática”.
1.3.2.1.3.1. Si (indicador).
1.3.2.1.3.2. No (indicador).
1.3.2.1.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.3.2.1.4. ¿Cuál? (Variable) “Indica el tipo de beneficio social al que accede la
madre a partir de la manifestación de su problemática”.
1.3.2.1.4.1. PPA (indicador).
1.3.2.1.4.2. Hogar de madres (indicador).
1.3.2.1.4.3. Otros (indicador).
1.3.2.1.4.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4. Caracterización de la problemática (Dimensión).
1.4.1. Materna (Categoría)
1.4.1.1. Embarazo y parto (Subcategoría)
1.4.1.1.1. Control del embarazo (Variable) “referida a la realización por parte
de la madre de algún control obstétrico durante el embarazo, aunque
sea en forma irregular”.
1.4.1.1.1.1. Si (indicador).
1.4.1.1.1.2. No (indicador).
1.4.1.1.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.1.1.2. Ocultamiento del embarazo (Variable) “referido al ocultamiento del
embarazo por parte de la madre a su red vincular”
1.4.1.1.2.1. Si (indicador).
1.4.1.1.2.2. No (indicador).
1.4.1.1.2.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.1.1.3. ¿A quien ocultó el embarazo? (Variable)
1.4.1.1.3.1 A toda la familia (indicador).
1.4.1.1.3.2 A más de un integrante de la familia (indicador).
1.4.1.1.3.3. A un solo integrante de la familia (indicador).
1.4.1.1.3.4. A terceros (propietario de vivienda, empleador, otros)
(indicador)
1.4.1.1.3.5. Al padre del “niño/a” (indicador).
1.4.1.1.3.6. A todos (familia, vecinos, amigos etc.) (indicador).
1.4.1.1.3.7. A todos menos a amigos (indicador).
1.4.1.1.3.8. A otros (indicador).
1.4.1.1.3.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.1.1.4. Lugar del parto (Variable)“referida al lugar donde se produjo el
parto”.
1.4.1.1.4.1. Htal. Argerich (indicador).
1.4.1.1.4.2. Otro Htal. (indicador).
1.4.1.1.4.3. Domicilio (indicador).
1.4.1.1.4.4. Vía pública (indicador).
143
1.4.1.1.4.5. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.1.1.5. Tipo de parto (Variable)“referida a la modalidad del parto realizado
para el nacimiento del “niño/a” ”.
1.4.1.1.5.1. Normal (indicador).
1.4.1.1.5.2. Cesárea (indicador).
1.4.1.1.5.3. Fórceps (indicador).
1.4.1.1.5.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.2. Recién nacido/a (Categoría)
1.4.2.1. Datos personales y relacionales (Subcategoría)
1.4.2.1.1. Sexo (Variable)
1.4.2.1.1.1. Femenino (indicador).
1.4.2.1.1.2. Masculino (indicador).
1.4.2.1.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.2.1.2. Contacto (Variable)“indica si la madre del “niño/a” naciodo/a en el
Argerich estableció contacto con el mismo, después del parto ”.
1.4.2.1.2.1. Si (indicador).
1.4.2.1.2.2. No (indicador).
1.4.2.1.2.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.2.1.3. Problemas de salud en el “niño/a” (Variable) “referida a la
presencia de problemas de salud en el “niño/a” nacido/a en el
Argerich”
1.4.2.1.3.1. Si (indicador).
1.4.2.1.3.2. No (indicador).
1.4.2.1.3.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.2.1.4. Tipo de problemas de salud (Variable) “indica los problemas de
salud aludidos en la variable anterior”
Indicadorestabulados a medida que se presenta el dato.
1.4.2.1.4.1. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.2.1.5. ¿Con quién egresó el “niño/a”? (Variable) “indica el/los sujeto/s o
institución a cargo del egreso hospitalario del “niño/a” nacido/a en el
Argerich”.
1.4.2.1.5.1. Con la madre
1.4.2.1.5.2. Con ambos padres
1.4.2.1.5.3. Con guardadores
1.4.2.1.5.4. Con instituciones
1.4.2.1.5.5. Con amas externas
1.4.2.1.5.6. Con familiares maternos
1.4.2.1.5.7. Con familiares paternos
1.4.2.1.5.8. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.3. Entrega (Categoría)
1.4.3.1. Manifestación (Subcategoría)
1.4.3.1.1. ¿Quién la realiza? (Variable)“indica los sujetos a cargo de la
presentación de la problemática y la manifestación de la entrega del
“hijo/a” en adopción, en los casos en que el padre conoce y
comparte la entrega”.
1.4.3.1.1.1. Ambos padres (indicador).
1.4.3.1.1.2. Madre sola (indicador).
1.4.3.1.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.3.1.2 Momento en que se produce (Variable)“referido al momento del
ciclo reproductivo, en que tiene lugar la manifestación de la entrega”.
144
1.4.3.1.2.1. Embarazo (indicador).
1.4.3.1.2.2. Posparto (indicador).
1.4.3.1.2.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.3.2. Cambio de decisión (Subcategoría)
1.4.3.2.1. ¿Se revirtió la entrega en adopción? (Variable)“referido a la
existencia de un cambio de parecer, durante el período de la
asistencia hospitalaria, con relación a la intención inicial materna de
entregar el “hijo/a” en adopción”.
1.4.3.2.1.1. Si (indicador).
1.4.3.2.1.2. No (indicador).
1.4.3.2.1.3. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
1.4.3.2.2. ¿Porque motivos revirtió la entrega? (Variable)“referido a las
razones, expresadas por la madre que actuaron como móviles para
su cambio de parecer”
1.4.3.2.2.1. Por ayuda de amigo/a (indicador).
1.4.3.2.2.2. Por inclusión al PPA (indicador).
1.4.3.2.2.3. Por ayuda de familiar directo (indicador).
1.4.3.2.2.4. Por no poder dejarlo (indicador).
1.4.3.2.2.5. Por ayuda del padre del “niño/a” (indicador).
1.4.3.2.2.6. Por otros motivos (indicador).
1.4.3.2.2.7. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.“MOTIVACIONES DE LA ENTREGA”.
2.1. Caracterización de las motivaciones (Dimensión).
2.1.1 Motivaciones manifiestas (Categoría).
2.1.1.Maternas(Subcategoría).
2.1.1.1. ¿Cuales son las motivaciones? (Variable) “referida a las razones
expresadas por la madre, para entregar a su “hijo/a” en adopción”
Indicadorestabulados a medida que se presenta el dato.
2.1.1.1.1 Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.2. Vivencia Subjetiva de la problemática (Dimensión).
2.2.1. Identificación materna de factores obstaculizadores (Categoría)
2.2.1.1 Percepción de carga social (Subcategoría)
2.2.1.1.1. Sujeto de carga (Variable) “referida a aquella persona relacionada a
la red social de la madre, que por su problemática, es considerada
por la misma, como factor obstaculizador para asumir la crianza del
“niño/a””
2.2.1.1.1.1. Hijos anteriores (indicador).
2.2.1.1.1.2. Pareja (indicador).
2.2.1.1.1.3. Padre del bebé (indicador).
2.2.1.1.1.4. Pareja/Padre del bebé (indicador).
2.2.1.1.1.5. Ella misma (indicador).
2.2.1.1.1.6. Otros familiares (indicador).
2.2.1.1.1.7. Amigos (indicador).
2.2.1.1.1.8. No posee. (indicador).
2.2.1.1.1.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.2.1.1.1.10. Otros (indicador) “reservado a opciones no preestablecidas”.
2.2.1.1.2. Motivo de la carga (Variable) “referida al tipo de problemática
presentada por el sujeto de carga según manifestación de la madre”.
2.2.1.1.2.1. Problema de salud (indicador).
2.2.1.1.2.2. Problema económico (indicador).
145
2.2.1.1.2.3. Otros(indicador) “reservado a opciones no preestablecidas”.
2.2.1.1.2.4. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.2.2. Identificación materna de factores favorecedores (Categoría).
2.2.2.1.Percepción de soporte social (Subcategoría).
2.2.2.1.1. Sujeto de soporte (Variable) “referida a aquella persona/institución o
programa, relacionado a la red social de la madre, que por su aporte o
ayuda, es considerada por la misma, como factor favorecedor para
asumir la crianza del “niño/a””
2.2.2.1.1.1. Hijos anteriores (indicador).
2.2.2.1.1.2. Pareja (indicador).
2.2.2.1.1.3. Padre del bebé (indicador).
2.2.2.1.1.4. Pareja/Padre del bebé (indicador).
2.2.2.1.1.5. Programa Social (indicador).
2.2.2.1.1.6. Otros familiares (indicador).
2.2.2.1.1.7. Amigos (indicador).
2.2.2.1.1.8. No posee (indicador).
2.2.2.1.1.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.2.2.1.1.10. Otros(indicador) “reservado a opciones no preestablecidas”.
2.2.2.1.2. Tipo de soporte (Variable) “referida al tipo de aporte o ayuda
brindada por el sujeto/institución que es considerado por la madre
como sujeto del soporte”.
2.2.2.1.2.1. Económico (indicador).
2.2.2.1.2.2. Afectivo (indicador).
2.2.2.1.2.3. Profesional.(indicador).
2.2.2.1.2.4. Profesional/Económico (indicador).
2.2.2.1.2.5. Económico/Afectivo (indicador).
2.2.2.1.2.6. Organizacional (indicador).
2.2.2.1.2.7. Organizacional/Afectivo (indicador).
2.2.2.1.2.8. Organizacional/Económico (indicador).
2.2.2.1.2.9. Sin dato (indicador) “referido a la ausencia de datos en el registro”.
2.2.2.1.2.10. Otros(indicador) “reservado a opciones no preestablecidas”.
ANEXO 2
146
Instrumento
De
Clasificación
De
datos
147
INSTRUMENTO DE CLASIFICACION DE LOS DATOS
• CARACTERIZACIÓN DEMOGRÁFICA DE
14- Tiempo transcurrido desde la migración
LA MADRE
Menos de 1 año 1
De 1 a 4 años 2
Para todas
De 5 a 9 años 3
1- Nº de encuesta: ____________________ De 10 a 14 años 4
2- Año de apertura del caso: _____________ De 15 a 19 años 5
3- Nombre: __________________________ Más de 20 años 6
Sin datos 9
4- Edad: _____
5- Edad agrupada: ________ 15- Motivo de la migración
6- Edad por generaciones: ______________
148
Sin datos 9
21- ¿Cuál?
31- ¿Cuál?
b. Ocupación Laboral
Para todas III. CARACTERIZACIÓN DE LAS REDES
SOCIALES
22- Realizó alguna actividad remunerada a. Hijos
durante el embarazo?
Si 1 Para todas
No (a V.27) 2 32- Nº de Hijos anteriores
Sin datos (a V.27) 9
33- Hijos conviv. a cargo
23- ¿Cuál? Si 1
No 2
24- Continúa recibiendo actualmente este Sin datos 9
ingreso?
Si (a V.26) 1 34-Nº de Hijos conviv. a cargo:____________
No 2
Sin datos (a V.26) 9 35- Hijos convivi. no a cargo:
Si 1
25- En qué etapa del embarazo dejó de recibir No 2
remuneración? Sin datos 9
Al conocer el embarazo 1
Durante el embarazo 2 36- Nº de hijos conviv. No a cargo
Al parto 3
Sin datos 9 37-Hijos no conviv. Independizados:
Si 1
26- Puede volver a realizar la actividad No 2
remunerada después del parto? Sin datos 9
Si (a V.28) 1
No 2 38-Nº de hijos no conviv. Independ
Sin datos (a V.28) 9
39- Hijos no conviv. a cargo de otro fliar:
27- Existe una alternativa futura de realizar una Si 1
actividad remunerada? No 2
Si 1 Sin datos 9
No 2
Sin datos 9 40- Nº de hijos no conv. a cargo fliar
28- Sujetos que aportan a la subsistencia de 42- Nº hijos no conv. a c/3º no fliar
la madre durante el embarazo:
Pareja 1 43- Hijos no conviv. institucionalizados:
Padre BB 2 Si 1
Pareja/Padre BB 3 No 2
Hijos 4 Sin datos 9
Familiares directos 5
Familiares de pareja 6 44- Nº de Hijos no conv. Institucional
Programa Social 7
Amigos/Vecinos 8 45- Hijos entregados en adopción:
Empleador 9 Si 1
Otro 10 No 2
Nadie (a V.30) 11 Sin datos 9
Sin dato (a V.30) 99
46- Nº de hijos entregados en adopción
29- Se mantiene este aporte en el futuro?
Si 1 47- Hijos en otra situación:
No 2 Si 1
Sin datos 9 No 2
Sin datos 9
30- Puede existir un nuevo aporte en el futuro?
Si 1 48- Nº de hijos en otra situación
No 2
149
49- Nº de hijo actual NS/NC 3
b. Padre del Niño/a Sin datos 9
No medir en primerizas
58- Es el padre de hijos anteriores?
Para todas Si 1
No 2
50- En el marco de qué tipo de relación fue NS/NC 3
concebido el niño/a? Sin datos 9
Relación estable 1
Relación inestable 2 Para todas
Relación ocasional 3 59- El padre tiene conocimiento del embarazo?
Violación 4 Si 1
NS/NC 5 No (a V.62) 2
Sin datos 9 NS/NC (a V.62) 3
Sin datos (a V.62) 9
51- Quién es el padre del niño/a? 60- El padre tiene conocimiento de la intención
Pareja (a V.53) 1 de la madre?
Ex pareja 2 Si 1
Amigo 3 No (a V.62) 2
Familiar 4 NS/NC (a V.62) 3
Vecino 5 Sin datos (a V.62) 9
Desconocido 6
Recién conocido 7 61- El padre comparte la intención de la madre?
Amante 8 Si 1
Sin Datos 9 No 2
NS/NC 10 NS/NC 3
Otro 11 Sin datos 9
f- Asistencia Técnico-Profesional
81- Tipo de parto
Para todas Normal 1
73- ¿Existen Políticas Sociales que la asistan en Cesarea 2
la actualidad? Forceps 3
PPA 1 Sin datos 9
Otros 2
Ninguna (a V.75) 3
Sin datos (a V.75) 9 b. Recién Nacido
Para todas
74- ¿Cómo es percibida esta asistencia?
82- Sexo del niño/a
Satisfactoria 1
Femenino 1
No satisfactoria 2
Masculino 2
Sin datos 9
Sin datos 9
151
b. Vivencia subjetiva de la problemática:
86- Con quién egresó el niño/a?
Con la madre 1 Para todas
Con ambos padres 2
Con guardadores 3 92- Sujeto de carga
Con instituciones 4 Hijos anteriores 1
Con amas externas 5 Pareja 2
Con familiares maternos 6
Padre del niño/a 3
Con familiares paternos 7
Pareja/Padre del niño/a 4
Sin datos 9
Ella 5
c- Entrega Otros familiares 6
Amigos 7
Para todas
No posee (a V.94) 8
87- ¿Quién realiza la manifestación?
Sin datos (a V.94) 9
Ambos padres 1
Otros 10
Madre sola 2
Sin datos 9
93- Motivo de la carga
Problema de salud 1
88- Momento de manifestación Problema económico 2
Embarazo 1 Otros 3
Posparto 2 Sin datos 9
Sin datos 9
152
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